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martes, 25 de octubre de 2011

2012 Y LOS FALSOS PROFETAS




  “¡Según el decir de varios oráculos, el fin del mundo estaría previsto para el 2012! El calendario maya se acaba el 21 de diciembre de 2012, fecha que indica un cambio radical y global a escala mundial. Será el fin del mundo o el fin de un mundo… Asistiremos a una actividad excesiva del sol, a numerosas catástrofes naturales y guerras… La Tierra cambiará el eje y su campo magnético se invertirá, la Tierra se saldrá de su órbita…    Los extraterrestres descenderán sobre la Tierra y se llevarán a los 
mejores de nosotros… Los mayas han profetizado los  acontecimientos, Nostradamus igualmente, la Biblia  también anuncia el fin del mundo…” 



Así pues resurgen las profecías milenaristas entre los aficionados al esoterismo que nos reinventan el fin del mundo o el advenimiento de una nueva era. Los autores son prolijos, y cada uno en su versión anuncia lo mejor o lo peor,según su grado de optimismo o de pesimismo. 
   

Las grandes profecías están de vuelta, a pesar de los repetidos fracasos del pasado y, puesto que el año 2000 no produjo nada de particular, se ha encontrado otra fecha tope cuyo vencimiento habrá que volver a retrasar cuando después del 2012 hayamos comprobado que, ni la transformación radical de la humanidad, ni el fin de un mundo, están inscritos en las cifras.


Algunos seres humanos se complacen jugando con las fechas, como si simples cifras pudieran tener el menor significado. Soñamos con que los calendarios  
son diferentes según las civilizaciones y, por ejemplo, la era cristiana sitúa el año cero en el presunto año del nacimiento de Jesús (que por otra parte es inexacto) mientras que el antiguo calendario chino comienza en el 2637 antes de nuestra era. Buscando en el calendario maya se han encontrado nuevas fuentes anunciadoras de predicciones de fechas, que esta vez no corresponden más que a cifras redondas como el año 1000 o el año 2000, una vez llevada la fecha al calendario cristiano. 


Como último recurso, se buscan fechas más exóticas en otras civilizaciones, olvidando simplemente que las grandes fechas no han sido más que convenciones arbitrarias según los puntos de partida de calendarios que son diferentes según las culturas. Estas fechas son sólo hitos históricos que nos facilitan la vida, así el calendario cristiano nos permite ubicarnos en los períodos de la historia con números de los siglos antes y después de Jesucristo. Pero es muy evidente que si quisiéramos fechar la historia a partir de la aparición de los primeros hombres, tendríamos que contar varios millones de años sin conocer exactamente su comienzo. 


Es así, algunos seres humanos siempre han tenido esa necesidad de mezclar la metafísica o la búsqueda espiritual con datos cifrados, astrológicos o numerológicos, como si el mundo y la vida pudieran descifrarse a partir de convenciones aritméticas que nosotros mismos hemos fabricado. Es así como ha vivido el esoterismo,tratando siempre de hacer coincidir el estado intelectual y moral de la humanidad, con cálculos que no tienen ninguna relación con la psicología humana. Y además, el ser humano siempre ha necesitado ser tranquilizado acerca de su porvenir, de allí esa curiosidad por los datos proféticos que estarían inscritos en las conjunciones astrales o en los misterios de los calendarios. 


Como espíritas, evidentemente estamos lejos de esas consideraciones esotéricas de otra época, pero todavía necesitamos repetirlo y justificarlo… En efecto, en la percepción común y errónea del espiritismo, la gente siempre hace la amalgama con la magia, la astrología, el ocultismo y todas las variantes del esoterismo. Prueba de ello es que regularmente nos plantean preguntas muy en serio respecto a la inminencia del 2012, como si los espíritas debiéramos estar mejor informados que los demás sobre lo que se ha convertido en una certeza ¡sí, la certeza de un gran descalabro en el 2012! “Y ustedes, los espíritas, ¿qué precisión adicional nos pueden dar sobre el 2012? ¿Qué predicen los espíritus? Etc.” Se nos hace la pregunta como si se tratara ya de una evidencia para todo el mundo, y sobre todo para nosotros…pues estamos asimilados a un movimiento esotérico como los demás, y naturalmente, pues, deberíamos estar en primera línea en esta esfera de influencia profética. 


Cuando damos algunas explicaciones acerca de lo que es el espiritismo y sobre todo acerca de lo que no es, la gente a veces queda decepcionada, pero la mayoría de las veces se tranquiliza cuando comprende que el espiritismo es asunto de responsabilidad y libertad, al margen de toda predicción buena o mala. En todo caso, eso significa que el espiritismo no es lo suficientemente conocido por la imagen de lo que es, pues tiene aún la representación indefinida de una nebulosa  mística o mágica. Por otra parte, algunos malos adeptos del espiritismo mantienen la confusión, lo cual puede comprobarse en varios  sites de Internet donde todos los conceptos espíritas, esotéricos y ocultos son mezclados alegremente sin distinción,con una total ignorancia de los principios fundamentales de la filosofía espírita. 



LA NECESIDAD DE ADIVINACIÓN

Ante sus torpezas existenciales, el ser humano ha necesitado con frecuencia de la magia, la adivinación y la predicción, ya sea para tranquilizarse, o para producir espanto, como en las películas de ciencia ficción. 


Si bien el pensamiento mágico ha sido sustituido por el pensamiento racional, no se puede impedir que las viejas creencias resurjan como para expresar una búsqueda espiritual mal definida. El espiritismo había llegado para reconciliar la ciencia y la fe, lo racional y lo irracional, dentro de una complementariedad filosófica donde el corazón se unía a la razón; pero con frecuencia se prefiere distraerse con cuentos de nunca acabar para soñar y espantarse con los grandes misterios. 

    Sabemos que si la evolución del mundo siempre ha sido caótica, sin duda lo será todavía mucho tiempo más antes de que una sociedad globalizada lo alcance, y  no será dominado por grandes fechas, sino por la armonía deseada. El progreso del género humano no será dominado por grandes fechas, sino por la evolución general en  los planos intelectual y moral. De modo más inmediato y sin hacer pronósticos, estamos evidentemente en un momento decisivo en lo que se refiere a las finanzas, la economía, la ecología y la política mundial. Para después de la crisis financiera que ha debilitado los equilibrios mundiales, estamos esperando una nueva situación a sabiendas de que las finanzas y la economía muy bien podrían volver a caer en los extravíos del pasado sin que nadie extraiga la más mínima lección de las experiencias recientes. Si la recuperación esperada se cumple sobre las mismas bases con un sistema bancario idéntico, esto será solamente una reactivación destinada al final a las mismas consecuencias. 


    Dentro de una perspectiva más optimista, se podría esperar un cambio radical del funcionamiento de las finanzas mundiales por un nuevo sistema económico todavía inédito. Y se podrían situar entonces las transformaciones más importantes a fines del 2012, de modo que los milenaristas se saldrían con la suya diciendo: “¡Vean que ha pasado tal cosa excepcional!” 


    Si hiciera falta que esta simple hipótesis se convirtiera en realidad, eso no sería de todos modos más que un desarrollo progresivo que se decide en un período de varios años. Y si verdaderamente importara que el año 2012 representara un momento decisivo para la humanidad, sólo sería un azar del calendario. 


    Deseemos pues que a la vista del 2012, sobrevengan cambios significativos, pero es sólo un deseo, desdichadamente muy frágil y que no tiene nada de profético… 


    En cuanto a los trastornos astronómicos a nivel del sistema solar tal y como se proyectan en estas predicciones, no tienen como fuente más que la hipótesis de  alguna modificación del campo magnético terrestre o imaginación de algunos iluminados. Y aun cuando existiese  alguna erupción solar, esos no serían sino fenómenos conocidos, independientes de la situación espiritual de la humanidad en su conjunto. Así se mezcla todo como para dar testimonio de un castigo divino que se traduciría en cataclismos, con el salvamento por los extraterrestres de los humanos más meritorios como premio…


    Olvidemos pues todos estos cuentos fantásticos, dejemos la ficción a las creaciones literarias y al séptimo arte, y volvamos a los valores que hacen nuestra filosofía. 


     A pesar de los tormentos de una humanidad en busca de sentido, dirijamos todas nuestras esperanzas a un futuro por construir. El espiritismo deberá encontrar allí su lugar, continuando su lucha dentro de su participación en el mundo por medio de la oración, la acción del pensamiento, la toma de conciencia y la enseñanza de sus principios capaces de conducir a la humanidad hacia otros horizontes.


La Caridad es el proceso de sumar alegrías, disminuir los males, multiplicar esperanzas y repartir felicidad para que la Tierra se realice en la condición del esperado Reino de Dios.
Emmanuel.



( Ver el blog inquietudesespiritas.blogspot.com )

lunes, 24 de octubre de 2011

EL ESPIRITU REENCARNADO FRENTE AL ESTADO

Humberto Mariotti





El Ser a la luz del Espiritismo, es un Espíritu reencarnado que vive y permanece en constante transformación moral, al penetrar mediante sus existencias sucesivas en los variados períodos de la historia.
La venida de un Ser a La Tierra, representa para la concepción espírita del hombre y de la vida, una reencarnación del Espíritu, es decir que en todo nacimiento, existe un renacimiento.
Pero el Ser al reencarnar, no penetra en un medio donde su desenvolvimiento resulte una consecuencia de la propia libertad; el Ser reencarna, en una nación determinada, pero estará sujeto a las prescripciones de la Sociedad y el Estado.
 Entra en lo visible, pero se somete al sistema social en vigencia. Reencarna para que se cumplan los determinismos éticos de su propio destino, lo que genera los estados existenciales a través de los cuales deberá pasar.
 La ley de sociedad acoge al Ser, de acuerdo con las esencias morales que él ha desarrollado; se opera en su clima social situaciones por él mismo determinadas. Pero muchas veces esas situaciones no son comprendidas ni interpretadas por la Sociedad y menos por el Estado. Y esto ocurre porque el “sentido de la vida” que los fundamenta, desconoce las profundidades metafísicas del Ser.
El “mundo” de la Sociedad y el Estado es netamente materialista y considera al Ser como un complejo fisicoquímico, el cual podrá ser conformado de acuerdo con los intereses de la “ideología” sobre la cual se asienta.
Para el Estado materialista no hay en el recién nacido una entidad que regresa al mundo; el Ser es para el Estado, primero, un ente social sobre quien tiene absoluto poder y después un “alma” relacionada con Dios, si las instituciones religiosas así lo reclaman y sostienen.
De manera que el Estado está distante de un concepto preexistencial del Ser; el Espíritu reencarnado es antes una “creación”, que una reencarnación, lo que hace que el Estado y la Sociedad no vean en él, nada más que un ente en formación y no una manifestación espiritual.
Ambos organismos están asentados sobre la única realidad para ellos existente: el mundo visible, pues lo invisible y menos lo espiritual no cabe dentro de tal concepción absolutamente materialista. Y al ser el hombre una mera “composición” biológica, el Estado no espera a un Espíritu, que ya estuvo en él, sino que considera a todo nacimiento como la consecuencia del apareamiento de los sexos.


El Ser es la consecuencia de una función erótica de los seres y no una reencarnación del Espíritu.

    Mientras las esencias del Estado y la Sociedad se apoyen sobre estructuras puramente materiales, el hombre no será otra cosa que un mecanismo al servicio de los poderes temporales.


De ahí que la enseñanza que se imparte en las escuelas, sea de carácter materialista; el niño es un instrumento plástico, cuya mente podrá ser modelada, de acuerdo con los cánones doctrinarios del Estado.

     Y es en esto es donde el Espiritismo, pugna por demostrarle al mundo de la cultura, la espiritualidad humana y de toda forma de vida mediante hechos objetivos, que no puedan ser rebatidos por el concepto materialista.


Empero, estos esfuerzos por superar la objetividad del materialismo son condenados por las escuelas idealistas, sin deducir que sólo por los fenómenos mediúmnicos, es como se contendrá el avance del nihilismo contemporáneo.

   Se quiere una espiritualidad determinada y no la que surja de los hechos, y es aquí donde está el debilitamiento de la verdad espiritual, pues se olvida que frente a un Estado materialista sólo los hechos pueden obligarlo a cambiar de rumbo, en las concepciones filosóficas que sustenta acerca del hombre. El Espiritismo no está en contraposición con ninguna filosofía idealista, pero reconoce que sus principios son muy endebles como para conmover las férreas concepciones materialistas del Estado moderno.


Téngase presente que en él, ni siquiera lo cristiano, logra penetrar como corresponde; lo ético para la Sociedad es sólo una regla de conducta conveniente para el mantenimiento del orden; pero de acuerdo con el concepto materialista del Ser, lo ético es un fenómeno carente de objetividad, frente al estado de conciencia imperante.


     La fuerza reemplaza de continuamente a la razón y sobre quien recae esta contradicción moral, es sobre la Sociedad constituida por numerosas colectividades de Espíritus reencarnados. Es así como se generan los grandes contratiempos históricos, que se erigen en los principales factores, para entorpecer las formas normales y pacíficas del desarrollo de la ley de progreso. 


El Estado y la Sociedad no hallan correspondencia armónica entre sí, cuando no se reconocen esencialmente, como una sola expresión del progreso general de la humanidad. Pero cuando la filosofía de la historia llegue a considerar que Estado y Sociedad no son más que la consecuencia moral de la reencarnación de los espíritus, no quedará otra cosa, que admitir una política de paz, fraternidad y entendimiento, puesto que todo Ser, es un mundo moral en pequeño que, a la luz de la reencarnación, puede resultar la base gigantesca de nuevas y avanzadas formas del devenir moral y social.



Esto estaría indicando, que el ser que nace puede resultar el portador de una nueva orientación, en la marcha del progreso y que nada ni nadie, es pequeño e insignificante frente a los demás.

La lógica y la justicia a aplicarse en la consideración del hombre y el ciudadano deberán basarse en la más profunda comprensión espiritual. Nadie pues, es un ente moral degradado para siempre, porque en todo ser reencarnado existe la posibilidad de transformarse en un hombre de bien.
La ley de la reencarnación, lleva al Estado y a la Sociedad a reconocer que en todo Ser, existe un tiempo de transitoriedad, es decir que le permite al Espíritu abandonar su imperfecto clima moral, para penetrar en otro límpido y superior si sus esfuerzos así lo desean.
De manera que a la luz de la filosofía moral del Espiritismo, todo está llamado a transformarse en bien, ya que el mal no es más que un estado transitorio del Espíritu. Para la moral espírita el mal no es fijo ni permanente ni duradero; el mal por razones de evolución está llamado a transformarse en bien en virtud de un proceso dialéctico que ilumina la esencia espiritual del hombre y de la naturaleza.
Cuando el Estado se integre en la concepción espiritista de la vida, los hombres no serán considerados máquinas, sino Espíritus reencarnados que vuelven a penetrar en el proceso histórico, por designio de la voluntad divina, hasta alcanzar su perfeccionamiento moral.
Humberto Mariotti (1905-1982), poeta, escritor, jornalista, conferencista e intelectual espírita. Porteño. Fué presidente de Confederação Espírita Argentina de 1935/1937 Y 1963/1967. Asistió, junto a Manuel S. Porteiro, al Congreso Espírita Internacional de Barcelona (1934). Fué también vice-presidente de la Confederación Espírita Pan-Americana (Cepa) en dos gestiones.
Adaptación : Oswaldo E. Porras Dorta


 "Las dolencias son una especie de drenaje de nuestras imperfecciones; inconscientemente el espíritu quiere expulsar hacia fuera todo lo que le sea extraño a su propio psiquismo.....En realidad toda dolencia del cuerpo es un proceso de cura para el alma".              - Chico Xavier-
( ver el blog elespiritadealbacete.blogspot.com )


domingo, 23 de octubre de 2011

Los temores a la muerte

Merchita (autora)




Cada día son más los hermanos  que analizando la vida, se preocupan por cuál será  su suerte después de la muerte. Al igual que se preocupan por obtener un hogar para vivir, miran un poco más lejos y piensan ¿Qué será de mi cuando yo muera? ¿Será verdad todo lo que se dice, existirá el infierno, podre acceder al cielo? Son tantas y tantas las cosas que se han dicho al respecto, que  uno duda y a veces dan vuelta a su cabeza, pensando seriamente en cuál será su suerte cuando  fallezcan.
   No es este el único libro, hay muchos otros,  que describen claramente, que la vida allí es tal como aquí, pero sin el cuerpo. Que aquellos que quieren encontrar un cielo, han de procurarlo dentro de sí, ya que el cielo y el infierno van dentro de uno mismo, por eso es aquí en la tierra donde nos predisponemos a estar en un sitio u otro. Dependiendo de nuestras buenas o malas acciones.
    El Espiritismo ofrece en su libro Cielo e Infierno una enseñanza muy grande  al respecto. Y muchos espiritas de renombre han descrito el mundo espiritual,   tal  como  es el  caso  de  Chico  Xavier  en su  libro  “La vida en el mundo Espiritual” Nuestro Hogar” donde podemos ver lo que le sucede a un espíritu al desencarnar.
   Las cosas que adquirimos en la tierra, como puede ser el coche, la casa, o los bienes materiales se pagan con dinero, pero los bienes del espíritu solo se pueden comprar con las buenas acciones. Es por eso, que la Doctrina espirita, nos muestra una clara imagen de lo que nos espera al otro lado de la vida. No prestar credibilidad a esos conocimientos, es cerrar nuestra puerta al progreso.
   Si a los caníbales, les dicen que existen en la tierra todas las maravillas que existen, ellos se reirán, pensarán que eso no puede ser verdad, así les sucede a todos aquellos que en nada creen, cierran su puerta, y se quedan paralizados, sin participar del progreso, porque todos tenemos que adquirir la disponibilidad para recibir más esclarecimiento de las cosas.

   Ya ha llovido mucho desde que Moisés nos mostró un Dios castigador porque éramos muy ignorantes y rebeldes, Jesús en cambio, como ya teníamos capacidad para comprender la verdad y responsabilizarnos ante ella, nos mostró el Dios amor, el Padre amoroso y dulce con sus criaturas, El cual hacia más fiesta por la entrada en el Cielo de un malo convertido al bien, que por la entrada de cien justos.
    La vida avanza y el hombre también, o nos integramos en el progreso, o nos quedamos paralizados por detrás. Y hoy en día, los conocimientos están esparcidos por todas partes, el hombre que desea saber, que pide más, puede obtenerlo, ya no existe el temor a las represalias, la verdad un día, no estará dividida, sino que como sucede con todas las cosas, la verdad prevalecerá y se hará resarcir en todas partes. Podremos llamarnos Católicos, Protestantes, Espiritas,  toda religión terminará adaptando la verdad, aunque tenga diferentes nombres.
   Si, porque la lógica y la razón, la verdad de las cosas, siempre prevalece sobre lo que se pueda especular con ella. Y el Espiritismo ha descorrido el velo  y mostrado la verdad del Espíritu;  ya conocemos muy bien a través de la Codificación Espirita, cual es el destino del espíritu, y que no muere, cambia de estado, para después volver otra vez a la vida material, a la cual viene a instruirse, a aprender, a evolucionar, y que según su forma de comportarse, así será la próxima existencia y su vida al otro lado de la vida.

Las distintas religiones, nos dicen lo mismo, pero de distinta manera, todas coincidirán un día, en la lógica y la razón, en la voz del buen sentido, porque los espiritas sabemos que el espiritismo aunque no fuese verdad lo que dice, merecería la pena aplicarlo a nuestras vidas, porque hace verdaderamente al hombre, un hombre de bien. No hay verdad más convincente y segura, que la Doctrina Espirita, ella es rigurosa con el Espíritu,le muestra su realidad, y  le dice que toda la responsabilidad de sus errores no es culpa de nadie solo de uno mismo. Y que a más conocimiento mayor responsabilidad. Por esa razón la mayoría de sus adeptos, tratan seriamente su espíritu, predisponiéndolo a una vida más concienciada, menos de apariencia, para los demás, ya que servimos a Dios y El sabe todo de nosotros, también si quiere de verdad recibir, necesita hacer, procurar merecer, ya  que los bienes del cielo se nos dan por merito propio, no a expensas de nadie, ni de favoritismos, pues ante el Padre todos somos iguales.
   Nos enseña a luchar con la adversidad, merece la pena vivir unos años o días en la lucha,  procurando resarcirnos de ella, antes que desesperar y tirarlo todo por la borda, ya que la vida es un instante comparado con la eternidad, que vive nuestro espíritu. Todo pasa y también pasarán nuestras aflicciones si nos capacitamos para una mejor vida, haciendo el bien, limando nuestras imperfecciones, hasta hacerlas desaparecer, y procurando hacer de nuestro espíritu un cielo en este mundo para merecer la paz y tranquilidad en el otro. No son adquisiciones perdidas, Dios da ciento por uno, procuremos dar de nosotros la parte que nos corresponde, para que al cambio hayamos adquirido méritos suficientes, para entrar en el paraíso, aquel que  siente y vive el alma tranquila, que  alcanzó la paz  y la serenidad con sus buenas obras, en la vida y a su alrededor.
  
Si alguien te censura injustamente y consigues olvidar heridas y agravios, Dios te dará energías renovadas para que prosigas en servicio, disipando la sombra en que te buscan envolver. - Por Regina Lucía de Souza

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sábado, 22 de octubre de 2011

El orgullo, padre de todos los vicios



Si recorremos, palabra a palabra, todas las obras dejadas por Allan Kardec, llegaremos a la conclusión de la necesidad que tenemos todos de combatir, en nosotros mismos, el orgullo, el egoísmo y la insensata vanidad.


Una que otra vez, oradores espíritas, se quejan, y con razón, de la insuficiencia de los diccionarios, no solo los nacionales, sino también los de otros idiomas, en suministrarnos elementos para la comprensión exacta de los tres términos tan enfatizados por los Espíritus Superiores que asistieron al Codificador en su bendita misión de traernos a Cristo de regreso, posibilitándonos  la fe razonada, dentro de la lógica de la Reencarnación.


Veamos sólo cuatro de esos léxicos:
1 – Diccionario Contemporáneo de la Lengua Portuguesa, de Caldas Aulete (Rio, Editora Delta, 5ª Edición, 1970, Volumen IV, p. 2597)
Orgullo, s.m. elevado concepto que alguien se hace de sí mismo; especie de amor propio que nos inspira una idea exagerada de nuestro mérito o que nos incita a inculcarlo a otros, egoísmo. (....) F. Germ. Urgoli a través de la  prov. cat. Cf. Antenor Nascentes, Diccionario Etimológico.”

2 – Nuevo Diccionario de la Lengua Portuguesa, de Aurélio Buarque de Holanda Ferreira (Rio, Editora Nueva Frontera, 2ª edición, revisada y aumentada, s.d., p. 1232): 

“Orgullo [Del francés urguli, ‘excelencia’, atr. del cat. orgull y del esp. orgullo.] s.m. 1. Sentimiento de dignidad personal, brío, altivez. 2. Concepto elevado o exagerado de sí mismo; demasiado amor propio; soberbia.”

3 – Pequeño Diccionario de la Lengua Portuguesa, por Cândido de Figueiredo (Lisboa-Portugal- Brasil, Sociedad Editora Arthur Brandão & Cía, Rua de la Condesa, 80, s.d., p. 1003):
“Orgullo, 
m. Sentimiento o estado del alma, donde se forma el concepto elevado, que alguien hace de sí mismo. Soberbia. Pundonor, sentimiento de dignidad personal. Legítima ufanía. (Del ant. Al. Orguol).”


4 – Gran Diccionario Etimológico-Prosó dico de la Lengua Portuguesa, por Francisco da Silveira Bueno (Santos, São Paulo, Editora Brasilia, 1974, 6º Volumen, p. 2766)
Orgullo–s.m. Soberbia, presunción, vanidad, infatuación. Del francés orgoli, a través del esp. Orgullo. En catalán orgull.”


A fin de cuentas, se ha de preguntar el lector: realmente, ¿qué es el orgullo, desde el punto de vista práctico? ¿A través de que medios podré tomar conciencia plena de que soy orgulloso?

Felizmente, en 1994, en Italia, un doctor en letras clásicas y filosofía, profesor de latín y griego–Antonio Poliseno–, escribió I difetti degli altri,lanzado en Brasil, por la Editora Paulus, en 1996 (Trad. De Georges I. Maissiat, Revisión de Iranildo B. Lopes), con el título de Los defectos de los otros.

De este libro, admirable bajo todos los aspectos, vamos a transcribir algunos fragmentos, enumerado por nosotros, tan sólo del Cap. 24 –“El Orgulloso”–, que se extiende de la p. 112 a la 116:

1.”Él se enorgullece de su altura, de su belleza, del encanto de sus ojos, de la fuerza de sus músculos, de sus virtudes y de su inteligencia. Y voy a parar aquí, pues no sería capaz de enumerar todos dones excepcionales de los que se juzga poseedor y de los cuales se alaba, elogiándose a sí mismo. En una palabra, se enorgullece de sí mismo; y en este ‘sí’ están reunidas todas las prendas de las que se pavonea. Y tal vez fuese un orgullo justificado, si de hecho poseyese todas esas cualidades de las que se jacta y si ese sentimiento no fuese exagerado.

Pero exagera y, más que orgulloso de sí mismo, está lleno de sí mismo; es un orgulloso en sentido pleno, pues posee todas las características de ese defecto tan común como reprobable. Camina con el pecho hinchado, altivo, pisando muy firme y erguido sobre los demás: quien está convencido de que todo el mundo le pertenece, necesita dejar muy evidentes todas las marcas de su presencia. Es verdad que las apariencias nunca son tan solo apariencias, pues al final tendrán que ser apariencias de algo; pero, si su orgullo se limitase sólo a ciertas actitudes externas, menos mal. Sin embargo, el orgullo, es un defecto del alma, invadiendo lo más íntimo de la persona humana; es el vicio de la inteligencia, así como la humildad es su virtud. Pues bien, como la inteligencia es la parte más noble del ser humano, su virtud es la mayor de todas las virtudes y su vicio es el peor de todos los vicios. (....)

2. El orgullo no encuentra hospedaje en una persona de inteligencia equilibrada: ésta se rinde a la constatación de la verdad, que acabó con cualquier presunción. La realidad de nuestras propias limitaciones es el más eficaz de los convites a la humildad. Es de los labios de los científicos y filósofos, esto es, de las personas realmente sabias que se recogen las más sorprendentes manifestaciones condenando cualquier tipo de orgullo. Una cultura que despertase el orgullo no sería una cultura con C mayúscula –que se coloca ante la realidad con la intención de comprenderla–, pues sería una cultura que presta culto a su propio Ego.

3. El orgulloso no se preocupa de conocer la verdad, sino apenas en ocupar una posición en la que pueda ser el centro la norma; libre de cualquier subordinado, pretende que todo esté sujeto a sí mismo.

4. La afirmación de que el orgullo es el padre de todos los vicios no es un lugar común, repetido por el uso, sino una verdad que justifica esa afirmación.

5. El orgulloso posee todos los vicios.

Es egoísta. Coloca su persona en el centro de todo, sirviéndose de una inteligencia incensada por el orgullo para justificar este egoísmo suyo.

Es injustoDe hecho, justicia significa respetar los derechos de los demás, mientras que el orgulloso sólo reconoce un derecho: el suyo, que no le impone ninguna especie de obligación, pues él ignora la correlatividad de los términos y la dialéctica de las relaciones en la vida en sociedad.

Es ingrato. Sólo el recuerdo de cualquier dependencia, próxima o remota, ya lo hace sufrir y se libera de ella rechazándola; mientras que la gratitud envuelve el reconocimiento de que una mano extraña nos ayudó a ser lo que somos. Él es fruto sólo de sí mismo, pues el orgullo no le permite compartir con otros sus merecimientos. Él no tiene religión. Quién no admite ninguna dependencia de Dios, ¿cómo podría tolerar que su alma se vuelva agradecida al Creador? El sentimiento religioso se basa en el reconocimiento de que fuimos creados y de que existe un Dios que cuida de todo; sin embargo, el orgulloso, no precisó que lo ayudasen a nacer y tampoco precisa que lo ayuden a vivir: ¡su orgullo cuidará de todo!

Es inmoralEs incapaz de admitir vínculos morales para su comportamiento quien se juzga superior a las leyes. Sus actos no precisan respetar moral alguna, mas imponen a otros normas morales.

Es fanfarrón. Está siempre hablando de sí, atribuyéndose elogios por hazañas jamás realizadas; expone como proezas actos que solamente su exagerada jactancia considera como tales. Es prepotente, arrogante, insolente y violento.


Y yo podría señalar, no para demostrar que el orgullo es de hecho el padre de todos los vicios, sino por que el orgulloso realmente los posee todos, incluso el de presentarse con actitudes humildes y modestas.

6. Y cuando el orgulloso habla de los otros, lo hace con desprecio y con sentimientos de compasión. Está claro que conversar contigo sobre ti y sobre los otros ya sería un acto excepcional; habitualmente evita la compañía de los demás, incapaces de comprenderlo, recogiéndose a meditar sobre su incomprendida grandeza.

7. Solamente él es capaz de entender su Ego y de dialogar con su orgullo; los otros son míseros mortales que merecen el desprecio o si él hasta quisiera ser benévolo, su compasión. Ya que lo quiere así, déjenlo solito; no lo perturben en la meditación sobre sus merecimientos. De eso se encargará la amarga soledad, que lo punirá por su orgullo. Cuando tuviere necesidad de los otros, no los encontrará. Es el castigo que se merece. Sólo que, entonces, nos acusará a todos de ser orgullosos. Es muy cierto que los defectos de los demás son los nuestros vistos en los otros.

Pero, ¿será que esta meticulosa excavación hecha en el alma vivida del orgulloso estará realmente exenta de un secreto deseo de descubrir en él algo que existe dentro de nosotros mismos?

Está claro que el orgulloso hace mal en acusar a los otros de orgullo; pero, ¿quién de nosotros estará totalmente inmune de un vicio que nació junto con el ser humano y que tal vez lo verá morir? Que no seamos totalmente víctimas de un vicio no significa que estemos totalmente exentos de él. Existen dos cosas irreales: un ser humano que sólo tenga vicios y, por otro lado, un ser humano que sólo tenga virtudes.”

En el Diccionario de Psicología y Psicoanálisis, de Álvaro Cabral (Editora Expresión y Cultura, s.d., p. 272), encontramos esta síntesis para el términoOrgullo Neurótico: “Concepto central del sistema de orgullo definido por Karen HORNEY (cf. Nuestros Conflictos Interiores y Neurosis, yDesenvolvimiento Humano) El sistema consiste en la totalidad de atributos neuróticamente evaluados y odiados del yo. La evaluación puede incidir sobre atributos inexistentes o cuando existentes, extremadamente exagerados. Por otra parte, los atributos odiados son generalmente reales y la exageración que los envuelve es una consecuencia de la exageración del mismo sentimiento de odio. Y el orgullo neurótico es el reflejo de una exagerada e irracional evaluación de las supuestas características personales.”

Emmanuel, en el Capítulo 101 –“La cortina del yo”–, de Fuente Viva,recibido por el médium Francisco Cândido Xavier (Rio, FEB, con prefacio datado en Pedro Leopoldo, 11 de febrero de 1956, pp. 231-233), estudiando a Pablo en Filipenses, 2:21– “Porque todos buscan lo que es suyo y no lo que es de Jesucristo.”–, entre otras consideraciones, nos ilustra:

“Por detrás de la cortina del “yo”, conservamos lamentable ceguera frente a la vida. (...).

La antigua leyenda de Narciso permanece viva, en nuestros mínimos gestos, en mayor o menor porción.

En todo y en todas partes, nos apasionamos por nuestra propia imagen.

En los seres queridos, habitualmente nos amamos a nosotros mismos, porque, si demuestran puntos de vista diferentes de los nuestros, aun cuando sean superiores a los principios que abrazamos, instintivamente disminuimos el cariño que les consagrábamos.

En las obras del bien a las que nos dedicamos, estimamos, por encima de todo, los métodos y procesos que se exteriorizan de nuestro modo de ser y de entender, porque si el trabajo evoluciona o se perfecciona, reflejando el pensamiento de otras personalidades por encima de la nuestra, operamos, casi sin percibirlo, una disminución de nuestro interés con los trabajos iniciados.

Aceptamos la colaboración ajena, pero sentimos dificultades para ofrecer el concurso que nos compete.

Si no hallamos en una posición superior, donamos con alegría una fortuna al hermano necesitado que sigue con nosotros en condición de subalterno, a fin de contemplar con voluptuosidad nuestras cualidades nobles en el reconocimiento de largo curso al que se siente constreñido, pero rara vez concedemos una sonrisa de buena voluntad al compañero más rico o más fuerte, puesto por los Designios Divinos a nuestro frente.

En todos los pasos de la lucha humana, encontramos la virtud rodeada de vicios y el conocimiento dignificante casi sofocado por los espinos de la ignorancia, porque, infelizmente, cada uno de nosotros, de modo general, vive buscando su propio ‘yo’.

Entretanto, gracias a la Bondad de Dios, el sufrimiento y la muerte nos sorprenden, en la experiencia del cuerpo y más allá de ella, arrebatándonos a los vastos continentes de la meditación y de la humildad, donde aprenderemos, poco a poco, a buscar lo que pertenece a Jesucristo, en favor de nuestra verdadera felicidad, dentro de la gloria de vivir.”

Que el Divino Maestro continúe bendiciéndonos y podamos, con denuedo, esforzarnos en el sentido de tener conciencia de nuestro propio orgullo, para que, poco a poco, vayamos a ingresar, aun tropezando, en la senda que más temprano o más tarde será frecuentada un día por todos nosotros, ya que el Espíritu progresa siempre y nunca retrograde –¡la de la Humildad!


Por Elias Barbosa
Reproducido de Anuario Espírita



Recuerda muchas de las cosas que pediste a Dios en el pasado, e imagina cuanto bien te hizo la Divina Providencia cuando dejó tu petición silenciada. El no de Dios hoy y siempre es nuestro mayor bien de mañana..
(Libro de Respuestas, Emmanuel, psicografia de Francisco Candido Xavier, CEU)


( Ver blog  inquietudesespiritas.blogspot.com )