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viernes, 28 de noviembre de 2014

El libre albedrío



   
           ¿Somos Médiums?

Entrevista concedida a Luis Hu Rivas, para «La Revista Espírita»


Inicio de la mediumnidad de Divaldo Franco 

Cuando contaba aproximadamente con cuatro años y medio de edad, cierto día por la mañana, mientras jugaba en la sala de entrada de mi casa, se me apareció una señora que me pidió que llamase a mi madre (Anna), que estaba en la cocina, puesto que deseaba hablarle. Me dijo que se llamaba Maria Senhorinha. Acto seguido llamé a mi madre y le informé al respecto. Ella acudió apurada y sin ver a nadie me reclamó, porque estaba muy ocupada, regresando a sus quehaceres domésticos. La señora, que permanecía en el mismo lugar, me repitió: «Llame a Anna y dígale que es Maria Senhorinha. Di (como era llamando en casa), yo soy su abuela». Como yo no conocía a ninguno de mis abuelos, ya que todos desencarnaron antes que yo naciera, no experimenté ninguna emoción, volviendo a llamar a mi madre con insistencia, quien vino a atenderme algo contrariada.

Le narré lo sucedido y ella se quedó sorprendida, al verificar que yo sabía el nombre de mi abuela, que nunca lo había mencionado, puesto que al nacer, su madre falleció víctima de fiebre puerperal, quedando huérfana y criada por una hermana mayor.

Viéndome que estaba pálido y algo agitado, me llevó a la casa de mi tía Edwiges, quien la crió y le explicó lo ocurrido.

Mi tía me preguntó a cerca de lo sucedido y le repetí conforme los hechos. Ella me interrogó: ¿Dónde se encuentra esa señora? Se quedó allá en casa respondí.

En ese momento la vi llegando, entonces lo informé. Mi tía me pidió que la describiera, lo cual hice con un lenguaje infantil, llamándome la atención algo que tenía en el cuello del vestido: un broche.

Ante lo ocurrido, mi tía confirmó: ¡Anna, es mamá! Ese camafeo fui yo quien se lo colocó en la indumentaria antes de ser sepultada.

A partir de ese momento, continuaron los fenómenos mediúmnicos hasta el día de hoy.

Los Médiums

La palabra médium viene del latín médium, medio, e indica precisamente el medio o puente por el cual los Espíritus pueden comunicarse con los hombres.

Todos somos médiums porque percibimos en mayor o menor grado la influencia de los Espíritus y porque transmitimos hacia el ambiente de la materia los más variados influjos de nuestro Espíritu, influenciando a los otros con nuestros pensamientos, actos y sentimientos.

1. Divaldo, si todos somos médiums, ¿a quién se debe aplicar el término «médium»?

En el sentido más profundo de la palabra médium, aunque todos poseen rudimentos de la facultad mediúmnica, genéricamente así denominamos a las personas portadoras de expresiones ostensivas, que tienen facilidad para comunicarse con los Espíritus, manteniendo un constante y continuo contacto con los mismos.

2. ¿Qué debemos hacer si detectamos la mediumnidad ostensiva en nosotros?

Debemos buscar inmediatamente conocer esta facultad, estudiando El Libro de los Médiums, de Allan Kardec, naturalmente después de haber tomado conocimiento de la Doctrina Espírita a través de El Libro de los Espíritus.

A medida que cada quien tome conciencia de las responsabilidades que le pesan sobre los hombros y del compromiso asumido con los Mentores Espirituales, debe dar inicio a la educación de la mediumnidad, participando de reuniones serias en organizaciones equipadas con los recursos necesarios.

3. En el caso de que no sintamos ningún tipo de manifestación espiritual, ¿algún día podrá aparecer dicha manifestación?

La mediumnidad, como lo definió el preclaro Codificador Allan Kardec «es una cierta predisposición orgánica», lo que equivale a decir que existen en el individuo órganos capaces de decodificar los contenidos provenientes de la interferencia de los Espíritus en nuestras existencias. Puede manifestarse en cualquier período de la jornada física, siendo de preferencia, en la infancia.

4. ¿Cuál es el camino que debe seguir todo médium?

Después de tener conciencia de las responsabilidades pertinentes, mediante el estudio y la reflexión de las lecciones edificantes del Espiritismo, mantener un comportamiento de acuerdo con el pensamiento espírita, de forma que se transforme en ejemplo dignificante, abrazando los valores morales y vivenciando la humildad, la pureza de sentimientos y el trabajo de dedicación al prójimo, encarnado y desencarnado.

5. ¿Cómo el médium es preparado en el mundo espiritual antes de reencarnar?

Cuando se trata de médiums trabajadores del Bien, antes de la reencarnación reciben directrices y orientaciones de seguridad para el buen ejercicio de la facultad.

Cuando se trata de médiums misioneros, en número más reducido, además del concurso de los Bienhechores Espirituales, son sometidos a un entrenamiento específico, recibiendo «baños» magnéticos en las áreas especiales del cerebro y de otros núcleos (chakras), con el fin de tener facilitadas las posibilidades de comunicaciones espirituales.

6. ¿Cuándo el médium puede publicar el contenido de los mensajes?

Cuando haya obtenido la suficiente experiencia, con una buena hoja de servicios prestados a la Causa, destituido de la vanidad de exhibir lo que no es de su procedencia, evitando los nombres de Entidades veneradas, presentando los mensajes a personas serias y conocedoras del Espiritismo, para la crítica saludable, y siendo portadoras de contenidos edificantes.

Es siempre un buen criterio esperar a que madure la facultad mediúmnica, mediante el ejercicio cuidadoso y entrenamiento continuo, sin dejar jamás de vigilar y orar.

7. ¿Cuál sería su consejo para los médiums?

Aunque no me sienta idóneo para dar consejos a los compañeros de mediumnidad, sugeriría que fuese mantenida la fidelidad doctrinaria al Espiritismo, evitando los modismos perturbadores, las discusiones estériles, el campeonato de la exhibición y de las disputas por lugares de destaque, la competitividad a través de la maledicencia con relación a los demás, nunca olvidando la simplicidad en el tratamiento con las demás personas.

De la misma forma, conducirse de manera que los nobles Espíritus encuentren facilidad para las comunicaciones, enriqueciéndolo de bendiciones de paz y buen ánimo para las luchas iluminativas.

Cuando sea atacado, jamás defenderse, no discutir con nadie, manteniéndose coherente con las enseñanzas de la Doctrina abrazada.

Serán las experiencias personales que equiparán a los médiums para una mejor y más feliz vivencia de su facultad, ejerciéndola al servicio de Jesús.

Entrevista concedida a Luis Hu Rivas,

para «La Revista Espírita»

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¿Por qué el Espiritismo es una doctrina?

Según el diccionario doctrina es aquello que es objeto de una enseñanza o el conjunto de ideas de una escuela literaria o filosófica. La doctrina espírita es la enseñanza de los espíritus, contenida en la revelación espírita, coordinada por Allan Kardec, destacado pedagogo francés que habiéndose encontrado con el fenómeno mediúmnico entrevió en él la profundidad que contenía, que iba mas allá de la mera comprobación de la existencia de los espíritus, y se dedicó a recopilar las comunicaciones de los espíritus sobre diversas cuestiones. A partir de ahí recogió comunicaciones de distintos y numerosos médiums, de diferentes lugares, ajenos unos de otros; de la concordancia de las respuestas de los espíritus surge esta doctrina, contenida en la codificación espírita, en los 5 libros que son el compendio de las respuestas de los espíritus.

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                  El hombre y el libre albedrío

 Enseñanza recibida desde la esfera espiritual dada por un mensajero celeste…, para el desarrollo y ajuste en las dos esferas, con relación al hombre y su libertad.          
¡Puedes hacer ese comentario que tienes en mente!
–Sí, también me ha dicho el médium que os preguntase  si el hombre tiene libre albedrío para determinar sobre el desarrollo de su libertad.
La misión del hombre en la tierra está sujeta a un proceso vibratorio de progreso igual que la parte orgánica y todo lo existente. En el universo todo está en una total dinámica. Si lo que queréis saber si el hombre tiene capacidad absoluta para determinar. En el desarrollo racional de la ciencia humana y las filosofías existenciales  os dicen que sí. Ahí es donde se sitúo el hombre para desarrollar teorías de la existencia dentro de su desarrollo terreno y poner sus leyes eternas que determinaran.
La realidad en el desarrollo de la energía presente está dentro de un campo dual que se aleja, se aleja  y diferencia del pensamiento humano como ser consciente y determinante. En el ámbito del proceso superior nunca el hombre puede tener la total libertar, el total dominio. Podéis pasar unas reencarnaciones sin seguir el proceso, al final, llegará el momento que determinaréis, no con las normas y leyes de vuestro saber humano. La fuerza dinámica del universo se impone sobre vuestra propia voluntad arrastrando todos los procesos que están activos en la vida terrena, en lo humano mineral y todo lo que en ella existe. Todo está en una total evolución dentro de la densidad de cada núcleo, mundo, planeta, realidad o situación. Todo está vivo  activo en el universo.
Vemos que la mente de este médium quisiera traspasar niveles que están reservados para ser vistos con mente humana. Son niveles reservados para observarlos a través de otras dimensiones, de otras líneas de conocimiento que no están sujetas a la vibración humana y a su temporalidad. Las influencias que producen al tratar los sistemas  biológicos  tan fragilizados por las fases primarias de la vida en que se encuentra vuestro mundo humano producirían fuertes reacciones y desajustes.
La libertad, que es a dónde quiere llegar este médium se consigue cuando se traspasan todas las fronteras. Esto, es como pensar que un niño en el desarrollo humano tenga el conocimiento de un adulto que ha pasado largos años de estudios y de ajustes para desarrollar su conocimiento. Hacemos esta indicación material y valorativa para esa pregunta que hace este médium. Sois niños aprendices de la vida  dentro de la ciencia eterna. Sois libres en la manera limitada de un pensamiento fugaz, frente al proceso evolutivo de la dinámica celeste estáis sujetos a las temporalidades de los mundos en que os encontréis. Mientras estéis en las esferas primarias no seréis partes activa de la dinámica de la evolución a nivel del universo ni de su conocimiento. ¿Si tienes alguna duda y quieres hacer algún comentario o matización puedes hacerlo?
–No, yo no me había planteado hacer el comentario, lo hice como consulta del médium. Como se está grabando la comunicación luego lo escuchará y sacará sus propias conclusiones.
Estas enseñanzas son las que había que hacer que llegasen a los hombres y se abriese ese despertar interior de conocimiento y redujese ese sufrimiento humano  que tú manifiestas dada la crisis que atrapa a vuestro planeta. Crisis que os obligará a muchos de los seres que estáis en la tierra a un nuevo planteamiento, un nuevo enfoque  que lleve a una nueva situación de equilibrio para ajustaros a los procesos que la dinámica de la vida material y espiritual os impone. 
También será una nueva puerta de ajuste para los espíritus que vayan cogiendo la materia en el campo experimental de la vida  en vuestro mundo corporal. Un necesario ajuste de valores temporales si los humanos queréis encontrar un poco de calma  y dejar que entre en vuestro corazón la fraternidad y la caridad. Con ello, ayudaréis  a espíritus materializados atrapados por vuestras vivencias terrenas, será un trabajo dual necesario para el adelantamiento en vuestro mundo y en la esfera más materializada del astral. Que la divina luz os ilumine en “los caminos de la vida” en bien de vuestro despertar a verdades  superiores.     Pedro Santiago
                      Grupo, los caminos de la vida.

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No temas a los amigos que te atacan, teme a los que te adulan.
Anónimo

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jueves, 27 de noviembre de 2014

Hombre rico, hombre pobre


     
 

HOMBRE  POBRE, HOMBRE  RICO

Aunque todo individuo pobre desee conscientemente dejar de serlo, existe una resistencia inconsciente provocada por las creencias y por los hábitos tradicionales.  ¿Cuántas personas que fueron pobres en su niñez o juventud continúan comportándose como si realmente lo fueran, a pesar de que hace décadas que dejaron de serlo?

Aunque parezca ridículo, la pobreza, como cualquier otra circunstancia social, a pesar de ser aborrecible, también es justificada por las viejas creencias que surgieron en su seno.  Podríamos enumerar innumerables claves de fe que proclaman a la pobreza como una virtud indispensable para entrar en los cielos.  Baste con recordar aquella parte de los evangelios cuando Jesús dice que es más difícil que un rico entre en el paraíso que un camello pase por el agujero de una aguja, o bienaventurados los pobres porque ellos heredarán la tierra.

Si bien es cierto que la riqueza puede resultar una trampa mortal para el espíritu, más cierto es que la pobreza es una trampa mortal para el cuerpo, pues produce una indigna muerte prematura no deseada por nadie.  La mayoría de los pobres de la tierra, si son virtuosos, es porque están más cerca del otro mundo que de éste, pero no por evolución espiritual ni por elección libre, sino porque se están muriendo de hambre.

Existen  compañeros altamente titulados en las convenciones del mundo, que llevan consigo una fuente viva de humildad en el corazón, mientras que existen mendigos, con el rostro desfigurado, que cargan en lo íntimo la niebla espesa del orgullo  empañándoles el entendimiento.

 No juzguemos por las apariencias porque seguramente caeremos en la arena movediza de las transformaciones  repentinas solapando el edificio de las conclusiones erróneas.

 Hay ricos que son maravillosamente pobres de avaricia y encontramos pobres  lamentablemente ricos de mezquindad.

Somos enfrentados, en todas partes por grandes almas que se hacen humildes, al servicio del Señor, en la persona del prójimo,  y frecuentemente sorprendemos a espíritus rastreros vistiendo túnicas de vanidad y dominación.

La pobreza y la pequeñez no existen en la obra divina.

Constituyen apenas posiciones, transitorias creadas por nosotros mismos, en la jornada evolutiva en la que aprenderemos, poco a poco, bajo el patrocinio de la lucha y de la experiencia, que todo es grande en el Universo de Dios.

Todos los seres, todas las tareas y todas las cosas son piezas preciosas en la estructuración de la vida. Donde estuviéramos hagámonos espontáneo para recoger la luz de la comprensión.

El oro será, muchas veces, una prueba difícil y las cimas sociales en la Tierra, casi siempre, son amargos purgatorios para el alma sensible, tanto como la carencia de recursos materiales es bendita escuela de sufrimiento, más la simplicidad y el amor fraterno, brillando, por dentro de nuestro espíritu, en cualquier situación  en el camino de la vida, son invariablemente, nuestro manantial de alegrías sin fin.
Amigos estas excelentes asertivas son del Libro “Dinero” de Chico Xavier,
Contemplemos el cielo, en los días en que la sombra nos invada el corazón, y pensemos en la inalterabilidad del amor Infinito que se vierte del Creador hacia todas las criaturas.

- Merchita -
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Jesús lava los pies a los discípulos.El mas grande es el que se hace más pequeño

HUMILDAD,  VIRTUD POR EXCELENCIA


La humildad es la llave que nos da acceso a regiones de inefable paz y felicidad del Mundo Espiritual Mayor al que Jesús llamó el Reino de los Cielos. Sin humildad no es posible remontar el vuelo en la espiral ascendente de la evolución espiritual que nos lleva de vuelta a Dios, principio y fin de nuestro viaje trascendental.
Si queremos alcanzar la verdad, hemos de ser humildes,  es la llave que nos abrirá las puertas de las esferas Superiores “El reino de los Cielos”. Si nos preocupa nuestro estado cuando haya de partir para la vida espiritual, hemos de procurar ser humildes de corazón.
Mahatma Gandhi en la introducción de su magistral obra Mis  Experiencias con la Verdad afirmó: “Quien busque la verdad debe ser tan humilde como el polvo. El mundo aplasta el polvo bajo sus pies, pero el que busca la verdad, ha de ser tan humilde que incluso el polvo pueda aplastarlo. Sólo entonces y nada más que entonces, obtendrá los primeros vislumbres de la verdad”. Afirma Gandhi que esta enseñanza se desprende del diálogo entre Vasishtha y Vishvamitra en la tradición espiritual de la India y que “la cristiandad y el Islam lo proclaman con la misma claridad”. (1)
Son muchos los espiritas que se ven afectados por la carencia de humildad, pues  sus acciones  en la vida cotidiana  expresan el materialismo en el que están sumergidos, y lo demuestran cuando anteponen la cultura materialista que para ellos define el éxito  en la base de los logros materiales alcanzados, dándole poca o ninguna importancia a los valores morales o espirituales. El objetivo dentro de ese paradigma es llegar a ser una persona importante, aceptada, admirada y por qué no decirlo, envidiada. Ellos valoran más lucir ante los demás, sin ver por otro lado, las lealtades que se traicionan, los valores que se quebrantan, las personas que se pisotean en el camino.
Esta manera de actuar es una gran trampa que nos encierra, colmándonos de glorias efímeras, que un día acaban por desaparecer, son muchos los que han sabido caminar mientras estaban subidos en la “cúspide”  de la ilusión,  pero en la hora del  descubrimiento y terrible desengaño que experimentan al fracasar, terminan abandonando las filas del espiritismo. 
La vanidad un espejismo que nos hipnotiza y nos paraliza impidiendo  seguir adelante en nuestra búsqueda de la Verdad. Si aceptamos vivir de esta forma transitaremos por senderos de orgullo y de egoísmo que llevan en sí mismos los gérmenes de nuestros sufrimientos futuros de ser heridos  por la desilusión y el desengaño.
Jesús y la Doctrina nos enseñan que lo importante para nuestro espíritu es  lo que somos en realidad y no lo que tenemos,  y que debemos renunciar  a los bienes materiales  en virtud de la fraternidad y de la caridad-
Los que deseamos encontrarnos al lado de Cristo  bajo las luces esclarecedoras de la Doctrina Espirita no tenemos que ser materialistas. Desde el momento que sabemos que la vida material es una experiencia, que es pasajera hemos de volver nuestros ojos, no para las cosas materiales, sino para las espirituales que son realmente las que toman valor en nuestro atribulado espíritu.  Siendo conscientes de que hemos sido creados por Dios, que es un padre amoroso, y para ser felices,  buscamos con mucho énfasis esa felicidad, porque somos conscientes  de que solo la alcanzaremos  desarrollando nuestra espiritualidad  y cultivando  los dones intelectuales y morales del espíritu. Y el primer  don  y el que nos permite el acceso a todos los demás es la humildad.
Allan Kardec, el codificador del Espiritismo e inmortal maestro de la Verdad, hace un estudio extraordinario sobre esta máxima de Jesús en el Capítulo VII de El Evangelio según el Espiritismo. Kardec interpreta que con la expresión: pobres de espíritu, Jesús se refería a los humildes. Dice también que el verdadero significado de esta bienaventuranza es “que el reino de los cielos es de ellos y no de los orgullosos”. (9)
Kardec añade: “Diciendo que el reino de los cielos es para los sencillos, Jesús quiere decir que nadie es admitido en él sin la sencillez de corazón y la humildad de espíritu: que el ignorante que posee estas cualidades será preferido al sabio que cree más en sí mismo que en Dios. En todas las circunstancias coloca la humildad en la categoría de las virtudes que nos aproximan a Dios, y el orgullo entre los vicios que nos alejan de él”. (10)
Kardec va más lejos porque deduce de las enseñanzas de los Espíritus Superiores, que la mayoría de las miserias de la humanidad y del mal que en ella se encuentra tienen su origen en el orgullo y el egoísmo. Por eso nos ilustra diciendo: “Toda la moral de Jesús se resume en la caridad y en la humildad, es decir, en las dos virtudes contrarias al egoísmo y al orgullo. En todas sus enseñanzas manifiesta que estas virtudes son el camino de la eterna felicidad”. (11)
El Evangelio nos enseña que el peor de todos nuestros errores es la ausencia de compasión y de amor hacia nuestros hermanos que yacen derrumbados en el suelo como consecuencia de sus caídas morales
 La comunicación con los espíritus que han dejado la Tierra prueba hasta la saciedad que el que se hace grande será humillado y el que se humilla será enaltecido. Muchos son los desencarnados que al manifestarse en la sesión mediumnica  encontramos llenos de grandeza espiritual mientras que en la tierra  eran pequeños y desposeídos y  en cambio  a muchos poderosos de la tierra  reducidos  a lamentable situación. Ante esta realidad Kardec comenta:
“Es que los primeros se llevaron al morir, sólo aquello que hace la verdadera grandeza en el cielo, y no se pierde: las virtudes; mientras que los otros, tuvieron que dejar lo que constituía su grandeza en la Tierra y no puede llevarse: la fortuna, los títulos, la gloria, el nacimiento; no teniendo ninguna otra cosa, llegan al otro mundo desprovistos de todo, como los náufragos que lo perdieron todo, hasta sus vestidos; sólo conservaron su orgullo que hace su nueva posición más humillante, porque ven superiores a ellos, y resplandecientes de gloria, a los que pisotearon en la Tierra”. 
¡Cuántos nos sorprenderemos de no tener acceso a las regiones de paz y felicidad en el mundo espiritual a las que veremos entrar a los que hemos despreciado y mirado por encima del hombro!
Al igual que los bienes materiales que poseemos muestran nuestra riqueza  material  hemos de darnos cuenta  del valor que alcanzó nuestro espíritu, por el mundo que habitamos  y estamos confinados a regiones de expiación y prueba en este planeta. Eso nos debería bastar para darnos cuenta de nuestra inferioridad en relación con las moradas de felicidad que nos esperan.
Kardec nos dice que los hombres de Ciencia, y de espíritu, según el mundo, generalmente tienen tan alta consideración de sí mismos y de su superioridad, que miran las cosas divinas como indignas de su atención; sus miradas, concentradas en su persona, no pueden elevarse hasta Dios.
Martins Peralva: “El hombre rico de cultura, pero pobre de sentimientos, es un desgraciado aunque él se juzgue un dios”. Añade además que la “Cultura sin fundamento espiritual, significa, ante cualquier circunstancia, peligro para el alma”
Por ultimo hagamos exposición de la recomendación de Allan Kardec de: “No busquéis, pues, el primer puesto en la Tierra, ni procuréis poneros más altos que los otros, si no queréis veros obligados a descender; buscad por el contrario, el más humilde y el más modesto, porque Dios sabrá daros un lugar más elevado en el cielo, si lo merecéis”.

( Del Anuario espírita 2006 )

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No hay piedra en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.
Anónimo 

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La Universidad de Yale desconcertada por los beneficios de la Meditación

"Ha sido parte de las prácticas filosóficas y
 contemplativas desde hace miles de años",
 dijo el Doctor Psiquiatra Judson A. Brewer y 
explicó que ahora se conocen sus beneficios
 en enfermedades como el autismo, la 
esquizofrenia y a desarrollar personas felices

Los investigadores usaron imágenes de 
resonancia magnética funcional para determinar 
cómo el cerebro de los meditadores difería de los 
sujetos que no estaban meditando.

Las zonas sombreadas en zonas de altas luces 
azules indican la disminución de la actividad en
 los cerebros de los meditadores. (Imagen 
Universidad de Yale)



El 13 de mayo: 'Día mundial de Falun Dafa' se celebra en todo el mundo. Miles de taiwaneses se adelantaron en los festejos para honrar a esta disciplina espiritual china que ha mejorado la 
salud física y espiritual de millones de personas.

Habla Fundador de Falun Dafa, Sr.Li Hongzhi,frente a 4 mil personas en una conferencia
en Washington, indicó a sus estudiantes ser diligentes siguiendo los principios de 
Verdad-Benevolencia-Tolerancia, a pesar de la persecución que sufren 100 millones
 de practicantes por parte del Partido Comunista Chino


Los antiguos chinos se enfocaban en la meditación para mantenerse saludables A través 
de un pacífico y armónico método se pueden corregir las condiciones anormales del 
cuerpo humano

Científicos de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, se manifestaron “desconcertados” por
 los grandes beneficios de la Meditación en el cerebro del ser humano, en ayudar a la 
persona a ser feliz y en mejorar la salud de enfermedades como autismo y esquizofrenia. Un completo informe de sus investigaciones se envió el 21 de noviembre a las actas de la Revista
 de Ciencias.

Tras investigar respuestas cerebrales en meditadores, expertos descubrieron que la 
meditación actúa directamente en las áreas asociadas a soñar despierto, trastornos 
psiquiátricos, autismo y esquizofrenia.

Una buena capacidad de meditación también resultó directamente asociada a un alto nivel
 de felicidad, explica el Doctor Judson A.Brewer, profesor asistente en psiquiatría y autor 
principal del estudio.

"La meditación ha demostrado que ayuda en una variedad de problemas de salud, tales 
como a dejar de fumar, lidiar con el cáncer, e incluso prevenir la psoriasis”, agregó el Dr. 
Brewwer.

Tanto a experimentados a como novatos de tres diferentes prácticas de meditación y a los
 no meditadores, se les efectuó la resonancia magnética en el cerebro.

En la imagen del cerebro reportada por la resonancia se reveló una menor actividad cerebral
 en los meditadores, en las zonas sombreadas en azul.

Esta notoria disminución de la actividad en el cerebro corresponde a las áreas de la “red de 
acción predeterminada”, que se encuentra en la corteza frontal y posterior medial; esto fue 
notable en los meditadores con experiencia.

Según el informe, ellos son capaces de desconectarse o bajar la actividad de las áreas 
implicadas a trastornos de atención, déficit de atención con ansiedad, trastornos de 
hiperactividad e incluso de las área donde se registran las acumulaciones de las placas 
beta amiloides que ocurren en la enfermedad de Alzheimer.

“Meditadores experimentados parecen desconectar áreas del cerebro asociadas con 
pensamientos errantes, la ansiedad y algunos trastornos psiquiátricos como la 
esquizofrenia”, señala el informe.

Se registró además la actividad cerebral en los momentos de descanso y se constató que los 
que habitualmente practican la meditación tienen mayor actividad en el área del 
presente conocimiento y menos en el “yo” centrado, según describen los psiquiatras.

"La capacidad de la meditación para ayudar a las personas a mantenerse, ha sido parte de
 las prácticas filosóficas y contemplativas desde hace miles de años", dijo el Doctor Brewer.

Por el contrario, explica el doctor, las características de muchas formas de enfermedad mental 
son una preocupación centrada en los pensamientos donde una buena meditación puede 
actuar en su beneficio.

“Esto nos da algunas pistas de cómo funcionan los mecanismos neurales y la forma en 
que podrían estar trabajando clínicamente”, agrega el médico psiquiatra.

Prácticas de meditación del oriente como Yoga y Falun Dafa (conocida también como Falun 
Gong) son difundidas por sus beneficios en la salud.

“El cuerpo humano no debe tener enfermedades, las enfermedades pertenecen a 
estados incorrectos...”. “Por lo tanto, para regresar a aquel estado original sin enfermedades
 es necesario descartar los apegos que atan al ser humano a cosas negativas”, afirma Li 
Hongzhi, maestro de Falun Dafa, práctica milenaria conocida en oriente como Falun Gong.

Es transmitida gratuitamente tanto en oriente como occidente e incluye como uno de sus 
ejercicios diarios la meditación 15 minutos, media hora, una hora o más, según la experiencia 
y el tiempo del practicante.

Falun Dafa recibió durante todos los años que se presentó en su país de origen, en la 
importante Feria de Salud de China, el primer premio de honor por sus comprobados beneficios.

Por Anastasia Gubin - La Gran Época 

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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Los herederos de la Tierra


LECCIONES DE AMALIA DOMINGO SOLER 

La Tierra que el Padre nos ha cedido para nuestra depuración podría hacernos felices, si todos, pobres y ricos, pensáramos cada día: ¿a qué he venido a la Tierra? Pero hemos faltado y faltáis a la ley. Las pasiones, el orgullo y la crueldad se han apoderado de la humanidad y en lugar de hacer un edén de este mundo que habitamos, lo hemos convertido en un infierno, y digo infierno porque en la Creación no hay otros infiernos que aquellos que los hijos rebeldes se crean, en donde sufren y en donde sufrimos, porque en lugar de la paz tenemos la guerra, y en vez de amaros no os podéis sufrir los unos a los otros, y gran parte de la humanidad vive como las fieras: gruñendo y despedazándose, y el resultado de tal proceder son lágrimas, sangre, horrores, crímenes, sufrimientos, castigos y turbaciones, por siglos y siglos”.

La Tierra es un hospital de generaciones enfermas que están pasando la convalecencia; sólo los Espíritus de buena intención son los que pueden conseguir con sus sanos consejos el alivio y regeneración de los enfermos.

Cuando nos entregamos al sueño y paseamos en el otro lado de la vida, si nuestro Espíritu no encontrará una mano amiga que le detuviera y no oyera una voz cariñosa que nos preguntara: ¿A dónde vas pobre desterrado? ¿Creéis que tendrías fuerza para reanimar su organismo y comenzar el trabajo de un nuevo día? No: el alma necesita amor como vuestras flores el rocío, como las aves sus alas; sin ese alimento esencialmente divino no puede vivir; y cuando sus culpas le obligan a carecer de familia, de hogar, de seres afines a él, y tiene que permanecer en una doble prisión, separado de sus semejantes, entonces su razón se oscurece.

El hombre es un ser sociable por excelencia, se siente atraído a formar familia, como que es miembro de la familia universal; recuerda su origen, y sin los lazos del amor, de la amistad, del parentesco, de la simpatía, no puede vivir, y como no puede vivir, por eso no falta quien le quiera, visible o invisible; por eso el desgraciado dice muchas veces: quisiera siempre estar durmiendo, porque durmiendo soy más feliz; entonces no me acuerdo de mis desventuras; y no es que no se acuerda, al contrario, las ve con más claridad; lo que tiene es que las ve acompañado de Espíritus amigos que le alientan y le fortifican y le ayudan a llevar el peso de su cruz.
“Todos los que os creéis desheredados en la Tierra tenéis vuestros tutores en el Espacio, quienes cuidan de vuestra herencia y os guardan vuestros tesoros para cuando seáis dignos de poseerlos.
“Hay algunos Espíritus tan depravados, hacen tan mal uso de su libre albedrío, que a éstos necesariamente les dura más tiempo la orfandad, porque rechazan con sus desmanes todo el amor y la tierna solicitud de las almas que quieren su bien.
“Es muy distinto ver las miserias de la Tierra a gran distancia a vivir en medio de ellas, y son muchos los Espíritus que sucumben en medio de sus rudas pruebas y de sus expiaciones.
“Nunca por muy criminal que veáis al hombre no le corrijáis a través de la violencia, que harta desgracia tiene con la enormidad de sus delitos.
“¿Dónde hay mayor infortunio que en la criminalidad? ¿Qué infierno puede compararse con la interminable serie de penosísimas encarnaciones que tiene que sufrir el Espíritu rebelde inclinado al mal? En unas la locura, en otras la espantosa deformidad, en aquélla la miseria con todos sus horrores y sus vergonzosas humillaciones y otros sufrimientos que nos es imposible enumerar, porque para sumar todos los dolores que puede sentir el Espíritu no hay números bastantes en vuestras tablas aritméticas para formar el total; la imaginación se pierde cuando quiere sujetar a una cantidad fija el infinito de la vida que nos envuelve en absoluto.
“Después de esas encarnaciones horribles, vienen esas existencias lánguidas, tristes, solitarias, en las cuales la vida es una continua contrariedad; el Espíritu ya se inclina al bien, pero su amor no encuentra recompensa; almas, al parecer ingratas, miran con indiferencia los primeros pasos de aquel pobre enfermo que quiere amar y no encuentra en quien depositar su cariño, y hasta las flores se marchitan con su aliento antes de ofrecerle fragancia; esas existencias son dolorosísimas; expiación que sufre actualmente la mayoría de los terrenales, Espíritus de larga historia, sembrada de horrores y de crueldades. En ese período es cuando necesita el hombre conocer algo de su vida, porque ya tiene conocimiento suficiente para comprender las ventajas del bien y los perjuicios del mal.
Las mesas danzaron y los demás muebles cambiaron de lugar. Y resonaron en distintos puntos de la Tierra las voces de los Espíritus, porque era necesario que comprendierais que no estabais solos en el mundo.
“Muchos suicidios ha evitado la Doctrina Espirita y a muchas almas enfermas se les ha devuelto la salud.
“A un gran número de sabios orgullosos les ha demostrado que la ciencia humana es un grano de arena en comparación del infinito, de la ciencia universal; y una revolución inmensa llevaremos a cabo, porque ha llegado la hora del progreso para las generaciones de ese planeta.
“Comenzamos a conocer la verdad que muchas veces rechazamos, porque la luz nos deslumbra, pero al fin nos habituaremos a ella, ensancharemos el círculo de nuestra familia terrenal y miraremos en los Espíritus miembros de nuestra familia universal.
“Seréis más compasivos con los criminales cuando sepáis que también lo habéis sido vosotros y que quizá mañana volveréis a caer; que al Espíritu apegado al mal le cuesta mucho decidirse al bien; es como el pequeño que da un paso y retrocede cinco, y anda repetidas veces un mismo camino; pues de igual modo hacemos nosotros y hemos hecho todos los Espíritus de la Creación, con la sola diferencia que unos tienen más decisión que otros y más valor para sufrir la pena que se han impuesto.
“Vosotros, los que buscáis en las comunicaciones saludable consejo y útil enseñanza, aprovechad las instrucciones de ultratumba siempre que éstas os marquen el sendero de la virtud y no halaguen vuestros vicios, ni patrocinen vuestras debilidades; desconfiad siempre de todo Espíritu que os prometa mundo de gloria en cuanto abandonéis la Tierra. Estudiad vuestra historia, miraos sin pasión, y os veréis pequeños, pequeñísimos, microscópicos, llenos de innumerables defectos: celosos, vengativos, envidiosos, avaros, muy amigos de vosotros mismos, pero de vuestro prójimo, no; y con una túnica tan manchada, no esperéis sentaros a la mesa de vuestro Padre, para lo cual precisáis cubriros con vestiduras luminosas y así poder penetrar en las moradas donde la vida está exenta de penalidades, sin que por esto los Espíritus dejen de entregarse al cultivo de las ciencias y al nobilísimo trabajo de la investigación, porque siempre tendrán las almas algo más que aprender.
“Nosotros venimos a demostraros que el alma nunca muere y que el hombre es el que a sí mismo se premia o se castiga; que las leyes de Dios, que son las que rigen la Naturaleza, son inmutables. Venimos a aconsejaros, a fortaleceros, a enseñaros a conocer la armonía universal, a contaros la historia de vuestros desaciertos de ayer, causa de vuestros infortunios de hoy; esta es la misión de los Espíritus cerca de vosotros; impulsaros al trabajo, al cultivo de vuestra razón, que es la que os ha de conducir al perfecto conocimiento de Dios. Cuando comprendáis que en la Creación todo es justo, entonces será cuando adoraréis a Dios en espíritu y verdad, entonces alabaréis su nombre con el hosanna prometido por las religiones, que aún no se ha cantado en la Tierra por la raza humana; las aves son las únicas que lo entonan cuando saludan al astro del día en su espléndida aparición.
“Recordad siempre que no hay gemido sin historia, ni buena acción sin recompensa; trabajad en vuestro progreso, y cuando encontréis uno de esos desgraciados, como el Espíritu que ha dado origen a nuestra comunicación, compadecedle, porque tras de aquel sufrimiento tan horrible le esperan por razón natural muchas existencias dolorosísimas en las cuales la soledad será su patrimonio, y aunque como os he dicho antes, el Espíritu nunca está solo, al alma enferma le sucede lo que al hombre cuando sale de una enfermedad gravísima, que en la convalecencia está tan delicado, tan impertinente, tan caprichoso, tan exigente, que toda su familia tiene que mimarlo, acariciarlo y prestarle los más tiernos cuidados; y esto mismo exigen los Espíritus cuando salen del caos de los desaciertos y comienzan su rehabilitación; entonces quieren el amor de la familia, la simpatía de los amigos, la consideración social, y como no han ganado lo que desean, como no lo merecen, no lo tienen; y aunque no les falte un Ser que les quiera y les compadezca, eso no es bastante para ellos; quieren más, y corren anhelantes tras un fantasma que los hombres llaman felicidad, y como el judío errante de la leyenda cruzan ese mundo sin encontrar una tienda hospitalaria donde reposar.
“La mayoría de los Seres encarnados en la Tierra sois enfermos convalecientes, y sólo en los Espíritus encontraréis los médicos del alma que calmarán vuestra sed devoradora.
“Estáis cansados y fatigados, tenéis hambre, tenéis frío; reposad un momento, vuestros amigos de ultratumba quieren hacer menos penosa vuestra jornada, demostrándoos con hechos innegables que en la vida infinita todo es justo”.
Lo que es nosotros, hemos debido al estudio del Espiritismo los goces más puros de nuestra vida; hemos adquirido una profunda resignación y un íntimo convencimiento de que nadie tiene más de lo que se merece; esta certidumbre es la verdadera, la única felicidad que puede tener el Espíritu en medio de su expiación.
Nosotros, estudiando la Naturaleza, leyendo en ese libro que nunca tendrá fin, admirando la exactitud matemática que tienen sus leyes, trabajamos cuanto nos es posible en nuestro progreso, y cuando la soledad nos abruma, cuando el desaliento nos domina, miramos al cielo, vemos en él los resplandores de la eterna vida y decimos: ¡En la Creación todo es justo!
Extraído del libro de Amalia Domingo Soler “Hechos que prueban”

Aporte de Mercedes Cruz Reyes

               
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   LAS PRUEBAS DEL ESPÍRITU

Hasta llegar al estado de perfecta pureza ¿debe el Espíritu seguir sufriendo pruebas continuamente?
- Sí, pero no son tales como las entendéis. Llamáis pruebas a las tribulaciones materiales. Pues bien, cuando el Espíritu llega a cierto grado –aun no siendo perfecto- no tiene que sufrirlas ya, pero le caben siempre deberes que le ayudan a perfeccionarse, y no le son penosos en modo alguno, tal como cuando ayuda a otros a perfeccionarse.EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS
ALLAN KARDEC

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           HABLEMOS DE MEDIUMNIDAD        
   La mediúmnidad es una facultad que muchos ansían,  sería un grave error creer que es preciso ser médium para atraer a sí los seres del mundo invisible. El espacio está poblado; los tenemos sin cesar en torno nuestro, a nuestro lado, que nos ven, nos observan, se mezclan en nuestras reuniones, nos siguen o nos rehúyen, según les atraigamos o les rechacemos.
Hablaremos, un poco de la mediúmnidad, pero todos sabéis, que la mejor opción para  tener las ideas claras, es estudiar el libro de los médiums, y algunas obras complementarias, que también  tratan muy bien el asunto, como es el libro MANUAL PRÁCTICO DE LAS MANIFESTACIONES ESPIRITISTAS (Allan Kardec) que es de donde  he extraído las cosas que aquí os cuento.
La mediúmnidad es como conducir un coche,  podemos tener el mejor coche del mundo, pero si no sabemos conducir, si no adquirimos las reglas para dirigirnos debidamente en la carretera, podremos tener accidentes muy graves, que podrían dañarnos, y dañar  nosotros al que se cruzase con  nosotros por la carretera. 
Estamos rodeados de aquellos que sienten afinidad con nuestro propio Espíritu, según sea éste elevado o degradado. Consideremos ahora el estado moral de nuestro globo, y se comprenderá cuál es el género de Espíritus que debe dominar entre los Espíritus errantes. Si tomamos cada pueblo en particular, podremos juzgar, por el carácter dominante de sus habitantes, por sus preocupaciones, por sus sentimientos, más o menos morales y humanitarios, los órdenes de Espíritus que les visitan.
Los Espíritus no son más que las almas desprendidas de nuestros cuerpos, que llevan consigo el reflejo de nuestras cualidades y de nuestras imperfecciones. Son buenos o malos según lo que fueron, a excepción de aquellos que, habiendo dejado en el fondo del alambique  terrestre sus impurezas, se han elevado por encima de la turba de Espíritus imperfectos. El mundo espirita no es, pues, sino un extracto quintaesenciado del mundo corporal, que exhala buenos y malos olores.
No siempre basta que una reunión sea seria para obtener comunicaciones de un orden elevado: hay gentes que nunca ríen, y no por ello tienen corazón puro: es el corazón, sobre todo. El que atrae a los buenos Espíritus. Ninguna condición moral excluye las comunicaciones espiritistas; pero si uno está en malas condiciones, habla con semejantes suyos, que no tienen escrúpulos en engañarnos y que frecuentemente alimentan nuestros prejuicios.
 Las pequeñas reuniones íntimas son siempre más favorables a las hermosas comunicaciones; sin embargo, se concibe que cien personas reunidas con el conveniente recogimiento y atención, obtendrán mejores resultados que diez que estén distraídas y en jocoso charloteo. Lo que es preciso, sobre todo, entre los asistentes, es la comunión de pensamientos. Si esta comunión es con miras al bien, los buenos Espíritus acuden fácilmente y con buena voluntad al llamamiento.
Si el médium quiere mantener relacione s serias con los Espíritus, debe evitar prestarse a satisfacer la curiosidad de los amigos y relacionados que acuden a él para preguntar cosas ociosas, y, por el contrarío, debe prestarse desinteresadamente cuando se trate de cosas útiles.
No hay tampoco lugar fatídico para las comunicaciones espiritas: se debe evitar, eso así, aquellos que estén preparados para herir la imaginación. Los buenos Espíritus acuden doquiera que un corazón puro les llame para practicar el bien, y los malos no tienen otra predilección que la de la simpatía. Los lugares tétricos tienen más influencia sobre nuestra imaginación que sobre los Espíritus; y la experiencia demuestra que éstos acuden de igual modo a la habitación más vulgar, carente de todo aparato diabólico, que a las tumbas más suntuosas o a las capillas en ruina, e igual a la luz del sol que a la claridad de la luna.
La facultad que todos tenemos de evocar a un Espíritu cualquiera no implica, por parte de éste, la obligación de acudir a nuestra llamada, que el Espíritu evocado puede venir en un momento y no en otro, con tal médium y tal evocador que le son gratos, y no con otros; que puede decir lo que le plazca, sin que se le pueda obligar a decir lo que nos interesa, y a lo que el no quiera; que es libre de irse cuando le convenga y no somos quiénes para retenerle; y, en fin, que, por causas dependientes o no de su voluntad, después de haber sido asiduo comunicante durante algún tiempo, puede, de pronto, dejar de serlo.
El grado de superioridad o de inferioridad de los Espíritus, indica, naturalmente, el tono que debe adoptarse al hablar con ellos. Es evidente que cuanto más elevados son, mas derecho tienen a nuestros respetos, a nuestras atenciones y a nuestra sumisión.
Los Espíritus no son máquinas que cualquiera puede poner en movimiento a su antojo; son seres inteligentes que no hacen ni dicen sino lo que quieren, sin que podamos sujetarlos a nuestros caprichos.
Las pruebas que deseamos obtener de su existencia, de su perspicacia y de su identidad, las dan espontáneamente y de buen grado en muchas ocasiones; pero las dan cuando quieren y de la manera que quieren, y a nosotros nos toca esperar, ver, observar.., y las pruebas no faltan. Es preciso captarlas al pasar. Cuando las provocamos es cuando se nos escapan, y en esto los Espíritus nos demuestran su independencia y libre albedrío.
El conocimiento de la ciencia espirita reposa sobre una convicción moral y sobre otra material: la primera se adquiere por el razonamiento, la segunda por la observación de los hechos. Para el novicio debe preceder la observación al razonamiento, pero éste debe seguir muy de cerca a la observación. Es imposible disponer un curso práctico de Espiritismo, como se dispone uno de física o de química; hay que tomarlos como se presentan, porque no depende de nosotros el asignarles método. Resulta con frecuencia que son, o ininteligibles, o poco concluyentes para los principiantes, que pueden quedar asombrados, pero no convencidos. 
 Merchita
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Comunicado Mediúmnico a través de Divaldo Franco 

           Nuevas Responsabilidades

Hijos del Alma: que Jesús nos bendiga.

El siglo XXI, aliado de la alta tecnología, continúa descubriendo los ilimitados horizontes de la ciencia.

Se develan antiguos misterios del conocimiento. 

Se descifran enigmas que permanecían incomprensibles, y el materialismo sonríe burlándose de los mensajes sublimes del amor. 

Paradojalmente, los avances respetables de esas áreas del intelecto no han logrado modificar los acontecimientos traumáticos que actualmente tienen lugar en el orbe. En el auge de las conquistas de la inteligencia subsisten las convulsiones sociales unidas a las convulsiones planetarias, en esta fase de gran transición que atraviesa la Tierra amada por todos nosotros. 

De un momento para otro, una erupción volcánica hace estallar los estratos que ocultan el magma, y las cenizas – arrojadas a más de 10.000 metros por encima de la superficie terrestre – modifican todo el paisaje europeo amenazando las comunicaciones, los transportes, en tanto se consideran otras sucesivas erupciones que pueden llegar a producirse, caracterizadas por gases venenosos o por lava incandescente... Fenómenos de tal magnitud se pueden detectar pero no evitar, lo cual demuestra que la vacuidad de la inteligencia no puede superar la sabiduría de las leyes cósmicas establecidas por Dios.

Y Gaia – la gran madre planetaria – se disloca, mientras en su superficie la violencia irrumpe en cataratas, amenazando la estabilidad de la civilización: política, económica, social, y sobre todo moral, en estos días 

de características similares a las de las antiguas Sodoma y Gomorra de las escrituras bíblicas... 

Podría suponerse que el caos será la conclusión definitiva inevitable. No obstante, la barca terrestre que singla los horizontes inmensos del cosmos no se encuentra a la deriva. 

Jesús está en el timón y sus arquitectos divinos comandan los movimientos que originan la alteración de su masa geológica, mientras que se producen las transformaciones morales. 

Iniciada la era nueva surge, en este mismo siglo XXI, el período que prenuncia la paz, la fe religiosa, el arte y la belleza, el bien y el deber. 

Transitando ese ciclo de transformación estamos invitados, encarnados y desencarnados, a contribuir a favor del progreso que nos llega de forma compleja, aunque bien orientada. 

Avancemos junto con las huestes del Consolador en la dirección del puerto del mundo de regeneración.

Sean nuestros actos señalados por los delegados de Jesús, de tal forma que queden en evidencia las directrices de nuestro comportamiento y que todos puedan identificarnos por la manera como hemos de enfrentar los sinsabores y las angustias, los testimonios y holocaustos, a semejanza de los cristianos primitivos que vivieron, guardadas las proporciones, un proceso equivalente a fin de instaurar en la Tierra el Evangelio liberador, desfigurado en los últimos diecisiete siglos. 

Entre tanto, con Allan Kardec surgió el Consolador que nos trajo a Jesús de vuelta. Es comprensible pues que los Espíritus comprometidos con el pasado delictuoso intenten implantar el desorden, establecer el desequilibrio de las emociones para que pontifique el mal, en la versión mitológica de la perturbación demoníaca. En nombre de la luz inextinguible de aquellos trascendentes días de la Galilea, particularmente durante la sinfonía incomparable de las bienaventuranzas, demostremos que la nuestra es la fuerza del amor y nuestras reflexiones en el mundo íntimo bregan por nuestra iluminación.

En los días actuales, como lo ha sido en el pasado, amar es ver a Dios en nuestro prójimo; meditar es encontrar a Dios en nuestro mundo íntimo, a fin de que la caridad se propague en dirección a todas las criaturas humanas. 

Labremos, por lo tanto, nuestro mundo interno, sin temer a las amenazas calamitosas de la naturaleza, sean cuales fueren, que se expresan a través de las grandes destrucciones que acompañan el progreso y la renovación; ni tampoco a aquellas de dimensión no menos significativa en la intimidad doméstica, relativas a los conflictos de los sentimientos, de modo de demostrar que la luz de Cristo brilla en nosotros y nos orienta con firmeza. 

La Eurasia, cansada de tantas guerras, de destrucción, de la ceguera materialista, de los continuos holocaustos de razas y de etnias, de gobiernos arbitrarios y perversos, clama por Jesús, como el mundo todo necesita a Jesús. Sus emisarios, desde Krishna a Bahá’u’lláh, de Moisés a Allan Kardec, de Buda a los peregrinos de la no violencia, de Mahoma a los pacificadores musulmanes, todos ellos ministros de Jesús, prepararon a lo largo de los milenios el camino, para que a través del Consolador – incluso sin cambios de directrices filosóficas o religiosas – predomine el amor.

Sean celebradas y vividas la creencia en Dios, en la inmortalidad, en las vidas o existencias sucesivas, haciendo que las criaturas humanas se den las manos para edificar el mundo de regeneración y de paz que todos anhelamos...

Ayer, hoy y mañana, hijos míos, Jesús es nuestra brújula, nuestro puerto, la nave que nos conduce con seguridad a la plenitud. 

Porfiad en el bien a cualquier precio. Una existencia corporal, incluso la más larga, es siempre muy breve según el reloj de la inmortalidad. Sembrad hoy, por lo tanto, el amor, para redimiros de las equivocaciones de ayer con seguridad, ahora con la certeza de que estos son los sublimes días de la gran mudanza para mejor.

Todavía hemos de verter mucho llanto, oiremos muchas profecías alarmantes, pero la Tierra saldrá de ese proceso de transformación más feliz, más depurada, con sus hijos dichosos rumbo a un mundo superior en la escalada evolutiva.

Saludamos a todos los compañeros de los diversos países aquí reunidos, y en nombre de los Espíritus que forman parte del equipo del Consolador, imploramos al Maestro inolvidable que prosiga bendiciéndonos con su paz, en la certeza de que con Él – el amor no amado – venceremos todos los obstáculos.

Mucha paz, hijos del alma y que Jesús permanezca con nosotros.



Son los votos del servidor paternal y humildísimo de siempre, Bezerra.


Divaldo Pereira Franco

 (Mensaje psicofónico recibido por el médium Divaldo Pereira Franco, en la mañana del 09 de mayo de 2010, en el Encuentro del Consejo Espírita Internacional, reunido en Varsovia, Polonia.)

1 Mensaje revisado y ligeramente modificado por su Autor. (Nota del médium.)


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LOS HEREDEROS DE LA TIERRA

Es de recordar la frase del Apocalipsis : "Los mansos herederán la Tierra", ahora que  estamos en el umbral de la gran transición, donde nuestro planeta pasará de la condición de mundo de pruebas y expiaciones  para el mundo de regeneración. Eso ya constaba en el planeamiento celestial hace mucho tiempo y no se dará, obviamente, mágicamente,  pues se trata  de un proceso de transformación lento y gradual, aunque, impostergable.
Las tragedias naturales, como el tsunami del Océano Indico – hacen parte  de ese proceso, pues esos acontecimientos tienen el objetivo de   hacer progresar, avanzar más deprisa a la Humanidad, a través del expurgue de aquellos espíritus condenados, refractarios al orden  y a la evolución moral y espiritual, que ya no pueden retardarse más.  Ellos pasaran algún tiempo  en otras esferas, aprendiendo  las leyes del Amor y del Bien, hasta que tengan condiciones de retornar a nuestro planeta, para dar su contribución en beneficio del progreso de la Humanidad.
Será necesario que el hombre adopte mecanismos necesarios  y razones de orden superior de la transición planetaria, a favor de los cambios urgentes  y necesarios que promuevan el respeto a las leyes, a la ética  y a la naturaleza, transformando al hombre en un ser integral, consciente de sus deberes para con Dios, consigo mismo y con el prójimo.
En la Génesis, de Allan Kardec,  en el capitulo XVIII Ítems 27 y 28 nos dice “Para que en la Tierra   sean felices los hombres, es preciso que solamente la pueblen  buenos Espíritus, encarnados y desencarnados que solamente se dediquen al bien.  Habiendo llegado el tiempo, habrá gran emigración de los que la habitan, que son: la de los que practican el mal por el mal, aun no tocados por el sentimiento del bien, los cuales, al no ser dignos del planeta  transformado, serán excluidos, porque si no fuera así, causarían  perturbación y confusión y constituirían un obstáculo al progreso… Al substituirlos  por Espíritus mejores,  hará que reine en su seno la justicia, la Paz y la fraternidad…”
“…La época actual es de transición; se confunden los elementos  de las dos generaciones. Colocados en el punto de intermedio, asistimos a la partida  de una y a la llegada de la otra, ya se están señalando cada una, en el mundo, por los caracteres que les son peculiares…”
Las alteraciones que se observan son de naturaleza moral, invitando al ser humano al cambio  de comportamiento para mejor, alterando los hábitos viciosos, con el fin de que se instalen los paradigmas de justicia, del deber, del orden y del amor.
Anunciada esa transformación que se encuentra inscrita en el proceso de evolución, desde el Sermón profético anotado por el Evangelista Marcos, en el capitulo XIII  de su libro, cuando el Divino Maestro presento  las señales de los futuros tiempos después de los hechos dolorosos  que señalaron  los diferentes periodos de la evolución.
Siendo el ser humano un Espíritu en proceso de crecimiento intelecto moral, atraviesa diferentes niveles  en los cuales madura, a fin de desenvolver  el instinto, luego después la inteligencia, la conciencia, dirigiéndose para la intuición que será alcanzada mediante la superación de las experiencias primitivas, que lo caracterizan profundamente, atándolo, no raro,  a su naturaleza animal en detrimento  de aquella espiritual que es su realidad.
Mediante las reencarnaciones, etapa tras etapa, se le da esa oportunidad para eliminación de las  imperfecciones morales, que se transforman en valores relevantes, impulsándolo  en dirección de la plenitud a la que está destinado.
Errando y corrigiéndose, realizando intentos de progresar  y cayendo, para luego levantarse, ese es el modo de desenvolverse   el espíritu y alcanzar la plena felicidad.
Heredero de los conflictos  en los que se entrometía  en las fases iniciales, debe enfrentar  las condiciones  enfermizas, trabajando por la adquisición de nuevas experiencias que constituyen directrices de seguridad para avanzar.
Cara a las situaciones críticas  por el camino carnal, generando complicaciones afectivas, porque está distante de las emociones sublimes del amor, actuando más por los instintos, especialmente aquellos  que dicen respecto a la preservación de la vida, su reproducción, la violencia  para la defensa sistemática de la existencia corporal, agrede, cuando debería dialogar, acusa, en el momento  en que le seria licito silenciar la ofensa o la agresión, dando lugar a los embates infelices  generadores del resentimiento, del odio, del deseo de esforzarse, esos son hijos inconsecuentes  del ego dominador.
El impositivo del  progreso, sin embargo, es inamovible, presentándose como necesidad de liberación  de las ataduras vigorosas que lo retienen  en la retaguardia, ante el materialismo que lo fascina  y termina por arrebatarlo.
Espíritus de otra dimensión están sumergiéndose  en la obra de regeneración de la Humanidad  introduciéndose  en las sombras terrestres,  con el fin de, al lado de los nobles misioneros del amor y de la caridad, de la inteligencia y del sentimiento, que protegen  los seres terrestres, intentan   modificarles los paisajes aflictivos, facultando el establecimiento  del reino de Dios en los corazones.   
Equipos de apostoles  de la caridad en el plano espiritual también descienden a este planeta, con el fin de contribuir a favor de los cambios que deben operarse atendiendo  a aquellos que se encuentran torturados por la desencarnación violenta, inesperada o padeciendo el yugo de crueles obsesiones .
Estemos atentos, procuremos avanzar, no nos detengamos, todos estamos invitados para esa nueva Tierra, y el tiempo que nos resta es un regalo para conseguir el pasaje y no quedarnos rezagados en la sombras. 

Merchita.
( Este articulo lo he sacado del libro del Divaldo Pereira Franco  “Transición Planetaria” )
Adaptación de Jose Luis Martín-


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