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miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿ Qué es la terapia de la Reencarnación?.-




Colavida
Este método terapeútico resulta ser un gran descubrimiento científico debido al investigador español Fernández Colavida, que demuestra la hipótesis de la Reencarnación, aunque no es este el principal objetivo, sino que lo es el de la curación de traumas, complejos y fobias que no se han solucionado antes por otros métodos. Anteriormente, en el año 1.966 , esta técnica ya había sido experimentada y confirmada por el Dr. Morris Netherton.

Consiste en poner al sujeto bajo hipnosis y retroceder los recuerdos vividos de su mente en el tiempo hasta llegar a alcanzar etapas anteriores a su actual identidad personal. Mediante trance hipnótico se hace regresar la memoria del individuo en el tiempo, a través de un proceso libre y consciente de asociación de ideas y recuerdos, reviviendo experiencias lejanas en el tiempo de su actual existencia, hasta llegar al momento de su nacimiento; llegado a ese punto, se continúa retrocediendo en la memoria de tiempos anteriores hasta que el sujeto comienza a experimentar otras vivencias deferentes, con conocimientos y experiencias extraños que desconocía en su vida actual, llegando finalmente de este modo, hasta el origen y la causa del problema que le afectaba y que se encontraba en alguna situación ocurrida en algún episodio de una vida anterior.
Cuando se hace una regresión a una vida pasada, no se está viajando al pasado, sino que este se hace presente debido al sufrimiento traumático que se determina en el sujeto. Regresar a la infancia, a la vida fetal o a vidas humanas anteriores, supone conducir la consciencia ante unos recuerdos perdidos en lo mas profundo del Ser humano que en estado normal de vigilia no tiene acceso a ellos y que esa circunstancia se hacen muy presentes.
Mediante esta técnica terapeútica se relaja profundamente al sujeto hasta hacerle bajar sus ritmos cerebrales a seis o siete ciclos por segundo, que corresponden al nivel mental Theta, en el cual no se produce una total pérdida de conciencia.
Durante las regresiones, a veces los pacientes se ven afectados físicamente por el suceso o tragedia que reviven, tal como experimentando dolores, punzadas, inflamaciones, molestias de cualquier zona del cuerpo, etc, relacionadas con alguna causa traumática anterior como origen de las mismas, o con la clase de muerte que tuvo. Inclusive, a veces, estos síntomas físicos comienzan a manifestarse aun antes de vivenciar los hechos del pasado, pero sin embargo una vez alcanzados y vividos de nuevo como causas conscientes, cesan los efectos correspondientes.
Los resultados de esta terapia y su rapidez suelen ser muy superiores a los obtenidos con otros tratamientos psicológicos o farmacológicos.

- Jose Luis Martín-
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 FELICES Y DESDICHADOS


En todo lugar observamos contrastes que nos aleccionan.. .. 
Circunstancias felices generan muchas veces grandes tormentos en el futuro, por no haber sabido emplear con criterio, tales momentos favorables que nos fueron concedidos. Aquí y allá surgen,
 innumerables veces, los felices- desdichados que se arrojan en los
 equívocos y los desdichados-felices que se elevan con las 
dificultades de las prueba.
Sócrates, considerado un desdichado, es el padre de la filosofía.
Anitos, imaginando feliz, todavía hoy el mundo lo sigue recordando como un verdugo.
Jesús, supuesto un desdichado, es el renovador de la Tierra.
Barrabás, tenido`por feliz, hasta ahora los hombres lo siguen conceptuando como un malhechor.
                                                           *****
Apliquemos el entendimiento espírita en los acontencimientos cotidianos y verifiquemos que los felices y los desdichados no están calificados por la riqueza o la indigencia que los rodeó exteriormente.  Son y serán siempre aquellos que, en cualquier circunstancia, construyen la felicidad o la desdicha de los demás, puesto que las leyes de la vida determinan que el hombre sea puesto a prueba por el hombre y especifican, además que la felicidad o la desdicha provocadas por alguien en los senderos ajenos, ellas vuelven, matemáticamente, hacia quien las ocasionó.
Emmanuel.- Medium Francisco Cándido Xavier. 
Comentario  .En Memorias del Padre Germán tenemos el relato de un espíritu, que una vez inclinado al bien, dice al Padre German, que bueno es ser bueno, ya sentía en su espíritu la dulzura del amor, que la luz nos guíe, para que dominando nuestras imperfecciones, seamos  constructores de felicidad.
Con respeto y amor
Marco Antuan      
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Algunas cuestiones sobre las regresiones a vidas
anteriores




¿ A qué se podrían deber las molestias físicas 
relacionadas con las vidas anteriores que
 pueden aparecer durante la regresión
 hipnótica ?

Este curioso fenómeno, se debe generalmente 
a que el Periespíritu, funciona a modo de 
Cliché o negativo fotográfico de nuestros cuerpos físicos, almacenando en 
sí mismo las vivencias, emociones y traumas físicos y psíquicos que 
sufrimos en cada existencia. A su vez, el cuerpo físico con respecto al 
Periespíritu, funciona como un drenaje por el que el Cuerpo Espiritual, 
elimina, refleja y expulsa fuera de sí, aquello que le molesta o le hace sufrir,
 cumpliendo así una necesidad para continuar sl proceso de su evolución. 
Esto le supone al cuerpo físico una función trascendente y muy importante 
que es imprescindible al Periespíritu en sus primeras fases evolutivas.

         A veces las vivencias experimentadas son tan fuertes, que el sujeto con el que
       se experimenta esta terapia, las revive con una notable intensidad emotiva,
       experimentando los pensamientos y hechos de una pasada personalidad, e incluso
       hasta, a veces, llegan a percibir olores, sensaciones, sonidos y visiones desde una 
       identidad extraña que se manifiesta durante el estado hipnótico pero con la que se 
       siente identificado durante su trance hipnótico.
- Jose Luis Martín-

Estos fenómenos comprenden un cambio de conciencia y en la memoria, una 
susceptibilidad incrementada a la sugestión y la aparición de respuestas e ideas 
que no son familiares al sujeto de la experiencia en su estado psíquico habitual.”
  • British Medical Associatión (1.955)
     ¿Existe alguna evidencia de que el recuerdo bajo hipnosis sea real?
    
      Existen numerosas evidencias que acreditan una incuestionable realidad de la 
     existencia del alma y su reencarnación.
Una de las mas sorprendentes y definitivas evidencias de que la regresión a una 
vida anterior, y por lo tanto de la existencia del alma humana y su reencarnación, 
es un fenómeno absolutamente real, la tenemos en los casos en los que se realiza la 
regresión hipnótica a personas ciegas de nacimiento, y que al llegar al recuerdo de 
alguna vida anterior, describen luminosidades , colores y aspectos que solamente 
 una persona con visión física normal, ha podido ver en algún momento de su vida;
 ¿De dónde si no habrían podido esos ciegos describir la vista y apreciación de luces, 
 formas, colores y tonos?. Esto , sin duda, evidencia rotundamente la realidad en 
cuanto al funcionamiento de la hipnosis, así como de la existencia del espíritu y de 
su reencarnación.
- José Luis Martín-

Entre otros, la hipnosis puede provocar o suprimir fenómenos como la 
anestesia, total o parcial, la parálisis, con iguales características, la rigidez 
muscular, asimismo total o localizada, así como provocar modificaciones 
vasomotoras”.
  • British Medical Association (1.955)
¿Qué clases de recuerdos se experimentan bajo regresión hipnótica ?.-

        Con la regresión hipnótica a vidas pasadas se alcanzan profundos y remotos 
registros de la memoria oculta con detalles de los hechos generales que encierran una
 vieja profunda huella emocional en el psiquismo del sujeto. En este estado, los 
detalles concretos o intrascendentes de memoria y los intelectivos apenas son 
recordados  vagamente, tal como sucede con el recuerdo de fechas, cifras, etc.

En ese estado, no es que el sujeto recuerde unos hechos de su pasado, sino que los
 revive emocionalmente por el aspecto impactante de unos acontecimientos mas o 
menos traumáticos vividos en alguna vida anterior, pero sin embargo, tal como ya 
hemos señalado,no sucede así con el recuerdo de datos concretos e inconsecuentes 
 de una memoria fría o racional.
- Jose Luis Martín-

Una de las teorías mas antiguas y respetables es la que ve en el hipnotismo una 
modificación del estado de sueño.”
-Dr. H.J.Eysenck -

lunes, 18 de noviembre de 2013

LOS TIEMPOS HAN LLEGADO



Queridos lectores: Resulta evidente que aunque muchas veces no tomamos conciencia de ello, ahora, actualmente, nos encontramos, de pleno, inmersos en una época que desde muy antíguo es conocida como "final de los tiempos" o cambio de ciclo evolutivo de la Humanidad.

Por el fruto se conoce al árbol, y los frutos de esta  época de transición que vivimos, con arreglo a lo profetizado por Jesús de Nazaret, concuerda plenamente con la Ley de Evolución general, que afecta a todos los espíritus y a todos los mundos que pueblan el universo. Esto se evidencia por: Cambios climáticos, en parte causados por la contaminación generada por el hombre, destruyendo la capa de ozono que nos protege de las radiaciones que nos llegan del espacio cósmico, y sobre todo por la progresiva verticalización del eje de la Tierra.O sea, cambios de configuración física y climática del planeta que nos acoge.

Simultáneamente, las amenazas permanentes de guerras y de autodestrucción, parece que no solo no terminan, sino que aumentan cada día. Muchos se dirán que guerras siempre han habido. De acuerdo en ello, pero el ser humano jamás ha tenido la capacidad de autodestrucción  planetaria que tiene ahora.
 
Todos conocemos que el llamado final de los tiempos, es el final de una etapa planetaria importante, pero en realidad no es el final de un mundo que debe continuar su evolución, con arreglo a lo establecido por el Padre. Este mundo nuestro permanecerá, aunque sus condiciones físicas y climáticas cambien a situaciones tal vez inimaginables, y el que nosotros experimentemos nuevas existencias humanas en  este mundo  , una vez transformado, o en otros similares a este  pero en estado  primitivo, no depende nada más que de nosotros mismos  según  el esfuerzo que hagamos por clasificarnos aptos para
progresar en una u otra clase de mundos.
 
 Estamos viendo cumplirse aquellas profecías y vaticinios que desde hace ya algunas décadas, nos advertían de lo inminente, y por fin, según tantos síntomas, los tiempos han llegado. Pero tengamos presente que en este mundo nuestro tan convulso, social y físicamente, lo peor creo que está aún por venir. Jesús advirtió que  en los momentos finales, sería tal el sufrimiento que los vivos envidiaríamos a los muertos y que si la Misericordia divina no acortase esos días, nadie sobreviviría.

Pero que nadie se preocupe ante esta oscura perspectiva, pues en cualquier caso, estamos convencidos de que somos seres eternos, llamados a seguir nuestro proceso de perfección evolutiva, en este mundo o en otros muchos de los existentes en el universo infinito. To esto forma parte de las experiencias que aún debemos de pasar y a las que nos hemos comprometido desde antes de nacer en esta época. Tengamos clara conciencia de que estamos aquí en estos momentos, no porque nos haya tocado, sino que es por algo y para algo. Nos debemos esforzar en fortalecernos espiritualmente cada día más, y sobre todos estar muy unidos en la fe y la oración, sabiendo que unidos a Jesús y a la Voluntad del Padre, podremos ver nacer, si no en esta existencia, en otra, ese nuevo mundo que al lado de este será como la tierra prometida alcanzada tras una larga travesía por el desierto que es este mundo de expiaciones que aún habitamos.

Desde el lugar en donde físicamente Dios me ha colocado, os envío a todos mi mejor vibración de amor.

Que el Padre nos bendiga a todos cada día: Jose Luis

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COLONIA NUESTRO HOGAR  ( "NOSSO LAR") 
    Colonia de transición, entre "millares" de colonias de esa
naturaleza, y diversas entre si, en cuanto a los pormenores de orga-
nización, que rodean  a la  Tierra.
                    
Do livro: "ILUMINURAS" lição, 56 -Emmanues/Chico Xavier.



LECCIONES DE “NOSSO LAR”

"Nosso Lar" debe ser la obra más leída entre las psicografiadas por Chico Xavier. Por lo menos es la más vendida: Ya superó la cantidad de un millón setecientos mil ejemplares. Como trae las primeras y consistentes narrativas sobre las realidades después de la muerte, constituye un compendio de lecciones fundamentales, que se extienden a los demás libros de André Luiz. Pero, si muchos leyeron ya " Nuestro Hogar", no todos comprendieron sus lecciones y menos aún consiguieron pasar de la comprensión teórica a la vivencia práctica. Por eso, conviene aún mucha lectura y reflexión.
Son muchas las lecciones de "Nosso Lar", pero nos llamaron más la atención los capítulos 34, 35 y 36. En  el capítulo 34 André Luiz narra su primera experiencia de asistencia a espíriitus recién llegados del Umbral. Cuenta el diálogo con una señora latifundista y esclavista, que expresó el alivio de haber dejado lo que ella creía ser el Purgatorio que su religión le enseñó. Ella había sido católica y siempre se confesó con el Padre Amancio y procuró ser fiel a la Iglesia. Pero en el ejercicio de sus actividades señoriales consideraba "natural" la esclavitud y nunca pensó  de terminar a los negreros la imposición de disciplinas a los esclavos, aunque en algunos casos costase la salud y aun la vida de los infelices o en comercializar a parte de ellos, aunque el precio también fuese  la separación de padres, madre e hijos. Finalmente esta era la regla del juego social, tanto que los obispos y padres también tenían esclavos, como ella recordó. Con todo, esa vida "normal" le costó cerca de cincuenta años de padecimientos en las regiones umbralinas....

En el  capítulo 35 está el reencuentro de André Luiz con Silveira, un señor que contrajo deudas con el padre del autor y fue cobrado sin compasión , habiendo fallado en su pago. La intransigencia del padre en la conducción de los negocios fue apoyada por André Luiz, aun joven, pero contó con la oposición de su madre, que intercedió,sin suerte, en favor del deudor. Es de notar que en la época en que la narración fue escrita,la condescendiente madre de André Luiz se encontraba en la dimensión superior a la Colonia Nuestro Hogar, en cuanto su padre aun padecía las marcas de la vida en el umbral.  

Pero, nada más "natural" de lo que la implacable cobranza de deudas: el SPC cuenta millones de inscritos, los fórums reúnen millares de actos de ejecución, donde incluso se incluyen como autoras empresas mantenidas o dirigidas por personas donde incluso se incluyen como autoras a empresas mantenidas o dirigidas por personas o instituciones que se llaman cristianas.

Por lo que narró André Luiz, se percibe que tanto en la esclavitud como en el
A. Luiz
capitalismo, las reglas sociales tuvieron y tienen un importante papel en la determinación del comportaamiento de hombres y mujeres y, consecuentemente, de su destino espiritual. La mayor parte de las personas comete errores mas o menos graves, no porque estén trasgrediendo normas sociales, sino porque se comportaron como ciudadanos ejemplares, fieles cumplidores del ordenamiento jurídico y de las costumbres, incluso aquellos que los dogmas eclesiales recomiendan, aprueban y sancionan. Pero se debe reconocer que estas conductas están totalmente apartadas de las enseñanzas de Jesús. Al final, bastaría a la mujer  esclavista, o al padre de André Luiz o a cualquiera de nosotros, una lectura sistemática de los Evangelios para encontrar orientaciones precisas sobre el perdón incondicional y tantas otras enseñanzas preciosas y, fundamentalmente, el ejercicio del amor al prójimo como orientación básica.


En el capítulo 36 la madre de André Luiz orienta al hijo y a todos nosotros, sobre la conducta que debe prevalecer: no basta el no hacer el mal, sino que es necesario estar permanentemente en la realización del bien, pues nuestros pasos evolutivos dependen antes que nada, de nuestra capacidad de darnos al prójimo. Luego, es preciso entender que no es "natural" que una persona en edad productiva, estar desempleada y muchas veces bajo la acción de acreedores implacables.

Debemos reconocer  las menguadas condiciones de vivienda, alimentación, higiene, vestuario y otras en que viven las personas desfavorecidas y aún, la insuficiente atención a la salud, el coste elevado del trasporte, la precariedad del sistema de educación, en fin, todas las acciones que se deducen en un  orden social cuya lógica es la acumulación de rentas y riquezas de unos pocos, en detrimento de la mayoría. Eso no es "natural" ni es inevitable. Fue la historia humana la que nos trajo hasta aquí y ella puede ser modificada, desde que sea ampliada conscientemente en esta dirección. Los espíritas en general, saben de eso y algunos hasta son reconocidos por las acciones asistenciales en que se desenvuelven. Queda saber si estamos haciendo todo lo que podemos y debemos ante las circunstancias o si más tarde, después de la muerte, en la continuación de la vida sin fin, lamentaremos no haber hecho lo que es preciso, como demuestran las lecciones de " Nuestro Hogar"
- Jorge hessen-
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                                                   LLAMAS

Así  como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen, y crece por sus propios medios, el hombre se engrandece con todas  sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.

F. William Robertson -

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Mi Religión



AMBIENTE  CASERO
André Luiz
Orden, trabajo, caridad, benevolencia, comprensión, comienzan dentro de casa...
La parentela es un campo de aproximación, jamás cautivo.
Aprendamos a oír sin interrumpir a los que hablan en la mesa doméstica, a fin de que podamos escuchar con seguridad las lecciones de la vida.
El hogar  es un punto de reposo y recuperación, nunca un muestrario de muebles y filigranas, con cuanto pueda y deba ser decorado con distinción y buen gusto, tanto como sea posible.
Quien practica el derroche, no reclame si llegase a la penuria.
Benditos cuantos se dedican a vivir sin incomodar a los que le comparten su experiencia. 
Evite las bromas de mal gusto que, no es raro que conduzcan al desastre o la muerte prematura.
El trabajo digno es la cobertura de su independencia.
Aconseje al niño y ayúdelo en su formación espiritual, que eso es obligación de quien orienta, pero respete a los adultos en sus elecciones, porque los adultos son responsables y deben ser libres en las própias acciones, tanto como usted desea ser libre en sus idéas y emprendimientos.
Si usted no sabe tolerar, entender, bendecir o ser útil a ocho o diez personas del nido doméstico, ¿de que modo cumplirá sus ideales y compromisos de elevación en las áreas de la Humanidad?. Muchos crímenes y muchos suicidios son llevados a efecto con el pretexto de homenajear cariño y dedicación en el mundo familiar.
(Del libro “Señal Verde”, André Luiz, Francisco Candido Xavier)


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Raul Teixeira

Añoranzas de un niño


¡Ah, madre mía, cuánta añoranza! Partiste hace cincuenta y tres años y aún me veo un niño llorando tu ausencia.

Tenía poco más de cuatro años cuando partiste, dejando a mi padre en la viudez y yo en la orfandad.

Tu ausencia desencadenó en mi vida profundas alteraciones.

No fue solamente el cariño de madre que me faltó. También dejé la casa que era mi hogar, para vivir con mi abuela y mi madrina.

Todo cambió. El infarto que te quitó la vida física, frustró mis sueños de niño despreocupado.

Mientras todos los colegas de mi clase reclamaban de sus madres, yo reclamaba solamente la ausencia de madre.

Te busqué en muchas madres, intentando encontrar a alguien que me diera el cariño maternal que yo idealizaba.

En una madre, que me recibía en su hogar los fines de semana junto a su propio hijo, percibía que había demasiada disciplina.

Deseaba comer huevos, muchos huevos, pues de niño me gustaba mucho saborear las yemas blandas.

Sin embargo, en aquella casa había una regla: allí nadie podía comer más de uno.

Uno solamente. No porque no los hubiese o fuesen escasos, pero porque la señora tenía miedo de un tal de colesterol.

No podía comprender, pero sabía que aquella no podría ser mi madre. Porque mi madre permitiría que mi voluntad de niño goloso fuese satisfecha.

En otra, que me acogió en un alegre día de fiesta, pensé encontrar la madre anhelada.

Sin embargo, cuando deseé un tiempo libre para un descanso, comprendí que allí había otra regla: el trabajo.

Y trabajo pesado: limpiar la maleza del terreno. Y mi memoria de niño recuerda que era inmenso, casi interminable.

Con certeza, mi madre me dejaría descansar, gozar del ocio y aún me mimaría en sus brazos por un largo tiempo.

Ah, madre mía, cuanta añoranza en los días de fiestas en la escuela, cuando comparecían todas las madres, menos la mía; en las victorias escolares, en las celebraciones de mención de honor que otras madres conmemoraban aplaudiendo a sus hijos, menos la mía; en las festividades del Día de la Madre, cuando todos confeccionaban tarjetas, regalos para sus madres y las sorprendían, menos yo.

Cómo deseé tus abrazos. Cuántas noches lloré tu ausencia.

Aprendí que la vida continuaba, más allá del portal de la muerte. Pero, si así era, ¿por qué no venías abrazarme, rompiendo la barrera entre el mundo invisible y el material?

Sí, tuve el cariño de la abuela, que me reconfortó. Pero yo quería un regazo de madre.

Mi abuela hacía todo lo que podía, en el cansancio de sus años y en las condiciones que disponía.

Yo deseaba comer pan con mantequilla y queso. Mi abuela decía que debía escoger uno u otro.

Yo pensaba: Si fuese mi madre yo podría comer a los dos.

Te idealicé siempre más bella y más tierna que el grabado en mis propios recuerdos.

Te esperé a cada día y en todas las noches de mí crecer en soledad, venciendo los años de la niñez, de la adolescencia, de la juventud.

Entonces, transcurridos cincuenta y tres años surges para mí, atestiguando de la vida que no muere y del afecto que no fenece.

Surges bella, culta y sabia utilizándote de mi mediumnidad para transmitir tus mensajes.

Y lo que escribes por mis manos, para mí, tu hijo y para los hijos de todas las madres, lenifica el dolor de mi añoranza siempre presente.
 
Entonces, agradezco a Dios por tu ausencia del ayer, que me dio fortaleza moral; y por tu presencia junto a mí, en las horas del hoy, cuando señalas derroteros de luz que brotan de mis manos. 

Dios, gracias por mi madre.


 Redacción del Momento Espírita, con base en hechos de la vida del orador espírita Raul Teixeira.

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             MI RELIGIÓN.


 
Asistiendo a una entrevista en un programa de televisión, registramos un hecho interesante.
El reportero estaba entrevistando a un ex jugador de fútbol que fue contemporáneo  de Pele, Garrincha, y otros maestros del deporte.
La entrevista transcurría de forma agradable, pues el reportero conducía la conversación haciendo correlación entre  el fútbol y la vida cotidiana.
En varios momentos el entrevistado dejo trasparecer su buena conducta ante la vida.
Era un jugador ejemplar; un esposo dedicado y fiel; un padre amable y  compañero; no era dado a orgías y borracheras, fue siempre muy apreciado por sus colegas de profesión.
En cada ítem de esos, el reportero preguntaba, ¿”Por qué actúa usted así?  Y el respondía: “es por causa de mi religión”
Los valores expresados por el deportista causaban agradable impresión al tele espectador.
 Su ejemplo de vida ciertamente despertó la  curiosidad de muchos, para saber cuál era la religión que el profesaba.
El reportero, como que captando la curiosidad general, hizo la pregunta tan esperada: “¿Cuál es tu religión”?
Para sorpresa de todos, el ex jugador dijo convencido: “mi  religión, es que yo no tengo religión. Como sé que mi vida a acabar en el túmulo, quiero dejar para mis familiares una buena imagen, un buen ejemplo.
Lo que más me impresionó en la exposición de aquel hombre, fue su disposición firme de ser honrado, noble, digno, aun mismo  creyendo que su vida acababa en el túmulo.
Podemos decir que su ejemplo debe provocar serias reflexiones en aquellos que profesan  una religión, que creen en la inmortalidad del alma, que tienen fe en Dios, y no actúan como tal.
Algunos aseguran, sinceramente, que el hecho de seguir esta o aquella religión, basta para que tengan su felicidad futura garantizada. Para que tengan un lugar de destaque en el más allá.
No en tanto, podemos afirmar, sin sombra de dudas, que lo que importa para las leyes divinas, no es la bandera religiosa que se ostenta, más si las obras realizadas.
Las leyes de Dios darán a cada uno según sus obras. Nada más. Nada menos. Si así no fuese, no sería justo. Y Dios es suprema justicia.
La religión, por tanto, es un medio para que se logre un fin, que es el perfeccionamiento del ser humano.
Si la misión de las religiones es ocuparse con el alma,  conduciéndolas a Dios, podemos concluir que la mejor religión es la que mayor número de hombres de bien hace, y menos hipócritas.
Si la persona tiene buena índole vincularse a esta o aquella religión, no dejará de entrar en los cielos, pues el reino de los cielos, como afirmo Jesús, está dentro de nosotros, y no fuera.
En el caso del ex jugador, su religión es su propia conciencia. Y su conciencia es una brújula segura.
De todo esto podemos concluir que más importante  que tener una religión, es ser un hombre de bien.
No queremos decir con esto que no existan  y no existirán hombres de bien  en el seno de las religiones, eso no.
La historia registró y aun registra grandes hombres en el medio religioso. Hombres libres por amar a  todos, sin barreras ni preconceptos.
El hombre verdaderamente libre y bueno entiende que nosotros somos todos hijos de Dios.
Cuando practiquemos el amor al prójimo  a nosotros mismos cumpliremos  nuestro objetivo en la Tierra.
Una gran familia; una familia que se abraza más, y sabe respetar a todos independientes del credo, raza y condición social.
 Cuando el amor norteé nuestras vidas, no precisaremos luchar más y matar en nombre  de Dios. Estaremos más fuertes para enfrentar otros tipos de desafíos; respiraremos aires de paz y unión.
Piense en eso
Procure  ser mejor hoy que mañana y mejor mañana, de lo que está siendo hoy.
Sea un hombre de bien, intentando acertar el máximo que pueda para que, cuando alguien le pregunte cual es su religión, usted pueda responder: “mi religión es el amor.”
¡Piense en eso!

Equipo de redacción de Momento Espírita



lunes, 4 de noviembre de 2013

La crisis de la muerte. Caso 12º


Ernesto Bozzano

                                                                 *******************

En el episodio siguiente, no se encuentran descripciones de detalles nuevos sobre la crisis de la muerte, pero se encuentran anotaciones instructivas sobre la naturaleza de la personalidad integral inconsciente y sobre la dificultad que un Espíritu experimenta para comunicarse con los vivos, a través de los médiums. Esta narración la extraigo de un libro titulado: Blaire´s Letters, communicated by James Blaire Williams to his mother. (Cartas de Blaire, escritas por James Blaire Williams a su madre.) La madre del autor de las cartas (muerto a los 30 años en 1918) comienza por decir que no pudiéndose consolar de la muerte de su único hijo, deseó ponerse en comunicación mediúmnica con él. Con este fin, le aconsejaron que fuese a la dirección del “British College of Psychical Science”.

Fue, en la sede de esa importante institución, que ella llegó a experimentar sucesivamente con cuatro de los mejores médiums, obteniendo a través de ellos numerosas pruebas de identificación personal de su hijo, pruebas revestidas de alto valor acumulativo, ya que provenían de cuatro médiums diferentes, que la desconocían por completo. Por uno de ellos, una señora dotada de la facultad para escribir automáticamente, recibió de su hijos la serie de mensajes, contenidos en el libro, que nos ocupan. De lo que concierne al tema que constituye el objeto de este estudio, el difunto habla rápidamente, en cuatro puntos diferentes de su comunicado. Lo hace, primeramente, en la víspera del aniversario de su muerte, escribiendo:

Guardé un profundo recuerdo de lo que experimenté en aquel día, víspera de mi muerte. Sentía que me hundía lenta e inexorablemente en un abismo; no conseguía distinguir a las personas que se me acercaban, el medio se iba tornando para mí cada vez más sombrío. Percibía que estaba en condiciones extrañas, inexplicables, indescriptibles. No comprendía lo que estaba pasando, el porqué estaba metido en la cama. Me perturbaba profundamente la idea de los sufrimientos que habrían de terminar por aniquilar aquel cuerpo. Sin embargo no me sentía enfermo. No me encontraba en estado de comprender la situación. Veía a mi madre nítidamente y quería hacerla saber que no me encontraba enfermo. (Pag.86) En la pág.97, el difunto vuelve a la misma cuestión, en los siguientes términos: Mi muerte se dio bruscamente, mientras me encontraba en estado de inconsciencia. Cuando desperté, pensé enseguida en mi madre y me pareció estar con ella. Sentía la grandeza de su dolor exactamente como si me encontrase a su lado. El recuerdo de mi madre ocupaba enteramente mi mente...

Al principio quedé aterrorizado. Me invadía un sentimiento de desoladora impotencia, como si hubiese perdido todas las energías. En compensación era dichoso por haberme vuelto ligero, ligero; pero, al mismo tiempo, experimentaba la impresión de que una cosa inmensa, inconmensurable, me rodeaba.; no llegaba a distinguir claramente el lugar donde me encontraba. Era una situación para enloquecer. A veces me asaltaba la idea de que todavía estaba enfermo en mi cama. Luego me invadía un sentimiento de desolación impotente. Después sentía millares de ruidos diferentes resonar a mi alrededor, acabando por fundirse en un solo vocerío. Mientras esto pasaba no conseguía ver a los entes amados que deberían rodearme. Percibía que no estaba solo; más bien al contrario, me parecía estar rodeado por una multitud de seres, que no llegaba a divisar. Sentía el aire saturado de elementos vitales; pero, personalmente, me sentía disminuido y casi muerto, desde el punto de vista sensorial. Me parecía que ese estado duraba desde hacía mucho tiempo; en realidad debió ser de corta duración.

En todo caso era un estado bastante penoso. A pesar de todo, reconozco ahora que fui liberado del cuerpo con relativa facilidad y pienso que los que mueren de súbito deben sufrir más. Como ya dije, creo que el período de desorientación y de pena no fue para mí de larga duración. De todos modos, es cierto que, cuando está en la segunda esfera, el Espíritu atraviesa un período de inconsciencia, seguido de otro período de semi inconsciencia, que no es la existencia espiritual, y en el cual el espíritu ignora esta existencia.. Mientras que permanecí en ese estado, no conseguí entrar en comunicación con mi madre; me sentía como tanteando en las tinieblas, buscándola, sin jamás tener la certeza de estar cerca de ella. Mi pasaje para la tercera esfera ocasionó un súbito y maravilloso cambio. Me sentí enteramente despierto, exuberante de vitalidad, consciente de encontrarme en el mundo espiritual. Encontré entonces natural que viniese a mi encuentro mi padre, que me puso inmediatamente al corriente de lo que me sucediera. Me acuerdo de la viva impresión que experimenté al hallarlo, tan cambiado en su aspecto. Me acogió como a un hermano, como a un amigo querido. Hablamos largamente de ti, mamá. Le dije que era mi intención ir a visitarte, costase lo que costase. El me respondió que había oído decir que la cosa era posible, aunque nunca la hubiese intentado. Procuré informarme a este respecto, después de que intenté penetrar en el medio terrestre.

Te aseguro mamá que los primeros intentos exigen grandísimo esfuerzo. Estamos obligados a encoger nuestras mentes, poniéndolas dentro de límites tan apretados que nos hieren. O, con más precisión, no nos hieren, pero es extremadamente difícil hacerlo. Todavía ahora, cuando me comunico contigo, me siento en las condiciones de un vivo sumergido en el agua. En la pág. 105, el difunto retoma el tema de la crisis de la muerte diciendo: Esta noche, quiero intentar hacerte comprender lo que significa encontrarse uno de repente sin cuerpo... Mi primera impresión fue la conciencia de tener simultáneamente presentes la memoria de una inmensidad de recuerdos de cosas diferentes. Deduje que este hecho singular debía ser atribuido a una especie de sueño provocado por la fiebre. Constaté, en seguida, que ya no tenía ninguna idea del tiempo, no consiguiendo hacerme un concepto exacto de mi pasado, de mi presente y de mi futuro. En efecto, esas categorías de vuestro tiempo se me presentaban en la mente de manera simultánea. A este propósito me abstengo de informar a mamá de su futuro, aunque yo sepa exactamente lo que el futuro le reserva. En tales condiciones, debéis comprender que, con esa inmensa expansión de las facultades de la inteligencia, no es fácil encontrar, en nuestros recuerdos, un dato concreto, muchas veces insignificante, a cuyo respecto los vivos nos interrogan. Ya voy comenzando a quedarme menos embarazado cuando me dirigen preguntas de esa naturaleza; pero al principio era incapaz de responder a cualquier pregunta. Aparte de eso, no olvidéis que, cuando vengo aquí, estoy obligado a comprimir mi mente, hasta el punto de reducirla a las proporciones apocadas de los vivos. Se debe deducir que, cuando me interrogan sobre mi pasado, no consigo aclararme sino es retomando momentáneamente mis condiciones espirituales de expansión intelectual, para, seguidamente, comprimir de nuevo mi mente, hasta reducirla a las proporciones humanas y encontrarme así en la situación de emplear inauditos esfuerzos para acordarme de la respuesta que formulé en el estado de libre expansión espiritual y que luego olvidé, o casi, en el estado de mentalidad reducida para las necesidades del momento... Procuré conocer cual era el estado de mi Espíritu, cuando me hallaba aprisionado o disminuido en el cuerpo. He aquí el resultado: verifiqué que el cuerpo se puede comparar a una ropa muy ajustada, de la que el Espíritu se reviste; se trata, sin embargo, de una ropa que no contiene más que una parte esencial del Espíritu, por lo que la otra parte, que con mucho es la más importante de nuestra personalidad espiritual, se conserva en estado latente, casi inconsciente, en las profundidades de nuestra subconsciencia: Pero, cuando el Espíritu se desembaraza del cuerpo, las cosas cambian de aspecto; la parte latente despierta con plena eficacia; realizando todos los poderes. Es una sensación maravillosa y deliciosa para los Espíritus desencarnados... (Pág. 116.)

No hace falta que nos extendamos en este caso, pero señalemos que esta última afirmación del difunto, autor del mensaje, es perfectamente conforme a lo que ya fue observado en el mundo de los vivos, en todos los tiempos y en todos los pueblos, esto es: que, en la subconsciencia humana, existen, en estado latente, maravillosas facultades paranormales, capaces de rebasar el pasado, el presente y el futuro, sin ninguna limitación de tiempo ni de espacio. Y el hecho de que, en la existencia corporal, esas facultades solo emerjan, cual centellas fugaces, bajo condiciones de estar el vivo sumergido en una fase cualquiera del sueño: natural, sonambúlico, hipnótico, mediúmnico, provocado por drogas narcóticas; o, también, en una fase de ausencia psíquica, como en el éxtasis, en el síncope, en la catalepsia, en el coma y en el período pre-agónico, esto es, solamente bajo la condición de que el vivo se encuentre en estado de desencarnación parcial del espíritu – este hecho, digo, concuerda muy bien con la afirmación del difunto, transcrita arriba, según la cual las facultades paranormales en cuestión constituyen los sentidos de la existencia espiritual, que se conservan en estado latente en la subconsciencia humana, esperando únicamente, para emerger y manifestarse con toda eficacia, que el estado de desencarnación del Espíritu ya no sea inicial o transitorio, sino total y definitivo.

Para resumir: después de la crisis de la muerte. Estos hechos parecen constituir verdades fundamentales y, al mismo tiempo, elementales, de las doctrinas metapsíquicas; verdades que se encuentran irrebatiblemente fundamentadas en la observación directa del gran número de fenómenos, examinados por el método científico de análisis comparado y de la convergencia de las pruebas. Mientras tanto, muy difícil es vencer, a este respecto, la resistencia de algunos investigadores eminentes que, no queriendo, o no pudiendo renunciar a la concepción materialista del Universo, prefieren interpretar de esa manera el hecho perturbador de que existen latentes, en la subconsciencia humana, facultades paranormales independientes de las leyes de la evolución biológica. Lo hacen, sin preocuparse de la circunstancia de que esas hipótesis, propuestas por ellos, se muestran en contradicción flagrante con los hechos. Si pasamos a examinar las afirmaciones del difunto, cuando dice que no consigue, en ciertos casos, acordarse de detalles de su existencia terrestre, debido a las condiciones anormales en que se encuentra siempre que se comunica, comprobamos que esa explicación coincide con las otras dadas, sobre este punto, por las personalidades mediúmnicas. No solo eso, sino que también el examen de los hechos prueba la veracidad de lo que en ellos se afirman, conforme yo ya lo demostré en un reciente trabajo análitico, relativo a una serie de “Mensajes mediúmnicos entre vivos, transmitidos con el auxilio de personalidades mediúmnicas” (Revue Spirite, de Diciembre de 1927 a Enero de 1928).

En esas experiencias (efectuadas por dos grupos que se reunían simultáneamente a 300 millas el uno del otro), los Espíritus, que se comunicaban, se mostraban perfectamente capaces de transmitir, de uno a otro grupo, los mensajes que se les confiaban, sin embrago casi siempre lo hacían apenas parcialmente, o, también, solo transmitían la sustancia del mensaje. Cuando conseguían trasmitirlo íntegramente era que el mensaje estaba constituido de una sola idea. Interrogados sobre este aspecto, uno de ellos dio una explicación análoga a la que quedó esbozada arriba, diciendo que el hecho debía ser atribuido al estado de amnesia parcial o total, en que entran las personalidades mediúmnicas en el momento de comunicarse. A este propósito, no se puede dejar de reconocer significativo un incidente que se produjo, durante esta serie de experiencias en cuestión. Habiéndose el Espíritu manifestado una primera vez, con el fin de trasmitir un mensaje el mensaje que le había sido confiado, se dio cuenta de que lo había olvidado, y tuvo que limitarse a decir que había recibido el encargo de transmitir un mensaje, pero que lo había olvidado: Sin embargo, cinco días después, él se encontró en condiciones de trasmitir la parte sustancial del mensaje. Forzoso es que se deduzca que, si el Espíritu, después de haber olvidado el mensaje, consiguió acordarse de él, eso demuestra que era apenas temporal la amnesia total que se produjo anteriormente. Quiere decir que, constituyendo una consecuencia de la acción de comunicarse, desapareció, cuando el espíritu se liberó del “aura” perturbadora, para, inmediatamente, renovarse, parcialmente, cuando el Espíritu volvió a intentar de nuevo la prueba. Si esta segunda vez la amnesia fue apenas parcial, esto significa que las condiciones perturbadoras del “aura” mediúmnica eran menos desfavorables. Naturalmente, estas explicaciones solamente sirven para una modalidad única de comunicaciones medúmnicas: aquellas en que el Espíritu utiliza más o menos parcialmente el órgano cerebral del medium. Hay otras modalidades mediúmnicas que se verifican por vía telepática.

En estos casos, las interferencias, debidas al estado incompletamente pasivo de la mente del medium, ocasionan otras clases de alteraciones, más o menos profundas, de los mensajes trascendentales que son transmitidos. Solo me queda analizar el mensaje anterior desde el punto de vista concreto de la “crisis de la muerte”. A este respecto se aprecian una variedad de experiencias, o, más bien, de impresiones, que se alejan más o menos de las impresiones descritas por muchos otros Espíritus. Pero, esas divergencias son previsibles, si nos acordamos de que los Espíritus avisaron que “ningún peregrino del mundo de los vivos llega por la misma puerta al mundo maravilloso mundo de ellos”, lo que es lógicamente inevitable, dado que el medio y la existencia espiritual son puramente mentales y que no puede haber, en nuestro mundo, dos individualidades intelectual y moralmente idénticas. Aparte de eso, apreciamos que el mensaje concuerda con todos los otros, en lo que concierne a los detalles fundamentales de la existencia espiritual. Se verifica, en efecto, que el Espíritu, a su vez, alude sucesivamente a las circunstancias siguientes: visión de su cuerpo en el lecho de muerte; ignorar, durante algún tiempo, que estaba muerto; haber pasado por un período de sueño y de inconsciencia; haber sufrido la prueba de la “visión panorámica” de todos los acontecimientos de su vida; haber sido recibido por sus parientes difuntos en el mundo espiritual. En los detalles secundarios, se nota que él concuerda plenamente con los otros, cuando dice haber observado con sorpresa que en el mundo espiritual la noción del tiempo deja de existir.


Extraído del libro "La crisis de la muerte".- Ernesto Bozzano

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El dolor es un aspecto inevitable de nuestra existencia, mientras que el sufrimiento depende de nuestra reacción frente al dolor.
Podemos evitar el sufrimiento si identificamos su causa, es decir, nuestro ego negativo.
Alejando Jadorowski-

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 BELLA HISTORIA DE RENUNCIA Y  AMOR

Ahora él  ya es un hombre maduro...

Fueron muchas las experiencias vividas junto a sus doce hermanos y de vez en cuando cuenta una de ellas.

Recuerda que cuando era apenas un niño se inquietaba por que su madre pocas veces almorzaba o cenaba con él y con los otros hijos.

Un día le preguntó por qué no se alimentaba con ellos y ella le contestó con una tierna sonrisa:

- Es que no siento hambre,  hijo.

A él le parecía raro que su vieja madre no sintiera hambre, pero siempre que le preguntaba ella contestaba que realmente estaba sin hambre.  

Transcurrieron los años... Los hijos crecieron y hoy él sabe que su madre dejaba de comer, no por falta de hambre sino por falta de comida.

Ella, una mujer medio analfabeta, conducía los hijos con tanto amor que ninguno de los trece hijos se dio cuenta que renunciaba a la comida para que ellos pudieran  alimentarse precariamente.

Jamás hizo con que se sintieran culpables  por las necesidades que la familia enfrentaba.

Ese es el verdadero amor.

El amor que sabe renunciar incluso a las necesidades más básicas, como el alimento, por ejemplo, para que los hijos crezcan seguros y sin culpa.

Hoy ella habita el Mundo de los Espíritus, y seguramente puede contemplar a cada uno de sus hijos como quien hace todo lo que tiene que ser hecho para que se conviertan en personas de bien.



  En los días actuales, lamentablemente, vemos padres y madres que culpan a los hijos por todo lo que no consiguen realizar. Si la madre no puede ejercer la profesión elegida, la culpa es de los hijos, que vinieron en momento inoportuno. Si falta dinero, los hijos llevan la culpa. Al fin de cuentas el colegio es caro, los libros, las ropas etc. Si los padres no pueden realizar el viaje de vacaciones a solas, es a causa de los hijos que porfían en existir para estorbar la vida de la pareja.

En estos días de tantas divergencias entre padres e hijos, vale la pena meditar a respecto de la renuncia de esa madre que dejaba de comer para que los hijos que puso en el mundo pudieran sobrevivir.

Vale la pena pensar en la grandeza del amor...

Del amor que sabe renunciar y sabe callarse para no herir los sentimientos de aquellos con quien convive y que dependen de la seguridad del hogar para crecer y dignificar al mundo que los recibe con dulzura y cariño.

Si usted, como madre, está impedida de hacer todo lo que le gustaría a causa de la presencia de los hijos, no los culpe. Recuerde que ellos crecen muy rápido y sabrán reconocer sus esfuerzos y renuncias.

Y aunque no reconozcan, piense que la vida no tendría sentido sin la presencia de ellos en el hogar.

Piense que si Dios los llevara hoy usted estaría libre para hacer lo que desea, pero seguramente no es eso lo que usted quiere.

Por esa razón, considere que el tiempo que usted dedica a los hijos no es tiempo perdido, sino tiempo invertido.

El amor verdadero es el capaz de renunciar sin herir y dedicarse sin nada pedir.  

El amor de madre es la más sublime expresión del amor sobre la Tierra.

Nada se puede comparar a la ternura de una madre cuando abraza a sus hijos.

Es por eso que muchos de nosotros, en los momentos amargos, recordamos a la Madre más sublime que ha pisado en la Tierra: María, la madre de Jesús.

Merche Cruz-
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