Entradas populares

jueves, 7 de junio de 2012

MUNDOS TRANSITORIOS






En el capítulo VI de «El Libro de los Espíritus», titulado «De la vida del Espíritu», hay tres preguntas (234, 235 y 236) que se refieren a los mundos transitorios de la siguiente manera:

 Son «(...) mundos particularmente destinados a los seres errantes, mundos que les pueden servir de residencia temporaria, especie de vivaques*), de campos donde descansan de una prolongada erraticidad, estado que siempre es un tanto penoso. Son posiciones intermedias entre los otrosmundos, graduadas de acuerdo con la naturaleza de los Espíritus que pueden acceder a ellas, donde gozan de relativo bienestar. (...)» (1)

 Los mundos transitorios no sirven para la encarnación de los seres corporales porque «(...) la superficie es en ellos estéril y quienes lo habitan no necesitan nada (...)» (3) y aún su esterilidad es transitoria. Por ejemplo, la Tierra ya fue mundo transitorio «durante su formación». (3) Hoy es clasificado como planeta de expiaciones y pruebas, prestándose, por lo tanto, a la encarnación y reencarnación de Espíritus que necesitan pasar por las vicisitudes que ofrece el planeta. Rodeando a la Tierra, en el plano extrafísico, existen regiones o esferas espirituales de diferentes grados evolutivos, ofreciendo características que varían entre simples lugares de permanencia temporaria y verdaderas ciudades espirituales. Esas regiones se dividen gradualmente en lugares de sufrimiento e ignorancia, hasta aquellos donde el Espíritu, en estado de mayor entendimiento, es feliz. «Considerando a la penitencia en su aspecto expiatorio, existen numerosos lugares de prueba en la esfera invisible para vosotros, destinados a la regeneración y a la preparación de entidades perversas o reincidentes en el crimen, a fin de que conozcan las primeras manifestaciones del remordimiento y el arrepentimiento, que las etapas iniciales de la obra de redención. (...) (7) Estas forman parte de las llamadas zonas inferiores.

 La serie «André Luiz» nos informa respecto a estas diferentes regiones espirituales. En la obra «Liberación», cap. 4 se hace referencia a una ciudad situada «en el vasto dominio de las tinieblas», limítrofe con la Tierra, que es así descrita por André Luiz:

 ««(...) La claridad solar era diferente.

 Un humo ceniciento cubría el cielo en toda su extensión.

 La volitación se había tornado dificultosa.

 La vegetación exhibía un aspecto siniestro y angustiado. Los árboles se cubrían con escaso follaje y las ramas, casi secas, daban la impresión de ser brazos erguidos en súplicas dolorosas.

 Aves agoreras, de gran tamaño, de una especie que podría ubicarse dentro de la familia de los cuervos, graznaban sordamente, semejantes a pequeños monstruos con alas que espiaban a presas ocultas.

 Lo más aflictivo, sin embargo, no era el cuadro desolador, más o menos parecidos a otros de mi conocimiento, sino los llamados angustiosos que prevenían de los charcos. Gemidos típicamente humanos eran pronunciados en todos los tonos (...)» (10)

 En el libro «En el Mundo Mayor» de la misma serie, André Luiz nos da noticias acerca de una organización de asistencia, en una zona intermedia, para la atención a estudiantes relativamente espiritualizados, pero todavía ligados al círculo carnal, y a discípulos recién liberados del campo físico.

 La enorme institución «(...) estaba repleta de seres situados entre las esferas inferiores (...)» (8) y las superiores, seres con inmensidad de problemas, que se planteaban preguntas de toda especie.

 En el libro «Volví», del Hermano Jacobo, el autor nos habla acerca de una colonia espiritual situada en las esferas más elevadas: «(...) El camino que transitábamos estaba bordeado de flores, algunas de las cuales parecían elaboradas con una sustancia radiante, lo que convertía al paisaje en una copia del firmamento. Los árboles próximos parecían cubiertos de estrellas. (...)»

 «Por fin, ¿a qué país fui arrebatado por la muerte? ¿Habría subido la Tierra al Cielo o bajado el Cielo a la Tierra? (...) (6)

 «(...) Vi desdoblarse ante mis ojos extasiados, el paisaje florido y brillante de una aldea feliz (...) Atravesábamos extensas y hermosas avenidas, bordeadas por vegetación caprichosa y agradable, cuando tuve la satisfacción de ver a algunos pájaros, distinguidos por una singular belleza. Cantaban extáticos, (...) glorificando a la Divinidad.» (9)

 ¿Serían mundos transitorios, a cuyo respecto tan poco hablaron a Kardec los Espíritus Superiores, estas mismas colonias o regiones espirituales de que nos habla André Luiz? Es evidente que tales dependencias están destinadas a los Espíritus liberados del envoltorio carnal pero todavía necesitados de reencarnaciones (por lo tanto, Espíritus errantes) e íntimamente ligados a nuestro planeta por las acciones cometidas en el pasado. El hecho de que los Espíritus que elaboraron «El Libro de los Espíritus» hayan afirmado que la Tierra fue un mundo transitorio durante su formación, condujo a Kardec a decir que:

 «(...) De esta manera, durante la prolongada sucesión de los siglos que transcurrieron antes de la aparición del hombre en la Tierra, durante los lentos períodos de transición que testifican las capas geológicas, aún antes de la formación de los primeros seres orgánicos, en aquella masa informe, en aquel árido caos, donde los elementos se encontraban entremezclados, no faltaba la vida. Seres exentos de nuestras necesidades, de nuestras sensaciones físicas, allí encontraban refugio. Quiso Dios que, aún así, todavía imperfecta, la Tierra sirviera para alguna cosa. ¿Quién osaría afirmar que, entre los millones de mundos que giran en la inmensidad, uno solo, uno de los más pequeños, perdido en el seno de la multitud infinita de ellos, goza del privilegio exclusivo de ser poblado? ¿Cuál es entonces la utilidad de los demás? ¿Los habría hecho Dios únicamente para que nos recrearan la vista? Suposición absurda, incompatible con la sabiduría que brilla en todas sus obras e inadmisible siempre que consideremos la existencia de todos los que no podemos percibir. Nadie negará que en esta idea de la existencia de los mundos todavía inadecuados para la vida material y, no obstante, ya poblados de seres vivos apropiados a tal medio, existe algo grande y sublime, en lo que tal vez se encuentre la solución de más de un problema. (3)

 En relación con esas afirmaciones y la comprensión de que los Espíritus de las regiones espirituales limítrofes con la Tierra necesitan volver, nuevamente, o encarnar por primera vez en nuestro planeta, las colonias espirituales descritas por André Luiz no parecen ser los mismos mundos transitorios mencionados en «El Libro de los Espíritus».

 Parece que la obra «El Pensamiento de Emmanuel» refuerza nuestra suposición cuando dice:

 Podemos interpretar de tres maneras, a los efectos de estudio, la palabra «moradas» mencionada en el Evangelio:

 a) Los mundos que componen el Universo, donde otras humanidades realizan su marcha evolutiva.

 b) Las diversas zonas espirituales superiores e inferiores, más allá de las fronteras físicas, donde palpita la vida con la misma intensidad que en las metrópolis humanas.

 c) Los diferentes departamentos de la Mente, donde permanecen pensamientos y reacciones, dramas y tragedias, anhelos y realidades del Espíritu.

 Nadie podrá imaginar cuántos mundos habitados existen realmente; pero ningún espírita pone en duda que innumerables humanidades viven en esos mundos, felices unos, infelices otros.

 Los departamentos de la Mente son, a nuestro entender, otras tantas moradas individuales, como depósitos de las realizaciones más o menos felices de las inteligencias encarnadas o no encarnadas.

 En lo que atañe a las diversas regiones espirituales, sabemos que comunidades redimidas habitan en zonas más elevadas de la Espiritualidad, a las que los obreros aplicados son conducidos periódicamente en un proceso de estímulo al esfuerzo personal.

 En las zonas vibratorias más ligadas a la Tierra se estacionan, temporalmente, almas todavía vinculadas a las sensaciones y problemas de la vida física, debido a que el peso específico de sus organizaciones periespirituales, por presentar cierta densidad, no les permite mayores ascensiones. (...)» (5)

 Como su nombre lo indica, esos mundos no tendrían la superficie física eternamente estéril; como todo evoluciona en el Universo, tanto ellos como los Espíritus están sometidos a la ley del progreso. «(...) Los Espíritus que se encuentran en esos mundos pueden abandonarlos, a fin de dirigirse a donde deban. Imaginaos que fueran como bandadas de aves que se posan en una isla, aguardando a que se recuperen sus fuerzas, para proseguir su destino.» (1)

 Concluimos diciendo que los mundos transitorios posiblemente forman parte de los cuerpos celestes diseminados en el Universo, pudiendo ser un planeta, un satélite o algo similar.

 En fin, las regiones espirituales, también denominadas zonas, colonias o esferas, corresponden a las colectividades de no encarnados existentes en los planos de los Espíritus, vinculadas a este o aquel planeta.

- Xavi- ( Espiritismo Estudios)-

.............................


MUNDOS FELICES

Son mundos habitados por Espíritus que ya realizaron una gran parte de su evolución, y que viven entre ellos la armonía, de la fraternidad y del amor.

Síntesis Doctrinal Y Práctica Del Espiritismo
Léon Denis





Ver los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

miércoles, 6 de junio de 2012

Espiritismo, Ciencia del Alma






En la Introducción de la Revista Espirita, inaugural, de enero de 1858, Allan Kardec escribió:
“Tal vez nos objeten la calificación de ciencia que damos al Espiritismo. Él no podría, sin duda, en algunos casos, tener los caracteres de una ciencia exacta, y ahí está, precisamente, el error de aquellos que pretenden juzgarlo y experimentarlo como un análisis químico, como un problema matemático: ya es mucho que tenga lo de una ciencia filosófica. Toda ciencia debe estar basada sobre hechos; pero sólo los hechos en sí no constituyen la ciencia; la  ciencia nace de la coordinación y de la deducción lógica de los hechos: es el conjunto de leyes que los rigen ¿El Espiritismo llegó al estado de ciencia? Si se trata de una ciencia perfecta, sin duda, sería prematuro responder afirmativamente; pero las observaciones son, desde hoy, bastante numerosas como para poder, por lo menos, deducir los principios generales, y es ahí donde comienza la ciencia”.
Siempre se cuestionó lo que Allan Kardec quería decir como “ciencia filosófica”. Por el desarrollo de la cultura se puede admitir, sin miedo a equivocarse, que “ciencia filosófica” es, en verdad, lo que se convino en llamar de “ciencias humanas”, ramas del conocimiento, de investigación dirigidas hacia la persona humana, con parámetros y métodos propios, paralelamente a las ciencias físicas, a las ciencias duras, exactas.
Por lo tanto al llamar el Espiritismo de Ciencia del Alma, proponiendo que sea configurado en las bases de una ciencia humana específica y especial, estamos acompañando el pensamiento del fundador del Espiritismo.
Entonces, el Espiritismo es una ciencia del alma, una ciencia humana cuyo objeto es explicar el ser humano como un alma, su estructura, su actuación y su evolución. Con ese carácter puede desarrollar un espíritu crítico y explorar la realidad esencial del ser humano dentro de la ley natural, de la naturalidad de los procesos evolutivos, a través de la reencarnación, como un alma atemporal, inmortal y en crecimiento.

Recibido a través del Canal de CEPA
Traducción: Pura Argelich

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

No hay que olvidar, que así como mucha ciencia conduce a Dios y poca nos aleja de él, lo mismo sucede con la creencia en la existencia del mundo espiritual: un conocimiento incompleto del fenomenismo espírita y de sus manifestaciones no convence a nadie, pero el estudio continuo con métodos adecuados lleva al convencimiento: la mayor parte de los sabios o simples estudiosos que han abrazado el Espiritismo, primero lo negaron; después, con poca ciencia, afirmaron los hechos pero negaron la teoría, y luego, al correr de los tiempos, con más ciencia y experiencia, aceptaron esta última.
La ciencia, la verdadera ciencia, no conduce al materialismo sino cuando es incipiente y carece de la madurez necesaria para llegar a las conclusiones espiritistas.
Tomado de la revista “Constancia”


Ver los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

martes, 5 de junio de 2012

Enamoramiento eterno





Una de las causas señaladas para las separaciones conyugales viene siendo el tédio.  Para algunos la relación que era cálida, dulce, va asumiendo un carácter de aburrimiento, cansancio y rutina.

Los días del enamoramiento aparecen lejanos, casi apagados, surgiendo en la tela mental como leves recuerdos, en vez de otra cosa.

Llegan los hijos, que surgen exigiendo cuidados y atenciones. Y el trabajo profesional que necesita redoblado empeño. Las tareas domésticas se hacen cansadas y repetitivas.

De este modo, cada cónyuge va realizando lo que le compete, como si fuese un autómata,un robot.

Nada hay que escape a la rutina de las horas y los días. Hasta lo que se hace el fin de semana, las visitas a los padres de uno y de otro, siguen una programación previa, con el día  y la hora marcadas.

Así no es de extrañar que los años traigan el tedio para los casados. Con el desinterés por el otro, el relajamiento en las relaciones y la tibieza.

Mientras que, observando esas relaciones conyugales duraderas, que llegan a las bodas de plata, o de oro, tenemos que convenir que es posible mantener encendida la llama del amor, en el transcurrir de los años.

El amor puede ser comparado a una delicada flor, necesitada de cuidados constantes a fin de no fallecer .

El romanticismo que caracteriza el periodo de enamoramiento, debe ser mantenido.

Importante es no abandonarlo a costa de conceptos como , "Esto para los jóvenes", o "Ya pasó mi tiempo".

Existen actitudes mínimas que dan un especial sabor y algo de novedad a la relación.

Una llamada de teléfono inesperada,en plena tarde, solamente para indagar: "¿Cómo lo está pasando mi amada?".

Una flor cogida en el jardín, en el frescor de la mañana y colocada en la mesa del café. Un toque diferente.

Levantarse antes que el otro, preparar una bandeja con cariño y servir el café en la cama. ! Cuantas mujeres sueñan con tal deferencia¡

Un fin de semana inédito. ¿ Por qué no dejar los niños con los abuelos o con la tata y salir a dar un paseo los dos, redescubriendo la luna, contando estrellas, a ver si el buen Dios ya no providenció otras tantas, desde la época del enamoramiento.

Sorprender el afecto con una declaración de amor, una observación gentil a su cabello o su vestido.

Pequeñas cosas. Casi insignificantes. Pero que hacen la gran diferencia entre la rutina y la delicada y perenne temperatura del amor que nunca muere.

 * * *
 Aproveche las horas en tanto usted sigue de lado a lado con su amor y hable de lo que siente, de como el amor es importante en su vida.

No permita que el tiempo transcurra sin un gesto de cariño, una palabra de ternura.

Decídase por revivir los días del enamoramiento, siempre nuevos, un descubrimiento constante del otro.

No lo deje para mañana, ni lo programe para el día del aniversario. Haga algo hoy, ahora, mientras sea tiempo, pues nadie sabe la hora de partida, cuando queden solamente muchas palabras no dichas, muchos abrazos no dados y una nostalgia de todo lo que no se demostró para el otro, en afectividad, amor y dedicación.

Redacción de  Momento Espírita



“Sé cortés con todos, sociable con muchos, íntimo de pocos, amigo de uno y enemigo de ninguno” Benjamin Franklin.






Ver los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

lunes, 4 de junio de 2012

¿ Existe el dios de las religiones ?

Bíblia de Gutemberg



  Creo que en nuestro actual nivel  evolutivo mental y racional, nadie puede creer en ese dios   con  figura  humana  que muchas religiones presentan  como un dios que nos espía  desde allá, desde lo alto de una nube y se muestra  celoso, intransigente, vengativo, iracundo y cruel, y en el Antigüo Testamento de la Bíblia  cuando se manifestaba al ser humano solía hacerlo en medio de una   parafernalia de  relámpagos y truenos, causando un miedo terrible, y exigiendo sacrificios de animales y hasta de seres humanos. ¡ Eso , desde luego, no podía ser  Dios Verdadero¡ el Dios Creador de todo un Insondable Universo en el que la Tierra, ya hemos comprendido que ocupa el lugar de apenas una mota de polvo flotando en  el ambiente de un gran salón.  Si acaso aquellos antíguos guías religiosos representaron un ser imaginario lleno de los más terribles aspectos  propios de los más abyectos seres humanos de la época; una época en la que solo el azote del terror podía tratar de poner un poco de orden en aquella humanidad  casi recién salida de las cavernas.
          Las religiones, en general, han hecho en el pasado un uso funesto de la idéa de Dios, al que han dado formas, unas veces poéticas y algunas veces terribles. Actualmente, el pensamiento humano ha madurado lo suficiente como  para apartarse de esas formas anticuadas, y ya comenzamos a entender a Dios como el Alma del mundo  y del Universo Todo que se muestra como un enorme latido que expande y junta galaxias, el latido de la Causa que lo mueve; el latido de Dios,  Centro universal  de la Vida y del Amor.
La idea que sobre Dios tenían las religiones, se apoyaba en una supuesta revelación sobrenatural; hoy en día esta revelación obtenida desde el Más Allá, se transformó en mas  racional y progresiva. Esta nueva concepción de Dios, entra en nuestro pensamiento a través de la lógica de las cosas y del espectáculo de la Naturaleza, y está escrita en el  Gran Libro del Universo y en el de la Conciencia.
.Tampoco esos conceptos religiosos  tan arcaicos y deformes, han sido sostenidos por  los Seres que  en misión de Guías de la Humanidad, vinieron a la Tierra en tiempos remotos.
La Bíblia, así como las escrituras religiosas budistas, musulmanas, etc, en esencia muestran solamente un camino común para la evolución espiritual del Ser humano, pero eso no basta, pues  cada uno podrá transitar por él libremente. Con los textos sagrados se han cometido abusos  de interpretación que han llevado a la descreencia  o al fanatismo  ciego, al querer aplicarlos  literalmente.
La idea de un Dios terrible,  vengativo, severo y celoso al que hay que temer, es inaceptable actualmente, porque el ser humano ha sabido sustituir a ese dios tan mezquino, por ese Dios Cósmico e infinito que vislumbramos como  la Energía Cósmica o  el  Amor, origen de todo cuanto existe , así como de una Perfección Absoluta.      
 También se le ha representado como un gran anciano que todo lo controla desde lo Alto; esta imágen es  la herencia de lo que concebía el Ser humano  durante sus primeras fases de evolución, en donde solamente podía concebir lo tangible y lo objetivo; por eso creó la imagen  de un  hombre  parecido a él, porque era incapaz de concebir algo diferente. Por eso esta idea de humanizar lo divino, aún se conserva en muchas religiones.
     En la actualidad aún hay religiones que sostienen esos viejos conceptos, y admiten con fanatismo infinito, pretendidos mensajes de Dios, la Virgen, los Angeles o cualquier Santo, que no cesan de asustar y de amenazar al ser humano con “castigos divinos” , o con la “encendida cólera de dios por los pecados del hombre”. Estas mentalidades conciben a Dios  como alguien que premia o castiga a los humanos, por los méritos de una sola vida, aunque haya sido muy corta o con circunstancias muy delimitantes para hacer bien o mal, y ese castigo o oremio divinos, son impuestos para toda la eternidad ( según esas religiones).
     Estos conceptos pseudoreligiosos ya no  los puede  admitir nadie que esté en su sano juicio, porque  si el Primer Mandamiento del Decálogo de Moisés dice que se debe amar a Dios sobre todas las cosas, y de  otra parte la Biblia, que tanta gente tiene como “la palabra de Dios”, nos lo presenta como un ser cruel  e irreconocible,  resulta una incongruencia pedir que se ame  a  alguien  hacia quien se siente terror, porque nadie puede amar realmente aquello que teme. Los  desfigurados conceptos sobre un dios tan pequeño, tan imperfecto, que parece a veces el máximo exponente de todos los defectos humanos, han creado muchos ateos e incrédulos.
      El  Dios que se debe admitir en conciencia,  es un Ser Supremo que está por encima de todo;  Inteligencia y Conciencia  Cósmica, Infinito y Perfecto en todos sus atributos, que de Si mismo nos creó como seres espirituales que somos y ni por un instante ha cesado de crear y de  irradiar su energía de Amor que como un gran sol dirige  hacia nosotros y hacia todo el Universo Infinito.
      Afortunadamente, con el progreso, Dios ha dejado de ser patrimonio exclusivo de las religiones y sectas que lo limitan, lo humanizan y lo utilizan. El también es patrimonio de la Ciencia y del espíritu humano.

- Jose Luis Martín -
                                   ...........................................

“ La conciencia es la presencia de Dios en el hombre”                                                                                                          -Emmanuel Swedemborg (1688- 1772)



Ver los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

domingo, 3 de junio de 2012

Amistad




El hombre es un ser gregario por naturaleza.

El siente necesidad de convivencia y contacto con los semejantes.

Justamente por eso, establece vínculos a lo largo de su vida.

Muchos de esos vínculos son prácticamente automáticos, como los que se derivan de la estructura familiar.

Con todo, algunas ligaciones se originan apenas de  afinidad y simpatía.

La amistad es una forma de afecto muy peculiar.

Habitualmente, se afirma que los amigos son la familia que se escogió.

La nobleza de la amistad fue revelada por el propio Cristo.

En determinado pasaje del evangelio, el maestro afirmo  que no llamaba a los apóstoles siervos.

Los llamaba amigos, pues les había dado  a conocer lo que oyera del padre.

Jesús ofreció a Sus discípulos lo que de mejor poseía: la luz de Sus  enseñanzas y el calor de Su afecto.

Eso es lo que caracteriza la amistad: la parte mejor de nuestro ser.

La amistad no implica posesión, exclusivismo o búsqueda de ventajas.

Nada obliga a mantener los lazos de la amistad. Es la expresión más fraterna de los sentimientos.

Se procura estar próximo al semejante apenas por el placer de su compañía.

Por ser tan precioso, ese vínculo debe ser bien cuidado.

Conquistar amigos puede ser más fácil que preservarlos.

En la adquisición de afectos, el carisma personal auxilia bastante. Mas la manutención  del vinculo exige dedicación. Es necesario disponerse a gastar algún tiempo  en el cultivo del afecto  que se granjeo. Entretanto, el comportamiento noble y leal también se hace imprescindible.

La manutención de los amigos poco tiene que ver con lecciones de etiquetas o buenas maneras.

Tales recursos muchas veces apenas esconden  el real carácter de quien aparenta afabilidad. Es relevante aun mismo pulir el propio modo de ser, desenvolviendo nobleza y cordialidad.

Considerando esa realidad, hay innumerables actitudes que se deben evitar en el trato con los amigos.

La agresividad, en palabras o gestos, sorprende negativamente nuestros afectos.

La negligencia, consistente en dar poca importancia a la presencia a la palabra de los compañeros, hace que no nos procuren más.

La irritación continúa torna nuestra compañía aburrida.

La lamentación constante también convierte nuestra presencia en un pesado fardo.

Es preciso considerar que los otros también tienen problemas.

Importa, pues, cultivar la jovialidad.

Ocultar los propios dolores, para no afligir inútilmente a los semejantes, es una forma de caridad.

Así, reflexiona sobre la importancia de los amigos en su vida.

Piense como ellos le traen la alegría y tornan su vivir más leve.

Acuérdese del ejemplo de Cristo, que dio lo mejor de si a los compañeros que escogió.

No gaste los preciosos momentos que pasa con sus amigos en futilidades, reclamaciones o bajezas.

Deles su amor.

Torne su compañía en una fuente de equilibrio, alegría y bienestar.

Muéstrese confiable y dispuesto, cuando necesiten de usted.

Amelos, con pureza y desinteresadamente.

Al final, amigos leales y cariñosos son uno de los mejores tesoros que se puede conquistar.

Redacción de Momento Espirita.
.............................................................

"Cuando yo tenía 5 años mi madre siempre me decía que la felicidad es esencial en la vida. Cuando esta en la escuela me preguntaban que me gustaría ser cuando creciese, y yo les contestaba que "feliz". Me dijeron que yo no había entendido la tarea y yo les decía a ellos que o habían entendido La Vida."
                                                                      - Chico Xavier -





Ver los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

sábado, 2 de junio de 2012

El nombre de Dios





Entre los pueblos que nos afirmamos deístas, es frecuente oírse expresiones que se refieren a Dios.

Hay quienes enuncian el nombre de Dios por cualquier motivo. O sin motivo alguno.

Otros dicen que utilizar el nombre sagrado de Dios en cuestiones vanas, es falta de respeto muy grande para con el Padre de la Vida.

Naturalmente cada cual defiende su idea, lleno de razones, de explicaciones. Como si fuera una cuestión fundamental para la vida de la sociedad.

Además del uso indebido del nombre de Dios, tenemos la utilización de las palabrotas, de las expresiones groseras, que llenan las almas con vibraciones negativas, pesadas.

Por otro lado, muchas personas en la convivencia presentan los ímpetus del alma atormentada, las rebeldías desatadas en su interior y que se muestran habitualmente por medio de la pornografía.

Convengamos que, observando una y otra situación, mejor será que las personas se acostumbren a hablar de Dios.

Todo y cualquier comentario acerca del Creador de los mundos traerá olas de armonía para quien lo exprese. Y también para quien esté alrededor.

Una interjección sencilla expresada en una sílaba, en un gesto popular refiriéndose al Padre Creador, será siempre bienvenido.

El impacto que la vibración del nombre de Dios impone, trae consigo fluidos positivos y buenos para la existencia de todos nosotros.

De esta forma, delante de las discusiones sobre hablar de Dios o no utilizar Su excelso nombre, nos toca la opción por continuar a hablar de Dios.

Hablar de Dios, hablar para proyectar Su nombre.

No se discute el tema de los hábitos fútiles. De aquellos que hablan por hablar, sin repercusión moral.

Esa es una cuestión que no debe afectarnos.

Miremos hacia los cielos y recordemos la gloria de Dios. Extasiémonos con las estrellas que cintilan, cantando la excelencia de Dios y pronunciemos Su nombre con gratitud.

Por la mañana, abramos las ventanas y saludemos al nuevo día, enalteciendo el nombre de Dios, que nos permite vivir un día más en la Tierra.

Abracemos a nuestros hijos y recordémosles el nombre de Dios, Excelsa Providencia que nos sustenta la vida todos los días.

Escribamos un mensaje de optimismo para alguien y recordemos de invocar el nombre de Dios, deseándole paz.

Oremos a favor de quienes padecen los dolores de la soledad, de la detención, de la persecución de los hombres y recordémosles el nombre de Dios, Causa de todas las causas.

Delante de los sufrimientos atormentadores, hablemos de Dios, la explicación de todas las explicaciones, de todas las tesis.

Arrebatados por la música que nos conduce a estados especiales del alma, tengamos en mente el nombre de Dios, que creó la armonía, el éxtasis.

Encantados por la cadencia de los versos de una poesía, de un poema; agradecidos por la luz de nuestros ojos, por el sonido de nuestra voz, por la amplitud de las riquezas naturales en nuestro entorno, hablemos de Dios.

Afortunados con el amor de un esposo, de una madre, de un hermano, de un amigo, agradezcamos a Dios por el sentimiento que nos invade.
Punto de Dios

Finalmente, busquemos sintonizar con Dios a través de nuestro psiquismo, al mismo tiempo en que vivimos las más profundas emociones, los sentimientos más luminosos, los éxtasis más felices.

* * *

El nombre de Dios, sea hablado, escrito o pensado, y que luego es también sentido, graba en nosotros alegrías inmensas, profundos arrebatamientos y sublime registro de paz.

 
Redacción del Momento Espírita, con base en el capítulo A paz em nome de Deus, del libro Em nome de Deus, del Espíritu José Lopes Neto, psicografiado por Raul Teixeira, ed. Fráter, Brasil.



er los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

viernes, 1 de junio de 2012

Señales de los tiempos





       El Libro de Obras Póstumas de Allan Kardec nos da una mejor explicación de este proceso de regeneración de La Humanidad. ¿Estás preparado para entender esta Verdad espiritual? Pues en este articulo lograras saber los detalles de lo que dijeron Los Espíritus Superiores.





Regeneración De La Humanidad y No destrucción de la Humanidad.

Éstos serán los signos de los tiempos que han de venir….

Ya ha llegado el tiempo de la Regeneración de La Humanidad.  Ya pasó el primer siglo que dijeron los Espíritus Superiores y ya estamos a mitad del próximo siglo, a 55 años de este segundo siglo.  Los signos de los tiempos que han de venir no serán mediante un nuevo diluvio, ni un cataclismo, ni una revuelta general, estos no son los signos de los tiempos.

“Todo sigue el orden natural de las cosas, y las leyes inmutables de Dios no serán por ningún concepto interrumpidas. No veréis, por consiguiente, ni milagros, ni prodigios, ni nada sobrenatural en el sentido vulgar que se da a estas palabras. No miréis al cielo para buscar los signos precursores, porque no los hallaréis, y aquellos que os los anuncien os engañarán; pero mirad en torno de vosotros, entre los hombres, y aquí los hallareis.”,

Según lo dicho por los mismos espíritus de La Codificación Espírita, el Libro " El Cielo y El Infierno", escrito por Allan Kardec, y luego muy bien resumido en EL Libro " Obras Póstumas", también escrito por Allan Kardec.  Lo siguiente es literalmente lo que dijeron los Espíritus Superiores sobre la Regeneración de La Humanidad, que bajo ninguna circunstancias deberá interpretarse con lo que muchos pronostican sobre las catástrofes y el fin del mundo ocurrirá en el 2012.  Ya estamos  a casi la mitad del año y nada ha ocurrido ni ocurrirá jamas.  Eso si; los falsos profetas están por doquier, en todas partes tratando de adjudicarse crédito por lo que no han interpretado lo que la Regeneración de la Humanidad deberá ser. Pues  esta Regeneración de La Humanidad se refiere al comportamiento Moral y no de destrucción física de los seres humanos, ni del mundo que Dios nos ha dado para vivir.

        Les exhorto a evaluar lo dicho por Los Espíritus Superiores, muy bien explicado, hace 155 años, ellos dijeron lo siguiente antes de publicar el libro de Los Espíritus.

“Los Espíritus anuncian que son llegados los tiempos que la Providencia señaló para que se produjera una manifestación universal, y siendo ellos los ministros de Dios y agentes de su voluntad, su misión consiste en instruir e iluminar a los hombres, inaugurando una nueva era para la regeneración del género humano.”

    Mi opinión al respecto es: "NO CREAS NI A FALSOS PROFETAS, NI A MERCADERES ESPIRITUALES, QUE LO ÚNICO QUE BUSCAN ES EL BENEFICIO PROPIO, NI A NINGUNA PREDICCIÓN ADIVINATORIA QUE LO ÚNICO QUE HACEN ES CREAR EXPECTATIVAS PARA EL PROPIO BENEFICIO MATERIAL DE LOS QUE SE PRESTAN PARA ESTAS TONTERÍAS.




Libro Obras Póstumas   de Allan Kardec

25 de abril de 1866
(Paris. - Resumen de las comunicaciones dadas por monsieures M y T, en sonambulismo)


Regeneración De La Humanidad

Los acontecimientos se precipitan con rapidez, y por lo tanto, no os decimos como otras veces: "Los tiempos están próximos", sino que os decimos: "Los tiempos han llegado".

Por estas palabras no entendáis un nuevo diluvio, ni un cataclismo, ni una revuelta general. Las convulsiones parciales del globo han tenido lugar en todas las épocas y se producen aún, porque tienden a su constitución; pero estos no son los signos de los tiempos. Y no obstante, todo lo que fue predicho en el Evangelio, debe cumplirse y se cumple en este instante, como vosotros lo conoceréis más tarde; más no toméis los signos anunciados sino como figuras de las que es necesario buscar el Espíritu y no la letra. Todas las Escrituras contienen grandes verdades bajo el velo de la alegaría, y por esto los comentaristas que se han aferrado a la letra, se han equivocado. Les faltaba la clave para descifrar el sentido verdadero. Esta clave se halla en los descubrimientos de las ciencias y en las leyes del mundo invisible que os revela el Espiritismo. De hoy en adelante, con la ayuda de estos nuevos conocimientos, lo que está oscuro se hará claro e inteligible.

Todo sigue el orden natural de las cosas, y las leyes inmutables de Dios no serán por ningún concepto interrumpidas. No veréis, por consiguiente, ni milagros, ni prodigios, ni nada sobrenatural en el sentido vulgar que se da a estas palabras. No miréis al cielo para buscar los signos precursores, porque no los hallaréis, y aquellos que os los anuncien os engañarán; pero mirad en torno de vosotros, entre los hombres, y aquí los hallareis. ¿No sentís un viento que sopla sobre la tierra y agita todos los Espíritus? El mundo está atento y como en expectativa de un presentimiento vago acerca de la proximidad de la tormenta.

  No creáis por esto que venga el fin del mundo material: la tierra ha progresado después de su transformación, debe progresar aún y no puede ser destruida; pero la humanidad ha llegado a uno de esos períodos de transformación, y la tierra va a elevarse en la jerarquía de los mundos. No es, pues, el fin del mundo material lo que se prepara; es el fin del mundo moral, esto es, del viejo mundo, del viejo mundo de los prejuicios, del egoísmo, del orgullo y del fanatismo. Cada día se lleva algunos restos. Todo concluirá para él con la generación que se va, y la generación nueva elevará el nuevo edificio que las generaciones siguientes consolidaran y completaran.

De mundo de expiación, la tierra está llamada a ser un día un mundo de felicidad, y su habitación será una recompensa en lugar de ser un castigo. El reinado del bien debe suceder-al reinado del mal.

Para que los hombres sean felices sobre la tierra, se hace preciso que no sea poblada más que por Espíritus encarnados y desencarnados que sólo quieran el bien. Este tiempo ha llegado ya. Una grande emigración, de entre los que la habitan se está realizando en este momento. Aquellos que hacen el mal por el mal y a los que el sentimiento del bien no les atañe, son indignos de la tierra transformada y serán excluidos, porque le llevarían de nuevo las revueltas y confusiones, siendo un obstáculo a su progreso. Irán a espiar su endurecimiento en mundos inferiores, donde portarán el caudal de sus conocimientos y servirán a la causa del perfeccionamiento. En la tierra serán reemplazados por Espíritus mejores, que harán reinar entre ellos la justicia, la paz y la fraternidad.

La tierra, hemos dicho ya, no debe ser transformada por un cataclismo que acabe súbitamente con una generación. La actual desaparecerá gradualmente y la nueva le sucederá del mismo modo, sin que nada se altere en el orden ordinario de las cosas. Exteriormente todo pasará en su forma habitual con la sola y esencialísima diferencia de que una parte de los Espíritus que en ella se encarnaban, no volverán a encarnarse. En el niño que nazca, en vez de encarnar un Espíritu atrasado y con tendencias al mal, encarnará un Espíritu adelantado y portador del bien. Se trata, por lo tanto, menos de una generación corporal que de una nueva generación de Espíritus; y aquellos que esperan ver operarse esta transformación por efectos sobrenaturales y maravillosos, sufrirán una decepción.

La época actual es de transición: los elementos de dos generaciones se confunden. Colocados en el punto intermedio, asistís a la partida de una y a la llegada de otra, y cada cual se manifiesta en el mundo por los caracteres que le son propios.
Las dos generaciones tienen ideas y puntos de vista diametralmente opuestos. En la naturaleza de las disposiciones morales, y, sobre todo, de las intuitivas e innatas, es fácil distinguir a cuál de las dos pertenece cada individuo.

La nueva generación, debiendo fundar la era del progreso moral, se distingue por una inteligencia y una razón generalmente precoces, aunadas a un sentimiento innato del bien y de las creencias espiritualistas; todo lo cual es signo indubitable de cierto grado de progreso anterior. No se crea por esto que toda ella la compongan Espíritus eminentemente superiores, pero sí de aquellos que habiendo progresado lo bastante, están predispuestos a asimilarse todas las ideas progresivas y sean aptos para secundar el movimiento regenerador.

Se distingue, por el contrario, a los Espíritus atrasados, por su rebelión desde el primer instante contra Dios, negando la providencia y todo poder superior a la humanidad; y después, por la propensión instintiva a las pasiones degradantes, a los sentimientos anti-fraternales del orgullo, la malevolencia, los celos, la lujuria, en fin, por el predominio, por el deseo vehemente en ellos hacia todo lo que es material. De estos vicios debe la tierra purgarse por el alejamiento de aquellos que rehúsan su enmienda y son incompatibles, por lo mismo, con el reino de la fraternidad y con los hombres de bien, que sufrirían con su contacto. La tierra será libertada y los hombres marcharán sin trabas hacia el porvenir mejor, que les está reservado en ese planeta como premio a sus esfuerzos y perseverancia, en tanto que una depuración más completa les abre la entrada en los mundos superiores.

Por esta emigración de los Espíritus no debéis entender que todos los retardatarios serán expulsados de la tierra y relegados a mundos inferiores. Muchos, por el contrario, reencarnarán para ceder al empuje de las circunstancias y del ejemplo, porque su corteza era peor todavía que el fondo. Una vez sustraídos a la influencia de la materia y de los prejuicios del mundo corporal, la mayor parte, y de esto lograréis muchos ejemplos, verán las cosas de una manera totalmente diferente de cuando vivan. En esto serán ayudados por los Espíritus buenos que se interesan por su bien y que se prestan a mostrarles el falso camino que habían seguido. Por vuestras preces y vuestras exhortaciones podéis también contribuir a su mejoramiento, estableciendo de este modo la solidaridad perpetua entre los muertos y los vivos.

Para aquellos, pues, que puedan volver de nuevo, esta vuelta les será un bien, porque será una recompensa. ¿Qué importa lo que ellos hayan sido ni lo que hayan hecho, si están animados de mejores sentimientos? Lejos de ser hostiles a la sociedad y al progreso, serán auxiliares útiles porque pertenecerían a la nueva generación.
No habrá, pues, exclusión definitiva más que para los Espíritus profundamente rebeldes, para aquellos a quienes el orgullo y el egoísmo, más que la ignorancia, les tiene sordos a la voz del bien y de la razón. Y aun estos mismos no serán condenados a una inferioridad perpetua, sino que vendrá un día en que repudiarán su pasado y abrirán los ojos a la luz.

Rogad por estos endurecidos a fin de que se enmienden ahora que es tiempo, porque el día de la expiación se les aproxima. Desgraciadamente, desconociendo la voz de Dios, la mayor parte de ellos persistirán en su ceguera, y su resistencia señalará el fin de su reinado por el de las luchas terribles. En su error correrán presurosos a su propia perdición. Apelarán a la destrucción que engendra multitud de males y de calamidades; y de este modo, sin quererlo, precipitarán el advenimiento de la nueva era, pero como la destrucción no será tan rápida como sus deseos, se multiplicarán los suicidios hasta en los niños, en una proporción desconocida. La locura no habrá arrebatado jamás tan gran número de hombres al libro, de los vivos aún antes de que estén muertos. Estas serán las verdaderas señales de los tiempos. Y todo se cumplirá por el encadenamiento de las circunstancias, sin que nada se derogue en las leyes de la naturaleza, tal como os lo llevamos dicho.

Entretanto, a través de la densa sombra que os envuelve y en medio de la grande tempestad que os amenaza, ¡ved aparecer los primeros fulgores de la era nueva! La fraternidad sienta sus fundamentos en todos los puntos del globo y los pueblos se tienden la mano; la barbarie se familiariza al contacto de la civilización; los prejuicios de razas y sectas, que han hecho derramar lagos de sangre, se extinguen; el fanatismo y la intolerancia pierden terreno, mientras que la libertad de conciencia se abre paso entre los buenos y se proclama como un derecho. Por todas partes las ideas fermentan: se ve el mal y se ensaya remediarlo, pero muchos caminan sin brújula y se engolfan en utopías. El mundo se halla empecinado en un inmenso trabajo de transformación que durará un siglo; en este trabajo, todavía confuso, se ve, no obstante, dominar una tendencia desde el principio: la de la unidad y uniformidad que predispone a la fraternidad. Éstos serán los signos de los tiempos que han de venir, bien contrarios, por cierto, a los precedentes, pues mientras estos son los de la agonía del pasado, aquellos son los primeros lamentos del niño que nace, los precursores de la aurora que lucirá sus galas en el siglo próximo, porque entonces la nueva generación estará en todo su apogeo. Mientras, el aspecto del siglo decimonono diferirá del aspecto del decimoctavo desde ciertos puntos de vista, como el siglo vigésimo diferir del actual por otros que le serán propios.

Uno de los caracteres distintivos de la nueva generación será la fe innata; no la fe exclusivista y ciega que divide a los hombres, sino la fe razonada que esclarece y fortifica, que une y confunde en un común sentimiento de amor a Dios y al prójimo. Con la generación que se extingue desaparecerán los últimos vestigios que la incredulidad y del fanatismo; contrarios por igual al progreso moral que al social.

El Espiritismo es el camino que conduce a la renovación, porque derroca los dos más grandes obstáculos que a ella se oponen: la incredulidad y el fanatismo. Como innato o en estado de intuición en el corazón de sus representantes, desenvuelve todos los sentimientos e ideas que corresponden a la nueva generación y da una fe sólida y esclarecida. La era nueva le vera engrandecer y prosperar por la fuerza misma de las cosas; viniendo a ser la base de todas las creencias y el punto de apoyo de todas las instituciones.

Pero hasta entonces, ¡que de luchas no habrá de sostener contra sus dos más encarnizados enemigos, la incredulidad y el fanatismo! Aunque parezca extraño, estos principios tan antitéticos, estos polos tan opuestos, se dan la mano para no ser vencidos en la lucha. Presienten el porvenir y su muerte, y no quieren dejar ondear sobre las ruinas del egoísta viejo mundo la bandera que ha de unir a todos los pueblos.

En la divina máxima: Fuera de la caridad no hay salvación, ellos leen su propia condenación, porque es el símbolo de la nueva alianza fraternal proclamada por Cristo, símbolo que se les presenta como la sentencia fatal del festín de Baltasar. Y sin embargo, esta máxima les garantiza que no han de ser víctimas de las represalias de aquellos a quienes hoy persiguen; esta máxima debieran hacerla objeto de su culto. Pero no, una fuerza ciega les impele a rechazar lo único que pudiera salvarles.
¿Qué podrán contra el ascendiente de la opinión que les repudia? El Espiritismo saldrá triunfante de la lucha, no lo dudéis, porque está en las leyes de la naturaleza, y es por eso mismo imperecedero. Ved porque multitud de medios, la idea se esparce y penetra en todas partes; estos medios, creedlo, no son fortuitos, sino providenciales, y si al principio parece deben servirles de obstáculo, es precisamente porque así ayudan a su propagación.

Dentro de poco surgirán campeones acreditados que apoyarán su autoridad en su nombre y en su ejemplo e impondrán silencio a los detractores, quienes no osarán calificarles de locos. Estos hombres harán sus estudios en el silencio y no se mostrarán hasta el momento propicio. Hasta entonces, es útil que permanezcan ignorados.

Dentro de poco veréis a las artes acudir al Espiritismo como una mina fecunda, y traducir sus pensamientos y los horizontes que descubre por la pintura, la música, la poesía y la literatura. Ya se os ha dicho que habrá un día para el arte espírita, como lo hubo para el arte pagano y para el arte cristiano, en que los más grandes genios se inspirarán en esta verdad. Pronto veréis los primeros resplandores y más tarde alcanzará el apogeo que debe alcanzar. Espiritistas, el porvenir es vuestro y de todos los hombres de corazón, y de confianza. No os arredren los obstáculos, porque no hay ninguno que pueda obstruir los designios de la Providencia. Trabajad sin interrupción y dad gracias a Dios por haberos colocado a la vanguardia de la nueva falange. Este es un puesto de honor que habéis pedido y del que os haréis dignos por vuestro valor, vuestra perseverancia y vuestro desinterés. Aquellos que sucumban valerosamente en esta lucha contra la fuerza, obtendrán su galardón; a los que sucumban por debilidad o miedo, la confusión les rodeará en el mundo de los Espíritus. Las luchas son necesarias para fortificar el alma; el contacto del mal hace apreciar mejor las ventajas del bien. Sin las luchas que estimulan las facultades, el Espíritu se entregaría a una apatía funesta para su progreso. Las luchas contra los elementos desarrollan las  fuerzas físicas e inteligentes; las luchas contra el mal desenvuelven las fuerzas morales.



El Libro de Los Espíritus también nos habla:

….Todos vosotros, hombres de fe y de buena voluntad, trabajad pues, con celo y valor en la gran obra de la regeneración, por cuanto cosecharéis centuplicado el grano que hayáis sembrado. Desventurados los que cierren los ojos a la luz, porque se están preparando para sí mismos largos siglos de tinieblas y decepciones. Desventurados los que cifren todas sus alegrías en los bienes del mundo, porque soportarán más privaciones que goces hayan tenido. Y desventurados, sobre todo, los egoístas, porque no encontrarán a nadie que les ayude a cargar el fardo de sus miserias…
SAN LUIS

I. Destrucción necesaria y destrucción abusiva



728. La destrucción ¿es una ley de la Naturaleza?
- Precisa que todo se destruya para renacer y regenerarse. Porque lo que llamáis destrucción no es sino una transformación, que se propone por objeto renovar y mejorar a los seres vivientes.

728 a. Así pues, el instinto de destrucción ¿habría sido dado a los seres vivos con miras providenciales?
- Las criaturas de Dios son los instrumentos de que Él se sirve para alcanzar sus fines. Con el propósito de alimentarse, los seres vivos se destruyen mutuamente, y esto, con el doble objetivo de mantener el equilibrio en la reproducción, la cual podría tornarse excesiva, y utilizar los despojos de la envoltura exterior. Pero lo que siempre se destruye es esta envoltura, que sólo constituye el accesorio y no la parte esencial del ser pensante. La parte esencial es el principio inteligente, que es indestructible y se va elaborando en las diversas metamorfosis que experimenta.

729. Si la destrucción es necesaria para la regeneración de los seres, ¿por qué la Naturaleza les provee de medios para preservación y conservación?
- Con el objeto de que la destrucción no se produzca antes del tiempo preciso. Toda destrucción prematura osta el desarrollo del principio inteligente. De ahí que Dios haya otorgado a cada ser la necesidad de vivir y de reproducirse.

Conclusión Final:

        Te preocupas tanto por las catástrofes que incautos dicen sin corroboración ni científica ni espiritual que te has auto impuesto unas gríngolas que no te dejan ver lo que en realidad no significa nada nuevo ni sustentable.  ¿Por qué no evalúas lo que Los Espíritus Superiores, nos dejaron saber en La Codificación Espírita a través de Allan Kardec?.  Te sorprenderá ver que para 1857 en el libro de Los Espíritus, cuando la tecnología no estaba ni tan siquiera en panales, ya este apercibimiento de que no nos dejáramos embaucar por incautos llegara.

        Es tiempo de “Time Out”. Como dicen los deportistas, detente, piensa y razona en base a los acontecimientos y en base al conocimiento Científico y humano a estos tiempos.  No sigas creyendo en falacias, en tonterías, en teorías no probadas y a cuentos de camino.

        Nunca ha sido el propósito de Dios, destruir con una catástrofe lo que el creo con tanto amor y seriedad. Dios es Inmutable, no cambia de parecer como las veletas que les da el viento.  Los cambios importantes que ya estamos experimentando son en términos morales.  Son en razón de los nuevos encarnados más evolucionados y cuyo enfoque es en el Bien Común. A groso modo deberás interpretar que si esa regeneración ya la habíamos comenzado. Los adelantos tecnológicos y el desplegué de tantos seres humanos con una visión más hacia el Bien Común es lo que viene predominando.

        Todo el que conoce sobre la Filosofía Espírita, no torna sus pasos a tras, sino que se enamora de lo que en esencia es plan de Dios para la Humanidad. Ninguna persona que claramente sabe distinguir entre lo bueno y lo malo, lo excelente de lo corrupto, podrá negar que el Bien Común es el camino a seguir.  Los nuevos encarnados ya vienen preparados mentalmente para enfocarse hacia el bien de los demás en la humanidad, lo vemos cuando evaluamos esas nuevas generaciones de encarnados, muy aptos para la tecnología y que ya están enfocados hacia el Bien Común.

        Los grandes consorcios de publicación de información masiva y las redes sociales que son preponderantes en nuestras vidas, dan mayor énfasis a las calamidades que a lo sublime que provoca de la práctica del bien común, de la Caridad y la Compasión Humana.  No estará muy lejos el poder palpar esa ola gigantesca de aquellos que creen en su interior sobre los beneficios del bien sobre el mal.

        El mal ya luce ridículo ante los ojos de la Humanidad. Hemos visto como regímenes árabes se ha derrumbado, por consecuencias de revueltas de personas que estaban cansados de los abusos y atropellos de dictadores infames que hostigaron por generaciones a los pueblos que gobernaban.

        Una tendencia a proteger el planeta, a proteger animales en vías de extinción, a la eliminación de la leyes de sentencias de muertes a los que violan la ley, en fin los factores económicos y al equilibrio económico en todas partes del mundo, son indicios de esos cambios que se están experimentando.  La Muerte por suicidios es una de las señales mencionadas por Los Espíritus Superiores, están dando los indicios en que esta regeneración de la Humanidad ya está en el proceso indicado.

        El Espiritismo es y será el instrumento más contundente para ayudar a esa TransformaciónMoral que se necesita.  Aunque los Espíritus Impuros han estado dando una lucha inmensa, obsesionando a millones en la fascinación de los adeptos de las religiones en el mundo entero, serán descubiertos cuando sus predicas no tengan los resultados que ellos predican. Serán desenmascarados y entonces, se dará lugar a que los decepcionados que buscaran consuelo a sus desgracias puedan desembocar en nuestra Filosofía Espírita de Bien Común y de Moral.

ESTEMOS PUES PREPARADOS PARA ESOS RETOS EN RECIBIR EN NUESTRA FILOSOFÍA A LOS NUEVOS ALLEGADOS QUE BUSCAN, AMOR, CARIDAD, COMPASIÓN Y CONSUELO, QUE SOLO EL ESPIRITISMO ES CAPAZ DE DAR.

 Frank Montañez"


Ver los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es