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lunes, 4 de noviembre de 2013

La crisis de la muerte. Caso 12º


Ernesto Bozzano

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En el episodio siguiente, no se encuentran descripciones de detalles nuevos sobre la crisis de la muerte, pero se encuentran anotaciones instructivas sobre la naturaleza de la personalidad integral inconsciente y sobre la dificultad que un Espíritu experimenta para comunicarse con los vivos, a través de los médiums. Esta narración la extraigo de un libro titulado: Blaire´s Letters, communicated by James Blaire Williams to his mother. (Cartas de Blaire, escritas por James Blaire Williams a su madre.) La madre del autor de las cartas (muerto a los 30 años en 1918) comienza por decir que no pudiéndose consolar de la muerte de su único hijo, deseó ponerse en comunicación mediúmnica con él. Con este fin, le aconsejaron que fuese a la dirección del “British College of Psychical Science”.

Fue, en la sede de esa importante institución, que ella llegó a experimentar sucesivamente con cuatro de los mejores médiums, obteniendo a través de ellos numerosas pruebas de identificación personal de su hijo, pruebas revestidas de alto valor acumulativo, ya que provenían de cuatro médiums diferentes, que la desconocían por completo. Por uno de ellos, una señora dotada de la facultad para escribir automáticamente, recibió de su hijos la serie de mensajes, contenidos en el libro, que nos ocupan. De lo que concierne al tema que constituye el objeto de este estudio, el difunto habla rápidamente, en cuatro puntos diferentes de su comunicado. Lo hace, primeramente, en la víspera del aniversario de su muerte, escribiendo:

Guardé un profundo recuerdo de lo que experimenté en aquel día, víspera de mi muerte. Sentía que me hundía lenta e inexorablemente en un abismo; no conseguía distinguir a las personas que se me acercaban, el medio se iba tornando para mí cada vez más sombrío. Percibía que estaba en condiciones extrañas, inexplicables, indescriptibles. No comprendía lo que estaba pasando, el porqué estaba metido en la cama. Me perturbaba profundamente la idea de los sufrimientos que habrían de terminar por aniquilar aquel cuerpo. Sin embargo no me sentía enfermo. No me encontraba en estado de comprender la situación. Veía a mi madre nítidamente y quería hacerla saber que no me encontraba enfermo. (Pag.86) En la pág.97, el difunto vuelve a la misma cuestión, en los siguientes términos: Mi muerte se dio bruscamente, mientras me encontraba en estado de inconsciencia. Cuando desperté, pensé enseguida en mi madre y me pareció estar con ella. Sentía la grandeza de su dolor exactamente como si me encontrase a su lado. El recuerdo de mi madre ocupaba enteramente mi mente...

Al principio quedé aterrorizado. Me invadía un sentimiento de desoladora impotencia, como si hubiese perdido todas las energías. En compensación era dichoso por haberme vuelto ligero, ligero; pero, al mismo tiempo, experimentaba la impresión de que una cosa inmensa, inconmensurable, me rodeaba.; no llegaba a distinguir claramente el lugar donde me encontraba. Era una situación para enloquecer. A veces me asaltaba la idea de que todavía estaba enfermo en mi cama. Luego me invadía un sentimiento de desolación impotente. Después sentía millares de ruidos diferentes resonar a mi alrededor, acabando por fundirse en un solo vocerío. Mientras esto pasaba no conseguía ver a los entes amados que deberían rodearme. Percibía que no estaba solo; más bien al contrario, me parecía estar rodeado por una multitud de seres, que no llegaba a divisar. Sentía el aire saturado de elementos vitales; pero, personalmente, me sentía disminuido y casi muerto, desde el punto de vista sensorial. Me parecía que ese estado duraba desde hacía mucho tiempo; en realidad debió ser de corta duración.

En todo caso era un estado bastante penoso. A pesar de todo, reconozco ahora que fui liberado del cuerpo con relativa facilidad y pienso que los que mueren de súbito deben sufrir más. Como ya dije, creo que el período de desorientación y de pena no fue para mí de larga duración. De todos modos, es cierto que, cuando está en la segunda esfera, el Espíritu atraviesa un período de inconsciencia, seguido de otro período de semi inconsciencia, que no es la existencia espiritual, y en el cual el espíritu ignora esta existencia.. Mientras que permanecí en ese estado, no conseguí entrar en comunicación con mi madre; me sentía como tanteando en las tinieblas, buscándola, sin jamás tener la certeza de estar cerca de ella. Mi pasaje para la tercera esfera ocasionó un súbito y maravilloso cambio. Me sentí enteramente despierto, exuberante de vitalidad, consciente de encontrarme en el mundo espiritual. Encontré entonces natural que viniese a mi encuentro mi padre, que me puso inmediatamente al corriente de lo que me sucediera. Me acuerdo de la viva impresión que experimenté al hallarlo, tan cambiado en su aspecto. Me acogió como a un hermano, como a un amigo querido. Hablamos largamente de ti, mamá. Le dije que era mi intención ir a visitarte, costase lo que costase. El me respondió que había oído decir que la cosa era posible, aunque nunca la hubiese intentado. Procuré informarme a este respecto, después de que intenté penetrar en el medio terrestre.

Te aseguro mamá que los primeros intentos exigen grandísimo esfuerzo. Estamos obligados a encoger nuestras mentes, poniéndolas dentro de límites tan apretados que nos hieren. O, con más precisión, no nos hieren, pero es extremadamente difícil hacerlo. Todavía ahora, cuando me comunico contigo, me siento en las condiciones de un vivo sumergido en el agua. En la pág. 105, el difunto retoma el tema de la crisis de la muerte diciendo: Esta noche, quiero intentar hacerte comprender lo que significa encontrarse uno de repente sin cuerpo... Mi primera impresión fue la conciencia de tener simultáneamente presentes la memoria de una inmensidad de recuerdos de cosas diferentes. Deduje que este hecho singular debía ser atribuido a una especie de sueño provocado por la fiebre. Constaté, en seguida, que ya no tenía ninguna idea del tiempo, no consiguiendo hacerme un concepto exacto de mi pasado, de mi presente y de mi futuro. En efecto, esas categorías de vuestro tiempo se me presentaban en la mente de manera simultánea. A este propósito me abstengo de informar a mamá de su futuro, aunque yo sepa exactamente lo que el futuro le reserva. En tales condiciones, debéis comprender que, con esa inmensa expansión de las facultades de la inteligencia, no es fácil encontrar, en nuestros recuerdos, un dato concreto, muchas veces insignificante, a cuyo respecto los vivos nos interrogan. Ya voy comenzando a quedarme menos embarazado cuando me dirigen preguntas de esa naturaleza; pero al principio era incapaz de responder a cualquier pregunta. Aparte de eso, no olvidéis que, cuando vengo aquí, estoy obligado a comprimir mi mente, hasta el punto de reducirla a las proporciones apocadas de los vivos. Se debe deducir que, cuando me interrogan sobre mi pasado, no consigo aclararme sino es retomando momentáneamente mis condiciones espirituales de expansión intelectual, para, seguidamente, comprimir de nuevo mi mente, hasta reducirla a las proporciones humanas y encontrarme así en la situación de emplear inauditos esfuerzos para acordarme de la respuesta que formulé en el estado de libre expansión espiritual y que luego olvidé, o casi, en el estado de mentalidad reducida para las necesidades del momento... Procuré conocer cual era el estado de mi Espíritu, cuando me hallaba aprisionado o disminuido en el cuerpo. He aquí el resultado: verifiqué que el cuerpo se puede comparar a una ropa muy ajustada, de la que el Espíritu se reviste; se trata, sin embargo, de una ropa que no contiene más que una parte esencial del Espíritu, por lo que la otra parte, que con mucho es la más importante de nuestra personalidad espiritual, se conserva en estado latente, casi inconsciente, en las profundidades de nuestra subconsciencia: Pero, cuando el Espíritu se desembaraza del cuerpo, las cosas cambian de aspecto; la parte latente despierta con plena eficacia; realizando todos los poderes. Es una sensación maravillosa y deliciosa para los Espíritus desencarnados... (Pág. 116.)

No hace falta que nos extendamos en este caso, pero señalemos que esta última afirmación del difunto, autor del mensaje, es perfectamente conforme a lo que ya fue observado en el mundo de los vivos, en todos los tiempos y en todos los pueblos, esto es: que, en la subconsciencia humana, existen, en estado latente, maravillosas facultades paranormales, capaces de rebasar el pasado, el presente y el futuro, sin ninguna limitación de tiempo ni de espacio. Y el hecho de que, en la existencia corporal, esas facultades solo emerjan, cual centellas fugaces, bajo condiciones de estar el vivo sumergido en una fase cualquiera del sueño: natural, sonambúlico, hipnótico, mediúmnico, provocado por drogas narcóticas; o, también, en una fase de ausencia psíquica, como en el éxtasis, en el síncope, en la catalepsia, en el coma y en el período pre-agónico, esto es, solamente bajo la condición de que el vivo se encuentre en estado de desencarnación parcial del espíritu – este hecho, digo, concuerda muy bien con la afirmación del difunto, transcrita arriba, según la cual las facultades paranormales en cuestión constituyen los sentidos de la existencia espiritual, que se conservan en estado latente en la subconsciencia humana, esperando únicamente, para emerger y manifestarse con toda eficacia, que el estado de desencarnación del Espíritu ya no sea inicial o transitorio, sino total y definitivo.

Para resumir: después de la crisis de la muerte. Estos hechos parecen constituir verdades fundamentales y, al mismo tiempo, elementales, de las doctrinas metapsíquicas; verdades que se encuentran irrebatiblemente fundamentadas en la observación directa del gran número de fenómenos, examinados por el método científico de análisis comparado y de la convergencia de las pruebas. Mientras tanto, muy difícil es vencer, a este respecto, la resistencia de algunos investigadores eminentes que, no queriendo, o no pudiendo renunciar a la concepción materialista del Universo, prefieren interpretar de esa manera el hecho perturbador de que existen latentes, en la subconsciencia humana, facultades paranormales independientes de las leyes de la evolución biológica. Lo hacen, sin preocuparse de la circunstancia de que esas hipótesis, propuestas por ellos, se muestran en contradicción flagrante con los hechos. Si pasamos a examinar las afirmaciones del difunto, cuando dice que no consigue, en ciertos casos, acordarse de detalles de su existencia terrestre, debido a las condiciones anormales en que se encuentra siempre que se comunica, comprobamos que esa explicación coincide con las otras dadas, sobre este punto, por las personalidades mediúmnicas. No solo eso, sino que también el examen de los hechos prueba la veracidad de lo que en ellos se afirman, conforme yo ya lo demostré en un reciente trabajo análitico, relativo a una serie de “Mensajes mediúmnicos entre vivos, transmitidos con el auxilio de personalidades mediúmnicas” (Revue Spirite, de Diciembre de 1927 a Enero de 1928).

En esas experiencias (efectuadas por dos grupos que se reunían simultáneamente a 300 millas el uno del otro), los Espíritus, que se comunicaban, se mostraban perfectamente capaces de transmitir, de uno a otro grupo, los mensajes que se les confiaban, sin embrago casi siempre lo hacían apenas parcialmente, o, también, solo transmitían la sustancia del mensaje. Cuando conseguían trasmitirlo íntegramente era que el mensaje estaba constituido de una sola idea. Interrogados sobre este aspecto, uno de ellos dio una explicación análoga a la que quedó esbozada arriba, diciendo que el hecho debía ser atribuido al estado de amnesia parcial o total, en que entran las personalidades mediúmnicas en el momento de comunicarse. A este propósito, no se puede dejar de reconocer significativo un incidente que se produjo, durante esta serie de experiencias en cuestión. Habiéndose el Espíritu manifestado una primera vez, con el fin de trasmitir un mensaje el mensaje que le había sido confiado, se dio cuenta de que lo había olvidado, y tuvo que limitarse a decir que había recibido el encargo de transmitir un mensaje, pero que lo había olvidado: Sin embargo, cinco días después, él se encontró en condiciones de trasmitir la parte sustancial del mensaje. Forzoso es que se deduzca que, si el Espíritu, después de haber olvidado el mensaje, consiguió acordarse de él, eso demuestra que era apenas temporal la amnesia total que se produjo anteriormente. Quiere decir que, constituyendo una consecuencia de la acción de comunicarse, desapareció, cuando el espíritu se liberó del “aura” perturbadora, para, inmediatamente, renovarse, parcialmente, cuando el Espíritu volvió a intentar de nuevo la prueba. Si esta segunda vez la amnesia fue apenas parcial, esto significa que las condiciones perturbadoras del “aura” mediúmnica eran menos desfavorables. Naturalmente, estas explicaciones solamente sirven para una modalidad única de comunicaciones medúmnicas: aquellas en que el Espíritu utiliza más o menos parcialmente el órgano cerebral del medium. Hay otras modalidades mediúmnicas que se verifican por vía telepática.

En estos casos, las interferencias, debidas al estado incompletamente pasivo de la mente del medium, ocasionan otras clases de alteraciones, más o menos profundas, de los mensajes trascendentales que son transmitidos. Solo me queda analizar el mensaje anterior desde el punto de vista concreto de la “crisis de la muerte”. A este respecto se aprecian una variedad de experiencias, o, más bien, de impresiones, que se alejan más o menos de las impresiones descritas por muchos otros Espíritus. Pero, esas divergencias son previsibles, si nos acordamos de que los Espíritus avisaron que “ningún peregrino del mundo de los vivos llega por la misma puerta al mundo maravilloso mundo de ellos”, lo que es lógicamente inevitable, dado que el medio y la existencia espiritual son puramente mentales y que no puede haber, en nuestro mundo, dos individualidades intelectual y moralmente idénticas. Aparte de eso, apreciamos que el mensaje concuerda con todos los otros, en lo que concierne a los detalles fundamentales de la existencia espiritual. Se verifica, en efecto, que el Espíritu, a su vez, alude sucesivamente a las circunstancias siguientes: visión de su cuerpo en el lecho de muerte; ignorar, durante algún tiempo, que estaba muerto; haber pasado por un período de sueño y de inconsciencia; haber sufrido la prueba de la “visión panorámica” de todos los acontecimientos de su vida; haber sido recibido por sus parientes difuntos en el mundo espiritual. En los detalles secundarios, se nota que él concuerda plenamente con los otros, cuando dice haber observado con sorpresa que en el mundo espiritual la noción del tiempo deja de existir.


Extraído del libro "La crisis de la muerte".- Ernesto Bozzano

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El dolor es un aspecto inevitable de nuestra existencia, mientras que el sufrimiento depende de nuestra reacción frente al dolor.
Podemos evitar el sufrimiento si identificamos su causa, es decir, nuestro ego negativo.
Alejando Jadorowski-

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 BELLA HISTORIA DE RENUNCIA Y  AMOR

Ahora él  ya es un hombre maduro...

Fueron muchas las experiencias vividas junto a sus doce hermanos y de vez en cuando cuenta una de ellas.

Recuerda que cuando era apenas un niño se inquietaba por que su madre pocas veces almorzaba o cenaba con él y con los otros hijos.

Un día le preguntó por qué no se alimentaba con ellos y ella le contestó con una tierna sonrisa:

- Es que no siento hambre,  hijo.

A él le parecía raro que su vieja madre no sintiera hambre, pero siempre que le preguntaba ella contestaba que realmente estaba sin hambre.  

Transcurrieron los años... Los hijos crecieron y hoy él sabe que su madre dejaba de comer, no por falta de hambre sino por falta de comida.

Ella, una mujer medio analfabeta, conducía los hijos con tanto amor que ninguno de los trece hijos se dio cuenta que renunciaba a la comida para que ellos pudieran  alimentarse precariamente.

Jamás hizo con que se sintieran culpables  por las necesidades que la familia enfrentaba.

Ese es el verdadero amor.

El amor que sabe renunciar incluso a las necesidades más básicas, como el alimento, por ejemplo, para que los hijos crezcan seguros y sin culpa.

Hoy ella habita el Mundo de los Espíritus, y seguramente puede contemplar a cada uno de sus hijos como quien hace todo lo que tiene que ser hecho para que se conviertan en personas de bien.



  En los días actuales, lamentablemente, vemos padres y madres que culpan a los hijos por todo lo que no consiguen realizar. Si la madre no puede ejercer la profesión elegida, la culpa es de los hijos, que vinieron en momento inoportuno. Si falta dinero, los hijos llevan la culpa. Al fin de cuentas el colegio es caro, los libros, las ropas etc. Si los padres no pueden realizar el viaje de vacaciones a solas, es a causa de los hijos que porfían en existir para estorbar la vida de la pareja.

En estos días de tantas divergencias entre padres e hijos, vale la pena meditar a respecto de la renuncia de esa madre que dejaba de comer para que los hijos que puso en el mundo pudieran sobrevivir.

Vale la pena pensar en la grandeza del amor...

Del amor que sabe renunciar y sabe callarse para no herir los sentimientos de aquellos con quien convive y que dependen de la seguridad del hogar para crecer y dignificar al mundo que los recibe con dulzura y cariño.

Si usted, como madre, está impedida de hacer todo lo que le gustaría a causa de la presencia de los hijos, no los culpe. Recuerde que ellos crecen muy rápido y sabrán reconocer sus esfuerzos y renuncias.

Y aunque no reconozcan, piense que la vida no tendría sentido sin la presencia de ellos en el hogar.

Piense que si Dios los llevara hoy usted estaría libre para hacer lo que desea, pero seguramente no es eso lo que usted quiere.

Por esa razón, considere que el tiempo que usted dedica a los hijos no es tiempo perdido, sino tiempo invertido.

El amor verdadero es el capaz de renunciar sin herir y dedicarse sin nada pedir.  

El amor de madre es la más sublime expresión del amor sobre la Tierra.

Nada se puede comparar a la ternura de una madre cuando abraza a sus hijos.

Es por eso que muchos de nosotros, en los momentos amargos, recordamos a la Madre más sublime que ha pisado en la Tierra: María, la madre de Jesús.

Merche Cruz-
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viernes, 1 de noviembre de 2013

PSICOLOGÍA EN EL MÁS ALLÁ


Janaina Minelli de Oliveira
Tomado de la Revista Espírita
Número: 4 • Edición Septiembre 2012


Doctora en Lingüística Aplicada y profesora de Habilidades Comunicativas en la Universidad Rovira i Virgili. Colabora en los proyectos de asistencia social y divulgación del Centro Espírita Amalia Domingo Soler de Barcelona.


Para algunas personas, la idea de una “psicología en el más allá” puede parecer difícil de aceptar o de comprender. Es innecesario decir que para el que no cree en nada más que en la materia y piensa que con la muerte del cuerpo físico se extingue la existencia, una psicología al otro lado de la tumba no es más que una fantasía. Sin embargo, tampoco está del todo claro qué puede ofrecer una terapia psicológica en el plano espiritual entre aquellos que sabemos que somos seres espirituales inmortales en transitoria experiencia corpórea. Esto sucede porque no deja de estar extendida una percepción un poco mágica del momento de la muerte. Son muchos los que ignoran que hacer balance de lo vivido en la última encarnación puede llegar a ser una tarea muy difícil y penosa, aunque esencial. La comprensión de la vida en el plano espiritual y la planificación de futuras existencias están íntimamente relacionadas con la capacidad del desencarnado de sopesar sus recientes logros y fracasos con sinceridad y serenidad, armonizándolos con los archivos del inconsciente aún inaccesibles al desencarnado en los primeros momentos del regreso a la patria espiritual.

Gracias a la psicografía, hoy conocemos relatos que nos exponen cómo los espíritus desencarnados son amparados psicológicamente en el plano espiritual. Reciben así el auxilio terapéutico necesario para que puedan comprender la nueva etapa de vida que se revela ante sus ojos tras la muerte física. No hay que subestimar el choque que puede suponer para una persona que no creía en nada más que en la materia, que despierte al otro lado de la vida, habiendo dejado atrás todo cuanto pensaba ser lo único que poseía. Tampoco hay que infravalorar el inmenso desamparo emocional que experimentan algunos espíritus que, creyendo saberlo todo sobre la vida espiritual cuando están encarnados, se encuentran algunas veces como niños que deben reaprender tantas cosas. Todo esto, sin mencionar la angustia que puede provocar la separación de la familia o la decepción que resulta de la constatación de que los méritos conquistados en la Tierra, si no están avalados por una conducta ética, moral y humana, no tienen ningún valor en el más allá.

La verdad es que la muerte nos devuelve a la realidad creada y alimentada por nuestra propia conciencia durante nuestra jornada en la Tierra. Despojarse del cuerpo físico no implica un conocimiento inmediato de las vidas pasadas del espíritu, ni tampoco una capacidad de auto-análisis sincera y realista. Puesto de otra manera, el paso por la carne deja reminiscencias en el periespíritu que no se eliminan tan fácilmente con la muerte. Cuanto más apegados estamos, más ayuda necesitamos para eliminar los registros asociados al orgullo, a la vanidad y al egoísmo. Desencarnado, el hombre debe verse frente a frente con su propia verdad. Pero nadie puede ver la verdad mientras tenga la visión ensombrecida por el orgullo, el egoísmo o la vanidad. Precisamente por esto, en la condición evolutiva en la que nos encontramos en la Tierra, es muy raro que un desencarnado se acuerde automáticamente de todo cuanto vivió en otras encarnaciones. El acceso sin restricciones a la información archivada en el propio espíritu sobre la historia evolutiva de cada uno es tan raro como lo son la auténtica humildad y el altruismo legítimo en nuestro planeta. 

El hombre encarnado es de una triple naturaleza: cuerpo, periespíritu y espíritu. Durante su jornada física todo lo que hace, piensa y siente queda registrado en todas las zonas de su ser, que son interdependientes. Se podría decir que el objetivo de la psicología en el más allá es ayudar al hombre a enfrentarse a su nueva situación, en la que ya no posee un cuerpo físico, sino que vive según la cosecha de lo que haya cultivado durante su paso por la carne. No se pretende que el desencarnado supere imperfecciones como el orgullo, el egoísmo y la vanidad, tarea que le corresponde en el transcurso de su inmortalidad. Se trata, sin embargo, de ofrecer al ser situaciones en las que, analizando su propia condición, cada uno sea capaz de reducir su orgullo, vanidad y egoísmo apenas lo suficiente para comprender el presente, empezar a armonizar el pasado en su fuero interno y posibilitar la elaboración de planes más realistas y útiles para el futuro.

La atención psicológica en el más allá se ocupa fundamentalmente de la delicada tarea de ayudar a los recién llegados de la jornada física a comprender por qué están donde están. Es importante observar que para acceder a este tipo de tratamiento el espíritu debe estar en posesión de sus facultades mentales, aunque se sienta aturdido o tratado injustamente. Para los espíritus que desencarnan en penosas condiciones de inconsciencia y desequilibrio mental y emocional hay que ofrecerles, antes de la atención psicológica, los servicios de primeros auxilios. Solamente una vez que el espíritu ya se encuentra en posesión de sus facultades mentales podrá obtener el debido provecho de las sesiones psicológicas que le serán ofrecidas.

La literatura mediúmnica nos ha ofrecido relatos en los que queda evidente que el apego es uno de los principales obstáculos al que nos enfrentamos en la condición de recién desencarnados. Podemos sentir diferentes niveles y diferentes tipos de apego. Por ejemplo, podemos sentir apego a las condiciones transitorias de la vida de encarnados, echando en falta los bienes materiales o la condición de superioridad que el poder o los recursos económicos nos concedían en la Tierra. Esta forma de apego está directamente relacionada con la vanidad y el desencarnado debe comprender que en la nueva realidad en la que ha penetrado, tras su muerte física, el único valor es el bien que haya hecho o el esfuerzo de educación que haya realizado.

Otra forma de apego es el que sentimos por las personas que quedan atrás, como familiares, cónyuges y amigos. Pese a que lo que inicialmente anima dicho afecto sea un sentimiento positivo, el apego a los lazos establecidos en la Tierra puede dificultar que el desencarnado se centre en lo que es su nueva tarea: armonizarse con su pasado, comprender su nueva situación y empezar a caminar hacia adelante. El egoísmo es la emoción desequilibrante que ofrece el trasfondo de este tipo de apego, sea porque deseamos ardientemente volver a disfrutar de la compañía de los que amamos, sea porque nos creemos indispensables para la vida de los nuestros, olvidando que en los planes de la Espiritualidad Superior no existe espacio para improvisaciones. Podemos además experimentar el apego a un sentimiento de superioridad espiritual o auto-iluminación. Personas que, cuando estaban encarnadas, desempeñaban posiciones de orientación espiritual, pueden experimentar el apego por las ideas que defendieron en el campo religioso o filosófico al que estaban afiliadas. Éstos necesitan hacer grandes esfuerzos para superar el orgullo por su conocimiento de la realidad espiritual o por la elevación moral que creen tener.

La psicología del más allá está fundada en el tratado psicológico más sencillo y sublime del que se tiene conocimiento en la Tierra, el Evangelio de Jesús. ¿En qué se basa esta terapia? El Médico de Almas ofrecía información a sus discípulos en la medida de su capacidad de comprensión de las cosas del cielo y de la tierra; también dialogaba con ellos, les hacía preguntas, desafiándoles a pensar sobre el significado de sus parábolas; Jesús no esperó hasta que sus discípulos fueran moral o intelectualmente perfectos para enviarles a difundir su palabra. Por el contrario, el Maestro consideró que el propio trabajo edificante, aliado a lo que habían escuchado de él, les enseñaría a superar sus límites y crecer espiritualmente. Hay diversos ejemplos en la literatura mediúmnica que nos demuestran cómo estos principios son aplicados de forma sistemática en la espiritualidad para ayudar a los desencarnados a enfrentarse al orgullo, la vanidad y al egoísmo del que llegan impregnados a la patria espiritual. 

En Nuestro Hogar, André Luiz nos cuenta, por las manos del inolvidable Chico Xavier, cómo tras recibir los primeros auxilios y sentirse más fuerte, le invadió un gran deseo de colaborar con los demás. Su orgullo de la condición de médico en la Tierra, sin embargo, le hizo creer que sus conocimientos serían útiles en la colonia espiritual que le acogiera. Nuestro querido amigo tuvo que empezar colaborando en la limpieza de la enfermería, trabajo que, hasta entonces, había considerado inferior. Durante la realización de esta tarea, pasó a observar a los pacientes allí ingresados. Abandonando la máscara del médico de la Tierra que sólo veía a pacientes, pasó a ver hermanos de sufrimiento. Durante su trabajo en la enfermería, mientras hacía tareas que nunca había realizado en su última encarnación, André Luiz aprendió a amar el servicio y a servir con humildad. La forma como consigue autorización para la tarea tampoco debe ser olvidada. André Luiz solicita una cita con Clarencio, Ministro del Auxilio, y se da cuenta que el honorable bienhechor recibe a los que le vienen a consultar de dos en dos. De esta manera, cada uno de los entrevistados no sólo tiene que superar la vergüenza de exponer su caso ante otra persona, sino que también tiene la oportunidad de aprender de las elucidaciones recibidas por su compañero de cita.

En Memorias de un Suicida, psicografiado por Ivonne do Amaral Pereira, vemos cómo las labores educativas se entremezclan con la revisión del pasado delictuoso de los espíritus “aprisionados” en la Torre. Allí, espíritus, antes criminales en la Tierra o en la espiritualidad, reciben lecciones sobre los derechos de cada individuo en la sociedad terrena y en la espiritual. Los reclusos viven en pequeños recintos para estudio y residencia, recibiendo amplias oportunidades de reflexión. Conocemos además una especie de gabinete de fenomenología transcendental donde un complejo equipo, cuyo magnetismo ejerce la influencia de un imán, posibilita la visión de los pensamientos y acciones pasadas de los sujetos investigados. Para la reeducación de los espíritus ignorantes e inferiores, dicha clase de aparatos es muy útil e indispensable. Esto sucede porque pese a recibir las instrucciones más elevadas, muchos siguen cegados por el orgullo. Éste sofoca las conclusiones lógicas del razonamiento, que prefiere presentar quejas y otros argumentos para justificar las faltas. Pese a que intentemos esquivar nuestras responsabilidades por miedo al futuro preparado por nuestras actitudes del pasado, la espiritualidad dispone de métodos tan energéticos como nuestra resistencia en asumir nuestros compromisos.

No podría terminar esta colaboración sin recordar al Hospital Esperanza, que conocemos en el libro Lirios de Esperanza, psicografiado por Wanderley de Oliveira y dictado por el espíritu Ermance Dufaux. El objetivo de dicha institución erguida en la psicosfera brasileña, es ofrecer socorro y orientación a los seguidores de Cristo de distintas tradiciones filosóficas y religiosas, que no supieron o no quisieron asumir el compromiso con su mensaje de amor. Quizá sorprenda al lector saber que en este hospital existe un área, denominada Judas Escariotes, dedicada especialmente a la recuperación mental de líderes espiritistas que analizaron con gran atención las necesidades de los demás, pero se olvidaron de su propia liberación. Los que ingresan allí entienden el mensaje de Jesús y del Espiritismo por las vías de la razón, pero son adictos a la admiración y a la notoriedad, aún principiantes en el amor desinteresado y fraterno.

En conclusión, debemos comprender que el hombre desencarnado es simplemente el hombre desprovisto de su cuerpo físico. Cuando volvemos a la espiritualidad llevamos con nosotros todo el progreso moral que hayamos realizado, pero obviamente también cargamos con todas nuestras imperfecciones. Éstas siguen poniendo trabas a nuestro progreso en la espiritualidad, así como lo hacían en la carne. Gracias a la misericordia divina y a la tolerancia y dedicación de la Espiritualidad Superior, el hombre no estará jamás desamparado en cualquiera que sea el plano en el que se encuentre. Los métodos y equipos utilizados por los trabajadores de la psicología del más allá lo demuestran. Demos gracias a Dios y a los amigos y mentores que, pese a nuestras imperfecciones, nos siguen ofreciendo la oportunidad de armonizarnos con el pasado, comprender el presente y construir un futuro de más luz para toda la humanidad.

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           GRADUACIÓN DEL AMOR

En las más humildes manifestaciones de los reinos inferiores de la Naturaleza la exteriorización del amor se observa en su modalidad divina. En el polvo cósmico, síntesis de la vida, tenemos las atracciones magnéticas profundas. En los cuerpos simples vemos los que en química reciben el nombre de “precipitados”. En el reino mineral y  vegetal se verifica el problema de las indispensables combinaciones. En las expresiones de la vida animal advertimos, en todo, la presencia del amor, en gradaciones innumerables, que van desde la violencia hasta la ternura, dentro de las manifestaciones que hacen los irracionales.

Entre los hombres es así mismo el amor el que preside todas las actividades de la existencia, así como en la familia como en la sociedad.

El amor constituye la ley misma de la vida, y bajo su dominio sagrado todas las criaturas y la totalidad de las cosas vuelven a reunirse al Creador.

El amor divino es un atributo de los seres angélicos.

Cada corazón posee en lo infinito un alma gemela de la suya, compañera  divina para el viaje  hacia la gloriosa inmortalidad.

Creados la una para la otra, las almas gemelas se buscan siempre que se hayan separadas, esperando consumar su unión perenne. Millares de seres que se extraviaron en el crimen o en la inconsciencia experimentan la separación de las almas  que los sostiene como la más severa y dolorosa de las pruebas y en el drama de las existencias más oscuras asistiremos  siempre a la atracción eterna  de las almas que se aman más íntimamente  evolucionando unas hacia otras en una aborígenes de ansiedades angustiantes. Esa atracción es superior a todas las expresiones convencionales de la vida terráquea. Y cuando se encuentran, en el conjunto de los trabajos humanos, se sienten en posesión de la verdadera dicha para sus corazones: la ventura de su unión, que no cambiarían por todos los imperios del mundo. La única amargura que empaña su jubilo es la perspectiva  de una nueva separación causada  por la muerte, tristeza que la luz de la Nueva revelación ha venido a disipar, mostrando los horizontes eternos de la vida a todos los espíritus amantes del bien y de la verdad.

En los textos sagrados existe un elemento de comprobación para la teoría de las almas gemelas, en las primeras paginas del Antiguo Testamento, base de la Divina Revelación, se expresa: “Y dijo Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le hare ayuda  idónea para el”.

La unión de las almas gemelas no restringe el amor universal pues el amor de las almas gemelas es aquel que el espíritu sentirá algún día por la humanidad entera.

La tierra es una escuela de luchas  regeneradoras o expiatorias, el hombre puede asociarse varias veces, sin que su unión conyugal se lleve a cabo con el alma gemela a la suya, la que muchas veces se encuentra fuera de la esfera carnal.

La distancia que separan a los dos Espíritus que se aman, uno de los cuales se halla, respecto al otro, en un plano de superior comprensión, lejos de menospreciar las  buenas experiencias que está cosechando el compañero de sus afectos que se encuentra en la tierra, trata de ayudarlo con su máxima dedicación, de modo de facilitarle su progreso directo hacia las más elevadas conquistas espirituales.

Los espíritus Superiores no quedan ligados al orbe terráqueo. Pero no pierden el interés afectivo que sienten por los seres amados que dejaron este mundo, trabajan con ardor en el bien de ellos, impulsándolos por las sendas de las luchas redentoras, en busca de las cimas de la perfección.

En Esas almas santificadas y puras la nostalgia es mucho más intensa y sublime, puesto que nace de una sensibilidad superior, que convertida en un interés divino, genera las grandes abnegaciones del Cielo que siguen los pasos vacilantes del Espíritu encarnado a través de su peregrinaje expiatorio o redentor sobre la faz de la Tierra.

La oración es eficaz para auxiliar y ayudar  al que se ha ido, que muchas veces está enredado su Espíritu en la maraña de ilusiones de la vida material.

El corazón amigo que quedó en el mundo, por medio de la vibración silenciosa y el deseo tenaz de ser útil al compañero  que lo antecedió en la tumba para proseguir  el curso de la vida puede en los instantes de reposo corporal, cuando el alma evolucionada goza de relativa libertad, localizar al espíritu sufriente o errante de su amigo desencarnado y hacer que despierten en el los deseos de cumplir con su deber, así como orientarle sobre la nueva realidad, y esto, sin que su memoria consciente registre el suceso después, cuando se halle en estado de vigilia.

De hay nace la afirmación de que solo el amor es capaz de salvar el abismo de la muerte.

Algunas almas llamadas eunucos  para obtener en si mismas las sacras realizaciones de Dios, se entregan a tareas de renunciación, en una existencia de santificada abnegación.

En ese menester es común que se priven transitoriamente  de los vínculos humanos, a fin de acrisolar sus afectos y sentimientos en vidas de ascetismo y de prolongadas disciplinas materiales.

Casi siempre, los que en la tierra se hacen eunucos por causa del reino de los cielos están obrando de acuerdo con las sagradas  disposiciones de misiones redentoras, en las cuales, mediante su sacrificio y dedicación, se redimen Seres amados o la alma gemela de la suya, exiliados en los caminos de la expiación. Muchos espíritus reciben de Jesús permiso para realizar esa clase de esfuerzos santificadores, por cuanto en dicha tarea, los que se hacen eunucos por causa del reino de los cielos aceleran los procesos de redención del Ser o los Seres a quienes aman, que se hallan sumergidos en las pruebas, y en forma simultánea, por su condición de evolucionados pueden con más facilidad ser transformados en la tierra en instrumentos de la verdad y del bien, de modo que su trabajo reporta inestimables beneficios, tanto para Sus seres queridos como para la colectividad y también para si mismos.

El amor muchas veces nos hace realizar las acciones más sublimes, hasta el punto de importarnos más que el otro a quien amamos sea feliz a costa de nuestra propia desgracia.


Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro de Chico Xavier “El Consolador”
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             DELANTE DE LOS PIONEROS

Recuerda los sacrificios de los pioneros del progreso que te precedieron en la jornada humana, para que avances en la Tierra sin la ceguera de la ingratitud.

Recuerda las manos anóni­mas que te irguieron el hogar, los brazos que te embalaron la cuna y las voces amigas que te enseñaron a mover los labios en el idioma del entendimiento.

No olvides aquellos que llora­ron y sufrieron, labrando el suelo en el que ingeriste la primera ben­dición del pan y no te olvides de cuantos se vieron mutilados en el trabajo para que el confort y la hi­giene te sustentasen el cuerpo.

No reliegues a la indiferencia los que se vieron en suplicio para que tuvieses el orden legal, garantizándote la seguridad, y los que mu­rieron en las cárceles, muchas veces, calumniados y traicionados, para que la libertad te bendiga la existen­cia.

Consagra en la memoria un altar de reverencia para con aque­llos que te donaran los tesoros de la educación, a fin de que el aprendi­zaje en la Tierra se te haga camino hacia la Espiritualidad Superior.

Usufructuario del campo en el que fuiste acogido por la bondad y la esperanza de los que te vieron nacer, recogiste de ellos la expe­riencia que el sufrimiento les otorgó, reclamándote también sudor y bue­na voluntad en el mundo, para que la vida en el mundo se haga mejor.

No te pierdas en los laberin­tos de la indagación sin provecho, preguntando si la crueldad es hoy mayor que la de ayer en el camino de las criaturas.

Cede a la Tierra lo mejor de ti, en el servicio desinteresado y constante para que el bien prevalezca, iniciando en la propia alma la obra redentora del amor que todo lo abarca, y, volviendo mañana a la gran escuela de la experiencia hu­mana, la encontrarás más nobles y más bella, convertida, con la parcela de tu esfuerzo, en antecámara para la Vida en los Cielos.
Nacer y Renacer
Médium. FRANCISCO CÂNDIDO XAVIER.
Espiritu. EMMANUEL.
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"La fe en Dios, el respeto al prójimo y el ejercicio del amor transforma al hombre" (Anónimo)




domingo, 27 de octubre de 2013

LOS SACRIFÍCIOS DE ANIMALES EN LOS LABORATÓRIOS SON UNA ABERRACIÓN “CIENTÍFICA”



Recientemente, activistas invadieron el Instituto Royal en el estado de Sao Paulo y rescataron centenas de perros de raza beagle y varios conejos mantenidos en jaulas en el instituto. La protesta fue contra el uso de animales en experimentos hechos para empresas farmaceúticas. Aunque el Instituto Royal tenga permiso legal para el uso de animales en estudios "científicos", está claro que los animales sufrían muchas mutilaciones invariablemente.

Para la Sociedad Brasileira y para el progreso de la ciencia (SBPC), los activistas desconocen la importancia del uso de los animales para el desarrollo de nuevos medicamentos y tratamientos para el ser humano y para otras especies.
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   Pero hace dos años hubo un acuerdo de cooperación con el Centro Brasilleiro de Validación de Métodos alternativos (Bracvam), ligado al Instituto Nacional de Control de Calidad en Salud (INCOS-Fiocruz), para que sean utilizados métodos alternativos a la investigación, que no necesiten el uso de animales.
   ¿Habrá alguna  persona sensata que tenga alguna duda de que los experimentos en laboratorios causan sufrimiento, físico y de trastornos psicológicos en los animales?. No es justo que los animales sufran con los experimentos para la obtención de medicamentos y productos que supuestamente "beneficiarán " al hombre. La estupidez llega a su grado máximo cuando los defensores de tal práctica "científica" dicen que los experimentos con animales benefician a los propios animales, pues son usados en el desarrollo de remedios, vacunas y medicamentos veterinarios.
  Desde la antigüedad, los investigadores se valen de animales (cobayas) para obtener test "científicos" y ensayos de las más diversas especies. El conejo fue una de las primeras especies utilizadas en investigación  y actualmente son de elección otras especies para experimentar en los laboratorios. ¿ Será que esos "científicos" desconocen que el organismo de un animal no es lo mismo que el nuestro?.¿ Será que olvidaron el gran fracaso del siglo XX- LA TALIDOMIDA, que fue testada en animales y después colocada en el mercado?
 El experimento en animales es un método bestial, y por eso mismo anti ético y completamente destituido de validez científica. Sabemos que aproximadamente un tercio de los dolientes con problemas renales crónicos, destruirán su función renal tomando analgésicos considerados seguros después de ser aplicados en animales. Todos los medicamentos tóxicos retirados del mercado por exigencia de los órganos de la salud, fueron testados antes en experiencias con animales.
  Existen importantes movimentos de protección animal que luchan por acabar con la vivisección ( acto de disecar un animal vivo con el propósito de realizar estudios de naturaleza anatómica y fisiológica). Los avances en biotecnología permitirán sustituir los animales por computadoras o tubos de ensayo. En diversos campos están siendo utilizados procesos alternativos, como in vitro, con cultivos celulares. Las células tronco ya son una alternativa y van a ser decisivas en la sustitución de cobayas. Investigadores de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), desarrollaron un programa de computadora que ppuede sustituir el sacrificio de animales durante las clases de fisiología. El programa puede sustituir el uso de animales en las prácticas de Fisiología y Biofísica, impartidas en los cursos de Medicina, Ciencias Biológicas, Enfermería y Educación Física.
 A pesar de millones de animales torturados y muertos, la disección anatómica no logró obtener un resultado frente a las epidemias de nuestro tiempo. Ante la falacia de que los animales son utilizados en beneficio de la salud pública, debemos recordar que ellos son seres vivos que sienten dolor y que sufren, por eso somos responsables de ellos. ¿Cómo es que experiencias toxicológicas- durante las cuales los animales son envenenados de forma mas o menos rápida- pueden  realizarse sin tortura ni dolor, sin sufrimiento terrible para el animal  seleccionado? Son muchas las experiencias que representan para el animal un sufrimiento atroz, que normalmente solo termina con la muerte.
 La ética en la experimentación con animales es una preocupación muy antígua, que se fundamenta en la necesidad de tener conciencia de que el animal es un ser vivo, que posee hábitos propios de su especie, inclusive el natural instinto de supervivencia, siendo sensible al dolor y a la angustia. Pero, ¿ qué enseña el Espiritismo sobre los animales?. ¿Ellos sufren?. Los Benefactores del Más Allá afirman que los animales no tienen almo como la nuestra, pero tienen un principio espiritual que "sobrevive al cuerpo físico desspués de la muerte"(1), o sea, que el alma de los animales conserva después de la desencarnación, su individualidad; pero no la conciencia de sí mismos, solo su vida inteligente permanece en estado latente"(2)
Es verdad que el instinto domina a la mayoría de los animales; " pero los hay que lo hacen por una voluntad propia determinada, o sea, percibimos que hay una cierta inteligencia animal aunque limitada"(3). Rememoremos que los animales no son simples máquinas, aunque su libertad de acción esté limitada por sus nesidades,  y, lógicamente, no puede ser comparada con el libre albedrío humano. Los animales, siendo inferiores al hombre, no tienen los mismos deberes, pero tienen libertad, "aunque restringida a los actos de la vida material"(4)
  Los animales piensan, pero no razonan; los animales tienen memoria y recurren a ella; aprenden con el acierto y con el error, pero no con el raciocinio. Evidentmente, no consiguen teorizar, abstraerse, prever eventos, solucionar problemas, pero son de hecho, más inteligentes de lo que imaginamos. Están en proceso de evolución y, en ese sentido, debemos considerar que poseen , ante el tiempo, un porvenir de fecundas realizaciones, y a través de numerosas experiencias llegará un día al llamado reino hominal, como a su vez nosotros alcanzaremos en el transcurrir de los milenios , la situación de espíritus puros.
JORGE HESSEN
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LA MAYOR ENFERMEDAD

"La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis sino mas bien el sentirse no querido,
no cuidado y abandonado por todos. El mayor mal es la falta de amor y caridad, la terrible
indiferencia hacia nuestro vecino que vive al lado de la calle, asaltado por la explotación,
corrupción, pobreza y enfermedad." -Madre Teresa


       Allan Kardec El Codificador del Espiritismo

Un hombre extraordinario, dueño de una cultura universalista y una conducta intachable. Hippolyte-Léon Denizard Rivail - Allan Kardec- marcó el siglo XIX, al presentar al mundo una Doctrina capaz de reformular moralmente a la Humanidad: el Espiritismo.

Gracias a su pensamiento refinado, a su grandeza moral y al riguroso método científico que adoptó, Kardec pudo analizar la calidad de millares de comunicaciones espirituales, organizarlas adecuadamente, codificándolas. Su firmeza fue esencial para que la naciente Doctrina Espírita no surgiese contaminada por las opiniones de encarnados y desencarnados, convirtiéndose en la traducción exacta de las leyes que rigen la vida, respaldada por la verdad universal. 

En 1804, Lyon era la segunda mayor ciudad francesa después de París. Fue ahí donde el día 3 de octubre nació Hippolyte-Léon Denizard Rivail. Sus padres, Jean-Baptiste Antoine Rivail y Jeanne Louise Duhamel, residían en la Rue Sale Nº 76. La casa donde nació fue demolida a mediados del siglo XIX. 

En 1815, el joven Rivail marcha hacia el lugar que sería decisivo en su formación intelectual: el Instituto fundado por el famoso Johann Heinrich Pestalozzi. Localizado en el castillo Zahringen, en la ciudad de Yverdon, Suiza, funcionaba en régimen de internado. Los alumnos recibían educación integral esmerada, según el innovador método pedagógico de Pestalozzi. Durante esa época, Rivail consolidó lecciones importantes y progresistas, entre ellas: el amor es el pilar de la educación.

Siete años después regresa de Yverdon graduado en Letras y Ciencias y se instala en París. Concordaba con el pensamiento de Platón, Aristóteles, Voltaire, Spinoza, Kant, Descartes, Diderot y Montesquieu. Rousseau había sido el gran inspirador de su maestro Pestalozzi. Con el célebre pedagogo suizo aprendió a amar el estudio y a valorizar la transmisión del conocimiento. 

Lingüista notable, dominaba diversos idiomas, sobresaliendo el alemán, inglés, italiano, español y holandés. A lo largo de su vida, tradujo obras alemanas e inglesas al francés y viceversa. Entre los autores clásicos franceses que tradujo se destacan escritos de Fénelon (François de Salignac de La Mothe).

A pesar de que la magistratura era la tradición familiar, Rivail siguió su vocación: la Ciencia y la Filosofía. Educador por excelencia y vocación, su erudición no solamente comprendía diversas ramas de la Ciencia, sino también de las Artes. Fue miembro de academias eruditas, poseyendo varios diplomas. Contrariamente a lo que afirmó el biógrafo Henri Sausse, Rivail no fue médico, equívoco que talvez se deba al hecho de que impartía clases de anatomía comparada.

Existen referencias seguras de por lo menos 21 textos publicados por Rivail, entre libros didácticos y opúsculos diversos, referentes a la educación. Desde muy joven demostró una rara versatilidad pedagógica, ya que transitaba con desenvoltura y profundidad por áreas muy diferentes: de la gramática a la aritmética, pasando por la química y astronomía. En 1824, a los 20 años de edad, publicó su primer libro didáctico, el Cours pratique et théorique d’arithmétique, (Curso práctico y teórico de aritmética) concebido conforme el método de Pestalozzi y editado en París, en la Imprimerie de Pillet Ainé. 

Un año después, fundó su primera escuela, la École de Premier Degrée, que sería sustituida en 1826 por la Institution Rivail, que funcionaba en la Rue de Sèvres Nº 35, y donde enseñaba química, física, anatomía comparada y astronomía. El instituto funcionó hasta 1834. En el mismo local existiría después el Lycée Polymathique, donde daba clases de fisiología, astronomía, química y física. El Lycée fue dirigido por Rivail hasta 1850, fecha en que dio por concluidas sus actividades como profesor. 

A los 24 años, Rivail lanza una osada propuesta de directrices para la educación pública: Plan proposé pour l’amélioration de l’éducation publique. Tres años después edita la Grammaire Française Classique sur un nouveau plan. 

Esta notable capacidad intelectual, aliada a un poderoso sentido crítico y a la imparcialidad que lo caracterizaban, fueron cualidades decisivas para que el profesor Rivail se consagrara en la tarea de su vida: la Codificación del Espiritismo. Para hacerle frente a la academia, a la religión dominante, al sentido común y a los preconceptos de su época y de la actualidad, solamente un carácter determinado como el suyo y un temperamento distante de fantasías. En toda la obra de Rivail - tanto la Codificación Espírita como en los doce años de la Revista Espírita y en los demás escritos y notas - es clara la contribución de su intelecto superior, todo inclinado al método, al orden, a la disciplina y a la palabra exacta. 

Línea del Tiempo

1804 – El día 3 de octubre nace Hippolyte-Léon Denizard Rivail, en Lyon, Francia. Sus padres, Jean-Baptiste Antoine Rivail y Jeanne Louise Duhamel, residían en la Rue Sale Nº 76. La casa donde nació fue demolida a mediados del siglo XIX.

1815 – Viaja a la ciudad de Yverdon, Suiza, para realizar sus estudios en el Instituto de Johann Heinrich Pestalozzi. Este centro educativo funcionaba bajo régimen de internado donde los alumnos recibían educación integral, siguiendo el avanzado método pedagógico de Pestalozzi, que se basaba en la convicción de que el amor es el eterno fundamento de la educación.

1823 – Termina sus estudios en Yverdon y se establece en París. En enero residía en la Rue de la Harpe Nº 117. Durante el período entre 1828 a 1831 vivió en la Rue de Vaugirard Nº 65. 

1824 – Publica su primer libro didáctico, el Cours pratique et théorique d’arithmétique, concebido según el método de Pestalozzi. Fue publicado en París en la Imprimerie de Pillet Ainé, Rue Christine Nº 5. 

1825 – Funda su primera escuela, la École de Premier Degrée. 

1826 – Fue fundado el instituto técnico Institution Rivail en la Rue de Sèvres Nº 35, funcionó hasta 1834. En este mismo local existiría después el Lycée Polymathique, dirigido también por Rivail, hasta 1850, cuando fue cedido a A. Pilotet. A partir de esta fecha el Profesor Rivail suspendió el ejercicio de sus actividades didácticas. 

1828 – Publica el Plan proposé pour l’amélioration de l’éducation publique, sugiriendo directrices para la educación pública. 

1831 – Publica la Grammaire Française Classique sur un nouveau plan.

1832 – Contrae matrimonio con Amélie-Gabrielle Boudet (1795-1883), conocida más tarde como «Madame Allan Kardec», era profesora, colaboró con su esposo en sus actividades didácticas, además de ser una dedicada compañera y apoyo en todos los momentos. Nunca tuvieron hijos.

1848 – Se iniciaron los fenómenos espíritas en casa de la familia Fox, en Hydesville, New York (EE.UU.). El 28 de marzo surgen las primeras manifestaciones físicas; tres días después, se estableció la primera comunicación tiptológica. En pocos años, fenómenos similares pasaron a llamar la atención pública no solamente en los EE.UU., también en Europa. Fue la fase de las llamadas «mesas girantes». 

1854 – Rivail es informado sobre las mesas girantes por un conocido suyo, el Sr. Fortier, magnetizador. Aunque le era extraño, no lo juzgó imposible, puesto que podría tener alguna causa física aun desconocida. Pero ante la afirmación del Sr. Fortier de que las mesas también «hablaban», su reacción fue escéptica «Sólo creeré cuando me prueben que una mesa tiene cerebro para pensar, nervios para sentir y que pueda volverse sonámbula.» 

1855 – El Sr. Carlotti expide un extenso informe sobre los singulares fenómenos de las mesas girantes. Aunque Rivail lo conoce hace 25 años, una vez más demuestra reservas, dado el temperamento exaltado de su amigo.

1855 – En el mes de mayo, en compañía de Fortier, Rivail visita la casa de la Sra. Roger, sonámbula, donde conoce a la Sra. Plainemaison y al Sr. Pâtier quien le habla de los fenómenos, con seriedad y frialdad, actitud que lo predispone a observar los hechos. 

1855 – En el mismo mes de mayo, invitado por Pâtier, Rivail asiste a algunas experiencias en la casa de la Sra. Plainemaison, en la Rue Grange-Batelière Nº 18. Se impresiona con los fenómenos que se presentaron en condiciones que «no dejaron lugar a ninguna duda.»

1855 – En una de estas reuniones, conoce a la familia Baudin, residentes de la Rue Rochechouart (en 1856 se cambiaron a la Rue Lamartine). Invitado por el Sr. Baudin, pasó a frecuentar asiduamente a las sesiones semanales que se realizaban en su casa. Los médiums eran las hijas del matrimonio, Caroline y Julie, que al principio escribían con el auxilio de una canastilla. 

1856 – Pasó a frecuentar también las reuniones espíritas de la casa del Sr. Roustan, en la Rue Tiquetonne Nº 14. El médium era la Srta. Japhet, sonámbula, por su intermedio los Espíritus auxiliaron a Rivail en la revisión completa de los textos obtenidos a través de la mediumnidad de Caroline y Julie Baudin. 

1856 – El 30 de abril, a través de la mediumnidad de la Srta. Japhet, Rivail tiene la primera noticia de su misión. Posteriormente recibió otras confirmaciones de fuentes sapientes. 

1857 – A inicios de año, el texto manuscrito de «El Libro de los Espíritus» fue concluido; el editor E. Dentu lo envió a la Imprimerie de Beau, en Saint-Germain-en-Laye, a 23 Km al oeste de París. Los gastos estuvieron a cargo de Rivail que en esa época residía en la Rue des Martyrs Nº 8, segundo piso, al fondo del patio.

1857 – El 18 de abril, se publica la primera edición de El Libro de los Espíritus (Le Livre des Esprits). Rivail adopta el pseudónimo de Allan Kardec.

1857 – En octubre procedieron las reuniones espíritas en la residencia de Allan Kardec, en la Rue des Martyrs Nº 8 los miércoles por la noche. La médium principal era la Srta. Ermance Dufaux. Por el número creciente de frecuentadores se hizo indispensable buscar un local más amplio, la solución fue arrendar un local, dividiendo los gastos entre las personas.

1858 – El 1º de enero, Kardec lanza el primer número de la Revista Espírita (Revue Spirite), Periódico de Estudios Psicológicos. Conteniendo las informaciones de las manifestaciones materiales o inteligentes de los espíritus, apariciones, evocaciones, etc., así como todas las noticias concernientes al Espiritismo. Bureau en la Rue des Martyrs Nº 8, Paris.

1858 – El 1o de abril es fundada legalmente la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas (Société Parisienne des Études Spirites) cuyo título Kardec frecuentemente lo abreviaba como ‘Societé Spirite de Paris’, ‘Societé des Études Spirites’ o ‘Societé de Paris’. Fue en las reuniones semanales de esta Sociedad que se desarrollaron una gran parte de las actividades mediúmnicas y de estudio, todas ellas supervisadas por Kardec. 

1859 – Allan Kardec lanza el libro: «Qué es el Espiritismo» (Qu’est-ce que le Spiritisme). Introducción al conocimiento del mundo invisible por las manifestaciones de los Espíritus, conteniendo el resumen de los principios de la Doctrina Espírita y respuestas a las principales objeciones. 

1860 – En el mes de marzo es publicada la segunda edición de «El Libro de los Espíritus», donde aparece en la parte superior la frase «Filosofía espiritualista». Esta nueva edición, que fue la definitiva, posee 1019 preguntas distribuidas en cuatro partes. 

1861 – El 15 de enero sale a circulación «El Libro de los Médiums» (Le livre des médiums), guía de los médiums y evocadores. Contiene las enseñanzas de los Espíritus sobre la teoría de todos los géneros de manifestaciones, los medios de comunicarse con el mundo invisible, el desarrollo de la mediumnidad, las dificultades y los obstáculos con que se puede encontrar en la práctica del Espiritismo. Pasa a ser la secuencia de «El Libro de los Espíritus». 

1861 – Es lanzada la segunda edición del «El Libro de los Médiums». Revisada y corregida con la asistencia de los Espíritus, y aumentada con un gran número de nuevas instrucciones.

1861 – El 9 de octubre, en Barcelona, España, el Obispo Antonio Palau y Termens, determina que los libros de Allan Kardec sean quemados en plaza pública, por ser perniciosos y contrarios a la fe católica. 

1862 – En febrero es lanzado el libro «El Espiritismo en su Más Simple Expresión» (Le Spiritisme à sa plus simple expression). Exposición sumaria de la enseñanza de los Espíritus y de sus manifestaciones.

1862 – Se publica «Viaje Espírita» en 1862 (Voyage spirite en 1862). Conteniendo: 1. Las observaciones sobre el estado del Espiritismo; 2. Las instrucciones dadas por Allan Kardec en los diferentes grupos; 3. Las instrucciones sobre la formación de los grupos y de las sociedades y un modelo de reglamento para su uso. 

1864 – En abril se publica el libro «Imitación del Evangelio según el Espiritismo» (Imitation de l’Évangile selon le Spiritisme). Conteniendo la explicación de las máximas morales del Cristo, su concordancia con el Espiritismo y su aplicación a las diversas situaciones de la vida. Esta obra, impresa en la Imprimerie de PA Bourdier et Cie, en la Rue Mazarine Nº 30, posee 444 páginas. Esta obra es la precursora de «El Evangelio según el Espiritismo.»

1865 – El 1º de agosto se publica «El Cielo y el Infierno, o la Justicia Divina según el Espiritismo» (Le ciel et l’enfer, ou la justice divine selon le Spiritisme). Conteniendo el examen comparado de las doctrinas sobre el paso de la vida corporal a la vida espiritual, los sufrimientos y recompensas futuras, los ángeles y los demonios, las aflicciones eternas, etc.; seguido de numerosos ejemplos acerca de la situación real del alma durante y después de la muerte. 

1866 – Es lanzado «El Evangelio según el Espiritismo» (L’Évangile selon le Spiritisme). El contenido de la portada es idéntico a la edición «Imitación del Evangelio según el Espiritismo», excepto por la fecha y por la frase: Tercera edición revisada, corregida y modificada. Por lo tanto se puede apreciar que Kardec consideraba esta obra una nueva edición de la anterior, a pesar de la simplificación del título. 

1868 – El 6 de enero es presentado el libro «La Génesis, los milagros y las predicciones según el Espiritismo» (La genèse, les miracles et les prédictions selon le Spiritisme). Paris, Librairie Internationale. Este fue el último libro publicado por Kardec. 

1869 – El 31 de marzo, Allan Kardec desencarna súbitamente mientras atiende a un empleado de la librería en su apartamento de la Passage Ste. Anne. La causa fue la ruptura de un aneurisma de la aorta. Su cuerpo fue sepultado al medio día del 2 de abril en el cementerio de Montmartre.

1870 – El 29 de marzo, el cuerpo de Kardec fue trasladado para el cementerio Père-Lachaise. El 31 de marzo es inaugurado el monumento druida. 

1883 – Madame Allan Kardec desencarna el día 21 de enero. Dos días después, su cuerpo fue llevado de su residencia, en la Villa Segur, al cementerio para ser sepultado junto a su esposo en el Père-Lachaise.

1890 – En enero fue lanzado el libro «Obras Póstumas» (Œuvres Posthumes). París, Société de Librairie Spirite. Editado por Pierre-Gaëtan Leymarie, este libro reúne importantes textos de Kardec de carácter teórico sobre diversos asuntos y sobre hechos referentes a las actividades espíritas del profesor.
-(Tomado de la Revista Espírita)-
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