Entradas populares

jueves, 7 de agosto de 2014

Adquisición de la conciencia







Allan Kardec, el gran responsable de la codificación del Espiritismo, les preguntó a los Sabios del espacio: ¿dónde están escritas las leyes de Dios?
- Y ellos le contestaron: en la conciencia.

De esta forma, todos los seres humanos traen consigo, dentro de la propia conciencia, las leyes divinas.

Sin embargo, aunque estén escritas, no todos logran leerlas, interpretarlas y practicarlas. Para ello es necesario el desarrollo del sentido moral.

Esa conquista es fruto del esfuerzo personal, del estudio, de la meditación, de los pensamientos nobles.

El despertar de la conciencia es un efecto natural del proceso evolutivo, y esa conquista permitirá al ser evaluar factores profundos como el bien y el mal, lo correcto y lo erróneo, el deber y la irresponsabilidad, la honra y la deshonra, lo noble y lo vulgar, lo lícito y lo irregular, la libertad y el libertinaje.

Esa conciencia no es de índole intelectual, actividad de los mecanismos cerebrales. Es una fuerza que los impulsa nacida en las experiencias evolutivas, que se exteriorizan en forma de acciones. La encontramos en personas incultas intelectualmente, y ausente en otras, portadoras de conocimientos académicos.

Especialistas en problemas respiratorios, por ejemplo, que conocen los daños provocados por el tabaquismo, por el alcoholismo y por otras drogas, y que, a pesar de ello, usan, ellos mismos, uno de esos flagelos, demuestran que aún no han desarrollado la conciencia plena.

Sus datos culturales son frágiles de tal forma, que no disponen de valor para mantener una conducta saludable.

Por otro lado, hay individuos que no tienen nociones intelectuales pero tienen lucidez para actuar ante los retos de la existencia, y eligen un comportamiento no agresivo y digno, aunque a costa de sacrificios.

La conciencia puede ser entrenada mediante el ejercicio de los valores morales elevados, que tienen por objeto el bien del prójimo y, en consecuencia, el propio bien.

Si desea iluminar su conciencia, he aquí algunas breves reglas que van a ayudarlo a alcanzar ese propósito:

Administre sus conflictos. El conflicto psicológico es inherente a la naturaleza humana y todos lo sufren.

Evite elegir hombres modelo a seguir. Ellos también son falibles y, a veces, se comprometen, lo que, de ninguna manera, debe constituir falta de estímulo.

Permítase una dosis mayor de confianza en sus valores, esforzándose para mejorar siempre y sin desanimarse. Si se equivoca, repita la acción, si acierta, siga adelante.

No rehuya afrontar los problemas usando escusas falsas, comprometedoras, que lo sorprenderán más tarde con dependencias infelices.

Reaccione a la depresión, y trabaje sin auto compasión ni comodidad perezosa.

Tenga presente que los suyos no son los peores problemas. Ellos pesan de acuerdo a la importancia que usted les de.

Liberese de la queja pesimista y medite más en las fórmulas para perseverar y progresar.

Nunca ceda espacio a las horas vacías, que se llenan de aburrimiento, malestar o perturbación.

Recuerde que usted es humano y el proceso de toma de conciencia es lento. Usted adquirirá seguridad y lucidez a través de una acción continua y firme.

¡Piense en eso!

La existencia terrena es toda una oportunidad para el enriquecimiento continuo.

Cada instante es una aspiración de nuevas acciones que favorezcan el crecimiento, el conocimiento y la conquista.

Saber utilizarla es un reto para la criatura que se afana por nuevas realizaciones.

¡Piense en eso, pero piense ahora!

Equipo de Redacción de Momento Espírita, con base en el libro Momentos de Conciencia, caps. 1 y 6, Divaldo Franco. Edit. LEAL,1992. Versión en español: Roberto M.L.Lamela Roca / AD LITTERAM

                                                              *********************

 
El Periespíritu y sus Funciones


El cuerpo energético por medio del cual el Espíritu se expresa en los diversos campos de la vida, en virtud de su estructuración, guarda condiciones de participar de múltiples fenómenos, en cada uno de ellos determinando una forma particular de manifestación.

Por las condiciones de imponderabilidad, y por representar un subproducto del fluido universal, tiene capacidad de servir como lazo de unión entre lo esencialmente espiritual, el Espíritu, y lo que se muestra esencialmente material, el cuerpo físico.

Reconocemos, entonces, como siendo del periespíritu la responsabilidad por la organización del complejo celular, determinando, en las reencarnaciones humanas, la fijación de las caracterizaciones de orden genético en el cuadro de necesidades y méritos que la Providencia Celeste procesa debidamente. En su posibilidad plástica, es dotado de función modeladora de la forma, dándole, bajo el comando espiritual mental, la expresión de la cual necesita para que tal forma material sea ideal para atender a las necesidades diversas del reencarnante al consumarse la reencarnación.

Por todos sus atributos, por las ligaciones célula a célula, conduciendo hacia la carne los impulsos internos del alma y hasta ésta las relaciones nerviosas del cuerpo físico, el periespíritu préstase como vehículo imprescindible para ayudar en la exteriorización de la mediumnidad, en los parámetros de la Tierra. Es por intermedio del periespíritu que los más variados fenómenos de mediumnidad se muestran, arrebatadores unos, intrigantes otros, importantes todos...

Hechos por substancias que vibran al influjo del campo eletromagnético sobre el cual se ajustan, los fluidos periespirituales revisten la mediumnidad de características sui generis.

Al acercarse del médium, con intención de establecer contacto con él, la Entidad desencarnada, automáticamente, lo envuelve en los fluidos que emite, vivificados por sus intenciones, exteriorizando las imágenes que corresponden a esas mismas intenciones.

De acuerdo con la estructura neurológica del medianero, consonante su organización fisiológica, el periespíritu hace vibrar ciertas zonas del sistema nervioso central que responde en la proporción de su educación y costumbre y, en la medida en que se da el proceso de resonancia de la zona vibrada con las emisiones del desencarnado comunicante, se establece la interacción mente desencarnada/mente encarnada. A partir de entonces, si la zona sensibilizada fue de la motricidad, los miembros superiores e inferiores podrán ser accionados, ocurriendo fenómenos de locomoción, de escritura, bien como otros movimientos corporales. Si el área en la que repercutió la influencia fue la de los ojos o la de los oídos, o aun, la del habla, podremos observar fenómenos de psicovidencia, psicoaudiencia y psicofonía, respectivamente.

Nada impide, sin enbargo, que ocurran varios de esos fenómenos de forma concomitante, como conjugados o incluso interdependientes.

Cuanto más intensa sea la interacción Espíritu médium, más notable se presentará el fenómeno mediúmnico, propiciando incluso, elementos identificadores del desencarnado, de alta expresividad.

En todo y cualquier fenómeno de comunicación mediúmnica, el cuerpo periespiritual se hace elemento de capital importancia, induciéndonos a que, cada vez más, lo estudiemos, penetrando en sus sutilezas, a fin de que la vida, mejor comprendida a partir de eso, sea mejor vivida, ajustada al sumo bien y a la necesaria salud moral.

No olvidemos que las capacidades del periespíritu, marcadas por el bien, reflejan el crecimiento del alma, su mayor identificación con las Fuentes Sublimes de la Vida, a fin de que se haga cooperadora de la Divinidad, galardonándose para alcanzar cielos más altos en su mundo interior.

*******************

"¿ El Espíritu puede obrar sin el concurso de un médium?"

"Puede obrar sin saberlo el médium, es decir, que muchas personas sirven de auxiliares a los Espíritus para ciertos fenómenos, sin pensar en ello. El Espíritu toma de ellas, como de una fuente, el fluido animalizado que él necesita; así es que el concurso de un médium tal como lo entendéis no es siempre necesario, lo que tiene lugar, sobre todo, en los fenómenos espontáneos".

(El Libro de 10 Médiums, 2 parte, cap. 137, ítem 74, preg. 15).


J. Raúl Teixeira ( Por el espíritu Camilo)

                                                   ******************


             
 
   Las Trampas de Oso

Nuestro caminar en este mundo de expiacion, prueba y hasta progreso, es complicado. Tantas veces pasamos por vicisitudes que creemos nunca poder superar… o que pudimos haber esquivado a tiempo….

Cada dificultad que se nos presenta podriamos compararla a una trampa de oso bien ubicada. Y dentro de ese campo en el que esta esa trampa, vemos niebla,que rodea todo, que representa nuestra ignorancia y nuestros defectos, que es la razón que nos hace por momentos caer en esas trampas. Cuando nuestra vista espiritual se va abriendo, ante nuestros ojos la vision de lo espiritual y con ello la niebla se disipa y nuestra visión se va aclarando para ver esas trampas que antes no veiamos. La educación espiritual, el conocimiento del espiritismo nos da esa luz que necesitamos para orientarnos en este caminar en este mundo material que a veces tanto nos cuesta entender y asimilar.

Pienso que no podemos sólo ver que sufrimos, pues esta vida también tiene sus cosas bellas, que mitigan de alguna forma ese pesar que llevamos por dentro. Vivir, ese es el punto clave diria yo no solamente subsistir. Si debemos pasar por tantas pruebas, que tienen sus altas y sus bajas pongamos la verdad en la balanza y demos a cada cosa su verdadero peso sabiendo que tenemos nuestras deudas que saldar pero también tenemos muchas otras cosas por las que dar gracias.

Qué fácil sería esquivarlas todas. Por eso decía Jesús "Orad y Vigilad", ya que el espíritu está presto pero la carne es débil. Siendo seres materiales muchas veces nuestras inclinaciones nos tiran hacia abajo, y conociendo lo grande del espíritu, debemos dar el mérito a aquello que realmente lo tiene y dejar de lado lo que son cosas que nada nos dejan, sino tiempo perdido que no podremos recuperar tan fácilmente. Cada uno sabe su tiempo, y sus trampas y no es nuevo que tendemos a las mismas trampás más fácilmente. Por ello estamos en la lucha en esta vida y el fin de progresar nos lleva de la mano muchas veces a la reflexión, a la limpieza de nuestra visión e inevitablemente muchas veces al sufrimiento que nos limpia por dentro.

Si podemos ver las trampas, pues no caigamos, ya tenemos bastante con lo que ya traemos, recordemos que estamos construyendo lo que será nuestra siguiente existencia, y nos llevaremos lo que sembremos en esta. Aprendamos también a perdonarnos a nosotros mismos, que a veces es hasta más difícil que perdonar a otros, y sepamos que detrás de cada error y de cada caida, hay una nueva oportunidad que debemos aprovechar o sino nos quedaremos atrapados en esas trampas de oso.

Recibamos dentro de nuestra niebla fría que en ocasiones estamos, el calor del amor de nuestro Padre por medio de tantos hermanos tanto materiales como espirituales que nos quieren ayudar y elevemos nuestra voluntad para seguir siempre adelante.

Paz para todos nuestros corazones.

Claribel

                      
                                                    *************************


martes, 5 de agosto de 2014

Naturaleza de las comunicaciones


Naturaleza de las comunicaciones 


Comunicaciones groseras, frívolas, formales o instructivas.


133. Hemos dicho que todo efecto que revela en su causa un acto de libre voluntad, por insignificante que sea este acto, acusa por esto mismo una causa inteligente. De este modo, un simple movimiento de una mesa que responde a nuestro pensamiento, o presenta un carácter intencional, puede considerarse como una manifestación inteligente. Si el resultado se limitara a esto solo, tendría para nosotros un interés muy secundario; sin embargo, algo sería ya el habernos dado una prueba de que hay en estos fenómenos otra cosa más que una acción puramente material; pero la utilidad práctica que sacaríamos de eso sería para nosotros nula, o al menos muy restringida; otra cosa sucede cuando esta inteligencia adquiere un desarrollo que permite un cambio regular y seguido de pensamientos; entonces ya no son simples manifestaciones inteligentes, sino verdaderas comunicaciones. Los medios de que disponemos hoy día permiten el obtenerlas tan extensas, tan explícitas y tan rápidas como las que nos comunicamos con los hombres. Si nos penetramos bien, según la Escala Espírita (El Libro de los Espíritus, núm. 100), de la variedad infinita que existe entre los Espíritus, bajo el doble aspecto de la inteligencia y de la moralidad, se concebirá fácilmente la diferencia que debe haber en sus comunicaciones; en las que debe reflejarse la elevación o la bajeza de sus ideas, su saber y su ignorancia, sus vicios y sus virtudes; en una palabra no deben parecerse las unas a las otras, ni más ni menos que las de los hombres, desde el salvaje al europeo más ilustrado. Todos los matices que presentan pueden agruparse en cuatro categorías principales; según sus caracteres más marcados, son, pues, groseras, frívolas, formales e instructivas.134. Las comunicaciones groseras son aquellas que se traducen por expresiones que hieren la decencia. No pueden emanar sino de Espíritus de baja clase, manchados todavía con todas las impurezas de la materia, y no difieren en nada de las que podían dar los hombres viciosos y groseros. Repugnan a toda persona que tiene la menor delicadeza de sentimientos; porque son, según el carácter de los Espíritus: triviales, deshonestas, obscenas, insolentes, vanidosas, malévolas y aun impías.

135. Las comunicaciones frívolas emanan de los Espíritus ligeros, burlones y traviesos, más maliciosos que malvados, y no dan ninguna importancia a lo que dicen. Como no tienen nada de indecentes, gustan a ciertas personas que se divierten con ellas y encuentran placer en estos entretenimientos fútiles en que se habla mucho para no decir nada. Estos Espíritus dicen de vez en cuando agudezas espirituales y satíricas, y en medio de sus chistes vulgares dicen algunas veces duras verdades que tocan casi siempre en el blanco. Estos Espíritus ligeros pululan alrededor de nosotros y aprovechan todas las ocasiones para mezclarse en las comunicaciones; la verdad es el menor de sus cuidados; por eso tienen el pernicioso placer de mixtificar a aquellos que tienen la debilidad y algunas veces la presunción de creerlos bajo su palabra. Las personas que se complacen con esta clase de comunicaciones dan, naturalmente, acceso a los Espíritus ligeros y mentirosos; los Espíritus formales se alejan de ellos como sucede entre nosotros, que los hombres formales se alejan de las reuniones de los atolondrados.

136. Las comunicaciones formales son graves en cuanto al objeto y a la manera como se hacen. Toda comunicación que excluye la frivolidad y la grosería, y que tiene un fin útil, aunque fuese de interés privado, es por lo mismo formal; pero no por esto está siempre exenta de errores. Los Espíritus formales no todos tienen igual ilustración. Hay muchas cosas que ellos ignoran y sobre las cuales pueden engañarse de buena fe; por eso los Espíritus verdaderamente superiores nos aconsejan sin cesar, que sometamos todas las comunicaciones al examen de la razón y de la más severa lógica. El preciso, pues, distinguir las comunicaciones verdaderamente formales de las falsas formales, y esto no es siempre fácil, porque es a favor de la misma gravedad del lenguaje, ciertos Espíritus presuntuosos o falsos sabios procuran hacer prevalecer las ideas más falsas y los sistemas más absurdos; y para hacerse más verídicos y darse más importancia no tienen escrúpulo en adornarse con los nombres más respetables y más venerados. Ese es uno de los grandes escollos de la ciencia práctica; volveremos a tratar de ello más adelante, con toda la extensión que necesita un objeto tan importante, al mismo tiempo que daremos a conocer los medios de precaverse contra el peligro de las falsas comunicaciones.

137. Las comunicaciones instructivas son las comunicaciones formales que tienen por principal objeto alguna enseñanza dada por los Espíritus sobre las ciencias, la moral, la filosofía, etc. Son más o menos profundas, según el grado de elevación o de desmaterialización del Espíritu. Para sacar de estas comunicaciones un fruto real, es preciso que se regularicen y se continúen con perseverancia. Los Espíritus formales se interesan por aquellos que quieren instruirse y los secundan, mientras que dejan a los Espíritus ligeros el cuidado de divertir a los que sólo ven en estas manifestaciones una distracción pasajera. Por la regularidad y la frecuencia de estas comunicaciones es como se puede apreciar el valor moral e intelectual de los Espíritus con los cuales uno se comunica, y el grado de confianza que merecen. Si la experiencia es necesaria para juzgar a los hombres, mayor se necesita para juzgar a los Espíritus. Dando a estas comunicaciones la calificación de instructivas, nosotros las suponemos verdaderas, porque lo que no fuese verdadero no podría ser instructivo, aunque se dijera con el lenguaje más imponente. No podríamos, pues, colocar en esta categoría ciertas enseñanzas, que no tienen de formal sino la forma, a menudo pomposa y enfática, con ayuda de la cual los Espíritus más presuntuosos que sabios, que las dictan, pretenden hacer ilusión; pero estos Espíritus, no pudiendo suplir el fondo que no tienen, no podrían sostener mucho tiempo su papel; pronto descubren su flanco débil, por poco que continúen sus comunicaciones o se sepa acosarlos hasta sus últimos atrincheramientos.

138. Los medios de comunicación son muy variados. Los Espíritus obran sobre nuestros órganos y sobre todos nuestros sentidos; pueden manifestarse a la vista en las apariciones, al tacto por impresiones tangibles, ocultas o visibles, al oído por ruidos, al olfato por olores sin causa conocida. Este último modo de manifestarse, aunque muy real, es sin contradicción el más incierto por las numerosas causas que pueden inducir en error, por lo que no nos ocuparemos de ello. Lo que debemos examinar con cuidado son los diversos medios de obtener comunicaciones, es decir, un cambio regular y continuado de pensamientos. Estos medios son: los golpes, la palabra y la escritura. Los desarrollaremos en capítulos especiales.


Allan Kardec
Extraído del libro "El libro de los médiums"


                                                      ***************************

Mensaje para este día

...La tristeza es mensajera del sufrimiento.
No te aferres a ella, ni permitas que te contaminen sus miasmas.
Es cierto que no todos los días son claros o abundantes en alegría. Hay ocasiones en que el sufrimiento pareciera dominar el paisaje de tu activi­dad. 
Mientras tanto, luego de analizar las dificul­tades y experimentar los dolores, haz brillar el sol en tu interior para ahuyentar la tristeza de tu mente, a fin de que superes con más facilidad los acontecimientos que te ponen a prueba.
El cultivo de la tristeza da acceso a diversas enfermedades de la mente, de la emoción y del cuerpo.

Joanna de Ângelis / Divaldo P. Franco - Libro Vida feliz – Editora LEAL 
Creación: Fátima Oliveira

                                        *************************

         
              COMUNICADO MEDIÚMNICO

Lo cierto  es que te llenaste de amargura, al recordar tus amores que seguían las alamedas de la desencarnación, en el momento del impacto emocional que te marco el ser… Nada más comprensible y natural, cuando no te encuentras familiarizado con la certeza de que muerte es vida que se expresa en un nueva dimensión, recibiendo en su capacidad los que concluirán su practica en los campos del mundo material.

Salvo los casos en que la criatura, atormentada por múltiples e infortunados motivos, es llevada a la provocación de la muerte del propio cuerpo, los que se sumergen en las aguas del rio de la muerte, lo lograran en razón de las leyes del merito que las benefició con la necesaria y merecida liberación de las coyunturas carnales. Así, será siempre de buena sugerencia que no te irrites en la angustiosa ansiedad por partir también. No te rebeles contra las Divinas Leyes que te mantienen aun en el suelo de la Tierra.

Cuando pienses en los entes amados, traspasados, ámalos con tu oración y preséntalos con las más vividas, tiernas y nobles memorias, con las cuales conseguirás llevarles ramilletes de tu ternura con el perfume de tu nostalgia iluminada por la fe en los designios del Creador. Es válido que, ahora, cuando el tiempo avanza, mostrándote los diversos sectores de servicios que puedes ejecutar, en el bien, que los ejecutes, entonces, dedicando a ellos, tus fallecidos que viven, lo mejor de tus empeños fraternales.

Hazte amigo de alguien, sin exigir nada a cambio; se responsable por el pan diario de un niño, con alegría; atiende a un enfermo con sencilla fruta o con la refrescante presencia de la oración, sin temores innecesarios; visita un hospital cualquiera, en un día u hora en que puedas, haciendo la alegría de los que están sin nadie, en sufrimiento, día a día; lleva una sonrisa fraterna y sincera a un presidiario, para que sienta el perdón de Dios por medio de tu acción; compra un medicamento para alguien que no lo pueda adquirir, aunque de él carezca, cubre un cuerpo tiritante de frio con la ropa o la protección sin utilidad en tus cajones.

Haz estas cosas en alabanza a ellos, a tus fallecidos queridos. Aprovisionando tantas bendiciones en tu corazón, en nombre de tus amores, con toda certeza te prepararas muy bien para que los embates del mundo no te entristezcan, no te destruyan en la amargura, tampoco te dejen descorazonado delante de las más diversas o conflictivas situaciones. Así, entonces, veras el tiempo pasar sin apartarte del trabajo del bien, viviendo en abundancia, valiéndote de las oportunidades valiosas de la existencia corporal, hasta que adquieras, igualmente, a lo largo de los días, el merito para volver al clima de tus vinculados amados, con paz y alegría, por el deber cumplido, en las regiones del Mas Allá.

Camilo


Médium Raúl Teixeira 07.07.1988, en la sociedad Espirita Fraternidad- Niterói -RJ

Publicada en la periódico Mundo Espírita de noviembre de 1988.
Traducido por Jacob


                                                                      ********************

                                                                 
              LA VIOLENCIA

La violencia en los tiempos actuales está a la orden del día, raro es el hombre que cuando es contrariado, no responde a través de la violencia.
Violencia es todo aquello que hiere el equilibrio, es todo aquello que atenta contra las Leyes Divinas; es desamor.
Los tóxicos, vicios, disturbios de toda orden, son violencias practicadas contra la salud del cuerpo y del espíritu.
Hay varios tipos de violencia.
La más brutal es la llamada violencia física. Es la más animalesca de todas, reveladora de los bajos patrones vibratorios de quien la practica.
En ella están encuadrados los casos de asesinato, apaleamiento, tortura, estupro, secuestro, lesiones corporales, etc.
La tan hablada polución es también una violencia, es un atentado contra las condiciones de vida, de salud y casi siempre resultado de la ganancia de las criaturas que desconocen las responsabilidades a que serán llamadas en el futuro. Algunos, por materialismo, ni siquiera creen que exista un futuro más allá del mañana.
Las personas son agredidas por el tono abusivo, como el resultado del deseo desequilibrado de hacer propaganda de alguna cosa, sea por interés político e incluso religioso, o sea por la simple falta de educación, de comprensión de lo que es la convivencia social o por pura estupidez.
Las criaturas son agredidas por la polución, sea de chimeneas, donde la ganancia monetaria impide la colocación de filtros propios y existentes en el mercado, sea por los tubos de escape de los vehículos fabricados sin los cuidados necesarios (siempre el lucro en primer lugar), sea por la falta de regularización del motor que el propietario tampoco manda regular para no gastar dinero.
También son os agredidos por asaltos, robos, abusos de autoridad, etc.
Es agresión por todos los lados y de todas las formas; una verdadera locura.
Constantemente preguntan cuál es la razón de que hoy existan más viciosos que antiguamente, si es consecuencia de una regresión moral de la humanidad.
En primer lugar es necesario esclarecer que nadie va hacia atrás en la evolución. El vicioso de hoy, era vicioso en encarnaciones anteriores. Siempre existieron medios de intoxicación viciosos, el alcohol, por ejemplo, es conocido desde la más remota antigüedad. Hojas, simientes y otros medios que tal vez se hayan perdido en el tiempo, siempre sirvieron para buscar el entorpecimiento que es un medio de fuga de la realidad.
Quien fuma marihuana hoy, tal vez fumase opio en China en el pasado. Así sucesivamente.
La tendencia hacia el vicio surge en las primeras reencarnaciones y no ahora, después de haber alcanzado un estado más avanzado.
Lo mismo ocurre con las taras, la falta de honestidad, la maldad, la maledicencia, etc.
Nadie perfectamente equilibrado queda deteriorado instantáneamente, ninguna persona absolutamente honesta se transforma en ladrón, ninguna buena persona se convierte en malvada, así como ninguna que realmente posee fe puede perderla.
Nadie, repito, nadie puede retroceder en la evolución. El ciudadano del ejemplo pasó la vida sin la oportunidad de demostrar su deficiencia moral, y en la primera oportunidad surgida falló, u, otra hipótesis bien probable, pasó la vida luchando contra sus tendencias, procurando librarse de su deficiencia pero, por culpa de su flaqueza, no resistió más y acabo fracasando.
La principal razón de esta situación es el hecho de que nuestro planeta se encuentra en fase de transición, de mundo de pruebas y expiaciones, se encamina a la categoría de mundo de regeneración, donde esos problemas serán muy disminuidos y encaminados a la extinción por la predominancia del bien.
Para los espíritus que constituyen la población del planeta, esta modificación de categoría, importan en la necesidad de mejorar sus patrones vibratorios para los nuevos límites o no podrán continuar reencarnando en la Tierra, siendo encaminados para mundos inferiores.
Este cambio exige dos providencias de la espiritualidad mayor. La primera es asignar la reencarnación de espíritus encargados de mejorar el conocimiento humano, preparando las condiciones de vida mejores del futuro. Esta mejoría también alcanza el lado moral y religioso. Por otro lado, por Misericordia Divina, es dada una oportunidad más a aquellos que se encuentran en la lista de ser expulsados. Es dada la oportunidad de recuperación que, infelizmente, la gran mayoría no aprovecha y vuelve a practicar el crimen, el vicio, la inmoralidad.
Es justamente esa aglomeración de espíritus desequilibrados en el campo material que nos da la impresión de que la maldad aumentó en el planeta. Es tan solo el hecho de que ahora hacen maldades en el campo físico en la presencia de todos, antes hacían el mal en el campo espiritual, obsesando, provocando el mal, provocando el desequilibrio incluso más intensamente de lo que pueden hacerlo ahora, solo que no eran vistos tan fácilmente.
Pero hay otro tipo de violencia para la cual no siempre hay dirigidas las miradas.
La llamada violencia verbal, en la cual están incluidas la calumnia, la difamación y la injuria, esto todos lo saben. Pero no queda solo en esto.
La palabrota, que viene siendo usada desenfrenadamente, apareciendo incluso en las letras de canciones populares, en las entrevistas de televisión, en las radios, en los periódicos, en fin, por todos sitios, es también una violencia.
La palabra mal usada perjudica el ambiente, atrayendo espíritus impuros y maliciosos.
La pornografía contamina tanto o más que el alcohol, es una violencia contra los principios de la moral evangélica, contra la educación. Es una falta de respeto.
Pero, además de esos tipos de violencia que podemos clasificar como físicas y verbales, hay otro tipo, poco hablado y sin embargo muy practicado. Se trata de lo que podemos llamar como violencia mental, causa primera de todas las otras.
Cuando pensamos emitimos ondas, emanaciones mentales, que van a impregnar nos solo nuestro periespiritu, sino también el ambiente y a las otras personas.
En “Evolución en dos Mundos”, escrito por el espíritu André Luiz, aprendemos que somos Co- Creadores.
Nosotros creamos a través de nuestra fuerza mental.
Enseña André Luiz, que la inteligencia humana utiliza el fluido cósmico para la Co-Creación, que él llama de Co-Creación en plano menor.
Dice que el pensamiento puede crear ambientes y ejemplifica con el Umbral al que llama: “lugares tenebrosos para la purgación infernal, generados por las mentes desequilibradas o criminales en los círculos inferiores y abismales”.
Son los pensamientos de desamor quienes crean esos ambientes.
Necesitamos aprender a crear lugares calmados, tranquilos y felices, mentalizando pensamientos armónicos, equilibrados.
Caso contrario, no habrá como huir, seremos co-responsables del desequilibrio resultante.
Casi todas las criaturas creen que basta controlar las acciones y las palabras, dando baza, a través del pensamiento a todas sus tendencias negativas.
Verdaderamente, a todos nos gustaría tener más elevación de la que poseemos, es el viejo complejo de culpa afligiendo nuestra conciencia.
Entonces, procuramos esconder de los que nos rodean nuestras deficiencias y pensamos: no voy hacer esto porque alguien puede verme y va a quedar feo (pero nuestro parecer no era este, sino que era bonito), no voy a decir eso porque alguien pude oírme y quedaría feo, van a descubrir que yo no soy un espíritu adelantado, tal como intento parecer.
De esta forma controlamos nuestras acciones y nuestras palabras, para que no descubran que somos espíritus todavía en un estado precario de evolución.
Pero, ¿y el pensamiento? Ahora, el pensamiento, si yo no lo cuento nadie lo va a saber. Y ahí es que está el mayor engaño. A través del pensamiento, algunos hacen miserias, ofenden, violentan y cometen los actos más horribles creyendo que nunca nadie lo va a saber.
Jesús ya nos había alertado para el hecho de: “nada hay encubierto que no haya de revelarse, ni oculto que no se haya de saber”, Mateo 10:26. La explicación a esas palabras está en el poder mental de Co-Crear.
Nuestros pensamientos se transforman en imágenes, ambientes, lugares, etc. Son perfectamente visibles a los espíritus.
Aquel que lee en el periódico que un marginado fue muerto y piensa, con alivio, uno menos... está apoyando la violencia y contribuyendo para que ella prosiga e incluso aumente en el planeta.
Es también un gran acto de desamor.
Verdaderamente, no hay mucha diferencia entre quien hace, quien manda y quien se alegra con el hecho.
Son raras las personas que nunca vibraron a favor de la violencia. Estamos entrenados intensamente para ello desde pequeños. La vibración del niño que ve al bueno golpeando o incluso matando al bandido es un excelente entrenamiento para vibrar violencia.
¿Quién no vio nunca, sea en el cinema o en la televisión, al espectador participar de la matanza de la cuadrilla o vibrar con los puñetazos que revientan la cara del bandido? Es el entrenamiento para la práctica de la venganza, ¿Quién sabe si no es el estímulo para que, en un futuro, aquel niño que grita de entusiasmo y aplaude la escena participe de un grupo de exterminio?
De esta forma se crea en nuestro mundo el ambiente propicio para la proliferación de todos los actos insanos.
Por ello, empezamos afirmando que la violencia es el resultado del campo vibratorio del planeta.
Este, a su vez, es el resultado del pensamiento de la humanidad.
Para cambiar es necesario el esfuerzo de cada uno de nosotros. Controlar nuestros pensamientos, evitar desequilibrios, producir amor.
Es difícil para espíritus de nuestro nivel evolutivo, pero el estudio del Evangelio y la práctica de la oración ayudan mucho a conseguirlo.
Que cada uno haga su parte, sin esperar nada de los demás, ni usar a los otros como disculpa, sin quejarse.
El Espiritismo enseña que nada ocurre sin una razón. Hay una Justicia Divina.
Hace falta oración por parte de la humanidad.
Hablamos de la oración verdadera, hecha con amor en el corazón y no de la simple recitación de palabras decoradas, sin ningún sentimiento y, a veces, incluso sin vincularse en lo que se está diciendo, sin concentración, con el pensamiento lejos o los ojos abiertos prestando atención en otras cosas.
Sólo la oración con intenso amor, vibrando armoniosamente es capaz de combatir la violencia mental, fuerza creadora de todas las otras formas de violencia, de todo desequilibrio existente en el planeta.

( Aportación de Juan Carlos Mariani )
Extraído del Libro “Ya estaba Escrito” Helio Rocha da Silveira Pinto

lunes, 4 de agosto de 2014

Mediumnidad y sintonía

                            CAMINANDO HACIA NUESTRA META


Queridos amigos, hola buenos días, hoy comenzamos una nueva semana, el lunes es el día que nos  permite hacerlo, como primer día de la semana, suele ser perezoso, poco animado,  porque es la vuelta al trabajo y en el caso de los niños la vuelta al cole.
No hay reglas sin excepción, cada uno porta en sí, el estado de ánimo para las cosas, pero lo que sí es cierto es que debemos procurar dominarnos, doblegar nuestro espíritu para podamos controlar circunstancias, dirijamos nuestras emociones, alineándolas  en el camino  del equilibrio y del discernimiento, de manera  que nuestras acciones   no resbalen  y se produzcan precipitadamente.
Bien sabemos que nuestra naturaleza es animal, que nuestros instintos son inferiores y agresivos y que la educación solamente parte de uno mismo, pues los valores del alma, después  que Dios  nos lo dio, son conquistas de nuestro propio esfuerzo de cada día. Dios y Cristo nunca nos abandonan, pero Ellos no pueden  y no deben hacer lo que a nosotros nos corresponde realizar.
El pensamiento es el agente catalizador  de los acontecimientos que involucran al ser humano. Si por acaso,  las acciones no encuentran el agente mental desencadenante en la actualidad, es porque permanece en el ayer  sombrío del viajero espiritual.
Al ser así, es indispensable  que renovemos los pensamientos constantemente,  para mejor, creando hábitos saludables y dinamizando las actividades enriquecedoras de bendiciones, a fin de que el estado de bienestar permanezca como divisor de los diferentes estados de la actividad humana.
El ser humano  es el resultado de todo aquello que elabora, cultiva y realiza, su pensamiento positivo una operación profunda de transformación interior, que ocurre solamente  cuando los factores propiciadores  del mandato dañino se modifican  para mejor, dando lugar al equilibrio de sus variadas funciones en el campo de la energía.
Los hombres hablamos mucho de Dios. Nos habituamos  a repetir su nombre en vano, sin todavía, creer verdaderamente  en El. Todavía al hombre le perturba  el fin de los tiempos y lo conmueve,  porque nos quedan que pasar pruebas que deberán alcanzar las fibras  de nuestro equilibrio. “Los justos vivirán por la fe” las palabras del libro santo así se expresan. Justos son todos aquellos  que incrementan  todos los días los trabajos de disciplina  intima,  que estimulan la caridad y que practican el Amor, procurando universalizar  sus sentimientos. En ese clima, la criatura  saldrá de la opresión de los acontecimientos y, aun incluso en la Tierra, respirara el ambiente del Cielo.
Quien lea y entienda el Evangelio en Espíritu y Verdad, encontrará en él a Dios y al cielo, los Ángeles y el propio paraíso, todo esperándonos, aguardando  que hagamos nuestra parte, para recibir el premio de la felicidad. No hay nada de despreciable en el amor de Dios, que espera de nosotros  la comprensión y también nos da medios para comprender.
La vida es un misterio, que solamente nos es revelado, por los procesos del Amor; cuanto más ama la gente, en el quilate del Amor que nada pide, más sabemos  de las cosas escondidas de los que desconocen esa virtud por excelencia.
Procuremos la energía Divina para dirigirnos en la vida, solo las manos de Jesús, solamente El sabe  transformar la luz de Dios, para restablecer la armonía  orgánica de los hombres.
El Evangelio es, por excelencia, un código divino. Si respetamos sus preceptos, estaremos en sintonía con la fuerza universal el Amor y seremos atendidos por esas leyes que regulan la propia vida que instruye en la Tierra.
El hombre ha de procurar  espiritualizarse, transformando sus armas en arados útiles para el bien y la paz, solo así, el bienestar se generalizaría a su alrededor. Que todos iniciemos la semana animados, bendecidos por Cristo con Su Luz y Su Amor, y  caminemos en pos del Bien que nos  permitirá llegar a la Cima que es Dios.
Un abrazo fraternal del Merchita 



                              ***************

NO SOMOS SERES HUMANOS, VIVIENDO UNA 

EXPERIENCIA ESPIRITUAL


SOMOS SERES ESPIRITUALES, VIVIENDO UNA 

EXPERIENCIA HUMANA


                           **************


MEDIUMNIDAD Y SINTONIA
Mercedes Cruz Reyes


Todos los que trabajan   y palpitan  en el campo de las enseñanzas de Jesús, desean parecerse a El. Sin embargo, el mundo entero reverencia al Enviado de Dios, cuya figura renace, día a día, de las cenizas del tiempo, indicando la bondad y la concordia, la tolerancia y la abnegación por mapas de la felicidad real, en el centro de cooperadores que se multiplican, en todas las naciones, con el paso de los siglos.

Hasta hoy, los fenómenos mediúmnicos que se desdoblaron al margen del apostolado de Cristo se definen como un conjunto de tesis discutibles, pero las enseñanzas y actitudes del Maestro constituyen el macizo de luz inatacable del Evangelio, amparando a los hombres y orientándoles el camino.

Mediúmnidad sin ejercicio en el bien es semejante al título profesional sin la función que le corresponde. Mediúmnidad no es pretexto para situarse la criatura en el fenómeno exterior o en el éxtasis inútil, a la manera del niño aturdido con el deslumbramiento de la fiesta vulgar.

Es, por encima de todo, camino de arduo trabajo en que el espíritu, llamado a servirla, necesita consagrar lo mejor de sus propias fuerzas para colaborar en el desarrollo del bien.

El médium, por ello, será vigilante cultor del progreso, asistiéndole la obligación de perfeccionarse incesantemente para reflejar con más seguridad la palabra o el consejo, el pensamiento o la sugerencia de la Vida Mayor.

No nos detengamos en la imposibilidad de ofrecer prodigios de grandeza de un instante al otro, pero no busquemos interrumpir el contrato de redención y de amor al que nos empeñamos.
*
Tenemos que entender que somos invitados por el Cristo de Dios, a través de Allan Kardec, para comprender auxiliando y renovar amando e iluminando, instruyendo y bendiciendo en la edificación del Mundo Nuevo.

Es por eso que no siempre conseguiremos materializar  amigos de la Vida Mayor para satisfacer la sed de verdad que tortura a muchos de nuestros compañeros en la Tierra, pero siempre podremos  substanciar esa o aquella providencia susceptible de prodigarles tranquilidad y consolación.

No siempre sonorizaremos  la voz de desencarnados queridos para reconforto de los que lloran de añoranza en el mundo; sin embargo, siempre podemos articular la frase calmante que les transmita ánimo y esperanza.

No siempre obtendremos  el mensaje de determinados amigos que residen en el Más Allá, para la edificación inmediata de los que sufren en el Plano Físico; sin embargo, siempre podremos  improvisar algún recurso con el que les restaures la energía y el buen ánimo.

No siempre lograremos la cura de ciertas enfermedades en el cuerpo de hermanos enfermos; sin embargo, siempre podremos  mitigarles el corazón y aclararles el alma, con el apoyo fraterno, habilitándoles la mente para la cura espiritual.

No siempre evidenciaremos  como un fenómeno, pero siempre podemos, en cualquier tiempo, ser el auxilio de quien necesite de amparo.

Médium quiere decir intérprete, medianero.

Y dar utilidad a la propia vida, transformándonos en socorro y bendición para los demás, es ser médium del Eterno Bien, bajo la inspiración del Espíritu de Jesucristo, privilegio que cada uno de nosotros puede disfrutar.

El médium puede traducir el mensaje del Señor, donde quiera que se encuentre, aprendiendo, amando, construyendo y sirviendo siempre, porque por encima de los médiums de esa o de aquella entidad espiritual, de ese o de aquel fenómeno que muchas veces espantan o conmueven, sin educar y sin edificar, permanecen la conciencia y el corazón consagrados al Supremo Bien, a través de los cuales el Señor se manifiesta, extendiendo para todos nosotros la bendición de la vida mejor.

El médium, para servir a Jesús de modo positivo y eficiente, en el campo de la Humanidad, necesita encariñarse a la instrucción, al conocimiento, a la preparación y a la propia mejoría, a fin de que sea filtro de luz y paz, elevación y engrandecimiento para la vida y para el camino de las criaturas.

Buscando nuestra posición de servidores fieles de la regeneración del mundo, empezando por nosotros mismos, por la renovación de los nuestros hábitos e impulsos, olvidemos la sombra y busquemos la luz, cada día, conscientes de que cualquier pausa más larga en la apreciación de los cuadros menos dignos que todavía nos cercan será nuestra probable inducción al estacionamiento indeterminado en la cárcel del desequilibrio y del sufrimiento.
 *
Y en razón de que cada criatura transporta consigo la experiencia que le perfecciona, la Sabiduría Divina concede a cada espíritu encarnado determinada tarea, que, en esencia, vale por en-sayo precioso, al frente del servicio que le competirá en el mañana eterno.
No basta erguir brazos ágiles, lanzar fraseología preciosa o provocar excesivo movimiento alrededor de tus días, porque hay muchas manos que operan en la extensión de la sombra, mucho verbo fastuoso en la explotación menos digna y mucho ruido vano, provocando, donde existe, tan solamente amargura y cansancio.

Ama el servicio que el Señor te confió, por más humilde que sea, y ofrécele tus mejores fuerzas, porque de lo que hoy haces bien en provecho de todos, retirarás mañana el justo alimento para la obra que te erguirá del insignificante esfuerzo terrestre hacia el trabajo espiritual.

Si Jesús no paró en contemplación inoperante, transitando en el servicio al prójimo, del Pesebre hasta la Cruz, que nadie espere la visita de los Mensajeros Divinos, paralizando las manos en la esperanza sin trabajo y en la fe sin obras.
*
El perfeccionamiento de la mediúmnidad y la espiritualización renovadora son problemas de buena voluntad en la decisión de trabajar y en la cooperación, porque solamente buscando traer el Cielo al mundo, por nuestra aplicación al bien, es como descubriremos el camino verdadero que nos conducirá efectivamente hacia los Cielos.
Medita en los que recorren vagando sin hogar y honra tu reducto doméstico, cultivando dentro de él la bondad y la tolerancia, la comprensión y la gentileza en las directrices de cada día.

Piensa en los corazones cristalizados en la indiferencia, que viajan en el mundo a semejanza de huérfanos voluntarios y exalta la propia fe, traduciéndola en obras de humildad y amor, generosidad y perdón, para que la luz divina se alce como brújula en el camino.

Valora el trabajo que desarrollas, los amigos, los familiares, los recursos, los instantes de que dispones y te sentirás ahora rico de posibilidades para ampliar el tesoro de bendiciones con que serás dotado ahora, hoy y después.

Acordémonos de que la Tierra es sencillamente un escalón en nuestra escalada hacia las cimas resplandecientes de la vida y, despiertos a las oportunidades del servicio, avancemos hacia delante, aprendiendo y amando, auxiliando a los otros y renunciando a nosotros mismos, en la certidumbre de que, así, caminaremos del infortunio de ayer hacia la felicidad de mañana.

¡Si pretendes un título en la mediúmnidad que manifiesta en el mundo las revelaciones del Señor, no te fijes tan sólo en la técnica fenoménica; regocíjate con las oportunidades de servir, expresando buena voluntad en el socorro a todos los necesitados de la senda humana; y, renovando los sufridores y los ignorantes, los perturbados y los tristes, bajo el estandarte vivo de tu corazón abierto a la Humanidad, abrázalos como tu propia familia!

Después de eso, conserva la certeza de que vas hacia el frente y hacia lo alto, porque Jesús, el Divino Maestro, vendrá a tu encuentro, inundándote la jornada de esperanza, alegría y luz.

Amigos si te sientes impresionado y tocó este mensaje tu corazón, divúlgalo, pensando que solo el conocimiento de las cosas, nos liberará de la ignorancia, y extendiendo el mensaje llegará a más corazones despertando sus inquietudes que siempre son los principios del despertar.

Realizado por M.C.R
Extraído del libro Mediúmnidad y sintonía de Francisco Cándido Xavier

                                                           ****************************
                               
                                     
        ¿ Qué es el cuerpo ?

En muchos casos los mentores que nos asisten mantienen la identidad que tuvieron en la tierra; otros, al volver al Hogar cobran su nombre espiritual, muchos, prefieren mantener un total anonimato sobre su identidad terrena; como este mentor oriental que fecundo al médium para dar respuesta a la pregunta que se le hizo. 

¿Qué es el cuerpo...?
Nada más que un compuesto químico de átomos en movimiento que atraviesa la vida corporal. Su misión es pobre y desempeña un papel muy limitado, necesario para la experiencia corporal 
Vuestros cuerpos, esa pobre envoltura temporal y carnal es como un muñeco blando, está condicionado al uso que nosotros queramos hacer de él en la tierra en relación a su misión. Los comportamientos ajenos suelen ser estímulos para vuestro cuerpo. Todos los cuerpos se creen libres y dueños de sus pensamientos. ¡Qué lamentable error...! El velo de la ilusión que cubre a la primaria humanidad se quebrará cuando las antenas del alma se dirijan hacia arriba, hacia los niveles superiores en donde se conectan los caminos de la vida, hacia las leyes superiores en el Divino Saber. 

-Espíritu anónimo.