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jueves, 5 de marzo de 2015

La obsesión y sus máscaras


          LA OBSESIÓN Y SUS MÁSCARAS - 
“En los versículos 33 a 35, del capítulo 4, en Evangelio de Lucas, destacamos el hombre que se hallaba en el Templo,poseído por un espíritu infeliz, gritando a Jesús nada mas verlo: ¿Qué tenemos nosotros que ver contigo? Y el Maestro,después reprendiéndolo, consiguió retirarlo, restaurando el equilibrio del compañero asediado. Tenemos aquí la obsesión directa”.
En los versículos del 2 al 13, del capítulo 5, en el Evangelio de Marcos, encontramos el auxilio seguro prestado por el Cristo al pobre ganadero, tan íntimamente manipulado por entidades crueles, y que más se asemejaba a un animal feroz, refugiado en los sepulcros. Tenemos aquí la obsesión seguida de posesión y vampirismo.”
En los versículos del 32 al 33, del capítulo 9 del Evangelio de Mateo, leemos la noticia de que el pueblo trajo al Divino Benefactor un hombre mudo, bajo el control de un espíritu en profunda perturbación, y apartado el huésped extraño por la bondad del Señor, el enfermo recobró el
habla. Tenemos aquí la obsesión indirecta, en que la víctima padece influencia vil, sin perder la propia responsabilidad.”
En los versículos del 5 al 7, del capítulo 8, en los Hechos de los apóstoles, vemos a Felipe, transmitiendo el mensaje de Cristo, entre los samaritanos, consiguió que muchos cojos y paralíticos se curasen, de repente, con el simple apartamiento de los Espíritus que los atormentaban.
Tenemos aquí la obsesión colectiva generando molestias fantasmas.”
Son las dos caras  del mismo fenómeno, la mediumnidad torturada, causando psicopatologías de diversos grados de gravedad, y la mediumnidad gloriosa que se expande en auxilio a la evolución humana.
Así, los apóstoles que se mantuvieron leales a Jesús, se convirtieron en médiums notables.
En el Pentecostés (8), hubo unos profundos fenómenos mediúmnicos en torno de los discípulos de Cristo- señales luminosas, voces directas, incluso hechos de psicofonía y
xenoglosia, en los que las enseñanzas del Evangelio fueran dictados en varias lenguas simultáneamente- presenciados por los mismos de forma atónita. (Hechos 2, 1-13).- Desde
entonces los hechos mediúmnicos para ellos se volvieron habituales”.
Muchas de esas intervenciones del más allá están consignadas en los Hechos de los Apóstoles: Espíritus materializados liberan a apóstoles presos injustamente (5:18-20)  El magnetismo curativo era vastamente practicado por la mirada (3: 4-6) y por la imposición de las manos (9:17).
Espíritus sufridores eran retirados de pobres obsesados, a los cuales vampirizaban (8:7) Saulo de Tarso desenvolvió la clarividencia y, de un momento para otro, vio al propio Cristo a
las puertas de Damasco y acató las instrucciones (9:3-7).
Ananias médium clarividente, y procurado por Jesús que le pide intervenga a favor de Saulo (9:1º-11). En el hogar de los cristianos en Antioquía, Agabo, uno de los médiums que actuaban allí, incorpora un Espíritu benefactor que realiza una importante premonición (11:28) Y en esa misma iglesia se produce la voz directa que da expresa incumbencia a Paulo y a Bernabé (13:1-4). En Troade, Paulo recibe la visita de un varón en espíritu (16:9-10) a pedirle socorro fraterno(16: 9-10).
Y todos estos médiums tanto de ayer como de hoy, sufrieran injusticias y persecuciones:
Pablo de Tarso
Pedro y Juan fueron 
encarcelados, Esteban lapidado; Tiago, el hijo de Zebedeo,murió a golpes de espada. Paulo de Tarso fue preso y azotado varias veces.
Y la mediumnidad continúa su rastro de luz, brillando entre los cristianos, sacrificados en las fiestas de los circos.
No fueron pocos los que se inmolaron perdiendo el cuerpo físico, bajo el guante de servicios crueles, por la misión de servir de intermediarios entre los dos planos de vida. Joana de
Arco llevó a Francia a muchas victorias, guiada por voces y visiones de los santos, mas fue quemada viva por la inquisición, en Rouem, después de un  doloroso proceso.
A pesar de todo el movimiento de represión, los fenómenos surgieron en el propio seno de la iglesia, con Francisco de Asís, Teresa de Avila, Juan de la Cruz, Lutero, Antonio de Padua,
Teresa de Avila
José de Anchieira, y muchos más. El 
propio Papa Urbano VIII observó espantado, la levitación de José de Copertino.
Shakespeare utilizó, de manera natural, la intervención del mundo espiritual en sus obras. Toda la trama de “Hamlet” se basó en la aparición del espíritu del padre al hijo, en el inicio de la obra, clamando por justicia; en “Julio Cesar”, es el espíritu del emperador romano que se aparece a Bruto, en el campamento, como un mal presagio para la
Beethoven
batalla que se 
trabaría en el día siguiente, escena, con seguridad inspirada en las narrativas históricas de Plutarco.
Beethoven describe en la carta a Bertina el proceso de sus creaciones: las hondas de la armonía, el foco de la inspiración, el surgir de una sinfonía. Mozart también relata su método creativo idéntico: los pensamientos musicales de origen desconocido, que le llegan en cascada, y sobre los cuales su voluntad no tiene la menor interferencia.
F.C.Xavier
A mediados del siglo pasado, hubo una gran difusión de esos fenómenos en la aurora del Espiritualismo Moderno,en los Estados Unidos; acentuándose en Europa,particularmente, en Francia, con el surgir del Espiritismo, el 18 de Abril de 1.857, y prosiguiendo en el continente europeo hasta el último cuarto del siglo XIX y primeras décadas de éste; despuntando, después, en Brasil, especialmente con el trabajo misionero de Francisco Cándido Xavier.
“El hecho de que en todos los tiempos y en todos los pueblos haya estado siempre viva la creencia en algo invisible, que sobrevive a la muerte del cuerpo, y que, sobre el influjo de condiciones especiales, puede manifestarse a nuestros sentidos, nos vuelve propensos a aceptar la hipótesis espirita”, resalta Cesar Lombroso (10), eminente criminalista Italiano que se convenció de las verdades espiritas,
Cesar Lombroso
después 
de conversar con su madre materializada, gracias a la mediumnidad de Eusapia Paladino.
Bozzano, otro notable investigador Italiano, en su alentadora obra “Pueblos Primitivos y Manifestaciones Supranormales”, también tuvo como principal objetivo demostrar exactamente eso, que los fenómenos mediúmnicos o metapsíquicos no eran un descubrimiento del moderno Espiritualismo.
Sobre ese libro, comenta la traductora Eponina M. Pereira da Silva: En este trabajo. Bozzano, se propone demostrar que entre los pueblos primitivos actuales éstos fenómenos metapsíquicos se presentan en todas las graduaciones, en todo semejante a las investigaciones científicas en este campo hechas por los civilizados. Van desde los fenómenos preferiblemente físicos- como movimientos de objetos sin ningún contacto, ruidos insólitos,estruendos, lanzamientos de piedras, transportes, aportes,sortilegios, levitaciones, transfiguraciones, levitaciones- hasta la fenomenología preferentemente psíquica o inteligente como la transmisión de pensamiento (...), la telepatía propiamente dicha, la clarividencia en el presente, en el pasado y en el futuro, el desdoblamiento fluídico, la forma humana esférica, la
aparición mediúmnica entre vivos, la aparición de muertos en el lecho de muerte y después de la muerte, las comunicaciones con los desencarnados y sus respectivas formas de exteriorización, tipología, clarividencia,clariaudiencia, posesión, voz directa”. (11)
ALGUNOS CONCEPTOS
Sin duda, fue con el advenimiento de la Doctrina Espirita que esos fenómenos fueran demostrados científicamente, catalogados, explicados y estudiados, de manera que se constituyeran instrumento valioso del progreso humano y la base explicativa, para numerosos hechos de la vida psíquica, hasta entonces insondables.
“Todo aquél que siente, en un grado cualquiera, la influencia de los Espíritus, es por ese hecho, médium”, enseña Kardec. Y agrega:”Esta facultad es inherente al hombre, no
constituye, por tanto, un privilegio exclusivo”. (12)
André Luiz acentúa ese carácter universal, afirmando que la mediumnidad es un don inherente a todos los seres,como la facultad de respirar y cada criatura asimila las fuerzas superiores o inferiores con las cuales sintoniza. (13)
Emmanuel, con todo su bagaje y experiencia espiritual, sintetiza esa noción de forma más amplia: “Mediumnidad es fuerza mental, talento creativo del alma, capacidad de comunicación y de interpretación del espíritu, emana del propio ser”. (14)
Reconocemos, en la intuición pura, ese talento creativo del alma, la forma de mediumnidad más estable y más bella de la que todos nosotros somos partícipes. (15)
.Esta facultad inherente al ser resulta del hecho de que “existen en el hombre tres componentes: primero el alma, o Espíritu, principio inteligente, donde tiene su sede el sentido
moral; segundo, el cuerpo, envoltorio grosero material, de que se reviste temporalmente, en cumplimiento de ciertos designios providenciales; tercero, el periespíritu, envoltura fluidica, semimaterial, que sirve de unión entre el alma y el cuerpo”. (16)
En el Libro de los Médiums, el benefactor espiritual Lammnais explicó a Kardec que el periespíritu es el agente intermediario de todo el intercambio entre los seres. A través de él, los Espíritus se comunican entre sí, bien indirectamente,por nuestro cuerpo o periespíritu, bien directamente, a través de nuestra alma; de ahí las “infinitas modalidades de los médiums y de las comunicaciones”. (17)
El codificador clasificó en dos clases los fenómenos espiritas: los de efectos físicos y los de efectos inteligentes.
Mas tarde, los metapsíquicos y, después, los parapsicólogos, confirmaron el acierto de esa clasificación.
La mediumnidad de efectos inteligentes, subjetiva,abarca los fenómenos mediúmnicos de naturaleza psíquica,que corresponden a la función psigama de la parapsicología, y la mediumnidad objetiva o de efectos físicos, que abarca los fenómenos mediúmnicos de naturaleza material y corresponde a la función psikapa.
Es preciso distinguir también los fenómenos anímicos de los espíriticos. En la mediumnidad propiamente dicha, los médiumns son verdaderos intermediarios entre los dos mundos, actuando como puente de unión entre el plano físico y el espiritual, por eso, esos fenómenos son llamados espíriticos o mediúmnicos .
Pero, por su constitución, el alma del encarnado también puede producir los mismos tipos de comunicaciones mediúmnicas que los desencarnados. Gracias a las cualidades existentes en su periespíritu , el médium o sensitivo puede adquirir las propiedades de Espíritu libre y
actuar, produciendo los fenómenos. En este caso, cuando las manifestaciones son atribuidas al periespíritu del médium,tenemos el animismo.
El individuo puede, por tanto, funcionar tanto como médium, o como agente productor de fenómenos anímicos.
No es difícil deducir, por tanto, la existencia de fenómenos mixtos, anímico-espiriticos,, una vez que, durante la realización de los fenómenos comandados por el encarnado puede haber eventualmente, la ayuda de desencarnados. Es muy tenue la línea de separación entre los dos tipos.
Ernesto Bozzano
Como recuerda Bozzano, “las dos clases de manifestaciones son idénticas por naturaleza, con la distinción puramente formal”. (18)
Para el ejercicio de las funciones mediúmnicas, el aura es elemento importante. Como ya observara Kardec “el periespiritu está impregnado de las cualidades del pensamiento del Espíritu y las irradia en torno del cuerpo”.(19)

NOTAS
1) y 2) Derrotero seguido por León Denis, en “Después de la muerte”
2) y 4) Ver Emmanuel en el magnífico prefacio de MM
5) I, Samuel, 28 y 31. Antiguo Testamento, Biblia.
6) Jesús como médium de Dios: ver el Génesis, 31ª ed. Cap. XV p.311, Mediumnidad
y sintonía, p.35 y MM, p.168
7) Campo de los médiums, p. 156
8) y 9) magnífica síntesis de Emmanuel en el prefacio de MM
10) Hipnotismo y Mediumnidad p.379
11) Fenómenos Paranormales entre Pueblos Primitivos, comentarios de Eponina M,
Pereira de Silva, en Hoja Espírita, dez. 1.983, p.4
12) El Libro de los Médiums p. 195
13) NDM. Pag.47 cap. V
14) Ver prefacio de Emmanuel en Nediumnidad y sintonía.
15) NMM p.118. Cap. IX
16) El Libro de los Médiums, p. 71 y también Introducción del Libro de los Espíritus.
17) El Libro de los Médiums, p. 67
18) Ver Bozzano en Comunicación Mediúmnica Entre Vivos,introducción.
19) La Obsesión, p. 179

UNA TENTATIVA DE CLASIFICACION
Los espíritus imperfectos aún predominan en la población encarnada y desencarnada del planeta que habitamos, alrededor de los ¾ de la totalidad, determinando su condición de inferioridad física y moral, y reduciendo los procesos de intercambio a conturbadas expresiones de mediumnidad primaria, en donde las obsesiones prevalecen, desde las simbiosis generalizadas de sus inicios hasta los complejos de vampirismo del presente.
El benefactor espiritual Emmanuel esclarece que existen mas de 20 billones de almas desencarnadas, errantes y conscientes, alrededor de la tierra, estando la mayoría de
ellas aún necesitadas del impositivo de la reencarnación (1)
Con este dato, es posible imaginar el grado de heterogeneidad espiritual que nos circunda, y, en consecuencia, la gran complejidad de los intercambios torturados e infelices, entre encarnados y desencarnados y de los encarnados entre sí.
  
Por eso, el estudio de la mediumnidad patológica o torturada, conocida como obsesión, se revela tan importante para la salud humana. Y representa sin duda, una contribución de valor inestimable del Espiritismo a la Medicina.
El Psiquiatra Ignacio Ferreira, que militó por varias décadas en el sanatorio Espirita de Uberaba, fue uno de los pioneros ilustres a emplear, en los pacientes, el tratamiento
espirita compaginándola con la terapéutica ortodoxa, por tanto se rodeó de médiums abnegados, como Dª. María Modesto Cravo, obteniendo excelentes resultados.
En su libro “Nuevos Rumbos en la Medicina”, el Dr. Ignacio enfatiza que los médicos “precisan desviarse un poco de sus investigaciones de la materia, lanzándose al estudio y a las experimentaciones en el campo espiritual”. Y previendo el futuro resalta: “precisan comprender y llegarán a esa comprensión, quieran o no, que el 70% de esas tragedias que se desarrollan en la Humanidad, produciendo esos desequilibrios mentales, son consecuencias de actuaciones psíquicas partidas del mundo invisible a nuestros ojos materializados, sin embargo percibidas y sentidas por los médiums, criaturas poseedoras de un sexto sentido”.(2)
 En el Brasil, antes del Dr. Ignacio Ferreira, ya se había levantado la voz de gran pionero de la
Dr.Bezerra
Medicina del espíritu y 
también unificador del movimiento espírita , el venerable Dr. Adolfo Becerra de Menezes, a través de su obra, La Locura Sobre Nuevo Prisma, llamando la atención urgente para una nueva clasificación de las dolencias mentales, teniendo presente la necesidad de tener en consideración el flagelo de la obsesión, postura esa que el sostiene, como espíritu, a través del médium Chico Xavier. (3)
Según la definición clásica de Allan Kardec, en el Libro de los Médiums: “obsesión es el dominio que algunos Espíritus logran adquirir sobre ciertas personas”.(4)
Los espíritus inferiores procuran imponer constreñimiento a la voluntad del dominado. De acuerdo con el grado de ese constreñimiento es la naturaleza de los efectos que produce, podemos tener obsesión simple,fascinación y subyugación, conforme a la conocida
clasificación del maestro de Lyon , en el Libro de los Médiums,dirigida especialmente a los intermediarios, para alertarlos en cuanto a los escollos en el ejercicio de la mediumnidad.
En las Obsesiones Simples, la criatura es perseguida,con tenacidad, por un determinado espíritu del cual no consigue desembarazarse. Puede ser física, cuando los Espíritus producen espontáneamente manifestaciones ruidosas y persistentes, a través de golpes, ruidos, transportes de objetos, incendios espontáneos etc .
La Fascinación es una ilusión producida por la acción directa de un Espíritu sobre el pensamiento del médium y que,de cierta manera, le paraliza relativamente el raciocinio en las
comunicaciones. Ese tipo de mediumnidad tiene consecuencias muy graves, porque el médium no cree que esté siendo engañado. Es capaz de escribir cosas absurdas, o ser compelido a situaciones ridículas, sin darse cuenta de la mentira en que está envuelto.
En este caso, el obsesor tiene el arte de la disimulación; es astuto, sagaz, y profundamente hipócrita.
Habla de virtudes, invoca nombres venerables, pero siempre deja traslucir actitudes y conceptos mezquinos que revelan su naturaleza inferior.
En la Subyugación, tenemos un grado mas avanzado de obsesión, hay veces que el constreñimiento es tan fuerte  que es denominado posesión. A Kardec no le gustaba ese
término, y explicó las razones, pero, se rindió al hecho de que,en muchos casos, todo ocurre como si realmente fuese una posesión. “ Volvamos a esa afirmación absoluta, porque ahora
nos es demostrado que puede haber verdadera posesión, esto es, sustitución, aunque parcial, de un Espíritu errante por un encarnado.” (5)
Dra. Edith Fiore
Edith Fiore engloba todos los casos de obsesión en una única clasificación –posesión-. Afirma: “ Descubrí dos categorías principales de condiciones o comportamientos que
desembocan en posesión: aquellas en que las personas efectivamente invitan a los espíritus a entrar y aquellas en que las mismas no solo no tienen consciencia de la posesión, sino que no quieren de manera alguna – en un nivel consciente que esto acontezca”. (6)
El Espiritismo, pues, enseña aún más, que “ la obsesión presenta caracteres muy diferentes, que van desde la simple influencia moral, sin perceptibles señales exteriores, hasta la perturbación completa del organismo y de las facultades mentales”. (7)
Tanto en nivel anímico, como espirítico, el hombre está sujeto a influencias muy diversas, inclusive las mas negativas y puede sufrir constreñimientos psíquisos y orgánicas de
grados variables, que pueden llevar hasta la muerte física. 

Aportación de Claribel Díaz
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¿Se reencarnan los animales?

No podría ser de otro modo, pues todo cuanto existe en la creación está sujeto a la ley del progreso, por lo cual, teniendo un componente psíquico determinado dentro de su especie, es lógico que este se encuentre sumido en un largo proceso de evolución hacia mayores cuotas de perfección progresiva.
Las almas animales de cada especie, tras la muerte ,son guiadas repetidamente de modo inmediato e inconsciente, a reencarnar continuamente y a vivir repetidamente infinidad de experiencias en la Tierra que les capaciten psíquicamente cada vez más ,y así tras tantas experiencias repetidas de especie en especie, van acumulando los instintos básicos y de relación en sí mismos, pasando finalmente de una especie a otra mas dotada psiquicamente y de un grupo a otro, progresando así, poco a poco, hasta llegar a alcanzar la madurez suficiente del Principio Espiritual para iniciar la etapa humana, tomando
sentido de su individualidad, De ese modo, en su madurez por la que ya siente su consciencia individual, adquiere el rango de Espíritu Divino, iniciando esta nueva andadura en mundos primitivos .
El psíquismo de las Almas humanas, antes de ser conscientes y tener sentido de la individualidad e identidad que les da su condición nueva como espíritus humanos, han pasado antes por diversas etapas del reino animal, durante tal vez millones de años de existencias animales en las que según el condicionamiento genético de cada especie, ha ido adquiriendo los atributos psíquicos característicos de cada especie, aunque conducidas tan solo por un instinto ciego y automático, y en donde se ha ido forjando lo que sería la futura alma humana,que comenzó transitando en su evolución a través de muchas etapas graduales y sucesivas partiendo de los tres reinos de la Naturaleza: mineral, vegetal y animal, sucesivamente, en los cuales se fue forjando y desarrollando la Chispa Divina que es nuestro Ego Superior actual, después de pasar una transformación evolutiva en mundos astrales, desde la que se reinició su reencarnación humana en mundos primitivos.
Los reinos de la Naturaleza se relacionan sucesivamente en una larguísima evolución ,dentro de un concepto de tiempo ilimitado, por lo que siguiendo ese orden ascendente evolutivo, el Espíritu humano una vez conquistada su identidad como tal, ya no puede retroceder a etapas evolutivas anteriores, por las que ya pasó y que ya no necesita repetir para su formación y evolución.
Sin embargo sí que pueden adoptar en su periespíritu formas animalescas o monstruosas que adquieren ciertos espíritus del bajo astral, apegados a las bajas pasiones de la materia o empeñados en el mal , de modo que aparecen a veces deformados por el sufrimiento y por unos defectos morales tan monstruosos como las formas que pueden adoptar temporalmente sus periespíritus.Por último, es de señalar que este proceso es solamente una hipótesis particular que yo admito, pero no es ninguna cuestión así asumida por el Espiritismo ni otras escuelas de pensamiento espiritual. De estos detalles no hay muchos datos aportados por la literatura espírita ni por la Codificación Espírita. Lo único que sí parce claro es que el alma animal , como todo en el Universo, se reencarna para evolucionar hacia estadios superiores.

- Jose Luis Martín -

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El alma encierra misterios que ninguna hipótesis puede alcanzar ni ninguna conjetura revelar.”
- Khalil Gibran-

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REFLEXIONANDO CON MERCHITA

Queridos amigos, hola buenos días, la reencarnación es la abertura que la providencia divina concede a la criatura, para que emprenda nuevas experiencias y cuente con otras oportunidades de aprendizaje y lecciones, que puedan atestar, en el tiempo, mayor avance en la escala evolutiva, rumbo a la felicidad a que todos estamos destinados.

Nuestro nacimiento en la Tierra solo es posible mediante la participación de un hombre y de una mujer. No en tanto, para mayor seguridad en el proceso reencarnatorio, mirando crear todas las posibilidades necesarias al progreso del Espíritu que reencarna, decidió el Código Divino por el establecimiento de la familia, la célula primera de la sociedad.

Entonces, padres, hijos, hermanos, tíos, abuelos, primos y otros forman los lazos de la consanguinidad, creando estrictos hilos de compromisos unos para los otros. La familia, por tanto, precisa ser el nido acogedor donde podamos reposar nuestras esperanzas, sueños, propuestas, objetivos, buscando la concretización de las metas de crecimiento y prosperidad espiritual.


   Por tanto el deber urgente de cada uno de nosotros, mirar la forma de contribuir decisivamente, para que nuestra familia consiga cumplir con sus responsabilidades, ósea, la de ofrecer recursos y mecanismos para la estabilidad de todos sus miembros.

¿Si Jesús, con su notable sabiduría, nos enseñó que es preciso amar asta aun misma a los enemigos, como entonces, no debe ser nuestro amor para con nuestros familiares?


Moisés, en el Decálogo, anotó que es indispensable honrar padre y madre, informó que no debemos cometer adulterio y aun nos advirtió para que no deseemos ala mujer de nuestro prójimo. Tres observaciones preciosas contenidas en los diez mandamientos que recibió del Creador, por vía mediumnica, hablando exactamente de los compromisos y responsabilidades familiares.

  De esa forma, menospreciar los lazos familiares, actuar de manera que comprometamos el reducto doméstico son comportamientos y actitudes extremadamente infelices, que más tarde o más temprano, responderán con las naturales consecuencias desagradables, generando desequilibrios y aflicciones.

Sabiendo eso y conociendo las orientaciones y las advertencias  advenidas de la Providencia Divina seamos entonces en el contexto de nuestra familia el miembro participativo, fraterno, cariñoso, amigo y conciliador.

No esperemos que nuestros parientes piensen como nosotros, hagamos como nos gustaría que nos hiciesen, seamos como desearíamos que fuesen, pues a  medida que consigamos convivir con las diferencias, respetando a cada familiar como el es, sin duda, sin duda, nuestros seres queridos sabrán, también, entender como somos nosotros.

Hagamos uso de la paciencia con aquellos que son intrigantes y obstinaciones, utilicemos el perdón con aquellos que nos ofenden y dañan, descubramos la fraternidad a favor de aquellos que saben y pueden menos que nosotros, extendamos las manos  a los que no consiguen acompañarnos en el camino del progreso, aprendamos a respetar los puntos de vista y opiniones de aquellos que diverjan  de nuestra manera de interpretar la vida y las situaciones, y, en todos los momentos y ocasiones, permitamos que el amor pueda nortear todos nuestros comportamientos y acciones, objetivando fortalecer, cada vez más, los lazos de cariño y ternura que precisan existir en el contexto de todas las familias.

Si las sabias leyes de Dios decidieron que nadie deba nacer solo es porque en el aislamiento, las oportunidades de victoria son menores, mientras tanto en el abrigo confortador de la familia, dentro de las funciones reales del grupo consanguíneo, tiene la criatura humana  mayores y mejores condiciones de vencer todos los desafíos y obstáculos que surgen en el camino.

En la familia Dios unió a aquellos que por varios motivos precisan estar juntos. Contribuyamos, entonces, para la paz en el ámbito del hogar.

Todos en nuestra familia, tenemos serios compromisos, que atender, el núcleo familiar es nuestro lugar principal de trabajo, si este queda sin atención, los otros trabajos no nos eximirán del deber incumplido. Con mucho cariño de Merchita.

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miércoles, 4 de marzo de 2015

¿Reencarnamos siempre con el mismo sexo?

Camino Verdad y Vida

APROVECHEMOS

Habían trascurrido 3 días después de  los hechos ocurridos en Gólgota, cuando el Maestro Jesús de Nazaret  se les apareció a los discípulos ellos estaban  recordando los  hechos ocurridos con respecto al maestros, recordaban todos los acontecimientos ocurridos,  cuando el  Maestro Jesús  se les materializo y les dijo que no se asustarán que el era de carne y hueso.
 Les dijo que es necesario que se cumpla todo lo que estaba escrito respecto a él en la Ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos, les dijo: “Estaba escrito que el Mesías tenía que sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día   y que hay que predicar en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados “
 Les dijo además: “Y de estas cosas sois vosotros testigos. “.
 Y Emmanuel nos recuerda que nosotros somos testigos en condición de beneficiarios  de todas las enseñanzas de Jesús, que en tan solo tres años de apostolado encendió luces para milenios.
 Nos    enseñó que la vida es eterna,  nos dio ejemplo de solidaridad,  el significado  del Amor para poder adquirir la felicidad humana,  el buen uso que tenemos que hacer de las fortunas materiales, nos mostró el significado y valor de la FE en Dios, en nuestro Padre.  Jesús nos enseño el camino para ir hacia nuestro Padre, para ser espíritus puros.
 Y todas estas enseñanzas, leyes de Nuestro Padre,  se encuentran grabadas en nuestras conciencias, que de experiencia en experiencias reencarnatorios se encuentran grabadas en nuestra mente espiritual. 
 Por esto el Guía Emmanuel nos aconseja que preguntemos a nuestra propia conciencia, que la oigamos.
 ¿Que estamos haciendo en el día a día,  para nuestro progreso espiritual?
 Que debemos aprovechar esta oportunidad que tenemos en esta encarnación para comenzar nuestra reforma interior, aplicar o practicar la enseñanza de Jesús.
 Tenemos los conocimientos, las herramientas en nuestras manos, para subir un peldaño en la escala del progreso.
 Podemos, para comenzar nuestra reforma Interior,  seguir las sugerencias de San Agustín en el Pregunta 919 del L.E.:  Todas la noches antes de acostarnos, preguntemos a nuestra conciencia, pasando revista alo que hemos hecho,  porque actuamos de tal o cual forma, que debemos corregir… y pedir la asistencia de nuestro Ángel de la guarda para que tengamos buena voluntad para lograrlo…. Realicemos  este análisis de forma sincera y con buena voluntad…
 Xiomara
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¿ Reencarnamos siempre con el mismo sexo que tuvimos en vidas pasadas?

Si consideramos que el motivo básico de la Reencarnación es el aprendizaje espiritual mediante la adquisición de experiencias vividas en los planos físicos, es lógico pensar que este aprendizaje necesite hacerlo el Ser desde las mas variadas posiciones y situaciones humanas, que puede encontrar tanto como hombre como mujer ; todas son necesarias porque desde cada vida con uno u otro sexo, encuentra el Ser experiencias diferentes que le ayudan en el objetivo de su evolución espiritual.
Las reencarnaciones de cada Espíritu se agrupan en Ciclos de un número determinado de reencarnaciones, con unos objetivos a alcanzar, comunes y concretos, y en estas series de existencias que forman cada ciclo, el Ser humano además de conservar en muchos casos un cierto parecido en rasgos físicos con el que tuvo en su anterior existencia, también lo hace en todas ellas generalmente bajo el mismo sexo, pero en otro ciclo reencarnatorio siguiente puede experimentar las vidas humanas que comprende, con el sexo contrario al que tuvo anteriormente.
El motivo de cambiar de sexo de unas vidas a otras, es debido a que el Ser debe conquistar una evolución completa y equilibrada, con los atributos y capacidades propios de ambos sexos, del mismo modo que debe pasar por toda clase de experiencias sociales y humanas que le aporten los valores que necesita conquistar e incorporar a su crecimiento como Espíritu.
El Ser espiritual en sí mismo es asexuado porque es Esencia divina, energía pura, pero sin embargo en su perispíritu no lo es. Como ya sabemos este solo es un cuerpo o campo de energía que contiene al Espíritu, es como un molde semejante al cuerpo material, y presenta en sí mismo la característica sexual de la última existencia terrestre, de la que ha asumido al cabo de una serie de vidas condicionadas bajo el mismo sexo, todos los atributos y caracteres psíquicos propios del mismo.
En su andadura evolutiva, el Ser porta en Sí mismo aunque de modo latente, todas las cualidades espirituales que solo podrá desarrollar como ser humano durante muchas vidas, pasando por muy diversas situaciones sociales y humanas, entre las que se encuentran las que puede lograr bajo una educación y un psiquísmo tanto masculino como femenino en muy diversas clases de ambientes sociales y de vicisitudes humanas, unas veces como hombre y otras como mujer..
Aceptando la bipolaridad sexual del Espíritu humano, se puede comprender mejor el porque el Ser humano tiende naturalmente a igualarse socialmente en cuanto a derechos entre los dos sexos.
También entonces se comprende lo injusto que es la desigualdad en inferioridad social, tal como aún se ve en la actualidad en muchos casos en nuestras sociedades, a las mujeres con respecto a los hombres.
Hay que entender que tras la muerte del ser humano, lo único que queda del sexo en su Espíritu es la apariencia de la personalidad sexual que acabamos de dejar reflejadas en el Perispíritu, junto a las características y tendencias psíquicas que nos proporcionó nuestra anterior condición masculina o femenina.
Así la injusticia de la desigualdad humana por razón de sexo, procede entre otras muchas barbaridades , de la desigualdad social por otras excusas en general, pero en origen, solo fruto de la fuerza bruta del varón con respecto a la mujer. La desigualdad que como Seres espirituales que somos, es solo aparente y en cualquier caso solo transitoria, pues todos hemos sido y seremos indistintamente hombres y mujeres, habiendo partido todos del mismo origen y teniendo todos la misma meta a alcanzar a través de la evolución pasando por tantas y tantas existencias, y como tales Seres en proceso evolutivo necesitamos de ambos sexos para continuar evolucionando juntos a través de nuestras diferentes vidas humanas.

- Jose Luis Martín-
                                
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Las almas son hogueras cuyas cenizas son los cuerpos”
- Khalil Gibran –

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Ventajas de las comunicaciones
con los seres espirituales
Amalia Domingo Soler

  ¿Y qué ventajas reporta a los hombres la comunicación con los espíritus?: ¡Muchas! si se saben apreciar, inmensas si se comprenden sus tendencias generalmente moralizadoras. La comunicación de los espíritus, rasga el tupido velo de los misterios religiosos; y como dice muy bien Kardec:
    Hasta ese día el hombre no había podido crear sino hipótesis acerca de su porvenir, y he aquí porqué sus creencias en esa materia estaban divididas en sistemas tan numerosos y tan opuestos desde el aniquilamiento, hasta las fantásticas descripciones del paraíso y del infierno. Hoy son testigos presenciales los actores mismos de la vida de ultratumba, los que vienen a decirnos lo que en eso hay, lo cuál solo ellos podrán hacerlo.
  Esas manifestaciones han servido para damos a conocer el mundo invisible que nos rodea y que ni siquiera sospechábamos, cuyo conocimiento, por sí solo es de una importancia capital, aun suponiendo que los espíritus no pudieran enseñarnos otra cosa.
¿Quién si se encontrara en un país desconocido, despreciará las señas que pudiera darle el campesino más humilde que a su paso encontrara? ¿Rehusaría preguntarle, siquiera, acerca del estado del camino, porque fuera un pobre labriego?
 En verdad que no habría que esperar de él profundas instrucciones, más en su esfera y por ser lo que es, podría en ciertos puntos guiarnos mejor que un sabio muy distinguido que no conociera el país.
Se sacarían de sus indicaciones, consecuencias que quizás él mismo no podría sacar, sin que por eso hubiese dejado de ser un medio muy útil para hacer ciertas observaciones, aunque no hubiese servido sino para damos a conocer las costumbres de los habitantes del país. Lo mismo puede decirse de las relaciones de los espíritus, de los cuales el más humilde puede damos instrucciones muy útiles.
    Una comparación vulgar hará comprender mejor todavía la situación. Un navío cargado de emigrantes parte de un país lejano: lleva gente de todas condiciones, que dejan parientes y amigos numerosos.
    Corre la voz de que el navío ha naufragado: no queda de él rastro ninguno, ni llega noticia alguna de su suerte, por lo que se cree que todos los pasajeros han perecido, y se esparce el luto y la consternación en todas las familias. Sin embargo, todos sin exceptuar uno solo, han arribado a otra tierra desconocida, pero abundante y fértil, donde viven bajo un hermoso cielo, alegres y felices. Pero esto se ignora.
    Mas un día otro navío llega a dicha tierra y encuentra a los náufragos sanos y salvos; la noticia circula con la rapidez del rayo, y cada cual felicita a los demás diciendo: nuestros amigos viven, y dan gracias a Dios. No pueden verse, más están en correspondencia regular, se cruzan los testimonios de afecto, y la alegría sucede a la tristeza.
    Tal es la imagen de la vida terrestre y de la vida de ultratumba antes y después de la revelación moderna; ésta, semejante al segundo navío, nos trae la buena noticia de la supervivencia de los que nos son queridos, y la certidumbre de irnos a reunimos con ellos algún día.
    La duda acerca de su suerte y de la nuestra ya no existe, y la tristeza y el desaliento ceden su puesto a una risueña esperanza. Pero otros resultados vienen a fecundar esta revelación.
    Juzgando Dios a la humanidad dispuesto para penetrar en los misterios de su doctrina y contemplar a sangre fría nuevas maravillas, ha permitido que se descorriese el velo que separaba el mundo visible del invisible. El hecho de las manifestaciones no tiene nada de extrahumano, es la humanidad espiritual que viene a conversar con la humanidad corporal y a decirle: nosotros existimos, luego la nada no existe; ved ahora lo que somos y lo que habréis de ser; éste es vuestro porvenir, así como el nuestro.
Vosotros marchabais en las tinieblas, venimos a ilustraros y a mostraros el camino; marchabais sin rumbo y a la ventura, y os enseñamos el puerto. La vida terrestre lo era todo para vosotros, porque nada veíais después de ella y nosotros os decimos, manifestando la vida espiritual que gozamos: la vida terrestre no es nada.
    Vuestra vista se detenía en los bordes de la tumba, y del lado de allá existen horizontes espléndidos e interminables. No os dabais cuenta de la causa de vuestro sufrimiento, y ahora veis en ellos la justicia de Dios; el bien existía sin frutos aparentes para el futuro, más en lo sucesivo tendrán un gran objeto presente y será una necesidad; la fraternidad será una utopía generosa, ved ahora como es una realidad espléndida fundada en las leyes de la naturaleza.
Bajo el influjo de la creencia de que todo acaba con la vida del cuerpo, la inmensidad es el vacío, el egoísmo impera entre vosotros y es el mote de vuestro escudo y la última palabra de vuestra moral es cada uno para sí; con la certidumbre del porvenir, los espacios infinitos se pueblan hasta el infinito, y el vacío y la soledad no existen en ninguna parte: la solidaridad une a todos los seres del lado de allá de la tumba, y existe el reinado de la caridad con el mote en su escudo. “Cada uno para todos y todos para uno”.
   Del libro "La Luz del Porvenir", Centro Espírita
"La Luz del Camino", Orihuela/Editora Espírita Allan Kardec,
Málaga - España)
 Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

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martes, 3 de marzo de 2015

¿ Cada cuanto tiempo se reencarna ?



     

 
DIOS EN EL CENTRO ESPÍRITA


Hace más de un siglo que los sacerdotes, los pastores, los catequistas y las más altas autoridades de las religiones cristianas en el mundo de Dios acusan al Espiritismo de invención diabólica y al Centro Espírita de casa del diablo. Pero, durante el correr del tiempo, esa situación ingrata se fue modificando. Las artimañas del diablo fueron venciendo gradualmente a los escrúpulos de los ministros de Dios. Padres y abadesas, monjes y monjas, sacristanes y sacristanas, pastores y ovejas comienzan a percibir que los espíritas también son hijos de Dios y merecen la bendición del Padre. Así, aliviado del peso de las maldiciones y de la presión de los preconceptos, el Centro Espírita dejó de ser el espantajo de los creyentes y comenzó, incluso, a atraerlos. El Centro Espírita calumniado, humillado y humilde, muchas veces de pies descalzos (como José de Anchieta en Meritiba) comenzó a caer en gracia al pueblo. ¿Por qué? Porque era apenas una parcela del pueblo y en él no se exaltaba al diablo, sino a Dios. “Quien vive de manos dadas con el demonio no tiene el derecho de proferir el Santo Nombre de Dios”, gritaba un padre sincero, lleno de indignación divina, en le púlpito de su iglesia, aquí mismo, en San Pablo, en los idos de 1930. Pero el tiempo, que todo lo cura y todo prueba, curó la furia del padre y probó que Dios está también en el Centro Espírita. Suprema herejía que nadie puede evitar, pues Dios no pide licencia a nadie para estar en todas partes y en todo, según el propio dogma de la Omnipresencia Divina, sustentado por las Iglesias.
Hoy, como nos dijo cierta vez el doctor Romeo do Amaral Camargo: “Dios está en el Centro”. Les costó mucho a las Iglesias aceptar esa posibilidad por medio de sólo algunos de sus profesantes. Pero eso no es para espantar a ninguno, pues solamente ahora, también, en reciente declaración del Papa Paulo VI, divulgada por la prensa mundial, el Vaticano reconoció oficialmente que hay una presencia de Dios en el Judaísmo. Mas, si Dios está en la Biblia y si ésta es la palabra de Dios, sobre la cual se asientan todas las religiones cristianas, ¿cómo recién ahora percibió que Dios está en la sinagoga? En la costa del Pacífico, en los Estados Unidos de América del Norte, país celosamente cristiano, existen varias Iglesias del diablo. ¿Quién podrá reconocer oficialmente la presencia de Dios en esas Iglesias, ahora que el Espiritismo demostró ser de Dios y no del diablo? Con el correr del tiempo se tornó más fácil probar la existencia de Dios en un lugar que la presencia del diablo. No debemos perder mucho tiempo con esas curiosidades, mas, como la memoria humana es muy débil, necesitamos señalar esos hechos. La anfibología Dios está en el Centro, encierra una verdad que todos los espíritas conocen muy de cerca. En el centro del Universo está Dios, no figuradamente, sino  en realidad, pues, si Dios es el Todo en esencia y todo proviene de Él, todo pertenece a Él, todo es Él y Él dirige y gobierna todo, es evidente, entonces, que el Centro Espírita –donde todo se hace en nombre de Dios- no puede estar sin Dios. Giovanni Papini, el famoso escritor católico italiano, autor de la famosa obra Il Diavolo, causó escándalo en la Santa Sede al sustentar que el diablo ha de volver a Dios. Pero los teólogos, aturdidos con las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, resolvieron manifestar ante el mundo que Dios murió. Si eso realmente hubiera acontecido, la situación de las Iglesias sería insoluble y toda la teología de ellas se habría derrumbado, dado que, si Dios murió, es señal de que no era inmortal, por lo que el diablo se quedó en situación embarazosa, puesto que no tiene ya quien lo perdone y continúa vivo después de la muerte de Dios y más invulnerable que el mismo Dios.
En el Centro Espírita la noticia de esta muerte no causó la menor conmoción, puesto que todos saben, hasta los adeptos de inteligencia más modesta, que Dios está allí, tal vez sentado liberalmente entre ellos, sonriéndose de su muerte imposible. En una actitud puramente humana, los teólogos han querido colocar a Jesús, provisoriamente, según dicen, en el trono de Dios, como legítimo heredero del trono supremo. Y entonces fue que surgió esta otra situación embarazosa: si Dios murió y el hijo sólo puede sustituirlo eventualmente –pues no es Dios-, entonces la muerte de Dios dejó el trono como una simple regencia, con lo cual surgió en la Tierra el Cristianismo ateo. Necesitamos saber estas cosas a efectos de conocer a quién entregaremos nuestras almas en le momento de nuestra muerte. El ateísmo cristiano nos dejó en dificultades y sólo tenemos una alternativa para buscar a Dios: en el Centro Espírita. Porque solamente allí, en la antigua morada del diablo, no se cree que Dios haya muerto y se continúa hablando en su nombre. Porque allí se sabe y se demuestra diariamente, a través de los procesos kardecianos, que, si ni el nombre muere, menos podrá morir Dios. La Teología, arrogante y vanidosa Ciencia de Dios, cerró sus puertas doradas con el balance total de su fracaso. Si Dios murió, se acabó el negocio.
La omnipotencia y la omnipresencia de Dios son dos misterios teológicos admitidos por casi todas las religiones. ¿Por qué sólo puede existir un Dios, único y soberano, cuando sería mucho más fácil comprender a una multiplicidad de dioses con su disciplina jerárquica, como en las mitologías? La respuesta a esta pregunta, ahora reformulada por los neopoliteístas, nos conduce directamente al centro del problema cristiano y al centro de la mundivivencia espírita. En el Judaísmo arcaico, heredero de las viejas concepciones mesopotámicas, la existencia de Dios único era una necesidad orgánica. Derivada del antropomorfismo más remoto –en que el hombre era la síntesis y el modelo de todas las cosas-, esa concepción se mostraba en el Cosmos como un gran ser que abarcaba, con su conformación ideal, la totalidad de las cosas y los seres existentes. El isoloísmo griego –teoría del mundo como un ser vivo-, dotado de cuerpo y alma, confundía a la naturaleza divina con la naturaleza humana. Ajustando esa idea estática al movimiento incesante de las cosas, Zoroastro, en Persia, presentaba la imagen de Dios en el fuego, en las llamas, que son al mismo tiempo estables e inestables. El Judaísmo, nacido de las entrañas de la concepción mitológica de los pueblos de la Antigüedad, avanzaba más allá en esa concepción, presentando a Dios como un ser humano de dimensiones inimaginables, pero dotado de poder, pues poseía todos los poderes de revelarse a los hombres en dimensiones humanas. Prohibía que se hiciesen figuras de Dios, pero en le Arca Sagrada había oculta su imagen pintada por manos humanas. En la Biblia, esa contradicción es bien marcada. Se manifiesta en la forma humana de Jehová, con todas las imperfecciones humanas del amor y del odio, de la ambición y la envidia, de la voracidad cruel y brutal de Baal y de la preferencia por su pueblo, con el más absoluto desprecio por los demás pueblos, considerados impuros. El proteccionismo de Moisés –tan asesino y envidioso como Caín- recuerda las preferencias de los dioses mitológicos de Gracia por sus pupilos. Dios, localista, como los dioses nomos egipcios, pero sin poseer tierra propia, lleva a los judíos a la conquista brutal de Canaán, para allí establecer su feudo, sin la menor contemplación para con el pueblo cananita. No es de admirar que el Cristianismo iglesiero, apegado ferozmente a la Biblia, se enganchase más tarde al carro de las iniquidades romanas, masacrando y expoliando a los pueblos más débiles. Y es de las entrañas de ese dios humanísimo, vengativo y cruel como los hombres, exclusivista y contradictorio, que nace la idea del Dios único.
Mas, a pesar de todo eso, la unicidad de Dios es tan necesaria como la unicidad del hombre. La esquizofrenia nos muestra que el hombre es un alienado, un espíritu dividido en sí mismo, incapaz de coordinar sus facultades y controlar sus poderes. Un Dios partido en tres –según el dogma de la Trinidad-, sería un dios esquizofrénico, y su desorden divino y su inseguridad interna se reflejarían en el caos de un Universo absurdo. Así, de la dialéctica de las concepciones contradictorias de Dios es que va a nacer la lógica de la concepción monoteísta. Dios sólo puede ser Uno, solitario y soberano en lo inefable, en las soledades vacías del Cosmos. En esa soledad Él crece en sus poderes hasta el momento en que, estremeciendo y despertando de su hibernación espantosa, toma conciencia de sí mismo y realiza, con apenas una palabra: fiat, la Creación universal y total. Y como la Creación llena todos los espacios vacíos, en todas direcciones, Dios permanece en el centro, dirigiendo y controlando sus  dominios inaccesibles a la imaginación humana. Esto es porque Dios es único y sólo puede ser único, a pesar de poder todo. Las contradicciones del politeísmo provienen de la concepción caótica del Universo, no permitiendo a la mente humana una concepción armoniosa de la realidad. En el monoteísmo tenemos apenas una contradicción, que es la de Dios consigo mismo, y Éste generar la síntesis de todo, para dar al hombre la posibilidad de comprender la realidad y estructurarla en le conocimiento, sin el cual nada sabríamos ni podríamos.
Es así que la realidad cósmica –no accesible a la inspección completa del hombre- queda a su alcance gracias a la estructura de las leyes regulares y universales, que le facultan las ilaciones necesarias para una visión general del Universo. Dios es el poder generador y mantenedor de esa realidad sin límites, y el concepto de Infinito –vaga suposición de la Antigüedad- se torna positivo por la revelación de una unidad orgánica, necesariamente orgánica del Cosmos. Obsérvese bien: unidad orgánica, semejante a nuestra estructura, que es una a pesar de la multiplicidad de sus órganos y miembros, dado que todos ellos pertenecen a un organismo único. De la misma manera, la unidad orgánica del Cosmos deviene de su centralización en Dios, que mantiene la unidad infinita a través de la subordinación de todas las galaxias o constelaciones de mundos, espacios etéreos aparentemente vacíos, pero llenos de fuerzas y plasmas cósmicos, todo integrando el organismo único.
¿No sería esto una ilusión? Quienes consideran al Universo como finito y cerrado sobre sí mismo dicen que sí. Pero Kardec, ya en el siglo pasado, antes de las conquistas científicas de nuestro siglo, propuso una teoría que hoy tiene la sanción de los nuevos descubrimientos. Por más que intentemos atribuir al Universo un límite –recordó él-, por más que avancemos con nuestra imaginación, siempre estaremos ante espacios que se extienden más allá de nuestra mirada. Esa prueba psicológica de la infinitud (basada al mismo tiempo en psicología y en lógica) tiene hoy la comprobación de las conquistas parapsicológicas, que revelan la existencia en nosotros de un poder también sin límites, que es el de la percepción extrasensorial de realidades que se ocultan a nuestros sentidos físicos. No se trata simplemente de intuición, sino de captación de realidades que están fuera del alcance de nuestros sentidos y de nuestros instrumentos. El hombre siente e intuye que el Universo es infinito. Teorías físicas y cálculos matemáticos lo contradicen. Pero la percepción extrasensorial, fundada en sus potencialidades inconscientes, continúa diciéndonos que, para las dimensiones del Cosmos, no existen límites.
 En el Centro Espírita la presencia de Dios se hace sentir en las manifestaciones mediúmnicas, que derrumban las barreras de la muerte a través de las declaraciones unánimes de los Espíritus superiores, comprobadamente poseedores de conocimientos muy superiores a los nuestros; por la revelación, probada a través de investigaciones y experimentaciones científicas se sabios eminentes del siglo pasado como del actual, que afirman que existen potencialidades en el hombre muy superiores a las que él revela estando encarnado, sujeto a los condicionamientos de la vida carnal. No se trata de dogmas establecidos por concilios de ciegos supuestamente divinos, sino de investigaciones objetivas controladas por la metodología científica. Dios no es una hipótesis, sino una realidad comprobada por el principio científico según el cual, de los efectos nos remontamos a las causas. Dios es la fuente causal de toda la realidad. Kardec extrajo de ese principio, por ilación lógica apoyada por los hechos, la ley espírita según la cual: Si todo efecto tiene una causa, todo efecto inteligente debe tener una causa inteligente. Ese es el raciocinio básico de las pruebas espíritas de la existencia de Dios.
Más allá de eso, la presencia de Dios en el Centro Espírita se comprueba por las manifestaciones de sus mensajeros, los Espíritus superiores que están a su servicio por todo el infinito. Esas manifestaciones no son constantes ni fortuitas, pero ocurren de una manera inesperada y con una finalidad cierta. Mas es en el corazón de los humildes, sobre todo, que Dios se afirma como realidad viva y actuante, en las sesiones de auxilio espiritual. Un corazón de madre angustiado que se alivia y alegra al recibir la visita del hijo que perecía perdido para siempre, a través de una comunicación mediúmnica oral o en una aparición por la videncia que despertó en la madre. En una comprobación por la aparición tangible, o materialización, como en le caso famoso de Federico Figner a su esposa, que, en Belém do Pará, a través de la mediumnidad de Ana Prado, una mujer humilde, tuvieron la oportunidad de tener a su hija Raquel nuevamente en sus brazos, sentirla abrazada a su cuello y conversar alegre y vivamente, censurando a su madre por haberse vestido de luto. En una aparición tangible de su propia madre, ofrecida a un sabio famoso que combatía al Espiritismo como superstición infundada, como aconteció a Cesare Lombroso en sesión con la médium Eusapia Paladino, presidida por el profesor Chiapa, de la Universidad de Milán, Lombroso abrazó a su madre, que dialogó con él, por lo que declaró en los días siguientes en un artículo de retractación publicado en la revista Ombra e Luce, de aquella ciudad: “Ningún gigante de la fuerza ni del pensamiento podría hacer por mí lo que hizo esa pobre mujer analfabeta: arrancar a mi madre de la tumba y devolvérmela a mis brazos”. No eran apariciones ocasionales, fácilmente atribuibles a factores psíquico-emocionales, sino apariciones  provocadas en nombre de Dios, en sesiones experimentales en que el ingrediente Dios no había sido despreciado. “Con el permiso de Dios”, dicen siempre los Espíritus agraciados en esas oportunidades de reencuentros con los seres de ultratumba.
El Centro Espírita e caracteriza, por tanto, como el centro de comunicaciones con quienes ya dejaron la vida terrena, pero que continúan vivos y activos en la otra fase de la vida. Nada se paga para hablar con los muertos, los supuestos muertos por nuestra ignorancia, dado que los servicios de Dios son gratuitos desde el nacimiento, que es un prodigio de Dios, hasta la muerte, que es la gracia de Dios liberándonos de la asfixia de la carne, y más allá de la muerte, en las maravillosas posibilidades de las manifestaciones mediúmnicas.
Dios está en el Centro Espírita en que las personas se reúnen, de corazón puro, confiantes en su poder infinito. El precio de la comunicación consiste, generalmente, en la aparición del Espíritu o de quienes desean reencontrarlo. Los dirigentes de Centros necesitan meditar diariamente en las responsabilidades que asumen al aceptar sus cargos que, en realidad, son encargos divinos. Dios no exige de nosotros más de lo que podemos dar. No quiere que nos presentemos ante Él y ante los hombres con los vestidos nupciales de la parábola, que aún no poseemos. No podemos engañarlo con sonrisas de falsa bondad, de fraternidad fingida, escondiendo en el matorral del corazón salvaje la serpiente de la envidia, de la intriga, de la censura al prójimo, del juzgamiento despreciativo del hermano que se sienta a nuestro lado. No vemos a Dios en el Centro porque no tenemos condiciones para eso, pero podemos observarlo en el semblante sincero e ingenuo y en el corazón puro de los que no alimentan vanidades y preconceptos negativos a nuestro entorno. Dios no está allí, ante nosotros, como un ser visible y corporal. Él impregna el Centro, como impregna el recinto de todos los templos frecuentados por seres sin maldad y sin reservas. También podemos ver su rostro en el semblante de quienes se entregan con amor al servicio del bien, tocar sus manos en las manos sinceras y buenas de quienes nos aman sin restricciones. Y si los hipócritas nos rodean y nos miran fingiéndonos amista, podemos ser para ellos el mensaje de amor y de amistad que fluye de Dios hacia nuestro corazón. Dios en el Centro es Dios en nosotros, ayudándonos a crecer con el fermento de la fraternidad que Él, poco a poco aumenta en la medida de nuestra medida de harina, en la proporción en que la harina de nuestro egoísmo absorbe el fermento y se transforma en el pan que nos alimenta el alma.
Estas no son imágenes líricas, sino la verdad espiritual convertida en figuras y expresiones de amor, como las que encontramos en el Evangelio de Jesús. No es el autor del libro el que las produce, sino los Espíritus benevolentes que, en nombre de la fraternidad humana las transmiten a los que desean servir a los demás y a sí mismos. Porque aquellos que desean servirse en la mesa del bien, naturalmente reparten su pan con los hermanos hambrientos de bondad, como Jesús hizo con los apóstoles en le mesón del camino de Emaús.
Dios en el Centro Espírita no es la presencia exclusiva para nadie, sino la presencia inclusive para todos, a todos incluidos en su llamado para la vida del espíritu. Quienes procuraren comprender y sentir su presencia en el Centro lo llevarán consigo a sus casas. Las pretensiones de superioridad, el deseo egoísta de imponerse a los demás, la envidia corrosiva y el juzgamiento del prójimo en nuestro íntimo o por nuestra boca no nos permite percibir la bondad de Dios. Los que se sacrifican para mejorar la Tierra, dando de sí lo que pueden y muchas veces lo que no pueden, ésos hacen la voluntad de Dios. Quienes mueven la lengua entre los dientes para destilar veneno de serpiente, no pueden percibir la presencia de Dios en el Centro y sólo son capaces de captar a los Espíritus malévolos y sufrientes.

                                J. HERCULANO PIRES

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El mayor de nuestros enemigos suele ser nuestro propio carácter.
Botach

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¿ Cada cuanto tiempo se reencarna?.-

No existe un periodo de tiempo fijo e igual para todos los Espíritus. Eso depende de las necesidades evolutivas de cada uno y de las circunstancias de los desajustes que tengan pendientes de equilibrar con la Ley de Causa y Efecto. El periodo de tiempo que transcurre entre cada dos vidas humanas, se llama Intervalo, durante el cual el Espíritu permanece errante en el Plano Espiritual. El estado errante se refiere no a que estén en el espacio perdidos, sino que permanecen a la espera de que les llegue la hora de una nueva encarnación.
Este periodo es muy variable en cuanto a medida de tiempo, debido a dos cuestiones principales:
La primera es debido a que el sentido y la medida de nuestro tiempo dimensional, no existe en los Planos Espirituales en donde todo transcurre como en un eterno presente.
La segunda cuestión es que la urgencia por reencarnar es muy variable de unos casos a otros. Cuanto mas apegado está el Espíritu desencarnado a las cosas del mundo material, o cuanto menos evolucionado está, con mas frecuencia y mayor intensidad siente el impulso o la necesidad de su regreso a este mundo al que se siente atraído como por un imán, por su afinidad con el mismo o por las necesidades de aprender o de saldar deudas kármicas. Por la misma razón, cuanto mas evolucionado está el Ser, menos necesidad siente de volver aquí y menos apego y compromiso siente hacia este mundo nuestro del que está más alejado . Por lo tanto en este último caso,el Espíritu habita mayores periodos de nuestro tiempo en el Plano espiritual que, al fin y al cabo, es su escenario natural y normal , como Seres Espirituales que somos.
El Ser espiritual se siente inclinado a reencarnar, cuando después de un espacio de tiempo en el mundo espiritual comprende la necesidad y siente el impulso de regresar a este mundo para continuar aprendiendo y conquistando lo que todavía no conquistó o lo que dejó a medio en anteriores existencias humanas.
Dra. Fiore
Dra. Wambach
Es de señalar aquí, que según las conclusiones a que han llegado después de realizar sus trabajos los Doctores Dethlefsen, Wambach y Fiore, parece ser que a medida que la Humanidad se ha ido aproximando a nuestra época actual, se han ido reduciendo estos intervalos o periodos de tiempo entre cada dos vidas consecutivas.
Esto, que parece ilógico con arreglo a la Evolución que ,como se ha dicho , disminuye la necesidad de reencarnar enseguida , sin embargo podría ser indicio de que por algún otro motivo en esta época existe un ritmo evolutivo más acelerado que hace siglos; tal vez podría ser el de la inminencia del cambio de ciclo planetario en el que estamos ya inmersos, y en el que la Humanidad nos jugamos el ser o no ser aptos para seguir evolucionando en un Mundo de Regeneración.
Según el Dr. Karl Muller, que estudió comparativamente cientos de casos de Reencarnación comprobada, la media que estableció como duración del periodo de Intervalo la cifró en unos setenta años. No obstante, según revelaciones de los propios espíritus, en general hay un término medio de unos cinco años en el plano espiritual por cada año de vida humana vivido antes de su última desencarnación.
Se debe tener en cuenta de que en los Planos espirituales no existe nuestra medida del tiempo, pero asimilando estos intervalos a un sentido de nuestro tiempo, en realidad este, según han acreditado los mismos Espíritus, puede oscilar desde unas pocas horas hasta siglos.

- Jose Luis Martín-

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Quieres ser rico?,pues no te afanes en aumentar tus bienes si no disminuir tu codicia.
Epicuro

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LA MEDIUMNIDAD, SIEMPRE PRESENTE

El fenómeno es de los más antiguos. 
 
Volviendo en el tiempo, encontramos sus registros en uno de los primeros libros de la Humanidad, la Biblia. 
 
En el versículo segundo, del capítulo primero del libro Génesis, se lee: Las tinieblas cubrían la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. 
 
El hombre presentía la presencia del Creador. Eso quiere decir que el hombre registra, desde siempre, el mundo del más allá. El mundo de los seres espirituales. 
 
Pablo de Tarso, dándose cuenta de esa percepción especial del ser humano, la denominó: don. Y, acerca de eso, escribió en su Epístola a los Corintios, describiendo sus variedades. 
 
Mientras estaba en la Tierra, el Hombre de Nazaret, dio múltiples pruebas de la interrelación de los dos mundos, el físico y el espiritual. 
 
Habló de los Espíritus atormentados que se auto denominaban Legión, en la ciudad de Gadara, y que agredían al joven traído para la curación. 
 
Señor de los Espíritus - así lo denominaron al comprender que los Espíritus le obedecían. 
 
Sin embargo, solamente en el siglo XIX este don sería ampliamente estudiado y decodificado, por el sabio Allan Kardec. A ese don le denominó específicamente: mediumnidad, la capacidad de ser un intermediario entre el mundo material y el espiritual, entre una y otra dimensión. 
 
Médium o intermediario. 
 
Aun bastante incomprendida en la actualidad, la mediumnidad es una facultad inherente al ser humano. 
 
De ella casi todos los hombres tienen vestigios. Algunos más, otros menos. 
 
¿Quién ya no tuvo la sensación de tener a alguien invisible a su lado, velándole en las horas difíciles? 
 
¿Quién ya no se refirió a la interferencia de los seres angélicos en los momentos de grandes dificultades? 
 
¿Quién ya no ha entregado un hijo que parte para tierras distantes a los cuidados de un ser que se llama ángel de la guarda, ángel guardián, protector, orientador? 
 
¿Quién ya no escuchó el susurrar de voces imperceptibles, en su interior? 
 
Es muy frecuente encontrar personas que vivieron tales experiencias o que conocen a alguien que las hayan registrado. 
 
Todo eso nos indica que el mundo espiritual está presente de forma constante en el mundo material. Se puede decir que hay una interpenetración de uno con el otro. 
 
Nos movemos en la esfera física, pero nuestros actos y pensamientos repercuten en la esfera espiritual. 
 
Nadie está a solas. Como decía el Apóstol Pablo: Estamos rodeados por una nube de testigos. 
 
Sombras, Espíritus, guías. No importa como los llamemos, ellos son realidad. Y, silenciosamente, velan por nosotros. Discretamente nos orientan. Sutilmente nos dan pruebas de que nos cuidan, siempre atentos. 
 
¡Piensa en eso! 
 
Cuando estés a punto de desanimarte por sentirte solo, abandonado, piensa que alguien, de la Espiritualidad, protege tu vida y cela por ti. Puedes no creer, pero no importa. Los que te aman están igualmente contigo.
 
Redacción del Momento Espírita.
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           NO SON ESPIRITISTAS

Los que lucran , explotan o engañan en nombre del Espiritismo. Los que se ocupan de cartomancia , sortilegios,adivinacion, para embaucar a sus semejantes. Todo aquel que mixtifica o se atribuye falsas facultades, en cuyo fondo esta el absurdo, el fanatismo o el interes. Nadie que obre así es Espiritista , aunque diga serlo; y por el daño que causan a la doctrina y a la verdadera mediumnidad, consignamos nuestra protesta y nuestra reprobación contra todos ellos , reciban o no dinero en pago de sus extravíos
La luz del porvenir

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