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domingo, 23 de agosto de 2015

PANORAMA ESPIRITUAL DE LA DEPRESIÓN


ALIANZA DE LA CIENCIA Y 
LA RELIGIÓN

La ciencia y la religión son las dos palancas de la inteligencia humana:la una revela las leyes del mundo material y la otra las leyes del mundo moral;pero teniendo las unas y las otras el mismo principio que es Dios,no pueden contradecirse,si una es la negación de la otra,una necesariamente está errada y la otra no,porque Dios no puede querer destruir su propia obra.La incompatibilidad que se creía ver entre éstos dos órdenes de ideas,se debe a una falta de observación y al sobrado exclusivismo de una y otra parte:de seo se ha seguido un conflicto,de donde nacieron la incredulidad y la intolerancia.
Han llegado los tiempos en que las enseñanzas de Cristo deben recibir su complemento,en que el velo lanzado a propósito sobre algunas partes de ésta enseñanza,debe ser levantado,en que la ciencia dejando de ser exclusivamente materialista,debe enterarse del elemento espiritual; y en que la Religión,cesando de menospreciar las leyes orgánicas e inmutables de la materia,apoyándose una en la otra y marchando éstas dos fuerzas de acuerdo,se presten mutuo apoyo.Entonces la Religión no siendo ya desmentida por la Ciencia,adquirirá una fuerza inquebrantable,porque estará de acuerdo con la razón y no se le podrá oponer la irresistible lógica de los hechos.
La Ciencia y la Religión no pudieron entenderse hasta hoy.porque,examinando cada una de las cosas bajo su punto de vista exclusivo,se rechazaban mutuamente.Era necesario algo para llenar el vacío que las separaba,un lazo de unión que las aproximase;ese lazo de unión está en el conocimiento de las leyes que rigen el mundo espiritual y sus relaciones con el mundo corporal,leyes tan inmutables como las que rigen el movimiento de los astros y al existencia de los seres.Una vez constatadas esas relaciones por la experiencia,se ha hecho una nueva luz:la fe se dirigió la razón,la razón no encontró nada de ilógico en la fee y el materialismo fue vencido.Pero en ésto,como en todas las cosas,hay personas que se quedan rezagadas,hasta que son arrastradas por el movimiento general que las aplastará,si quisieren resistir,en vez de entregarse a él.Es toda una revolución moral que se opera en éstos momentos y trabaja a los Espíritus;después de haberse elaborado durante mas de 18 siglos,se aproxima a su cumplimiento y va a marcar una nueva era en la Humanidad.La consecuencia de esa revolución son fáciles de prever,debe traer,en las relaciones sociales,inevitables modificaciones y no está en el poder de nadie el oponerse a ellas,porque están en los designios de Dios y son consecuencia de la ley del progreso,que es una ley de Dios.
EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO:CAP 1 ÍTEM 8

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 EN BUSCA DE LA FELICIDAD

Las instituciones políticas y sociales, las formas de los gobiernos y de las sociedades permanecerán vacías durante mucho tiempo, mientras el hombre no se perfeccione. Esto no está fuera de nosotros, sino que es dentro de nosotros donde reside el secreto de la felicidad. Como dice la sabiduría antigua: “Sabrás que los males que devoran a los hombres son fruto de su elección y que esos infelices buscan, lejos de sí, los bienes cuya fuente poseen.” 
Estudiemos, pues, con persistencia, las leyes del Universo y las fuerzas prodigiosas que encierra; es penetrando el secreto de esas leyes y comprendiendo el control de esas fuerzas como el hombre podrá entrar en la gran comunión universal, cuyo principio está en Dios y fuera de la cual no hay felicidad. 

- LEON DENIS-

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           MEMORIAS

Yo bien comprendo que el tener hijos y no poderles dar pan, ha de ser el infierno más horroroso que puede sufrir un Espíritu, y por eso cuando a mí se dirigía una de esas 
madres para hacerme confidente de sus desdichas, procuraba, por todos los medios posibles, favorecerla, y cuando me quedaba sola, daba gracias a Dios por no haberme dado hijos, lo cual proporcionaba a mi Espíritu gran dicha y tranquilidad. 
Yo no tenía a nadie que me pidiera pan, pero en cambio, tenía muchos amigos que procuraban de que yo no careciera de nada. 
Más de una vez me habían sucedido escenas como la que acabo de relatar, y de momento, si una mano protectora se cuidara de mí, yo encontraba mi óbolo centuplicado ;  entonces yo, sin creer en los milagros, exclamaba: 
-¡Padre!... ¡Ahora sí que me han dado una prueba de que todo lo ves!... 
Otras veces, cuando estaba más triste, venía alguna de mis amigas a contarme sus alegrías, y aquello me dejaba muy satisfecha, dando también gracias a Dios al ver que no 
todos sufren en la Tierra, que también hay quien goza; que también hay hogares donde brilla el sol de la felicidad. 
Si, la felicidad existe en la Tierra, ahora lo he visto mejor que antes, y esto depende de la misión que cada uno escoge al descender a la Tierra. 
Como quiera que yo hubiera sido la nota discordante de muchos hogares, era más que justo que me sucediera todo lo que aconteció en mi última existencia.
Es inútil pedir a Dios hijos, si no hay espíritus dispuestos a descender entre vosotros, o bien que no seáis acreedores a tanta dicha, por motivos ignorados de momento, porque, cuando estamos en la Tierra, un velo nos oculta todo lo del espacio, siendo la causa de que siempre pidamos que se nos concedan los mayores imposibles.

MEMORIAS 
AMALIA DOMINGO SOLER

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Un panorama espiritual de la depresión


Para superar la depresión es necesario cambiar la sintonía espiritual. Como los buenos espíritus que nos asisten no hacen otra cosa a no ser el bien, es imprescindible que, de nuestra parte, aprendamos también a hacerlo. 
La depresión es una dolencia del alma. Siendo así, infelizmente, la ciencia materialista poco puede hacer a no ser minimizar los síntomas del enfermo para que este pueda convivir socialmente. Con eso, lo máximo que ella consigue es limitarle la capacidad mental y evolutiva, afectiva y de memoria.

Se estima que el 20% de la población del planeta sufre de este terrible mal. Datos revelados por investigaciones indican que la depresión es la segunda mayor causa de ausencia en el trabajo y la mitad de los deprimidos dejan de trabajar y tener una vida social. Normalmente, es catalogada por la medicina como una enfermedad cuyo tratamiento es para toda la vida, con un 50% de oportunidades de recaídas.

La peor consecuencia de la dolencia es el suicidio, una vez que el 15% de nuestros hermanos cometen este acto extremo.

Los principales síntomas son: insomnio, tristeza persistente, desánimo, alteración del apetito, falta de energía, baja productividad, perdida de placer. Persistiendo esos síntomas por más de dos semanas, significa que el individuo se encuentra en estado de crisis.

Influencias espirituales

El espiritismo, que define al Espíritu como la esencia del propio ser, explica la depresión como una dolencia espiritual, una fase avanzada del proceso obsesivo, resultante del asedio persistente de espíritus inferiores sobre la mente del hombre y de los que lo envuelven. Por tanto, quien no crea en el Espíritu, o aun, poco conocimiento tiene sobre su naturaleza, no está en condiciones de conocer la causa y mucho menos de tratarla.

La verdad es que todos los seres humanos poseen una cierta sensibilidad mediúmnica, o sea, una determinada y variable predisposición orgánica en ser “susceptible” al mundo espiritual que lo circunda. Esa susceptibilidad ocurre en un nivel mental-emocional, de inteligencia a inteligencia, en que predomina la ley de sintonía. El tenor del pensamiento determina el tipo de la sintonía que establecemos, consciente o inconscientemente, con hombres o espíritus.

La mayoría de las depresiones nacen de un proceso obsesivo, normalmente derivado de una flaqueza moral que abre campo para espíritus malhechores y mal intencionados que pasan a imponer su voluntad sobre la voluntad del deprimido.

Los espíritus aun arraigados a la materialidad necesitan de alimento energético. Como a nadie le gusta reflexionar sobre eso, aun es más fácil hacerles el asedio.

El aflorar de la mediumnidad

Desde el tiempo de Allan Kardec los buenos espíritus afirman que, independientemente de creer o no creer, la humanidad está alcanzando un grado evolutivo en que la vuelve más sensible al contacto con los campos espirituales rodeando la Tierra. Estamos topándonos con el mundo espiritual y aun no percibimos eso.

Ahora, como es la sintonía la que determina el tipo de contacto con las inteligencias de las dimensiones espirituales, para que se supere la depresión es necesario que el enfermo cambie la sintonía que viene sustentando.

Interferencias espirituales nocivas


Los efectos de la obsesión instalada son obvios: el propio enfermo se siente confuso en identificar la propia personalidad. Sus pensamientos se vuelven confusos y contradictorios, lo que le genera inseguridad y miedo. En un cuadro más agravado se observa la debilidad creciente, que es la perdida de energía vital. Por eso, en muchos casos, el deprimido siente fuertes dolores de estómago (perdida de energía por el plexo solar).

Todas las personas viciadas, por ejemplo, son médiums conscientes o inconscientes.

Las interferencias espirituales nocivas, causadas por la presencia actuante de espíritus malhechores, no hacen nada más que dinamizar la inconsistencia moral sustentada imprudentemente por el deprimido.

La puerta del alma se abre por el lado de dentro


Quien trabaja efectivamente en la doctrina espírita y actúa en un centro bien orientado sabe que es perfectamente posible liberarse, en breve tiempo, del terrible flagelo que es la depresión.

De acuerdo con los Evangelios, Jesús, el divino Maestro, no hacía otra cosa sino redirigir la sintonía de numerosos enfermos del cuerpo y del alma para las esferas superiores del sentimiento, con eso, curó a numerosos “endemoniados” y “lunáticos”.

Es de él la máxima preventiva: “Vigilad y orad”

Lo que la víctima de la depresión necesita comprender y asimilar es el hecho de que nadie puede abrir la puerta de nuestra alma, incluso que la fuerce, porque la cerradura está del lado de dentro. Solamente nosotros mismos podemos abrir la puerta para aquello que nos conviene.

Educando la sensibilidad
Una de las sustentaciones doctrinarias del espiritismo es hacer que el ser humano se esfuerce para no entrar en sintonía con las fajas inferiores de la vida. Al contrario, se sintoniza con las fajas superiores.

Para eso es fundamental aprender a discernir el propio pensamiento del pensamiento invasor. Los factores que fastidian deben ser vencidos. Se trata de luchar o entregarse, forzar resistencia al aparentemente irresistible componente depresivo. Reconocer la propia fuerza de voluntad – normalmente, subyugada por la voluntad del agente perturbador – y nuevamente fortalecerla.

Pedir auxilio al Creador es el secreto. Asumir, con humildad y confianza, la condición de necesitados espirituales que somos, reconociendo el poder soberano de la luz divina que nos bendice constantemente y, para la cual estamos temporalmente impermeables, en función de nuestro libre albedrío perfeccionado en el dolor.
No ejercitar la tristeza en ninguna hipótesis. Ni la amargura, ni la autopiedad, ni la búsqueda del aislamiento o de la fuga excesiva.

La depresión cesa con el cambio de la sintonía espiritual



Muchos médiums que hoy militan con seguridad en las casas espíritas, equilibrados y sin alarde en la mediumnidad con Jesús, llegaron bajo las más opresoras señales de depresión. Algunos, habiendo pasado por clínicas o sanatorios para enfermos mentales. Aun así, a través de la ayuda que se permitirán a sí mismos, aprovechar la buena acogida de los benefactores de la casa, se esfuerzan en el estudio edificante, en la oración, en la meditación, absorbieron confiados las energía revitalizadoras del pase y pudieron “sentir la paz” proveniente de los buenos espíritus que los asisten en nombre de Dios.
Así, una vez reequilibrados, se integran en el servicio de auxilio a los semejantes, encajando en los trabajos asistenciales y espirituales de la casa cambiando, consecuentemente, la sintonía mental-emocional antes adoptada para otra elevada y moralizada.

Esto es un hecho común no sólo en el medio espírita y posible de comprobar.

Por tanto, para superar la depresión es necesario cambiar la sintonía espiritual. Como los buenos espíritus que nos asisten no hacen otra cosa a no ser el bien, es imprescindible que, de nuestra parte, aprendamos también a hacerlo, lo que, ciertamente, asegurará tú protección y la posibilidad del descubrimiento seguro de nuestras potencialidades.
_JUAN CARLOS MARIANI________________
 

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viernes, 21 de agosto de 2015

Autenticidad y comprobaciones

         

         Decálogo del Perfeccionamiento

    1. Disminuya las propias necesidades y aumenta sus concesiones
    2. Intensifique su trabajo y reduzca las cuotas de tiempo sin aprovechar.
     3. Eleve las ideas y reprima los impulsos.
     4. Libere al "hombre del presente", en la dirección de Jesús y aprisione al 
        "hombre del pasado" que aún vive en usted.
    5. Vigile sus gestos, entendiendo los gestos ajenos.
    6. Persevere en el estudio noble, reconociendo en la vida la escuela 
       sagrada de nuestra ascensión para Dios.
     7. Júzguese a usted mismo y disculpe indistintamente.
     8. Hable con humildad, oyendo con atención.
    9. Medite realizando y ore sirviendo.
  10. Confie en el Amor del Eterno y rinda culto diario a las obligaciones en             que Él mismo nos citó.
Autor: André Luiz
Psicografia de Francisco Cândido Xavier

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   Algo sobre el Materialismo

El materialismo es una doctrina filosófica cuyos orígenes se remontan hasta el siglo VI a.C. y llega hasta nuestros días con los intentos de creación de una inteligencia artificial que sustituya a la mente humana y así se demuestre que como el cerebro, la mente procede de la materia..
En todas las épocas la historia humana ha habido famosos filósofos de esta tendencia, como han sido Tales de Mileto, Demócrito, Epicuro, Aristóteles que pretendió conciliar las vertientes materialistas e idealistas en la filosofía griega; Francois Bacon, defensor del materialismo naturalista; Descartes, impulsor en Francia del materialismo mecanicista cpn su teoría dualista por la que se separa radicalmente el espíritu y la materia; en Italia Tomasso Campanella y Giordano Bruno defendieron el Panpsiquismo, por el que toda materia tiene una fuerza interior que adquiere cualidades anímicas o conscientes. Según esta idéa, por la integración de dos átomos en moléculas gigantes de materia viva, se propicia el surgimiento de la memoria, y el el hombre la consciencia.
La idea materialista afirma que todo cuanto existe es materia, y que cada molécula tiene sus propiedades naturales, formando estas el Universo entero. Su concepción antagónica es el Idealismo
La realidad de la materia es algo incuestionable para nuestros sentidos físicos, pues vivimos en un mundo material que nos condiciona., sin embargo la realidad espiritual del ser humano como Ente, antes y después de la muerte, ha sido sostenida solamente por la fé en las diversas religiones.
Los materialistas sostienen que la materia se gobierna a sí misma por leyes ciegas y mecánicas. Afirman que solo la materia es eterna teniendo en cuenta solamente el aspecto biológico, pero no el espiritual, que no hay mas vida que la que tenemos ahora y que la Vida, no es mas que un accidente debido a la combinación química de la materia que coincidió por casualidad, y que la originó.
Para el materialismo ,la materia en movimiento es la única realidad del Universo y abarca desde el reino mineral hasta el vegetal y el animal, en los que produce efectos como la conciencia y las emociones.
Por supuesto, niegan la existencia de Dios y del alma, pues no conciben que pueda existir un ser que sea real y eterno y que además no sea material.
Lo que llamamos el Alma con sus facultades intelectuales y la conciencia, según esta filosofía , es una función del organismo que se forma con el mismo que se desvanece tras la muerte.
El vacío y la oscuridad de muchas doctrinas religiosas y los abusos de toda clase que han engendrado, han llevado a muchos al escepticismo y a creer facilmente que al final todo termina con la muerte y que después no hay nada, cayendo así en una concepción materialista y sin fundamento de la vida, y en un estado de profundo egoísmo hacia los demás, al considerar que solo tenemos esta única vida y que existimos solo por casualidad mientras estamos aquí, pero que al final nos aguarda la nada, y que lo que todo lo que no abusemos y disfrutemos ahora, caiga quien caiga, aunque tengamos que utilizar y hasta perjudicar a los demás como si solo fuesen meros instrumentos impersonales para el logro de nuestros fines, eso que nos perdemos.
El materialismo dialéctico del filósofo Karl Marx ,basado en la dialéctica de Hegel, no se limita a pensar en el mundo sino que pretende transformarlo con sus principios fundamentales que han tenido como objeto transformaciones económicas y sociales, sin embargo esta variante de la filosofía materialista solo ha producido doctrinas que por si solas carecen de elementos para transformar el mundo. Esta transformación solo es posible partiendo de una reforma moral íntima de cada Ser humano, y el materialismo no nos conduce a ninguna mejora moral.
Con la negación de la vida después de la muerte que sostienen los materialistas , los actos buenos o malos conducen al mismo resultado: a la nada, por lo que el Ser no tiene razón alguna para contener sus instintos y en consecuencia, solo actuará para sí en un culto lógico al egoísmo..
Ante estas tristes ideas, se puede objetar que, posiblemente si no existiese una Inteligencia Suprema gobernando todo el Universo mediante unas leyes sabias, previsoras y justas, no nos podríamos explicar la perfección y previsión matemática del cosmos, que no puede deberse solo al azar; ni ese impulso que en todos los tiempos han mostrado todos los Seres y formas de vida, para ir transformándose hacia formas cada vez mas perfectas. Si la materia ciega e inconsciente no estuviese regida por unas leyes inteligentes, ¿Cómo se podrían explicar la diversificación de sus elementos, hasta constituir todas las maravillas y todos los Seres de la Naturaleza, desde la ameba, el insecto o la flor hasta el Ser humano y hasta el perfecto ordenamiento en el espacio estelar de los cuerpos celestes que por él circulan?; ¿Cómo la materia inconsciente se puede autogobernar por unas leyes indudablemente inteligentes?; ¿Cómo la “no inteligencia” puede crear una inteligencia que la gobierne?....
Si el mundo no fuese mas que un compuesto de materia gobernado por una fuerza ciega que llamamos casualidad, no existiría la sucesión regular y continua de los mismos fenómenos, dentro de un orden establecido. La vida sería un accidente y una excepción, no un fenómeno de orden general que lleva a adoptar formas cada vez mas perfectas y complejas en todos los seres de la naturaleza. ¿ Cómo podría la materia por si sola gobernarse por leyes inteligentes y sabias? ;¿ si la materia por si sola no razona, cómo ha podido producir seres razonables y sensibles , capaces de discernir entre lo injusto y lo justo, o entre el bien y el mal?. El buen sentido nos indica que si el sentido del bien ,de lo justo, y la inteligencia están en nosotros, preciso es que procedan de una Causa que los posea en grado superior ;si en el mundo observamos que existe un orden establecido mediante unas leyes naturales que lo van conduciendo por una evolución gradual e ilimitada, preciso será admitir que existe un pensamiento que lo ha concebido.
Según los materialistas, los Seres humanos solo somos un cuerpo de carne que vive, y produce la inteligencia que segrega al igual que segrega el sudor o los jugos gástricos. Toman el efecto por la causa, al afirmar que esas energías inteligentes solamente son el producto de la materia cerebral. Bajo estas premisas, lógicamente, cuando el cuerpo se desintegra después de la muerte, las energías creadas por él también se desintegran.
Del materialismo se desprenden conceptos antimorales y antisociales, como lo son el machismo y el feminismo, porque al no considerar en nosotros nada mas que nuestra parte física, hace de la mujer un ser inferior por el hecho de tener menos fuerza física, y finalmente la arrastra hacia el sensualismo, considerándola como un objeto, y esta a su vez se atrinchera en una postura opuesta de enfrentamiento con el hombre,para mantener no solo una igualdad, sino demostrar una superioridad inexistente ,pues siendo las características psíquicas diferentes, son complementarias para sostener la convivencia en la familia y en la sociedad.
El materialismo supone una doctrina que anula las esperanzas de sobrevivencia , abreviando las metas de la vida al retirar las resistencias morales ante el sufrimiento y los acontecimientos desastrosos y las insatisfacciones de cualquier clase.
Obviamente, existen muchísimas personas que militan en las huestes del materialismo y aun así mantienen una filosofía existencial digna y una estructura ética respetable.
Si en nosotros hay Amor, inteligencia, bondad, y sentido de lo bueno y de lo malo, de lo bello, de lo ético y de lo estético, que son conceptos inmateriales, es preciso concluir que todos estos atributos no los produce la materia bruta e irracional, sino que proceden de un Origen de ese mismo orden inmaterial , que debe poseerlos todos en grado sumo, por lo que la negación de la existencia de Dios que sostiene el materialismo, queda sin fundamentos lógicos.
El principal peligro espiritual que encierra esta filosofía, es que el ser humano, ante los sufrimientos y pruebas de la vida, y sin la esperanza o seguridad de un más allá, puede dejar de encontrar sentido y motivación para afrontar las luchas y sufrimientos, encontrando además que no hay motivos para reprimir toda clase de apetitos y deseos.
Las afirmaciones temerarias de las religiones y los dogmas de fe irracionales e inaceptables, han producido la descreencia en los valores religiosos y el materialismo. Así como las religiones dogmáticas nos han conducido a la arbitrariedad y el despotismo, con el materialismo , los seres humanos se ven abocados inevitablemente a la anarquía y al nihilismo.
Esta doctrina de consecuencias filosóficas negativas, solo le deja a la conciencia humana el camino de callarse ante lo injusto y ceder ante el instinto brutal para conseguir cuanto le place a nuestro ego inferior, pudiendo caer bajo un brutal estado de egoísmo y de envídia , quedándole solo la salida lógica pero equivocada  del suicidio ante las dificultades de la vida

- Jose Luis Martín -

De ahí la limitación de Freud que investigaba factores mórbidos en las personas en un lapso de tiempo que va desde la cuna hasta el presente, ignorando que la verdadera individualidad del hombre se genera en el tiempo y en el espacio, remontándose algunos milenios atrás”.

  • Espíritu Ramatis, a través del médium Dr.H.Maes -

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JESÚS EL LIBERTADOR DE LA MUJER



En sus pasos y ministerios siempre estaban presentes las mujeres abnegadas, que constituían apoyo y nobleza caracterizando la seguridad superior de Sus enseñanzas.
Subyugada por la tradición y relegada a un plano secundario, las mujeres eran objeto de desdén de los hombres, que apenas las utilizaban para reproducción del abuso.
Sin derechos religiosos, en cualquier tipo de participación en el culto, las doctrinas dominantes las tenían en condiciones subversivas, desde las remotas anotaciones del Pentateuco y de las profecías.



Jesús, el Gran Libertador, jamás las discriminó, enseñándoles y renovándoles los sentimientos ultrajados. En todas las situaciones las engrandeció, generando ceniza entre aquellos que ya se constituían adversarios. Emulándolas a la permanencia en los deberes domésticos, las convocaba a la construcción del nuevo futuro, por ser las primeras educadoras, responsables por los alicientes del porvenir en la intimidad de los hogares.



Cuando se le acercaban, portadoras de enfermedades de variado orden, o perturbadas por los Espíritus inferiores, las liberaba con inmenso cariño, clamándolas a la perseverancia en los propósitos superiores, manera eficaz de mantener indemnes a las influencias perniciosas de las fuerzas del mal y de la perversión. Utilizadas sin la menor consideración por su feminidad, cuando sorprendidas en el error, siempre eran acusadas y punidas, más nunca sucedía lo mismo con aquellos que la inducen al delito o las obligaron a la condición servil.



El preconcepto contra las mujeres se hiciera abominable, hediondo. Siempre hacía referencia a la adultera, a la obsesada y pervertida de Magdala, no en tanto, hay un silencio sobre los adúlteros, los obsesados que buscaban a la enferma vencedora de ilusiones. Jesús, que penetraba el socavón de los sentimientos, levantó su voz ofreció su comprensión a las mayores víctimas de los errores, en el caso, las mujeres infelices, a las cuales orientó, procurando liberarlas del yugo subalterno a que se sometían. No era, pues, de causar sorpresa que las mujeres Lo siguiesen, que le ofreciesen recursos a favor del ministerio espiritual y fraternal que El inaugurara, agradecidas y conmovidos ante Su amor. Como consecuencia, a El se deben los primeros gestos a favor de la liberación femenina las trabas que se presentaron a través de los milenios.



…Y fueron las mujeres que no temieron a las circunstancias desdichadas de la via dolorosa siguiendo-Lo y compungidas, y quedando a Su lado y al lado de Su madre en la tragedia de la Cruz. Como respuesta de amor, fue a la arrepentida Magdalena, a la que El se apareció por primera vez después de la muerte, entonando el himno incomparable de alabanza a la Vida aunque Juan Y Pedro también hubiesen visitado la sepultura donde fue inhumado.



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Narra el Evangelista Lucas (*), que algunas mujeres que habían sido curadas de Espíritus malignos y de enfermedades, le acompaño y a los doce, de entre los cuales, María llamada Magdalena , de la cual habían salido siete demonios, Joanna, la mujer de Cusa, el administrador de Herodes, Susana y muchas otras que los servían con sus bienes. 
No fueron pocos aquellos q quien El liberara de Espíritus perversos, a quien restituiría los movimientos, abriera los ojos a la luz, devolviera el sonido, limpiara el cuerpo de las más variadas enfermedades, y todo Lo abandonaron. Ninguna voz se irguió para defender-Lo o siquiera para justificar-Lo.



Las mujeres, no en tanto, sin cualquier recelo, estuvieron en la entrada triunfal de Jerusalén como en medio de los soldados desvariados y del pueblo ingrato, siguiendo-Lo con fidelidad. Jesús sabia que el sentimiento femenino, preparado para la maternidad, no teme a los sacrificios ni recela situaciones penosas, porque está constituida para la renuncia de sí misma y para la abnegación hasta el holocausto, habiéndole sido confiada el ministerio de amar a las criaturas desde el momento de su formación en el seno. De ese modo, invistió en su sensibilidad y nobleza, confiriéndole confianza y confiándole la dignidad que le había sido retirada por las pasiones subalternas de los antiguos legisladores y de los profetas fanáticos.



Dios a todos nos hizo iguales, estableciendo polaridades para el elevado principio de la reproducción, sin cualquier inferioridad, como parte de otro. El Creador, que concibió y genero el Universo jamás necesitaría de adormecer al hombre para extirparle la costilla elaborando a la mujer. El proceso de la vida es el mismo, organizando molécula por molécula bajo la Ley de transformaciones incesantes y renovación interminables. En Su código de amor, no hay lugar para el mal, para la discriminación para las tinieblas… Todo son bendiciones edificantes en situaciones específicas para la finalidad general de la perfección que está destinada a todo y a todos. Las mujeres, al lado de Jesús, eran las manos del socorro, atendiendo a los enfermos, a los niños aturdidos y rebeldes que le eran llevados, providenciando alimentos y ropas, auxilio de todo jaez entre las aldeas y ciudades, pueblos y ayuntamientos.



La multitud siempre Lo seguía; la masa informe y sufrida, que se conmueve y se irrita, que sigue el rumbo y se extravía, que aplaude y apedrea conforme la situación, necesitando siempre de ayuda en la retaguardia, colocando equilibrio y esclarecimiento , a fin de calmar los ánimos y refundir coraje en los desalientos. Eran sus voces suaves y compasivas las que tranquilizaban a los exasperados antes de llegar hasta el Maestro; su paciencia y gentileza que amainaba la ira y la rebeldía procedentes al contacto con El constituyendo seguridad y alivio para las pruebas que los desesperados cargaban en un clima de reparaciones dolorosas.



Conocidas ya, recurrían a sus caricias muchas otras mujeres amargadas, que experimentaban el oprobio y la humillación doméstica, y las cuales confortaban con su propio ejemplo de fe. Jesús las necesitaba, depositando en ellas esperanzas a favor de un mundo nuevo donde no existiesen las discriminaciones, ni los preconceptos de cualquier naturaleza. 
¡Jesús y las mujeres! … …¡Y los niños, y los hombres de todos los tiempos! Por eso, Su mensaje nunca más desaparecerá de la humanidad y jamás se apagará de la memoria de los tiempos, hasta el momento del gran encuentro con El, más allá de las formas y de la transitoriedad del mundo material.

Divaldo Pereira Franco 

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ANTE EL MÁS ALLÁ
(Psicografía de Chico Xavier)

La vida no termina donde la muerte aparece;
No transformes tu añoranza en hiel para los que se fueron;
Ellos siguen contigo, solo que de otra forma;
Dales amor y paz, por mucho que padezcas;
Ellos también te esperan, procurando ampararte;
Todos estamos juntos en presencia de Dios.
- Emmanuel-

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( Grabado de época: Fenómeno de Polstergeist)
Autenticidad y comprobaciones

¿Qué significa comprobar una idea o fenómeno? ¿Presenciarlo y tocar sus efectos? ¿O admitirlo como razonable, dentro de una línea de razonamientos lógicos, experimentos personales y observaciones?

Numerosas personas no creen en los Espíritus, en fenómenos anímicos o mediúmnicos.

Algunas esperan pruebas, prefiriendo que sean producidas exclusivamente para sí, riéndose de aquellos que consideran crédulos o ingenuos.

Sobre esas personas, dice Allan Kardec: los que en el Espiritismo únicamente buscan efectos materiales, no le pueden comprender la fuerza moral. De ahí viene que los incrédulos, que apenas lo conocen a través de fenómenos cuya causa primaria no admiten, consideran a los Espíritus prestigiadores y charlatanes. No será, pues, por medio de prodigios que el Espiritismo triunfará en la incredulidad: será por la multiplicación de sus beneficios morales, por cuanto, si es cierto que los incrédulos no admiten los prodigios, no menos cierto es que conocen, como toda la gente, el sufrimiento y las aflicciones de quien rechaza alivio y consolación. (1)

Y observa aun: Los medios de convicción varían extremadamente, según los individuos. Lo que persuade a unos no impresiona a otros. Si uno se convence por medio de ciertas manifestaciones materiales, otro por comunicaciones inteligentes, la mayoría es por el razonamiento. (2)

En cuanto una mirada atenta y una mente abierta podrían ver evidencias de la vida espiritual y de la fenomenología espírita por todas partes, continuamos encontrando personas que las niegan sistemáticamente.
 .
Tal vez, porque el convencimiento dependa del grado de entendimiento de la naturaleza de la realidad espiritual, que sólo puede llegar a un estudio profundo de las leyes universales y de una observación exenta de pasiones y sectarismo.

Sincronismo

Muchas de las comprobaciones posibles, de una acción inteligente presidiendo nuestras vidas, ocurren en el campo de lo que llamaremos sincronismo.
  
Creado por el psicoanalista Carl Gustav Jung, en 1929, el término sincronismo define un principio de “unión no-causal”, o sea, uniones subjetivas y significativas entre hechos aparentemente no relacionados entre sí.

¿Alguna vez ya tuvo un presentimiento o intuición sobre una cosa que quisiese hacer? ¿Un rumbo que quisiese dar a su vida? ¿Y se preguntó como eso podría ocurrir? ¿Y entonces, después de casi haber olvidado el asunto y concentrándose en otras cosas, de repente encontró a alguien, o leyó alguna cosa, o fue a algún lugar que lo llevó a aquella misma oportunidad que había vislumbrado? (3)

Hechos sincronizados revelan el propósito de la vida, orientando e incentivando a través de pequeños y simples hechos, en general percibido solamente por aquel a quien se dirige. Puede ocurrir (y ocurre) con cualquier persona, lo que varía es el grado de conciencia al respecto.

Es preciso estar en contacto consigo mismo y con un nivel más sutil de percepción, para constatar que existen y funcionan. Puede ocurrir un hecho externo banal para la mayoría de las personas, pero con un significado subjetivo que descubrimos posteriormente, un significado que conduce a una nueva comprensión o percepción de sentidos anteriormente ocultos en las situaciones de la existencia.

Los caminos de la Espiritualidad son sutiles y delicados. Solamente las almas endurecidas piden pruebas retumbantes, y aún así serían capaces de dejar de creer en ellas.

Para los hijos de almas sensibles, una flor que nace en el jardín puede ser un mensaje de su madre, por los significados y conexiones internas que se establecen, por la sintonía de afecto que se crea.

¿No es curioso que aquellos que más exigen pruebas y comprobaciones sean aquellos que están más lejos de percibirlas y de comprender?
Rita Foelker

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martes, 18 de agosto de 2015

LOS TIEMPOS SON LLEGADOS (FINAL)


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 LOS TIEMPOS SON LLEGADOS ( Viene de la publicación anterior)



<< Pero la materia orgánica, a su vez, reacciona sobre el Espíritu. Este, por su contacto y ligación íntima con los elementos materiales, también sufre influencias que le modifican las disposiciones, sin embargo, no le priva del libre albedrío, pero le sobreexcita o le atenúa la actividad, por lo que contribuye a su desenvolvimiento. La efervescencia que a veces se manifiesta en toda una población, entre hombres de una misma raza, no es cosa fortuita, ni resulltado e un capricho; tiene su causa en las leyes de la Naturaleza. Esa efervescencia, inconsciente al principio, no pasando de un vago deseo, de aspiración indefinida por alguna cosa mejor, de cierta necesidad de cambio, se traduce más tarde en una sorda agitación, por actos que llevan a las revoluciones sociales, que acreditan tener también su perioricidad, como las revoluciones físicas, pues todo se encadena. Si no tuvieseis la visión espiritual limitada por el velo de la materia, veríais las corrientes fluídicas que, como millares de hilos conductores, ligan las cosas del mundo espiritual con las del mundo material.

<< Cuando se os dice que la Humanidad llegó a un periodo de transformación y que la Tierra tiene que elevarse en la jerarquía de los mundos, nada de místico veais en esas palabras; ver por el contrario la ejecución de una de las grandes leyes fatales del Universo, contra las cuales se quiebra toda la mala voluntad humana.ARAGO.>>

Si, ciertamente, la Humanidad se transforma como ya se transformó en otras épocas, y cada transformación es señalada por una crisis que es, para el género humano, lo que son para los indivíduos, las crisis de crecimiento. Aquellas se tornan, muchas veces, penosas, dolorosas, y llevan consigo las generaciones y las instituciones, pero, son siempre seguidas de una fase de progreso material y moral.

 La Humanidad terrestre, habiendo llegado a uno de esos periodos de crecimiento, está, durante casi un siglo, en el trabajo de procesamiento, por lo que la vemos agitarse por todos lados, presa de una especie de fiebre, como impelida por una invisible fuerza. Así continuará, hasta que se haya estabilidado otra vez, con nuevas bases y quien lo observe, la encontrará entonces muy cambiada en sus costumbres, en su caracter, en sus leyes, en sus creencias, en una palabra: en todo su estado social.
 Una cosa que os parecerá entrañable, pero que por eso no deja de ser rigurosa verdad, es que el mundo de los Espíritus, mundo que os rodea, experimenta el contrachoque de todas las conmociones que vienen del mundo de los encarnados. Digo también que aquel toma parte activa en esas conmociones. Nada tiene esto de sorprendente, para quien sabe que los Espíritus forman cuerpo con la Humanidad; que ellos salen de ella y a ella tienen que volver, siendo por tanto, natural que se interesen por los movimientos que se operan entre los hombres. Estar seguros de que cuando una revolución social se produce en la Tierra, afecta igualmente al mundo invisible, en donde todas las pasiones, buenas y malas, se exacerban, como entre vosotros. Indecible efervescencia entra a reinar en la colectividad de los Espíritus que aún pertenecen a vuestro mundo y que aguardan el momento de volver a él.

La agitación de los encarnados y desencarnados se juntan a veces y frecuentemente, ya que todo se conjuga en la Naturaleza, las perturbaciones de los elementos físicos. Se produce entonces durante un tiempo, verdadera confusión general, pero pasa como un huracán, después de lo cual el cuelo vuelve a estar sereno y la Humanidad, reconstituida sobre nuevas bases, imbuida de nuevas ideas, comienza a recorrer una nueva etapa de progreso.

En el periodo que ahora se inicia, el Espiritismo florecerá y dará frutos. Trabajais por tanto, más para el futuro que para el presente. Era por tanto, necesario que esos trabajos se preparasen anticipadamente, porque ellos trazan las sendas de la regeneración, por la unificación y racionalidad de las creencias.

"Dichosos los se aprovechen de ellos ahora.. Tantas penas se ahorrarán estos, cuantos fueren los provechos que de ellos se deriven. Doctor BARRY".

-De lo que precede resulta que, en consecuencia  del movimiento de traslación que ejecutan en el espacio,  los cuerpos celestes ejercen, unos sobre otros, mayor o menor influencia, conforme a la proximidad en que se encuentren entre si y sus respectivas posiciones; que esa influencia puede acarrear una perturbación momentánea  en sus elementos constitutivos y modificar las condiciones de vitalidad de sus habitantes; que la regularidad de los movimientos determina la vuelta periódica de las mismas causas y de los mismos efectos; que si  demasiado corta es la duración de ciertos periodos para que los hombres los aprecien, otros vienen a pasar generaciones y razas que de ellos no se percatan y se considera normal el estado de cosas que observan. Por el contrario, las generaciones contemporáneas de la transsición le sufren el contrachoque y todo les parece fuera de las leyes ordinarias. Esas generaciones ven una causa sobrenatural, maravillosa, milagrosa, en realidad, pero no la ejecución de las leyes de la Nturaleza.

Si, por el encadenamiento y la solidaridad de las causas y los efectos, los periodos de renovación moral de la Humanidad coinciden, como todo lleva a creer, con las revoluciones físicas del globo, pueden los referidos periodos ser acompañados o precedidos de fenómenos naturales, insólitos para los que no se hallan familiarizados con ellos, de meteoros que parecen extraños, de recrudescencia e intensificación desusadas de los flagelos destructivos, que no son causa, ni presagio sobrenatural, sino una consecuencia del movimiento general que se opera en el mundo físico y en el mundo moral.
   Anunciando la época de renovación que se había de abrir para la Humanidad es determinar el final del viejo mundo. A Jesús pues, le fué lícito decir que ella se señalaría por fenómenos extraordinarios, temblores de tierra, flagelos diversos, señales del cielo, que no serán meteóros, sin derogación de las leyes naturales. El vulgo, ignorante, vió en esas palabras la predicción de hechos milagrosos.

- La previsión de los movimientos progresivos de la Humanidad nada presenta de sorprendente, cuando es hecha por seres desmaterializados que ven el final al que tienden todas las cosas, teniendo algunos de ellos conocimiento directo del pensamiento de Dios. Por los movimientos parciales, esos seres ven en que época podrá operarse un movimiento general, del mismo modo que el hombre puede calcular de antemano el tiempo que un árbol tardará en dar frutos, del mismo modo que los astrónomos calculan la época de un fenómeno astronómico, por el tiempo que un astro tarda en efectuar su revolución.
-  La Humanidad es un ser colectivo en donde se operan las mismas revoluciones morales por las que pasa todo ser individual, con la diferencia de que unas se realizan de año en año y las otras de siglo en siglo. Acompáñese a la Humanidad en sus evoluciones a través de los tiempos y ver la vida de las diversas razas marcada por periodos que dan a cada época una fisonomía especial.

- De dos maneras se opera, como ya dijimos, la marcha progresiva de la Humanidad: una gradual, lenta, imperceptible si se consideran las épocas consecutivas, que se traducen por sucesivas mejoras de las costumbres, en las leyes, en los usos, mejporas que son como a continuación se pueden percibir, coomo los cambios que las corrientes de agua ocasionan en la superficie del globo; la otra por movimientos relativamente bruscos, semejantes a los un torrente que, rompiendo los diques que le contienen, transpone en algunos años el espacio que le llevaría siglos recorrer. Y entonces, un cataclismo moral que traga en breves instantes las instituciones del pasado y al cual sobreviven un nuevo orden de cosas que poco a poco se estabilizan a medida que se restablece la calma y que acaban por hacersen definitivas.
  Al que viva bastante para abarcar con la vista las dos vertientes de la nueva fase, perecerá que un mundo nuevo surgió de las ruinas del antíguo. El caracter, las costumbres, los usos, todo está cambiando. Y en efecto, surgirán hombrees nuevos, o mejor, regenerados. Las idéas que la generación extinguida llevó consigo, cederán lugar a ideas nuevas  que aparecerán con la generación que se levanta.
-  Hecha adulta, la Humanidad tiene nuevas necesidades, aspiraciones más vastas y más elevadas; comprende el vacío con que fué envasada, la insuficiencia de sus instituciones para darle felicidad; ya no encuentra en el estado de cosas, las satisfaciones legítimas a que se siente con derecho. Se despoja, en consecuencia,de las fajas infantiles y se lanza, impelida por irresistible fuerza, a márgenes desconocidas, en busca de nuevos horizontes menos limitados,

  Es a unos de esos periodos de transformación, o si se prefiere, de crecimiento moral, que ahora llega a la Humanidad. De la adolescencia llega al estado viril. El pasado ya no ppuede bastar a sus nuevas aspiraciones, a sus nuevas necesidades; ya no puede ser conducida por los mismos métodos; ya no se deja llevar más por ilusiones, ni fantasmagorias; su razón madurada reclama alimentos más sustanciosos. Es demasiado efímero el presente; ella siente que su destino es más amplio que la vida corpórea y excesivamente restringida para encerrarlo por completo. Por eso,bucea y mitra en el pasado y en el futuro, a fin de descubrir en uno o en el otro, el misterio de su existencia y de adquirir una consoladora certeza.
  Es en el momento en que ella se encuentra muy apartada en la esfera material, en que se encuentra cambiante en la vida intelectual, en que el sentimiento de la espiritualidad le despierta en su interior, que hombres que se dicen filósofos pretenden llenar el vacío con las doctrinas del nadismo y del materialismo, ¡ Singular aberración !. Esos mismos hombres que intentan impulsar de frente a la Humanidad, se esfuerzan por circunscribirla en el tímido círculo de la matria, donde ella ansia por escaparse. Velan por  el aspecto de la vida infinita y le dicen, apuntándo para el túmulo:   ¡ Non plus ultra !.
  Quien quiera que haya meditado sobre el Espiritismo y sus consecuencias y no circunscriba la producción de algunos fenómenos, habrá comprendido que él abre a la Humanidad una etapa nueva y le presenta horizontes del infinito. Iniciándola en los misterios del mundo invisible, le muestra su verdadero papel en la creación, papel activo  permanentemente, tanto en el estado espiritual como en el estado corporal. El hombre ya no camina a ciegas : sabe de donde viene, para donde va y por qué está en la Tierra. El futuro se le revela en su realidad, despojado de los prejuicios de la ignorancia y de la superstición. Ya no se trata de una vaga esperanza, sino de una verdad papable, tan cierta como la sucesión del día y la noche. El sabe que su ser no se halla limitado a algunos instantes de una existencia transitoria; que la vida espiritual no se interrumpe por efecto de la muerte; que ya vivió y volverá a vivir y que nada se pierde de lo que ganó en perfección; en sus existencias anteriores depara con la razón lo que es hoy y reconoce que de lo que él es hoy, se hizo a sí mismo, podrá deducir lo que vendrá a ser un día.
  Con la idea de que la actividad y la cooperación individuales en la obra general de la civilización se limitan a la vida presente, que antes, la criatura nada fué y nada será después, ¿ Qué le importa al hombre el progreso posterior de la Humanidad?.¿Qué le importa que en el futuro los pueblos sean mejor gobernados, más dichosos, más esclarecidos, mejores los unos para con los otros? No queda perdido para él todo el progreso, pues de este, ningún provecho sacará?. ¿ De qué le sirve trabajar para los que han de venir después, si nunca le será dado conocerlos, si sus postreros serán criaturas nuevas, que poco después volverán a su vez a la nada?.
Bajo el dominio de la negación del futuro individual, todo forzosamente se empequeñece a las insignificantes proporciones del momento y de la personalidad. Entretanto, ¡ qué amplitud, por el contrario, da al pensamiento del hombre la certeza de la perpetuidad de su ser espiritual!. ¡ Qué más racional, más grandioso y más digno del Creador que la ley según la cual la vida espiritual y la vida corpórea son apenas dos modos de existencia, que se alternan para la realización del progreso!. ¡ Qué más justo hay y más consolador que la idea de que estarán los mismos seres para progresar incesantemente, primero, a través de las generaciones de un mismo mundo, de mundo en mundo después.hasta la perfección,¡ sin solución de continuidad!. Todas las acciones tienen , entonces, una finalidad por cuanto, trabajando para todos, cada uno trabaja  para sí  y recíprocamente, de suerte que nunca se pueden considerar infecundos ni en el progreso individual ni en el colectivo. De ambos progresos se aprovecharán las generaciones y las individualidades del porvenir, que otras no vendrán a ser sino las generaciones y las individualidades pasadas en más alto grado de adelantamiento.
   La fraternidad será la piedra anular del nuevo orden social; pero no hay fraternidad real, sólida, efectiva, si no se sienta en una base inavalable y esa base es la fe en tales o tales dogmas particulares que cambian con los tiempos y los pueblos y que mutuamente se apedran y se condenan unos a otros, alimentando el antagonismo, pero la fe en los principios fundamentales que toda la gente puede aceptar y aceptará: Dios, el alma, el futuro, el progreso individual indefinido, la perpetuidad de las relaciones entre los seres. Cuando todos los hombres estén convencidos de que Dios es el mismo para todos, de que ese Dios soberanamente justo y bueno, nada de injusto puede querer, que no de Él sino de los hombres, viene el mal, todos se considerarán hijos del mismo Padre y se tenderán las manos unos a otros.
Esa es la fe que el Espiritismo faculta y que de ahora en adelante será el eje en torno al cual girará el género humano, cualquiera que sean los cultos y las creencias particulares.
-El progreso intelectual realizado hasta el presente, en las más largas proporciones, constituye un gran paso y marca una primera fase en el avance general de la Humanidad; impotente sin embargo, para regenerarla. En cuanto el orgullo y el egoismo lo dominen, el hombre se servirá de su inteligencia y de sus conocimientos para satisfacer sus pasiones y sus intereses personales, razón por la que se  aplica  en perfeccionar los medios de perjudicar a sus semejantes y de destruirlos.
- Solamente el progreso moral puede asegurar a los hombres la felicidad en la Tierra, refrenando las pasiones malas; solamente ese progreso puede hacer que entre los hombres reine la concordia, la paz, la fraternidad. Será él quien echará por tierra las barreras que separan a los pueblos, que hará callar los preconceptos de casta y que se callen los antagonistas de las sectas, enseñando a los hombres a considerarse hermanos que tienen el deber de auxiliarse mutuamente y no destinados a vivir a unos a costa de los otros.
Será el progreso moral el que secundado entonces por la ineligencia, fundirá a los hombres en una misma creencia fundada en las verdades eternas, no sujetas a controversias, y en consecuencia, aceptables por todos.
La unidad de creencia será el lazo más fuerte, el fundamento más sólido de la fraternidad universal,ignorada, desde todos los tiempos por los antagonismos religiosos que dividen los pueblos y las familias, que hacen que sean unos, los disidentes, vistos por los otros, como enemigos a ser evitados, combatidos, exterminados, en vez de hermanos a ser amados.
- Semejante estadop de cosas presupone un cambio radical en el sentimiento de las masas, un progreso general que no se podía realizar sino fuera del círculo de las ideas tímidas y triviales que fomentan el egoísmo.
En diversas épocas, hombres elegidos procuraron impelir a la Humanidad por ese camino; pero aún muy jóven, ella se mantuvo sorda y las enseñanzas que les dieron fueron como la buena simiente caída en el pedregal.
 Hoy,  la Humanidad está madura para lanzar su mirada a las alturas que nunca intentó divisar, a fin de nutrirse de ideas más amplias y comprender lo que antes no comprendía.
La generación que desaparece llevará consigo sus errores y prejuicios; la generación que surge,alimentada en fuente más pura, imbuida de ideas más sanas, imprimirá al mundo un ascensional movimiento, en sentido del progreso moral que señalará la nueva fase de evolución humana.
- Esa fase se revela por señales inequívocas, por tentativas de reformas útiles que comienzan a encontrar eco. Así, vemos fundarse una inmensidad de instituciones protectoras, civilizadoras y emancipapdoras, bajo el influjo y por iniciativa de hombres evidentemente predestinados a la obra de regeneración; que las leyes penales se van presentando dia a dia impregnadas de sentimientos más humanos. Se debilitan los preconceptos de raza, los pueblos entran a considerarse miembros de una gran familia; por la uniformidad y facilidad de los medios de realizar sus transacciones, se suprimen las barreras que los separaban y de todos los puntos del mundo se reunen en comicios universales, para las disputas pacíficas de la inteligencia.
Falta poner a esas reformas una base que permita que se desenvuelvan, completen y consoliden; falta una predisposición moral más generalizada, para hacer que ellas fructifiquen y que las masas las escojan. Aun ahí hay una señal característica de la época, porque es el preludio de lo que se hará en más larga escala, a medida que el terreno se vaya volviendo más favorable.
- Otra señal no menos característica del periodo en que entramos se encuentra en la reacción que se opera en el sentido de las ideas espiritualistas; en la repulsión instintiva que se manifiesta contra las ideas materislistas. El espíritu de incredulidad, que se apoderó antes de las masas, ignorantes o esclarecidas, y las llevaba  a rechazar con la forma la sustancia misma de toda creencia, parece haber sido un sueño, en cuyo despertar se siente la necesidad de respirar un aire más vivificante. Involuntariamente, allá donde el vacío se hubiese hecho, se buscará un punto de apoyo.
- Si supusiésemos poseidos de esos sentimientos a la mayoría de los hombres, podríamos facilmente imaginar las modificaciones que de ahí se derivarían a las relacciones sociales; todos tendrán por divisa: caridad, fraternidad, benevolencia para con todos, tolerancia para todas las creencias. Es la meta para la que tiende, evidentemente, la Humanidad; ese objeto de sus aspiraciones, de sus deseos, sin que, entretanto, ella perciba claramente por qué medio las ha de realizar. Ensaya, tantea, pero es detenida por muchas resistencias activas, o por la fuerza de inercia de los preconceptos, de las creencias estacionarias y refractarias al progreso. Se le hace necesario vencer tales resistencias y esa será ls obra de nueva generación. Quien acompañe el curso actual de las cosas, reconocerá que todo parece predestinado a abrirle camino. Ella tendrá de por sí, la doble fuerza del número y de las ideas, y por añadidura, de la experiencia del pasado.
- La nueva generación marchará, pues, para la realización de todas las ideas humanitarias con el grado de adelantamiento a que hubieren llegado. Avanzando hacia el mismo blanco y relizando sus objetivos, el Espiritismo se encontrará con ella en el mismo terreno. A los hombres progresistas se les deparará en las ideas espíritas, poderosa alabanza y el Espiritismo hallará en los nuevos hombres, espíritus enteramente dispuestos a acogerlo. Dado ese estado de cosas,¿Qué podrán hacer los que traten de oponérsele?

LA GÉNESIS, LOS MILAGROS Y LAS PREDICCIONES, SEGÚN EL ESPIRITISMO-ALLAN KARDEC, CAP.XVII, Juício Final, Cap. XVIII, Los tiempos son llegados. -Señales de los  tiempos)

Gilberto Adamatti

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                                                                DIOS

“Amad toda la creación de Dios, en su conjunto, hasta el mínimo polvo. Si amáis cada cosa, comprenderéis el misterio de Dios en las cosas”. F. Dostoievski 

El Libro de los Espíritus de Allan Kardec plantea los principios esenciales del espiritismo sobre la base de preguntas y respuestas intercambiadas con los espíritus en sesiones espíritas y agrupados en un conjunto coherente y estructurado para convertirse en lo que se llamó la “doctrina espírita”. El pilar fundamental del espiritismo es la existencia de una fuerza suprema y creadora, todopoderosa y omnipresente, y origen de todas las cosas: Dios.
La noción de Dios Antes de desarrollar la noción de un ciclo divino, detengámonos un poco en esta fuerza suprema. A falta de un chisme de mostrador al estilo de “¡Dios es el tipo más célebre del mundo y sin embargo nadie lo ha visto nunca!”, antes de preguntarse “quién es Dios”, sería necesario interrogarse sobre “qué es Dios”. Como principio primero del espiritismo, que por lo demás supera a todos los otros, y del cual derivan estos últimos, esta idea de Dios lógicamente es abordada desde la primera pregunta de la obra emblemática de Allan Kardec (Libro Primero - Las Causas Primeras, Capítulo Primero - Dios): Pregunta 1: “¿Qué es Dios?” – Respuesta: “Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas”. Un criterio de infinidad es atribuido entonces a Dios: Pregunta: “¿Podría decirse que Dios es el infinito?” – Respuesta: “Definición incompleta. Pobreza de la lengua de los hombres que es insuficiente para definir las cosas que están por encima de su inteligencia”. Muy pronto, se ha planteado de entrada una limitación en la incapacidad de nuestro lenguaje, nuestra inteligencia, nuestra reflexión, o nuestro razonamiento, para aprehender de manera directa la noción de la divinidad. Sin embargo, puesto que a nuestro nivel Dios es indefinible, sigue siendo posible ejercer ese mismo razonamiento yendo a buscar el sentido de la divinidad en los “síntomas” de la divinidad, a saber la armonía del universo, de las cosas y de la vida. De allí, surge el postulado esencial del proceso de Allan Kardec: “Todo efecto tiene una causa. Todo efecto inteligente tiene una causa inteligente. El poder del efecto está en razón del tamaño de la causa”. Se remonta entonces a la causa original, es decir a Dios, por la observación de sus efectos. Así prosiguen las primeras líneas de El Libro de los Espíritus: Pregunta: “¿Dónde puede encontrarse la prueba de la existencia de Dios?” – Respuesta: “En un axioma que aplicáis a vuestras ciencias: no hay efecto sin causa. Buscad la causa de todo lo que no es obra del hombre, y vuestra razón os responderá”. Como lo recomiendan los espíritus, para llegar a Dios, basta pues con volver los ojos hacia las obras de la creación divina. El universo existe, tiene pues una causa. Dudar de la existencia de Dios, sería negar que todo efecto tiene una causa, y plantear que “nada” ha podido hacer “algo”. Otra pregunta, otra respuesta: Pregunta: “¿Qué 
consecuencia puede extraerse del sentimiento intuitivo que todos los hombres llevan en sí mismos de la existencia de Dios?” – Respuesta: “Que Dios existe, pues, ¿de dónde le vendría este sentimiento si no descansara en algo? Esto es también una consecuencia del principio de que no hay efecto sin causa”. La demostración lleva entonces a considerar que todo lo que existe no puede ser fruto del azar, sino que necesariamente tiene una causa primera. Realmente hay una voluntad inteligente en la organización armoniosa y estable de las cosas, desde lo infinitamente pequeño hasta lo infinitamente grande. Con gran frecuencia, al cometer el error de atribuir la formación primera de las cosas a las propiedades íntimas de la materia, tomamos el efecto por la causa, mientras que esas propiedades son ellas mismas un efecto que debe tener una causa. Y atribuir esa formación primera a algo fortuito y aleatorio, a la imagen del azar y la necesidad, se convierte entonces en un contrasentido: ¡un azar inteligente ya no es azar!
Los atributos de la divinidad A partir de allí, Allan Kardec definió por deducción lógica y razonando por lo absurdo todo un conjunto de atributos que caracterizan la noción de Dios, cualidades necesarias que hay que relacionar con el hecho de sus obras: “Dios es ‘eterno’: si hubiera tenido un comienzo, habría salido de la nada, o bien habría sido creado por un ser anterior. Es así como de pariente en pariente nos remontamos al infinito y a la eternidad. Dios es ‘inmutable’: si él estuviera sujeto a cambios, las leyes que rigen el universo no tendrían ninguna estabilidad. Dios es ‘inmaterial’: es decir que su naturaleza difiere de todo lo que llamamos materia, de otra manera no sería inmutable, pues estaría sujeto a las transformaciones de la materia. Dios es ‘único’: si hubiera varios Dioses, no habría unidad de puntos de vista, ni unidad de poder en la ordenación del universo. Dios es ‘todopoderoso’: porque es único. Si no tuviera el poder soberano, habría algo más poderoso o tan poderoso como él. No habría hecho todas las cosas, y las que no hubiera hecho él serían obra de otro Dios.
Dios es ‘soberanamente justo y bueno’: la sabiduría providencial de las leyes divinas se revela tanto en las cosas más pequeñas como en las más grandes, y esa sabiduría no permite dudar ni de su justicia, ni de su bondad”. Todo regresa y se remonta así a una causa primera, a la fuente, es decir a Dios, definiendo de hecho un principio de creación como característica esencial y visible de esa fuerza divina en acción. Se habla entonces de paternidad divina en las cosas creadas, de lo inerte a lo viviente, de lo material a lo inmaterial, del mineral al espíritu, pasando por todas las leyes llamadas naturales que rigen los movimientos de la vida y de la materia bajo toda naturaleza y bajo cualquier forma que sea. Detrás de cada cosa, hay pues un gran arquitecto como lo sugiriera P. Teilhard de Chardin: “En cada partícula, en cada átomo, en cada molécula, de las células de materia, viven escondidas y obrando a espaldas de todos, la omnisciencia del eterno y la omnipotencia del infinito”. Todo lo que revela vida contiene un ápice de Dios, con la consecuencia del sentimiento intuitivo de la existencia de Dios que todos los hombres llevan en sí mismos, cualesquiera que sean las culturas y las civilizaciones.

Le Journal Spirite nº 79

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CAMINO, VERDAD Y VIDA

Chico Xavier- Emmanuel

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TIEMPO DE CONFIANZA


"Y Les dice: ¿Dónde está vuestra fe?"-(Lucas, 8:25.)


La tempestad estableciera la perturbación en el ánimo de los discípulos más fuertes. Desorientados, ante la furia de los elementos, se amparan en Jesús, en altos gritos.

Atendiéndolos el Maestro, pero pregunta después:

- ¿Dónde está vuestra fe?

El cuadro sugiere ponderaciones de vasto alcance. La interrogación de Jesús indica claramente la necesidad de mantener la confianza, cuando todo parece oscuro y perdido. En tales circunstancias, surge la ocasión de la fe, en el tiempo apropiado.

Si hay oportunidades para el trabajo y descanso, plantación y cosecha, se revelará igualmente la confianza en la ahora adecuada.

Nadie ejercitará optimismo, cuando todas las situaciones se conjugan para el bienestar. Es difícil demostrar amistades en los momentos difíciles.

Aguarden los discípulos, naturalmente, oportunidades de lucha mayor, en que necesitarán aplicar más extensa e intensivamente las enseñanzas del Señor. Sin eso, sería imposible aferir valores.

En la actualidad dolorosa, innumerables compañeros invocan la cooperación directa de Cristo. Y el socorro viene siempre, porque es infinita la misericordia celestial, mas, vencida la dificultad, esperen la indagación.

-¿Dónde está vuestra fe?

Y otros obstáculos sobrevendrán, hasta aquel discípulo aprenda dominarse, a educarse y a vencer, serenamente, con las lecciones recibidas.

Tras la lectura y meditación del texto anterior, basado en el episodio de la angustia y temor de los discípulos cuando iban en la barca con Jesús y se desencadenó la tormenta, comprendemos como es muy fácil ser optimista y estar alegres cuando las cosas son favorables y no enfrentamos pruebas difíciles.
La auténtica fe se debe manifestar en nosotros en momentos difíciles, ante las duras pruebas , preocupaciones y sufrimientos que a veces nos depara la vida.
Cuando todo va bien, o no nos acordamos de Dios, o nos acordamos superficialmente para apenas agradecerlo , muchas veces como rutina establecida pero vacía del auténtico sentimiento de gratitud hacia El.
Pensemos que las pruebas y problemas de la vida , aparte de ser muchas veces una consecuencia de nuestros errores pasados, sirven entre tanto para poner a prueba y fortalecer nuestra confianza en el Padre, convencidos de que este nunca nos abandona y nos lo demuestra tantas veces con Su socorro en nuestras pruebas, sufrimientos y problemas. Otra cosa es que cuando el sufrimiento cede o amengua, esto lo achaquemos a factores como la casualidad o la suerte, mientras nos empeñamos en ignorar o no admitir, que por encima de todo tenemos un Padre que es todo Amor y conoce nuestros problemas y angustias que al final siempre pasan o se solucionan del modo más impensable, pero seguimos sin comprender que tras lo que la vida nos pone por delante y el cómo se soluciona, hay un Poder , un Amor, una Perfección y una Justicia infinitas.
Jesús en el episodio de la tempestad en la barca, se sorprende ante la poca fe de sus discípulos que se angustian en esos momentos difíciles, pero esto no significa que esta reacción no sea humana y natural, pues el mismo Jesús, ante el dolor y la angustia de su agonía en la cruz, pidió al Padre que lo librase de la prueba, pero que no se hiciese lo que El pedía sino Su Voluntad. Aquí Jesús nos da la gran lección de que ante las pruebas y sufrimientos de la vida, siempre debemos pedir y aceptar por encima de todo la Voluntad del Padre que sabemos que es infinitamente bueno, justo y sabio, y que nunca abandona a sus hijos a pesar de las apariencias.
Por tanto hasta que no aprendamos la lección de dejar de ser ciegos o de ignorar a ese gran Padre nuestro, las pruebas, problemas y zozobras seguirán llamando a nuestras puertas y no dejarán de acosarnos para conducirnos a comprender, amar y confiar en Aquel que todo lo puede y que tanto nos Ama.

Jose Luis Martín

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