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martes, 4 de septiembre de 2012

Mensaje de André Luiz



Palabras iniciales del libro "NUESTRO HOGAR"





  
  La vida no cesa. La vida es fuente eterna y la muerte el juego oscuro de las ilusiones.

   El gran río tiene su trayecto antes de llegar al mar inmenso.
   
   Copiándole la expresión, el alma recorre igualmente caminos variados y etapas diversas. También recibe afluentes de conocimientos, aquí y allí, se acrecienta en tamaño y se purifica en calidad, antes de encontrar el Océano Eterno de la Sabiduría.

   Cerrar los ojos carnales, constituye una operación demasiado simple.

    Permutar el ropaje físico, no decide el problema fundamental de la iluminación, de la misma manera que el cambio de vestido nada tiene que ver con las soluciones profundas del destino y del ser.

    ¡Oh, caminos de las almas, misteriosos caminos del corazón! ¡Es
necesario recorreros antes de intentar la suprema ecuación de la Vida Eterna! ¡Es indispensable vivir vuestro drama, conoceros detalle a detalle,en el largo proceso del perfeccionamiento espiritual!

    Sería extremadamente infantil la creencia de que el simple “bajar
el telón”, resolviese trascendentales cuestiones del Infinito.
Una existencia es un acto.
Un cuerpo — un vestido.
Un siglo — un día.
Un servicio — una experiencia.
Un triunfo — una adquisición.
Una muerte — un soplo renovador.

    ¿Cuántas existencias, cuántos cuerpos, cuántos siglos, cuántos
servicios, cuántos triunfos, cuántas muertes necesitamos aún?

¡Y el letrado de filosofía religiosa habla de deliberaciones finales y
de posiciones definitivas!

¡Ah! ¡Por todas partes, los cultos en doctrina y los analfabetos del
espíritu!

    Se hace necesario mucho esfuerzo del hombre para ingresar en la
academia del Evangelio del Cristo, ingreso que se verifica, casi siempre de extraña manera – él solo, en compañía del Maestro, efectuando el curso difícil, recibiendo lecciones sin cátedras visibles y oyendo vastas disertaciones sin palabras articuladas.

Muy larga, por tanto es nuestra jornada laboriosa.

Nuestro pobre esfuerzo quiere traducir, apenas, una idea de esa
verdad fundamental.

¡Muchas gracias, amigos míos, por vuestra atención!

   Nos manifestamos, junto a vosotros, en el anonimato que obedece
a la caridad fraternal. La existencia humana muestra gran mayoría de vasos frágiles que no pueden contener aún toda la verdad. 

   Además, no nos interesaría, por ahora, sino la experiencia profunda, con sus valores colectivos. No atormentaríamos a nadie con la idea de la eternidad.

Que los vasos se fortalezcan, en primer lugar. Suministraremos solamente algunas ligeras noticias, al espíritu necesitado de nuestros hermanos en la senda de realización espiritual, y que comprenden, con nosotros, que “el espíritu sopla donde quiere”.

    Y, ahora, amigos, que mi agradecimiento se calque en el papel,
recogiéndose en el gran silencio de la simpatía y de la gratitud. 

    Atracción y reconocimiento, amor y júbilo, viven en el alma. 

    Creed que guardaré semejantes valores conmigo, a vuestro respecto, en el santuario del corazón.

Que el Señor nos bendiga.

ANDRÉ LUIZ


"Si tienes la oportunidad de vivir en un palacio, ¡disfrútalo!
Si no la tienes, disfruta de una choza y la choza se convertirá en palacio.
Lo que establece la diferencia es el placer.
De modo que, aunque vivas bajo un árbol, disfrútalo.
No te pierdas ni el árbol ni las flores ni la libertad ni los pájaros ni el aire ni el sol.
Y si vives en un palacio, no lo dejes pasar: disfruta del mármol y las arañas.
No dejes de disfrutar allí donde te encuentres, pero no poseas nada.
Nada te pertenece.
Llegamos al mundo con las manos vacías y con las manos vacías nos vamos.
El mundo es un regalo, así que disfrútalo mientras puedas.
Pero recuerda que el universo siempre te da lo que necesitas".




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lunes, 3 de septiembre de 2012

La intuición






"Porque la profecía jamás fue producida por voluntad de hombre alguno, mas los hombres santos de Dios hablaron inspirados por el Espíritu Santo." - (II Pedro 1:21.)


Todos los hombres participan de los poderes de la intuición, en el divino tabernáculo de la conciencia, y todos pueden desenvolver sus posibilidades en ese sentido, en el dominio de elevación espiritual. No son fundamentalmente necesarias las grandes manifestaciones fenoménicas de la mediumnidad para que se establezcan movimientos de intercambio entre los pianos visibles e invisibles.

Todas las nociones que dignifican la vida humana vinieron de la esfera superior. Y esas ideas ennoblecedoras no se produjeron por voluntad de hombre alguno, porque los razonamientos propiamente terrestres siempre se inclinan hacia lo material en su arraigado egoísmo.

La revelación divina, significando lo que la Humanidad posee de mejor, es cooperaci6n de la espiritualidad sublime, traída a las criaturas por los colaboradores de Jesús, a través de la ejemplificación, de los hechos y de las palabras de los hombres rectos que, a golpes de esfuerzo propio, quiebran el circulo de vulgaridades que los rodea, tornándose instrumentos de renovación necesaria.

La facultad intuitiva es institución universal. A través de sus recursos, recibe el hombre terrestre las vibraciones de la vida más altas, en contribuciones religiosas, filosóficas, artísticas y científicas, ampliando conquistas sentimentales y culturales, colaboración esa que se verifica siempre, no por la voluntad de la criatura, sino por la concesión de Dios.

   La intuición viene a ser la conexión permanente que casi todos los mortales, en mayor o menor medida,  mantenemos con el plano espiritual, ya sea de modo consciente o inconsciente.
   Es una puerta que Dios nos ha dejado permanentemente abierta, para que podamos recibir los consejos  en forma de intuiciones, desde el plano espiritual, con el fin de guiarnos en nuestro progreso y llevarnos a recapacitar que el ser humano en general, no está solo, sino secundado por  esa fuerza inteligente y sutil que llamamos intuición.

   Todos los adelantos culturales, científicos y morales de la humanidad han tenido que ver con esta facultad, que por ser tan común, viene a ser poco considerada por no ser de carácter extraordinario, pero sin embargo, si no fuese por esa conexión común que se mantiene entre el plano espiritual y el terrenal, el ser humano posiblemente aún permanecería muy cerca del estadio de la animalidad, influenciado solamente por la materialidad del cuerpo carnal y el medio físico. 
   No imaginamos hasta que punto, el plano espiritual se ha mantenido y se mantiene expectante a la evolución del ser humano , que en toda época ha contado con las ideas que proceden del mismo, y que se han atribuido a la brillantez mental, a la suerte o a las musas.
   Pero los Espíritus que siempre han colaborado con la evolución humana, lo han hecho solamente dentro de lo que las eternas leyes cósmicas de vibración y afinidad les han permitido. Esto significa que para que haya comunicación intuitiva, que al fin y a la postre es una modalidad mediúmnica, es necesario que se establezca una conexión previa, y esta es la semejanza y disponibilidad en el pensar y en el sentir de los seres humanos con respecto a los espíritus comunicadores.
   El ser humano en su orgullo, muchas veces cree que todo lo debe a sí mismo, a su genialidad, a su valor o a su  solo esfuerzo, y sin embargo, ignora que sin ese enlace psíquico permanente que es la intuición, apenas sería poco mas de lo que son nuestros hermanos inferiores del reino animal.

  Hemos de tener claro, que por ser Hijos de Dios, este jamás nos ha abandonado, lo cual significa que nunca hemos estado solos en medio de nuestras vidas y tribulaciones, sino que de un modo imperceptible, siempre nos han llevado de la mano hacia la meta a alcanzar desde que entramos en la etapa humana: El estado de angelitud y proximidad al Padre, mediante nuestro esfuerzo, guiados por esa intuición que como un maná llovido del cielo, nos es regalada desde la Patria Espiritual, y en uso de nuestro libre albedrío que nuestro amado Padre nos otorgó desde siempre.
  Demosle gracias por esa tutela a Él y a todos nuestros hermanos, Espíritus desencarnados, que nos tutelan y guían cada día.
José Luis Martín



" La religión es  para los que duermen;
  La espiritualidad es para los que están despiertos"
-Prof. Dr. Guido Nunes Lopes de la Universidad de Sao Paulo-





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sábado, 1 de septiembre de 2012

Cómo funciona la Ley de Afinidad espiritual

La oración es afinidad con Dios




¿Cómo  funciona  la ley de Afinidad  ?.

         La ley de Afinidad, llamada también ley de Sintonía Vibratoria,  básicamente funciona haciendo que cada vibración mental o espiritual hace que se atraigan otras vibraciones  que  les son semejantes o afines.  Cada sintonía vibratoria atrae a su semejante. De este modo esta ley  nos agrupa en diversos niveles evolutivos , con lo que  también  se  hace posible  la ley de Jerarquía Espiritual, de la que ya hemos hablado, y  que a su vez confirma la ley de Evolución del espíritu.

          Mediante  esta ley de Afinidad, la energía psíquica  del Ser espiritual ,  ya sea en personas de este mundo , como en los  espíritus desencarnados   existentes en  otra dimensión,   manifiesta una fuerza  de atracción hacia cualquier otro Ser siempre  que sus vibraciones mentales o anímicas sean semejantes a las suyas, o sea que estén en sintonía entre ambas, porque estas vibraciones o frecuencias actúan  como  las ondas electromagnéticas que emiten  las emisoras de radio con  respecto a  los receptores que las sintonizan. Se podría resumir en que por esta ley espiritual, lo semejante atrae su semejante. Por tanto, si no sintonizamos con esas energías mentales negativas,que pugnan por llegarnos y alterarnos, estaremos libres de su influencia. Es por ello que seguimos teniendo la libertad de escoger nuestro destino de cada día y de cada momento.

           A nivel humano vemos que así sucede también entre las personas , grupos y sociedades  que se relacionan entre sí cuando algo que les es afín, les atrae o les une, y en caso contrario cuando esa afinidad no existe, sus propias diferencias les alejan y separan entre sí.
- Jose Luis Martín-


“Emplea diariamente el poder de tu pensamiento en propósitos benéficos;  debes ser  una fuerza a favor de la evolución”
                                                 - Krishnamurti-              



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viernes, 31 de agosto de 2012

EL TRABAJO EN EL ESPIRITISMO


Tras algunos días de ausencia en la publicación de nuevos trabajos en este blog, de nuevo proseguimos con la tarea divulgativa. El motivo fue la ausencia de mi domicilio sin tener cobertura para poderme conectar, por lo cual les pido disculpas.


La vida es la   armonía de   los   movimientos, resultante   de    los cambios incesantes en el seno de la naturaleza visible e invisible. Su manutención depende de la actividad de todos los mundos y de todos los seres.

La vida física es una experiencia iluminadora en la que se enfrentan innumerables desafíos, en su proceso de crecimiento, exigiendo esfuerzos bien dirigidos, con el fin de solucionarlos.

Formamos una gran familia, en la sublime familia universal, un equipo de espíritus afines. Vinculados unos a otros desde el instante divino en que fuimos creados por Dios, nuestro excelso Padre, venimos trabajando a jornal de penosas contribuciones de sufrimientos, en cuyas experiencias, poco a poco, colocamos los cimientos  de seguridad para expresivas construcciones…

Errando repetimos la tarea, tantas veces como se nos hagan imprescindibles para la fijación  de las lecciones superiores en lo recóndito del espíritu necesitado.

Cada individualidad, en la prueba, como en la redención, como en la gloria divina, tiene una función definida de trabajo y elevación de sus propios valores. Los que aprendieron los bienes de la vida y cuantos los enseñan con amor, multiplican en la Tierra y en los Cielos los dones infinitos de Dios.

La civilización y el progreso como la propia vida, dependen de los intercambios incesantes. El Universo en su constitución maravillosa, no creo ni sanciona leyes de aislamiento en la comunidad eterna de los mundos y de los seres. La existencia es una larga escalera, en la cual todas las almas deben darse las manos, en la subida para el conocimiento y para Dios.

El trabajo es una ley natural por lo mismo que es una necesidad, y la civilización obliga al hombre a mayor trabajo, porque aumenta sus necesidades y sus goces.

Las ocupaciones materiales no solo son trabajo, el espíritu trabaja como el cuerpo. Toda ocupación útil es trabajo.

El trabajo es impuesto al hombre porque es consecuencia de sus necesidades de evolución en su naturaleza corporal; una expiación y al mismo tiempo un medio de perfeccionar su inteligencia; sin el trabajo, el hombre no saldría de la infancia de la inteligencia y por esto solo a su trabajo y actividad debe su subsistencia, su seguridad y bienestar. Al que es débil de cuerpo Dios le da, en cambio, la inteligencia, pero siempre es trabajo.

Todo trabaja en la Naturaleza, los animales trabajan como nosotros, pero su trabajo, como su inteligencia, está limitado a las atenciones de su conservación y he aquí porque no es progreso para ellos, al paso que en el hombre tiene un doble objeto: la conservación del cuerpo y el desarrollo del pensamiento que también es una necesidad, y que le eleva por encima de sí mismo.

Cuando decimos que el trabajo de los animales está limitado a las atenciones de su conservación, se entiende que se habla del objeto a que se proponen al trabajar, pero a su pesar, y al mismo tiempo que proveen sus necesidades materiales, son agentes que secundan las miras del Creador, y su trabajo no deja de concurrir al objeto final de la Naturaleza, aunque, con mucha frecuencia, no descubra el hombre el resultado inmediato.

La Naturaleza del trabajo es relativa a las necesidades, y cuantos menos materiales son estas, menos lo es también aquel. No creamos, sin embargo, que el hombre permanece inactivo e inútil, la ociosidad seria un suplicio en vez de un beneficio.

El hombre rico, que posee bienes suficientes para asegurarse la existencia no está libre de la ley del trabajo, puede  que se sienta libre del trabajo material; pero no de la obligación de hacerse útil según sus medios, de perfeccionar su inteligencia o la de otros, lo que también es trabajo. Si el hombre a quien Dios ha confiado bienes suficientes para asegurarse la existencia, no está obligado a mantenerse con el sudor de su frente, la obligación de ser útil a sus semejantes es tanto mayor para él en cuanto la parte que anticipadamente le ha sido asignada, le concede mayor desahogo para hacer el bien.

Para reparar las fuerzas del cuerpo es necesario el descanso con el dejamos un poco de libertad a la inteligencia con el fin de que se levante por encima de la materia.
El límite del trabajo es el límite de las fuerzas. Por lo demás Dios deja al hombre en libertad.

El imponer a los inferiores un trabajo excesivo es una de las acciones más malas. Todo hombre que tiene mando es responsable del exceso de trabajo que impone a sus inferiores porque viola la ley de Dios.

En la vejez el hombre tiene derecho al descanso, pues solo está obligado  a trabajar según las fuerzas, y estas en la vejez escasean. Equivocados están  los que piensan  que las personas mayores son como piezas inservibles,  en el movimiento de la vida.

Nadie dejará de notar  que ya no tienen las mismas capacidades físicas, los mismos reflejos y la misma disposición, que son características mayormente encontradizas en la fase de la juventud.

Muchos son los individuos, mujeres  y hombres  que tan pronto como pasan  de  los cincuenta, se ponen  en situación psíquica de quien ya  se encuentra marchando para el fin, para la estática.

Si el anciano no tiene recursos y no puede trabajar, su familia y a falta de esta la sociedad ha de hacer sus veces Esta es la ley de caridad.

Ellos deben hacer lo posible por no  alejarse de las líneas de la utilidad, de la laboriosidad, desarrollando un arte cualquiera, hay mil ocupaciones que requieren poco esfuerzo y son tareas que permiten que la persona mayor se sienta útil, y activa, cooperando aunque sencillamente, con cualquier servicio.

De entre todos nosotros, Dios es el más viejo Anciano, y aun así,  enseño a Jesús  que El trabaja  sin cesar, impulsándonos a hacer lo mismo. Mientras estamos hospedados en el cuerpo material, sepamos  que existen motivos que a nosotros se nos escapan, pero que están en los planes del Señor. Por eso debemos persistir sirviendo y produciendo en los esfuerzos de la vida, al alcance de las condiciones generales.

No basta decir al hombre que ha de trabajar, sino que también es preciso que el que cifra la existencia en su trabajo encuentre ocupación, lo cual no sucede siempre. Cuando la suspensión del trabajo se generaliza toma las proporciones de una calamidad como la miseria. La ciencia económica busca el remedio en el equilibrio de la producción y el consumo; pero este equilibrio, aun suponiendo que sea posible, tendría siempre intermitencias, durante cuyos intervalos no deja de tener necesidades de vivir el obrero. Hay un elemento, con el cual no se ha contado bastante y sin él, la ciencia económica no pasa de ser una teoría. Este elemento es la educación, no la intelectual, sino la moral, y tampoco la educación moral que enseñan los libros, sino la que consiste en el arte de formar el carácter,  la educación que da hábitos; porque la educación es el conjunto de hábitos adquiridos.

Cuando se piensa en la masa de individuos lanzados diariamente al torrente de la población, sin freno y sin principios y entregados a sus propios instintos, ¡ hay que admirarse de sus desastrosas consecuencias¡. Cuando se conozca, comprenda y practique aquel arte, el hombre llevara a la sociedad hábitos de orden y de previsión para sí y los suyos, de respeto hacia lo respetable, hábitos que le permitirán pasar menos penosamente los malos días inevitables. El desorden y la imprevisión son dos canceres que solo una educación bien entendida puede curar; este es el punto de partida, el elemento real del bienestar, la prenda de seguridad para todos.

El trabajo es una ley para las humanidades planetarias como para las sociedades del Espacio. Desde el ser más rudimentario hasta los Espíritus angélicos que velan por los destinos de los mundos, todos toman parte en el gran concierto universal.

Es penoso y grosero para los seres inferiores, el trabajo se suaviza a medida que la vida se refina. Se convierte, en un venero de goces para el Espíritu adelantado, que se hace insensible a las atracciones materiales, exclusivamente ocupado en los estudios más elevados.

Con el trabajo, el hombre domina a las fuerzas ciegas de la Naturaleza y se pone a salvo de la miseria; por el trabajo es por lo que se fundan las civilizaciones y por lo que se extienden el bienestar y la ciencia.

El trabajo es el honor y la dignidad del ser humano. El ocioso que, sin producir nada, se aprovecha de la labor de los demás, no es más que un parásito. Mientras el hombre se haya ocupado en su tarea se acallan sus pasiones. La ociosidad, por el contrario, las desencadena y les abre vasto campo de acción. El trabajo constituye también un gran consuelo, un derivativo saludable de nuestras preocupaciones y nuestras tristezas; calma las angustias de nuestro Espíritu  y fecundiza lustra inteligencia. No existe un dolor moral, no existen decepciones ni reveses que no encuentren en él un apaciguamiento; no hay vicisitudes que resistan a su acción prolongada.

El que trabaja tiene asegurado un refugio para su sufrimiento y un verdadero amigo en la tribulación, no puede aceptar la vida con disgusto. En cambio, cuan digna de lastima es la situación de aquel a quien los achaques condenan a la inmovilidad y a la inacción; si este hombre ha sentido la grandeza y la santidad del trabajo, si por encima de su interés propio ve el interés general y el bien de todos y quiere contribuir a él, sufre uno de los padecimientos más crueles que se han reservado para el ser viviente

Tal es también la situación en el Espacio del Espíritu que falto a su deberes y disipo la vida. Comprendiendo demasiado tarde la nobleza del trabajo y la villanía de la ociosidad, sufre al no poder realizar lo que su alma concibe y desea.

El trabajo es la comunión de los seres. Por el nos aproximamos los unos a los otros, aprendemos a ayudarnos y a unirnos; de esto a la fraternidad no hay más que un paso.

La antigüedad romana deshonro el trabajo haciendo de él la condición propia del esclavo. Esto explica su esterilidad moral, su corrupción y sus secas y frías doctrinas. Los tiempos actuales tienen otra concepción completamente distinta de la vida. Buscan plenitud en una labor fecunda y regeneradora.

La filosofía de los Espíritus amplifica más aun esta concepción, indicándonos en la ley de trabajo el principio de todos los progresos y de todas las elevaciones, y demostrándonos que la acción de esta ley se extiende a la universalidad de los seres y de los mundos. Por eso estamos autorizados a decir: Despertad ¡OH, vosotros, todos los que dejáis adormecidas vuestras facultades, vuestras fuerzas latentes! ¡Manos a la obra! ¡Trabajad, fecundad la tierra; haced resonar en las fabricas el ruido  del vapor! Agitaos en la colmena inmensa. Vuestra tarea es grande y santa. Nuestro trabajo es la vida, es la gloria y es la paz de la humanidad.
   
Obreros del pensamiento, escrutad los grandes problemas, propagad la ciencia, distribuid entre las multitudes los escritos y las palabras que reconfortan y fortifican. ¡Que de un confín del mundo al otro unidos en la obra gigantesca, cada uno de nosotros emita su esfuerzo, con el fin de contribuir a enriquecer el dominio material, intelectual y moral de la humanidad!.

La glorificación del trabajo es un servicio que ha venido cumpliendo el Evangelio.

Con anterioridad a la influencia del Maestro, la tierra era un vasto latifundio poblado por amos y esclavos. El servicio era considerado deshonra.

Dominadas por el principio de la fuerza, las naciones conservaban enorme semejanza con los agrupamientos de la comunidad primitiva. La notoriedad social provenía de la caza. Los tronos se erguían, casi siempre, sobre oscuros cimientos de pillaje.

Los favores de la vida pertenecían a los más astutos y a los más poderosos. Cualquier revés económico redundaba en cautiverio compulsivo.

El trabajo era sinónimo de envilecimiento.

Los espíritus más nobles, la mayoría de las veces, permanecían en absoluta dependencia, sudando y gimiendo para sostener el carro purpúreo de los opresores. En todas las ciudades pululaban los esclavos de todos los matices, y tan solo a ellos se les confería el deber de servir como severo castigo.

La Roma imperial estaba repleta de cautivos tomados a Egipto, a Grecia, a la Galilea y al Ponto. Tan solo en la revolución de Espartaco, en el año 71 antes de la era cristiana, fueron condenados a muerte en la  Vía Apia, 30.000 esclavos cuya única falta era la de aspirar al trabajo digno en libertad edificante.

Con Jesús, sin embargo, surge una nueva época para el mundo. El ministerio del Señor es, sobre todo, de acción y movimiento. Se levanta el Maestro al Alba y se devoción al bien de los semejantes hasta muy entrada la noche.

Medico _ no descansa en el auxilio efectivo a los enfermos.

Profesor _no se fatiga con la repetición de las lecciones.

Bienhechor _ esparce sin cesar las bendiciones del amor infinito.
Sabio _ coloca a la ciencia del bien al alcance de todos.

Abogado _ defiende los intereses de los débiles y de los humildes.

Trabajador Divino _ sirve a todos sin reclamos y sin esperar recompensa.

El ejemplo de Cristo es sublime contagioso. Cada compañero de apostolado se aparta luego de la comodidad, para ayudar en su nombre y abrir horizontes más amplios a la comprensión de la vida, en regiones distantes de la cuna que los viera nacer.

Más tarde en Roma, el deseo de ayuda mutua entre los cristianos, alcanza realizaciones inconcebibles en el capítulo del trabajo.

Personas convertidas al Evangelio se consagran por entero al servicio, con el objeto de amparar a los compañeros necesitados.
Los aprendices de la Buena Nueva se esparcen en las actividades de la industria y la agricultura, de las artes y las ciencias, de la instrucción y el comercio, de la asistencia y la limpieza pública, disputando medios para el auxilio a los socios del ideal, en la servidumbre o en la indigencia, en el sufrimiento o en las prisiones.

Hay quien ayuna durante dos o tres días seguidos, a fin de economizar dinero para los servicios de asistencia al prójimo, bajo la dirección de un pastor. El trabajo pasa entonces a ser interpretado como bendición Divina.

Paulo de Tarso, cuando se traslada de la dignidad del sanedrín a la ruda labor del telar y confecciona tapices para no ser carga de nadie, a fin de garantizar de esa manera su libertad de palabra y acción, es el símbolo del cristiano que educa y realiza, a la vez que demuestra que a la pureza de la enseñanza debe aliarse la gloria del ejemplo.

Y honrado hasta hoy, en el trabajo digno a su principal norma de acción, el Cristianismo es la fuerza libertadora de la Humanidad, en todos los rincones del mundo.

Muchos negadores de la sobre vivencia del Espíritu, interrogan, acerca de cuestiones que desearían ver solucionadas sin la contribución del esfuerzo, personal, que pertenece a la criatura humana.

Preguntan con inteligencia ¿por qué razón no se materializan los Espíritus, que todo lo pueden, a fin de demostrar sin sombra de duda la inmortalidad?

¿Por qué los Muertos, que pueden penetrar en el futuro, no traen las for-mulas eficaces para acabar con las enfermedades, reduciendo así los dolores que sufren los hombres?

¿Por qué los orientadores de la humanidad, no nos esclarecen sobre la patogénesis de las neoplasias malignas, modificando los panoramas de la salud, en el planeta terrestre?

¿Por qué los Benefactores de la criatura humana, ya desencarnados, no presentan hábiles soluciones para los graves problemas de la alineación mental?

¿Por qué los Guías del destino humano, no nos proporcionan, los métodos para combatir la súper población, impidiendo que se corporifiquen nuevas criaturas, mediante lo cual evitarían las colectivas calamidades sociales, económicas y morales, que azotan a decenas de millones de hambrienta y enfermos?

¿Por qué los Instructores Espirituales no actúan directamente sobre los jefes de Estado, impeliendo que los mismos accionen las armas de guerra, con las cuales dominan naciones y victiman a un incalculable numero de criaturas?

Son interrogantes, que se caracterizan por el comodísimo mental, en un proceso de transferencia de responsabilidad y acción, se multiplican en innumerables ítem.

No obstante, las respuestas se encuentran en el cuerpo de la Doctrina que se empeñan en ignorar y que no se permiten conocer por medio del estudio ni de la meditación.

El Espiritismo enseña, a trabes de su lógica de bronce, que la muerte no modifica intrínsecamente a nadie.

Morir, como reencarnar, significa salir del cuerpo o entrar en el  sin alteración real de los valores morales ni del comportamiento personal.

Asimismo, aclara que no existen formulas mágicas para lograr soluciones de ocasión, lejos del esfuerzo de cada cual y sin la activa contribución de cada uno.

Lo que la Doctrina Espirita pretende es la transformación interior del ser, allí donde se encuentre, prosperando así en beneficio propio y en el de su prójimo, al servicio de la vida.

Lo que  a los hombres corresponde realizar no puede transferirse a los Amigos Espirituales.

Si los Educadores realizan las tareas de sus discípulos, no harían más que promover en ellos la inutilidad, la ignorancia, la pereza...

Debido a sus conquistas y conforme las necesidades que les son compatibles, periódicamente permite la Divinidad que se corporifiquen, como misioneros de la evolución y del progreso humano Einstein, un Gandhi, un Pasteur, un Fleming, un Francisco de Asís y otros, enseñando la belleza y convocando a la lucha sin cuartel del trabajo y de la renovación personal.

La verdad cambia mucho entre los hombres, a semejanza de una luz filtrada por vidrios de diferentes tonalidades, y tampoco todos pueden afrontar esa verdad mientras viven.

Si millones de criaturas, estando aun en la carne, se toparan frente a frente con la verdad simple y cruda, de la vida más allá de la tumba, sin diálogos directos con los inmortales corporificados entre ellos, enloquecerían de pavor, arrojándose en suicidios infelices, en desdichados y espectaculares intentos de fuga de la realidad...

Si los Espíritus aportasen rápidas respuestas para los problemas que tiene la función de fomentar el progreso, la parálisis inutilizaría brazos y mentes, que llegarían a atrofiarse, perdida la finalidad que tienen destinada en el mecanismo de la evolución.

Los hombres disfrutan conforme sus merecimientos, reciben de acuerdo con lo que realizan y cosechan la sementera dejada en el pasado.

En su inevitable proceso de desarrollo, el Espíritu es, en el cuerpo, o fuera de él, el autor de su destino.

Los desencarnados no son poseedores de toda la sabiduría. Si eso fuera posible, como consecuencia del puro y simple fenómeno de la muerte ellos se volverían dioses, tal como lo sostiene las concepciones de la ortodoxia mitológica del pasado.

Jesús es el Señor que a todos nos estimula, invitándonos a las conquistas superiores, portador, El sí, del conocimiento pleno.

Revelándonos al Padre, en ningún momento tuvo el deseo de igualarlo, en cambio, nos enseño a adorarlo en condición de Entidad máxima, y a Él, nuestro Maestro y Benefactor, a seguir imitándolo en todos los caminos , para adquirir la paz.

Honrando al trabajo, como ley que fomenta la evolución afirmo También  “El Padre hasta hoy trabaja”, legándonos la honra del Servicio intransferible como un apoyo resistente para la victoria sobre las dificultades personales y para la liberación de todas las circunstancias afligidas y dolorosas, por nosotros mismos engendradas.

¡AMAD EL TRABAJO Y ENGRANDECERLO!

Es por el  que la civilización se levanta, que la educación se realiza y que nuestra felicidad se perpetúa. En la Patria de las Almas llora amargamente el espíritu que desprecio su riqueza oculta, por haberse olvidado que solamente por medio del trabajo podemos desarrollar nuestras posibilidades de crecimiento hacia la inmortalidad.

Cristo nos convoca, al despertar y al trabajo de elevación personal, que en último análisis es el de elevación de la Tierra misma.

Cuando se preparaban los días de la Codificación Espirita, cuando se convocaban trabajadores  dispuestos a la lucha, cuando se anunciaban las horas predichas, cuando se enrolaban viñadores  para la Tierra, escuchamos la invitación celeste  y nos apresuramos a ofrecer  nuestras parcas fuerzas como nosotros mismos, a fin de servir, en la ínfima condición de surcadores del suelo donde deberán caer las semillas de luz del Evangelio del reino.

No ha sido pequeño el trabajo emprendido por los Administradores Espirituales de nuestras vidas, a fin de reunirnos,  de acercarnos unos a otros, después de incesantes  periodos de disputas infelices, de justas e inexplicables, de idiosincrasias domesticas…

Hay mucho por hacer, que debe ser hecho. Sin la presunción jactanciosa, que infecta las mejores expresiones del servicio, ni los justificables recelos, que enturbian la claridad de los horizontes de trabajo.

Conscientes de las propias responsabilidades no esperemos en demasía por la transformación exterior,  más  mancomunémonos esfuerzos para el mejoramiento interior.

Sin veleidades, iniciemos el trabajo de construcción del nuevo mundo, retirando de los escombros del “yo” enfermizo los materiales aprovechables para las nuevas edificaciones  a la que nos debemos dar con euforia y santificación.

Debidamente, ilusionados, iniciemos la labor, partiendo del hogar, que deberá permanecer sobre las bases solidas de amor, de entendimiento y de fraternidad, de modo a resistir las embestidas de la insensatez y la liviandad, que no nos podemos permitir.

Estamos en el lugar apropiado, al lado de las personas correctas, viviendo con ellos que son los mejores elementos para la ejecución del programa.

Bajo pretexto de nuevas experiencias o fascinados `por la utopía de nuevas emociones, no perturbemos el culto de los deberes a que nos vinculamos con fidelidad.

Ninguna justificación para el equívoco, ningún desvió de la responsabilidad.

Afirmados en el amor fraterno y cimentados en el estudio consciente de los postulados espiritas, promovamos el idealismo ardiente, productivo, abrasador, con el que se forjan  legítimos servidores de causas superiores,  reunamos en nuestro equipo de trabajo, a los compañeros que prefieren la investigación consciente y metódica, sistemática y racional permitiéndoles profundizar observaciones y divulgarlas en términos con dicientes con los conocimientos  de los días actuales.

Sin prisa, por significar ese trabajo excelente campo para comprobaciones  firmes e indudables, perseveremos, aun cuando, aparentemente, los resultados parezcan tardar o no correspondan  a nuestras aspiraciones…

Si no conseguimos avanzar en grupo, sigamos, así mismo, conforme a nuestras fuerzas.

Por último, el Industrial estadounidense Henry Ford, 1863-1947.  De la compañía Ford Motor Company decía: Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá esa sea la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.

Actualmente en nuestra sociedad parece ser que son pocas las personas que practican el trabajo de pensar, quizás porque les resulta una tarea ardua y difícil. Prefieren acomodarse al sistema establecido, que se encarga de pensar por ellas y de programar sus vidas, diciéndoles en todo momento como deben ser y lo que deben hacer. Otras personas sin embargo,  prefieren pensar, no viendo en ello dificultad alguna. Estas personas, desarrollan su propio pensamiento, agudizan su mente y adquieren plena consciencia de la realidad.  Su modo de proceder es conforme a sus gustos y preferencias y toman sus propias decisiones en función de su criterio y voluntad. Ellas en definitiva, al pensar,  pueden ejercer realmente el libre albedrío, porque  es precisamente en su pensamiento donde se origina  su actitud.

Todos somos  piezas del engranaje feliz para la construcción del “reino de Dios” que ya se instala en la Tierra.

Solo la muerte del cuerpo nos deberá impedir de actuar sobre él, en las labores de Dios, mientras ella no llegue, continuemos trabajando.

Jesús decía: ¡Aquel que quiera venir en pos de Mi, que tome su cruz y sígame!

Con estas palabras invitaba a los hombres a trabajar llevando  sus aflicciones hasta el fin con resignación y paciencia. Nunca debemos estar de brazos cruzados, una labor de la que nos podemos sentir orgullosos es la de nuestra reforma intima, porque ella ara que la lucha exterior sea fructífera, beneficiando nuestro entorno , facilitando la labor de todos los que nos rodean, sin crear impedimentos  seremos allanadores del camino de la redención, muchas veces sin nosotros querer y sin apenas darnos cuenta ofrecemos obstáculos e impedimentos a labores que beneficiarían la paz del mundo y que los holgazanes y los refractarios del bien entorpecen.

HISTORIA

SUSPIRABA TODA ALEGRE LA DAMA QUE ARRODILLADA ANTE EL Señor, daba gracias por la felicidad que se desarrollaba a su alrededor, nunca había pensado ni temido que la seguridad de la que ella y los suyos gozaban, económicamente, y en el aspecto familiar donde los hijos y el esposo sanos y fuertes gozaban de un bienestar común, podría cambiar.

Todos los días al atardecer acudía a la iglesia de su ciudad, donde con devoción y beatitud se sumaba a un circulo que la estimaba y la tomaba en cuenta, formando así a su alrededor un prestigio y una buena reputación en la sociedad de su pueblo.

Pero un DÍA las cosas cambiaron, la enfermedad vino a visitar su casa y su es-poso idiotizado quedo postrado en una silla de ruedas, ella acostumbrada a su compañía para todo, amigo fiel y padre excelente solucionador de cualquier situación, se quedo inútil.

Ella no experimentaba el mismo amor, algo había cambiado en su sentir. El  silencioso y lanzado gritos y muecas a cual más desagradable, cambiaron su cara.

Se regocijo en sus hijos, ellos intentaban suavizar la situación, mimándola e intentando prestarle mayor atención, para remediar el mal trato que la dama empezaba a utilizar con el esposo.

Los hijos ya adultos vieron que ellos tendrían que trabajar, continuar la labor de mantener la casa como su padre lo había hecho, y unos antes y el menor después partieron para la ciudad buscando un trabajo digno.

Toda triste y ante su esposo que le resultaba extraño, lloraba desconsolada, las amigas la empezaron a echar de menos, ya no acudía con la misma frecuencia a la iglesia, pero aquella tarde, sentía algo especial y decidida salió para ir a la iglesia.

Arrodillada le pedía a Dios: ¡ dame una solución¡ ¡Padre mío¡ permite que alguien cure a mi esposo, que vuelva a ser el mismo de siempre¡. Ella sabía de sobra que eso era un imposible, los médicos la habían informado que su esposo estaba sano como una pera, pero la parálisis cerebral le había dejado en ese estado, y no había remedio alguno.

Sin darse cuenta inconscientemente pedía su muerte  alegando que ella deseaba partir con sus hijos y el era un impedimento que su hogar se le caía encima.

 ¡Había cambiado su vida, no se explicaba como El la había olvidado¡

No se creía merecer lo que le estaba sucediendo.

 Justificándose decía: me duele verle así, él que disfrutaba de inteligencia y lozanía, para mí no es el mismo, no lo puedo ver en ese estado

Intentando guardar su sentir, no se explicaba como aquella tarde sin ella quererlo, lo había  hecho, intentaba justificar algo que no tenía justificación alguna. Su conciencia no la tenía tranquila, lloraba desconsolada, la  imagen de Jesús le había dado confianza, y le pedía ayuda para llevar su cruz.

Todo en su hogar cambio, su crueldad con el esposo, y la ausencia de los hijos la hacían cada DÍA más ingrata y ausente.

Mil ideas disparatadas le acudían a la mente y una de ellas era la de que él debía morir, él era el obstáculo para ir con sus hijos y dejar aquel lugar y al círculo de amistades que le tenía lo que ella no quería de nadie !lastima¡.

El cura la vigilaba, sus amigas, le decían que confiara en Dios y ella colérica decía dentro de sus pensamientos !no estoy dispuesta a adorar a un Dios que no me escucha, que se ha olvidado de mi¡.

Poco a poco  iba dándole cabida a la idea de la muerte del esposo, con pensamientos disparatados, sin tener valor para llevarlos a la práctica, mentalmente enferma, pidió ayuda a su hijo mayor, diciéndole que el mundo se le caía encima.

Sentada ante él, e intentando convencerlo, rompió a llorar y le expuso sus sentimientos, el joven sintió ternura y abrazándola le decía:

¡Madre la razón y el sentido , muchas veces se pierden ante el sufrimiento, porque nos negamos al trabajo que nos compete, tú tienes la misión de cuidar de Papa.

El trabajo para nosotros, durante toda su vida, vivió para nosotros y el te necesita ahora, tú no puedes darle la espalda. Ahora es cuando puedes demostrarle tu cariño, sacrificándote por él como hasta ahora lo has hecho.

La dama no esperaba esa respuesta de su hijo, ella esperaba que él se condoliera y así exponerle sus intenciones, a las que había llegado con total frialdad.

No se atrevía a exteriorizar, que había pensado mandar al esposo a un centro especializado donde le cuidaran y al que ella pensaba visitar ella era joven, quería salir de allí, ocuparse en otros menesteres la vida le sonreiría si el desaparecía de su entorno.

La desesperación la debilitaba cada DÍA mas, y desesperada convirtió su vida en un infierno presa de una obsesión la de quitarse de encima al esposo.

Un DÍA aprovechando la venida de los hijos al hogar, salió con el pretexto de realizar unas compras, y partió sin rumbo no volviendo nunca, sus hijos la buscaron pero de ella nunca más se supo.

Sus deseos de internar al esposo se cumplieron, los hijos no tenían otra solución, ellos debían trabajar para vivir.

En un asilo no muy lejos de aquella ciudad, una anciana loca gritaba pidiendo ser atendida, sucia y severa intentaba llamar la atención de las asistentas para que calmaran su dolor de cabeza, siendo estos tan intensos que le bombardeaban todo el cerebro.

Las enfermeras sintiendo y soportando los improperios no le hacían caso, hubieron de atarla en varias ocasiones con una camisa de fuerza porque ingrata acometía con todo lo que le salía al paso, sabían que su mal no tenia cura solo los calmantes la podían serenar, dejándola dormida para descanso de ellas.

Ella se lo había buscado, su mal comportamiento y desinterés por las tareas encomendadas por la ley de causa y efecto, la habían llevado a aquella situación tan lamentable.

Dada por desaparecida, sin saber ella quien era siquiera, intentaba soltarse de las ataduras que la sujetaban, pedía la muerte.

Sin una expresión de cariño la enfermera le dio el calmante  y al fin quedo dormida, sola y despreciada por los que la atendían vivió la cruel mujer, hasta que sus días se cumplieron, ella pedía morir pero la inmovilidad de sus miembros le impedían cometer el suicidio.

Trabajar con Cristo, es realizar la misión que nos es dada, tanto en espíritu como encarnados, la vida no es así porque si, la vida es la misión con la cual logramos nuestro adelanto y la liberación de deudas del ayer Seguir a Cristo es aceptar sin murmurar, la existencia que libremente elegimos y tomar nuestra cruz y seguirle, imitándolo a Él pues nada ni nadie puede eximirnos del trabajo a realizar.

En la obra de Dios, la paz sin trabajo es ociosidad con usurpación por eso no debemos apartar  nuestra mirada  del cuadro de sacrificios que nos corresponde hacer a favor de nosotros mismos.

El Espiritismo tiene como función diseminar entre los espíritus que encarnan  en la forma humana, principalmente  del occidente, las ideas concernientes a las leyes naturales que rigen el Universo. Kardec, con la asistencia de los espíritus superiores, comandados por nuestro gran Maestro Jesús, tuvo el trabajo de recopilar informaciones a través  de médiums destinados a recibir  lo que sería posible en aquel tiempo. Allá fueron plantadas las simientes que germinarían en forma de impulso  a una nueva evolución más consistente visando la transición del planeta para el mundo de regeneración. Allí fue detonado un proceso acelerado en cuanto a los aspectos científicos y filosóficos que producen efectos morales y éticos muy profundos. El Espiritismo no vino a competir con ninguna religión, pues esa no es su función. Cuando las ideas espiritas  estuvieran diseminadas por nuestro orbe la meta estará cumplida, pues los espíritus humanos comprenderán su situación ante la Vida y tendrán la oportunidad de avanzar  más rápidamente  en el proceso de evolución. Nosotros los Espiritas debemos, en la medida de  nuestras posibilidades, pregonar el universalismo, la tolerancia y la fraternidad. El conocimiento y la moral son las dos alas de progreso que nos son ofrecidas  como instrumento, haciendo que adquiramos sabiduría. No es por azar que el Libro de los Espíritus nos dice que la felicidad de los espíritus puros está en el conocimiento de todo. Nuestro tesón y nuestro trabajo consisten en hacer todo lo que podamos  dentro  de nuestras áreas de actuación para la llegada de un mundo mejor. Hagamos lo que pudiéramos  y será hecho lo necesario. Que la Fuerza Suprema sea cada vez más sentida por todos nosotros.

Jesús trajo al mundo un derrotero de trabajo que es necesario conocer y seguir,  en el influyen las mayores dificultades. Para elaborarlo  es indispensable tomar nuestros sentimientos  y raciocinios como campo de observación y experiencia, trabajando diariamente con Jesús  en la construcción del arca intima de nuestra fe. Esta edificación naturalmente no prescinde del material adecuado, construido por las virtudes y conocimientos nobles que adquirimos en el curso de la vida. Esos son elementos que buscamos en la pesca de luces celestiales, para que recibiendo los consuelos de Jesús, seamos igualmente laboriosos trabajadores.

Amigos hasta aquí mi exposición sobre el el trabajo en el espiritismo, espero que os haya gustado, y solo me queda informaros que todos estos datos han sido extraídos de libros de Divaldo Pereira Franco, Chico Xavier y Allan Kardec que tocaban el tema del trabajo, y la historia ha sido de mi inspiración.

Merchita


Buen día....
La palabra mágica que faltaba esta mañana y viene a expresarte el maravilloso amanecer que te deseo, repleto de amor, prosperidad y paz...
 Hoy, ciertamente, todo se hará realidad, y tu camino será suavizado por la brisa delicada, trayendo con ella el aroma de las flores, que darán colorido a tu día.
 Todo eso Dios lo pone a nuestro alcance, para avalar un magnífico presente en el que estamos vivos, y sobre todo en el que podemos decir: ¡¡ BUEN DÍA !!.



sábado, 25 de agosto de 2012

Saludos de Merchita





Queridos amigos, hola buenos días,  es hermoso despertar con los rayos del sol entrando por la ventana. El Sol ilumina nuestras vidas, nos da calor, nos vivifica, pero sabemos que si nos exponemos a él sin protección puede quemarnos. Hay personas que con su luz, apagan a muchos  candiles que están medio apagados.  Suelen ser personas que lo creen saber todo, y que cuando te acercas a ellas, sientes su rechazo  por tu inferioridad, o cuando expresas tus inquietudes por catalogarlas de insignificantes, no te prestan oído. Aun así, pese a lo pequeñitos que nos consideremos hemos de seguir intentando crecer, pero crecer para Dios, El, si valora nuestros esfuerzos, siente nuestras inquietudes, y perdona nuestros errores.
Muy pocos hombre valoran la autoestima de Dios, ni siquiera la toman en cuenta, solo se preocupan de agradar a los hombres, que pueden satisfacer sus intereses, y se olvidan de las flores que aparecen en su jardín, por considerarlas insignificantes.
Son esos hermanos, que insignificantes para el mundo, por su forma de ser y actuar, no son aceptados en las asambleas de los “entendidos” de los listos. Pero que están a nuestro lado, esperando nuestra consideración, nuestro apoyo, nuestro cariño, y la mayoría de las veces, por nuestra ingratitud, les cerramos la puerta, de nuestra atención, de nuestra escucha, e incluso de nuestra ayuda, cuando los vemos aparecer, procuramos evitarlos, cambiando de camino.
Cuando nos daremos cuenta que para Dios todos contamos, que hemos de amarnos como hermanos, y que si la sabiduría es nuestra especial cualidad, aquí en la Tierra, si no es amorosa, no hace florecer las flores del corazón, que son las que se elevan hasta el cielo, perfumando nuestra presencia nuestro regreso. ¿Cuántos sabios, han vuelto a la Tierra, encerrados en la cárcel de un cuerpo subnormal, para poder así elevarse por encima de  su orgullo y vanidad contraídos en su sabiduría? No pueden venir de nuevo siendo sabios, volverían a caer en los mismos errores, su vanidad, su prepotencia, su orgullo, se acentuarían aun más, y no podrían elevarse por encima de las bienaventuranzas, de las virtudes, por considerarlas insignificantes.
Creemos que la vida real es la que vivimos en la tierra, que una vez termine todo desaparecerá y cuantas decepciones nos llevamos cuando regresamos al otro lado de la vida, con las manos vacías. Lejos de encontrar allá amigos que hablen a favor de nuestras atenciones, de nuestros cuidados para con ellos, nos encontramos los reproches por haberles ignorado, por no haberlos tomado en consideración, se sienten como los brotes tiernos de una planta, que han sido sofocados por los rayos de nuestro Sol materialista que no los tomo en cuenta, vivificándolos y animándolos a crecer para Dios, por el contrario enfriaron la siembra que apenas acababa de aparecer y que necesitaba de fertilizante, de sol y calor., “De nuestra atención y cuidados”.
Cuando estamos animados para el bien y caemos en nuestros errores habituales, no necesitamos del reproche de aquellos que nos rodean o que tienen autoridad para amonestarnos, por el contrario, necesitamos  que con amor y dulzura nos hagan ver el alcance de nuestra ignorancia, y que nos animen a no desistir en la lucha, a seguir intentando escalar la montaña de  nuestra imperfecciones, hasta conseguir eliminarlas, aunque sean una a una, creemos que al que se equivoca y,  es una mala persona,  hemos de castigarlo, porque así es de la única forma que aprende, y no es así, porque Dios en su infinita Sabiduría, siempre sabe tocar el corazón de sus hijos, y nadie aparecemos en la Tierra con un látigo a nuestra espalda, y si con las cargas de nuestros errores, ellos han reaccionado creando a nuestro alrededor aquello que plantamos con nuestras ingratitudes.
El hombre ha de tomar en cuenta, al igual que lo hace cuando trabaja, en obtener por su trabajo un salario digno, que si actúa bien solo el bien podrá pagarle, contará con las buenas emanaciones que produce, en cambio si actúa mal, el mal se encargará de  pagarle con sus reacciones adversas. Y el sol de nuestro corazón, ha de procurar iluminar las vidas de los pequeñitos, para hacerlo más grande, si tomamos en cuenta nuestra valía y desdeñamos emitir el sol en las plantas pequeñas, terminaremos quemando a aquellos que viajan con nosotros y que  necesitaban de nuestro sol para iluminarse. Habremos apagado sus luces a nuestro alrededor, cargando con sus sombras, porque el  fin de que aparecieran en nuestras vidas  era que les abasteciésemos, y no lo hicieron por nuestra desconsideración. Son puntos oscuros, que oscurecen en reacción nuestro sol interior.
La responsabilidad del sabio es enseñar al que no sabe, descubrir el camino, para que los ignorantes caminen con seguridad, si Jesús hubiese  mirado Su Sabiduría y la hubiese comparado con la nuestra,  no habría venido a este mundo, el aumento Su Luz al venir a rescatarnos,   a enseñarnos el camino por el cual podremos llegar al Padre, y allí al otro lado de la vida, sigue buscando un lugar para cada uno de nosotros, el más sabio de los Sabios, trabaja para sus hermanos pequeñitos, esa debe ser la mira de aquellos que son luces en la tierra, que son sabios, servir para iluminar a los pequeñitos, no iluminarse a sí mismos, desdeñando la ignorancia y la mediocridad, el  sabio orgulloso, acaba solo, por no poder dialogar, con los pequeñitos, y por contar en su camino, con sabios como el, que no desean escucharle porque se creen saber más que el, la lucha entre ellos, es la lucha del orgullo, que manejan en total desenfreno, secando sus corazones, hasta tal punto, que solo volviendo a la ignorancia pueden recobrar la cordura y perder su locura desbordada.
Amigos todos podemos emitir un  rayito de luz, que beneficie a los que se crucen en nuestro camino, aprendamos a dar, para poder recibir. Jesús busco a sus compañeros, a sus apóstoles, entre los más humildes, sepamos encontrar en los humildes, el sustento para nuestras almas, sintiendo el regocijo de nuestro apoyo desinteresado, que nos hace emitir luz y calor influenciando sus vidas.
Amigos os deseo un feliz día. Con mucho amor y cariño Merchita





Vive intensamente cada dia. No mires el pasado y te lamentes por lo que no fué, y no te preocupes por el futuro porque no ha llegado todavia.  Vive el presente en forma tan bella que valga la pena recordarlo.
-Viviana Gianitelli-


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viernes, 24 de agosto de 2012

Chico Xavier



Chico Xavier El brasileño más importante de la historia


En la edición número 434, del 11 de septiembre de 2006, la revista «Época» (revista de gran circulación en Brasil) trajo un amplio reportaje sobre Francisco Cândido Xavier (1910-2002). El médium fue escogido, en una encuesta realizada por Internet, como «El Más Grande Brasileño de la Historia» que le valió una materia de seis páginas. Una comisión de 33 personalidades invitadas por la revista «Época» eligió al jurista Ruy Barbosa como «El Más Importante Brasileño de la Historia».

«Chico Xavier – El señor de los Espíritus» fue el título del reportaje publicado en septiembre por el periodista Iván Padilla, que apuntó a Chico Xavier como el principal responsable por la expansión del Espiritismo en Brasil impulsando su divulgación por medio de presentaciones importantes en los medios de comunicación, tales como debates en la televisión, entrevistas e inclusive con la participación en novelas.

El reportaje destacó que los diversos problemas de salud y las dificultades materiales enfrentadas jamás le impidieron ejercer sus actividades espíritas. También resaltó sus cualidades morales, su carisma y popularidad, que tanto agradan a los espíritas como a los no espíritas.

La encuesta demostró de forma cabal la fuerza y la movilización de los espíritas en la Internet. En la votación fueron recibidos 27.862 votos. Chico Xavier obtuvo 9.966 votos, equivalente al 36% del total, quedando en primer lugar. 

Sorprendió, puesto que su nombre ni siquiera constaba en la lista de la revista: para ser electo era necesario que los internautas incluyeran su nombre en un campo específico. El médium tuvo casi el doble de votos en relación al segundo colocado, el piloto Ayrton Senna y en tercer lugar quedó Pelé.

El artículo citó que de acuerdo con el Censo del año 2000, existen cerca de 2,3 millones de espíritas, sin contar los simpatizantes. Diez años antes, este número era 40% menor. Los datos demuestran la expansión del Espiritismo en Brasil, en todos los estratos sociales, aunque los espíritas sean el segmento de mayor escolaridad e ingresos de la población brasileña. Las acciones de Chico Xavier junto a los medios de comunicación fueron decisivas para la popularización del Espiritismo, afirmó la revista. 

En la semana siguiente, Chico Xavier fue responsable por el 20,2% de las cartas dirigidas a la revista Época. Este porcentaje, sumado al de lectores que comentaron el reportaje (25,5%), alcanza el 45,7% del total de cartas y correo electrónico que llegaron a la redacción.

Desde el año 2005 la Doctrina Espírita viene ganando cada vez más proyección en periódicos y revistas. El año pasado la revista Veja, de mayor circulación en América Latina, realizó un reportaje sobre el crecimiento del Espiritismo en Brasil. Con el advenimiento de las novelas y películas de temática espiritualista, el Espiritismo también pasó a ser tratado en revistas de fuerte llamado popular que se dedican a asuntos relacionados con telenovelas. Según un levantamiento de la Asesoría de Comunicación de la FEB, desde el año pasado, más del 80% de esas revistas han realizado reportajes sobre temas como reencarnación, mediumnidad y vida post mortem. 

Extraído de la revista espírita brasileña 

«Reformador» de Noviembre de 2006.

Frases dichas por Chico Xavier

“Estoy convencido de que todos los políticos, sean quienes sean, merecen nuestro respeto y nuestra cooperación para que nos ofrezcan aquello que esperamos de ellos.” 

“A finales de 1927, en una reunión pública y después de la evangelización, Doña Carmen Perácio, médium con muchas facultades, transmitió el consejo de un benefactor espiritual para que yo cogiese el lápiz y experimentase la psicografía. Mí mano inmediatamente obedeció, escribiendo diecisiete páginas sobre los deberes espíritas. Sentí alegría y susto al mismo tiempo. Me estremecí mucho cuando terminé.» 

(Chico Xavier, sobre la primera vez que psicografió)

“Muchas veces en clase, aún de niño, oía las voces de los Espíritus o sentía manos sobre mis manos que yo sentí vivas, guiando mis movimientos de escritura, sin que los otros las viesen. Eso me dejaba cohibido.” 

“Vivo muy alegre, muy feliz, trabajo, tengo siempre mucha gente a mi alrededor, mucha, mucha gente en mi vida y es eso me encanta.” (Ídem)

«No soy autor de ninguna de esas obras.” (Ídem, sobre los libros que psicografía)

“A mi ver tuve tres períodos distintos en mi vida mediúmnica. El primero, de total incomprensión, es el de los cinco años, cuando veía a mi madre desencarnada, protegiéndome, hasta los diecisiete años, época en que me veía bajo la influencia de entidades superiores y desdichadas, hasta que la misericordia del Señor penetró en nuestra casa, en mayo de 1927.” (Ídem)

“Desde que Emmanuel asumió el comando de mis facultades, todo quedó más claro, más firme. Apareció en mi vida mediúmnica así como alguien que viniese a completar mi visión real de la vida.” (Ídem)

“Ni un poco me preocupó esa previsión. Infelizmente, ciertas personas adoran el sensacionalismo. No tenemos ni la menor idea del día de nuestra partida, a menos que haya una alta concesión del mundo espiritual…” (Chico Xavier, sobre una premonición de su muerte hecha por una vidente)

Extraído de la revista espírita brasileña «Reformador» de Noviembre de 2006.




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martes, 21 de agosto de 2012

Lazos de amor



¿ Será que los lazos de familia o lazos de sangre son realmente los lazos más importantes que existen en nuestras vidas?. ¿Será que superan o son iguales a los lazos del corazón o del alma?. ¿Existirá algo que pueda medir eso?. ¿ Nuestros vínculos y nuestros sentimientos más profundos podrán ser medidos realmente?.

 Muchas veces nos cuestionamos sobre esa relación de los lazos de sangre, pero no es porque nacemos dentro de una misma familia por lo que esos vínculos son necesariamente los más fuertes o los más estrechos. Siempre oímos decir que "la sangre siempre habla más alto". ¿ Será lo mismo?;¿En donde está escrito o donde se comprobó efectivamente que la sangre tiene algo que ver con el amor, el afecto, el cariño, preocupación, amistad, respeto y afecto verdadero?.¿ Quien dice que la sangre es mayor que el corazón o el alma?. Amor verdadero, amor fraternal, amor incondicional, no tiene relación alguna con nuestra genética o con aquello que corre por nuestras venas.
  La sangre nunca fue señal de mor, de afecto o de respeto.¿ Cuanta sangre fue derramada en guerras, asesinatos, traiciones, entre tantos otros actos crueles cometidos por hermanos, padres, tíos, sobrinos, en fin, como se acostumbra a decir, "por sangre de su sangre". Muchas familias se mataron a causa del poder, de la venganza, del odio, del dinero, de tierras, o por el simple placer de matar. Y nuevamente volvemos a la cuestión: ¿ Cómo es posible, entonces, decir que sangre y amor están relacionados?;¿Cómo?.

El Amor se conquista, se cultiva y se multiplica. Simplemente nace de las relaciones de respeto, cariño y amistad. Amor de corazón y amor del alma son mucho más fuertes e intensos  que cualquier sangre en este Universo, pues esos tipos de amor no están vinculados a algo que un día va a perecer, pues nuestros cuerpos mortales acabarán descomponiéndose y ahí la sangre se acabó, ¿a donde está el amor?. El amor fraternal e incondicional nace del corazón, pero sobre todo, nace del alma. Y siendo nuestra alma inmortal e infinita, ese amor también se torna inmortal e infinito. Ese amor nos acompañará hasta el final de los tiempos y es un amor que nunca se acaba. Ese amor nada tiene que ver con una relación de parentesco o de consanguinidad, pues ese amor nace para nunca morir. Es el amor sublime, verdadero, que brilla y que simplemente sentimos dentro de nuestras almas. Y por ser así, es un amor intenso, que nada pide o exige; simplemente existe. Dos almas que aman se amaran por toda la eternidad y jamás dejarán de amar simplemente porque el cuerpo físico se acabe. La muerte no más que el dolor de un cambio de estado o de materia, abandonamos un lugar para irnos a otro, pero el amor que tenemos en el alma nos acompañará por todas las andanzas que hagamos por el Universo sin fin.


Entonces ¿será que alguien se cuestiona sobre el  caso de que la sangre hable más alto?. La sangre puede a veces ser un factor importante, pero nunca primordial, pues familias enteras se terminan en sangre, pues de hecho nunca hubo amor fraternal e incondicional entre ellas. Por tanto podemos decir que el amor fraternal e incondicional, siempre será mayor, porque él existirá entre dos o más almas y jamás dependerá de ningún cuerpo, de un fluido corporal o de cualquier materia. Simplemente existirá hasta el final de los tiempos y esas almas y su amor estarán juntas para toda la eternidad.....

Quedo inmensamente feliz por haber descubierto ese tipo de amor y por saber que amo y soy amada por aquello que soy y no por aquello que corre por mis venas. El amor fraternal e incondicional estará conmigo por donde quiera que vaya y mi familia de corazón y de alma también me acompañará en mis aventuras por ese Universo sin fin de mi Dios al que le agradezco mucho este regalo.

- Alexandra Albergaria-



"Para Servir es necesario estar Alegre, que la sonrisa viene de tu alma y es porque en el alma habita el niño interno, él es quien da aliento y da sentido a tu vida.
  Honralo y conócelo y de esta manera jamás estarás triste porque tu Sonrisa será verdadera."
- Rayen Urquiza -





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