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sábado, 15 de noviembre de 2014

El alma de los animales



¿TIENEN LOS ANIMALES, ALMA?


El otro día estaba hablando con un compañero de trabajo, cuando éste me informó, de que los animales no tienen emociones. Esto fue justo después de decirme (el día que eutanasié a mi perro de 17 años) que los animales no tienen alma y que por lo tanto, nunca disfrutarán del cielo.
Bien, este compañero tiene la desventaja de ser lo que yo llamo un "bibliófilo". De hecho es un cristiano renacido.
No tengo nada en contra de los cristianos, ni en contra de la religión en general. Sin embargo sí tengo algo en contra, de que este compañero divulgue información incorrecta.
Los animales tienen emociones y tienen alma, y os diré por qué lo sé. En más de veinte años trabajando con animales, no he visto nunca a un gatito enganchar a un bebé humano vivo, con cinta adhesiva al firme de una autopista.
Tampoco he visto a ningún gato divertirse prendiéndole fuego a una persona.
Nunca he ido de excursión al desierto y me he encontrado un niño, al que unos perros han dejado atado a una estaca, sin comida ni agua, para causarle una dolorosa muerte, en el calor sofocante del desierto.
Nunca he visto que un gallo forzara a dos humanos, a luchar en un ring con cuchillas en los pies, mientras los gallos hacen apuestas sobre cuál morirá primero.
No he visto a ningún cachorro de perro, meter a ocho niños en un saco y ahogarlos en el río.
Tampoco he visto a ningún águila apuntar con un rifle a un hombre desarmado. Ni que un oso mate a una persona, sólo para colgar su cabeza en la pared de su cueva.
Y hasta el día de hoy, nunca he visto a una paloma, conducir su coche por la calle, para atropellar a toda persona que paseara alrededor de un parque.
Dejad que os cuente lo que sí he visto. He visto a mis gatos dormir cerca de mí para darme calor cuando estaba enferma.
He visto a mis perros hacerme gracias sólo para obligarme a sonreír.
He visto a una gata entrar corriendo en una casa en llamas no una, ni dos, sino seis veces para salvar a sus gatitos, lo que a punto estuvo de costarle la vida.
He visto a un hurón sacar a un gatito asustado de un profundo agujero en el suelo. He visto a un coyote ir a buscar a otro perro. para conseguirle la atención médica que necesitaba.
He visto a un perro al que le encanta saltar sobre la gente, abstenerse de hacerlo conmigo, cuando me lesioné la espalda.
He visto a elefantes llorar. He visto monos que chillaban por empatía, cuando uno de los suyos resultaba herido. He visto a perritos que gemían toda la noche, cuando los separaban de su madre.

He visto a un perro, alejar a rastras a un niño del fuego.
Éstas son sólo unas pocas de las cosas que he visto. Mencionarlas todas me llevaría una vida entera y creo que ya habéis entendido lo que quiero decir. En cuanto a lo del alma... Bien, es mi humilde opinión que si tienes emociones, cualquier tipo de emociones, es que tienes alma. Casualmente, el papa de la Iglesia Católica Romana, declaró recientemente que él también lo cree así.
Claro está que no puedo demostrar que los animales tengan alma. Pero a fin de cuentas, tampoco puedo demostrar que tú o yo la tengamos. Y para todos aquellos que creéis firmemente que los animales no tienen alma,   y  si realmente existe un cielo, lo más probable es que a vosotros os toque, limpiar las cajas de arena...
 Comentario del adaptador:
Generalmente quien defiende esa teoría de que los animales no  tienen espíritu (alma), son personas orgullosas, las mismas que sostienen que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios.
Necesitan creerse lo máximo de la creación después de Dios, sin darse cuenta que entre el alma (o espíritu), de los animales y el alma (o espíritu), nuestro, hay menor distancia que entre nuestro espíritu y Dios.
Son personas que por vanidad o por no haber todavía aprendido bien el contenido del Espiritismo, no saben que en una época, muchísimas  vidas atrás, nuestro espíritu; el mismo que somos hoy, era un espíritu o alma, de un nivel parecido al que tienen esos animales, que en este mundo hoy conocemos.
Todavía no saben, que esas almas o espíritus, fueron reencarnando en otros animales, cumpliendo con la ley de reencarnación, hasta llegar al nivel, en el cual ya podían ocupar un cuerpo con capacidad, para albergar un espíritu de nivel humano..
Tampoco saben que la siguiente reencarnación será, de tipo humano, en el caso de La Tierra, ese cuerpo fue de un simio.
Tampoco conocen que los animales al tener alma o espíritu, también tienen Espíritu Guía, generalmente de carácter colectivo.
No conocen que cuando las aves emigran miles de kilómetros para procrear o sobrevivir al clima, no lo hacen por casualidad, sino por recomendación de un guía colectivo, que no es sino un simple espíritu.
Que cuando un gato come hierba para purgarse, no es un simple capricho, de un animal carnívoro que se convirtió de pronto en herbívoro, sino que sigue el consejo de su guía.
Como cuando los salmones se juegan la vida subiendo la corriente de los ríos para aovar, o algunas ballenas y elefantes van a morir a sitios determinados.
El Conocimiento Universal, es como del tamaño de un océano y el Espiritismo nos ha ofrecido un vaso del contenido de éste. No desperdiciemos el ofrecimiento, conformándonos con esa cantidad pequeña, volviéndonos engreídos por tener algunos conocimientos más que la mayoría, sino busquemos ampliar la capacidad de ese vaso y demos gracias a la espiritualidad, por los conocimientos que nos está haciendo llegar.
 por Stacey Mantley
Adaptación y comentario: Oswaldo E. Porras Dorta

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DENTRO DEL CAMINO DE LA EVOLUCIÓN


El Espiritismo dilata el pensamiento y abre nuevos horizontes; en lugar de tener una vista estrecha y mezquina que concentra la atención en la vida presente, enseña que esta vida solo es un eslabón en el conjunto armonioso y grandioso de la obra del creador.

Como Espíritus eternos que somos, estamos hoy en el punto exacto de la evolución para la cual nos preparamos, con los recursos más adecuados para la solución de nuestros problemas y tareas, según los compromisos que contrajimos, sea en el campo del progreso necesario o en la esfera de la prueba rectificadora.

La base de la tranquilidad del hombre reside en su integridad en la conciencia, debiendo comprender que todos sus problemas constituyen debitos  que le compete resarcir y que todas las facilidades que nos enriquecen el camino son instrumentos que el Señor nos presta, a fin de que nos sirvamos de ellos  para utilizar nuestra voluntad, construyendo  un mundo feliz en el futuro y comprendiendo así que la vida nos devuelve aquello que le damos.

Incontestablemente la sociedad terrena está muy avanzada en la senda del progreso dentro del siglo XX, pero da pena  que la paz de tantos y tan admirables  triunfos sociales, el hombre no se conduzca también un poco más respetuoso ante Dios, sumiso ante Sus Leyes, agradeciendo los favores que del Cielo recibe con la posibilidad de tales conquistas para el bien de todos.

Olvidamos con facilidad que la gloria del hombre virtuoso es el testimonio de la buena conciencia. Por lo tanto si conserva la conciencia pura, siempre estará alegre. Una buena conciencia puede soportar muchas cosas y permanecer alegre, hasta incluso en las adversidades. La mala conciencia en cambio, anda siempre temerosa e inquieta.

Se goza de suave sosiego si de nada nos acusa el corazón. Si nos acercamos a Jesús en la vida y en la muerte, entregándonos fielmente,  El nos socorrerá, cuando todos nos falten…

No busquemos reposo, nacimos para trabajar por eso dispongámonos   más  hacia la paciencia que para el consuelo, más para la cruz que para la alegría…

Las leyes eternas establecidas por el Supremo Señor para la regencia de Su Creación, jamás serán impunemente  desacatadas, pues todos sufrimos  las consecuencias inevitables de los hechos que realizamos contrarios a la ley. Todos sabemos, porque el Evangelio lo advierte, que a cada hombre le será concedido de acuerdo con los actos practicados.

Comprendiendo las leyes que rigen los destinos de la Humanidad se puede esclarecer a los ignorantes  en cuanto a la severidad y a la justicia de las mismas leyes, con lecciones prudentes y racionales que podrán contribuir mucho para la educación de las almas frágiles  que aun no pueden o no saben comprender que los mundos y sus Humanidades son regidos por una justicia Inflexible, que, para bien del propio delincuente, de el exigirá actos armoniosos  con la armonía de la Creación, jamás sancionando desvíos de las rutas trazadas por la Legislación Suprema.

La bondad paternal del creador, cuyas leyes, establecen una inflexible justicia en la punición del error, también establecen la misericordiosa enseñanza para la rehabilitación del alma culpable, por eso la meditación es una experiencia para el arrepentimiento, gracias a ella se consigue elevarse por encima de las miserias  vislumbrando un camino para observar dentro de la armonía  de la legislación divina.

Son muchos los sordos por ignorancia, sin buena voluntad para el progreso, y hasta incluso padecen rebeldía debido a las amarguras que sufrimos en la esclavitud.

La fe en Dios, la creencia en la reencarnación y en la inmortalidad del alma humana, la consoladora esperanza de la vida después de la muerte, plena de justicia y recompensas permite al hombre escalar hasta Dios lleno de ilusiones y esperanzas  para alcanzar  la Cima, gracias al trabajo que es un bendito elemento de redención para todas las criaturas ya que despierta el sentimiento por el interés fraternal hacia sus semejantes.

La resignación ante la adversidad es el sublime amparo del desgraciado, que envuelve su personalidad, animándola y resignándola con pleno testimonio de acerbos dolores.

Es preciso que el alma pecadora se vuelva para Dios, nuestro Padre, el cual siendo poderoso concederá fuerzas para conseguir la victoria contra uno mismo.

Dios protege y salva al “humilde”, ama y consuela, al humilde que se inclina ante El y le da abundancia de gracias  y después del abatimiento, le levanta para la gran honra. Al humilde revela sus secretos y lo atrae para Si y le invita. El humilde, al sufrir ofensas, conserva su paz, porque confía en Dios y no en el Mundo.

Mientras el hombre no se reconozca inferior a todos, no habrá realizado progreso alguno.

Es necesario avisar a los hombres de las verdades,  para que se conduzcan mejor en la vida. ¡Ama y Respeta la Doctrina del Consolador prometida por Jesús! Vigila, prudentemente, por la Revelación con claridad y dedicación, porque solamente ella, con las enseñanzas de las leyes que dirigen los destinos humanos, corregirá tales desarmonías existentes en el seno de las sociedades terrenales.

 Trabajo realizado por Merchita
Extraído de “Dramas de la Obsesión” de Ivonne Pereira.

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Doctrina Espirita
MEDICAMENTO SALUDABLE PARA EL ESPÍRITU
Dios siempre nos da fuerzas para vencer las situaciones amargas. Jamás nos deja huérfanos el Supremo Padre, cuando de El más necesitamos. Es verdad que nunca podremos subsanar la falta del ser querido; pero, el Señor no nos dejará sin pan, sin la luz de la fe y sin los agasajos de la esperanza. El Padre nos auxiliará para que podamos subir la difícil montaña de la resignación y de la confianza, conduciendo el fardo que debemos soportar.
El hombre moderno se encuentra aturdido, las orgias de sangre, de sexo de drogas, lo hacen retroceder a los orígenes del primitivismo, revelando la quiebra de las conquistas extrínsecas  y el malogro de la ética desasociada de las aspiraciones legitimas, convirtiéndola en algo ya pasado…
Las soluciones superficiales y apresuradas, complejas de profundidad,  atenuando en la superficie  los efectos, sin remover en las causas las legítimas raíces en que se fijan los males continuos.
Mediante el conocimiento de la reencarnación, de la pluralidad  de existencias planetarias, se puede formar el cuadro esclarecedor para poder comprender las ocurrencias que escapan, aparentemente misteriosas, muchas veces inexplicables…
El hombre viene muchas veces a la tierra, ella es  su cuna y escuela en la que evoluciona, demandando más altas adquisiciones espirituales. Sus experiencias exitosas o de fracasos, producen el engranaje  en el que se moverá en el futuro.
A cada acción, corresponde  una reacción equivalente. No siendo la muerte  otra cosa que una transferencia  de posición  vibratoria,  la vida mantiene su interacción y su armonía en las diversas situaciones en el cuerpo físico y fuera del, sin solución alguna de continuidad perturbadora.
Muchos de los problemas graves relacionados con la salud física y mental que la medicina depara a cada momento, tienen sus raíces en el pretérito espiritual del paciente.
Sus errores y sus adquisiciones, constituyen los agentes de su perturbación o de su paz.
Reencarnando cada uno de nosotros con la suma de  nuestras propias experiencias, son diversas las situaciones personales, tal como observamos en el Mundo.
Vinculados a los desafectos de los cuales nos gustaría  librarnos, sin lograrlo, sufrimos sus influencias maléficas.
Auto obsesiones, obsesiones y subyugaciones, son capítulos  que merecen de la Patología Médica, un estudio simultaneo con los postulados del Espiritismo.
La reencarnación es la clave que explica nuestros enigmas.
Además  de las valiosas terapéuticas que son aplicadas a los obsesado en la actualidad, se imponen los saludables  y valiosos recursos de la fluido terapia  y de las expresivas contribuciones doctrinarias de la Tercera Revelación, que trae de regreso los insuperables métodos evangélicos cuyo exponente máximo Jesús, es el Divino Médico de todos nosotros.
El amor y la oración, el perdón y la caridad, la fe y la esperanza, no son apenas virtudes vinculadas a las religiones pasadas, y si son insustituibles valores de higiene mental, de psicoterapia, de laborterapia,  que son de urgencia  para neutralizar las ondas crecientes del odio y de la rebeldía, de la venganza y de la  y de la aflicción, de la intolerancia y de la desconfianza, de la falta de creencia y de la desesperación, que irrumpen y se instalan en el hombre, avasallándolo todo intempestivamente.
La Doctrina Espirita dispone de valiosos tesoros para poder adquirir  la felicidad en la Tierra y después de ella.
Conocerla  y practicar sus enseñanzas, representa una libertad dichosa para aquellos que aspiran disfrutar mejores días que anhelan la paz y que trabajan por el bien.
Por eso invitamos a los obsesado o perseguidos por espíritus obsesores e infelices, a que hagan la lectura de la Codificación Kardeciano, verdadero bloque monolítico de Ciencia, de Filosofía y de Religión. 
Por encima de todas las deudas, se hallan los tesoros de la Excelsa Providencia, como flores que se abren inesperadamente perfumando  la corona de espinas , impuesta al alma por los rescates ineludibles, disminuyendo así, los dolores ocasionados por los guijones férreos  de la maceración libertadora…
Amigos Espirituales, responsables del curso de los acontecimientos educativos en pro de nuestra redención no liberan  a sus tutelados de la carga del sufrimiento que necesitamos  por impositivo de nuestros propios errores, que nos cumple recuperar, recomponiendo los paisajes humanos que quedaron yermos por nuestras actuaciones infelices. Si lo hicieran , sería una actitud más bien  arbitraria  injusta, lo que  constituiría  derogación de las leyes soberanas que rigen la Vida, pero inspiran decisiones felices, evitan celadas odiosas que aumentan el padecimiento debido a la rebeldía a la que nos arrojamos los incautos con la suma de cargas invisibles que arrastramos y nos imponemos, dañinas; impregnan fuerzas superiores  que se originan en la oración y en el intercambio psíquico, que establecen y mantienen  en sicoesfera de armonía y de esperanza; inducen personas y facultan factores  que auxilian, atenuando las pruebas; iluminan las conciencias y activan los recuerdos del pasado, tomándolos de los archivos  de la memoria, con el fin de que percibamos  que la Indefraudable  Justicia   Divina es también Amor, y que el Amor es la más apurada metodología existente  para la liberación y el aprendizaje del espíritu necesitado de evolución; amparan moralmente con su presencia, y se convierten en faroles íntimos que señalan el rumbo  en la noche de las  pruebas santificadoras.
Nadie que malbarate los valores de la vida, podrá permanecer con la conciencia en paz.
El abuso de la fuerza, del poder económico o social, de la autoridad, de la inteligencia o de lo que sea, produce la desdicha a la que el mal mayordomo se arroja, en prolongada y aflictiva recuperación.
Todos los valores positivos que afloran en nuestra vida exigen rendición de cuentas, en la cual son examinados  la aplicación, el uso y los resultados de la actuación, concediéndose al usufructuario el respectivo salario, adicionado a los intereses a los que nos hagamos acreedores.
En el orden Divino, nadie explota, se aprovecha, pervierte o abusa del patrimonio del Padre, sin ser llamado a rendir graves cuentas…
Todo problema debe constituir  un reto al valor moral del hombre,  con el fin de que sea solucionado. Someterse  pasivamente a cualquier coyuntura de dolor, ignorancia y sombra, resulta de tácita  cobardía moral ante la lucha, en la cual todos debemos  invertir y empeñar esfuerzos para obtener la superación de las dificultades y la instauración de los triunfos que forman seres dichosos.
No está lejano el día en que las “ciencias de la mente” recurrirán, al Espiritismo, verdadera “ciencia del alma  y de la vida”, con el fin de obtener en su fuente los informes que les faltan, y de cuyos resultados saldrá beneficiada la Humanidad, colocándose definitivamente en el luminoso puente que unirá la Ciencia a la Religión, con lo que se originará una noble filosofía de vida para el ser humano que, entonces, nos sentiremos más felices y más hermanos de nuestro prójimo, de acuerdo  con lo estatuido en las enseñanzas evangélicas.
En cualquier caso, la psicoterapia del Evangelio es el más eficaz medicamento para el alma, y consecuentemente, para la vida.

Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro: Tramas del destino, de Divaldo Pereira Franco.

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viernes, 14 de noviembre de 2014

Jesus y la tolerancia


Momentos de Reflexión

Jesús y la tolerancia




En términos de psicología profunda, la cuestión del juicio de las faltas ajenas constituye una grave infracción de deshumanizad en relación a aquel que se equivoca.

El problema del pecado pertenece a quien lo practica, que se encuentra, a partir de ahí, inmerso en un doloroso proceso de auto-flagelación, buscando inconscientemente, librarse de la falta que le pesa como culpa en la economía de la conciencia.

La culpa es sombra perturbadora en la personalidad, responsable de enfermedades desapacibles, causantes de desgracias de variado orden. 

Esculpida en los paneles profundos de la individualidad, programa, por automatismos, los procesos reparadores para sí mismos. 

Toda contribución de impiedad, mediante los juicios arbitrarios, genera, a su vez, mecanismos de futura aflicción para el acusador. 

Juzgando las acciones que considera incorrectas de su prójimo, realiza un fenómeno de proyección de su sombra en forma de auto-justificación, que no consigue liberarlo del impositivo de sus propias acciones.

 La tolerancia, en razón de eso, a todos se impone como terapia personal y fraternal, comprendiendo las dificultades del caído, en cuanto que le tiende manos generosas para resurgir. 
En la acusación de juicio de los errores ajenos, suministramos propósitos ocultos de venganza-placer al constatar la flaqueza de los otros individuos, que siempre merecen la misericordia que todos esperamos encontrar en circunstancias y equivalentes.


Jesús siempre fue severo en la educación de los juzgadores de la conducta ajena. 
Ciertamente, hay tribunales y autoridades acreditadas para el ministerio de saneamiento moral de la sociedad, encargadas de los procesos que envuelven a los delincuentes.

Y los juzgan, estableciendo los instrumentos reeducativos, nunca punitivos, puesto que, incidirían en errores idénticos, sino, más graves. 

El juicio personal, que ignora las causas generadoras de los problemas, demuestra el primitivismo personal del hombre, todavía “lobo” de su hermano. 
. 
El Maestro estableció la perfecta imagen del hombre que tiene una viga dificultándole la visión, y no ve la paja en el ojo de su prójimo.

La propuesta es rigurosa, portadora de claridad evidente, que no concede pauta para cualquier fuga de responsabilidad. 

Él mismo, delante de la multitud afligida, equivocada, perversa, insana, en vez de juzgar, “se llenó de compasión” y la ayudó. 

Naturalmente no solucionó todos los problemas, ni atendió a todos, como ellos deseaban.  
A pesar de todo, compadecido, los amó, envolviéndoles en ternura y enseñándoles las técnicas de liberación para la paz perfecta.

Pensamiento
 
Ten compasión de quien cae. Su perfección será su juicio.
Ayuda a aquel que hace caer. Su flaqueza ya le constituye su castigo. 

Tolera al infractor. Él es tu futuro, en caso de que no dispongas de fuerzas para proseguir en el bien.

Traducción por el Grupo de España, " Amor en acción"




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¿Por qué fracasan a veces las terapias psiquiátricas convencionales en los tratamientos de tantos enfermos psíquicos?.-

Precisamente porque todavía una parte de la ciencia ignora la realidad existencial del espíritu humano como origen y causa de su “enfermedad” o desequilibrio psíquico, que tantas veces es de carácter y origen espiritual. Entre tanto la Psiquiatría y la Psicología convencionales, pasan por alto el meollo y primordial causa de su origen, que es precisamente la existencia y actuación del espíritu humano independiente de su cuerpo físico.
Así mismo, también se empeñan en ignorar, la existencia real de espíritus desencarnados que pueden ser origen y motor de tantos casos de perturbaciones mentales como abundan por toda la Humanidad y que se encasillan exclusivamente como enfermedades o desequilibrios mentales de origen orgánico o psicológico. Médicos y científicos tenidos como serios, menosprecian esta posibilidad como “ridícula” y la mantienen fuera de todo cauce académico, por lo que ni siquiera quieren oír hablar de ello como posibilidad real, y si acaso se atreven, hacen del tema algún chiste o burla.
Sin embargo, en ciertos países Sudamericanos, existen desde hace algunos años, Instituciones Espíritas en las que se ha logrado mediante el adoctrinamiento de Espíritus obsesores,a través de una mediumnidad, multitud de curaciones de muchas de estas demencias. Existen en ellos cátedras universitarias tan serias como cualquier otra disciplina, en las que la Parapsicología se estudia libremente hasta una Licenciatura universitaria y la Filosofía espírita se trata al menos en las Facultades de Filosofía.
Solamente la ignorancia se sigue riendo de estos temas. Estos conocimientos demuestran a quienes los quieren estudiar seriamente, la realidad del ser humano completo y global, con doble naturaleza: la física, semejante a la naturaleza animal, y la psíquica o del alma, de la naturaleza espiritual, así la continuación de la existencia del Espíritu después de la muerte del Ser humano que lo contenía, y anterior a la reencarnación del mismo, siendo este un indicativo de las extraordinarias posibilidades y alcances que con el conocimiento espírita y con el estudio de la Reencarnación, tiene ante sí la Ciencia contemporánea.
Parece ser que la Ciencia , aún de criterio materialista, o ciertos científicos en nombre de la misma, confunden el estudio serio del fenómeno de la muerte y de la mediumnidad, posibilitadora de la comunicación entre ambos planos de la existencia del ser, y que demuestran la realidad del espíritu humano antes y después de la misma. Pero sin embargo, es de considerar que tienen también por delante los postulados religiosos y dogmáticos de ciertas religiones cuyos dogmas de fe y sus creencias se sostienen solo por la fe ciega, y cuyos criterios religiosos tantas veces chocan de frente con estas realidades del espíritu que no se atreve a considerar la ciencia médica y psiquiátrica, porque las religiones occidentales, siendo como son todavía dominadoras y manipuladoras de las creencias o no creencias de la sociedad donde están infiltradas, por evitar enfrentamientos con sus dignatarios, que les compliquen la vida a nivel político y social, suelen rechazar sistemáticamente todo lo que parece tener relación con ellas para no tener que dar opiniones serias sobre algo que no desean aceptar, tanto más aún, cuando su aceptación o creencia condiciona sus libertades morales y es como una cadena mental que les impide gozar la vida sin esos criterios morales y religiosos impuestos en sus conciencias, que les coartarían la libertad de su existencia, y así se resisten por lo general a aceptar seriamente estas posibilidades trascendentes, tal como lo es la existencia del alma humana procedente y subordinada al Alma Universal, que las religiones llaman “Dios” en sus diversas acepciones. Además de lo expuesto, este materialismo científico tan de moda, está acompañado por el ateísmo consecuente y lógico, ambos como residuo de las ideas esparcidas por las universidades y sociedades en general, por el marxismo difundido más abiertamente que otras doctrinas, como panacea para solucionar todos los problemas sociales.
-  Jose Luis Martín -

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La Ciencia que niega la Fe es tan irracional como la Fe que niega a la Ciencia”
-Paul Levy (1886-1971)-

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EL ESPIRITA ANTE EL SÍNDROME DEL MIEDO

En una situación de crisis, sea de orden económico o agravamiento de la inseguridad pública, como suele ocurrir en los días de hoy, las relaciones sociales, personales y familiares se alteran. Ante ese cuadro, es perfectamente normal que sintamos miedo. En verdad, sentir miedo nos lleva a la inmovilización, pues esa fobia aumenta, considerablemente, con el temor de que una actitud podrá causar. Pensar que no conseguiremos enfrentar una dolencia, nuestros errores, la pérdida del empleo o de los bienes, la vejez, la soledad, la pérdida de un amor y así en adelante, nos amedrentamos, nos causa ansiedad y desconfort psicológico.
Si tuviésemos certeza en el suceso, de las actitudes a tomar, no tendríamos miedo de cosa alguna. No debemos, pues, desconsiderar nuestros miedos, más, antes, valorizarlos como fuente de transformaciones  a ser realizadas dentro de nosotros mismos. Cuando es usado como instrumento de coerción, control  y ejercicio del poder y de autoridad sobre los otros, se compromete  la conciencia de los individuos, creando, en ellos, la necesidad de mentir. Es cuando profesores y padres usan los miedos para limitar a sus alumnos e hijos. Cuentos e  historias infantiles, que pueden ser usados como armas  para amedrentar  y controlar  a las criaturas, están ayudando a realizar la tarea de la anti pedagogía. Es la anti enseñanza. Es la deseducación.
André Luis enseña que “el coraje soporta las dificultades, superándolas. El temerario afronta los peligros sin ponderarlos.” (1) ¡Es verdad! Hay actitudes que, frente a los miedos, pueden ser fruto de nuestra irresponsabilidad. Se trata de un error de percepción o de nuestra incapacidad de juzgamiento. Sin medir las consecuencias de nuestros actos, sea cual sea la razón, enfrentamos la amenaza y el peligro, sin, antes, analizarlos. Somos, muchas veces, inconsecuentes en nuestros actos, no valoramos  la imprudencia que cometemos. Ejemplos comunes de irresponsabilidad son las actitudes impulsivas o exhibicionistas practicadas por quien no piensa en correr cualquier riesgo con tales actitudes. La muerte y la vida le son indiferentes.
Por esas razones es preciso que aceptemos nuestros propios miedos, a fin de dar inicio a nuestro auto conocimiento. Consiste, eso, en admitir que tenemos miedos. Es el primer y decisivo paso para iniciar el camino  que nos llevará a superarlos y, consecuentemente, a la superación de sí mismo.
La inestabilidad psíquica y emocional hace parte rutina de todos. Es necesario tener”nervios de acción” para sobrevivir en las modernas y grandes ciudades. Mientras el miedo sea un sentimiento natural, la drástica realidad de lo cotidiano está transformando, en patología crónica, un sentimiento que es fundamental para nuestra sobrevivencia. “Nadie podrá decir que toda enfermedad esté vinculada a los procesos de elaboración de la vida mental, más todos pueden garantizar que los procesos de elaboración de la vida mental guardan positiva influenciaciones sobre todas las dolencias”. (2) El miedo es normal cuando es moderado. Cuando es excesivo, se torna dolencia, pasa a perjudicar nuestra vida.
Toda emoción sobre el cuerpo es semejante  a duro golpe sobre el engranaje de una maquina sensible, y toda aflicción cobijada  es como oxido destructor, perjudicándole el funcionamiento”. (3) El miedo excesivo (fobias) es lo mismo que sembrar arbustos de zarza magnéticos y fecundarlos en la tierra emotiva de nuestra existencia, e intoxicar, por cuenta propia, la tesitura de la vestimenta corpórea, estragando los centros de nuestra vida íntima y arrasando, consecuentemente, sangre y nervios, glándulas y vísceras del cuerpo que Dios nos concede con vistas al desenvolvimiento de nuestras facultades para la Vida Eterna.
Para Sigmund Freud, una emoción como el miedo, por ejemplo, “es una preparación para enfrentar el peligro. Es un estado biológicamente útil, ya que, sin él, la persona se hallaría expuesta a graves consecuencias. De él derivan la fuga y la defensa activa. Cuando, sin embargo, el desenvolvimiento de ciertos estados van más allá de determinados límites, pasa a contrariar el objetivo biológico y da lugar a las formas patológicas”. (4)
Los ansiosos (estresados) visitan, cinco veces más, a los médicos que una persona normal. El síntoma crónico del miedo está generando problemas físicos y emocionales, tales como el infarto de miocardio, ulcera e insomnio. Ese síndrome repercute en el organismo  de varias maneras. En el cerebro, puede provocar insomnio y depresión. En el corazón, surgen arritmias y la hipertensión. El sistema endocrino puede sufrir baja tasa de  azúcar en la sangre y problemas con la tiroides; en el sistema gastrointestinal, indigestión y colitis. Por tanto, el stress (5) del miedo desenvuelve la ulcera, la ansiedad, las tristezas y los pánicos. “El miedo [patológico] es uno de los peores enemigos de la criatura, por alojarse en la ciudadela del alma, atacando las fuerzas más profundas”. (6)
Para nosotros, estudiosos del Espiritismo, la solución para el miedo es, sin duda, el ejercicio “de la fe que remueve montañas” (7), mostrándonos el rumbo de la victoria. Es, igualmente, la certeza de la reencarnación, la convicción de que la vida terrena no es más que un largo día ante la eternidad real de la vida del Espíritu. Somos seres pensantes e inmortales y, ante esas verdades, podemos enriquecer nuestra actividad mental, indefinidamente, rumbo a los objetivos superiores. Podemos desenvolver recursos que nos conduzcan a un relacionamiento humano y social saludable, a través del trabajo solidario y fraternal, aprendiendo a entender  los dolores y angustias de nuestros compañeros, a tener compasión, y finalmente, “a amar al prójimo como a nosotros mismos”. (8)
Fundamentalmente, la fe debe apoyarse en la razón, para no ser ciega. Por eso, fe no es un “don” ofrecido por Dios para alguien en especial, sea por esa o aquella actitud exterior, más sin el producto de nuestra conquista personal en la búsqueda de la comprensión del camino correcto, de las verdades que penetran la esencia de nuestras propias vidas, por medio del conocimiento, de la vivencia de la experiencia, de las reflexiones personales y por el esfuerzo que hacemos en modificarnos para vivir con más amor, por entender que el amor es la causa de la vida, y la vida es el efecto de ese amor. En el mensaje del Maestro, aprendemos la lección del coraje y del optimismo vivo, factores psicológicos, esos, capaces de renovar nuestras inclinaciones, haciendo que el miedo, la depresión y la angustia se aparten de nuestra mente.
- Jorge Hessen - 

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jueves, 13 de noviembre de 2014

Suicidio: Un problema de salud

ESPIRITISMO CAMINO DE EVOLUCIÓN

Si el hombre no tuviese en las leyes de Dios una guía para desarrollarse en la vida, este sería igual al potro salvaje que crece y galopea  sin control, sin normas que cumplir ni deberes establecidos, solo trataría de darse gusto a sí mismo. Y cuando fuera contrariado reaccionaria por instinto sin control sobre sí mismo. Es en la ley natural donde el hombre  adquiere el conocimiento para saber lo que tiene que hacer en todas  las cosas.
Desde tiempos inmemoriales, la Ciencia se viene dedicando exclusivamente al estudio de los fenómenos del mundo físico, susceptibles de ser examinados por la observación y experimentación, dejando a cargo de la Religión el trato de las cuestiones metafísicas o espirituales.
El Espiritismo, aunque aún es rechazado y duramente atacado, tanto por la Ciencia como por la Religión tenidas como oficiales, vino a traer, en el momento oportuno, una preciosa cantidad de conocimientos nuevos, para el interés de ambas, ofreciéndoles, con eso, el eslabón de unión que les faltaba, para que se pongan de acuerdo y se presten mutua colaboración, porque, si es exacto que la Religión no puede ignorar los hechos naturales comparados por la Ciencia, sin desacreditarse, esta, igualmente, jamás llegaría a completarse si continuase haciendo tabla rasa del elemento espiritual.
Gracias al Espiritismo, se comienza a reconocer que el hombre, criatura compleja que es, formada de cuerpo y alma, no sufre sólo las influencias del medio físico en el que vive, como es el clima, la tierra, la alimentación, etc., sino tanto o más las influencias de la psicosfera terrena, es decir, de las entidades espirituales – buenas o malas – que cohabitan este planeta (los llamados ángeles o demonios), las cuales interfieren en su comportamiento en mayor escala de lo que él quiera admitir. De ahí la recomendación de Cristo: “orad y vigilad para no caer en tentación”.
Cuanto más desarrolla el hombre sus facultades intelectuales y perfecciona sus percepciones espirituales, más se va enterando de que el mundo material, esfera de acción de la Ciencia, y el orden moral, objeto especulativo de la Religión, guardan íntimas y profundas relaciones entre sí, concurriendo uno y otra, para la armonía universal, meced de las leyes sabias, eternas e inmutables que los rigen, como sabio, eterno e inmutable es Su Legislador.
No puede ni debe haber, por tanto, ningún conflicto entre la verdadera Ciencia y la verdadera Religión. Siendo, como son, expresiones de la misma Verdad Divina, lo que necesitan hacer es darse la mano, apoyándose recíprocamente, de modo que el progreso de una sirva para fortalecer a la otra y, juntas, ayuden al hombre a realizar los grandes y gloriosos destinos para los que fue creado.
Kardec, instruido por las voces de lo Alto, nos dice que en todas las épocas y en todas partes de la Tierra, siempre hubo hombres de bien (profetas) inspirados por Dios para auxiliar en la marcha evolutiva de la Humanidad. De este modo, “para el estudioso, no hay ningún sistema antiguo de filosofía, ninguna tradición, ninguna religión, que sea despreciable, pues en todo hay gérmenes de grandes verdades que, si bien parecen contradictorias entre sí, dispersas que se hallan en medio de accesorios sin fundamento, se os presentan fácilmente coordinadas, gracias a la explicación que el Espiritismo da de una inmensidad de cosas que hasta ahora se nos figuraban sin razón alguna, y cuya realidad está irrecusablemente demostrada”.
Por el Espiritismo sabemos, también, que todos los que se aman pueden reencontrarse en el Más Allá, pues no existen abismos intraspasables para separarnos definitivamente a unos de los otros. Ni incluso aquellos que se comprometieron seriamente con la Justicia Divina quedan olvidados. Así como aquí en la Tierra hay criaturas abnegadas y generosas que se dedican a la tarea de amparar a los que se envilecieron en los lodazales del vicio y del crimen, salvándolos de la degradación, también en el mundo espiritual hay seres bondadosos y dedicados cuya misión es socorrer a las almas infelices, guiándolas en el conocimiento de Dios.
El Espiritismo vino a revelarnos, también, que no hay culpas irremisibles ni penas eternas; que el sufrimiento puede vencerse por el arrepentimiento sincero y la debida reparación de los daños cometidos, por vía de la ley de las vidas sucesivas, ley esta sublime, que esclarece, con una lógica irrevocable, todas las aparentes anomalías de la vida terrena, como son las diferencias de aptitudes intelectuales y morales, las desigualdades de suerte y de la posición social, las enfermedades y los males congénitos, las muertes prematuras, y cuantos problemas puedan ser suscitados, en lo tocante al ser, a su destino diverso y a los muchos dolores que lo atormentan.
El papel del espiritismo es grande, y sus consecuencias morales son incalculables. Solamente data de ayer, y, sin embargo, ¡cuántos tesoros de consuelos y de esperanza ha esparcido ya por el mundo! ¡Cuántos corazones entristecidos y desalentados ha reanimado y reconfortado! ¡A cuántos desesperados ha detenido en la pendiente del suicidio! Su enseñanza, bien comprendida, puede calmar las aflicciones más vivas y dar a todos la fuerza de ánimo y el valor en la adversidad.
El espiritismo es, pues, al mismo tiempo que una poderosa síntesis de las leyes físicas y morales del universo, un medio de regeneración y de adelanto; desgraciadamente, demasiados pocos hombres se interesan aún por su estudio. La vida de los más es una carrera frenética hacia beneficios ilusorios. Nos apresuramos, tememos perder el tiempo en cosas que consideramos como superfluas, y lo perdemos realmente interesándonos por lo que es efímero. En su ceguera, el hombre desdeña lo que más feliz puede hacerle en el mundo, es decir, el realizar el bien y crear alrededor de sí mismo una atmósfera de paz, de calma y de serenidad moral.
“EL ESPIRITISMO MARCHA AL RITMO DEL PROGRESO Y NUNCA QUEDARÁ REZAGADO, PORQUE SI NUEVOS DESCUBRIMIENTOS LE DEMUESTRAN QUE ESTÁ EQUIVOCADO EN ALGO O SI SE REVELASE UNA NUEVA VERDAD, ÉL HABRÁ DE RECTIFICARSE.” ¡El Espiritismo, por la poderosa influencia que ejerce en el hombre, haciéndolo sentirse un ser cósmico, destinado a ascender por el progreso moral a las más esplendorosas moradas del Infinito, es el camino de la Evolución y el medio de preparar un futuro incomparablemente más feliz!
 Mercedes Cruz Reyes

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¿ La obsesión espiritual es como la locura ?.-

Existen las enfermedades mentales debidas a desajustes orgánicos que desembocan en trastornos psíquicos perfectamente tratables y que pueden mejorar con la medicina psiquiátrica; tal es el caso de la esquizofrenia cuando esta es debida a un déficit anatómico del cortex pre-frontal.
Sin embargo también existen otras muchas enfermedades psíquicas en las que no existe ninguna anomalía orgánica y que no son otra cosa que casos mas o menos graves de obsesión espiritual.
La obsesión supone una frontera peligrosa para la locura irreversible. Al principio el obsesor actúa de modo sutil, pero al paso del tiempo se puede agravar la situación en razón a las tendencias negativas del sujeto obsesado.
Resulta muy diáfana la línea divisoria que separa la salud física, del desequilibrio mental. Se pasa con facilidad de un lado al otro de la línea sin que haya un cambio significativo en el comportamiento del ser humano.
Cuando los afectados por la fascinación espiritual se encuentran dominados por los obsesores, desconectan las ultimas defensas mentales y sus comportamientos sobrepasan los límites de la lógica, dando ocasión a que la turbación mental se vuelva mas compleja y se convierta en locura permanente.
Excitaciones, preocupaciones, ansiedades o momentos de angustia por escasez de recursos financieros, impedimentos sociales, ausencia de un trabajo digno etc, son algunos de los muchos factores que pueden llevar a la persona a situarse al otro extremo negativo de la salud mental de modo temporal, pudiendo retornar después a su posición inicial de salud mental y normalidad psíquica..
Hay algunos factores que predisponen a la locura : Principalmente las deudas del espíritu con la Ley de Consecuencias ( de lo que en su momento se hablará mas extensamente ), por la que incontables personas permanecen en plena frontera de la obsesión espiritual, que les impulsa a dar un paso al otro lado de la línea que les separaba de la locura y hasta del suicidio, siendo este un camino largo y de difícil recuperación.
Los sexolatras, los violentos, los que dependen de vicios de cualquier naturaleza, los pesimistas, los envidiosos, los amargados, los que siempre viven atenazados bajo el temor de la sospecha y la desconfianza, los celosos, los obsesados, son los que mas fácilmente atraviesan los límites de la salud mental.
Los psicópatas espirituales, de naturaleza emocional, por las aptitudes e impulsos que proceden de vidas anteriores, de los que los afectados por ellas no se liberan normalmente por si mismos, son caldo de cultivo para las obsesiones causadas por espíritus tanto encarnados como desencarnados.
Precisamente hay muchos casos de enfermos mentales que son consecuencia de sus deudas contraídas en vidas pasadas y desde que se involucran de nuevo en el proyecto humano desde antes de nacer, esto les lleva a venir a este mundo predispuestos a manifestar pronto las crisis que dan inicio a las psicosis, neurosis y otras formas de desequilibrio que pasa a sufrir en el corredor cruel y estrecho de la demencia.
Los procesos obsesivos están incursos en personas dentro de los grupos familiares o sociales, que también sufren en otra medida esta situación porque en un pasado común debieron de ser cómplices en algún delito contra la Ley del Amor con la victima de ahora, y como necesidad evolutiva de rescate espiritual para todos ellos, vuelven a coincidir juntos en la Tierra por un parentesco común o a través de lazos de afectividad o de afinidad, formando grupos en donde son alcanzados por esos antiguos odios o venganzas.
En muchos de estos casos, los familiares ignoran que existe un factor de predisposición que les ha reunido en la vida, no por casualidad, sino para un reajuste recíproco. Sufren esta situación por necesidad evolutiva ante la responsabilidad de este sufrimiento del que participan, debiendo esforzarse en la ayuda para la liberación del sufridor obsesado, liberándose de paso ellos mismos.
Sin embargo hay muchos dementes en apariencia – obsesados – que son abandonados en Centros de Salud, siendo desatendidos por su familia que impiden con excusas su retorno al hogar, considerando que así se liberan de una pesada carga. Estos enfermos por una obsesión mejoran en muchos casos cuando salen del entorno hogareño, porque disminuyen los factores incidentes de todo el grupo familiar endeudado con los “cobradores desencarnados”, pero cuando regresan al entorno del hogar vuelven los desequilibrios debido a que su familia no se renovó moralmente, liberándose de viejos vicios que favorecen la presencia de las perturbaciones obsesivas.
Por eso, la familia en cuyo seno uno de sus miembros es afectado por un proceso obsesivo, debe ser alertada de su responsabilidad para que la afronten debidamente y no carguen sobre el enfermo toda la responsabilidad de la situación.

- Jose Luis Martín-

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La medicina solo puede curar enfermedades curables”

- Proverbio chino -

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SUICIDIO  

UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

Mis queridos hermanos:
En el artículo de hoy, hablaremos sobre un problema extremadamente grave, una cuestión de salud publica  en este país y en todo el mundo. Hablaremos sobre el suicidio.
El suicidio es un problema de salud pública que puede ser evitado, responsable por casi la mitad de todas las muertes violentas del mundo, provocando cerca de un millón de óbitos por año, según  datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estimativas sugieren que ese tipo de muerte puede llegar a un millón y medio en el 2020.
En razón de esos datos alarmantes, la OMS, en colaboración con la Asociación Internacional de Prevención del Suicidio (IASP), estableció  el dato de 10 de septiembre  como el Día Mundial  del Suicidio, con el objetivo de llamar la atención para el problema y solicitar una acción global.
Un paso decisivo dado por Brasil, para esa problemática, fue la realización del I Seminario Nacional de Prevención del Suicidio, en la ciudad de Puerto Alegre (RS), lo que  tornaría a nuestro país, en 2014, el primero de América Latina  a tener una propuesta de acción nacional con el objetivo  de reducir la práctica del suicidio, sus tentativas   y los daños sociales causados  con la práctica  de la autodestrucción. El Ministerio de la Salud, a través del Área Técnica de la Salud Mental, lanzó en ese evento diversas directrices nacionales para evitar la práctica del suicidio, en razón de preocupantes datos levantados por un estudio inédito.
A bien verdad, en la raíz del problema, faltaba una política nacional de prevención; se espera que ella venga  a establecer, principalmente, un sistema de atendimiento público eficaz a costo cero para los depresivos, con la creación de una línea de atendimiento definida sobre el asunto en los ambulatorios públicos  o en los planos de salud.  Entre las muchas causas que están llevando a las personas a cometer  el suicidio, la depresión es apuntada como la principal, según la evaluación de la OMS. ¿El portador de un dolor físico tiene un profesional para atenderlo, más si es el de trastornos  psicológicos, a quien preocupara? ¿Dónde buscar ayuda?
La depresión es, ciertamente, el diagnostico psiquiátrico más observado en personas  que intentan el suicidio. Desesperanza, trastornos de conducta, consumo de drogas, disfunción familiar, eventos estresantes, abusos (físicos, sexuales o psicológicos) y factores biológicos  que pueden ser considerados los principales agentes causadores de este disturbio.
Por otro lado, muchas veces los medios de comunicación se omiten de tratar   de la prevención del suicidio, por existir erróneamente el pensamiento común de que un suicidio incentiva otro  cuando es divulgado. Con todo, es preciso recordar que la prensa puede también  desempeñar un papel relevante en la reducción del estigma  y de la discriminación a la que están asociados los comportamientos suicidas  y disturbios mentales.
Sin embargo, no podemos olvidar, cuando se habla de prevención del suicidio, del trabajo que realiza  el Centro de Valorización de la Vida (CVV)  en nuestro país, hace muchos años, a través del atendimiento telefónico y personal. Ahora, también, los Municipios que se interesaran en implementar  un servicio de prevención semejante al coordinado por la OSM en 10 países, pueden buscar orientación en el Ministerio de la Salud por email: amigosdavida@saude.gov.br.
En la visión espirita sabemos que el hombre no tiene derecho a disponer de la propia vida, Dios solamente tiene ese derecho. Por eso, el suicidio es una trasgresión  de la ley natural. Por tanto, es importante que sepamos  que disponer de la propia vida es siempre un acto condenable. El suicida que tiene por fin  escapar a las miserias  y a las decepciones de este mundo es un pobre espíritu  que no tuvo coraje  de soportarlas.
Las tribulaciones de la vida son pruebas  o expiaciones. Felices serán los que soportan  sin quejarse, porque serán recompensados y, en estos casos,  infelices serán aquellos que, en su sufrimiento, esperan para ellos una salida  por la puerta falsa  del suicidio. Es necesario, que entendamos que hay mucha grandeza  y dignidad en luchar contra la adversidad, en enfrentarse a la crítica de un mundo fútil y egoísta, que solo tiene  buena voluntad para aquellos a  quienes nada falta, los cuales nos dan de lado cuando de ellos precisamos.
 Dios no puede recompensar un acto de cobardía y ni el insulto que le es lanzado por no confiar en la providencia. Esas personas pagaran ese instante  de locura  con aflicciones mayores de las que pensaron abreviar  matándose, y no tendrán, para compensarlas,  la satisfacción que esperaban  de rever a sus entes queridos.
La afinidad  que permanece entre el espíritu y el cuerpo produce, en algunos suicidas, una especie  de repercusión del estado del cuerpo sobre el espíritu, el cual, contra su voluntad, pasa a sentir los efectos de la descomposición, proporcionándole  una sensación plena de angustia y horror. Este estado puede persistir  por el tiempo que aun debía durar la vida  que fue interrumpida.
 Mis queridos amigos, la religión, la moral, todas las filosofías condenan el suicidio como una cosa contraria a la ley natural. Todos nos dicen,  en principio, que no tenemos el derecho de abreviar voluntariamente  nuestras vidas.  ¿Más porque no nos es dado este derecho? ¿Por qué no somos libres de poner un fin  nuestros sufrimientos?
El Espiritismo puede darnos la respuesta, pues demuestra por el testimonio de los que sucumbieron por el suicidio  que este acto  no constituye apenas una infracción  de una ley moral, más si un acto estúpido, pues nada consigue el que lo practica,  todo lo contrario. Siendo así,  no es a través de la teoría  que esto nos es enseñado, más si por los propios hechos  que los espíritus de suicidas exponen  bajo nuestra vista.
En fin, observamos, con todo, que hay una consecuencia inevitable para todos los casos de suicido: ¡Una gran decepción!

-Bruno Tavares- 
Traducido al idioma español por: M. C. R