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sábado, 28 de noviembre de 2015

CARTA DE ALLAN KARDEC A UN PRISIONERO



                         ODIO Y SUICIDIO 
                       

Divaldo Franco (Joanna de Angelis)



   Heredero de sí mismo, cargando, en el inconsciente, las experiencias transitorias, el hombre no huye a los atavismos que lo someten aunque las claridades arrebatadoras del futuro lo llamen para las grandes conquistas. Liberarse del fuerte fardo de las pasiones enfermizas para los logros de la razón es el gran desafío que tiene ante sí. Donde quiera que vaya, se encuentra consigo mismo. Su evolución socio-antropológica es la historia de las continuas luchas, en la que el artista – Espíritu – arranca del bloque grotesco – la materia – las expresiones de belleza y grandiosidad que duermen inmanentes en su interior. Los mitos de los pueblos, en la historia de las artes, de las filosofías y de las religiones, presentan la continua lucha del ser liberándose del mortero celular, rompiendo cadenas para reafirmarse en la libertad que pasa a usar, agresivamente, en el comienzo, hasta convertirse en un estado de conciencia ética planificador, cargado de paz. En cada mito del pasado surge el hombre en lucha contra fuerzas soberanas que lo punen, lo amargan, lo dominan. Generado el concepto de la desobediencia, el reflejo de la punición ínfima, contra la cual no se puede levantar, ni siquiera justificar la fragilidad. Esa incapacidad de enfrentar lo imponderable – las fuerzas desgobernadas y prepotentes – más tarde se presentan camufladas en forma de rebelión inconsciente contra la existencia física, contra la vida en sí misma. Obligado más a temer esos opresores, de lo que a amarlos, compelido a negociar la felicidad mediante ofrendas y cultos, extravagantes o no, se siente cohibido en su libertad de ser, entonces rebelándose y pasando a una actitud formal en prejuicio de la realidad, a un comportamiento social y religioso conveniente y no ideales, viviendo fenómenos neuróticos que lo deprimen o lo exaltan, como efecto natural de su rebelión intima. Al mismo tiempo, procurando detener los instintos agresivos en el yacentes, sin saberlos canalizar, sufre reacciones psicológicas que le perturban el sistema emocional. El resentimiento – que es una manifestación de la impotencia agresiva no exteriorizada – se convierte en traba de amargura, para tornar insoportable la convivencia con aquellos contra los cuales se vuelve. Anticipando el esfuerzo – que es la realización intima de la flaqueza, de la cobardía moral – da guarida al odio que lo quema, tornando su existencia como la del otro en un verdadero infierno. El odio es el hijo predilecto de la salvajería que permanece en la naturaleza humana. Irracional, el trabaja por la destrucción de su oponente, real o imaginario, no cesando, aun mismo después de la derrota de aquel. Cuando no puede descargar las energías en descontrol contra el opositor, se vuelve contra sí mismo articulando mecanismos de autodestrucción, gracias a los cuales se venga de la sociedad que en el prevalece. Los daños que el odio proporciona al psiquismo, por despotricar la delicada maquinaria que exterioriza el pensamiento y mantiene la harmonía del ser, se tornan de difícil catalogación. Simultáneamente, advienen reacciones orgánicas que se reflejan en las funciones hepáticas, digestivas, circulatorias, dando origen a futuros procesos cancerígenos, cardiacos, cerebrales… La irradiación del odio es portadora de carga destructiva que, no raro, corroe los engranajes del emisor como alcanza a aquel contra quien va dirigida, en el caso que este sintonice en la faja de equivalencia vibratoria. Basura del inconsciente, en el área de la psicología, preconizan como terapia, la liberación de la agresividad, del odio, de los recalques y castraciones, mediante el permiso del vocabulario chulo, de las diatribas en las sesiones de grupo, de las acusaciones reciprocas, pretendiendo el debilitamiento de las tensiones, al mismo tiempo para la conquista de la auto realización, de la seguridad personal. Sin discutir la validez o no de la experiencia, el hombre es pájaro cautivo con destino a grandes vuelos; al ser equipado con recursos superiores, que viaja del instinto hacia la razón, de esta para la intuición y, por fin, para su fatalidad plena, que es la perfección. Una psicología basada en terapéutica de agresión y liberación de instintos, evitando las presiones que coaccionan las ansias humanas, ciertamente atiende los primeros propósitos, sin erguir al paciente a las crestas de plenitud interior, de la identificación y vivencia de los valores de alta monta, que dan color, objetivo y paz a la existencia. Asumir la inferioridad, el desmando, la alucinación es superarlos, nunca sanar el mal, liberarse de el por innecesario. Si no es recomendable para las referidas escuelas, la represión, por los males que proporciona, menos será liberar a algunos, a los otros agrediendo, gracias a los falsos derechos que tales pacientes requieran para sí, arremetiendo contra los derechos ajenos. La sociedad, considerada como castradora, marcha para terapias que canalicen de forma positiva las fuerzas humanas, suavizando las presiones, eliminando las tensiones a través de programas de solidaridad, recreo y servicios compatibles con la clientela que la constituye. El odio presiona al hombre que se frustra, llevándolo al suicidio. Tiene orígenes remotos y próximos. En las patologías depresivas, hay mucho fenómeno de odio imbuido en el enfermo sin que el se dé cuenta. La indiferencia por la vida, el temor a enfrentar situaciones nuevas, el pesimismo disfrazan amarguras, resentimientos, iras no digeridas, odios que rezuman como desgana de vivir y ansia por interrumpir el ciclo existencial. Fallando la terapia profunda de él erguimiento del enfermo, el suicidio es el próximo paso, sea a través de la negación de vivir o del gesto cobarde de encerrar la actividad física. Todos los individuos experimentan límites de alguna procedencia. Los extrovertidos conquistadores ocultan, algunas veces, largos lances de timidez, soledad y desconfianza, que tienen dificultad en superar. Sus reuniones ruidosas son más mecanismos de fuga que recursos de esparcimiento y placer. Los alcohólicos que usan, las músicas ensordecedoras que los aturden, se encargan de mantenerlos más solitarios en la confusión de lo que solidarios unos con los otros. Las carcajadas, que son payasadas festivas, substituyen las sonrisas de bienestar, de satisfacción y humor, llevándolos de un lugar para otro o ningún lugar, aunque se muevan por ciudades, clubs y diversas reuniones. El ser humano debe tener la capacidad de discernimiento para elegir los valores compatibles con las necesidades reales que lo son inherentes. Descubrir su realidad y crecer dentro de ella, aumentando la capacidad de ser saludable, es la función de la inteligencia individual y colectiva, puesta a beneficio de la vida. Las transformaciones proponen incertezas, que deben ser enfrentadas naturalmente, como las oposiciones y los adversarios encarados en la condición de ocurrencias normales del proceso de crecimiento, sin resentimientos, ni odios o fugas para el suicidio. El hombre que progresa cada día, asciende, no siendo atendido por las famas de los problematizados que no lo pueden acompañar, en el proceso de crecimiento. Alcanzando la cima deseada, este individuo está en condiciones de descender sin disminuirse, a fin de erguir aquel que permanece en la retaguardia. Ahora, para alcanzar cualquier meta y, en especial, la de la paz, se torna necesario un planeamiento, que difluye de la autoconciencia, de la conciencia ética, de la conciencia del conocimiento y del amor. El planeamiento procede a la acción y desempeña el papel fundamental en la vida del hombre. Solamente una actitud saludable y una emoción equilibrada, sin vestigios de odio, deseo de, deseo y esfuerzo, pueden planear el bien, el éxito, la felicidad.

 Libro: El Hombre Integral. Divaldo Franco, por el espíritu Joanna De Angelis
 TRADUCIDO POR: M. C. R

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    “Ayuda a los demás tanto como puedas. Cada persona que hoy encuentras tal vez sea mañana la llave que usted necesita para resolver numerosos problemas.”  Chico Xavier

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                    Rescate histórico                    


Carta de Allan Kardec a un Prisionero



En  diciembre de 1913, la Revista Espírita ( en la época dirigida por Paul Leymarie), y la revista brasileira Reformador, pasaron a publicar en conjunto algunas correspondencias inéditas de Allán Kardec. Se pensaba publicarlas en orden cronológico entre los años de 1858 a 1869, pero la publicación fue interrumpida por causa de la Primera Guerra Mundial.

Carta de Allan Kardec a un prisionero
   Sr,, Recibí la carta que me escribisteis y de la que siento que las ocupaciones no me hayan permitido responder más pronto. A pesar de mi silencio no podeis dudar de todo el interés que tengo por vuestra situación, siendo, sobre todo, los excelentes sentimientos de que estais animado y en los cuales, gracias a la nueva luz que se hace para vos, no dudo de que persistais. Continuo pues, esclareciéndole, tanto como vuestra situación lo permite y encontrareis en esa santa doctrina y en los consejos de vuestros guias espirituales, las fuerzas necesarias para resistir a los malos arrastramientos y la expiación terrestre aceptada por vos con resignación cristiana, os libertará de las pruebas, que de otro modo serían muy penosas, que iríais a sufrir sin una vuelta sincera para Dios.
   Imaginad que nunca es muy tarde para volver al bien y que Dios acepta todos los arrepentimientos que parten del corazón. Él recibe con alegría a la oveja perdida que entra en el aprisco y eso es siempre motivo de fiesta entre los Espiritus. Preservad pues, y cuando dejeis la Tierra para entrar en vuestra verdadera patria, los encontrareis a vuestra llegada felices por vos, pudiendo extender los brazos.
   ¡ Oh !, Entonces de qué alegría sereis penetrado, cuando hubiereis salido del abismo en que algunos pasos más os podrían precipitar por muy largo tiempo, por siglos tal vez¡ Mirad atrás y vuestra vida pasada no os parecerá más que un sueño. ¡ Entonces, cuanto agradecereis a Dios por haberos enviado buenos Espíritus para esclareceros y sustentaros!.
  Ya es algo no practicar más el mal y arrepentirse de lo que se hizo; pero para pagarlo completamente, es preciso hacer el bien; cada alma que hayas ayudado a entrar en el buen camino, os será contada y se unirá a vuestra parte de felicidad  futura, porque os pagará en reconocimiento el servicio que le hubiereis prestado.
   Aquel que está siempre pronto a  ayudaros con sus consejos, Allan Kardec.

Nota del Blog: Esta correspondencia fue publicada por la revista Reformador de 1914, paginas 170 e 171. Traductor desconocido.
AgradecimentoNuestro sincero agradicimiento a la bibliotecária Ana Prado, por el  envio de este material.
Otras obras consultadas: Barrera, Florentino - Resumen Analítico de las obras de Allan Kardec. Madras, 2003, página 175.

jueves, 26 de noviembre de 2015

El tiempo y la Reencarnación


ESTUDIO  DEL FENÓMENO 

PSICOGRAFICO
Con base en el cap. XIII, de la parte II
del  LIBRO DE LOS MÉDIUMS (Allan Kardec)
Pesquisa: ClaudiaC e Elio Mollo
Atualizado el 10/05/2013


MESAS GIRATORIAS

La Ciencia Espírita en sus actividades iniciales hizo uso de aquellas que fueron las primeras manifestaciones inteligentes, mesas que se movían y golpeaban el pie, respondiendo conforme a lo convenido de un "si" o un "no" a las preguntas hechas. Estas fueron conocidas como Mesas parlantes, utilizadas para la comunicación con los Espíritus.(1)
 


Figura 1: Mesa  parlante


Figura 2: Primeras manifestaciones inteligentes del siglo. XIX.

PSICOGRAFIA

Este término fue dado en París, el 10 de juilio de 1853, a uno de los más fervorosos adeptos a la doctrina, que hace muchos años, desde 1849, se ocupaba con la evocación de los Espíritus: "Ve a buscar en el cuarto de al lado una cestita; fija en ella un lápiz, colocalo sobre el papel y ponle los dedos en el borde". Hecho eso, después de algunos instantes, la cesta se ponía en movimiento y el lápiz escribió legiblemente esta frase: "Esto que yo os dije, le prohibo expresamente decirlo a nadie; la próxima vez que escriba, lo hará mejor"(2)

El objeto que se adapta al lápiz por ser solo un instrumenton no tiene la necesidad de una naturaleza o forma específica, de esta forma, poco a poco, fueron surgiendo mejores medios para estas comunicaciones, más cómodas, en especial la escrita.


PSICOGRAFIA (del griego. psyché, borboleta, alma, y grapho, yo escribo) – 
transmisión del pensamiento de los Espíritus por medio de la escritura, por la mano de un médium. En el médium escribiente la mano es el instrumento, pero su alma o espíritu en él encarnado, es el intermediario o intérprete del Espíritu extraño que se comunica.

Psicografia mediata o indirecta – Cuando el lápiz es adaptado a un objeto cualquiera que sirva, en certo modo, de apéndice de la mano, como una cesta, una plancheta, etc..

Psicografia inmediata o directa – Cuando el propio médium escrebe pegando el lápiz como para la escritura ordinária.

PSICOGRAFIA INDIRECTA: CESTAS Y PLANCHETAS

Figura 3

Tomemos, por ejemplo, uma cestita de 15 a 20 centímetros de diámetro que puede ser de madera o de junco,eso es indiferente (ver figura 3). Entonces, a través del fondo decia abajo, manteniendose  todo en equilíbrio sobre la punta del lápiz colocado sobre una hoja de papel, aplicandose los dedos sobre la cesta, si los Espíritus deseasen comunicarse, esta se moverá naturalmente, formando trazos, diseñando o escrebiendo, palabras, frases o mensajes completos. Por eso, la escritura  así obtenida no siempre es legíble.

En esta fase se usó, también, la pizarra con un lápiz apropiado, también, designada cesta peonza. Despues, otras varias disposiciones fueron imaginadas para alcanzar el mismo fin.  La mas cómoda es la denominada cesta de bico, y consistia en adaptar sobre la cesta un asta de madera inclinada, haciendo un saliente de de 10 a 15 centímetros de lado, como si fuese en la posición del maestro de gurupés o de un navio. haciendo
 

Figura 4:
Cesta de bico - Consiste na adaptação à cesta de uma haste de madeira em posição inclinada, saindo dez a quinze centímetros fora da cesta, como o mastro da extremidade da proa de um navio (gurupés).

Innúmerables dispositivos fueron imaginados para alcanzar  el mismo fim. Algunas
personas sustituyeron la cesta por una especie de mesa en miniatura, hecha especialmente, de doce a quince centímetros de diámetro por cinco o seis de altura, y tres patas, a una de las cuales adaptó un lápiz. Las otras dos son redondeadas y terminadas en una bola de marfil, para deslizarse facilmente sobre el papel. Otras personas se sirven  de una tablita de quince a veinte centímetros cuadrados, en forma triangular, oval o rectangular, teniendo un pequeño agujero oblícuo para enfilar el lápiz. Se pone un papel para escribir y ella queda apoyada en dos lados. El lado que pisa el papel es guarnecido por dos bolitas de rodamiento para facilitar el movimiento.


Figura 5

Otros, en vez de la cesta-piao utiliza un embudo con un lapiz en el cuello. Lo que importa con ocer no es el instrumento, sino la manera de obtener las comunicaciones. Si las obtenemos por la escritura, sea cual sea el soporte del lápiz, se trata de psicografía.

Esos dispositivos no tienen nada de absoluto, ellos fueron usados conforme a la comodidad del médium y cuando ese proceso fue usado en el tiempo de la codificación espírita, fue denominado psicografía indirecta . En el uso de esos aparejos eran utilizados dos operadores, no siendo necesario que ambos fuesen médiums, apenas que uno de ellos sirviese para ayudar en el equilibrio del aparejo y así disminuir la fatiga del médium.

En la psicografía indirecta el Espíritu comunicante obra sobre el médium; este influenciado, mueve maquinalmente el brazo y la mano para escribir, donde generalmente el médium no tiene la menor consciencia de lo que escribe. Su mano actua sobre la cesta y esta mueve el lápiz.



PSICOGRAFIA DIRECTA O  MANUAL

  No es la cesta que se vuelva inteligente, porque esta solo sirve de instrumento a una inteligencia. La cesta no es nada más que un instrumento de la mano o un intermediario entre la mano y el lápiz. Las mesas, las planchetas y las cestas no son instrumentos inteligentes, aun momentaneamente animados de una vida ficticia. Estos instrumentos no se mueven ni se comunican por sí mismos. Suprimiéndolos como intermediarios y poniendo el lápiz directamente en la mano del médium, tenemos el mismo resultado con un mecanismo mucho más simple, y el médium pasa a escribir como si lo  hiciese en condiciones normales, y así tenemos la psicografía directa (3). En esta, es la propia mano del médium impulsada de manera involuntaria, la que escribe bajo la influencia de un Espíritu. Este nuevo proceso de psicografía sustituyó de manera definitiva a todos los dispositivos, pues fueron considerados innecesarios para esta práctica mediúmnica.


Figura 6: Psicografia direta

El Espíritu que desea comunicarse, actúa sobre un cuerpo vivo con el auxilio de su periespíritu, de la misma forma que con el mismo fluído actúa sobre la materia inerte, moviendo mesas y objetos, y haciendo ruidos. Como él no tiene jn cuerpo tangible para actuar de modo ostensivo cuando desea, acaba sirviéndose del cuerpo de un médium, del que toma prestados los órganos necesarios para su manifestación, haciendolos actuar como si fuesen de su propio cuerpo, debido a la emanación fluídica que vierte sobre él.
  Es preciso imaginar al Espíritu comunicante, no en el médium, sino al lado de este, dirigiendo su mano o transmitiédole suj pensamiento por una emanación fluídica.


 Figura 7

Muchas veces el médium puede escribir en otras lenguas que desconoce, hablar de asuntos que están fuera de su instrucción, escribir muchas veces, cuando no saben escribir, otras veces puede reproducir la letra escrita y la firma del Espíritu cuando estaba encarnado, aunque no lo conociese. Este fenómeno es similar a lo que ocurre cuando vemos un niño escribir con su mano guiada. Por tanto esta actitud del médium para cosas que le son estrañas, está siempre ligada al conocimiento adquirido por el Espíritu, que le guarda la intuición.
  De entre todas las formas de comunicación mediúmnica, la psicografía es la más simple, cómoda y la más completa. Kardec en El Libro de los Médiums incentiva a que todos los esfuerzos deben ser hechos para su desarrollo, a la vista de que es más facil de desarrollar por el ejercicio, porque con ella es posible establecer relaciones permanentes y regulares con los Espíritus, de la misma forma que las mantenemos entre nosotros. A través de ella, los Espíritus revelan mejor su naturaleza y su grado de perfección o de inferioridad, transmitiendo sus pensamientos más íntimos, lo que nos permite apreciarlos y juzgarlos en su justo valor.

NOTAS:

(1) El progreso acentuado por Kardec fue realmente rápido. Pero después se verificó un atraso.
En la Introducción al Estudio de la Doctrina Espírita, que abre El Libro de los Espíritus, Kardec apunta "la liviandad del espíritu humano" como causa del desinterés y hasta de la reacción contra los estudios espíritas. "La danza de las mesas" fue considerada indigna de la atención de los hombres que se juzgan sabios, sucediendo lo mismo con la escritura. La tonta vanidad humana y también los intereses heridos, las tradiciones amenazadas, la fascinación del inmediatismo, impidieron que la Ciencia Espírita prosiguiese en su desarrollo rápido. Pero el propio desenvolvimiento de las Ciencias materiales está hoy forzando a los hombres a reencontrarse con la verdad espírita. (Nota de J.Herculano Pires)

(2) El Libro de los Espíritus, Introducción al Estudio de la Doctrina Espírita, IV – Manifestaciones Inteligentes.

(3) La insistencia de Kardec en esta explicación tiene una razón especial. Es que había surgido en París y era ampliamente divulgada en una extraña teoría de los médiums inertes, según la cual, los objetos eran médiums. Ver este curioso episodio en la Revista Espírita. La psicografía directa fue estudiada en la Psicología como escritura automática, y las interpretaciones anímicas que Pierre Janet y otros le dieron, no nvalidan la realidad del fenómeno. En Parapsicología como en la Metapsíquica, viene siendo utilizada para experiencias telepáticas eficaces.(Nota de J.Herculano Pires).


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SI ALGUNO TE GOLPEA EN LA MEJILLA DERECHA

OFRÉCELE TAMBIÉN LA OTRA


7. Habéis aprendido que fue dicho: ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo que no os resistáis al mal que os quieran hacer; mas, si alguno os golpea en la mejilla derecha, ofrecedle también la izquierda; y si alguno quiere pelear con vosotros para tomar vuestra túnica, dejadle también la capa; y si alguno os obligare a marchar mil pasos con él, haced aun dos mil. Dad al que os pidiere y no rechacéis al que los quiere pedir prestado. (San Mateo, cap. V, v. de 38 a 42).

Al iniciar la lectura de este pasaje evangélico de San Mateo, lo primero que me viene a la mente es la famosa frase de Gandhi: “ Ojo por ojo, y todos acabaremos ciegos”. O sea, que la venganza del ojo por ojo, no solo no soluciona nada, sino que empeora más aún las situaciones de zozobra moral, creadas entre ofensores y ofendidos.
Y es que es cierto que la venganza solo genera más venganza y más odio, lo cual es acceder a una espiral de horror que no conduce a nada bueno y del que después cuesta mucho salir.

Parece como si por este pasaje Jesús nos estuviese indicando que debemos dejarnos matar o avasallar sin poner en acción el derecho natural de la autodefensa o a la autoprotección de la vida propia o la de otros a quienes tenemos obligación de defender o proteger en un momento dado. Creo que Jesús más bien indicaba la necesidad de ser tolerantes y de estar dispuestos a perdonar siempre y a tolerar cualquier abuso hasta los límites de lo tolerable, estando dispuestos siempre a dar una nueva oportunidad a quien pretende ser nuestro enemigo o a querer dañarnos de algún modo. En cualquier caso, es un acto de caridad el tratar de defenderse de las agresiones y abusos, procurando no herir moral o físicamente al ofensor, o tratando de hacerle el menor daño posible. No olvidemos que todos tenemos el derecho y la obligación moral de defendernos y protegernos, así como de defender y proteger a los desvalidos que estén a merced de los abusos o de la fuerza de otros.
En la autodefensa se debe tratar de guardar el equilibrio y la proporción, de modo que si el hecho de defendernos puede ocasionar algún daño al ofensor, que este daño sea el más leve posible, pues tengamos en cuenta que en ningún caso un mal no quita otro mal, como un fuego no apaga otro fuego, ni lo puede justificar sino en raros casos.

Jesús no prohibió la defensa, sino que condenó la venganza posterior que nos lleva al horror del odio y hasta la violencia a cambio del placer efímero que puede ocasionar esa venganza, pero que al final desaparece y deja solamente un gran vacío en el alma.
A veces la venganza se puede confundir con la justicia, de modo que mientras que la venganza es siempre un acto de revancha posterior en el que se busca un perjuicio o daño al rival o enemigo para compensar otro daño recibido de él, la justicia supone el equilibrio del alma ante un acto en el que el perdón y la magnanimidad pueden ser el auténtico gran premio de la experiencia que se puede lograr de ese acto de generosidad que es capaz de devolver bien por mal. La compensación de la venganza, se busca en el placer de hacer daño
Aunque es muy humano en nuestro nivel evolutivo, el ansia de venganza tras recibir un mal o una ofensa, cuando el nivel espiritual del ofendido o de la víctima, o bien cuando se posee el conocimiento espiritual correcto, bien sabemos que existe siempre por encima de los humanos, la Justicia Divina, y esta nunca deja de actuar a través de la Ley de Causa y Efecto. No significa esto que en el fondo nos debamos alegrar porque nos sabemos “vengados” por esa justicia divina, pues a pesar de conocer de su existencia, no olvidemos que Dios es infinitamente bueno, y que ama a todos sus hijos por igual, de modo que Su justicia siempre va encaminada a corregirnos y encauzarnos por el camino del bien, y nunca supone un castigo sin otro fin que el del castigo en sí. Dios es Fuente y Origen de todo bien, por tanto ningún mal procede de Él, sino de nuestros propios errores.

Realmente a veces hay que ser interiormente mucho más fuertes para poder aguantar y perdonar una ofensa sin sentimientos de rencor, que para responder con la misma moneda al ofensor. Podemos creer a veces que en realidad no seríamos capaces de perdonar, que es lo que viene a significar lo de poner la otra mejilla, y en realidad el alma no preparada para realizar este acto de valor moral que es el perdón, no lo puede lograr plenamente de un día para otro, pero sin embargo sí podemos todos comenzar por el deseo de perdonar, sin rencores, venganzas ni resentimientos a pesar del dolor recibido, o de poner la otra mejilla, lo que significa lo mismo. En la medida que lo vayamos logrando en pequeñas cosas notaremos que vamos estando más fuertes y maduros para lograr el perdón de las ofensas, ante cuestiones más graves, lo cual ya es un verdadero progreso en el camino evolutivo de nuestro espíritu, hacia una mayor perfección y por tanto hacia la auténtica felicidad.
  • José Luis Martín -       
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              LOS AMADOS


“Más de vosotros, oh amados, esperamos cosas mejores."-  Pablo. (Hebreos, 6:09.)


Se comenta con amargura el progreso aparente de los impíos.

Se admira el creyente de la buena posición de ciertos hombres que desconocen el escrúpulo, muchas veces altamente colocados en la esfera financiera.

Muchos preguntan: "¿Dónde está el Señor que no les vio sus  procesos reprobables?"

La interrogación, no obstante, evidencia más ignorancia que sensatez. ¿Dónde está la finalidad del tesoro financiero del hombre perverso? Aunque experimentase en la Tierra una  inalterable salud de cien años, estaría obligado a abandonar su patrimonio económico para recomenzar el aprendizaje.

La eternidad confiere reducida importancia a los bienes exteriores. Aquellos que exclusivamente acumulan ventajas transitorias, fuera de su alma, plenamente olvidados de la esfera interior, son dignos de piedad. Finalmente dejarán todo, casi siempre, al sabor de la irresponsabilidad.

Pero eso no acontece con los dueños de la riqueza espiritual. Constituyéndose como los amados de Dios, estos se sienten identificados con el Padre en cualquier parte a que sean conducidos. En la dificultad y en la tormenta guardan la alegría de la herencia divina que se les atesora en el corazón.

Del impío, es razonable que esperemos la indiferencia, la ambición, la avaricia, la preocupación de amontonar irreflexivamente; del ignorante, es natural que recibamos preguntas locas. Entretanto, el apóstol de los gentiles exclama con razón: "Mas de vosotros, oh amados, esperamos cosas mejores."
- Camino, Verdad y Vida-


   Ante la lectura de este capítulo de Camino, verdad y Vida, los espíritas enseguida nos identificamos con aquellos que guardan y valoran los tesoros del alma, que consideramos como los únicos  bienes imperecederos.

    No obstante la mayoría aún guardamos en nuestros corazones mucho apego hacia los bienes y cosas materiales, de los cuales no estamos dispuestos a renunciar fácilmente, a veces  aun en contra de nuestras conciencias, que tantas veces nos llaman en lo mas profundo y nos entristecen ciertamente de modo semejante a como sucedió a aquel joven rico que quería seguir al Maestro Jesús, cuando este le dijo que lo dejara todo y le siguiera como uno mas de sus discípulos; este joven  viendo la imposibilidad de renunciar a sus tesoros terrenales, al  tener que elegir  ante la invitación de Jesús,  finalmente  tuvo que decantarse por lo que mas le ataba su voluntad y su ánimo,  cual eran sus bienes materiales,  y aun en contra de  lo que le dictaba su propia conciencia renunció a seguir por ello al Maestro. Es por eso  que Jesús añade finalmente que es mas difícil que un rico entre en el reino de los cielos, que un camello entre por el ojo de una aguja.

   Tal vez con este tema he metido la mano en la llaga de muchos;  la primera que se siente escocida es la mía propia, pero debemos comprender que no es el hecho de ser pobre de bienes materiales lo que nos abre el camino del progreso espiritual y la riqueza en dichos bienes lo que  nos lo impide. Lo que de verdad nos impide el progreso espiritual es el apego desenfrenado y egoísta por los bienes y cosas materiales, cuando por ellos dejamos de sentir y practicar la Caridad hacia los demás y dejamos el camino de la espiritualidad de lado, haciendo oídos sordos en  nuestras conciencias.

    Realmente los bienes materiales ya sabemos que  en sí mismos, no son buenos ni malos; simplemente  debemos tomarlos como un medio para hacer el bien a los demás y nunca como un fin en si mismos , con el objeto de disfrutarlos egoístamente  desoyendo la voz de la conciencia e ignorando a propósito el  sufrimiento y necesidades ajenas.

   Por último   invito a todos a reflexionar sobre la responsabilidad que ante Jesús y ante el Padre hemos adquirido al penetrar voluntariamente por el difícil camino evolutivo que el Espiritismo nos brinda  desde su filosofía profunda y su enseñanza moral elevada, ofreciéndonos  con su estudio y comprensión un conocimiento espiritual  profundo y verdadero , de modo que  este camino  puede ser el más rápido y excelente medio de progresar cuando sabemos transitar por este mundo sin salirnos de él. Así, el Espiritismo a diferencia de las religiones, no salva a nadie, pero es una valiosa herramienta para alcanzar la salvación por nosotros mismos; no impone creencia o dogma alguno, pero presenta unas bases filosóficas y morales  certificadas por  el método científico de observación y comprobación, que nos llevan a transformar en lo más íntimo de la conciencia, una fe que ya no es creencia, sino sapiencia, conocimiento que  se añade a  nuestra conciencia, para formar parte de nuestro bagaje cultural, filosófico y moral, transformando para siempre nuestras vidas porque nos enseña el camino con las respuestas a quienes somos, de donde venimos, hacia donde vamos, y por qué o para qué existimos y permanecemos en este mundo..

    Debemos tomar conciencia de que en estos tiempos  tan cambiantes,  cuando nos encontramos inmersos en pleno  cambio de ciclo evolutivo planetario, a los espíritas nos toca la gran responsabilidad y al mismo tiempo el gran honor de alcanzar a ser como Jesús señaló en otra de sus enseñanzas, “la sal de la Tierra”. Y sobre todo que no nos desanimemos nunca ante nuestras humanas  debilidades  y caídas, o ante  nuestras  derrotas morales, pues todos estamos en el mismo camino que es el de trabajo  con nuestros propios egos, lo  que supone una  lucha interior para perfeccionarnos, y aunque tropecemos infinitas veces en tantas piedras que encontramos en el camino de la vida y por ello nos podamos sentir  en  tantas ocasiones derrotados, no perdamos nunca de vista  nuestro horizonte y decidamos que esas humanas derrotas  y tropiezos  no debilitarán nunca  la Fe que el Padre tiene en nuestra victoria final.

   Que  Dios nuestro  Padre ilumine cada día nuestras conciencias para comprender que no estamos solos en la batalla contra nuestros lastres evolutivos y que es mucho lo que desde los planos espirituales superiores se espera de nosotros en esta hora de cambio y transición.

- Jose Luis Martín-
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“El Espiritismo no viene en busca de los perfectos, más si   de los que se esfuerzan  en poner en práctica las enseñanzas de los Espíritus.  El verdadero espirita no es el que alcanzó la meta, más si  el que sinceramente quiere lograrla. Sean cuales sean  sus antecedentes será un buen espirita desde el momento que reconozca sus imperfecciones y sea sincero y perseverante en el propósito de enmendarse.”
- Allan Kardec-

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         EL TIEMPO Y LA REENCARNACIÓN


La  modificación del plano mental de las criaturas nadie la impone jamás, esta es fruto del tiempo, del esfuerzo, de la evolución. La sociedad humana, en la actualidad, viene siendo sacudida en sus propias bases, compeliendo a muchas personas  a improvistas renovaciones.

Para que el hombre físico se convierta en hombre espiritual, el milagro exige  mucha colaboración de las entidades espirituales. Las alas sublimes del alma  eterna no se expanden en estrechos escondrijos  de una incubadora, hay que trabajar, bruñir y sufrir.

Hastiados de las sensaciones en el plano grosero de la existencia, el alma intenta otros dominios. Se busca la novedad, el consuelo desconocido, la solución a la tortura de los enigmas.

La llama del propio corazón, convertida en un santuario de claridad  divina,  es la única lámpara  capaz de iluminar el misterio espiritual, en la marcha  redentora  y evolutiva. Al lado de cada hombre  y de  cada mujer,  en el mundo, permanece  viva la Voluntad de Dios,  en lo relativo a los deberes  que le corresponden. Cada cual tiene a su frente el servicio que le compete, como cada día trae consigo especiales de realización en el bien. El Universo se encuentra en el orden absoluto, como aves libres en los limitados cielos, interferimos en el plano divino, creando para nosotros prisiones y ataduras, o liberación y enriquecimiento.

Somos, en el palco de la Corteza Planetaria, los mismos actores del drama evolutivo. Cada milenio es un acto breve, cada siglo es un escenario veloz. Utilizando cuerpos sagrados perdemos la oportunidad santificante de la existencia, haciéndonos réprobos de las leyes soberanas, que nos enredan a los escombros de la muerte, como náufragos  piratas por mucho tiempo indignos del retorno a las lides del mar.

Son muchas las almas  indecisas, presas de la ingratitud y de la duda, de la flaqueza y de la disposición, esclavizadas en la tiranía del instinto, las que viajan divagando en el desierto de la propia  negación;  como pájaros de alas partidas, intentan volar al nido de la libertad  y de la paz, y que, no obstante, aun se debaten en el lodazal  de los placeres  de ínfima condición.

“Es por esta razón que los graneros de luz permanecen  vacíos. El vendaval  de las pasiones fulminantes de los hombres y de los pueblos  pasa ululando, de uno a otro polo, sembrando malos presagios. Es la época moderna, la locura se generaliza y la armonía mental del hombre  está a punto de zozobrar. Con el cerebro, envuelto  y el corazón inmaduro, el hombre actualmente, se requinta, en el arte de estragar el progreso espiritual.

Existe en la actualidad una nueva amenaza en el domicilio terrestre, el profundo desequilibrio, la desarmonia generalizada, las molestias del alma que se ingieren, sutiles, solapando  la  estabilidad, convirtiendo la Tierra en un campo de interminables hostilidades.

Casi todos los cuadros de la civilización moderna se hayan comprometidos en la estructura fundamental, necesitando movilizar todas las fuerzas a su alcance, para su propia causa.

El trabajo salvacionista no es exclusividad de la religión, constituye  un ministerio común a todos, es una obra genérica para la colectividad, un esfuerzo del servidor honesto  y sincero, interesado en el bien de todos.

No hay que olvidar la propia luz, no contar con antorchas  ajenas para la jornada, es indispensable considerar el propio deber de integridad cada día. Es imposible progresar en un siglo, sin atender las obligaciones  de la hora,  es imprescindible, recomponer  las energías, reajustar las aspiraciones y santificar  los deseos.

No basta creer en la inmortalidad del alma. Es inaplazable la iluminación de uno mismo, con el fin de ser claridad sublime. Importa elevar el corazón, romper las murallas que nos encarcelan en las sombras, olvidar las ilusiones de la posesión, dilacerar los velos espesos  de la vanidad, abstenerse  del personalismo envilecido, para que la claridad resplandezca en el corazón y Dios disipe las transitorias tinieblas.

La Puerta Divina no se abre a espíritus  que no se divinizaron por el trabajo incesante  de cooperación con el Padre. Como obreros decididos y valerosos, hemos de alimentar la esperanza renovadora. Siendo el ministerio de iluminación y de eternidad.

Se hace necesario, que encendamos en el corazón el amor fraternal, al frente del servicio. No bastará, en nuestras realizaciones, la creencia que espera, es indispensable el amor que confía y atiende, transforma y eleva, como vaso legitimo de la Sabiduría Divina.

Seamos instrumentos del bien, la tarea demanda coraje y una suprema devoción a Dios. Sin que convirtamos  el círculo en que estamos, en luz en vano acometeremos  las sombras a nuestros propios pies.

La evangelización de las realizaciones en los dos planos de la vida es un deber tan natural y tan inaplazable como lo es la evangelización de las personas.

La espiritualidad Superior, a través de la oración y el trabajo constructivo se vincula al hombre proporcionándole el contacto con los Almacenes Divinos, supliéndolo según su justa necesidad. Las facilidades que gozan los espíritus elevados que tanto admiramos, son prodigadas al hombre por Dios, en todos los lugares. El aprovecharlas  es opción de el. Las maquinas  terrestres pueden alzarle  a considerables alturas, pero el vuelo espiritual, con el que se libera de la animalidad, jamás el hombre lo realizará sin alas propias.

Solo los siervos que trabajan, graban en el tiempo las marcas de la liberación; solo los que se bañan en el sudor de la responsabilidad consiguen acuñar nuevas formas de vida  y de ideal renovador.

El desequilibrio generalizado y creciente invade la mente humana. Se combaten, desesperadamente las naciones y las ideologías, los sistemas  y los principios. Se necesita asistencia espiritual en todas partes, reclamando cooperadores abnegados y fieles.

Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “En un Mundo Mayor” de Chico Xavier

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