Entradas populares

domingo, 12 de octubre de 2014

Educación en la edad dorada


   La edad dorada puede ser encarada con optimismo y serenidad y, sobre todo, como una gran oportunidad educativa
Considerando la inversión de la pirámide poblacional surge una necesidad. En esas condiciones, hay que pensar en la educación en la edad dorada, aquella que es capaz de generar en la sensibilidad la reverencia y la ternura. Delante de la nueva demanda, los educadores se enfrentarán con los que se encuentran en esa franja etaria. En esa etapa inicialmente ocurre la crisis de la jubilación. Existen crisis anteriores como la de la adolescencia, la de los treinta y la de los cuarenta
Nos interesa examinar la edad dorada y con ella la trayectoria de personas para pensar y reflejar. En esa fase se consolida la madurez natural trayendo en su interior el desapego, que apunta en la dirección de nuevos valores y también la oportunidad educativa.
Pensemos la “crisis de la jubilación”. Este momento crucial produce efectos relacionados con el estilo de vida presentado por la individualidad.
Podemos encontrar personas obsesivamente comprometidas con sus tareas, habiendo fuerte vinculación, incluyendo días u horas reservadas al descanso. Observamos también que, además de la vinculación al trabajo, este también posibilita a otros profesionales acceso a la satisfacción ocasionada por la interacción interpersonal, con dependencia a los miembros del grupo. La jubilación puede presentar efectos destructivos para este estilo de vida que ve en el trabajo la única fuente de satisfacción. Si consideráramos que la actividad laboral no es la única dimensión de la vida humana seremos capaces de desarrollar otros tipos de proyectos y será más fácil luchar contra el apego al cargo.
Hay personas capaces de desarrollar redes sociales fuera del ambiente de trabajo y parecen no sentir dificultades, cuando van a dejar de contribuir para el producto interior bruto.
Aquellas que poseen más autonomía generalmente son muy creativas y demuestran facilidad de establecer relaciones, cuando estas son necesarias, y también capacidad de asumir nuevos papeles.
Otras hay que son capaces de establecer pocas vinculaciones en toda su vida, de trabajar con relativa facilidad en favor del propio desarrollo personal y sustituir actividades perdidas por otras nuevas. Parecen protegerse bien, en el sentido de no expresar sus necesidades de dependencias. Esas pueden soñar con la jubilación, pues creen que ese momento puede convertirse en nuevas oportunidades de crecimiento, aunque amen lo que hacen.
Educación es un proceso y buenos resultados son posibles de encontrar.
Los educadores pueden ayudar a percibir que la edad dorada puede ser encarada con optimismo y serenidad y, sobre todo, mostrar la jubilación como una gran oportunidad educativa, sin inactividad.
Forzoso es reconocer la dificultad de luchar con el poder neurótico (1) y con las mentes insensibles e ignorantes. Sin embargo, no podemos olvidar que educación es un proceso y que buenos resultados son posibles de encontrar. Será trabajo arduo una vez que este condicionamiento es hecho por la propia sociedad, que considera el final de la vida, la muerte, cuando el individuo deja de trabajar. Un comentarista nos recordó que a diferencia de Inglaterra, que posee dos mil, Brasil posee veinticinco mil cargos de confianza. Ellos no van a jubilarse nunca en los cinco mil ayuntamientos amigas. Eso nos advierte para que podamos recordar que no estarán interesados en el tema que estamos discutiendo.
Aunque encontremos en el mundo realidades diferentes, sociedades diversas, en ese proceso educativo podemos hacer observaciones que merecen ser consideradas, no importa cuál sea la población blanco.
En primer lugar debemos formular objetivos que puedan comprender la figura del ser integral, la totalidad de la persona humana, con naturaleza compuesta por dominios diversos y que pasan por lo transversal, inter-obrando entre sí. Tendremos que atender a la inteligencia cognitiva, a la inteligencia emocional, al dominio psicomotor y, también, a la espiritualidad.
Para determinados individuos, parar de trabajar parece hacer la vida sin sentido, por eso un proyecto de educación para la jubilación tendrá que dotar de sentido esta fase de la vida y estimular la adopción de un nuevo estilo de vida. Tendremos que atender a la salud, a la economía, a las relaciones interpersonales y familiares. Este proceso buscará abrir nuevos horizontes, ofrecer alternativas, actividades culturales volcadas para la edad específica.
No saber qué hacer con el tiempo, ahora totalmente libre, puede conducir a la peligrosa ociosidad. Algunos caen en la mano de aprovechadores y son lesionados, aunque eso sea de los males el más pequeño. Algunos definen la vejez como: “aquella cosa que sólo se percibe en los otros”. Hay un poco de verdad, cuando encontramos adolescentes de cabellos blancos o camuflados.
Es bueno que recordemos que apenas el 5% están viviendo en asilos de ancianos.
La falta de actividad planeada puede ser un destructor físico, psíquico y espiritual. De esa forma, se hace necesario elaborar un proyecto de vida que se ajuste a las reales posibilidades. Podemos ser optimistas y pensar en etapas no muy largas, llevando la vida como si fuéramos a morir en un futuro relativamente próximo. Un día la gente acierta. Pero debemos considerar que es hecho comprobado que la humanidad ha ampliado su media de vida. Así podemos reflejar en los cambios del modo de vivir, de pensar y de conducirse delante del envejecimiento que es universal, intrínseco (endógeno en el origen) y progresivo.
Vamos a recordar también que sólo el 5% están viviendo en asilos de ancianos y que la Organización Mundial de Salud apunta para la vejez sólo después de los setenta y cinco años y, aún, que podemos y debemos realizar cirugías plásticas espirituales, para no quedar parecidos con aquella bruja del cuento infantil.
La mayor parte de los ancianos no presenta señales considerables de decadencia de las aptitudes físicas y mentales, lo que les permite vida social, económica y espiritual productiva. Ticiano pintaba a los 75 años y Miguel Ángel a los 89 trabajaba en Pietá. Deberemos, en cuanto a sociedad, promover la seguridad psicológica y espiritual.
Vamos a utilizar ahora del antipático recurso de la cita personal y anticipo mis disculpas. Consideremos que experiencia vivida no puede ser transmitida; que no existen dos trayectorias idénticas y la ausencia de dos jubilaciones iguales. Por otro lado, consideremos que existen fases en la vida que pueden generalizarse y que los ejemplos animadores son recientes y accesibles.
Vamos a socorrernos de un trabajo publicado en plena crisis de los cuarenta y de otro algunos años tras la crisis de la jubilación.
Hacerse viejo es proceso natural e irreversible, que puede ser favorable o desfavorable. Sentimos insatisfacción al percibir la capacidad física disminuyendo, sin embargo la capacidad intelectual puede aumentar, así como la experiencia de vida.
Podemos demostrarlo utilizando dos épocas diferentes de la misma existencia. Ciertamente determinado producto, de esfuerzo intelectual, no podría ser obtenido por el joven, a pesar de disponer de toda la capacidad física, aunque una persona envejecida pudiera llegar a un producto idéntico. Ese razonamiento nos remite a la experiencia de vida.
Es preciso que aceptemos la crítica y la realidad de que no hicimos casi nada.
Experiencia de vida es aquello que hoy nos hace percibir que en los años sesenta había en el mundo una propuesta política volcada para el bien colectivo y nos explica aún la miopía del joven en la sociedad individualista del 2011.
Es la experiencia vivida, en los laboratorios de salud pública, que nos hace apelar para la prudencia, para la diligencia y para la pericia, en la Bacteriología Clínica, aún estando de ella físicamente alejados.
En la década de 1980 nos preocupamos en hacer un diagnóstico rápido de una enfermedad que tenía la tasa de mortalidad aumentada en la proporción de la demora del resultado de su examen. No meditábamos de la posibilidad de la existencia de técnicos incapaces de percibir que no luchaban sólo con un tubo de ensayo, sino con vidas. No estábamos alertados porque no habíamos sido bien instruidos, ni en la post-graduación, en lo relativo a proceso en los tribunales ni aún habíamos pasado por los bancos de la facultad de derecho.
La primera preocupación fue resuelta el año de 1985, 16 años tras la graduación en las ciencias biomédicas y en plena crisis de los cuarenta. La segunda fue publicada 14 años tras la crisis de la jubilación.
Esto es resultado de la planificación, no muy ambicioso, que comenté anteriormente. “Podemos ser optimistas y pensar en etapas no muy largas, recordando que la humanidad ha ampliado su media de vida, lo que es un hecho comprobado.”
El crítico más duro podrá decir que no fue un gol muy bonito y ahí me hará recordar del presidente que utilizaba de ejemplos recogidos del fútbol y dejar hablar al Maestro Dadá: “No existe gol feo. Feo es no hacer gol”.
Incluso así, que podamos aceptar la crítica y la realidad de que no hicimos – o somos – casi nada. Sólo no podremos dejar de resistir a la tentación de no comenzar a trabajar en el bien.
En la edad dorada cogemos frutos de las diversas semillas lanzadas y el lector debe entender nuestra alegría cuando, tras tantos años, encontramos esta cita en la literatura. No estamos exentos, pues sabemos que representa un átomo del grano de arena de esa playa de las ciencias biomédicas (2). Esperamos que la contribución de 2010 (3) no sea olvidada en el futuro, aunque ya haya producido frutos en el presente.
Mario Lago aleccionó: “Hice un acuerdo de coexistencia pacífica con el tiempo”
Otro y más importante ejemplo de planificación puede ser encontrado en la propia sociedad brasileña. La biografía nos permite verificar cuan feliz y productiva puede ser la edad dorada. Mario Lago aleccionó: “Hice un acuerdo de coexistencia pacífica con el tiempo. Él no me persigue ni yo huyo de él. Un día la gente se encuentra”.
El escritor francés, residiendo en Lyon, nos ofrece precioso ejemplo para pensar en la edad dorada y su proceso de educación, al biografiar a una persona pública fácil de examinar por el conjunto de su obra inteligente. Con perfecto dominio de la lengua portuguesa, y visitando varias veces Brasil, nos ofrece una perla. No es una “mera compilación, sino una serena y desapasionada interpretación de hechos”. Uno de estos hechos no era de nuestro conocimiento y por eso lo escogemos para relatar a los que poseen mentes abiertas. Rolando Ramaccioti busca Laerte Abnelli. “Chico, allá en Uberaba, pidió que usted diseñara una carátula para su nuevo libro.” No conociendo a Chico y siendo activo, Laerte no desea colaborar en la divulgación de creencia que no comparte y responde negativamente. Chico le escribe reiterando el pedido. Enseguida, de pasada por São Paulo, es recibido con una hora marcada. Habló de la infancia del artista, referencia en cuestión de publicidad en Brasil. Narró hechos de que Laerte no recordaba más, y también toda su vida. El artista estupefacto da su testimonio en libro posterior.
Fui testigo de una cosa (...) "¡Perfume! Mucho perfume: de rosas. No sólo delicioso aroma. ¡Garoava! ¡Abundantemente! Tan intenso que mis cabellos estaban mojados. Y varios días después, lavados diariamente, olían a rosas. Y mi traje que guardé en el armario, siguió perfumado por meses y meses seguidos...”
Siete años después, sin que Laerte tenga noticias de Chico, le ocurre otro hecho inusitado. No tengo coraje de privar el lector del placer de verificar, en el libro (referencia), como se transfiere de la fe en el nihilismo a la realidad del alma inmortal.

-Luiz Carlos D. Formiga-
El autor de este artículo es Licenciado en Pedagogía.

                                                       *****************************
                       
     EL AMOR  

El amor es la celestial atracción de las almas y de los mundos, el poder divino que une los universos, los gobierna y los fecunda; el amor ¡ es la mirada de Dios !
   ¡ No honreis  con este nombre  a la ardiente pasión encendida por los deseos carnales! . Esta no es más que una sombra, una grosera imitación del amor. No, el amor es el sentimiento superior en que se funden y armonizan todas las cualidades del corazón, es el coronamiento de las virtudes humanas, de la dulzura, de la caridad, de la bondad, es el florecer en el alma  de una fuerza que nos arrebata por encima de la materia hacia alturas divinas,nos une a todos los seres y despierta en nosotros felicidades íntimas que dejan muy atrás a todos   los deleites humanos.

- León Denis-   
                                         ******************

     
  DETERMINISMO Y LIBERTAD

Observando que el determinismo y el libre albedrio  coexisten en los destinos humanos, ajustamos  el asunto a las lecciones del tránsito  en el mundo, regido por leyes que nos recuerdan la temática en examen.
Nos imaginamos asumiendo el compromiso de realizar cierto viaje a la tierra, que en el caso, sería una nueva reencarnación.
En las directrices de lo inevitable, están ingredientes importantes como son:
El coche  significando el cuerpo físico.
Las compañías expresando el equipo familiar.
El camino a recorrer, la tarea en base.
La obediencia a las señales,  el acatamiento a las órdenes del guardia.
La presentación de los documentos legales, la conducción de recursos socorristas, indispensables para la sustentación del vehículo.
El pagamiento del peaje, los riesgos naturales.
 En el campo de acción libre, nos es lícito considerar los puntos siguientes:
La protección a favor de la maquina que corresponda a las expectativas.

La absorbencia  de los preceptos en el transito.
La colaboración espontanea  con aquellos que se nos cruzan en el camino para que los accidentes sean evitados.
El cuidado en los ultra pasajes.
La cautela contra  las locuras e imprudencias.
El aprecio para con las autoridades.
La abstención de los adelantamientos temerarios.
El sustento de la atención en el trabajo.
La previsión de crisis probables  con los elementos de solución a los problemas que puedan surgir.
Según es fácil de ver, en cualquier viaje terrestre, están juntas las obligaciones fatales  y las decisiones independientes, en función concomitante.
Así es la romería de la reencarnación en los caminos planetarios.
El espíritu  yace temporalmente sometido a deberes inevitables, más dispone de libre albedrio para mejorar  o comprometer cualquier situación.

- Emmanuel-
(Pagina recibida por el médium Francisco Cándido Xavier, en la reunión pública del Grupo Espirita Prece, en la noche del 30/04/1976, en Uberaba, MG)
       
                                    ****************


QUERER  Y HACER · J. Herculano Pires (Hermano Saulo)



Si queremos hacer alguna cosa, eso puede ser determinado por factores interiores o exteriores. Más si decimos hacerla, dando libre curso al impulso, eso demuestra que tenemos la libertad  de hacer o no hacer.
Las discusiones sobre el determinismo y la libertad son también una prueba de que disponemos del libre albedrio. Quien examina, estudia, pesquisa y discute es libre.
Eso es tan evidente  que solo las personas sistemáticas o amantes de los sofismas  pueden poner en dudad.
La posición filosófica del espiritismo en el asunto es  de meridiana claridad. Estamos condicionados por la encarnación a un medio físico, a un cuerpo animal, a una cultura. Más somos libres, como espíritus, para utilizar ese condicionamiento de manera como entendamos. Y tanto mayor es la libertad del hombre, cuanto más el se define como espíritu.
Lo que incentiva las opiniones negativas, que procuran presentar al hombre como  un robot, siempre dominado  por las circunstancias, es la ceguera materialista. Cuanto más apegado a la materia  y a la concepción materialista del mundo, más está sujeto el hombre a dudar de su libertad, que es la propia esencia de su naturaleza espiritual. Entretanto, en el propio juego  de las cosas materiales el hombre sabe que es libre de hacer  o no hacer esto o aquello.
 Artículo publicado originalmente en la columna dominical “Chico Xavier pide Licencia” del periódico Diario de S. Paulo, en la década de 1970

                                                                          ****************


¿QUE ES EL ESPIRITISMO?
Por: Germán G. Bravo Machado

Cualquier persona cree que podría responder fácilmente esta pregunta. Pero en realidad son muy pocas las que podrían hacerlo con exactitud, pues para definir correctamente el ESPIRITISMO, es necesario poseer un saber intelectual y un conocimiento de connaturalidad, libre de todo prejuicio.
Por esta sencilla razón, es que un alto porcentaje de seres humanos tengan un conocimiento muy superficial de lo que verdaderamente es el ESPIRITISMO.
Lamentablemente, el común de la gente ha asociado al ESPIRITISMO con prácticas de brujerías y comunicaciones con los muertos. Esto es debido a que los detractores de la verdad lo hayan denigrado y mistificado tanto que éstas han sido las consecuencias y es por ello que muchísimas personas no conozcan lo que en realidad es el ESPIRITISMO.
 Pero afortunadamente existen organizaciones espiritistas, integradas por personas altamente ilustradas, que mediante libros y conferencias dan a conocer lo que en verdad es el ESPIRITISMO.
Antes de definir correctamente lo que es el ESPIRITISMO, veamos primero que nos dice la Real Academia de la Lengua Española:
Doctrina que consiste en provocar la manifestación de seres inmateriales o espíritus, sobre todo las almas de los muertos”. (Diccionario Pequeño Larousse).
          Es lamentable que esta prestigiosa institución cultural defina el ESPIRITISMO en estos términos. Obviamente manifiesta su desconocimiento al respecto, pues el ESPIRITISMO, lejos de ser una doctrina que se dedica a la provocación de la manifestación de las almas de los muertos, es una doctrina que posee un saber trascendental que colide con los dogmas y falsas creencias.
Desde las más antiguas concepciones religiosas hasta las últimas concepciones filosóficas y científicas de nuestros tiempos, siempre se ha sostenido el postulado de la existencia de una substancia única, absoluta, infinita eterna e inmutable denominada ESPIRITU, de la cual han emanado todas las cosas que existen en el Universo.
En el antiguo Egipto, el gran sabio Hermes Trismegisto la denominó Autum y afirmó que “Todo es Espíritu”. Los sabios griegos fundaron su sabiduría en función del Espíritu, al cual denominaron NousPneuma y Demiurgo. Jesús de Nazareth, en el Evangelio de Juan, nos dice que Dios es Espíritu (Jn. 04:24). En épocas recientes los grandes filósofos fundaron sus sistemas filosóficos en función del Espíritu (Eckhart, Kant, Schopenhauer, Hegel, Scheler, entre otros). La obra cumbre de Hegel se denomina La Fenomenología del Espíritu.
Obviamente, la doctrina que estudia la naturaleza, origen y manifestación del Espíritu, necesariamente tiene que denominarse ESPIRITISMO. Aunque esta definición es bastante sencilla, así como lógica, conceptualiza de manera inequívoca lo que realmente es el ESPIRITISMO, pues de ella se desprende que esta doctrina constituye un tratado de las causas  primeras de todas las cosas.
Veámoslo desde el punto de vista filosófico: “Doctrina que comprende una antropología filosófica trascendental que demuestra la unidad del mundo sensible (material) y el mundo inteligible (espiritual) en una síntesis dialéctica que conduce al hombre al conocimiento de la verdad”. ¡Esto es el ESPIRITISMO! Cuan equivocados  están los que creen que el ESPIRITISMO es práctica de brujerías y comunicaciones con los muertos. Aunque es muchísimo lo que se podría decir acerca de esta definición, veamos en esencia su contenido.
Es una Antropología Filosófica Transcendental porque estudia el Ser en la naturaleza humana y porque sus postulados esenciales  constituyen conocimientos universales y necesarios que 
pertenece a la razón pura a priori.
Es transcendental porque explica cómo el espíritu trasciende al alma humana, transmitiéndole sus facultades, para dar lugar a los denominados poderes psíquicos o poderes del alma.
Demuestra lógicamente la fusión del mundo sensible y el mundo inteligible en una síntesis dialéctica. Esta expresión significa que solo existe un mundo, denominado por la Física El Todo Total. Explica que el mundo material no es diferente del mundo espiritual, que sólo existe una energía que ni se crea ni se destruye, que sólo se transforma; que el mundo material es reflejo del mundo espiritual; que no concebir la Unidad implica deficiencia intelectual causada por dogmas, prejuicios y fanatismos que impiden el cabal desenvolvimiento de los hemisferios cerebrales (la Programación Neuro Lingüística y la Biofísica han hecho grandes demostraciones al respecto).
Este proceso se da mediante un movimiento dialéctico que demuestra que todo en la naturaleza, así como el pensamiento, está en función de una lucha de contrarios y de una negación de la negación que permite el paso de lo cuantitativo a lo cualitativo en una unidad sintética de apercepción.
Esta lucha de contrarios se produce en los seres humanos en virtud de las prescripciones del espíritu y las apetencias instintivas de la materia. Dicha lucha cesa cuando el hombre logra sublimar su alma, dominando los instintos y pasiones que la conforman. Entonces se habla del hombre evolucionado espiritualmente; del hombre que ha logrado exteriorizar su esencia.  
    Este es el gran arcano que mucha gente aún no ha podido comprender: que el hombre es la METAFÍSICA UNIVERSAL, UN MICROCOSMO: El día que comiereis del árbol de las ciencias se abrirán tus ojos y descubriréis que sois como Dios. Esta es la verdad a la que conduce el estudio del ESPIRITISMO, y precisamente por 

ello es que sus detractores lo han combatido y perseguido, porque forma a los hombres para la Verdad, para la Libertad y para la Justicia.
    Afortunadamente estamos en unos tiempos en que ya no existen las hogueras ni las mazmorras inquisitoriales que impidan elevar nuestro rbo y afinar nuestra pluma libremente para establecer la verdad sobre el ESPIRITISMO, pues, como decía Víctor Hugo: No hay ejército en el mundo que pueda detener una idea cuando ha llegado su tiempo”. El tiempo ha llegado, es hora del REINADO DEL ESPIRITU,  DEL REINADO DEL AMOR Y DE LA JUSTICIA. El ESPIRITISMO es la doctrina que regirá el porvenir de la humanidad.
Tomado del boletín espiritual “ELIPSE Nº1- 2.007
Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

                                                                           ***************************

                                              

sábado, 11 de octubre de 2014

Astrología y Espiritismo

ASTROLOGÍA Y ESPIRITISMO


La astrología es la ciencia de los astros.
Este término viene del griego “astron” que significa astro y “logos” que quiere decir ciencia. De manera general, es el arte de predecir los eventos de acuerdo con la observación de los astros. Tiene también otra definición que la describe como el arte de determinar el carácter y prever el destino de los hombres por el estudio de las influencias astrales, el aspecto de los astros y los signos del zodíaco.
La actividad de los planetas y la situación de los astros en el cielo siempre han intrigado e interesado a los hombres. De esta observación del cielo, ha derivado un movimiento mediante el cual los miembros, los adeptos a la astronomía de hace milenios o los astrólogos de hoy, tratan de dar explicaciones al comportamiento humano, que está vinculado a los fenómenos naturales.
Sus versiones populares son los horóscopos de las revistas o las afinidades de los signos del zodíaco. Así, los planetas tienen una influencia cierta en nuestro carácter desde nuestro nacimiento, los cálculos permiten predecir los eventos de un día, de un mes o de un año, eventos que serán los mismos para todas las personas que pertenecen al mismo signo zodiacal.
Otros cálculos permiten predecir los eventos del nuevo año para nuestra sociedad o para el planeta.
Hoy en día no se puede negar la influencia del entorno natural sobre nuestro modo de ser o de reaccionar. La astrología ayudaría así a comprender mejor nuestro comportamiento y a las personas de nuestro entorno cercano.
¿Qué nos revela el Espiritismo? Nos enseña que somos espíritus encarnados en la materia, por tanto que somos perfectibles, es decir que tenemos la posibilidad de crecer intelectual y moralmente por medio de las vidas sucesivas. Y es durante este camino reencarnacionista que se crean y se desarrollan nuestro carácter y nuestra psicología. Nuestro yo, nuestro ego es el resultado de nuestras vidas anteriores, hoy somos pues producto de lo que hemos vivido, tanto en esta vida como en las anteriores.
Nuestros temores, nuestras angustias, nuestros deseos, nuestras pasiones, nuestras predilecciones no son resultado de la influencia de ciertos planetas, sino en realidad consecuencia de lo que hemos vivido y de las experiencias que nos han forjado tal y como somos hoy.
Además, una carta astral realizada a partir de la fecha de nacimiento de un individuo no puede ser sino falsa, pues en espiritismo sabemos que el espíritu integra la materia en el momento de la concepción y no del nacimiento. Y aun cuando el astrólogo tomara en cuenta este dato, no integraría el conjunto de las vidas pasadas que están registradas en la memoria del espíritu y no en algunos planetas o mapas del cielo. Que se encuentren similitudes en unos u otros es lo más normal, pues unos y otros han podido vivir experiencias similares que no necesariamente son comunes y que dejarán en ellos la misma impresión, lo cual se traducirá, en lo negativo por la misma fobia, por ejemplo, o en lo positivo por el mismo entusiasmo, la misma pasión.
Nuestra vida se expresa en acciones diversas que todas tienen consecuencias, ya sea sobre nuestro futuro inmediato, o sobre nuestro futuro a mediano o largo plazo. Sucede así con nuestra vida personal, pero igualmente con la vida de nuestras sociedades, compuestas de hombres y mujeres, que a su vez actúan.
Que los caracteres o las situaciones políticas sean puestos en evidencia por un astrólogo, puede ser una realidad. No porque en la circunstancia haya ninguna influencia de planetas y constelaciones, sino por una posible capacidad telepática relacionada con la clarividencia simple.
El astrólogo entra en telepatía con las vibraciones cercanas, las capta, las recibe y las expresa por el verbo o la escritura. En la misma forma que el clarividente puede utilizar como soporte para su concentración, una foto, un mechón de cabello o un simple nombre escrito sobre un trozo de papel, el astrólogo utiliza como soporte para su concentración, el mapa del cielo y los diferentes cálculos de cartas astrales puestos a su disposición, para expresar lo que percibe.
Nuestro porvenir no depende pues de la influencia de los planetas, sino de lo que hacemos de nuestra vida, de nuestros empeños, de nuestras elecciones o de nuestra inercia, a saber, ser simplemente un espectador o un actor de nuestra vida. Existe sin embargo, y con certeza, una influencia de la luna, satélite de nuestro planeta, sobre el hombre en general.
Durante el plenilunio, por ejemplo, al estar la luna y el sol sensiblemente en el mismo eje, actúan concertadamente y las mareas son mayores. Se pueden constatar modificaciones del carácter, el cabello cortado crece más rápido, los partos parecen más numerosos durante esos períodos, etc. La explicación es de orden telúrico. Esta energía, llamada telúrica no tiene nada en común con la teluria de los subsuelos terrestre
El plenilunio es la fase lunar durante la cual la luna aparece más brillante desde la Tierra pues casi toda su superficie está iluminada por el sol. Por la enseñanza de los espíritus sabemos que la luz de la luna y la de las estrellas es captada constantemente por la roca granítica que cubre gran parte de nuestro planeta.
Ese granito está constituido por componentes como cuarzo, mica y biotita. La luz estelar penetra la biotita, se fija en la mica y se refleja en el cuarzo.
La energía telúrica que impregna la piedra granítica es beneficiosa para nuestros periespíritus, eso quiere decir que nuestras células periesprituales se benefician con esa energía, energía suplementaria y natural que tendrá influencia tanto sobre nuestro espíritu como sobre nuestro cuerpo físico, y de un modo más importante durante el plenilunio, pero nada más.
Para concluir, y ustedes lo habrán comprendido muy bien a través de esta exposición, no hay que hacer comparación o amalgama entre espiritismo y astrología.

por
CATHERINE GOUTTIÈRE

                                   *********************

                                           


" La doctrina de que el hombre queda consciente en la muerte, y más aún la creencia de que los espíritus de los muertos vuelven para servir a los vivos, preparó el camino para el espiritismo moderno. Si los muertos son admitidos a la presencia de Dios y de los santos ángeles y si son favorecidos con conocimientos que superan en mucho a los que poseían anteriormente, ¿por qué no habrían de volver a la tierra para iluminar e ilustrar a los vivos? Si, como lo enseñan los teólogos populares, los espíritus de los muertos se ciernen en torno de sus amigos en la tierra, ¿por qué no les sería permitido comunicarse con ellos para prevenirlos del mal o para consolarlos  en sus penas? ¿Cómo podrán los que creen en el estado consciente de los muertos rechazar lo que les viene cual luz divina comunicada por espíritus glorificados? Representan un medio de comunicación considerado sagrado, del que Satanás se vale para cumplir sus propósitos. Los ángeles caídos que ejecutan sus órdenes se presentan como mensajeros del mundo de los espíritus. Al mismo tiempo que el príncipe del mal asevera poner a los vivos en comunicación con los muertos, ejerce también su influencia fascinadora sobre las mentes de aquéllos."
- KARDEC-

                                             ************************************


EL PAPEL DE LOS MEDIUMS

225. La disertación siguiente, dada espontáneamente por un Espíritu superior, que se ha revelado por las más elevadas comunicaciones, resume de la manera más clara y más completa la cuestión de papel de los médiums.

Cualquiera que sea la naturaleza de los mediums escribientes, mecánicos, semimecánicos o simplemente intuitivos, nuestros procedimientos de comunicación con ellos no varían

esencialmente. En efecto, nos comunicamos con los Espíritus encarnados, como con los Espíritus propiamente dichos, por la sola difusión de nuestro pensamiento.

Nuestros pensamientos no tienen necesidad de la palabra para que sean comprendidos por los Espíritus, y todos perciben el pensamiento que deseamos comunicarles con sólo dirigirlo hacia ellos, y esto es en razón de sus facultades intelectuales, es decir, que tal pensamiento puede ser comprendido por algunos, según su adelantamiento, mientras que para otros, no despertándoles este pensamiento ningún recuerdo, ningún conocimiento en el fondo de su corazón o de su cerebro, no que perceptible para ellos. En este caso es Espíritu encarnado que nos sirve de médium es más propio para manifestar nuestro pensamiento a los otros encarnados, aun cuando él no lo comprenda, que un Espíritu desencarnado y poco avanzado no podría hacerlo sin estar obligado a recurrir a su intermediario; porque el ser terrestre pone su cuerpo como instrumento a nuestra disposición, lo que no puede hacer el Espíritu errante. De este modo, cuando encontramos un médium con el cerebro bien provisto de conocimientos adquiridos en la vida actual y su Espíritu rico de conocimientos anteriores latentes propios para facilitar nuestras comunicaciones, nos servimos de él con preferencia, porque con él, el fenómeno de la comunicación no es mucho más fácil que con un médium cuya inteligencia fuse limitada y cuyos conocimientos anteriores hubiesen quedado insuficientes. Vamos a ver si podemos hacernos comprender por algunas explicaciones limpias y precisas.

Con un médium cuya inteligencia actual o anterior se encuentra desarrollada, nuestro pensamiento se comunica instantáneamente de Espíritu a Espíritu, por una facultad propia a la esencia del mismo Espíritu. En este caso encontramos en el cerebro del médium los elementos propios para dar a nuestro pensamiento la forma de la palabra correspondiendo a este pensamiento, y esto que el médium sea intuitivo, semimecánico o mecánico puro. Por esto cualquiera que sea la diversidad de los Espíritus que comunican con el médium, los dictados que se obtienen por él, aunque procedan de Espíritus diversos, llevan el sello de la forma y el calor personal de este médium. Sí; bien que el pensamiento sea del todo extraño a él, bien que el asunto salga del círculo en el cual se mueve habitualmente, o bien que lo que nosotros queremos decir no provenga de ningún modo de él, no por esto deja de influir menos la forma, por las cualidades y las propiedades que son adecuadas a su individuo. Es absolutamente como cuando vosotros miráis deferentes puntos de vista con anteojos de diferentes matices, verdes, blancos o azules: aun cuando los puntos de vista u objetos mirados estén enteramente opuestos y enteramente independientes los unos de los otros, no por esto afectan menos siempre un tinte que proviene del color de los anteojos. Mejor aún, compararemos los médiums a estas vasijas llenas de líquidos de colores y transparentes que se ven en el mostrador de los farmacéuticos; pues bien: nosotros somos como las luces que iluminamos ciertos puntos de vista morales, filosóficos e internos a través de los médiums, azules, verdes o encarnados, de tal modo que nuestros rayos luminosos, precisados a pasar a través de los cristales, más o menos bien tallados, más o menos transparentes, es decir, por médiums más o menos inteligentes, no llegan sobre los objetos que queremos iluminar sino tomando el tinte, o mejor, la forma propia y particular de estos médiums. En fin, para terminar por la última comparación, nosotros, los Espíritus, somos como los compositores de música, que hemos compuesto o queremos improvisar un aire y no tenemos a la mano sino un piano, un violín, una flauta, un bajo o un silbato de dos cuartos. Es incontestable que con el piano, la flauta o el violin, ejecutaremos nuestro fragmento de una manera muy comprensible para los oyentes; y aun cuando los sonidos proviniendo del piano, del bajo o del clarinete, sean esencialmente diferentes los uno de los otros, nuestra composición será idénticamente la misma, salvo los cambios del sonido. Pero si sólo tenemos a nuestra disposición un silbato o un embudo, esta es nuestra dificultad.

- EL lIBRO DE LOS MEDIUMS -

                                                           *************************

LA ESENCIA DEL SER 

Sabrás del dolor y de la pena de estar con muchos, pero vacío.

Sabrás de la soledad de la noche y de la longitud de los días.

Sabrás de la espera sin paz y de aguardar con miedo. 

Sabrás de la soberbia de aquellos que detentan el poder y someten sin compasión.

Sabrás de la deserción de los tuyos y de la impotencia del adiós. 

Sabrás que ya es tarde y casi siempre imposible. 

Sabrás que eres tú el que siempre da y sientes que pocas veces te toca recibir. 

Sabrás que a menudo piensas distinto y tal vez no te entiendan. 

Pero sabrás también: 

Que el dolor redime. Que la soledad cura. Que la fe agranda. Que la esperanza sostiene. Que la humildad ennoblece Que la perseverancia templa Que el olvido mitiga. Que el perdón fortalece. Que el recuerdo acompaña. Que la razón guía, Que el Amor dignifica... Porque lo único que verdaderamente vale es aquello que está dentro de ti, y por encima de todo esta Dios solo tienes que descubrirlo y así hallarás la verdadera Paz."

Juan XXIII
                                                                                         *************************

miércoles, 8 de octubre de 2014

Espiritismo, Ciencia humana


El Espiritismo es una ciencia humana


En la Introducción de la Revista Espirita,                    inaugural, de enero de 1858, Allan
Kardec escribió:

“Tal vez nos objeten la calificación de ciencia que damos al Espiritismo. Él no podría, sin duda, en algunos casos, tener los caracteres de una ciencia exacta, y ahí está, precisamente, el error de aquellos que pretenden juzgarlo y experimentarlo como un análisis químico, como un problema matemático: ya es mucho que tenga lo de una ciencia filosófica.
Toda ciencia debe estar basada sobre hechos; pero sólo los hechos en sí no constituyen la ciencia; la ciencia nace de la coordinación y de la deducción lógica de los hechos: es el conjunto de leyes que los rigen ¿El Espiritismo llegó al estado de ciencia? Si se trata de una ciencia perfecta, sin duda, sería prematuro responder afirmativamente; pero las observaciones son, desde hoy, bastante numerosas como para poder, por lo menos, deducir los principios generales, y es ahí donde comienza la ciencia”.
Siempre se cuestionó lo que Allan Kardec quería decir como “ciencia filosófica”. Por el desarrollo de la cultura se puede admitir, sin miedo a equivocarse, que “ciencia filosófica” es, en verdad, lo que se convino en llamar de “ciencias humanas”, ramas del conocimiento, de investigación dirigidas hacia la persona humana, con parámetros y métodos propios, paralelamente a las ciencias físicas, a las ciencias duras, exactas.
Por lo tanto al llamar el Espiritismo de Ciencia del Alma, proponiendo que sea configurado en las bases de una ciencia humana específica y especial, estamos acompañando el pensamiento del fundador del Espiritismo.
Entonces, el Espiritismo es una ciencia del alma, una ciencia humana cuyo objeto es explicar el ser humano como un alma, su estructura, su actuación y su evolución.
Con ese carácter puede desarrollar un espíritu crítico y explorar la realidad esencial del ser humano dentro de la ley natural, de la naturalidad de los procesos evolutivos, a través de la reencarnación, como un alma atemporal, inmortal y en crecimiento.

Jaci Regis
Recibido a través del Canal de CEPA

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

                                            ****************

REFLEXIONES DE MERCHITA

la verdad a veces es muy cruda, pero no por eso deja de ser verdad. No podemos taparnos los oídos, y los ojos ante hechos que no nos gustan descubrir, pero que fueron realidad.
Es el caso de algunos hermanos que caminan con nosotros, abrazan los mismos ideales, y que cuando menos lo esperamos, descubrimos su deslealtad, que han dejado de ser lo que eran, o que no son lo que en realidad dicen ser.
No estamos exentos de caer, la vida lo demuestra a todas horas, de la noche a la mañana nuestra vida puede cambiar, pero eso no quiere decir que hemos de tirar la toalla y darnos por vencidos, o tan desilusionados, que decidamos tirar todo por la borda, en este caso nos referimos a la Doctrina Espirita.
A lo largo de mi caminar en las filas del Espiritismo, muchos fueron los hermanos, que me impresionaron, que los vi como algo superior, y conforme iba avanzando en el camino, fui descubriendo, que  eran como todos nosotros de carne y hueso, y que lo mismo que yo podía caer, ellos también caen, pues no debemos olvidar que la perfección no existe en el planeta Tierra.
No podemos caminar con la fe del compañero, hemos de construir nuestra propia fe, y  posarla sobre pilares que hayamos construido nosotros, por el estudio, por la fuerza que le hemos dado al bien, y por haber amasado todo, con  nuestro esfuerzo, con las leyes de Dios que han quedado esculpida en esos cimientos a prueba de bomba.
Si no es así, cualquier escándalo, que se dé, por algún compañero que habíamos colocado en el altar, podría ser tal la decepción, que nos dejaríamos llevar por la desilusión y decidiéramos dejarlo todo, en una palabra por cualquier obstáculo que nos surgiera en el camino.  
La Doctrina Espirita como todas las organizaciones de la Tierra, cuenta con hermanos muy laboriosos y dedicados, que sirven como instructores de Jesús, esparciendo la enseñanza por todos los lugares que les es permitido y a los que pueden acceder, tales como Chico Xavier, Divaldo, Raúl Texeira, etc., y cuenta con otros que digamos  no son tan fieles, y se equivocan, cometiendo errores garrafales, no por eso vamos a decir que la Doctrina Espirita, no es lo que esperábamos. La codificación Espirita es el pilar sobre el cual podemos apoyarnos para esclarecernos, pero las raíces hemos de crearlas nosotros, adquiriendo buenos materiales, para que si llega el caso, y se nos presentara la ocasión, tuviéramos que sostenernos por si solos.
Lo vemos muy claro en el caso de Jesús, con sus discípulos, pese a que Pedro y Judas cometieron sus desvaríos, no por eso Jesús fracaso en su misión de enseñar al mundo el Camino por el cual podíamos caminar, si realmente queremos llegar a Dios.
Tampoco  supimos  que su obra fuese abandonada por el fracaso o la caída de ellos, eso les hizo reafirmarse en el bien, e incluso Pedro siguió caminando al lado de Cristo, pese a haberse caído, pues siguió  su misión divulgando su evangelio de Amor.
La fe necesita  reposar en base sólida que le ofrecen libre examen y la libertad del pensamiento. En vez de dogmas y misterios, le cumple reconocer tan solamente principios provenientes de la observación, directa, del estudio de las leyes naturales. Tal es el carácter de la fe espirita.
La filosofía de los Espíritus viene a ofrecernos una fe racional y, por eso mismo, robusta en  el conocimiento del  mundo invisible, la confianza en una ley superior de justicia y progreso imprime a esa fe un doble carácter de calma y seguridad.
Nuestra sociedad, absorbida completamente por las especulaciones, poco se preocupa con la enseñanza moral. Innumerables opiniones contradictorias se  chocan; en medio de esa confusión torbellino de la vida, el hombre pocas veces se detiene para reflexionar.
Es cierto que la confianza en sus propias fuerzas torna al hombre capaz de ejecutar cosas materiales, que no consigue hacer quien duda de si. Aquí sin embargo únicamente en el sentido moral se deben entender esas palabras. Las montañas que la fe descoloca son las dificultades, las resistencias, la mala voluntad, en suma, con que se depara por parte de los hombres, aun cuando se trate de las mejores cosas. Los preconceptos de la rutina, el interés material, el egoísmo, la ceguera del fanatismo de  las pasiones orgullosas son otras tantas montañas que obstaculizan el camino a quien trabaja por el progreso de la Humanidad.
La fe razonada,  por apoyarse en hechos  y en la lógica, ninguna oscuridad deja. La criatura entonces cree, porque tiene certeza, y nadie tiene certeza si no es porque comprendió. Es porque no se doblega. Fe inalterable solo es la que puede encarar de frente la razón, en todas las épocas de la Humanidad. A ese resultado conduce el Espiritismo, por lo que triunfa de la incredulidad, siempre que no encuentra oposición sistemática interesada.
Amigos, analicemos nuestro interior, mirémonos en el espejo, y observemos nuestras posibles debilidades, y ante ellas procuremos la luz y el esclarecimiento para poderlas reparar, subsanar para salvaguardarla en caso de alguna objeción, o impedimento. Debemos aprender a saber guardar nuestro patrimonio espiritual. Al igual que aprendemos a guardar nuestros tesoros terrenales.

- Mercedes Cruz -

                                                      ***************************

                                                             

ELUCIDACIONES SOBRE EL ESPÍRITU 
Muchos son los que suponen que la muerte es un punto final a nuestros problemas, y otros muchos se creen privilegiados de la Infinita Bondad, por haber abrazado actitudes superficiales, en los templos religiosos.

El viaje a través del sepulcro, no obstante, nos enseño una lección grande y nueva: la de que nos hallamos indisolublemente ligados a nuestras propias obras.

Esto es el propósito de la vida, trabaja en nosotros y con nosotros, a través de todos los medios, con el fin de conducirnos a la perfección.

La prisión redentora de la carne, espera por nuestra vuelta. 

Nuestros actos tejen alas de liberación o cadenas de cautiverio, para nuestra victoria o para nuestra derrota.

A nadie debemos nuestro destino, si no a nosotros mismos. 

Aunque nos veamos en las ruinas de nuestras realizaciones deplorables, no debemos perder la esperanza, si Dios nuestro Padre no prescinde de la justicia para ponerse de manifiesto, esa misma justicia no se revela sin amor.

Si somos victimas de nosotros mismos, también somos beneficiarios de la

Tolerancia Divina, que nos abre los santuarios de la vida física, para que sepamos expiar y resolver, restaurar y resarcir.

El pasado habla por nosotros con gritos de acreedor exigente, amontonando sobre nuestras cabezas los frutos amargos de las siembras que hicimos… De hay los desajustes y las enfermedades que nos asaltan la mente, desarticulando nuestros vehículos de manifestación.

Nadie avanza al frente sin pagar las deudas que contrajo.

¿Cómo trillar la ruta de los Ángeles, son los pies hundido en el camino de los hombres que nos acusan de nuestras faltas, obligando a nuestra memoria a sumergirse en las sombras?...

El Cielo representa una conquista, pero no una imposición.

La Ley Divina, cimentada en la justicia indefectible, funciona con absoluta igualdad para todos.

Por tal motivo, nuestra conciencia refleja las tinieblas o la luz de nuestras creaciones individuales.

La Luz, aclara nuestra vista, nos ilumina la estrada. Las tinieblas, cegándonos, nos encadenan en la cárcel de nuestros errores. 

El Espíritu, en armonía con los Designios Superiores, vislumbra el horizonte próximo y camina, valeroso y sereno, con el fin de superarlo. No obstante, aquel que abusa de la voluntad y de la razón, rompiendo la corriente de las bendiciones divinas, crea la sombra en torno de si mismo, aislándose en pesadillas aflictivas, incapacitándose para continuar hacia el frente. 

Aun sufriremos por mucho tiempo los efectos de las uniones con nuestros cómplices y asociados de intemperancia y desarreglo, pero, disponiendo de nuevas oportunidades de trabajo en el campo físico, nos es posible rehacer el destino, resolviendo oscuros compromisos, y sobre todo, promoviendo nuevas siembras de afecto y de dignidad, de esclarecimiento y de ascensión. 

Ciñéndonos a las leyes que prevalecen en la esfera carnal, tendremos la felicidad de reencontrar viejos enemigos, que se hallan bajo el velo del temporal olvido, facilitándosenos, así, la valiosa reaproximación.

Somos espíritus endeudados, con la obligación de darlo todo a favor de nuestra propia renovación. Comencemos a articular ideas redentoras y edificantes, des ahora, favoreciendo la reconstrucción de nuestro futuro.

Dispongámonos a disculpar a los que nos ofendieron, con el sincero propósito de rogar el perdón a nuestras victimas.

Somos herederos de un pasado culpable, la esfera de las formas fisicas, simboliza la puerta de salida del infierno que hemos creado.

Pidamos y supliquemos al Señor nos conceda fuerzas para obtener la victoria. Victoria que nacerá en nosotros para lograr la comprensión. ¡Solamente, con el precio del sacrificio, en el reajuste, conseguiremos el pasaporte libertador!

Solo con el Amor que es la fuerza divina y que tomamos puro de la vida con el que el Señor nos creo, nos enredamos en pungentes laberintos, en lo tocante a la ley… Amor mal interpretado…. Mal conducido… con el inventamos el odio y el desequilibrio, la crueldad y el remordimiento, que nos sitúan indefinidamente en las sombras… 

Cada uno de nosotros. Espíritus endeudados, al nacer en la carne, trasporta consigo un trozo de cielo que sueña conquistar, y un vasto manto de infierno que plasmó en si mismo. Cuando no tenemos fuerzas suficientes para continuar al encuentro del cielo que nos confiere oportunidades de ascensión, retornamos al infierno que nos fascina en la retaguardia… 

Extraído del libro acción y reacción

                                     ************************