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domingo, 26 de diciembre de 2010

EL ESPIRITU Y SU EVOLUCION


ESPÍRITU Y SU EVOLUCIÓN

Allan Kardec definió el Espiritismo como “la doctrina que trata y estudia el origen, la naturaleza y el destino de los espíritus”. Lo cual quiere decir, ni más ni menos, lo que ya desde la más remota antigüedad se preguntaban los filósofos de aquellos tiempos, es decir: quién soy, de dónde vengo y a dónde voy.
El Espíritu, es el principio inteligente del Universo, la centella divina emanada de Dios, Su Creador, que desciende al mundo material para desarrollar el germen que posee en sí mismo con todos los atributos de la Divinidad y con todas las facultades que están destinadas a convertirle, por medio del trabajo y del esfuerzo personal, en un ser superior capaz de conquistar la Sabiduría y el Amor.
Esa chispa divina, como simple principio espiritual, sin conciencia de sí mismo, en su evolución, pasa por los tres reinos de la naturaleza: el mineral, el vegetal y el animal, deteniéndose en cada uno de ellos miles y miles de años, desarrollándose y adquiriendo las experiencias que cada forma de vida podía ofrecerle.
Esta evolución del principio espiritual, siempre ha ido unida a una evolución de la materia que le servía de instrumento y de medio de manifestación, en una transformación continuada hacia formas cada vez más complejas en lo morfológico y un desarrollo constante y progresivo en lo psíquico, a través de la acumulación de informaciones, porque todas las experiencias pasadas y todas las vivencias sufridas las ha ido archivando y recogiendo el principio espiritual en su psiquismo.
De esta manera y forma, después de múltiples y sucesivas repeticiones, el principio espiritual se va desarrollando, hasta tal punto que le faculta y prepara para dar el paso más importante en su evolución hasta el momento: la adquisición de conciencia propia.
Para ello, este principio espiritual, una vez finalizado todo este periplo de existencias de miles y miles de años, es preparado en el Mundo Espiritual, para sufrir la transformación necesaria que le convierta ya en espíritu individualizado, y poder continuar en su evolución dando un salto hacia un nuevo reino: el reino hominal, ensayando en una nueva forma aún más compleja y perfecta que las anteriores: el cuerpo humano, aunque, lógicamente, al principio sea en cuerpos primitivos y rudimentarios.
Es decir, que en el hombre, este principio espiritual, es ya un espíritu individualizado, con conciencia propia, que empieza a desarrollar su razón y que tiene la capacidad analítica de sentir y saber que existe por medio de su propio raciocinio.

EL HOMBRE COMO UN SER DE TRIPLE NATURALEZA
El hombre es un ser complejo, compuesto por una triple naturaleza: humana, astral y espiritual, es decir, cuerpo carnal, cuerpo fluídico y alma o espíritu.
.El cuerpo carnal es temporal y transitorio, estando destinado a la desintegración total y su función es la de servir como instrumento y medio de manifestación del espíritu en el mundo material.
.El cuerpo fluídico o periespíritu es inmortal, envuelve, configura e identifica al espíritu, evolucionando paralelamente a la propia evolución éste. Es una organización viva, en la cual se imprimen y repercuten todos los acontecimientos que impresionan la mente del propio espíritu, por lo que toda su historia está grabada y se refleja en él. Su función es la de servir como intermediario entre el espíritu y la materia.
.El espíritu es eterno y constituye en el hombre su verdadera individualidad, individualidad que mantiene a través de todas sus existencias. De él irradia la vida, la inteligencia, la voluntad y el sentimiento; el Espíritu es quien piensa, quien desea, quien siente y quien ama.
Aunque cada uno de estos principios (el humano, el astral y el espiritual) tienen sus propias características, funcionan como un sistema y un conjunto organizado y coordinado: el espíritu quiere, el periespíritu o cuerpo fluídico transmite y el cuerpo físico ejecuta; y en sentido contrario, donde el cuerpo físico recibe, el periespíritu transmite y el espíritu siente.
Espíritu y cuerpo, mente y materia, son complementos uno del otro, que se interrelacionan constantemente a través del periespíritu, quien se encarga de plasmar las necesidades evolutivas del espíritu en la forma física. Sin esta visión global de la realidad del hombre, basada en el espíritu y en los reflejos de su psiquismo en el cuerpo físico, su análisis es siempre deficiente e incompleto.
Y de tal manera esto es así, que la gran mayoría de enfermedades que sufre el hombre, no son más que las faltas e imperfecciones provenientes de su espíritu, que se manifiestan en el cuerpo físico. Y que mientras que para el ser humano, la salud significa el equilibrio perfecto de sus órganos físicos, para el mundo espiritual, la salud es la perfecta armonía del espíritu. Por eso, el mejor remedio para cuidar la salud del cuerpo, es cuidar primero la salud del espíritu.
Tengamos en cuenta que el hombre no es que tenga un espíritu, sino que es un espíritu encarnado; el hombre no es un cuerpo con un espíritu, sino que es un espíritu que da vida a un cuerpo.

APARECE EL LIBRE ALBEDRÍO
A diferencia de los otros reinos de la Naturaleza por los que ha transitado, sin más preocupación que dejarse llevar por la inercia de las propias leyes de la vida física, ahora se encuentra, el espíritu, que esta adquisición de conciencia propia y capacidad de raciocinio, hace que se enfrente, por primera vez, a la situación de tener que escoger y tomar decisiones propias. Es decir, aparece el libre albedrío. Y con él, la responsabilidad del hombre por sus actos.
Y será, precisamente, del buen o mal uso que el hombre haga de este libre albedrío, lo que va a marcar, a partir de este instante, su futura evolución. Y este buen o mal uso, dependerá de respetar y seguir las Leyes Divinas, las Leyes de Dios, (únicas Leyes que rigen la Vida) basadas en el Amor y la Fraternidad entre todas las criaturas.
En las primeras etapas como hombre, la capacidad de utilizar este libre albedrío es mínima, porque esta capacidad, lógicamente, va en relación directa con la propia evolución del espíritu. Es decir, que a menos evolución, menos capacidad de ejercitar el libre albedrío y también menos responsabilidad; y que a más evolución, más capacidad de poder ejercitar el libre albedrío, pero también, entonces, más responsabilidad.
Por tanto, a partir de este momento, el hombre deberá luchar contra los instintos y bajas pasiones que trae de la vida animal e inferior que aún arrastra y desarrollar los atributos de Dios existentes en su intimidad espiritual. El hombre viejo, producto de los instintos de la animalidad, debe desaparecer para dejar paso al hombre nuevo, en quien deben predominar los sentimientos y la razón, el Amor y la Sabiduría.
Y que para lograr eso, el hombre debe contar, básicamente, con su trabajo y esfuerzo personal. No hay gracias ni favoritismos para nadie, cada uno de nosotros tendrá que caminar con sus propios pies.

EL HOMBRE ES EL AUTOR DE SU PROPIO DESTINO
Y si hasta llegar a su condición de espíritu, esta chispa divina, este principio espiritual ha tardado milenios, a partir de ahora su evolución no será distinta, porque el espíritu no podrá, en una sola existencia como hombre, conquistar esa perfección en el Amor y la Sabiduría, sino que, por el contrario, necesitará de muchas existencias físicas, de todas las que sean necesarias.
Y como la vida eterna es una sucesión de existencias entrelazadas y relacionadas todas entre ellas, es lógico y justo que en una vida se tenga que arreglar lo que en otra vida se ha estropeado, y, por el contrario, de lo que se ha obrado hoy correctamente, es justo que se reciba su beneficio en un futuro. Es decir, que con el libre albedrío, aparece también la Ley del Karma o Ley de causa y efecto, que será la encargada de regularizar estas acciones del hombre.
Por lo tanto, el hombre, con su libre albedrío, tendrá libertad para obrar, pero fatalidad para recoger sus resultados, es decir, que el hombre es el autor de su propio destino y personalmente responsable por los efectos buenos o malos que resulten de sus acciones. Dicho de otro modo: la siembra es libre, pero la cosecha será obligatoria.
Seamos conscientes de que cada espíritu trae al reencarnar un programa de vida establecido, donde están previstas sus metas mínimas y máximas, dentro de un tiempo determinado, siendo cada vida trazada por lo Alto, bajo el más elevado sentido de Justicia, y que detrás de cada existencia hay todo un trabajo de estudio, preparación y seguimiento desde el mundo espiritual, con el único fin de que el hombre pueda reparar sus errores, reestablecer el equilibrio roto y progresar en su evolución.
Y a partir de ahí, nada sucede por casualidad, pues los acontecimientos o hechos importantes que le ocurran al hombre, no serán más que la consecuencia de sus actos y conducta pasada.
Y que estos acontecimientos o sucesos que nosotros no desencadenamos conscientemente, por muy lamentables que sean, es porque los merecemos, y que, esto que ahora juzgamos como malo o perjudicial, podemos estar bien seguros de que es lo que necesitamos para nuestro aprendizaje y lo mejor para nuestro proceso evolutivo.
Dios nos ha dado el libre albedrío y nosotros hemos creamos la fatalidad, por eso, esos sucesos que normalmente se atribuyen al destino o a la mala estrella de cada uno, no son sino “artimañas” de las que se sirve la Justicia Divina para alcanzar a aquellos que han infringido sus normas y proporcionar al espíritu trasgresor de las Leyes Divinas, la posibilidad de integrarse de nuevo a ellas.
Sepamos, pues, aceptar con optimismo esas pruebas que se nos puedan presentar, sufriendo sus cargas con esperanza en el futuro, sin aumentar sus efectos con la desesperación y con la rebeldía.

Pero no nos confundamos, porque esta aceptación o resignación, no debe entenderse como un conformismo absoluto que lleve al hombre al abandono y a la renuncia de intentar hacer cualquier acción para mejorar la situación en la que se ha encontrado, porque el peor de los sufrimientos siempre es temporal y provisorio, y durará solamente hasta que se agote la causa que lo originó, y nosotros no sabemos cuál es el alcance real de esta situación, y en cualquier momento ésta puede cambiar.
Confiemos en Dios, por que Él sabe siempre lo que es mejor para cada una de sus criaturas y estemos convencidos de que no cae una sola hoja de un árbol sin que Él lo sepa y lo permita.
Pero para entender bien todo ello, es imprescindible considerar todos los hechos y acontecimientos desde el punto de vista espiritual y contemplar la presente existencia sólo como un eslabón más en la cadena de toda la trayectoria del espíritu, ya sea como encarnado en sus sucesivas vidas o como desencarnado. Y que con la muerte o desencarnación (que no es más que la separación del espíritu del cuerpo carnal), el espíritu vuelve al mundo espiritual con todas las características particulares que le son propias, con los mismos sentimientos y con las mismas pasiones, con las mismas virtudes y con los mismos defectos que tenía mientras estaba encarnado, formando ambos estados, el físico y el espiritual, un conjunto armónico, donde las experiencias vividas en una parte, repercuten en la otra y viceversa.
En consecuencia, juzgar algo teniendo en cuenta sólo esta presente vida es un enfoque erróneo, desvirtuado e incompleto, que nos llevará a no entender nada, a caer en la incredulidad y la negación de la Justicia y Misericordia de Dios.

CONCLUSIONES Y CONSECUENCIAS MORALES
Y como consecuencia de todo lo expuesto hasta aquí, creo sinceramente, que si se es plenamente consciente y se ha entendido en toda su dimensión y transcendencia la auténtica realidad del espíritu, su origen, su destino y las leyes que rigen su evolución, se tiene que extraer de ello una serie de conclusiones y consecuencias morales que, por fuerza, si son llevadas a la práctica, han de servir para una revolución moral y espiritual capaz de transformar al hombre y, por correlación, a toda la humanidad:
1º - Dios como Creador y Causa primera de todas las cosas. Es todo Amor, Justicia y Misericordia. Sin esta premisa, todo lo demás carece de fundamento y de sentido.
2º - El único Determinismo que existe por parte de Dios es que reine el Amor entre todas sus criaturas y de que todos hemos sido creados para alcanzar el mismo destino: la perfección Moral y la Sabiduría.
3º - Si todos somos creados de la misma manera y todos tenemos un mismo origen y un mismo destino, ello quiere decir que todos somos iguales, y que las diferencias que se aprecian entre los hombres, son tan sólo transitorias y debidas únicamente al mayor o menor bagaje espiritual momentáneo de cada uno.
4º - Por tanto, el Espiritismo me ayuda y me enseña a ser más tolerante y condescendiente con los defectos y errores de los demás, porque me hace reflexionar que la falta que ha cometido mi semejante y que yo ahora estoy a punto de juzgar, tal vez sea la misma falta que haya podido cometer yo en el pasado.
5º - Con sus enseñanzas, la Doctrina Espirita me hace reflexionar en lo absurdo de algunos problemas que todavía hoy en día enfrentan a la humanidad, como son el racismo o los nacionalismos mal entendidos y extremistas. Porque con sus aclaraciones sobre la reencarnación, comprendo que las razas, producto de un determinado color de piel o de una determinada situación geográfica, son meramente transitorias y circunstanciales, y que quien hoy se vanagloria de pertenecer a la raza blanca, en el pasado pudo encarnar en un cuerpo de color o en el futuro, si sus necesidades evolutivas así lo exigen, puede nacer en una familia de cualquier otra raza.
Y que quien hoy defiende con apasionamiento la bandera de una determinada nación, mañana puede reencarnar bajo la bandera del país contrario.
Por lo tanto, seamos conscientes de que raza solamente existe una: la raza espiritual, hija toda del mismo Creador, y de que patria también sólo existe una; la patria espiritual universal, sin barreras ni límites de ningún tipo, sólo los que marquen la particular evolución de cada uno.
6º - El Espiritismo me enseña a respetar todo lo que tenga vida, por defectuosa, incompleta o imperfecta que ésta pueda ser en apariencia.
Porque todo lo que tiene vida viene de Dios y Dios es, ante todo, Amor. Por lo tanto, tratemos con Amor todo lo que tenga vida.
Sólo Dios sabe cuándo es el momento más adecuado para la desencarnación de un espíritu y su regreso al mundo espiritual. Y que cuando ello tenga que suceder, sucederá, sin que haga falta que la mano del hombre se convierta voluntariamente en ejecutora.
LA FE ESPÍRITA: UNA FE APOYADA EN LA RAZÓN Y EN LA CIENCIA
Una vez hecho este breve resumen de lo que para mí es la esencia de la Doctrina de los Espíritus, y de las principales conclusiones que de ello personalmente extraigo, me gustaría hablar ahora de la fuerza de la Fe Espírita.

La fe, que es la creencia en los dogmas particulares que constituyen las diferentes doctrinas, cuando es ciega, es decir, que acepta de forma incondicional, sin comprobación, cualquier postulado, admitiendo las afirmaciones más extrañas sin analizarlas y sin someterlas a la razón, esa fe, con toda seguridad, conducirá hacia el absurdo y hacia el fanatismo, y más tarde o más temprano ha de desaparecer, porque este tipo de fe ciega exige la renuncia de la más preciosa conquista del hombre: su capacidad de raciocinio y su libre albedrío.
Por el contrario, la Fe que aporta el Espiritismo es una fe basada en la razón y en la lógica, que sabe juzgar, discernir y comprender. Es fuerte e indestructible, porque descansa sobre la base sólida que ofrece la libertad de pensar. El Espiritismo, no tengo la más mínima duda, hace libre a la persona. En lugar de dogmas, cosas sobrenaturales y misterios, no reconoce más que a principios procedentes de la observación directa y del estudio de las leyes naturales. Porque la Fe, sea cual sea, no puede ir nunca contra las leyes de la Naturaleza y del Universo.
La Doctrina Espírita, además, me estimula y me incentiva para que no me conforme en demostrar mi fe absoluta e incondicional en aquello que el Espiritismo me enseña, sino que me anima a investigar a través de la Ciencia el por qué el Espiritismo afirma esto o aquello. Y si algo de lo que enseña no encaja con mi raciocinio, lo dejo apartado en un rincón, hasta que, con el paso del tiempo y la adquisición de nuevos conocimientos, lo pueda entonces asimilar o rechazar nuevamente.
Y es de esta actitud, cuando nace la Fe firme e inquebrantable de la Doctrina Espírita, se cree porque se está convencido, y no se puede estar convencido si no se comprende aquello que se cree. No existiendo dogmas, desaparece la fe ciega y fanática, dejando paso, repito una vez más, a la fe indestructible que se apoya en el conocimiento.
Y como ya dijera A. Kardec: “La Fe sólo es Fe cuando puede encarar la razón cara a cara”
Anteriormente he hecho referencia a la Fe, recalcando, sea cual sea, con ello quiero decir que la Fe Espírita, es al mismo tiempo flexible y tolerante, pues no pretende erigirse como infalible o como privilegiada, no se atribuye ninguna supremacía ni derechos, ni considera sus enseñanzas como únicas; respeta todos los credos y doctrinas ajenas, tolerando los principios adoptados por otras filosofías o doctrinas. Es una Fe abierta a exámenes y discusiones, que no impone nada, sino que propone mucho, que penetra en los corazones de los hombres y los conquista, porque lleva el cuño de la lógica y el esplendor de los hechos racionales, al mismo tiempo que satisface plenamente las ansias del sentimiento.
¡Es una Doctrina que está viva, que progresa evolucionando, que ensancha el pensamiento y que abre nuevos horizontes!
Y como ya dijera también A. Kardec: “cuando la Ciencia demuestre que algo de lo que defiende el Espiritismo es erróneo, el Espiritismo automáticamente rectificará”.
EL ESPIRITISMO COMO FILOSOFÍA, CIENCIA Y SENTIMIENTO ESPIRITUAL
  El Espiritismo es una ciencia, la Ciencia del Alma, cuyo fin es la comprobación experimental, por medio de los hechos demostrados y demostrables, de la existencia del espíritu, de su individualidad, de su supervivencia después de la muerte del cuerpo físico y de su evolución a través de la reencarnación.
Es también una filosofía racionalista, que interpreta la vida y al ser humano, aclarando su origen y su destino, proporcionando una respuesta al por qué y para qué estamos en este mundo.
E, indudablemente, es una Doctrina de sentimiento profundamente espiritual, con unas evidentes consecuencias morales, que tiene por fundamento incuestionable los mismos principios establecidos por Jesús en Su Evangelio. Si el Espiritismo, en su parte científica y filosófica satisface plenamente las exigencias del intelecto humano, sólo su parte moral puede iluminar el corazón de los hombres, llenándolos de esperanza y de amor.
Porque el Espiritismo pone de plena actualidad y explica las máximas de “amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”, “haz a los otros como quieras que te hagan a ti”, “no juzgues para no ser juzgado”, “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”, “perdonad hasta setenta veces siete”, en definitiva: amar a Dios, amar al prójimo, amar a todos los seres, amar a la Vida.
Máximas y principios todos que, por otra parte, están en perfecta armonía con las Leyes que rigen y gobiernan en el Universo, y que no hacen sino que reflejar fielmente en sus normas de conducta los mismos principios de esas Leyes Cósmicas.
Por todo ello, me atrevo a afirmar, que el Espiritismo es una Doctrina integral: es la Moral de la Filosofía, la Filosofía de la Ciencia y la Ciencia de la Moral Universal.
UNA DOCTRINA DE CARÁCTER UNIVERSAL
 Porque el Espiritismo es una Doctrina de índole universal, sus enseñanzas no están dirigidas exclusivamente a unos pocos elegidos o a un determinado pueblo, sino que, por el contrario, son perfectamente válidas para toda la humanidad, porque, precisamente, lo que busca y pretende es la solidaridad fraterna y la comunión entre todos los hombres, sin distinción de razas o creencias.
  Por la simplicidad, por la lógica y por la pureza de sus explicaciones, puede ser comprendido tanto por el hombre sabio como por el hombre vulgar. Los conocimientos “del más allá” que antes estaban reservados sólo para unos pocos iniciados, gracias al Espiritismo, son presentados a todo el mundo a través principios sencillos y acordes con el sentido común, a la vez que atrayentes y llenos de sentimiento.
EL ESPIRITISMO COMO RECUPERACIÓN DEL CRISTIANISMO
El Espiritismo enseña a todo el mundo que esa búsqueda de Dios, ese intento universal de unirse a Él que siempre ha existido en el hombre, debe hacerse a través de las obras y de los hechos, sin esclavizarse a credos, ceremonias o dogmas. Con ello, logra recuperar la simplicidad del Cristianismo primitivo, porque tiene como único culto el culto interno del espíritu en su sublime intimidad, sin los aspectos materiales de los rituales, ni fórmulas rígidas, ni representantes ni intermediarios, sino que simplemente utiliza la oración como el idioma universal que puede hablar toda la humanidad para dirigirse a su Creador, enseñando que para que ésta sea eficaz necesita solamente de la convicción de la Fe, de la seguridad de que no hay oración sincera sin respuesta y de que siempre alcanza su destino.
Sin embargo, aunque la oración no pueda modificar las cosas, si es que ello no nos conviene, sí que siempre puede modificar nuestra actitud, ayudándonos a ver y entender los acontecimientos por el ángulo correcto a través del cual deben ser examinados. Por la oración, el hombre apela y busca la ayuda de los buenos Espíritus, que vienen a sostenerlo en sus resoluciones y a inspirarle buenos pensamientos, adquiriendo de ese modo la fuerza moral necesaria para vencer las dificultades que se nos puedan presentar.
Porque, tengámoslo claro, la comunicación e interpenetración entre el mundo espiritual y el mundo físico, es un hecho constante y cotidiano. Los Espíritus nos rodean, viven entre nosotros, envolviéndonos con sus caricias o con sus maledicencias, inspirándonos al bien o al mal, nos ayudan o nos persiguen de acuerdo con nuestras actividades mentales y con nuestra conducta moral.
HOMBRE ESPÍRITA
Ser Espírita, significa, haber comprendido y tener plena certeza de la auténtica realidad del ser espiritual, de su origen, de su destino final y de las Leyes que rigen este camino entre el inicio y el glorioso final al que estamos destinados todos, siendo conscientes de que en el trabajo y esfuerzo personal de cada uno está el hacer este trayecto lo más rápido posible y lo más armónico posible con estas Leyes.
  Pero ser Espírita no quiere decir, ni mucho menos, ser mejor que otra persona que abrace cualquier otra creencia o, incluso, que otra persona que no crea en nada, si como consecuencia de esta certeza adquirida, automáticamente no se impone una transformación moral que nos lleve a una constante lucha por tratar de vencer y dominar todas las bajas pasiones que impiden nuestro progreso, atándonos a las cosas efímeras y transitorias de la materia, como son el orgullo, la vanidad, el egoísmo, la envidia…
Tengamos bien claro que “La Administración del más allá” no nos preguntará cuáles son nuestras creencias, sino que nos preguntará sobre nuestras obras realizadas.
Cuando se siente el Espiritismo, por lo menos como lo siento yo, o el sentimiento y la razón, el corazón y la cabeza, se daa mano y caminais cuando nace entonces, de enfrentar y de vivir la vida día a día.
Que este nuevo Hombre-Espírita, con su comportamiento, sea el ejemplo de todo un barrio, y que este barrio, a su vez, sirva como foco de luz de toda una ciudad, y que esta ciudad, con su transformación, sea el espejo donde puedan mirarse el resto de las ciudades de una nación.
¿Os podéis imaginar, aunque sea por un momento, si este ejemplo cundiera en todos los países del mundo, lo que podría llegar a significar?
Compañeros espiritistas: Dejemos de imaginar y empecemos a trabajar para que ello pueda ser posible. Porque la creencia en el Espiritismo sólo es beneficiosa y útil para aquél de quien se pueda decir: “Este hoy, sin duda, es mejor que ayer”.
Y a vosotros, si os habéis acercado por primera vez para oír hablar sobre Espiritismo, me daría por satisfecho si os he podido transmitir algo de lo que yo siento.

Gracias, Espiritismo, por tus enseñanzas
que me alientan cada día de mi vida,
por tus consuelos y por tus esperanzas
al mostrarme que morir no es una despedida.
Por la seguridad tan grande que me da tu Fe
que satisface a mi corazón y a mi cabeza
porque yo no simplemente creo, sino que sé
que al llegar la muerte, la vida empieza.
Por esta certeza que siempre me acompaña:
saber que yo ya he existido ayer,
saber que yo también existiré mañana
y saber que tú y yo nos volveremos a ver.
Por decirme que mi destino y procedencia
es igual que la de cualquier ser humano,
que si entre ellos y yo no hay diferencia,
es porque mi semejante es mi hermano.
Y si he cometido contra él algún error
ahora tengo el presente para rectificar,
donde ayer puse odio ahora pongo Amor
y si en su día no amé, hoy me toca Amar.
Y entonces comprendo que ese sentimiento
no puede ser producto del azar o de la suerte,
es imposible que lo que yo pienso y siento
sea casualidad ¡NO! ¡Es algo mucho más fuerte!
Porque es el alma eterna la que siempre ama,
es el espíritu eterno el que piensa y razona,
y es otro espíritu el que a mí me llama
y es otra alma la que a mí me emociona.
Porque mi cuerpo en la tierra desaparece
y con él mi cerebro y mi corazón carnal,
pero la razón y el sentimiento jamás perece
¡Porque es propiedad del espíritu inmortal!

Alfredo (Barcelona)

sábado, 25 de diciembre de 2010

Todas las Navidades juntas


Aldo Díaz Rivero
 

Navidad, tiempo de pensar en las navidades pasadas y comparar cual fue la más triste y la más alegre, dividirla en etapas, cuando eras niño y vivías pendiente solo del calendario y del regalo que te traería PAPA NOEL, las navidades de la época de estudiante, especialmente cuando te despides de tus eternos amigos del colegio, instituto o universidad y cuando descubres entre lágrimas que es
la ultima navidad con ellos...

La navidad cuando algún ser querido se va de viaje, se separa o se muere, y descubres que ninguna navidad será igual... o las navidades de adolescentes y de la juventud, donde vas descubriendo o aun no terminas por descubrir el lugar que te toca en el universo cuando el reloj anuncia la llegada del niño.

Recuerdas, no sin pena, las navidades pasadas y observas casi con preocupación, casi con miedo la navidad que te toca vivir y las que vendrán conforme pasa la vida, siempre escuchando las mismas canciones, y presencias como los abrazos y las caras o se alargan, se arrugan envejecen o notas también que poco a poco recibes menos abrazos
(de tus abuelos, de tus tíos, de tus padres de tus amigos y hermanos que es el orden lógico de fallecimiento).

Luego llegan las navidades de adulto, ya trabajando, ya con novia o novio, ya casado o con hijos, y ahora vives pendiente del calendario y del regalo. En el caso de los padres; ven con emoción el primer regalo y como sus hijos crecen y al final el círculo alegría o pena se repite. Pero están los otros. Los que no quieren saber nada de la navidad...por obvias razones, especialmente porque están decididos a romper ese circulo de  alegríapena...

Por mi parte, recuerdo mis navidades en ese mismo circulo que no pretendo romper, en ese círculo donde mis recuerdos pesan mucho más, donde siento que mis lagrimas arden y pesan como anclas, recuerdo a una berrinchuda, a una persona con su sonrisa de manicomio, una dulce tentación de chocolate, recuerdo los pasos como levitando y un grato regalo de un polo marrón... y recuerdo a todas las personas maravillosas que me acompaño en todas la navidades durante los 35 años que estuve celebrando este fiesta en Perú.

Recuerdo, con emoción, el primer regalo de mi hija mayor un muñeco barney (obtenido de emergencia) la emoción de la primera navidad de mi segunda hija; el llanto mío
junto a mis hermanos (cuando mi madre estaba en el extranjero).

Pero sobretodo recuerdo esa mágica navidad, sin pavo, sin panetón donde mi madre muy emocionada nos entregaba una caja en forma de cámara fotográfica envuelta en papel de un viejo diario, mis tres hermanos y yo creíamos que era la más moderna cámara fotográfica de la época.

Mirando a nuestra madre, quien estaba feliz, abrimos el regalo y encontrábamos tres cintas de audio (cassette que ahora serian piezas de un museo).

Pero dejando de lado, todo el trajín de la navidad, el significado de la navidad, es que ese día (o quizá fue un día de marzo) llego una gran persona con un gran mensaje, el cual contenía amor, rebeldía, unión y cambio....la navidad no es un abrazo, no es los regalos, ni toda la parafernalia que se ha creado e incluido alrededor de un nacimiento ocurrido hace más de 2010 o 2014 años... es la oportunidad que tenemos todos de recordar que podemos ser mejores, pero que nunca podemos olvidarnos de SER HUMANOS y HERMANOS, pero para ser mejores también  debe existir el deseo de utilizar las herramientas para lograrlo.

Lima, 24/12/2010

Rey de reyes




Rey de reyes

El mundo está naturalmente fraccionado en diversos continentes, en donde a su vez el ser humano ha creado fronteras políticas y diferenciadoras de unos pueblos con sus particulares lenguas, tradiciones y costumbres, con respecto de otros que no coinciden en todo esto y a los que ven como extraños, manteniendo a veces relaciones siempre por algún interés mutuo y no exentas de recelo.

Cada uno de estos pueblos o países son dirigidos por gobernantes, presidentes y reyes. Unos fueron elegidos por sufragio popular; otros se han autoproclamado jefes supremos en un gobierno dictatorial.

En otro orden de cosas, y no nos referimos a sujetos con poder político, el título de rey se le da figuradamente a personas que por haber demostrado ser los mejores o mas destacados en determinada actividad o arte, han sido merecedores de un reconocimiento y un prestigio popular que así los reconoce y aclama como reyes.

Tanto en los reinados o supremos poderes en naciones, como en los reinados de merecimiento como ases populares, en todos los casos estos reinados siempre son efímeros y a veces no duran ni lo que dura una existencia humana. En el mejor de los casos se les recuerda tras su desaparición por cierto tiempo y luego finalmente van cayendo en el olvido bajo el paso implacable del tiempo.

Sin embargo hay una clase de reinado que no se disipa con el tiempo, y este no es otro que el reinado moral.  Este reinado transciende al tiempo y a la muerte y es el que verdaderamente hace superior a un ser con respecto a otros.

Grandes personajes han tenido una destacada misión moral a lo largo de la historia humana en diversos momentos y lugares, pero sin duda, el que mayor huella ha dejado como Rey supremo ha sido Jesús de Nazaret, el Espíritu Crístico que quiso hacerse hombre para dejar una huella moral imborrable y una simiente que al paso de los siglos ya ha comenzado a germinar y a dar sus primeros frutos.

Las religiones cristinas han contribuido a ello , pero el avance del Espiritismo , arrojando luz sobre las sombras doctrinarias y lagunas que en las religiones cristianas quedaron, ha de moldear la conciencia de la humanidad de modo progresivo y global, de modo que un día todos los seres humanos dentro del respeto por las diferencias con los de otros pueblos y lugares, nos veremos hermanados de modo que sintamos a la Tierra como a un solo país y la humanidad entera como a sus ciudadanos, tal como dejó escrito Bahá Ullá, el Profeta persa que coincidiendo en el tiempo con los días de Allan Kardec, en un país netamente musulmán dejó las bases de otra nueva religión no cristiana , con tintes rituales de influencia islámica, pero  plena de una  gran religiosidad y  de gran sentido de lo moral y lo fraternal.

Bajo la tutela de Cristo, el más perfecto de los seres humanos que ha encarnado en este mundo, y puesto como modelo de máxima perfección a que podemos aspirar los seres humanos por los Espíritus que colaboraron con Kardec en la Codificación,( ante la pregunta correspondiente de Kardec, aobre quien era el modelo de espíritu más perfecto que había encarnado alguna vez en la Tierra, contestaron que era precisamente Jesús de Nazaret, no dijeron Krisna, ni Buda ni otros).

   Jesús , Espíritu de Cristo enviado de Dios, es sin duda Rey de reyes porque en lo moral está muy por encima de todos los que en el mundo son o han sido reyes.

  Gracias al Espíritu Crístico, en sus diferentes y variadas presencias entre  la Humanidad, sobre todo  en la persona de Jesús de Nazaret, los seres humanos estamos llamados a alcanzar etapas superiores de evolución moral y del consiguiente bienestar espiritual y humano.
Aún parece que para esta meta queda mucho tiempo o que quizás no se alcance nunca, pero no olvidemos que esto depende de todos nosotros y que por encima de todos nuestros defectos humanos actuales, del materialismo, el comodismo y la confusión moral y religiosa que vemos en nuestros días, la ley de Evolución no dejará de actuar y toda la planificación que por ello existe en el plano espiritual, no va a quedar en el olvido por la sola terquedad del ser humano de no querer en muchos casos avanzar y mejorar.

Cristo Jesús, es reconocido por todos los cristianos , por las razones antes expuestas, como Rey de reyes; además de su mensaje y enseñanzas, llegó hasta el sacrificio humano por nosotros, pues de otro modo tal vez no hubiera pasado de ser confundido si acaso con otro de tantos profetas o enviados que ha tenido la humanidad, y este esfuerzo de Jesús, su sacrificio y toda la planificación que para que se realice ese plan evolutivo, llevan a cabo tantos y tantos Seres de Luz desde el Plano Espiritual superior, no va a quedar en nada. De nosotros dependerá que esa transformación global humana sea traumática o no lo sea, pero en cualquier caso nuestra meta final después de tantas reencarnaciones en este mundo, es alcanzar una etapa superior en un mundo mejor que no se nos va a regalar sino que tendremos que merecer siendo fieles seguidores en espíritu y en verdad del Rey de reyes.

Que Él nos ayude a conseguirlo inspirándonos con sus emisarios y colaboradores direcgtos: Los Espíritus que alcazaron ya los planos espiritiuales superiores.

- Jose Luis -

viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidad de Jesús



Navidad de Jesús
Toda vez que la Navidad retorna, Su figura es recordada con mayor vigor. Algunos permanecen en el intento de negar-Le la existencia, afirmando que todo es fruto de la leyenda.
Otros, que creen en Su existencia, se pierden en fechas y números, intentando descubrir cuando El verdaderamente nació.
Lo que se sabe es hasta el siglo IV, los cristianos del Mundo conmemoraban Su natalicio en diferentes meses y días, motivo por el cual la Iglesia optó por determinar la fecha del 24 de diciembre, a fin de que todos Sus seguidores se uniesen   para el mismo evento, como un único corazón.
Algunos extrañan que todo lo que  se refiera a la figura humana de Cristo sea tan oscuro. No se sabe con exactitud  cuando y donde nació, casi nada se tiene  al respecto de Su infancia y adolescencia.
 Aun mismo después de Su muerte, no nos lego sino una tumba vacía, habiendo desaparecido Su cuerpo, sepultado en lugar ignorado tal vez.
Exactamente porque, desde el primer día entre nosotros, Jesús, insistió en afirmar que el mensaje es más importante que el hombre recibió nunca: Seguimos existiendo tras la muerte del cuerpo y volveremos a la Tierra cuantas veces nos haga falta para evolucionar por el camino del Amor.
Con todo, algo existe en torno a Él una gran ensdeñanza de la que nadie discute y todos se hermanan. El legó a la Humanidad el más bello tesoro de todos los tiempos: la lección del amor, el amor por excelencia  que  Él fué y ejemplificó.
Desde Su nacimiento en la  soledad  de la Noche  y Su muerte infamante en la cruz, la Suya fue la vida de los que aman de verdad en su totalidad.
Por eso mismo es que no tenemos noticias de Jesús en el seno de Su familia, conviviendo con los Suyos. Su familia era la Humanidad y con ella estuvo en Su misionado.
Amó a la multitud y la sirvió. Habló de cosas profundas, utilizando figuras  alegóricas y  un lenguaje accesible al pueblo, que deseaba un mensaje diferente  de todos los que se oyeran hasta entonces.
Su voz tenía especial entonación y cuando se ponía a declamar la poesía de los Cielos, extasiaba a las almas. Los sencillos  lo seguían, los deseosos de aprender y los que ansiaban por el consuelo de sus heridas morales lo oían atentos.
Su mensaje era dirigido a todos los seres, en los diferentes estados evolutivos, para las diferentes edades.
Se dirigió a los niños, invito a los jóvenes a seguir-Lo, congregó a hombres y mujeres en plena madurez, alentó a la vejez.
Su vida fue un continuo servir. Nadie antes que Él y nadie después realizó tamaña revolución en el campo de los ideales, sembrando en la tierra de los corazones, en tan poco tiempo. Menos de tres años…
Su mensaje, impregnado del perfume de Su presencia, prosigue en el Mundo, arrebatando  almas.
Definiéndose como el Camino, la Verdad y la Vida, El es también el consuelo de los afligidos, la luz para los que andan en tinieblas densas, y el amparo de los que se sienten desalentados y solos.
Su nombre fué Jesús. Su mensaje es el  amor perenne. Sus dichos y Sus hechos constituyen los Evangelios.
La conmemoración de Su natalicio a todos nos motiva a amar, a dar a perdonar. Y solo hay Navidad porque El vino para Sus hermanos, para nosotros y nos legó el mensaje divino  que habla de paz, de armonía  y de las bellezas espirituales.


* * *
 Aprovechemos los días de la Navidad que estamos viviendo para meditar a respecto de las enseñanzas de Jesús.
Aprovechemos más: pongamos en práctica algunos de ellos.
Y entre los presentes y mimos que distribuiremos en nombre de El, no nos olvidemos de colocar una parte de nuestro corazón.
No olvidemos: es Navidad.
Redacción de Momento Espirita.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz Navidad y próspero 2011



Estimados hermanos: 
Uno de los eventos más importantes que tiene el año es la celebración de La Navidad.  La misma  tiene un alto significado espiritual y es una época  de especial  hermandad.  Recordamos en ella el Nacimiento de quien ha sido nuestro mejor ejemplo y guía, quien ha amado a sus hermanos viviendo la hermandad en su máxima expresión, Jesús.
En un mundo más complicado cada día donde nos vemos luchando entre lo material y lo espiritual, vamos tratando de hacer caminos para llegar a poner nuestro granito de arena y hacer de este mundo uno más humano más espiritual más cercano a un mundo de regeneración. 
El espiritismo nos ha abierto las puertas del mundo espiritual de par en par.  Nos invita a continuar por ese sendero, a la luz del cristianismo, para abrir nuevas vías en aquellos corazones que aún no tienen luz o no pueden encontrarla.  Esa misma luz que hoy nos alumbra en el nacimiento de Jesús nos guía para luchar por la paz, por la concordia entre los pueblos y el crecimiento espiritual de cada ser humano en este mundo.  
Cada aporte realizado por cada uno de ustedes ha significado un paso en esa lucha. Durante todo este año hemos realizado una labor que solo puede ser medida por el mundo espiritual, pero que sus frutos no se pueden medir materialmente tanto en el plano personal como en el social.
Les damos al concluir este año que pronto llega a término, nuestra más sincera gratitud por las aportaciones realizadas, y les exhortamos a que abramos todos el corazón a esta maravillosa doctrina que nos esclarece el caminar en los eslabones de la cadena de nuestro progreso.  A conocerla, para amarla y trasmitirla a aquellos que aún la ignoran y tal vez sea su salvación en momentos de crisis.
Unámonos para pedir en estos días por la paz en este mundo y que esa paz llegue a los corazones de todos nosotros y quienes nos rodean, así como al de cada ser humano, del enfermo, del preso, del que está solo en esta Navidad, de la madre que anda con su hijo y no sabe si mañana tendrá para comer, o para poder cambiarse de ropa, o un techo donde pasar la noche.  Pidamos por los niños, base de esta sociedad, herederos de nuestro legado y beneficiarios de nuestro esfuerzo, para que sepamos llevarlos por el camino del bien.
Elevemos en un solo corazón nuestras peticiones, nuestro afán, nuestra lucha, nuestro sufrimiento, miremos nuestra miseria, así como también debemos ver nuestra grandeza que nos la da el ser hijos de Nuestro Padre y el ser seres con la capacidad de alcanzar estadiós mejores, alcanzar mundos más elevados. 
Vivamos la Navidad con el júbilo que merece, con la alegría de ser parte de tan magno evento, seamos luz para aquellos que no la logran alcanzar, y vamos a darnos ese abrazo de hermandad que ese pequeño niño predicó y con la llave que el espiritismo nos brinda, abramos la puerta del conocimiento, del perdón por lo que sabemos y por lo que no sabemos, y del progreso que necesitamos lograr.
Gracias, hermanos por estar con nosotros, gracias a Nuestro Padre por tantos beneficios de hoy y de siempre.  De todo corazón una muy feliz y fructífera Navidad, un año realmente próspero lleno de amor, de paz, de progreso, de regocijo interior por lo que tenemos y por lo que nos han dado y no sabemos.   Que el calor del amor de nuestro Amado Jesús nos acompañe hoy y siempre.
Un abrazo fuerte para todos y Feliz Navidad!!
Les desean  Jose Luis Martín y los moderadores de Luz Espiritual  Juan Carlos Mariani y 
                                                                                                                       Claribel Díaz

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Privaciones de cuerpo y alma

 
                                                                                                                                                     
         Con demasiada frecuencia el hombre acude en los momentos difíciles a recursos ilógicos y extremos para amenguar el sufrimiento propio o ajeno, tal como sucede ante pruebas desesperantes, intentando suprimir agonias morales o curar dolencias persistentes . En esto tiene origen el que toman derivación antiguos  y piadosos engaños, tales como los siguientes:
La recitación mecánica de fórmulas cabalisticas,
Los sacrificios inútiles procurando beneficios y privilegios ;
Las promesas extravagantes;
Los votos fuera de lugar ;
Las penitencias sin objetivo provechoso ;
Los uatocastigos en los que la vanidad lleva el rótulo de la fe y las privaciones y las mortificaciones se expresan como suicidios parciales;
el uso de amuletos,
el apego a los talismanes;
el culto improductivo del remordimiento, sin proponerse ningún esfuerzo por desandar el camino errado.
No obstante, al espírita- cristiano le compete despojarse de semejantes conceptos acerca del Creador y de la Creación, conceptos que se hallan cristalizados en la mente humana a traves de las numerosas reencarnaciones.
Para  nosotros no existe  la creencia ciega. Por tal razón, no admitimos tampoco la idea del milagro, pues ella implica una prerrogativa en favor de alguien que no tiene el merecimiento necesario.
Es por ello que urge comprender los mecanismos de las Leyes Divinas y abandonar, frente a los lances dolorosos de la existencia terrestre, toda actitud ilusoria o espectacular .
La  omisión nada resuelve.
Y en materia de nuestro comportamiento moral en la renovación constante de la vida, abstención ante el servicio por el bien de todos es una deserción cubierta de alegaciones simplemente acomodaticias, dentro de las que el creyente no solamente huye a las responsabilidades que le corresponden, sino que además exige presuntuosamente que Dios se transforme en esclavo de sus extravagancias.
La Doctrina Espirita nos sitúa frente a nosotros mismos .
Estamos hoy, espiritualmente, donde nos propusimos ubicarnos ayer.
Vibraremos mañana en el lugr para el que hoy nos dirigimos .
Usemos la oración para comprender nuestras necesidades, solucionándolas a la luz del trabajo y sin ningún propósito de burlar los poderes divinos .
La ley es ecuánime, justa, insobornable.
La criatura- gota idéntica a las demás que forman el océano inmenso de la humanidad universal-- no es una personalidad con privilegios.
Es por eso que, en lugar de procurar penitencias estériles para nosotros, es imperioso buscar decididos el auxilio eficiente para nuestros semejantes.
El Espiritismo es un sublime manantial de energias espirituales. Absorbiendo fuerzas, acatemos sin rebelarnos todo lo que la vida nos ofrece, llevando paz en la conciencia y compresión en el corazón .
El mundo actual prescinde de cuantos se constituyen en ascetas y eremitas de cualquier condición .
Hasta la penalogia moderna procura imprimir una utilidad a las horas de los presidiarios, intentando su reeducación en colonias agricolas y en otras organizaciones colectivas que propenden a su regeneración moral y social.
Y en los dias que transcurren, la misma psiquiatria está instituyendo la laborterapia como un medio para la recuperación de los enfermos del alma, por medio de una función edificante.
Para el espírita, por tanto, la vida y el Universo se manifiestan ajustados a la lógica e iluminados por la verdad.
Acudamos a los recursos de la oración, a fin de que podamos ser sustentados en nuestros mismos deberes y reconociendo, muy especialmente, que Dios no es vendedor de gracias o donador de bienes en un régimen de privilegios, y si el Creador Increado, perfecto en todos sus atributos de justicia y de amor.
Espiritu Benefactor André Luiz.
Medium Waldo Vieira
Comentario. - Todos los rituales externos no sirven de nada, y el que lo ponga en duda que observe la vida de Jesús. NO existen  los privilegios, pero desde nuestra reforma moral podemos en la balanza de nuestra deudas y méritos, poner por la misericordia de DIOS un peso que camine a nuestra redención. No dudéis de DIOS, NUNCA, porque nosotros hemos pedido pruebas, que una vez encarnados nos cuesta superar, pero no dudar y permitírmelo  decirlo de nuevo yo que solo soy uno más. El SEÑOR es tan poderoso,que todo es una insignificancia, para su Voluntad, pero no siempre es bueno que lo que pedimos se nos conceda, pensar que solo Él es SABIO
Con respeto y amor
Marco Antuan
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Mensaje de Bezerra de Menezes


Mensaje del Dr. Bezerra al cierre del Congreso de Brasil

Como es ya de conocimiento general por todos los espíritas en el mundo, recientemente se celebró el III Congreso Espírita en Brasil y como también es sabido, a estos eventos dada su afinidad, asisten como observadores del mismo, espíritus espíritas, esto es, participan de la doctrina y del movimiento espírita lo mismo que los que acuden encarnados , o sea, los llamados "vivos". Y no solamente estos desencarnados participan como observadores, sino que en muchas ocasiones se manifiestan a través de alguna mediumnidad presente en el evento, con el fin de transmitir algo positivo y valioso a los encarnados asistentes.

Divaldo Pereira Franco es uno de los principales artífices y figuras dentro del Espiritismo mundial, por los muchos años que lleva divulgando con su brillante oratoria por todo el mundo la doctrina espírita y tambien personaje célebre por la mediumnidad que le acompaña desde hace tantos años y de la cual el producto económico obtenido en la venta de sus libros psicografiados, ha sido invertido en levantar una Institución caritativa tan célebre como ejemplar: "La Mansión del Camino", con cuya actividad ha sido y es , ejemplo vivo de una vida dedicada al mensaje de Jesús bajo las Luces de la Doctrina Espírita.

Pues bien, a Divaldo Pereira Franco, tal como viene ya ha sucedido otras veces, se le manifiesta su facultad en la psicofonía o psicografía, a través de las cuales algún ser espiritual de relevancia que quiere transmitir algo importante para la humanidad en general o para los espíritas en particular. Durante el desarrollo del evento ya tubo una psicografía del elevado espíritu del que en la Tierra fue el Dr. Bezerra de Menezes. Poco mas tarde, durante la conferencia de Divaldo que cerraba ese evento, ya al final de la misma, se le apreció de modo gradual y casi imperceptible, esa especie de metamorfosis mística que acontece en esta clase de fenómenos espirituales mediúmnicos y que sucede cuando el medium experimenta una incorporación espiritual , con la transformación del gesto adormecido, una especie de personalidad más envejecida, con la voz, dulce, quebrada y compungida, ( todos conocemos el discurso normal de Divaldo, potente y enérgico aunque tampoco es carente de la dulzura que caracteriza al medium), y enseguida notamos que no se sabe muy bien a partir de que momento, ya no hablaba él sino la clara personalidad de Bezerra a través de él. Así finalizó el mensaje a modo de despedida con el saludo cariñoso de Bezerra. El público asistente puesto en pie, lo despidió con una calurosa ovación y por unos instantes pareció la sala impregnada de emoción por ese mensaje espiritual de esa presencia inesperada aun vibrando en el ambiente. Nada mas finalizar se le notó a Divaldo cierto esfuerzo por salir de un estado de cierto sopor bajo el que habló, y un poco aturdido aún fué guiado hasta la mesa de los presentadores en donde tomó asiento una vez reintegrado normalmente en su físico y en su personalidad humana Ya sabemos el gran esfuerzo por el gasto de energías de todas las clases que se consumen en el ejercicio mediúmnico y Divaldo desde luego no es una excepción, y más a su avanzada edad .

No voy a reproducir aquí los dos mensajes del Dr. Bezerra de Menezes porque todos los conocemos ya y ya se ha traducido y divulgado en tantos sitios a través de las redes y servidores en Internet, así como en las páginas web de algunos grupos espíritas.

Sí me gustaría sin embargo hacer algunas reflexiones a partir del contenido del mismo.

Los comunicadosmediúmnicos tras un primer impoacto emotivo, siempre encierran un mensaje y una enseñanza, por tanto ante esta importante comunicación de Bezerra se impone una reflexión necesaria más allá del fenómeno en sí mismo tal como lo es la manifestación mediúmnica.

Todos conocemos por la doctrina, que hay programado para este planeta, un cambio de ciclo, o sea que de ser un viejo mundo de expiación y pruebas a través de los siglos, ya le toca el turno de transformarse en mundo de regeneración.

¿ Esto que significa?. Pues que los tiempos establecidos por el Amor y la Justicia Divina, tuvieron un comienzo y ya va llegando la hora de tener un final para así iniciar una nueva etapa evolutiva, muy diferente a lo vivenciado hasta aquí durante los siglos en los que este planeta fué un mundo de pruebas y expiaciones. Por tanto el final de los tiempos no es un final del mundo ni de nada, sino una transformación profunda de un mundo con unas sociedades humanas que se ven abocadas a una positiva y real transformación en una nueva clase de mundo con muy diferentes sociedades respecto a lo que los seres humanos hasta aquí hemos conocido, y esto es algo que como se puede comprender facilmente, no puede realizarse de un dia para otro sino que lo está haciendo de modo progresivo, no exento de sacudidas sociales y hasta físicas del propio planeta. Consciente o insconscientemente todos los seres humano ahora reencarnados en este planeta, estamos siendo testigos de este proceso que ya comenzó hace unas décadas pero que ahora ya se va notando su proceso de aceleración gradual y progresiva. Nos guste o no nos guste, estamos siendo artífices de un cambio social y global importante y transcendente, como nunca antes aconteció en nuestra historia humana.

¿ Este cambio qué supone?;pues precisamente , como ya se ha dicho poco mas arriba, la transformación de un planeta en el que se va a realizar un cambio obligado de mentalidad y sobre todo de moralidad, pues la sociedad del planeta de regeneración va a ser una sociedad mucho mas sintonizada con el Espíritu de Cristo, de lo que hasta aquí han sintonizado las sociedades humanas del viejo mundo.

Dado que ahora estamos en el mundo una mezcla de humanos con niveles de desarollo moral muy variado y heterogéneo, se tendrá que dar una separación entre los espiritualmente aptos y suficientemente evolucionados para seguir su progreso en esta clase de sociedades, sin perturbarlas por un comportamiento agresivo o carente de los principios de la Caridad y el Amor.
Si solamente una minoría de los humanos cuando lleguen los momentos cruciales de ese cambio no estuviesen lo suficientemente "maduros", tendrian que seguir "repitiendo curso" o reencarnando en otros mundos inferiores a los cuales a su vez ayudarán en su evolución y no pasará nada más ostensible o perturbador para el resto. Pero si por el contrario, fuese una mayoría de humanos los que permaneciesen aún en un nivel evolutivo de inmadurez espiritual sin haber alcanzado el caracter moral necesario- y creo que esto es lo que sucede en la actualidad- , nos veríamos globalmente con un gran desequilibrio entre la parte ética y moral con respecto a la parte científica y técnológica, alcanzadas, porque nuestro desarrollo lo hemos enfocado mal, llevados por nuestros defectos humanos ancestrales, y este desequilibrio siempre supone una perturbación del equilibrio y del orden natural establecido. El caso es que estamos ante un cambio de mundo en el que en estos momentos y por desgracia, creo que va a sobrar una mayoría perturbadora que no podrá quedar en la Tierra como nuevo mundo o sociedad de regeneración porque lo trastornaría y dificultaría gravemente.

Como es tanta la negatividad que todavía queda en el planeta entorpeciendo la implantación de esas nuevas energías espirituales que deberán acompañar al mundo de regeneración, este cambio que viene siendo gradual, terminará por acelerarse ante la dificultad de la situación, y entonces comienzarán los desequilibrios, físicos, geológicos y psíquicos. Esto en realidad ya ya ha comenzado hace algunas décadas y lo seguimos viendo ahora cada vez más : Guerras interminables con la amenaza constante de destruir a la humanidad completa mediante el potencial del arsenal nuclear, cambio de estaciones y climas a causa de la verticalización del eje de la Tierra; crisis medioambiental por una contaminación y destrucción cada vez mas severa de toda la Naturaleza; crisis y desequilibrios sociales y económicos cada vez mas extensos y crueles con la presencia, cada vez más, de gentes que aun en medio de sociedades industrializadas y bien situadas económicamente, están pasando hambre, y de esa situación nacen cada vez más personas dispuestas a delinquir por tener que sobrevivir desesperadamente; cada vez mayor frecuencia e incidencia de terremotos, maremotos, volcanes en erupción, contra los que el ser humano es impotente para hacer nada, etc. Todo esto converge al mismo tiempo como azote constante de una humanidad confundida y atormentada, pero al mismo tiempo sorprendida cuando observan la cantidad cada vez mayor de niños que vienen naciendo en esta época, y que enseguida muestran el gran nivel evolutivo con que llegan a este mundo, por su inteligencia, sus conocimientos innatos, y su bondad y nobleza naturales; son jóvenes con unas capacidades y unos valores que años atrás eran una excepción, pero cada vez más, van siendo la norma y van sustituyendo progresivamente a esa masa oscura de seres de baja condición moral que aún quedan en este mundo haciéndose notar por sus maldades y por su pobreza espiritual, como resíduo de lo que la Tierra ha sido a lo largo de los siglos, pero que está llamada a no seguir siendolo más. Por el momento, lo que sucede aquí es que el mal sigue siendo mas ruidoso que el bien, y lo será hasta el final. El bien no necesita de ruidos para instaurarse progresivamente, con independencia de culturas, razas y religiones.Sin embargo el mál se hará notar aún y seguirá siendo noticia hasta que deje de existir totalmente en la Tierra, y aunque alguien se pueda ahora sonreir por parecer una utopía más lo que aquí afirmo, ese día ha de llegar ( y pensamos que ya no está demasiado lejos).

Por las palabras de Bezerra, parece ser que la cuenta atrás ya ha comenzado, y lo ha hecho formalmente a partir de este año 2010, a la finalización del Congreso de Brasil, aunque los cambios y convulsiones ya los venimos padeciendo desde hace unas décadas. El sentido del tiempo que tenemos nosotros en la Tierra, no coincide con el que existe en la dimensión espiritual, y por esto, aunque "la cosa " viene rodada de atrás, a estas alturas y como él mismo señala, ya no hay marcha atrás. El proceso del cambio de ciclo planetario ha comenzado ; es lo que él llama "la gran transición", y ya no hay quien la pare.

Jesús al despedirse de los suyos, para el final de los tiempos prometió su regreso y señaló que antes, enviaría al Espíritu Santo como Consolador de la humanidad, y en efecto cumplió su palabra: el Consolador vino con la doctrina de los espíritus para impulsar y ampliar la enseñanza de Jesús, de modo que el regreso en espíritu de Jesús se va haciendo cada vez más evidente tal como anunció Juan en su Apocalipsis, con la instauración de esa nueva tierra y ese nuevo cielo que comienzan ya a amanecer con las nuevas luces del Evangelio renovado y su moral cristiana y espírita por todo el mundo. No ha venido el Espiritismo a destruir otras formas religiosas ni a imponer el Evangelio de los cristianos a ninguna civilización, tal como en su día hicieron los conquistadores de América. El Espiritismo no vino a ser una religión más que trata de sustituir a las demás. Cada cual podrá optar por la forma de adoración a Dios o la forma religiosa que más le atraiga por convicción, por devoción o por tradición, pero por encima de todo y al no contradecir la esencia moral de ninguna de esas religiones, el Espiritismo tiende a implantar la moral que se desprende de las enseñanzas del amado Maestro Jesús de Nazaret, popularizándola cada vez mas intensamente , independientemente de como interpreta el sentido moral de la Ley universal del Amor, cada una de las religiones. Y en este sentido el Espíritismo sin ser religión, sí que es religioso, o mejor dicho, una doctrina con fundamentos religiosos y morales, pues respetando la validez de todas las religiones establecidas, cumple con el papel común de todas ellas : El de re – ligarse, con el Creador.

En resumen a lo dicho hasta aquí, no es que vaya a haber un cambio de ciclo planetario, sino que como lo afirma Bezerra y como lo han afirmado tantos espíritus, ese cambio de ciclo está sucediendo ya, de modo cada vez más notable, y las sacudidas que en estos próximos meses o años de la Tierra que se estremece en dolores de parto, el parto de una nueva Humanidad, serán cada vez más evidentes e incluso, ¿ quien sabe?, para muchos serán el preludio del final de su existencia en este mundo.

Por ello, ya no se puede perder más tiempo, hay que vivir cristianamente el día a día considerando cada jornada una nueva y maravillosa oportunidad de hacer el bien en nombre de Jesús y de su madre, bajo la cual nos amparamos como sus hijos, tal como Jesús nos dejó como legado para siempre, María de Nazararet.

Bezerra de Menezes nos da un mensaje optimista y esperanzador cuando nos habla de que la noche oscura que se abatía sobre la Tierra, lentamente cede a un amanecer de bendiciones; o sea, que ya estamos inmersos en esa dulce transformación hacia un estado de cosas mucho mejores. Esto por lo tanto es una muy buena noticia que no nos debe perturbar, sino alegrarnos y esperanzarnos ante el posible futuro que se nos ofrece.
También tenemos claro que no estamos por casualidad en este mundo, en esta época de cambio. Como dice Bezerra, firmamos antes de nacer en esta vida actual, el compromiso con Jesús, para ayudarle y servirle con abnegación y devoción. La pregunta que ahora nos debemos hacer todos es la siguiente: ¿Realmente creo que estoy con el grado de madurez necesario para no faltar a mi compromiso con Jesús y servirle en esa nueva humanidad que va a alcanzar a los hijos que ya están naciendo en esta época en el mundo y que vienen para formar parte de la misma?; ¿ Nos hemos despojado ya de los defectos espirituales que nos lo impiden?. Nosotros le prometimos a Jesús antes de reencarnar, fidelidad hasta el mismo sacrificio si fuese preciso; ¿ nos sentimos realmente preparados para ello?. Si nos comprometimos con Jesús para ayudarle en esta época de transición, sin duda hemos venido mas o menos preparados para afrontarlo y cumplir nuestro compromiso, conscientes de que aun somos instrumentos muy imperfectos, pero que sabemos que en manos del Maestro vamos a servir. El no ha necesitado instrumentos perfectos para llevar a cabosu obra, simplemente aceptó a los que en el plano espiritual antes de reencarnar, le dijimos Sí. Y !ojo a lo que claramente nos anuncia Bezerra ¡: "Deberemos revivir los días inolvidables de la época del martirologio, dando nuestro silencioso testimonio de Amor y fe". Esto es algo serio y digno de meditación. Tenemos que estar desde ya ofrecidos a Su Voluntad Divina , dispuestos a afrontar y cumplir con lo que nos corresponda en esta extraordinaria experiencia que tenemos por delante en esta vida actual.

Cuando el cielo se pone oscuro y se encapota, adivinamos la tormenta que está al llegar; cuando vemos humo, deducimos que hay fuego. Por lo que vemos en nuestro mundo de amenazador y negativo, con preocupantes acontecimientos que se aceleran progresivamente, podemos imaginarnos lo que se nos viene encima. Estos acontecimientos anuncian tiempos difíciles y por los síntomas podemos a comenzar a pensar que en efecto, ! Los tiempos han llegado ¡ y tendremos que dar nuestro testimonio de Amor a quienes nos puedan perjudicar de algún modo y a aquellos recalcitrantes que se empeñen en obstaculizar la marcha del progreso.

Por último, es de notar la llamada al comportamiento que hace Bezerra, cuando nos dice a los espíritas, que sean otros los que reclamen o se quejen y debatan. Nosotros debemos quedar por encima de todo eso, manteniendo el compromiso de no dejar de amar siempre manteniendo una actitud moral evangélica para tener de nuevo entre nosotros el Espíritu de Jesús con la fuerza de siempre en unos días de confusión ya muy cercanos. Al mismo tiempo nos anima con el recuerdo de que Jesús nos espera, y nos exhorta a que nuestras vidas no dejen de ser un escudo y un himno de Amor.

En la despedida de su mensaje, es de notar que no se despide por sí solo, sino que lo hace también en el nombre de tantos " espíritus espíritas" de los que es portavoz, y que como él mismo están presentes entre los asistentes encarnados al congreso.Así nos recuerda que no estamos solos, que siempre tenemos espíritus cercanos y amigos cerca de nosotros, atraidos por nuestro tenor moral elevado, que vienen dispuestos a colaborar con nosotros y con nuestros eventos importantes y transcendentes que celebramos en la Tierra, tal como lo son los Congresos Espíritas.

Finalmente, solo me queda añadir a lo dicho, que de verdad merece la pena hacer de este mensaje de Bezerra el objeto de nuestra meditación, para que nos preparemos y valoremos nuestra responsabilidad en esta época , no la que nos ha tocado vivir, sino la que elegimos vivir comprometiéndonos con Jesús en este "final de los tiempos".

A todos envío por mi parte un fuerte y fraternal abrazo, en la confianza de que este escrito sea no solo leído, sino meditado para provecho y beneficio de cada uno en si mismo, y por extensión, de la Humanidad entera.

! Que Dios y el Maestro Jesús, os acompañen y bendigan siempre a todos.

Con cariño fraterno: José Luis Martín