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lunes, 16 de mayo de 2016

“Qué es y qué no es Espiritismo”


Qué es y qué no es Espiritismo


"Para opinar sobre una idea hay que estudiarla; estudiarla para comprenderla y comprenderla para juzgarla, y esto únicamente puede hacerse si acudimos a las fuentes originales".
Los postulados básicos del espiritismo son:

1) Existencia de Dios: La idea espiritista de Dios se distingue radicalmente de la concepción antropomórfica de las religiones, ya que no se lo concibe como un ser personal o mutable que premia o castiga, sino como la energía primaria y creadora del universo, arquetipo del Supremo Amor.

2) Preexistencia y supervivencia del espíritu: Existimos antes de nacer y continuamos viviendo después de la muerte. Todos los seres vivientes estamos dinamizados por un principio psíquico, asiento permanente de lo intelectual, indestructible e imperecedero que coexiste con el organismo corporal.

3) Reencarnación: El espíritu va utilizando diversos cuerpos a lo largo de su trayectoria  progresiva. Va alcanzando nuevos conocimientos y experiencias a través de innumerables vidas sucesivas. Así, el pasado y el presente están enlazados en una relación causal, cuya comprensión  es indispensable para el perfeccionamiento del Ser y para la construcción de su porvenir.

4) Mediumnidad: Es la facultad que poseemos los seres humanos (más agudizada en aquellos que llamamos médiums) para relacionar las humanidades visible e invisible, es decir, el mundo físico y el mundo espiritual. Por medio de la mediumnidad, se prueba experimentalmente la inmortalidad del alma. Se rectifican las falsas ideas del cielo, el infierno, penas o castigos eternos.
Recuperamos el contacto con seres queridos y recibimos valiosas informaciones e instrucciones por parte de variadas fuentes espirituales.
5) Pluralidad de mundos habitados: La vida no es un accidente, que excepcionalmente se produjo en La Tierra, sino que es una constante universal; No estamos solos en un universo infinito, eterno e ilimitado, sería un grosero antropocentrismo negar las posibilidades de vida en otros planetas, sistemas o galaxias, la cual, obviamente, habrá adquirido distintas formas de expresión o de relacionarse con su entorno, de acuerdo con sus propias circunstancias.

6) El Espiritismo es una ciencia experimental: Kardec definió el Espiritismo como "la ciencia que estudia el origen, la naturaleza y el destino del espíritu y sus relaciones con el mundo corporal"
El Espiritismo es científico porque se apoya en hechos demostrados y demostrables. Lo es porque su objeto de estudio es susceptible de ser analizado, registrado y controlado. Es científico porque aplica una metodología rigurosa y precisa y en sus conclusiones ha enunciado leyes de vigencia general.

7) El Espiritismo es una filosofía racionalista: Nos aclara nuestro origen y nuestro destino, proporcionándonos respuestas al por qué y para qué de nuestra existencia, sin apelar a expedientes sobrenaturales, ni a dogmas o fideísmos, haciendo por el contrario, de la razón la brújula para orientarnos.
Decía Amalia Domingo Soler "pon el dedo de tu razón, en la roca de tu conciencia y brotará el manantial de tu deber, que el cumplimiento de todos los deberes, es la suma de todas las felicidades"

8) El Espiritismo no es una religión: Recordemos con Kardec "El verdadero carácter del Espiritismo es el de una ciencia y no el de una religión". Toda religión se asienta en dogmas; admite lo sobrenatural; su vía de conocimiento es la fe; adopta ritos, cultos, liturgias, se organiza en iglesias, posee sacerdotes, jerarquías, etc.; mientras que el Espiritismo se respalda en la ciencia, excluye cualquier tesis sobrenaturalista, preconiza la razón como fuente del saber, no tiene ritos, altares, ceremonias, templos ni jerarquía.

9) El Espiritismo no guarda relación con ningún género de supersticiones: En el Espiritismo no hay prácticas de africanismos o ritualismos étnicos, religiosos, folclóricos o sincretismos, ni se hacen rezos, baños de plantas, consumo de aguardiente o tabaco, inhalaciones tóxicas, curaciones mágicas, maleficios o encantamientos.

10) El Espiritismo es una Ética Social: La filosofía y la ciencia Espírita encuentra su complemento en la Ética Espírita. No basta conocer los fundamentos de esta doctrina, es necesario que los relacionemos con nuestra vida para lograr la transformación moral que nos permita evolucionar.
Los conscientes espiritistas no podemos perdonarnos la más mínima negligencia en nuestros trabajos, ni estudios y sobre todo en la práctica de la caridad hacia otros hermanos, que también necesitan la luz que de Dios emana.
 El espírita no debe ser ajeno a ninguna actividad social, y por tanto, con arreglo a su vocación y profesionalidad debe estar preparado concientemente para cumplir como tal, dejando sentado su principio dinámico, su ética, su amor por la causa espírita, ejemplarizando como se consigue una sociedad culta, progresiva y feliz.
Porque el Espiritismo no se reduce a la fría experimentación de un laboratorio, ni se limita a razonar lo inductivo o deductivo. Lo científico y lo filosófico se proyectan en lo ético y en lo moral, mostrando así el prototipo de hombre nuevo, que el Espiritismo en capaz de formar.


AMALIA DOMINGO SOLER

El estudio razonado del Espiritismo, es de imprescindible necesidad para los que sufren, porque no hay ningún ideal religioso o filosófico que de contestación satisfactoria a la pregunta que le hacen los desgraciados.
Yo bien preguntaba a Jesús la causa de mi infortunio y uno de sus "intérpretes", un pastor evangélico me respondía:
- "No te impacientes, no te desesperes, no profundices cuestiones que nunca comprenderás: ama a Dios, cree en la divinidad de Jesús, resígnate con el peso de tus culpas y no murmures.
- Pero señor- decía yo con impaciencia- ¿qué culpas son esas, si a los ocho días de nacer me quedé ciega?, ¿qué culpa pagaba yo entonces, si no tenía tiempo de haber pecado?
- "Sería para mortificación o escarmiento de tu madre"
- ¿por qué habría de servirle yo de tormento sufriendo dolores que no merecía, puesto que aún yo era impecable?
- "Nadie hay impecable, puesto que tiene el pecado de origen, originario de sus primeros padres, de Adán y Eva, que no obedecieron los mandatos del Señor".
- y entonces, si todos son pecadores, ¿no se quedan ciegos todos, mancos, mudos, cojos o tullidos? Bien hay personas que no sufren el menor quebranto en su salud.
-"Tienen penas en otro sentido"
- Y el que, como yo, las ha tenido físicas y morales desde que nací, ¿porqué para unos la luz y para otros la sombra?
-" Hay misterios que el hombre no sabrá jamás, sigue con tu cruz las huellas de Jesús y un día entrarás con él en el reino de los cielos".
Este era todo el consuelo y la esperanza que me daba la religión de la Reforma, el Ateísmo me ofrecía el suicidio como único puerto de salvación, así es que, la religión me dejaba en brazos de la mendicidad, sin más porvenir que vivir de limosna, un asilo para la vejez y un hospital para morir y el ateísmo me ofrecía la muerte, la nada, el no ser; El Espiritismo, en cambio; me dijo:

HASTA EL ÚLTIMO SEGUNDO DE TU ACTUAL EXISTENCIA PODRÁS TRABAJAR EN BIEN DE LA HUMANIDAD Y EN EL PROGRESO DE TU ESPÍRITU; NO ERES MÁS DESGRACIADA QUE LOS OTROS POR TENER LA RAZA DE LOS DESHEREDADOS, TAL CASTA NO EXISTE MÁS QUE EN LA MENTE CALENTURIENTA DE LAS RELIGIONES DEICIDAS, QUE SIEMPRE LES HA CONVENIDO CREAR SIERVOS DEGRADADOS PARA MANTENERLOS EN LA IGNORANCIA Y EN LA HUMILLACIÓN.

El Espiritismo es luz y sombra, es vida y es muerte; es la razón natural iluminando todo cuanto existe. Para estudiar el espiritismo no se debe nunca abdicar del propio criterio, no se debe considerar a los espíritus como los creyentes de la religión Católica Apostólica Romana, que conceptúan a su confesor como si fuera la imagen de Dios en la Tierra, dejando que él piense por ellos. No, las comunicaciones deben leerse y examinarse detenidamente si son escritas y escucharlas con atención profunda, si son parlantes, y siempre que los espíritus aconsejen el fiel cumplimiento de todos los deberes, el afán por el trabajo y el deseo del bien universal, no deben aceptarse sus consejos si en ellos demuestran parcialidad y tienden hacia la desunión entre la familia o determinados amigos.
Si al espiritismo se le considera como una nueva religión, si se convierten los espíritus en otros tantos ídolos y los médiums en sacerdotes, es mejor, es preferible mil y mil veces, ignorar siempre la vida de ultratumba para evitar obsesiones y subyugaciones de fatalísimos resultados.
Así que nuestro mayor afán debe ser la difusión de un espiritismo claro, basado, como ya hemos dicho, en el estudio razonado, siguiendo las enseñanzas de Allan Kardec, de Amalia Domingo Soler, León Denís así como de otros muchos más serios autores que nos han dejado su herencia más valiosa, una fuente de conocimiento inmejorable e impecable por su transparencia absoluta, por ello, no debemos decepcionarlos y continuar con la proclamación de un Espiritismo tan racional como el que ellos han dejado en nuestras manos, porque el Espiritismo nos ha enseñado que lo más valioso que tenemos es la libertad de pensamiento, demasiado valiosa como para dejarla en manos de otros que piensen por nosotros como han pretendido todas las religiones, y asumir las respuestas dadas por otros en vez de comprobarlas por nosotros mismos.
Decía Kardec que más vale descartar nueve verdades que asumir una sola mentira.

  Oswaldo E. Porras Dorta

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           ¿Qué es la Obsesión espiritual?

    Podría definirse como la influencia perniciosa o la dominación maligna, según el grado de esa influencia negativa que puede llegar a ser hasta una dominación total de un ser sobre otro. Cuando es una influencia que alcanza  hasta una dominación total  de un Espíritu o Espíritus generalmente malos sobre otro más débil o que se deja finalmente influir, estos seres obcecados en el mal pueden ejercer su dominación sobre otros Espíritus o personas a las que influyen de un modo pertinaz y casi irresistible por diversos motivos.
Es un hecho evidente que son muchos los Espíritus que permanecen cerca de nosotros, atraídos por nuestros defectos o por nuestras virtudes, de modo que intervienen e influyen o pueden influir tanto positiva como negativamente  en nuestras vidas. Ellos parten con la ventaja sobre nosotros, de que nos son invisibles, y captan o ven nuestro pensamiento, mientras que nosotros, distraídos en la materia, no sabemos captar el suyo,  y desde su plano oculto a nuestros sentidos físicos pero generalmente cerca de nosotros, pueden interferir en nuestras Mentes; unas veces esta interferencia o influencia  es  para bien por medio de reforzar nuestra voluntad cuando está dirigida hacia lo positivo, o para mal debilitando nuestra voluntad si son Seres inferiores y atraídos por nuestros defectos, desean que nos inclinemos  hacia el mal.  Una vez logrado que nuestra voluntad esté debilitada  o anulada, quedamos  o podemos quedar en manos de esos Seres desencarnados que actúan como auténticos vampiros psíquicos o verdugos, dispuestos a obsesarnos o a  poseernos utilizando nuestra  propia energía psíquica.
En todos los casos de obsesión, del grado que sean,  el Espíritu  obsesor permanece más o menos cerca del aura psíquica del obsesado , sobre el que actúa por inspiración y telepatía, pero siempre fuera de su cuerpo físico, pues en el mismo solo habita  el Ser que está encarnado en él . Su forma de actuar es  mediante la influencia o envío  a la mente humana de la víctima, de ideas o “clichés” mentales que se repiten compulsivamente con más o menos frecuencia.
La obsesión espiritual actúa como una simbiosis entre el espíritu  o espíritus obsesores, generalmente desencarnados, que  ignorantes, envidiosos o perversos, ejercen una inducción inteligente  sobre el espíritu  encarnado de su anfitrión o víctima.
La Obsesión, sea cual sea su grado es uno de los grandes escollos y peligros que se presentan en  la mediumnidad.
La obsesión espiritual es una enfermedad social que domina el moderno pensamiento   disfrazado de idealismos voluptuosos que incendian mentes y anestesian sentimientos.
Viviendo en un permanente  intercambio, consciente o inconsciente, los espíritus encarnados y desencarnados, participan de las vivencias tanto en el cuerpo como fuera de él. Las enemistades  procedentes de otras existencias anteriores, buscan a sus enemigos encarnados tratando de  infringirles males y venganzas injustificables, asimilando ideas y pensamientos por la propia sintonía de las ondas mentales.
Asaltada por vibraciones negativas,la mente ociosa o indisciplinada de la víctima, viciada o rebelde, termina por registrar las  interferencias  mentales porque  es débil en su voluntad, y  a causa de sus propias vibraciones mentales, recibe  y asimila  la idea, permitiendo la normal acomodación de complejos y recalcitrantes pensamientos, o comportamientos pesimistas o exaltados, que son peculiares de cada caso. 
Una vez aceptada la inducción, el obsesado se liga con el obsesor en un desgraciado intercambio psíquico y los problemas del inconsciente se desbordan con las impresiones angustiosas que duermen almacenadas en él, confundiéndose en la conciencia con las informaciones actuales, al tiempo que  se encuentra experimentando un  desorden  mental por la influencia de los parásitos psíquicos externos que van minando a la víctima sin defensas.
Las preferencias emocionales e intelectuales  y las tendencias  del obsesado, así como los recuerdos perniciosos  sirven  de vehículo y acceso al pensamiento del espíritu invasor.
La obsesión muchas veces es el origen de enfermedades varias, inicialmente imaginarias, que recibe por vía telepática, pero que pueden transformarse en males orgánicos reales, de consecuencias inusitadas  según  el talante del agente perseguidor, que induce a la víctima que lo hospeda, hasta a situaciones lamentables.
El espíritu encarnado cuando es víctima de una obsesión, se pierde en un laberinto que lo atemoriza, enfrentado a un adversario que de forma  sistemática, lo maltrata aterrándolo con amenazas crueles en una parasitosis  firme  que impera en su desconcertada casa mental.
Finalmente el obsesor termina por dominar y dirigir  los centros del comando motor  del cerebro, y así domina físicamente a la víctima, que aparece inerte, subyugada  o cometiendo disparates  de todas clases.
Hay muchos casos de obsesión por toda la Tierra; muchos más de lo que imaginamos. Estamos en un mundo de intercambio mental vivo y palpitante en donde cada  Ser  sintoniza con sus semejantes, prevaleciendo  por eso el contenido de esas pesadas vibraciones negativas que perturban gravemente la resistencia psíquica y el equilibrio social y moral de las gentes que habitan nuestro mundo.
Estos estados mórbidos originados en existencias pasadas, abren largas brechas que facilitan y estimulan las parasitosis espirituales que degeneran en síndromes obsesivos, y no es nada  raro que se prolonguen y hasta se intensifiquen en  una Subyugación de curso impredecible.
El día que la medicina y la Psiquiatría descubran y acepten la realidad de la presencia e influencia de los Espíritus desencarnados sobre los seres humanos, el cambio que se realizará en la Ciencia y en la Humanidad, será notable, y desde luego entre las definiciones de enfermedades psíquicas o mentales, tendrán que hacer un hueco a esta lacra que bajo el título genérico de “locura”, ha venido sufriendo la Humanidad a través de los tiempos.

- Jose Luis Martín-

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“Las aberraciones, el odio, la mentira y la venganza, son siempre inspiradas por  mentes que   se     complacen en el mal”
                                        - Divaldo Pereira Franco

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     Volver bien por mal

. Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. – Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen, y rogad por los que os persiguen y calumnian: – para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: el cual hace nacer su sol sobre buenos y malos, y llueve sobre justos y pecadores. -Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? – Y si saludareis tan solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿no hacen esto mismo los gentiles? Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los Escribas y Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. (San Mateo, cap. V, v. de 43 a 47 y 20).

2. Y si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tendréis? porque los pecadores también aman a los que les aman a ellos. – Y si hiciereis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tendréis? porque los pecadores también hacen esto. -Y si prestareis a aquellos, de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tendréis? Porque también los pecadores prestan unos a otros para recibir otro tanto. -“Amad, pues, a vuestros enemigos: haced bien y dad prestado”; sin esperar por esto nada: y vuestro galardón será grande, y seréis hijos del Altisimo porque El es bueno aun por los ingratos y malos. – Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro padre es misericordioso. (San Lucas, cap. VI, v. 32 a 36).

3. Si el amor del prójimo es el principio de la caridad, amar a sus enemigos es su aplicación sublime, porque esta virtud es una de las más grandes victorias contra el egoísmo y el orgullo. Sin embargo, generalmente se equivocan sobre el sentido de la palabra “amor” en esta circunstancia; Jesús no entendió, por esas palabras, que se deba amar a su enemigo con el cariño que se tiene a un hermano o a un amigo; la ternura supone confianza, y no se puede tener confianza en aquél que se sabe que es capaz de hacernos mal, y no se pueden tener con él las expansiones de la amistad, porque se sabe que seria capaz de abusar de ellas; entre las personas que desconfían unas de otras, no pueden existir los arranques de simpatía que existen entre aquellos que son de una misma comunión de pensamientos; en fin, no puede tenerse el mismo placer encontrándose con un enemigo que con su amigo.

Este sentimiento es también el resultado de una ley física: la de la asimilación y de la repulsión de los fluidos: el pensamiento malévolo dirige una corriente fluidica cuya impresión es penosa; el pensamiento benévolo nos envuelve en una emanación agradable y de aquí resulta la diferencia de sensaciones que se experimentan al aproximarse un amigo o un enemigo. Amar a sus enemigos, no puede, pues, significar que no debe hacerse ninguna diferencia entre ellos y los amigos; este precepto parece difícil y aun imposible de practicar, porque se cree falsamente que prescribe que demos a ambos el mismo puesto en el corazón. Si la pobreza de las lenguas humanas obliga a servirse de la misma palabra para expresar diversos grados de sentimiento, la razón debe establecer la diferencia según los casos.

Amar a sus enemigos, no es tenerles un afecto que no está en la naturaleza, porque el contacto de un enemigo hacer latir el corazón de muy diferente modo que el de un amigo; es no tenerle ni odio, ni rencor, ni deseo (le venganza; es perdonarle “sin segunda intención y sin condición” el mal que nos hace, sin poner ningún obstáculo a la reconciliación; es desearles bien en vez de quererles ni al,alegrarse en vez de afligirse (leí bien que les acontece, tenderles una mano caritativa en caso (le necesidad, abstenerse “en palabras y en acciones” de todo lo que puede perjudicarles; es, en fin, volverles siempre bien por mal, “sin intención de humillarles”. Cualquiera que haga esto, llena las condiciones del mandamiento: “Amad a vuestros enemigos”.

4. Amar a sus enemigos es un despropósito para los incrédulos; aquel para quien la vida presente es el todo, sólo ve en su enemigo un ser pernicioso que turba su reposo y del que solo la muerte puede desembarazarle. De aquí viene el deseo de venganza. No tiene ningún interés en perdonar si no es para satisfacer su orgullo a los ojos del mundo; aun perdonar, en ciertos casos, le parece una debilidad indigna de él; si no se venga, no deja por eso de conservar rencor y un secreto deseo de perjudicarle.

Para el creyente, pero sobre todo para el espiritista, la manera de ver es muy diferente, porque dirige sus miradas al pasado y al porvenir, entre los que la vida presente sólo es un punto; sabe que por el mismo destino de la tierra, debe esperar encontrar en ella hombres malvados y perversos, que las maldades a que está expuesto forman parte de las pruebas que debe sufrir, y el punto de vista elevado en que se coloca hace que las vicisitudes le sean menos amargas, ya provengan de los hombres o de las cosas; “si no murmura de las pruebas, tampoco debe murmurar de los que son instrumentos de aquellas”; si en vez de quejarse da gracias a Dios porque le prueba, “debe también dad gracias a la mano que le proporciona ocasión de manifestar su paciencia y su resignación”.

Este pensamiento le dispone naturalmente al perdón; siente, además, que cuanto más generoso es, más se engrandece a sus propios ojos y se encuentra fuera del alcance de los tiros malévolos de su enemigo. El hombre que ocupa un puesto elevado en el mundo, no se considera ofendido por los insultos de aquél a quien mira como inferior, lo mismo sucede con el que se eleva en el mundo moral sobre la humanidad material; comprende que si odio y el rencor le envilecerían y le rebajarían ; luego, para ser superior a su adversario, es preciso que tenga el alma más grande, más noble y más generosa.

Allan Kardec
Extraído del libro “El evangelio según el espiritismo”

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         REENCARNACIÓN.

Por la reencarnación, cada uno vuelve a reemprender y proseguir la tarea del ayer, interrumpida por la muerte. De aquí la superioridad asombrosa de ciertas personalidades que aparecen en la historia de la humanidad, y cuya superioridad está fundamentada en la mayor capacitación adquirida, mediante el esfuerzo en sus múltiples vidas. CADA UNO APORTA AL NACER, LOS FRUTOS DE SU EVOLUCIÓN.
Como dice el filósofo francés, León Denis, en su obra «El Problema del Ser y del Destino«: «Desprendiéndose lentamente, la humanidad, de la oscuridad de las edades, emerge de las tinieblas de la ignorancia y de la barbarie, avanzando a paso mesurado en medio de los obstáculos y de las tempestades. Va trepando su áspera vía, y en cada recodo de su ruta, entrevé mejor las grandes cimas, las cumbres luminosas en donde reinan la sabiduría, la espiritualidad y el amor».
La mente del hombre es una manifestación del grado de evolución de su espíritu, mediante la cual, éste trae a su actual existencia, conocimientos que ya posee, por haberlos adquirido en existencias anteriores y en su vida espiritual. Porque, también en el espacio se aprende y mucho, cuando el Espíritu llega a sentir ya el ansia de progreso.
Aun cuando las personas no son conscientes de los conocimientos adquiridos a lo largo de las experiencias humanas y espirituales, éstas permanecen siempre en el subconsciente y gravitan en la formación de la mentalidad del hombre. De aquí, todos esos casos de personas extraordinariamente dotadas para determinadas ciencias o artes.
Si observamos en los diversos individuos que componen el conglomerado humano, aun dentro de nuestro propio ambiente circundante: el semblante, la configuración somática, aspecto, ademanes, expresiones, conducta, etc., de cada uno; podremos apreciar fácilmente, a simple vista,la notoria diferencia intelectual y moral existente entre unos y otros. Mientras en unos apreciamos una mente despierta y un temperamento dinámico, en otros vemos al individuo tosco, bruto o abúlico. ¿Podremos culpar a la Divinidad Creadora por estas diferencias? ¿Podremos admitir a la Sabiduría Cósmica —perfección absoluta— como creadora de imperfecciones o distribuyendo Sus dones a unos y privando a otros? No; porque éstos son diversos estados evolutivos del Ego. Esos últimos están más atrás en la escala evolutiva, son espíritus más nuevos; mientras que los primeros son espíritus más viejos, han vivido más vidas y, por ende, desarrollado su inteligencia y dinamismo en la lucha, a través de las edades.
Dicen que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Entonces, ¿cuál de ésos es semejante a Dios?
Morfológicamente, ninguno; intelectualmente, dinámica y moralmente (valga el término), tampoco.
DIOS, el Ser Supremo del Universo todo, Justicia y Sabiduría máxima del Cosmos, no tiene forma (comprensible a nuestra mente limitada). Amor sublime que trasciende a toda la creación a modo de vibraciones o fuerzas poderosísimas denominadas leyes; nos ha creado a todos iguales.

El comienzo a la vida, ha sido igual para todos los seres de la creación, incluyendo el ser humano. Los diferentes aspectos y condiciones intelectuales, dinámicas y morales, son diversos grados en el proceso evolutivo. Las diferentes formas de vida que podemos apreciar, y aún las no perceptibles a nuestra vista, son diversas fases de manifestación de las «chispas divinas», en las diversas etapas de su evolución sin límites.
La semejanza está en la esencia que, cual semilla emanada del Árbol de la Vida, del TODO CÓSMICO, contiene en estado latente, potencialmente, todas las facultades y poderes que le asemejarán a EL, una vez que las haya desarrollado.
Porque el Espíritu, en su génesis, es una simiente destinada a germinar y luego florecer. Más, el tiempo entre estos dos aspectos, la trayectoria evolutiva a recorrer, es inmensa en el tiempo sin tiempo; trayectoria en la cual va adquiriendo diversos aspectos y formas, hasta completar su evolución que le asemejará a su Creador.
Así es el ser espiritual: simple, ínfimo en su comienzo, en su «nacimiento», va desarrollándose en el devenir del tiempo, hasta alcanzar las inconmensurables alturas del pensamiento, de la perfección y del amor.

Sebastián de Arauco.

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viernes, 13 de mayo de 2016

LOS PACTOS CON LOS MALOS ESPÍRITUS.

¿Cuál es el carácter del verdadero profeta?


  ORIGEN  Y CONOCIMIENTO DE LA LEY NATURAL 

624. ¿Cuál es el carácter del verdadero profeta?
«El verdadero profeta es un hombre de bien inspirado por Dios. Puede conocérsele por sus palabras  y por sus hechos. Dios no puede servirse de los labios del mentiroso para enseñar la verdad».
625. ¿Cuál es el tipo más perfecto que Dios ha ofrecido al hombre, para que le sirviese de guía y modelo?                                                                                                                                                            
«Contemplad a Jesús».
 Jesús es para el hombre el tipo de la perfección moral a que puede aspirar la humanidad en la tierra. Dios nos lo ofrece como el modelo más perfecto, y la doctrina que enseñó es la más pura expresión de su ley; porque estaba animado del espíritu divino y es el ser más puro que ha venido a la tierra.
 Si algunos de los que han pretendido instruir al hombre en la ley de Dios lo han extraviado a veces con principios falsos, es porque ellos mismos se han dejado dominar por sentimientos demasiado terrestres, y por haber confundido las leyes que rigen las condiciones de la vida del alma con las que rigen la vida del cuerpo. Muchos han dado como leyes divinas las que sólo eran leyes humanas, creadas para favorecer las pasiones y dominar a los hombres.

 626. ¿Las leyes divinas y naturales sólo han sido reveladas a los hombres por Jesús, y antes de él no las conocieron más que por intuición?
«¿No hemos dicho que están escritas en todas partes?                                                                                                                               Los hombres que han meditado sobre la sabiduría han podido, pues, comprenderlas y enseñarlas desde los más remotos siglos, y con su enseñanza, aunque incompleta, han preparado el terreno para recibir la semilla. Estando escritas las leyes divinas en el libro de la naturaleza, el hombre ha podido conocerlas, cuando ha querido buscarlas, y por esto los preceptos que ella consagra han sido proclamados en todas las épocas por los hombres de bien, y por esto también se encuentran sus elementos en la doctrina moral de todos los pueblos que han salido de la barbarie, aunque incompletos o alterados por la ignorancia y la superstición».

627. Puesto que Jesús enseñó las verdaderas leyes de Dios, ¿cuál es la utilidad de la enseñanza dada por los espíritus? ¿Tienen algo nuevo que enseñarnos?
«La palabra de Jesús era a veces alegórica y en forma de parábola; porque hablaba con arreglo a los tiempos y lugares. Hoy es preciso que la verdad sea inteligible para todos. Es necesario explicar y desarrollar esas leyes, puesto que hay pocas personas que las comprendan y menos aún que las practiquen. Nuestra inisión es la de impresionar los ojos y los oídos para confundir a los orgullosos y desenmascarar a los hipócritas, a los que practican las exterioridades de la virtud y de la religión para encubrir sus vicios. La enseñanza de los espíritus debe ser clara e inequívoca, a fin de que nadie pueda pretextar ignorancia y de que sea posible a cada uno juzgarla y apreciarla con su propia razón. Estamos encargados de preparar el reino del bien anunciado por Jesús, y por esto no ha de ser lícito que pueda cada cual interpretar la ley de Dios a gusto de sus pasiones, ni falsear el sentido de una ley que es toda amor y caridad».

628. ¿Por qué la verdad no ha sido puesta siempre al alcance dé todo el mundo?
«Es preciso que todo llegue a su tiempo. La verdad es como la luz, a la cual es necesario acostumbrarse poco a poco, pues de otra manera deslumbra».
«Nunca ha sucedido que Dios haya permitido al hombre recibir comunicaciones tan completas e instructivas como las que hoy recibe. Como sabéis, habla en los antiguos tiempos algunos individuos que poseían lo que consideraban como una ciencia sagrada, y de la cual hacían un misterio para los que reputaban profanos. Por lo que conocéis de las leyes que rigen esos fenómenos, debéis comprender que no recibían más que algunas verdades diseminadas en medio de un conjunto equívoco y emblemático la mayor parte de las veces. Sin embargo, para el hombre estudioso no hay ningún sistema filosófico antiguo, ninguna tradición, ni ninguna religión que deba despreciarse; porque todo contiene gérmenes de grandes verdades que, aunque parezcan contradictorias entre sí, aunque esparcidas en medio de infundados accesorios, son fáciles de coordinar, gracias a que el espiritismo os da la clave de una multitud de cosas que, hasta ahora, pudieron pareceros irracionales, y cuya realidad os es demostrada actualmente de un modo irrecusable. No dejéis, pues, de tomar en esos materiales asuntos de estudio, puesto que son muy abundantes y pueden contribuir notablemente a vuestra instrucción».

LIBRO TERCERO  LEYES MORALES CAPÍTULO I  LEY DIVINA O NATURAL 
 Libro de los Espíritus - Allan Kardec 

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                        El orgullo

Disertación moral dictada por san Luis a la señorita Ermance Dufaux. (19 y 26 de enero de 1858)


I
Un soberbio poseía algunos acres de buena tierra; estaba envanecido con las pesadas espigas que cubrían su campo, y sólo tenía una mirada de desdén para con el campo estéril del humilde. Éste se levantaba con el canto del gallo y pasaba todo el día curvado sobre el suelo ingrato; recogía pacientemente las piedras y las arrojaba al borde del camino; removía profundamente la tierra y extirpaba penosamente las zarzas que la cubrían.

Ahora bien, su sudor fecundó el campo, que se convirtió en un puro trigal. Entretanto, la cizaña crecía en el campo del soberbio y sofocaba al trigo, mientras que el dueño se vanagloriaba de su fecundidad y miraba con ojos de piedad los esfuerzos silenciosos del humilde. En verdad os digo que el orgullo es semejante a la cizaña que sofoca al buen grano. Aquel de vosotros que se crea más que su hermano y que se vanaglorie de sí mismo es insensato; pero es sabio el que trabaja en sí mismo como el humilde en su campo, sin envanecerse de su obra.

II
Había un hombre rico y poderoso que tenía el favor del príncipe; vivía en el palacio, y numerosos sirvientes se apresuraban en sus pasos para satisfacer sus deseos.

Un día en que su jauría asechaba a un ciervo en las profundidades de un bosque, percibió a un pobre leñador que caminaba penosamente bajo el peso de un haz de leña; lo llamó y le dijo:

– ¡Vil esclavo! ¿Por qué caminas sin inclinarte ante mí? Soy igual a tu señor: mi voz decide en los consejos de paz o de guerra, y los grandes del reino se curvan ante mí. Debes saber que soy sabio entre los sabios, poderoso entre los poderosos, grande entre los grandes, y mi rango es obra de mis manos.

– ¡Señor! – respondió el pobre hombre –, tuve recelo que mi humilde saludo fuese una ofensa para vos. Soy pobre y el único bien que tengo son mis brazos, pero no deseo vuestras engañosas grandezas. Duermo mi propio sueño, y no temo como vos que el placer del señor me haga caer en mi oscuridad.

Ahora bien, el príncipe se cansó del orgullo del soberbio; los grandes humillados se irguieron sobre él, y fue precipitado de lo alto de su poder, como la hoja seca que el viento barre de la cima de una montaña; pero el humilde continuó pacíficamente su rudo trabajo, sin acongojarse por el día de mañana.

III
¡Soberbio, humíllate, porque la mano del Señor doblegará tu orgullo hasta el polvo! ¡Escucha! Has nacido donde el destino te ha colocado; has salido débil y desnudo del seno de tu madre, como el último de los hombres. Entonces, ¿por qué levantas tu frente más alto que la de tus semejantes, tú, que has nacido como ellos para el dolor y para la muerte?

¡Escucha! Tus riquezas y grandezas – vanidades de la nada – escaparán de tus manos cuando llegue el gran día, como las aguas impetuosas del torrente que el sol seca. No llevarás de tu riqueza sino las tablas del ataúd, y los títulos grabados en tu lápida sepulcral serán palabras sin sentido.

¡Escucha! El perro del sepulturero jugará con tus huesos, que serán mezclados con los del mendigo, y tu polvo se confundirá con el suyo, porque un día ambos seréis polvo. Entonces maldecirás los dones que has recibido, viendo al mendigo revestirse de su gloria, y llorarás tu orgullo. Humíllate, soberbio, porque la mano del Señor doblegará tu orgullo hasta el polvo.

– San Luis, ¿por qué nos hablas por parábolas?
– Resp. El Espíritu humano ama el misterio; la lección se graba mejor en el corazón cuando se la ha buscado.

– Parecería que hoy la instrucción nos debe ser dada de una manera más directa, y sin que haya necesidad de alegoría.
– Resp. La encontraréis en el desarrollo. Deseo ser leído, y la moral tiene necesidad de estar disfrazada bajo el atractivo del placer.

Allan Kardec
Revista Espirita 1858

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                        EL LIBRO DE LA PACIENCIA

Leamos el libro de la paciencia y de la resignación. Sus hojas son como la esperanza y los caracteres inscritos en sus páginas son lindos como si fuesen confeccionados con pequeñas gotas estelíferas, asemejándose a las lágrimas salvadoras.

Sus lecciones son útiles y provechosas.

Nos enseña todo cuanto puede ennoblecer a la esposa, a la hermana y a la madre querida, ellas preparan el corazón de la mujer que tiene una fuerza misteriosamente prodigiosa para vencer los sufrimientos que arrebatan a los espíritus de los barrizales de la tierra para los paisajes deslumbrantes del firmamento constelado.

Seamos, pues, resignados en los designios de Dios y humildes ante las pruebas de la tierra.

No podemos transforma r todo de un momento para otro, sin embargo, con la voluntad Divina, conseguiremos vencer.

Donde no podamos más descenderá de los cielos la fuerza necesaria para darnos esperanza y amparo.


Por el espíritu Margarita – del libro “Aceptación y Vida de Francisco Cándido Xavier.

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LOS PACTOS CON LOS MALOS ESPÍRITUS.

549 – ¿Hay algo de cierto en los pactos con los Espíritus malos?
– No; no existen tales pactos, sino una naturaleza mala que simpatiza con los Espíritus malos. Por ejemplo: quieres atormentar a tu vecino y no sabes como hacerlo; entonces te atraes a los Espíritus inferiores que, como tú, sólo quieren el mal, y para ayudarte quieren que tú les sirvas a sus malos propósitos. Pero no se sigue de aquí que tu vecino no pueda librarse de ellos por medio de una conjuración contraria y por su voluntad.

El que quiere cometer una mala acción, por este mero hecho atrae Espíritus malos que le ayudan, y se ve obligado entonces a servirlos como ellos lo hacen respecto de él; porque también lo necesitan para el mal que desean hacer. En esto únicamente consiste el pacto.
La dependencia en que a veces está el hombre de los Espíritus inferiores, proviene de que se entrega a los malos pensamientos que le sugieren y no de estipulaciones entre ellos y él. El pacto, en el sentido vulgar de la palabra, es la alegoría de una naturaleza mala que simpatiza con Espíritus malhechores.

550 – ¿Qué sentido tienen las leyendas fantásticas según las cuales ciertos individuos habrían vendido su alma a Satanás, para obtener ciertos favores?
– Todas las fábulas contienen una enseñanza y un sentido moral;vuestro error consiste en tomarlas al pié de la letra. Esa es una alegoría que se puede explicar así: El que llama en su ayuda a los Espíritus para lograr de ellos los dones de la fortuna, o cualquier otro favor, murmura en contra de la Providencia. Renuncia a la misión que recibió y a las pruebas que debe soportar en este mundo y sufrirá las consecuencias de ello en la vida futura. Esto no quiere decir que su alma esté para siempre consagrada a la infelicidad. Pero, como quiera que en lugar de liberarse de la materia, se ha engolfado más y más en ella, lo que gozó en la Tierra no lo disfrutará en el mundo de los Espíritus, hasta que lo haya rescatado en nuevas pruebas, tal vez mayores y más penosas. Por su amor a los goces materiales se pone bajo la dependencia de los Espíritus impuros. Así, hay entre éstos y él un pacto tácito que lo conduce a la perdición, pero que siempre puede romper fácilmente con la asistencia de los buenos Espíritus, si tiene para ello una firme voluntad. 

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.

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