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sábado, 26 de octubre de 2013

Léon Denis El Apóstol del Espiritismo



Léon Denis (léase Dení) nació en la pequeña localidad de Foug, situada en los alrededores de Toul, en Francia, el primero de Enero de 1846. Su casa era humilde, al igual que sus padres Josephine (que era materialista) y Ana Lúcia Denis (que era espírita).

Tempranamente conoció, por necesidad, los trabajos manuales y los pesados encargos de la familia. Desde sus primeros pasos en este mundo, sintió que los amigos invisibles lo auxiliaban. En lugar de jugar y participar de actividades propias de la juventud, buscaba instruirse lo máximo posible. Leía obras edificantes, consiguiendo de esta manera, y con esfuerzo propio, desarrollar su inteligencia. Era un autodidacta serio y competente. 

Jamás desperdició ni siquiera un minuto de su tiempo, con distracciones frívolas, a las que acuden la gran mayoría de los hombres para matar las horas. 

Con 12 años de edad concluyó la educación primaria, y la situación modesta de su familia no le permitió grandes estudios. Tuvo tempranos problemas de salud especialmente con su vista. 

Tenía 16 años cuando se destacó como uno de los mejores oradores y de los más ardientes propagandistas. 
Con 18 años de edad se convirtió en representante comercial, actividad que lo obligaba a viajar constantemente, y que la desempeñó hasta edad avanzada. 

Denis admiraba la música y siempre que podía asistía a una presentación de ópera o concierto. Le gustaba tocar el piano buscando acordes de músicas conocidas para su propio deleite. 

No fumaba, era casi exclusivamente vegetariano y no ingería bebidas fermentadas, considerando al agua la bebida ideal. 

Tenía el hábito de mirar con interés los libros expuestos en las librerías. Un día, cuando aún tenía 18 años, la llamada casualidad hizo que su atención fuese despertada para una obra de título inusitado, ese libro era «El Libro de los Espíritus» de Allan Kardec. Disponiendo del dinero necesario, lo compró e inmediatamente se dirigió a su casa para leerlo con avidez. Citando sus propias palabras: «En él encontré la solución clara, completa, lógica, acerca del problema universal. Mi convicción se volvió firme. La teoría espírita disipó mi indiferencia y mis dudas». En esa hora, su espíritu se sintió sacudido por los compromisos asumidos en el espacio, para iniciar en breve el trabajo de propagación de las verdades kardequianas. «Como tantos otros, buscaba pruebas, hechos precisos, para apoyar mi fe, pero estos hechos demoraron mucho en venir; al principio insignificantes, contradictorios, mezclados de fraudes y mistificaciones, que no me satisficieron, al punto de pensar – en ocasiones – en interrumpir mis investigaciones, pero sustentado, como lo estaba, por una teoría sólida y de principios elevados, no desanimé. Parece que lo invisible desea examinarnos, medir nuestro grado de perseverancia, exigir cierta madurez de espíritu antes de entregarnos sus secretos».

Mientras se encontraba en sus trabajos de experimentaciones, un importante acontecimiento se verificó en su vida: Allan Kardec llegó a la ciudad de Tours para pasar unos días con sus amigos, y fueron invitados todos los espíritas de la ciudad para recibirlo y saludarlo. 

En 1880, cuando recorría las villas y ciudades por fuerza de sus deberes profesionales, pronunciaba conferencias y fundaba círculos y bibliotecas populares. Es incalculable el número de conferencias proferidas en Francia con el propósito de propagar la Liga de Enseñanza, fundada por Jean Macé. 

El año de 1882 marca definitivamente el inicio de su apostolado, enfrentando sucesivos obstáculos: el materialismo y el positivismo que miraban al espiritismo con ironía, y las risas de los creyentes de las demás corrientes religiosas que no hesitaban en aliarse a ateos, con el propósito de ridicularizarlo y debilitarlo. Sin embargo Léon Denis, como buen paladín, enfrenta la tempestad. Los compañeros invisibles se colocan a su lado para alentarlo y exhortarlo para la lucha. 

— Coraje amigo — le dijo el espíritu de Juana de Arco — estaremos siempre contigo para auxiliarte e inspirarte; jamás estarás solo. Todos los medios se te ofrecerán, a su debido tiempo, para un buen cumplimiento de tu obra. 
El 2 de noviembre de 1882, día de los difuntos, se produjo un evento de gran importancia en su vida: la manifestación, por primera vez, del espíritu que durante medio siglo sería su guía, su mejor amigo, su padre espiritual, Jerónimo de Praga, que le dijo: «Marcha, hijo mío, por la senda abierta frente a ti, caminaré junto a ti para sostenerte». Y como Léon Denis indagó si su estado de salud le permitiría estar a la altura de la tarea, recibiendo esta otra afirmativa: «Coraje, la recompensa es más bella». 

A partir de 1884, consideró conveniente realizar conferencias buscando la mayor difusión de las ideas espíritas. En 1885 escribió El por qué de la Vida en el que explica con nitidez y simplicidad lo que es el Espiritismo. 

En 1892, recibió una invitación de la Duquesa de Pomar, para hablar de Espiritismo en su residencia, en una de esas mañanas célebres, en que se reunía casi todo París. 

Al principio Léon Denis estuvo indeciso y temeroso, pero después de mucho meditar, pesando las responsabilidades, aceptó la propuesta. 

El éxito de su libro Después de la Muerte lo situó como escritor de primer orden. Los grandes periódicos y revistas eclécticas lo solicitaban, las sucesivas ediciones se agotaban rápidamente.

La noticia publicada por Le Journal, de París, acerca de la reunión en la casa de la duquesa decía: La reunión de ayer, fue una de las más elegantes, participó Léon Denis con una conferencia sobre la Doctrina Espírita. De una elocuencia muy literaria, el orador supo encantar al numeroso auditorio, hablando del destino del alma, que puede, según él, reencarnar hasta su perfecta depuración. Él posee el alma de un Bossuet, supo crear un entusiasmo espiritualista. 

La principal obra literaria de Denis fue la concerniente al Espiritismo, sin embargo escribió otras según afirmación de Henri Sausse, tales como: Tunisia, Progreso, Isla de Cerdeña, entre otras.

A partir de 1910, la vista de Léon Denis fue debilitándose día a día. La intervención a la que se había sometido dos años antes, no le proporcionó ninguna mejoría. Soportaba con calma y resignación la marcha implacable de ese mal que lo castigaba desde su juventud. Aceptaba todo con estoicismo y resignación. Jamás lo vieron quejarse. Sin embargo, nos podemos imaginar cuan grande debió ser su sufrimiento. 

Mantenía una voluminosa correspondencia. Jamás se aburría, amaba la juventud, la alegría del alma. Era enemigo de la tristeza. 

El mal físico, según él, debía ser mucho menor que la angustia que experimentaba por el hecho de no poder manejar la pluma. Secretarias ocasionales substituían su dificultad en el oficio, sin embargo, su gran dificultad consistía en revisar y corregir las nuevas ediciones de sus libros y de sus escritos. Pero gracias a su espíritu de orden, a su incomparable memoria, superaba todos esos contratiempos sin molestar o importunar a los amigos. 
Después de la muerte de su progenitora, una sirvienta cuidaba de su pequeña habitación. Léon exigía solamente una cosa: absoluto respeto a sus numerosas notas manuscritas, a las cuales arreglaba con meticulosa precaución. Fue justamente por causa de esa antigua manía que la Duquesa de Pomar lo denominó de «el hombre de los pequeños papeles». 

En 1911, después de los esfuerzos en la preparación de la nueva edición de la obra El Problema del Ser, del Destino y del Dolor, cayó gravemente enfermo. El tratamiento enérgico de su médico, para contrarrestar la neumonía, lo puso de pie en corto tiempo. 

Un grande y profundo dolor le estaba reservado cuando se produjo la primera guerra mundial en 1914, al ver partir para el frente de batalla a la mayoría de sus amigos. 

En aquel entonces Léon padecía de una enfermedad intestinal y estaba parcialmente ciego. 

A través de la incorporación, sus amigos del espacio y entre ellos un espíritu eminente, le comunicaban de tiempo en tiempo sus opiniones sobre esta terrible guerra en sus dos aspectos: visible y oculto. 

Estas prácticas lo llevaron a escribir un cierto número de artículos publicados en la Revue Spirite, en la Revue Suisse des Sciences Psychiquesó y en el Echo Fid, todo su gran amor por la tierra donde nació, dentro de la ley de causa y efecto. 

Cuando la guerra se aproximaba a su fin, la Revue Spirite pasó a publicar en todos sus números artículos de Léon Denis. 

Después de la guerra, aprendió braille, lo que le permitió actualizarse y fijar sobre el papel los elementos de capítulos o artículos que le venían al espíritu, pues en esta época de su vida estaba casi ciego. 

En 1915 iniciaba una nueva serie de artículos repasados de poesía profunda y serena, sobre la voz de las cosas, preconizando el retorno a la naturaleza. 

En esta época un fuerte viento soplaba contra el Espiritismo. El fenomenismo metapsiquista diseminaba a los cuatro vientos la doctrina del filósofo puro P. Heuzé, que a través de L´Opinion pregonaba entrevistas y comentarios tendenciosos. Afirmaba prematuramente que a medida que la metapsíquica fuese avanzando el Espiritismo iría pasar, perdiendo terreno. Sin embargo, su profecía no se cumplió. 

Después de la vigorosa respuesta del Sr. Jean Meyer, por la Revue Spirite, Léon Denis entró en la discusión, en calidad de presidente de honor de la Unión Espírita Francesa, con una carta dirigida a Matin, en la cual establecía, con admirable nitidez, la diferencia existente entre el Espiritismo y el Metapsiquismo. 

A partir de ese momento, Léon Denis tuvo que ejercer una gran actividad periodística para responder de manera brillante, como era de esperarse, a las críticas y ataques de altos miembros de la Iglesia Católica. 

En marzo de 1927, con 81 años de edad, terminó el manuscrito que tituló: El Genio Céltico y el Mundo Invisible, y en ese mismo mes la Revue Spirite publicaba su último artículo. 

El martes, 12 de Marzo de 1927, alrededor de las 13 horas, Léon Denis respiraba con gran dificultad víctima de una neumonía. La vida parecía abandonarlo, su estado de lucidez era perfecto. Sus últimas palabras, pronunciadas con extraordinaria calma, pero con mucha dificultad, fueron dirigidas a su asistente Georgette: Es necesario terminar, resumir y... concluir (haciendo alusión al prefacio de la nueva edición biográfica de Kardec). En este exacto momento, le faltaron completamente las fuerzas para articular otra palabra. A las 21 horas su espíritu ascendió. Su semblante parecía en éxtasis. 

Las ceremonias fúnebres se realizaron el 16 de Abril. A pedido suyo, el entierro fue modesto, sin oficio de cualquier iglesia confesional. Está sepultado en el cementerio de La Salle, en Tours.

José Basílio
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Dra. Marlene Nobre
PAPEL DEL PERIESPÍRITU EN LAS ENFERMEDADES

En los envoltorios sutiles, reside la verdadera causa de las enfermedades. Somos herederos de nuestras acciones pasadas, tanto buenas como malas.
El Karma o “cuenta del destino creada por nosotros mismos” está impreso en el cuerpo causal. Esos registros fluyen hacia los demás cuerpos y terminan determinando el equilibrio o el desequilibrio de los campos vitales y físicos.
No todos los desequilibrios físicos, sin embargo, son originarios de cuentas kármicas (pasadas); aunque reflejen el estado espiritual del individuo, son generados por su conducta actual. Los vicios de la mente, conocidos como egoísmo, orgullo, vanidad, tiranía, pereza, etc., son causas de múltiples dolencias, porque constituyen el móvil de nuestras acciones.
El Benefactor Espiritual Clarencio resalta: “Cuando nuestra mente, por actos contrarios a la Ley Divina, perjudica la armonía de cualquiera de esos soportes de fuerza de nuestra alma, naturalmente se esclaviza a los efectos de la acción desequilibrante, obligándose al trabajo de reajuste.
Tal sea el vicio del pensamiento, tal será la desarmonía en el centro de fuerza, que reacciona en nuestro cuerpo, a esa o aquella clase de influjos mentales”.
Según los Instructores Espirituales, hay dos dolencias que pueden acometer al periespíritu y que están en la base de muchas patologías psicofísicas:
• La Adinamia es la hipotensión en el movimiento circulatorio de las fuerzas que mantienen el cuerpo espiritual; resulta del remordimiento.
• La Hiperdinamia es el estado de hipertensión en el movimiento circulatorio de fuerzas; resulta de los delirios de la imaginación.
Existen muchas otras, pero, para nosotros, aún es un campo prácticamente desconocido.
Cuando sean descubiertas las tecnologías que nos posibilitarán el examen profundo de los envoltorios sutiles y de los chacras, la Medicina cambiará radicalmente, porque trabajaremos mucho más de forma preventiva, evitándose, así, las intervenciones quirúrgicas alargadas, muy invasoras, que son realizadas en el presente, aun los grandes progresos ya alcanzados en esa área.
Los médicos tendrán la oportunidad de conocer, con detalles, la fisiología transdimensional, comprendiendo mejor el modo como se mezclan los varios envoltorios, para auxiliar mejor en la manutención de la higiene mento-física de sus pacientes.
Vamos a dar algunos ejemplos prácticos, correlacionando dolencias congénitas o de la primera infancia con la desarmonía de los cuerpos sutiles: Conforme vimos hay ejemplos prácticos que correlacionan dolencias congénitas o de la primera infancia con la desarmonía de los cuerpos sutiles
Prácticamente todas las molestias tienen sus raíces en el periespíritu. Aún que esté aparentemente saludable, una persona puede traer, en sus Centro de Fuerza o Chacras, disfunciones latentes, adquiridas en esta o en otras vidas, que, más tarde o más temprano, surgirán a la superficie en el cuerpo físico, bajo la forma de dolencias más o menos graves, conforme la extensión de la lesión y la posición mental del deudor.
El Profesor Ian Stevenson, de la Universidad de Virginia, EUA, presenta en dos volúmenes del libro Reincarnation and Biology, entre los 2.600 casos investigados, los de las marcas de nacimiento y defectos congénitos, elucidándolos con el estudio de las vidas pasadas.
Para comprender mejor el porqué de las dolencias y del sufrimiento humano, busquemos las lecciones del Instructor Clarencio:
“Las molestias conocidas en el mundo y otras que aún escapan al diagnostico humano, persistirán por mucho tiempo en las esferas torturadas del alma, conduciéndonos al reajuste.
El dolor es el gran y bendito remedio. Nos reeduca la actividad mental, reestructurando las piezas de nuestra instrumentación y puliendo los envoltorios anímicos de que se vale nuestra inteligencia para desarrollarse en la jornada hacia la vida eterna.
Después del poder de Dios, es la única fuerza capaz de alterar el rumbo de nuestros pensamientos, compeliéndonos a indispensables modificaciones, con vistas al Plano Divino, a nuestro respecto, y de cuya ejecución no podemos huir sin graves perjuicios para nosotros mismos”.
 Marlene Nobre (l Alma de la Materia)

LA FAMILIA

"La paz y la guerra empiezan en el hogar. Si de verdad
queremos que haya paz en el mundo, empecemos por
amarnos unos a otros en el seno de nuestras propias
familias. Si queremos sembrar alegría en derredor nuestro
necesitamos que toda familia viva feliz." -Madre Teresa

miércoles, 23 de octubre de 2013

SER ESPÍRITA


Toda convicción religiosa es importante, y más si buscamos la Doctrina Espírita no podemos negarle fidelidad. Por innumerables razones precisamos preservar la pureza doctrinaria. Porque ante las funciones educativas de las creencias religiosas, en general, explica Emmanuel: Solo la Doctrina Espírita nos permite nuestro libre examen, con el sentimiento libre de comprensiones dogmáticas, para que la fe contemple a la razón , cara a cara.
 Si las religiones "preparan" a las almas para castigos y recompensas en el más allá, solo los conceptos kardecianos aclaran que todos recogeremos conforme a la siembra realizada en la vida, sin ningún privilegio de la Justicia Divina.
 La Doctrina codificada por Kardec nos ofrece la llave necesaria para la verdadera interpretación del Evangelio. Por representar por sí misma la libertad y el entendimiento.
Hay quien interpreta que sea la Tercera Revelación obligada a mezclarse con todas las peripecias aventureras y con todos los exotismos religiosos, bajo pena de huir de los impositivos de la fraternidad que proclama. Pero tenemos que tener cuidado con ese lisonjero eclecticismo, buscando dignificar la Doctrina que nos consuela y liberta, vigilando su pureza y simplicidad, para que no colaboremos  inconscientemente con loss vicios de la ignorancia y los crímenes del pensamiento.
El legado de tolerancia no se puede transfigurar en la omisión obligatoria de la advertencia verbal, ante conceptos y prácticas anómalas que algunos compañeros intentan importar a las filas del movimiento doctrinario. No obstante al rechazar las actitudes extremas no debemos abrir la mano de la vigilancia exigida por la pureza de los postulados espíritas y no nos equivoquemos, cuando la situación se impone en alerta por la fidelidad que debemos a Kardec y a Jesús.
  Es importante no olvidar que en  las  pequeñas concesiones vamos descaracterizando el proyecto de la Tercera Revelación. Es obvio que la lucha por la pureza y simplicidad doctrinaria sin vivirla, es consolidar focos de perturbación, imponiendo normas a los otros, despreocupados de la propia vigilancia. De este modo, para evitarnos determinadas prácticas perfectamente dispensables en nombre del Espiritismo, entendamos que la práctica de fidelidad a los conceptos kardecianos es un proceso de aprendizaje con responsabilidad en las bases de la dignidad cristiana, sin niguna traza de fanatismo tendente a imposibilitar discusiones inútiles en torno a a cuestiones controvertidas, pero no olvidemos que  Espírita debe ser nuestro caracter. aunque nos sintamos en reajuste y después de él. Espírita debe ser nuestra conducta, aunque pasemos por duras experiencias.
Espírita debe ser el nombre de nuestro nombre, aunque respiremos en aflictivos combates con nosotros mismos. Espírita debe ser el claro adjetivo de nuestra institución,  aunque por ello nos falten las pasajeras subvenciones y honores terrestres. Y aún Emmanuel aconseja: Doctrina Espírita quiere decir Doctrina de Cristo. Y la Doctrina de Cristo es doctrina de perfeccionamiento moral en todos los mundos. Guárdala pues, en la exisencia como tu responsabilidad más alta, porque un día vendrá en que serás naturalmente convidado a darle  cuentas.
Jorge Hessen
FUENTES:1- Xavier, Francisco Cândido. Religião dos Espíritos, ditado pelo Espírito Emmanuel, 
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                                   ESPIRITISMO Y ECOLOGÍA

  Recientemente fue lanzado un libro del Periodista y ambientalista André Trigueiro, de la red Globo News, por la Federación Espírita Brasileña, que ya es éxito editorial en Brasil por tratar de este tema que es muy actual y engloba toda la vida en la Tierra y la supervivencia del planeta.                         
    André demuestra en la obra las afinidades que existen entre Ecología y Espiritismo que son ciencias sistémicas que buscan investigar, cada cuál, con su herramienta de observación las relaciones que prestan sentido a la vida. Esa visión de realidad se revela de forma tan explícita que aparecen en ciertas obras espíritas y puede muy bien ayudar a los científicos.
    No es novedad en la visión de muchos científicos que vivimos la mayor crisis ambiental de la Historia de la Humanidad con la destrucción de los bosques. La polución de los ríos y océanos.  La basura y la polución del aire de las grandes ciudades colocando el dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra. ¿Cómo podría el Espiritismo enfrentar este asunto tan importante y urgente con la debida claridad y objetividad en una sociedad materialista vuelta para un capitalismo destructor de los recursos naturales?
                  
   La ciencia espírita explica que nuestro planeta en estos momentos es de “pruebas y expiaciones”, planeta de rescates y dolores y que va a entrar en un nuevo ciclo de “regeneración”, lo que significa decir que en este periodo el hombre respetará la vida en todos los sentidos sea en el mar, en el aire, en los bosques y en la vida en todos los sentidos sea en el mar, en el aire, en los bosques y en la vida humana diciendo un no a la práctica del aborto. Tenemos, aún, la polución mental del hombre materialista que emite vibraciones de odio, desamor, venganza, que impregnan la psicoesfera de la Tierra y contribuyen para el objetivo de los crímenes hediondos que nos hacen sufrir.
    
 Chico Xavier cuando estaba encarnado y entrevistado en varias emisoras de Televisión siempre afirmaba que la destrucción de los recursos naturales es el mayor crimen que el hombre puede hacer con nuestra casa planetaria, afirmando, siempre, que no saldremos de la Tierra hasta que sea rescatada la deuda con la naturaleza.
                          
   De esta manera debemos tener en mente que el planeta también está dentro de nosotros sea encarnados o desencarnados.  Las colonias espirituales son ciudades donde viven millones de espíritus que van a volver a la Tierra  y ellos están esperando la oportunidad de volver al cuerpo carnal – lo que llamamos  reencarnación – para una nueva etapa de progreso espiritual, pero, para tanto, necesitarán del clima saludable, medio ambiente sustentable y condiciones favorables de supervivencia.

  Finalmente debemos tener un profundo Amor por La Tierra conservando y mejorando todo lo que existe y el Amor a nuestro semejante que se encuentra en nuestro camino evolutivo para el alcance de la felicidad. 

- Grupo Espírita Amor en Acción-

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La Paz

Si las pruebas te afligen, que Dios te conceda Paz

Si el cansancio te pesa, que Dios te sostenga en la Paz.

Si te falta la esperanza, que Dios te acreciente la Paz.

Si alguien te ofende o te hiere, que Dios te renueve en la Paz.

Bajo las pruebas de la noche, el Cielo fulgura en paz.

Ama, sirve y confía, Dios te mantiene en Paz.


- Emmanuel -






lunes, 21 de octubre de 2013

MORIR

  


            Morir

 Este artículo está dedicado a cada ser que está vivo,  que teme a la muerte y que se siente triste por la perdida de alguien.
Hace cinco meses  empecé a pensar mucho en la muerte, se me ha aparecido de diferentes maneras y quería compartir este pensamiento con ustedes. Por un tiempo pensé que tal vez era una preparación para asumir mi muerte cercana, pero les digo que me encuentro bien y sana. Así que no entendí porque en mi alma la idea me rondaba continuamente.
Cuando tenía unos 13 años y oía de la muerte de algún amigo de mis padres o familiar, se me hacía irreal y sentía que a mí (o a los míos) nunca pasaría.
Luego con los años, mi mente asumió que algún día moriría, pero mi alma no lo comprendió hasta hace poco.
El problema es no aprovechar el tiempo que tenemos de vida. 
Vivír siempre con la idea de aprovechar al máximo, porque la vida es "corta", "se acaba" y hay que darnos calidad de vida....etc....
Pero hace cinco meses, mi alma asumió la muerte. Al principio la vi como mi enemiga, me quitaría el amor de mis seres queridos, me quitaría el sentir, el tocar, el expresar amor, correr, saltar, reír, mirar el mar...... Me quitaría todo. Y eso me desesperaba.
Pensarán ¿que  necesidad de atormentarse con esas ideas? Ahora  les digo que la muerte es Democrática, pues es igual para todos. Nos nivela en el mismo sitio, haciendo con que el "fin", sea el mismo para blancos y negros, occidentales y orientales ....Su Democracia es tan clara, que no hace distinciones a nadie, ni siquiera  por edad.
Cuando la gente comenta: ¡Juan falleció,  pobrecito!. Pienso que todos vamos a morir, todos  vamos a afrontar la muerte, a los 15 años, a los 70 años o  a los 90 años. Pero vamos a morir.
Así que el problema no es morir, pues todos pasaremos por eso. Algunos jóvenes, otros aún niños, muchos por enfermedades o por vejez. Todos vamos a pasar factura y este no es el problema.
El problema es estar muerto en vida, no aprovechar la vida, los sueños. El problema es vivir por inercia. No experimentar la vida.
Ayer, estaba en el metro y veía a cientos de personas, entrando y saliendo, terminando su trabajo, saliendo en dirección a sus casas, y me preguntaba cuantas de esas personas, estaban muertas en vida, y vivían por inercia, por lo que otras personas les habían dicho que era la mejor manera de vivir, haciendo lo que no les gustaba, soñando con ser otra cosa.
El mundo está al revés, hay mecánicos trabajando como médicos, y jueces trabajando como zapateros. Y muchos no son felices, porque no están cumpliendo su misión de vida. Aunque aprendan con sus funciones, muchas veces no logran ser felices y ahí vive el problema.
Y la muerte es la que hace que reacciones, no tienes tiempo, ni te constan las otras vidas, aunque sabes y esperas que las próximas sean mejores, pero ahora tienes la oportunidad de vivir esta y muchas veces no la estás aprovechando.
Muertos en vida, hay muchas personas así. Ya están secas. Ya no son capaces de ver un atardecer extasiados, ni pueden sorprenderse con una flor, todo les parece tan gris, se enfadan por todo, gritan con el prójimo imaginando que eso les hará ser escuchado. 
Nacimos en una sociedad que nos enseña que para ser más felices hay que ser exitoso, casarse con la persona mas guapa y mas rica, tener el coche del año, parecer el actor o atriz de Hollywood, tener una cara plastificada (y transformada) aparte de un cuerpo asustador. Y así, pasamos a ser exitosos, pero estamos muertos en vida, si no somos capaces de ver más allá de esas cosas banales. 
Estamos muertos si no somos capaces de ver más allá de lo superfluo.
Estamos muertos si no somos capaces de entregar el corazón al amor, amando totalmente.
Estamos muertos si no somos capaces de extasiarnos por la naturaleza, por un abrazo, una mirada, una flor, una palabra, un gesto.
Estamos muertos si pensamos que el matrimonio son dos personas que se pertenecen, se juzgan y no permiten que la pareja crezca.
Estamos muertos si no somos capaces de ver en la otra persona, más allá de sus malos modos, su rabia, su antipatía, un ser humano que ha tenido un mal día, o sufre y está deprimido. ¡Nadie que sea feliz, maltrata, ni hiere a otra persona; está muy ocupada siendo feliz!.
La vida como nos la han enseñado es dura, triste,  mentira,  envidia, egoísmo, dolor, desamor, pobreza, lucha. Pero lo que hemos olvidado es que en nuestro interior está ese mundo que podemos dibujar, con amor, alegría, gozo, cariño, abrazos, risas, felicidad, prosperidad y abundancia, también esta en esta vida.
Comenzando por nosotros mismos, construyendo un mundo interno mejor, podemos comenzar a crear barrios mejores, ciudades mejores, Países mejores y el planeta que nos gustaría ver y tener.
El trabajo es durísimo, pero ya hay gente trabajando en cambiar las cosas. Así que únete y busca en tu entorno, una manera de ayudar. Mirando lo que necesitan en  colegios, en  un  hospital, en una guardería, en una biblioteca, en un jardín.....
¿Y la muerte?
Es tu mejor aliada. Gracias a ella, puedes ver que clase de vida quieres tener. Puedes seguir igual, total, morirás y todo se acabará. O puedes vivir cada día como el último realmente. Tal vez  mañana no estés, pero al menos hoy viviste verdaderamente.
Se que los que están enfermos, están muriendo, es triste. Es difícil,  la vida se les va. ¿Pero sabe que?, a todos se nos va la vida, y todos moriremos, aunque vivamos hasta los 90 años, moriremos. Nadie quedará, todos pasaremos por ese momento,  pero podemos hacer la diferencia. Vivan cada día, como el último día de su vida.
Haz tu marca en el mundo, acepta lo diferente, abre tu corazón para ayudar al prójimo, míralo como un ser que te necesita así como tu a él. Haz algo positivo para el prójimo y recibirás mucha energía positiva, necesaria para construir tu camino hacia el bien eterno.
( autoría desconocida)
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 LIMITES DEL AMOR

¿Hasta dónde puede llegar el amor?  La pregunta  se hace cada vez que alguna tragedia mina la opinión pública.
Tragedias como suicidios, asesinatos y persecuciones a criaturas que hasta un momento antes afirmaban amarse profundamente.
En este centenario, vidas humanas son sacrificadas. Jóvenes, con un futuro promisor al frente,  ante la posibilidad de perder a su amada, optan por el suicido.
Es como una forma de venganza, hacen cuestión de dejar una nota incriminatoria, cuando no deciden estar en contra de la propia vida frente a quien afirman ser objeto de su amor.
Criaturas que vivieron juntas algunos años, que engendraron hijos, de repente, frente una traición, un abandono, optan por la muerte propia y la de los hijos.
Hijos, que, la mayoría de las veces son muy pequeños  y a quienes no es preguntado si quieren morir. O servir de instrumento de venganza contra el otro.
¿Ante tales hechos, nosotros indagamos si será verdaderamente amor el sentimiento que une a las criaturas que se destruyen mutuamente, y llevan consigo a otros seres, hijos de la propia carne?
¿Será amor ese sentimiento que prefiere destruir a renunciar?
El amor es de esencia Divina, afirman los Espíritus Nobles.  Siendo divino, solamente puede crear cosas bellas, escenas  de tranquilidad y de paz.
Quien ama no agrede al ser amado, en ninguna circunstancia. No amado, prosigue amando, desde que la plenitud del amor es su propio ejercicio.
El amor se caracteriza por sentimientos de generosidad, de altruismo, de desprendimiento.
Quien ama desea siempre el bien del otro, no importando las circunstancias.
Debemos concluir que, estemos agrediéndonos, el sentimiento podrá tener  muchos matices, más no se podrá llamar amor.
En ese contexto, es igualmente saludable recordar que nadie es dueño de nadie.
Los que debemos constituir los hogares, ya trazamos las metas antes de la reencarnación, en el Mundo espiritual. Siempre atendiendo los propósitos de elevación y progreso.
Recordemos que nuestros hijos no son nuestra propiedad. Vienen a través de nosotros, más no nos pertenecen.
Les ofrecemos el cuerpo para desarrollase en la tierra. Con todo, el alma pertenece al padre de todos nosotros.
Venidos por nuestro intermedio, traen ellos también sus misiones y pruebas para cumplir. Y no tenemos derecho  a crearles obstáculos.
Si estuviéramos sufriendo situaciones en que el amor parece haber adolecido, permitámonos la reflexión, la meditación.
Si alguien que vive a nuestro lado desea partir, no lo encadenemos, en nombre de nuestro amor.
Si alguien nos hiere o nos agrede, no revidemos, recordando siempre que el que así actúa, se encuentra enfermo.
Como enfermo, no necesita de nuestra sentencia de muerte o feroz persecución, más si del médico del cuerpo y el alma.
Si amamos, donemos nuestra cuota de amor, orando por  nuestros amores, donde estén, con quien estén, como se encuentren.

* * *
                                                        El amor todo lo resuelve.


Si, por acaso, el cielo de tus sonrisas está con las estrellas de alegría apagadas, ama, aun así mismo.
De esta forma, iluminarás a otros corazones que se encuentran en tinieblas más sombrías, porque todo aquel que ama irradia luz y calor. Permanece feliz en cualquier circunstancia.
Redacción de Momento Espirita


domingo, 20 de octubre de 2013

DISERTACIONES DE UNA ESPIRITISTA




                   
Revelación progresiva
DISERTACIONES DE UNA ESPIRITISTA



El hombre debe procurar vivir en una atmósfera que no se asfixie, sino  que por el contrario le brinde paz y alegría; el espíritu no viene a la tierra a sufrir, porque Dios no le ha creado para el sufrimiento. Viene para ensayar sus fuerzas, para progresar. Haz el bien, y en el bien vivirás. La tierra no es un desierto estéril; hay manantiales  de agua cristalina  para saciar la sed que siente el cuerpo, y también hay raudales de virtudes para saciar la sed que siente el alma.
La vida sin virtudes  es un suicidio lento, y en cambio ennoblecida, por el cumplimiento del deber, santificada por el amor universal, es el instrumento más precioso que posee el espíritu para su perfeccionamiento indefinido.
Son pocos los niños que son malvados; la ambición, la profunda avaricia no se despierta en los primeros años, y las demás pasiones que empequeñecen al hombre no se desarrollan sino en la juventud; la niñez es el símbolo de la pureza, exceptuando a los espíritus rebeldes; la generalidad de los niños son las hermosas flores de la vida; el delicado aroma  de su alma purifica la atmosfera de este mundo, tan  infestado por los vicios  y los crímenes de los hombres.
El hombre debe procurar vencerse a sí mismo, dominando sus pasiones, si no somos dueños de nosotros mismos, no podremos tener fuerza moral; pues esta se adquiere cuando uno ensaya  su potencia dominando sus deseos, porque entonces se convence a las multitudes, no con vanas palabras, sino con hechos que tienen la elocuencia de una demostración matemática. Los hechos entran dentro  de las ciencias exactas, su verdad innegable convence hasta a aquellos  que son incrédulos por sistema.
Todos los hombres  deberían empeñarse en dominar sus pasiones, que son sus más encarnizados enemigos; las religiones en principio todas son buenas , todas encaminan  al hombre a la abstención de todos los vicios. Las religiones han sido la tea incendiaria  cuando fueron creadas para pacificar y armonizar las razas. Los sacerdotes han tenido en su mano la felicidad  de este mundo, pero en su mayoría han sido hombres sujetos a deseos, a veleidades, se han dejado seducir, han cedido a la tentación, y pocos, muy pocos, han sabido cumplir con su deber.
Pero siempre el espíritu llega a un punto, al  instante decisivo en el cual cansado de si mismo, se decide a cambiar de rumbo porque ya  está  acribillado de heridas: ya no puede más, y dice: “Señor, quiero vivir! Y como querer es poder, el espíritu comienza a dominar sus pasiones, a emplear su inteligencia  en un trabajo productivo, y es el comienzo de su regeneración; y cuando en una nación, o ciudad están llenos, muchos de los que la habitan, de este sentimiento  entonces es cuando se observa  esas épocas brillantes de verdadera civilización, de inventos maravillosos, de mágicos descubrimientos.
Si un espíritu animado de un buen deseo puede servir de consuelo a cien, y cien más, individuos, nos podemos imaginar  si millones de espíritus  quisieran ser útiles a sus semejantes, cuanto bien podrían hacer. Entonces es cuando se ve  la roca convertida en tierra laborable, los desiertos en pueblos llenos de vida,  los asesinos en misioneros, las rameras en hermanas de  caridad; el hombre es el delegado de Dios en la Tierra, el puede metamorfosearla.
Por eso aquel que tiene un verdadero deseo de progreso, ha de tener una voluntad potente empleada en el bien; han llegado al momento decisivo, quieren comenzar a vivir, por eso han de procurar la enseñanza, instrucciones inefables que les proporcionen  goces para valorar lo que proporciona el bien, y ver los efectos de una acción mala cuando se dejan dominar un momento  por una influencia espiritual ignorante.
El hombre  ha de estar siempre atento, procurando ver si lo que piensa hoy está en armonía con lo que pensaba ayer ; y si ve una notable diferencia  debe ponerse en guardia y recordar que no está solo, que los invisibles lo rodean, y están expuestos  a su acecho.
Cuando queremos hacer una acción mala nos preparamos  con tétricos pensamientos  y de igual manera cuando queremos hacer un acto meritorio todo parece que nos sonríe. Uno está contento sin saber por qué, y la causa es porque nos rodean  almas benéficas atraídas por nuestros buenos pensamientos.
Cuando nos empeñamos en verlo todo negro, atraemos con nuestra intemperancia a espíritus inferiores, y por un momento de debilidad, por dejarse vencer por el hastió, servimos sin querer de instrumento a los malos espíritus.  Por eso hay que procurar  ser resignados, y nunca desesperar, haciendo todo el bien que podamos, y así obtendremos por todas nuestras buena obras la muerte del justo.
“El progreso tiene una base; “EL BIEN “y tiene su vida propia  en el amor ¡Amad sin tasa, hombres de la tierra! ¡Amad al que está sometido, para que le pese menos su condena, compadeced al déspota, que se hace esclavo de sus pasiones; ensanchad el estrecho círculo de la familia, engrandeced vuestras afecciones individuales; amad, porque  amando mucho es como el hombre puede  regenerarse ¡
No hay espíritu pequeño, no hay inteligencia obtusa, no hay posición, por humilde que sea, que resulte un obstáculo para ser útil a su semejante. Por eso debe el hombre procurar ser feliz en esas horas  que todos tenemos en algún momento de la vida, solo necesitamos para ser feliz el querer serlo, porque  todos podemos ser virtuosos. Cuando el espíritu quiere de verdad se engrandece, y tendrá cada vez más momentos de felicidad.
Señor inspíranos, guíanos por el camino del Bien, permítenos despojarnos de las sombras del ayer, impregnando a nuestro espíritu con el bálsamo reparador de tus efluvios vespertinos, para que en breve la luz se haga a nuestro alrededor y podamos contemplar un bello horizonte donde hoy todo parece contrariedad y desafectos.
- Merche -
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 “Yo creo que cuando morimos atravesamos el proceso de identificación de la personalidad que hemos sido anteriormente.La personalidad absorbe lo que se experimentó en cuanto a hechos, pero deja a un lado cierto número de trivialidades tales como la raza,la importancia social y las creencias. Y así es como creo que el alma planea una nueva expedición a la realidad física a fin de experimentar emociones,desarrollar conocimientos y,lo más importante, vivir en otras almas para hacer desaparecer errores pasados”.
- Dra. Helen Wambach -
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Vivir ahora

Este es tu momento de vivir intensamente la realidad de la vida.
Es innecesario recordar que, ahora, en tu momento presente es relevante para la adquisición de los bienes inestimables para el Espíritu eterno.
Hay mucho desperdicio de tiempo, que se aplica en las consideraciones del pasado como en torno de las ansiedades del futuro.
La toma de conciencia es un trabajo de actualidad, de valorización de las horas, de  realización constante.
La vida es para ser vivida ahora.
Postergar experiencias, significa prejuicio en el crecimiento en la economía de la vida.
Anticipar acontecimientos, representa precipitación de hechos que, tal vez, no sucederán, conforme ahora, toman curso.
Las emociones canalizadas en relación al pasado o al futuro disipan  o gastan la energía vital, que debe ser utilizada  en la acción del momento.
Si vives recordando el pasado o ansiando por el futuro, pierdes la contribución en el presente, prácticamente nada reservando para hoy.
El momento actual es la vida, que resulta de las actividades pretéritas y elabora el programa del porvenir.
Esmérate a vivir el hoy, sintiendo cada instante y valorizándolo mediante la conciencia de las bendiciones que se encuentran a tu disposición.
La vida es un sublime don de Dios.
Naturalmente, cuando recibes un presente de alguien, sientes el deseo irrefrenable de agradecer, de alabar, de bendecir.
De ese modo, agradece a Dios, el sublime legado, que es tu vida, por El concedido.
De ese modo, agradece a Deus, o sublime legado, que é a tu vida, por Ele concedido.
Si el instante es de aflicción, resígnate, actuando correctamente, y estarás produciendo para el futuro que te llegará con paz.
Si el momento es de gozo, acuérdate de los enfermos  a tu regreso y reparte alegría, ampliando el círculo de aventura.
Quien despertó para la finalidad superior  de la vida, la vive, a cada momento, principalmente ahora.

Por el Espíritu de Joanna de Angelis – Del libro: Alegría de Vivir, Médium: Divaldo Pereira Franco.