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miércoles, 5 de septiembre de 2012

“Los Médiums a prueba de la ciencia”.

Kardec en la Codificación Espírita



        Investigación sobre la comunicación con el “Más Allá”.



Julie Beischel es co-fundadora y directora de investigaciones del Instituto Windbridge. Diplomada en farmacología y en toxicología de la Universidad de Arizona, se dedica desde hace varios años a los estudios de la supervivencia de la conciencia. Sus investigaciones se centran en el estudio de las comunicaciones entre  médiums y difuntos, según dos ejes diferentes. Un eje de investigación está centrado en la obtención de pruebas:

  ¿Los médiums obtienen informaciones contrastadas, una vez eliminados todos los medios convencionales de obtención de información? 

   Su otro eje de investigación trata sobre el análisis del proceso de obtención de estas informaciones por los médiums. 

  ¿A qué nivel están las más ambiciosas investigaciones científicas conducidas hoy por hoy sobre la mediumnidad ? Cuando la ciencia se inclina seriamente sobre la posibilidad de una vida después de la muerte.
   ¿Cuáles son los principales puntos sobre los cuales usted centra su atención durante una experiencia sobre la mediumnidad ?
Tenemos que controlar ciertos elementos. Los primeros son el fraude y la impostura. Una persona que no es médium puede hacer, por ejemplo investigaciones en internet y así podrá darnos informaciones exactas. El otro punto a tener en cuenta es la lectura en frío (una herramienta psicológica con la cual el médium se sirve de actitudes y de reacciones de la persona sentada frente a frente para fabricar informaciones que parecerán exactas durante la sesión un médium que sea un buen psicólogo o sociólogo puede elaborar una lectura correcta y completa simplemente observando sus reacciones a lo que dice; suprimiendo toda interacción entre el médium y el sujeto objetivo, (la persona que se presta a la experiencia y que tiene un allegado fallecido), eliminamos así esta posibilidad. Nuestra investigación va igualmente frenar la eventual transmisión de señales sutiles o inconscientes entre el experimentador y el médium: si la persona que conduce la investigación no tiene ninguna información sobre el difunto no podrá revelar nada al médium. Para acabar, puede ocurrir que los médiums hagan declaraciones tan generales que se podrían aplicar a cualquiera. Nuestro protocolo requiere que el médium responda a cuestiones específicas sobre la apariencia física de la persona fallecida, su personalidad, sus hobbies o sus actividades y las circunstancias de su muerte.

¿Podría usted describirnos, con precisión, cómo se desarrolla una de sus experiencias? 
Cada médium hace la lectura (una sesión de trabajo) sobre dos personas fallecidas  de las cuales damos únicamente los nombres. Durante la lectura se les hace preguntas sobre cada persona fallecida, eso transcurre por teléfono y el experimentador no está al corriente de nada. Ambas lecturas son luego transcritas y formateadas. Eliminamos cualquier referencia a un nombre de estos documentos, que damos luego a leer a las personas cuyo ser querido es uno de los dos fallecidos, sin que ellas sepan cual de las dos lecturas les corresponde. Evalúan la coherencia de cada lectura con el difunto y dan una nota. Comparamos luego la nota que han dado a ambas lecturas.

Sólo dan ustedes a los médiums el nombre de una persona fallecida y encuentran sin embargo informaciones precisas sobre ésta persona ¿Cómo puede explicarse esto?

Con estos protocolos hemos eliminado todas las explicaciones convencionales porque la información no ha podido llegarles por un medio “normal”. Eso nos deja dos explicaciones posibles: la supervivencia de la conciencia - El difunto sigue existiendo bajo otra forma después de la muerte física y el médium comunica de verdad con él; la otra explicación implica el uso de la telepatía, de la clarividencia o de la precognición – el médium capta la información concerniente a la persona fallecida, del sujeto objetivo, cualquiera que sea el lugar donde este o del futuro. En este caso, la hipótesis que prevalece es que utiliza un don psíquico cualquiera para obtener estos datos y que no comunica con una verdadera entidad fallecida.

¿Cómo distinguir, científicamente, don psíquico o mediumnidad?
Las lecturas psíquicas forman parte de la práctica de numerosos médiums. Si se les pregunta les dirán que ellos mismos consiguen distinguir entre telepatía y la comunicación con una persona fallecida, lo experimentado ligado a cada situación es diferente. Examinamos esto de manera controlada y rigurosa pero sólo hemos tratado el tema superficialmente hasta hoy y nuestro trabajo está lejos de estar acabado. Sus experiencias son muy diferentes. Hay similitudes entre comunicación y telepatía, porque a pesar de todo, en ambos casos se trata de la recepción anormal de información, pero el meollo de la cuestión radica en la experiencia del propio médium. Esta es la razón por la que llevamos a cabo dos tipos de investigación en Windbrige Institute: la investigación focalizada sobre las pruebas y la investigación focalizada sobre los procedimientos, basándonos en la experiencia del médium.

Me he dado cuenta que a veces algunos médium se equivocan creyendo comunicar con el más allá, pero en realidad su capacidad psíquica les da la información. ¿Cómo juzgar la explicación del médium cuando se le pregunta sobre su experiencia?
Sí, es cierto que los médium pueden tener una motivación inconsciente de creer que se comunican con una persona que murió aunque se trata sólo de simple telepatía. Tendremos más detalles sobre este tema en el futuro. Pero quiero hacer hincapié en que muchos médiums tienen una experiencia mediúmnica desde muy jóvenes, y a esta edad, ninguna motivación psicológica los incita a adherirse a una o a otra hipótesis, en cambio, para los que tienen intención de ganarse la vida con este don, la motivación psicológica puede efectivamente desempeñar un papel en el hecho de creer que se trata de comunicación con una persona fallecida en vez de una forma de telepatía. Pero entonces la naturaleza de las experiencias vividas siendo muy jóvenes nos indican que la motivación no tiene nada que ver.

¿Es posible que cuando un médium tiene un don psíquico o la capacidad de ver personas fallecidas desarrolla un marco interpretativo y elabora explicaciones que le conducen a creer que habla con una persona fallecida mientras que la información proviene de su visión psíquica, sin saberlo él mismo, siendo el proceso inconsciente de alguna manera?
Lo único que puedo responder a esto es que un médium tiene la experiencia de recibir información psíquica de personas vivas y que siente las cosas de otra manera cuando las obtiene de un fallecido. Cuando le pedimos describir las sensaciones relacionadas con sus lecturas, uno de nuestros médium respondió que la lectura psíquica se parecía a la lectura de un libro, mientras que la lectura mediúmnica se parecía más bien a una obra de teatro. Por consiguiente es muy diferente. Nuestros proyectos de investigación se encuentran en este nivel en estos momentos.

Escuchándola, me parece obvio que algo está pasando y estoy sorprendido que esto no haya sido ampliamente difundido.
Estoy tan sorprendida como usted,  aunque no siempre podemos distinguir entre la telepatía y la supervivencia de la conciencia, al menos es una prueba de la existencia de la telepatía, cuando se le añade la experiencia de los médiums se parece a la comunicación con los muertos.

¿Cuál es su opinión personal sobre esto?
Yo soy una científica, no tengo ninguna opinión personal. A menudo nos preguntan ¿En qué cree usted? “Soy una científica, no tengo ninguna creencia, creeré en lo que demuestren los datos.

¿Y qué hay de su madre?
No me gusta hablar de mis experiencias personales a lo que a ella se refiere.

Sin embargo, usted parece tranquila, ¿Significa esto que ha pasado algo?


¿Podría explicar la necesidad de realizar estas experiencias “a ciegas”? ¿Por qué el experimentador no debe conocer la historia de la persona fallecida? En la misma línea ¿eso cambiaría si la persona que ha perdido un ser cercano estuviera presente durante el experimento?
La presencia del sujeto objetivo durante la lectura puede tergiversar su análisis a causa de lo que se llama la subjetividad del evaluador. Se trata de una cuestión de psicología: si sabe a lo que se refiere su lectura, tenderá a exagerar o subestimar lo dicho por el médium según su propia creencia en el espiritismo y su personalidad. Por lo tanto al asegurarnos que el sujeto objetivo no escucha la lectura y dándole 2 lecturas a evaluar sin indicarle la que le concierne, restablecemos el equilibrio y eliminamos la posibilidad de subjetividad del evaluador. Si demuestra severidad y rigor para una de las lecturas hará lo mismo con la otra. Si le da al médium el beneficio de la duda y anota algo como correcto mientras no lo es del todo, será también el mismo caso para la otra lectura, lo que compensa su subjetividad. Al analizar los datos no aplicamos ningún supuesto del tipo “si el médium es correcto hasta aquí, es que es un buen médium”. Nos limitamos a comparar las notas que el sujeto objetivo ha dado a las dos lecturas y analizamos las diferencias. Impidiendo que la persona escuche la lectura evitamos cualquier subjetividad en la puntuación. Por otra parte, si el experimentador mismo no tiene información no podrá dar pistas al médium en caso de dificultad. Sin información, la persona no puede guiar al médium, intencionadamente o no. Es por eso que hacemos nuestras lecturas por teléfono, eso se realiza entre el médium y yo solamente, y ni siquiera estamos en la misma ciudad, a menudo ni siquiera en el mismo país. Todo lo que tenemos el médium y yo es un nombre. No existe riesgo de que yo emita señales ya que yo no tengo ninguna información de la persona fallecida.

¿Por qué es tan importante comunicar el nombre del fallecido?
Numerosas teorías espirituales o metafísicas abordan el asunto. Cuando el sujeto objetivo nos da el nombre del familiar fallecido, autoriza al médium a hacer una lectura sin él, sin que esté presente y eso ayuda al médium a concentrarse – se puede aferrar a algo. Pero usted me dirá, si le damos el nombre de Juan, como sabrá si habla del Juan correcto. Bueno, nosotros decimos que es Juan quien debe encontrar al buen médium y no el médium encontrar al Juan correcto.

¿No sería más eficaz dar una foto de la persona fallecida?
Sí, pero puede entonces producirse ciertas cosas. Lo que el médium podrá deducir de la foto, la edad de la persona, su origen étnico, - no podrá tomarse en cuenta ya que cualquiera podría hacerlo. Además, hemos descubierto que la información pasa mejor si la parte izquierda del cerebro del médium no es solicitada. El proceso mediúmico parece residir en el hemisferio derecho del cerebro; si damos una foto al médium, la parte izquierda de su cerebro buscará instintivamente deducciones y su implicación comprometerá el experimento. Si usted va a ver a un médium, éste obtendrá un mejor resultado al teléfono, porque su cerebro no intentará sacar información de lo que ve de usted si se encuentra en la misma habitación. Podrá así bloquear esa parte del cerebro y simplemente recibirá la información que le llega por el teléfono.

¿Qué consejo le daría a alguien que desea consultar a un médium? ¿Darle un nombre y nada más?
Cuando hablamos con la gente sobre la mejor manera de obtener la mayor información de una lectura mediúmnica, le decimos de dar toda la información que ellos le pidan porque cada uno tiene su forma de proceder. Algunos médiums no querrán el nombre y otros, además del nombre, querrán el lazo de unión. Por consiguiente, nosotros recomendamos dar la información solicitada, pero habrá que distinguir, en lo que contará, el fruto de la lógica y el resto. Si la persona que comparece ante un médium es joven y le dice que la persona que perdió era su hermano, el médium ya deducirá que la causa de la muerte no era la vejez. La gente tiene que tomar en consideración el alcance de las deducciones lógicas con el fin de limitar las informaciones que puedan ser obtenidas por esa vía. Lo mejor es dar el menor número de datos posibles a los médiums. Si quieren respuestas, contestar “si” o “no” es perfectamente apropiado y “no sé” es totalmente aceptable. Le aconsejo hacer su propia experiencia controlada.

¿Cuáles son los objetivos de vuestras experiencias científicas sobre la mediumnidad?
Estos estudios centrados sobre las pruebas, buscan verificar si un médium puede dar informaciones precisas y justas, el objetivo es eliminar todas las explicaciones convencionales sobre el origen de esta información. Constatamos que los médiums reciben informaciones de manera inexplicable. Por ejemplo, cuando estaba en la Universidad, hicimos un estudio sobre lecturas telefónicas con 16 personas. Dimos 2 lecturas a los sujetos objetivos y debían darles una nota de 0 a 6. Éstos ignoraban cual era la suya. Sin embargo, la nota que daban a su propia lectura era estadísticamente más alta que las de otros. Nosotros llamamos a eso lecturas controladas.

¿Cuáles son los objetivos científicos de los estudios que han hecho?
El primer paso  de cualquier método científico es la observación . Ésta nos muestra que hay personas que pretenden poder comunicar con los muertos. Si dan informaciones ¿éstas son exactas? Llegado el caso ¿Cómo explicar que dan datos contrastados? Por lo tanto, nosotros examinamos todas las explicaciones convencionales, que permitirían decir que la mediumnidad no existe, que se trata de esto o de aquello. Verificamos todas estas posibilidades. La primera es el fraude o el engaño: el médium había acumulado previamente datos sobre el sujeto objetivo o sobre la persona fallecida vía internet o con un detective privado. Nuestro protocolo elimina esta posibilidad ya que el médium sólo tiene el nombre de la persona fallecida.
Otra explicación normal es la lectura en frío, cuando el médium utiliza las indicaciones visuales o auditivas que percibe del sujeto objetivo con el fin de fabricar una lectura que le interese – Puede así dirigir la dirección que toma la lectura. Evitamos este supuesto ya que sujeto objetivo y el médium no están juntos durante la lectura. El médium no recibe ningún comentario – la única persona con quien interactúa es el experimentador y este último no dispone de información ninguna. Lo que nos lleva a otra eventualidad: sería el experimentador quien proporcionaría datos al médium. En nuestro protocolo, el experimentador es “ciego”, no sabe nada del objetivo, y por tanto esto no puede suceder. Otra crítica referente a la falta de exactitud de las lecturas de los médiums es que la información es tan general que se puede aplicar a todo el mundo. Esto no ocurre si pedimos al médium datos específicos. Hacemos al médium cuatro preguntas específicas sobre la persona fallecida: descripción física, personalidad, pasatiempos o actividades y causa de la muerte. Este tipo de información no puede aplicarse a todo el mundo. Nuestro protocolo tiene también en cuenta la eventual subjetividad del sujeto objetivo, otra explicación normal a eliminar. Comparando la nota que el sujeto objetivo da a su propia lectura con la que le da a otra lectura, restablecemos su objetividad desde el principio hasta el final de la experiencia. Lo que constatamos es que la gente da una nota más elevada a su lectura que a las de los demás sin saber que es la suya.

¿Y qué significa esto? 
Que ciertos médiums son capaces de recibir y dar informaciones correctas y precisas por medios que llamamos anormales, sin ninguna indicación ni conocimiento previo.

¿Cuál es la conclusión científica de su estudio sobre la mediumnidad?
Podemos concluir que la recepción de información anormal es un hecho pero no podemos determinar de dónde proviene. Los datos apoyan la idea de la supervivencia de la conciencia, de una vida después de la muerte. Un aspecto de nuestra personalidad o de nuestra identidad continúa existiendo después de la muerte física bajo una forma capaz de comunicar con un médium. Los datos también apoyan otras hipótesis, sin relación con la supervivencia de la conciencia: la clarividencia, la telepatía o la precognición permitirían a los médiums obtener información sin haber contactado con los muertos.

Es ya increíble, Ustedes están trabajando sobre la diferencia entre el don psíquico y la mediumnidad. ¿Cómo proceden?
Nuestra investigación es doble. Nos centramos sobre las pruebas y reproducimos un estudio basado en la recepción anormal de información. Exponemos lo que ya publicamos para demostrar que no era ningún golpe de suerte o casualidad. La 2ª parte de nuestra investigación se refiere a los procedimientos empleados por los médiums: analizamos las experiencias de los médiums durante las lecturas mediúmnicas. La información obtenida durante una lectura mediúmnica es muy diferente de aquella obtenida por una lectura psíquica y sobre esto trabajamos actualmente: el examen de las experiencias de los médiums durante los 2 tipos de lectura.

¿Cómo comprueba esto?
Publicamos los resultados cualitativos y cuantitativos de investigaciones. Durante la investigación cualitativa, les pedimos simplemente una descripción detallada de sus experiencias psíquicas y mediúmnicas . Analizamos la fenomenología observando los elementos individualmente, las similitudes entre lo que dicen los diversos médiums sobre sus experiencias y la lista de experiencias comunes a cada uno, primero por la lectura psíquica y después por la mediúmnica. Durante la investigación cuantitativa de sus experiencias, los médiums rellenan un cuestionario que se llama “Inventario de la Fenomenología de la Conciencia” en el cual son contabilizados 26 dimensiones o estados de conciencia diferentes. Comparamos entonces el estado de conciencia de los médiums durante la lectura mediúmnica. Hacen una lectura mediúmnica y después completan un cuestionario y para acabar, mientras que no están en contacto con ninguna persona fallecida y en circunstancias controladas, completan el cuestionario de nuevo, y después comparamos las dos cifras.

¿Este estudio está en curso? 
Sí, pero los resultados aún no han sido publicados.

¿Cuáles son sus conclusiones científicas para el conjunto de este estudio?
Históricamente, diferenciar supervivencia de la conciencia y don psíquico ha sido siempre difícil. Pero ahora que hemos empezado a trabajar sobre la experiencia de los médiums, tendemos a pensar que la supervivencia de la conciencia es la explicación más respaldada por los datos.

Habla con mucha tranquilidad, pero es una información sorprendente.
Sí, lo sé, pero es lo que hago todos los días y a mí ya no me sorprende. Después de 100 años de investigación sobre la mediumnidad comenzamos a inclinarnos en esta dirección al observar la experiencia de los médiums; lo que no podíamos hacer antes ya que numerosos médiums eran “channels” (entraban en trance durante la lectura) y por lo tanto no podían hablar de su experiencia de recepción. Los médiums modernos son totalmente conscientes durante sus lecturas. Es una información que no podía ser estudiada antes de hoy.

    ¿Me está diciendo que la ciencia está a punto de demostrar que hay vida después de la muerte? 
No, no me mencione sobre este aspecto, no podría decir esto. Pero opino que los datos comienzan a acumularse y que es la dirección que estamos tomando. Este es el único organismo de investigación del mundo cuyo principal tema de estudio es la supervivencia de la conciencia. No hay ningún fenómeno que afecte a tanta gente. Moriremos todos algún día ¿Qué pasará entonces? El hecho de que no haya más apoyo para esta investigación y que sean tan pocos los científicos que se interesen en ello es bastante sorprendente.

¿Tiene usted miedo de morir?
Creo que tengo miedo al proceso de la muerte, pero no de la muerte como estado ¿Comprende usted lo que quiero decir? Woody Allen dijo una vez “no tengo miedo de morir, es solo que no quiero estar allí cuando suceda”. Estas palabras hacen eco en mí. Recientemente participé en la conferencia de la Asociación Internacional de estudios sobre la experiencia de muerte inminente (IANDS). Pude hablar con gente que habían tenido verdaderas experiencias de muerte inminente. Nunca me había encontrado en una sala llena de personas tan seguras de sí mismas… No creían, sabían que existe vida después de la muerte. Estas personas estaban tranquilas y felices porque no tenían miedo, ninguna duda : conocían el final de la historia. Fue una experiencia muy interesante.

¿Su investigación sobre la mediumnidad concuerda con lo que cuentan las personas que han vivido experiencias de muerte inminente?
Sí, creo que la investigación sobre la mediumnidad encaja perfectamente con la investigación sobre las experiencias cercanas a la muerte o la investigación sobre la reencarnación de niños que recuerdan sus vidas pasadas. Hay que profundizar ¿Cómo un médium puede hablar con una persona fallecida si ella se ha reencarnado? Nosotros, no hemos analizado todavía la cuestión. ¿Un médium puede ponerse en contacto con una entidad que dice haberse reencarnado? Varias teorías metafísicas abordan este asunto. Por ejemplo, poseeríamos un tipo de alma superior y sólo una parte de esta alma se reencarnaría.

¿Cómo se explica que se invierta tanto dinero en financiar investigaciones insignificantes y que para esto no se financien correctamente?
En Estados Unidos el gobierno no da ninguna ayuda sobre temas que se aproximen, aunque sea poco, a lo que hacemos. Contamos más bien con la ayuda de la gente que se interesa en estas cosas para sostener un estudio independiente sobre la investigación de experiencias extraordinarias. Otra rama de la investigación que hacemos en Windbridge Instituto es la investigación aplicada. ¿Cómo esta investigación puede mejorar la condición humana? En este momento centramos nuestra atención en el duelo – en un estudio piloto sobre esto, las personas en duelo decían sentirse muchísimo mejor después de una lectura mediúmnica. Incluso las personas que habían hecho un trabajo con profesionales de salud mental reconocían que les era más beneficiosa una lectura mediúmnica. Numerosos escritos establecen que ninguna terapia cura mejor el duelo que el paso del tiempo. Encontrar un tratamiento eficaz para tal dolor es una necesidad real. Las lecturas mediúmnicas responden muy bien a esta necesidad y nos dirigimos hacia un futuro donde profesionales de salud mental y médiums podrán trabajar mano a mano con el fin de proporcionar la mejor atención psicológica frente al duelo.

    La pregunta que suelen plantear los profesionales de salud mental, es que el sufrimiento asociado al proceso de duelo es tal que  incita a distorsionar la verdad para escuchar lo que quieren escuchar e inventar…¿Qué puede contestar a esto? 
El concepto de enlaces persistentes han generado muchos escritos. Para salir adelante después de la muerte de un ser querido, usted debe redefinir su relación con él, no necesariamente para poner fin a la relación, sino para cambiarla : él no está, la relación se transforma. Una lectura mediúmnica permite redefinir esta relación porque la persona puede seguir comunicándose a través de un médium o directamente con usted. (Varios médium dejan constancia de signos y símbolos que se les envía del más allá). Una lectura mediúmnica ayuda a redefinir la relación, que es una parte integrante de la curación del duelo. A principios de este año,impartí numerosas conferencias en diversas instituciones de cuidados paliativos y los acompañantes fueron muy receptivos a mi discurso, hecho que ocurre mucho más de lo que pensamos. Algunos médiums me dijeron que habían estrechado lazos con profesionales de salud mental o acompañantes – Posteriormente fueron más dispuestos a enviar a sus pacientes a estos médiums porque les conocían. Gracias al proceso de certificación de Windbridge Institute, ciertos acompañantes están más cómodos con los médiums cuya capacidad fue probada. Esperamos añadir pronto en nuestra página web, por ejemplo, los profesionales de salud mental, abiertos a esta idea. – usted podrá así consultar a alguien que no le aconsejará evitar ir a un médium. En el sondeo sobre el duelo que efectuamos, cierto número de personas interrogadas precisaron que tanto los profesionales de salud mental como los médiums les habían ayudado. Alguien incluso dijo que el profesional de salud mental se dirigía a su cabeza y el médium a su corazón, era un tipo de tratamiento holístico. Nos gustaría mucho poder facilitar este tipo de trabajo a dúo en el futuro.

Algunos estudios, los suyos incluidos, han demostrado que la mediumnidad puede hacer realmente lo que pretende durante los experimentos controlados. Por un lado cuando la gente pierde un ser querido, se encuentra debilitada. No conozco el porcentaje exacto pero muchos de los llamados médiums, son sólo eso: supuestos médiums, charlatanes. Si yo voy solo a ver un médium, a qué tengo que prestar atención?
Dar la menor información posible. Cuando usted tome la cita, no de su apellido, dele cuanta menos información mejor, de esta forma usted se dará cuenta si el médium elegido intenta leer en usted para encontrar la información o si da datos tan generales que podrían aplicarse a cualquiera. Piense en las deducciones lógicas que el médium puede lograr simplemente mirándole o escuchándole y memoricelas para no quedar impresionados si se las proporciona . Yo recomendaría a la gente recordar que el duelo modifica nuestra percepción de la realidad en todos los niveles. Nuestra necesidad es tan fuerte que tenemos tendencia a pensar que hay comunicación incluso si el médium no es auténtico. Protégese psicológicamente, utilice esta experiencia de manera constructiva, ella le puede ayudar a salir adelante. De acuerdo, el médium dijo tal o tal cosa que puede o no venir de la persona fallecida pero ahora voy a volver a casa para hablar con mi familia y si es necesario daré esta información a un acompañante de mentalidad abierta. El hecho de que cualquiera pueda proclamarse médium y pueda cobrar el dinero a la gente es una verdadera preocupación. En los EEUU proponemos una lista de médiums probados bajo condiciones controladas a fin de evitar que la gente consulte a charlatanes. Otro organismo estadounidense, no científico, tiene su propio sistema de detección y  propone igualmente una lista de médiums a consultar en caso de necesidad. No hay que olvidar que incluso los mejores médiums pueden cometer errores, la ciencia no lo puede explicar aún pero es así. En algunos casos, el sujeto objetivo anota una información como falsa sobre la persona fallecida aunque el médium está seguro de su veracidad. Es una información psíquica vagabunda que el médium habría de no se sabe dónde? Hay que recordar que todo lo que dice un médium – incluso si es un excelente médium y sus capacidades fueron verificadas –  no necesariamente tiene que ser verdad. Sus actos no deben depender de lo que le cuente un médium. Utilice esta información para ayudarle en su duelo, haga su propia experiencia, trabaje con un acompañante…Adopte una terapia holística para pasar este periodo de duelo.

La 1ª vez que conocí a un médium, y luego durante varias experiencias que tuve, nadie pudo darme el nombre de mi hermano. Todos ellos describieron el accidente en el que murió, su personalidad, apariencia física, su mentalidad… detalles increíbles, pero nunca su nombre ¿Cómo explica usted esto?
Los nombres y las fechas son un problema para muchos médiums. Creo que esto es debido a que esta información depende del lado izquierdo del cerebro. Un nombre es una etiqueta y los números y las etiquetas son tratados por el hemisferio izquierdo del cerebro. Nosotros creemos que la mediunmidad es un proceso que tiene lugar  principalmente en la parte derecha del cerebro. Los elementos normalmente filtrados por nuestra parte izquierda del cerebro son, por lo tanto, mucho más difíciles de percibir y de interpretar. Uno de nuestros médiums dijo que leía mucho, sobre arquitectura por ejemplo, a fin de poder encontrar palabras asociadas a lo que los espíritus le muestran, si la persona fallecida le muestra cierto estilo de casa, podrá decir al experimentador: “Es una casa victoriana”. Una teoría pretende que las personas fallecidas utilizan los conocimientos del médium – lo que le es familiar- para comunicar. Esta médium piensa efectivamente que cuanto más sepa, más podrá reconocer lo que le enseña y más podrá demostrar su efectividad en la trasmisión de información. Hicimos un estudio donde se planteaban a los a los médiums un cierto número de preguntas relativas a la vida del espíritu cuando era persona. Al fin del día, les habíamos hecho también una treintena de preguntas sobre las experiencias de la persona fallecida en el más allá. Descubrimos que  todo lo que contaban a los médiums del más allá estaba muy influenciado por su propia visión del mundo. Cuando le preguntábamos “¿de qué color son los cabellos de la persona?” los médiums se paraban a mirar y escuchar; pero cuando les preguntábamos: “¿a qué se parece el más allá?” No hacían ninguna pausa y respondían enseguida. Los médiums tienen su propia creencia sobre el más allá, y no pueden ser totalmente objetivos. Ellos no tienen ninguna noción preconcebida del color de los cabellos de alguien y pueden, por lo tanto, limitarse a recibir una información de este tipo, pero su visión del mundo establecido sobre el más allá afecta su capacidad para recibir lo que dice una persona fallecida. Nosotros nos interesamos actualmente en los medios de comunicación con los fallecidos que no necesitan la ayuda de médium ; la tecnología nos permitiría comunicarnos directamente con ellos, sin filtro, y obtener así informaciones objetivas sobre el más allá.

¿En qué más desearía involucrarse  personalmente hoy en día?
Vengo de un ambiente médico, creo que podría ser el tratamiento del duelo, con los métodos alternativos de curación. Mi especialización es la farmacología pero estoy totalmente convencida que todo no se puede resolver con medicamentos y que no deben ser lo primero a los que recurrir. Prescribimos demasiados medicamentos en este país,  para dormir y para la depresión. Pienso que hay otras formas de proceder. Si esta investigación puede ayudar a la gente a comprender que somos algo más que un cuerpo físico, que también tenemos una mente que tenemos que cuidar, esto haría mucho bien a la humanidad. Los efectos secundarios de este conocimiento  podrían cambiar la forma con la que la gente se relaciona. Las repercusiones serían entonces considerables.

   Parece que tuvo una respuesta con su madre…lo que le permitió seguir adelante.
Antes, no sabía lo que era un médium. Mi madre murió antes de que John Edward, fuese popular aquí ; este médium tenía un programa de televisión llamado “La travesía”. Lo vi y parecía de verdad…La gente parecía realmente sorprendida por lo que él decía. Sabiendo que no me podía fiar de una emisión de televisión – toda la gente podrían haber estado fingiendo – quise profundizar en esto por mí misma. Había leído un libro titulado “ los charlatanes al desnudo “ sobre como los médiums les pueden engañar. Por eso conocía de la existencia de lecturas frías. Fui a consultar a una médium. Cuando abrió la puerta, le dije que tenía la misma falda que ella; en ese momento me arrepentí, pensé que había hablado demasiado, ahora la médium ya sabía demasiadas cosas de mí, sabía donde hacía las compras. Mi preocupación por el control era demasiado grande, exageré. Sin embargo, salí de allí convencida de lo que me había  dicho. Tenía bastantes pruebas en ese momento para pensar que había algo de verdad en todo esto y ella parecía hablar realmente con mi madre. Descubrí que a menudo los médiums no tenían este oficio por elección, sino por obligación de alguna manera. Algunos tienen un don y consiguen ayudar a las personas a superar su duelo. Viven este trabajo como una vocación y sienten la necesidad de aliviar el sufrimiento de los demás. Tengo la sensación que es mi deber defenderlos. La gente dice que son charlatanes, que es imposible, que son impostores…Pero no es el caso, son personas encantadoras que hacen lo que pueden. Una gran parte de mi motivación proviene de ahí, del hecho de poder decir, miren, esto es verdad, yo lo controlé todo para vosotros, no es lo que ustedes piensan ya que todas sus explicaciones fueron eliminadas por mis experiencias. Pero algunos escépticos están tan atrapados en su propia visión del mundo, como fanáticos religiosos encadenados a sus creencias. Ningún dato, por numerosos que sean les harán cambiar de idea. Odian a la persona que les podría demostrar lo contrario incluso antes de tener datos para juzgar.

La historia comienza después de la muerte de tu madre ¿puede contárnosla?
Antes del programa “La Travesía” yo ni siquiera sabía que lo era un médium – vengo de un ambiente muy tradicional – y no tenía una opinión sobre el tema. El médium que yo consulté después me demostró claramente la autenticidad de su don. La información que ella me dio durante la lectura me proporcionó todas las pruebas que necesitaba, este fenómeno es real, no todos son unos charlatanes. Después de esto, empecé con esta investigación porque nadie lo estaba haciendo y me parecía importante. Mucha gente me decía que no era más que fraudes y lecturas frías, pero cuando usted elimina todas estas posibilidades, el fenómeno sigue allí.

Todo está muy unido a una sensación de justicia ¿no?
Sí hay muchos médiums auténticos y con talento dan informaciones verdaderas en condiciones controladas, poseen una habilidad innata y quieren utilizar este don para ayudar a la gente. Cuando se les trata de impostores y de criminales, me parece muy injusto.




ESPÍRITU
David  Grossvater

Suponer que sólo el hombre tiene espíritu, es fallar en relación a todo lo que se mueve y vive, y creer que hay vidas y entes animados, por algo que no es espíritu, es algo inconcebible…
Si todo evoluciona, también lo hace el animal y nada pierde ni desmerece al hombre, el haber logrado atravesar toda esa inmensa escala de vida animal, hasta que por su propio y personal esfuerzo, haya logrado situarse en los peldaños  de  raciocinador…
Todo reencarna; todo es reforma en el Universo





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martes, 4 de septiembre de 2012

Mensaje de André Luiz



Palabras iniciales del libro "NUESTRO HOGAR"





  
  La vida no cesa. La vida es fuente eterna y la muerte el juego oscuro de las ilusiones.

   El gran río tiene su trayecto antes de llegar al mar inmenso.
   
   Copiándole la expresión, el alma recorre igualmente caminos variados y etapas diversas. También recibe afluentes de conocimientos, aquí y allí, se acrecienta en tamaño y se purifica en calidad, antes de encontrar el Océano Eterno de la Sabiduría.

   Cerrar los ojos carnales, constituye una operación demasiado simple.

    Permutar el ropaje físico, no decide el problema fundamental de la iluminación, de la misma manera que el cambio de vestido nada tiene que ver con las soluciones profundas del destino y del ser.

    ¡Oh, caminos de las almas, misteriosos caminos del corazón! ¡Es
necesario recorreros antes de intentar la suprema ecuación de la Vida Eterna! ¡Es indispensable vivir vuestro drama, conoceros detalle a detalle,en el largo proceso del perfeccionamiento espiritual!

    Sería extremadamente infantil la creencia de que el simple “bajar
el telón”, resolviese trascendentales cuestiones del Infinito.
Una existencia es un acto.
Un cuerpo — un vestido.
Un siglo — un día.
Un servicio — una experiencia.
Un triunfo — una adquisición.
Una muerte — un soplo renovador.

    ¿Cuántas existencias, cuántos cuerpos, cuántos siglos, cuántos
servicios, cuántos triunfos, cuántas muertes necesitamos aún?

¡Y el letrado de filosofía religiosa habla de deliberaciones finales y
de posiciones definitivas!

¡Ah! ¡Por todas partes, los cultos en doctrina y los analfabetos del
espíritu!

    Se hace necesario mucho esfuerzo del hombre para ingresar en la
academia del Evangelio del Cristo, ingreso que se verifica, casi siempre de extraña manera – él solo, en compañía del Maestro, efectuando el curso difícil, recibiendo lecciones sin cátedras visibles y oyendo vastas disertaciones sin palabras articuladas.

Muy larga, por tanto es nuestra jornada laboriosa.

Nuestro pobre esfuerzo quiere traducir, apenas, una idea de esa
verdad fundamental.

¡Muchas gracias, amigos míos, por vuestra atención!

   Nos manifestamos, junto a vosotros, en el anonimato que obedece
a la caridad fraternal. La existencia humana muestra gran mayoría de vasos frágiles que no pueden contener aún toda la verdad. 

   Además, no nos interesaría, por ahora, sino la experiencia profunda, con sus valores colectivos. No atormentaríamos a nadie con la idea de la eternidad.

Que los vasos se fortalezcan, en primer lugar. Suministraremos solamente algunas ligeras noticias, al espíritu necesitado de nuestros hermanos en la senda de realización espiritual, y que comprenden, con nosotros, que “el espíritu sopla donde quiere”.

    Y, ahora, amigos, que mi agradecimiento se calque en el papel,
recogiéndose en el gran silencio de la simpatía y de la gratitud. 

    Atracción y reconocimiento, amor y júbilo, viven en el alma. 

    Creed que guardaré semejantes valores conmigo, a vuestro respecto, en el santuario del corazón.

Que el Señor nos bendiga.

ANDRÉ LUIZ


"Si tienes la oportunidad de vivir en un palacio, ¡disfrútalo!
Si no la tienes, disfruta de una choza y la choza se convertirá en palacio.
Lo que establece la diferencia es el placer.
De modo que, aunque vivas bajo un árbol, disfrútalo.
No te pierdas ni el árbol ni las flores ni la libertad ni los pájaros ni el aire ni el sol.
Y si vives en un palacio, no lo dejes pasar: disfruta del mármol y las arañas.
No dejes de disfrutar allí donde te encuentres, pero no poseas nada.
Nada te pertenece.
Llegamos al mundo con las manos vacías y con las manos vacías nos vamos.
El mundo es un regalo, así que disfrútalo mientras puedas.
Pero recuerda que el universo siempre te da lo que necesitas".




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lunes, 3 de septiembre de 2012

La intuición






"Porque la profecía jamás fue producida por voluntad de hombre alguno, mas los hombres santos de Dios hablaron inspirados por el Espíritu Santo." - (II Pedro 1:21.)


Todos los hombres participan de los poderes de la intuición, en el divino tabernáculo de la conciencia, y todos pueden desenvolver sus posibilidades en ese sentido, en el dominio de elevación espiritual. No son fundamentalmente necesarias las grandes manifestaciones fenoménicas de la mediumnidad para que se establezcan movimientos de intercambio entre los pianos visibles e invisibles.

Todas las nociones que dignifican la vida humana vinieron de la esfera superior. Y esas ideas ennoblecedoras no se produjeron por voluntad de hombre alguno, porque los razonamientos propiamente terrestres siempre se inclinan hacia lo material en su arraigado egoísmo.

La revelación divina, significando lo que la Humanidad posee de mejor, es cooperaci6n de la espiritualidad sublime, traída a las criaturas por los colaboradores de Jesús, a través de la ejemplificación, de los hechos y de las palabras de los hombres rectos que, a golpes de esfuerzo propio, quiebran el circulo de vulgaridades que los rodea, tornándose instrumentos de renovación necesaria.

La facultad intuitiva es institución universal. A través de sus recursos, recibe el hombre terrestre las vibraciones de la vida más altas, en contribuciones religiosas, filosóficas, artísticas y científicas, ampliando conquistas sentimentales y culturales, colaboración esa que se verifica siempre, no por la voluntad de la criatura, sino por la concesión de Dios.

   La intuición viene a ser la conexión permanente que casi todos los mortales, en mayor o menor medida,  mantenemos con el plano espiritual, ya sea de modo consciente o inconsciente.
   Es una puerta que Dios nos ha dejado permanentemente abierta, para que podamos recibir los consejos  en forma de intuiciones, desde el plano espiritual, con el fin de guiarnos en nuestro progreso y llevarnos a recapacitar que el ser humano en general, no está solo, sino secundado por  esa fuerza inteligente y sutil que llamamos intuición.

   Todos los adelantos culturales, científicos y morales de la humanidad han tenido que ver con esta facultad, que por ser tan común, viene a ser poco considerada por no ser de carácter extraordinario, pero sin embargo, si no fuese por esa conexión común que se mantiene entre el plano espiritual y el terrenal, el ser humano posiblemente aún permanecería muy cerca del estadio de la animalidad, influenciado solamente por la materialidad del cuerpo carnal y el medio físico. 
   No imaginamos hasta que punto, el plano espiritual se ha mantenido y se mantiene expectante a la evolución del ser humano , que en toda época ha contado con las ideas que proceden del mismo, y que se han atribuido a la brillantez mental, a la suerte o a las musas.
   Pero los Espíritus que siempre han colaborado con la evolución humana, lo han hecho solamente dentro de lo que las eternas leyes cósmicas de vibración y afinidad les han permitido. Esto significa que para que haya comunicación intuitiva, que al fin y a la postre es una modalidad mediúmnica, es necesario que se establezca una conexión previa, y esta es la semejanza y disponibilidad en el pensar y en el sentir de los seres humanos con respecto a los espíritus comunicadores.
   El ser humano en su orgullo, muchas veces cree que todo lo debe a sí mismo, a su genialidad, a su valor o a su  solo esfuerzo, y sin embargo, ignora que sin ese enlace psíquico permanente que es la intuición, apenas sería poco mas de lo que son nuestros hermanos inferiores del reino animal.

  Hemos de tener claro, que por ser Hijos de Dios, este jamás nos ha abandonado, lo cual significa que nunca hemos estado solos en medio de nuestras vidas y tribulaciones, sino que de un modo imperceptible, siempre nos han llevado de la mano hacia la meta a alcanzar desde que entramos en la etapa humana: El estado de angelitud y proximidad al Padre, mediante nuestro esfuerzo, guiados por esa intuición que como un maná llovido del cielo, nos es regalada desde la Patria Espiritual, y en uso de nuestro libre albedrío que nuestro amado Padre nos otorgó desde siempre.
  Demosle gracias por esa tutela a Él y a todos nuestros hermanos, Espíritus desencarnados, que nos tutelan y guían cada día.
José Luis Martín



" La religión es  para los que duermen;
  La espiritualidad es para los que están despiertos"
-Prof. Dr. Guido Nunes Lopes de la Universidad de Sao Paulo-





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sábado, 1 de septiembre de 2012

Cómo funciona la Ley de Afinidad espiritual

La oración es afinidad con Dios




¿Cómo  funciona  la ley de Afinidad  ?.

         La ley de Afinidad, llamada también ley de Sintonía Vibratoria,  básicamente funciona haciendo que cada vibración mental o espiritual hace que se atraigan otras vibraciones  que  les son semejantes o afines.  Cada sintonía vibratoria atrae a su semejante. De este modo esta ley  nos agrupa en diversos niveles evolutivos , con lo que  también  se  hace posible  la ley de Jerarquía Espiritual, de la que ya hemos hablado, y  que a su vez confirma la ley de Evolución del espíritu.

          Mediante  esta ley de Afinidad, la energía psíquica  del Ser espiritual ,  ya sea en personas de este mundo , como en los  espíritus desencarnados   existentes en  otra dimensión,   manifiesta una fuerza  de atracción hacia cualquier otro Ser siempre  que sus vibraciones mentales o anímicas sean semejantes a las suyas, o sea que estén en sintonía entre ambas, porque estas vibraciones o frecuencias actúan  como  las ondas electromagnéticas que emiten  las emisoras de radio con  respecto a  los receptores que las sintonizan. Se podría resumir en que por esta ley espiritual, lo semejante atrae su semejante. Por tanto, si no sintonizamos con esas energías mentales negativas,que pugnan por llegarnos y alterarnos, estaremos libres de su influencia. Es por ello que seguimos teniendo la libertad de escoger nuestro destino de cada día y de cada momento.

           A nivel humano vemos que así sucede también entre las personas , grupos y sociedades  que se relacionan entre sí cuando algo que les es afín, les atrae o les une, y en caso contrario cuando esa afinidad no existe, sus propias diferencias les alejan y separan entre sí.
- Jose Luis Martín-


“Emplea diariamente el poder de tu pensamiento en propósitos benéficos;  debes ser  una fuerza a favor de la evolución”
                                                 - Krishnamurti-              



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viernes, 31 de agosto de 2012

EL TRABAJO EN EL ESPIRITISMO


Tras algunos días de ausencia en la publicación de nuevos trabajos en este blog, de nuevo proseguimos con la tarea divulgativa. El motivo fue la ausencia de mi domicilio sin tener cobertura para poderme conectar, por lo cual les pido disculpas.


La vida es la   armonía de   los   movimientos, resultante   de    los cambios incesantes en el seno de la naturaleza visible e invisible. Su manutención depende de la actividad de todos los mundos y de todos los seres.

La vida física es una experiencia iluminadora en la que se enfrentan innumerables desafíos, en su proceso de crecimiento, exigiendo esfuerzos bien dirigidos, con el fin de solucionarlos.

Formamos una gran familia, en la sublime familia universal, un equipo de espíritus afines. Vinculados unos a otros desde el instante divino en que fuimos creados por Dios, nuestro excelso Padre, venimos trabajando a jornal de penosas contribuciones de sufrimientos, en cuyas experiencias, poco a poco, colocamos los cimientos  de seguridad para expresivas construcciones…

Errando repetimos la tarea, tantas veces como se nos hagan imprescindibles para la fijación  de las lecciones superiores en lo recóndito del espíritu necesitado.

Cada individualidad, en la prueba, como en la redención, como en la gloria divina, tiene una función definida de trabajo y elevación de sus propios valores. Los que aprendieron los bienes de la vida y cuantos los enseñan con amor, multiplican en la Tierra y en los Cielos los dones infinitos de Dios.

La civilización y el progreso como la propia vida, dependen de los intercambios incesantes. El Universo en su constitución maravillosa, no creo ni sanciona leyes de aislamiento en la comunidad eterna de los mundos y de los seres. La existencia es una larga escalera, en la cual todas las almas deben darse las manos, en la subida para el conocimiento y para Dios.

El trabajo es una ley natural por lo mismo que es una necesidad, y la civilización obliga al hombre a mayor trabajo, porque aumenta sus necesidades y sus goces.

Las ocupaciones materiales no solo son trabajo, el espíritu trabaja como el cuerpo. Toda ocupación útil es trabajo.

El trabajo es impuesto al hombre porque es consecuencia de sus necesidades de evolución en su naturaleza corporal; una expiación y al mismo tiempo un medio de perfeccionar su inteligencia; sin el trabajo, el hombre no saldría de la infancia de la inteligencia y por esto solo a su trabajo y actividad debe su subsistencia, su seguridad y bienestar. Al que es débil de cuerpo Dios le da, en cambio, la inteligencia, pero siempre es trabajo.

Todo trabaja en la Naturaleza, los animales trabajan como nosotros, pero su trabajo, como su inteligencia, está limitado a las atenciones de su conservación y he aquí porque no es progreso para ellos, al paso que en el hombre tiene un doble objeto: la conservación del cuerpo y el desarrollo del pensamiento que también es una necesidad, y que le eleva por encima de sí mismo.

Cuando decimos que el trabajo de los animales está limitado a las atenciones de su conservación, se entiende que se habla del objeto a que se proponen al trabajar, pero a su pesar, y al mismo tiempo que proveen sus necesidades materiales, son agentes que secundan las miras del Creador, y su trabajo no deja de concurrir al objeto final de la Naturaleza, aunque, con mucha frecuencia, no descubra el hombre el resultado inmediato.

La Naturaleza del trabajo es relativa a las necesidades, y cuantos menos materiales son estas, menos lo es también aquel. No creamos, sin embargo, que el hombre permanece inactivo e inútil, la ociosidad seria un suplicio en vez de un beneficio.

El hombre rico, que posee bienes suficientes para asegurarse la existencia no está libre de la ley del trabajo, puede  que se sienta libre del trabajo material; pero no de la obligación de hacerse útil según sus medios, de perfeccionar su inteligencia o la de otros, lo que también es trabajo. Si el hombre a quien Dios ha confiado bienes suficientes para asegurarse la existencia, no está obligado a mantenerse con el sudor de su frente, la obligación de ser útil a sus semejantes es tanto mayor para él en cuanto la parte que anticipadamente le ha sido asignada, le concede mayor desahogo para hacer el bien.

Para reparar las fuerzas del cuerpo es necesario el descanso con el dejamos un poco de libertad a la inteligencia con el fin de que se levante por encima de la materia.
El límite del trabajo es el límite de las fuerzas. Por lo demás Dios deja al hombre en libertad.

El imponer a los inferiores un trabajo excesivo es una de las acciones más malas. Todo hombre que tiene mando es responsable del exceso de trabajo que impone a sus inferiores porque viola la ley de Dios.

En la vejez el hombre tiene derecho al descanso, pues solo está obligado  a trabajar según las fuerzas, y estas en la vejez escasean. Equivocados están  los que piensan  que las personas mayores son como piezas inservibles,  en el movimiento de la vida.

Nadie dejará de notar  que ya no tienen las mismas capacidades físicas, los mismos reflejos y la misma disposición, que son características mayormente encontradizas en la fase de la juventud.

Muchos son los individuos, mujeres  y hombres  que tan pronto como pasan  de  los cincuenta, se ponen  en situación psíquica de quien ya  se encuentra marchando para el fin, para la estática.

Si el anciano no tiene recursos y no puede trabajar, su familia y a falta de esta la sociedad ha de hacer sus veces Esta es la ley de caridad.

Ellos deben hacer lo posible por no  alejarse de las líneas de la utilidad, de la laboriosidad, desarrollando un arte cualquiera, hay mil ocupaciones que requieren poco esfuerzo y son tareas que permiten que la persona mayor se sienta útil, y activa, cooperando aunque sencillamente, con cualquier servicio.

De entre todos nosotros, Dios es el más viejo Anciano, y aun así,  enseño a Jesús  que El trabaja  sin cesar, impulsándonos a hacer lo mismo. Mientras estamos hospedados en el cuerpo material, sepamos  que existen motivos que a nosotros se nos escapan, pero que están en los planes del Señor. Por eso debemos persistir sirviendo y produciendo en los esfuerzos de la vida, al alcance de las condiciones generales.

No basta decir al hombre que ha de trabajar, sino que también es preciso que el que cifra la existencia en su trabajo encuentre ocupación, lo cual no sucede siempre. Cuando la suspensión del trabajo se generaliza toma las proporciones de una calamidad como la miseria. La ciencia económica busca el remedio en el equilibrio de la producción y el consumo; pero este equilibrio, aun suponiendo que sea posible, tendría siempre intermitencias, durante cuyos intervalos no deja de tener necesidades de vivir el obrero. Hay un elemento, con el cual no se ha contado bastante y sin él, la ciencia económica no pasa de ser una teoría. Este elemento es la educación, no la intelectual, sino la moral, y tampoco la educación moral que enseñan los libros, sino la que consiste en el arte de formar el carácter,  la educación que da hábitos; porque la educación es el conjunto de hábitos adquiridos.

Cuando se piensa en la masa de individuos lanzados diariamente al torrente de la población, sin freno y sin principios y entregados a sus propios instintos, ¡ hay que admirarse de sus desastrosas consecuencias¡. Cuando se conozca, comprenda y practique aquel arte, el hombre llevara a la sociedad hábitos de orden y de previsión para sí y los suyos, de respeto hacia lo respetable, hábitos que le permitirán pasar menos penosamente los malos días inevitables. El desorden y la imprevisión son dos canceres que solo una educación bien entendida puede curar; este es el punto de partida, el elemento real del bienestar, la prenda de seguridad para todos.

El trabajo es una ley para las humanidades planetarias como para las sociedades del Espacio. Desde el ser más rudimentario hasta los Espíritus angélicos que velan por los destinos de los mundos, todos toman parte en el gran concierto universal.

Es penoso y grosero para los seres inferiores, el trabajo se suaviza a medida que la vida se refina. Se convierte, en un venero de goces para el Espíritu adelantado, que se hace insensible a las atracciones materiales, exclusivamente ocupado en los estudios más elevados.

Con el trabajo, el hombre domina a las fuerzas ciegas de la Naturaleza y se pone a salvo de la miseria; por el trabajo es por lo que se fundan las civilizaciones y por lo que se extienden el bienestar y la ciencia.

El trabajo es el honor y la dignidad del ser humano. El ocioso que, sin producir nada, se aprovecha de la labor de los demás, no es más que un parásito. Mientras el hombre se haya ocupado en su tarea se acallan sus pasiones. La ociosidad, por el contrario, las desencadena y les abre vasto campo de acción. El trabajo constituye también un gran consuelo, un derivativo saludable de nuestras preocupaciones y nuestras tristezas; calma las angustias de nuestro Espíritu  y fecundiza lustra inteligencia. No existe un dolor moral, no existen decepciones ni reveses que no encuentren en él un apaciguamiento; no hay vicisitudes que resistan a su acción prolongada.

El que trabaja tiene asegurado un refugio para su sufrimiento y un verdadero amigo en la tribulación, no puede aceptar la vida con disgusto. En cambio, cuan digna de lastima es la situación de aquel a quien los achaques condenan a la inmovilidad y a la inacción; si este hombre ha sentido la grandeza y la santidad del trabajo, si por encima de su interés propio ve el interés general y el bien de todos y quiere contribuir a él, sufre uno de los padecimientos más crueles que se han reservado para el ser viviente

Tal es también la situación en el Espacio del Espíritu que falto a su deberes y disipo la vida. Comprendiendo demasiado tarde la nobleza del trabajo y la villanía de la ociosidad, sufre al no poder realizar lo que su alma concibe y desea.

El trabajo es la comunión de los seres. Por el nos aproximamos los unos a los otros, aprendemos a ayudarnos y a unirnos; de esto a la fraternidad no hay más que un paso.

La antigüedad romana deshonro el trabajo haciendo de él la condición propia del esclavo. Esto explica su esterilidad moral, su corrupción y sus secas y frías doctrinas. Los tiempos actuales tienen otra concepción completamente distinta de la vida. Buscan plenitud en una labor fecunda y regeneradora.

La filosofía de los Espíritus amplifica más aun esta concepción, indicándonos en la ley de trabajo el principio de todos los progresos y de todas las elevaciones, y demostrándonos que la acción de esta ley se extiende a la universalidad de los seres y de los mundos. Por eso estamos autorizados a decir: Despertad ¡OH, vosotros, todos los que dejáis adormecidas vuestras facultades, vuestras fuerzas latentes! ¡Manos a la obra! ¡Trabajad, fecundad la tierra; haced resonar en las fabricas el ruido  del vapor! Agitaos en la colmena inmensa. Vuestra tarea es grande y santa. Nuestro trabajo es la vida, es la gloria y es la paz de la humanidad.
   
Obreros del pensamiento, escrutad los grandes problemas, propagad la ciencia, distribuid entre las multitudes los escritos y las palabras que reconfortan y fortifican. ¡Que de un confín del mundo al otro unidos en la obra gigantesca, cada uno de nosotros emita su esfuerzo, con el fin de contribuir a enriquecer el dominio material, intelectual y moral de la humanidad!.

La glorificación del trabajo es un servicio que ha venido cumpliendo el Evangelio.

Con anterioridad a la influencia del Maestro, la tierra era un vasto latifundio poblado por amos y esclavos. El servicio era considerado deshonra.

Dominadas por el principio de la fuerza, las naciones conservaban enorme semejanza con los agrupamientos de la comunidad primitiva. La notoriedad social provenía de la caza. Los tronos se erguían, casi siempre, sobre oscuros cimientos de pillaje.

Los favores de la vida pertenecían a los más astutos y a los más poderosos. Cualquier revés económico redundaba en cautiverio compulsivo.

El trabajo era sinónimo de envilecimiento.

Los espíritus más nobles, la mayoría de las veces, permanecían en absoluta dependencia, sudando y gimiendo para sostener el carro purpúreo de los opresores. En todas las ciudades pululaban los esclavos de todos los matices, y tan solo a ellos se les confería el deber de servir como severo castigo.

La Roma imperial estaba repleta de cautivos tomados a Egipto, a Grecia, a la Galilea y al Ponto. Tan solo en la revolución de Espartaco, en el año 71 antes de la era cristiana, fueron condenados a muerte en la  Vía Apia, 30.000 esclavos cuya única falta era la de aspirar al trabajo digno en libertad edificante.

Con Jesús, sin embargo, surge una nueva época para el mundo. El ministerio del Señor es, sobre todo, de acción y movimiento. Se levanta el Maestro al Alba y se devoción al bien de los semejantes hasta muy entrada la noche.

Medico _ no descansa en el auxilio efectivo a los enfermos.

Profesor _no se fatiga con la repetición de las lecciones.

Bienhechor _ esparce sin cesar las bendiciones del amor infinito.
Sabio _ coloca a la ciencia del bien al alcance de todos.

Abogado _ defiende los intereses de los débiles y de los humildes.

Trabajador Divino _ sirve a todos sin reclamos y sin esperar recompensa.

El ejemplo de Cristo es sublime contagioso. Cada compañero de apostolado se aparta luego de la comodidad, para ayudar en su nombre y abrir horizontes más amplios a la comprensión de la vida, en regiones distantes de la cuna que los viera nacer.

Más tarde en Roma, el deseo de ayuda mutua entre los cristianos, alcanza realizaciones inconcebibles en el capítulo del trabajo.

Personas convertidas al Evangelio se consagran por entero al servicio, con el objeto de amparar a los compañeros necesitados.
Los aprendices de la Buena Nueva se esparcen en las actividades de la industria y la agricultura, de las artes y las ciencias, de la instrucción y el comercio, de la asistencia y la limpieza pública, disputando medios para el auxilio a los socios del ideal, en la servidumbre o en la indigencia, en el sufrimiento o en las prisiones.

Hay quien ayuna durante dos o tres días seguidos, a fin de economizar dinero para los servicios de asistencia al prójimo, bajo la dirección de un pastor. El trabajo pasa entonces a ser interpretado como bendición Divina.

Paulo de Tarso, cuando se traslada de la dignidad del sanedrín a la ruda labor del telar y confecciona tapices para no ser carga de nadie, a fin de garantizar de esa manera su libertad de palabra y acción, es el símbolo del cristiano que educa y realiza, a la vez que demuestra que a la pureza de la enseñanza debe aliarse la gloria del ejemplo.

Y honrado hasta hoy, en el trabajo digno a su principal norma de acción, el Cristianismo es la fuerza libertadora de la Humanidad, en todos los rincones del mundo.

Muchos negadores de la sobre vivencia del Espíritu, interrogan, acerca de cuestiones que desearían ver solucionadas sin la contribución del esfuerzo, personal, que pertenece a la criatura humana.

Preguntan con inteligencia ¿por qué razón no se materializan los Espíritus, que todo lo pueden, a fin de demostrar sin sombra de duda la inmortalidad?

¿Por qué los Muertos, que pueden penetrar en el futuro, no traen las for-mulas eficaces para acabar con las enfermedades, reduciendo así los dolores que sufren los hombres?

¿Por qué los orientadores de la humanidad, no nos esclarecen sobre la patogénesis de las neoplasias malignas, modificando los panoramas de la salud, en el planeta terrestre?

¿Por qué los Benefactores de la criatura humana, ya desencarnados, no presentan hábiles soluciones para los graves problemas de la alineación mental?

¿Por qué los Guías del destino humano, no nos proporcionan, los métodos para combatir la súper población, impidiendo que se corporifiquen nuevas criaturas, mediante lo cual evitarían las colectivas calamidades sociales, económicas y morales, que azotan a decenas de millones de hambrienta y enfermos?

¿Por qué los Instructores Espirituales no actúan directamente sobre los jefes de Estado, impeliendo que los mismos accionen las armas de guerra, con las cuales dominan naciones y victiman a un incalculable numero de criaturas?

Son interrogantes, que se caracterizan por el comodísimo mental, en un proceso de transferencia de responsabilidad y acción, se multiplican en innumerables ítem.

No obstante, las respuestas se encuentran en el cuerpo de la Doctrina que se empeñan en ignorar y que no se permiten conocer por medio del estudio ni de la meditación.

El Espiritismo enseña, a trabes de su lógica de bronce, que la muerte no modifica intrínsecamente a nadie.

Morir, como reencarnar, significa salir del cuerpo o entrar en el  sin alteración real de los valores morales ni del comportamiento personal.

Asimismo, aclara que no existen formulas mágicas para lograr soluciones de ocasión, lejos del esfuerzo de cada cual y sin la activa contribución de cada uno.

Lo que la Doctrina Espirita pretende es la transformación interior del ser, allí donde se encuentre, prosperando así en beneficio propio y en el de su prójimo, al servicio de la vida.

Lo que  a los hombres corresponde realizar no puede transferirse a los Amigos Espirituales.

Si los Educadores realizan las tareas de sus discípulos, no harían más que promover en ellos la inutilidad, la ignorancia, la pereza...

Debido a sus conquistas y conforme las necesidades que les son compatibles, periódicamente permite la Divinidad que se corporifiquen, como misioneros de la evolución y del progreso humano Einstein, un Gandhi, un Pasteur, un Fleming, un Francisco de Asís y otros, enseñando la belleza y convocando a la lucha sin cuartel del trabajo y de la renovación personal.

La verdad cambia mucho entre los hombres, a semejanza de una luz filtrada por vidrios de diferentes tonalidades, y tampoco todos pueden afrontar esa verdad mientras viven.

Si millones de criaturas, estando aun en la carne, se toparan frente a frente con la verdad simple y cruda, de la vida más allá de la tumba, sin diálogos directos con los inmortales corporificados entre ellos, enloquecerían de pavor, arrojándose en suicidios infelices, en desdichados y espectaculares intentos de fuga de la realidad...

Si los Espíritus aportasen rápidas respuestas para los problemas que tiene la función de fomentar el progreso, la parálisis inutilizaría brazos y mentes, que llegarían a atrofiarse, perdida la finalidad que tienen destinada en el mecanismo de la evolución.

Los hombres disfrutan conforme sus merecimientos, reciben de acuerdo con lo que realizan y cosechan la sementera dejada en el pasado.

En su inevitable proceso de desarrollo, el Espíritu es, en el cuerpo, o fuera de él, el autor de su destino.

Los desencarnados no son poseedores de toda la sabiduría. Si eso fuera posible, como consecuencia del puro y simple fenómeno de la muerte ellos se volverían dioses, tal como lo sostiene las concepciones de la ortodoxia mitológica del pasado.

Jesús es el Señor que a todos nos estimula, invitándonos a las conquistas superiores, portador, El sí, del conocimiento pleno.

Revelándonos al Padre, en ningún momento tuvo el deseo de igualarlo, en cambio, nos enseño a adorarlo en condición de Entidad máxima, y a Él, nuestro Maestro y Benefactor, a seguir imitándolo en todos los caminos , para adquirir la paz.

Honrando al trabajo, como ley que fomenta la evolución afirmo También  “El Padre hasta hoy trabaja”, legándonos la honra del Servicio intransferible como un apoyo resistente para la victoria sobre las dificultades personales y para la liberación de todas las circunstancias afligidas y dolorosas, por nosotros mismos engendradas.

¡AMAD EL TRABAJO Y ENGRANDECERLO!

Es por el  que la civilización se levanta, que la educación se realiza y que nuestra felicidad se perpetúa. En la Patria de las Almas llora amargamente el espíritu que desprecio su riqueza oculta, por haberse olvidado que solamente por medio del trabajo podemos desarrollar nuestras posibilidades de crecimiento hacia la inmortalidad.

Cristo nos convoca, al despertar y al trabajo de elevación personal, que en último análisis es el de elevación de la Tierra misma.

Cuando se preparaban los días de la Codificación Espirita, cuando se convocaban trabajadores  dispuestos a la lucha, cuando se anunciaban las horas predichas, cuando se enrolaban viñadores  para la Tierra, escuchamos la invitación celeste  y nos apresuramos a ofrecer  nuestras parcas fuerzas como nosotros mismos, a fin de servir, en la ínfima condición de surcadores del suelo donde deberán caer las semillas de luz del Evangelio del reino.

No ha sido pequeño el trabajo emprendido por los Administradores Espirituales de nuestras vidas, a fin de reunirnos,  de acercarnos unos a otros, después de incesantes  periodos de disputas infelices, de justas e inexplicables, de idiosincrasias domesticas…

Hay mucho por hacer, que debe ser hecho. Sin la presunción jactanciosa, que infecta las mejores expresiones del servicio, ni los justificables recelos, que enturbian la claridad de los horizontes de trabajo.

Conscientes de las propias responsabilidades no esperemos en demasía por la transformación exterior,  más  mancomunémonos esfuerzos para el mejoramiento interior.

Sin veleidades, iniciemos el trabajo de construcción del nuevo mundo, retirando de los escombros del “yo” enfermizo los materiales aprovechables para las nuevas edificaciones  a la que nos debemos dar con euforia y santificación.

Debidamente, ilusionados, iniciemos la labor, partiendo del hogar, que deberá permanecer sobre las bases solidas de amor, de entendimiento y de fraternidad, de modo a resistir las embestidas de la insensatez y la liviandad, que no nos podemos permitir.

Estamos en el lugar apropiado, al lado de las personas correctas, viviendo con ellos que son los mejores elementos para la ejecución del programa.

Bajo pretexto de nuevas experiencias o fascinados `por la utopía de nuevas emociones, no perturbemos el culto de los deberes a que nos vinculamos con fidelidad.

Ninguna justificación para el equívoco, ningún desvió de la responsabilidad.

Afirmados en el amor fraterno y cimentados en el estudio consciente de los postulados espiritas, promovamos el idealismo ardiente, productivo, abrasador, con el que se forjan  legítimos servidores de causas superiores,  reunamos en nuestro equipo de trabajo, a los compañeros que prefieren la investigación consciente y metódica, sistemática y racional permitiéndoles profundizar observaciones y divulgarlas en términos con dicientes con los conocimientos  de los días actuales.

Sin prisa, por significar ese trabajo excelente campo para comprobaciones  firmes e indudables, perseveremos, aun cuando, aparentemente, los resultados parezcan tardar o no correspondan  a nuestras aspiraciones…

Si no conseguimos avanzar en grupo, sigamos, así mismo, conforme a nuestras fuerzas.

Por último, el Industrial estadounidense Henry Ford, 1863-1947.  De la compañía Ford Motor Company decía: Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá esa sea la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.

Actualmente en nuestra sociedad parece ser que son pocas las personas que practican el trabajo de pensar, quizás porque les resulta una tarea ardua y difícil. Prefieren acomodarse al sistema establecido, que se encarga de pensar por ellas y de programar sus vidas, diciéndoles en todo momento como deben ser y lo que deben hacer. Otras personas sin embargo,  prefieren pensar, no viendo en ello dificultad alguna. Estas personas, desarrollan su propio pensamiento, agudizan su mente y adquieren plena consciencia de la realidad.  Su modo de proceder es conforme a sus gustos y preferencias y toman sus propias decisiones en función de su criterio y voluntad. Ellas en definitiva, al pensar,  pueden ejercer realmente el libre albedrío, porque  es precisamente en su pensamiento donde se origina  su actitud.

Todos somos  piezas del engranaje feliz para la construcción del “reino de Dios” que ya se instala en la Tierra.

Solo la muerte del cuerpo nos deberá impedir de actuar sobre él, en las labores de Dios, mientras ella no llegue, continuemos trabajando.

Jesús decía: ¡Aquel que quiera venir en pos de Mi, que tome su cruz y sígame!

Con estas palabras invitaba a los hombres a trabajar llevando  sus aflicciones hasta el fin con resignación y paciencia. Nunca debemos estar de brazos cruzados, una labor de la que nos podemos sentir orgullosos es la de nuestra reforma intima, porque ella ara que la lucha exterior sea fructífera, beneficiando nuestro entorno , facilitando la labor de todos los que nos rodean, sin crear impedimentos  seremos allanadores del camino de la redención, muchas veces sin nosotros querer y sin apenas darnos cuenta ofrecemos obstáculos e impedimentos a labores que beneficiarían la paz del mundo y que los holgazanes y los refractarios del bien entorpecen.

HISTORIA

SUSPIRABA TODA ALEGRE LA DAMA QUE ARRODILLADA ANTE EL Señor, daba gracias por la felicidad que se desarrollaba a su alrededor, nunca había pensado ni temido que la seguridad de la que ella y los suyos gozaban, económicamente, y en el aspecto familiar donde los hijos y el esposo sanos y fuertes gozaban de un bienestar común, podría cambiar.

Todos los días al atardecer acudía a la iglesia de su ciudad, donde con devoción y beatitud se sumaba a un circulo que la estimaba y la tomaba en cuenta, formando así a su alrededor un prestigio y una buena reputación en la sociedad de su pueblo.

Pero un DÍA las cosas cambiaron, la enfermedad vino a visitar su casa y su es-poso idiotizado quedo postrado en una silla de ruedas, ella acostumbrada a su compañía para todo, amigo fiel y padre excelente solucionador de cualquier situación, se quedo inútil.

Ella no experimentaba el mismo amor, algo había cambiado en su sentir. El  silencioso y lanzado gritos y muecas a cual más desagradable, cambiaron su cara.

Se regocijo en sus hijos, ellos intentaban suavizar la situación, mimándola e intentando prestarle mayor atención, para remediar el mal trato que la dama empezaba a utilizar con el esposo.

Los hijos ya adultos vieron que ellos tendrían que trabajar, continuar la labor de mantener la casa como su padre lo había hecho, y unos antes y el menor después partieron para la ciudad buscando un trabajo digno.

Toda triste y ante su esposo que le resultaba extraño, lloraba desconsolada, las amigas la empezaron a echar de menos, ya no acudía con la misma frecuencia a la iglesia, pero aquella tarde, sentía algo especial y decidida salió para ir a la iglesia.

Arrodillada le pedía a Dios: ¡ dame una solución¡ ¡Padre mío¡ permite que alguien cure a mi esposo, que vuelva a ser el mismo de siempre¡. Ella sabía de sobra que eso era un imposible, los médicos la habían informado que su esposo estaba sano como una pera, pero la parálisis cerebral le había dejado en ese estado, y no había remedio alguno.

Sin darse cuenta inconscientemente pedía su muerte  alegando que ella deseaba partir con sus hijos y el era un impedimento que su hogar se le caía encima.

 ¡Había cambiado su vida, no se explicaba como El la había olvidado¡

No se creía merecer lo que le estaba sucediendo.

 Justificándose decía: me duele verle así, él que disfrutaba de inteligencia y lozanía, para mí no es el mismo, no lo puedo ver en ese estado

Intentando guardar su sentir, no se explicaba como aquella tarde sin ella quererlo, lo había  hecho, intentaba justificar algo que no tenía justificación alguna. Su conciencia no la tenía tranquila, lloraba desconsolada, la  imagen de Jesús le había dado confianza, y le pedía ayuda para llevar su cruz.

Todo en su hogar cambio, su crueldad con el esposo, y la ausencia de los hijos la hacían cada DÍA más ingrata y ausente.

Mil ideas disparatadas le acudían a la mente y una de ellas era la de que él debía morir, él era el obstáculo para ir con sus hijos y dejar aquel lugar y al círculo de amistades que le tenía lo que ella no quería de nadie !lastima¡.

El cura la vigilaba, sus amigas, le decían que confiara en Dios y ella colérica decía dentro de sus pensamientos !no estoy dispuesta a adorar a un Dios que no me escucha, que se ha olvidado de mi¡.

Poco a poco  iba dándole cabida a la idea de la muerte del esposo, con pensamientos disparatados, sin tener valor para llevarlos a la práctica, mentalmente enferma, pidió ayuda a su hijo mayor, diciéndole que el mundo se le caía encima.

Sentada ante él, e intentando convencerlo, rompió a llorar y le expuso sus sentimientos, el joven sintió ternura y abrazándola le decía:

¡Madre la razón y el sentido , muchas veces se pierden ante el sufrimiento, porque nos negamos al trabajo que nos compete, tú tienes la misión de cuidar de Papa.

El trabajo para nosotros, durante toda su vida, vivió para nosotros y el te necesita ahora, tú no puedes darle la espalda. Ahora es cuando puedes demostrarle tu cariño, sacrificándote por él como hasta ahora lo has hecho.

La dama no esperaba esa respuesta de su hijo, ella esperaba que él se condoliera y así exponerle sus intenciones, a las que había llegado con total frialdad.

No se atrevía a exteriorizar, que había pensado mandar al esposo a un centro especializado donde le cuidaran y al que ella pensaba visitar ella era joven, quería salir de allí, ocuparse en otros menesteres la vida le sonreiría si el desaparecía de su entorno.

La desesperación la debilitaba cada DÍA mas, y desesperada convirtió su vida en un infierno presa de una obsesión la de quitarse de encima al esposo.

Un DÍA aprovechando la venida de los hijos al hogar, salió con el pretexto de realizar unas compras, y partió sin rumbo no volviendo nunca, sus hijos la buscaron pero de ella nunca más se supo.

Sus deseos de internar al esposo se cumplieron, los hijos no tenían otra solución, ellos debían trabajar para vivir.

En un asilo no muy lejos de aquella ciudad, una anciana loca gritaba pidiendo ser atendida, sucia y severa intentaba llamar la atención de las asistentas para que calmaran su dolor de cabeza, siendo estos tan intensos que le bombardeaban todo el cerebro.

Las enfermeras sintiendo y soportando los improperios no le hacían caso, hubieron de atarla en varias ocasiones con una camisa de fuerza porque ingrata acometía con todo lo que le salía al paso, sabían que su mal no tenia cura solo los calmantes la podían serenar, dejándola dormida para descanso de ellas.

Ella se lo había buscado, su mal comportamiento y desinterés por las tareas encomendadas por la ley de causa y efecto, la habían llevado a aquella situación tan lamentable.

Dada por desaparecida, sin saber ella quien era siquiera, intentaba soltarse de las ataduras que la sujetaban, pedía la muerte.

Sin una expresión de cariño la enfermera le dio el calmante  y al fin quedo dormida, sola y despreciada por los que la atendían vivió la cruel mujer, hasta que sus días se cumplieron, ella pedía morir pero la inmovilidad de sus miembros le impedían cometer el suicidio.

Trabajar con Cristo, es realizar la misión que nos es dada, tanto en espíritu como encarnados, la vida no es así porque si, la vida es la misión con la cual logramos nuestro adelanto y la liberación de deudas del ayer Seguir a Cristo es aceptar sin murmurar, la existencia que libremente elegimos y tomar nuestra cruz y seguirle, imitándolo a Él pues nada ni nadie puede eximirnos del trabajo a realizar.

En la obra de Dios, la paz sin trabajo es ociosidad con usurpación por eso no debemos apartar  nuestra mirada  del cuadro de sacrificios que nos corresponde hacer a favor de nosotros mismos.

El Espiritismo tiene como función diseminar entre los espíritus que encarnan  en la forma humana, principalmente  del occidente, las ideas concernientes a las leyes naturales que rigen el Universo. Kardec, con la asistencia de los espíritus superiores, comandados por nuestro gran Maestro Jesús, tuvo el trabajo de recopilar informaciones a través  de médiums destinados a recibir  lo que sería posible en aquel tiempo. Allá fueron plantadas las simientes que germinarían en forma de impulso  a una nueva evolución más consistente visando la transición del planeta para el mundo de regeneración. Allí fue detonado un proceso acelerado en cuanto a los aspectos científicos y filosóficos que producen efectos morales y éticos muy profundos. El Espiritismo no vino a competir con ninguna religión, pues esa no es su función. Cuando las ideas espiritas  estuvieran diseminadas por nuestro orbe la meta estará cumplida, pues los espíritus humanos comprenderán su situación ante la Vida y tendrán la oportunidad de avanzar  más rápidamente  en el proceso de evolución. Nosotros los Espiritas debemos, en la medida de  nuestras posibilidades, pregonar el universalismo, la tolerancia y la fraternidad. El conocimiento y la moral son las dos alas de progreso que nos son ofrecidas  como instrumento, haciendo que adquiramos sabiduría. No es por azar que el Libro de los Espíritus nos dice que la felicidad de los espíritus puros está en el conocimiento de todo. Nuestro tesón y nuestro trabajo consisten en hacer todo lo que podamos  dentro  de nuestras áreas de actuación para la llegada de un mundo mejor. Hagamos lo que pudiéramos  y será hecho lo necesario. Que la Fuerza Suprema sea cada vez más sentida por todos nosotros.

Jesús trajo al mundo un derrotero de trabajo que es necesario conocer y seguir,  en el influyen las mayores dificultades. Para elaborarlo  es indispensable tomar nuestros sentimientos  y raciocinios como campo de observación y experiencia, trabajando diariamente con Jesús  en la construcción del arca intima de nuestra fe. Esta edificación naturalmente no prescinde del material adecuado, construido por las virtudes y conocimientos nobles que adquirimos en el curso de la vida. Esos son elementos que buscamos en la pesca de luces celestiales, para que recibiendo los consuelos de Jesús, seamos igualmente laboriosos trabajadores.

Amigos hasta aquí mi exposición sobre el el trabajo en el espiritismo, espero que os haya gustado, y solo me queda informaros que todos estos datos han sido extraídos de libros de Divaldo Pereira Franco, Chico Xavier y Allan Kardec que tocaban el tema del trabajo, y la historia ha sido de mi inspiración.

Merchita


Buen día....
La palabra mágica que faltaba esta mañana y viene a expresarte el maravilloso amanecer que te deseo, repleto de amor, prosperidad y paz...
 Hoy, ciertamente, todo se hará realidad, y tu camino será suavizado por la brisa delicada, trayendo con ella el aroma de las flores, que darán colorido a tu día.
 Todo eso Dios lo pone a nuestro alcance, para avalar un magnífico presente en el que estamos vivos, y sobre todo en el que podemos decir: ¡¡ BUEN DÍA !!.