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miércoles, 14 de marzo de 2012

Fenómenos anímicos





    La Doctrina Espírita nos esclarece al respecto de la existencia de dos tipos de fenómenos psíquicos, patrimonio del ser humano: los anímicos (de ánima, alma) - producidos por el propio Espíritu encarnado, y los mediúmnicos (de médium, medio) - producidos por la intervención de Espíritus desencarnados - que utilizan un vehículo o instrumento humano (médium) para manifestarse. 


   En los fenómenos anímicos, el Espíritu encarnado se desprende momentáneamente de su cuerpo físico y entra en comunicación con otros Espíritus, desencarnados o encarnados.

Durante ese desprendimiento - que puede ser más o menos duradero – el Espíritu encarnado desprendido o desdoblado tiene conciencia de lo que ocurre tanto en el plano físico como en el plano espiritual, pudiendo participar activamente de ello.

Allan Kardec, en El Libro de los Espíritus, en su segunda parte, capítulo ocho, denomina los fenómenos anímicos fenómenos de emancipación del alma porque, en esa condición, el Espíritu se revela más libre, más independiente.

Los fenómenos anímicos pueden ser fácilmente confundidos con los de naturaleza mediúmnica, por traer en sí las impresiones del medianero que los dirige. Es oportuno recordar que en todo y cualquier fenómeno mediúmnico la presencia del factor anímico es inevitable, por el hecho de valerse el comunicante espiritual de los elementos biológicos, psicológicos y culturales del médium, para elaborar y exteriorizar su mensaje (...). Se espera que la interferencia anímica no ultrapase las líneas de lo admisible, digamos, de lo soportable (...).

En el estudio de los fenómenos psíquicos, es importante saber distinguir animismo de mistificación mediúmnica. La mistificación mediúmnica es intencional.

Significa decir que no hay un Espíritu comunicante, el pseudos-médium simula, conscientemente, una comunicación mediúmnica. Esa condición representa uno de los más serios obstáculos encontrados en la práctica mediúmnica, capaces de preocupar e incluso perturbar a muchos trabajadores.

 a) En el inicio de la práctica mediúmnica, cuando los canales mediúmnicos están siendo desobstruidos por los Espíritus. En esa situación, el médium principiante encuentra barreras físicas paulatinamente superables a lo largo del tiempo.

b) En las desarmonías psico-emocionales generadas por errores o crímenes que la persona cometió en el pasado, en otras existencias. La persona inmoviliza gran coeficiente de fuerzas de su mundo emotivo, en torno de una experiencia infeliz, al punto de generar cristalización mental no superada por el choque biológico del renacimiento, en nuevo cuerpo físico.  Fijándose en esos recuerdos, pasa a comportarse como si estuviese aún en el pasado, que teme resucitar, actuando como si fuese un espíritu que se estuviese comunicando.


 Debemos, por tanto, diferenciar fenómeno anímico propiamente dicho, que es la manifestación de una facultad psíquica natural y que forma parte de las conquistas evolutivas del ser humano, de mistificación del fenómeno mediúmnico, de forma intencionada, o de la evidencia de un desequilibrio psíquico originado en acciones cometidas en el pasado, por la persona en cuestión.

Los fenómenos anímicos auténticos, verdaderos, entendidos como reveladores de una actividad extracorpórea son variables.

( Del Curso de estudio y programación de la mediumnidad de la Fed.Espírita Brasileña)


Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar,el valor para cambiar las que sí puedo,y la sabiduría para saber distinguirlas. 






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martes, 13 de marzo de 2012

Juana de Cusa

                  
Introducción


   “Numerosas escuelas se multiplican para los espíritus desencarnados y, ahora que yo soy un humilde discípulo de estos planteles educativos del Maestro Jesús, reconocí que los planos espirituales también tienen su folklore… De los millares de episodios de este folklore del cielo sobre la vida y obra de Jesús, conseguí reunir treinta y traer al conocimiento del generoso lector que me concede su atención…

    Ahora, para consolidar la curiosidad de los que me leen con el sabor de la crítica, tan a gusto de nuestro tiempo, justificando la substancia real de las narraciones de este libro, citaré al apóstol Marcos cuando dice: “Y sin parábolas nunca les hablaba, pero todo declaraba en particular a sus discípulos” (4; 34); y, el apóstol Juan cuando afirma: “Pero, hay muchas otras cosas que Jesús hizo y que, si cada una de por sí fuese escrita, creo que ni aún todo el mundo podría contener los libros que se escribiesen” (21; 25)…
Pedro Leopoldo, noviembre 9 de 1940 - HUMBERTO DE CAMPOS” (Escritor brasileño fallecido).


JUANA DE CUSA
   Entre la multitud que invariablemente acompañaba a Jesús en las predicaciones del lago, se encontraba siempre una mujer de rara dedicación y noble carácter, y de las más al­tamente colocadas en la sociedad de Cafarnaúm. Se trataba de Juana, esposa de Cusa, el intendente de Antipas, en la ciudad donde se conjugaban intereses vitales de comercian­tes y pescadores.


   Juana poseía verdadera fe; con todo, no consiguió es­caparse de las amarguras domésticas, porque su compañero de luchas no aceptaba las claridades del Evangelio. Considerando sus íntimos sinsabores, la noble dama buscó al Mesías en una ocasión en que él descansaba en casa de Simón, y le expuso su larga serie de contrariedades y padecimientos. El esposo no toleraba la doctrina del Maestro. Alto funcio­nario de Herodes, en perenne contacto con los representan­tes del Imperio, repartía sus preferencias religiosas alternati­vamente, entre los intereses de la comunidad judía y los dioses romanos, lo que le permitía vivir en fácil tranquilidad y reposo. Juana confesó al Maestro sus temores, sus luchas y disgustos en el ambiente doméstico, exponiendo sus amar guras de acuerdo a las divergencias religiosas existentes entre ella y el compañero.


Después de escuchar su larga exposición, Jesús ponde­ró:
- Juana, sólo hay un Dios, que es Nuestro Padre, y sólo existe una fe para nuestras relaciones con su amor. En el mundo hay ciertas manifestaciones religiosas, que muchas veces no pasan de vicios populares en los hábitos exteriores. To­dos los templos de la Tierra son de piedra; yo vengo en nombre de Dios, a abrir el templo de la fe viva en el corazón de los hombres. Entre el sincero discípulo del Evangelio y los errores milenarios del mundo, comienza a trabarse el combate sin sangre de la redención espiritual. Agradece al Padre el haberte juzgado digna de buen trabajo desde ahora. ¿Tu esposo no comprende tu alma sensible? Algún día lo hará. ¿Es irreflexivo e indiferente? Amalo aún así. No te encontrarías unida a él si no hubiera para eso una razón justa. Sirviéndolo con amorosa dedicación, estarás cumpliendo la voluntad de Dios. Me hablas de tus recelos y tus dudas. Debes, por el Evangelio, amarlo aún más. Los sanos no necesitan de médico. Además de eso, no podemos recoger uvas de los espinos, pero podemos abonar el suelo que produjo car­dos venenosos, para cultivar en él mismo la maravillosa vid del amor y de la vida.
Juana dejaba entrever en el suave brillo de los ojos la satisfacción íntima que aquellos esclarecimientos le causa­ban; pero patentando todo su estado de alma, interrogó:
- Maestro, vuestra palabra alivia mi espíritu atormen­tado; entretanto, siento extrema dificultad para un entendi­miento recíproco en el ambiente de mi hogar. ¿No juzgáis correcto que luche por imponer vuestros principios? ¿Actuando así, no estaré reformando a mi esposo para el cielo y para vuestro reino?
Cristo sonrió serenamente y respondió:
- ¿Quién sentirá más dificultad en extender las manos fraternas, será el que llegó a las márgenes seguras del conocimiento con el Padre, o aquél que aún se debate entre las olas de la ignorancia o la desolación  de la inconstancia o de la indolencia del espíritu? En cuanto a la imposición de las ideas - continuó Jesús, acentuando la importancia de sus palabras - ¿por qué motivo Dios no impone su verdad y su amor a los tiranos de la Tierra? ¿Por qué no fulmina con un rayo al conquistador desalmado que extiende la mi­seria y la destrucción con las fuerzas siniestras de la guerra? La sabiduría celeste no extermina las pasiones, las transfor­ma. Aquél que sembró el mundo de cadáveres, despierta a veces para Dios apenas con una lágrima. El Padre no impo­ne la reforma a sus hijos, los esclarece en el momento opor­tuno. Juana, el apostolado del Evangelio es el de colabora­ción con el cielo en los grandes principios de la redención. Sé fiel a Dios amando a tu compañero del mundo como si fuera tu hijo. No pierdas tiempo en discutir lo que no sea ra­zonable. Dios no entra en contiendas con sus criaturas y tra­baja en silencio por toda la Creación. ¡Anda! ¡Esfuérzate también en el silencio y, cuando sea convocada al esclareci­miento, haz uso del verbo dulce o enérgico de la salvación, según las circunstancias! ¡Vuelve al hogar y ama a tu com­pañero como el material divino que el cielo colocó en tus manos para que talles una obra de vida, sabiduría y amor!
    Juana de Cusa experimentaba un alivio blando en el corazón. Enviando a Jesús una mirada de cariñoso agradecimiento, aún escuchó sus últimas palabras:
- ¡Anda, hija! ¡Sé fiel!
   Desde ese día memorable para su existencia, la mujer de Cusa experimentó en el alma la claridad constante de una resignación siempre lista al buen trabajo y siempre activa para la comprensión de Dios. Como si la enseñanza del Maestro estuviese ahora grabada indefinidamente en su al­ma, consideró que antes de ser esposa en la Tierra, ya era hija de aquél Padre del Cielo que conocía su generosidad y sacrificios. Su espíritu divisó en todas las labores una luz sa­grada y oculta. Trató de olvidar todas las características inferiores del compañero para observar solamente lo que po­seía él de bueno, desarrollando en las menores oportunida­des el embrión vacilante de sus virtudes eternas. Más tarde, el cielo le envió un hijito que vino a duplicar sus trabajos; ella, sin embargo, no olvidando las recomendaciones de fide­lidad que Jesús le había hecho, transformaba sus dolores en un himno de triunfo silencioso en cada día.
    Los años pasaron y el esfuerzo perseverante le multi­plicó los bienes de la fe en la marcha laboriosa del conoci­miento y de la vida. Las persecuciones políticas aparecie­ron sobre la existencia de su compañero. Con todo, Juana se mantenía firme. Torturado por las ideas odiosas de ven­ganza, por las deudas insaldables, por las vanidades heridas, por las molestias que le achacaban el cuerpo, el ex-intenden­te de Antipas volvió al plano espiritual en una noche de sombras tempestuosas. Su esposa, todavía soportó los sinsa­bores más amargos, fiel a sus ideales divinos edificados en la confianza sincera. Obligada por las necesidades más duras, la noble dama de Cafarnaúm buscó trabajo para mantenerse con el hijo que Dios le confió. Algunas amigas le llamaron la atención, tomadas de respeto humano. Juana, no obstante, buscó esclarecerlas, alegando que Jesús igualmente había trabajado, haciendo callosas sus manos con las sierras de mo­desta carpintería y, que sometiéndose ella a una situación de subalterna en el mundo, se dedicaba primeramente a Cristo, de quien se había hecho devota esclava.
    Llena de sincera alegría, la viuda de Cusa olvidó el confort de la nobleza material, se dedicó a los hijos de otras madres, se ocupó con los más bajos quehaceres domésticos para que su hijito tuviese pan. Más tarde cuando la nieve de las experiencias del mundo le encaneció los primeros cabe­llos de la frente, una galera romana la conducía en su inte­rior, en calidad de humilde sierva.
    En el año 68, cuando las persecuciones al Cristianis­mo eran intensas, vamos a encontrar en uno de los espectá­culos sucesivos del circo, a una vieja discípula del Señor amarrada a un poste de martirio, al lado de un hombre joven, que era su hijo.
    Ante el vociferar del pueblo fueron ordenadas las pri­meras flagelaciones.
- ¡Abjura! - exclama un ejecutor de las órdenes imperiales, de mirada cruel y sombría.
    La antigua discípula del Señor contempla el cielo sin una palabra de negación o de queja. Entonces el látigo vibra sobre el joven semidesnudo, que exclama, entre lágrimas: "- ¡Repudia a Jesús madre mía! ¿¡No ves que nos per­demos?! ¡Abjura por mí, que soy tu hijo!".
    Por la primera vez, de los ojos de la mártir corrió una fuente abundante de lágrimas. Los ruegos del hijo son espa­das de angustia que le destrozan el corazón.
- ¡Abjura! ¡Abjura!
    Juana escucha aquellos gritos, recordando su vida en­tera. El hogar feliz y festivo, las horas de ventura, los disgus­tos domésticos, las emociones maternales, los fracasos del esposo, su desesperación y su muerte, la viudez, la desola­ción y las más duras necesidades. En seguida, ante los pedidos desesperados del hijo, recordó que María también había sido madre y, viendo a su Jesús crucificado en el madero de la infamia, supo conformarse con los designios divinos. Sobre todo los recuerdos, como alegría suprema de su vida, le pareció escuchar aún al Maestro en casa de Pedro, diciéndo­le: "¡Anda hija! ¡Sé fiel!" Entonces, poseída de fuerza sobrehumana, la viuda de Cusa contempló a la primera vícti­ma ensangrentada y, fijando en el joven una mirada profun­da e inexpresable, en su dolor y en su ternura, exclamó fir­memente:
- ¡Calla hijo mío! Jesús era puro y no despreció el sacrificio. ¡Sepamos sufrir en la hora dolorosa, porque an­tes de todas las felicidades transitorias del mundo, es necesa­rio ser fiel a Dios!
    En ese momento, con los aplausos delirantes del pueblo, los verdugos incendiaron a su alrededor leñas impregna­das de resinas inflamables. En pocos instantes las llamaradas llegaron a su cuerpo envejecido. Juana de Cusa contempló con serenidad la masa popular que no entendía su sacrificio. Los gemidos de dolor morían ahogados en el pecho oprimi­do. Los verdugos de la mártir la insultaban aún en la hoguera:
- ¿Tu Cristo solamente supo  enseñarte a morir? - pre­guntó uno de los hombres.
   La vieja discípula, concentrando su capacidad de resistencia, tuvo aún fuerzas para murmurar:
- ¡No tan solo a morir, sino también a poder amar­los!
   En ese instante, sintió que la mano consoladora del Maestro le tocaba suavemente los hombros, y escuchó su voz cariñosa e inolvidable:
- ¡Juana, ten buen ánimo! ¡Yo estoy aquí!

Tomado del libro “BUENA NUEVA” de FRANCISCO CÁNDIDO XAVIER (Médium Espirita) y HUMBERTO DE CAMPOS (Espíritu desencarnado).
Elaborado por: GILGARAL



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lunes, 12 de marzo de 2012

Los fenómenos de Hidesville

Las hermanas Fox


     Los planos espirituales elevados ejercen la guía espiritual de la humanidad. Llega el momento en que desde el plano espiritual se toma la decisión de abrir una nueva etapa, de descorrer un velo en la Tierra para que alcance un nuevo nivel de conocimiento. Y lo van a hacer utilizando esa capacidad del ser humano que comunica los dos planos.


     Para comprender este momento de cambio vamos a contar la historia que es considerada el comienzo de esta nueva etapa, el comienzo del espiritualismo moderno.


    Este fenómeno ocurrió en el año 1848 en el pueblo de Hydesville en Nueva York. Allí vivía una familia de granjeros, la familia Fox, de religión metodista, con sus dos hijas pequeñas, Margareth, de 14 años y Catherine de 11. Habían alquilado la casa en diciembre del 1947 y al poco tiempo comenzaron a oír ruidos. Otros inquilinos anteriores también los habían oído. Era como si alguien llamara a la puerta golpeándola, pero no había nadie. Los ruidos inexplicables aumentaron. La noche del 31 de marzo de 1848, empezaron a oírse mucho más fuerte.
    Vamos a conocer lo que ocurrió a través del testimonio de la madre, la señora Margareth Fox recogido en el libro de Sir Arthur Conan Doyle, La historia del espiritismo:
La noche del viernes, 31 de marzo de 1848, habíamos decidido acostarnos más temprano y no consentir que se nos molestara con ruidos haciendo todo lo posible por dormir en paz. Pero aún no se había acostado mi marido, cuando empezaron a oírse los estrépitos, que aquella noche sonaban de modo distinto. Las niñas, que dormían en una cama instalada en nuestra alcoba, oyeron los golpes, y probaron a imitarlos golpeando con los dedos.
La menor, Catalina, decía: «Señor desconocido, haga usted lo que yo hago», y daba golpecitos con los dedos. Inmediatamente contestaba el mismo número de golpes. Luego Margarita dijo un poco como de burla: «Ahora haga lo mismo que yo: cuente uno, dos, tres, cuatro», y golpeó al mismo tiempo con los dedos; los ruidos contestaron como antes. La niña se quedó aterrada.
Entonces pensé en hacer una prueba cuyo resultado ninguno pudiéramos poner en duda. Pregunté al de los ruidos que me indicara con golpes y de una manera sucesiva, la edad de cada uno de mis hijos; instantáneamente me dio esa edad, parándose lo suficiente entre la de uno y otro para que yo pudiera contar hasta el número de siete. Siguió a esto una pausa más larga, y luego una serie de tres golpes fuertes correspondientes a la edad de un hijo fallecido, y que era el más pequeño de todos.
    La importancia de este fenómeno radica precisamente en el diálogo que la familia Fox estableció con la fuente de los ruidos extraños. Fueron capaces de dar un paso más y de establecer un código para comunicarse y, a través de preguntas y respuestas, establecer un canal de comunicación.
     Esos ruidos extraños se convierten en ruidos generados por una inteligencia, porque responden exactamente a las preguntas. Hay algo inteligente respondiendo a las preguntas de la señora Fox a través de esos ruidos. El testimonio de la señora Fox continúa y podemos ver cómo a través de este método pudieron averiguar qué había detrás de esos ruidos:
Luego pregunté: ¿Es un ser humano quien contesta a mis preguntas? A esto no respondió ningún golpe. Volví a decir: Si es un espíritu, que dé dos golpes. Inmediatamente resonaron los dos golpes. A continuación indiqué: Si se trata de un ser humano que fue herido, que dé dos golpes. Estos se oyeron en seguida tan fuerte que la casa tembló. Continué preguntando: ¿Fue usted herido en esta casa? La contestación fue la misma que antes. ¿Vive la persona que le agredió? Contestación por medio de golpes, como antes. Por tal procedimiento descubrí que había sido muerto en mi misma casa; que era un hombre de treinta y un años; y que sus restos habían sido enterrados en la cueva; que su familia se componía de la mujer y cinco hijos, dos varones y dos hembras, todos los cuales vivían en el momento de ser asesinado, y que la esposa había fallecido después. Finalmente, le pregunté: ¿Continuará usted golpeando si llamo a mis vecinos para que puedan también oírle? Los golpes contestaron con fuerza en señal afirmativa.
Mi esposo salió a buscar a la vecina de al lado, que es la señora Redfield.
     Vemos aquí que por medio del código a través de golpes, ese algo inteligente que es capaz de contestar se identifica a sí mismo como un espíritu, y da las señas de quién había sido.
Casa de la familia Fox
Hice algunas preguntas en nombre de mi vecina y obtuve contestaciones por el procedimiento anterior, diciéndonos su edad exactamente. La señora llamó a su marido, ante quien formulamos las mismas preguntas, obteniendo las mismas contestaciones.
Entonces el señor Redfield salió en busca del señor Duesler, de su mujer y de otras varias personas. A su vez Duesler llamó a los matrimonios Hyde y Jewell. Duesler hizo varias preguntas inmediatamente seguidas de las correspondientes respuestas. Luego hice yo venir a cuantos vecinos pude, y pregunté al espíritu si alguno de ellos había sido el agresor, pero no obtuve contestación. Duesler preguntó: «¿Fue usted asesinado?» Los golpes fueron afirmativos. (…)De la misma manera Duesler logró enterarse de que el desconocido fue asesinado en la habitación situada al este de la casa, hacía unos cinco años (…).
Algunos vecinos más que estaban cerca, fueron llamados como testigos, y todos pudieron oír las preguntas y respuestas. Varios permanecieron en mi casa toda la noche. Yo salí con mis hijas. Al día siguiente, sábado, la casa se nos llenó de gente. No se habían oído ruidos durante el día, pero desde el anochecer comenzaron de nuevo. Estaban presentes más de trescientas personas.
     Al principio vecinos y luego curiosos, mucha gente se acercaba a la cabaña para ver qué ocurría. Estos fenómenos llamaron la atención del público, incluso de la prensa. Esta es otra de las claves que convierten a este fenómeno en el punto de partida de un nuevo movimiento de espiritualidad. Mucha gente se interesó en estudiar y en profundizar en el origen y significado de estos hechos.

     Los vecinos crearon un Comité de investigación, con el señor Duesler como presidente. Recogieron testimonios de las personas que presenciaron los fenómenos y publicaron un folleto un mes después titulado, «Relación de los misteriosos ruidos oídos en la casa de John D. Fox», publicado en Canandaigua, en Nueva York. Es muy interesante ver cómo se genera un grupo de estudios que sin prejuicios y con seriedad, decide investigar qué es lo que ocurre y después darle publicidad, con el fin de que la gente conozca qué es lo que ha pasado. Muchas personas se entregaron al estudio de este tipo de fenómenos.
     Cuatro meses después, Isaac Post creó un sistema de comunicación a través de un alfabeto. A cada letra le correspondían un número de golpes. Con lo que las comunicaciones serían más fáciles y se continuó profundizando en las investigaciones.
     Se realizaron excavaciones en la casa para intentar encontrar el cuerpo del vendedor. Las primeras veces tuvo que pararse porque se encontraba agua y tuvieron que pararse hasta el verano. A una profundidad de cinco pies encontraron una tabla, y descubrieron alquitrán, cal y finalmente, algunos huesos humanos, según el testimonio pericial de los médicos. Cincuenta y cinco años más tarde unos niños hacen un nuevo descubrimiento, que no dejaba la menor duda de que realmente alguien había sido enterrado en la casa de los Fox. Al parecer el cuerpo había sido enterrado en cal viva en el centro del sótano y luego trasladado debajo de un muro de la casa. En La historia del espiritismo se recoge la noticia que se publicó en el Boston Journal (periódico que no era espiritista) el 23 de noviembre de 1904:
Han sido encontrados en la casa que fue de las hermanas Fox en 1848, restos del hombre que se supuso fue la causa de los ruidos que se oyeron por vez primera en la citada casa, viniendo este hallazgo a desvanecer las últimas sombras de duda que pudieran abrigarse sobre la veracidad de ambas hermanas en cuanto al descubrimiento de la comunicación espiritista.
Las hermanas Fox declararon que habían establecido comunicación con el espíritu de un hombre, el cual díjoles haber sido asesinado y enterrado en la cueva. Repetidas excavaciones llevadas a cabo para hallar el cadáver, dieron un resultado incompleto, por lo que no pudo obtenerse la prueba concluyente de aquellos relatos.
El nuevo descubrimiento y la buscada confirmación lo han realizado unos escolares que jugaban en la cueva de la casa de Hydesville, donde las hermanas Fox habían oído los extraños ruidos.
     Las hermanas Fox comenzaron a dar sesiones públicas donde demostraban sus capacidades para la comunicación con el otro plano y donde se oían golpes y ruidos sin explicación. Arthur Conan Doyle nos habla de la historia de las dos hermanas:
La señora Fox y sus hijas dieron sesiones públicas en Nueva York, en la primavera de 1850, en el Hotel Barnum, atrayendo multitud de curiosos. La prensa estuvo casi unánime en combatirles. Durante algunos años las dos jóvenes hermanas, Catalina y Margarita, dieron sesiones en Nueva York y en otras ciudades, saliendo siempre triunfantes de todas las pruebas a las cuales fueron sometidas.(…)
En el año 1871, más de veinte después de tan agotador trabajo, vemos todavía a dichas hermanas recibiendo el apoyo y la admiración entusiasta de no pocos hombres y mujeres prominentes en aquella época. Tan sólo cuarenta años después de públicas exhibiciones, comenzó a manifestarse en la vida de las hermanas una situación penosa.
Pero sin discutir aquí las causas de su decadencia, sostenemos rotundamente que las malandanzas a que se entregaron en los últimos tiempos, de ninguna manera justifican la afirmación de quienes pretenden que la mediunidad es una profesión que arruina moralmente al individuo.
     Las hermanas sufrieron muchas acusaciones de ser impostoras y tuvieron unas vidas difíciles. Aunque se crearon muchas dudas sobre sus capacidades, y sus vidas personales tuvieron un final triste, lo importante es cómo los primeros fenómenos en su casa en Hydesville, cuando aún eran unas niñas, abrieron un nuevo camino para la espiritualidad.
¿Por qué se consideran estos fenómenos como el comienzo del espiritismo?
  • Porque se establece un código para comunicarse a través de los golpes que permite un diálogo de preguntas-respuestas con el plano espiritual.
  • Porque es un fenómeno abierto a la difusión pública que tiene una gran repercusión. Despierta mucho interés y mucha gente se comienza a prestar atención a estas cuestiones.
  • Porque aparecen grupos de estudios de personas interesadas que desean profundizar en estos fenómenos, y que utilizarán la comunicación con el otro lado para aprender y para comprender la realidad espiritual que está detrás.
      Trabajo realizado por el Centro Espírita León Denis




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domingo, 11 de marzo de 2012

El Universo y su formación





Autor:  THIAGO BERNARDES
Curitiba, Paraná (Brasil)  


Estudio Sistematizado de la Doctrina Espirita Programa IV: Aspecto Filosófico



Cuestiones para debate

1.   ¿Como creo Dios el Universo?

2.   ¿Cuáles son los dos elementos generales del Universo?

3.   ¿Qué es materia, conforme la acepción común del término?

4.   ¿Qué son elementos químicos y cuantos existen de ellos?

5     ¿En el Universo existe una única sustancia primitiva de la que se derivan todas las otras?
 

Texto para la lectura

Dios creo el Universo por su voluntad.
1. todo lo que existe y no es obra del hombre es obra de Dios. Es por eso que decimos creación divina  cuando nos reportamos a ese inmenso Universo que, como dice Kardec, abraza la infinidad de mundos que vemos y  que no vemos, a todos los seres animados e inanimados, todos los astros que se mueven en el espacio, así como los fluidos  que lo llenan. ¿Más como creó Dios el Universo?

2. La respuesta a esa pregunta es aun un misterio, como lo es la propia existencia del creador, y no será la inteligencia humana, en el estado en el que se encuentra, que irá a penetrar en tal misterio. Tenemos que conformarnos, por tanto, a ese respecto, con lo que dijeron los Espíritus Superiores  a Kardec, por intermedio de uno de ellos, y que se encuentra en la cuestión 38 de El Libro de los espíritus: ¿Cómo creo Dios el Universo? R: “Para servirme de una expresión corriente, diré: Por su voluntad. Nada caracteriza mejor esa verdad omnipotente que estas bellas palabras del Génesis: Dios dice: Hágase la luz y la luz fue hecha.”

3. Sabemos, no en tanto, por la revelación de los Espíritus Superiores, que Dios  creo fundamentalmente dos principios diferentes, diametralmente opuestos por sus cualidades esenciales, que son los dos elementos generales del Universo: el elemento material, bruto y totalmente inerte, y el elemento espiritual, inteligente, susceptible  de elaboración y desenvolvimiento evolutivo, objetivando  la realización de individualidades conscientes, dotadas de razón y de voluntad.

4. con este segundo elemento, creo Dios a los espíritus que son los seres inteligentes, conscientes y libres del Universo. Con el primero – el elemento material – formó Dios los mundos que rulan en el espacio, sujetos a las leyes  de la Mecánica Celeste, así todos los seres  que forman la naturaleza de esos mundos. Es de ese elemento que vamos especialmente a tratar en esta síntesis, al mismo tiempo en que, a la luz de la Doctrina Espirita, procuraremos penetrar, por poco que sea, en el origen y formación de los mundos. Llamémoslo simplemente de materia e intentemos definirla.

Es infinita la extensión del Universo fisico.

5.    En una definición bastante sencilla, podemos decir que la materia es todo lo que existe constituyendo el Universo físico, esta es, donde ocurren los fenómenos que afectan  a nuestros sentidos, estén ellos desarmados o armados con potentísimos instrumentos ópticos – telescopios, espectroscópicos, microscópicos – que nos posibilitaran observaciones muy más allá del alcance natural de nuestros órganos sensoriales, llevándonos tanto a los gigantescos mundos, estrellas y galaxias que llenan el espacio, como a las más intimas estructuras de los seres y de las cosas de nuestro mundo y de otros relativamente próximos a la Tierra.


6.    Como es infinita la extensión del Universo físico, para estudiar la materia, a fin de comprenderla bien y definirla, el hombre tiene necesariamente que reducir sus  a porciones limitadas de la materia que se encuentra  a su alcance, verificando la posibilidad de generalizar los resultados de las observaciones así hechas a toda la materia del Universo.

7. Aunque los cuerpos tengan propiedades generales  que los identifiquen como materiales,  a la más simple y superficial observación, se ve que difieren extraordinariamente uno de los otros, pudiendo presentarse en el estado solidó, liquido o gaseoso, o de vapor. Si nos atuviéramos  ahora solamente a los cuerpos sólidos, veremos que ellos difieren por la forma exterior y es atendiendo a esas diferentes formas que los nombraremos: un cilindro, una esfera, un cubo, una pirámide, una chapa, una línea, una circunferencia, etc.

8. más allá de la forma, los cuerpos sólidos pueden distinguirse también por las dimensiones, existiendo aun un tercer punto que nos permite distinguir más profundamente los cuerpos unos de los otros: la sustancia del cuerpo. Existen cuerpos de vidrio, otros de madera,  unos son de hierro, otros de cobre y así en adelante. Hay cuerpos  que tienen su sustancia  individual y univoca, o sea, constituida de partes absolutamente  iguales unas a las otras, formando lo que se podría llamar de cuerpo puro, más no todos los cuerpos son así,  habiendo  una inmensa mayoría en la Naturaleza que se constituye  de porciones diferentes, separables por procesos apropiados, indicando que son, diferencias  que pueden ser más o menos heterogéneas o aparentemente  homogéneas, conforme las dimensiones de las partículas en que se encuentran divididas las sustancias barajadas.

Hay en el Universo una sustancia única primitiva.
9. Cuerpos puros son rarísimos en la Naturaleza, pudiendo citarse como uno de los poquísimos ejemplos las muestras del cuarzo hialino o cristal de roca, constituidas de oxido de silicio o sílice, sustancia que en esas muestras se encuentra en estado puro. La obtención de cuerpos puros es obra de la industria química. Obtenido los cuerpos puros, el análisis químico mostró que no todos son constituidos de principios materiales  in descomponibles en otras sustancias que, por su vez, pueden aun descomponerse. Son los llamados sustancias compuestas.

10. Existe, no en tanto, un pequeño número de sustancias simples, esto es, in descomponibles, de ellas no  pudiéndose extraer  otras sustancias, sino ellas mismas, mostrando que constituyen  principios elementales y unos, motivo por el cual fueron también llamadas de elementos químicos. La Química, hasta el momento, puede establecer  la existencia de un cierto número  de elementos químicos, que forman, por si mismos  e aislados, o combinados entre si, todas las sustancias de los cuerpos. Los elementos, químicos naturales, escalonados desde el hidrogeno hasta el uranio, son en numero de 92. Cuando se agregan átomos de un solo elemento, se forman sustancias compuestas – es lo que, en brevísimo resumen, podríamos decir sobre lo que la Química puede establecer.

11. Donde, sin embargo, los químicos no pueden penetrar con sus poderosos instrumentos de análisis, los Espíritus Superiores lo hacen revelándonos que más allá del estado denso que conocemos en nuestro mundo, la materia reviste  estados más sutiles, puramente fluídicos. Esos fluidos llenan todo el espacio y se originan, por su vez, de una sustancia elemental  primitiva y única – el fluido universal o materia cósmica – que, en realidad, es la fuente de que, por modificaciones o combinaciones variadísimas, proveen todo en el Universo, aun mismo la materia más densa.

12. Dignas de toda consideración, por la belleza  y verdad que encierran, son las afirmaciones del Espíritu Galileu  que Kardec registró en el Cáp. De La Génesis: “A primera vista, no hay lo que parezca tan profundamente variado, ni tan esencialmente distinto, como las diversas sustancias que componen el mundo. (…) Entretanto, podemos establecer  como principio absoluto que todas las sustancias, conocidas y desconocidas, por más semejantes que parezcan,  quiera del punto de vista  de la constitución intima, quiera  desde el prisma  de sus acciones reciprocas, son, de hecho, apenas diversos modos bajo los que la materia se presenta; variedades en los que ella se transforma bajo la dirección de las innumerables fuerzas que las gobiernan. (…)  Hay cuestiones que nosotros mismos, Espíritus amantes de la Ciencia, no podemos profundizar y sobre las cuales  no podemos emitir sino opiniones personales, más o menos hipotéticas. (…) La que nos ocupamos, sin embargo, no pertenece  a ese número. Aquellos, por tanto, que fuesen tentados a divisar en mis palabras únicamente una teoría osada, diré: abarca, si fuera posible,  con el mirar investigador, a la multiplicidad de las operaciones de la Naturaleza y reconoceréis  que, si  no se admitiera la unidad de la materia, seria imposible explicar, ya no diré solamente los soles y las esferas, más, sin ir tan lejos, la germinación de una simiente en la tierra, o la producción de un insecto. (…) Si se observa tan grande  la diversidad en la materia, es porque, siendo en número ilimitado las fuerzas que han presidido sus transformaciones y las condiciones en que estas se produjeron, también las variadas combinaciones de la materia no podían dejar de ser ilimitadas. Luego, quiera la sustancia que se considera pertenezca a los fluidos propiamente dichos, esto es, a los cuerpos imponderables, que revista los caracteres y las propiedades ordinarias de la materia, no hay, en todo el Universo, sino una unida sustancia primitiva: el cosmos, o materia cósmica de los uranógrafos”.

Respuestas a las cuestiones propuestas

1. ¿Como creó Dios el Universo? R: La respuesta a esa pregunta es aun un misterio y, por cuanto, tenemos que conformarnos  con que a ese respecto fue respondido  a Kardec, conforme al texto que forma la cuestión 38 de El Libro de los Espíritus : “Para servirme de una expresión corriente, diré: Por su voluntad.  Nada caracteriza mejor esa verdad omnipotente que estas bellas palabras de la Génesis: Dios dijo: Hágase la luz y la luz fue hecha.”

2. ¿Cuáles son los dos elementos generales del Universo? R: Los dos elementos  generales del Universo son el elemento material, bruto y totalmente inerte, y el elemento espiritual, inteligente, susceptible de elaboración y desenvolvimiento evolutivo, objetivando la realización de individualidades, conscientes, dotadas de razón y de voluntad.

3. ¿Qué es materia, conforme la acepción común del termino? R: En una definición bastante sencilla, materia es todo lo que existe constituyendo el Universo físico, esto es, donde ocurren los fenómenos que afectan a nuestros sentidos, estén ellos desarmados o armados con potentísimos instrumentos ópticos.

4. ¿Qué son los elementos químicos y cuantos existen de ellos? R: Elemento químico es el nombre que se da a un pequeño número de sustancias simples, esto es, in descomponibles, de las cuales no se pueden extraer otras sustancias, sino ellas propias, mostrando que constituyen  principios elementales y unos. Los elementos químicos naturales, escalonados desde el hidrogeno hasta el uranio, son en número 92.

5. ¿Existe en el Universo una única sustancia primitiva de la que se derivan todas las otras? R: Si, el fluido universal p materia cósmica, que es la fuente de que, por modificaciones  y combinaciones variadísimas, provee todo lo que existe en el Universo, aun mismo  la materia más densa, con excepción tan solamente de los seres espirituales.
 Bibliografía:
 El Libro de los Espíritus, de Allan Kardec, ítems 38, 39, 41, 44, 47 a 49.
 La Génesis, de  Allan Kardec, ítems 4, 6, 7, 10, 17, 20 y 22
 El Consolador
Revista Semanal de Divulgación Espirita.


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