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domingo, 31 de enero de 2016

PENSAR

DESVARÍOS DE UN ILUSTRE E
INSURGENTE FÍSICO
Jorge Hessen

Stephen Hawking, uno de los más influyentes físico teórico desde Einstein,confinado a una silla de ruedas por cuenta de una Dolencia Neuronal Motora(MND), ha aseverado insistentemente que no hay necesidad de invocar a Dios para explicar la existencia del Universo. Garantiza que “no existe ningún
paraíso y vida después de la muerte.” (1) Bajo el deslumbramiento de su inocua inteligencia, continuamente negando la vida espiritual, Hawking ya admitió que intento el suicidio en la década de 1980, cuando la enfermedad neurológica comprometió sus capacidades de respirar y hablar.
      Ateo y materialista Hawking infelizmente desconoce que el suicida, además de sufrir en el mundo espiritual las dolorosas consecuencias de su gesto impensado de rebeldía ante las leyes de la vida, aun renacerá con todas las secuelas físicas de ahí resultantes, y tendrá que afrontar, nuevamente, la misma situación provacional que su flácida fe y distanciamiento de Deus no le permitirán el éxito existencial. Probablemente las actuales restricciones físicas del afamado e insurrecto científico sea resultado de algunos suicidios cometidos en vidas anteriores.
     Los espíritas, sabemos que el suicidio es la más desastrosa manera de huir de las pruebas o expiaciones por las cuales deben pasar el hombre. Es una puerta falsa en la que el individuo, juzgando libertarse de sus males, se precipita en una situación mucho peor. Arrojado, violentamente, para más allá del túmulo, en plena vitalidad física, revive, intermitentemente, por mucho tiempo, los
acicates de consciencia y sensaciones de los desastrosos instantes, además de quedar sometido en regiones de penumbras, donde sus tormentos serán importantes para el sacrosanto aprendizaje, flexibilizándolo y enseñándolo a respetar la vida con más empeño.
     Bajo el guante de la enfermedad que podría representar un benévolo convite de la vida para reflexiones espirituales el rebelado científico británico permanece bajo el yugo de ingenua rabieta contra Las Leyes del Creador.
     Stephen ha presentado argumentos incoherentes, defendiendo el derecho de un paciente terminal optar por la muerte asistida (eutanasia). Expone el insurgente Hawking que "si alguien tiene una dolencia terminal y está sufriendo tiene el derecho de elegir poner fin a su vida."(2)
     Ignora el rebelde físico británico que el médico que practica la eutanasia no honra el Juramento de Hipócrates. El “Padre de la Medicina”, que vivió en Grecia, 460 a.C., e era tenido como descendente de Esculápio, el dios de la medicina. Su compromiso de honra es considerado la ley moral mayor del arte y de la ciencia de curar. Su íntegra, muy poco conocida, contiene la prohibición tácita de la eutanasia. Veamos:
     “Juro por Apolo, médico, por Asclepios, Hiligéia y Panacéia y tomo por testimonio todos los dioses y todas las diosas hacer cumplir conforme mi poder y mi razón el juramento cuyo texto es este: Aplicar los regímenes, para el bien de los enfermos, según mi saber y mi razón, nunca para perjudicar o hacer mal a quien quiera que sea. A nadie daré, para agradar, remedio mortal [eutanasia], ni consejo que lo induzca à la destruición.

     No cabe al hombre, en circunstancia alguna, o bajo cualquier pretexto, el derecho de escoger y deliberar sobre la vida o la muerte de su prójimo, y la eutanasia, esa falsa piedad, interrumpe la terapéutica divina en los procesos redentores de la rehabilitación. Pues no siempre conocemos las reflexiones que el Espíritu puede hacer en las convulsiones de dolor físico y los tormentos que le pueden ser otorgados gracias a un relámpago de arrepentimiento.
De este modo, entendamos y respetemos el dolor, como instructor de las almas y, sin vacilaciones o indagaciones des cabidas, amparemos a cuantos experimentan la presencia constringidora y educativa, recordando siempre que a nosotros compete, tan solamente, el deber de servir, por cuanto a la Justicia, en última instancia, pertenece a Dios, que distribuye con nosotros el alivio y la aflicción, la enfermedad, la vida y la muerte, en el momento oportuno.
 
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                                  PENSAR
 
 
El pensamiento es nuestra capacidad creativa en acción. En cualquier tiempo, es muy importante no olvidamos de eso. La idea forma la condición; la condición produce el efecto; el efecto crea el destino.
    Su vida será siempre lo que usted esté pensando constantemente. En razón de eso, cualquier cambio real en sus caminos, vendrá únicamente del cambio de sus pensamientos.
 Imagine su existencia como desea que deba ser y, trabajando en esa línea de ideas, observará que el tiempo le traerá las realizaciones esperadas.
 Las leyes del destino le traerán de vuelta todo aquello que usted piense. En esta verdad, encontramos todo lo que se relacione con nosotros, tanto en lo que se refiere al bien como al mal. 
Observe y verificaráque usted mismo atrajo hacia su campo de

 influencia todo lo que usted posee y todo aquello que hace parte de su cotidiano.
Dios es Amor y no castiga criatura alguna. La misma criatura es que se culpa y se corrige, ante los falsos conceptos que alimente con relación a Dios.
En nuestro íntimo, la libertad de escoger es absoluta; después de la creación mental que nos pertenece, es que nos reconocemos sujetos a ella.
 El Bien Eterno es la Ley Suprema; manténgase en el bien a todo y a todos y la vida se le convertirá en fuente de bendiciones.                                                                         A través de los principios mentales que nos rigen, de todo aquello que damos de nosotros a los demás recibimos de los demás el céntuplo. 

 



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RESPUESTAS DE LA VIDAPor el espíritu de: Andre    LuizPsicografíado: Francisco Cándido Xavier
Aportado por  Juan Carlos Mariani
 
 

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       El coraje del perdón 
 
 En la jornada de conquista de la plenitud, tenemos el desafío de aprender a lidiar con las emociones, cuyo ejercicio principal es hecho a través de las relaciones. De la convivencia surgen las desavenencias naturales, devenidos de nuestras diferencias en la forma de ver la vida, de los intereses contradictorios, además de las limitaciones que tipifican el estado actual de la consciencia humana, marcada por el egoísmo.
 En las relaciones, también creamos expectativas en cuanto a las actitudes del otro que no siempre se cumplen, así como nos sentimos heridos en nuestras emociones, defraudados en las aspiraciones que discutimos y heridos por no tener los deseos atendidos. Cuando no poseemos estructura psicológica para lidiar con todo eso, el resentimiento surge como consecuencia. El problema es que el primer perjudicado es aquel que guarda la emoción perturbadora.
                                            En ese contexto, el perdón es un gesto de auto-amor, pues, al liberarnos del contenido conflictivo, a disposición de la consciencia, energías preciosas, antes aprisionadas en la cuestión no resuelta. No siempre es un camino simple, por lo tanto a veces envuelve dolores profundos vinculados a seres muy próximos a nosotros.

El impulso direcciona a la reacción, pero el ser consciente no debe ser esclavo de sus impulsos. Por eso mismo, el perdón, al contrario de la cobardía, es un acto de valor, pues es preciso construir resistencias para trabar el embate con emociones profundas, sin igualarse al agresor en la actitud. 
 No se trata solo de una cuestión de memoria, de recordar o no el evento que nos trae dolor, sino de cuidar de la emoción vinculada al hecho. Y para sanar el contenido emocional es preciso recordar nuestra propia condición humana. Así como los otros cometen equivocaciones que nos afectan de alguna manera, también hemos afectado y herimos los otros y, a veces, no nos damos cuenta de eso.
 Este punto se amplía cuando agregamos, a nuestra historia, la trayectoria del espíritu, pues ¿quién puede lanzar la primera piedra y decir que nunca cometió errores? Perdonar es un ejercicio importante para aquel que desea alcanzar la plenitud.
Iris Sinoti
Terapeuta Junguiano
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Es mejor no esperar nada de nadie y dejar que la vida te sorprenda, seguros de que si damos lo mejor de si cada día eso vamos cosechando y si no vemos el fruto de inmediato es que aún no están maduros para recogerlos.
Lorena Dorante

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  REUNIDOS EN SU NOMBRE



"Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" ( San Mateo, 18:20).
 
 Prefacio. Para estar reunidos en nombre de Jesús no basta hallarse juntos físicamente, sino que es preciso estarlo también en lo espiritual, por la comunión de intenciones y pensamientos dirigidos hacia el bien. Entonces sí se encuentra Jesús en medio de la reunión: Él, o los espíritus puros que lo representan. El Espiritismo nos permite comprender de qué manera pueden los espíritus hallarse entre nosotros. Están ahí con su cuerpo fluídico o espiritual, y con la apariencia que nos permitiría reconocerlos si se hicieran visibles. Cuanto más elevados se hallan en la jerarquía espírita, tanto mayor es su poder de irradiación. Así poseen el don de ubicuidad y pueden encontrarse en varios lugares simultáneamente. Basta, para ello, un rayo de su pensamiento.
Con las palabras citadas en el parágrafo anterior quiso Jesús mostrar el efecto de la unión y la fraternidad. No es la mayor o menor cantidad de personas la que le atrae, puesto que en lugar de dos o tres hubiera podido decir diez o veinte, sino el sentimiento de caridad mutua que a esas personas anima. Ahora bien, para esto es suficiente que haya dos. Pero si esas dos oran cada cual por su lado, aunque ambas se dirijan a Jesús, no habrá entre ellas comunión de pensamientos, sobre todo si no son movidas por un sentimiento de benevolencia recíproca. Y si se miran con malos ojos, con aborrecimiento, envidia o celos, entonces las corrientes fluídicas de sus pensamientos se rechazan en vez de unirse por un común impulso de simpatía, y en tal caso, no están reunidas en nombre de Jesús, el cual no es más que el pretexto de la reunión y no su verdadero motivo.....
Esto no implica, en modo alguno, que Él permanezca sordo a la voz de una sola persona. Si no dice que acudirá a cualquiera que le llame, es porque ante todo exige amor al prójimo, del cual podemos dar mayores pruebas cuando estamos en compañía de otros, que encontradonos solos, y también a causa de que todo sentimiento de tipo personal lo aleja. De ello se sigue que sí, en medio de una nutrida asamblea, sólo dos o tres personas se unen de corazón mediante el sentimiento de una auténtica caridad, en tanto el resto de los asistentes se aíslan y se concentran en pensamientos egoístas o de carácter mundano, Jesús estará con aquéllas y no con estos otros.
Así pues, no es la simultaneidad de los presentes en las palabras, en los cánticos o en los actos litúrgicos lo que constituye una reunión en nombre de Jesús, sino la comunión de pensamientos acordes con el espíritu de caridad personificado en Él.
Tal debe ser el carácter de las reuniones espíritas serias, de aquellas en que se desea con sinceridad el concurso de los buenos espíritus.

El Evangelio según el Espiritismo.
Comentario
Personas afines se reúnen no hay jefes, solo hermanos en sintonia en el amor y la caridad, Cristo estará en medio de ellos
Luz progreso y paz. Marco Antuan
 
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viernes, 29 de enero de 2016

FANTASÍAS ESPIRITUALES


        
El Mediodía de la Era Nueva

Hijos míos, que el Señor nos bendiga. En aquel 18 de abril de 1857, con El libro de los Espíritus, surgió la madrugada de una Era Nueva. Nubes borrascosas se acumulaban en los cielos de la cultura humana, intentando impedir que las claridades liberadoras del conocimiento llegasen a las consciencias humanas. Ciento cincuenta años después, sin embargo, El libro de los Espíritus se transforma en una pujante claridad, señalando el mediodía de esa Era Nueva.

En el momento de la gran transición, por que pasa el planeta terrestre, marchando para un mundo de regeneración, la palabra de Jesús restaurada por los Espíritu inmortales alcanza las mentes y los corazones, inaugurando el periodo de la legitima fraternidad entre las criaturas. Aun no fue logrado el gran trabajo de alcanzar los objetivos a que se destina esta obra incomparable. Sin embargo, ya se puede afirmar que logro producir beneficios que no se esperaban en aquella mañana aun señalada por los últimos mensajes de invierno, cuando la primavera perfumaba París…

La lucha prosigue sin cuartel, convidando a los discípulos fieles del Maestro incomparable a la vigilancia, a la acción, a la dedicación integral para la causa de la verdad. El insigne Codificador estableció varios periodos por lo que pasaría el pensamiento espirita.

Aquí estamos, pues, alcanzando el periodo de la renovación social, cuando el pensamiento espirita interferirá en la elaboración de leyes justas para la sociedad ecuánime y feliz, cuando la voz de los mensajes de los Espíritus se erguirá para derrotar contra los hediondos crímenes que la sociedad desprevenida intenta legalizar: el aborto horrendo, la eutanasia infeliz, la pena de muestre destructora de esperanzas…

Los Espíritus, que continuamos activos más allá de la muerte, sabemos que esas no son las soluciones ideales, porque solamente el amor a través de la educación, de la educación moral, conseguirá detener la onda de locura que toma cuenta de la Tierra…No será a través de la coerción y de las medidas punitivas que se podrán establecer las directrices para una sociedad armonizada, pautada en el deber. El crimen, incluso cuando es legal, permanece inmoral, clamando por misericordia y por justicia…

Erguid vuestras voces, obrad con conciencia profundamente vinculada a la inmortalidad del alma, trabajando para que esas leyes injustas no se establezcan en la Patria del Evangelio. Pero, si por acaso vienen a ser promulgadas, que el futuro se encargase de diluirlas y establezca el verdadero derecho a la vida, el respeto por la vida.

La programación que establecisteis para este quinquenio es bien significativa, porque vertió de lo Alto, donde se encontraba elaborada, y vosotros la vestisteis con las consideraciones hábiles y aplicables a esta actualidad. Este es el gran momento, hijos del alma.

No tergiverséis, dejándoos seducir por el canto de las sirenas de la ilusión. Fidelidad a la Doctrina es lo que se nos impone, celebrando los ciento cincuenta años de la obra básica de la Codificación Espirita. No permitáis que extravagancias añadidas sean colocadas en forma de complemento que desvíen a los menos esclarecidos de los objetivos esenciales de la Doctrina.

Kardec es el embajador de los cielos, hasta este momento el insuperable discípulo del Maestro de todos nosotros, que supo donar la vida olvidándose de sí mismo para que la Doctrina Espirita fuese presentada incorruptible y alcanzase este periodo sin sufrir ninguna mutilación por parte del conocimiento científico o de las grandes conquistas de la Tecnología.

En el aspecto religioso, especialmente, nos ofrece, en la innovación del Maestro de Nazaret que trae para las calles de las aldeas, de las ciudades, de las metrópolis y de las megalópolis el amor como lo hizo en aquellos remotos días de Galilea y de Jerusalén, a fin de poder caminar con todos y conducirlos no mas al Calvario, y si, a la gloriosa resurrección…Sed felices, permaneciendo profundamente vinculados al espíritu del Espiritismo como lo recibisteis de los inmortales a través del preclaro Codificador.

Suplicando al Maestro que nos bendiga siempre, en nombre de los compañeros hoy Espíritus-espiritas que están participando de este y de los próximos ágapes, os abrazo, paternalmente, el servidor humilde de siempre,

Bezerra.

Mensaje psicofónico recibido por el médium Divaldo Pereira Franco, al final de la Reunión del Consejo Federativo Nacional de la FEB, en el día 12 de abril del 2007. En Brasilia. DF) Revisión del Autor espiritual.

Revista “Reformador”
Traducido por Jacob
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                      Fluidos espirituales y salud



En anteriores artículos estudiamos cómo el incumplimiento de las Leyes Naturales es la causa de todas las enfermedades. Considerando que el pensamiento se encuentra en el origen de toda acción consciente o inconsciente, antes incluso de llevarla a cabo en cualquiera de los planos de manifestación (pensamiento, palabra o acción), podemos decir, por tanto, que el pensamiento es el causante último de dicho incumplimiento y por tanto el causante de todas las enfermedades. Vamos a estudiar el papel de los fluidos espirituales creados por la mente, desde una visión electromagnética, al servicio de nuestra salud.
El pensamiento, fluido material
El pensamiento es la capacidad creadora del Espíritu cuyas creaciones, los pensamientos, están formados por verdadera materia mental ponderable, producto de la condensación del fluido cósmico universal, lejos todavía de nuestros medios de medición pero no por ello carentes de naturaleza material procedente de la aglutinación en verdaderas partículas del principio material o fluido cósmico universal.
Según André Luiz, la "materia mental, tiene su ponderabilidad y sus propiedades químico-electro-magnéticas específicas, definiéndose en unidades perfectamente mensurables, tal como sucede en el sistema periódico de los elementos químicos, en el plano terrestre" (1).
Dualidad onda-corpúsculo del pensamiento
Nos dice André Luiz, en el libro "Mecanismos de la Mediumnidad", que la materia mental, compuesta de partículas mentales, sigue leyes análogas a las estudiadas en la física molecular y en la física electromagnética, pero adecuadas evidentemente al correspondiente plano de manifestación. La materia mental, al igual que las partículas más elementales del plano físico, se caracteriza por la propiedad dual de la materia denominada "dualidad onda-corpúsculo".
Como partícula, la materia mental, "aunque en aspectos fundamentalmente distintos, obedece a principios idénticos a aquellos que rigen las asociaciones atómicas en la esfera física" (2).
Como onda, el pensamiento es el "flujo energético del campo espiritual..., desde los rayos superultracortos, en que se expresan las legiones angélicas,... pasando por las oscilaciones cortas, medias o largas en que se exterioriza la mente humana, hasta las ondas fragmentarias de los animales, cuya vida psíquica, todavía en germen, solamente arroja de sí determinados pensamientos o rayos discontinuos" (2).
Inducción mental
El fluido mental, análogamente a la corriente eléctrica, posee el fenómeno de la inducción, "el proceso a través del cual un cuerpo que tenga propiedades electromagnéticas puede transmitirlas a otro cuerpo sin contacto visible". Por ello, "en el reino de los poderes mentales la inducción expresa el proceso idéntico, por cuanto la corriente mental es susceptible de reproducir sus propias peculiaridades en otra corriente mental que sintonice con ella. Y tanto en la electricidad como en el mentalismo, el fenómeno obedece a la conjugación de ondas, mientras dura la sustentación del flujo energético."(2).
La inducción mental es el mecanismo por el cual el pensamiento imprime sus propiedades peculiares en el resto de fluidos mentales con los que sintonice.
Interacción de pensamiento sobre los fluidos
Sin embargo los fluidos mentales, no solamente pueden modificar otros fluidos mentales, también pueden modificar otros fluidos espirituales más mate-riales intermediarios con el plano físico, puesto que los espíritus "mediante el pensamiento, imprimen a esos fluidos tal o cual dirección, los unen, combinan o dispersan; forman conjuntos con determinada apariencia, forma o color; cambian las propiedades de los mismos como el químico las de un gas o de otros cuerpos, combinándolos de acuerdo a ciertas leyes" (3). "Esos fluidos son el vehículo del pensamiento y éste puede modificar sus propiedades,... cualidades buenas o malas de los pensamientos que los ponen en vibración modificados por la pureza o impureza de los sentimientos. Los malos pensamientos corrompen a los fluidos espirituales, como los miasmas deletéreos corrompen el aire respirable. (4)
El fenómeno de la inducción magnética nos ayuda a entender cómo el pensamiento interacciona en el exterior, en la superficie y en el interior de nuestro periespíritu.
Interacción del pensamiento sobre el mundo exterior
El pensamiento actúa sobre nuestro mundo exterior transformando las propiedades de los fluidos que nos rodean según el patrón vibratorio que nos caracterice. Según André Luiz, "el pensamiento, fuerza viva y actuante,... Emitido por nosotros, regresa inevitablemente a nosotros mismos... De ahí la necesidad imperiosa de que nos situemos en los ideales más nobles y en los propósitos más puros de la vida, porque las energías atraen energías de la misma naturaleza y, cuando nos estacionamos en el vicio o en la sombra, las fuerzas mentales que exteriorizamos, vuelven a nuestro espíritu, reanimadas e intensificadas por los elementos que con ellas se armonizan..., convirtiendo nuestra alma en un mundo cerrado en el que las voces y las escenas de nuestros propios pensamientos, aumentados por las sugestiones de aquellos que se afinan con nosotros en nuestra vibración, nos imponen reiteradas alucinaciones, anulando temporalmente los sentidos sutiles" (5).
Interacción del pensamiento sobre la envoltura  periespiritual
El pensamiento también se manifiesta a través de los tejidos de fuerza que delimitan el periespíritu dándole color y limosidad, consecuencia de la radiación sinérgica del conjunto de células en unión con la mente.
"El pensamiento crea imágenes fluídicas, éstas se reflejan en la envoltura periespiritual como en un espejo" (6)
Esta influencia del pensamiento muestra como en una pantalla, las imágenes íntimas originadas en la mente, creando lo que se denomina ideoplastía. Podemos comprender entonces cómo a través de esta "... coraza vibratoria... ...somos observados y examinados por las inteligencias Superiores, sentidos y reconocidos por nuestros seres afines y temidos y hostilizados, o amados y auxiliados por los hermanos que marchan en un grado inferior al nuestro." 
"Por la conformación y estructura sutil de esa túnica electromagnética que reviste al hombre, circula el pensamiento dándole colorido con sus vibraciones e imágenes que son su expresión y con las que exhibe, de primera mano, las inquietudes y los cuadros que improvisa antes de irradiarlos con el rumbo y la meta que les fija" (7).
Interacción del pensamiento sobre el periespíritu
Y por último, el pensamiento también actúa en el interior del periespíritu modificando las propiedades de "las fuerzas que aseguran el equilibrio orgánico, a través de ondas todavía inabordables a la investigación humana, ondas que vitalizan los centros periespirituales, donde se localizan las llamadas glándulas endocrinas que, a su vez, emiten recursos que garantizan la estabilidad en el campo celular." (8).
Con ello podemos entender mejor las palabras de Kardec: "Estos fluidos actúan sobre el periespíritu y éste sobre el organismo material con el cual se halla en contacto molecular. Si los efluvios son de naturaleza buena, el cuerpo recibirá una impresión saludable; si son malos, la sensación será desagradable. Si los malos son permanentes y enérgicos, podrán ocasionar desórdenes físicos..." (9).
Toxinas
Siguiendo la analogía utilizada entre materia física y materia mental, denominaremos toxinas fluídicas a aquellos residuos mentales tóxicos consecuencia de pensamientos desequilibrados que afectan a nuestros cuerpos sutiles, donde imprimen sus propiedades degeneradoras, afectando todo nuestro psicosoma (periespíritu), desarmonizándonos los centros de fuerza y consecuentemente el metabolismo energético celular fundamental para el buen funcionamiento de todos los órganos.
André Luiz nos dice al respecto: "Del mismo modo que el cuerpo físico puede ingerir alimentos venenosos que intoxiquen sus tejidos, también el organismo periespiritual puede absorber elementos degradantes que le corroen los centros de fuerza, con reflejos sobre las células materiales" (10).
Continuando con la analogía entre fluidos espirituales y campos electromagnéticos, podemos comprender que las toxinas fluídicas directamente entorpecen de alguna forma ciertos parámetros cuantificables dentro del trabajo de dichos centros de fuerza que de forma análoga, como hipótesis, podemos estudiar siguiendo los principios del electromagnetismo.
Analogía eléctrica de los centros de fuerza y origen de las enfermedades
Los centros de fuerza son verdaderos transformadores de energías fluídicas donde se producen diversos fenómenos de emisión y recepción de energías. Recepción mediante la condensación de energías externas de determinado tenor vibratorio en corrientes internas adecuadas a la fisiología espiritual del centro de fuerza afín en cuanto a patrón vibratorio. Y emisión de energías, como una serie de dinamos (generadores de corrientes fluídicas) a partir del motor de nuestra mente, sentimientos y voluntad.
Los parámetros por analogía podrían hipotéticamente asimilarse a las magnitudes: intensidad y potencial (voltaje) de electricidad, cuando hablamos de corrientes fluídicas a través las vías sutiles del periespíritu; carga y polaridad, cuando hablamos de acumulación de energías en los órganos periespirituales; así como magnitudes de frecuencia y modulación de una onda electromagnética, cuando hablamos de fluidos espirituales que nos influencian.
En función de la cuantificación alta o baja de estos parámetros, podemos definir distintos estados anómalos de los centros de fuerza:
- Hiperdinamia (11) o hipertensión (11b): Estado sobreexcitado o alto potencial de corriente asociado a una velocidad de rotación alta del centro de fuerza con posible percepción de sensación de calor por el médium sensitivo.
- Adinamia (11) o hipotensión (11b): Estado desactivado o bajo potencial de corriente asociado a una velocidad de rotación baja con posible percepción de sensación de frío.
- Arritmia (12): Estado de desarmonía propio de bajas frecuencias de vibración en analogía a modulaciones de onda muy limitadas en cuanto a riqueza de armónicos, ritmos y formas. Causa de la desarmonía celular que descontrola el código genético produciendo mutaciones, activaciones o desactivaciones del material genético, predisponiéndonos para padecer la enfermedad reparadora de origen genético.
La alteración de la circulación de los fluidos en su trayecto a través de los órganos periespirituales normalmente deja a unos órganos en estado de sobrecarga interrumpiendo o ralentizando la circulación fluídica, dejando a otros órganos en estado de debilitamiento por falta de alimento vital. Estos dos estados energéticos de los órganos son los siguientes:
- Estado de debilitamiento por escasez de fluidos por falta de circulación y por tanto de nutrición de las células y órganos periespirituales, con posible sensación de sequedad o vacío.
- Estado de sobreexcitación o sobrecarga por acumulación de fluidos con posible percepción de sensación de humedad, congestión o malestar por parte del médium.
Estado de debilitamiento
Las consecuencias del debilitamiento de un órgano conllevan normalmente una disfunción equivalente en el órgano correspondiente en el plano físico, exigiendo al resto del cuerpo un esfuerzo de adaptación para suplir o complementar sus funciones.
Una consecuencia normal en el órgano debilitado es la acumulación de toxinas por falta de energía necesaria para su eliminación hasta llegar a la crisis donde aparece la inflamación como primera medida del cuerpo físico para ayudar a la eliminación.
Considerando que el cuerpo físico actúa como un filtro para la depuración del periespíritu, lógico es pensar que, por afinidad, tanto las toxinas físicas como los virus o bacterias, se asocien íntimamente con las toxinas espirituales de forma que su eliminación conjunta del cuerpo físico conlleve tanto la sanación del cuerpo físico como del periespíritu en gran parte de los dolencias.
Considerando las palabras de André Luiz que nos cuenta: "Si tenemos la nube de bacterias producidas por el cuerpo del paciente, tenemos la nube de larvas (toxinas) mentales producidas por la mente enferma, en identidad de circunstancias." (13) entendemos nuevamente que las toxinas de ambos planos interactúan favoreciendo la proliferación de la enfermedad o incluso el contagio.
En el plano físico, las toxinas espirituales, producentes de la mente, y las toxinas físicas, procedentes de los abusos materiales (alimentación, excesos), serían el causante directo de la mala calidad de nuestro terreno humoral, entorpeciendo la homeostasis celular, causa principal de la predisposición a sufrir enfermedades, como bien reconoció Pasteur, en su lecho de muerte, a Claude Bernard con la ya famosa frase: “el microbio no es nada, el terreno lo es todo”.
De esta forma explicaríamos como "Las intoxicaciones del alma determinan las molestias del cuerpo" (14); y "la enfermedad funciona como medio restaurador de la estabilidad psíquica, surgiendo así la carne como <>, absorbiendo la residuos tóxicos y la sombra que traemos en el cuerpo sustancial" (15).
De todo esto concluimos que las enfermedades, consecuencia de la purga de toxinas espirituales de tiempos pretéritos, son buenas para la purificación del espíritu. Sin embargo, muchas otras enfermedades son principalmente consecuencia de los abusos físicos, incumpliendo las Leyes Naturales. Estos abusos complican el panorama general de nuestra salud mediante la incorporación de nuevas toxinas que dificultan aún más el trabajo del organismo en busca de su reequilibrio, entrando además en sintonía con nuevos desequilibrios, reflejos energéticos de otras criaturas que nos comprometerán aún más nuestra salud en el futuro.
Si el Espiritismo nos habla de las Leyes Naturales del mundo espiritual, es nuestro deber también estudiar las Leyes Naturales del plano físico a través de todas las ciencias y en particular, como medida preventiva para nuestra salud, de la medicina natural, el vegetarianismo y la ecología.
Estado de sobrexcitación
Por el lado opuesto al debilitamiento tenemos el estado de sobrecarga o sobrexcitación de un órgano periespiritual, el cual sobreactuará excediéndose en sus funciones desequilibrando el organismo o incluso agrediendo el funcionamiento de otros órganos debilitándolos.
Según la clasificación de las enfermedades del prestigioso Dr. Seignalet (biólogo y médico cirujano creador de la hipótesis del ensuciamiento y de la dieta hipotóxica, coincidentes en gran medida con la medicina natural), habría tres grupos de enfermedades diferentes: de acumulación de toxinas, de eliminación de toxinas y autoinmunes. En los estados de debilitamiento energético de los órganos podríamos pensar que está el origen de las dos primeras, enfermedades de acumulación y eliminación de toxinas, quedando las enfermedades autoinmunes posiblemente explicadas por la sobreexcitación de determinados sistemas que se sobrepasan en sus funciones errando en sus objetivos.
Tipos de pases desde la perspectiva electromagnética de los fluidos
Desde este punto de vista electromagnético de los fluidos vitales que recorren el periespíritu, podemos obtener nuevas perspectivas en la aplicación de la fluidoterapia si clasificamos los pases en función de la necesidad de cada uno de los estados anteriormente mencionados:
- Pases generales: Aquel pase que mantiene el ritmo, intensidad y velocidad constantes en busca de una mejoría general de la vitalidad.
- Pases equilibrantes: recorriendo los siete centros de fuerza principales, el pasista debe sentir el grado de sobrexcitación (hipertensión o hiperdinamia) o de hipotensión (Adinamia) de cada uno proyectando más o menos energía orientada para conseguir el reequilibrio, activando o decelerando. En algunos casos, sin ser pases sedantes o calmantes pueden confundirse por sus efectos (no hay saturación fluídica de los nervios).
- Pases revitalizantes: incidiendo en aquellos centros que se detectaron en estado de hipotensión (baja actividad), habiéndose equilibrado, el pase revitalizante, en un determinado centro, es una corriente de energía forzada por la voluntad y sentimiento del pasista, enlazando su mismo centro  de fuerza emisor con el del receptor, permitiéndole reponer el mismo tipo de fuerzas vitales perdidas y desplazando a la vez los antiguos fluidos estancados por otros nuevos revitalizados.
- Pases dispersivos: aquellos que eliminan energías acumuladas mediante la oposición enérgica fluidos de idéntica polaridad mediante el fenómeno de repulsión magnética.
- Pase de limpieza inicial: pase de carácter dispersivo general preparatorio para comenzar cualquier pase posterior.
- Pase de limpieza final: pase de carácter dispersivo cuya finalidad es la retirada de los excesos de fluidos después de todo tratamiento aplicado.
El tratamiento de fluidoterapia de pases (presenciales o a distancia) bien dirigido debería empezar mediante un análisis previo del paciente por parte de los guías espirituales, determinando la problemática de los centros de fuerza a tratar. La terapia de forma general podría dividirse en los siguientes pasos:
1- Pase de limpieza inicial preparatorio en todos los casos.
2- Pases dispersivos cuando fuera necesario para eliminar cualquier acumulación de energías deletéreas que imposibilitarían cualquier atención.
3- Pases equilibrantes activando o ralentizando los centros afectados cuando hubiera síntomas de hiperdinamia o adinamia. Será responsabilidad del pasista actuar con su voluntad y sentimiento bien dirigidos según la problemática del problema hasta sentir el correcto equilibrio del centro.
4- Pases revitalizantes incidiendo en los centros debilitados por la ausencia de circulación de energía por causa de la adinamia o de la arritmia.
5- Pase de limpieza final, dispersando los restos de energías sobrantes.
6- Prescripción de tratamientos complementarios, agua fluidificada, pases a distancia, lecturas edificantes diarias, etc. fundamentales especialmente en los casos de arritmia energética por desarmonía en los propios centros de fuerza.
José Ignacio Modamio
Centro Espírita "Entre el Cielo y la Tierra"
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Dirigido a un ATEO…
Explícame de donde surgió todo, explícame cómo explicar la armonía del Universo, explícame las comunicaciones con el mundo invisible y los Espíritus, explícame de donde surgió todo, explícame lo inexplicable que puedes mencionar, y que al final retoñarás a que solo una inteligencia como DIOS, es el que es el responsable. El pensamiento ateísta, lo critica todo, pero no explica nada. Prefiero creer en Dios.
El Libro de Génesis cuando nos habla de :
Acerca de la naturaleza divina  nos indica lo siguiente:
18. Resumiendo: Dios, para ser tal, no puede ser superado en nada por otro ser, ya que si existiera alguien más perfecto que Él, aunque en pequeñísima medida, ese otro sería Dios. Por tanto, es necesario que sea infinito en todo. Es así que la existencia de Dios se constata por sus obras, y es mediante una simple deducción lógica que se llega a determinar los atributos que lo caracterizan. 19. Dios es, por tanto: la suprema y soberana inteligencia. Es único, eterno, inmutable, inmaterial, todopoderoso, soberanamente justo y bueno e infinito en todas sus perfecciones, y no puede ser de otra manera. Esa base sobre la cual reposa el edificio universal es el faro que ilumina al Universo entero, y su luz es la única que puede guiar al hombre en la búsqueda de la verdad. Siguiéndola, no se perderá nunca, y si a menudo se ha extraviado, es porque se desvió de la ruta que le estaba indicada. Ese es también el criterio infalible de todas las doctrinas religiosas y filosóficas. El hombre posee para juzgarlas una medida rigurosamente exacta en los atributos de Dios, ya que puede proclamar con entera seguridad que toda teoría, todo principio, todo dogma, toda creencia, toda práctica que esté en contradicción con uno solo de esos atributos o que intente anularlos o simplemente debilitarlos, no puede estar en la verdad. En filosofía, en psicología, en moral, en religión, sólo es verdad lo que no se aparta en nada de las cualidades esenciales de Dios. La religión perfecta sería aquella en la que ningún artículo de fe contradijese esas cualidades y en la que todos sus dogmas pudiesen ser sometidos a la prueba de ese control sin sufrir menoscabo alguno.
Libro de Génesis Acerca de la naturaleza divina
• 8. No nos está permitido adentrarnos en la naturaleza íntima de Dios. Para comprender a Dios nos falta el sentido que sólo se adquiere con la completa depuración del espíritu. Mas si al hombre no le es permitido penetrar su esencia, puede, mediante el razonamiento, conocer sus atributos, es decir, las cualidades que Dios debe tener para ser Dios. Sin el conocimiento de los atributos de Dios sería imposible comprender la obra de la Creación, punto de partida de todos los credos religiosos. Aquellas religiones que no entendieron la Creación, verdadero faro conductor, han equivocado sus dogmas: las que no creyeron en un Dios todopoderoso, imaginaron muchos dioses. Esas otras que no atribuyeron a Dios la bondad suprema crearon un dios celoso, colérico, parcial y vindicativo. 9. Dios es la inteligencia suprema y soberana. La inteligencia del hombre es limitada, ya que no puede crear ni comprender todo lo que existe. La de Dios, que abraza el infinito, debe ser infinita. Si fuese limitada en algún aspecto, podríamos concebir la existencia de un ser aún más inteligente, capaz de comprender y hacer lo que el otro no pudo, y así sucesivamente hasta el infinito.
Dios es real, y lo ves en todo lo que tú no has creado y que solo lo Explica DIOS.
-Frank Montañez-
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                            FANTASIAS ESPIRITUALES 
 
 



     La principal característica de la Doctrina de Jesús es la ausencia de las fantasías. Teniendo como fundamento el amor, toda ella está estructurada en la simplicidad, sin exteriorizaciones aberrantes.

     Ella vino a completar las enseñanzas de los profetas y a dar cumplimiento  a la Ley instituida por Moisés y demás Emisarios, estando el Evangelio constituido de un cuerpo doctrinario  de dulcificante esperanza y lenificadora paz.

     No presentando ninguna agresión, ninguna embestida contra causas u hombres, doctrinas o éticas.

     Ausculta al infeliz y lo anima a la prosecución de la jornada áspera de la evolución.

     Ampara al desatinado y estimula al equilibrio con el que se podrá elevar a la victoria sobre las pasiones.

     Todas sus lecciones están hechas de imágenes simples con un gran alto tenor de comunicación. Los textos más vigorosos no pierden la línea direccional de la pujanza del amor.

     Cuando censura, embiste contra el error, amparando a quien se dejo victimar por el engaño.

     Cuando condena, se dirige al egoísmo, auspiciando la reparación del egoísta.

     Cuando llama, no atemoriza con amenazas, sino que antes, en voz imperativa, define las líneas de comportamiento a través de las cuales se hace posible la integridad moral del hombre.

     No sistematiza técnicas ni sobrecarga de exégesis

     Sus aspiraciones se inspiran en lirios del campo, redes del mar, aves del cielo, semillas de la tierra…

     Varas, granos de trigo y mostaza, peces y panes, aceite, monedas y nácar inspiraron  los poemas incomparables de las parábolas que conservan su grandeza…
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     Molinos y asnos, lámparas, puertas y caminos, luz y tinieblas son las constantes enunciaciones  que nortean sin margen para equívocos…

     Dolores y problemas, enfermedades crueles y dramas tormentosos  reciben cuidados especiales  que luego se consustancian en alegrías, salud, buen ánimo…

     Espiritas perturbados  y lúcidos aparecen a menudo en triunfal victoria de la vida sobre la muerte, sin vocerío verbalista ni discusión inoperante – comprobando la procedencia del esfuerzo individual a beneficio de cada criatura.

     Son herederos de Dios los pacificadores, los pobres de espíritu, los perseguidos, los afligidos, los que lloran, los sedientos de justicia, los hambrientos, los limpios de corazón, los insultados, injuriados, y despreciados, en razón de ser fieles a la verdad, bienaventurados por triunfar sobre las vicisitudes transitorias….

     Sustituyamos el temor por el amor a Dios.

     El Señor de los Ejércitos es un Padre Amantísimo.

     La Doctrina espírita  ofrece un fenómeno congruente  al restaurar  los postulados del evangelio, dándoles actualidad.

     Ninguna imposición, ningún constreñimiento surge en la razón objetiva con la que se afirma en el consenso del pensamiento universal.

     Ciencia experimental de largo porte, establece vínculos entre la fe y la razón, que se completan, en armoniosa identificación.

     Quien comprueba cree, quien sabe cree y quien cree se transforma para mejor.

     Religión de amor y caridad, estatuye la legitimidad de la renuncia y de la abnegación como fundamentales para la vida perfecta.

     Todo el contexto de doctrina es contrario a la violencia, al temor, a la imposición.

     Alienta al hombre en las luchas, más no le faculta el despotismo; ayuda al caído sin justificarle el disculpismo; atiende al enfermo y al perseguido, sin transferirles la necesidad de la reparación.

     Lidiando con los Espíritus, advierte a los hombres en cuanto al Mundo  de la Erraticidad, cuyos habitantes, procedentes en su gran mayoría de la Tierra, prosiguen con los hábitos y valores que les son propios…

     No estimula fantasías rocambolescas ni profetismo apabullante.

     Las premoniciones que proceden de sus textos fulgurantes son alcanzadas  por la esperanza de la victoria del bien y fundamentadas en la perfecta identificación con la enseñanza de Cristo sobre el fin de los tiempos en que el mal desaparecerá, más los malos serán rescatados por la redención de ellos mismos.

     No son Espíritus superiores aquellos que se atribuyen el derecho de inquietar a los hombres con pronósticos tenebrosos en relación al futuro o con fantasías exageradas sobre el progreso de la Tierra y la celeridad con que tal se dará.

     Seamos cautelosos frene a las exageraciones de cualquier procedencia, profundizando  reflexiones en las fulgentes paginas del evangelio y de la Doctrina Espirita, en las cuales obtendremos valor  y recursos para el éxito de los intentos evolutivos.

     Jesús es Maestro y Kardec se nos reveló como discípulo superior, modelo para nosotros, que deseamos alcanzar  la meta de la perfección.

     El Espiritismo, a  semejanza del cristianismo, es claro como el Sol. Los errores que puedan aparecer en su nombre corren por cuenta de la invigilância de médiums ociosos y emocionalmente perturbados, más que no  alcanzan a la esencia de la Doctrina. Atraviesan por el movimiento tales profecías asustadizas, que agradan a una zona de mentes inquietas u ociosas y marchan al olvido.

     Sin embargo, la Revelación, en toda su elocuencia, permanecerá como el faro bendito para los tiempos venideros del mañana, clareando rutas e iluminando conciencias en los rumbos de la Verdadera Vida.

Divaldo Pereira Franco
Después de la Tempestad. Juana de Angelis.

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" Todas las cosas que salen de ti, regresan a ti, así que no es necesario preocuparse por lo que vas a recibir, mejor preocúpate por lo que vas a dar".
( Autor desconocido )
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miércoles, 27 de enero de 2016

Mediumnidad y Locura




 ¿ La creencia en la Reencarnación, podría ser otra superstición más?

 Cuando analizamos este tema, podemos comprobar como no estamos ante una  superstición, sino ante una realidad demostrada por la ciencia y evidente a la razón..
  Si se estudia  seriamente el tema de la reencarnación,  en primer lugar se descubre que  es  un pilar básico  y común de muchas religiones en todo el mundo, pero además es  una realidad  ignorada y no tenida en cuenta en nuestras sociedades occidentales, tan influidas por el materialismo y por las profundas raíces sociales que las religiones que rechazan esta idea, han mantenido  a toda costa.  Y al profundizar en este hecho, vemos como  siendo  la existencia de los espíritus, una  realidad constatada por hombres de Ciencia, aunque ignorada  en occidente por cuestión de la religión dominante en estas latitudes,  cuando es admitida, se puede desprender de esta realidad  tras un análisis  y un razonamiento a la luz del conocimiento  espiritual, enseñado  por los propios espíritus ( el Espiritismo) a su Codificador Allan Kardec a través de diferentes mediumnidades, toda una filosofía absolutamente racional , sencilla y profunda, de carácter trascendente , moral y ético, que está basada no ya en una fe religiosa, sino en una realidad largamente demostrada y contrastada, aunque no reconocida por la Ciencia oficial, de carácter materialista, y  que además está avalada por una racionalidad y una lógica incontestables. De ahí se comprende el por qué  estos principios  asimilados y comprendidos,  pueden  mejorar nuestras vidas como Seres humanos por encima de lo que suponen las religiones a tal efecto, pues estas están solamente basadas en la fe dogmática, independiente de la razón  y carente  de bases demostradas de la ciencia experimental.
Es de subrayar que la filosofía  espiritualista  que de ella se desprende  ha podido resistir siempre los embates de la de la filosofía  materialista que se extiende por todas partes en nuestra época actual, cuando se la ha examinado con una mentalidad coherente y libre de prejuicios ni de  preconceptos, porque al apoyar el razonamiento  filosófico en esta Ley Natural, se suelen hallar respuestas a tantas y tantas preguntas que se encontraban sin solución. Esto tan asombroso nos lleva a intuir que nos encontramos no ya ante una simple teoría, sino ante una gran realidad que  sorprendentemente  ha sido tan largamente ocultada, ignorada  y desfigurada a través de las anteriores épocas humanas, pero  que  precisamente nos da  las  claves de las respuestas y soluciones a tantos problemas  que plantea  la vida humana.
Sabemos que este tema  ya ha sido investigado  muchas veces con resultados positivos   por personajes importantes y prestigiosos dentro del ámbito de las Ciencias  y a pesar de las naturales resistencias que la idea ha tenido a nivel de la propia ciencia oficial, cada vez son más los científicos  que la respaldan, porque muchos de sus reconocidos miembros, mediante sus métodos de comprobación y de investigación, han  podido confirmar la realidad de  esta ancestral creencia, que como ya  se ha dicho, está totalmente  demostrada.
Además es de señalar que a nivel popular esta idea está más divulgada y conocida de lo que  ha estado  nunca, así como otras leyes naturales y principios relacionados con  la reencarnación, tal como la ley de Causa y Efecto ( karma), la ley de afinidad, etc.
 Esto nos lleva a afirmar que, definitivamente, se puede descartar la idea como falsa o supersticiosa, aunque alrededor de esta realidad también es muy cierto que se han tejido infinidad de supersticiones, hijas de la ignorancia y de la fantasía.
- Jose Luis Martín-

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“Caracteriza al Espiritismo la ausencia total de ritualismo y que, teniendo como base de doctrina las leyes naturales, excluye racionalmente la idea de lo sobrenatural, del milagro y del poder del fetiche, talismán o amuleto”
                                     - Deodolindo Amorim-

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                                        SUICIDAS
“El espíritu de un suicida continúa ligado al cuerpo carnal que creía haber destruido; sufre lentamente todas las fases de la descomposición y las sensaciones dolorosas se multiplican en lugar de disminuir. Lejos de abreviar su padecimiento, lo prolonga indefinidamente; su malestar y su turbación persisten durante mucho tiempo después de la destrucción de la envoltura material. Le será preciso afrontar de nuevo las pruebas a las cuales creía escapar con su muerte y que eran el resultado de su pasado y, para ello, tendrá que sufrir una reencarnación más penosa que aquella de la cual quiso huir”.
León Denis

Obra: Después de la muerte.

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MEDIUMNIDAD Y LOCURA
Cómo distinguir límites y diferencias
Claudio C. Conti


Las personas que son acometidas de experiencias mediúmnicas pueden presentar pensamientos y sensaciones que, cuando no son debidamente identificados, debido a la falta de conocimiento del propio individuo, familiares y médicos, pueden culminar en consecuencias desastrosas. Nosotros aun tenemos la tendencia de analizar las situaciones bajo una óptica basada en los conceptos del siglo XIX, considerando todo como si fuera regido por las leyes de la Física Clásica. A esta tendencia, se acostumbra a denominar de “visión newtoniana”, pues es muy fácil para la mente humana, elaborar pensamientos sobre asuntos con los cuales estamos envueltos en nuestro día a día y objetos concretos, del tipo que podemos ver y sentir. Los conceptos de materia y espacio sufrieron cambios drásticos y es importante que también el ser humano sea visto en una connotación diferente: como  proceso dinámico, pues el no es sólo un conjunto de órganos materiales sometidos a reacciones químicas y procesos eléctricos.

Joanna de Ângelis, en el libro El Ser Consciente, dice que “Los avances de la Física Quántica, la Relatividad del Tiempo y del Espacio y la Teoría de la Inseguridad abrieron perspectivas psicológicas antes ni siquiera soñadas, teniéndose en cuenta el concepto del venir a ser” .Dice aunque “solamente cuando es estudiado en su plenitud – espíritu, periespíritu y materia – se pueden resolver todas las cuestiones y desafíos que lo compone…”.

Con estas consideraciones en mente, volvamos al asunto principal. 
Cuando una persona comienza a ingerir bebidas alcohólicas, después de algunos tragos surge una sensación peculiar.  
Antes aun del estado que se acostumbra a llamar “tonto”, la persona tiene la impresión de estar como fluctuando y parece que se encuentra fuera de la realidad. 
Fijemos nuestra atención en esta sensación.
Consideremos, ahora, una persona que, sin ingerir ninguna cantidad de alcohol, sea acometida, súbitamente, de una sensación muy parecida con la descrita arriba y que la
frecuencia con que ocurre va, gradualmente, aumentando. Después de algún tiempo, la sensación viene acompañada de pensamientos extraños, que no se consigue entender, pues se tiene la “seguridad” que tal pensamiento no le es propio. Con el paso del tiempo, estos pensamientos se vuelven más fuertemente establecidos en la mente, y la “seguridad” de antes volverse la “duda” de hoy. 
Varias explicaciones son elaboradas: estrés, cansancio, preocupación… El estrés es una buena elección: dolencia de moda, nada que unas vitaminas y descanso no resuelva. Sólo que no lo solucionó. Entonces se pasa a la terapia.
Las sensaciones son, ahora, también acompañadas de ciertas acciones y trayectos, más allá de actos y palabras sin una razón aparente. Ocurren cambios bruscos de humor sin motivo alguno. Deja de ser “estrés” para volverse “depresión”. 
La terapia no está ayudando mucho. Se hace necesaria alguna actitud más “fuerte”. Se inicia, entonces, el tratamiento con antidepresivos leves. Después de algún tiempo, la persona es también acometida de fuertes dolores de cabeza y luego aparecen convulsiones. Se aumenta, entonces, la dosis de los antidepresivos.

Por fin, considerado loco por aquellos que lo rodean, el individuo es relegado a los cuidados de una enfermera o clínica especializada. Según El Libro de los Médiums, “médium” sería la “persona que puede servir de intermediaria entre los Espíritus y los hombres”. Con todo, en menor o mayor escala, todos son médiums. Está claro que, en algunos, la mediumnidad se presenta de forma ostensiva, en cuanto que,
en otros, ocurre de forma sutil, imperceptible. Por tanto, todos están sujetos al asedio de espíritus desencarnados, pero, para el médium no educado, es como si mantuviese la puerta permanentemente abierta, sin vigilancia, pudiendo entrar cualquiera. 
La obsesión, que es la acción persistente de un espíritu sobre otro, comienza de forma imperceptible, y va aumentando gradualmente, tejiendo una tela en la que el individuo se enlaza. 
La literatura Espírita está repleta de libros tratando de obsesiones y desobsesiones, auxiliando a espíritus que se encuentran sumergidos a esta molestia aun tan común en estos días y que se presenta en las más variadas intensidades.
 Llegará el día en que todos los profesionales de la salud considerarán la obsesión como una de las causas de la locura y, aplicándose el tratamiento adecuado, el cuadro podrá revertirse, liberando no sólo al enfermo encarnado, sino también al enfermo desencarnado.

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Peligros de la mediumnidad             
 

En el desarrollo y puesta en práctica de cualquier mediumnidad, existen determinados peligros que es importante conocer de antemano antes de ejercerla, para estar prevenidos y atentos ante cualquier circunstancia que pueda acontecer. Algunos de estos peligros ya han sido mencionados en capítulos anteriores, y son aquellos que hacen referencia al mal uso de la mediumnidad, a la mediumnidad carente de conocimientos espirituales o desequilibrada psíquicamente. En estos casos el riesgo principal es caer en las redes del astral inferior, aquellos espíritus obsesores y perturbadores que engañarán al médium y a sus asistentes, llevándoles por caminos equivocados y alejados por completo de la moral cristiana que el espiritismo propone. Además de los riesgos mencionados, que sin duda perjudicarán sobremanera el progreso espiritual de aquellas facultades que los sufren, están también los riesgos físicos.

Es evidente, que cuando se trata con fuerzas negativas del astral inferior, la voluntad del médium va siendo cada vez más débil, subyugándola constantemente estas entidades de tal forma que pueden acceder con sus energías y fluidos groseros a la materia hasta tal punto de ocasionar graves dolencias físicas en las facultades. Estas dolencias físicas pueden comenzar por ser mentales, paulatinamente irán aprovechándose del desequilibrio del médium para trastornar y debilitar su razonamiento y sentido común. Pero también pueden ser dolencias físicas, pueden provocarles accidentes graves, trastornos internos de funcionamiento corporal, etc. Todo ello está al alcance de los espíritus de baja condición con los que tan cómodos y tan a gusto se sienten las mediumnidades propensas al fanatismo, la superstición o el endiosamiento. Pero sin duda, uno de los mayores peligros de la mediumnidad consiste en perder esa facultad que Dios le concedió para realizar el bien y progresar espiritualmente.

¿Se puede perder una mediumnidad, habiéndola concedido Dios para el progreso de un espíritu determinado? ¿Es posible el estancamiento de la mediumnidad y su entorpecimiento? ¿Si se llega a perder la mediumnidad, es posible recuperarla? Todas estas preguntas se responden bajo un razonamiento sencillo y lógico en la comprensión misma de lo que significa una facultad espiritual. Una mediumnidad es un compromiso espiritual que adquieren dos espíritus ante Dios para realizar un trabajo en la tierra. Uno de esos espíritus, encarnado, es el responsable de ejercerla adecuadamente, con altruismo y bondad, con conocimiento y sin fanatismo; el otro es el espíritu protector que le guiará, aconsejará y orientará acerca de todo lo preciso para el desarrollo y desenvolvimiento de la mediumnidad.

Tanto el uno como el otro son responsables ante Dios por sí mismos de la labor que han de realizar; si uno de ellos se vuelve atrás y no desea cumplir con esa altísima responsabilidad, estará incumpliendo lo prometido, pero no por ello el otro ha de hacer lo mismo. Este es el caso de muchas mediumnidades que se desvían del camino recto y, desoyendo los consejos de su protector, actúan de forma descontrolada, satisfaciendo sus necesidades materiales por encima de las espirituales, dando rienda suelta a los defectos morales por los que la parte negativa se filtra y actúa de forma sutil y eficaz. En estos casos el protector avisará repetidamente a la facultad del peligro que corre y de la necesidad de responsabilizarse en el ejercicio de su facultad; si llegado el momento esta facultad, desoyendo todo tipo de consejo sigue empeñada en sus actitudes negativas, el protector podrá solicitar a Dios la retirada de su compromiso, y si el Padre lo concede este espíritu quedará liberado de su responsabilidad, no así la materia que de forma automática perderá su facultad y la capacidad de ejercerla.

Esto ocurre muchas veces, y de ahí viene el desconcierto de grandes facultades que en su endiosamiento llegaron a fracasar por prescindir de sus protectores que son, al fin y al cabo los que les otorgan el poder extraordinario de cualquier mediumnidad. También puede ocurrir otra situación que suele darse con facilidad en las facultades de curación, y esta no es otra que, cuando aquella facultad actuando incorrectamente desoye los consejos de su protector, y este último, a pesar de todo decide
proseguir con su compromiso espiritual por el bien que puede hacer a otras personas que acuden a beneficiarse de esos fluidos sanadores. En este caso el protector cumple con su compromiso mientras que la persona con mediumnidad no lo nace, y por ello tendrá que dar cuenta el día de mañana, volviendo en una nueva existencia en condiciones más difíciles, donde tendrá que aprovechar mejor la facultad concedida, procurando no equivocarse de nuevo a fin de evitar el sufrimiento y entorpecimiento que tal circunstancia puede conllevarle.

Las facultades entorpecidas son aquellas que, renunciando a su responsabilidad no quieren realizar este compromiso, reniegan de él porque les supone molestia, incomodidad, sacrificio y renuncia personal, y al tratarse de facultades impuestas, en su gran mayoría, no poseen equilibrio suficiente que les permita salvaguardarse del acoso de las fuerzas negativas. En esa existencia sin duda sufrirán enormemente por esta circunstancia al rehusar cumplir el compromiso adquirido antes de encarnar. Como hemos comprobado, el mejor método para evitar riesgo alguno en las mediumnidades, es el que nos propone Allan Kardec en la codificación.

Una buena base moral y de conocimientos espirituales permite a cualquier facultad poder desarrollarse con éxito, sin entorpecimientos, aprovechando su existencia al máximo y progresando espiritualmente. Ejerciendo con amor, altruismo y responsabilidad la facultad mediúmnica, estaremos bajo el amparo de los espíritus de bien, que nos inspirarán y protegerán de cualquier riesgo de perturbación negativa, al propio tiempo que sublimaremos la alta responsabilidad que la mediumnidad conlleva, ofreciendo así, con nuestro ejemplo, el camino a seguir por los demás.

Antonio Lledó Flor

Revista "Amor, paz y caridad" 
   
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