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lunes, 22 de septiembre de 2014

El Egoísmo

El Egoísmo

El egoísmo es hermano de la soberbia, y procede de las mismas causas. Es una de las más terribles manifestaciones del alma y el mayor obstáculo para los mejoramientos sociales. Sólo él neutraliza y hace estériles casi todos los esfuerzos del hombre orientados hacia el bien. Así pues, combatirlo debe constituir la preocupación constante de todos los amigos del progreso y de todos los servidores de la justicia.

El egoísmo es la persistencia de ése individualismo feroz que caracteriza al animal, como un vestigio del estado de inferioridad que hemos tenido que sufrir. El hombre es, ante todo, un ser sociable; está destinado a vivir con sus semejantes, y no puede hacer nada sin ellos. Abandonado a sí mismo, sería impotente para satisfacer sus necesidades y desarrollar sus cualidades.

Después de Dios, es a la sociedad a quien debe el hombre todos los beneficios de la existencia, todas las ventajas de la civilización. Goza de ello, pero precisamente este goce, esta participación de los frutos de la obra común le imponen el deber de cooperar en la obra misma. Una estrecha solidaridad le une a la sociedad; se debe a ella, como ella se debe a él. Permanecer inactivo, improductivo, unútil, en medio del trabajo de todos, sería un ultraje a la moral, casi un robo; sería aprovechar las labores de los demás, aceptar un préstamo que nos negásemos a restituir.

Formamos parte integrante de la sociedad, y todo lo que le atañe a ella nos atañe. Con esta comprensión del vínculo social y de la ley de solidaridad es con lo que se mide la dosis de egoísmo que existe en nosotros. El que sabe vivir con sus semejantes y para sus semejantes, nada tiene que temer de este grande mal. Posee un criterio infalible para guzgar su conducta. No hace nada sin indagar si lo que proyecta es bueno o malo para aquellos que le rodean, sin preguntarse si sus actos son nocivos o beneficiosos para la sociedad de la que es miembro. Si sólo parecen ventajosos para él y perjudiciales para los demás, sabe que, en realidad, son malos para todos, y se abstiene en absoluto de ponerlos en práctica.

La avaricia es una de las formas más repugnantes del egoísmo. Pone de manifiesto la bajeza del alma que, acaparando riquezas utilizables para el bien común, no sabe siquiera aprovecharse de ellas. El avaro, en su amor al oro, en su ansia de adquirirlo, empobrece a sus semejantes y permanece él mismo indigente, pues sigue siendo pobreza esa prosperidad aparente que acumula sin provecho para nadie; una pobreza relativa, pero tan lamentable como la de los desdichados, y justo objeto de la reprobación de todos.

Ningún sentimiento elevado, nada de lo que constituye la nobleza del Ser puede germinar en el alma de un avaro. La envidia, la insaciabilidad que le atormentan lo condenan a una penosa existencia, a un porvenir mas miserable aún. Nada iguala a su desesperación cuando, más allá de la tumba, ve sus tesoros repartidos o dilapidados.

Los que busquéis la paz del corazón, huid de ese vicio bajo y miserable. Pero no caigáis en el exceso contrario. No derrochéis nada. Sabed usar de vuestros recursos con sensatez y moderación.

El egoísmo lleva en sí su propio castigo. El egoísta no ve más que su persona en el mundo; todo lo que le es extraño, le es indiferente. Así pues, las horas de su vida están sembradas de tedio. Encuentra en todas partes el vacío, tanto en la existencia terrenal como después de la muerte, dado que, hombres o Espíritus, todos le rehúyen.

Por el contrario, el que coopera en la medida de sus fuerzas en la obra social, el que vive en comunión con sus semejantes haciéndoles aprovecharse de sus facultades y de sus bienes, como él se aprovecha de los de ellos, todo lo que hay de bueno en él, ése se siente más feliz. Tiene la conciencia de obedecer a la ley, de ser miembro útil de la sociedad. Todo lo que se realiza en el mundo le interesa; todo lo que es grande y hermoso le conmueve y le emociona; su alma vibra al unísono con todas las almas esclarecidas y generosas, y el tedio y el desencanto no hacen presa de él.

Nuestro papel no es, pues, el de abstenernos, sino el de combatir sin descanso por el bien y por la verdad. No es sentado o acostado como hay que contemplar el espectáculo de la vida humana, sino de pie, como un zapador, como un soldado dispuesto a participar de todas las grandes tareas, a facilitar los caminos nuevos, a fecundar el patrimonio común de la humanidad.

Aunque el egoísmo se encuentra en todas las categorías de la sociedad, este vicio es más bien propio del rico que del pobre. Con demasiada frecuencia, la prosperidad seca el corazón, en tanto que el infortunio, haciéndonos conocer el peso del dolor, nos enseña a compartir el de los demás. El rico, ¿sabe siquiera a costa de cuántos trabajos y de qué duras labores se crean las mil cosas de que se compone su lujo?

No nos sentemos jamás ante una mesa bien servida sin pensar en los que padecen hambre. Esta idea nos hará sobrios y mesurados en nuestros apetitos y en nuestros gustos. Pensemos en los millones de hombres encorvados bajo los ardores del estío o ante las duras intemperies, y que, mediante un escaso salario, extraen del suelo los productos que abastecen nuestros festines o adornan nuestras moradas. Acrodémonos de que, para alumbrar nuestros aposentos con una luz resplandeciente y para hacer brotar en los hogares la llama bienhechora, unos hombres, semejantes nuestros, capaces como nosotros, de amar y sentir, trabajan debajo de la tierra, lejos del cielo azul y del alegre sol y, con el pico en la mano, perforan durante toda su vida las entrañas del planeta. Sepamos que para adornar nuestros salones de espejos y cristales resplandecientes, para producir la multitud de objetos de que se compone nuestro bienestar, otros hombres, por millares, semejantes a condenados junto al fuego, pasan la existencia entre el calor devorador de los altos hornos y de las fundiciones, privados del aire, gastados, destrozados antes de tiempo, no tendiendo como perspectiva más que una vejez sufriente y de privaciones. Sepámoslo: toda esa comodidad de que gozamos con indiferencia es mantenida a costa del suplicio de los humildes y del padecimiento de los débiles. Que este pensamiento nos penetre y nos obsesione; como una espada de fuego, desterrará el egoísmo de nuestros corazones y nos obligará a consagrar al mejoramiento de la suerte de los débiles nuestros bienes, nuestro tiempo y nuestras facultades.

Pero, gracias al conocimiento de nuestro porvenir, la idea de solidaridad acabará por prevalecer. La Ley del retorno a la carne, la necesidad de nacer en condiciones modestas constituirán un estímulo que reprimirá al egoísmo. Ante estas perspectivas, el sentimiento desmedido de la personalidad se atenuará para darnos una noción más exacta de nuestro puesto y de nuestro papel en el universo. Sabiendo que estamos unidos a todas las almas, que somos solidarios de su adelanto y de su felicidad, nos interesaremos más por su situación, por su progreso y por sus trabajos. A medida que ese sentimiento se extienda por el mundo, las instituciones y las relaciones sociales mejorarán; la fraternidad, esa palabra trivial repetida por tantas bocas, descenderá a los corazones y se convertirá en una realidad. Nos sentiremos vivir en los demás, gozaremos con sus goces y sufriremos con sus males. No habrá entonces una sola queja que quede sin eco, ni un solo dolor que quede sin consuelo. La gran familia humana, fuerte, apacible y unida, avanzará con paso más rápido hacia sus magníficos destinos.

Léon Denis
Después de la Muerte. Capítulo 46.

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              LOS FLUIDOS

El mundo de los fluidos, que se entreve más allá del estado radiante, reserva a la ciencia muchas sorpresas y descubrimientos. Son innumerables las variedades de formas que la materia, en estado sutil, puede revestir por las necesidades de una vida superior.
Ya muchos observadores saben que fuera de nuestras percepciones, existe otro mundo, no solo el de lo infinitamente pequeño, sino un Universo fluídico que nos envuelve, todo el poblado de multitudes invisibles
Seres sobrehumanos – más no sobrenaturales – viven a nuestro lado, mudos testigos de nuestra existencia, y solo manifiestan la suya en condiciones determinadas, bajo la acción de leyes, naturales, precisas, rigurosas. Es importante penetrar el secreto de estas leyes, pues de su conocimiento dependerá para el hombre la posesión de las fuerzas considerables cuya utilización práctica puede transformar la faz de la Tierra en el orden de las sociedades.
Uno de los grandes misterios que la Ciencia Humana procura esclarecer es el de la existencia de una mataría básica universal, capaz de servir como punto de partida para el origen de los elementos físicos conocidos. Aunque investigadores de todo el mundo se han empeñado en el estudio de la estructura intima de los átomos, aun no se ha conseguido encontrar ese elemento Basoco primitivo. Modernos estudios afirman que en un principio todos los elementos materiales estaban reunidos en un solo “punto”, bajo Una presión incalculable. En cierto momento, ese punto explotó, dispersando materia por el espacio, dando origen a las nebulosas, a los sistemas estelares, a los planetas a los astros. El Universo, de acuerdo con la física moderna, continua, expandiéndose y no se sabe hasta cuando continuará en este proceso. La Ciencia cree que, encontrando el elemento material primitivo, estaría frente a la solución de muchos misterios sobre el origen de las cosas. En el siglo XIX cuando comenzaron las manifestaciones de los Espíritus, ellos revelaron una teoría donde explicaban de forma racional el origen de las cosas materiales y espirituales. Decían que había por toda la Creación un elemento primitivo etéreo, denominado “fluido cósmico Universal” y que todos los elementos materiales conocidos son formas modificadas de este fluido. Algunos científicos en el pasado investigaron la materia básica, también denominada “éter” más no consiguieron convencer a los medios científicos de su existencia. La Ciencia no podía comprender la presencia, en el espacio, de una materia tan sutil que no fuese detectada por los instrumentos existentes. El Espiritismo, a través de los fenómenos de efectos físicos, demostró la existencia del fluido cósmico Universal, base de todos los elementos materiales.
Es pues, en las leyes que rigen la vida espiritual, donde hay que buscar la clave de los milagros de esta categoría. El Fluido Cósmico Universal es la materia elemental primitiva, cuyas modificaciones y transformaciones constituyen innumerable variedad de cuerpos en la naturaleza. Es altamente influenciable por el pensamiento (que es una forma de energía) pudiendo modificarse, asumir formas y propiedades particulares. La acción del pensamiento Divino sobre el fluido cósmico Universal dio origen a las nebulosas, a los sistemas estelares, a los planetas y astros. Es en esa materia fluidica que el Creador ejecuta el plano existencial. Por medio del fluido cósmico Universal llena todo el espacio existente entre los mundos. Por medio de el viajan ondas del pensamiento del mismo modo que las ondas sonoras se proyectan en la camada atmosférica.
Alrededor de los planetas, el fluido Universal se presenta modificado. La presencia de la vida en el orbe le impone características especiales, pues es alterado por la actividad mental de los habitantes. En los mundos más primitivos, el fluido Universal que los circunda se presenta oscuro y pesado. En los mundos más civilizados la atmósfera espiritual es más leve y luminosa. Para comprender mejor este principio elemental podremos decir que tiene dos estados distintos: el de la imponderabilidad o de eterización (estado normal primitivo) y el de la ponderabilidad o de materialización. Al primer estado pertenecen los fenómenos del mundo invisible. Lógicamente entre los dos puntos existen innumerables formas intermediarias de transformación del fluido en materia tangible. En el estudio de este importante asunto podremos entender el origen de muchas afecciones del ser humano y los fundamentos de la fluidoterapia, largamente empleada en los centros espiritas, en la profilaxia  y tratamiento de las enfermedades fisicas y espirituales.
En el estado de eterización el fluido Universal no es uniforme; sin cesar de ser etéreo, pasa por modificaciones tan variadas en su genero, y más numerosas tal vez, que en el estado de materia tangible. Tales modificaciones constituyen fluidos distintos que, si bien sean procedentes del mismo principio, son dotados de propiedades especiales, y dan lugar a los fenómenos particulares del mundo invisible. Una vez que todo es relativo, esos fluidos tienen para los Espíritus, que en si mismo son fluiditos, una apariencia material como la de los objetos tangibles para los encarnados, y son para ellos lo que para nosotros son las sustancias del mundo terrestre, ellos las elaboran, las combinan para producir efectos determinados como lo hacen los hombres con sus materiales, sin embargo usando procesos diferentes. “(Allan Kardec la Génesis, Cáp., XIV
LOS Espíritus afirman que una de las modificaciones más importantes del fluido Universal es el fluido vital. El es el responsable por la fuerza matriz que movimenta en los cuerpos vivos. Sin el, la materia es inerte. Podemos decir que el es responsable por la animalización de la materia. Ese agente es el fluido vital. Es el que da vida a todos los seres que lo absorben y asimilan. La materia sin el no tiene vida el sin la materia no es vida. Cuando los seres orgánicos pierden la vitalidad, por la muerte, la materia se descompone formando nuevos cuerpos y el fluido vital vuelve a la masa, al todo Universal, para nuevas combinaciones y utilizaciones en el Universo. Cada ser tiene una cantidad del fluido vital, de acuerdo con sus necesidades. Las variaciones dependen de una serie de factores. Allan Kardec nos instruye sobre el asunto en el Libro de los Espíritu, en la pregunta 70:
La cantidad de fluido vital no es la misma en todos los seres orgánicos: varia según las especies y no es constante en el mismo individuo, por así decir, algunos saturados de fluido vital, mientras otros lo poseen apenas en cantidad suficiente. Es por eso que unos son más activos, más enérgicos, y de cierta manera, de vida
 superabundante.
La cantidad de fluido vital se agota. Puede tornarse incapaz de sostener la vida, si no fuera renovada por la asimilación de substancias que lo contienen. El fluido vital se transmite de un individuo a otro. Aquel que lo tiene en mayor cantidad puede darlo al que tiene menos, y en cientos de casos hacer volver a la vida presta a extinguirse.
Estudiando esos fundamentos a la luz del Espiritismo, llegamos a la comprensión de muchas cosas simples que parecían complicadas e irreales, como por ejemplo la citación de Moisés en la Biblia sobre el origen del hombre. Dice el: Dios formó el cuerpo del hombre del limo de la Tierra y le dio un alma vivificadora, a su semejanza. El estaba cierto, pues quería decir que el cuerpo material era formado de los mismos elementos que habían servido para formar el polvo de la Tierra.
El “alma viva a su semejanza “es el principio inteligente o espiritual retirado de la esencia divina, haciendo gran distinción entre lo material y el espiritual. El hombre puede mantener el equilibrio de su salud vital a través de la alimentación, de la respiración del aire puro y, por encima de eso, manteniendo una conducta mental sana.
El principio vital es la ley que rige la existencia del fluido vital.
Los malos pensamientos corrompen los fluidos espirituales, como los miasmas deletéreos corrompen el aire respirable”
El pensamiento ejerce una poderosa influencia en los fluidos espirituales modificando sus características básicas. Los buenos pensamientos les imponen luminosidad y vibraciones elevadas que causan confort y sensación de bienestar a las personas que están bajo su influencia.
Los malos pensamientos provocan alteraciones, malestar, sensaciones contrarias a las que hemos mencionado. Los fluidos quedan oscuros y su acción provoca malestar físico y psíquico.
En la atmósfera fluidica se asocian seres desencarnados con tendencias morales y vibratorias semejantes. Por esta razón, los Espíritus Superiores recomiendan que nuestra conducta en las relaciones con la vida, sea lo más elevada posible. Una criatura que vive entregada al pesimismo y a los malos pensamientos tiene alrededor de si una atmósfera espiritual oscura, a la cual se aproximan Espíritus enfermos. La angustia, la tristeza y la desesperación aparecen, formando un cuadro físico-psíquico deprimente, que puede ser modificado bajo la orientación de las enseñanzas morales de Jesús.
La acción de los Espíritus sobre los fluidos espirituales tienen consecuencias de importancia directa y capital para los encarnados. Desde el instante en que tales fluidos son el vehiculo del pensamiento; que el pensamiento les puede modificar las propiedades, es evidente que ellos deben estar impregnados de las cualidades buenas o malas de los pensamientos que los colocan en vibración, modificados por la pureza o impureza de los sentimientos. 
Allan Kardec  Génesis

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                            REGLAS DE VIDA

82 sabios consejos de Gurdjieff a su hija para transitar por el camino de la Vida


gran filosofía de vida…
  1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
  2. Termina siempre lo que comenzaste.
  3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
  4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
  5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
  6. Trata a  cada persona como si fuera un pariente cercano.
  7. Ordena lo que has desordenado.
  8. Aprende a recibir, agradece cada don.
  9. Cesa de autodefinirte.
  10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
  11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
  12. No desees ser imitado.
  13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
  14. No ocupes demasiado espacio.
  15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
  16. Si no la tienes, imita la fe.
  17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
  18. No te apropies de nada ni de nadie.
  19. Reparte equitativamente.
  20. No seduzcas.
  21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
  22. No hables de tus problemas personales.
  23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
  24. No establezcas amistades inútiles.
  25. No sigas modas.
  26. No te vendas.
  27. Respeta los contratos que has firmado.
  28. Sé puntual.
  29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
  30. Habla sólo lo necesario.
  31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
  32. Nunca amenaces.
  33. Realiza tus promesas.
  34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
  35. Admite que alguien te supere.
  36. No elimines, sino transforma.
  37. Vence tus miedos,  cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
  38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
  39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
  40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
  41. Transforma tu orgullo en dignidad.
  42. Transforma tu cólera en creatividad.
  43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
  44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
  45. Transforma tu odio en caridad.
  46. No te alabes ni te insultes.
  47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
  48. No te quejes.
  49. Desarrolla tu imaginación.
  50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
  51. Paga los servicios que te dan.
  52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
  53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
  54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
  55. Nunca contradigas, sólo calla.
  56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
  57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
  58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
  59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
  60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
  61. No conserves objetos inútiles.
  62. No te adornes con ideas ajenas.
  63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
  64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
  65. Nunca te definas por lo que posees.
  66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
  67. Acepta que  nada es tuyo.
  68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
  69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
  70. No mires con disimulo, mira fijamente.
  71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
  72. En el lugar en que habites consagra  siempre un sitio a lo sagrado.
  73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
  74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
  75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
  76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
  77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
  78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
  79. No te jactes de aventuras amorosas.
  80. No te vanaglories de tus debilidades.
  81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
  82. Obtén para repartir.
No está mal para empezar…

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domingo, 21 de septiembre de 2014

EL ESPIRITISMO UN NUEVO PARADIGMA DEL CONOCIMIENTO*



Un medico francés, Premio Nobel que se llamó Alexis  Carrel, que publicó varios libros, uno titulado “El hombre ese desconocido” y se refería el Dr. Carrel a que en verdad el hombre sigue siendo un desconocido para sí mismo y yo quisiera comenzar esta noche parafraseando esa expresión, ese titulo de la obra de Alexis Carrel para decirles a ustedes que el Espiritismo es un gran desconocido de la cultura contemporánea y nosotros nos unimos con tranquilidad y comprendiendo las razones de ello para  apartar de esa realidad y duplicar nuestro esfuerzo para que cada vez más un numero creciente de personas en todo el mundo, personas sobre todo de mentalidad abierta, se animen a conocer, a comprender, a entender, a interpretar esta forma de pensamiento que es la Doctrina Espiritista.

 Es un gran desconocido el Espiritismo y además de serlo sufre también de una autentica dificultad, de un bloqueo comunicacional; porque cuando nosotros mencionamos la palabra Espiritismo nos estamos refiriendo a una filosofía de vida, a una manera de entender la realidad, al hombre, al Universo, a Dios, pero la mayoría de las personas ajenas al tema están codificando el mensaje de otra manera y se imaginan que con Espiritismo podríamos estar admitiendo a personas que leen las manos, que echan las cartas del tarot o de otro tipo de naipes o que tras una bola de cristal ejercen artes adivinatorias o que en algún lugar oscuro un grupo de personas se dan la mano para formar una cadena y recibir de los muertos algún mensaje, eso mis amigos realmente no es Espiritismo, no tiene nada que ver con Espiritismo.

     El Espiritismo no es ni cartomancia, ni quiromancia, ni adivinaciones, ni la resurrección de antiguos mitos o supersticiones, es simplemente una filosofía, una manera de entender  la realidad, un intento de explicar que somos, de donde venimos, hacia donde vamos, cual es el sentido de la existencia. Pero quienes estamos en la idea Espírita sufrimos fuertemente esa confusión y sentimos que muchas personas no tienen ni siquiera una aproximación al tema y cuando venimos aquí, quién sabe, si entre ustedes pudiera haber alguien que al mirarnos, se sintiera decepcionado, porque habiéndose anunciado una conferencia sobre Espiritismo,  es posible que estuviese esperando a un personaje con talentos especiales, con poderes supremos, con una mirada magnética y electrizante vestido de alguna manera extravagante especial, quizás con un turbante sobre la cabeza del cual un rubí despide rayos impactantes, Quien sabe si alguno pudiese haber venido porque se imagina que aquí podríamos hacer algún tipo de sesión para hablar con los espíritus y se encuentran con que simplemente quien les habla, quienes lo presentan y muchos de nuestros compañeros espíritas aquí presentes son simples personas estudiosas de una filosofía y en nuestro caso que hemos venido allende los mares, cruzando el Atlántico. Yo trabajo como psicólogo clínico, profesor de la Universidad, dista mucho de cualquiera de esas prácticas, de cualquiera de esos conceptos. Espero que ustedes, la mayoría, sino todos puedan saber desligar y distinguir del carbón de una superstición lo que podría ser el diamante pulido de una llamada al intelecto, de una valoración del sentimiento, de una expresión a favor de la espiritualidad, de un mensaje, humanístico que es el que realmente contiene la enseñanza del Espiritismo. Muchas personas se preguntan si eso es así, porque entonces siendo el Espiritismo una filosofía moral y científica se la confunde con ese mar de supersticiones, porque el Espiritismo para muchas personas se identifica con aquello, eso tiene explicaciones históricas, sociológicas, psicológicas, fenoménicas, de las cuales apenas hoy vamos a señalar.

La gran confusión que hay entre el Espiritismo de lo que es y de lo que no es, entre el Espiritismo y lo que consideramos prácticas supersticiosas es porque para mucha gente significa lo mismo Espiritismo que evocación de espíritus y se imaginan que toda persona que evoque a espíritus eso la hace espiritista o se imagina que una persona que aparentemente tiene facultades para la mediumnidad eso la hace espiritista. Lo primero que esta noche quisiéramos aclarar es que el fenómeno de la mediumnidad es una cosa y la Doctrina Espírita es otra. Ser médium no implica necesariamente ser espiritista y ser espiritista no implica necesariamente ser médium. Una persona que posee esas facultades puede o no compartir la explicación e interpretación que el Espiritismo da de esas manifestaciones. El mediumnismo y las comunicaciones de los espíritus han existido siempre, han acompañado al proceso histórico de las ideas en todas las culturas y civilizaciones de la humanidad.

El Espiritismo que no es fenoménico, es una Doctrina que apareció a mediados del siglo XIX cuando el profesor Hipolite León Denizard Rivail mas conocido como “Allan Kardec” presento el 18 de Abril de 1857 en París la primera edición de “El Libro de los Espíritus” estableciendo las bases de la Doctrina Espírita o Espiritismo. De modo que el mediumnismo existió siempre y el Espiritismo nace con Allan Kardec. El mediumnismo ha acompañado las manifestaciones religiosas y culturales en todos los pueblos y en todos los tiempos. Cuando consultamos las obras fundamentales de la cultura filosófica y religiosa de la humanidad, desde los Vedas en la India hasta el “Libro de los Muertos” egipcio, desde el “Libro Tibetano de los Muertos”, el “Bardo Thôdol” hasta el “Zend Avesta” de los Persas.

     En toda esa literatura de Oriente, de Occidente, incluso de la cultura arcaica en América  y Oceanía, los hechos mediúmnicos están ahí presentes. Cuando examinamos la cultura Helénica Clásica y la Cultura Griega, el mediumnismo desbordaba ambas culturas. Los oráculos se esparcieron por toda la cuenca del Mediterráneo y aquellos oráculos no eran otra cosa que centros mediúmnicos donde se manifestaban los espíritus y que ejercieron además una influencia sustantiva muy importante en la vida, no solamente de los pueblos de la Grecia y de Roma sino de muchos otros pueblos del Asia menor, de Europa y  norte de África, podemos leer en Erodoto,  quien se considera el padre de la historia, la influencia que tenía la consulta a los espíritus en la Grecia Clásica, en los oráculos, en los trances de la pitonisa, allí por ejemplo: Erodoto nos cuenta que se acostumbraba en la Grecia Antigua, cuando una pareja iba a tener un hijo esa madre y ese padre iban al oráculo a preguntarle a los espíritus quien sería ese espíritu o esa alma que nacería a través de ellos, y nos cuenta Erodoto en los libros, en lo que es una interpretación interesante de la historia de la filosofía, que cuando los futuros padres, de quien luego seria Pitágoras de Samos, fueron a consultar al oráculo preguntáronle ¿quién vendrá a nosotros?, el oráculo dio una respuesta excepcional poco frecuente y dijo: “Tendréis un hijo que será útil a toda la humanidad en todos los tiempos”. La gente se preguntaba cómo puede una persona cuya vida se extendería por cinco, seis o más décadas, cómo podría ser útil a toda la humanidad en todos los tiempos. Cuando Pitágoras realiza su obra creadora, cuando establece su escuela filosófica, científico y moral en Crotona, en el sur de la Península  Italiana. Cuando comienza a enseñar contrariando las creencias de la época, el sistema heliocéntrico que tardaría 1500 años para que Copérnico lo estableciera. Cuando Pitágoras enseñaba la teoría de la armonía musical y explicaba relacionando la música, las matemáticas y la geometría que la intensidad de los tonos musicales son proporcionales a la longitud de las cuerdas; cuando explicaba su visión del cosmos, cuando presentó sus famosos teoremas matemáticos y geométricos, cuando presentó aquel teorema magno que demuestra que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma del cuadrado de los catetos, allí se pudo comprender como a través de su obra un hombre podía ser útil a toda la humanidad en todos los tiempos.

    Cuenta Erodoto que cuando los futuros padres de quien seria luego un gran pensador, un gran filósofo nacido en Éfeso, Heráclito, consultaron el oráculo, los espíritus respondieron por las pitonisas de una manera enigmática: “tendréis un hijo que dirá las cosas mas claras de la manera más oscura”, y aquello que no podía ser entendido solo tuvo sentido y significación cuando este pensador comenzó a establecer las bases de lo que luego seria la concepción dialéctica de la vida y la historia. Cuando Heráclito decía “nadie se baña dos veces en el mismo río “, la gente se asombraba y decía “que oscuro es este hombre cuando habla, como que yo no me baño dos veces en el mismo río si todos los días  me estoy bañando en la misma orilla del mismo río”, porque no comprendía el sentido dialéctico del fluir de las cosas del "Penta-Rei", de que  todo fluye, todo cambia menos la ley de que todo cambia. Diría las cosas más claras de la manera más oscura conforme a lo que había predicho el oráculo.

    Nos dice Erodoto que cuando aquel escultor y aquella partera que darían origen a Sócrates, fueron a consultar al oráculo a cerca de quien seria el hijo, un espíritu dijo por la pitonisa: “Tendréis un hijo que llegará a ser el hombre más sabio de toda Grecia” pero como una paradoja extraña cuando este hombre predicaba por las calles polvorientas de Atenas su máxima fundamental, el objeto central de sus pensamientos se resumía diciendo: “yo solo sé que nada sé”, los que lo escuchaban se mostraban confusos, como es posible que el oráculo había vaticinado que allí estaría el hombre más sabio de Grecia, y a este hombre lo que se le ocurría todos los días era decir que él no sabía nada. Ante esa aparente contradicción consultaron al oráculo en Delfos y le preguntaron sobre eso y el oráculo respondió: “En verdad sobre las realidades últimas de la vida los hombres nada saben pero además de que no saben que no saben, tampoco saben que no saben, el único que si sabe que no sabe es Sócrates y por eso es el más sabio de todos”. Leyendo a Erodoto encontramos, igual que Diógenes Laercio y a otros historiadores, la gran influencia que la consulta a los espíritus ejerció en todas las culturas griegas.

     En la Biblia, texto fundamental de la cultura religiosa occidental, de la cultura cristiana tanto en el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, vamos a encontrar el fenómeno mediúmnico, vamos a encontrar allí éxtasis, trances, videncias, materializaciones, levitaciones, manos que se aparecen, voces que se oyen, visiones que se tienen, espíritus que se manifiestan. La cultura cristiana y judeocristiana tiene un sustrato, tiene una base en el fenómeno mediúmnico. Posteriormente los que construyeron estas religiones, se encargarían de negarlo en sus bases fundamentales. Bastaría solamente consultar un texto del Antiguo Testamento que coloca en dificultades a aquellos que en nombre de la Biblia niegan las comunicaciones con los espíritus. En el libro II de Samuel nos encontramos con que el rey Saúl se siente abandonado de Dios porque no se le manifiestan los antiguos profetas en sueños, Samuel el rey judío anterior había fallecido, decide Saúl consultar a una mujer que tenia facultades para la comunicación con los espíritus, la pitonisa, termino similar a una médium de la época. En el norte Saúl, de acuerdo con el texto bíblico, convence a esa mujer de que realice una manifestación de trance mediúmnico, el rey le dice: “Hazme venir a Samuel” (el rey judío fallecido) y cuenta el texto bíblico que en un estado de trance mediúmnico se aparece Samuel y le dice a Saúl: “no nos manifestamos a ti porque has desobedecido la ley de Dios y no solo eso, te vaticino que mañana cuando los Filisteos tomen tu pueblo, tu y tus hijos ya estarán aquí conmigo”, y dice el texto bíblico que el día siguiente se produjo la batalla ganando los Filisteos y fallece el rey Saúl con sus hijos. Nosotros les preguntamos a los amigos que en nombre de la Biblia niegan el fenómeno mediúmnico ¿qué ocurrió allí?. .

     Es eso la manifestación de un demonio, entonces también voy a crear una gran confusión, es una manifestación de un espíritu desencarnado, un ser fallecido, en este caso Samuel. Allí hay un pasaje que para las personas que en nombre de la Biblia niegan las posibilidades de la comunicación con los espíritus, o la Biblia está diciendo la verdad, luego es una comunicación del espíritu de Samuel y si no es posible la comunicación con los espíritus, la Biblia no está diciendo la verdad.

    El fenómeno mediúmnico ha acompañado la historia de la humanidad en todos los tiempos. El mediumnismo es una cosa, en la edad media las persecuciones contra las llamadas brujas no eran otra cosa además de expresiones de conflictos económicos, políticos y luchas por el poder, además de persecuciones contra hombres y mujeres dotados de facultades paranormales y mediúmnicas que eran tenidas entonces por expresiones diabólicas. Así en la historia de la humanidad el fenómeno mediúmnico ha acompañado la evolución humana, no hay época, no hay pueblos, no hay cultura donde el fenómeno mediúmnico o la comunicación con los espíritus haya trascendido hasta nuestros días.

    El Espiritismo es una Doctrina filosófica, científica y moral que entre otros insignios estudia la mediumnidad y la estudia precisamente para colocarla en el plano de las leyes de la naturaleza sustrayéndola de los ambientes mágicos, sobrenaturales y supersticiosos. Allan Kardec estableció una obra fundamental estudiando y definiendo estos fenómenos “El libro de los Médiums”. El Espiritismo explica la mediumnidad como un fenómeno natural dentro de las leyes de la vida sin magia ni esoterismo, un fenómeno que necesita ser entendido, ser comprendido, ser disciplinado y ser sobre todo moralizador.  

    Algunos cristianos hacen referencia a la Biblia donde Moisés prohibió el Espiritismo, algo sin sentido ya que el Espiritismo surgió con Allan Kardec en el siglo XIX.  Moisés prohibió a su pueblo la evocación de los espíritus porque era una práctica con culto idolátrico y fetichista, Moisés prohibió algo que  se había convertido en un comercio mercantil. Como bien decía Amalia Domingo Soler la gran cantora sevillana del Espiritismo:    “Si por los espiritistas fuese, muchas de las prácticas mercantilistas supersticiosas de charlatanería o de mediumnismo desordenado no se realizarían porque para el Espiritismo la mediumnidad es algo ético, racional y vinculado al propio proceso de crecimiento espiritual”.

     La Mediumnidad es un principio fundamental de la Doctrina Espírita, estudiarla y practicarla con racionalidad y ética es su fin, los que la ejercen y cobran por ello no son espiritistas aunque digan serlo. La regla de oro para identificar al verdadero espiritista es preguntarnos de que vive esa persona y si la respuesta es que vive del Espiritismo, nosotros respetamos su libre albedrío, su derecho a hacer con sus facultades lo que crea conveniente, pero nosotros reivindicamos el derecho de decir: “Usted es médium pero no espiritista”, porque dentro de esta Doctrina se establece, siguiendo un modelo de pensamiento ético y moral basado en las enseñanzas de Jesús de Nazaret, que: “hay que dar de gracia lo que de gracia fue recibido”. Debiendo ejercerse la mediumnidad dentro del Espiritismo con absoluta gratuidad y desinterés económico debiendo el médium, que es un ser humano como todos los demás, vivir de su trabajo y no utilizando sus facultades para lucrarse.

    Esto es difícil ya que es fácil transformar las facultades en un medio de subsistencia, nosotros lo respetamos pero tenemos que luchar porque se entienda que el Espiritismo es una Doctrina ética, humanística y que nada tiene que ver con supersticiones, charlatanería y comercios. De la misma manera decimos que no podemos aceptar que en esta época con este nivel de evolución de la humanidad en el siglo XXI, todavía haya quien predique que lo que comunican los médiums es el mensaje del Diablo, de Satanás. Esta idea debe colocarse en la infancia de la humanidad, de la cultura,  como un símbolo  para las manifestaciones de las ideas arquetípicas del mal, pero que a estas alturas se le siga dando entidad a ese personaje creado  simplemente por la mitología, por las fantasías, por la incomprensión de la realidad, por los miedos del hombre, esto no corresponde con los avances de la civilización y la cultura. Por ello la mediumnidad es para el Espiritismo un instrumento de investigación, un canal de comunicación, un mecanismo que permite relacionar dos dimensiones de la misma unidad, la dimensión espiritual y la dimensión corporal.

     Al lado de la mediumnidad el Espiritismo nos enseña otro principio fundamental, es una Doctrina deísta y no atea, es decir, el Espiritismo coloca como premisa de partida el reconocimiento de la existencia de Dios como "Fuerza Inteligente y Creadora del Universo".  Dios en la visión Espírita no tiene un sentido antropomórfico, personalizado o humanizado, un Dios que premia o castiga, ese Dios que crea al mundo y se cansa para luego descansar, ese Dios que tiene pueblos elegidos, este Dios es un Dios creado por el hombre dependiendo de la época, de la cultura y de la sociedad, en definitiva de cada religión. El concepto espírita de Dios es un Dios del Universo, un Dios cósmico es un concepto mucho mas allá que la mente humana pueda corroborar. En la visión espírita que es una visión ecuménica, universal, fraterna, Dios no le pertenece a ninguna religión, a ninguna filosofía, Dios no le pertenece a ningún pueblo ni a ninguna creencia, el Dios del Universo está por encima de los seres humanos creados por Él, la mejor manera de adorar a Dios siguiendo la propia enseñanza de Jesus es en espíritu y en verdad, no con cultos externos, con ritualismos ni ceremonias, ni genuflexiones, sino con algo mucho más significativo y trascendente, con el comportamiento moral superior, con una vida digna y recta haciendo en lo moral el equivalente de la geometría, y así como en geometría la distancia mas corta entre dos puntos es la línea recta, también en la geometría moral el camino mas corto es el camino recto, el camino de la dignidad, del respeto a cualquier ser humano cualquiera que sea su punto de vista, de la tolerancia para comprender la pluralidad de ideas en el mundo, la actitud fraterna y solidaria con el que sufre, con el desposeído, la actitud amorosa con el que necesita nuestra palabra, nuestro afecto, nuestro apoyo. Desarrollar una actitud para enaltecer el valor familiar como célula de la sociedad, porque solo una familia bien construida puede garantizarnos una sociedad estable y equilibrada.

    La moral del Espiritismo es la moral interior y no la moral de los convencionalismos externos y por eso el concepto de Dios es para nosotros trascendente y no sectario o pequeño, siguiendo en la misma propuesta de Jesus que politizaba y discutía con aquellos fariseos que hablaban de Dios ya que estos últimos lo circunscribían a sus dogmas, creencias y costumbres cotidianas. Aquellos fariseos apostrofados por Jesús dirigiéndose a ellos con palabras fuertes ya que los fariseos antes de dar limosna se cercioraban de que hubiese mucha gente alrededor para que vieran que ellos daban limosna, pasando varios días sin asearse ni lavarse la cara después de ayunar para que la gente reconociera en su rostro ennegrecido las huellas de su sacrificio, a estos fueron a los que Jesús llamó sepulcros blanqueados. La visión espírita del sentido de Dios esta vinculada a una ética concreta y diaria ya que aquel ser humano cualquiera que sea su religión, filosofía  y creencia, incluso aquellos que no creen en Dios ni su comportamiento ante la vida es noble y digno están en el camino de Dios.

    El Espiritismo defiende la Reencarnación como el camino del progreso del alma en vidas sucesivas, doctrina ensañada desde la noche de los tiempos. Las culturas más antiguas tenían la intuición de que no morimos y que sobrevivimos a la muerte e incluso que volvemos en nuevos organismos biológicos en un progreso de evolución. Esta intuición ha acompañado al ser humano desde los pueblos del Paleolítico hasta los mas avanzados pensadores de la actualidad. La Reencarnación fue enseñada por esa gran luz de Asia que fue Siddhartha Gautama (Buda) que enseñaba a sus discípulos que la diferencia entre él y ellos era que él recordaba espontáneamente sus vidas anteriores. También fue ensañada por Hermes Trismegisto en la cultura Egipcia, por Lao-tsé en China, fue enseñada en la India por Krishna, en Grecia por Pitágoras, Sócrates, Platón, etc. Y por infinidad de maestros de todas las culturas y edades. Fue enseñada por Jesús y a pesar de las manipulaciones y modificaciones que se produjeron en los textos evangélicos hasta que se redujeron a los cuatro Evangelios Sinópticos, y aún en ellos se pueden encontrar y observar expresiones de Jesús que sólo encuentran significado en la comprensión de la Reencarnación. Recordemos que en el pueblo judío de los tiempos de Jesús estaban aquellos grupos que eran materialistas llamados Saduceos que no creían ni en Dios ni en la inmortalidad del alma, estaban los Fariseos que creían en el alma y en Dios pero que le daban más importancia a los cultos externos, los Esenios que eran comunidades que vivían en un régimen sin propiedad compartiendo colectivamente los bienes, vegetarianos en su alimentación, acepticos en su forma de vida y creyentes en la Reencarnación. Es allí donde Jesús recibiría durante varios años enseñanzas fundamentales y por eso Jesús enseñó la Reencarnación diciendo que es necesario nacer de nuevo.
     La Reencarnación ha acompañado al pensamiento humano en todos los tiempos, en nuestros días es notoria la investigación científica en Universidades de la llamada “Memoria Extracerebral” (Reencarnación), estudiando a niños que recuerdan espontáneamente vidas anteriores, investigando y comprobando científicamente esa información y corroborando la misma en miles de ocasiones en otra ciudad, en otro país donde existió ese ser con otro nombre y con otra familia que él puede identificar.

    El Espiritismo enseña la Reencarnación como una ley de la vida, y así como dijimos que no hace falta para algunos creer en Dios y estar en el camino de los que van hacia Dios, tampoco hace falta creer en la Reencarnación para reencarnar y los que no creen en la Reencarnación también reencarnan porque no depende de creer en ello ya que es una ley bioenergética, es una ley de la evolución, es una ley de la vida.
El Espiritismo ha tomado el tema de la Reencarnación y lo ha colocado en un lenguaje comprensible en un lenguaje legible y accesible a la mentalidad contemporánea, por eso para el Espiritismo la Reencarnación es una concepción expresada con muchas propiedades, con mucha seriedad, estando despojada de mitologías. La Reencarnación se convierte en mitología cuando los que la defienden generan supersticiones creyéndose ser la Reencarnación de personajes importantes del pasado, diciendo ser Aristóteles pero no demostrando ningún pensamiento lógico de aquel gran sabio de Grecia, algunos creían ser la Reencarnación de Cleopatra u otra cortesana del lugar, otros decían ser la Reencarnación de Pasteur sin demostrar ningún atisbo de su ingenio. Estos creadores de mitologias no se miran en sus vidas anteriores como simples personas, obreros, campesinos, estudiantes, trabajadores, amas de casa, como lo que somos seres humanos sencillos, si no que dan rienda suelta a sus fantasías imaginándose que son reencarnaciones de grandes seres de la Historia, quizás el problema esté en que  existiendo ya en el planeta seis mil millones de personas encarnadas, los grandes protagonistas de la historia son minoría, no hay cupo para tanta gente. Tenemos que colocarnos en un terreno de humildad para saber que hoy somos muy parecidos a lo que fuimos antes siendo más de lo que fuimos ayer, porque la Reencarnación es evolución y no hay en el Universo involución, no hay retroceso. En el Hinduismo se concibió el dogma del retroceso con la Metempsícosis, que imagina que puede un ser humano retrogradar, retroceder y reencarnar en una vaca o en otro animal, esto es mitología porque la Reencarnación es evolución ascendente siempre hacia delante.

     En esta creencia sobre grandes personajes del pasado he tenido experiencias encontrando situaciones curiosas, años atrás encontré en una de esas hermosas Islas Canarias, dando una conferencia a un personaje algo estrafalario en su manera de vestir, barba grande, cabellos largos, sotana blanca y sandalias, se acerco a mí y mirándome magnéticamente me dijo: “ ¿tú me reconoces? “ Y yo contesté  que era la primera vez que estaba en España y que no lo reconocía, y él agregó: “yo soy el camino, la verdad y la vida y sólo a través de mi se va al padre”. Yo por supuesto entendí de qué se trataba, y él prosiguió diciendo: “yo soy Jesús me reconoces”. Había una gran cantidad de personas esperando mi respuesta y a mí lo único que se me ocurrió decirle al buen hombre, en esa fantasía de su inconsciente y quizás de sus propios poderes conscientes, fue “ señor mío lo único que le puedo decir es que con usted ya son en este momento diecinueve personas que dicen ser la Reencarnación de Jesús al mismo tiempo, y si usted es el verdadero los otros  dieciocho son falsos, siendo muy embarazoso para mi excluir a los otros. Ya que tenemos uno en Puerto Rico, otro en USA, Portugal, etc.”, No sé si aquí en Jaén hay alguno que habría que sumar a esa lista.

   Todas estas fantasías son parte de una mitología que el Espiritismo no comparte ni se le  debe de atribuir. En la visión Espírita la Reencarnación nos permite comprender enormes dificultades en la vida, desigualdades que de otra manera no encuentran respuesta lógica. Ayer mismo en Sevilla después de la conferencia se nos acercó un señor que nos dijo que era practicante de una determinada religión monoteísta islámica, diciéndonos que en ella no tenía cabida el concepto de la Reencarnación, yo contesté que por supuesto lo entendía y me pidió un argumento para poder reflexionar sobre el tema, aclaré que es difícil entender la existencia de Dios, su bondad y justicia, la armonía de la Creación etc. Si solo se entiende desde la visión de una sola vida. Si nosotros, siendo imperfectos,  como padres somos capaces de darle a nuestros hijos todas las oportunidades que necesitan para rectificar sus errores, Dios que es la perfección, cuantas oportunidades nos dará a las almas reencarnadas.


Cuando encontramos a personas que viven cuatro y cinco décadas, personas que viven noventa y cien años que tienen la oportunidad de aprender, de amar, de errar, de levantarse y disfrutar la experiencia maravillosa de la vida, nos podemos preguntar si el alma solo vive una vez donde esta la oportunidad que tiene el alma de la criatura de diez días, de pocos años que fallecen todos los días en el mundo víctimas de enfermedades de desnutrición, de la injusticia social, de las diferencias económicas etc. , si el alma solo vive una vez qué oportunidad tuvo en la vida el alma de esa criatura, que justicia hay en que unos vivan setenta u ochenta años y otros tan solo unos días. En la historia se intentó dar solución al problema de las desigualdades con la "Ley del Talión" o la ley judía pre-cristiana donde se condenaba a los descendientes de los que erraban hasta la tercera o cuarta generación, a menos que se crea que esta criatura esta pagando unas consecuencias de algo que no fue generado por ellos mismos, lo cual sería también terriblemente injusto.

     Cuando miramos las desigualdades y diversidades de situaciones en el mundo, cuando miramos los talentos precoces de los niños, las simpatías y antipatías al encontrarte con alguien que nunca has visto antes en la vida y sientes que lo conoces, que le amas o que le odias. Tenemos el "Dejavu" (el ya lo vi antes), el recordar existencias anteriores etc., aquí la Reencarnación con toda su lógica y sentido de justicia inmanente, con su ley de causa y efecto, con su sentido del karma como conexión causal entre unas vidas y otras etc. Esto nos permite con sencillez, simplicidad y lógica incluso con la explicación científica que se trata de una ley de la vida que fue enseñada por los grandes maestros, aunque no lo hayamos aprendido como producto cultural de religiones que por diversas razones nos enseñan que al fin y al cabo en la humanidad no siempre las ideas verdaderas han sido las que han triunfado en el primer instante pasando períodos cortos de lucha y procesos para que una idea auténtica se imponga en la conciencia de los hombres.

    En el Heliocentrismo que Copérnico estableció, Galileo constató, siendo confirmado por Kepler y Newton, este es el ejemplo de cómo hubo que esperar siglos y siglos para cambiar aquella idea aparente de la tierra plana, de la tierra como centro del Universo, esto ocurre con la idea de la Reencarnación que va
poco a poco implantándose en la conciencia humana, necesitando mayor difusión y explicación que es lo que el Espiritismo intenta hacer. Realmente en muchísimas ocasiones los maestros, los reformadores morales, los abadales, los seres sublimes, los benefactores, intentan enseñarnos los caminos rectos, porque la humanidad atraviesa procesos difíciles y complejos de entender. Que razón tenía ese gran poeta pensador  maestro de la espiritualidad de la India  cuyos versos y coplas son cantos de dulzura y ternura, hablamos de Rabin Roman Agore que ensañaba:

“ En todos los tiempos los pueblos han tenido su maestro, pero muchas veces, cada vez que un maestro enseña con el dedo las estrellas los hombres lo que miraban era el dedo”.

     Falta mucho para que miremos las estrellas, hay muchos que siguen viendo el dedo, la Reencarnación es mirar las estrellas es avanzar hacia un panorama Cósmico donde el hombre se integra armónicamente en la vida.
     Con la Reencarnación adquiere sentido el precepto, de otro modo difícil de cumplir, de la igualdad humana, porque en la Reencarnación los que hemos nacido como hombres en esta vida antes lo hicimos como mujeres y volveremos a encarnar como mujeres aunque la psicología machista masculina de algunos no lo acepten, y quienes han encarnado como mujeres ahora, antes lo hicieron como hombres  y  volverán a hacerlo como hombres, aquí se establece un proceso dentro de la sabiduría de Dios, de la vida, de la naturaleza. El espíritu no tiene sexo, encarnamos como hombre y mujeres para aprender todas las experiencias para convertirnos en seres integrales y a partir de ahí viene la gran lección, si los hombres seguimos manteniendo una civilización que discrimina a la mujer mientras esa civilización continúe discriminando al reencarnar en el futuro como mujeres seremos discriminados, no porque Dios nos castigue ya que Dios ni premia ni castiga, es por la ley inmanente en la cual recogemos lo que nosotros hemos sembrado, si sembramos discriminación social seremos discriminados por una sociedad que no ayudamos a cambiar, si sembramos discriminación racial y nos asalta la xenofobia, sufriremos eso mismo que nosotros hicimos a otros. Si discriminamos a un ser humano por el color de su piel, por el lugar donde nace o por cualquier otro accidente secundario posteriormente recibiremos en nosotros mismos nuestra propia autodiscriminación por eso un reencarnacionista de convicción sea espírita, sea teósofo, sea de cualquier escuela esotérica espiritualista o de cualquier religión reencarnacionista es una persona que con ese ideal se transforma moralmente y se convierte en una persona que lucha con su ejemplo, con su réplica, con sus valores, por que el mundo cambie a favor de nuestra noción de esos sentidos básicos  de igualdad, de dignidad, de fraternidad, de respeto, de solidaridad. Que nadie espere que haya una sociedad mejor en el futuro si no la construimos desde ya.  Dios no hace por nosotros lo que nosotros mismos no hagamos, es a nosotros a quienes nos corresponde multiplicar esfuerzos para que el mundo sea mejor, más digno, más fraterno, más igualitario y dentro de esa misión ética, el Espiritismo juega un rol importante. Con la Reencarnación hemos aprendido a entender ese sentir integral de la vida dentro de la ilusión de que
todo ser vivo es criatura de Dios, todos los seres tienen un principio psíquico espiritualizado, cada uno en su nivel evolutivo, hasta llegar a la escala filogenética del hombre. Por eso amar al ser humano es  también amar a nuestros hermanos animales en la escala biológica y amar a las plantas, amar toda la  vida así como amamos la pluralidad de las cosas. Nos resulta duro para muchos de nosotros, es duro para nuestra sensibilidad, que todavía tengamos países y sociedades donde se considere arte y deporte el maltrato a los animales, arte  y deporte la crueldad con los animales, donde se recrean los antiguos circos romanos, todavía en el nombre de Dios se maltrata los animales para distracción de personas que gozan con esa tortura y con esa crueldad, para un reencarnacionista eso no tiene sentido, porque amamos y respetamos la vida, como nos dice una hermosa expresión del Safi, que es un esoterismo de origen islámico, la expresión mas sutil de la cultura islámica muy diferente de los fundamentalismos que dice:

    “Cada vez que se lastima una planta, que se daña una flor en ese momento está llorando una estrella”.
Presentamos la visión integrada de la armonía cósmica, nada está sin relación con los demás, todo está intercomunicado, materia orgánica, materia inorgánica, vida y no vida, forma elemental y formas concretas, tiempo, espacio, conciencia, materia y espíritu, todo está enlazado desde las estructuras microcósmicas, desde las estructuras infra-atómicas hasta las grandes galaxias del Universo hay una escala de continuidad, sino aprendemos a integrarnos armónicamente con la naturaleza, a amarla o a respetarla, a preservar el hábitat, a tener un sentido ecológico con la naturaleza, a practicar también una ecología mental, una ecología en nuestros pensamientos, una ecología espiritual, sino nuestra ecología no es integral es apenas una ecología parcial. El Espiritismo se integra con su visión espiritualista, reencarnacionista, deísta y mediúmnica en esa dirección de integración. El Espiritismo queridos amigos es a partir de aquí una llamada a la conciencia, al respeto, a la dignidad, al pluralismo, a la convivencia, a la coexistencia de los seres humanos, entendiendo los valores únicos, la unidad dentro de la diversidad, somos diversos pero vamos en un camino unitario y deberíamos comprenderlo así.

    Para el Espiritismo es muy importante como lo es para otros movimientos hermanos, como la masonería una de las grandes formas del pensamiento histórico, también sufrida y perseguida como el Espiritismo. Muchas veces como esas grandes doctrinas que nos han enseñado caminos de evolución para la humanidad, el Espiritismo es un llamado a la libertad del pensamiento, a la libertad de la conciencia, a la tolerancia. Para nosotros los espiritistas, lo que asumimos con entereza y con dignidad además con mucha satisfacción en el ideal que amamos, para nosotros esa libertad es fundamental para la convivencia. A mi no me importa si una persona cree o no cree en la Reencarnación,  si su creencia es materialista y piensa que con la muerte se acabó todo o su creencia es católica y piensa en la resurrección después de que suenen las trompetas del Apocalipsis y su alma sea llamada, ocupando su mismo  cuerpo cuál juicio final, o si cree en cualquier otra doctrina, no me importa, lo que importa no es lo que cree, lo que me interesa es lo que es, lo que vale en la vida no es lo que creemos es lo que somos, partiendo de esa visión ante un sentido de tolerancia.

     Cuando yo miro a Teresa de Calcuta, aquella mujer frágil, de cuerpo endeble pero de una inmensa espiritualidad y que mientras en Calcuta todas las personas cómodas miraban con repugnancia a los leprosos, esa mujer se acercaba a ellos, los abrazaba y los besaba y a muchos de ellos los curó con el inmenso magnetismo de su alma amorosa, no tengo interés en saber si a Teresa de Calcuta le parecía bien o no la Reencarnación por que no tengo ninguna duda de que allí había reencarnado un espíritu elevado, un espíritu superior. Cuando recuerdo a Francisco de Asís hablando del hermano lobo, del hermano sol, de la hermana luna, enseñando la integración del hombre con la naturaleza, estaba viendo en Francisco de Asís  no solamente a Jesús, sino a los grandes ideales de la espiritualidad por un espíritu elevado independientemente de cual fuera su convicción sobre cualquier punto, pero no miro a Jesús ni miro a la espiritualidad en los inquisidores que llevaban a las hogueras a quienes podían disentir de sus ideas, aunque lo hicieran en el nombre de Jesús.

     Jesús no estaba allí porque Jesús está en cualquier ser humano, en el alma de cualquier ser humano cualquiera que sea su religión y su ideal siempre que ese ser humano vibre con el ideal fraterno de Jesús. Si partiéramos de este concepto no veríamos más a católicos colocando una bomba donde mueren niños protestantes en el Ulster, o a los protestantes haciendo lo mismo donde fallecen niños católicos, no hubiéramos visto Kósovo, ni Sierra Leona, ni Colombia, ni tantos otros escenarios trágicos en el mundo. Sólo a partir de una idea que expresa muy bien ese filósofo librepensador como fue Juan Lutero  que decía “ querido amigo no creo en lo que usted dice pero daría hasta mi vida por defender el derecho que usted tiene para decir eso”, si partiéramos de un espíritu de tolerancia, de convivencia, en el mundo estaríamos abriendo camino, abriendo surcos de autentica espiritualidad y no de intolerancia.

     Enseñemos a nuestros hijos cada uno la religión que crea, cada uno en la filosofía que tenga o en la no-religión que no tenga, pero enseñemos a todos en valores universales de compañerismo, de solidaridad y de amor, y esos niños se darán la mano y se abrazarán en el futuro, no repitiendo los errores practicados en nuestra historia. Enseñemos que el camino de la razón y de la verdad es el camino de la luz y el camino del progreso intelectual para el progreso moral no el camino de censurar a nuestros niños, a nuestros jóvenes, castrar sus inquietudes o asfixiarlos con normas. Recuerdo ahora que Agustín de Hipona, gran teólogo, brillante doctor de la iglesia que presentó reflexiones importantes en su “Ciudad de Dios”. Agustín en una oportunidad dando una clase de teología que impartía a todos los jóvenes brillantes del monasterio de la iglesia, les enseñaba y les inculcaba fuertemente dogmas un tanto oscuros, y les hablaba de la creación y de Dios en el lenguaje de dogmas. Un ávido joven universitario de aquel entonces, estudiante avanzado le dice:
“Maestro, doctor explíqueme una cosa que no comprendo, si Dios existe desde siempre porque es eterno e infinito e increado, y si el Universo, que fue creado por Él, surgió en un momento dado, que hizo Dios entre todo ese periodo de su existencia eterna y el momento en que a El se lo ocurrió  crear el Universo”.
Agustín de Hipona un poco estupefacto y perplejo ante una pregunta que no esperaba, después de meditar un poco y haciendo uso de su inteligencia brillante solo se le ocurrió la siguiente respuesta:

“Hijo mío en todo ese largo periodo en que Dios existía desde la eternidad y el momento en que finalmente dispuso crear el Universo, Dios se detuvo mucho a pensar en la creación del Infierno para mandar allí a personas que hacen preguntas como esas”.

No podemos dar esas respuestas a nuestros hijos, cuando nos preguntan no podemos decir hijo es que eres un desobediente, hijo es que no puedes osar atreverte a que los misterios de Dios, que nadie comprende, tu intentes comprenderlos. Ante la necesidad de respuestas no podemos seguir acudiendo a la imposición, a la arbitrariedad, al dogma o al miedo de los infiernos, es necesario encontrar respuestas o en todo caso permitir que la inteligencia se exprese con libertad, que es creadora en la búsqueda de la verdad.

El Espiritismo es un mensaje de libre pensamiento, es un mensaje para la búsqueda. Si tenemos la razón es para que la utilicemos y no para que otros piensen por nosotros, no para que otros expresen las verdades de otros, necesitamos nuestras verdades, tenemos derecho a tener nuestras opiniones y ya no pueden enviar a las hogueras, ya no pueden asfixiar con la tortura a los seres que amamos la libertad del pensamiento y esa conquista del liberalismo, del laicismo, del progreso de las ideas, es una conquista en la cual el movimiento espiritista ha participado como la masonería, como otros conocimientos  desde hace siglos, en el caso del Espiritismo en el siglo pasado. Nos sentimos felices de encontrarnos del lado del libre pensamiento, de encontrarnos del lado de aquellos que están con la tolerancia y no con la intransigencia y de aquellos que sentimos que en el mundo todos cabemos, todos tenemos derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y que cada uno en su fuero íntimo tenga la religión que desee, la creencia que desee. Yo he dicho a muchos amigos católicos, protestantes, budistas, marxistas, existencialistas, materialistas. Les he dicho lo siguiente:   “Si usted se siente católico sea un buen católico, si usted es un protestante, sea un buen protestante, si usted es budista, sea un buen budista, y  si usted es un materialista, sea un buen materialista”.
 No interesa andar con actitudes de proselitismo o fanatismo, tratando de convertir a los demás, ya basta de tantas sectas que intentan convertir a sus verdades a los demás, nadie convence a nadie, nadie convierte a nadie, cada uno debe vivir sus propios procesos y dentro de esa libertad nos vamos a  sentir mucho mas respetados, mucho más dignos y con una aptitud de fraternidad y de solidaridad mucho mejor.

Amigos míos, el Espiritismo es parte del nuevo paradigma  que estamos sintiendo que se está estableciendo en el mundo en este estado de cambios, estamos en un momento de grandes transformaciones sociales, políticas, económicas, culturales, intelectuales, espirituales y científicas. Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo paradigma. Este término, en su acepción epistemológica contemporánea, es un término griego muy antiguo que ahora retomamos de Tomas kunt, un gran epistemólogo que en su libro magistral llamado “La Revolución de las Estructuras del Pensamiento Científico”, ha demostrado que la revolución de las ideas se produce en el mundo en un proceso en el cual se impone un paradigma, un modelo interpretativo del pensamiento y del conocimiento, un modelo científico determinado, un modelo social determinado. Se impone un paradigma pero dialécticamente ese paradigma encuentra sus propias contradicciones en sus carencias, en sus insuficiencias y en sus limitaciones y emerge un nuevo paradigma, pero el paradigma dominante es un paradigma que se resiste a morir y el paradigma emergente tiene que luchar para triunfar, es un campo de batalla en todos los tiempos entre las fuerzas conservadoras y las fuerzas transformadoras.
 Tenemos en este momento, desde el Renacimiento un paradigma organicista, reducionista, fisiologista, mecanicista, que mira al Universo como una máquina, este paradigma esta cayendo dentro de los nuevos procesos  de la ciencia y de la cultura, de la sociedad y de la espiritualidad, vamos en dirección, aunque mucha gente no lo vea así porque lo vea con sus propios ojos, vamos a la sustitución de este paradigma materialista por un paradigma espiritualista, por una concepción espiritualista del universo.   Hace algunos años fui invitado a la Universidad de Princeton en EE.UU para dar una conferencia vinculada a la Física Cuántica, la Psicología  y a la Parapsicología Transpersonal, pertenecientes al nuevo paradigma moral. Normalmente cuando somos invitados por diversas Universidades del mundo para dar conferencias sobre parapsicología y espiritualidad, quienes me invitan son las escuelas donde se estudia sociología, psicología, las facultades de medicina, de filosofía, etc. Nuestra sorpresa fue inmensa al ver que la Universidad de Princeton, una de las mas acreditadas del mundo de donde han salido Premios Novel de química y física. En esta Universidad el estudio de los fenómenos paranormales de telepatía, clarividencia, precognición, psicoquinesia o transmisión del pensamiento, de la visión a distancia, de la anticipación en el tiempo, de la acción de la mente sobre los cuerpos físicos, y otros fenómenos. Todos estos estudios en lugar de ser realizados por psicólogos, médicos psiquiatras o filósofos, mi sorpresa fue que los estudios sobre paranormalidad, mediumnidad, vida después de la muerte, memoria extracerebral, fenómenos tanáticos o de muerte clínica o personas que regresan a la vida después de haber sido declarados fallecidos y que ven “el túnel de la luz”. Todos estos fenómenos son estudiados asombrosamente por la Facultad de Ingeniería bajo la dirección de físicos con la denominación de “Investigación de Fenómenos Anómalos”. Físicos e ingenieros estudiando la paranormalidad y la mediumnidad. Recuerdo que me dijeron al finalizar la conferencia lo siguiente:
“A ustedes los psicólogos y los psiquiatras les son tan difíciles de  entender que haya comportamientos de conductas espirituales paranormales, pero para un físico cuántico moderno lo más normal que hay es lo paranormal, porque nosotros vemos en los laboratorios dentro de la visión cuántica que se desarrolla en los aceleradores de partículas infraatómicas, observamos que cuando un observador esta viendo los comportamientos de esas partículas ellas actúan de cierta forma, pero si no hay observador adoptan otro comportamiento, interactúan la conciencia del observador con los objetos que observan, no es lo mismo que un fenómeno sea visto o no visto, el fenómeno cambia si alguien lo ve o lo presencia”.

     Esto es psicoquinesis pura. Estudiando los comportamientos en el mundo cuántico, en el mundo de las partículas atómicas y sub-atómicas, se llega perfectamente a comprender que las dimensiones de espacio y tiempo son absolutamente relativas, son categorías que se adaptan a ciertas situaciones dependiendo del observador. Es así como comprendimos, según ellos nos comunicaron muchos aspectos de la espiritualidad del hombre.

   Recordando la teoría de la relatividad en una conferencia que di allí, recordé algo que también me gustaría compartir con ustedes para que veamos la relatividad de las cosas, que se adaptan al nuevo paradigma. Hay un cuento en la cultura judía contemporánea, ese pueblo que ha dado tanto al mundo, un cuento que nos muestra mucho esta relatividad reflejando las figuras protagonistas de la historia que han salido de esa cultura y de ese pueblo judío hebreo, dicen ellos así para significar en sus protagonistas la historia humana:
  “ Habló una vez un pensador judío a quien le preguntaron, ¿qué es lo más importante que tiene el ser humano? Y ese pensador, legislador sereno y racionalista dijo: lo  más importante es la cabeza porque allí esta el cerebro, esta la mente, con eso pensamos es lo más importante. Ese pensador fue Moisés. Mas luego vino con los siglos otro pensador judío que dijo que lo más importante no está en la cabeza sino que está mas abajo en el corazón, en los sentimientos, en el amor, ese pensador fue Jesús. Corrieron los siglos y vino otro pensador judío que dijo que lo más importante no estaba ni en la cabeza ni en el corazón sino más abajo, en el estómago, en la comida, en la economía y sus fuerzas, ese pensador judío se llamó Karl Marx. Pero luego vino otro pensador judío que dijo que lo más importante estaba mas abajo aun, en las fuerzas que determinan los impulsos de la vida, en el sexo, esta fue Simón Freud. Cuando se creía que no había nada mas abajo vino otro pensador judío que dijo que lo más importante estaba todavía mas abajo en los pies, en la velocidad, en la energía, porque todo es relativo, ese pensador judío fue Albert Einstein”. Moisés, Jesús, Marx, Freud, Einstein demostraron que los conceptos absolutos de una época pueden ser mirados bajo otra óptica y en ese sentido la relatividad es importante para la comprensión del nuevo paradigma. También me gustaría recordarle a ustedes esta idea simpática, para que no seamos absolutos en los conceptos. Una vez un hombre quiso pasar a la historia con algo en lo cual él creyó que podía destacar, quiso que su nombre saliera en el libro Guinnes de los récord. Como él no sobresalía en nada, ni en literatura, ni en ciencia, ni en su casa, de la única manera que podía pasar al libro de los récord fue poniendo a su hijo el nombre más breve que existe, de una sola letra, llamándolo “ O “. Cuando la solicitud para inscribir este récord en el libro Guinnes fue realizada apareció, dentro de la visión relativista, otra persona que reclamó que el récord lo tenía él porque su hijo se llamaba Casio, no llega ni a “O”, reclamando para él el récord. Creyendo en su hazaña apareció otro que dijo no señor yo tengo el récord porque mi hijo se llama Nicasio.  Esta es la relatividad que nos ha hecho perder las nociones del absoluto, de tiempo, de espacio, ubicándonos en un continuum donde conciencia, mente, espíritu, tiempo, espacio, materia, se vinculan dentro del eje que ni siquiera todavía conocemos. Ese paradigma moderno donde la física cuántica, la psiquiatría, y la psicología transpersonal que nos enseña la escritura automática, la mediumnidad, los sueños con sus posibilidades inmensas, que la razón es un camino donde la intuición tiene un gran valor. Estas visiones modernas de la ciencia y la filosofía nos están abriendo las posibilidades de un nuevo paradigma espiritualista que es sistemático, entendiendo el Universo como un sistema donde todo está en interacción con todo, un paradigma que es holográfico, porque cada parte del Universo contiene la totalidad, retomando la antigua idea del Hermetismo Egipcio, del Cibalión, que dice que "así como es arriba es abajo", que el microcosmos contiene en miniatura al macrocosmos, estando esto expresado en la física moderna. En definitiva un paradigma que es ecológico, que nos habla de ecología para la supervivencia..( *)

     Los pensamientos dañinos conspiran sobre la armonía, los pensamientos de paz, amor y elevación se suman a una corriente de vibraciones positivas. El nuevo paradigma nos presenta una visión integral del hombre como una entidad bio-psico-socio-espiritual, una entidad biológica donde la ciencia y la evolución tienen un papel determinante con una dimensión psicológica que atiende a nuestras emociones, a nuestros comportamientos. Una dimensión social porque interactuamos con el medio ambiente social, influimos en los demás y los demás influyen en nosotros. Una dimensión espiritual porque somos espíritus en evolución, y así como Sócrates decía “conócete a ti mismo” el Espiritismo enseña que nadie se puede conocer a sí mismo si no se reconoce como un espíritu en evolución. Quien solo mire el cuerpo físico esta mirando como decía Platón: “las sombras en aquellas cavernas”, quien no comprenda que más allá del cuerpo físico es un espíritu, está lejos de conocerse en su realidad íntima, en su realidad intrínseca. Ese  paradigma hacia el cual vamos en la nueva era del tercer milenio en el siglo XXI es un paradigma en el cual tenemos mucha confianza y esperanza, el Espiritismo es parte de ese nuevo paradigma, no es el paradigma del Espiritismo, ni es el único camino el Espiritismo, es apenas un camino, para alguno de nosotros nuestro camino. Pero para otros hay otros caminos tan buenos como el nuestro, que cada cual escoja su camino pero quiera Dios que esos caminos, como el delta al río, converjan y se sumen a un inmenso torrente de verdad, amor y espiritualidad, para una humanidad que está sedienta de eso, para una humanidad que lo necesita. Queridos amigos esto es el Espiritismo, no hablamos con los muertos porque esos muertos, como dice una expresión castellana del Tenorio: “esos muertos que estáis matando bien vivos están”. Esos  muertos son espíritus vivos. Queridos amigos no somos ignorantes o supersticiosos, no utilizamos la Ouija en el Espiritismo, no leemos manos, no adivinamos tonterías, los espiritistas somos personas estudiosas, amorosas y fraternales que deseamos colocar nuestra idea como una opción en la cultura contemporánea. Si nuestra opción a alguno de ustedes le sirve en algo tómenla, si no le sirve simplemente sepan que existe una Doctrina que se llama Espiritismo.  A partir de hoy no incurramos en el escepticismo ni la ignorancia de seguir creyendo que cualquier hechicero, cartomántico o charlatán pueda ser confundido con la Doctrina Filosófica que Allan Kardec estableció con la orientación de los espíritus elevados que lo asesoraron, llamada Espiritismo. Esta Doctrina es la pasión y razón de nuestras vidas, la cual amamos y servimos con mucha integridad, ofreciéndola a todos como una posibilidad que es parte de esa inmensa esperanza del porvenir del mundo que necesita integrar la razón con la intuición, el cuerpo con el alma, la ciencia con la conciencia. El Espiritismo es para nosotros el amor a la ciencia integrado en la ciencia del amor, es la Revelación de los espíritus al mundo, que presentamos con respeto y cariño tendiéndoles nuestra mano y palabra para que la tomen en lo que crean que puede ser útil en sus vidas y si los ayuda en sus caminos estaremos felices de haber contribuido a ello.
( Adaptación de Jose Luis Martín)

* Conferencia pronunciada por Jon Aizpúrua el día 30 de mayo de 2000 en el Salón de Actos del “Instituto de Estudios Giennenses” de la ciudad de Jaén 
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No culpes a nadie,  El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error… 

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MALAS CONVERSACIONES

"No os engañéis; las malas conversaciones corrompen
 las buenas costumbres." – Pablo. (I Corintios, 15:33.)

    La conversación poco digna deja siempre el trazo de la inferioridad por donde pasó. La atmósfera de desconfianza sustituye, inmediatamente, el clima de la serenidad. El veneno de investigaciones enfermas se esparce con rapidez. Después de la conversación indigna, hay siempre menos sinceridad y menor expresión de fuerza fraterna. En su cuna ignominiosa, nacen los fantasmas de la calumnia que resbalan entre criaturas santamente intencionadas, intentando la destrucción de hogares honestos; surgen las preocupaciones inferiores que espían de lejos, ennegreciendo actitudes respetables; emerge la curiosidad criminal, que comparece donde no es llamada, emitiendo opiniones desabridas, induciendo a los que oyen a la mentira y a la demencia.
    La mala conversación corrompe los pensamientos más dignos. Las conversaciones provechosas le sufren, en todos los lugares, la persecución implacable, e imprescindible se toma mantenerse el hombre en guardia contra su asedio insistente y destructor.
    Cuando el corazón se entregó a Jesús, es muy fácil controlar los asuntos y eliminar las palabras deshonrosas.
    Examina siempre las sugestiones verbales que te rodean en el camino diario. ¿Te trajeron denuncias, malas noticias, futilidades, relatorías malsanos de la vida ajena? Observa como actúas. En todas las ocasiones, hay recursos para rectificar amorosamente, por cuanto puedes renovar todo ese material, en Jesucristo.
Liliana Lezcano- (Tomado de Pan Nuestro. Francisco Candido Xavier - EmmanuelLección 74) 
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ALEGRIA DE VIVIR

La vida es un poema de belleza, cuyos versos están constituidos de propuestas de luz, escritas en la partitura de la Naturaleza, que exalta su presencia en todas partes. La existencia física es un cuadro aparte de conquistas y encantamiento, mediante cuyo aprendizaje el espíritu se embellece y alcanza los páramos de la realidad. En todas partes hay sol y armonía invitando a la paz y a la participación en su conjunto feliz. Sin embargo, solamente la criatura humana se presenta triste , marcada por las zarzas morales que carga de las actitudes pasadas, de los compromisos mal vividos, de las realizaciones desastrosas, transfiriendo de una etapa a otra lo que podría lograr de una vez, en el caso que resolviera por la solución de las dificultades de dentro para fuera, que es la contribución del esfuerzo bien dirigido.
La alegría de vivir, pues, debe ser parte activa del programa de construcción personal de la criatura inteligente. Disfrutar de toda la magia existente en el panel universal, sacando las maravillosas concepciones de plenitud que está al alcance de todo aquel que desea elevarse, libre de tormentos y de amarras con el pasado.
El destino de la criatura es la libertad, hacia donde sigue con los ojos puestos en el futuro. Ser libre significa no depender, optando por lo que constituye estimulo para la victoria; no tener pasado ni inquietarse por el futuro, viviendo ampliamente el presente en transportes de paz y alegría.
A medida que se madura psicológicamente, la alegría de vivir constituye una razón poderosa para la prosecución de la actividad de iluminación. Tal alegría, ciertamente, no impide episodios de reflexión por el dolor, de ansiedad, por amor, de espera por la salud, de presencia de la enfermedad, de angustias momentáneas, de inquietud delante de lo que esté ocurriendo. Esos fenómenos, que forman parte del curso existencial, no eliminaba la alegría, más bien le dan motivo de presencia, porque a cada desafió sigue una victoria; después de cada testimonio viene una conquista; a cada emprendimiento de dolor se presenta un nuevo peldaño de equilibrio, haciendo que la alegría sea constante y motivadora para la producción de nuevos valores.
La alegría proporciona al cerebro una mayor contribución de enzimas especiales, encargadas de producir la salud, posibilitando la risa que es un estimulante poderoso para la fabricación de inmunoglobulina salivar (sIgA), portadora de factores inmunizantes, que propician el constante equilibrio orgánico, evitando la invasión de varios virus y bacterias perniciosas.
Reír es una forma de expresar la alegría sin que la carcajada estridente, nerviosa, descontrolada, tome parte en su exteriorización. Cuando reímos, estimulamos preciosos músculos faciales y generales, eliminamos toxinas perjudiciales acumuladas, que terminan por intoxicar al individuo.
La risoterapia significa un recurso valioso para evitar determinadas contaminaciones, pero también para auxiliar en el restablecimiento de patologías graves, principalmente infecciosas mutiladoras, las degenerativas de la máquina orgánica y varios disturbios en las áreas emocional y psíquica.
Asevera el Evangelio que raramente Jesús sonreía. Normalmente era visto llorar y casi nunca sonreír. El que se presentaba como el Ser más perfecto que Dios ofreció al hombre para servir de modelo y Guía, como aclararon los espíritus al eminente Codificador Allan Kardec… Que llorase, resulta paradójico… se trata de una contradicción aparente . sus légrimas no eran de sufrimiento, pero si de compasión, ese sentimiento superior y elevado de coparticipación que dirigía a las criaturas, que preferían permanecer en la ignorancia en vez de aprovechar Sus lecciones libertadoras. Era una forma de expresar ternura por los enfermos voluntarios, que en El tendrían la terapéutica eficaz para librarse de los males que los amargaban y no obstante, relegaban a plano secundario, aturdidos por la búsqueda del casi nada inmediato y fugaz.
Esto está demostrado cuando hablaba de Su Buena Nueva de Alegría y se presenta como la Puerta de las ovejas, la Luz del mundo, el Camino, La Verdad, y la Vida, el Pastor, el Mesías, informando que somos la Sal de la Tierra, las ovejas, los necesitados de todo jaez, necesitados de si, de El, como conductor y Psicoterapeuta para nuestra innumerables deficiencias y enfermedades del alma.
El autoconocimiento revela al ser sus posibilidades y limitaciones, abriendo espacios para la renovación y conquista de nuevos horizontes de salud y plenitud, sin conciencia de culpa, sin estigmas.
Las psiconeuroinmunologia viene a demostrar que el estado de salud puede ser conseguido por el propio individuo que resuelve renovarse y creer en si mismo, en sus inmensas reservas de energías, en el valor de sus conquistas. Perfectamente compatibles con la ley de Causa y Efecto, las realizaciones positivas eliminan o disminuyen el peso de las negativas perjudiciales.
La criatura humana es lo que es su psiquismo, conforme el actúa, así se presentan las manifestaciones del mundo de su yo y del Ser.
Por tanto el pensamiento bien construido, actúa en el mecanismo del sistema nerviosos, en el cerebro y estos conjugados, producen enzimas protectoras que tornan inmune el organismo a muchas invasiones de agentes destructivos, propiciando la salud.
La alegría de vivir es una invitación para una existencia rica en producciones morales, espirituales, artísticas, culturales, estéticas, y nobles.
El destino existencial deja de ser vivir bien, que es una de las metas humanas, para bien vivir, que es una conquista personal intransferible, especial, que jamás se altera o se pierde, fomentando la felicidad y trabajando por la paz que todos aspiran.

Trabajo extraído del libro “Vida, desafió y soluciones” de Divaldo Pereira Franco

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