Entradas populares

miércoles, 11 de diciembre de 2013

PATRIMONIO MORAL



¿Usted pensó en lo que haría si alguien intentase invadir o robar los bienes materiales que le pertenecen?
Las personas de una forma general, luchan para defender su patrimonio, aun mismo que para eso sea necesario exponerse de una forma peligrosa.
Sin embargo, muchos son los que permiten que otro patrimonio, bien más valioso y efectivo, sea saqueado con facilidad.
Se trata del patrimonio moral.
Mientras que los bienes  materiales no nos pertenecen de hecho, pues en cualquier momento  podemos dejarlo a los herederos, por ocasión de la muerte,  o perder por un motivo cualquiera, el patrimonio moral es el único tesoro que realmente nos pertenece.
¿Más, de qué forma nuestro patrimonio moral puede ser dilapidado?
Eso ocurre de una manera tan sutil que casi no nos damos cuenta.
Cuando, en un restaurante, por ejemplo,  el camarero nos pregunta si queremos una nota de un valor mayor para utilizar  en alguna prestación de cuentas,  nos está invitando a ser deshonestos.
Y, en el caso de que aceptáramos, la diferencia entre el pago y el valor de la nota será el precio por el cual vendemos un pedazo de nuestro patrimonio moral. Y generalmente es muy barato. En ese caso vemos cuando abaratamos ese tesoro.
 Otro ejemplo es cuando intentamos substituir una multa cualquiera, sea fiscal  o de transito, por una propina. En ese caso no solamente estamos empobreciendo nuestro patrimonio moral, sino también sugiriendo lo mismo al profesional que nos informó.
Cuando disponemos de un certificado médico falso para justificar una ausencia del trabajo, estamos dilapidando nuestro tesoro moral.
Cuando hacemos una compra y la cajera se equivoca, dándonos un cambio mayor, y no devolvemos esa cuantía, quedamos un poco más pobres moralmente.
Cuando el comerciante adultera el peso de la mercancía para vender menos y cobrar más, está desvalorizando su patrimonio real.
Cuando el lector empeña su voto  a cambio de un beneficio cualquiera, está comercializando su bien más precioso.
Eso sin hablar de aquellos que utilizan bienes o valores de terceros, o del erario público, para saquear la moral ajena. En ese caso, quedan aun más empobrecidos moralmente, pues desconsideran la confianza que les fue depositada.
En fin, son tantas las maneras de vender o desperdiciar, nuestro patrimonio moral que es preciso quedar atento  para no tornarnos mendigos moralmente  en poco tiempo.
Como podemos percibir, el cuidado con los bienes materiales es válido, más no podemos dejar de preservar el patrimonio moral, el único que podremos llevar con nosotros para toda la eternidad
Era ese tesoro lo que Jesús se refería, diciendo  ni la polilla ni herrumbre que corroen, y ningún ladrón puede robar.
¿Usted lo sabía?
¿Usted sabia que muchos empresarios ya están atentos  a las cualidades morales de las personas que desean contratar?
Después que varias empresas fueron a la ruina a causa de la deshonestidad de los funcionarios que ocupaban  cargos de confianza, el factor moralidad pasó a tener mayor peso  entre los requisitos de los candidatos al empleo.
Por esas y otras razones, vale la pena garantizar la integridad de ese bien de valor inestimable, pues él es nuestro pasaporte para la conquista de un mundo mejor.

Redacción de Momento Espirita
                                                                   ***************************


EFECTO DE LA ORACIÓN EN LOS ESPIRITUS SUFRIDORES

La oración es el recurso  al que el hombre desesperado acude para alivio de sus padeceres, es como un centinela vigilante  contra las influencias espirituales nocivas, porque la naturaleza  del hombre no se afecta ante los estímulos ajenos de orden pecaminoso, pues la oración aquieta los impulsos inferiores y evita las explosiones de odio, celos y orgullo.
Pero bien sabemos que hay hermanos que siendo escépticos, dudan de que ella surja efecto, pues piensan que Dios no va a cambiar  sus dictámenes en la vida, entonces rechazan  el orar y solo se someten  y adoran.
La Doctrina espirita nos esclarece que el determinismo en lo referente a la vida del hombre no existe, que todo puede cambiar para mejor o peor según nos comportemos. Y que las penas eternas no existen, tenemos una idea clara de la ley de acción y reacción,  y sabemos  que  portándonos bien, dentro de las pruebas que tenemos que pasar, ellas adquieren sentido diferente, y que a través de nuestro dialogo a través de la oración, los guías, los mensajeros del cielo, pueden fortificar nuestros atribulados espíritus, haciendo nuestro yugo más leve.
Sabemos que nada sucede porque sí, que ni una sola hoja de un árbol de cae sin el permiso de Dios. Entonces comprendemos, que El lo sabe todo de nosotros, y que los errores y faltas cometidas tienen su justo castigo. Y que ese castigo está subordinado al arrepentimiento, contra más perseveremos en el mal, este más se acentúa  y más se prolongan nuestros padeceres. Mientras que nuestro arrepentimiento,  cuando es sincero y clama al cielo pidiendo ayuda, Dios nos envía la esperanza, que aunque sabemos que nuestro mal persiste hasta que reparemos los males cometidos, Dios nos ofrece esas oportunidades para que reparemos nuestros errores  pues esa es la razón por la que en la tierra pasemos por las pruebas que pasamos y que no tienen en el presente explicación.
Siempre las leyes de Dios están para aclararnos el camino, para hacernos ver el error y nos dice  también como debemos combatirlo, lo que muchas veces nos falta es la fuerza de voluntad para llevarlo a cabo, por eso  es muy importante que cuando alguien se acerque a nosotros pidiéndonos  esclarecimiento y ayuda para sus males, hemos de tratar de esclarecerlos, de ayudarles mostrándoles las leyes de Dios, diciéndoles que gracias a los que nos hacen sufrir,  es que nos redimimos  y  nos elevamos sobre ellas, podremos ascender y dejar de sufrir, que este es el recurso que Dios nos da de Amor y Caridad, para que nos elevemos por encima de nuestros errores y culpas.
Orando el hombre, mejora su frecuencia vibratoria espiritual, higieniza la mente, expulsa los malos pensamientos y genera mayor cuota de luz interior.
Esto explica porque algunos santos se purifican exclusivamente de la oración, mientras otros solo pueden lograrlo por vía del sufrimiento. En ambos casos, la purificación es el fruto de la dinamización de las fuerzas espirituales, latentes en la intimidad del ser, aunque varié el proceso empleado. En el primero, es un procedimiento espontáneo catalizado por la oración, en el segundo es el resultado del ejercicio del dolor. El hombre se purifica también por el habito constante de los buenos pensamientos, pues estos mantienen en el campo vibratorio de su mente, un estado, espiritual tan benéfico, como el que se produce en los momentos sedativos de la oración.
Cuando el hombre deja de orar y vigilar, el dolor se encarga de activar las reacciones morales necesarias para que más tarde  se libere perentoriamente de la opresión del mundo animal.
Aunque la oración es una actitud de sublimación espiritual, no libra al hombre de las agresiones y hostilidades de los malhechores del mundo. Son innumerables las personas de vida santificada, que han sido sacrificadas, muertas, cuando oraban, fervorosamente. Pablo fue decapitado cuando oraba; los mártires del Cristianismo  soportaron la masacre colectiva, ante las fieras, mientras se ínter ligaban por la fuerza emotiva de las oraciones  y los cánticos excelsos de renuncia a la vida humana.
La oración como sublime expresión de catalizador angélico, no sirve pará obtener una cobertura. La claridad sublime que se forma alrededor del hombre durante el éxtasis de la oración, y la emoción de su espíritu invocando el Amor de Dios, no logran condensar los fluidos inferiores, para fines execrables. La oración es una vibración de energías excelsas para el servicio del Bien y del Amor.
Toda oración fervorosa recibe de lo Alto la respuesta benefactora, la sugestión segura y las energías psíquicas que sustentan al cuerpo carnal, es un detonador psíquico capaz de mover excelsas energías que duermen en la esencia del alma humana, es la ayuda más eficiente para mantener el equilibrio moral del espíritu, con la oración la persona confiada, serena y amorosa se religa a Dios.
No despreciemos los dones del cielo, utilicémosla con fe y oremos con fervor porque no nos quepa la menor duda de que la oración es un bálsamo reparador para las heridas.
MERCHITA


                                                    *******************************


Seguramente, tú que estas en la aflicción, pasando por pruebas muy duras, sueles acusar a Dios de injusto, por más que te afanas en estudiar tu vida, y tus realizaciones, no encuentras un motivo que justifique todo por lo que estas pasando.
Y si   “a cada uno será dado según sus obras”, los planes  para las peripecias de una reencarnación, son rigurosamente estudiados al otro lado de la vida, antes de reencarnar, son estudiados, realizados y revisados,  siempre de acuerdo con la más equitativa justicia, y  en pleno cumplimiento de la alta expresión de la sentencia inmortal sancionada por el Divino Maestro, la que viene a aclarar  todos los grandes e irremediables problemas que afligen y decepcionan a la Humanidad.
Por lo común, es el propio espíritu quien escoge las pruebas por las cuales debe pasar en la próxima reencarnación: los acres  espinas  que deben dilacerar los días de su existencia terrenal, y el lugar  en que convendrá que remedie las consecuencias del pretérito culposo. El mismo suplica a las Potestades Guiadoras nuevas oportunidades que le permitan poner de manifiesto el arrepentimiento de que se halla poseído, así como el deseo de iniciar el camino  regenerador que favorezca la ocasión de que pueda corregirse de los impulsos inferiores que pudieran arrastrarlo al mal comportamiento… Y tales pruebas, serán efectivas tanto en un cuerpo relativamente sano, como en uno mutilado, o impedido por enfermedades irremediables, siempre de acuerdo  con los agravantes de sus propias faltas acumuladas.
Si somos rebeldes y desperdiciamos  muchas veces, de esa concesión con manifestada falta de respeto a la Ley del Creador, que nos ha permitido repetidas veces  la misma oportunidad, incurriremos  en una concesión más apreciable porque, en tales casos, existirá la propia intervención  del propio Maestro redentor, que Suplicará al Creador Supremo nuevos  ciclos  de experiencias,  con el fin de que el rebelde pueda rehabilitarse…
Siendo nuestro cuerpo físico terrenal un deposito sagrado, como verdadera dadiva celeste que es, las criaturas  debemos proceder con más inteligencia  conduciéndonos a la altura de la concesión recibida, portándonos respetuosamente, teniendo consideración y prudencia durante el periodo a que no obligue a permanecer disfrutando las ventajas  morales que la estancia en el planeta tierra nos confiere…Con ese proceder evitaríamos repeticiones  de existencias expiatorias, dolorosas e inevitables, que son el resultado por la falta de respeto a las leyes  venerables, a que es sometida la Vida Universal…
El dolor educador, corrige las anomalías con las que nos rodeamos, reconciliándonos con la Ley, con Dios y con la Misericordia Infinita. Dios quiere que las criaturas se embellezcan con la armonía de Sus Leyes. Y sabemos que esas leyes son incorruptibles, por eso debemos observarlas y respetarlas, con el fin de no vernos después obligados a absorber la hiel irremediable de las consecuencias que por nuestra propia voluntad creamos  por desviarnos de la ruta natural y luminosa…
Conviene que acentuemos, que la reencarnación es una concesión sublime  hecha por Dios  a Sus criaturas, para que progresen y se engrandezcan: preparándose para la herencia  que les está reservada en la Gloria de Su reino.
 Nuestro cuerpo físico terrenal es un depósito sagrado que el hombre debe respetar, proteger y salvaguardar en todo lo posible, de impurezas y de daños. El cuerpo, físico-astral, ósea, el periespiritu, no debe serlo menos, protegiendo nuestra inteligencia, nuestra conciencia, nuestra razón, nuestros sentimientos, nuestro ser,  en fin, es la propia esencia  del Creador, partícula Suya, centella extraída de Su Supremo  Ser.
De esto se deduce, que todos somos templos venerables, puesto que poseemos la gloria  de traer a Dios en nosotros mismos, y que ya sea en la tierra como seres humanos,  o invisibles como espíritus libres, al otro lado de la vida,  debemos respeto y veneración a nosotros mismos, así como a nuestros semejantes considerando que todas las criaturas son perfectamente iguales ante su Creador ¡Joyas muy amadas del cofre  sempiterno de Aquel que es la Suprema Razón de la Vida! De ahí se origina, ciertamente, la ley básica Divina:
“-Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a si mismo”
Procuremos no desanimarnos ante los reveses de la vida, por el contrario debemos confiar en la infinita ternura de nuestro Amado Maestro y Señor, que es el Guía infalible de nuestros destinos… Recordando, también, de que Aquel que estableció la sabiduría de las leyes que rigen el Universo, también habrá de fortalecernos  para que obtengamos la victoria sobre nosotros mismos.
Amigos os deseo un feliz miércoles, que la Luz del Espiritismo y su mensaje redentor siga iluminándonos todos los días, para que luchemos por conquistar nuestro progreso.
 Merchita.
Extraído del libro “Memoria de un Suicida” de Ivonne  Pereira

martes, 10 de diciembre de 2013

SÓCRATES Y LA INMORTALIDAD DEL ALMA



En el año 399 antes de la era cristiana, el Tribunal de los Heliastas, compuesto por representantes de las diez tribus que componían la demócrata Aténas, se reunía con sus 501 miembros para cumplir una obligación bastante difícil.

Representantes del pueblo, escogidos aleatoriamente, estaban allí para juzgar al filósofo Sócrates.

El pensador era acusado de rechazar a los dioses del Estado, y de corromper a la juventud.

Figura muy controvertida, Sócrates era admirado por unos, criticado por otros.

Tenía la costumbre de andar por las calles con grupos de jóvenes, enseñándolos a pensar, a cuestionar sus propios conocimientos sobre las cosas y sobre sí mismo.

Sócrates desenvolvió el arte del diálogo, la mayéutica, este momento del “parto” intelectual, de la búsqueda de la verdad en el interior del hombre.

Su decir “Sólo sé que no sé nada” representa la sapiencia mayor de un ser, reconociendo su ignorancia, reconociendo que necesitaba aprender, buscar la verdad.

Por eso fue sabio, y además de sabio, dio ejemplos de conducta moral inigualables.

Vivió en la simplicidad y siempre reflexionó al respecto del mundo materialista, de los valores ilusorios de los seres, y de las creencias vigentes en su sociedad.

Frente a sus acusadores fue capaz de dejarles lecciones importantísimas, como cuando afirmó:

“No tengo otra ocupación sino la de persuadiros a todos, tanto viejos como jóvenes, de que cuidéis menos de vuestros cuerpos y de vuestros bienes que de la perfección de vuestras almas.

El gran filósofo fue condenado a la muerte por cerca de 60 votos de diferencia.

La gran mayoría quería que él intentase negociar su pena, asumiendo el crimen, e intentase librarse del castigo capital, con el pago de algunas monedas.

Con seguridad, todos saldrían con las conciencias menos culpables.

Todos, menos Sócrates que, de ninguna forma, se permitió ir contra sus principios de moralidad íntimos. Así, aceptó la pena impuesta.

Preso cerca de 40 días, tuvo oportunidad de escapar, dado que sus amigos consiguieron una forma ilícita de darle la libertad.

No la aceptó. No permitió ser deshonesto con la ley, por más que esta lo hubiese condenado injustamente. Una vez más ejemplificó la grandeza de su alma.

Y fueron extremadamente tranquilos los últimos instantes de Sócrates en la Tierra.

Una calma espantosa invadía su semblante, y causaba admiración en todos los que iban a visitarlo.

Indagado al respecto de tal sentimiento, el pensador reveló lo que le animaba el espíritu:

“¡Todo hombre que llega adonde voy ahora, que enorme esperanza no tendrá de que poseerá allí lo que buscamos en esta vida con tanto trabajo!

Este es el motivo de que este viaje que ordenan me trae tan dulce esperanza.”

Sí, Sócrates tenía la seguridad íntima de la inmortalidad del alma, y dejó eso bien claro en varios momentos de sus diálogos.

La perspicacia de sus pensamientos y reflexiones ya habían llegado a tal conclusión lógica.

El gran filósofo partía, cierto de que continuaría su trabajo, de que proseguiría pensando, dialogando, y de que desvelaría un nuevo mundo, una nueva perspectiva de la vida, que es una sola, sin muerte, sin destrucción.
******

El Codificador de la Doctrina Espirita, Allan Kardec, indagó a los inmortales:

“En el momento de la muerte, ¿cuál es el sentimiento que domina la mayoría de los hombres? ¿La duda, el miedo o la esperanza?

A los que los Espíritus le respondieron:

“La duda para los incrédulos endurecidos; el miedo para los culpables; la esperanza para los hombres de bien.”

Que podamos todos, a ejemplo de Sócrates, dejar este mundo con el corazón repleto de esperanza.

¡Dios nuestro! ¡Padre excelso! Fuente de toda sabiduría y de todo amor, Espíritu supremo cuyo nombre es luz, ¡te ofrecemos nuestras alabanzas y nuestras aspiraciones! Que ellas suban hasta TI como el perfume de las flores, como los embriagadores aromas de los bosques suben al cielo. Ayúdanos a avanzar en la vía sagrada del conocimiento hacia una más alta comprensión de tus leyes, a fin de que se desarrolle en nosotros más simpatías, más amor para la gran familia humana. Nosotros sabemos que es por nuestro perfeccionamiento moral, por nuestros hechos, de la aplicación de la caridad y de la bondad a nuestro alrededor y en provecho de todos nos podremos acercar a Ti y mereceremos conocerte mejor, comunicarnos más íntimamente contigo en la gran armonía de los seres y de las cosas.
Ayúdanos a despojarnos de la vida material, a comprender, a sentir lo que es la vida superior, la vida infinita. Disipa la oscuridad que nos envuelve; deposita en nuestras almas una chispa de fuego divino que reanima y abrasa a los Espíritus de las esferas celestes. ¡Que tu dulce luz y con ella los sentimientos de concordia y de paz, se derrame sobre todos los seres!

Extraído del libro El GRAN ENIGMA de León Denis
                                                                                           *********************



EXCELENTE MENSAJE PARA REFLEXIONAR...

DESPUÉS DE UN LARGO Y DURO DÍA EN EL TRABAJO, MI MAMÁ PUSO UN PLATO DE SALCHICHAS Y PAN TOSTADO MUY QUEMADO FRENTE A MI PADRE. 

RECUERDO ESTAR ESPERANDO VER SI ALGUIEN LO NOTABA... SIN EMBARGO, AUNQUE MI PADRE LO NOTÓ, ALCANZÓ UN PAN TOSTADO, SONRIÓ A MI MADRE Y ME PREGUNTÓ CÓMO ME HABÍA IDO EN LA ESCUELA.

NO RECUERDO LO QUE LE CONTESTÉ, PERO SÍ RECUERDO VERLO UNTÁNDOLE MANTEQUILLA Y MERMELADA AL PAN TOSTADO Y COMÉRSELO TODO.

CUANDO ME LEVANTÉ DE LA MESA ESA NOCHE, RECUERDO HABER OÍDO A MI MADRE PEDIR DISCULPAS A MI PADRE POR LOS PANES TOSTADOS MUY QUEMADOS.

NUNCA VOY A OLVIDAR LO QUE LE DIJO: 
"CARIÑO NO TE PREOCUPES, A VECES ME GUSTAN LOS PANES TOSTADOS BIEN QUEMADOS." 

MÁS TARDE ESA NOCHE, FUÍ A DAR EL BESO DE LAS BUENAS NOCHES A MI PADRE Y LE PREGUNTÉ SI A ÉL LE GUSTABAN LOS PANES TOSTADOS BIEN QUEMADOS. 

ÉL ME ABRAZÓ Y DIJO: 
"TU MAMÁ TUVO UN DÍA MUY DURO EN EL TRABAJO, ESTÁ MUY CANSADA Y ADEMÁS - UN PAN TOSTADO UN POCO QUEMADO NO LE HACE DAÑO A NADIE"....... 

LA VIDA ESTÁ LLENA DE COSAS IMPERFECTAS Y GENTE IMPERFECTA. APRENDER A ACEPTAR LOS DEFECTOS Y DECIDIR CELEBRAR CADA UNA DE LAS DIFERENCIAS DE LOS DEMÁS, ES UNA DE LAS COSAS MÁS IMPORTANTES PARA CREAR UNA RELACIÓN SANA Y DURADERA.
UN PAN TOSTADO QUEMADO NO VA A ROMPER UN CORAZÓN. 

LA COMPRENSIÓN ES LA BASE DE CUALQUIER RELACIÓN, YA SEA DE PAREJA, DE PADRE A HIJO, AMISTAD, LABORAL, ETC. 
SÉ MÁS AMABLE DE LO NECESARIO, PORQUE TODA LA GENTE QUE CONOCEMOS, EN ÉSTE MOMENTO, ESTÁN LIBRANDO ALGÚN TIPO DE BATALLA. TODOS TENEMOS PROBLEMAS Y TODOS ESTAMOS APRENDIENDO A VIVIR. 

(Aportación de Oswaldo Porras )
                                                                                      ***********************************


PENSAMIENTOS EDIFICANTES

Los malos pensamientos intoxican el alma.Atraen el pesimismo y las presencias enfermizas de los Espíritus perturbadores e ignorantes.

Mantén tu mente presa a las ideas positivas,iluminativas, a los programas de ennoblecimiento, de cuya conducta te advendrá el bienestar íntimo y  la alegría de vivir.

Lo que pensares con insistencia, hoy o más tarde se concretará.

Los hechos se corporifican, de inicio en el campo mental,para después tornarse realidad en el cuerpo físico.

Piensa en el bien y báñate con luz de amor.

Del Libro VIDA FELIZ.- De Juana de Ángelis (Mensaje recibido por Divaldo Pereira Franco)

lunes, 9 de diciembre de 2013

MUNDOS SUPERIORES Y MUNDOS INFERIORES



INSTRUCCIONES DE LOS ESPÍRITUS
MUNDOS SUPERIORES Y MUNDOS INFERIORES

8. La calificación de mundos inferiores y mundos superiores es más bien relativa que absoluta, porque un mundo es inferior o superior con relación a los que están encima o debajo de él en la escala progresiva.
Tomando la Tierra como punto de comparación, se puede formar una idea del estado de un mundo inferior, suponiendo al hombre en el grado de las razas salvajes o de las naciones bárbaras que aún se encuentran en su superficie y que son restos de su estado primitivo. En los mundos más atrasados los seres que los habitan son de algún modo rudimentarios; tienen la forma humana, pero sin ninguna belleza; sus instintos no están templados por ningún sentimiento de delicadeza o de benevolencia, ni por nociones de lo justo o injusto; la única ley es allí la fuerza brutal. Sin industria y sin invenciones, emplean su vida en conquistar su alimentación.
Sin embargo, Dios no abandona a ninguna de sus criaturas: en el fondo de las tinieblas de la inteligencia, yace latente la vaga intuición de un Ser Supremo, más o menos desarrollada. Este instinto basta para hacer que unos sean superiores a otros, preparando su eclosión para una vida más completa; porque éstos no son seres degradados sino niños que crecen.
Entre estos grados inferiores y los más elevados, hay innumerables escalones, y entre los Espíritus puros, desmaterializados y resplandecientes de gloria, con dificultad se reconocen aquellos que animaron a esos seres primitivos, de la misma manera que en el hombre adulto es difícil reconocer el embrión.
9. En los mundos llegados ya al grado superior, las condiciones de la vida moral y material son muy diferentes que las de la Tierra. La forma del cuerpo es siempre, como por todas partes,la forma humana, pero embellecida, perfeccionada y sobre todo,purificada. El cuerpo allí nada tiene de la materialidad terrestre y por consiguiente no está sujeto, ni a las necesidades ni a las enfermedades, ni a los deterioros que engendra el predominio de la materia; los sentidos, más delicados, tienen percepciones que lo grosero de los órganos sofoca en este mundo; la ligereza específica de los cuerpos hace la locomoción rápida y fácil: en vez de arrastrarse penosamente por el suelo, se deslizan, por decirlo así,por la superficie, o se suspenden en la atmósfera sin otro esfuerzo que el de su voluntad, así como se pintan los ángeles y como los antiguos representaban a los manes en los Campos Elíseos. Los hombres conservan a voluntad los rasgos de sus emigraciones pasadas y aparecen a sus amigos tal como les conocieron, pero
iluminados por una luz divina, transfigurados por las impresiones interiores, que son siempre elevadas. En vez de rostros deslucidos,demacrados por los sufrimientos y por las pasiones, la inteligencia y la vida irradian con ese esplendor que los pintores han traducido por diadema o aureola de los santos.
La poca resistencia que ofrece la materia a los Espíritus ya muy avanzados, hace que el desarrollo de los cuerpos sea más rápido y la infancia corta o casi nula; la vida, exenta de inquietudes y de angustias, es proporcionalmente mucho más larga que en la Tierra. En principio la longevidad es proporcional al grado de adelantamiento de los mundos. La muerte no tiene ninguno de los horrores de la descomposición; lejos de ser un motivo de espanto,es considerada como una transformación feliz, porque la duda sobre el porvenir no existe. Durante la vida, no estando el alma encerrada en una materia compacta, irradia y goza de una lucidez que la coloca en un estado casi permanente de emancipación, y permite la libre transmisión del pensamiento.
10. En esos mundos felices, las relaciones de pueblo a pueblo,siempre amigables, nunca se turban por la ambición de dominar a su vecino, ni por la guerra consecuencia de aquella. Allí no hay ni señores, ni esclavos, ni privilegios de nacimiento; sólo la superioridad moral e inteligente establece la diferencia de las condiciones y de la supremacía, La autoridad es siempre respetada,porque sólo se da al mérito y porque siempre se ejerce con justicia.
El hombre no procura elevarse sobre el hombre, sino sobre sí mismo, perfeccionándose. Su objetivo es alcanzar el rango de los Espíritus puros, y este deseo incesante no es un tormento sino una noble ambición que le hace estudiar con ardor para llegar a igualarles. Todos los sentimientos tiernos y elevados de la naturaleza humana se encuentran allí aumentados y purificados;los odios, los celos mezquinos y las bajas codicias de la envidia son desconocidos; un lazo de amor y de fraternidad reúne a todos los hombres, y los más fuertes ayudan a los más débiles. Poseen más o menos según lo que han adquirido por su inteligencia, pero nadie sufre por falta de lo necesario, porque nadie está allí por expiación; en una palabra, el mal no existe.
11. En vuestro mundo tenéis necesidad del mal para sentir el bien, de la noche para admirar la luz, de la enfermedad para apreciar la salud; en los mundos superiores, esos contrastes no son necesarios;la eterna luz, la eterna belleza, la eterna serenidad del alma, proporcionan una eterna alegría que no es turbada ni por las angustias de la vida material, ni por el contacto de los malos que no tienen entrada. Esto es lo que el espíritu humano tiene más
dificultad en comprender, pues,siendo ingenioso para pintar los tormentos del infierno, nunca pudo representarse los goces del cielo. Y eso, ¿por qué será? Porque siendo inferior sólo soportó penas y miserias, y no entrevió los esplendores celestes; sólo puede hablar de lo que conoce; pero, a medida que se eleva y se depura, el horizonte se ilumina, y comprende el bien que tiene ante sí, como comprendió el mal que dejó atrás , porque Dios no tiene parcialidades para ninguno de sus hijos; da a todos los mismos derechos y las mismas facilidades para alcanzarlos; a todos hace partir de un mismo punto, y no dota a unos más que a otros; las primeras posiciones son accesibles a
todos: a ellos corresponde conquistarlas por medio del trabajo,alcanzarlas lo más rápido posible, o arrastrarse durante siglos y siglos en las clases bajas de la Humanidad. (Resumen de la enseñanza de todos los Espíritus superiores)

Tomado del "EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO"
Allan Kardec
                                                                                              ******************

El Espiritismo no hace milagros
4. El Espiritismo vino a revelar nuevas leyes y explicar, en consecuencia, los fenómenos que se ajustan a esas leyes.
Esos fenómenos se relacionan con la existencia de los espíritus y con su intervención en el mundo material, y eso -se podrá decir-, es entrar en terreno de lo sobrenatural. En tal caso debería probarse que los espíritus y sus manifestaciones son contrarios al orden natural y que ellos no respetan ninguna de tales leyes.
El espíritu es el alma que sobrevive al cuerpo; el ser principal, porque no muere, mientras que el cuerpo es sólo un accesorio que fenece. Su existencia es natural durante y después de la encarnación; está sujeta a las leyes que rigen al principio espiritual como el cuerpo está sometido a las que gobiernan al principio material. Pero como ambos principios tienen una afinidad necesaria, como los dos actúan sin interrupción uno sobre el otro, como de su acción simultánea resulta la armonía y el movimiento del conjunto, resulta que lo espiritual y lo material son las dos caras de un mismo todo, igualmente naturales ambas, y que lo espiritual no es una excepción, una anomalía en el orden del Universo.
5. Durante su encarnación, el espíritu actúa sobre la materia por intermedio de su cuerpo fluídico o periespíritu; y lo mismo ocurre cuando el espíritu ha desencarnado. Hace, como espíritu y en la medida de su capacidad, lo que hacía como hombre, sólo que como ya no puede servirse de su cuerpo carnal como instrumento, utiliza, cuando lo cree necesario, los órganos materiales de un encarnado que es llamado médium. Hace como alguien que, no pudiendo escribir por sí mismo, se sirve de un secretario, o como quien no conociendo un idioma que necesita para darse a entender, se vale de un intérprete. El secretario y el intérprete son los médiums del encarnado, así como el médium es el secretario y el intérprete del espíritu.
6. El ambiente en el que actúan los espíritus y los medios que utilizan son diferentes de los que se valen los encarnados, por lo tanto, los efectos también difieren. Estos efectos parecen sobrenaturales porque los producen agentes que no son los que nosotros utilizamos; pero ya que esos agentes son parte de la Naturaleza y que las manifestaciones se cumplen en virtud de ciertas leyes, no hay en ellos nada de sobrenatural ni maravilloso. Antes de conocer las propiedades de la electricidad, los fenómenos eléctricos pasaban por prodigios a los ojos de ciertas personas; desde el momento en que se conoció la causa, lo maravilloso desapareció. Lo mismo podemos decir con respecto a los fenómenos espíritas, ellos tampoco se apartan de las leyes naturales. Podemos compararlos con los fenómenos acústicos, luminosos y eléctricos que también han sido fuente de infinidad de creencias supersticiosas.
7. Sin embargo, se podrá decir: Vosotros admitís que un espíritu puede levantar una mesa y sostenerla en el aire sin punto de apoyo alguno, ¿no constituye ese hecho una derogación de la ley de gravedad? Sí, de la ley conocida; pero, ¿conocemos todas las leyes acaso? Antes de experimentar la fuerza ascensional de ciertos gases, ¿quién hubiera podido creer que un aparato pesado, llevando varios hombres en su interior, vencería a la fuerza de atracción? A los ojos del vulgo, ¿no era esto algo diabólico, maravilloso? Si alguien hubiese propuesto, hace un siglo, transmitir un mensaje a quinientos kilómetros de distancia y recibir respuesta en escasos minutos, se le habría tomado por loco; si lo hubiera hecho, se hubiese creído que tenía el diablo a sus órdenes, ya que en ese entonces se pensaba que sólo el diablo podía ir tan deprisa. Sin embargo, hoy no sólo parece posible, sino también totalmente natural. ¿Por qué, pues, un fluido desconocido no puede tener tal propiedad, en determinadas circunstancias, así como el hidrógeno puede contrabalancear el peso del globo? Lo mismo ocurre en el caso que estamos tratando (El Libro de los Médiums, cap. IV).
8. Los fenómenos espíritas están dentro del orden de la Naturaleza y se produjeron en todos
los tiempos, pero, precisamente porque su estudio no podía realizarse con los medios materiales que disponía la ciencia vulgar, durante muchísimo tiempo se los consideró sobrenaturales. El Espiritismo es el encargado de revelar su verdadera naturaleza.
Lo sobrenatural, basado en apariencias no explicadas, echa a volar la imaginación que, vagando en lo desconocido, crea creencias supersticiosas. Una explicación racional basada en las leyes de la Naturaleza vuelve al hombre a la realidad, pone coto a los extravíos de la imaginación y destruye las supersticiones. El Espiritismo no extiende los dominios de lo sobrenatural, por el contrario, restringe su amplitud y hace desaparecer su último refugio. Si bien lleva a creer en la posibilidad de ciertos hechos, impide la aceptación de muchos otros, porque actúa en el ámbito de lo espiritual, como la ciencia lo hace en el de lo material, diferenciando lo que es posible de lo que no lo es. No obstante, como no pretende tener la última palabra en todas las cosas, ni siquiera en las que le competen, no se yergue en regulador absoluto de lo que es factible y da lugar a los conocimientos que aportará el porvenir.
9. Los fenómenos espíritas consisten en los diferentes modos de manifestación del alma o espíritu, ya sea durante la encarnación o en el estado de erraticidad. Mediante esas manifestaciones el alma revela su existencia, su supervivencia y su individualidad. Se la juzga por sus efectos: al ser la causa natural, también debe serlo el efecto. Esos efectos son el objeto primordial de las investigaciones y estudios del Espiritismo, a fin de llegar al conocimiento más completo y posible de la naturaleza y atributos del alma, así como de la leyes que rigen al principio espiritual.
10. Para quienes niegan la existencia del principio espiritual independiente y, en consecuencia, la del alma individual que sobrevive, toda la Naturaleza se limita a la materia tangible. Todos los fenómenos que se relacionan con lo espiritual son, a sus ojos, sobrenaturales y quiméricos. Al no admitir la causa, no pueden admitir el efecto. Cuando los efectos son patentes, los atribuyen a la imaginación, la ilusión o la alucinación, rehusando profundizarlos. Como parten del principio de negación de todo lo que no es material, sus opiniones preconcebidas no les permiten juzgar sanamente al Espiritismo.
11. Si bien el Espiritismo admite los efectos que son consecuencia de la existencia del alma, no por ello acepta todos los efectos calificados como maravillosos ni tampoco intenta justificarlos o acreditarlos. No es ciertamente el Espiritismo el defensor de todos los sueños, utopías, excentricidades sistemáticas y leyendas milagrosas que pululan por el mundo. Sus enemigos creen rebatir todos sus argumentos, cuando después de concienzudas investigaciones sobre los convulsionarios de Saint-Médard, los camisarios de las Cevennes o las religiosas de Loudun, descubren que estos hechos fueron meros engaños que nadie pone en duda hoy. Pero, ¿acaso estas historias constituyen el evangelio del Espiritismo? ¿Han negado acaso sus partidarios que el charlatanismo ha explotado para su provecho ciertos hechos, que la imaginación ha fraguado otros, y que el fanatismo ha exagerado mucho? El Espiritismo no es solidario de las extravagancias que pueden cometerse en su nombre, como la verdadera ciencia no lo es de los abusos de la ignorancia, ni la verdadera religión de los excesos del fanatismo. Muchos críticos juzgan al Espiritismo como cuentos de hadas y leyendas populares, que no son más que meras ficciones del hombre, pero esto es como juzgar a la historia por los dramas y las novelas que se escriben sobre temas históricos.
12. Los fenómenos espíritas son casi siempre espontáneos y se producen sin ninguna idea preconcebida en personas totalmente ajenas a los mismos. En ciertas circunstancias, pueden ser provocados por los agentes llamados médiums. En el primer caso, el médium es inconsciente de lo que ocurre por su intermedio. En el segundo, actúa con conocimiento de causa. De ahí la distinción entre médiums inconscientes y médiums conscientes. Estos últimos son los más numerosos y, a menudo, se encuentran entre los incrédulos más obstinados, que hacen espiritismo sin saberlo ni quererlo. Los fenómenos espontáneos tienen, por ello, una gran importancia, ya que no se puede dudar de la buena fe de quienes los producen. Lo mismo ocurre con el sonambulismo, que en algunos es natural e involuntario y en otros provocado por la acción magnética.1
1. Véase El Libro de los Médiums, cap. V, y la Revista Espírita: “Cómo viene el Espiritismo: viene sin ser buscado. Joven campesina médium inconsciente”, de diciembre de 1865, y “Manifestaciones de Fives”, de agosto de 1865. [N. de A. Kardec.]
Pero sean o no el resultado de un acto de la voluntad, la causa primera es la misma y no se aparta de las leyes naturales. Los médiums no producen nada sobrenatural; tampoco hacen milagros. Las curaciones instantáneas no son más milagrosas que el resto de los fenómenos, ya que se deben a la acción de un agente fluídico que actúa como agente terapéutico, cuyas propiedades no dejan de ser naturales por haber sido desconocidas hasta la fecha. El epíteto de taumaturgos, dado a ciertos médiums por la crítica ignorante de los principios del Espiritismo, es totalmente impropio. La calificación de milagros dada a este tipo de fenómenos es también inadecuada y sólo sirve para confundir sobre su verdadera naturaleza.
13. La intervención de inteligencias ocultas en los fenómenos espíritas no vuelve a éstos más milagrosos que todos los demás fenómenos debidos a agentes invisibles, porque esos seres invisibles que pueblan el espacio constituyen una de las fuentes de poder de la Naturaleza, poder de incesante acción sobre el mundo material, al igual que sobre el mundo moral.
El Espiritismo nos ilustra acerca de este poder y nos explica por su intermedio una infinidad de cosas inexplicables y no explicadas por otros medios y que, en tiempos pasados, se consideraron prodigios. Revela, como el magnetismo, una ley, no desconocida, pero muy mal comprendida, o, dicho con más exactitud, se conocían los efectos, ya que se produjeron en todos los tiempos, pero se desconocía la ley, y justamente la ignorancia de esta ley engendró la superstición. Una vez en conocimiento de ella, lo maravilloso desaparece y los fenómenos vuelven al orden natural al que pertenecen. He aquí por qué los espíritas no hacen milagros haciendo girar una mesa o intentando que escriban los muertos, al igual que el médico al revivir a un moribundo o el físico al descargar un rayo. Quien pretendiese, con la ayuda de esta ciencia, hacer milagros, sería un ignorante de la materia o un impostor.
14. Ya que el Espiritismo repudia, respecto a todo lo que a él concierne, la calificación de milagro, fuera de el, ¿hay milagros, en la verdadera acepción de la palabra?
Digamos, en principio, que entre los hechos considerados milagrosos que ocurrieron antes del advenimiento del Espiritismo y entre los que ocurren hoy, la mayor parte, si no todos, encuentran explicación en las leyes que el Espiritismo ha venido a revelar. Esos hechos entran, aunque bajo otro nombre, en el orden de los fenómenos espíritas y, como tales, no tienen nada de sobrenaturales. Se comprende que nos referimos a hechos auténticos y no a aquellos que, calificándolos de milagro, son el producto de una superchería innoble con vistas a explorar la credulidad, así como a ciertos hechos legendarios que pueden haber tenido, en su origen, un fondo de verdad, pero que la superstición ha ampliado hasta el absurdo. Son esos hechos los que el Espiritismo viene a aclarar, suministrando los medios necesarios para separar lo auténtico de lo falso.

- Allan Kardec- "El Génesis"

                                                                                         ****************************

 
¿ Aprovechamos en esta vida, lo aprendido en el pasado ?


Todas las experiencias del ser humano van dejando como un poso de conocimiento en lo mas profundo de su Ser, y este conocimiento lo acumula el Ser espiritual durante sus vidas en este mundo que son como peldaños subidos en su escalera evolutiva . Estas necesarias experiencias y aprendizajes necesarios, a cada uno de nosotros nos sirven , siempre que sepamos escuchar la voz de la conciencia, que es la memoria del alma. Si esto no fuese así porque el olvido del pasado fuese total y no quedase de él ningún residuo de lo aprendido en el fondo de la conciencia espiritual del ser humano, la reencarnación carecería de sentido, y sin embargo la reencarnación es una realidad demostrada y plena de sentido. Tantos casos de los llamados “niños prodigio, así lo demuestran a diario, pues las habilidades y conocimientos innatos demostrados prematuramente, nos hablan de la evidencia de que han venido a este mundo con un bagaje de ciencia, moral y aptitudes artísticas o de otra índole, que solamente pudieron ser adquiridos en el pasado.
Nacemos con un nivel de conciencia humana pendiente de desarrollarse manifestándose en un cerebro físico virgen, pero con un subconsciente que no está grabado en el cerebro físico, sino en el psíquico o espiritual, y en el que se guardan los recuerdos y experiencias importantes o traumáticas vividas en existencias anteriores. Este archivo almacenado en nuestra parte subconsciente, conforma nuestro almacén de conciencia humana y supone un vasto archivo de conocimientos y experiencias que a veces se manifiestan en forma de reacciones personales ante lo imprevisto , así como las ideas innatas.
- Jose Luis Martín-

Se valora el contenido de una idea por los rechazos que produce cuando es presentada en comunidad.”

Hessen- (Filósofo Alemán)