Entradas populares

lunes, 5 de enero de 2015

Poema de gratitud

                                                               
                                                           
UNA BELLA POESIA PARA COMENZAR                            BIEN EL NUEVO AÑO




QUERER, AMAR Y DESEAR

        Entiende querido hijo
        lo que te voy a contar,
        la diferencia tan grande
        entre amar, querer y desear.

         Como ama el día a la luz,
la noche quiere al lucero,
y desea el amanecer
quien caminará el sendero.

         El  día sin luz es noche,
        no puede vivir sin élla,
         y el  camino, no es camino
si le faltasen las huellas.

Desear es un querer
volátil  y  pasajero.
Querer es como un desear
        constante  y más sincero.

         Amar es como sentir
que si me faltas me muero.

  Desea la tierra al  agua
para calmar su sequía,
mas la suele aborrecer
cuando llueve en demasía.

Quiere el río al aguacero
que le aumenta su caudal.
Ama el pez al riachuelo
y el agua al manantial.

Desear es de cada rato.
Querer es de cada día..
Amar es de  “Para siempre”
de “Para toda la vida”.

  Tendrás la dicha más grande
  y posible del mundo entero,
  si a alguien logras decir
            
              Oswaldo E. Porras Dorta

*********************************************

FELICITACIONES DE MERCHE
 Queridos amigos, hola buenos días, acabamos de iniciar un nuevo año, y en el está aun todo por hacer, muchas cosas nuevas se darán, y habrá incluso nuevos hermanos que se cruzaran en nuestro camino, o que vendrán  a vivir con nosotros, a los cuales nos ligará nuevos emprendimientos y con ello grandes cambios, se operaran.

Algunas veces, las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así, para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.

Tú no sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellas, sabes y comprendes que afectarán tu vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas estas cosas nunca habrías realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.

Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte... Enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los límites de tu alma.

 Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más empañada y sin razón.

La gente que conoces afecta tu vida; las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres.

 Inclusive se puede aprender de las malas experiencias.

Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.

Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, le das las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de dar confianza y de tener más cuidado de a quien le abres tu corazón.

Si alguien te ama, ámalo tu también no porque él o ella te ame, sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.

Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender de todo lo que puedas, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento.

Entabla una conversación con gente con quien no hayas dialogado nunca, escúchalos y presta atención.

Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto.

Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo; si no crees en ti mismo nadie más lo hará tampoco.

Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela... No olvides que Dios tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros, y debemos aprender a descubrirlo.

Vivir la vida es toda una ciencia, y hay que aprender a vivir la vida y ser feliz de todas las  formas posibles, con o sin dinero, con o sin casa, con o sin trabajo. Vivir la vida se basa  en vivirla y apreciarla con todo su esplendor  independientemente de lo que tengamos, tenemos que valorarnos y vivir la vida conforme nuestras posibilidades.

Pidamos a Dios nos de la luz necesaria para valorar los tesoros que nos ha dado y aprendamos  a sacar de ellos los frutos   que nos pueden hacer ricos, consiguiendo a través de ellos, los valores del espíritu que no perecen.
Amigos feliz  AÑO NUEVO 2015-. Merchita 
***************

Poema de Gratitud


Señor Jesús, ¡Muchas gracias! Por el aire que nos das, por el pan que nos diste, por la ropa que nos viste, por la alegría que poseemos, por todo de lo que nos nutrimos.

Muchas gracias, por la belleza del paisaje, por las aves que vuelan en el cielo añil, ¡por tus dádivas mil! ¡Muchas gracias, Señor! Por los ojos que tenemos…ojos que ven el cielo, que ven la tierra y el mar, ¡que contemplan toda belleza!

Ojos que se iluminan de amor ante el majestuoso festival de color
¡de la generosa Naturaleza! ¿y los que perdieron la visión? Déjame rogar por ellos ¡ a tu noble corazón! Yo sé que después de esta vida, más allá de la muerte, volverán a ver con alegría incontenible…..

Muchas gracias por los oídos míos, oídos que me fueron dados por Dios. Gracias, Señor, porque puedo escuchar tu nombre sublime y, así, puedo amar.

Gracias por los oídos que registran:
La sinfonía de la vida, en el trabajo, en el dolor, en la lucha… el gemido y el canto del viento en los ramos del olmedo, las lágrimas doloridas del mundo entero y la voz longincua del cancionero… ¿y los que perdieron la facultad de escuchar? déjame por ellos rogar… Yo sé que en tu reino volverán a soñar.

Gracias, Señor, por mi voz. Pero también por la voz que ama, por la voz que canta, por la voz que ayuda, por la voz que socorre, por la voz que enseña, por la voz que ilumina… y por la voz que habla de amor, ¡Gracias, Señor!

¡Me acuerdo, sufriendo, por aquellos que perdieron el don de hablar y tu nombre no pueden siquiera pronunciar!.... los que viven atormentados por la afasia y no pueden cantar ni de noche, ni de día…. yo suplico por ellos, sabiendo que más tarde, en tu reino, volverán a hablar. Gracias, Señor, por estas manos, que son mías alabanzas de la acción, del progreso, de la redención.

Agradezco por las manos que hacen adioses, por las manos de ternura, y que socorren en la amargura; por las manos que acarician, por las manos que elaboran las leyes y por las heridas que cicatrizan rectificando las carnes cortadas, ¡a fin de disminuir los dolores de muchas vidas! por las manos que trabajan el suelo, que amparan el sufrimiento y detienen las lágrimas, por las manos que ayudan a los que sufren, los que padecen….

¡Por las manos que brillan en estos trazos, como estrellas sublimes fulgurando en mis brazos! …Y por los pies que me llevan a andar, recto, firme a caminar, pies de renuncia que siguen humildes y nobles sin reclamar. Y los que están amputados, los paralizados, los heridos y los deformes, los que están retenidos en la expiación por crímenes practicados en otra encarnación.

Yo ruego por ellos y puedo afirmar que en tu reino, después de la faena de esta dolorosa vida, podrán bailar y en transportes sublimes con sus brazos también acariciar.

¡Sé que allá todo es posible cuando tú quieres ofrecer, aunque en la Tierra parece increíble!

¡Gracias, Señor, por mi hogar, recinto de paz o escuela de amor, mansión de gloria, pequeño cuartito, palacio o mansión, tugurio o villa miseria!

¡Gracias, Señor, por el amor que yo tengo y por el hogar que es mío…. mas, si yo ni siquiera un hogar tuviera o un techo amigo para cubrirme, ni otra cosa para confortarme, si yo no poseyera nada, sólo las calles y las estrellas del cielo, como senda la cama para reposar y la suave sábana! Y si a mi lado nadie hubiera, viviendo y llorando sola, al cielo….Sin alguien para consolarme, diré, cantaré, aún:

¡Gracias, Señor, porque te amo y sé que me amas, porque me diste la vida, jovial, alegre, por tu amor favorecida…

Gracias, Señor, porque nací, Gracias, porque creo en ti! ….Y porque me socorres con amor,Hoy y siempre,

¡Muchas Gracias, Señor!

Amélia Rodrigues

Del libro: Sol de Esperanza.

Psicografiado por Divaldo Pereira Franco.                                                        


**************************************



domingo, 4 de enero de 2015

Los finales de etapa




                 ¿QUÉ DIREMOS HOY?

¿Qué diremos hoy a nuestros lectores al comenzar? Lo que dijimos ayer: “Que la mejor ofrenda que se puede ofrecer a Dios es el bien” “Que una conciencia limpia es el mejor tesoro” “Que la ciencia es la lumbrera del progreso” y la humanidad para hacerse digna de su preclara estirpe, puesto que es hija de Dios, debe ser buena y debe ser sabia.
Esto es muy fácil de decir, y es muy difícil de conseguir, porque uno de los grandes escollos que encuentra el hombre para su progreso, es el hombre mismo.
 Nunca han faltado en la Tierra mensajeros de paz y de amor. Siempre han encarnado en este planeta espíritus en misión, que han venido de Mundos Superiores para instruir a los terrenales; pero su trabajo lo describe muy bien este antiguo refrán: “Predicar en desierto, sermón perdido”. Y así ha pasado, casi siempre los grandes innovadores, los reformadores de las ideas, han predicado en un desierto, pues de nada sirve un auditorio,que dice con indiferencia: “Predicadme que por un oído me entra y por el otro me sale”.
El fundador de cualquier escuela, por lo regular, ha sido un modelo de virtudes, o de fuerza, porque se necesita ser superior en algo para imponerse a los demás; los primeros iniciados, ya no han sido tan buenos como el fundador, y así sucesivamente ha quedado el hombre de las escuelas filosóficas y de las religiones positivas, que cual crisoles de los tiempos han ido purificando de sus escorias a la humanidad; pero sus primitivas virtudes, esas se han ido evaporando como frágil columna de impalpable humo. Gracias que sobre todos los obstáculos levantados por la ignorancia de los hombres dominando en absoluto sus mezquinas aspiraciones, flota sobre la Creación el Espíritu del Progreso: y ante su mágica influencia, las humanidades se sienten impulsadas, y a pesar suyo adelantan moralmente y son hoy menos crueles que lo fueron ayer.
 El árbol de la ciencia, como dijo Castelar, sube más allá de las constelaciones del cielo y ahonda en las profundidades del Espíritu, y a su apacible sombra se entregan a contemplar el infinito, los libres pensadores del siglo de la luz.
Aún quedan fracciones en la humanidad, más refractarias al progreso, unas que otras; pero a pesar de todo, el mundo marcha.
 No tenemos que registrar la historia, tenemos ante nosotros dos generaciones: los jóvenes de veinte a treinta años, y sus padres de cuarenta a sesenta, y vemos a los primeros aunque sean pobres, instruidos, descifrando problemas, resolviendo tesis, sentando hipótesis, haciendo trabajar a su razón, mientras sus padres los contemplan con sencilla admiración diciendo: ¡Lo que saben estos muchachos! ¡Hay que confesar que ahora las criaturas nacen sabiendo! Y en parte no dicen más que la verdad, porque los espíritus que van encarnando en la Tierra son mucho más adelantados que los de nuestros abuelos.
Ayer la mujer pobre, particularmente en España, no aprendía a leer, ni a escribir,y hoy se ven multitudes de niñas que acuden a las escuelas gratuitas, y si no aprenden mucho, al menos aprenden algo. No somos de la escuela pesimista; antes de ser espiritistas sí lo éramos, y lamentábamos el lento desarrollo de la civilización; pero desde que tuvimos la inmensa fortuna de conocer el Espiritismo, comprendimos que no por mucho madrugar amanece más temprano, y que si la tierra no está bien arada, en el surco endurecido no germina el productivo grano.
 Los terrenales somos espíritus rebeldes, indómitos, soberbios, orgullosos los unos, y degradados y envilecidos los otros, y con tan pobres elementos no se pueden llevar a cabo grandes empresas.

¿Qué importa que habiten en la Tierra algunos centenares de espíritus adelantados, si la mayoría nos hemos condenado por nuestros crímenes anteriores?
A nosotros si bien nos gusta mucho la lectura, no es en las bibliotecas donde más estudiamos; es en la sociedad, en ese gran libro inédito, es donde leemos con profundísima atención la historia palpitante de la humanidad; y vemos tanta miseria; ¡Tanta hipocresía!¡Tanta corrupción!.. . que cuando la prensa deplora los crímenes que se cometen,murmuramos nosotros; lo que es extraño que no se cometan muchísimos más; pero no se efectúan por lo que dijimos anteriormente: porque la ley del progreso se cumple venciendo todas las pasiones del hombre; porque la verdad tiene a su disposición los primeros elementos para vencer en todos los planetas.
 Una de las cosas que más ha retardado el perfeccionamiento de los terrenales (perfeccionamiento relativo se entiende), es el completo desconocimiento de su vida futura,pues si bien todos los pueblos han tenido intuición de un Más Allá, pero ha sido de una manera confusa, y las religiones han presentado la eternidad bajo distintas fases, y ninguna de ellas ha satisfecho verdaderamente los deseos del hombre, ni ha podido llenar ese inmenso vacío que ha quedado siempre en la mente del Espíritu pensador; y en la duda, el alma indecisa se ha inclinado casi siempre en lo peor. Los unos a la negación del todo, al aniquilamiento absoluto del cuerpo, y de la fuerza que lo sostiene; y los otros a una supervivencia del alma inadmisible, a una vida eterna que es la anonadación del Espíritu. Se necesitaba que luciera en el oriente un nuevo sol, una nueva creencia, una fe y una esperanza que diera fuerzas vitales a la humanidad debilitada por sus desaciertos.
Afortunadamente la Escuela Espiritista levantó su blanca bandera, en la cual leyeron los pueblos: “Sin caridad no hay salvación” y sabido es de todos el rapidísimo desenvolvimiento que ha alcanzado el Espiritismo en todas las naciones, especialmente en América, donde se cuentan por millones los adeptos de esta escuela filosófica que tanto bien le ha hecho a la humanidad; porque el hombre sabe ahora positivamente que vivió ayer, que vive hoy, que vivirá mañana, que su vida tuvo un principio, pero que nunca tendrá fin, que sus sucesivas encarnaciones están íntimamente relacionadas las unas con las otras, siendo simultáneamente causas y efectos, hechos consumados y consecuencias  ineludibles; deudas contraidas y cuentas saldadas; y mirando la vida bajo su verdaderopunto de vista, el hombre ya no es el ciego que camina a la ventura, ya no peca por ignorancia, ya sabe que su Espíritu es responsable de todos sus actos; y adquiriendo el convencimiento de esa verdad innegable, el hombre progresará con más rapidez, porque sabe que trabaja la tierra de su heredad. Eso dijimos ayer y lo decimos hoy; aconsejamos a la humanidad el estudio del Espiritismo, porque le es al hombre de suma utilidad saber de donde viene, porqué se encuentra aquí, y deducir de su presente lo que será su porvenir.
El Espiritismo no hace santos; pero induce al hombre a la observancia estricta de todos los deberes de la vida; y en este planeta (que muy bien podremos llamarle un presidio suelto), el conseguir que un hombre cumpla sus deberes en toda la acepción de la palabra,ya es obtener un gran progreso.
 Dominar nuestras pasiones (que por regla general siempre queremos lo que más nos perjudica, y lo que más daño hace a los otros), frenar nuestros locos deseos, tomar parte en las penas de los demás, dejar de ser envidiosos y rencorosos, renacer en fin a la vida del trabajo, a la vida del orden, al método de la virtud, esta gran metamorfosis puede operarla en nosotros el Espiritismo; y bien merece ser estudiada una filosofía que con su estudio y su práctica sirve para la regeneración del hombre; por eso nosotros no hemos titubeado, (a pesar de nuestra insuficiencia) en publicar LA LUZ DEL PORVENIR, porque creemos necesario, muy necesario, que el Espiritismo sea conocido por todas las clases sociales. Hay sí, en abundancia periódicos científicos muy a propósito para los hombres sabios; pero hace falta que el pueblo se instruya, y que las mujeres lean escritos sencillos que recreen su imaginación y despierten su sentimiento, casi siempre inclinado al bien general.
 Este es nuestro objeto: entablar un diálogo con la mujer, y con la mujer del pueblo especialmente, y hoy proseguimos nuestra tarea dispuestos a trabajar cuanto nos sea posible en la propaganda del racionalismo religioso, es decir, del cristianismo verdadero.
En esta época de grandes luces, una luz pequeña pasa desapercibida, pero esto no nos arredra. La obligación del hombre es trabajar cada cual en su adelanto.
 Encienda el profundo sabio la brillante antorcha que ilumine al mundo, y las humildes inteligencias recojan una de las chispas luminosas que entrega al viento la esplendorosa  antorcha de la ciencia; acerquen a ella pequeñas ramitas que le sirvan de combustible, y quedará formada con un poco de perseverancia una lucecita microscópica; de este modo hemos formado nosotros la pequeñita LUZ DEL PORVENIR.
- Amalia Domingo Soler -
                                                        ****************************

                           
          LOS FINALES DE ETAPA
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó tu relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentalmente, envenenarte y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate. Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

PAULO COELHO-
                                     ************************
 Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma  
Albert Schweitzer
                                 *********************

                          LA OBSESIÓN
 La obsesión continúa siendo un escollo terrible para la paz y la serenidad de la criatura humana. Hay obsesiones en escala infinita, y consecuentemente existen obsesados en variedad infinita también.

Viajero de la Eternidad, el espíritu conduce los gérmenes cármicos que posibilitan la convivencia con los desafectos del pasado, ofreciendo una nefasta comunión.

Sin embargo no es tan solo el odio el factor causal de las obsesiones, como se podría pensar, ni tampoco es solo en la Tierra que se manifiestan  los tormentos obsesivos… más allá de la sepultura, en las regiones dolorosas y aflictivas de reajustes imperiosos y despertar de conciencias impostergables, se enfrentan muchos verdugos y víctimas, comenzando o dando prosecución a los nefastos banquetes de subyugación psíquica, en lucha interminable de exterminio imposible…

En la Tierra, también es muy grande el número de encarnados que se convierten, por irresponsabilidad e invigilância, en obsesores de otros encarnados, estableciendo un consorcio de difícil erradicación y prolongada duración, manifestado casi siempre en forma de vampirismo inconsciente y pertinaz.

Suelen ser seres atormentados, heridos en sus anhelos, inferiores, que afincándose en aquellos que eligen como desafectos, los persiguen en cuerpo astral a través de procesos de desdoblamiento  inconsciente, apresando muchas veces, en las mallas bien urdidas de la red de su idiosincrasia, a esos desvariados morales, que entonces se convierten en victimas portadoras de enfermedades complicadas y de origen clínico ignorado…

Otros, se ligan  mentalmente a encarnados con los que efectivamente se identifican,  tornándose obsesores de ellos amargándolos y reteniéndolos a los recuerdos de la vida física, en lamentable degradante  comunión espiritual.

 A parte de esas formas diversificadas de obsesión, hay otras, inconscientes o no, entre las cuales debe destacar aquellas producidas en nombre del amor tirano  hacia los que aún permanecen en el envoltorio carnal, atormentados por aquellos que partieron en doloroso estado de perturbación y egocentrismo… o entre encarnados que mantienen una alianza mental infeliz y prolongada…

¡Obsesores, obsesados!

La obsesión, bajo cualquier modalidad que se presente, es una enfermedad de largo curso que exige una terapia especializada de segura aplicación y de resultados que no es posible lograr apresuradamente.

Por consiguiente, lo tratamientos de la obsesión son complejos, imponiendo dosis de renunciación y abnegación por parte de aquellos que se ofrecen y dedican a tal menester.

El Maestro, frente a determinados perseguidores desencarnados, afirmo: “CONTRA ESTA CASTA DE ESPÍRITUS, SOLO LA ORACIÓN Y EL AYUNO”, y después de atender las aflicciones de cada atormentado que Lo buscaba, prescribía, invariable e incisivo: “No vuelvas a pecar, para que no te suceda algo peor”.
- Mercedes Cruz -
                                *******************