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miércoles, 18 de junio de 2014

VIDA Y VALORES


Prof. Raul Teixeira
VIDA E VALORES (DÉBITOS Y CRÉDITOS)

El empresario Gordon Gould tuvo el deseo de expresarse diciendo que, para el, una de las cosas más importantes de estos tiempos en el mundo es la contabilidad e débitos y créditos. Y el  mencionaba una serie de razones para justificar su entendimiento.
Vale recordar que esa contabilidad de débitos y créditos nació en el Siglo XV más concretamente en el 1494 y fue creada  por un monje franciscano llamado Pacioli.
Ese monje franciscano creo esa metodología exactamente para auxiliar  a los mercaderes, a los comerciantes, negociantes de Venecia que precisaban que precisaban gerenciar sus crecientes economías.
Precisaban administrar su dinero de una forma eficiente y encontraron, en el trabajo  del monje franciscano Luca Pacioli, un elemento importantísimo para que ellos pudiesen  analizar pérdidas, y ganancias, en el bajo de sus realizaciones.
A partir de ahí, la Humanidad ha experimentado mucho éxito al hacer uso de esa contabilidad: debito-Crédito.                                                                                                                      
  Eso entró de tal modo en la vida de las comunidades del mundo entero que hoy forma parte de los cursos de contabilidad, de economía, de administración y usamos esa manera de pensar, esa metodología de lidiar con valores, en lo cotidiano.
Hablamos en otros contextos a respecto de debito e crédito, en términos morales: usted tiene débitos conmigo. Yo tengo crédito con usted. Usted tiene créditos para conmigo. Yo tengo débitos para con usted.
A partir de eso, la idea de Lucas Pacioli se esparció por el mundo y es tan importante verifiquemos  que todos nosotros, de una manera u de otra, tenemos nuestro tiempo de rendir cuentas de lo que estamos haciendo de nuestra existencia.
 No es de extrañar que Jesús Cristo, un día, se exprese diciendo que el administrador daría cuenta de su administración.Cuando  pensamos en administración, no es apenas de administración de negocios, de dinero  nada más, en ese sentido amplio, es la administración de nuestra vida, si no sabemos administrarla bien,  ciertamente contraeremos débitos.
Si consiguiéramos administrar bien nuestra vida, obtendremos los créditos provenientes de nuestro juicio, de nuestra buena acción, de la grandeza  que creamos con nuestra vida en la Tierra.
Por eso es que nos cabe reflexionar, nos cabe pensar en esa dinámica  de la vida de todos nosotros y de cada uno en particular, que nos remite siempre a hacer ese balance, entre los créditos que la Divinidad nos confió y los débitos que contraemos, cara al mal uso o al desuso de esos créditos Divinos.
Es por eso que percibimos  que cada vez que hacemos mal, por ejemplo, el crédito de la palabra, usamos mal nuestro hablar, adquirimos débitos para el futuro.
Cada vez que utilizamos mal el crédito de la visión, creamos problemas para nuestro mañana.
El crédito de nuestros pies, de nuestra inteligencia, de las oportunidades sociales, todo esto va  formando parte de los elementos de que  disponemos en la Tierra para vivir  de mejor manera.
¿Usted sabe cuántas bendiciones le ofreció la vida y le ofrece? La familia, los amigos, el trabajo, la salud, las variadas oportunidades y no se justifica que, ante tantas oportunidades, hagamos un mal uso. No obstante, muchas veces, en nombre de nuestra locura, de nuestra inconsciencia, acabamos por usar mal los créditos que la Divinidad nos confió y tendremos que acertar eso un día.
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Es importante, en ese capítulo  de débitos y créditos, en la contabilidad creada por Pacioli verificaremos que, un día, el Codificador Espirita Allan Kardec preguntó a los Buenos Espíritus a respecto de lo que podríamos hacer para superarnos en las tentaciones del mal y para realizarnos con provecho nuestra jornada terrestre.
Los Nobles Guías de la Humanidad respondieron que un viejo sabio de la Antigüedad ya nos había dicho: Conócete a ti mismo.
Allan Kardec volvió a la carga y pregunto: Entendí el sentido de ese auto conocimiento. El problema exactamente  en cómo hacerlo. ¿Cómo podremos realizar esto?
El Espíritu  San Agustín respondió: Haz como yo hacía cuando estaba en el mundo. Al final de cada día, hacia un balance de cómo yo había vivido, aquello  que había realizado en prejuicio del prójimo, en mi propio prejuicio. Aquello que yo había hecho en contraposición  a las Leyes Divinas.
 Hacia una toma de débitos y créditos, se dice, y gracias a eso, quedamos con una formula, digamos así, para realizar ese esfuerzo por el auto conocimiento.
No es fácil porque casi siempre nos ocultamos  de nosotros mismos o, por lo menos, intentamos hacerlo. Al no ocultarnos de nosotros mismos, vamos dando disculpas  que nada disculpan  a nuestros actos: Yo lo hice porque fulano me provocó, yo dejé de hacerlo porque Beltramo no me dejó.
Vamos siempre empujando para lejos, echando para fuera de nosotros las responsabilidades que son nuestras.
En la medida en que queremos  conocernos de hecho, asumimos nuestras faltas y nuestros aciertos. Aquello que erramos, lo colocamos en el plato simbólico de una balanza y aquello que acertamos lo colocamos en el otro plato de la balanza.
A partir de ahí,  tendremos el establecimiento del peso entre debito y crédito, lo que nos sobra.
Cuando estamos haciendo esfuerzos para conocernos,  no nos avergonzamos de los errores que aun cometemos y ni queremos huir de los aciertos que emprendemos.
 Hay cosas maravillosas que ya hicimos. ¿Para qué esconder eso de nosotros? ¿Para qué fingir que no  hacemos? ¿Más, aun hay mucha sombra en nuestras actitudes y porque ocultar   eso de nosotros?
¿Si cargamos una maldad, una herida y negamos que la hicimos, como es que vamos a tratarla?
Lo más especial es cuando asumimos que llevamos una llaga abierta porque entonces muchos se prestaran para ayudar en ese proceso de tratamiento.
Cada uno de nosotros ante la vida carga cosas buenas que ya hizo, cosas felices que hizo, sus créditos. El buen uso de aquello que Dios nos dio, el buen uso de aquello que Dios nos da son créditos más, muchas veces, huimos de buen gusto, nos perdemos en esos laberintos de equívocos  y cargamos débitos.
No hay ningún motivo para la desesperación, no hay ningún motivo para que nos perdamos desfigurados por el remordimiento, deseando morir. El tiempo de ahora es  el tiempo de la oportunidad. Deseamos vivir para corregir lo que quedo mal pintado en nuestra tela.
Es el tiempo de acertar, corrigiendo el paso que no haya sido bien dado, en nuestra vida y, gracias a eso, trabajaremos en el sentido de que la contabilidad Divina pueda reconocer nuestros créditos y justificar nuestros débitos con las cosas buenas que hacemos.
Fue el Apóstol Simon Pedro que enfatizo de forma notable ese sentimiento al decirnos que el amor cubre la multitud de pecados.
Todos nosotros en la Tierra somos Espíritus en esa fase  de pruebas, de expiaciones, con necesidad de aprender, de pagar deudas más con la gran oportunidad de desenvolver en nosotros el amor bajo todos los aspectos considerables, porque solamente el amor cubre multitud de pecados.
Transcripción del programa Vida y Valores, del número 203, presentado por Raúl Texeira, bajo la coordinación de la Federación Espirita del Paraná.
Traducido por: M. C. R.
    

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"La emoción más sutil de la que somos capaces, es la emoción mística. Aquí yace el germen de todo arte y ciencia verdadera. A todo aquel a quién este sentimiento le sea extraño, que no sea capaz de asombrarse y viva en un estado de miedo es un hombre muerto.
Saber que lo que es impenetrable para nosotros, realmente existe y se manifiesta como la más alta sabiduría y la belleza más hermosa y que sólo sus formas más groseras son inteligibles para nuestras pobres facultades -- este conocimiento, este sentimiento... es el núcleo del verdadero sentimiento religioso.


En este sentido, y sólo en este sentido, me considero un hombre profundamente religioso."

- Albert Einstein-

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 LA FRATERNIDAD


Debemos ver siempre en cada persona a uno de nuestros hermanos que merece nuestro cariño, nuestro respeto y nuestra consideración.

         Todos nosotros, hombres o mujeres, ricos o pobres, sabios o ignorantes, negros o blancos, somos hijos del mismo Padre, con los mismos derechos y las mismas responsabilidades.

         Ya sabemos que por ley de reencarnación ocuparemos todas las posiciones en la Tierra y necesitamos encarnar en todos los países y en todas las clases sociales. En cada país y en cada clase social aprendemos un poco, para llegar a conocer todas las cosas de la Tierra.

         Ya tuvimos y todavía tendremos muchas patrias en la Tierra. En el futuro podremos nacer en otros países; y si en la actual encarnación pertenecemos a la raza blanca o a la negra, en otras podremos pertenecer a la amarilla o la cobriza.

         La elección de los países, de las razas y de las posiciones sociales en que precisamos encarnar, depende del trabajo que vamos a realizar para nuestro progreso y el de nuestros hermanos.

         Si encarnáramos siempre en el mismo país y ocupásemos siempre la misma posición social, nunca alcanzaríamos la perfección.

         No hay motivos para que una raza se sienta superior a otra; todos podemos cambiar de raza en cada encarnación y quién nació en América ahora, podrá nacer más tarde en Asia o en Europa.

Tampoco haya razones para que las clases ricas desprecien a las clases pobres, ni para que las clases pobres envidien a las clases ricas; las pruebas soy iguales para todos, y cada uno de nosotros precisa vivirlas una por una.

         Consideremos a la humanidad toda como una gran familia y a la Tierra entera como nuestra patria.

         Y te olvides que sea cual fuere tu raza o tu posición social, abrázame: yo soy tu hermana.

Eliseo Rigonatti
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Sintonía con el Umbral

La entidad que estimula el estudio y aplica pedagogías de enseñanza adecuadas a las edades de las personas es una escuela. Los gimnasios tienen la costumbre de promover la preparación física; las iglesias, templos, centros espiritas y espiritualistas aconsejan y orientan practicas para la unión con la divinidad.

Entonces, yo pregunto: ¿qué es algo que estimula la vanidad, la superficialidad, el sexo y el consumo de bebidas alcohólicas? Piense en un propósito mayor, en una noción más amplia; ¿Cuál sería el objetivo de un programa de TV- exhibido en uno de los países del mundo que mas de ve la televisión – en estimular riñas, disputas, batallas emocionales, guerras de vanidades y mucha, pero mucha deturpación de valores morales? ¿Sería un objetivo elevado y de moral superior? ¡Es obvio que no!

Estamos hablando de una programación que estimula el 90 % de los casos, la elevación de emociones, pensamientos y sentimientos negativos bajos, por tanto, distanciados de los valores espirituales sublimes y del amor universal. Hasta ese momento, estoy expresando mi simple opinión personal, pues sinceramente creo que el Big Brother Brasil no estimula, no inspira y ni incentiva cualquier tipo de valor que deba ser aprovechado o que genere beneficios humanitarios. Nunca tuve ganas de escribir sobre el asunto, hasta para no darle más fuerza, pues cuanto más hablamos, más visible lo volvemos, entonces, por practica personal, aquello que no quiero que exista mas, sinceramente decido no hablar, entre tanto, después de una orientación espiritual que recibí, decidí que relataría lo ocurrido en un texto.

Vamos a lo ocurrido. Era un martes, estaba sentado en la silla de la sala, usando el computador que estaba sobre la mesa redonda. En otro lugar al lado, deje la TV encendida, pero no estaba viéndola. Para ser mas objetivo, acabe dejando el aparato encendido por pura indiferencia, entre tanto, era posible oír toda la programación allí en la mesa donde yo estaba. Continué concentrado en mi tarea en frente del computador, cuando fue posible oír el inicio del referido programa. No me importo en nada y continué concentrado en mi tarea, sin interesarme por el programa que se iniciaba. En este momento, surgió a mi lado la presencia extrafísica (en espíritu) de Antonio. Se trata de un bienhechor que aparenta un profesor Griego, un poco mas de 1,80 de altura, cabellos negros y voluminosos, ropas blancas hechas a la moda de la antigua Grecia. El se acerco a mí y dijo:

“Ese programa alcanzó su ápice en lo que toca a la formación de un psiquismo espeso y denso. Ahora que por varios años una atmósfera de discordia, sexo, promiscuidad, vanidades excesivas se cristalizaron alrededor de ese acontecimiento, el plano denso fácilmente encontró condiciones para utilizar este programa como un irradiador de densidades para todos sus espectadores. Son muchos años de discusiones, intrigas, sexualidad desvariada y desinterés por valores más elevados, lo que construye una nube negra de fluidos maléficos. Al sintonizarse con ese acontecimiento, el espectador recibe una voluminosa carga de fluidos densos que es engañosamente manipulada por especialistas de la sombras, para que sus hogares sean lentamente densificados, por la resonancia mórfica de la comprensión del programa y de la falta de vínculos espirituales mas fuertes por parte de todos los que se unen a esa rutina. La ignorancia cobra su precio. La masa de espectadores no imagina que una simple sintonía con un programa de TV puede traer tantas influencias negativas a sus hogares, pues no comprenden algunas leyes naturales que solo pueden ser entendidas por seres abiertos a los movimientos cósmicos más sutiles.

En el plano espiritual, los mensajeros de la luz nada pueden hacer sino alertar para el hecho de que la ligación con valores espirituales es el mejor camino para una vida de bien y amor. “Semejante atrae a semejante” quiere decir que la fuerza que usted sigue se torna su manantial. Aunque la humanidad ya tenga conocimiento de los ejemplos de grandes seres de luz que ya pasaron por aquí, bien como ya este bañada por mucho conocimiento universal, son los instintos primitivos que reinan con mayor preponderancia en relación a los valores espirituales. Técnicamente hablando, cuando un espectador se conecta al referido programa por varios días seguidos, y aun se envuelve emocionalmente con sus acontecimientos, el comienza a formar en su ambiente y en su cuerpo espiritual, formas-pensamiento exactamente semejantes a las que están pairando sobre el lugar físico de la casa donde se reúnen los integrantes del programa televisivo.

Después de la formación de esa energía llamada forma-pensamiento, lo que está allá dentro de la casa también estará en el aura de la persona espectadora, pues, en un proceso de simbiosis natural, las formas-pensamiento se tornan entidades vivas actuando como organismos pensantes y pulsantes. Al considerar que la humanidad como un todo tienen enormes desafíos en lo que toca la búsqueda de la angelitud de sus almas, y que esa caminada aun se muestra muy lejos, es de tal modo, sentado analizar que la hipótesis de abandonar el hábito de sintonizarse con tales programas sea una alternativa saludable. Las fuerzas negativas que convergen en la dirección de los espectadores son potencializadas por entidades oscurecidas, habitantes de atmósferas sub-umbralinas, muy interesadas en la decadencia de la raza humana. Y, por último, es pertinente evidenciar que tales fuerzas extra-físicas malignas tengan como practica la utilización de acontecimientos populares de baja moral, para la impregnación en masa de estímulos primitivos”.

Después de finalizar su explicación, de la misma forma que llego, Antonio mira para mí y serenamente se despidió. Quede completamente absorto en mis reflexiones. Luego después de algunos segundos, corrí a la TV y la apague. En seguida, coloque un CD del Krishna Das, escuche mantras por dos horas, en seguida, en cuanto terminaba mis tareas de aquella noche. Como escritor, ahora inspirado por los amigos extra-físicos, ahora estimulado por mi propio querer, pido a usted, lector, que en el caso que no concorde con una sola palabra que aquí fue dicha, que no me critique, ¡solo ignóreme y listo! Yo no quiero promover, no quiero aparecer, solo hago lo que hago pues soy estimulado por un llamado interno, entonces, no tengo el objetivo de obligar a nadie a nada. ¡Me gusta la reflexión, me gusta “filosofar”! Entonces, ahí está, un tema bastante polémico para usted reflexionar y filosofar.

¿Sera que lo que está escrito en estas líneas es un completo absurdo, que su escritor es un perfecto lunático o el contenido expuesto debe ser analizado con respeto y seriedad? La decisión es suya. ¡La mía la tome de presentar lo que me fue pasado!

Escrito por Bruno Gimenes
Revista Cristiana de Espiritismo
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             ANTE LA PERFECCIÓN

“Sed Perfectos como Nuestro Padre Celestial”
Esta fue la advertencia del Señor  a nuestro corazón de aprendices. Todavía, a la manera del gusano, contemplando la estrella distante,  sabemos cuán inmensa es la distancia que nos separa de la meta.
Impedimentos, compromisos  e inhibiciones  de nuestro “entonces”, asfixiándonos, a cada momento de hoy, el deseo de  caminar para la luz.
Entre tanto, si aun nos situamos tan lejos de justo mejoramiento   al que nos entregara la Divina Providencia, es imprescindible para conseguir la gran peregrinación, ofreciendo al avance  los mejores y más grandes esfuerzos. 
Nadie exige sea de inmediato el paradigma del amor que el Maestro  nos lego, más puede ser, desde ahora, cultivando la comprensión  y la gentileza dentro de la propia casa.
Nadie te pide renuncia integral a los  bienes que te enriquecen los días terrestres, no en tanto, puedes donar,  de  improviso, la migaja  que te sobra al confort doméstico, en auxilio  al compañero necesitado.
Nadie espera desempeñes, aun hoy, el papel de héroe en la plaza pública, más si puedes callar, sin demora, la palabra oscura o amarga capaz de surgir de tu corazón a los labios.
Nadie aguarda  seas el remedio para todas las dolencias, entretanto, aun hoy, puede ser el enfermero  diligente, curando las úlceras de los  enfermos relegados al abandono.
Nadie te solicita prodigios, en manifestaciones prematuras de tu fe, más si puedes ser, sin demora, el consuelo que ampare a  cuantos  atraviesan las zarzas del camino.
Recuerda la simiente que te regala  el cuerpo y aprendamos  a comenzar.
La planta que antes era simple promesa, hoy es garantía del pan  que te suple la mesa.
Los mayores y más famosos viajes  se inician  en un paso.
Esforcémonos por hacer lo mejor a nuestro alcance, desde ahora, y la perfección  no será, un día, preciosa fuente de bendiciones, descubriéndonos el porvenir.

Por el Espíritu Emmanuel – Del libro: Nacer y Renacer, Médium Francisco Cándido Xavier


martes, 17 de junio de 2014

Influencia del laicismo dentro del espiritismo.

Antonio Cassio

Laicismo y Espiritismo


Sobre el tema de la influencia del laicismo dentro del espiritismo, vale la pena reflexionar sobre la recomendación del Primer Congreso Espirita Internacional, celebrado en Septiembre de 1888:

“El Congreso Espirita recomienda un constante esfuerzo, para difundir el LAICISMO por todas las esferas de la vida. La absoluta libertad del pensamiento, la enseñanza integral para ambos sexos y el cosmopolitismo como base de las relaciones sociales”.

Firman esta Declaración nombres ilustres como José Maria Fernández Colavida (o “Kardec Espanhol”), Pierre Gaëtan Leymarie, Amalia Domingo y Soler, Ercole Chiaia, etc.
Así, resulta evidente que el laicismo viene con el Espiritismo, desde sus inicios, y que fue a partir de infiltraciones “clericales”, como la roustainguista entre otras, cuando se empezó a cambiarlo, en un intento de convertirlo en una secta mística de corte  salvacionista.
El termino “laico”, según el diccionario es “todo aquello que excluye lo eclesiástico o confesional”, no significa antirreligión.
La Doctrina Espirita, sabiamente codificada por Kardec, contando con el asesoramiento de espíritus superiores, nació y fue estructurada con el carácter de una filosofía laica, libre-pensadora, no dogmática, no sectaria, universalista y con un mensaje inmenso de amor, de ternura, de fraternidad y de solidaridad.
No quiero con esto defender los cambios efectuados en algunas versiones que hicieran de las obras de Kardec, pero quiero invitar a reflexionar sobre el sentido de estos cambios, porque de hecho están en contra del mensaje de la Tercera Revelación y su carácter primordial de universalidad.
En el primer ejemplo expuesto, vemos la preocupación de cambiar el término Moral Evangélica, por Moral Humana. Como sabemos, evangelio significa buena nueva o buen mensaje.  De hecho, en su forma abstracta, Humanidad es una expresión que sintetiza las características compartidas por todos los humanos, con especial atención en la capacidad del Hombre como ser comprensivo y benevolente. ¿Acaso, de hecho, cambia el sentido original?
Lo mismo vale para la diferencia entre espiritismo cristiano y espiritismo humanitario.
El espiritismo nació para todos los pueblos y todas las religiones. Para quien enfrenta un público que es formado en su mayoría por cristianos, es mas fácil colocar la doctrina bajo este vocabulario, pero para otros como Yo, que expuse la doctrina para musulmanes o budistas, el término humanitario facilita y mucho, el entendimiento y aceptación de la doctrina.
Por lo acontecido, en las religiones cristianas a lo largo de nuestra historia, hay un rechazo significativo del termino cristiano, por las acciones de la iglesia católica y protestantes de  modo general, que intentaron a hierro y fuego, imponer su poder, en la explotación de otros pueblos.
Aquí en España, cuando puedo exponer la doctrina en medios no espiritas, lo primero que hago es dejar claro que la figura de Jesús y de la Iglesia, son algo absolutamente distintos.
Desarrollo la argumentación de que Jesús, nunca fundó religión alguna, mucho menos la católica. Toda la moral enseñada por Jesús, se resume en dos simples palabras: Caridad y Humildad, esto es, en las dos mayores virtudes en que debemos concentrar todas nuestras fuerzas para desarrollarlas, si pretendemos erradicar de nuestro espíritu el egoísmo, que nos mantiene presos à las telas de la ignorancia. Nuestro lema es “Fuera de la Caridad no hay salvación” y no “Fuera del cristianismo no hay salvación”.
Por ser laico en su concepción, el ESPIRITISMO es un sistema de pensamiento y de conocimiento que se puede conciliar con cualquier religión. Los puntos básicos son la continuidad de la personalidad y el poder de comunicación trás la muerte. Estos dos hechos básicos son de tan gran importancia para un hindú, como para un mahometano o para un sionista, como para un cristiano.
Esto es el aspecto universalista del espiritismo.
En un mundo con tantos desequilibrios y aberraciones, las religiones, en particular, fallaron en la tarea de reformar la humanidad y no cumplen con nosotros, por el carácter universalista de la doctrina, ofrecer las respuestas que tanto esperaban en cuanto al "porqué" de nuestra existencia en este mundo.
El tema no es peligroso,  es necesario, pero requiere mucho cuidado.
De este intercambio de informaciones, nos vamos preparando para participar mejor de todas las charlas que vengan y sepamos de hecho, lo que defendemos y porque lo defendemos.

Un abrazo muy fraternal

-Antonio Cassio-  

                Adaptación Oswaldo E. Porras Dorta

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        Las vidas sucesivas


Lo dijimos ya: con el fin de alumbrar su futuro, el hombre debe ante todo aprender a conocerse. Para marchar con paso seguro, hay que saber dónde se va. Es haciendo sus actos conformes a las leyes superiores que el hombre trabajará eficazmente en su mejoramiento, en el del medio social. Lo importante es discernir estas leyes, determinar los deberes que nos imponen, prever las consecuencias de nuestras acciones. El día en que sea conocido por la grandeza de su papel, el ser humano sabrá desprenderse mejor de lo que le aminora y le rebaja; sabrá gobernarse según la sabiduría, preparar por sus esfuerzos la unión fecunda de los hombres en una gran familia de hermanos.

Pero todavía estamos lejos de este estado de cosas. Aunque la humanidad avanza en la vía del progreso, podemos decir sin embargo que la inmensa mayoría de sus miembros marcha a través de la vida como en medio de una noche oscura, ignorándose, no sabiendo nada del fin real de la existencia.

Las tinieblas espesas ponen un velo a la razón humana. Los rayos de la verdad le llegan sólo pálidos, débiles, impotentes para alumbrar los caminos sinuosos que siguen las legiones innumerables en marcha, impotentes hacen resplandecer a sus ojos el fin ideal y lejano. Ignorando su destino, flotando sin cesar del perjuicio al error, el hombre maldice a veces la vida. Cediendo bajo su carga, responsabiliza a sus semejantes de la causa de las pruebas que aguanta y que engendra demasiado a menudo su imprevisión. Rebelado contra Dios, al que acusa de injusticia, incluso llega algunas veces, en su locura y su desesperación, a dejar el combate saludable, la lucha que sólo puede fortificar su alma, alumbrar su juicio, prepararlo para trabajos de un orden más elevado.

¿Por qué es él así? ¿Por qué el desciende débil y desarmado a la gran arena donde se libra, sin tregua, sin pausa, la eterna y gigantesca batalla? El caso es que este globo, la Tierra, es sólo un grado inferior en la escala de los mundos. Residen aquí sólo espíritus jóvenes, es decir almas nacidas hace poco a la razón. La materia reina soberana en nuestro mundo. Nos doblega a su yugo, limita nuestras facultades, frena nuestros avances hacia el bien, nuestras aspiraciones hacia el ideal. También, para discernir el por qué de la vida, para divisar la ley suprema que rige las almas y los mundos, hay que saber librarse de estas influencias pesadas, librarse de preocupaciones de orden material, de todas estas cosas pasajeras y cambiantes que atestan nuestro espíritu, oscureciendo nuestro juicio. Es elevándonos con el pensamiento por encima del horizonte de la vida, haciendo caso omiso del tiempo y del lugar, aislándolo en cierto modo por encima de los detalles de la existencia, que percibiremos la verdad, Por un esfuerzo de voluntad, abandonamos un instante la Tierra, subimos estas alturas imponentes.

Desde su cumbre se desplegará para nosotros el panorama inmenso de las edades sin número y de los espacios ilimitados. Lo mismo que el soldado, perdido en la pelea, ve sólo confusión alrededor de él, mientras que el general, cuya mirada cubre todas las peripecias de la batalla, las calcula y prevé los resultados; Lo mismo que el viajero, extraviado en las dobleces del terreno puede, subiendo la montaña, verlos derretirse un plano grandioso; así el alma humana, de estas cimas donde planea, lejos de los ruidos de la tierra, lejos de las hondonadas oscuras, descubre la armonía universal. Lo que desde abajo le parecía contradictorio, inexplicable e injusto, visto de arriba, se enlaza, se alumbra; las sinuosidades del camino se enderezan; todo se une, se encadena; en el espíritu deslumbrado aparece el orden majestuoso que ajusta el curso de las existencias y la marcha de los universos.

Desde estas alturas iluminadas, la vida no es ya a nuestros ojos, como lo es a los ojos de la muchedumbre, la persecución vana de satisfacciones efímeras, sino un medio de perfeccionamiento intelectual, de elevación moral; una escuela donde aprender la dulzura, la paciencia, el deber. Y esta vida, para ser eficaz, no puede estar aislada. Fuera de sus límites, antes del nacimiento y después de la muerte, vemos, en una especie de penumbra, desarrollarse multitud de existencias a través de las cuales, como premio del trabajo y del sufrimiento, conquistamos pieza por pieza, pedazo por pedazo, el poco saber y cualidades que poseemos; por ellas también conquistaremos lo nos falta: una razón perfecta, una ciencia sin huecos, un amor infinito para todo lo que vive. La inmortalidad, semejante a una cadena sin fin, se celebra para cada uno de nosotros en la inmensidad de los tiempos. Cada existencia es un eslabón que se conecta hacia atrás y adelante con un eslabón distinto, con una vida diferente, pero solidaria con los demás. El obsequio es la consecuencia del pasado y la preparación del futuro. De grado en grado, el ser se eleva y crece.

Artesano de sus propios destinos, el alma humana, libre y responsable, escoge su camino; y, si este camino es malo, las caídas que hará en él, las piedras y los espinos que la desgarrarán, tendrán por resultado desarrollar su experiencia y alumbrar su razón naciente.

Leon Denis
Extraído del libro "El porqué de la Vida"
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                             LEY DEL TRABAJO

678. En los mundos mas perfeccionados, el hombre es sometido a la misma necesidad del trabajo?
     —La naturaleza del trabajo es relativa a la naturaleza de las necesidades; cuanto menos necesidades materiales, menos material es el trabajo. Pero no juzgueis por eso, que el hombre permanece inactivo e inútil; la ociosidad sería un suplicio, en vez de un beneficio. 
(El Libro de los Espíritus- Leyes Morales - Allan Kardec)

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   SUEÑO Y SUEÑOS 

Conforme  a su desarrollo espiritual, puede el espíritu así desdoblado durante el sueño viajar por varias regiones espirituales, verlas y comprenderlas, instruirse y penetrar acontecimientos pasados o futuros del sector de los llamados sueños simbólicos proféticos.

En ese mundo diferente, en el cual ingresamos diariamente, muchas cosas están a nuestra disposición, como auxilio a nuestro esfuerzo evolutivo: material de estudio, elementos de investigación, contactos reparadores, consejos e instrucciones de amigos desencarnados o no y de instructores espirituales.

La luminosidad, la nitidez, la claridad, la lógica y el colorido, he ahí las características inconfundibles de esos sueños reales, únicos verdaderos.

Lo que es necesario que tengamos durante esos sueños es una relativa conciencia de lo que sucede, y en eso solo podemos conseguirlo, normalmente, por medios de continuados ejercicios de autoeducación y disciplinamiento de la voluntad, los que deben ser hechos diariamente, ante de adormecernos, y con un previo entendimiento con los guías espirituales.

Pocos son los que al despertar recuerdan esa vida exquisita que vivieron durante el sueño. En general sólo nos recordamos del último sueño, lo que antecedió al despertar, y éste mismo es luego borrado de la memoria con la sucesión de los acontecimientos materiales inmediatos.

En el libro Los Mensajeros Espirituales, capítulo XXXVII, André Luiz, refiriéndose a los encuentros que se dan durante el sueño, dice: “Estas ocurrencias se dan todas las noches por millares en el círculo terrestre. En la mayoría de los hermanos encarnados el sueño apenas refleja perturbaciones fisiológicas o sentimentales a las que suelen entregarse; sin embargo, existe un gran número de personas que, con más o menos precisión, son aptas para desenvolver este intercambio espiritual”

Vivimos actualmente en la carne con la perdida de más de un tercio de nuestra vida consciente, la cual escapa a nuestro control por entre las brumas y el olvido del sueño.

El problema está, pues, en obtener de a poco ese dominio, viviendo conscientemente, tanto de día como de noche, en la vigilia como en el sueño, para que la luz de la verdad triunfe sobre las sombras de la muerte y para que la vida se manifieste en su realidad de cómo es: eterna.

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Esta facultad de lucidez, tan bella y tan útiles, abren al médium educado y consciente un mundo extraordinario de conocimientos y revelaciones espirituales. Transforman al hombre en un ser diferente, dado que le confieren el poder de vivir en dos mundos, incluso estando encarnado. Amplíanse para él ilimitados horizontes que abarcan mucho del Universo y le permitirán comprender muchas de las grandezas de la Creación Divina.

Mas es preciso educación y desenvolvimiento metódico y progresivo, lo que solo se tornará posible cuando el Espíritu esté en condiciones de mérito propio, cuando sea digno de poder merecer la preciosa colaboración indispensable de los asistentes espirituales competentes.
Muchos procedimientos son utilizados para ese desenvolvimiento, siendo las más comunes, para la videncia, por ejemplo, los del grupo de cristalovidencia, esto es la fijación de superficies lisas y brillantes como sean bolas de vidrio, botellas o copas conteniendo agua, espejos, lentes, objetos de metal pulido, fuentes de agua, borrones de tinta y la propia uña convenientemente pulida.

No habiendo mediumnidad-tarea, ningún procedimiento material o artificial dará resultado si, desde el punto de vista moral, o según las necesidades de su propia evolución, el individuo no fuere digno.

Las superficies brillantes provocan una auto-hipnotización que nada resuelve en definitivo, puesto que si los asistentes invisibles nada proyectan sobre tales superficies nada podrá ser visto; sin embrago, los guías acostumbran aconsejar a veces tales procedimientos con la intención de obligar al estudiante a realizar ejercicios de concentración, familiarizándose con la  disciplina mental.

Acostumbran también actuar directamente sobre los médiums en desarrollo, aumentando sus vibraciones de la glándula pineal y proyectándoles durante el sueño o en el semi-sueño cuadros simbólicos en el campo de la visión. Se valen también del ambiente formado en las sesiones espíritas bien conducidas para producir tales fenómenos, por tener en esas ocasiones, a su disposición, cargas poderosas de fluidos apropiados a las formaciones ideoplásticas.

Mas, repito, para el desenvolvimiento de esas facultades la condición esencial es la reforma individual del médium con la purificación de sus pensamientos y actos, porque de eso dependerá la elevación de su vibración periespiritual a un nivel compatible con la producción de tales fenómenos, esto es, a nivel de las vibraciones del plano espiritual.

-EDGARD ARMOND- Extraído del libro,”MEDIUMNIDAD”-Segunda parte

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lunes, 16 de junio de 2014

ADÁN Y EVA

                                   
                               
                                      ¿ Quienes fueron Adán y Eva?

Tal vez lo que aquí aparece escrito pueda parecer descabellado, aunque a otras personas nos pueda parecer como una teoría razonable, pero en cualquier caso creo que es digno de ser tenido en cuenta y analizado.
El relato bíblico nos habla de Adán y Eva, como si fuesen dos personas creadas directamente por Dios: Los dos primeros padres de toda la raza humana, y cuenta que por desobediencia a Dios o Yavé, fueron expulsados del Paraíso.
Por supuesto estos relatos de la Bíblia no se pueden tomar al pie de la letra, porque son una figura alegórica de otra realidad. Estos relatos a veces podrían parecer fábulas o cuentos infantiles poco creíbles si no representaran realidades más complejas de entender por las mentes humanas de aquellas remotas épocas cuando fueron elaboradas.
En realidad todas las figuras y personajes que aparecen en el relato de la creación de los llamados “nuestros primeros padres, Adán y Eva, son alegorías y fueron dadas por Moisés al pueblo judío de aquella época de modo adecuado a su nivel de comprensión. Bajo mi humilde opinión, muy bien podrían significar lo siguiente: La palabra hebrea “Haadam”, de donde procede el nombre de Adán, representa a la humanidad en general . El “arbol de la vida y de la ciencia del bien y del mal ”, representa la conciencia de la vida espiritual y el crecimiento espiritual en uso a la responsabilidad del libre albedrío que Dios les otorgó. Asimismo el fruto del árbol representa la evolución material y los deseos materiales del hombre, a los cuales sucumbe representado en la figura de Adán. Comer del fruto significa sucumbir a las tentaciones materiales que el fruto representa, en detrimento de las conquistas espirituales que debiera realizar. Asimismo la muerte con que es amenazado Adán si desobedece, son las consecuencias inevitables de orden físico y moral , por transgredir las leyes morales que son las leyes divinas que lleva grabadas en su conciencia. La serpiente que los invita a desobedecer representa la perfidia de los malos consejos que tratan de hacer daño y pervertir. Y por último, el paraíso personifica el lugar idílico de donde procedían los seres humanos o raza adámica representados por Adán .
Como vemos, Adán y Eva no fueron en realidad una sola pareja humana. Eva es una figura representativa de la raza humana primitiva que habitaba la Tierra, procedente de los primitivos humanoides recien llegados evolutivamente ,en lo físico y en lo psíquico, procedentes del reino animal llegado a la cúspide de su evolución ( ciertas especies de grandes primates), y Adán es la figura representativa de una raza o estirpe espiritual más evolucionada, desterrada a este mundo desde otro mejor o más evolucionado , (“ arrojados del Paraíso”).
Lo hasta aquí expuesto, se puede basar en los siguientes datos e hipótesis:
El Ser humano primitivo solamente pudo aparecer de modo simultáneo en diversos lugares de la Tierra; esta hipótesis científica esta basada en la existencia de múltiples fósiles de una antigüedad muy superior en miles de años a la que señala la Biblia para la aparición de Adán, y que han aparecido en diversos lugares muy alejados entre sí, por muy diversos puntos del planeta .Este dato de carácter científico coincide con lo que sobre este punto habla la Codificación Kardeciana .
Cuando Caín- figura alegórica hijo de Adán y Eva, representante de toda la especie humana posterior- , fue desterrado tras haber matado a su hermano Abel, cuenta la Bíblia que en su destierro encontró otros pueblos en donde obtuvo descendencia con algunas de sus mujeres. Llegados a este punto, de nuevo nos podemos preguntar: Si todos fuésemos descendientes de una sola pareja humana, ¿de dónde podrían haber salido esos pueblos que encontró Caín fuera del Paraiso?. Las mujeres que conoció no podían ser sus hermanas, porque como cuenta la Biblia, las encontró en pueblos lejanos; entonces, ¿quiénes eran esos pueblos y de dónde habían salido?. Además si se pudiese admitir que estas mujeres, madres de sus hijos, eran sus hermanas carnales, se tendría que admitir que Dios creó a los humanos a base de repetidos incestos perpetuados a través de los tiempos y generaciones.
Hay otro detalle bíblico muy sugestivo que nos indica la existencia de una raza superior que se mezcló con otra inferior. Nos cuenta como “los hijos de Dios encontraron a las hijas de los hombres hermosas, y se casaron con ellas y tuvieron hijos que formaron una raza de gigantes que tenían seis dedos”. Este detalle de los gigantes con seis dedos, no puede por menos de recordar a los estudiosos y seguidores del tema “Extraterrestre”, el aspecto físico coincidente en muchos casos con estos referidos Seres cuando han sido avistados u observados por diversos testigos en diferentes escenarios y momentos, guardando estos Seres “humanoides” una muy estrecha relación con el llamado “ Fenómeno OVNI”.
La raza Adámica era más evolucionada en cuanto a desarrollo intelectual y técnico, pero con un grave atraso moral inferior, ( tal como vemos en la actualidad que acontece en nuestro mundo con determinadas personas), por lo que sus miembros fueron traídos a nuestro planeta, desde otro que habitaban anteriormente ( desde la estrella Capela o Capilla , de la constelación de Cochero; situado a 45 años luz de la Tierra. Esta estrella se distingue como un astro amarillento situado a la izquierda de las Pléyades, y forma un triángulo equilátero con Júpiter y Saturno) .
Esta migración o destierro de espíritus hasta la Tierra debió deberse a un cambio de ciclo de ese lejano mundo que pasó a ser un “mundo de regeneración” inhabitable para ellos desde un punto de vista evolutivo espiritual. Estos espíritus expulsados de su mundo o paraíso lo merecieron por su atraso evolutivo en medio de la humanidad social y moralmente adelantada que habitaba aquel planeta y a la que ya comenzaban a entorpecer a causa de su inmadurez moral. De paso, con su desarrollo de inteligencia superior a la del primitivo humano, con los recuerdos de sus tecnologías y de sus organizaciones sociales, ayudaron e impulsaron a este en sus primeros pasos evolutivos en la Tierra. Como ya se señaló anteriormente, la mayoría de los desterrados de Capella, fueron desalojados de allí en espíritu hasta nuestra psicoesfera para seguir reencarnando en la Tierra, pero otros fueron transportados con su cuerpo material (los llamados “dioses” de la antigüedad, llegados en “carros de fuego”, por las humanidades mas primitivas).
Estos espíritus desterrados hasta la Tierra, fueron acogidos por Cristo, el Guía Tutor de este planeta, que despertó en ellos esperanzas de redención mediante el trabajo y el progreso en la misma, prometiéndoles su venida entre ellos para enseñarles el verdadero camino de regreso a su patria perdida.
Estas dos razas, Capellinos y Terrícolas, se mezclaron, generando una nueva raza humana que pobló la Tierra hasta nuestros días; estos recién llegados eran mas evolucionados que la raza terrícola anterior “de Eva ” que habitaba nuestro planeta antes de que llegase la raza de Adán, y de la cual proceden los fósiles humanos a los que se atribuyen antigüedades de tantos miles de años.
Para la raza “de Adán” esta venida a la Tierra que era un mundo primitivo, supuso un destierro, una expulsión de su mundo original (“Paraíso Perdido”). Con su mezcla y reencarnaciones repetidas junto a los humanos primitivos ( los humanos terrícolas de Eva), este mundo fue pasando a la siguiente fase evolutiva en la categoría de “mundo de expiación y pruebas”.
Las emigraciones de Seres espirituales entre los diversos mundos del universo, son periódicas y siempre tienen la función de hacer progresar en moralidad y sabiduría a los pueblos o mundos más jóvenes y rezagados.
La raza adámica , tras muchas generaciones en el planeta Tierra, no olvidó su origen, como una reminiscencia que finalmente se plasmó en las páginas de la Biblia como “el Paraiso perdido”.
Aquellos seres procedentes de Capela, tras el paso de muchas generaciones se fueron agrupando en cuatro grandes grupos que forjaron los pueblos más antíguos de la raza blanca: Los ários de donde descienden los pueblos indo-europeos,que incluyen a los latinos, los celtas, los eslavos,los germanos y los griegos. Los hebreos, los indúes con sus castas, así como la misteriosa civilización egipcia. Sin embargo antes de la llegada de los “desterrados de Capela”, ya habían llegado en épocas anteriores otras civilizaciones extraterrestres procedentes de otros remotos mundos de entre los millones que se encuentran diseminados en el universo. De ellos derivan las razas amarilla y negra que ya existían en la Tierra a la llegada de estos cuatro grandes grupos descritos, formados directamente a partir de la raza adámica.
La mayoría de aquellos espíritus desterrados hasta la Tierra ya pudieron regresar e incorporarse a su mundo de origen pero, según datos de confianza procedentes del “más allá”, aún quedan muchos de ellos obstinados en el mal, que continuan reencarnando en la Tierra.

- José Luis Martín-

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Todas las leyendas antiguas hablan de una raza superior que, procedente de los espacios cósmicos, trajo a los hombres los principios culturales que hicieron grandes a las primitivas civilizaciones”.
- Robert Coppel (“Las Religiones”)-



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       Amor a los padres

Si el buen cristiano debe ser prudente, virtuoso, tolerante, humilde abnegado y caritativo, entre sus hermanos, lo debe ser aun más en la familia.
Si son sagrados los deberes  que hemos de cumplir entre nuestros hermanos en la Humanidad, mucho más lo son  los que tenemos que cumplir en la familia. Porque debemos considerar, que más allá de los vínculos que en esta existencia nos unen con lazos indisolubles, tenemos siempre historias pasadas que se enlazan  con la historia presente.
Piedad filial es de las más significativas manifestaciones de amor que el Espíritu se debe imponer, ampliando el área de los sentimientos y aumentando otros deberes, tales como de gratitud, respeto y ternura impostergables.
 Muchas veces no tenemos los padres que nos gustaría tener, que creemos que nos merecemos, y esto no es así, cada uno tiene los padres que merece, y pese a que no sean buenos padres, ya con habernos dado la vida, merecen todo nuestro respeto, amor y cariño, porque Dios nos pedirá cuenta de que clase de hijos hemos sido, y a ellos qué clase de padres han sido, el que ellos no sean buenos padres,  no nos exime a nosotros de ser buenos hijos.
El mandamiento mayor preconizado por Jesús recomienda que el amor debe ser incesante e inevitable, coronándose  del perdón por las ofensas recibidas.  En el grupo familiar, ese amor debe ser más importante, conduciendo  el perdón a un grado más elevado.
Las familias no siempre son dichosas o armónicas, constituyendo a veces un grupo de difícil entendimiento, por faltarles los instrumentos de la paz, que  cada miembro  no tuvo en consideración en otra ocasión pero que ahora retornan en situación de carencia.
Siendo así, cada Espíritu renace, no en el grupo de la propia afectividad, entre corazones generosos y dignos, y si en el clan donde tiene necesidad de depurarse por medio de la paciencia, por la resignación, por el silencio y por la bondad, preparándose para el enfrentamiento con los demás grupos sociales donde debe desarrollar  los objetivos superiores de la existencia.
De este modo, sea el que sea el núcleo familiar en el que hayamos nacido, nos cabe el deber del amor filial y fraternal, para desvincularnos  bien de las tareas que quedaron en la oscuridad de los errores pasados.
El buen Cristiano no debe dudar en tributar a sus padres, respeto, cariño y amor, considerando  que sus padres son los representantes de la Providencia para él en la Tierra, lo que lo obliga  a darles, paz, consuelo, protección y amparo. Está en el deber  de hacer por ellos lo que de ellos recibió, y aunque no se hayan portado bien, no por eso está menos obligado. Porque, en este caso, ellos están  en el orden de espíritus inferiores, y el espirita debe ser un ejemplo constante de virtud y abnegación; para que ellos aprendan lo que no han sabido: cumplir con sus deberes.
Amar siempre es el impositivo existencial, incluyendo en él a todo el clan y particularmente, al padre y madre, a fin de vivir largo tiempo en la Tierra que el  Señor nos dará, conforme preconiza  el Decálogo.
Merchita
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LA VIRTUD

La virtud, en su más alto grado, incluye el conjunto de todas las cualidades esenciales que integran al hombre de bien. Ser bueno y caritativo, laborioso, sobrio y modesto, he ahí las cualidades del hombre virtuoso.
Por desgracia, vienen casi siempre acompañadas de pequeños achaques morales que las deslucen y atenúan.
El que hace ostentación de su virtud no es virtuoso, visto que carece de la cualidad principal, que es la modestia, y adolece del vicio más opuesto a ella, que es el orgullo.
La virtud realmente digna de tal nombre no gusta de exhibirse, sino que es preciso adivinarla, pues se oculta en la oscuridad y huye de la admiración de las muchedumbres.
San Vicente de Paúl era virtuoso; virtuoso también era el digno cura de Ars, y otros muchos lo fueron asimismo, poco conocidos por el mundo, pero conocidos de Dios.
Todos esos hombres de bien ignoraban ellos mismos que fuesen virtuosos. Se dejaban llevar por la corriente de sus santas  inspiraciones y practicaban el bien con un desinterés total y completo olvido de sí.
A tal virtud, comprendida y practicada de esa manera, os invito, hijos míos. A tal virtud, de veras cristiana y espirita, os comprometo a consagraros. Pero apartad de vuestros corazones los sentimientos de orgullo, vanidad y amor propio, que siempre deslustran las más hermosas cualidades.
 No imitéis  a ese hombre que se presenta como modelo y pregona sus propias perfecciones a cuantos oídos complacientes quieran escucharlos. Esa virtud ostentosa y aparente esconde a menudo muchas pequeñas torpezas y aborrecibles cobardías
En principio, el hombre que se exalta a si mismo, que erige una estatua a su propia virtud, sólo con esa actitud aniquila todo el mérito real que pueda tener.
Y ¿qué diré de aquel otro cuyo todo valor consiste en parecer lo que no es?
Quiero admitir que el hombre que hace el bien siente en los hondones del corazón una satisfacción íntima, pero tan pronto como esa satisfacción se exterioriza, a fin de cosechar aplausos, degenera en amor propio.
¡OH, vosotros todos, a quienes la fe espiritista ha dado calor con sus rayos y que sabéis cuán lejos de la perfección  está el hombre, no incurráis nunca en relajación semejante!
Es la virtud una gracia que anhelo para todos los espíritas sinceros, pero a éstos diré: Más vale poca virtud con modestia que mucha con orgullo.
Por orgullo se han perdido humanidades sucesivas, y por humildad deberán un día redimirse.

El Evangelio Según El Espiritismo. 
Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta