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viernes, 26 de junio de 2015

Curación a través de las manos

                                               

                                      SANACIÓN ENERGETICA

UNA REALIDAD A “NUESTRAS MANOS”. YA CADA VEZ ES MENOS DICUTIDA POR LA MEDICINA CONVENCIONAL Y A SU VEZ MÁS USADA EN CENTROS HOSPITALARIOS. JUNTO A LA REFLEXOLOGÍA SE ESTÁ CONVIRTIENDO EN TERAPIAS DE USO COMÚN. EL POR QUÉ… EN ESTA NOTA

Muchas veces hemos escuchado hablar de las terapias curativas energéticas y de cómo influye la energía de las cosas o las situaciones en nuestras vidas y en nuestra salud. Hay quienes no lo toman por cierto y hay quienes realmente aseguran que cambios a su alrededor, determinadas situaciones e incluso determinado tipo de personas, producen variaciones y desequilibrios en la energía de sus vidas.

Las terapias de sanación energética durante muchos años se llevan a cabo en distintas partes del mundo, aunque con mayor importancia y conocimiento en las antiguas culturas orientales e indias. De este modo, los chinos suelen llamarle “chi”, “qui” o “chakra” mientras que en la India se le conoce como “prana” y en occidente, simplemente “energía”.

Lo cierto es que todas estas denominaciones, son una forma de llamarle a lo que se suele entender como la energía vital de las cosas, las fuerzas no siempre capaces de ser apreciadas a simple vista, pero que están allí, dentro de todas las cosas e interconectando todo lo que existe en el universo.

Las terapias de sanación energética

Las terapias de sanación energética también suelen ser conocidas como las terapias o procesos de limpieza de las energías, donde se busca reparar el daño que provocan nivel energético situaciones estresantes, la exposición al dolor tanto físico como emocional o traumas psicológicos. Todos estos agentes son causantes de desequilibrios en el correcta armonía de nuestra energía vital con la del resto de las cosas.
Los traumas y lesiones que estos agentes provocan, dejan un resto de energías negativas que debemos retirar de nuestro cuerpo, ya que suelen ser un vehículo de enfermedades o problemas de distinta índole. Funcionan como causa inmediata o mecha que enciende el camino a problemas emocionales ligados a la depresión y la angustia.
Además, tener energías negativas en nuestro cuerpo aumenta nuestra capacidad de atraer aún más negatividad, más energías negativas, más personas negativas y más problemas hacia nosotros mismos. Con frecuencia, a esta negatividad se la suele relacionar a la ley de la atracción, y también a provocar cierto tipo de resistencia desde nuestra parte a las buenas energías, al amor y la prosperidad.


Principios de la sanación energética

Básicamente, los principios de la energía curativa sostienen que la energía vital de todas las cosas así como la de nuestro cuerpo puede ser controlada, maniobrada y dirigida a conciencia de quien la proyecta. De tal manera, podríamos dirigir energía hacia una parte del cuerpo específica, buscando un beneficio y una sanación e incluso existen quienes afirman lograr visualizarla y proyectarla a distancia.
Por supuesto, se trata de un tratamiento al cual uno debe abrirse por completo y procurar liberarse de todo estigma. Científicos de todo el mundo le han atribuido un carácter imaginario y de algún modo irreal por su no comprobable eficacia. Sin embargo, varios doctores en distintas partes del mundo también muchas veces han participado, recomendado e incluso utilizado técnicas y medicinas alternativas como por ejemplo el Reiki, en procesos de sanación.


Sesiones de sanación energética

Las sesiones de sanación energética se llevan a cabo por maestros que practican y desarrollan distintas técnicas de canalización y control de la energía de las cosas. En las sesiones, se utilizan algunos instrumentos y artefactos como inciensos, cristales, rocas, velas, perfumes, musica, instrumentos musicales, plantas, hierbas, etc., con el fin de modificar y conseguir las vibraciones energéticas de sanación adecuadas.
Algunas personas que practican este tipo de tratamientos alternativos con energías, aseguran que cambiaron sus vidas y su percepción sobre la misma, sus relaciones con el mundo y su salud tanto física como mental.
Claro está que este es un tratamiento alternativo y complementario, pero de cualquier modo, abrirse a nuevos conocimientos y experiencias nuevas es siempre enriquecedor e incluso algún beneficio siempre se logra encontrar. Estar en armonía y sentirte bien contigo mismo es siempre muy importante.
(Fuente Otra Medicina)


NOTA DEL DIARIO CLARIN DE ARGENTINA SOBRE EL REIKI

Las manos mágicas


En Estados Unidos, el método japonés que utiliza la energía para sanar enfermedades físicas y mentales ya es una práctica común dentro del sistema hospitalario tradicional. En la Argentina, comienzan a utilizarlo tímidamente. 
RESISTENCIA. El método de sanación oriental comenzó a ser utilizado hace 90 años, pero recién hace poco fue aceptado por una parte de la comunidad médica occidental. 
Ricardo Murillo, maestro reikista, explica a Clarín.com en qué consiste la disciplina oriental.

Cuando tenía 55 años, en 1920, el japonés Usui Mikao aprendió en el monte Kurama de Kioto la forma de canalizar la energía universal con fines terapéuticos. Denominó al método Reiki y comenzó expandir sus conocimientos iniciando a otros Maestros. En 1938 uno de sus discípulos, Chujiro Hayashi, inició a la norteamericana Hawayo Takata, quien importó a Occidente el método de sanación oriental, que poco a poco, comienza a integrar las rutinas de médicos y enfermeros en el cuidado diario de sus pacientes como complemento de los tratamientos tradicionales. Hoy, en Estados Unidos, al menos quince hospitales están inscriptos en el website Reikiinhospitals.org.

Anne Giblin, enfermera del CentraState Medical Center, uno de los centros de salud que ofrecen el servicio, asegura a Clarín.com que tanto sus colegas, como los terapistas ocupacionales y un grupo de voluntarios, aplican cotidianamente el Reiki en enfermos cardíacos, oncológicos, psiquiátricos y en las unidades de cirugía. Los pacientes internados no deben pagar un abono extra por recibir la sanación, pero sí los ambulatorios, para quienes la media hora cuesta 35 dólares. Según Giblin, los resultados son sorprendentes. “Es notable cómo logra reducirles el dolor, la ansiedad y el nivel de estrés. En algunos casos los pacientes se recuperan más rápido y los que no han podido recuperarse nos cuentan que, al menos, tienen paz en sus mentes. Es por eso que la práctica se extiende más y más”, comenta Giblin. Y agrega que, al igual que en muchos otros hospitales, en el CentraState algunos médicos lo aprueban mientras que otros todavía necesitan ver más pruebas clínicas para creer en sus virtudes sanadoras.

Pese a las críticas y los cuestionamientos, la tendencia se expande también en otros países, como Canadá, donde aunque no está incluido formalmente en las rutinas de los enfermeros, los hospitales permiten libremente el acceso de voluntarios reikistas para que atiendan a enfermos de cáncer y de sida.

En la Argentina


En el sistema hospitalario argentino, la práctica oriental comienza a dar tímidamente sus primeros pasos. Son varios los médicos que aprueban su uso, entre ellos Alberto Cormillot. “Se ha encontrado que, en algunos casos, el Reiki tiene un efecto terapéutico demostrado y, en otros, pone al paciente de mejor humor para recibir el resto del tratamiento. En ambos casos, es bienvenido porque puede ser de mucha utilidad para el acompañamiento de enfermedades crónicas, que implican un importante sufrimiento psicológico. No como otras terapias alternativas que son supercherías, como el irisdiagnóstico o la terapia con imanes o con colores, que no resisten el menor análisis”, comenta Cormillot a Clarín.com.

El médico vaticina que en algún momento el Reiki se implementará formalmente en los hospitales argentinos, aunque cree que a diferencia de la rapidez con la que avanza la terapia en Estados Unidos, la inclusión en el país será más lenta porque los médicos locales tienen una formación académica exclusivamente occidental. “En toda la carrera universitaria no se incluye el manejo de los pacientes crónicos ni su fortalecimiento espiritual o anímico. Las residencias refuerzan el manejo de la medicina occidental basado en la evidencia. Pero, de todas maneras, hoy en día también se le da valor a la medicina fundamentada en la experiencia y en la observación. Las disciplinas orientales van ganando lugar”, asegura Cormillot.

Ricardo Murillo, un Maestro reikista que suele tratar pacientes de todo tipo manifiesta a Clarín.com que, en un principio, la recepción en los hospitales solía ser complicada porque se topaba con muchas barreras de parte de los profesionales de la salud. Debía entonces trabajar desde la oración o con el método de Reiki a distancia. “Pero hoy, si los familiares del paciente se lo piden a los médicos, el reikista puede ingresar tanto en las habitaciones comunes como en las terapias intensivas de cualquier hospital. Incluso en los que tienen una concepción sumamente rígida y ortodoxa de la medicina. Existe un permiso cómplice de médicos y enfermeros. Siempre me dejan pasar diciéndome: ‘Usted haga lo que tenga que hacer, que nosotros seguimos con los controles’”, asegura Murillo.

Marina Costanzo, de 27 años, estuvo internada durante seis meses por un politraumatismo ocasionado en un accidente automovilístico. Recibió Reiki una vez por semana, tanto en terapia intensiva cuando se encontraba en estado comatoso como en la etapa de rehabilitación. “Lo que más recuerdo eran las charlas que tenía con el reikista. Me hacían bien, eran totalmente distintas a las que tenía con los médicos y los enfermeros. Me hacían olvidar lo que me estaba pasando en el cuerpo para centrarme en el futuro, en cómo iba a ser mi vida una vez que saliera del hospital. En la mayoría de las sesiones me quedaba dormida, me tranquilizaban mucho”, comenta a Clarín.com.

“El Reiki cumple complementariamente una atención personalizada y brinda una contención especial. Cualquier persona que está internada está asustada. Si se le infunda tranquilidad y se habla de sus temores, automáticamente la persona que está en estado de turbulencia se conecta con la serenidad. Lo primero que se debe hacer es enseñarle a respirar para que se relaje”, explica Murillo, que al igual que Cormillot, tampoco tiene dudas de que en algún momento la disciplina será incorporada formalmente.

Como ejemplo de esta apertura, el 9 de junio comenzará a dictarse en la Argentina el primer curso de Reiki para médicos. Gloria Wichtel, maestra reikista a cargo de las clases, considera que gradualmente los médicos comienzan a aceptar que la energía es lo que mueve al individuo y que el Reiki puede ser un perfecto complemento para la medicina tradicional.


UNO DATOS

La Organización mundial de la Salud Pública (OMSP)

No solo reconoce al reiki como terapia complementaria sino que además matricula con el nomenclador 1.10.11 a los maestros de reiki. En argentina la OMSP tiene una importante sede en la ciudad de Rosario, pero tiene representantes en todo el país.

Otras Organizaciones
El Reiki, está siendo estudiado por diferentes universidades, escuelas y hospitales como el Tucson Medical Center de Arizona en Estados Unidos, en el hospital de la Universidad de Pensilvania. Certificados en ese país encontramos también al Portsmouth Regional Hospital en New Hampshire, el Memorial Sloan-Kettering Hospital en la ciudad de Nueva York, tambén al California Pacific Medical Center entre muchas en las que se practica activamente. Cada día se suman mas instituciones las que dentro mismo de cada hospital. En Inglaterra desde el año 1998 se puede acceder al Reiki como terapia complementaria en la Sanidad británica, a través del Seguro Social, por iniciativa del Principe Carlos, quien en ese año promovió un comité de Integración del Reiki como terapia complementaria. Otro ejemplo es el de Suiza, en cuyo país, algunas empresas (grandes), otorgan un reembolso por el costo que tenga un tratamiento realizado con reiki, tal como si fuera un tratamiento con un médico cualquiera, colocando al reiki, que si bien se utiliza como complementario, con el mismo nivel de aceptación que cualquier terapia convencional. Chile, es otro país que también tiene legislación respecto a la utilización del reiki, y actualmente en muchos hospitales son los mismos médicos los que piden la aplicación de la técnica en algunos de sus pacientes.
NOTA DEL DIARIO EL PAÍS DE ESPAÑA


Terapia en hospitales

El reiki no sólo es compatible con cualquier tratamiento médico, sino que además actúa como complemento, ya que en ningún caso se recomienda suspender ninguna medicación para sustituirla con esta técnica. Además, está reconocida como terapia alternativa por la Organización Mundial de la Salud (OMS). De hecho, en Estados Unidos y Reino Unido ya se utiliza en más de 1.000 centros hospitalarios y está incluido en el Sistema Público de Salud. En el estado de Nueva York, hasta los servicios de emergencia están formados para dar reiki.

En España, donde esta terapia aún lleva pocos años de desarrollo, aún no se ha llegado tan lejos, pero ya se aplica en varios hospitales como el Gregorio Marañón o La Paz gracias a los buenos resultados que se han observado en los pacientes. "Contamos con acuerdos de colaboración con cinco hospitales de Madrid para aplicación de reiki a enfermos", asegura Curtin. La fundación que dirige cuenta con más de 300 voluntarios que imponen las manos a los enfermos para aliviar sus dolores.

Entre otros, muchos pacientes de cáncer reciben sesiones de reiki, ya que se ha usado con éxito en combinación con la quimioterapia para ayudar al organismo a mantener la fortaleza física necesaria para soportar el tratamiento. "Aprendí reiki para ayudar a mi tía que padece cáncer. Ahora me dice que se siente mejor después de darle una sesión. Sé que desde fuera parece una locura, pero es alucinante", explica María Jesús.

Sus seguidores aseguran que el reiki sirve para sanar una interminable lista de enfermedades, tanto físicas como emocionales. Así, afirman que su "práctica habitual" puede aliviar e incluso curar dolores crónicos como la artritis, reuma o migrañas. También acelerar la recuperación de lesiones óseas y musculares, ayudar el organismo a combatir infecciones o mitigar el estrés y la ansiedad.

Contra la depresión

La práctica de la imposición de manos también lucha contra la enfermedad del siglo XXI: la depresión. "Como su objetivo es equilibrar energéticamente a la persona tanto física como espiritualmente, este tipo de dolencias psíquicas desaparecen cuando la persona vuelve a su estado de equilibrio", explica Curtin.

"No hay cuerpos enfermos, hay almas enfermas", dice una máxima reiki

Es el caso de Candela, una azafata que padece depresión y lleva años medicada sin obtener ninguna mejoría. Acudió a ver a John Curtin para recibir un tratamiento, que se compone de un mínimo de tres sesiones de reiki, porque una amiga se lo había recomendado. "Entendí que mi depresión provenía de un bloqueo emocional y las sesiones de reiki me sirvieron para liberar esa angustia contenida. Sentía como una bola en la garganta y otra en el pecho que me impedían respirar. Poco a poco esa bola que hasta notaba físicamente se han ido disolviendo y ahora casi no tomo medicación", explica Candela.

Como todas las técnicas orientales, el reiki trata a la persona como a un todo. Es decir, no distingue entre cuerpo y espíritu. Hay una máxima de esta técnica que dice que "no hay cuerpos enfermos, hay almas enfermas". Así, los maestros mantienen que las dolencias no se dan aisladas, sino como consecuencia del desequilibrio entre alma y cuerpo.

Manuela González también se dedica a dar sesiones de reiki. Asegura que la fuerza que sale de sus manos -ella es sólo un canal- lo único que hace es restablecer el orden, porque hay veces que "las energías están en guerra civil". Muchas personas acuden a su consulta para darse "un chute de energía" como dice entre risas José María, director de márketing de una página web o para tratar las dolencias de "una enfermedad reumática", en el caso de María, periodista.

"Autosanamos nosotros, es una capacidad natural que todos tenemos"
Manuela González Yáñez, maestra reiki 

"Cuando nos sentimos mal, insatisfechos, enfermos físicamente o emocionalmente la terapia de reiki nos ayuda a reconocer nuestra esencia y lo que necesitamos modificar, que puede que no coincida con lo que nosotros queremos, para permanecer en un estado de salud", explica González, maestra de reiki por la Asociación Servicio reiki.

Los maestros reiki defienden el asombroso poder de autocuración del ser humano que se pierde con los años. "En definitiva, autosanamos nosotros, que es una capacidad natural que todos tenemos y que con la ayuda de un maestro de reiki empezamos a redescubrir", recalca González. Así, coincide con Curtin en que es el paciente el que "toma las riendas" de su propia sanación.


Sin vinculación ideológica

Como terapia energética el reiki no está vinculado a ninguna ideología ni religión. De hecho, la Iglesia Católica tiene a maestros reiki entre sus miembros. No en vano en el Nuevo Testamento se relata cómo los apóstoles realizaban milagros mediante la imposición de manos para sanar en nombre de Jesús. Cambian la manera de decirlo pero no el significado: donde la tradición japonesa habla de energía universal de la vida, los católicos dicen Dios. "No es incompatible con la fe católica, para mí es Dios el que cura. De hecho, yo abro la sesión de reiki con un Ave María", explica sor Margarita, una monja que estudió reiki como herramienta para aliviar a los más desfavorecidos. Es más, el propio Juan Pablo II dio la bendición a sor Mariusza, monja polaca y maestra reiki por su labor en la Congregación de la Posjonistek.
Los que lo practican aseguran que cuanto más reiki haces, mejor te sientes. Y es que descubrir que tu salud y tu felicidad están al alcance de tu mano, nunca mejor dicho, lo cambia todo. Aunque todavía muchos se resiste a creer que el poder está en la palma de su mano.

NOTA DE LA REVISTA “BUENA PRAXIS” DE ARGENTINA, SOBRE LA EXPERIENCIA DE LA REFLEXOLOGÍA EN EL HOSPITAL DE CLÍNICAS GENERAL SAN MARTÍN .

La Reflexología en la cima de las Terapias Complementarias


El Hospital de Clínicas General San Martín ya trabaja con esta terapia sumándose a prestigiosas instituciones mundiales.

La Reflexología se ha convertido en una herramienta de gran valor para complementar tratamientos y patologías específicas, ganando lugar a base de hechos sumamente fundamentados. Desde el año 2008 dicha terapia complementaria se practica en el Prestigioso Hospital de Clínicas General San Martín, con excelentes resultados en áreas tan críticas como Oncología, Hemodiálisis y Ginecología, pero lejos de quedarse en éstas patologías cada vez gana más lugar y adeptos. De esta manera se suma a Instituciones internacionales de gran renombre como el Sedears-Sinai, La universidad de Carolina del Norte, la NHI -Institutos Nacionales de Salud EEUU-, Hospital Shiba-Tel Hashomer de Israel y el Centro Davidoff para enfermos de cáncer entre otras. La terapia de masajes reflexológicos, consiste en un gratificante masaje, el terapeuta trabaja sobre los puntos reflejos del organismo, si bien puede practicarse en otras extremidades lo usual es en los pies. Es absolutamente compatible con cualquier patología y edad, con resultados inmediatos en el tratamiento del estrés, contracturas y estimulación del sistema inmune. Andrea Gareri, miembro del equipo de Reflexólogos del Hospital de Clínicas y Socia Activa de la Asociación Argentina de Reflexólogos advierte sobre la Terapia: “Es fundamental que la persona que toma la prestación se asesore sobre el Terapeuta elegido, asegurándose que el mismo esté debidamente homologado para la práctica y cuente con la experiencia necesaria para lograr los resultados buscados”. Indudablemente es una grata noticia saber que la Reflexología desde algo tan gratificante y placentero como un masaje no invasivo ni agresivo, complemente tratamientos tradicionales de manera efectiva.


        - Aportado por Mónica Bonciny-

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   MORAL DE LOS ESPÍRITUS SUPERIORES.

La moral de los Espíritus superiores se resume, como la de Cristo, en esta máxima evangélica: “Hacer a los demás lo que quisiéramos que a nosotros se nos hiciese”; es decir, hacer el bien y no el mal. En este principio encuentra el hombre la regla universal de conducta, hasta para sus menores acciones.
Nos enseñan que el egoísmo, el orgullo, y la sensualidad,son pasiones que nos aproximan a la naturaleza animal y nos prenden a la materia; que el hombre que, desde este mundo, se desprende de la materia despreciando las futilidades mundanas y practicando el amor al prójimo, se aproxima a la naturaleza espiritual; que cada uno de nosotros debe ser útil con arreglo a las facultades y a los medios que Dios, para probarle, ha puesto en sus
manos; que el Fuerte y el Poderoso deben apoyo y protección al Débil, porque el que abusa de su fuerza y de su poder, para oprimir a su semejante, viola la ley de Dios. Enseñan, en fin, que en el mundo de los Espíritus, donde nada puede ocultarse, el hipócrita será desenmascarado y todas sus torpezas descubiertas; que la presencia inevitable y perenne de aquellos con quienes nos hemos portado mal, es uno de los castigos que nos están reservados y que al estado de inferioridad y de superioridad de los Espíritus son inherentes penas y goces desconocidos en la Tierra.
Pero nos enseñan también que no hay faltas irremisibles, y que no puedan ser borradas por la expiación. En las diferentes existencias, encuentra el hombre el medio que le permite avanzar,según sus deseos y sus esfuerzos, en la senda del progreso y hacia la perfección que es su objetivo final”.
Este es el resumen de la Doctrina Espírita, según resulta de la enseñanza dada por los Espíritus superiores.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.     

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                BIOÉTICA Y ESPIRITISMO  

   

UNA CONTRIBUCIÓN ESPÍRITA PARA LA BIOÉTICA

 Voy a intentar presentar algunas reflexiones acerca de la Bioética y Espiritismo, áreas del conocimiento que se aproximan en la medida que cuestiones relativas a la bioética tratan con la expresión material de la vida, pero también con sus relaciones con el Espíritu. Por eso, creo que es posible producir una contribución a partir de la filosofía espírita para las llamadas cuestiones de vida, que han sido objeto de estudio de esta nueva ciencia llamada bioética, que surgió desde hace 30 años y estudia las dimensiones morales de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud, utilizando una variedad de metodologías éticas en un contexto multidisciplinar.
Los avances tecnológicos en ese campo traen verdaderas inquietudes porque manipulan la propia vida. Avanzan a una velocidad sorprendente y provocan muchas dudas y nuevos dilemas éticos, movilizando intereses económicos, trayendo el riesgo de estigmatización y nos obligan a enfrentar situaciones que no tienen legislaciones específicas.
Voy a intentar reflexionar, a la luz de la filosofía espírita, acerca de algunos principios que orientan la Bioética y plantear, cuestiones que se ponen en la dimensión del Espíritu y su relación con la materia. Un desafío inicial es establecer los límites y definir hasta donde avanzar en las investigaciones, que tratan de dos cuestiones extremamente intrigantes: a) los temas de los “límites” en sistemas complejos de realidad; b) endiosamiento/demonización de la ciencia.
La Bioética tuvo como marco inicial el Código de Nuremberg (1947) después la constatación de las experiencias nazistas que constituyeron el horror de la segunda guerra. La expresión Bioética fue utilizada por primera vez en 1971 por Van Renselder Potter (oncologista), en su obra "Bioética: el puente para el futuro". La preocupación con la ética en las investigaciones en salud se intensificó a partir de la generación del “bebé de probeta”, ganando relevancia con las investigaciones genéticas.
La Bioética puede ser definida como el “estudio sistemático de las dimensiones morales de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud, utilizándose una variedad de metodologías éticas en un contexto multidisciplinar” (REICH 1995 )
Multidisciplinar porque las consecuencias de estas investigaciones envuelven varios aspectos de naturaleza política, económica, religiosa, antropológica, teológica y jurídica, entre otras, exigiendo una consciencia social de sus implicaciones y amplio debate social, teniendo en vista la definición de normas limitadoras de la investigación y tecnologías prejudiciales a la vida en su sentido amplio. Es, por lo tanto, una reflexión que envuelve todos los actores sociales. Se fundamenta en cuatro principios:
a) principio de la beneficencia: “el deber de hacer el bien”.
b) principio de la no-maledicencia: que exige prudencia a fin de no causar daño.
c) principio de la autonomía y el consentimiento libre y esclarecido: ¿quién debe decidir, el médico o el paciente? El consentimiento debe ser dado libre, conscientemente, sin ser obtenido por prácticas de coacción, o por medio de simulación o prácticas engañosas, libre de restricciones internas o externas, de forma manifesta y voluntaria, con información.
d) el principio de la justicia: que ve la justicia como equidad e igualdad. Considera una obligación del Estado prestar asistencia a los más necesitados. El ser humano ha de 
tener  siempre dignidad y no precio.
Toda investigación científica o tecnológica que implique en la alteración de las condiciones naturales de la vida, salud, bienestar y de la propia muerte de la persona, individual o socialmente considerada, entra en la esfera de la Bioética, exigiendo una administración responsable por la preservación de la vida humana, razón y fin de la ciencia. La bioética no trata, como algunos piensan, sólo de los temas límites de la vida. Hay también una bioética de lo cotidiano, a partir del pensamiento producido en  América Latina, reflexionando  acerca de cuestiones que envuelven también la salud como un derecho social y de ciudadanía. ¿Cómo garantizar el derecho a la vida del enfermo terminal, delante de la posibilidad de la eutanasia, o el derecho a la vida de un ser que está siendo generado con perspectivas de enfermedades graves? Son problemas de la bioética. Pero garantizar el respeto a las desigualdades raciales, de género, color y todas las demás formas de discriminación; promover justicia social; garantizar el acceso de la población pobre a los medios necesarios para promover y recuperar su salud son también problemas bioéticos. ¿Cómo producir salud y calidad de vida cuando la salud tiende a constituirse en mercancía y no un derecho de ciudadanía? Temas profundamente complejos. Sobre todo cuando los tribunales son cada vez más llamados a pronunciarse acerca de situaciones aún sin jurisprudencia. ¿Ya puede la ciencia establecer criterios de seguridad para diagnosticar la muerte encefálica para autorizar la retirada de órganos y tejidos a ser trasplantados? ¿Puede el aborto ser autorizado? ¿En qué circunstancias? ¿Qué se debe entender por muerte digna? ¿Cuáles son los criterios para autorizarse la eutanasia? ¿Cuándo interrumpir un tratamiento ineficaz o paliativo? En la ausencia de capacidad financiera para tratar todas las personas, ¿cuáles son los criterios de prioridad?
En los diversos  campos donde la bioética se presenta, es obligación de los médicos, demás profesionales de salud e investigadores, informar al paciente sobre todo el tratamiento y experiencias a que son sometidos, aclarándoles acerca de los riesgos para la vida y la salud. No siempre ese es el procedimiento adoptado y los pacientes son submetidos a experiencias diversas y criterios “técnicos” sin tener consciencia de que son objeto de experiencias y tratamientos que podrán resultar en daños a la salud. Las cuestiones relacionadas a la bioética tienen que ser objeto de educación de la población, introducidas en las escuelas, para formación de conciencias y tomas de posición. La sociedad no puede ver pacificamente los acontecimientos, sin tener plena consciencia de como su vida puede ser afectada por los avances de la ciencia. Esta es, pues, una discusión de todos. Incluso de los espíritas, motivo por el cual intentaré exponer algunas reflexiones sobre el tema a partir de la filosofía espírita.

La contribución espírita

Los principios que fundamentan la concepción de la bioética pueden ser respaldados, a partir de la concepción espírita, por estar en absoluta concordancia con las leyes naturales que rigen el universo y que indican lo que el hombre debe hacer para ser feliz. Esa ley (divina o natural, según Kardec) está escrita en nuestra conciencia. El instrumento para distinguir el bien y el mal, según la visión espírita, es el uso de la inteligencia, que permite el discernimiento, mediada por la voluntad que se incentiva en el sentido de hacer el bien, la máxima de amor capaz de establecer nuevos niveles de relación entre los seres humanos e imponer un nuevo status evolutivo para la humanidad.
Si efectivamente practicados y perseguidos obstinadamente, la liberdad, la fraternidad, la solidaridad y la justicia social pueden propiciar una existencia productiva, que pone todo el potencial intelectivo del hombre y el direcionamiento de sus acciones al servicio del desarrollo.
La gran contribución del Espiritismo en ese debate es la afirmación de la existencia del Espíritu, la inmortalidad del alma y la evolución infinita, al agregar la dimensión extracorpórea de las criaturas: el principio espiritual. El Espiritismo demuestra, a partir de los hechos por la vía de la experimentación, la preexistencia, la existencia y la sobrevivencia del alma, que conserva todas las facultades intelectuales, morales y espirituales después de la muerte del ser humano.
La visión de mundo a partir de la filosofía espírita delega al hombre el papel de sujeto, de protagonista de su propia historia, responsable por lo que es y por las circunstancias en que se encuentra. Pero: delega al propio hombre el papel de constructor de su destino y de su futuro, tanto en una perspectiva individual como social.
Al tratar de temas como el origen, el dolor y el sufrimiento, las enfermedades físicas y psíquicas, la muerte y el destino de los seres, procura responder a la siguiente indagación – ¿Por qué y para qué estamos en este planeta? – sin usar de expedientes sobrenaturales y ni dogmas, en un apelo permanente para el uso de aquello que efectivamente diferencia los humanos como especie: la capacidad de pensar. Nos permite vislumbrar, a partir de la perspectiva inmortalista y evolucionista (no determinística, pero sí dialéctica), un nuevo comportamiento personal, familiar y social en busca de la transformación de la sociedad a través de formas más fraternas y justas de convivencia.
Requiere que estemos integrados con la vida, para que alcancemos la transformación que los nuevos tiempos requieren. Como afirma AIZPÚRUA “el Espiritismo no se reduce a la fría experimentación de laboratorio. El científico y el filosófico se proyectan en el ético y en la moral...” Por eso la necesidad de establecer un permanente y útil diálogo con todas las corrientes de expresión del conocimiento humano.
A partir de esta visión filosófica tenemos la posibilidad de establecer un provechoso diálogo con los cuestionamientos traídos por la bioética. Para el Espiritismo la vida es un continuum entre planos interexistenciales absolutamente integrados. No empieza en la fecundación, en la nidación o en el momento de la concepción. La generación de un embrión, el desarrollo fetal y la concepción de un recién nacido son etapas naturales del proceso evolutivo de un Espíritu, así como el crecimiento del niño, la pubertad, el envejecimiento y la muerte. La vida transciende esos momentos, pues lo que efectivamente somos (principio intelectual) sobrevive incluso la la desintegración del cuerpo material utilizado en nuestra existencia corpórea. Por lo tanto, toda discusión ética que se establece sobre las investigaciones científicas que parte (y por veces se cierra) en la definición del “momento” donde la vida se inicia o termina es hecha de forma infrutífera y dogmática.
Infelizmente hay una tendencia entre los espíritas del segmento religioso en discutir la cuestión a partir de la imputación de acusación de asesinato a cualquier movimiento voluntario (consciente o inconsciente) que tenga como consecuencia la interrupción del embarazo y del nacimiento, así como de la manutención y prolongamento artificial y doloroso de la vida, independentemente de las variables y del grado de complejidad envueltos en las situaciones particulares que se colocan frente a los acontecimientos.
La unión energética-mental del Espíritu que va a reencarnar, en la concepción espírita, se inicía desde el momento de la fecundación (por lo que se sabe, afectiva y energéticamente, muchas veces antes mismo de la fecundación). Eso no impide,sin embargo, que por los más diferentes mecanismos, no pueda haber viabilidad para el desarrollo fetal, resultando en abortos naturales/espontáneosdentro de  un proceso de selección natural de la especie. En esas circunstancias, el Espíritu que se preparaba para retornar al mundo material aguardará nueva oportunidad, que no dejará de ocurrir, temprano o tarde, dando continuidad al proceso evolutivo. Por otro lado, aprendemos con los espíritus y con Kardec que hay fetos que jamás tuvieron un Espíritu designado para sus cuerpos.
En lo tocante al desligamento del espíritu del cuerpo físico, sabemos que eso ocurre cuando cesa la energía vital que mantiene el funcionamiento de los órganos. El inadecuado prolongamiento tecnológico de la actividad orgánica, cuando hay muerte cerebral o absoluta inviabilidad de actividad consciente, debe ser discutida bajo otro prisma. Entiendo que tenemos derecho a una muerte digna, protegidos del dolor y del sufrimiento innecesario, bajo el cariño y amparo de nuestros amigos y familiares. Y que donar órganos que puedan salvar la vida de otras personas es un acto de amor y de solidaridad. Sólo mentes enfermas o presas de una visión equivocada de la vida espiritual, pueden temer que el espíritu en proceso de desencarne pueda sufrir en esas circunstancias. Se trata de una postura contraria a la ley natural.
Por lo tanto, la visión espírita, se coloca en una perspectiva más amplia, sin el sectarismo religioso y el inmediatismo de quien no consigue perciber la amplitud del proceso existencial del Espíritu (inmortal), puede traer una perspectiva esperanzadora, distante de la  culpa condenatoria que cerca los seres que enfrentan el dilema de la interrupción del embarazo o de la propia vida por motivación terapéutica, selectiva o voluntaria.
Cuando Kardec preguntó a los Espíritus si el perfeccionamiento de las razas animales y vegetales por la ciencia era contrario a la ley natural, por no permitir que las cosas sigan su curso natural, obtuvo como respuesta que todo debería ser hecho para alcanzar la perfección, y que el propio hombre sería un instrumento del cual Dios se serviría para alcanzar sus fines.
Estamos firmemente convencidos de que todo y cualquier beneficio efectivo, fruto de la intervención del hombre sobre la naturaleza, que pueda ser incorporado por la humanidad y que posibilite la satisfacción de nuestras necesidades, la mejoría de la calidad de vida, el alivio de nuestro sufrimientos, la búsqueda del placer y de la felicidad, desde que pautado por la serenidad, buen senso, equilibrio, deseo de hacer el bien y de no practicar el mal, sin daños efectivos para los demás individuos, para la natureza (y, en el caso de las investigaciones genéticas, para las generaciones futuras) y que permita la universalización de esos beneficios para todas las personas, independente de clases sociales u otras variables excluyentes, deben ser obstinadamente perseguidos por la ciencia y puestos la disposición de la sociedad. La bioética permite, aún, poner en debate tesis que el Espiritismo viene sostentando desde su fundación. El Proyecto Genoma Humano, por ejemplo, demostró que los hombres constituyen una única raza, la humana, sin distinción de credo, color, origen étnico, geográfica o de clase. Tenemos la misma naturaleza material. Y el Espiritismo añade que tenemos también la misma naturaleza espiritual. Compartimos un complejo espiritual/material que proviene de la misma naturaleza, pero que se individualiza para cada criatura, de tal forma que somos todos iguales y, al mismo tiempo, cada uno constituye una individualidad (genética y espiritualmente).
Cuanto a la expectativa entre los científicos de identificar y explicar a través de factores genéticos los comportamientos humanos y otras condiciones complejas de vida, consolidando la tesis que defiende la programación genotípica de la dimensión intelectual y cognitiva del ser, creemos que el avanzo de las investigaciones tendrán, en parte, a corroborar la concepción que admite una dimensión en el material de la existencia. No creemos que la ciencia (en los moldes actuales) probará la existencia del Espíritu. No es su papel, mucho menos el objeto de preocupación de la genética. Entretanto, en la medida en que se profundiza el conocimiento del hombre y que nuevas y antiguas indagaciones se imponen, no ha como huir de la necesidad de profundizar la investigación sobre la perspectiva psíquica de las criaturas humanas.
Al revés de que defienden o imaginan muchos espíritas, esa contaminación con ramos del conocimiento humano que se destinan a estudiar la dimensión material de la vida es profundamente benéfica para las tesis espiritualistas e inmortalistas. Es que nos olvidamos, casi siempre, que somos un complejo existencial mucho más unitario de que el dualismo clasificatorio con lo cual denominamos el ser (Espíritu-materia), y de una manera general acreditamos (y esperamos pasivamente) que sea desarrollada una tecnología o metodología “pura” para la comprobación del Espíritu, que nos parece cada vez más imposible.
Al contrario, percebiremos cada vez más que la dimensión energética que se estructura mentalmente después de la muerte  y con la cual el Espíritu se presenta y produce su forma, obedece a patrones fenotípicos muy evidentes. Se podría desarrollar una teoría para el periespíritu, a partir del fenótipo. ¿Sería posible, de la misma forma, extrapolar e imaginar un patrón “genotípico” para el Espíritu? Es un tema que merece ser debatido entre los espíritas (y con los Espíritus).
Entiendo, también, que desde el punto de vista espírita, no se puede admitir que la manipulación genética sea efectuada para mera satisfacción de la vanidad o de la mercantilización de la investigación científica. No hay justificación ética que sostenga tales finalidades. Pero no se puede obstaculizar el avance de tecnologías que sean puestas al servicio de la humanidad, como por ejemplo, la utilización del replicaje genético para la producción de órganos destinados a transplantes o la producción de terapias que recuperen la salud de millones de seres. La alegación de que no se pueden impedir pruebas y expiaciones determinadas por Dios para las criaturas, es absurda y dogmática, una inaceptable perspectiva fundamentalista de que el destino es trazado y que el hombre no posee libre-albedrío para luchar, con todos los recursos y energía disponibles, para superar los límites que la vida le impone (lo que no significa dejar de resignarse y vivir con dignidad cuando esos límites no pueden ser ultrapasados o vencidos).
Estoy en contra de la realización, en el momento, del clonaje de seres humanos, por motivos éticos y de conciencia. Las críticas de los cientificos que se oponen al clonaje son bien fundamentadas. No se trata de un procedimiento común y la sociedad tiene el derecho de contar con un grado de certeza mayor acerca del destino que está reservado y a sus consecuencias técnicas y éticas .
Desde el punto de vista hipotético, el clonaje de seres humanos, que tanta confusión ha traído, en la perspectiva del Espíritu, no sería un problema. Bajo la óptica espírita, a  semejanza de lo   que ocurre en gemelos idénticos, la individualidad espiritual que presidirá la criatura concebida a partir de la manipulación genética es absolutamente distinta de la que le constituye el patrimonio genético. Existía antes, independentemente, y así continuará existiendo, aunque  exista  absoluta semejanza del punto de vista corpóreo.
Sería, sin duda, más una demostración de que el genótipo es extremamente importante para explicar lo que somos (y como somos), pero incapaz de producir un clon que piense, sienta, actúe y viva reproduciendo los patrones complejos de existencia de su padre o madre biológicos, consolidando la percepción de que aquello que nos efectivamente individualiza es el principio inteligente, el Espíritu inmortal.
Argumentos han sido utilizados, entre algunos espíritas, para rechazar no sólo el clonaje de seres humanos, como hasta mismo la donación de órganos: el rechazo perispiritual. Consideramos una tesis absolutamente infundada, desprovista de coherencia conceptual y con graves consecuencias humanitarias (en relación a la cuestión de la donación de órganos). Si el Espíritu es capaz de remodelar el cuerpo espiritual al patrón material/energético de cada nuevo mundo en que transita, ¿por qué no podría desarrollar un proceso adaptativo al recibir la donación de un complejo material biológico de natureza y complejidad semejante al suyo?

¿Bioética y ciencia: hasta dónde avanzar?

Las investigaciones biomédicas no son contrarias a las leyes naturales, a las leyes divinas. El hombre es que tiene que valorar sus actos por el prisma de la solidaridad, de la fraternidad, de la igualdad, del respeto a las diferencias, alejándose del orgullo que lo impulsa a  querer "jugar a Dios" sin ninguna consideración al ser humano, y del egoísmo que le lleva a perseguir  lucros en detrimento del bienestar de la sociedad.
Los avances de los últimos 30 años ponen situaciones inimaginables. Algunos apuntan para la evidente mejoría de la cualidad de vida por medio de la utilización de nuevos métodos de investigación, medicamentos descubiertos y el control de enfermedades. Otros, una serie de contradiciones para la especie humana y el futuro del planeta. Estamos cada vez más próximos de dominar la tecnología de la creación de la vida, pero observamos la destrucción cotidiana del medio ambiente y sus funestas consecuencias.
Dominamos tecnologías de punta, pero la humanidad se ha demostrado incapaz de enfrentar el hambre, las epidemias y la miseria generalizada. Los problemas estudiados por la bioética son formados por situaciones del cotidiano y otros que se colocan en la frontera de la vida, distantes de la realidad de la mayoría de las personas. Viejos y jóvenes problemas, en un mundo cada vez más complejo, marcado por la transición demográfica, por el fenómeno de la globalización y el aumento de la concentración de renta. La incorporación cresciente de tecnologías se da sin equidad, lo que impide la universalización de sus beneficios.
Se observa la consolidación de un nuevo perfil epidemiológico. Predominan las enfermedades crónico-degenerativas, los fenómenos dirigidos a la violencia (que ya se constituen en la primera causa de muerte en la mayoría de las grandes ciudades de los países en desarrollo, como mi país, o subdesarrollados). Surgen nuevas enfermedades y se observa el recrudecimiento de otras, controladas en el pasado, mismo sin el nivel de tecnología hoy disponible.
Cuando entramos en el campo de la bioética tratamos, tanto con los problemas cotidianos como con los temas de los “límites”, con sistemas complejos de realidad, distante de la ciencia clásica tradicional que disuelve la complejidad aparente de los fenómenos y se fija en la simplicidad de las leyes inmutables de la naturaleza.
Muchas finalidades prácticas son posibles a partir de los avances científicos en el campo de la genética. La secuencia de DNA, a través de la impresión digital, ha sido utilizada como árbitro máximo de la identidad humana, empleada en las modernas investigaciones criminales, ayudando a desentrañar crímenes hediondos (del pasado y del presente), reuniendo familias divididas por raptos (ej. niños raptados por la dictadura Argentina), identificando cuerpos de personas desaparecidas, resolviendo pendencias que envuelven disputas por paternidad, descubriendo las raíces de civilizaciones antiguas y exponiendo evidencias inequivocas de los orígenes humanos. El uso de la genética ha sido importante aliada para condenar culpables o perdonar inocentes que fueron erroneamente condenados, incluso a la pena de muerte (el llamado “patrón-oro de la inocencia”). Con eso, han sido estructurados bancos de impresión digital de DNA en el Reino Unido y en los EE.UU. Permite aún la comprensión del origen y del patrón de migración global de las poblaciones humanas a lo largo de centenas de millares de años, a través de la utilización del DNA mitocondrial, emprendendo toda una arqueología de la especie humana, retomando a su origen.
Por otro lado, diversos intereses están en juego. Algunas industrias apuestan en el desarrollo de paquetes para diagnóstico que predice las enfermedades. Otras investigan en la  terapia genética. Hay mucho interés en juego en el prolongamento artificial e innecesario de la vida. ¿Imaginan el lucro potencial de la industria farmacéutica en cuanto a la identificación, en las próximas décadas, de los factores genéticos que causan la depresión, el disturbio del déficit de atención, los vicios, la esquizofrenia, los comportamientos violentos y otras condiciones complejas? Corremos el riesgo de la absolutización de la genética, con el intento de identificar un DNA-dictador, el gen-egoísta, un gen - gay etc.
Por otro lado, ¿qué pensar de la manipulación con la consecuente alteración genética de vegetales, los llamados alimentos transgénicos? ¿Hasta que punto esos alimentos son sanos y no prejudican la salud y el medio ambiente? ¿Existen experiencias y observaciones suficientes para garantizar su uso por la población? ¿Se puede utilizar los animales indiscriminadamente para cualquier tipo de experimentación? ¿Deben ser puestos límites al uso de materiales que contaminen  aguas, florestas y atmósfera, amenazando la salud de las generaciones futuras? ¿Cuáles son los límites para patentar los genes y explorar económicamente el patrimonio genético de la humanidad? Se recomienda la fecundación asistida a una señora de 60 años?
El clonaje es otro problema bio-técnico-científico puesto para la sociedad. Se debe llevar en consideración, por un lado, los usos terapéuticos potenciales, por otro, las posibilidades perversas con que tal tecnología puede ser manipulada. Ya hay sectas exóticas, como las de los raelianos, con sede en las Bahamas, que por motivos esotéricos y religiosos pasan a perseguir el clonaje de seres humanos como forma de transcendencia de la raza humana (¡por sólo doscientos mil dólares!). Esperanza para un portador de deficiencia que enfrenta las limitaciones y discriminación, por un lado, y patente y busca desenfrenada por el lucro, por otro, son ejemplos que se contraponen objetivamente ante la sociedad. Pero es también un constante dilema de orden ético-espiritual.
Las investigaciones deben ser estimuladas, principalmente si tienen objetivos que traigan beneficios futuros a la sociedad y al medio ambiente en que vivemos. Un  descubrimiento  científico no es ético o antiético. Se vuelve antiético cuando es utilizado de forma atentatoria hacia  los valores que cultivamos, como el respeto a la vida, a la individualidad, a la diferencia, comprensión y solidaridad. No fue el  descubrimiento del cianuro lo que causó la muerte de millones de seres humanos, sino su deliberada utilización en los campos de concentración nazis.
Otro problema central es el endiosamiento o  la demonización de la ciencia. La libertad científica es moralmente justificada en la medida en que las consecuencias de su uso, además de ser benéficas para la humanidad, estén dentro de las fronteras de la ética. La ciencia no debe conducirse por sentimientos  que puedan cegarla por la ausencia de crítica o por temores que puedan impedir su avance. El papel de la sociedad civil y de los espíritas en cuanto un movimento social (en ella contenido) es el de mantener vigilancia que garantiza la manutención de la inquietud y de la libertad científica sin, todavía, provocar la emergencia de un terror que impida la reflexión y la ponderación cuidadosas frente a los nuevos descubrimientos.
Segun Einstein “debemos evitar superestimar la ciencia y los métodos científicos cuando se trata de problemas humanos. No debemos presumir que los especialistas sean los únicos que tienen derecho de opinar sobre cuestiones que dicen tener respeto a la organización y al futuro de la sociedad”.
En Brasil se aprobó recientemente, la realización sin limites, de investigaciones con células tronco embrionarias. Fueron meses de debate público y enorme movilización, promovida, por un lado, por cientificos y asociaciones de portadores de patologías, y de otro, por varias instituciones religiosas, lideradas por la Iglesia Católica, pero que contaron con expresivo apoyo de los espíritas religiosos brasileños.
En verdad, dos cuestiones centrales se impusieron en ese debate: ¿qué es un individuo? ¿Cuándo/dónde comienza la vida? Nosotros, espíritas laicos, organizados en torno de la CEPA, tomamos publicamente posición a favor de las investigaciones embrionarias. Entendemos que la gran contribución del Espiritismo, en ese debate, es apuntar para la existencia del Espíritu, la inmortalidad del alma y la evolución infinita.
Siento orgullo de ser espírita al ver el posicionamiento público que la CEPA ha asumido frente a los problemas de la bioética. Nuestra participación en el Consejo Nacional de Salud, en defensa de la vida, aprobando la investigación con células tronco embrionarias, el posicionamiento público expreso por nuestro presidente Milton Medran en la gran prensa brasileña, demarcan una postura progresista, humanista, laica y genuinamente kardecista.
Hoy por la tarde voy a presentar un trabajo desarrollado por jóvenes espíritas que investigaron las diferentes concepciones entre los espíritus religiosos y laicos en Brasil. Voy a enseñar como la visión religiosa, partiendo del referencial kardecista, es capaz de resultar en una visión de mundo conservadora. Invito a los que tengan interés en el tema para compartir los resultados conmigo dentro de poco tiempo.
Muchos otros temas podrían aquí ser explorados. Es llegada la hora, entretanto, de terminar y concluir mis observaciones, agradeciendo la atención de cada uno de ustedes aquí presentes. Reafirmo: la gran contribución del Espiritismo en ese debate es la afirmación de la existencia del Espíritu, de la inmortalidad del alma y de la evolución infinita, al agregar la dimensión extracorpórea de las criaturas: el principio espiritual.
El Espiritismo demuestra, a partir de los hechos por la vía de la experimentación, la preexistencia, la existencia y la sobrevivencia del alma, que conserva todas las facultades intelectuales, morales y espirituales después del desencarne. El Espiritismo solamente mantendrá su actualidad e importancia si consigue presentar esa contribución para el pensamiento humano. Y ese es un trabajo que depende de cada uno de nosotros.

 Ademar Arthur Chioro dos Reis (Santos-SP, Brasil)             
( Adaptación de Jose Luis Martín)

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 Análisis Psicológico y espiritual de la riqueza.




La Riqueza y la pobreza como pruebas a superar por el Espíritu en su proceso evolutivo.




Necesario es, ser consciente de que, cada uno de nosotros, cada persona, es un Ser espiritual en proceso de evolución que necesita realizar determinadas superaciones, adquirir diversas experiencias.

Por lo que tiene que pasar por los múltiples aspectos que la vida en los planos físicos ofrece para el desarrollo de sus facultades o atributos recibidos de la Divinidad Creadora.

La riqueza y pobreza en sus diversos aspectos, así como el poder de la autoridad en sus diversos modos y grados; son pruebas a realizar y superar por el Espíritu, para continuar progresando en el camino ascendente de la evolución.

Porque, el objeto de las vidas humanas es: progresar, y para lo cual necesita pasar por los diversos aspectos y pruebas a superar; por lo que, el Espíritu planifica o acepta un programa de realizaciones que van a conformar su destino en esa encarnación, en esa vida humana.

Y cuando en esa vida humana, el Espíritu no realiza el programa o no supera las pruebas que libremente pidió o aceptó; tiene que volver una y otra vez, tantas veces como sean necesarias.

Y para lo cual, la Ley de Evolución, que es manifestación del Amor y Sabiduría Divina, proporciona al Espíritu el tiempo que necesite.

"La pobreza y la miseria, es uno de los males mayores de todos los tiempos”, dicen algunas personas que se encuentran en esas condiciones. Sin embargo, no es así.


Pues, cada ser humano está en el lugar que le corresponde; ya que, de corresponderle otro mejor, ya lo tendría o habría conquistado. Hay quienes envidian al rico, por desconocer las preocupaciones y desazones que la riqueza conlleva.

Y la prédica de la igualdad económica, que algunas personas predican (pero no la practican) es a menudo envidia hacia las altas posiciones sociales; y aunque disfrazado, aspiran adquirir para sí el bienestar ajeno.
Pues, pretender una igualdad total, como algunas seudoideologías sostienen (o sostenían) con las diferencias intelectuales, volitivas y morales de nuestro conglomerado social, es más que utópico, es absurdo. Siempre habrá dirigentes y dirigidos, según las capacidades.

Aquellos que desde que nacen encuentran todas las facilidades para una vida más placentera, así como los que tienen todas las dificultades; son destinos diversos en concordancia con el programa o destino que traen, según su necesidad evolutiva.

Pues, necesario es saber que, nada existe por casualidad: sino que, en todos los aspectos de la vida humana y de la vida espiritual, hay una causalidad previa.

La pobreza, aunque desagradable para algunos, por la actitud equivocada que en su ignorancia adoptan, es la que ofrece más posibilidades de progreso espiritual; ya que, una vida laboriosa está más libre de las tentaciones y perversidades que la vida holgada ofrece.

Y aun cuando la pobreza es el camino más fácil para la ascensión espiritual, no por ello la riqueza es una imposibilidad de ascensión. Resulta serlo, cuando es usada para la satisfacción de caprichos, lujos, placeres malsanos, vicios, etc.

Aquella frase que se atribuye al Mesías: "Reparte tus bienes entre los pobres y sígueme", que era acertada en aquel caso y en aquel tiempo, no significa que en todos los casos hubiera dicho lo mismo; por lo que, no es del todo aplicable en nuestro tiempo.

Supongamos que un rico decide hoy repartir su fortuna entre los pobres. En primer lugar, tendría que hacerlo entre un grupo limitado; y en segundo lugar, tendría que escoger bien a quienes dar; pues, de otro modo podría contribuir a alimentar el vicio y la ociosidad, haciendo un mal en vez de un bien.

A los viciosos y perezosos, no debe ayudárseles en lo material, pero sí en lo moral. Repartir dinero a todo aquel que sea pobre, no es caridad. Más meritorio es, buscar los casos de necesidad verdadera y auxiliarles, ayudarles a levantarse y valerse por sí mismos.

La riqueza material a la que la mayoría de nuestra humanidad ansia, conlleva una gran responsabilidad y muchos peligros para el Espíritu.

El primero y principal es, que suele endurecer el alma, a más de las atracciones a los vicios que el mundo de hoy ofrece; que hacen olvidar y dificultan la realización del verdadero objeto de la vida, retrasando su evolución.

Y ahora, analicemos. ¿Es la riqueza creadora de felicidad?

Depende del uso que de ella se haga.
Las riquezas materiales no hacen feliz al ser humano, a menos que la encauce hacia fines nobles. Nos referimos al ser humano de mediana evolución.

Solamente los de escasa evolución y sensibilidad, ansían la riqueza para sí, por desconocimiento de la responsabilidad y amarguras que la misma implica.

¿Por qué es difícil para el rico entrar en el Reino de los Cielos, según ciertas versiones? Porque no está dispuesto a humillar su amor a la riqueza, apegándose a ella y a los placeres que ella proporciona.

Con lo cual aumenta su egoísmo que le impide ascender, y le sumerge en las zonas tenebrosas al pasar al otro lado de la Vida.

Una de las mayores desilusiones en las personas ricas, es no poder comprar la felicidad con dinero.

Sabido y demostrado está que, la riqueza por sí sola no genera felicidad, no proporciona una vida dichosa; muy al contrario, es motivo de múltiples inquietudes, preocupaciones, angustias y desdichas.

Solamente cuando es orientada hacia una causa justa o un ideal, o empleada en la práctica del bien en alguna de las múltiples modalidades.

Hay quienes creen que, haciendo una fortuna, ésta les dará felicidad; pero, cuando alguno de éstos la alcanza, ve con asombro y desencanto que, la felicidad que buscaba se halla más lejos que antes.

Pues, como acertadamente dijo alguien: "el hombre que puede satisfacer todos sus deseos, ya no tiene goces”.

La sociedad humana de hoy, está siendo aplastada bajo el peso de los hábitos superficiales y costosos, en una carrera hacia la artificial multiplicación de necesidades creadas por organizaciones económicas, a través de la publicidad, en su afán de lucro, y no para el bienestar de la humanidad.

Y de ahí, nacen o surgen en la mente de muchas personas, necesidades no reales. Surge también, la búsqueda de los placeres malsanos, que arrastran al individuo al hastío, embrutecimiento, ruina física y moral.

Pasando por las fases intermedias de: tensiones emocionales, decepciones, desengaños y amarguras múltiples.

La ciencia espiritual nos enseña que, la riqueza es una prueba difícil de superar para el Espíritu en su evolución; prueba que habrá de pasar todo pobre de hoy, entre los cuales hay muchos ricos del ayer (de vidas anteriores), en las cuales ha ido desarrollando el orgullo y la soberbia.

Orgullo y soberbia que la pobreza va diluyendo; ya que, esas vidas oscuras y de dolor, actúan como detergente de esas taras perjudiciales para la ascensión espiritual.

Para triunfar en la dura prueba de la riqueza, necesario es liberarse de la esclavitud del dinero.

Pues, debéis saber que, los ricos ambiciosos no son libres, sino esclavos de su riqueza; porque, su ambición les subyuga, no les deja vivir en paz.

No obstante, esa prueba puede ser superada, no haciendo de la riqueza un fin sino un medio; comenzando por liberarse de lo superfluo y optar por una vida sencilla con un ideal de servicio a una causa noble, etc.

Todos anhelamos la felicidad. Todos, en un modo u otro, tratamos de alcanzarla. Pero, por nuestra ignorancia, tomamos caminos torcidos.

Y cual espejismo la "vemos" o imaginamos en la riqueza material, en los placeres de toda índole, que conducen a la frustración, arrastrando a la amargura del desengaño, del fracaso y del dolor.

Muy a menudo oímos que el pobre murmura del rico a quien envidia, y se queja de su "mala suerte" que le distancia de cuanto (a su juicio) vale la pena en este mundo.

Y ese modo de pensar, esa actitud mental desacertada, crea inconformidad, desasosiego y desaliento, que debilitan las facultades mentales y amarga la vida.

No obstante, si nos detenemos a inventariar las cosas verdaderamente necesarias para la vida, las que hacen la vida verdaderamente agradable y feliz; las en realidad valiosas, son muy sencillas y están al alcance de todos.

Pues, una pobreza económica puede ser muy bien compensada por una riqueza moral; así como existe una pobreza moral, que ninguna riqueza económica podrá compensar jamás.

Tanto la riqueza como la pobreza, son aspectos de la vida humana que el Espíritu tiene que experimentar para el desarrollo de sus facultades.

Son aspectos de la Vida que debemos considerar como transitorios y no apegarnos a ellos.

En los tiempos actuales, una buena parte de los casos de riqueza y pobreza material, se deben al esfuerzo y diligencia de unos, así como al abandono y negligencia de otros.

Y casos hay en que, la riqueza y la pobreza son origen causal (kármico) como pruebas a superar por el Espíritu en determinadas vidas humanas.

Y la prueba de la riqueza y del poder son, las que temen los espíritus ya más evolucionados, por las tentaciones múltiples de desvío de su programa de realizaciones; prueba que posponen lo más que les sea posible; pero que, por ella tiene que pasar.

Las pruebas y vicisitudes en la vida humana, en sus diversos aspectos, son una gimnasia para el espíritu, necesaria para el desarrollo de sus facultades, desarrollo necesario en su proceso evolutivo.

Por ello, indispensable es sobreponerse a las vicisitudes adversas o dolorosas que la vida nos presenta, con firme determinación de superarlas. Esto es importante. Pues, toda vicisitud o prueba por difícil que parezca o sea, dejará de afectarnos cuando hayamos aprendido a superarlas.

Son como las lecciones que en los colegios de primera enseñanza presentan a los niños, y que, mientras no las aprendan les serán difíciles; pero, una vez aprendidas bien, ya les son fáciles. Así mismo, acontece a los adultos en la escuela de la vida.

Por ello, necesario es, no dar cabida nunca al desánimo, porque éste incapacita para actuar acertadamente en las vicisitudes difíciles, y superarlas.

Demostrado está que, hay ricos pobres y pobres ricos. El rico que sólo vive para sí y sus riquezas, que está enteramente envuelto en sí mismo y no concibe emplear su riqueza más que para sí.

Suele caer en un aislamiento mental, en una psicosis manía depresiva que amarga su vida, consecuencia de su pobreza moral, de su egoísmo.

Mientras que el pobre en bienes materiales, que vive en paz consigo mismo, que no envidia la posición económica de los demás (esto no significa que no deba tener ambición sana de progreso), que ama a su trabajo y lo realiza con agrado, que no es esclavo de vicios y que tiene buenos sentimientos.

Posee una riqueza que vale más que toda fortuna material. Porque, con esa actitud mental-afectiva, se mantendrá en armonía mental-emocional generadora de paz y dicha.

La mejor riqueza que debemos ambicionar y que podemos conquistar es, la paz y la armonía en el diario vivir: y para lo cual, la adquisición del Conocimiento, mucho puede ayudarnos.

Y esa paz y armonía, no se consigue con dinero, sino con Amor en la práctica del bien.
Porque, el amor sentido y realizado en todo momento de nuestro diario vivir, genera energía sutil, vivificante, que armoniza la mente y el alma, para un normal funcionamiento de la facultad emocional; y con ello, el funcionamiento equilibrado de las glándulas endocrinas reguladoras de la salud.

La pobreza honrada y bien llevada, no es obstáculo para la conquista de la felicidad, antes bien, contribuye a ella. El obstáculo está, en la actitud mental y afectiva desacertada que pudiere adoptarse, como queda explicado.

Concluimos la exposición de este tema, haciendo énfasis en que: el objeto de la vida humana, es el progreso del Espíritu, que sigue existiendo después de la muerte del cuerpo físico. Y hacia ello, hacia esa meta, debemos orientarnos.

Esforcémonos en superar las imperfecciones del carácter y sembremos la semilla del AMOR.

Con amor fraterno :  Sebastián de Arauco

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jueves, 25 de junio de 2015

Construcción y demolición



         
                    La lluvia de flores

Había vuelto al centro espiritual en donde se había iniciado mi desarrollo. El médium, una mujer de mediana edad, ama de casa y entregada a la causa espírita, en caridad espiritual. Sentada en el centro de una sala y en su entorno la gente del grupo que le dábamos apoyo y fuerza. Hubo unos momentos de relajación preparatoria y a continuación el médium entró en trance, penetrando en un estado de total inconsciencia.
Tanía, la vieja espiritista seguía llevando las reuniones de aquél grupo que tantos recuerdos me traía, y tanto me había ayudado en mi desarrollo mediúmnimico. Como de costumbre se manifestó la portera, a continuación un guía espiritual que dio sendero a trabajos pendientes atendiendo demandas de personas del grupo que estaban en tratamiento con los médicos espirituales.
Se retiro el espíritu guía para dar paso a la caridad espiritual, en una manifestación prometida desde algún tiempo atrás, la lluvia de flores.
Pasaron algunos espíritus un tanto confusos que se les dio luz y sendero. Luego se manifestó otro espíritu que en su vida física había sido mujer, era espiritista y había tenido relación con la gente del grupo en su fase terrena, un hijo suyo carnal estaba en la reunión.
Pedía ayuda y caridad para seres muy necesitados. En existencias anteriores había vivido en la selva con tribus muy primarias materialmente, en la actualidad desde el astral su misión espiritual era llevar ayuda aquellos seres que vivían en la actualidad de manera primaria en zonas de la selva en donde todavía no había llegado la civilización. Vivian de manera primaría, prehistórica, en la mayoría de las tribus en que la hermana Esperanza llevaba ayuda. En alguna, al nacer los hijos los abandonaban en el bosque y la mayoría se morían. Otros, tenían la suerte de algún animal que les llamaba la atención y los alimentaba, en un desarrollo primario. En otras tribus había un patriarcado con cierto nivel de democracia primaria. Cada miembro del poblado aportaba lo que podía. La totalidad de lo recogido era utilizado por todos. El desarrollo sexual se producía por toda la gente del grupo, según simpatías o apetencias. Había aparejamientos de padres con hijos, aquellas tribus vivían de la agricultura y en general eran vegetarianos y no la cazaban.
También había otras tribus carnívoras, la gestación humana producía parte de la alimentación en el grupo. Eran estremecedoras las palabras de aquél espíritu cuya misión era dar apoyo a aquellos seres tan primarios. Pedía ayuda y misericordia apelando a la buena voluntad del grupo, que se les llevase un poco de claridad.
Mientras que en otras partes de la tierra había un súper desarrollo, solamente con los desperdicios que se generaban se podían alimentar a mucha gente que en muchas zonas de la tierra se estaba muriendo de hambre y en la más completa miseria y abandono. Hablaba aquél espíritu de las desigualdades en la tierra que cada vez eran más llamativas y se aceptaba con normalidad, más bien se aprovechaban zonas de pobreza para mantener reservas, interesadas. Un control de unos pocos sobre las mayorías.
Detrás de mis ideales artísticos había vivido una vida de bohemia compartiendo vivencias con nómadas de diversas razas. Me costaba comprender que en la tierra todavía en la actualidad existiesen seres tan primitivos, tan degenerados en su moral, en fase tan primaria. En la lógica de la vida y su desarrollo costaba concebir semejantes situaciones. Las pruebas eran evidentes y las palabras de aquél ser estaban llenas de amor, no dejaban dudas. ¡Eran palabras limpias que imploraban misericordia!
De manera fugaz meditaba, que continuamente los medios de comunicación –mayormente televisivos–, presentaban tribus muy primitivas con la gente muy desnutrida y cadavérica que se morían por falta de alimento y atenciones sanitarias. Incluso, algunos estados mantenían unas reservas de seres primitivos en la selva a donde se llevaba turismo de masas que visitase la reserva de la tribu. De la misma manera que en un zoo se pueden ver especies en caminos de extinción.
Aquel espíritu pasaba temporadas en la selva dando ayuda a aquellos seres tan primarios. Hablaba de amor y de caridad, indicó que iba a hacer una lluvia de flores, y señaló que se cerraran los ojos para cogerlas. Para que nadie por su avaricia o lujuria cogiese las mejores. Son flores de los jardines espirituales su aroma su duración y belleza es mayor a las de la tierra, –señalaba aquél espíritu
Para mí todo aquello era inexplicable, pensaba en la sugestión, cerré los ojos, al poco rato veo como si cayesen del techo pétalos de flores, blancas y de variados colores, con tonos brillantes y metalizados, por unos momentos pensé que estaba viviendo un sueño o sugestión, una alucinación de las muchas que me había regalado la vida. Al abrir los ojos mi asombro fue grande, todo alrededor del médium estaba lleno de pétalos de flor. Toda la gente del grupo estaba envuelta en una profunda emoción. Un silencio lleno de interrogantes apretaba muy fuerte los corazones.
–Estas flores son portadoras de hermandad y amor –indicó el espíritu–, como todo lo orgánico tendrá su proceso.
El guía material que conducía la reunión, preguntó. – ¿Se le pueden dar al médium las mejores?
– ¡No! –Indicó el espíritu–, no se deben de hacer distinciones. Cada uno con los ojos cerrados que coja lo que le lleve su instinto, es una prueba de amor.
Se despidió aquél espíritu indicando que se iba muy lejos. También, que se pidiese ayuda y protección para las almas desesperadas por las pruebas de la vida y el infortunio.

– ¿Y estas flores? –señaló el médium al volver a su estado consciente.
–La hermana Esperanza ha pasado y ha hecho la lluvia de flores prometida, –señaló Tania. Para que haya pensamientos de armonía en bien de la comprensión y para la evolución en nuestro mundo terrestre. Todos los que habíamos asistido a aquella reunión elevamos un pensamiento de gratitud pidiendo justicia y amor para los más necesitados.
–Ahora en la población espiritual hay una reunión de espíritus que dan fuerzas a estos trabajos, –indicó Tania, que era la guía material que abría la comunicación con los espíritus, además era vidente. Un momento de profunda quietud, amor y gratitud nos envolvió a los asistentes de aquella reunión hermanada en amor con los espíritus en aquella hermosa manifestación de la lluvia de flor.


-Manolo Carra-

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EL CRISTIANO SIN LA PRÁCTICA DE LA CARIDAD, NO AMA A DIOS DE VERDAD.

Hay mucha gente que piensa que ser cristiano es estar muy presente en la iglesia, en el templo o en un centro espírita, quedar dando palmaditas en la espalda a los líderes religiosos y concordar con todo lo que enseñan, como si ellos fuesen infalibles, cuando ni Jesús lo sabe todo (Mateo 24:36). Eso es, por lo tanto, un gran engaño. 
-Cuando el Nazareno dice (Mateo 25:40) : Lo que hiciereis a uno de esos pequeñitos- pequeñitos aquí son los mayores pecadores-, es a mi a quien lo hiciesteis. Él quiso mostrar que, como Él nos ama de hecho con el mismo grado con que Él se ama a sí mismo, cualquier mal practicado contra alguien se vuelve también un mal contra Él mismo. El mensaje evangélico es realmente de amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo. Por eso, la caridad es la más importante de las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad, la única que dura para siempre.(1Corintios 13:13). Y cierta vez, dice Jesús: "Si al traer ante el altar tu oferta, te acordases de que tu hermano tiene alguna cosa contra tí, deja el presente ante el altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces, volviendo, haz tu oferta"(S.Mateo 5:23 y 24). En ese pasaje Jesús nos enseña que debemos reconciliarnos con nuestro adversario mientras estemos en camino con él, o sea, en la misma reencarnación, pues si así no hiciéremos, seremos puestos presos, esto es, situados ante la ley de causa y efecto o ley del karma, y no seremos libres en cuanto no paguemos todo, hasta el último centavo.
En este pasaje, Jesús nos enseña que debemos reconciliarnos con nuestro adversario, mientras estemos en camino con él, o sea, en la misma reencarnación, pues si así no hacemos, seremos presos, esto es, entregados a la ley de causa y efecto o ley del karma, y no seremos libres mientras no paguemos todo, hasta el último centavo, lo que demuestra que somos nosotros mismos quienes pagamos nuestros pecados y que las penas no son sempieternas.
Es más importante, pues, estar bien con nuestro semejante, que hacer ofertas a Dios, que no precisa de ninguna oferta nuestra, pero nosotros precisamos estar en paz y armonía con nuestros semejantes, sin que no podamos ser felices y tener despierto en nosotros el reino de Dios.
También Juan, en su Primera Carta, enseña: "Si alguien dice: Amo a Dios pero odiase a su hermano, es mentiroso; pues aquel que no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve".(1Juan 4:20). Y muy bien inspirado por espíritus santos, dice Kardec: "Fuera de la caridad no hay salvación". Y caridad es la práctica del amor.
Algunos pastores, mal informados o queriendo apartar a sus fieles de los medios espíritas, enseñan a sus fieles que los espíritas están perdiendo su tiempo haciendo obras de caridad, pues dice Pablo que "obras de la ley no salvan a nadie". Acontece que esas obras de la ley son las mosáicas, en un total de 613, prescritas por Moisés. Ejemplos: la circuncisión, guardar los sábados, lavarse las manos antes de las comidas.  Pero veamos lo que enseña el propio Pablo: "Aunque yo tenga el don de profetizar y conozca todos los misterios y toda la ciencia; auque yo tenga tamaña fe hasta el punto de transportar montes, si no tengo amor nada seré."(1 Corintios 13:2).
Y reiteramos lo que ya fué dicho, o sea, que ! la caridad es la práctica del amor!.

- Marcia Lebourg -

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 EL DOGMA DE LA CONCEPCIÓN DE MARIA INMACULADA  AGITÓ  LA TEOLOGÍA 

La doctrina de la Inmaculada Concepción quiere decir que la Madre de Jesús está exenta de pecado original, que en realidad es el karma de cada uno.
María de Nazaret, después de Jesús, es de hecho el más sublime espíritu que vino a nuesro planeta. Pero como dice la filosofía," toda exageración es ruín". Y como erradamente los teólogos endiosaron a Jesús, el Rey de la Historia de la Humanidad, transformaron también a María en una especie de Dios en su aspecto femenino. La mitología tenía sus dioses con los dos aspectos masculino y femenino, lo que influenció la teología cristiana primitiva y hasta la propia Bíblia. En verdad, Dios es neutro, no siendo ni masculino ni femenino. Pero Nuestra Señora, ante los fieles cristianos, en la práctica, pasó a ser vista psicológicamente como una especie de Dios en su aspecto femenino, no obstante eso nunca fué declarado abiertamente. Además, el Espíritu Santo, que por la Bíblia es el conjunto de todos los espíritus (Daniel 13:45 de la Bíblia católica y 1 Corintios(6:19), era visto también por muchos teólogos del cristianismo primitivo como siendo del género femenino.
Hay algunos ejemplos de dioses mitológicos con sus aspectos y modos femeninos semejantes a los de María. En Grecia, la "madre de los dioses", Artemís, Demeter, Atenas (virgen, en griego "parthenos" que tiene junto a sí a una serpiente). Para los romanos: Minerva, Ceres y Diana ( con una luna creciente bajo los pies). Entre los hindúes, Kali es la "Madre de Dios", en el aspecto femenino de Brahma o de Vichnou. Para los galeses, tenemos a Koridwen. Y en Egipto tenemos a Isis ( con un niño en los brazos).
 De esto hay un paso para dar también a la Madre de Jesús el título de "Madre de Dios ("Teodokos"). Pero recordemos que Jesús solo llamaba a Dios como Padre, ! nunca de madre ¡.
El objetivo de ese título polémico, "Madre de Dios", era para dar fuerza a la idea de que Jesús no es solo Hijo de Dios, sino que también es otro Dios Todo Poderoso, tal como el Padre. Y una parte de los teólogos concluyó que María fué concebida sin pecado original. Por eso, forzosamente, se tendría que concluir que la fecundación de ella no fue hecha por sus padres, san Joaquin y santa Ana. Pero ¿cómo se puede aceptar eso, si la propia fecundación de Jesús por el Espíritu Santo ya es una complicación en cuestión de fe?.
María, por ser la Madre de Jesús, es sin duda alguna, un espíritu inmaculado. Y la doctrina de la Inmaculada Concepción ya era enseñada por la Igelsia, desde el Concilio Ecuménico de Éfeso (431), pero solo fué proclamada como dogma por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1.854.
Pero no fue sin razón que muchos teólogos cristianos fueron contrarios a esa doctrina de María concebida sin pecado original, entre ellos, San Agustín, Santo Tomás de Aquino y San Bernardo.
¡ Esos renombrados teólogos percibieron que la teología cristiana sería avalada con esa confusa doctrina de la Inmaculada Concepción, que respetamos, pero que realmente recibió la influencia de la mitología !.

- Marcia Lebourg-

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CONSTRUCCIÓN Y DEMOLICIÓN

Buscad primero el Reino de Dios y Su Justicia (Mateo 6: 25-34)
Bienaventurados los que tienen puro el corazón, porque ellos verán a Dios.

Le presentaron entonces algunos niños, a fin de que El los tocase y, como sus discípulos los apartasen con palabras ásperas a los que los presentaban, Jesús, viendo eso, les dijo: Dejad que vengan a mí los niños y no les reprendáis, pues el Reino de los Cielos es para los que se les asemejan.”

La pureza de corazón es inseparable de la simplicidad y de la humildad. Excluye toda idea de egoísmo y de orgullo. Por eso es que Jesús toma la infancia como emblema de esa pureza, del mismo modo que tomo la de la humildad. (1)

En la historia de las naciones fueron muchos los naufragios políticos y, en estas horas, actores revelan su estatura ética. Recientemente recurrimos, más de una vez, a esa figura del naufragio para ilustrar el campo del imponderable y de lo inmaterial. En un Naufragio, madre e hija única se separan. Las olas separan a la hija. De repente, otro niño se agarra a la madre. ¿Qué hacer? salvar al niño, que tiene en ella la última oportunidad de sobrevivir o separarla y procurar salvar a la propia hija? ¿Usted que haría? (2)

El medio de establecimiento de los valores ético espiritas es la razón. El dominio cognitivo es estimulado a subir escalones más altos y complejos, cuando adquirimos la capacidad de discernir el bien del mal. En la razón de la capacidad de comprender el bien y el mal hay aumento de la responsabilidad individual. En la realidad ese discernimiento aclara en la medida  del progreso intelectual, no optante la opción de seguir uno u otro camino pasa por el desenvolvimiento de otro dominio – el afectivo. Así se puede enfatizar que “la pureza del corazón es inseparable de la simplicidad y de la humildad y excluye toda idea de egoísmo y de orgullo. (3)

El valor moral es todo lo que contribuye para la perfección integral del ser y para la realización de sus fines existenciales como persona. En las ciencias jurídicas, la persona es el valor-fuente de todos los valores y la persona es el mayor investimento divino.

Entre nosotros, está el entendimiento de que el bien es todo lo que es conforme la Ley de Dios y todo lo que es contrario es referido como el mal. En este nivel de la realidad, la infracción, agresión o irrespeto a la Ley Natural hace desbloquear automáticamente el  “sistema de reparación”, elaborado en base a los valores evolutivos. En esa oportunidad es evaluada la voluntad, la responsabilidad y el merito personal. ¿Por lo expuesto, cabe al individuo complementar lo que posee, con lo que debe; lo que es bueno hacer y qué bien promover y preservar?

En la Ética espirita una característica peculiar es la ampliación de la comunidad, una vez que son considerados los discursos de las personas ya desencarnadas, espíritus, que participan de esta construcción, a través de la técnica de la mediúmnidad. Así, son considerados los argumentos traídos desde un punto de vista diferente, procediendo de otro estilo de vida.

Como la Ética visa el bien a ser construido y no solo al mal que debe ser evitado, el “sistema de reparación”, implícito en la legislación natural, toma en cuenta no solo el mal realizado, sino tambien el bien que podría haber sido realizado, pero no fue hecho.

En los días de septiembre del pasado año, tuvimos  la oportunidad de evaluar los comportamientos éticos, que se nos presentaron  en los diversos medios de comunicación social.

Kraemer escribe “Demolición de Valores”, donde hace análisis críticos de comportamientos. (4)

Algunos de sus comentarios apuntan rumbo al cual dirigió la campaña a la Presidencia de la Republica. Aun mismo ante las disputas, de los embates políticos, es posible preservar las buenas conductas éticas. No en tanto, dice Kraemer, que el gobierno decidió mandar a los frijoles los escrúpulos y hacer el diablo para intentar vencer las elecciones. Siendo así, tenemos un escenario que no guarda la menor relación con troca de argumentos y mucho menos con la obediencia a cualquier regla. Lo que se observa, dice el periodista, es el uso de “mentiras deslavadamente mentirosas”, sin la preocupación de preservar la propia biografía o respetar la liturgia del cargo.

Son deberes de la función ejercida a la compostura, el comedimiento y la austeridad. No se puede hacer huso de las mentiras, ni ser portavoz de ellas. La buena conducta ética no acepta “el don de iludir”, aun mismo que podamos encontrar a los que quieran ser iludidos.

El periodista afirma que estamos asistiendo a una completa y definitiva escalada de demolición de valores. Y pensar que después del periodo griego surgió la Ética del Amor, con Jesús, diciendo: “No hagas al otro lo que no te gustaría que el otro te hiciera”.

No juzguéis para no ser juzgados, pues con el juzgamiento que juzguéis seréis juzgados, y con la medida que midierais, seréis medidos. ¿Porque ves la mota que está en el ojo de tu hermano, y no percibes la viga que hay en el tuyo? “Sed misericordiosos, pues con la medida que midierais, seréis medidos tambien”.

Somos juzgadores, cobradores, jueces de los otros. Generalmente respondemos: ¿Es porque no paso con usted!” Son los dos pesos y las dos medidas, una para nosotros y otra para los otros. Más, existe la advertencia de que con la misma medida que midiéramos, seremos medidos.

Esto significa que si yo soy riguroso, severo, inflexible con los errores ajenos, ese padrón de juzgamiento estará en mi cristalizado y, en el momento de “caer en sí”, es ese padrón que mi conciencia utilizará para evaluarme.(5)

Jesús recuerda la misericordia que Dios tiene para con nosotros, dándonos nuevas oportunidades para recomenzar, a través de las variadas encarnaciones, aguardando nuestra madurez para la reparación de los errores cometidos.

Para aquel que utiliza la misericordia, Jesús ofrece la recompensa de la “buena medida”, calcada, sacudida, transbordante! Bendiciones extras, generosas. Para los hipócritas, la exigencia de la reforma intima.

Reflexionando con extensión y profundidad en este texto, retirando la viga del ojo, observaremos mejor. Podremos ir más allá y veremos que, en la nueva condición, tenemos oportunidad sin juzgar, "sacar la paja del ojo" de nuestro compañero de jornada. Eso se llama Caridad (5)
En el momento del arresto, Jesús es enfático en cuanto a la Ley de Causa y Efecto. Pedro saca la espada y corta la oreja de Marco, el siervo del Sumo Sacerdote. El Maestro le dice: “Pedro, envaina tu espada, pues todos los que toman la espada, por la espada perecerán.”
( Desconozco al autor )
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domingo, 21 de junio de 2015

Pensamiento y enfermedades


SUICIDIOS EN EUROPA, ALGUNAS
ANOTACIONES ESPIRITAS


Grecia ha sido  notable a lo largo de los siglos  como una de las cunas de la civilización occidental. A los griegos son atribuidas realizaciones legendarias en las áreas de la filosofía, las artes plásticas, el teatro, la política, la gastronomía y la organización de ciudades. Entre las mayores contribuciones está la mitología. Y las más conocidas  y notorias narrativas mitológicas están contenidas en las dos grandes obras de Homero, “"La Ilíada" y "La Odisea". Algunos de los exponentes griegos como Sócrates, Platón, Aristoteles, Pericles y Solón (entre muchos) son considerados patrimonios eternos de la sabiduría humana.
Los milenios se desvanecen en los dedadas de los años. Hoy Grecia atraviesa  momentos de flagelos económicos con drásticas consecuencias psicosociales. Olas de suicidios adensan la psicosfera griega. En los cinco primeros meses del 2011, hubo un aumento de 40% en los suicidios en la republica helénica, a semejanza al periodo homologo, conforme datos del Ministerio de la Salud. Bajo el punto de vista sociológico, el suicidio es un acto que se produce en el marco de situaciones anómicas (1), en donde los individuos se ven forzados a quitar la propia vida para evitar conflictos o tensiones inter-humanas, para ellos insoportables.
El pensador Émile Durkheim teoriza que la “causa del suicidio, casi siempre, es de raíz social, o sea, el ser individual es abatido por el ser social. Adsorbido por los valores [sin valor], como el consumismo, la búsqueda del placer inmediato, la competitividad, la necesidad de no ser un perdedor, de ser el mejor, de no hablar, el joven se aparta de si mismo y de su naturaleza.
Según la evaluación de los estudiosos algunos países del Viejo Continente precisan  de un plano nacional para la prevención de suicidios, pues es asustador el número de muertes auto-infligidas. La tasa de autocidio aumento en toda Europa  desde el inicio de la crisis financiera en 2008, de  acuerdo con un estudio reciente del jornal médico británico The Lancet, Grecia es uno de los países que sufrió el mayor impacto de la crisis.
En Francia, como si no bastase el preocupante “Día nacional de prevención al suicidio” , la Justicia francesa está investigando la ola de suicidios en la operadora de telefonía France Telecon. En los últimos años, 46 funcionarios de la compañía  se mataron -11 de ellos apenas en el 2010, según datos de la dirección de la empresa y de los sindicatos.
Hasta aun mismo en el Nuevo Mundo, en los EUA la Universidad de Cornell, en el estado americano de Nueva York, lanzó recientemente una campaña  de prevención al suicidio. La Universidad ya carga hace mucho tiempo la fama negativa de ser una escuela marcada por suicidios. Entre el 2000  y el 2005, hubo diez casos de suicidios confirmados en Cornell.
El suicidio es una acto exclusivamente humano y está presente en todas las culturas. Los vínculos causales son numerosos y complejos. Los determinantes del suicidio patológico están en las inquietudes mentales, desesperación, tristezas, desequilibrios emocionales, delirios crónicos, etc.
Existen los procesos depresivos, donde existen perdidas de energía vital del organismo, desvitalizándolo, y, consecuentemente, interfiriendo en todo el mecanismo inmunológico del ser. El suicida es, especialmente,  un deprimido, y la depresión es la dolencia de la modernidad. La religión, la moral, todas las filosofías condenan el suicidio como contrario a las leyes de la Naturaleza. Todas aseveran que nadie tiene el derecho de abreviar, voluntariamente, la vida. ¿Por qué no se tiene ese derecho?
Al Espiritismo estaba reservado comprobar, por el ejemplo de los que sucumbieron, que el suicidio no es una falta solamente por constituir infracción de una ley moral- consideración, esa, de poco peso para ciertos individuos – más, también, un acto estúpido, puesto que nada gana quien lo practica. La Doctrina de los Espíritus advierte que el suicida, más allá de sufrir en el plano espiritual las dolorosas consecuencias de su gesto impensado, de la rebelión a las leyes de la vida, aun renacerá con todas las secuelas físicas de ahí resultantes, y tendrá que someterse, nuevamente, a la misma situación de pruebas que su flácida fe y distanciamiento de Dios no le permitieron el éxito existencial.
A rigor, no existe persona “débil”, hasta el punto de no poder soportar un problema, por juzgarlo superior a  sus fuerzas. Lo que de hecho ocurre es que esa criatura no sabe cómo manejar  su propia  voluntad y enfrentar los desafíos. En la Tierra, es preciso tener calma para vivir, hasta porque, no hay tormentos y problemas que duren una eternidad. Recordemos que Jesús nos aseguró que “El Padre no da fardos más pesados que nuestros hombros “ y “aquel que persevera hasta el fin, será salvo” (2)
Situación grave que merece ser evaluada es la obsesión. Hay suicidios que se figuran como verdaderos asesinatos, cometidos por perseguidores desencarnados (y encarnados también). Esos seres envuelven de tal forma a la victima que la inducen a quitarse la vida.  Obviamente el suicida en ese caso no estará exento de  responsabilidad. Hasta porque un obsesor no obliga a nadie al suicidio. El sugiere telepáticamente el acto, sin embargo la decisión será siempre del autocida.
Reflexionando sobre  la grave cuestión en el “Libro de los Espíritus”, Kardec pregunta a los Espíritus “¿qué pensar  del suicidio que tiene por causa el hastió de la vida? los Benefactores de la Codificación Espirita respondieron: ¡Insensatos! ¿Por qué no trabajan? ¡La existencia no les resultaría una carga!”(3) “La vida en la Tierra fue dada como prueba y expiación, y depende del propio hombre luchar, con todas las fuerzas, para ser feliz lo que pueda, armonizando sus dolores (4)
Jorge Hessen



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La pesca milagrosa relatada en el Evangelio

         Demostración de la inmortalidad 
“Jesús se manifestó de nuevo a los discípulos en el mar de Tiberíades. Fue de este modo:
Estaban juntos Simón Pedro, Tomás “el Mellizo”, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zabedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Le contestaron: Nosotros también vamos contigo. Salieron y subieron a la barca. Aquella noche no pescaron nada. Al amanecer, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dijo: Muchachos, ¿tenéis algo que comer? Le contestaron: No. Él les dijo: echad la red al lado derecho de la barca y encontraréis. La echaron, y no podían sacarla por la cantidad de peces. Entonces el discípulo preferido de Jesús dijo a Pedro: Es el Señor. Simón Pedro, al oír que era el Señor, se vistió, pues estaba desnudo, y se echó al mar. Los demás discípulos llegaron con la barca, ya que no estaba lejos de tierra, a unos cientos, arrastrando la red con los peces.


Al saltar a tierra, vieron unas brasas y un pescado sobre ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed los peces que acabáis de pescar. Simón Pedro subió a la barca y sacó a tierra la red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y, a pesar de ser tantos, no se rompió la red. Jesús les dijo: Venid y comed. Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle: ¿Tú quién eres?, pues sabían que era el Señor. Entonces Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que se apareció a los discípulos después de haber resucitado de entre los muertos.” (Juan, XXI, 1-14).



Para grabar mejor en el alma de sus discípulos la realidad absoluta de la sobrevivencia, Jesús, el Maestro y Señor, no se conforma con las pruebas que ya les había dado de la Vida del Más Allá; repitió esas pruebas con otros tantos hechos inequívocos y perentorios, que representan cuanto puede al Espíritu separado de su cuerpo mortal y en su existencia real de la Vida Eterna. La “pesca milagrosa”, la acción que el Maestro ejerció sobre sus seguidores, los hechos que les presentó, al partir el pan, al distribuir los peces, en fin, repitiendo propiamente lo que ya había hecho, cuando vivía con ellos en su manifestación corporal, apareciendo, comunicándose, fortaleciendo relaciones con los seres queridos, Jesús, no sólo les quiso dar una prueba de su amor, sino también destacar que la aparición y comunicación de los Espíritus representa la Ley Providencial para que el hombre comprenda en qué consiste la vida y qué es la Muerte.



Parece claro y lógico que, si fuese condenada por Dios la comunicación entre ambos mundos – el visible y el invisible – Jesús, el Maestro por excelencia, el Representante, el Enviado del Supremo Señor, el ejecutor de sus Leyes, no hubiera sancionado con el ejemplo esa ley que rige ambos mundos. Si es un crimen practicar ese ministerio, como creen erróneamente los jefes de las religiones sacerdotales, Jesús es un criminal, infractor de la Ley, en lugar de ser un cumplidor de la misma. ¿Y será creíble que el Maestro, que se nos presentó como el ejemplo vivo de la Verdad, Él que se afirmó el Camino, la Verdad y la Vida, y que dijo que no pasaría una tilde de la Ley sin que todo fuese cumplido, infringiese la Ley con esas apariciones y manifestaciones?



Las apariciones de Cristo autorizan forzosamente las apariciones de los “muertos”, y, en consecuencia, sus comunicaciones con nosotros. Pablo, que es doctor en esta materia, dice: Si los muertos no resucitan, Cristo tampoco resucitó, y es nula nuestra fe. Resurrección quiere decir “aparición, manifestación, comunicación”, palabras que, traducidas en hechos, se hallan estrechamente unidas. Y así como los Apóstoles supieron de la Resurrección de Cristo teniendo con Él relaciones de amistad y simpatía, los verdaderos cristianos, que saben que la vida en su realidad es una y que la existencia terrestre no es más que una fase de la Vida Real, también supieron de la resurrección de los “muertos” comunicándose con ellos. Si es pecado, si es un crimen tener relaciones con los que pasaron para el Más Allá, ipso facto no puede dejar de haber pecado en las comunicaciones de Cristo y en las de los santos, cuyas narrativas llenan las páginas de la Historia.

Cairbar Schutel

Extraído del libro "Parábolas y enseñanza se Jesús"


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PENSAMIENTO Y ENFERMEDADES



La conciencia del ser humano se expande por todo su organismo por medio de las variadas expresiones de capacidad vibratoria de los elementos que lo constituyen.

De ese modo, operando en la armonía conjunta, cada célula es portadora de la condensación de la conciencia individual, en cuyas tramas delicadas se imprimen las necesidades evolutivas del ser humano.

Trabajadas por los comandos del periespiritu ellas resultan de la condensación de ondas específicas que conducen los contenidos morales encargados de producir los órganos y los diversos mecanismos constitutivos del individuo.

Por tanto, la célula es, en si misma, la materialización del molde energético por el modelo organizador biológico.

Cuando ocurre la separación molecular de cada una, por medio del fenómeno de la muerte física, no se produce la aniquilación o la desintegración de aquel que la constituía, permaneciendo como parte integrante del conjunto ordenador. Como consecuencia, cada una posee registros especiales que se encargan de sincronizarse en un conjunto armónico total. Ese tipo de registro puede ser considerado como una forma de conciencia embrionaria que conduce y preserva informaciones sobre los acontecimientos de los cuales participa.

De esa forma, el periespiritu también está constituido por el conjunto de esas conciencias celulares que forman la conciencia global encargada de transmitir al espíritu las memorias, las conquistas y realizaciones de cada experiencia reencarnatoria y de todas ellas reunidas, siempre alteradas conforme a las transformaciones naturales de la etapa vivenciada.

Los pensamientos que se originan en el ser espiritual, a medida que se transfieren hacia las áreas de la sensación, de la emoción de la acción, imprimen sus contenidos en las referidas células de energía que los ejecutan en la forma física, estableciendo los resultados conforme a la calidad de la onda mental.

Debido al tenor vibratorio de cada emisión pensante, la carga estimula a la conciencia celular que se siente más fortalecida, generando salud o se desarmoniza, produciendo la enfermedad. Aunque se desestructure la célula física, en el proceso de desorganización se libera la de naturaleza energética, que influenciará a los futuros mecanismos de equilibrio o desajustes del ser humano.

Las enfermedades más graves son aquellas que se originan en el alma, expandiéndose por el organismo físico y transformándose en procesos degenerativos, infecciosos, produciendo dolores o se exteriorizan como conflictos que se convierten en trastornos psíquicos, cuya gravedad se encuentra en la razón de la causa productora.

El semillero del odio, de los celos, de la envidia, de la ira y de otros anestésicos del espíritu, produce virus y vibriones psíquicos que atacan al organismo propio así como al de aquel que, desprevenido, inspiró la producción de esas ondas desbastadoras que la mente produce y dirige conforme a su estructura moral. Al mismo tiempo, ideoplastia sustentadas por el pensamiento fijo en ideas perturbadoras y agresivas, contribuyen para que surjan toxinas que invaden el organismo desarticulándose la contextura vibratoria, enfermándolo y trabajando para matar sus defensas y los factores inmunológicos.

La conducta mental expresa el nivel de evolución en que se encuentra cada ser, encargándose de producir bienestar o malestar, salud o enfermedad, alegría o tristeza, resultando siempre de la faja vibratoria en la que permanece.

Esas conductas esdrújulas, en las que muchos se complacen, se transfieren de una existencia hacia otra, debido a la memoria y conciencia de la célula psíquica, que modelará la equivalente orgánica con la carga de energía que conduce. De esta forma, esa onda influenciará a la criatura desde su formación genética, alterándole su estructura de acuerdo con la calidad del mensaje de que sea portadora.

Las enfermedades del alma tienen un carácter psíquico y se encuentran en los pliegues de lamente desvariada, que se vincula a los estados aberrantes del comportamiento, cuando podría ser dirigida hacia las aspiraciones del equilibrio, de la razón, de la felicidad.

Los sentimiento viles abren campo a su instalación, tornándose de difícil diagnostico y deficiente tratamiento, improbable de otorgar resultados favorables a la salud.

Es por eso que, los desvaríos del sexo, los vicios de cualquier naturaleza, la irascibilidad, los estados pesimistas, se transforman en agentes vivos que se encargan de actuar conforme la dirección que reciben de la dinamo mental generadora de la cual proceden.

De la misma forma sucedería si fuesen cultivados otros sentimientos y preservados los valores éticos promotores del ser, que se encargarían de corresponder a la fuente productora con ondas de bienestar, de esperanza, de armonía, de felicidad…

Los cromosomas que se implantan en la estructura física mediante el núcleo de la célula en que se establecen, se mantienen en el Espíritu debido al citoplasma en el cual e fijan.

Son indestructibles, enviando sus mensajes a través del núcleo genético, al tiempo en que plasman las futuras formas en todos los seres, en el plano físico o espiritual.

Cuanto más penetra la investigación científica en la estructura de la forma, mejor verifica que la misma es una aglutinación de partículas cada vez menores hasta perderse en la energía que es el punto de partida hacia la materia.

Como el espíritu es energía pensante, principio inteligente del Universo, asimila las vibraciones más sutiles y las exterioriza mediante ondas mentales que toman cuerpo, tornándose parte integrante del conjunto en el que la vida física se manifiesta.

Al ser así, los vicios generadores de enfermedades del alma – que permanecen como depresión, tormentos íntimos, angustia, inseguridad y otros – cuando se produce la desencarnación del paciente, prosiguen imanados a los campos psíquicos en los cuales fueron generados, exigiendo un periodo correspondiente de cambio mental para ser diluidos y desaparecer.

El acontecimiento de la muerte biológica no facilita la liberación de los hábitos perversos y enfermizos que fueron cobijados durante largo periodo de la existencia física. De la misma forma que se fueron implantando lentamente y generando acondicionamientos que se transformaron en procesos perturbadores, la readaptación al equilibrio y la reconstrucción de las estructuras energéticas afectadas exigen el tiempo correspondiente, durante el cual son recompuestos los campos vibratorios que fueron dañados.

Eso es comprensible, porque las descargas producidas por los sentimientos viles producen toxinas de alto tenor hormonal que modifican los códigos del ADN, fijando en ellos el tipo de onda y su procedencia perturbadora. A medida que se repiten esas fijaciones a lo largo del tiempo, es mayor el daño causado a la estructura intima del mismo, imponiendo como proceso de reparación, desde el más allá, un cambio total de comportamiento, que se encarga de sustituir su doble hélice, que son los dos cordones entrelazados y formados por una sustancia química especifica.

Por ello las enfermedades del alma solo se podrán recuperar cuando hubiere una transformación estructural del pensamiento, que se encargará de reconstruir nuevas bases súper sutiles, que se consubstanciaran en los futuros códigos del ADN, restableciendo la conciencia individual de las células y finalmente, integrando la conciencia del ser en el conjunto de la armonía de la Conciencia Cósmica.

Extraído del libro “Días Gloriosos” de Divaldo Pereira Franco dictado por el Espíritu Juana de Angelis.

                                                                     
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  NO QUISO DEJAR AQUÍ NINGUNA DEUDA

En un buque de la marina imperial francesa, que cumplía una misión en los mares de la China, toda la tripulación, desde los marineros hasta el comandante, se ocupaba de hacer que las mesas hablaran. Tuvieron la idea de evocar al Espíritu de un teniente que había pertenecido a la unidad de ese mismo navío, y que había muerto dos años antes. El Espíritu acudió y, tras diversas comunicaciones que colmaron de asombro a todos los presentes, declaró lo siguiente, por medio de golpes: “Os ruego encarecidamente que os ocupéis de pagar al capitán la suma de... (indicaba la cantidad), que le debo, y decidle que lamento no haber podido restituírsela antes de mi muerte”. Nadie conocía el hecho. El capitán mismo había olvidado aquella deuda que, por otra parte, era insignificante. No obstante, al buscar entre sus cuentas, halló el registro de la deuda del teniente, cuyo monto era exactamente igual al que había mencionado el Espíritu. Ahora preguntamos: ¿del pensamiento de quién podía ser reflejo esa indicación?

EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS

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