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domingo, 3 de mayo de 2015

El enfrentamiento con la muerte



Médiums inspirados. 
182. Toda persona que, ya sea en estado normal, ya sea en estado de éxtasis, recibe por el pensamiento comunicaciones extrañas a sus ideas preconcebidas, puede colocarse en la 
categoría de médiums inspirados; como se ve, es una variedad de la mediumnidad intuitiva; con la sola diferencia de que la intervención de esta potencia oculta es todavía mucho menos 
sensible, porque en el inspirado es aún más difícil de distinguir el pensamiento propio del que es sugerido. Lo que caracteriza a este último, sobre todo, es la espontaneidad. La inspiración nos viene de los Espíritus que nos influyen en el bien o en el mal, pero antes es la obra de aquellos que nos quieran bien, y cuyos consejos dejamos de seguir muy a menudo; se aplica a todas las circunstancias de la vida, en las resoluciones que debemos tomar; bajo este aspecto se puede decir que todos son médiums, porque no hay persona que no tenga sus Espíritus protectores y familiares que hacen todos sus esfuerzos para sugerir a sus protegidos pensamientos saludables. Si nos penetráramos de esta verdad, recurriríamos más a menudo a la inspiración de nuestro ángel guardián en los momentos en que no sabemos qué decir o qué hacer. Que se le invoque con fervor y confianza en caso de necesidad y nos admiraremos de ideas que muchas veces surgirán como por encanto, ya sea que debamos tomar un partido, ya sea que tenga que componerse alguna obra. Cuando no acude ninguna 
idea es porque será preciso esperar. La prueba de que la idea que sobreviene es extraña a uno mismo, es que si hubiera estado en nosotros siempre hubiéramos sido dueños de ella y no habría motivo para que no se manifiestaran cuando quisiéramos. El que no es ciego abre los ojos para ver cuando quiere; del mismo modo aquel que tiene ideas en sí las tiene siempre a su disposición; si no acuden como lo desea, es porque está obligado a tomarlas en otra parte que en su propio fondo. 
Se pueden también colocar en esta categoría las personas que, sin estar dotadas de una inteligencia fuera de lo vulgar, y sin salir del estado normal, tienen rayos de una lucidez intelectual que les da momentáneamente una facilidad desusada de concepción y elocución, y en ciertos casos el presentimiento de las cosas futuras. En estos momentos que se llaman justamente de inspiración, las ideas abundan, se siguen, se encadenan, por decirlo así, por ellas mismas y por una impulsión involuntaria y casi febril; nos parece que una inteligencia superior viene a ayudarnos, y que nuestro espíritu se desembaraza de un peso. 


183. Los hombres de genio en todos los géneros, artistas, sabios, literatos, son, sin duda, Espíritus avanzados, capaces por sí mismos de comprender y de concebir grandes cosas; 
precisamente porque se les juzga capaces es por que los Espíritus que quieren el cumplimiento de ciertos trabajos les sugieren las ideas necesarias, y por esto muy a menudo son médiums sin saberlo. Tienen, no obstante, una vaga intuición de una existencia extraña, porque el que recurre a la inspiración no hace otra cosa sino una evocación; si no espera ser oído, por qué exclama tan a menudo: ¡Mi buen genio, ven en mi ayuda!Las respuestas siguientes confirman esta aserción. 
–¿Cuál es la causa primera de la inspiración? 
Espíritu que se comunica por el pensamiento. 
–¿La inspiración sólo tiene por objeto la revelación de la grandes cosas? 
No, tiene muchas veces relación con las circunstancias más ordinarias de la vida. Por ejemplo, tú quieres ir a alguna parte, y una voz secreta te dice que no lo hagas porque hay peligro para ti; o bien te dice que hagas una cosa en la cual no pensabas; esto es la inspiración. Hay muy pocas personas que no hayan sido más o menos inspiradas en ciertos momentos. 
–Un autor, un pintor, un músico, por ejemplo, en los momentos de inspiración, ¿podrían ser considerados como médium? 
Sí, porque en estos momentos su alma es más libre y está como separada de la materia; recobra una parte de sus facultades de Espíritu y recibe más fácilmente las comunicaciones de los otros Espíritus que le inspiran. 

EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS. ALLAN KARDEC

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EL ENFRENTAMIENTO CON LA MUERTE

 El temor a la muerte desaparece cuando es comprobado científicamente por el Espiritismo que, sin lugar a dudas, existe la sobre vivencia del individuo después de la muerte física.
 Así la humanidad desechará los prejuicios ancestrales y admitirá los errores de conceptos, arrastrados durante siglos bajo la forma de dogmas y verdades establecidas e inamovibles.
La vejez es la antesala del cambio de estado y como tal significa una preparación para afrontar tal circunstancia. Esta etapa se convierte en una oportunidad con nuevos intereses, se disfruta del enriquecimiento logrado por las experiencias vividas, se puede ofrecer el servicio y el consuelo a otros, para así colaborar en el desarrollo y progreso ajeno, a la par que se comienza una preparación basada en el estudio y la meditación, conducente a la reflexión sincera de las propias imperfecciones.
Se alcanza la serenidad, por medio de la comprensión de la realidad de la vida, el logro de una experiencia espiritual superior, y la esperanza alentadora de nuevas oportunidades. Esa inteligencia íntima otorga relajación y quietud en la proximidad de la muerte, no se conoce el miedo y se tiene la convicción de la tarea cumplida, y la expectativa de una nueva experiencia.
La vida es una cuestión individual y cada uno tiene su propio destino, edificado con su trabajo personal, de acuerdo a la forma en que se reacciona frente a las experiencias vividas.
La vida y la muerte son experiencias individuales, porque las percepciones en cada una de ellas, dependen del patrón de conciencia de cada ser, en cada una de esas etapas.
Cuando un ser ha vivido una experiencia completa y fructífera, y se encuentra en la última etapa, cuando el organismo físico sufre el deterioro normal, consecuencia del patrón genético individual y de las vicisitudes propias de la materia orgánica, no es caritativo retenerlo en contra de su voluntad, como frecuentemente hacen sus seres queridos. Se puede alegar el sentimiento de amor, pero muchas veces está confundido con el egoísmo, porque no se desea la muerte del ser querido, sólo por no perderlo.
No es raro el espectáculo de hijos que les piden a sus padres que tengan fortaleza para seguir viviendo, cuando sus organismos agotados se desploman y no le prestan utilidad; ni el de padres que ante la pérdida de un hijo no pueden controlar su dolor y fomentan el apego emocional del niño fallecido con sus progenitores, sobre todo con su madre.
El sentimiento profundo no tiene fronteras de tiempo ni espacio y algunos se aferran a la idea de su hijo, tal como fue hasta su muerte, permaneciendo en una fijación emocional que enlaza parasitariamente y no permite la libertad de acción de ninguno de los seres involucrados.
Distinta sería su reacción si aceptaran la existencia de una realidad espiritual que transciende la muerte física, donde el espíritu que encarnó al niño, continuará su desarrollo.

Es más fácil enfrentarse a la muerte cuando se tiene la convicción de que se ha agotado el tiempo previsto, que se ha logrado el propósito de la vida y que se está listo para el cambio.
Partir con tranquilidad es la expresión de dejar todo en orden, tanto lo referente a la dimensión material como a la moral. El apego sano y no parasitario a lo que se abandona, permitirá no sentir dolor por lo que ya no se tiene, y dejará en libertad a los seres que continúan en su experiencia encarnatoria, para ejercer su labor sin interferencias y sin restricciones.
Pero, al mismo tiempo, disfrutar de la esperanza del reencuentro con seres amados que se adelantaron en el proceso de cambio, como también con aquellos de quienes se aleja transitoriamente, pero que también cambiarán de estado, cuando terminen su labor como encarnados.
Aquellos que se aferran a su ambiente material, que luchan por no dejar sus adquisiciones ni las personas que compartieron sus experiencias, que desean continuar en sus labores de encarnados, en ocasiones muy valiosas pero ya caducas, que creen que no pueden dejar sus responsabilidades porque no habrá nadie que los supla, encuentran muy difícil la separación.
La muerte se convierte para ellos en una injusticia o al menos, en una experiencia inoportuna, y su pensamiento queda anclado en sus deseos e insatisfacciones, mientras su desprendimiento del cuerpo se hace lento, penoso y difícil.
 MECANISMO DE LA MUERTE:
 La muerte física no es más que un cambio de estado, y consiste en la destrucción de la forma frágil, que ya no proporciona las condiciones necesarias para el funcionamiento y la evolución de la vida.
Las sensaciones que preceden y siguen a la muerte son infinitamente variadas, y dependen sobre todo del carácter, los méritos y la dimensión moral del espíritu que abandona su estado orgánico. La separación es casi siempre lenta, la liberación del alma se opera gradualmente y comienza a veces, mucho tiempo antes de la muerte, aunque no es completa sino cuando los últimos lazos energéticos espirituales quedan rotos. Es obvio deducir que la impresión experimentada, es tanto más penosa y prolongada cuanto más firmes y numerosos sean estos lazos.
La separación es seguida por un período de turbación, más corta para el espíritu equilibrado y adelantado, pero muy prolongada para las almas impregnadas de energías pesadas que la acercan y la anclan en la materia.
El espíritu no muere, conserva su individualidad preservada por su envoltura energética modeladora (Periespíritu) , y continúa evolucionando en estado desencarnado.
Tiene por delante un futuro de proyectos, todos elaborados para conseguir el progreso; su pensamiento se perfeccionará según su esfuerzo; su Periespíritu se hará cada vez más sutil, necesitando encarnaciones en medios materiales cada vez menos densos; hasta que en un infinito inimaginable, pueda conseguir la perfección suficiente para no necesitar encarnar nuevamente, y continuar entonces su progreso, en estados espirituales y en labores ignorados por nosotros.
COROLARIO:
 La Doctrina Espírita establece:
 -“La causa de la muerte en los seres orgánicos es la extenuación de los órganos”.
-“La muerte se puede comparar a la cesación del movimiento de una máquina desorganizada, porque si la máquina está mal dispuesta, se rompe el resorte, y si es malo el cuerpo, la vida le abandona”.
 Allan Kardec reflexiona:
 “Los órganos están impregnados, por decirlo así, del fluido vital, que da a todas las partes del organismo una actividad que, en ciertas lesiones, opera la adhesión de aquellas y restablece funciones suspendidas momentáneamente.
Pero cuando son destruidos los elementos esenciales al funcionamiento de los órganos, o están alterados profundamente, el fluido vital es impotente para la transmisión del movimiento de la vida, y el ser muere. Los órganos reaccionan más o menos necesariamente los unos sobre los otros, y de la armonía de su conjunto resulta su acción recíproca. Cuando una causa cualquiera destruye la armonía, se detienen sus funciones, como el movimiento de un mecanismo, cuyas partes esenciales están descompuestas” .
 (“El Libro de los Espíritus” – Cáp. IV, punto 2: La vida y la muerte)
 Tomado del libro: “Invetigaciones Sobre La Muerte”
CLAUDIA M. MAGLIO-ESTEBAN
  Adaptación: Oswaldo E. Porras

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COMPORTAMIENTO PESIMISTA

El hábito de la lamentación y de la queja se torna, cada vez más común, por el pesimismo y la perturbación.
Caracterizado por un comportamiento enfermizo, se  generaliza, contagioso, arrastrando a multitudes al desanimo o azuzando temperamentos rebeldes a la violencia, en tentativas infelices que desvían el curso de los acontecimientos y las circunstancias que condenan  con  acritud.
Poseyendo una óptica distorsionada sobre la realidad, todo aquel que cultiva la queja sistemática  toma la observación exclusivamente direccionada para el lado negativo de los hechos, complaciéndose en vituperar, presentándose como víctima inocente de todo cuanto le sucede, sin anotar las innumerables caras positivas y concesiones que le son ofrecidas por la Vida, en una ruda forma de ingratitud con sus infelices consecuencias.
Viviendo el pesimismo, que se deriva de la auto conmiseración, se complace en atormentarse, pasando a atormentar también a las criaturas incautas, que se le asocian, contagiándolos con los miasmas venenosos, aumentando así el numero  de deprimidos, entorpecedores de los ideales de ennoblecimiento humano.
Mediante esa actitud se agravan más los hechos censurables, equivocados, cuando lo correcto sería abandonar la derrotista critica, contribuyendo a favor de la rectificación de los errores, alterando así el rumbo de los sucesos perjudiciales.
De tal manera se agrava ese comportamiento que, tales individuos, en vez de promover estímulos  saludables, sus comentarios se dirigen siempre  a la valorización de los males que les afligen.
Detallan el cuadro de las enfermedades de que se dicen objeto, real o imaginariamente, cultivando el pesimismo en cuanto a la probable recuperación, no teniendo en cuenta la contribución de la mente  saludable actuando sobre los implementos celulares, los delicados mecanismos nerviosos, los sutiles equipamientos cerebrales que, de esa manera, sufren los vertidos tóxicos de vibración metafísicas.
La conducta pesimista constituye un vicio grave del Espíritu comprometido con  la propia conciencia.

El fenómeno natural de la vida es saludable. La enfermedad constituye disturbio  de la conducta moral, que el alma inculpe en las delicados tejidos organicos solicitando reparación.
Cuando no es considerada con el respeto que merece, esa distonía de los fenómenos vitales da lugar a la instalación de la enfermedad. Solamente cuando el  campo vibratorio del ser humano  está en desarmonía, en razon de los referidos factores profundos, la fauna y  la flora microbiana  se instalan, produciendo la degeneración.
La vida avanza para la plenitud.
Todo contribuye  para el crecimiento y sublimación del ser.
Aspirar por alcanzar las cumbres de la evolución es impulso del pensamiento; conseguirlo, es resultado del esfuerzo por la acción.
Teniéndose en  vista las admirables dadivas de Dios  al ser humano, se descubre que los limites y las dificultades que surgen por el camino son también desafíos que deben ser vencidos por el esfuerzo personal  y con satisfacción.
La queja complica el cuadro de la realización, y el pesimismo es el toxico que termina por victimar a aquel que lo cultiva.
Dirigido a la gloria estelar, el Espíritu  asciende etapa a etapa, trabajando, a través de las conquistas  intelecto morales  otras veces vivenciando las experiencias de los sufrimientos que fijan las lecciones de la vida indeleblemente, contribuyendo para   intentos más nobles y elevados.
La confianza en Dios, el optimismo y la alegría de vivir, deben ser los recursos valiosos que se pueden utilizar para liberarse de los atávicos comportamientos pesimistas, que deben ser abandonados a favor de la auto realización, de la auto planificación.
Portado por Marco Aurelio Rocha.

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Dios permanece


...Tu vida escribe páginas que van a in­fluir a otras vidas, y que permanecerán en ellas como ejemplos, estímulos o derrotas. 

Dios permanece siempre guiándote y fortaleciéndote para el final feliz.

No dudes de Él ni dejes de considerarlo.

Descúbrelo, pues Él permanece contigo.

  
 
Joanna de Ângelis / Divaldo Franco – Libro Hijo de Dios - Editora LEAL
Creación: Fátima Oliveira


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 El cumplimiento del deber
  La felicidad tiene su base en el deber cumplido. Y todos nosotros  sabemos que no podemos aspirar a la paz en nuestro alrededor sin el fiel cumplimiento de todos nuestros deberes. Como, madres, esposas, compañeras de trabajo, en la doctrina en todas partes tenemos una función que cumplir, un fin, y aunque sea de mero espectador en algunos casos, hemos de realizarlo para sentirnos realizados en la vida.
Cuando la criatura se evade de sus sagrados, deberes, es muy difícil que se libere de la red de amarguras y tentaciones que la constriñen. No puede haber paz fuera del deber cumplido; no hay alegría sin la aprobación de la conciencia tranquila.
Cuando cumplimos nuestro deber ante Dios y la conciencia, la grosería o la ingratitud de los otros son relegadas al bajo plano al que pertenecen.
Por muy oscura que sea la condición del hombre, por muy oscura que sea su suerte, el deber domina y ennoblece su vida. La serenidad del espíritu es gracias al deber cumplido, también la calma interior, que es más preciosa que todos los bienes de la Tierra.
El sentimiento del deber echa raíces profundas en todo Espíritu elevado. Este recorre su camino sin esfuerzo; por una tendencia natural, resultado de los progresos adquiridos-se aparta de las cosas viles y orienta hacia el bien los impulsos de su Ser. El deber convierte entonces en una obligación de todos los instantes.
El deber tiene formas múltiples. Existe el deber para con nosotros mismos, que consiste en respetarnos, en gobernarnos con cordura, en no querer, en no realizar sino lo que es digno, útil y bueno. Existe el deber profesional, el cual exige que cumplamos con conciencia las obligaciones de nuestro cargo. Existe el deber social, que nos invita a amar a los hombres, a trabajar por ellos, a servir fielmente a nuestro país y a la humanidad. Existe el deber para con Dios. el deber no tiene límites. Siempre puede mejorarse, y en la inmolación del si mismo el Ser encuentra el medio más seguro para engrandecerse y purificarse.
La práctica constante del deber nos conduce al perfeccionamiento. Para acelerar a este, conviene primero estudiarse a sí mismo con atención y someter todos los actos a un juicio escrupuloso. No podemos remediar el mal sin conocerlo.
Podemos estudiarnos en los demás hombres. Si observamos cualquier vicio, cualquier defecto nos choca en alguien, preguntémonos si no existe en nosotros un germen idéntico, y si lo descubrimos, debemos procurar por todos los medio arrancarlo de raíz.
Nuestra alma es una obra admirable, aunque muy imperfecta, y tenemos el deber de embellecerla, y adornarla sin cesar. Este pensamiento de nuestra imperfección nos hará más modestos y alejará de nosotros la presunción y la necia vanidad.
Sometiéndonos a una disciplina rigurosa, daremos forma y dirección convenientes, a nuestro Ser el cual modificará sus tendencias morales. La costumbre del bien hace cómoda su práctica. Solo los primeros esfuerzos son penosos. Aprendamos, ante todo, a dominarnos. Las impresiones son fugitivas y cambiantes; la voluntad es el fondo sólido del alma. Aprendamos a gobernar esa voluntad, a hacernos dueños de nuestras impresiones, a no dejarnos nunca dominar por ellas.
El hombre no debe aislarse de sus semejantes. Ha de elegir sus relaciones, sus amigos, decidirse a vivir en un ambiente honrado y puro donde no reinen más que las buenas influencias, donde solo existan fluidos tranquilizantes y bienhechores.
Evitemos las conversaciones frívolas, las charlas ociosas que conducen a la maledicencia. Cualquier que pueda ser el resultado, digamos siempre la verdad. Sumerjámonos con frecuencia en el estudio y el recogimiento el alma encuentra así nuevas fuerzas y nuevas luces. Que podamos decirnos al final de cada día: “He hecho una obra útil, he logrado un éxito sobre mi mismo; he socorrido, he consolado a los desgraciados, he esclarecido a mis hermanos, he trabajado para hacerlos mejores, he cumplido con mi deber”.
El que ha sabido comprender todo el alcance moral de la enseñanza de los Espíritus tiene del deber una concepción más alta, sabe que la responsabilidad es correlativa con el saber; que la posesión de los secretos de ultratumba le impone la obligación de trabajar con más energía por su mejoramiento y el de sus hermanos. Las voces de lo Alto han hecho vibrar en él sus ecos y han despertado fuerzas que duermen en la mayor parte de los hombres, solicitándole poderosamente en su marcha ascensional.
Cada ser se vincula a un programa redentor, gracias a las causas a que se imanta por el impositivo de la reencarnación. Tu y yo ya estamos vinculados en el Espiritismo, ¡Cumplamos con nuestro deber! ¡En todos existe un grado de responsabilidad, que nunca deberemos eludir o pasar por alto! ¡Porque mucho se le pide, al que mucho se le da!
- Merchita-
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sábado, 2 de mayo de 2015

La Alimentación

                                

                    MÉDIUMS   ENDIOSADOS
             
Herminio C.Miranda



El medium no debe y no puede ser endiosado, porque eso expondria a el y al grupo a imprevisibles y desastrosas consecuencias. En breve estaria recibiendo "mensajes" directos de Dios ... No vamos, con todo, a caer en el otro extremo, de someter al medium a un regimen disciplinario inadecuado, dictado por la prepotencia y por la arbitrariedad, en nombre del buen orden de los trabajos. Medium disciplinado es una cosa, medium inhibido es otra. Es preciso que el dirigente de los trabajos tenga el suficiente buen sentido para distinguir hasta donde llega la disciplina, que precisa ser preservada, y donde comienza el rigor dictatorial que lleve al medium al panico o a la rebeldia. El medium no es ni la "estrella" del grupo, su pontifice maximo, ni el exclavo encadenado de los caprichos de los imprudentes que, en nombre de la disciplina y del orden, imponen condiciones inaceptables al ejercicio de las facultades mediumnicas. La mediumnidad es un mecanismo extremadamente delicado y susceptible, que debe ser tratado con atencion, cuidado y cariño.....

 Herminio C. Miranda (Dialogo con las Sombras)

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TRANSFORMAR LAS MOLÉCULAS, UNA ACCIÓN POSIBLE

La transformación de la materia por una influencia mental lleva el nombre de psicoquinesia: psycho - psyché (espíritu) y kinésie (movimiento). La psicoquinesia es la deformación física de los objetos, conseguida por el solo esfuerzo de la voluntad.
La psicoquinesia, que igualmente se denomina telequinesia no es una facultad de orden mediúmnico; es inherente al espíritu encarnado y se trabaja.
En los años 70 y todavía hoy, los sujetos más mediatizados en este campo fueron Jean-Pierre Girard y Uri Geller, si bien Uri Geller aprovechó desde entonces su éxito de otra manera, convirtiéndose en un hombre de negocios. A priori, fueron la notoriedad y el dinero los que lo motivaron más que la investigación. Es el animador de televisión mejor pagado y su fortuna gira alrededor de los 215 millones de euros.
Cuestionados o adulados en los años 1970, J-P Girard y Uri Geller fueron analizados, controlados y estudiados por numerosos investigadores y por grupos de estudio de diferentes países. Muchos ilusionistas, que podían reproducir los mismos fenómenos con trucos, se exacerbaron contra ellos y a veces denunciaron la superchería, por cierto, ocurrida numerosas veces con Uri Geller. Entre estos ilusionistas, François Ranky, James Randi, Gérard Majax. Uri Geller y J-P Girard, entre otros, como la rusa Nina Kulagina o el polaco Stanislawa Tomczyk, ¿son impostores, ilusionistas o poseen una verdadera facultad? ¿Esa facultad corresponde a un don particular o puede estar al alcance de todo el mundo?
A priori sí, en cuanto a esta última pregunta, y la prueba de ello es que durante los presentaciones en la televisión de J-P Girard o de Uri Geller, se produjeron múltiples fenómenos psicoquinéticos en casa de los televidentes, llaves y cucharillas se torcieron, despertadores se volvieron a poner en marcha, etc.
Estos hechos también se desenrollaron en Saint-Max, en el domicilio de espíritas, y en este caso en mi domicilio de entonces. Michel Pantin estaba presente así como una amiga de paso.
Estamos en el 14 de marzo de 1987. Cómodamente instalados delante de nuestro aparato de televisión, seguimos con gran atención las experiencias preparadas por Uri Geller durante el programa. Derecho a Réplica animado por Michel Polac. El clima es de ironía y Uri Geller experimenta ciertas dificultades para concentrarse y trabajar en esta arena refractaria. Sin embargo, se realizan varias experiencias concluyentes, y eso, a pesar de Gérard Majax que hace la imitación por medio del truco y la ilusión. No sé si durante este programa, Uri Geller (que ha estado en una escuela de ilusionistas) hizo trampas. Majax no lo pudo probar, aun cuando en otras circunstancias lo ha hecho. Como siempre, al comienzo del programa, se había hecho una invitación a los televidentes y cada uno podía intentar la experiencia en su casa, tomando un objeto. Es lo que hicimos dos de nosotros, yo fui una, y seguimos ese proceso experimental, sosteniendo concienzudamente en la mano una pequeña cucharita insuflándole regularmente la torsión. No se produjo nada y quedamos algo decepcionados. Terminando el programa, me levanté para buscar algo de beber. Al querer tomar el destapador que se encontraba en una gaveta, comprobé que esta última oponía cierta resistencia a abrirse. De naturaleza poco paciente, tiré entonces con un golpe brusco. La gaveta cedió y se abrió. Descubrí entonces con una mezcla de sorpresa y de alegría que una decena de las cucharitas pequeñas estaba doblada en ángulo recto. Llamé enseguida a mis amigos para comprobar los hechos.
Todo efecto tiene una causa, y sin embargo no comprendíamos por qué, mientras nosotros habíamos arremetido contra nuestras pequeñas cucharitas, cada una prisionera en nuestras manos, éstas habían quedadas altivas y derechas, mientras otras se habían doblado aparentemente sin nuestra voluntad.
Por ser al mismo tiempo espíritas, pensamos entonces, por cuanto dos médiums estaban presentes, que los Espíritus eran el origen de este fenómeno. Además, encontramos eso muy divertido y fue la razón por la que repetimos la experiencia. Retomando en la mano nuestras altivas cucharitas, participamos de nuevo por el pensamiento, proyectando la torsión o el plegado; igualmente nada visible ocurrió en nuestras manos pero de nuevo, cuatro cucharillas se doblaron en la gaveta. Entonces, sin querer conformarnos con nuestra suposición o hipótesis, decidimos solicitar al Espíritu, a fin de conocer la explicación. He aquí lo que nos respondió en escritura el espíritu Th. Edison: “Caros amigos espíritas, no son los desencarnados los que originan la torsión de sus cucharillas, sino ustedes.
Quiero decir más precisamente a Karine y a Claire que, al pensar sinceramente en torcer el objeto que estaba entre sus dedos, produjeron inconscientemente un efecto psicoquinéticos sobre los objetos de la misma naturaleza. Si esta experiencia hubiera durado más tiempo, todos los metales de sus cubiertos hubieran sufrido la misma torsión. Se trata de un efecto natural. A esta hora, sus ondas cerebrales exteriorizadas aún pueden ser localizadas en la gaveta del aparador de la cocina.
Su consciente pensaba en el material que tocaba, su inconsciente se puso automáticamente en relación con la naturaleza de este material y su localización en su departamento”.

Así torcer cucharillas, tenedores, barras de acero u otros materiales, sin que por eso se haya convertido en un “juego de niños”, es un fenómeno que por medio del ejercicio y el método puede ser realizado por numerosos hombres o mujeres. De acuerdo, jugar al “mago psi” puede parecer divertido delante de su familia o sus amigos. Pero, más allá de la demostración, ¿cuál puede ser la aplicación?
En los casos auténticos, que son cada vez más numerosos, la deducción a hacer, la conclusión a extraer de ello es que, en efecto, la fuerza del espíritu encarnado, es decir la nuestra, por su deseo y su facultad ideoplástica creada a partir del pensamiento, permitirá la modificación de esa materia a partir de la transformación de sus moléculas. Si es posible actuar sobre la materia inerte, se deduce que es posible actuar de la misma manera sobre la materia viva. (Ver artículo J-P Girard)
En efecto, si es factible destruir bacterias, sin duda también es posible destruir células enfermas y por extensión reconstruirlas. Esta una perspectiva que podría tener extraordinarias consecuencias en el plano terapéutico.
La consecuencia lógica de la psicoquinesia se denomina protogénesis y permitirá, por la acción de la fuerza del pensamiento dirigido, la reconstitución de tejidos celulares dañados. Esa será una nueva fuente de conocimiento y de acción a partir de un solo poder, el del espíritu, a partir de un solo deseo, el de amar.
Actualmente, la psicoquinesia o telequinesia permite, ya sea transformar la materia o los objetos, ya sea desplazarlos por la única fuerza del pensamiento.

KARINE CHATEIGNER


EXTRAIDO DE LA REVISTA:LE JOURNAL SPIRITE N° 95 janvier 2014


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               La Alimentación.


Análisis de los modos de alimentación y su influencia en la salud del cuerpo físico. Alimentos dañinos y alimentos sanos.


Continuando con  el análisis de las imperfecciones humanas, como impedimento de armonía y dicha en la vida humana y de progreso para el Espíritu, que como ya sabéis es el verdadero objeto de las vidas humanas.

Necesario es conocer también otros aspectos de nuestro diario vivir, que frenan y retardan ese progreso.

Y deseamos vuestra felicidad y progreso, os pido analizar con detenimiento algunos conceptos que pueden ayudaros mucho a orientar vuestra vida humana dentro de las leyes naturales, para una mejor salud del cuerpo y del alma.

Una propensión psíquica a los placeres de los sentidos; cuando no es controlado, puede arrastrar al individuo a los excesos en las comidas, produciendo un derroche de energías y un gran impedimento de progreso para el Espíritu.

Vamos a analizar el aspecto de los alimentos con miras a la salud del cuerpo y su normal funcionamiento. Pues, necesario es conocer que, nuestro cuerpo físico es una maravillosa organización biológica-fisiológica para un funcionamiento perfecto.

Pero que, en la ignorancia de las leyes biológicas-fisiológicas, el individuo suele alterar su función normal, perjudicando la salud y acortando la vida.

Sabemos que, en el estado evolutivo de la humanidad actual, el cuerpo físico necesita todavía ingerir una cierta cantidad de substancias orgánicas para su funcionamiento y conservación.

Pero, los humanos hemos convertido esa necesidad en un medio de placer (glotonería), cayendo en los excesos, con los cuales vamos dañando la salud del cuerpo y retardando el proceso evolutivo del Espíritu.

La glotonería es, una intemperancia en las comidas y bebidas que el hombre ha ido desarrollando en su psiquismo, creando un deseo inmoderado y antinatural en el comer y en el beber, que le degrada a la condición del bruto. Porque, un estómago lleno, embrutece.

Fácil es comprobar que, la gente de hoy ingiere una cantidad de alimentos mayor de la necesidad real de nutrición.

Y el exceso en las comidas es causa de dolencias en diverso modo, como lo demuestra la gran cantidad de reumáticos, artríticos, escleróticos y otras dolencias que amargan y acortan la vida.

Para la economía del cuerpo físico, no es lo que se engulle sino lo que se asimila. Y para una buena y provechosa asimilación, indispensable es una buena digestión, que puede obtenerse con una buena masticación.

Muchas son las personas que tienen el mal hábito de no masticar bien en las
comidas (taquifagia), con lo que someten al estómago (que no tiene muelas) a una difícil digestión, que va creando un estado de dispepsia “digestión difícil y dolorosa” y aun
gastralgia “dolor de estomago”, muy molestas y perjudiciales.

Y para no dañar el estómago y un mejor aprovechamiento de los alimentos, indispensable es una buena masticación.

Según estudios experimentales efectuados por especialistas en dietética, el mínimo requerido para una buena digestión y asimilación, son veintiocho masticaciones en cada bocado.

Y si bien se observa, después de esas masticaciones, el bocado se hace más dulce y sabroso; debido al adimento de los fermentos de la saliva.
¿............? Probad y lo comprobaréis.

Todo exceso en las comidas, así como una deficiente masticación e insalivación, impide una buen digestión y asimilación de los alimentos ingeridos; produciendo un excedente residual que se acumula en la sangre y en los tejidos, produciendo reumatismos y otras muchas dolencias que amargan la vida.

Demostrado está, que se necesita menos cantidad de comida cuando se mastica bien, ya que los órganos de la nutrición asimilan con mayor facilidad y menos desperdicio.

Importantísimo es, además, para una buena digestión, evitar toda preocupación durante las comidas, y no hablar de cosas desagradabas ni discusiones; así como también mantener un estado de ánimo placentero.

Todo estado afectivo y emocional, agradable o desagradable, influye grandemente en la secreción y calidad de los jugos gástricos que el estómago elabora para la digestión de los alimentos ingeridos, por su gran influencia en el sistema nervioso neurogástrico.

A este respecto, veamos lo que dice el Dr. Vander en su obra "Estomago e Intestinos":

"Los alimentos en que las substancias nutritivas están encerradas en células vegetales, son los que requieren masticación más perfecta; porque, sin ella, el jugo gástrico difícilmente puede llegar a digerir las substancias que encierran.

Igualmente, los alimentos crudos necesitan ser masticados cuidadosamente, porque de lo contrario, quedan retenidos demasiado tiempo en el estómago y dan lugar a digestiones difíciles y fermentaciones en el intestino.

La transformación primera de los alimentos - sigue diciendo - debe comenzar en la boca, por medio de una concienzuda insalivación de los mismos, lo que se consigue comiendo despacio y masticando bien.

Cuanto más débiles sean los órganos, más necesidad hay de masticar bien. Cada bocado deberá masticarse unas 30 veces - dice - .

Casi todas las personas comen demasiado aprisa -sigue diciendo - lo que perjudica al estómago y al intestino: y da lugar, aun en personas aparentemente sanas, a gases y fermentaciones en estos órganos.

Para que el jugo digestivo pueda actuar bien, hay que evitar toda excitación y emoción, durante y después de las comidas. Estando agitados o en caso de fatiga, hay que reposar primero un poco, antes de comer.

No se debe leer comiendo. Conviene mantener un buen estado de ánimo, porque la alegría favorece la digestión". (Hasta aquí, el Dr. Vander)

Deseando hacer hincapié en la naturaleza de los alimentos, desde el punto de vista de la salud, a continuación presentamos algunos argumentos y datos sobre la alimentación cárnica y alimentación vegetariana.

Debido a la deficiente educación que recibimos desde la infancia, personas hay y muchas, que creen, que las carnes alimentan más y que los vegetales menos. Craso error. Pues, los vegetales contienen todas las substancias necesarias para la nutrición del cuerpo físico.

Por ejemplo: las alubias o habichuelas, garbanzos, lentejas, guisantes, patatas, zanahorias y demás, contienen mayor cantidad de proteínas, carbohidratos y minerales que las carnes; y mejores condiciones de asimilación, sin la toxicidad de las carnes.

Por ignorancia, muchas personas creen que la carne y pescado son necesarios para suplir al organismo de las proteínas indispensables para la formación de los tejidos celulares, lo cual es inexacto.

Ya que, los animales mayores como el caballo, el toro, el elefante y otros animales fuertes, se alimentan exclusivamente de vegetales.

Análisis de laboratorio demuestran que, las alubias o habichuelas cocidas, dan un 28% a 30% de proteína asimilable; mientras que las carnes, con la misma cocción dan un 16% a 19%.

A más de esto, las proteínas de origen animal, dejan un residual de ácido úrico, urea, albúmina, en el desdoblamiento de las proteínas.

Porque, los aminoácidos de qué se componen las proteínas animales, no son todos iguales a los de las proteínas vegetales.

La modalidad actual en la preparación de los alimentos, es defectuosa. En la cocción, las vitaminas se destruyen, las proteínas y minerales se pierden en grandísima parte, y más aún fritos.

No significa esto, una sugerencia para comer todos los vegetales crudos, pero, hasta donde sea posible, ciertas hortalizas y frutas deben ser comidos crudos y bien masticados; porque reportan al organismo substancias energéticas, por la energía solar que contienen.

Y el cambio en la alimentación, no deberá hacerse brusco sino gradual; comenzando por suprimir las carnes de los animales mayores, reemplazándolas por derivados del huevo y pescado, aunque este último produce también bastante ácido úrico.

Necesario es tener en cuenta que, los diversos componentes: vitaminas, carbohidratos, aminoácidos (estos últimos constitutivos de las proteínas), etc.

Que las hortalizas, cereales y frutas contienen en estado crudo y en sazón, es el estado de mayor asimilación y regeneración de los tejidos.

La clorofila contenida en las hojas verdes, enriquece la sangre al vitalizar los glóbulos rojos con las moléculas de magnesio que la clorofila contiene, comiéndolas crudas; como la lechuga, escarola y todas las demás.

El estado actual de industrialización de los alimentos, las carnes y pescados son muy perjudiciales para la salud del cuerpo. Lo demuestra la cantidad de personas reumáticas, artríticas y con otras múltiples dolencias.

Pues, demostrado está que, desde el momento de la muerte del animal (de tierra o de agua) comienza la putrefacción. Y aun cuando en los frigoríficos se atenúa en algo ese proceso, demostrado está que el proceso de la descomposición no puede evitarse.

Según examen bacteriológico efectuado en el "Batte Creeck Sanitation" de Londres, en la carne fresca de siete animales diferentes, ha resultado el siguiente número de bacterias, por onza (28 gramos):

Bistec ..................................................de 37.500.000 a 45.000.000
Filete de cerdo...................................de 5.000.000 a 87.000.000
Hígado de vaca.................................de 3.000.000 a 945.000.000
Hígado de cerdo...............................de 3.000.000 a 2.800.000.000
Filete de Hamburgo.........................de 5.000.000 a 2.250.000.000
Carne de vaca en conserva.............de 300.000 a 910.000.000


Estas cifras coinciden con las encontradas por los bacteriólogos Tissier, Distano, Weinzirl, Farge, Walpole y otras autoridades en materia bacteriológica.

Y según comprobación de esos análisis y esos estudios, las bacterias de las carnes, son de idéntica clase que las de la basura. Y su número crece, tanto cuanto más tiempo la carne está almacenada.

Ordinariamente, la cocción no destruye todos los gérmenes patógenos que las carnes contienen.

Además, ¿conocéis la cantidad de animales enfermos que son sacrificados en los mataderos municipales e industriales, y vendida su carne como sana, por haber desechado, tan sólo, los órganos enfermos?,Tales como los pulmones, hígado, bazo y otras vísceras; cuyos virus, bacterias y demás gérmenes patógenos han estado circulando por todo el cuerpo o carne de esos animales.

El Dr. John Harvey Kellog de Londres, sostiene que la alimentación a base de carnes, aumenta enormemente la putrefacción intestinal; afirmación ésta, comprobada por un gran número de médicos clínicos y bacteriólogos.

Y otro aspecto digno de considerar, es el de los criaderos industriales de porcinos, aves y vacunos, que están empleando piensos concentrados en la alimentación de los animales,para conseguir un más rápido crecimiento y engorde, y en cuyos piensos incluyen hormonas femeninas (estrógenos) y antibióticos, que van modificando el metabolismo y alterando la salud de quienes se valen de esas carnes para su alimentación.

ARTERIESCLEROSIS.- Ahora, veamos otro aspecto. Hoy conocemos ya los estragos que la arteriosclerosis prematura está causando. Pero, pocas personas conocen las causas que la producen.

Las arterias, cuya función es conducir la sangre desde el corazón a todas las partes del cuerpo, cuando están normales todas las partes del organismo están alimentadas con la corriente sanguínea; no así, cuando las arterias están esclerosadas. 

En la infancia y en la juventud, las arterias son muy resistentes por su elasticidad. Pero, con la modalidad de vida antinatural de la sociedad humana de hoy, las arterias son sometidas a una presión excesiva, con lo cual van endureciéndose a destiempo.

La alteración de los vasos capilares, produce un estado de desnutrición a las células de los tejidos de la piel, que se avejenta y pierde lozanía.

Por lo que, necesario es, que las arterias aporten un riego sanguíneo normal, lo que no es posible cuando están esclerosadas.

Las causas principales de la arteriosclerosis, son:
- La colesterolemia, que es una acumulación de colesterol en la sangre, debido a
las grasas de origen animal.
- Los diversos excitantes en las comidas: picantes, encurtidos, etc.
- Las bebidas alcohólicas, el café, el tabaco.
- Los estados de tensión emocional, los estados afectivos de ansiedad, etc.

Todo ello va produciendo engrosamiento en el interior de las arterias y venas, causantes de la obstrucción interior, cuyas consecuencias son el aumento de la presión sanguínea, infarto de miocardio, trombosis coronaria y cerebral, varices; todo lo cual envejece prematuramente y acorta la vida.

Si bien el colesterol es una grasa monovalente que normalmente existe en la sangre en proporción de 1,5 a 1,8 por mil y actúa como antitóxica y preservadora de los glóbulos rojos; se torna peligrosa cuando excede el 2 por mil.  Esto ocurre cuando la alimentación es abundante en grasas de origen animal. No obstante, las grasas vegetales (aceites) contribuyen a diluir el colesterol.

Una alimentación a base de vegetales: hortalizas en sus múltiples variedades, cereales, leguminosas (alubias, guisantes, garbanzos, lentejas, soja y otras muchas) ricas en proteínas (sin ácido úrico), ricas en carbohidratos (energéticos) y frutas en las diversas variedades (mineralizantes), estaremos ayudando a mantener el cuerpo sano y ágil, así como sutilizar las células cerebrales. Además como los vegetales contienen la fibra necesaria para un buen funcionamiento del intestino grueso, se contribuye a superar el molesto y perjudicial estreñimiento o dificultad en la defecación.

Todo exceso en las comidas y deficiente masticación, impide una perfecta digestión y asimilación, e intoxica la sangre, según está demostrado.

Debemos saber también que retarda las funciones cerebrales, altera el metabolismo y afecta el sistema nervioso. Si alguno dudase de lo expuesto, puede continuar como hasta ahora; y el tiempo se lo demostrará.

Con sentido amor fraterno:  Sebastián de Arauco

Este tema está desarrollado con el único objeto de contribuir a una mejor salud y a una mayor eficiencia personal, para nuestro progreso y evolución y con esos mismos intereses lo he publicado el día de hoy.- Jose Luis Martín-



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INTERFERENCIAS QUE ENFERMAN

La convivencia con las personas nos ha demostrado que la interferencia psíquica de unas criaturas sobre las otras, desencarnadas o no, es responsable por la casi totalidad de los males que las afligen, dentro naturalmente de los compromisos cármicos de cada cual.

La acción mental de un agente sobre otro individuo, si éste no posee las defensas y resistencias específicas, termina por perturbarle el campo periespiritual, abriendo brechas para la instalación de varias dolencias o la absorción de vibraciones negativas generando lamentables dependencias. Allí se encuentran los acontecimientos de los placeres sexuales, de los amores descontrolados, en los cuales uno de la pareja mantiene la vampirización de la vitalidad emocional del otro o ambos se explotan recíprocamente cayendo exhaustos, pero no obstante, insatisfechos...

La emisión de la onda mental envidiosa, codiciosa, inamistosa, prende el emisor al receptor, transformándose en una forma no menos cruel de obsesión. El agente no consigue desvincularse de la víctima y ésta aturdida o enferma, desequilibrada o desvitalizada, no logra recomponer su paisaje íntimo ni el orgánico, de felicidad, alegría y salud. ¡Cuántos desencarnados pululan vinculados unos a otros en deplorables parasitosis psíquica, que se prolonga por largos períodos de infelicidad!

Cuántos otros que, sufriendo las exigencias mentales de los amores y desafectos terrenales que continúan dirigiéndoles sus pensamientos con altas cargas de tensiones negativas sobre ellos, incapaces de libertarse convirtiéndose en víctimas inermes de los mismos, padeciendo atrozmente, sin bienestar íntimo ni esperanzas, atormentados por los llamados que reciben y que no pueden atender, tanto como por los odios que los envenenan!

Escritores y artistas que optaron por la obscenidad, por la violencia, por la instigación de las pasiones viles, se convirtieron en esclavos de los que sintonizaban con ellos y gustaban de sus obras, reviviendo los clichés mentales que ellos compusieron, en la Tierra, y que ahora se les torna en una fuente de tormentos inimaginables. Aun consideremos la técnica de los Espíritus obsesores más despiadados, que se valen de intermediarios para sus crueles reivindicaciones, controlándolos mentalmente e induciéndolos a la agresión de los viajeros carnales, y tendremos un elenco importante de obsesiones que exceden el cuadro tradicional de la perturbación más conocida y elaborada, que es la de un desencarnado sobre otro reencarnado. Ciertamente, existen otros aspectos, sutiles, aguardando la debida penetración, análisis y terapia correspondiente.”

-“Comparemos al hombre con un árbol. Sus raíces de sustento y nutrición afincadas en el suelo son su pasado espiritual; el tronco es su existencia actual; las ramas y las hojas son sus actitudes presentes; las flores y los frutos serán su futuro. Si las raíces permanecen en suelo árido o pantanoso, nada fértil o pedregoso, la falta de vitalidad para mantener la sabia termina por exterminar su vida, que se agota lentamente, aunque el aire generoso y la lluvia contribuyan a su preservación. Solamente a través de la corrección de la tierra, de su abono, es que las energías vitales correrán por toda su estructura, llevándolo al vigor, a la floración y a la fructificación. En caso contrario, mismo que consiga el desarrollo, este será incompleto, frágil y la producción mustia. Así también somos nosotros, espíritus en proceso de crecimiento. Nuestro pasado moral se convierte en el terreno de sustentación de las raíces y todo dependerá de las acciones practicadas, que responden por los acontecimientos que surgen. En el ejemplo del árbol, con la presencia de la hierba parasitaria succionándole la sabia, o de insectos dañinos que lo explotan, la muerte por agotamiento es inevitable.

Del mismo modo ocurre con nosotros: al cargar parásitos psíquicos que nos debilitan, interfiriendo en nuestro comportamiento tal como acontece en el reino vegetal, ellos pasan a tener control y fuerza sobre su víctima, que se extenúa y consume. Las raíces del invasor alcanzan las sedes vitales del sustento y si no son extirpadas con violencia, adviene la muerte del receptor (* ). La terapia dirigida al paciente se asemeja a la actitud que se lleva a cabo junto al árbol explotado: retirar al parásito, sostener el tronco y cuidar la sabia. Al ser humano se le deben ofrecer recursos, a fin de que los plugues (* *) de fijación (las raíces) se disloquen de los toma-corriente por falta de imantación y lentamente, el agente extraño y explotador, debidamente esclarecido (cual parásito vegetal del árbol podado) sea retirado sin mayores perjuicios para el anfitrión.”

-“Cuando las criaturas nos concienciamos de los resultados excelentes del equilibrio mental, de las acciones nobles, de la conversación edificante, en otras palabras, de la vivencia de las directrices del Evangelio de Jesús, la obsesión desaparecerá de nuestro plano evolutivo por ser totalmente innecesaria. No obstante, en cuanto haya predominio de la naturaleza humana, de los bajos niveles de conducta, de las aspiraciones brutalizante, el intercambio de energías de ese género producirá afecciones psíquicas prolongadas, con terribles reflejos en la salud física. La mente que se fija sobre otra siendo portadora de una carga predominante, se sobrepondrá, pasando al comando. La energía deletérea de la que se constituye bloqueará el campo del equilibrio de la víctima o lo destrozará, forzando la instalación de gérmenes y virus destructores o transmitiendo, en otros casos, los síntomas de las enfermedades que llevaron al huésped a la desencarnación, atacando el órgano correspondiente y contaminándolo con la misma dolencia. Esas obsesiones físicas, muchas veces toman más amplio cuerpo y vigoroso en proceso de ceguera, mudez, sordera, parálisis diversas, por interferencia de onda mental prevaleciente sobre el cuerpo debilitado. En las innúmeras atenciones terapéuticas realizadas por Jesús, encontramos este tipo de acción perniciosa y los narradores evangélicos expresan que El destrabó la lengua, abrió los ojos cerrados y los oídos, desenredó las piernas paralíticas, liberó de la construcción dominadora de las fuerzas que subyugaban a los enfermos y los hacían infelices.”

Allan Kardec, al estudiar la Obsesión, en el capítulo XXIII, de “El Libro de los Médiums”, comenta la experiencia de un hombre a quien los adversarios desencarnados, con el propósito de ridiculizarlo, lo tomaban por los jarretes obligándolo a arrodillarse delante de las jóvenes mujeres y él no podía huir a esa situación vejatoria´.

Las úlceras gástricas y duodenales, más allá de la génesis académica conocidas, algunos disturbios cardíacos y hepáticos, del aparato digestivo en general, tienen inicio en esa terrible y continua emisión de fluidos enfermizos que se infiltran en los órganos, que atacan y les descompensan el ritmo celular, funcional, provocándoles disminución de vitalidad...

En conclusión, es muy importante la terapia preventiva mediante la preservación de la salud moral del autoconocimiento, del cultivo y vivencia de las ideas estimulantes del progreso, de la armonía y del bien general, que mantiene la dinámica del equilibrio, irrigando la vida con paz y sustentándola en niveles elevados. El individuo, pues, es responsable, próximo o distante, por todo cuanto le sucede. Conforme a lo que pretende o desea con ansia, proyecta la idea y de acuerdo con lo que vitaliza, ocurre.”

La visión holística de la salud posee gran contenido de temas. En esa interdependencia de cuestiones que predisponen a la enfermedad o fomentan el bienestar, se constata la necesidad de un cumplimiento exacto de ítems de naturaleza ética en varias ramas del conocimiento, contribuyendo para la armonía. El efecto más inmediato no debe ser el único en recibir consideración e interpretación, por el hecho de ser, de alguna forma, posible consecuencia de otros factores que permanecen ocultos. El terapeuta extiende, entonces, sus horizontes de acción y transita por diferentes métodos que se amplían desde las experiencias psicológicas a las Psicobiofisicas, a los acontecimientos ambientales, ecológicos, sociales, morales y económicos, tornándose de esta forma en un verdadero sacerdote del bien y no apenas un sanador de consecuencias.
Sin el conocimiento del Espiritismo, les será difícil distinguir si una enfermedad física es consecuencia de una inducción obsesiva, o si una alienación mental no es portadora de típica psicogénica. El preconcepto ancestral que separaba la Física de la Metafísica se destruyó, la Medicina de las Terapias Alternativas y de las Doctrinas psíquicas en general y de la Espírita en particular, cede lugar a un perfecto entrelazamiento para la correcta identificación del hombre y sus necesidades, así como de los mejores procesos para su elevación o su equilibrio humano, espiritual, social.

Extraído  por Merchita del libro de Divaldo Pereira Franco “Senderos de liberación” 
       
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