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martes, 22 de febrero de 2011

Reencarnación: Ley Biológica natural

Marlene Nobre
El principio de la reencarnación es una consecuencia natural de la ley del progreso, porque, con los retornos sucesivos al plano físico, el Espíritu consigue alcanzar la perfección.
Desde su paso por los seres unicelulares, hasta el momento en que dio sus primeros pasos humanos en el Planeta, el principio espiritual recorrió un largo camino, construyendo sus propios envoltorios, los sutiles y los más densos; pero todavía tiene mucho que caminar, hasta llegar al estado conocido en el mundo cristiano como angelitud.
Aunque haya adquirido facultades intelectuales muy desarrolladas, sus conquistas en el campo del sentimiento son todavía muy insatisfactorias, situándolo más cerca de su naturaleza animal, como el predominio del egoísmo, en sus actitudes.
Sólo la conquista del Amor Universal, condensando la caridad en su concepto más amplio, podrá liberar al ser humano de las cadenas de la carne y hacerlo feliz.
 En el siglo XX, tuvimos importantes investigadores de la reencarnación. Recordemos los nombres de algunos de esos pioneros.
Hamendras Nath Banerjee, profesor de la Universidad de Rajastan, en la India, investigó cerca de 1.000 casos de reencarnación, tanto en su país, como en los EUA, contribuyendo con sus trabajos pioneros para que ella fuese insertada en el campo de la investigación científica.
El ingeniero Hernani Gimarães Andrade, en Brasil, investigó 75 casos de reencarnación, publicando ocho de ellos en el libro Reencarnación en Brasil y uno en Renació por Amor.
Ian Stevenson, profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, EUA, tiene cerca de 2.600 casos investigados, en varios países. Después de publicar Veinte Casos Sugestivos de Reencarnación y Cases of Reincarnation Type en cuatro volúmenes, en que coleccionó expresivos casos en diferentes países, lanzó, en 1997, dos sustanciosos volúmenes, cerca de 2.300 páginas, Reincarnation and Biology, abordando, especialmente, Marcas de Nacimiento y Defectos Congénitos, los cuales influirán muchísimo, en un futuro próximo, en los nuevos rumbos a seguir por la Ciencia Médica.
Esa importante obra merece un profundo estudio de todos los que se interesan por saber cual es el verdadero significado de la vida en la Tierra. Lamentamos no poder comentarla aquí, pero queda el registro para todos los que desean profundizar en el asunto.
Todos esos trabajos están para merecer un examen apurado por parte de los que hacen Ciencia, para que esta no se restrinja a los estrangulados compartimientos de la información banal, incapaz de alzar vuelos más altos.
Con los Espíritus Instructores, en el siglo XX, obtuvimos informaciones detalladas y únicas en todo el mundo, con relación al proceso reencarnatorio.
Ofrecemos aquí, muy resumidamente, algunos datos sobre este importante proceso: un lazo del periespíritu liga al reencarnante al óvulo y, a partir de la fecundación, él recomienza la nueva existencia; del zigoto al feto, el ser parte de una única célula, hacia la extraordinaria complejidad multicelular del recién nacido, pasando, en las primeras semanas, del desarrollo embrionario, por todas las etapas principales que atravesó, a lo largo de la filigénesis, repitiéndolas: ser unicelular, pez, anfibio, reptil, ave, y, finalmente, mamífero superior.
Ese fenómeno de recapitulación, para la cual los científicos no tienen explicación satisfactoria, puede comprenderse si se admite que algo vinculado al ser vivo conservó la memoria de toda su historia pasada y la repite, de forma resumida, durante la ontogénesis.
Ese algo, es el Modelo Organizador Biológico (MOB), una de las funciones del periespíritu. Este, para retornar a la Tierra, necesita dejar la “materia” del mundo espiritual, tornándose más maleable, adquiriendo mayor plasticidad.
Para la reencarnación, dicen los Instructores, basta el magnetismo de los padres asociado al fuerte deseo del Espíritu reencarnante; éste, una vez ligado al óvulo, por lazos periespirituales, inicia, en la concepción, el moldeo del nuevo cuerpo, promoviendo, automáticamente, a través del MOB, la recapitulació n de las varias fases por las cuales pasó en la filigénesis, adaptándose, paulatinamente, a la materia física.

- Marlene Nobre-

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

Eusapia Palladino

En diversas épocas se constituyeron comités para investigar los fenómenos psíquicos. Los más importantes fueron la Sociedad Dialéctica británica, en 1869-70; la Comisión Seybert, norteamericana, en 1864, y la Sociedad francesa Institut Gènèral Psychologique, en 1905-08. Reunían los más reconocidos científicos y estudiosos de todas las ramas del conocimiento humano, con la finalidad de investigar escrupulosamente, con todos los medios al alcance, la legitimidad de las variadas experiencias con diferentes médiums.

Eusapia Palladino fue considerada por muchos como la médium más famosa y la más investigada de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, por la institución francesa, durante los años 1905, 1906 y 1907, en un total de 43 sesiones. No se posee la lista completa de los investigadores, pero figuraban entre ellos Charles Richet, Pierre y Marie Curie, Henri Bergson, Jean Baptiste Perrin, G. Charpentier y Debierne, rector de la Sorbona. Señala una etapa importante en la historia de la investigación, porque fue la primera médium utilizada en los fenómenos físicos por gran número de eminentes personalidades de la ciencia. Ningún médium ha sido más rígidamente tratado que ella, y la inmensa mayoría de los que la estudiaron, dijeron que su mediumnidad era realmente excepcional.

Las principales manifestaciones de Eusapia Palladino fueron el movimiento de objetos sin contacto, la levitación de mesas, de otros objetos y de la propia médium, la aparición de rostros y manos materializadas, la producción de luces, y la ejecución de trozos musicales con distintos instrumentos sin ningún contacto humano.

Eusapia nació en Bari el 31 de Enero de 1854 en el seno de una humilde familia y su madre murió al darla a luz; al año de edad sufrió una caída que le provocó una fractura de cráneo que hizo sospechar en consecuencias graves; a los 8 años asistió al asesinato de su padre y desde entonces la consideraron una niña con actitudes anormales. No podía concentrarse en nada, tenía alucinaciones y los amigos de su familia que la recogieron no sabían qué hacer. Sus facultades comenzaron a manifestarse a los 14 años, ante la sorpresa de todos, sin embargo, al conocer que era médium no mostró el más mínimo interés en desempeñar ese papel, aunque se prestó a participar en algunas sesiones para complacer a los suyos y evitar que la enviaran a un convento.

Vivió con su abuela un tiempo hasta que decidieron ubicarla como sirvienta en una casa de familia en Nápoles. El dueño de casa, aficionado a las reuniones mediúmnicas, observó enseguida que la presencia de Eusapia producía fenómenos físicos: movimientos de objetos, silbidos, ruidos de campanillas, instrumentos musicales sonando solos y manos invisibles rozando a los asistentes.

Resolvió consultar, y con la ayuda del Sr. Damiani, conocedor de técnicas aprendidas por él en Inglaterra, comenzaron la educación psíquica y el desarrollo de la mediumnidad de Eusapia cuando ésta tenía 22 años. El espíritu que se hacía llamar Juan King, vinculado con el espíritu Katie King, y presente en muchas de las sesiones mediúmnicas de aquellos tiempos, asumió el papel de su guía o director.

Adquirió fama por los fenómenos tan variados y asombrosos que se manifestaban por su intermedio, pero abandonó la actividad mediúmnica para aprender a bordar, casarse y abrir un taller de costura.

El médico napolitano Ercole Chiara, la convenció en 1886 para que iniciase nuevamente el ejercicio de su facultad y comenzó entonces la época durante la cual la estudiaron profundamente. Chiara invitó públicamente a Cesare Lombroso para que emprendiera una investigación, y en su carta da la siguiente descripción de Eusapia: “Se trata de una mujer casi inválida que pertenece a la clase más humilde de la sociedad. Tiene cerca de 30 años y es muy ignorante; su aspecto no tiene nada de fascinador, ni parece dotada del poder que los criminólogos modernos llaman irresistible, pero cuando así lo desea, lo mismo de día que de noche, puede tener cautivo a un auditorio una o dos horas con los más sorprendentes fenómenos”.

Hasta 1891 Lombroso no aceptó la invitación, pero al finalizar las sesiones con Eusapia, el afamado psiquiatra y criminalista declaró su arrepentimiento por haber sido escéptico, manifestando: “Me siento confundido y apenado por haber combatido tantas veces la posibilidad de los hechos espiritistas” . Esta declaración se debió además, a que Lombroso en esas sesiones pudo reencontrarse con el espíritu de su madre materializado.

Esta declaración, proveniente de un estudioso de tal prestigio, estimuló a importantes científicos de Europa a emprender diversos trabajos de investigación psíquica, y Eusapia quedó sometida por espacio de varios años a sesiones encaminadas a demostrar la realidad de los fenómenos.

En 1892 se realizó la célebre sesión de Milán con la presencia del propio C. Lombroso, acompañado de Schiaparelli, director del Observatorio de Milán; el profesor Gerosa, catedrático de física; Ermacora, doctor en filosofía; Ch. Richet, de la Universidad de París; Aksakoff, Consejero de Estado del emperador de Rusia; Charles Du Prel, doctor en filosofía y otros prestigiosos investigadores. La Comisión declaró: “Es imposible decir o contar el número de veces que una mano aparecía o era tocada por nosotros. Basta decir que la duda ya no es posible, realmente era una mano viva que veíamos y tocábamos, en cuanto al mismo tiempo, el busto y los brazos de la médium estaban visibles y sus manos eran sostenidas y aseguradas por los que estaban a su lado”.

En los años siguientes, en Francia e Inglaterra, Eusapia atrajo la atención de H. Bergson, los esposos Curie, Camilo Flammarion, F. Myers, Ochorowicz y De Rochas. El resultado obtenido no fue tan satisfactorio para la médium, pues aunque si bien Richet garantizó la realidad de sus facultades psíquicas, hubo extrañas maniobras de Eusapia que causaron un efecto lógico en aquellas personas para quienes esos fenómenos eran novedad, y dudaron de su legitimidad.

Con referencia a las sesiones efectuadas en la casa de Ch. Richet en 1894, Sir Oliver Lodge dice en comunicación dirigida a la Sociedad Inglesa de Investigaciones Psíquicas: “No hay en mi mente espacio para la duda. Toda persona exenta de prejuicios que los presencie, llegará a la misma conclusión, o sea que ciertas cosas que hasta ahora parecían imposibles, pueden ocurrir... . El resultado de mis experiencias ha sido convencerme de que ciertos fenómenos que habían pasado por anormales, pertenecen al orden natural, y como corolario de ello, que tales fenómenos deben ser investigados por las personas y las sociedades interesadas en el progreso de la ciencia”.

En la reunión en que fue leída esta comunicación, Sir William Crookes, llamó la atención del auditorio acerca de la semejanza de los fenómenos obtenidos por Eusapia Palladino con los de Daniel Douglas Home.

No obstante, la comunicación de Lodge fue duramente criticada por el médico Richard Hodgson, que en esos momentos estaba en los Estados Unidos. Con el objeto de disuadirlo fue invitado, junto con Eusapia, a una serie de sesiones en Inglaterra en la residencia de F.W.H. Myers, que se llevaron a efecto en 1895 y que se denominaron “Los Experimentos de Cambridge”. En su mayoría no tuvieron éxito, pretendiéndose que en varias oportunidades se sorprendió a la médium cometiendo fraude, lo que inició una agria controversia entre defensores y detractores. En una ocasión un periodista entrevistó a Eusapia y se atrevió a preguntarle si había sido sorprendida alguna vez haciendo trampas, a lo que la médium contestó francamente: “Muchas veces me he preguntado lo mismo. Hay personas que al sentarse alrededor de la mesa, aguardan siempre trampas, y en resumidas cuentas, las ansían. Yo me encuentro en trance, y como nada ocurre, los otros se muestran impacientes, pensando en las trampas, nada más que en las trampas, con todo el cerebro concentrado en esa idea. Yo, es claro, contesto automáticamente, pero no siempre. Los impacientes esperan que realice lo que desean, y de ahí su descontento. Eso es todo”.

Sin embargo, nunca admitió haber hecho fraude voluntariamente y sostuvo que los espíritus habían solicitado su ayuda para la producción del fenómeno porque tardaba en producirse.

En varias oportunidades, durante los experimentos se observaba lo que Lodge llamó “una apariencia de extremidad suplementaria” ectoplásmica, que surgía del cuerpo de Eusapia, fenómeno que fue confirmado por otros investigadores. Pero todos coincidían en reconocer que la variedad de formas que adoptaba su facultad, no permitía prever qué sucedería durante una sesión con ella.

La mediumnidad de Eusapia Palladino no fue más patente que la de otros médiums de la época, pero aventajó a todos en lo tocante a atraer la atención de científicos de responsabilidad moral y reconocimiento intelectual, cuyos testimonios escritos acerca de los fenómenos obtenidos tienen naturalmente, mayor fuerza de convicción que los relatos de personas menos autorizadas. Con ella quedó demostrada la realidad de muchos hechos que la ciencia ortodoxa de la época no aceptaba; pero generalmente es más fácil negar los fenómenos que explicarlos, de allí que muchos consideraron que la mediumnidad de Eusapia era tan sólo un fraude, consciente o inconsciente.

Durante los 10 años siguientes la estudiaron en Europa y USA en todas las instituciones interesadas, pero sus facultades comenzaron a decaer y entonces la sorprendieron en burdas trampas, finalizando su ejercicio mediúmnico en Nápoles, el 22 de abril de 1918 y falleciendo ese mismo año.

Cesare Lombroso, que tuvo la oportunidad de conocer la personalidad de Eusapia afirmó que “tenía una particular bondad de corazón que la impulsaba a gastar lo que ganaba con los pobres y los niños, y a sentir las desventuras de muchos desgraciados, al extremo de no dormir muchas noches pensando en ellos. La misma bondad de corazón hacía que amara y protegiera a los animales maltratados”.

Gustave Geley, médico y psiquiatra francés, se dedicó a investigar los fenómenos psíquicos producidos por varios médiums. Participó en las experiencias con Eusapia Palladino y opinó que “los experimentos constituyeron una valiosa contribución a favor de la materia”.

EUSAPIA EN TRANCE






SESIÓN MEDIÚMNICA



 
 
 
 
COROLARIO :

Resumen de la vida de Eusapia Palladino :

 
•  Comienza seriamente a ejercer la mediumnidad en 1891. Es examinada en Nápoles, con la asistencia de los profesores: Tamburini, Bianchi, Vizioli y por el criminólogo Lombroso que se convierte al Espiritismo.

 
•  1892. 17 sesiones en Milán, en el departamento de M. Finzi. Asistentes: Lombroso; el astrónomo Schiaparelli, Director del Observatorio de Milán; Gerosa, profesor en psicología; Ermacora, doctor en psicología; Aksakof, Consejero de Estado del Emperador de Rusia; Daniel Dunglas Home y Charles du Prel, doctor en filosofía. Desde Munich, el profesor Charles Richet y el profesor Buffern.

 
•  1893, Nápoles. Sesiones bajo la dirección de M. Wagner, profesor de zoología de la Universidad de San Petersburgo.

 
•  1893-94. Sesiones en Roma, bajo la dirección de M. de Siemiradski, correspondiente del Instituto Científico de Varsovia, junto al Dr. Ochorowicz.

 
•  1894. Es examinada por Oliver Lodge.

 
•  1894 a 1896. Sesiones en la isla Roubaud, de Carqueiranne, Paris, perteneciente a Charles Richet, junto al Coronel de Rochas, administrador de la Escuela Politécnica; el astrónomo Camille Flammarión; Ségard, el Conde de Gramont, doctor en Ciencia; el Dr. J. Maxwell, substituto del Procurador General de la Corte de Limoges, y P. Ochorowicz, de la Sociedad Inglesa de Investigaciones Psíquicas.

 
•  1895: sesiones en Cambridge, en el hogar de Myers. Del 20 al 29 de Septiembre, sesiones en la Villa de Agnélas, casa del Coronel de Rochas. Asistieron el Dr. Dariex, director de los Anales de Ciencias Psíquicas; el Conde de Gramont; el Dr. Maxwell; el profesor Sabatier, de la Facultad de Ciencias de Montpellier; el Barón de Wattevile, licenciado en ciencias.

 
•  Septiembre de 1896, sesiones en Tremezzo, sur del lago de Côme, en la Villa de la familla Blechqui. Luego sesiones en Auteuil, residencia de M. Marcel Mangin. Asistieron: el Dr. Dariex, Sully Prudhomme, Emile Desbeaux, A. Guerronnan y Mme. Boisseaux.

 
•  Diciembre de 1898. Nuevas sesiones en Paris, en la casa de Richet, a las cuales es invitado el inglés Myers.

 
•  Sesiones en el Círculo Científico Minerva, Génova, en 1901, bajo la dirección de los profesores Porro y Morselli. Se produce una bella serie de materializaciones.

 
•  Sesiones en Gênes, en 1901, bajo la dirección de H. Morselli, profesor de psicología de la Universidad de Gênes. Reporta: el astrónomo Porro, director del Observatorio de Gênes, luego de Turín.

 
•  A partir de 1905, cuarenta y tres sesiones en total en el Instituto General de Psicología de Paris; ahí no termina hasta 1908.

 
•  En 1906, sesiones en Turín, en el laboratorio de Psiquiatría de la Universidad, bajo la dirección de Lombroso. Asistieron los Dres. Herlitzka, Foa, Aggazotti, y el físico Mosso.

 
•  Sesiones en la Universidad de Nápoles, en 1907. Se contó con la presencia del profesor Bottazi y el General Josef Peter.

 
•  En 1908, Paris, sesiones en la Sociedad Francesa de Estudios de Fenómenos Psíquicos. Se tomaron muy buenas fotografías espíritas. Aquí se le pidió que añadiera más sesiones pero de carácter privado. En Montfort-Amaury, en el hogar de la familia Blech; en Paris, en la casa de Camille Flammarión; en Nápoles, con Barzini, del “Corriere della sera”; también en Nápoles con los ingleses Fielding, Bagally y Carrington, ilusionistas, representantes de la Sociedad de Investigaciones Psicológicas. Y varias sesiones en Rusia y diversas capitales Europeas.

 
•  En 1909, sesiones en Nápoles con Everard Feilding, Hereward Carrington y W.W Baggally, de la Sociedad de Investigaciones Psiquiátricas Americana.

 
•  En 1909, Eusapia va a Estados Unidos. Ella es tomada en fragante delito de fraude por Muesterberg. Reportado por Hereward Carrington, hombre de Ciencia y hábil prestidigitador. Pero Howard Thurston, ilusionista de gran reputación, se convence que no se trata de un fraude y lo proclama públicamente.

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BIBLIOGRAFÍA :

-“ABC del Espiritismo”, Víctor Ribas Carneiro.

-“Bibliographie commentée, nous renvoyons”, Albert Caillat.

-“A propos d'Eusapia Paladino”, Guillaume Manuel De Fontenay.

-“ Experimenta: Il salotto di Eusapia Palladino ”, artículo del 01/09/03.

La casa mental

Alipio Gonzalez
Nuestra mente es como una casa. Puede ser
 grandiosa o pequeñita, sucia o cuidadosamente
 limpia.
 Depende de nosotros.

¿Usted ya observó como actuamos con relación
 a los pensamientos que cultivamos?

En general, no tenemos con la mente el cuidado
 que acostumbramos a dispensar a los lugares
en que vivimos o trabajamos.

¿Quién pensaría en dejar su casa u oficina llena
 de suciedad, acumulando basura o llena de ratones e insectos?

Ciertamente nadie.

Sin embargo, con la casa mental somos menos atentos.  Es que 
permitimos que pensamientos infelices y malos sentimientos
encuentren vida en nuestro corazón.

¿Y cómo hacemos eso?

Actuamos así cuando permitimos que haya libre acceso a nuestras
mentes los pensamientos de rebeldía, envidia, celos, odio.

O cuando cultivamos el deseo de venganza, rencor e infelicidad.

En esos momentos, es cómo si llenáramos de suciedad la mente. Una
pesada capa de polvo cubre la alegría e impide que estemos en paz.

Además de la angustia que trae, la mente atormentada influencia
directamente el cuerpo, acarreando enfermedades y sufrimientos
 innecesarios.

Y aun peor: contribuir para el aislamiento.

Sí, porque las personas notan cuando no estamos bien espiritualmente.

  El ácido de nuestras palabras, el rostro contraído, todo hace que los
otros deseen alejarse de nosotros, agravando nuestra infelicidad.

¿Y qué hacer para impedir que eso ocurra?

La respuesta fue dada por Jesús: orar y vigilar.

La vigilancia es esencial para quien desea la mente saludable.

    Nuestra tarea es observar cada pensamiento que se infiltra,analizar
la naturaleza de los sentimientos que surgen.

Y, principalmente, estar alerta para arrancar como hierba dañina todo lo
 que pueda perjudicarnos.

Dado ese primer paso que es la vigilancia, es importantísimo estar
atento para la segunda recomendación de Jesús: la oración.

Cuando identificamos dentro de nosotros los feos sentimientos,
las malas palabras y los pensamientos desequilibrados, siempre
podemos recurrir a la oración.

La plegaria es un pedido de socorro que dirigimos al Divino Padre.
Cuando nos sentimos frágiles para combatir los pensamientos
infelices, es hora de pedir auxílio a Dios.

Es tiempo de hablarle a Él sobre la flaqueza que cargamos o la
tristeza que nos abate. Es el momento de pedir fuerza moral.

Y el Padre de los Cielos nos enviará el auxilio necesario.

Pero... de nuestra parte, es importante no tener desgana. Es
preciso trabajar para ser merecedor de la ayuda que Dios nos
 manda.

¿Cómo hacer eso? Contraponiendo cada malo pensamiento los
varios antídotos que tenemos a nuestra disposición: las buenas
 actitudes, la sonrisa, la alegría, las buenas lecturas.En vez de la
 maledicencia, la buena palabra, las conversaciones saludables.

  En el lugar de la crítica ácida, optar por el elogio o por la
observación constructiva.

Si surgiera un pensamiento infeliz, combatirlo con firmeza.

*  *  *

No se deje esclavizar.

Si alguien lo ofendió o le hace mal, busque perdonar, olvidar.
Y pida a Dios la oportunidad de ser útil a esa persona.

Y no olvide: todo día es excelente oportunidad para iniciar la
limpieza de la casa mental. Comience ahora mismo.

Redacción del Momento Espírita

lunes, 21 de febrero de 2011

Terapia de la Oración

Terapia de la Oración
La palabra oración viene del latín precari y significa: rogar, pedir con seriedad, suplicar, implorar. Por definición, la oración implica un ruego de cuño elevado. No podemos utilizarla buscando el maleficio de alguien, ya que eso, ya dejaría de ser una oración. Los Espíritus elevados realizan la oración con mucha eficiencia. Jesús era visto, orando, seguidamente, momento en que él se nimbaba de luces fulgurantes. Por esta razón los estudiosos de los efectos de la oración aseveran que ella aun no fue valorada suficientemente por el hombre por la posibilidad de canalizar energías superiores a nuestro favor.

El Dr. Larry Dossey, jefe del equipo médico del “Human medical City Dallas (USA)”, y autor de los libros “Las palabras Curan y se reencuentran con el alma”, presentó un estudio sobre la oración y llegó a interesantes observaciones al respecto del tema:

1. La oración no es un lugar – lo que significa es que ella no está confinada en las iglesias y no es propiedad de líderes religiosos – una vez que muchos la utilizan como mercaderes de la fe. Cuando es utilizada con el sentimiento de amor al prójimo produce efectos significativos en los diversos planos de la realidad humana, o sea, en lo físico y en lo espiritual y dependiendo de la frecuencia del emisor producirá efectos en la salud orgánica y espiritual del individuo.

2. La oración – tiene raíces en el inconsciente espiritual del hombre – las energías del inconsciente son poderosas y cuando son hechas en nuestro beneficio producirán efectos extraordinarios. Un Espíritu educado irá a producir un inconsciente equilibrado y este produce el equilibrio emocional y mental en el hombre.

3. La dolencia y la salud – es el medio por el cual el organismo se libera de la materia extraña y es un llamado para decirnos en qué punto nosotros erramos. Pero, en la salud, se curan los que no exigen la cura, porque ellos oran con confianza y serenidad. Últimamente, algunas iglesias vienen utilizando las curas espirituales como medio de explotación financiera prometiendo quitar a las personas las aflicciones. En ellas la oración no cura. La oración sólo cura con el amor.

4. Actitudes – En el acto de la oración deberemos estar en estado de aceptación espiritual, gratitud, postura abierta delante de la vida, sentimiento de amor, perdón, confianza. Se debe evitar hacer una oración agresiva de vigorosa suplica (aquella considerada para el alejamiento de espíritus, llamada por algunas denominaciones como demonios) El demonio no existe.

En los Centros Espíritas conforme la Doctrina somos orientados para hacer las oraciones con la intuición espiritual de elevación y buscando ayudar al semejante. Todas las oraciones tienen objetivos elevados para la Caridad y la Salud Espiritual, siendo, así, las oraciones gratuitas.
.Artículo de João Cabral Presidente de ADE-SERGIPE – Periodísta y Terapeuta Transpersonal.

domingo, 20 de febrero de 2011

Causas anteriores de las aflicciones

 



Las tribulaciones y sufrimientos que enfrentamos en la vida, no son fruto del azar o de la mala suerte, sino que siempre se tratan de pruebas y sufrimientos, que sin la reencarnación para que el Ser espiritual evolucione hacia una perfección que le aproxime cada vez más a su Fuente de Origen, le son necesarias, como necesaria es la medicina amarga o dolorosa al enfermo que tiene que recuperar su salud. Desde un punto de vista humano, cuando la ignorancia ciega la razón y la fe, esto no tiene sentido y lleva a pensar en que la vida es una tómbola que da premios y castigos de un modo ciego o arbitrario. Pero cuando se penetra en el verdadero conocimiento de lo que somos, quienes somos, el por qué de nuestra vida y el para qué estamos aquí, las brumas que oscurecen el horizonte interior del ser humano, se van disipando.

El saber que hemos vivido antes muchas veces, y que hemos protagonizado tantos errores a lo largo de la pasada vida del espíritu inmortal, nos aclara estas situaciones de dolor que con tanta frecuencia vemos cebarse en seres humanos, inocentes desde el solo punto de vista de su actual existencia.

Cuando el Ser espiritual aun atrasado no comprende el alcance de sus errores, la vida en la materia, llena de aflicciones y sufrimientos, puede serle impuesta, siempre para su bien, pues la ley de evolución y la de causa y efecto, le impulsan de ese modo a superar lo que de otro modo no superarían jamás acomodados en la ignorancia de que su estatus como espíritus puede y debe mejorarse. Las tribulaciones, dificultades y pruebas dolorosas de su vida física, le van a sensibilizar el alma y le van a inducir a la conquista de virtudes y valores necesarios para seguir progresando.
Pero no significa esto que toda persona atribulada o sufriente sea un ser atrasado o condenado al sufrimiento por las deudas de un pasado espiritual lleno de errores. Muchas veces estas pruebas no son un castigo sino una libre elección del espíritu, que comprende la utilidad de esa experiencia, humanamente no deseable, y que se compromete a ella libremente cuando cree que le va a ser útil o necesaria la experiencia, pero no porque necesariamente deba saldar una deuda expiatoria. En estos casos saben y comprenden que una vida llena de tribulaciones y sufrimientos, les es necesaria para alcanzar un grado de mayor perfección y por tanto, de mayor felicidad, que el que han alcanzado en su vida normal como espíritus inmersos en un proceso de perfeccionamiento continuo.

No obstante, hay que tener en cuenta a la hora de evaluar estas situaciones humanas que encierran un trasfondo espiritual, que todas las expiaciones sirven a su vez pruebas que van a fortalecer para el futuro, pero que las pruebas humanamente difíciles no son siempre expiaciones. Tanto si se trata de expiaciones como de pruebas, en ambos casos siempre son indicio de la inferioridad del espíritu que las experimenta, ya que cuando el progreso evolutivo es el correcto y no hay deudas pendientes con la ley de Consecuencias, no son necesarias estas tribulaciones al Ser espiritual que ya no las experimenta más en otros mundos superiores al nuestro.

Otras veces, sin embargo, cuando en la Tierra vemos tantos casos, debemos también comprender que en muchos de ellos se trata de espíritus de sacrificio, que sin tener necesidad evolutiva propia, se someten a una vida difícil para ayudar en la prueba evolutiva a otros seres espirituales, que de este modo, se verán empujados a crecer en valores como solidaridad, abnegación, caridad y amor, gracias al sacrificio del Ser espiritual amigo que les acompaña y ayuda en las pruebas de la vida, bien empujados por la ley de Causa y Efecto, que les obliga a reparar errores del pasado, o bien porque a su vez se han comprometido libremente a esta experiencia en donde por amor son acompañados y ayudados.

Cuando vemos personas inmersas en el sufrimiento de pruebas difíciles o dolorosas de la vida, el indicio de que se trata para ellas de una expiación o de una prueba, está en el grado de protesta y de rebeldía ante ella, o por el contrario, el grado de resignación y aceptación de las mismas. En este segundo caso se puede tratar de una expiación pero, como dice Kardec, mas bien es un indicio de que esa vida con sus dificultades, fue escogida voluntariamente y no impuesta, y que su fuerte resolución en asumirla positivamente por encima de los sufrimientos humanos, es una señal de progreso.

Las pruebas expiatorias de la vida son de provecho cuando se llevan bien y dan sus frutos al espíritu, pero en caso contrario pueden con ellas, si fracasan asumiéndolas mal, endeudarse más aún con las leyes divinas que de ese modo le llevarán a expiaciones cada vez más difíciles, hasta que la dureza del castigo de esas vidas duras y dolorosas, ablande su orgullo y le lleve al deseo sincero de recuperar el camino perdido.

Lo que induce al Ser espiritual a someterse a esta clase de pruebas, no puede ser otra cosa sino el deseo de mejorarse y lograr un mayor grado de perfección que le permita una más perfecta felicidad que sabe que podrán alcanzar en la medida en que se perfecciones, hasta el punto de merecer por afinidad y sintonía vibratoria penetrar y existir en los Mundos Felices.

Recordemos que en las vidas, y en especial en los momentos más dolorosos y difíciles, nunca estamos solos porque en el plano espiritual siempre tenemos muy cerca aquellos seres espirituales amigos y queridos, que con sus influencias nos alientan a la superación de las pruebas y nos inspiran a tomar las resoluciones correctas.

Finalmente, recordemos que la caridad y la solidaridad con los demás, siempre es un obligación moral importantísima pues, ignorantes del pasado de cada uno, el posible criminal de otra existencia merece todo nuestro afecto y ayuda tal como el mismo Dios nos da ejemplo de ello cuando nos perdona siempre y nos permite tantas y tan variadas oportunidades para recomenzar y mejorar.
-Jose Luis -

Amalia se comunica a través de Divaldo


Amalia Domingo Soler, conocida como la Cantora del Espiritismo o la Cronista de los pobres, es la figura más emblemática del Espiritismo en España. Teniendo una difícil vida a la que continuamente buscaba explicaciones, encontró respuestas después de haber leído el periódico espiritista "El Criterio" motivo que conllevó a su célebre frase "El Espiritismo es la verdad".

A partir de ese momento empezó a estudiar profundamente el Espiritismo basado en las obras de Allan Kardec. Después de enviar varios de sus escritos espíritas a diversos periódicos y revistas espiritistas, fue invitada a incorporarse al Centro Espírita "La Buena Nueva"  de la Villa de Gracia -actual barrio de Gracia de Barcelona-. Tuvo también contacto con Miguel Vives del Centro Espírita "Fraternidad Humana" de Terrassa con el que gracias a su mediumnidad pudo comunicarse con su madre.
Dirigió el periódico "La Luz del Porvenir", y entre sus obras destacan "El Espiritismo refutando los errores del catolicismo romano", "Memorias del Padre Germán", "Te perdono", "Ramos de violetas", "Sus más hermosos escritos", "Memorias de una mujer", "Hechos que prueban", "Cuentos espiritistas", "Las grandes virtudes".
Su papel de trabajadora Espiritista permanece hoy el plano espiritual, siendo una abanderada del Espiritismo.
En el Acto de Clausura de la 3ª reunión del Consejo Espírita Internacional de la Región de Suramérica, en Lima (Perú) el 11 de octubre de 2008, Amalia Domingo Soler envió un mensaje a través de la psicofonía (mediumnidad de incorporación) mediante la figura de Divaldo Pereira Franco, el cual  transcribimos a continuación.
TRANSCRIPCIÓN DE LA COMUNICACIÓN
11 de Octubre del 2008
Mensaje recibido por Divaldo Franco
Clausura de la 3ra Reunión CEI Sudamérica
Lima-Perú

Queridas Hermanas del alma, Queridos Hermanos del corazón:

Que permanezca con nosotros la magnífica Luz de Jesucristo.

El venerado apóstol doctor Bezerra de Menezes me confió la tarea de clausurar este encuentro, en nombre de los Espíritus Espíritas de América, homenajeando de esa manera la mujer espiritista.

Me acuerdo de los días luminosos en Gracia y en Barcelona, de los momentos de júbilo con Colávida (1) y Solanot (2), con Miguel Vives y Vives (3) cantando el Evangelio de Luz, bajo la sabiduría e interpretación del Espiritismo, desde aquel entonces, desde las cárceles barcelonesas, donde yo iba a llevar la Doctrina libertadora, hasta este momento grandioso de divulgación internacional, hubo un crecimiento ponderable al respecto de la verdad.

¡Espiritistas! Resultad, cantad la gloria de la inmortalidad recordándoos del pensamiento de Jesucristo al respecto del Amor, primero sería necesario que no nos olvidásemos del apoyo que Allan Kardec tuvo de su devota esposa Amelie Gabrielle Boudet, la dulce Gaby.

A la mujer espiritista cabe la misión maternal de divulgar la Doctrina como si la humanidad naciera en sus entrañas y ella tuviera que conducir todos los seres humanos al abrigo de Jesucristo, el buen pastor.

A la mujer espiritista cabe el honor de dignificar la mujer que se hizo de objeto sexual y se olvida de la maternidad triunfante para dejarse consumirse con el aborto trágico y funesto, con los desvaríos del sexo desequilibrado buscando negociar la vida por el momento de ilusión, a vosotras como a todos los seres humanos conscientes de la verdad cumple luchar por el establecimiento de la gran transición regenerativa facultando al ser que piensa su encuentro con Dios.

No más tinieblas de indolencia, no más persecuciones de la intolerancia religiosa, sino, la música sublime de la fraternidad envolviendo los pueblos en una sola familia bajo la protección paternal del Señor de la Vida.

Amados, agradecemos con lágrimas de justa emoción estos dos días de iluminación y de hosannas brindados por los Guías Espirituales en nombre del Maestro Jesús, fortaleciéndonos para la lucha de redención a aquellos nos dedicamos mirando hacia el porvenir.

Que Dios nos propicie la paz, la alegría permanente y la labor dignificante, son los votos de vuestra hermanita del ramillo de violetas.
Amalia Domingo Soler

Texto transcrito por Isabel Loo
Coordidora FePerú
Centro Espírita Joanna de Angelis
San Isidro-Lima-Perú

sábado, 19 de febrero de 2011

La crisis de la muerte

La crisis de la muerte

Ernesto Bozzano

Los casos que hasta aquí he contado son de difuntos que se encontraron en las diversas regiones, o estados, del plano astral, por la ley de afinidad, gravitan y permanecen, por lo que parece, durante cierto periodo de tiempo más o menos largo, todos los espiritus que vivieron en la Tierra de manera moralmente normal. Me resta narrar algunos casos en que se encuentren narrados los acontecimientos por los que pasan, durante y después de la crisis de la muerte, los Espíritus réprobos, obligados a gravitar, por la ley de afinidad, en las esferas de sufrimiento, correspondiente al infierno de los cristianos; infierno, bien entendido, sin torturas fisicas y donde los sufrimientos morales no serian eternos, sino transitorios. Debo, sin embargo, aclarar que no llegué a encontrar un solo ejemplo de difunto caído en las esferas infernales, que haya venido a transmitir mediúmnicamente la narración de su triste aventura.

El caso, sin embargo, se figura muy explicable, puesto que las relaciones mediumnicas con entidades existentes en las más bajas esferas de sufrimiento, parece que no se verifican con frecuencia; tal vez  incluso  no se verifiquen. Se conocen, así, las condiciones de esas esferas, por las descripciones que numerosas personalidades mediúmnicas han hecho.

Por lo que toca a los Espíritus que se encuentran en las esferas de sufrimiento intermediarias y poco inferiores al plano astral, observaré que algunas de ellas han descrito las vicisitudes de su entrada en el medio espiritual. De entre esos, puede señalarse el caso, ya ahora famoso, del escritor ingles Oscar Wilde, con el que ya me ocupe largamente, en esta revista (marzo y abril de 1926). Otro caso interesante es el de un ingles de familia noble, muerto a consecuencia de un accidente, después de una corta existencia de perversiones, pero  no era naturalmente malo. Este se manifestó sucesivamente por la mediumnidad de Miss Aimee Earle y de Miss Florence Dismore y la historia de esas manifestaciones merece ser resumida.
Miss Aimee Earle es médium psicográfica y clarividente. Cierto día, en que estaba para escuchar un poco de música, que su amiga Florence Dismore tocaba al piano, tuvo la primera visión de un mozo moreno. Al día siguiente, estando las dos amigas  juntas para leer y comentar una lectura espiritualista, Miss Earle vio aparecer al lado el mismo fantasma y entablar conversación con ella. Miss Florence Dismore describió  de la manera siguiente ese primer encuentro:

Comenzó el por interrogarla acerca de las afirmaciones contenidas en el texto que las dos mozas se entretenían en leer y cuyo propósito pondero: ¡Más, yo no estoy muerto, puesto que estoy aquí! – El Espíritu guía de Miss Earle, vigilante, se hallaba también a su lado, conservándose invisible para el otro Espíritu, aconsejo a la médium que no respondiese a las preguntas de este último y continuase leyendo el libro. Ella obedeció y, terminada la lectura, el mozo moreno fue conducido a alguna parte, por sus guías espirituales.

En resumen: los Espíritus guías lo habían traído a la presencia de las dos mediúms, por lo que parece ser, para lograr convencerlo de que había muerto y se hallaba en el mundo espiritual. Comenzaban así su redención que, dotado el como estaba de aptitudes especiales, debía operarse, narrando su historia por aquellas mediúms, a titulo de edificación moral y espiritual, en provecho de los vivos. El no tardó, en efecto, en manifestarse spicograficamente por Miss Earle, comunicándole que tenía la misión de decirle la historia de su vida, lo que pasó luego a hacer. Miss Earle, cuyos días estaban ocupados por sus obligaciones profesionales, reconoció no disponer del tiempo necesario para recibir el dictado metódico de una exposición completa. Por eso, después del recibimiento de los tres primeros mensajes, decidió, de acuerdo con el Espíritu que se comunicaba, que este continuara dictando su historia a Miss Florence Dismore. Fue lo que se hizo, hasta que la exposición se terminó.

Esa obra trae el titulo: The Progression ot Marmaduke. El Espíritu relata en ella su historia mundana, las circunstancias de su muerte, los remordimientos que lo asaltaron después de su fallecimiento, la generosa intervención de un amigo muerto, que él, cuando estaba vivo, ofendió gravementemente, y las consecuencias de su arrepentimiento  le abrieron  el camino de la redención.

Si bien ese Espíritu se demoró poco en tratar la crisis de la muerte, con todo, no habiendo a mi disposición otros casos del mismo genero, me decido a reproducir lo poco que él dice al respecto. Es como empieza su mensaje, dictado a Miss A. Earle.

¡Que de cosas he de olvidar en la nueva existencia! ¡Cuantas! ¡Cuantas! ¿Más, como ha de hacer la criatura para redimirse? Es demasiado tarde para mí. Entretanto, tengo a mí alrededor Espíritus generosos, que me animan, abriéndome el corazón a la esperanza de que un día también para mi se realizara la visión espiritual y audición de las armonías celestes. En todo caso, ya no me siento egoísta y experimento viva simpatía por los otros. Me aplicaron el tratamiento que me convenía: enérgico, más necesario…

Estando yo vivo, un segundo me bastó para darme la muerte. Me hallaba recostado en la montaña en una ladera rocosa. Un bloque se desprendió allí de lo alto y me aplasto la cabeza, tornándome irreconocible el semblante. Me reconocieron únicamente por los papeles que llevaba en mi cartera.

Eso fue obra de un instante. Me vi de un golpe, sumergido en las más profundas tinieblas. Procure, tanteando, caminar a través de la oscuridad. No veía ninguna luz; al rededor. Mortal silencio: era una situación terrorífica. Me parecía, algunas veces, divisar a lo lejos una claridad y percibir sonidos musicales. ¿que significaban estos? Sentía que iba a enloquecer y luchaba contra lo desconocido como un hombre de vueltas con el vacio.

Al final, agotado, caí al suelo, en una crisis espantosa e indescriptible depresión moral. Maldecía a Dios y al género humano. ¡Quería morir y no podía!... ¡Me hallé, enseguida, no se como, junto a la montaña rocosa, donde se hallaba extendido mi cuerpo y lo vi! Trate de levantarlo, de resucitar, más me tuve que apartar, repelido por el hedor que se desprendía de él. Me hallaba en un extraño e incoherente estado del alma: no podía comprender donde me encontraba, ni lo que pasaba. Me vino la idea de que estaba loco; después, fui presa de horrenda pesadilla, de la cual precisaba librarme lo más prontamente posible. La idea, de que estaba muerto jamás me acudió al Espíritu.

Ignoro durante cuanto tiempo estuve errante por entre aquellos peñascos. Más, un día, finalmente, mi locura llegó a una fase inesperada: me hallé en un medio familiar, del cual participaba, sin embargo sin conocer a las personas que veía. Como quiera que sea, estaba allá  y no me podía ir. La primera vez, oí música tocada al piano. La segunda, oí la lectura de un libro y las conversaciones que le siguieron después, que me hicieron saber que las dos señoras que allí estaban tenían conocimiento no solo de mi presencia, sino del móvil de mi carácter.

Se trataba de la circunstancia, mencionada antes, en que los guías del mozo moreno, que él, más allá, no percibía, y lo condujeron junto a las dos mediúms.

Escuché atentamente y aprendí que aquellas dos damas acreditaban que el hombre posee un Espíritu, que sobrevive a la muerte del cuerpo. Pensé: ¡Que absurdo! Más, de repente, alguien me esclareció el Espíritu, transmitiéndome la verdad, de cuánto me decía al respecto: ¡Yo entonces estaba muerto! ¿Más, en ese caso, donde me hallaba? ¿Qué había sido de mi? Desde que me convencí de que estaba muerto, las cosas cambiaron. Me vi rodeado de Espíritus que parecían deseosos de asistirme… No podéis haceros una idea de lo que significaba para mí ese cambio. Dije: Estoy confuso y desorientado. ¡Me juzgaba loco, más estoy muerto! Muerto únicamente para el mundo material, de la visión física, de la audición física; más vivo, sin embargo, más que nunca para el mundo espiritual, con una visión y audición espiritual. Tú te encuentras en otro mundo de existencia: es todo. También nosotros tuvimos que pasar por nuestras crisis, antes de acomodarnos en nuestro mundo. Desde que te interesas de las condiciones que te encuentras, empezarás a progresar para la redención…

Con gran sorpresa mía, fuí informado de que esa asamblea de Espíritus se reunía para venir en mi auxilio y que eso se daba por efecto de la solicitación de uno de mis amigos de otros tiempos. Cuan lejos estaba yo de imaginar quien era ese amigo generoso. Me dijeron que me tocaba entrar de nuevo, por algún tiempo, en el medio horrible donde me habían arrojado; mas que un rayo de luz iba a penetrar en las tinieblas que me rodeaban, mientras tanto, desde que un rayo de luz penetra en un alma, nunca más se apaga: ese rayo de luz iba a brillar para mi como estrella de esperanza, que al final me haría guiar para salir de las tinieblas y caminar para la luz.

 Poco después, me hallé en el mismo medio que antes, mas una pálida luz brillaba a mi lado y se torno mi estrella polar. Cuando la contemplaba, poseído de un deseo vivo, más intenso se le tornaba la luminosidad. Se mostraba, ahora a mi derecha, ahora a mi izquierda, sin embargo nunca se apagaba. No me seria posible calcular el tiempo que pase en esas tinieblas, atenuadas por un rayo de esperanzas…

Dudo ahora en proseguir la narrativa de los acontecimientos por lo que paso mi alma.

La magnanimidad de otro – absolutamente digno de Jesús de Nazaret – precipita mi Espíritu en el abismo del remordimiento. Mi iniquidad se yergue ante mi, como un fantasma perseguidor, proclamándome el más miserable de los pecadores. Entre tanto debo continuar, pues mi narración tiene que dar una pálida idea del poder del Amor en el medio espiritual. No existe más que una sola ley: el Amor, que es Perdón; el Perdón, que es Amor. En fin, voy a darme prisa en confesar. ¡Perdóname, pudieras! En cuanto a mi, no puedo. Me siento desfallecer. Aquel que me supo perdonar es el más sublime de los hombres, sin embargo su generosidad me destroza el corazón y la iniquidad de mi falta se levanta, monstruosa, ante mí. ¡El amigo que tenia cuando estaba vivo, que abandone a su destino, que reduje a ser un proscrito de la sociedad, fue quien reunió ese grupo de Espíritus para asistirme!... Vi que esos mismos Espíritus abrían paso a otro espíritu que se dirigía hacia mí, sonriendo. Lo miré atentamente. ¡Era el! ¡Asombroso! ¡El amigo que yo traicioné! Me extendió el brazo. Oculte mi rostro avergonzado, en su pecho, para  sentirme más saturado de sus pensamientos de perdón y piedad… ¡Paro! ¡Paro! Basta por hoy...

Interrumpo aquí, las citaciones, a fin de no salirme del tema que me propuse.

Conforme lo enseña el caso por encima, que concuerda con los otros del mismo genero, los sufrimientos expiatorios, que atañen a los réprobos, serian principalmente, de naturaleza moral; consistirían, primeramente, en todo suerte de recuerdos y de deseos insatisfechos e imposibles de dar satisfacción; después, toda suerte de remordimientos dilacerantes. Parece igualmente que, cuando para un Espíritu reprobó comienza la crisis de los remordimientos, ha dado el primer paso en el camino de su redención. De esta crisis, larga y a veces terrible, no podría, en efecto, quien quiera que sea, eximir al Espíritu, visto que solamente pasando por ella, llega su cuerpo a ser etéreo, lo que nos enseñan los Espíritus – a librarse de los fluidos impuros, de los que se lleno y cargó, fluidos impuros que sobre el se acumularon, a consecuencia de la repercusión vibratoria que sobre su organismo muy delicado ejerció su proceder despreciable o indigno, en el transcurso de la existencia terrestre. Y, del mismo modo que esos fluidos impuros había fatalmente – por virtud de la ley de afinidad – obligado al Espíritu a gravitar para las regiones infernales, también, en consecuencia de la purificación operada por la crisis de los remordimientos, su cuerpo etéreo, tornado más leve, se elevaría y gravitaría, siempre de acuerdo con la ley de afinidad – para la esfera espiritual inmediatamente superior.

En cuanto a los Espíritu réprobos endurecidos en el mal, incapaces de sentir remordimiento, permanecerán en la región infernal, inmersos en tinieblas más o menos profundas, las más de las veces en soledad, muchas veces en compañía de otros Espíritus de la misma categoría, hasta que la hora del arrepentimiento también para ellos suene, y que solo se da después de siglos, según las revelaciones; más que, al final, suena para todos, pues ni los propios Espíritu réprobos están abandonados a si mismos, sin embargo, si, asistidos y socorridos por Espíritus misioneros, propuestos para esa obra.

En el caso que acabamos de tratar, se ve que el Espíritu afirma ignorar el tiempo que estuvo errante  en las tinieblas y en el aislamiento. Hace notar que, en el mundo de los vivos, la misma cosa se da con los pacientes hipnóticos puestos en estado de sonambulismo vigilado, para los cuales el tiempo deja de existir. Por eso es que responden al experimentador, cuando este los despierta al cabo de veinticuatro horas, que durmieron un minuto. En una de mis obras anteriores, referente a los fenómenos de obsesión, cite el caso de un Espíritu obsesante, al cual el Doctor Wickland pregunta en que año supone el estar y que responde: se muy bien que estamos en 1902. Estaba en 1919. Más, el hombre murió en 1902 y errara en las tiniebla durante diecisiete años, juzgando estar en aquella situación solo penas algunos días.

Con relación a la concordancia episódica a señalar en el caso que nos ocupa, consideradas en confrontación con otros casos citados procedentemente, no pueden dejar de ser muy limitadas, por tratarse de entidades de difuntos que se hallan en medios espirituales diferentes. Señalaré, todavía, las concordancias relativas a los detalles fundamentales de costumbre: el Espíritu no tiene conciencia de estar muerto; se  halla con forma humana en el mundo espiritual; no percibiendo la presencia de los Espíritus que le son jerárquicamente superiores y que por él velan y lo guían, en su rebeldía.

En cuanto al detalle enteramente capital, concerniente al poder creador del pensamiento en el medio espiritual, anotaré que el Espíritu alude a eso muchas veces en sus mensajes, acrecentando detalles interesantes, lo que lleva a extraer  algunos pasajes más  del texto.

Se expresa, asi:

En el mundo espiritual el pensamiento lo es todo – lo que no se da en el mundo espiritual de los vivos- nos comunicamos entre nosotros por el pensamiento, es por la fuerza del pensamiento, combinada con la voluntad, como podemos crear todas las cosas de que tenemos necesidad. Para utilizar esta fuerza del pensamiento, no basta que pensemos en el objeto que deseamos. Es precisa una concentración firme del pensamiento sobre ese objeto, pensando en todos sus detalles. Por ejemplo, si pensáramos en una túnica blanca, podríamos crearla en su más simple forma; sin embargo, si quisiéramos producirla de forma especial, de color especial, con un determinado diseño, precisaremos fijar el pensamiento en cada uno de esos detalles, según la manera por que queremos se presenten en la túnica. Del mismo modo, si quisiéramos crear por el pensamiento una pintura – por ejemplo, la reproducción de un paisaje, debemos concebirlo en el Espíritu con la mayor nitidez. Es por eso que, ejercitándose en las creaciones del pensamiento, los Espíritus llegan a pensar con una nitidez cada vez mayor y concentrar la voluntad con una eficacia siempre más importante. El hecho es muy útil, pues  en el mundo espiritual también hay gran necesidad de pensar con claridad….

Ernesto Bozzano