La vida siempre sorprende. ¿O tal vez se deba decir que la muerte sorprende a la vida?. Al final ella siempre aparece en momento inoportuno.
Cuando nos disponemos a relajarnos y gozar de lo que consideramos un merecido descanso. O cuando nos estamos preparando para casarnos.
O, incluso, cuando acabamos de pasar por un concurso para lograr una carrera de éxito.
Por eso mismo,nunca debemos dejar para mañana las declaraciones de afecto.
En ocasiones tuvimos algún profesor que nos influenció mucho y realmente dio sentido, propósito y dirección a nuestra vida.
Entre tanto nunca reservamos un tiempo para agradecerle.
De pronto, él muere y pensamos: "Dios mío,al menos le debería haber escrito una carta".
Otras veces quedamos con alguien y aburrimos a esa persona con nuestro silencio. Se pasan los días, los meses, los años.
Y continuamos con el castigo. Ahí es cuando la persona muere. ¿ Y qué sucede?. Casi siempre el remordimiento nos alcanza y comenzamos a decir: " yo debería haber hablado con ella".
Para compensar nuestra culpa, vamos ala floristería y compramos muchas flores para poner en la caja en la sala mortuoria o en el túmulo.
Hubiese sido mucho más compensador haber comprado algunas flores antes, un pequeño ramillete y haber intentado hacer las paces antes que recoger la afección.
Es hasta posible que la persona retirase las flores o las tirase a la basura. Y nos dejase las costas. Pero entonces, el problema no será ya nuestro sino exclusivamente de ella.
Uno de los ejemplos mas conmovedores al respecto del arrepentimiento por dejar para después, nos viene de una carta escrita por una joven americana a su enamorado.
Es mas o menos así: " ¿ Te acuerdas del día en que te pedí prestado tu coche nuevo y lo destrocé ?."
Creí que tu me ibas a matar, pero tu no me mataste.
¿ Te acuerdas de cuando yo te arrastré para ir a la playa y tu dijiste que iba a llover y llovió?
Pensé que me ibas a decir "¿No te avisé?", pero tu no dijiste nada.
¿ Y cuando dejé caer tarta de moras en tus zapatos nuevos?
Pensé que jamás me volverías a mirar, pero eso no sucedió.
¿Y cuando me olvidé decirte que el baile era de etiqueta y tu apareciste con pantalón vaquero?
Creí que me ibas a abroncar, pero tu no me abroncaste.
Había tantas cosas que yo quería hacer para cuando tu volvieses de Vietnam....
Pero tu no regresaste ".
...............
No permitamos que la muerte arrebate la ocasión de decirnos cuanto amamos a las personas. En cuanto que ellas son importantes para nosotros. Puede ser un abuelo, un hermano, un amigo.
No necesariamente solamente las personas del círculo familiar. Aprendamos a manifestar gestos de amor y a decir palabras que alimentan el alma del otro.
Tal vez algún día alguien nos haya dicho que no es bueno al otro saber que lo amamos, porque se aprovechará de nosotros.
Tal vez alguien haya insinuado que nos parecemos todos los que afirmamos la intensidad de nuestro amor o de nuestra amistad y nuestra ternura.
El Ser más perfecto que anduvo sobre la Tierra, el Maestro Galileo, no temió demostrar su amor y decir " amaros como yo os he amado".
Equipo de Redacción de Momento Espírita , basado en un capíitulo del libro de Elisabeyh Kubler Ros, "El tunel de la Luz"
Los fines no siempre justifican los medios. Es preciso que los medios sean coherentes con los
fines objetivados. No se puede combatir un mal con un mal mayor o equivalente.
Las ciudades muchas veces en época del carnaval, se engalanan con trajes de luces, ajenas a todo lo que vibra a su alrededor.
Multitud de desencarnados se entremezclan con la masa humana excitada en los sentidos físicos, las calles y plazas están fantásticamente iluminadas, pero esas luces no observan la psicosfera cargada de vibraciones de bajo tenor.
Divaldo Pereira Franco
Una significativa y enorme faja de la humanidad terrenal transita entre los límites del instinto y el comienzo de la razón, más sedientos de sensaciones que ansiosos por las emociones superiores. Es natural que en los días de carnaval, se permitan excesos que reprimen durante el año, sintonizados con Entidades que les son afines. Es lamentable, no obstante, que muchos se muestren en los días cotidianos, como discípulos de Jesús y en estos días de carnaval prefieran a Baco y a sus asesores de orgías, que al Amigo Afectuoso…
Los grupos enmascarados son seguidos muchas veces por frenéticas masas de seres espirituales voluptuosos, que se entregan a desmanes y orgías lamentables, inconcebibles desde el punto de vista terrenal.
Verdugos que sin disimular sus intenciones, buscan a las victimas potenciales para debilitar su equilibrio e iniciarlos en infortunados procesos de largas obsesiones.
Manuel Philomeno de Miranda
Muchos de los que se disfrazan reciben inspiración para sus apariencias grotescas, en las visitas realizadas a las regiones del Más Allá, en las cuales encontraron amplia replica de las deformidades y las fantasías de horror que padecían sus habitantes, en castigo redentor, al que se arrojaban espontáneamente.
Las incursiones a los sitios de locura y desesperación son muy comunes en los hombres que se unen a los que allí residen, a través de los hilos invisibles del pensamiento, por las preferencias que reciben y los placeres que logran en el mundo íntimo.
Una vez fijados como patrones mentales, resurgen en la conciencia y son reproducidos por aquellos que están acostumbrados, reconstruyendo en la extravagancia del placer exacerbado, el paisaje espiritual de donde proceden y al cual se vinculan.
Los orígenes del carnaval pueden ser encontrados en las orgías de la antigua Grecia, cuando era homenajeado el Dios Dionisio. Anteriormente, los Tracios se entregaban a placeres colectivos, como casi todos los pueblos antiguos. Más tarde, se presentaban estas fiestas en Roma. En la Edad Media, se aceptaba con mucha naturalidad, lo siguiente: “Es lícito enloquecer una vez al año”, convirtiéndose en los tiempos modernos, en tres o más días de locura, bajo la antigua designación del culto al Momo, en homenaje al rey alegría.
Algunos estudiosos de la psiquis humana, dicen que hay que descargar las tensiones y alejara la ideas penosas, en esos días en que la “carne nada vale”, un día el carnaval desaparecerá de la tierra, precisamente cuando la alegría pura y la jovialidad, la satisfacción y el júbilo real sustituyan a las pasiones del placer violento y el hombre haya despertado a la belleza, al arte, sin agresión ni promiscuidad.
No todos los que desfilan en el carro del placer se encuentran festejando, la mayoría de ellos tienen la mente subyugada por problemas de los cuales intentan huir, y utilizan el camino falso que conduce a la locura; son muchos los que se suicidan intencionadamente pensando escapar de las frustraciones que losa atormentan en el largo sendero: son muchos también los que ansían alianzas de felicidad que los momentos de sueño parecen prometer, para despertar luego, cansados y desilusionados.
Son muy pocos los que se divierten sanamente;
El carnaval es una convocatoria poderosa, pues se dirige a la extenuación de todas las reservas de dignidad y respeto en el fuego de la pasión de los vicios y la embriaguez de los sentidos.
El hombre, saturado por el sufrimiento y cansado de las experiencias tristes, se perfeccionará al influjo del propio dolor y deseoso de disfrutar el amor que ha de calmarle las intimas inspiraciones del alma.
Siempre es tiempo de recomenzar y de actuar, empezar a dejarse llevar por la música sencilla, pero profunda de los cantores del bien, melodías de esperanza y ritmos de paz con el Amor implantado en la tierra de los corazones, pues la luz siempre triunfa y el soberano bien todo lo conquista…
Siempre lluvia de efluvios vespertinos, bajan a las almas ensombrecidas, para rescatarlas de los pozos de sombra, donde cayeron por descuido y desequilibrio en el valle de las pasiones poco dignas.
¡Ninguna oveja del Señor se perderá! Dejémonos rescatar por la llamada silenciosa, que aflora a nuestro mundo interior, una vez que la escuchamos y nos sentimos atraídos empezamos a caminar por amplios caminos de construcciones edificantes que nos sacaran del bullicio de la pasión y de la locura, donde nos debatimos pesarosos y desequilibrados.
Trabajo realizado por Merchita extraído del libro “En las fronteras de la Locura” Divaldo Pereira Franco
“El espirita es reconocido por el esfuerzo que hace para su transformación moral y para vencer sus tendencias hacia el mal.” – Allan Kardec
El verdadero espirita, es aquél que acepta los principios básicos de la Doctrina Espirita.
Cuando se pregunta al practicante: ¿Usted es espirita? Comúnmente responde: “Estoy intentando”. En verdad, la respuesta debería ser sin vacilación: ¡Soy espirita!
En cuanto al hecho de ser perfecto o no, al calificarnos moralmente, ese es otro asunto, que no exime el que profesa la doctrina, de ser incisivo en su respuesta.
En este punto, el practicante no tiene que dudar su definición, visto que Allan Kardec fue claro en su esclarecimiento, al afirmar que se reconoce el espirita por su esfuerzo, por su transformación, y no por sus virtudes o presuntas cualidades, difíciles de encontrar en habitantes de este planeta.
Lo que pasa con frecuencia, sea un principiante o uno de los más antiguos, es que es más cómodo, no asumir una postura responsable y permanecer con un pie en la canoa y otro el en tierra.
Se admite en determinadas ocasiones, que se quiera dar una demostración de modestia, pero que no se justifica, bajo el punto de vista de una definición personal.
A propósito, recuerdo haber oído en una emisora de radio en Sao Paulo, Brasil, un pronunciamiento de un padre católico, al referirse a los católicos, que frecuentan los Centros Espiritas para los habituales Pases y la “agüita fluidificada” y pasan la vida sin tener la mas mínima noción de que representa el Pase y el agua. Para esos medio-aquí-medio-allá, el mencionado reverendo, los denominó de “catóritas”. ¡Gracioso, no!?
Como llamar entonces a los espiritas que se dedican a los trabajos en los Centros Espiritas, pero que continúan bautizando los hijos, bajo el pretexto de que cuando mayores elegirán su propia religión, casan los hijos en la Iglesia con las pompas y las ceremonias habituales, ¿hacen la Primera Comunión con las tradiciones de la Iglesia Católica, etc?
Cuando los Centros Espiritas se organizaren verdaderamente, proporcionando a los sus frecuentadores, además del Pase y de la Agua Fluidificada , la orientación doctrinaria, para mayor comprensión de los principios básicos que deben tener el aprendiz y los trabajadores en la Siembra Espirita , ciertamente, el verdadero espirita tendrá una nueva postura en la sociedad, mas convincente, porque pasará a distinguir lo que es ser espirita, según la analogía explicada por Allan Kardec, en las obras básicas organizadas por el codificador, bajo la orientación dos Bienhechores Espirituales.
Bezerra de Menezes
(Publicado en el Jornal “A Voz do Espírito”
Edición 92: Diciembre de 1998)
"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por su propia casa" - Proverbio Chino -
han dejado su vida material, dándoles así una prueba
de su existencia real y positiva.Estos seres a los cuales se les da el nombre de médiums porque sirven de intermediarios, o más bien,
de intérpretes entre los espíritus y los hombres terrestres, que desempeñan un gran papel dentro del mundo moral:
por medio de ellos sabemos nuestro pasado histórico,
puesto que son en cierto modo, nuestros ecos del ayer,
cuando nos refieren del modo en que la humanidad ha
ido poco a poco progresando y saliendo de la oscuridad
en que se hallaba envuelta en su infancia. Todo lo cual
es muy hermoso y grande; además por ellos ha sido
desenvuelto el gran problema de la inmortalidad
del alma y los goces futuros,por medio de la práctica y
del estudio, y hoy lo sabemos positivamente, no porque
nos lo haya dicho un hombre sabio y eminente, que tan
solo podía decirlo como hipótesis, sino porque nos lo ha
demostrado el mismo espíritu inmortal con el auxilio de
un médium que nos ha dado pruebas palpables de su mediumnidad, y el hombre que antes dudaba se ha convencido de la verdad y ha experimentado ese placer
del conocimiento de los grandes ideales; pero todo eso
no es nada comparado con la misión que viene a
cumplir el médium en este mundo.
Los médiums no tan solo sirven para mostrarnos la
verdad que existe en el mundo espiritual, que es la
inmortalidad de las almas, sino que sirven para algo
más,abraza muchos más conceptos de lo que
generalmente se cree, y aparte de la grata impresión
que nos causa el podernos comunicar por medio de ellos
con los seres que nos son queridos, debemos
considerarlos como instrumentos del progreso moral,
puesto que por su intervención hemos conocido las sanas
doctrinas que están llamadas a inundar el mundo con su
Luz.
Jamás Allan Kardec hubiera escrito el Libro de los
Espíritus, si los médiums no hubiesen existido. Sin su
poderoso auxilio, ni los espíritus se hubieran manifestado
jamás a los hombres terrenales en todas las épocas y en
todos los países desde la más remota antigüedad sin la
existencia de estos seres llamados a esparcir la Luz por
todas partes.¡ Cuan bella es su misión !. Ellos son los sacerdotes de
la religión del porvenir. Por medio de ellos se
resolverán grandes problemas que la humanidad de
hoy todavía no comprende, y ganarán mucho las ciencias
que se dediquen al estudio de la verdad por medio de los
poderosos auxiliares que la divina providencia ponga en
su camino, porque aparecerán mediumnidades tales,
que serán el asombro de la humana inteligencia. ¡ Ah, sí
todos los médiums comprendiesen la grandeza de su
misión !, no caerían en los más crasos errores, ni serían el
ridículo y la burla de los enemigos de la verdad y del
progreso, porque los médiums son instrumentos pasivos,
por medio de los cuales los espíritus se comunican según
la simpatía que por ellos tienen; así es, que tan pronto se
elevan a lo ideal, siendo la admiración de los que tienen
el placer de escucharlos, como a veces descienden en los más intrincados laberintos de la confusión y del error.
¿ Y cual es la causa de semejante contraste?; ¿Por
qué vemos a un medium dar una conferencia hermosa,
que al escucharla parece que nos sentimos transportados
a otras esferas mucho más felices que por las que por
nuestro atraso mal vivimos, y después este mismo
médium de cuya boca salieron tan dulces verdades, nos
aburre con cosas pueriles y ridículas, causa de
vacilaciones y dudas?.
Sin duda alguna la falta de instrucción contribuye
mucho a que el medium no tenga todas las protecciones
como debiera ser, dedicadas a desarrollar grandes
problemas y a poner siempre de manifiesto la más sana
moral, y aparte de esto, el convencimiento de la grandeza
de la misión que Dios le ha confiado, la pureza de sus
acciones y la práctica de la caridad. El médium puesto
que conoce practicamente la verdad, debe ser quien más
empeño tenga en practicarla para que no se diga de él
lo que de aquellos que dicen y no hacen, y es mucho más
responsable de sus acciones y de sus palabras, que no
los que ignoran las sabias Leyes de Dios.El orgullo y la vanidad son dos cosas gravísimas que
debe desterrar de su corazón todo buen médium, si no
quiere caer bajo el dominio de espíritus imperfectos que
le arrastrarán a la perdición obsesándolo, y una vez bajo
su dominio, harán de él un juguete de sus caprichos, y
si sus disertaciones son censuradas por hombres de
más inteligencia que ellos, no deben enojarse ni
resentirse por ello, pues han de pensar que pueden
tener una venda en sus ojos, que les impida ver sus
propios errores, o lo que es igual, que pueden estar
fascinados por algún espíritu que les haga creer lo
contrario de todo cuanto dicen o escriben, y hacerles
creer con sus halagos que son grandes médiums,
cuando en realidad lo que expresan no son más que
grandes disparates.
Instrucción, he aquí la gran palabra; Caridad y
Humildad, son la práctica, y junto a una conducta
intachable los médiums se atraerán hacia sí Espíritus
Superiores de mucha Luz, los cuales formarán a su
alrededor una muralla que les hará inaccesibles a los
malos espíritus, puesto que cada obra buena que
hagan, atraerá hacia ellos a Espíritus Superiores que
formarán una verdadera muralla a su alrededor que
les hará inaccesibles a los malos espíritus, ya que cada
obra buena que hagan, atraerá hacia ellos a espíritus
más puros a la vez que irán alejando a los del mal, pues
estos se unen a los hombres por afinidad y simpatía.
Procurar pues, seguir y practicar los consejos del
sabio maestro si es que quereis ser los fieles intérpretes
del Espíritu de la Verdad, y nada habreis de temer,
porque solo se os comunicarán espíritus buenos que con
sus sabios consejos harán marchar la humanidad por la
senda que lleva a la felicidad eterna, y después de
cumplida la misión seréis elevados a las esferas de Luz.
Sois de los llamados, pero si no mereceis ser de los
elegidos porque os dieron oportunidad y elegisteis las
tinieblas, en ellas quedareis envueltos durante largos
siglos si no procurais imitar en cuanto os sea posible
al gran Médium de Dios que descendió a la Tierra para
enseñarnos a amar y sufrir, y que ahora se cierne sobre
los mundos superiores, protegiendo al nuestro y
haciendolo marchar por la senda de la Verdad, que es el
único camino que conduce a la mansión de los grandes
elegidos.
( Extraido de la Revista Fraternidad Cristiana Espírita y del libre pensar, edic, Enero y Febrero de 1991 )
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. Benjamín Franklin.
La vida en el cuerpo se presenta bajo variados aspectos, que constituyen su realidad existencial. Sin embargo, no siempre esa realidad significa el legitimo vivir, el expresarse con seguridad, el disfrutar plenamente la oportunidad y avanzar jubilosamente, sin remordimientos que resultan del pasado, ni ansiedades que marcan las ambiciones del futuro.
Una existencia feliz no es, necesariamente, aquella que es breve o larga, sino aquella que se transforma en mensaje de alegría y bienestar para la propia persona, así como para todos aquellos que la rodean. Cada existencia es un mensaje, cuyo contenido debe ser positivo, de forma que dignifique a otras, enriqueciéndolas de esperanzas. La enfermedad, los problemas, no son aspectos de infelicidad, sino convites del organismo y de la vida, para decir que es necesario estar lucido y consciente. Por eso mismo, la muerte no es un fracaso de la vida, sino una nueva admirable experiencia.
El ser psicológicamente maduro sabe discernir cuales son los valores auténticos, para su realización y aquellos que apenas se presentan como indumentaria transitoria para el elenco de los movimientos existenciales.
El desarrollo del ser en cada aspecto, es lento, pasando de una fase a otra, sin marcas inquietantes de insaciedad, de manera que en el próximo estadio se viva con las manifestaciones del anterior, de aquel que ya deberá estar superado y consolidado en los cimientos de la individualidad.
Sin embargo, cada individuo alcanza la plataforma de la madurez por medio de diversas experiencias. Unos consiguen crecer bajo el estimulo de los ideales y de las aspiraciones que guardan interiormente; otros lo hacen bajo la inspiración de la belleza, que se exterioriza en las artes, en la literatura, en la cultura general; muchos son atraídos por la tecnología y los diferentes recursos de las modernas conquistas; innumerables son conducidos por el amor, por la necesidad de fraternidad que cultivan con acrecentado cariño; entretanto,la gran mayoría, es impulsada por el sufrimiento, ultima alternativa para el desarrollo de los recursos internos que dormitan en su intimo.
No obstante, no hay nadie que este impedido para desarrollar su ser superior, oprimido momentáneamente por los peligrosos adversarios de si mismo, que son el primitivismo, la ignorancia, el egoísmo y todo su sequito sórdido.
El ser humano sigue un destino grandioso: la auto realización total , bajo la atracción del Pensamiento Divino que todo lo invade y domina. Su origen trascendental lo lleva ineludiblemente a su Casualidad Superior. No obstante, en cuanto no se da cuenta de ese obstinado destino, transita en un circulo de estrecho ámbito emocional, sin que la fuerza de atracción de la Vida le produzca cualquier influencia.
Son valiosos todos los aspectos diferentes de la vida, durante la existencia física que deben ser experimentados de forma total.
La vejez se torno antológica en el ser, estela considera como decadencia, amargura, soledad, dolencia y muerte, es la visión de la inmadurez psicológica. Para el ser, vivir es abrigar sueños permanentemente juveniles, sensaciones embrutecedoras y de efecto rápido, pasando de una hacia otra entre insatisfacciones y conflictos íntimos.
La juventud, dígase con claridad no es solamente un estado biológico, atinente a determinada faja estaría. Sino también todo el periodo en que se puede amar y sentir, esperar y vivir, construir y experimentar necesidades nuevas y edificantes.
El periodo juvenil, limitado entre la infancia y la edad de la razón, es de mucha significación para el desarrollo real del individuo, porque abre los espacios existenciales para el aprendizaje, fijación de los conocimientos, ansiedades de conquistas y realizaciones, en un calidoscopio fascinante. Es también, el periodo de la inmadurez, del desperdicio de oportunidades, porque todo parece tan distante y abundante, que los perjuicios de tiempo y producción no tienen un significado profundo, dando nacimiento a futuros conflictos que necesitan ser vencidos.
Sin embargo, es joven todo aquel que aspira a los ideales de ennoblecimiento humano, no importando el periodo existencial por el cual esté transitando.
Manteniendo la capacidad de realizar y realizarse, de producir y multiplicar, de renovar y renovarse, disfruta del largo plazo de la juventud real.
La vejez se presenta cuando el individuo se considera inútil, cuando experimenta el desprestigio de la sociedad preconceptuosa ,que elaboró juicios de vida en patrones torpemente materialistas, hedonistas.
La ciencia medica está comprobando a cada instante que los periodos de la vida son ricos en oportunidades para aprender, para crecer y desarrollar la capacidad de la fijación de los valores humanos. Los conceptos ortodoxosde los limites para el inicio de la vejez, cuando surgen las señales de decadencia orgánica, están totalmente superados.
En ese contexto, la mente es un factor importante que genera energías incesantes, en uno y otro sentido, de forma positiva o destructiva y en cuanto se puede pensar con autoestima y confianza, los limites impuestos por la edad desaparecen, para facilitar la continuación de la existencia enriquecedora. Así también, cuando el joven se deja abatir y pasa a pensar destructivamente, se encarcela en las mazmorras de la decadencia psicológica y se degrada.
El cerebro, que antes era poco identificado en sus incomparables producciones, como la mayor glándula del cuerpo humano, hoy es conocido como un extraordinario y nada comúnconjunto armónicode setenta y cinco a cien billones de neuronas en circuito especializado y complejo, como la mas notable computadora que la mente aun no puede concebir. Sus encimas, cerebrinas, globulinas y otras secreciones comandan las reacciones de todo el cuerpo, trabajando por la vida física y psíquica. Sin embargo, esa menteno es el fruto de la propia elaboración , procediendo de una fuentegeneradora que lo antecede y sucede al proceso del conjunto natural. Pesando en promedio, un kilo y trescientos gramos, absorbe oxigeno en cantidad importante, es decir, el veinte por ciento de todo aquel que necesita el cuerpo total.
Cuando ocurre la muerte de cada célula nerviosa y la mente trabaja, investiga y se esfuerza para mantener los equipos en orden, se amplia, transformando sus extremidades en árboles (dentritas),que facilitan el flujo de las informaciones, sin ninguna solución de continuidad, produciendo las maravillosas sinapsis ( contactos ) electroquímicas, que mantienen todo el equilibrio de él mismo y del organismo en general.
A semejanza de los músculos que, al no ser activados por el ejercicio, tienden a la fragilidad, a la flacidez, cuando no es movilizado por las energías mentales renovadoras, pierde las posibilidades de producción, porque, al morir células nerviosas, las restantes, sin nuevos estímulos no se amplían , fallando en la transmisión de mensajes que les cabe registrar, encaminar y responder.
Durante milenios permaneció casi desconsiderado por la Ciencia, habiendo sido estudiado y descubierto, prácticamente por Gall, médico y anatomista, padre de la Frenología, como Lamark lo fue del transformismo. Hastaentonces, los conceptos se dividían entre los filósofos, los padres de la Medicina y de la Patristica religiosa, con sus supersticiones y conceptos ultramontanos.
Pasando por extraordinarios estudiosos, entre muchosotros citaremos a Cabanis y Broca, la sonda de la investigación fue penetrando la masa grisácea y descifrando sus protuberancias, que hoy nos dan una ideaaunque muy imperfecta de su mundo de infinitas informaciones aún por detectar.
Por tanto, en él están lasdisposiciones de la juventud y de la vejez, dependiendo sobretodo de la mente que lo vitaliza y lo moviliza, que lo acciona y lo mantiene.
Muchos creen que vejez es señal de pérdida de memoria, de deterioro del raciocinio, del desequilibrio de las emociones...
Sin duda, con el suceder de los años, la maquinaria orgánica sufre el desgaste y seguramente, disminuye la capacidad de producción y eficiencia de resultados. Entretanto, la perdida de memoria no es el síntoma exclusivo del envejecimiento, por cuantos muchos factores contribuyen para ese acontecimiento en cualquier edad, como las enfermedades sutiles, tales como las infecciones urinarias, las intoxicaciones por medicamentos, la depresión, etc. Lo importante es el estado psíquico del individuo, que le determina cual es la fase en que se encuentra y en la que le agrada permanecer; sea en la juventud que se prolonga o en la vejez que llega precozmente.
La acción del trabajo en ese comportamiento, es de extraordinario resultado, posibilitando la prosecución de los deberes, de los estudios, de las búsquedas y realizaciones nuevas, sin fatigas ni justificativas de imposibilidad para crecer y permanecer joven. La humanidad, en general vive en estado de sueño, en letargo, padece dela enfermedad más dominante, que es la ignorancia de sí, del destino de cada uno, del significado de la existencia.
Nos quejamos de la situación en que nos encontramos, pero no hacemos casi nada para cambiarlos factores degradantes del conjunto social, normalmente presentes en nosotros mismos, nos lamentamos, por necesidad masoquista de inspirar compasión, nos entregamos a los hechos por comodismo, no esforzándonos realmente, para conseguir superar todo obstáculo aparente que surge como amenaza o impedimento a nuestro progreso. El apóstol Pablo estaba tan seguro del valor del despertar de la conciencia, que en una memorable carta a los Efesios, conforme se encuentra en el capitulo V , versículo catorce, c : "Despierta tu que duermes, levántate entre los muertos y el Cristo te esclarecerá". Esto es porque, el sueño es una forma de muerte, de desperdicio de la oportunidad educativa, esclarecedora, terapéutica, enriquecedora. Cuando se está despierto, Jesús lo esclarece, a fin de que avance con arrojo en la búsqueda de su auto identificación.
Cuando se está despierto, las conquistasy encuentros son internos, resplandecientes y calmos, poderosos como el rayo y suaves como la brisa del amanecer.
Estar despierto significa encontrarse construyendo, libre de preconceptos y de limites, abierto al bien y a la verdad de la que se torna vanguardista y divulgador.
La vida es un poema de belleza, cuyos versos están constituidos de propuestas de luz, escritas en la partitura de la Naturaleza, que exalta su presencia en todas partes.
El destino de la criatura es la libertad, hacia donde sigue con los ojos puestos en el futuro.
Ser libre significa no depender, no tener pasado ni inquietarse por el futuro, viviendo ampliamente el presente en un transporte de paz y alegría.
La alegría de vivir es una invitación para una existencia rica en producciones morales, espirituales, artísticas, culturales, estéticas y nobles .
El destino de nuestra existencia deja de ser vivir bien, que es una de las metas humanas, para bien vivir, que es una conquista personal intransferible, especial, que jamás se altera o se pierde, fomentando la felicidad y trabajando por la paz que todos aspiran.
Narra una historia, que un príncipe chino se enorgullecía de su colección de porcelana, de tan rara como antigua procedencia, constituida por doce platos resaltados por una gran belleza artística y decorativa. Cierto día, su celador, en un momento infeliz, dejó que se quebrase una de las piezas. Tomando conocimiento del desastre y poseído por la furia, el príncipe condenó a muerte al dedicado servidor, que había sido victima de una circunstancia fortuita. La noticia tomó cuenta del imperio y en la víspera de la ejecución del desafortunado servidor, se presentó un sabio bastante viejo que se comprometió a devolver el orden a la colección. Emocionado, el príncipe reunió a su corte y aceptó la ofrenda del venerable anciano. Este solicitó que fuesen colocados todos los platos restantes sobre un mantel de blanquísimo lino, bordado cuidadosamente y que los pedazos de la preciosa porcelana fuesen, esparcidos en torno de la mesa. Atendido en su solicitud, el sabio se acercó a la misma y en un gesto inesperado, tiró del mantel con las preciosas porcelanas, arrojándolas bruscamente sobre el piso de mármol, rompiéndolas todas. Ante el estupor que dominó al soberano y a su corte, muy sereno dijo:
_ Ahí están, señor, todas iguales conforme prometí. Ahora podéis mandar matarme. Dado que esas porcelanas valen mas que las vidas y considerando que ya soy viejo y ya viví más allá de lo que debería, me sacrifico en beneficio de los que irán a morir en el futuro, cuando cada una de esas piezas fuera quebrada.
De esta forma, con mi existencia, pretendo salvar doce vidas, ya que ellas delante de esos objetos, nada valen.
Pasado el choque, el príncipe conmovido, liberó al anciano y al siervo, comprendiendo que nada hay más precioso que la vida en si misma y más aún, la humana en particular.
La vida ofrece las lecciones más severas, invitando a los individuos a la reflexión.
Cuando se adquiere madurez psicológica, a pesar de que se preserven los bienes materiales, se valorizan más aquellos que son del Espíritu, de la realidad perenne, expresiones elevadas de la vida.
Lo que poseemos de precioso, es la oportunidad de la existencia, ella nos brinda los acontecimientos y conquistas, permaneciendo como patrimonio inalienable del ser en su curso evolutivo. Cuando es lúcido, vive intensamente su momento, cada momento, floreciendo donde se encuentra, sin atormentarse por realizarse en esa o aquella otra arte, creando raíces y desarrollándolas, libre de las imposiciones de la ambición desmedida, de las pasiones perturbadoras, de las fijaciones inquietantes, abierto a las nuevas realizaciones que armonizan. De ese modo, nos tornamos parte integrante del Universo, en el cual nos encontramos y donde somos invitados a conquistarlo.Paraconseguir ese estado y aprender las lecciones de la vida, debemos trabajar interiormente, educarnos, ya que a través de esa contribución nos modificamos y perfeccionamos, liberándonos de los atavismos perniciosos y de los factores degradantes que aun permanecen en nosotros.
La educación es un valioso instrumento para el trabajo de construcción de la persona feliz, que se convierte, a su vez en una lección viva de la vida para los demás, que siguen en la retaguardia
Todo individuo enfrenta desafíos para crecer. La propia existencia terrestre es una invitación al esfuerzo. La mejor solución para enfrentar los problemas es intentar resolverlos en sus fuentes, evitando las actitudes que los postergan, retornándolos mas complicados. Lo que no hagamos hoy, seguramente mañana será, más difícil de ser conseguido.
Solamente las actitudes correctas, basadas en la honradez y en la lealtad, consiguen zanjar en forma definitiva las dificultades y losacontecimientos desagradables de la marcha evolutiva.
Vivir la vida es un desafío sublime y realizarlo con sabiduría es una bienaventuranza que se encuentra a disposición de todo aquel que decididamente se resuelve a avanzar, auto superarse y alcanzar la comunión con Dios.
Gracias al valioso concurso de las doctrinas psíquicas en general y de la psicología espirita en particular, existen excelentes contribuciones y se encuentran disponibles para todos aquellos que están sinceramente, interesados en la construcción de una conciencia saludable, de un ser responsable y lúcido de una sociedad feliz.
Todo depende de cada persona, de su esfuerzo, de su perseverancia y de su acción confiante.
Lo que no consigamos en un momento, mediante la sana insistencia, lo alcanzaremos después.
No nos encontraríamos encarnados en la tierra, si nuestra existencia física no tuviese una finalidad superior. Somos el producto de un largo proceso de desarrollo de los infinitos valores que duermen latentes, dentro de nosotros, aguardando los medios propiciatorios para su manifestación.
Etapa a etapa, paso a paso realizamos progresos que se fijan mediante los hábitos que se incorporan a la individualidad, que resulta de la suma de las vivencias de variadas reencarnaciones.
Somos adultos, hemos crecido y casi todos los que nos encontramos aquí encarnados podemos pensar que nuestras realizaciones de ahora en adelante pueden ser pocas.
Nos vamos haciendo cómodos, porque nos sentimos justificados, y sin darnos cuenta dejamos pasar la vida, contemplándola, sin esperar un puesto de trabajo, ya que cada vez podemos menos.
La gente que nos rodea, nos lo hace notar, tratándonos ya de mayores, los primeros suelen ser los hijos. No obstante estas lecciones nos demuestran que no es así, que lo mismo que debemos cuidar el cuerpo, debemos cuidar el alma, y esta puede estar activada y creciendo siempre.
Debemos sentir la vida y participar de ella, no contemplándola con palabras solo, pues estasse las lleva el viento, sino con hechos, sin ningún miedo ni temor. Si obramos con conocimiento y guardamos el equilibrio en todas las cosas, no nos dañarán los efectos que estas causen.
Hemos de cargar nuestras maletas para que nada nos falte, pero nunca quedemosparados, temiendo lo que nos pueda suceder. Siempre la regla del bien por medida, nos lleva a puerto seguro. Si activamos el cuerpo con una vida sana y unos buenos hechos, el organismo nos responderá.
Por eso trabajadores de la viña del Señor, activemos nuestros conocimientos y ánimo a la obra, no nos acomodemos en la silla y en la vida contemplativa, el movimiento espirita nos necesita, colaborar no significa oír la doctrina, es trabajar en ella, enseñarla, divulgarla, compartirla, tolerar, estudiar, perdonar, olvidar etc., tenemos un amplio campo, ante los jóvenes que nos reemplazan y que siguen nuestros pasos.
No dejemos la labor que nos compete a otros más jóvenes, ellos ya tienen la suya. Jóvenes somos, hemos de alargar los arbolitos de nuestro cerebro, él es incansable, si nosotros lo activamos el crecerá mas deprisa e irá generando vida a todo nuestro alrededor.
------------ ------extraí do del libro VIDA, de Divaldo Pereira----- --
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