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viernes, 1 de enero de 2016

VICIOS



REENCARNACIÓN.

Si observamos a los niños, ¿cómo podemos explicar la diversidad de tendencias, gustos, inclinaciones de bondad, delicadeza, inteligencia, etc., en unos; mientras que en otros, una carencia de estas cualidades positivas, y en cambio apreciamos ruindad, brusquedad y dureza, y hasta maldad en otros? Correspondiendo al alma humana las cualidades positivas y negativas del carácter, ¿podemos admitir, por un momento, que Dios —perfección absoluta— pueda crear almas imperfectas y establecer diferencias?
Aquellos que, desconociendo las leyes espirituales, argumentan que ello se debe a la ley de la herencia, tendrían un fundamento más lógico que los que sostienen el concepto de la creación del alma con el nacimiento del cuerpo. Pero, en ese caso, tendrían que rechazar la existencia de una Sabiduría y Justicia Universal, de donde emanan esas fuerzas cósmicas y poderosas que rigen la vida en sus múltiples manifestaciones. Denominémosle Dios o como queráis, pero inmanente de toda creación; ya que, en buena lógica NO ES ADMISIBLE UN DIOS SABIO Y JUSTO CREANDO ALMAS DESIGUALES Y DARLES UNA SOLA VIDA A UNOS Y A OTROS PARA QUE SE SALVEN.
Más aún. Observemos a los individuos que componen nuestro conglomerado social: configuración de su cuerpo, ademanes, sentimientos y actuaciones de cada uno; y podremos apreciar fácilmente la notoria diferencia entre unos y otros. Mientras en unos apreciamos una mente despierta y un temperamento dinámico, en otros vemos al individuo tosco, bruto o abúlico. ¿Podremos culpar a Dios de estas diferencias? No; porque éstas son diversas manifestaciones de los diversos estados evolutivos en la etapa humana.
Dios, esa Fuerza Creadora Universal, el Ser Supremo del Cosmos: AMOR, JUSTICIA Y SABIDURÍA MÁXIMA; que trasciende a toda Su creación a modo de vibraciones o fuerzas PODEROSÍSIMAS que denominamos leyes; nos ha creado a todos iguales. El comienzo de la vida, ha sido igual para todos los seres de la creación, incluyendo el ser humano. Los diferentes aspectos y condiciones intelectuales, dinámicas y morales, son diversos grados en el proceso evolutivo de la «chispa» divina, génesis del Ser espiritual. Y aun las diferentes formas de vida que podemos apreciar, y las no perceptibles a nuestra vista, son diversas manifestaciones o fases de manifestación de la chispa divina (la mónada de algunas filosofías) en las diversas fases de su evolución, antes de alcanzar la etapa humana.
Sólo la pluralidad de existencias puede explicar el origen de la diversidad de caracteres y las desigualdades humanas tan notorias. Fuera de esta ley, nos preguntamos en vano, ¿por qué algunos poseen talento, los sentimientos nobles, las aspiraciones elevadas; mientras que otros carecen de ellos? Si aceptamos la Ley Palingenésica como la ley de la vida, comprenderemos fácilmente que los primeros son seres más viejos, que han vivido más, trabajado más y, por ende, adquirido mayores experiencias y aptitudes; van más adelante en el camino ascensional de su evolución.
Aceptada como verdad la eternidad del Espíritu y que su progreso es indefinido, la buena lógica nos llevará a la clara conclusión de que, los que hoy vivimos en la carne, hemos vivido ya esa misma vida innumerables veces: como amos y como siervos, ya nobles ya plebeyos, como ricos
y como pobres, vidas de placeres y vidas de dolores; y seguiremos volviendo en diversas personalidades y ambientes, a fin de obtener las experiencias necesarias hasta alcanzar la sabiduría, que lo encierra todo. Porque, es en la lucha de la vida donde adquirimos experiencias que van grabándose poco a poco en la memoria espiritual, y son las que producen esas sensaciones que denominamos «voz de la conciencia», que trata de impedir cometer nuevos errores.

Sebastián de Arauco


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La riqueza, aunque humanamente deseable, es una prueba difícil para el caminar evolutivo del Ser, y por  ella todos tendremos que pasar alguna vez, o tal vez ya la hemos pasado anteriormente. La cuestión es si la hemos aprovechado correctamente desde un punto de vista espiritual, o más bien nos ha servido para contraer nuevas deudas para el futuro.
Su gran peligro reside en  que  suele hacer que el Ser humano se incline hacia el materialismo, la holgazanería, la pereza espiritual y  sobre todo  ese gran monstruo moral que  es el  egoísmo.  Todas estas posiciones equivocadas  nos atan a las cosas materiales de este mundo con tan fuertes lazos que ni siquiera la muerte nos libera de ellas
Es de tener en cuenta que, como cualquier herramienta o utensilio material, la riqueza  por si misma no es mala ni buena,  por lo que  también tiene su aspecto positivo,  y este es  que también es un medio que facilita el estudio, la investigación y la cultura, que son  factores  positivos para la evolución del Ser.  La riqueza es un instrumento que  se puede considerar como una herramienta para la  evolución,  difícil de manejar pero que empleada en aliviar las carencias y necesidades  de lo esencial en los demás,  puede  resultar  por ello un  poderoso medio para la evolución espiritual.
La riqueza viene a ser como un arma de doble hoja, porque si facilita la vida, por otra parte también es una carga que la oprime cuando en determinados momentos de la vida llama a  la conciencia  alertando de su responsabilidad y quita el sosiego al alma.
Deberíamos comprender todos, que los bienes materiales y  las riquezas  que poseemos, vienen a ser   solamente una apariencia, una sombra que se diluye con la muerte. Antes de existir nosotros en este  mundo, muchos otros también creyeron  entonces  ser dueños de  las mismas, y sin embargo las tuvieron que abandonar un día con la muerte, tal y como  antes o después  nos sucederá también a todos nosotros.
Hay que comprender que  las únicas adquisiciones verdaderas que nos llevaremos de esta vida y que valoraremos realmente después de la muerte, serán las buenas obras y lo que hayamos desarrollado a nivel intelectual y moral.
Para triunfar en la prueba de la riqueza  es necesario saber  liberarse de la esclavitud que causa el dinero, considerando que este es solamente un medio y nunca un fin en sí mismo.
Una vez meditado y comprendido este asunto, tal vez debiéramos comenzar por querer liberarnos de las cosas materiales que tenemos y son superfluas, de modo gradual, como solo de modo gradual se puede conquistar la perfección, por lo que al mismo tiempo debiéramos auto examinarnos con frecuencia para detectar nuestros defectos y fallos morales, y así poder ir gradualmente liberándonos de ellos; al tiempo podemos adoptar algún ideal para llevar a cabo o participar en una noble causa, en pro de los demás; siempre de modo  altruista y desinteresado. Así nos liberaríamos de la esclavitud de lo superfluo y de la vida frenética que suelen llevar las personas que viven con  esta prueba.
    La felicidad no reside en la riqueza, aunque a veces  aparente lo contrario,  ni en los medios materiales y físicos, que pueden aparentar que otorgan felicidad, pero una felicidad falsa porque  resulta hueca y  efímera. La felicidad verdadera cada uno puede hallarla, experimentarla  y gozarla según  la cantidad de Amor que damos y recibimos, porque para ser  realmente  felices solamente lo podemos ser en la medida en que sepamos hacer felices a los demás.
Los ricos suelen  tener mucho apego a sus bienes materiales, y de este apego nacen las envidias, los celos y la prepotencia del orgullo  que  roban la paz y la tranquilidad a quien los padece.
La riqueza en sí misma, como se dijo al principio, no es ni mala ni buena; eso depende del uso y empleo que se le otorgue y precisamente ahí está el peligro, en que la riqueza puede motivar fácilmente el orgullo , el egoísmo y la dureza de corazón.  El mayor peligro  que ofrece esta situación humana es que la persona  rica, por  el hecho de serlo, se convierta en un Ser egoísta y orgulloso.
El rico que vive solo, puede ser un egoísta, pensando solamente en sí mismo y en sus riquezas. En realidad, muchas veces  bajo la apariencia de riqueza y poder humano, se suele ocultar un Ser moralmente muy pobre, porque vive internamente aislado como un enfermo psíquico o un psicópata  inconsciente de su propia condición, por lo que en el fondo, difícilmente  estas personas son felices en lo más profundo de su alma, debido a su permanente estado de egoísmo que los mantiene en continua  desarmonía, siendo esta situación fruto de una gran pobreza psíquica y moral.
Una cosa es ser dueño de bienes materiales sin permitir que su posesión suponga una exacerbación del egoísmo, de la vanidad y del orgullo, y otra bien distinta es ser esclavo de los mismos, por eso el rico en el más amplio sentido de la palabra , debiera estar  por encima de su fortuna  y bienes materiales, siendo generoso y altruista con los demás, sin posturas  absurdas de orgullo y sin faltar a la dignidad de cualquier semejante menos favorecido por la fortuna. Si la persona rica sabe invertir su fortuna para hacer bien a otros menos favorecidos, creando puestos de trabajo para que otros puedan ganarse el pan de cada día y vivir dignamente, o bien poner su fortuna al servicio de entidades benéficas para auxiliar a los que nada tienen, entonces sí que se puede decir que esa riqueza en sus manos ha sido una bendición de Dios para él y para los demás, por lo que la prueba de la riqueza aunque difícil, para él supondrá un gran paso en su evolución espiritual, pues de sus bienes materiales nada se llevará al más allá, pero las acciones de bien que haya hecho con ellos en su vida y las bendiciones de aquellos que favoreció, serán  entonces su mayor riqueza con la que contará después de esta vida y que nadie le arrebatará.
No olvidemos que como espíritus que somos todos, no somos dueños de nada material; si acaso  solamente meros administradores de lo que Dios confió a nuestras manos, y de cuyo uso tendremos que responder después de esta vida.
 - Jose Luis Martín-

“Los hombres que no saben, trabajan por conquistar riquezas y poder, pero estos  duran a lo  sumo una sola vida, y por tanto son irreales .Hay bienes más grandes  que esos,  que son  más  grandes  y perdurables; y  una vez   descubiertos, se extingue para  siempre el deseo por los   otros”

                                            -Krishnamurti-

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            Vicios

Todos los vicios son malos, pero es la soberbia la más temible, pues siembra tras de si todos los demás vicios. Cuando penetra en el alma, se adueña de ella, se acomoda a su gusto y se fortifica en ella hasta el punto de hacerse inexpugnable. Ella es la hiedra monstruosa siempre preñada y cuyos vástagos son monstruosos como ella.
Todo el que se deja inundar por ella, es un desgraciado porque no podrá liberarse de ella sino es a costa de terribles luchas, a consecuencia de sufrimientos dolorosos, de existencias oscuras, de todo un porvenir de envilecimiento y de humillación, pues es el único remedio para los males que engendra la soberbia.
Este vicio constituye el azote más grande de la humanidad. De el proceden todos los desgarramientos de la vida social, las rivalidades de clases y de pueblos, las intrigas, el odio y la guerra. Inspirador de locas ambiciones, ha cubierto la tierra de sangre y de ruinas, y es también es el quien causa nuestros sufrimientos de ultratumba, pues sus efectos se extienden hasta más allá de la tumba.
No solo nos desvía la soberbia del amor a nuestros semejantes, sino que hace imposible todo mejoramiento, abusando de nuestro valor y cegándonos con nuestros defectos. Solo un examen riguroso de nuestros actos y de nuestros pensamientos nos permite reformarnos. Y el soberbio es el que menos puede conocerse. Engreído de su persona, nada puede desengañarle, pues aparta con cuidado todo aquello que puede esclarecerle; odia la contradicción, y solo se complace en la sociedad de los halagadores.
Corrompe las obras más meritorias. A veces, incluso las torna perjudiciales para quienes las realizan. El bien, realizado con ostentación, con un secreto deseo de ser aplaudido y glorificado, se vuelve contra su autor. En la vida espiritual, las intenciones, los móviles ocultos que nos inspiran a hacer las cosas reaparecen como testigos, abruman al soberbio y reducen a la nada sus méritos ilusorios.
La soberbia nos oculta toda la verdad. Para estudiar con fruto el Universo y sus leyes, se necesita, ante todo, la sencillez, la sinceridad, la rectitud del corazón y de la inteligencia, virtudes desconocidas por el soberbio.
El hombre sencillo, humilde de corazón, rico en cualidades morales, llegará más pronto a la verdad, a pesar de su inferioridad posible de sus facultades, que el presuntuoso, vano de ciencia terrestre y sublevado contra la ley, que le rebaja y destruye su prestigio.
La enseñanza de los Espíritu nos pone de manifiesto, bajo su verdadera luz, la situación de los soberbios en la vida de ultratumba. Los humildes y los débiles de este mundo se encuentran allí más levados; los vanidosos y los poderosos, empequeñecidos y humillados. Los unos llevan consigo lo que constituye la verdadera superioridad: las virtudes, las cualidades adquiridas con el sufrimiento; en tanto que los otros han de abandonar a la hora de la muerte títulos, fortuna y vano saber. Todo lo que constituye su gloria y su felicidad se desvanece como el humo. Llegan a los espacios pobres, despojados, y esa súbita desnudez, contrastando con su pasado esplendor, aviva sus preocupaciones y sus grandes pesares. Con una profunda amargura, ven por encima de ellos, en la luz, a aquellos a quienes desdeñaron y despreciaron en la Tierra. La soberbia, la ávida ambición no puede atenuarse y extinguirse sino mediante vidas atormentadas, vida de trabajo y de renunciación, en el transcurso de las cuales el alma soberbia en si misma, reconoce su debilidad y se abre a mejores sentimientos.
En las horas de peligro, todas las distinciones sociales, los títulos y las ventajas de la fortuna se miden en su justo valor. Todos somos iguales ante el peligro, el sufrimiento y la muerte. Solo su valor moral los distinguirá. El más grande en la Tierra puede convertirse uno de los últimos en el espacio, y el mendigo puede vestir un traje resplandeciente. No tengamos la vanidad de los favores y de las ventajas pasajeras. Nadie sabemos lo que nos reserva el mañana.

Extraído del libro “Después de la Muerte” de León Denis

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Quien no siembra no recoge

El pobre por regla general carece de educación, así es que manifiesta todos los defectos de su carácter y de sus inclinaciones, porque como no está educado no sabe reprimir los ímpetus de su genio, y cuando una enfermedad le molesta y le hace sufrir, entonces da rienda suelta a sus arrebatos, a sus exigencias, se presenta el Espíritu con toda su rudeza, y en muchas ocasiones con toda su malignidad, pues sabido es que, el que mucho paga muchísimo debe, y vivir cincuenta y cuatro años entre tantas miserias físicas y morales como vivió el Padre Olallo Valdés, se necesita haber progresado tanto, tantísimo… que estamos plenamente convencidos que si lográramos ver al virtuoso sacerdote, creeríamos que su envoltura fluídica, su resplandeciente periespíritu era uno de los muchos soles que giran en el espacio, ¡Tanta luz deberá irradiar su Espíritu!

Cuando se considera la grandeza de algunos seres y la miserable ruindad de otros individuos, es cuando se aprecia en su inmenso valor el estudio del Espiritismo y el progreso indefinido del Espíritu, porque la enorme, e imponderable distancia que nos separa a unos de otros, es la prueba innegable del trabajo realizado por unos y de la inercia y estacionamiento de otros, y estos últimos (que estamos en mayoría) ¿Seguiremos tan desventurados que no tendremos voluntad, más que para cometer desaciertos y nuestra iniciativa sólo la utilizaremos para vegetar sin producir? Nuestra inteligencia (diamante preciosísimo) , ¿No encontraría nunca el lapidero del progreso, que le diera las deslumbrantes facetas de innumerables conocimientos científicos y la práctica evangélica de diversas virtudes?

Nacer y vivir condenados a producir disturbios, engendrar odios y formar asesinos… ¡Oh! Eso sería horrible, mientras viéramos que otros eran varones justos y mujeres impecables. ¿Por qué para ellos toda la luz y para nosotros toda la sombra? Si de igual manera venimos a este mundo ¿Por qué tan diversos destinos? Y nos dicen los espíritus en sus comunicaciones: porque los hombres disponen a su antojo de su tiempo que es ilimitado, y mientras los unos se consagran al estudio de la ciencia en una o en varias de sus encarnaciones, los otros se cruzan de brazos y se contentan con que los santones de las diversas religiones piensen por ellos. Mientras los unos gozan practicando la virtud en sus múltiples manifestaciones, los otros se complacen en obtener por el engaño, por el fraude, o la violencia, los bienes de los que supieron acumular riquezas desoyendo el gemido de los necesitados.

La Tierra es uno de los laboratorios de la Creación, y en ella trabajan los justos y los pecadores, cada uno en la fábrica o en el taller que él solo se ha formado. En la vida infinita no hay primeros ni últimos, porque los más buenos, los que en la Tierra llamáis redentores, mañana irán a otro mundo muchísimo más adelantado que el vuestro, y allí serán vulgares medianías, que aprenderán a ser grandes, imitando a otros espíritus muy superiores a ellos en talento y en virtudes, por consiguiente, como la condenación del réprobo no existe porque no hay Espíritu que no progrese, todos podéis ascender por la interminable escala del perfeccionamiento, no hay elegidos ni predestinados, no hay llamados ni preferidos, no hay más que el estricto plimiento de la más sabia de todas las leyes: sembrar y recoger, trabajar y obtener el fruto del trabajo, esa es la ley eterna del progreso.

Esto y mucho más nos dicen los espíritus que responden perfectamente, al lógico razonamiento que hemos hecho repetidas veces, cuando como ahora, rendimos un tributo de admiración a los verdaderos santos de la humanidad. Siempre hemos creído que querer es poder, no en el sentido material que se suele dar a este aforismo, no es el querer dar dinero a un necesitado, porque el que no tiene para sí mismo mal le puede dar a otro lo que él materialmente no posee, pero sí puede pedir y decir al rico: mira, en tal punto hay un ser que llora ¿Quieres enjugar sus lágrimas? ¿Quieres hacer tú lo que yo no puedo hacer?

El querer es poder, lo aplicamos nosotros al progreso del Espíritu cuando el hombre dice: quiero ser grande, llegar a la cúspide del saber y de la virtud, cúspide que se eleva según van pasando los siglos; este adelanto no se verifica ni en una ni en cien encarnaciones, pero llega el engrandecimiento del alma, esto es innegable. Los trabajadores de muchos siglos, son los que de vez en cuando llegan a la Tierra dispuestos a consolar a sus semejantes y a enseñarnos a deletrear en el abecedario del amor Divino, que es el amor universal. ¡Lectores de La Luz Del Porvenir! Leamos en el gran libro de la caridad, y seremos en otras edades ¡Redentores de los pueblos oprimidos, seremos sacerdotes del progreso, mensajeros de las verdades eternas comprendidas en dos palabras. Caridad y Ciencia!

Amalia Domingo Soler

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miércoles, 30 de diciembre de 2015

VENZA LA ANSIEDAD

  Tras unos días de "avería ADSL", de nuevo con vosotros para comenzar un nuevo año.       



       Problemas del amor

“… que vuestro amor crezca cada vez más en el pleno conocimiento y en todo el discernimiento.” – Pablo. (Filipenses, 1:9.)

El amor es la fuerza divina del Universo. Es imprescindible, no obstante, mucha vigilancia para que no la desviemos en la justa aplicación.
Cuando un hombre se dedica, de manera absoluta, a sus tesoros perecibles, esa energía, en el corazón de él, se denomina “avaricia”; cuando se atormenta, de modo exclusivo, por la defensa de lo que posee, creyéndose el centro de la vida, en el lugar en que se encuentra, esa misma fuerza se convierte en él en “egoísmo”; cuando sólo ve motivos para alabar lo que representa, lo que siente y lo que hace, con manifiesto irrespeto por los valores ajenos, el sentimiento que predomina en su órbita se llama “envidia”.
Pablo, escribiendo a la amorosa comunidad filipense, formula indicación de elevado alcance. Asegura que, “el amor debe crecer, cada vez más, en el conocimiento y en el discernimiento, a fin de que el aprendiz pueda aprobar las cosas que son excelentes.”
Instruyámonos, pues, para conocer.
Eduquémonos para discernir.
Cultura intelectual y perfeccionamiento moral son imperativos de la vida, posibilitándonos la manifestación del amor, en el imperio de la sublimación que nos aproxima a Dios.
Atendamos al consejo apostólico y crezcamos en valores espirituales para la eternidad, porque, muchas veces, nuestro amor es simplemente querer y tan solamente con el “querer” es posible desfigurar, impensadamente, los más bellos cuadros de la vida.
Espíritu Emmanuel.
Médium Francisco Cándido Xavier.
Del libro “Fuente Viva”
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   PERSEVERAD EN EL BIEN;

             ¡ NO 
 VACILEIS !




( Nuevo comunicado de Bezerra)


Unidos seremos resistencia, fragmentados seremos vencidos en nuestros objetivos esenciales. Tenemos el derecho de discrepar, de pensar de manera diversa y el deber de discutir, de exponer, pero no de disentir. Evocando el encuentro de Jerusalen, cuando las dos figuras exponenciales del Evangelio de Jesús, Pedro y Pablo, se enfrentaron para debatir paradigmas de alta relevancia en la divulgación del Evangelio limpio y cristalino que Jesús trajo para todos, sin pprivilegios ni preconceptos, recordamos que fue el amor el que venció las opiniones divergentes y que en lágrimas, hizo que el primer concilio de los cristianos se transformase en la piedra angular de divulgación de la verdad, después que el Mestro retornó a los páramos divinos.

Hijos e hijas del corazón, ¡ que el Mestro incomparable nos guarde en su paz !

Los ciclos de evolución suceden invariablemente, obedeciendo la planificación superior. Periodos de ascendencia evolutiva caracterizados por el conocimiento, otros periods de madurez para la fijación de los postulados aprendidos. Es inevitable que vivamos las crisis existenciales decurrentes de la situación moral en que se encuentra nuestro planeta.

Reencarnasteis para contribuir con el momento de cambio de paradigmas del planeta de pruebas y de expiaciones, para el mundo de regeneración. Asumisteis el compromiso de divulgar a Jesús Cristo conforme las lecciones insuperables de su Evangelio.

La ciencia y la tecnología a partir del siglo XVII, viene realizando el ministerio para el que fueron creadas por la Divinidad esos paradigmas, pero el amor, experiencia nueva en el mapa evolutivo de las criaturas terrestres, no puede acompañar ese desenvolvimiento fascinante que, de un lado, proporciona comodidad, menores aflicciones, facilidades de intercambio, aproximación de los sentimientos en la construcción del bien, pero bajo otro aspecto, utilizados por mentes enfermas y corazones aturdidos, han sido los instrumentos de degradación de las masas, de la apropiación indebida de las conciencias, de la vulgarización de las propuestas nobles de bien.

Alucinan aquellos que desean controlar las inteligencias humanas y proclaman el nihilismo, asumiendo la responsabilidad grave de diluir la fe en las almas ya debilitadas, contribuyendo para que se establezca el caos, a través de la pérdida de valores morales y de sentimientos de engrandecimiento del alma. Es necesario vigilar para despues orar en tranquilidad ante ls recursos que se entrometen  con objetivos nefastos en la sementera luminosa del conocimiento.

Vemos una sociedad que se degrada en la lucha infeliz del egocentrismo, del individualismo, de la consunción de valores heredados de la Divina Providencia y, no pocas veces, la duda interroga las mentes más saludables, ¿ Cuando será mejor la sociedad?, porque en gran medida prefiere la divulgación de aquellas condiciones torpes, exageradamente pernicioosas, como las que deben ser vivenciadas por las masas. Surgen comportamientos esdrújulos, actitudes que chocan, y lentamente el desencanto y el miedo pasan a residir en los sentimientos antes audaces con la deserción de muchos luchadores empeñados en la construcción del reino de Dios.

No temais el mal ni a los malos. Sus artimañas tienen la duración de su propia falacia, luego desaparecen así que son arrebatados por el túmulo los idealistas que despiertan en al Mas Allá con la conciencia atormentada y el corazón atrofiado.

Perseverad en el bien.

Manteneros unidos con la Codificación Espírita, que un día influenciará en el comportamiento de la sociedad terrestre. El Espiritismo no es una filosofía para determinado número de criaturas, es un mensaje de vida eterna para todos los seres humanos. Y ante la interrogante de los desafíos que parecen presentar una  humanidad en decadencia, está  la certeza de que la Barca  terrestre continúa bajo el comando del navegante Jesús, y en su marcha inexorable irá al puerto del país de la regeneración.

Daros las manos en cualquier circunstancia.

Que la sensibilidad exacerbada, nacida en la presunción o en los dispositivos egocéntricos, no os sea impedimento en el trabajo de iluminar las conciencias.

Existen, hijos e hijas amados, más relevantes acciones de bien que de degradación y decadencia. Sucede que el error y el vicio jalean sus acciones, mientras que la virtud discreta y silenciosa aprovecha las noches sin estrellas para tornarse en lámparas divinas, guiando para el momento supremo de la liberación.

Sabemos de vuestras luchas, de vustros testimonioos silenciosos, de las lágrimas vertidas ante lo que deseais realizar y que lograis hacer. No pocas veces, con vustros guías espirituales, os enjugamos el llanto y nos dirigimos rumbo en el oceano bravío a sdr conquistado para ser encontrada la tierra de promisión.

¡ No vacileis !

Utilizad los sublimes recursos de la Doctrina, especialmente las reuniones mediúmnicas para, a través de ese puente sublime, que liga un plano al otro plano de vida, desaciendo los aranceles de las fuerzas negativas que muchas veces nos envuelven, diseminando los sentimientos de amarguras y decepciones.

No creais que aquello que no lograis sea negativo para el Señor; antes considerad que la dificultad de ahora y la mejor solución para las necesidades vigentes. Mañana entendereis mejor lo que hoy os parece una incógnita.

Os saludamos, hijas e hijos de la unión, por los resultads de nuestro encuentro anual, por la serenidad con que discutisteis los temas en pauta.

Agradecemos a Dios la comprensión de las necesidades locales, en la Patria del Cruzeiro, en este país continental, que debe restaurar el pensamiento de Jesús y enviarlo a la humanidad.

En Europa y los Estados Unidos de América del Norte, caben las investigaciones más profundas en casi todas las áreas del conocimiento. La nueva Sudamérica, marcada por el dolor, por el sufrimiento del hermano de África y del indígena nativo e ingénuo, compete el surgimiento del bien con la contribución de Europa y Asia, caracterizado por el sentimiento de amor. Seremos la demstración viva de que la más pulsante fuerza del universo, es el amor, porque Dios es amor, y a través de ese amor que rige en todas partes y en nosotros, podemos tolerarnos y darnos las manos para los objetivos que nos llevarán a la plenitud.

Alegraros, porque el Señor vigila y sus embajadores, los cocreadores del planeta que lo dirigen, están alertas y la programación pautada está siendo ejecutada, aunque no nos sea visible como gustaríamos.

Contribuid pues, hijos e hijas del alma, con vuestra ternura, limando las imperfecciones del periodo primario de evolución y transformándolas en sentimientos de entrega en nombre de la caridad fraternal que en breve, se expandirá portoda la Tierra, sin que haya diferencia de los superdesenvueltos y de los miserables, cuando entonces el lobo feroz estará en la misma fuente bebiendo el agua al lado del cordero pacífico.

En esos dias que se aproximan y de los que sereis parte, alegraros con los corazones vueltos a Jesús y cantad hossanas.

Teneis el nombre escrito en el libro del reino de los Cielos y esforzaros para que sea mantenido ante la misericordia inefable de aquel que es el camino para la verdad y que es camino para la vida: nuestro Señor Jesús Cristo.

Los Espíritus-espíritas trabajadores de la Casa de Ismael, mantenedora del lema Dios, Cristo y Caridad, aquí con noosotros, nos solicitan para que les seamos la voz pidiendo: avance, anonimato en los senderos de verdad y amor hasta las últimas fuerzas de vustra jornada en el bendecido planeta.

Mucha paz, hijas e hijos, son ls votos del servidor y amigo de siempre.


Bezerra.

(
*) Revistado por el autor espiritual.

(Mensage psicofônico dictado por el Espíritu Bezerra de Menezes al médium Divaldo Pereira Franco no encerramento da reunião ordinária do Conselho Federativo Nacional, da FEB, realizada em Brasília, em 08 de novembro de 2015:

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                      Venza la ansiedad


     En los actuales dias que vivimos en la Tierra con tanto progreso material, el ser humano vive aturdido ante los graves conflictos: el miedo, la tristeza, la depresión y la ansiedad. Esto tiene asolado a millones de personas en todo el planeta y no son fáciles sus curas o alivio al amparo del ser humano.
    Inicialmente pretendemos ofrecer algunas definiciones de este terrible drama:
  "Ansiedad es la sensación , a veces vaga, de que algo desagradable está a punto de suceder". El diccionario Aurelio presenta estos conceptos: "Ansia, aflicción, angustia....Perturbación del Espíritu causada por la incertidumbre o por el recelo...; Ansiedad: estado afectivo caracterizado por un sentimiento de inseguridad."

      Lector amigo, observe entonces, que la ansiedad está íntimamente ligada con las incertidumbres de la existencia en la Tierra y en la vida espiritual, solo que son muchos los que se afligen con lo que les podrá suceder después de la muerte.
     Buda- el Iluminado- ya llamaba la atención para la impermanencia de todo cuanto se refiere al cuerpo orgánico o al  espiritual, solo que son muchos los que se afligen con lo que les podrá suceder. Platón, filósofo de la antigüedad, afirmaba que la única cosaq que no cambia en el Universo es la Ley del Cambio.

Así, por la dinámica de la Vida, en movimiento contínuo, nada permanece estacionario. Criatura alguna, por fuerza de este movimiento incesante, experimenta seguridad absoluta y permanente del cuerpo. Todos estamos sujetos a cambios que pueden ocurrir en cualquier momento. En relación a esta impermanencia y a esta inseguridad, se comprende  por qué la mayoría de los hombres vive abrazado a esa sensación de que algo desagradable está a punto de suceder.
   El ansioso crónico sufre, entre otras razones, porque sueña en conseguir ciertos bienes y valores y sueña en conservar siempre lo que viene a conquistar. Como no consigue todo lo que desea, o como siente que no conservará para siempre lo eventualmente conquistado, se angustia. Sufre con la sensación de que no conseguirá alcanzar la meta o con la sensación de que en cualquier momento perderá lo poco que conquistó!

  ,Se puede pues, decir entonces que la ansiedad es una perturbación del espíritu causada por la incerteza o por el recelo. Los estudiosos hacen una distinción importante entre el miedo y la ansiedad; en cuanto el miedo es a la reacción alpeligro esterno y real, la ansiedad significa"una expresión de conflictos internos, la mayoría de las veces, inconsciente".


     La ansiedad puede ser considerada normalo patológica. La ansiedadnormal es aquella en la que el indivíduo presentará las manifdestaciones psíquicas o físicas en intensidad leve o  moderada, no frecuentes y con una duraci-on limitada de tiempo. La ansiedad será patológica  siempre que las manifestaciones psíquicas mencionadas se presenten a un nivel acentuado, inaceptable. Traerá inclusive  , maleficios para la económia oránica, En este grado, la ansiedad solamente  perturba y perjudica.

     El rencor y el resentimiento son otra enfermedad del alma. La cura del rencor exige una reforma íntima profunda. Aquellos que lo conservan, enferman, no solo  no solo espiritual, sino físicamente. La mejor terapia es la del perdón, no solo de palabras sino sobre todo, del olvido del mal recibido.

      La depresión es también una dolencia del alma y está vinculada  la mayor parte de las veces, al presente y al pasado del Espíritu que vivió  equivocado y contrarió esta u otras vivencias anteriores a la concienciade culpa. ¿Cómo vamos nosotros a curar esas graves dolencias?. El Espiritismo,ampliando las enseñanzas morales del mensaje de Jesús para los tiempos actuales, nos ofrece alguna sugerencia?. Vamos a seguir algunas reglas que pueden cambiar su vida:

1.- Haga el bien a sí mismo y a sus semejantes;
2.- Clonfíe en Dios, plznee una vida y hágala.
3.- Ame a su familia procurand mejorar sus  relaciones familiares
4.-Aprenda a dominar sus emociones
5.- Sea Vd. Su psicoterapeuta descubriendo sus virtudes.
6.-Sea competente planeando sus acciones.
7.-Vaya más allá del bienestar material pensando en los valores de la educación del Espíritu.
8.-  Crezcase ante los obstáculos.
9.- Viva bien con todos.
10.- Cuide con celo de su cuerpo, pero principalmente, de la iluminación interior.

    Finalmente, con el despertar del Espíritu y la vivencia del amor, creemos que podemos vencer estos males que han llevado a tantas personas al sufrimiento y así, podremos alcanzar un estado de plenitud.La Iluminación.
   

Fuente: CLARO, Izaías, " Como superar la aniedad" Edições Jerônimo Mendonça, 2001, São Paulo.João Batista Cabral –

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         LA CONFIANZA.


Entre los factores psicológicos que contribuyen al bienestar de los seres humanos, la confianza moral se destaca como de fundamental importancia, sin la cual diversos problemas se establecen en lo íntimo del ser en forma de conflictos perturbadores. Biológicamente, la confianza se encuentra inherente en la constitución física procedente del Espíritu que es el ser causal. La confianza es una bendición que proporciona salud y paz, facultando que determinadas endorfinas contribuyan a la armonía general y a la ausencia de dolores que, normalmente, afligen a las personas.

El desarrollo cultural, muchas veces como resultado de las experiencias que se derivan de las relaciones, no siempre saludables, instala en el psiquismo la desconfianza, fruto espurio de conductas infelices que se vuelven aceptables en la agrupación social. Hija predilecta del miedo, de la pérdida, de la agresividad, de los desatinos e infamias, responde por la inseguridad que aturde a la mayoría de las personas. Algunas piensan que, resguardándose en la sospecha cautelosa, se conducen bien, en razón del expresivo número de insensatos, de explotadores, de aquellos que se complacen en causar infelicidad. 

No obstante, la vida nos propone la confianza como valioso e indispensable recurso, para tornar larga la existencia, coronándola de armonía y de júbilos internos. Pero, esa conducta de ninguna manera elimina las precauciones necesarias, para que el hombre no sea perjudicado ni agredido en los sentimientos de honradez y de equilibrio emocional. Cuando el ser fue víctima de explotación indebida, realizada por el abuso en relación al sentimiento de fe y de respeto, el individuo se arma, evitando que se repita el incidente infeliz. Igualmente, herencias ancestrales, procedentes de existencias anteriores, dificultan la confianza en razón de sospechas provenientes de acciones nefastas que permanecen fijadas en lo más recóndito del alma. Aflorando en forma de conflicto de inseguridad emocional, crea dificultades para la entrega, la instalación de la confianza en su mundo interior, sufriendo inquietudes, inseguridades y recelos injustificables.

Es necesario tener cuidado de no cerrar la puerta de la afabilidad a todos, como mecanismo defensivo, a fin de que no se repita la deplorable conducta, característica de trastornos emocionales. El niño que se entrega totalmente a los cuidados de la madre es el más bello ejemplo de la confianza inconsciente, que le yace adormecida, preparándole para una existencia estable y saludable. Pero a medida que la razón produce discernimiento, recelos que proceden del pasado se liberan de los depósitos de la memoria anterior y surgen las sospechas, los celos y los recelos. La criatura humana, a consecuencia del instinto gregario, necesita verse en grupo, en sociedad, en confianza.
El sentimiento de la confianza es automático en la existencia física, excepto en los casos de desequilibrios psicopatológicos. Moviéndose de un lugar a otro, se confía en que todo irá bien y nada acontecerá. Cuando se alimenta, el individuo no desconfía que el alimento pueda estar envenenado, que el conductor del vehículo que usa vaya a chocar contra otro, o que el controlador del vuelo suministre instrucciones erradas… Casi todo, en la Tierra, ocurre de manera automática en forma de confianza, como resultado de la civilización, de la ética, de los principios honorables. Al someterse a un complejo tratamiento quirúrgico, el paciente es inducido a confiar en el equipo médico encargado de trabajar por la preservación de su vida, por la recuperación de su salud. Todos los individuos dependen unos de otros, porque se necesitan y, de esa forma, se completan.

En un análisis profundo de la Ley de Amor preconizada por Jesús, la confianza desempeña una función relevante, por hacerse indispensable en la vivencia del postulado a ser abrazado. Educando a felinos portadores de instintos destructivos, sus domadores confían en los resultados eficaces de los ensayos y viven a su lado en perfecta armonía. Lo mismo acontece con relación a otros animales agresivos cuya cadena alimentaria pone en peligro a todos aquellos que se les acercan. Ciertamente existen los enfermos emocionales, los dolientes del alma que, desconectados del honor y del Bien, se creen suficientemente astutos para burlar, traicionar, explotar a los demás que consideran ingenuos, ignorantes e indefensos Realmente, lo son de esa manera aquellos que actúan deshonestamente, que usurpan, engañan y confiesan estar complacidos en herir, en actuar con dolo e infamia. No descuides cultivar la confianza en la vida, en los valores éticos que te han sido propuestos por la reencarnación. Vivir en la Tierra es también experimentar riesgos.

Nadie evoluciona sin la experiencia de los riesgos e intentos de error y de acierto. El número de aquellos que constituyen la fauna humana de las aberraciones es menor que el de los que respetan y se conducen con la equidad posible. Confía en las bendiciones del Padre, que espera tu elevación progresiva y avanza en paz.

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Toda la vida de Jesús fue una permanente lección de confianza. Convidó a la gente de mala vida y convivió con todos ellos, reunió a su alrededor a hombres y mujeres simples del pueblo, despreciados unos y otros, considerados de mala ralea, para edificar el Reino de Dios en la Tierra. Explotado por unos, anatematizado y perseguido por otros, traicionado y abandonado, permaneció confiando en la grandeza moral de todos los que un día despertarían a la realidad conforme viene aconteciendo.

Juana de Ángelis

(Comunicación psicografiada por el médium Divaldo Pereira Franco, en la reunión mediúmnica de la noche del 22 de agosto de 2012, en el Centro Espírita Redención, en Salvador, Bahía, Brasil)

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jueves, 24 de diciembre de 2015

Expansiones del Principio Inteligente


¡ PAZ EN LA TIERRA A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD!
Los pastores y los ángeles:
"Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace..." Lucas 2:14

Se avecina tiempos bien difíciles para la humanidad, para este planeta; nada bueno se vislumbra...la gente esta ciega, confundida, desorientada. Los gobernantes, por miedo, por ambición, o ambas cosas, viven pensando como arrastrar a los demás hacia sus propios intereses, sin importarles la destrucción, la muerte y el sufrimiento, que su egoísmo causa a seres infelices en su gran mayoría.
Esta nación, Los Estados Unidos de Norte América, de alguna manera, casi milagrosa, se ha visto amparada invisiblemente...la gran mayoría de las guerras no han sucedido acá, sino en otros países: Europa ha tenido ya dos conflictos de carácter mundial. los países en Europa viven agitados, esperando siempre lo peor.
Sin embargo: no será así por mucho tiempo, tristemente para nosotros y nuestros hijos, se avecinan tiempos bien difíciles, caos, corrupción, violencia, de mayor cantidad y envergadura a la que sufre actualmente.

Que podemos hacer? Las inteligencias del Plano Superior nos aconseja lo siguiente: Redoblemos la voluntad de trabajar constantemente en la edificación del BIEN en la Tierra: pequeños o grandes actos, pocas o muchas palabras, mucha oración del corazón, no de la boca...hagamos nuestra la palabras del Divino Maestro y Hermano de Nazaret: "(Mateo 7:12) Por lo tanto, todas las cosas que quieren que los hombres les hagan, también ustedes de igual manera tienen que hacérselas a ellos; esto, de hecho, es lo que significan la Ley y los Profetas".
Las familias deben permanecer bien unidas, unificadas, para poder pasar los tiempos difíciles que se avecinan...vivid en Fe, en Oración, en Esperanza....No temáis..solamente son "dolores de parto" para un Nuevo Amanecer...donde no existirá ni odios, ni rencores..
Hacemos nuestras la palabras del insigne maestro José Martí que aunque ellas fueron dichas pensando en Cuba, su adolorida patria, nosotros las decimos pensando en el Mundo, en nuestra Patria Espiritual, La Familia Humana:
" ¡Pues alcémonos de una vez, de una arremetida última de los corazones, alcémonos de manera que no corra peligro la libertad en el triunfo, por el desorden o por la torpeza o por la impaciencia en prepararla; alcémonos, para la república verdadera, los que por nuestra pasión por el derecho y por nuestro hábito del trabajo sabremos mantenerla; alcémonos para darles tumba a los héroes cuyo espíritu vaga por el mundo avergonzado y solitario; alcémonos para que algún día tengan tumba nuestros hijos! Y pongamos alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: "Con todos, y para el bien de todos".
Que el Señor os Bendiga hoy, mañana y SIEMPRE!

- REY FORMOSO -
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   El sentimiento de justicia está en la Naturaleza, de tal modo que en la Naturaleza nos rebelamos ante la simple idea de una injusticia. Sin duda que el progreso moral desarrolla ese sentimiento, pero no lo da. Dios lo puso en el corazón del hombre. De ahí viene que, frecuentemente, en hombres simples e incultos, nos encontramos con nociones más exactas de la justicia que algunos que tienen un gran caudal de conocimientos.
Siendo la justicia una ley de la Naturaleza, la explicación de que los hombres la entiendan de modo tan diferente, considerando unos justo, lo que a otros parece injusto, es porque en ese sentimiento se mezclan pasiones que lo alteran, como sucede a la mayor parte de los otros sentimientos naturales, haciendo que los hombres vean las cosas desde un prisma falso.
La definición de justicia es que la justicia consiste en el respeto de cada uno por los derechos de los demás. Y lo que determina  esos derechos son dos cosas: la ley humana y la ley natural. Teniendo los hombres formuladas leyes apropiadas a sus costumbres y caracteres, estas establecen derechos mutables con el progreso de las luces. Hoy nuestras leyes, además de imperfectas, consagran los mismos derechos que las de la Edad Media. Entretanto, esos derechos anticuados, que ahora nos parecen mostruosos, parecían justos y naturales en aquella época . No siempre, pues, es acorde con la justicia el derecho que los hombres prescriben. Además ese derecho regula solo algunas relacioones sociales, cuando es cierto que, en la vida particular, hay una inmensidad de actos únicamente de la juridisción del tribunal de la conciencia.
Puesto de parte el derecho que la ley humana consagra a base de justicia, según la ley natural, dice Cristo: "Quiera cada uno para los otros lo que quería para sí mismo". Dios imprimió en el corazón del hombre la regla de la verdadera justicia, haciendo que cada uno desee ver respetados sus derechos. En la incertidumbre de como debe proceder con su semejante, en determinada circunstancia, trate el hombre de saber como querría que con él se procediese, en circunstancia idéntica.Es el guía más seguro que Dios le podía haber dado en la propia conciencia.

Nota de Allan Kardec: Efectivamente. el criterio de la verdadera justicia está en querer cada uno para los otros, lo que para sí mismo querría y no en querer para sí lo que querría para los otros, lo que absolutamente no es la misma cosa.
No siendo natural  que haya quien desee el mal para sí, desde que cada hoombre tme por modelo su deseo personal, es evidente que nunca nadie deseará para su semejante sino el bien. En todos los tiempos y bajo el imperio de todas las creencias,
siempre el hombre se esforzó para que prevaleciese su derecho personal. La sublimidad de la religión cristiana está en que ella tomó el derecho personal por base del derecho del prójimo. 
De la necesidad que el hombre tiene de vivir en sociedad, le nacen obligaciones especiales y la primera de todas es la de respetar los derechos de sus semejantes. Aquel que respete esos derechos procederá con justicia. En nuestro mundo, porque la mayoría de los hombres no practica la ley de justicia, cada uno usa de represalias. Esa esla causa de la perturbación y de la confusión en que viven las sociedades humanas. La vida social otorga derechos e impone deberes recíprocos.
Pudiendo el hombre engañarse  en cuanto a la extensión de su derecho, lo que le hará conocer el límite de ese derecho con relación a sí mismo, es reconocer a su semejante en idénticas circunstancias y recíprocamente. Pero, dirán algunos: si cada uno atribuye a sí mismo derechos iguales a los de su semejante, ¿qué vendrá a ser de la subordinación a los superiores? ¿ No será eso la anarquía de todos los poderes?. Los derechos naturales son los mismos para todos los hombres, desde los de condición más humilde hasta los de posición más elevada. Dios no hizo a unos de barro más puro que a los otros, y todos, a Sus ojos, son iguales. Esos derechos son eternos. Los que el hombre estableció perecen con sus instituciones. Además, cada uno se siente bien con su fuerza o su franqueza y sabrá siempre tener una cierta deferencia para con los que lo merezcan por sus virtudes y sabiduría. Es importante acentuar esto, para que los que se juzgan superiores conozcan sus deberes, a fin de merecer esas deferencias. La subordinación no se hallará comprometida, cuando la autoridad fuese concedida a la sabiduría.
El caracter del hombre que practicase la justicia en toda su pureza, sería el del verdadero justo, a ejemplo de Jesús, por cuanto practicaría también el amor al prójimo iy la caridad, sin los cuales no hay verdadera justicia.
- Pesquisa: Elio Mollo-
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              EXPANSIONES DEL 

      PRINCIPIO  INTELIGENTE

En los impulsos que la vida planetaria nos va mostrando, notamos un orden bien elaborado que corresponde a una finalidad que, en la actualidad, a pesar de las técnicas existentes, se nos escapa una adecuada explicación.
Lo que vemos en los reinos de la naturaleza, desde los minerales hasta el reino hominal, los ordenados aspectos morfológicos son de tal complejidad, que no podemos dejar de atribuir, tales manifestaciones, como una consecuencia de las leyes responsables por esos eventos.
En el reino mineral son expresivas las fuerzas de atracción y cohesión de las moléculas, la organización de los diversos y bien ordenados sistemas cristalográficos, traduciendo orientación y equilibrio en la formación de ese reino. 
En el reino vegetal las manifestaciones se muestran más avanzadas, donde la fotosíntesis representa expresiva adquisición. En este reino, la molécula orgánica se afirma propiciando elementos constructivos en la escala evolutiva de los seres. 
El reino mineral es el reino que define las unidades inorgánicas, aún dentro de sus combinaciones, divergiendo del vegetal, donde la materia orgánica crece, expandiéndose y combinándose en muchos y nuevos elementos. Es como si un principio organizador, limitado en el reino mineral, alcanzase nuevas posibilidades y atributos en la organización vegetal, propiciando múltiples combinaciones que se van expresando en la conocida irritabilidad celular. Al mismo tiempo, se observan reacciones de acuerdo a las condiciones del medio, como el heliotropismo, las variaciones de acidez y alcalinidad y muchas otras elaboraciones bioquímicas. En este medio, los procesos selectivos de la quimio-síntesis presentan nuevos avances a expensas de las bacterias, pues muchas de ellas hacen parte del reino animal.
En el reino animal las elaboraciones son bastante complejas; además de los impulsos que le son propios, cargan consigo la herencia de los reinos menores por los que ya pasó. En esta fase, además de las condiciones para su sustento, que están relacionadas con el medio en que se encuentran, existen las nuevas condiciones ecuacionadas en los equilibradores orgánicos. 
En el reino animal podemos registrar que los campos organizadores (principio inteligente), pertenecen a una "masa-directora" (alma-grupo) propia de cada especie; en los animales de constitución más compleja habría una dispersión de la "masa-energética", con el fin de que las "simientes" de su contenido (individualidades espirituales en formación) fuesen ocupando las organizaciones físicas, esto es, cada ser con su propio principio inteligente. Esta condición podrá ser observada a partir de los reptiles, por tener una organización física más avanzada y poseer, en la masa cerebral, una glándula específica (glándula pineal), aunque en sus fases iniciales con el nombre de ojo pineal. Nos dice André Luiz (Espíritu) que en esos animales podemos encontrar el inicio del proceso de individualización espiritual (principio inteligente en elaboración), o sea, que ya existiría un principio inteligente independiente comandando, con más expresividad, el procesamiento de la vida física, con la ayuda del ojo pineal.
El principio espiritual, caminando independiente en la escala animal, perfeccionándose cada vez más, inclusive entre la familia de los primates, alcanzaría, en el hombre, su más expresiva demostración a expensas de la glándula pineal (reloj biológico). Es como si hubiese, hace millones de años, una elaboración donde la memoria fragmentaria de los animales fuese, poco a poco, adquiriendo nuevas condiciones hasta alcanzar, en el hominal, la memoria continua (renovaciones reencarnatorias); en esta, el raciocinio estaría acompañado de nuevos factores, inclusive los afectivos, reflejándose en los potenciales de la responsabilidad (nacimiento del libre albedrío). Así, del Ardipithecus ramidus, alcanzando evolutivamente al australopithecus (aferensis, africanus, robustus), hasta llegar al homo-hábilis y sus continuadores, el erectus y el sapiens del reino hominal, en condiciones del más expresivo estado de concientización.
Consideramos importante, en toda la serie evolutiva, la existencia de un proceso de atracción entre sus congéneres, que podemos considerar de carácter sexual, con inmensas variaciones y vivencias, que se hace más expresivo a partir de los vegetales. En el reino vegetal, los impulsos de la sexualidad muestran su dinámica, con variaciones y oscilaciones, entre el hermafroditismo (plantas fanerógamas) y la reproducción sexual (plantas criptógamas). 
En los animales, esas fuerzas reproductivas, aún ante la complejidad física que cargan, presentan oscilaciones, donde aquí y allá, se observa el hermafroditismo y los ensayos en la homosexualidad. Es preciso anotar que las variaciones homosexuales observadas en los animales no reflejan daños, por no existir los factores de conciencia que caracterizan a la psiquis continua (hominal) y que no existen en la memoria fragmentaria. Actitudes de ese orden, por ser instintivos, no producen reflejos desagradables en los componentes de las fuerzas creativas del principio inteligente. Este mecanismo puede ser considerado como una necesaria acomodación de las energías, con la finalidad de desaguar las funciones instintivas de la sexualidad, necesarias para la organización material. 
Por todo esto es que existe, sólo en la gran mayoría de los animales, la fase de la sexualidad reproductiva reflejada en el celo, como necesidad reproductiva, en virtud de la psiquis fragmentaria que poseen. En el caso de la especie humana, donde la sexualidad se muestra en su totalidad, atenderá no sólo a la reproducción, sino también, las organizaciones afectivas de la zona espiritual. Esta última condición, sólo será eficiente si existiese el desarrollo del amor responsable, divergente de los impulsos periféricos que solo alcanzan los sentidos materiales como verdaderas descargas energéticas, sin condiciones éticas, cayendo en un vacío psicológico. Esto quiere decir que el mecanismo de la sexualidad, con sus fuertes componentes energéticos atados a las fuerzas creativas del espíritu, necesita de comprensión, educación, responsabilidad y buen direccionamiento, por ser uno de los fundamentos constructivos de la evolución.

´Jorge Andrea Dos Santos-
Tomado de la Revista "Presencia Espírita"  - Nº 230 - Ediciones Leal - Librería Espírita Alvorada Editora.
 
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HISTORIA PLANETARIA DEL HOMBRE EN 

 LA TIERRA

                                    


En la compleja línea de la vida planetaria, con sus 3,5 billones de años de existencia, si consideráramos ese tiempo representado en tan sólo 1 año, según algunos antropólogos, entonces los reptiles habrían aparecido a mediados de diciembre y el hombre en los últimos 2 segundos.  

El hombre es reciente en el planeta (1 millón, 600 mil años). El hombre autóctono, aquel que fue el resultado del perfeccionamiento de los primates, debe haber pasado un buen tiempo hasta alcanzar el llamado período paleolítico o de piedra, cuya máxima adquisición fue el fuego; su palabra aún rudimentaria, cuyo pensamiento se fue transformando lentamente, del fragmentario de la fase animal, al continuo del reino hominal, donde múltiples factores se encuentran coligados.

Le sigue a este, el período neolítico o de piedra pulida, cuyas acentuaciones vocales, ayudadas posiblemente por la música, ya formaban palabras, aunque reducidas y muy pobres. Esas nuevas condiciones de comunicación propiciaron la formación de grupos humanos, cada vez más acentuados, contribuyendo en la creación, aunque lenta, de la agricultura y como consecuencia el sedentarismo.  

Poco a poco la evolución progresa en el reino hominal e inmensas razas se van formando, como también, evolucionando el lenguaje. Este, al principio partiendo de las inflexiones vocales, como auténticos gritos de alarma, van lentamente alcanzando las lenguas monosílabas de carácter bastante pobre. En el impulso siempre presente de la evolución, las lenguas flexibles se van articulando en  vocablos móviles.  

Con los milenios, aparecen las lenguas llamadas analíticas, cuyas palabras definen ideas, así como también, ideogramas, que alcanzaron posiciones interesantes en la civilización egipcia, china y en el Japón antiguo.
En la actualidad, las estadísticas nos muestran que la lengua más hablada es el mandarín, alcanzando 900 millones de chinos, mientras que varios grupos, cercanos a los 400 millones, hablan incontables dialectos. Le sigue el inglés; luego el hindú, en la India, junto a muchos dialectos. Posteriormente, el español, el ruso, el bengalí y el portugués.
Es bien claro y comprensible que se dio el nacimiento de inmensas misturas lingüísticas, de cara a las circunstancias que el medio ofrecía, choques de comunidades, miscegenaciones múltiples y las variaciones raciales que se fueron ampliando y divergiendo de las cuatro razas básicas, reflejadas en la caucásica, mongol, negra y australoide.
Una pregunta que siempre encontramos en el pensamiento de muchos estudiosos, es el como se formaron todas esas variaciones raciales. Gran parte de estas no pueden ser calculadas teniendo en cuenta la dependencia de los factores del medio, aunque muchos antropólogos piensen que el reino hominal despertó en varios lugares del planeta. Aún así, ante tales hechos, debemos considerar las informaciones espirituales, cuyos registros son fidedignos, de la existencia de espíritus de otros orbes reencarnando en la Tierra en varias épocas. El libro más divulgado que hace tal referencia, "Los Exiliados de Capela", anota que determinado planeta, en la constelación de Cochero, al alcanzar su progreso espiritual, aún tenía en su psicosfera Espíritus que no poseían condiciones para acompañar los nuevos acontecimientos evolutivos. Fue así que fueron enviados a la Tierra, con el fin de impulsar al reino hominal en su fase inicial. Esta condición posibilitaba colocar en la Tierra Espíritus con experiencia, propiciando condiciones más avanzadas.
En realidad, aceptamos la existencia de esa posibilidad de los exiliados de Capela, sin embargo, en vista de las variaciones acentuadas de las razas, sería posible que Espíritus de otras civilizaciones, también hicieran su aporte en semejantes condiciones, con el fin de contribuir en los impulsos evolutivos, con nuevos recursos y experiencia. Los factores del medio ambiente, solamente, no podrían explicar tamaña divergencia.
En esta contingencia, los milenios pasaron hasta que el reino hominal terráqueo pudiese, con experiencias reencarnatorias de todos los matices, ir formando civilizaciones con el inmenso trabajo de sus propias adquisiciones. El impulso evolutivo más expresivo que puede ser anotado en la morfología humana, fue la elaboración de los potenciales de la zona cerebral, con sus respectivos hemisferios, donde el lóbulo frontal puede ser considerado el más expresivo por las funciones que le son atribuidas. Así es que registramos la frente oblicua de los primates (lóbulo frontal reducido) que, recorriendo las diversas ramas, hasta alcanzar al homo-sapiens en sus innumerables vivencias, va verticalizando la frente por el desarrollo del lóbulo frontal. En este, los procesos concienciales van alcanzando los niveles más expresivos de las funciones psíquicas, en el que el raciocinio pasa a ser la expresión más avanzada de la memoria continua. Otras funciones superiores se van mostrando, reflejadas principalmente en el libre albedrío, que se encuentra atado al factor responsabilidad en sus diversos grados.

Por imposición evolutiva el ser humano va siempre adquiriendo nuevas funciones psicológicas, entre las que podemos destacar los factores que definen el proceso analítico y el sintético, que se muestran a menudo, en su cotidianidad en el cerebro.

Es cierto que el cerebro no es el creador de los fenómenos, pero es la zona que expresa, a su manera y posibilidad, las funciones más específicas de la zona periespiritual que, a su vez, es la traductora y divulgadora de las energías espirituales profundas. Así, a través del cerebro, podemos comprender una vasta fenomenología percibida por los procesos analíticos, además de otros tantos, más avanzados, por los mecanismos sintético-intuitivos y, lo que es más interesante, el conocimiento y estudio que hoy poseemos sobre la fenomenología paranormal.
La ciencia ya hizo posible que comprendiéramos las condiciones de análisis y síntesis que nuestro cerebro expresa. Los fenómenos analíticos estarían, en las manipulaciones psicológicas, a expensas del hemisferio cerebral izquierdo, cabiendo al derecho las expresiones de conjunto y totalidad, como acontece con la intuición en sus diversos estados creativos. También, será fácil de comprender que los mecanismos ligados, ora al análisis, ora a la síntesis, se encuentran imbricados, quedando difícil demarcarlos; mientras tanto, cuando existe predominancia de una de estas vertientes, la posibilidad de evaluación será de más fácil comprensión.  

Todos esos elementos funcionales como elaboraciones cerebrales, antes que nada, son energías que aportan y que, en las vivencias del día a día reencarnatorio, van presentando clarificaciones y mejores conceptos sobre el psiquismo humano. Este, a pesar de lo que ya conocemos y que se amplia en el vértigo de las nuevas técnicas, permitiendo transformaciones de todo orden en el planeta, será en el camino del trabajo idealista, siempre acompañado de los valores de una sabia ética envuelta, cada vez más, en el amor, que nos ayudará a comprender con más expresividad la causa evolutiva, sus reales razones y principalmente nuestra posición en el escenario del Universo.  

- Jorge Andrea Sos Santos- 
Tomado de la Revista "Presencia Espírita"  - Nº 230 - Ediciones Leal - Librería Espírita Alvorada Editora.



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¡ FELIZ NAVIDAD, AMIGOS !