Entradas populares

domingo, 15 de marzo de 2015

¿ Amar a la familia o comprarla ?

Cuanto peor te va todo más debes insistir

    Las lecciones de psicología profunda que nos ofrece Joanna de Ángelis nos presentan una visión más justa de la evolución psicológica del ser humano y su vinculación con las vidas olvidadas, temporalmente, pero que inciden en nuestro yo actual, condicionando y forzando una revisión de nuestra conducta a la luz de nuestra responsabilidad, inscrita en el periespíritu. El esfuerzo aplicado en la reforma íntima, proyectada hacia el futuro, debe ser independiente de los resultados que se produzcan en el plano físico, o dicho de otra forma, no vinculemos nuestras conquistas morales, eternas, a nuestra situación social, pasajera. Debemos actuar bien sin esperar reconocimiento, recompensas inmediatas, y sin desfallecer en el intento, insistiendo una y otra vez, pues cada nuevo intento nos acerca un poco más al objetivo de superación de nuestras imperfecciones. Aplicando esta reflexión a nuestras intenciones de reforma y a las terapias espíritas propuestas para la evolución positiva de la sociedad debemos comprender que lo más importante es el esfuerzo empleado en nuestro cambio personal hacia ese hombre/mujer integral propuesto por Joanna de Ángelis, sin reparar en los resultados exteriores, sin condicionar esa reforma íntima y su continuidad a una mejora de nuestras condiciones materiales y sociales, de bienestar económico y físico y de aceptación social. Esta renuncia a la interrelación directa entre el esfuerzo realizado y el objetivo deseado no debe producir una sensación de fracaso ni de angustia desmotivadora, el bien en sí mismo tiene su premio, siendo apropiado realizarlo como una contribución más a la necesaria evolución del individuo, de la sociedad y de nuestro planeta hacia su siguiente grado evolutivo. Puede ser desconcertante que a un mayor empeño en el bien la realidad inmediata nos entregue más dolor e incomprensión, pero es necesario tener en cuenta las múltiples cuestiones y condicionantes que inciden en nuestras vidas, añadiendo a todo esto las necesidades de ajuste con la aplicación de las leyes de causa y efecto (Karma) de todas las personas involucradas en los procesos evolutivos relacionados con nosotros, interdependientes unos de otros. La auténtica conquista, el verdadero triunfo está en la lucha contra nosotros mismos, contra nuestro ego que se resiste a cambiar, que lucha aferrándose a la sombra con la que convive, antagónica a la evolución. Delante de una situación difícil, de un problema irresoluble, de imposiciones insalvables, meditemos en nuestro interior acudiendo a nuestro self, a nuestro yo profundo, procurando las fuentes de inspiración divina; ¿He actuado siempre de forma correcta? ¿He hecho todo lo que estaba en mi mano? ¿He obrado siempre con nobleza y respeto hacia los demás? Habrá momentos en nuestra vida en que no encontraremos respuestas a nuestras preguntas y el dolor nos arrastrará de regreso hacia nuestra sombra, que acecha siempre. Pero si recordamos al Maestro de Nazaret, trasladando a nuestra memoria su ejemplo, nos daremos cuenta que podemos estar delante de un momento crucial en el que debamos cargar nuestra cruz y ascender el Gólgota de nuestros sentimientos, siempre solos en el momento del testimonio, inseguros en el uso de nuestros talentos, luchando por mantener nuestra condición de espírita cristiano y defender nuestro ideal con el ejemplo. Ahora, justo cuando la tormenta socaba los cimientos de nuestra fortaleza interior, cuando nuestros proyectos más queridos se tambalean amenazando ruina, cuando el dolor ha logrado derribar las compuertas que lo contenían, cuando las lágrimas humedecen nuestro caminar lento y pausado, justo entonces estaremos cumpliendo con una parte de nuestro compromiso al venir a esta tierra, amargo pero necesario. Si en esos momentos nos mantenemos firmes en la fe, si aceptamos todos los acontecimientos como parte de un aprendizaje, entonces comprenderemos la realidad del amor ilimitado y oiremos voces amigas recordándonos que todo en este mundo es pasajero y que, realmente, nunca hemos estado solos. Justo entonces, al comprenderlo, brillará nuestra luz. El trabajo es nuestro, los resultados de Dios. Por eso, cuando peor nos vaya en la vida más debemos insistir: más amor, más humildad y más aceptación.

Jesús Valle

                                             *******************************


¿ Siempre aceptan los Espíritus su reencarnación?

Casi siempre es aceptada voluntariamente e incluso, solicitada con ansia por el Ser que se dispone para afrontar su próxima reencarnación, aunque a veces su miedo al fracaso o al sufrimiento humano de la vida que le espera, le hacen desistir casi desde su comienzo, y se acobardan ante una decisión que postergan para mas adelante.
Salvo en casos de seres en estado de sufrimiento, la vuelta a la carne siempre es mas triste y dura que el regreso después al plano espiritual.
Estos casos en los que ante la dificultad de la vida humana que tienen que afrontar, rehuyen el momento de afrontarlo, pueden explicar algunos casos de abortos espontáneos y naturales que suceden de modo imprevisto , inexplicados por la medicina, pero en los que la causa básica puede ser la renuncia a culminar su regreso al Ser reencarnante , por temor al sufrimiento o al fracaso , dificultando el proseguir adelante con su proyecto de vida humana.
Lo anterior, como hemos aclarado, vienen a ser casi casos excepcionales, porque a partir de cierto nivel evolutivo, sin embargo, es condición indispensable que la reencarnación la determine y acepte el libre albedrío del Ser inmerso en un proceso evolutivo con las experiencias en los mundos materiales como la Tierra , tal como así suele ser, llevados por un impulso interno, estudiado y decidido para mejorar o evolucionar en el plano físico.

- Jose Luis Martín -

                                      *****************************


Los hombres honrados no temen la luz ni la oscuridad”

- Thomas Fuller -

                                ******************************

   ¿ AMAR A LA FAMILIA O COMPRAR A UNA FAMILIA ?

Desde niños una costumbre se instala en nosotros: arreglar los problemas comprando cosas. ¿Ya has percibido como esa situación es tan común? 
 
Empieza cuando los niños miran las publicidades de la televisión e insisten con sus padres para que les compren juguetes y dulces. 
 
A su vez, padres y madres también son llevados a creer que sus hijos serán más felices si tienen más y más cosas materiales. 
 
Es el consumismo instalándose. En vez de enfrentar esa crisis educando a los niños, frecuentemente los padres los satisfacen. 
 
Es una actitud que refuerza la creencia que se puede tener todo y que las cosas materiales son la razón de la felicidad. 
 
Muchos padres, incluso, intentan compensar las largas horas de ausencia de sus casas haciendo compras exageradas. 
 
Llenan a los hijos de objetos y, con rapidez, ellos aprenden a negociar. Se tornan cada vez más exigentes y consumistas. 
 
En la adolescencia las compras continúan: los aparatos electrónicos sustituyen los juguetes. Son los celulares, computadoras y juegos electrónicos, inmediatamente sustituidos cuando surgen los modelos nuevos. 
 
Las mesadas son más grandes y luego los hijos desaparecen de sus casas acompañados de los amigos. Están siempre trasnochando, con acceso fácil al alcohol, al tabaco y a las drogas. 
 
El siguiente paso es comprarles un automóvil nuevo, un apartamento... 
 
Surge entonces la pregunta: En las casi dos décadas que han vivido con sus padres, ¿qué aprendieron? ¿Qué ejemplos recibieron? 
 
¿Conocen de verdad a sus padres? ¿Están preparados para amar o para comprar? 
 
¿Y qué decir de los padres? ¿Realmente conocen a sus hijos? ¿Saben de sus sueños y aspiraciones? ¿Ya han escuchado sus frustraciones y problemas? 
 
Entonces, el joven alcanza la adultez. Y las situaciones infelices continúan siendo arregladas a base de las compras. 
 
Ropas, zapatos, automóviles, vinos, joyas. La ostentación encubre la infelicidad. 
 
Es falsa esa felicidad basada en tener las cosas. Ella estimula al materialismo y destruye lo más bello que tenemos: la convivencia familiar, el establecimiento de los recuerdos preciosos. 
 
Amar a la familia incluye el sustento de sus necesidades, el proveer el estudio de los hijos, garantizar la alimentación y el ocio. 
 
Sin embargo, muy distinto es sustituir la presencia del amor por un regalo - por más preciosamente envuelto que venga. 
 
Un hijo es una dádiva Divina. Una responsabilidad que incluye no solamente ofrecerle cosas materiales, sino darle también el soporte emocional, psicológico. 
 
Es necesario hablar a los hijos, conocerlos, averiguar lo que piensan, reflexionar acerca de lo que hacen. 
 
Lo mismo se aplica al matrimonio: después de algunos años de convivencia, las conversaciones, antes tan íntimas, son sustituidas por los regalos, como flores y joyas. 
 
Poco a poco la complicidad, el interés y hasta la atracción se disipan. 
 
¿Y los padres? Envejecen solos, cercados por enfermeros o personas pagadas para celar por ellos. Viejos padres aislados con sus manías y conversaciones que nadie quiere escuchar. 
 
¡Cuán felices serían con visitas y conversaciones más largas! 
 
Por todo eso, reflexiona hoy: ¿Estoy amando o comprando a mi familia?

- Redacción de Momento Espírita -
                           
                                                **************************





DEJAD A LOS NIÑOS VENIR A MÍ
1. Bienaventurados los que tienen puro el corazón porque ellos verán a Dios. San Mateo, cap. V, v. 8).
2. Le presentaron, entonces, niños, para que los tocase; y como sus discípulos apartaban con palabras ásperas a los que les presentaban, Jesús viendo eso se indignó y les dijo: Dejad a los
niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque el reino de los cielos es para los que se les asemejen. Os digo en verdad, que todo aquel que no recibiere el reino de los cielos como un niño, no entrará en él. Y habiéndolos abrazado, los bendijo, imponiéndoles las manos.
(San Marcos, cap. X, v. de 13 a 16).

3. La pureza de corazón es inseparable de la sencillez y de la
 humildad, excluye todo pensamiento de egoísmo y orgullo; por esto Jesús toma la infancia como emblema de esa pureza, como la tomó también por el de la humildad.
Esta comparación podría no parecer justa si se considera que el Espíritu del niño puede ser muy viejo, y que trae, naciendo otra vez a la vida corporal, las imperfecciones de que no se ha
despojado en las existencias precedentes; sólo un Espíritu que alcanzó la perfección podría darnos un modelo de la verdadera pureza. Mas es exacta desde el punto de vista de la vida
presente; porque el niño no habiendo podido aún manifestar ninguna tendencia perversa, nos ofrece la imagen de la inocencia y del candor. Tampoco Jesús dice de un modo absoluto que el
reino de Dios es para ellos, sino para aquellos que se les asemejen.

4. Puesto que el Espíritu del niño vivió ya, ¿por qué no se
 manifiesta desde el nacimiento, tal cual es? Todo es sabio en las obras de Dios. El niño tiene necesidad de cuidados delicados, que
solo la ternura de una madre le puede dar, y esa ternura aumenta con la debilidad y la ingenuidad del niño. Para una madre, su hijo es siempre un ángel, y así debía ser para cautivar su solicitud, pues,no tendría con él, el mismo desprendimiento si en vez de la gracia ingenua, encontrase bajo los rasgos infantiles, un carácter viril y las ideas de un adulto, y menos aún si conociese su pasado.
Además, sería preciso que la actividad del principio inteligente fuese proporcionada a la debilidad del cuerpo que podría resistir a una actividad muy grande del Espíritu, como se ve en los niños muy precoces. Por esto, desde que se aproxima la encarnación, el Espíritu, entrando en perturbación, pierde poco a poco la conciencia de sí mismo, y por espacio de cierto período, permanece en una especie de sueño durante el cual todas sus facultades se conservan en estado latente. Este estado transitorio es necesario para dar al Espíritu un nuevo punto de partida, y hacerlo olvidar, en su nueva existencia terrestre, las cosas que podrían estorbarle. Su pasado, sin embargo, reacciona sobre él, que renace a la vida mayor, más fuerte moral e intelectualmente, sostenido y secundado por la intuición que conserva de la experiencia adquirida.
Partiendo del nacimiento, sus ideas vuelven a tomar gradualmente impulso, a medida que se desarrollan los órganos,pudiendo decirse que durante los primeros años, el Espíritu es
verdaderamente niño, porque las ideas que forman el fondo de su carácter están aún adormecidas. Durante el tiempo en que sus instintos dormitan, es más flexible, y por lo mismo, más accesible a las impresiones que pueden modificar su naturaleza y hacerlo progresar, lo que hace más fácil la tarea impuesta a los padres.
El Espíritu reviste, pues, por un tiempo, la túnica de lainocencia, y Jesús dice la verdad cuando, a pesar de la anterioridad del alma, toma al niño por emblema de la pureza y de la simplicidad.


Tomado del "Evangelio según el espiritismo"

Allan Kardec                                                                   *********************************

                                       

sábado, 14 de marzo de 2015

EL SENTIDO DEL ESPIRITISMO


LA OBSESIÓN

La obsesión, aún en los días actuales, constituye un tormentoso delito social. Está presente en todas partes, incitando al hombre a estudios serios.
 Las grandes conquistas contemporáneas no han conseguido aun erradicarla. Ignorada de ex profeso por la llamada ciencia oficial, prosigue recogiendo en sus redes, diariamente, verdadera legiones de incautos que se dejan arrastrar a sombríos despeñaderos, en los cuales padecen irremisiblemente  hasta llegar a una desencarnació n lamentable cuyos efectos, generalmente, continúan después del tránsito…
 Las honestísimas investigaciones del Barón de Guldenstubbe, en 1855, y las del profesor Roberto Hare, catedrático de Química, de la Universidad de Pensilvania, en 1856, llegaron a la conclusión de la realidad del espíritu preexistente a la cuna y sobreviviente al túmulo, se entregaron  con afán a la verificación de la inmortalidad.
 En los EE. UU. Se tornaron famosas las experiencias psiquiátricas realizadas por el Dr. Carlos Wickland quien valiéndose de la argumentación espirita, consiguió desobsesar a innumerables pacientes que llegaban, atormentados, a su consultorio. 
 Sin embargo, fue con Allan Kardec que se iniciaron testimonios de la inmortalidad, de la comunicabilidad de los Espíritus, de la reencarnación y de las obsesiones, cabiéndole al ilustre maestro de Lion la honrosa tarea de presentar una terapéutica conveniente para ser aplicada en obsesados y obsesores.
 A partir de la publicación  de “El Libro de los Mediums” en enero de 1861, en Paris, se presenta un conjunto de reglas, un notable esquema de las facultades mediúmnicas, y un seguro estudio  del Espíritu en sus diversas facetas, que culmina con el examen de las manifestaciones espíritas, de la organización de Sociedades y de conferencias de Espíritus Elevados, que trazaron rutas de seguridad para los que ingresen en la investigación racional de los fenómenos medianímicos. A través de esta Obra magistral, fue presentada la brújula orientadora para el sano ejercicio de la mediúmnidad.
 Kardec clasificó como obsesión, a la gran mayoría de los disturbios  psíquicos, y elaboró procesos de recuperación del obsesado, estudiando a la luz de las reencarnaciones las causas anteriores de las aflicciones, valiéndose de un lenguaje condicente con la razón y experimentalmente demostrable.
 La Codificación Kardeciana, monumento granítico levantado para los siglos venideros no resolvió el “problema del hombre”, puesto que solo al hombre le corresponde hacerlo. Sin embargo, le ofrece bases y direcciones seguras para que tenga una vida feliz, ética y socialmente armoniosa en la familia y en la comunidad donde fue llamado a vivir.
 “Pululan en torno a la Tierra los malos Espíritus, como consecuencia de la inferioridad moral de sus habitantes. La acción maléfica de esos Espíritus es parte integrante de los flagelos con que la Humanidad se ve abrazada en ese mundo. La obsesión, que es uno de los efectos de semejante acción, así como las enfermedades y todas las tribulaciones de la vida, debe, pues, ser considerada como probación o expiación y aceptada como tal.”
 “Los Espíritus ejercen incesante acción sobre el mundo moral y también sobre el mundo físico. Actúan sobre la materia y sobre el pensamiento y constituyen una de las potencias de la naturaleza, causa eficiente de una multitud de fenómenos hasta entonces inexplicados o mal explicados y que no encuentran explicación racional sino en el Espiritismo. Las relaciones de los Espíritus con los hombres, son constantes. Los buenos Espíritus nos atraen hacia el bien, nos sustentan en las pruebas de la vida y nos ayudan  a soportarlas con coraje y resignación. Los malos nos impulsan hacia el mal: les produce gozo vernos sucumbir y asemejarnos a ellos.”
 “Entre los que son considerados locos, hay muchos que tan solo son subyugados; necesitarían de un tratamiento moral, por cuanto, con los tratamientos corporales se tornan verdaderos locos. Cuando los médicos conozcan bien el Espiritismo, sabrán hacer esa distinción y curaran más enfermos que con las duchas.”
 “Obsesión – según Allan Kardec- es el dominio que algunos Espíritus logran adquirir sobre ciertas personas. Solo es practicada por los Espíritus inferiores que tratan de dominar. Los buenos Espíritus no infligen ningún constreñimiento. Estos nos aconsejan, combaten la influencia de los malos y si no son escuchados, se retiran. Los malos, al contrario, se aferran  a aquellos  a quienes  pueden convertir en sus presas. Si llegan a dominar a alguien, se identifican  con su espíritu y lo conducen como si fuera una verdadera criatura”. Las causas de la obsesión varían, de acuerdo con el carácter del Espíritu. A veces, se  trata  de una venganza que éste toma  contra un individuo de quien guarda quejas del tiempo correspondiente a otra existencia. Muchas veces, no existe otra intención  que la de hacer el mal: el Espíritu, como sufre, pretende que los demás sufran también; encuentra una especie de gozo en atormentarlos, en vejarlos, y la impaciencia que por esa causa la victima  demuestra, más lo exacerba, porque es el objetivo que se propuso, mientras que la paciencia, termina por cansarlo…”.
 “Hay Espíritus obsesores sin maldad, que denotan alguna cosa buena, pero que están dominados por el orgullo del falso saber”
 Siempre hubo obsesados en cualquier época de la Humanidad.
 Algunas figuras celebres en la Historia, vivieron dolorosos dramas. Nabucodonosor II, el Grande, rey de Caldea, era perturbado por Espíritu vengadores que le hicieron experimentar tormentos terribles, descendiendo a la miserable condición de animal  por causa de la obsesión…
 Tiberio, con la mente dirigida por Espíritus despiadados, alcanzó un elevado índice de crueldad, motivada por una desconfianza exacerbada que lo dominaba, insuflada por los adversarios desencarnados…
  Sin embargo, es en el Evangelio, que desfilan junto a Jesús  y en grane escala, los atormentados por Espíritus infelices que encuentran en El al Medico Divino que ilumina su mundo intimo y los libera del sufrimiento.
 Infinidad de veces los discípulos del Rabí Galileo aplicaron el pase curador a multitud de obsesados que los buscaban.
Y después de ellos, los registros históricos presentan locos de la más variada nomenclatura, ligados a Entidades atormentadoras, sufriendo en la hoguera y en el exilio, en los Manicomios sombríos, el resultado de la convivencia psíquica con los que a pesar  de haber atravesado el portal de la Inmortalidad, se mantenían ligados a los vicios y sentimientos en los que se complacían cuando estaban en la envoltura carnal…
 Aseveró Allan Kardec: “No fueron los mediums ni los espiritas quienes crearon a los Espíritus, fueron los Espíritus que hicieron que haya espiritas y mediums. No siendo los Espíritus nada más que las almas de los hombres, es natural que haya Espíritus si hay hombres; por consiguiente, desde todos los tiempos ellos ejercieron influencia saludable o perniciosa sobre la Humanidad. La facultad mediúmnica no es nada más que el medio para manifestarse. A falta de esa facultad, lo hacen por otras mil maneras más o menos ocultas”.
 Los medios de combatir  la obsesión, varían de acuerdo con el carácter que ella reviste. Las imperfecciones morales del obsesado constituyen, frecuentemente, un obstáculo para su liberación.”
 La obsesión continúa siendo un escollo terrible para la paz y la serenidad de la criatura humana. Hay obsesiones en escala infinita, y consecuentemente existen obsesados en variedad infinita también.
 Viajero de la Eternidad, el espíritu conduce los gérmenes cármicos que posibilitan la convivencia con los desafectos del pasado, ofreciendo una nefasta comunión.
 Sin embargo no es tan solo el odio el factor causal de las obsesiones, como se podría pensar, ni tampoco es solo en la Tierra que se manifiestan  los tormentos obsesivos… más allá de la sepultura, en las regiones dolorosas y aflictivas de reajustes imperiosos y despertar de conciencias impostergables, se enfrentan muchos verdugos y víctimas, comenzando o dando prosecución a los nefastos banquetes de subyugación psíquica, en lucha interminable de exterminio imposible…
 En la Tierra, también es muy grande el número de encarnados que se convierten, por irresponsabilidad e invigilancia, en obsesores de otros encarnados, estableciendo un consorcio de difícil erradicación y prolongada duración, manifestado casi siempre en forma de vampirismo inconsciente y pertinaz.
 Suelen ser seres atormentados, heridos en sus anhelos, inferiores, que afincándose en aquellos que eligen como desafectos, los persiguen en cuerpo astral a través de procesos de desdoblamiento  inconsciente, apresando muchas veces, en las mallas bien urdidas de la red de su idiosincrasia, a esos desvariados morales, que entonces se convierten en víctimas portadoras de enfermedades complicadas y de origen clínico ignorado…
 Otros, se ligan  mentalmente a encarnados con los que efectivamente se identifican, tornándose obsesores de ellos amargándolos y reteniéndolos a los recuerdos de la vida física, en lamentable degradante  comunión espiritual.
 Aparte de esas formas diversificadas de obsesión, hay otras, inconscientes o no, entre las cuales debe destacar aquellas producidas en nombre del amor tirano hacia los que aún permanecen en el envoltorio carnal, atormentados por aquellos que partieron en doloroso estado de perturbación y egocentrismo… o entre encarnados que mantienen una alianza mental infeliz y prolongada…

¡Obsesores, obsesados!
La obsesión, bajo cualquier modalidad que se presente, es una enfermedad de largo curso que exige una terapia especializada de segura aplicación y de resultados que no es posible lograr apresuradamente.
 Por consiguiente, lo tratamientos de la obsesión son complejos, imponiendo dosis de renunciación y abnegación por parte de aquellos que se ofrecen y dedican a tal menester.
 Hay una fuerza capaz de producir resultados positivos en los encarnados y desencarnados, conscientes o inconscientes: la que se deriva de la moral. Conforme el obsesor se moraliza, con el correr del tiempo, ofreciendo testimonios  de moral, confirmando la fe como servidor de Cristo, termina por convencer al verdugo de la elevación de los principios de su adoctrinador, terminando por dejar libre a quien afligía. Además de la ejemplificació n cristiana, la oración consigue calmar las ulceras morales de los asistidos, conduciendo bendiciones de armonía que apaciguan  al desequilibrado, calmando en él la sed y la necesidad de paz.
 No siempre los resultados son inmediatos. El tiempo para los Espíritus no es lo mismo que para los de la tierra. Son muchos los que prosiguen con esa tarea insana, hasta después de la muerte… esto sucede porque, la mayoría de los resultados en los tratamientos de obsesión, dependen del paciente. Al iniciarse el programa de recuperación, este debe esforzarse de inmediato para modificar radicalmente su comportamiento, ejercitándose en la práctica de las virtudes cristianas y principalmente, moralizándose.
La moralización del enfermo debe tener carácter prioritario, si consideramos que a través de una renovación intima bien lograda, el demuestra a su enemigo la eficiencia de las directrices que le ofrecen como norma para alcanzar la felicidad.
 Los espíritus Superiores interesados en el progreso de la Humanidad, ofrecen también, valiosos recursos que constituyen elementos saludables y precisos.
 Sin tal amparo, toda incursión que se intente en el ministerio de la desobsesión, será improductiva y también peligrosa, por los resultados negativos que presenta.
 Un espíritu luchador, debidamente preparado para efectuar la experiencia socorristas a los obsesados, es una dinamo potente que genera energía electromagnética, que al ser aplicada mediante los pases, produce distonía y desequilibrios emocionales en el huésped indeseable, apartándolo y facultando así en el enfermo la liberación mental necesaria para lograr una asepsia  de carácter moral, reeducando la voluntad y meditando en oración un verdadero programa evangélico bien  disciplinado, que en forma lenta pero segura, edifique una ciudadela moral de defensa en torno de sí.
 Por eso el Maestro, frente a determinados perseguidores desencarnados, afirmo: “CONTRA ESTA CASTA DE ESPÍRITUS, SOLO LA ORACIÓN Y EL AYUNO”, y después de atender las aflicciones de cada atormentado que Lo buscaba, prescribía, invariable e incisivo: “No vuelvas a pecar, para que no te suceda algo peor”.
 Trabajo de Mercedes Crus, extraído del libro:
Entre Telones de la Obsesión de Divaldo Pereira franco

                                                  ********************************




Si podemos elegir la clase de vida,

 ¿Por qué algunos nacen en 

circunstancias humanas tan 

difíciles?.

Lo que humanamente pueden ser circunstancias lamentables tal como la miseria, el hambre, las guerras, las deficiencias psíquicas, las enfermedades,etc., desde un punto de vista espiritual pueden ser lecciones altamente beneficiosas para conquistar lo que el Ser espiritual precisamente necesita para avanzar en su evolución.

A veces esta clase de existencias humanas las decide el propio Ser reencarnante cuando siente la inclinación o la necesidad, aconsejado y esclarecido por sus Guías Espirituales; en este caso sus miras son solamente las del éxito espiritual en esa vida, en cuanto al logro y consecución de unas metas, evolucionando así adecuadamente , porque la forma de ver las cosas desde el Plano Astral, es muy diferente a como después se ven desde aquí como Seres humanos. Lo que bajo un prisma humano común, es una existencia lamentable, desde un punto de vista espiritual, puede suponer una existencia muy provechosa y deseada por Espíritus con ansias de evolución, pues aunque se trate de una vida humana difícil, siempre es una experiencia efímera comparada con la eterna vida del Ser espiritual.

Otras veces lo hace y decide así, empujado por la Ley de Causa y Efecto, que le impulsa a experimentar esa clase de vida como compensación de otra anterior, tal vez muy diferente.

Según el nivel evolutivo del Ser reencarnante, la decisión de soportar una vida humana difícil a veces la puede tomar libremente y otras puede ser inducido a ello por necesidades de reajuste por la Ley de Consecuencias, cuando en el plano Espiritual se dan cuenta de que les falta algo que les impide seguir evolucionando y poder tener una mayor cuota de felicidad , y hasta tanto no vuelva a reencarnar en esa circunstancia lamentable, compensatoria o complementaria de una vida anterior, no tendrá la oportunidad de lograrlo.

- Jose Luis Martín -

                                                    *******************************


Cuando no se puede ser lo que se debe, se es lo 

que se puede”

- Henrik Visen -

                                             ************************





 EL SENTIDO QUE TIENE EL 

             ESPIRITISMO

Si el espiritismo debe, así como está anunciado, conducir a la transformación de la humanidad, esto sólo será posible por el mejoramiento de las masas, y no llegará sino gradualmente y poco a poco por el de sus individuos, ¿Que importa el creer en la existencia de los Espíritus, si esta creencia no hace mejor, más benévolo, más indulgente para con sus semejantes, más humilde y más paciente en la adversidad ? ¿ Para qué le sirve al avaro el ser espiritista, si siempre es avaro ; al orgulloso, si siempre está lleno de si mismo; al envidioso, si siempre tiene celos? Todos los hombres podrían, pues, creer en las manifestaciones, y la humanidad quedar estacionada;pero no son estos los designios de Dios. Todas las sociedades espiritistas formales deben dirigirse hacia el objeto providencial agrupándose alrededor de ellas los que tienen unos mismo sentimientos; entonces habrá unión entre ellas, simpatía, fraternidad, y no un vano y pueril antagonismo de amor propio, de palabras más bien que de cosas; entonces serán fuertes y poderosos, porque se apoyarán sobre una base inalterable: el bien para todos;entonces serán respetadas e impondrán silencio al torpe sarcasmo, porque hablarán en nombre de la moral evangélica respetada por todos .^
     Tal es el camino por el cual nos esforzamos en hacer entrar al espiritismo. El estandarte que enarbolamos muy alto, es el del espiristismo cristiano y humanitario y nos consideramos felices al ver reunirse a su alrededor tantos hombres en todos los puntos del globo,porque comprenden que aquí está el áncora de salvación la salvaguardia del orden público, la señal de una era nueva para la humanidad. Invitamos a todas las sociadades espiritistas a que concurran a esta grande obra; que de una a otra parte del mundo se tiendan la mano fraternal y confudirán el mal encerrandole en confusas redes.

El LIBRO de los MEDIUMS Cap.XXIX.
Allan Kardec.

                                       *************************


miércoles, 11 de marzo de 2015

LA VIOLENCIA


                                   Sé feliz

En breve acaba una era y comienza otra. Día a día, hay cosas que nacen para morir al anochecer. Comprobarás que la luz y la alegría suceden a la oscuridad y a la tristeza, y comprenderás que el Padre estuvo pendiente en todo momento de ti para darte aquello que justamente necesitabas. Bien sabes que las cosas no son como uno quiere, porque solo el Padre sabe lo que nos conviene, pero también es cierto que los sueños y las ilusiones se cumplen cuando uno pone su esfuerzo y su empeño. ahora mismo te transmito el amor de nuestro Progenitor y te dice que disfrutes el momento, que seas feliz. Que sonrías cuando pienses en lo que has construido, que sonrías cuando veas a tus hijos, que sonrías cuando imagines qué bien lo pasarás con tu familia y que sonrías a cada momento de tu vida porque la tristeza no debe tener cabida en nuestro corazón ni en nuestra alma. Sé feliz y alegre para comprender todo aquello que se te fue dado, sé optimista para preparar el camino venidero. Las ramas y las zarzas fueron podándose con tus lágrimas y con tus esfuerzos, pero todavía queda mucha maleza que limpiar. adelante con tu fuerza y tu valor, y no olvides nunca que los castillos más grandes se construyeron en el interior de las personas.
Un beso
Elisabeth Jimenez
Reflexión
15 | Revista actualidad Espiritista · Octubre 2011

                                                         ********************************

                                       NUESTRO TRABAJO INTERNO
       

Hoy somos el resultado y el producto de todo lo que hemos sido, hecho o pensado, en vidas anteriores. Los detalles de ayer son irrelevantes, y solamente pudieran entorpecer el buen uso de nuestro Libre Albedrio. 

¿Qué tenemos que hacer? La simple pero muy importante enseñanza del Trabajo Interno, con nosotros y en nosotros mismos. Estúdiate, analiza tus pensamientos, como te comportas contigo y con los demás, tus vicios, tus debilidades, tu falta de optimismo, tus logros y tus fracasos. TRABAJA EN ELLO, incansablemente. Pidiéndole a Dios las fuerzas y el discernimiento necesario para lograr la tarea que nos corresponde a TODOS. Para eso vinimos y encarnamos en este Planeta.


- Rey Formoso-

                                                           *****************************************




                                          LA VIOLENCIA


La violencia y la agresividad están generalizadas, hoy en día, por todas partes, en las más sencillas familias, en los grupos más serios y formales, en todas partes, surge el violento que  rompe  con las reglas del buen vivir.
Todos pensamos que son seres rebeldes  y que como fieras, hemos de apartar de la sociedad, nos gusta dar una buena imagen, ser precavidos, y vamos a la procura de un mundo mejor, pero para ello, todos tenemos que poner de nuestra parte.
El violento lo es porque hay algo que lo incomoda, que lo altera y que lo saca de quicio, y cabe al humilde procurar no violentarle, por el contrario adivinar y esmerarse en la forma de cómo tratarle para que lejos de alterarse, se calme encuentre el lenitivo para que no sufra su espíritu, que la mayoría de las veces, es portador de enfermedades adquiridas en el pasado, donde sufrió el asedio de otros espíritus, y la forma de defenderse es la agresividad, es un escape para su alma que no puede soportar con normalidad lo que le revela, le altera.
La gente está llena de frustraciones, miedos, rencores, envidias, celos… y todo ello les produce un carácter violento, a veces poco distinguible, a veces confundido entre una maraña de contenciones sociales o morales, que explotan cuando menos espera. Violencia y ceguera, la de la ignorancia, pero no la ignorancia del simple, del que es campechano y tiene poca ciencia, sino la ignorancia del que se cree valedor, inteligente, con razón. Esta ignorancia del orgulloso es terrible, carga de odio y violencia todo aquello contra todo aquello que es diferente o que le discute o que no se doblega a su ego.
El hombre es violento en todas partes, en casa, en el trabajo, en el instituto, en los centros comerciales, en la calle, en los medios de transportes, en sus iglesias, en su creencias, en la política, todos sus actos están cargados sino siempre en dados momentos de violencia. Generalmente la violencia se muestra en arrebato, violencia en ataques, y violencia enquistada, como una peste y contagiosa habitualmente.
La violencia puede ser combatida, todos podemos hacer a nuestro alrededor un mundo mejor, y es aprendiendo a amar a nuestros semejantes, sobre todo aquellos que nos alteran, que nos sacan de quicio con su forma de actuar, si aprendemos a ser tolerantes con ellos, la violencia para con ellos desaparece, recordando las palabras de Cristo “Si ninguna piedra que te lancen llega hacerte herida” .
Las semillas de la violencia se siembran y cultivan en la infancia, se desarrollan durante la adolescencia y empiezan a dar sus frutos malignos pronto en la edad adulta. La experiencia que más nos predispone a recurrir a la agresión despiadada es haber sido repetidamente objeto o testigo de crueldades durante los primeros quince años de la vida.
En nuestros días, la violencia es uno de los problemas  más preocupantes, aunque en realidad bien es verdad que, que la búsqueda de la convivencia pacífica es una característica natural que abunda en los seres humanos y que nos ayuda a sobrevivir, a evolucionar y a mejorar nuestra esperanza y calidad de vida. Ninguna sociedad puede perdurar sin que sus miembros estén continuamente ayudándose unos a otros.
Esta grave dolencia humana, en general, está disminuyendo. Nadie que se tome la molestia de examinar los índices de violencia en los últimos 70 años podrá evadir el hecho cuantificable de que en la actualidad está menos extendida que nunca. Este dato reconfortante se debe a que la posición de los niños en la sociedad ha mejorado radicalmente, la mujer en un gran número de naciones ha dejado de ser una propiedad del hombre, y las democracias han proliferado. Un aviso: es importante no confundir las noticias de sucesos aberrantes que plagan los medios de comunicación –conscientes de nuestra proverbial atracción por las historias de tragedias– con la vida cotidiana.

Procuremos en la parte que nos corresponde ser bondadosos, hagamos de nuestro mundo, un mundo mejor, ya con eso contribuiremos al bien general, pues estemos convencidos que el mejor emprendimiento al que podemos contribuir es a la procura del bien común.

- Merchita-

                                                       ***********************************

Hoy soy hombre. Ayer fui mujer. ¿Qué seré mañana? Lo que determine la ley de causas y efectos. Los buenos espíritus nos piden dignidad en el trato al otro. El amor al prójimo es independiente del vestido de la carne. Un abrazo a todos los seres humanos.

- José Manuel Fernandez-

                                 ***************

¿ Quien decide el cómo y el cuando reencarnamos ?

Esto depende del grado de adelanto evolutivo del Ser reencarnante, pero en cualquier caso en el plano espiritual rige la Voluntad Divina y solamente Dios por medio de sus fieles servidores, elevados Espíritus encargados de aplicar y realizar las leyes de la reencarnación y de Causa y Efecto, es quien para cada Ser prevé y permite su reencarnación en las circunstancias que justamente necesita para seguir su normal proceso evolutivo.
En el caso de Espíritus primitivos, estos son guiados inconscientemente a modo de lo que sucede con las almas animales, de forma bastante frecuente e inmediata, pero cuando alcanzan cierto grado de evolución y de consciencia, como en general sucede ya en nuestra Humanidad actual, se respeta el libre albedrío y entonces el propio Ser es el que decide responsablemente por sí mismo, el donde, como y cuando desea renacer . Esto lo hacen siempre asesorados por los Espíritus Guías y Maestros Espirituales, que son Seres Superiores, especializados en planificar las vidas humanas y guiar adecuadamente la reencarnación de Seres espirituales “jóvenes” y atrasados, con arreglo a las circunstancias particulares con respecto a la Ley de Consecuencias de cada Ser reencarnante.
Esta planificación realizada antes de sumergirse en una nueva vida humana, se basa primeramente en la necesidad evolutiva del Ser espiritual, así como en los méritos o deméritos de sus vidas anteriores, de acuerdo siempre con lo que en cada caso determine el equilibrio que impone la ley del Karma que está subordinada a la Ley de leyes: La del Amor.
En el caso de Seres más evolucionados, estos sí gozan de una mayor libertad para elegir, lo cual les supone una mayor responsabilidad, y les viene dado por su mayor grado de lucidez y desarrollo de la conciencia , lo que les capacita para poder elegir la clase de vida y el ambiente familiar y social que mas les conviene , aunque nunca prescinden del asesoramiento y consejo de los Espíritus Guías, dentro de lo que les señale y permita para cada caso particular la ley de Causa y Efecto, escogiendo las pruebas que afrontarán en esa vida, como acontecimientos generales, que a grandes rasgos constituyen el destino de cada persona , pero no así en los pequeños detalles que acompañen y se deriven de esos acontecimientos, pues estos dependerán del libre albedrío de cada uno en cada momento y circunstancia.
En estos casos la reencarnación es casi siempre aceptada y hasta solicitada voluntariamente por el Ser, porque a partir de cierto grado evolutivo, es condición indispensable que exista un acto previo de su voluntad que le impulse a afrontar una nueva existencia humana.
A veces sucede que algún Espíritu que se encuentra realizando alguna labor en el plano astral, comienza a sentir como su actividad va estando cada vez mas entorpecida a causa de su falta de madurez en algún aspecto, por lo que comprende que tiene aspectos que le son necesario modificar y corregir en la vida humana, para poder proseguir después correctamente su actividad en el mundo espiritual en que habita o en el que aspira poder habitar. Este impulso evolutivo es la principal razón que le induce al deseo de volver a la Tierra para corregir o aprender las nuevas lecciones que le hacen falta.

- Jose Luis Martín-

                                *************************

Los padres que deseen tener hijos intelectual y moralmente superiores,pueden atraer seres espirituales más evolucionados para encarnar como sus hijos, mediante pensamientos elevados y acciones honestas, así como manteniendo un ambiente de armonía en el hogar, especialmente antes de la concepción”
- Sebastián de Arauco (Tres enfoques...)-

                                      **************************