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domingo, 8 de diciembre de 2013

Animales y su proceso evolutivo


LOS ANIMALES ESTÁN EN PROCESO DE EVOLUCIÓN Y SON MÁS INTELIGENTES DE LO QUE IMAGINAMOS.


Los perros pueden detectar situaciones injustas y presentar emociones simples, similares a la envidia o rencores, afirman los investigadores. "Estudio publicado en la revista Proocedings of the National Academy of Sciences, mostró como los cachorros, se lamen o se muerden y  lo hacen bajo estrés, cuando se ven sin los premios dados a oros cachorros". El científico austriaco Friederike Range, de la Universidad de Viena, lideró el estudio sobre emociones caninas y atestigua que ciertos animales poseen un sentimiento o emoción más compleja de lo que normalmente les atribuiríamos.

Muchos estudios demuestran que los animales son más inteligentes de lo que nos imaginamos. Algunos dan, hasta señales de conciencia. " Lo imaginario construido en torno a la idea del filósofo francés René  Descartes, en el siglo XVII, de que los animales serían como máquinas, desprovistos de emociones y pensamientos, persistió hasta el siglo XX, pero esa idea fue sepultada por estudios recientes, a ejemplo del que fue publicado en la Universidad de Saint Andrew en Escocia. Los investigadores de esa Universidad confirmaron que los animales no están tan distantes de nosotros en una habilidad considerada, exclusivamente humana: el lenguaje; tesis esta, corroborada por Irene Pepperberg, investigadora de la Universidad de Brandeis, en los Estados Unidos, una de las pioneras en el estudio de la inteligencia animal.
  Bajo la lupa kardeciana, según los espíritus, la inteligencia humana es comparada entre ciertos hombres y ciertos animales, muchas veces se percibe que es notoria la inteligencia superior de los animales. Por eso, es difícil establecer una línea de demarcación en algunos casos. No obstante, aun así, el hombre es un Ser aparte,que a veces se puede expresar con muy baja racionalidad o se puede elevar muy alto. "Es bien verdad que el instinto domina la mayoría de los animales; pero los hay que actúan con una voluntad propia y determinada, o sea, percibimos que hay una cierta inteligencia animal, aunque limitada".
   La Doctrina Espírita defiende la tesis de que los animales tienen lenguaje propio. No un lenguaje formado por palabras y sílabas, sino un medio de comunicación entre ellos. Ellos "dicen" muchas más cosas de lo que suponemos, recuerda Kardec, pero "su lenguaje, obviamente, es limitado, como las propias ideas, a sus necesidades".
   Estando dotados de vida de relación, tienen medios de prevenirse y expresar las sensaciones que experimentan. Así, "el hombre no tiene el privilegio exclusivo del lenguaje, pues en los animales es instintivo y limitado por el círculo exclusivo de sus necesidades y de sus ideas, en  cuanto al hombre es perfectible y se presta a todas las concepciones de su inteligencia".
  Sobre la cuestión del "libre arbitrio" de los animales, recordemos que ellos no son simples máquinas, de modo que su libertad de acción quede limitada por sus necesidades, y, lógicamente, no puede ser comparada al del humano. Los animales, siendo inferi0res al hombre, no tienen los mismos deberes, pero tienen libertad, ( aunque restringida a los actos de la vida material). En ese tópico, considerando que " los animales tienen una inteligencia que les da una relativa libertad de acción, en ellos hay una especie de "alma" (infinitamente inferior a la  del hombre). Sobre eso, el Espiritismo explica, afirmativamente, esa realidad y expone que "ese principio sobrevive al cuerpo físico" después de la muerte", o sea, el alma de los animales conserva después de la desencarnación, su individualidad; pero no la conciencia de sí misma, apenas la vida inteligente permanece en estado latente." Queda en una especie de erraticidad, pues no está unida a un cuerpo, pero no es un espíritu errante, puesto que un espíritu errante es un ser que piensa y actúa por su propia voluntad; el espíritu de los animales no tiene la misma facultad.  
 Nótese que la conciencia de sí mismo es lo que constituye el atributo principal del Espíritu humano. El espíritu del animal es clasificado, después de la muerte, por los Espíritus encargados de eso, y utilizado casi inmediatamente, no disponiendo de tiempo para entrar en relación con otras criaturas del más allá. 
 En verdad, la inteligencia es así, una propiedad común, un punto de encuentro entre  el alma de los animales y la del hombre. Todavía, los animales no tienen sino la inteligencia de la vida material; en los hombres, "la inteligencia produce la vida moral. Esa es, sin duda, una diferencia fundamental". Nos explican los Benefactores, que los animales "retiran el principio inteligente del elemento inteligente universal". La inteligencia del hombre, también proviene de la misma fuente, "pero en el hombre, pasó por una elaboración que la eleva sobre la de los brutos".
  Podemos deducir que el pensamiento  es una característica, solo humana. Los animales piensan, pero no razonan; los animales tienen memoria y recurren a ella; aprenden con aciertos y con errores, pero no con el razonamiento.
  Evidentemente, no consiguen teorizar, abstraer, prever eventos, solucionar problemas, pero son, de hecho, más inteligentes de lo que imaginamos. Están en proceso de evolución y, en ese sentido, debemos "considerar que ellos (los animales),poseen ante el tiempo, un porvenir de fecundas realizaciones, a través de numerosas experiencias llegará, un día, al llamado reino hominal, como a nuestra vez, alcanzaremos en el rodar de los milenios, la situación de angelitud. La escala de progreso es sublime e infinita. En el cuadro exíguo de nuestros conocimientos, busquemos una figura que nos convoque el sentimiento de solidaridad y amor, que debe imperar en todos los departamentos de la naturaleza,visible e invisible. El mineral es atracción. El vegetal es sensación. El animal es instinto. En el hombre es razonamiento. En el ángel es divinidad. Busquemos reconocer la infinidad de lazos que nos unen en los valores gradativos de evolución y erguimos, en nuestro íntimo, el santuario eterno de fraternidad universal.
Jorge Hessen
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    LEÓN DENIS   " El Apostol del Espiritismo"

Léon Denis (léase Dení) nació en la pequeña localidad de Foug, situada en los alrededores de Toul, en Francia, el primero de Enero de 1846. Su casa era humilde, al igual que sus padres Josephine (que era materialista) y Ana Lúcia Denis (que era espírita).

Tempranamente conoció, por necesidad, los trabajos manuales y los pesados encargos de la familia. Desde sus primeros pasos en este mundo, sintió que los amigos invisibles lo auxiliaban. En lugar de jugar y participar de actividades propias de la juventud, buscaba instruirse lo máximo posible. Leía obras edificantes, consiguiendo de esta manera, y con esfuerzo propio, desarrollar su inteligencia. Era un autodidacta serio y competente. 

Jamás desperdició ni siquiera un minuto de su tiempo, con distracciones frívolas, a las que acuden la gran mayoría de los hombres para matar las horas. 

Con 12 años de edad concluyó la educación primaria, y la situación modesta de su familia no le permitió grandes estudios. Tuvo tempranos problemas de salud especialmente con su vista. 

Tenía 16 años cuando se destacó como uno de los mejores oradores y de los más ardientes propagandistas. 

Con 18 años de edad se convirtió en representante comercial, actividad que lo obligaba a viajar constantemente, y que la desempeñó hasta edad avanzada. 

Denis admiraba la música y siempre que podía asistía a una presentación de ópera o concierto. Le gustaba tocar el piano buscando acordes de músicas conocidas para su propio deleite. 

No fumaba, era casi exclusivamente vegetariano y no ingería bebidas fermentadas, considerando al agua la bebida ideal. 

Tenía el hábito de mirar con interés los libros expuestos en las librerías. Un día, cuando aún tenía 18 años, la llamada casualidad hizo que su atención fuese despertada para una obra de título inusitado, ese libro era «El Libro de los Espíritus» de Allan Kardec. Disponiendo del dinero necesario, lo compró e inmediatamente se dirigió a su casa para leerlo con avidez. Citando sus propias palabras: «En él encontré la solución clara, completa, lógica, acerca del problema universal. Mi convicción se volvió firme. La teoría espírita disipó mi indiferencia y mis dudas». En esa hora, su espíritu se sintió sacudido por los compromisos asumidos en el espacio, para iniciar en breve el trabajo de propagación de las verdades kardequianas. «Como tantos otros, buscaba pruebas, hechos precisos, para apoyar mi fe, pero estos hechos demoraron mucho en venir; al principio insignificantes, contradictorios, mezclados de fraudes y mistificaciones, que no me satisficieron, al punto de pensar – en ocasiones – en interrumpir mis investigaciones, pero sustentado, como lo estaba, por una teoría sólida y de principios elevados, no desanimé. Parece que lo invisible desea examinarnos, medir nuestro grado de perseverancia, exigir cierta madurez de espíritu antes de entregarnos sus secretos».

Mientras se encontraba en sus trabajos de experimentaciones, un importante acontecimiento se verificó en su vida: Allan Kardec llegó a la ciudad de Tours para pasar unos días con sus amigos, y fueron invitados todos los espíritas de la ciudad para recibirlo y saludarlo. 

En 1880, cuando recorría las villas y ciudades por fuerza de sus deberes profesionales, pronunciaba conferencias y fundaba círculos y bibliotecas populares. Es incalculable el número de conferencias proferidas en Francia con el propósito de propagar la Liga de Enseñanza, fundada por Jean Macé. 

El año de 1882 marca definitivamente el inicio de su apostolado, enfrentando sucesivos obstáculos: el materialismo y el positivismo que miraban al espiritismo con ironía, y las risas de los creyentes de las demás corrientes religiosas que no hesitaban en aliarse a ateos, con el propósito de ridicularizarlo y debilitarlo. Sin embargo Léon Denis, como buen paladín, enfrenta la tempestad. Los compañeros invisibles se colocan a su lado para alentarlo y exhortarlo para la lucha. 

— Coraje amigo — le dijo el espíritu de Juana de Arco — estaremos siempre contigo para auxiliarte e inspirarte; jamás estarás solo. Todos los medios se te ofrecerán, a su debido tiempo, para un buen cumplimiento de tu obra. 

El 2 de noviembre de 1882, día de los difuntos, se produjo un evento de gran importancia en su vida: la manifestación, por primera vez, del espíritu que durante medio siglo sería su guía, su mejor amigo, su padre espiritual, Jerónimo de Praga, que le dijo: «Marcha, hijo mío, por la senda abierta frente a ti, caminaré junto a ti para sostenerte». Y como Léon Denis indagó si su estado de salud le permitiría estar a la altura de la tarea, recibiendo esta otra afirmativa: «Coraje, la recompensa es más bella». 

A partir de 1884, consideró conveniente realizar conferencias buscando la mayor difusión de las ideas espíritas. En 1885 escribió El por qué de la Vida en el que explica con nitidez y simplicidad lo que es el Espiritismo. 

En 1892, recibió una invitación de la Duquesa de Pomar, para hablar de Espiritismo en su residencia, en una de esas mañanas célebres, en que se reunía casi todo París. 

Al principio Léon Denis estuvo indeciso y temeroso, pero después de mucho meditar, pesando las responsabilidades, aceptó la propuesta. 

El éxito de su libro Después de la Muerte lo situó como escritor de primer orden. Los grandes periódicos y revistas eclécticas lo solicitaban, las sucesivas ediciones se agotaban rápidamente. 

La noticia publicada por Le Journal, de París, acerca de la reunión en la casa de la duquesa decía: La reunión de ayer, fue una de las más elegantes, participó Léon Denis con una conferencia sobre la Doctrina Espírita. De una elocuencia muy literaria, el orador supo encantar al numeroso auditorio, hablando del destino del alma, que puede, según él, reencarnar hasta su perfecta depuración. Él posee el alma de un Bossuet, supo crear un entusiasmo espiritualista. 

La principal obra literaria de Denis fue la concerniente al Espiritismo, sin embargo escribió otras según afirmación de Henri Sausse, tales como: Tunisia, Progreso, Isla de Cerdeña, entre otras. 

A partir de 1910, la vista de Léon Denis fue debilitándose día a día. La intervención a la que se había sometido dos años antes, no le proporcionó ninguna mejoría. Soportaba con calma y resignación la marcha implacable de ese mal que lo castigaba desde su juventud. Aceptaba todo con estoicismo y resignación. Jamás lo vieron quejarse. Sin embargo, nos podemos imaginar cuan grande debió ser su sufrimiento. 

Mantenía una voluminosa correspondencia. Jamás se aburría, amaba la juventud, la alegría del alma. Era enemigo de la tristeza. 

El mal físico, según él, debía ser mucho menor que la angustia que experimentaba por el hecho de no poder manejar la pluma. Secretarias ocasionales substituían su dificultad en el oficio, sin embargo, su gran dificultad consistía en revisar y corregir las nuevas ediciones de sus libros y de sus escritos. Pero gracias a su espíritu de orden, a su incomparable memoria, superaba todos esos contratiempos sin molestar o importunar a los amigos. 

Después de la muerte de su progenitora, una sirvienta cuidaba de su pequeña habitación. Léon exigía solamente una cosa: absoluto respeto a sus numerosas notas manuscritas, a las cuales arreglaba con meticulosa precaución. Fue justamente por causa de esa antigua manía que la Duquesa de Pomar lo denominó de «el hombre de los pequeños papeles». 

En 1911, después de los esfuerzos en la preparación de la nueva edición de la obra El Problema del Ser, del Destino y del Dolor, cayó gravemente enfermo. El tratamiento enérgico de su médico, para contrarrestar la neumonía, lo puso de pie en corto tiempo. 

Un grande y profundo dolor le estaba reservado cuando se produjo la primera guerra mundial en 1914, al ver partir para el frente de batalla a la mayoría de sus amigos. 

En aquel entonces Léon padecía de una enfermedad intestinal y estaba parcialmente ciego. 

A través de la incorporación, sus amigos del espacio y entre ellos un espíritu eminente, le comunicaban de tiempo en tiempo sus opiniones sobre esta terrible guerra en sus dos aspectos: visible y oculto. 

Estas prácticas lo llevaron a escribir un cierto número de artículos publicados en la Revue Spirite, en la Revue Suisse des Sciences Psychiquesó y en el Echo Fid, todo su gran amor por la tierra donde nació, dentro de la ley de causa y efecto. 

Cuando la guerra se aproximaba a su fin, la Revue Spirite pasó a publicar en todos sus números artículos de Léon Denis. 

Después de la guerra, aprendió braille, lo que le permitió actualizarse y fijar sobre el papel los elementos de capítulos o artículos que le venían al espíritu, pues en esta época de su vida estaba casi ciego. 

En 1915 iniciaba una nueva serie de artículos repasados de poesía profunda y serena, sobre la voz de las cosas, preconizando el retorno a la naturaleza. 

En esta época un fuerte viento soplaba contra el Espiritismo. El fenomenismo metapsiquista diseminaba a los cuatro vientos la doctrina del filósofo puro P. Heuzé, que a través de L´Opinion pregonaba entrevistas y comentarios tendenciosos. Afirmaba prematuramente que a medida que la metapsíquica fuese avanzando el Espiritismo iría pasar, perdiendo terreno. Sin embargo, su profecía no se cumplió. 

Después de la vigorosa respuesta del Sr. Jean Meyer, por la Revue Spirite, Léon Denis entró en la discusión, en calidad de presidente de honor de la Unión Espírita Francesa, con una carta dirigida a Matin, en la cual establecía, con admirable nitidez, la diferencia existente entre el Espiritismo y el Metapsiquismo. 

A partir de ese momento, Léon Denis tuvo que ejercer una gran actividad periodística para responder de manera brillante, como era de esperarse, a las críticas y ataques de altos miembros de la Iglesia Católica. 

En marzo de 1927, con 81 años de edad, terminó el manuscrito que tituló: El Genio Céltico y el Mundo Invisible, y en ese mismo mes la Revue Spirite publicaba su último artículo. 

El martes, 12 de Marzo de 1927, alrededor de las 13 horas, Léon Denis respiraba con gran dificultad víctima de una neumonía. La vida parecía abandonarlo, su estado de lucidez era perfecto. Sus últimas palabras, pronunciadas con extraordinaria calma, pero con mucha dificultad, fueron dirigidas a su asistente Georgette: Es necesario terminar, resumir y... concluir (haciendo alusión al prefacio de la nueva edición biográfica de Kardec). En este exacto momento, le faltaron completamente las fuerzas para articular otra palabra. A las 21 horas su espíritu ascendió. Su semblante parecía en éxtasis. 

Las ceremonias fúnebres se realizaron el 16 de Abril. A pedido suyo, el entierro fue modesto, sin oficio de cualquier iglesia confesional. Está sepultado en el cementerio de La Salle, en Tours. 

José Basílio
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¿Qué fin tendría la vida, si todo estuviese fijado de antemano?.

El fin de la existencia, como ya hemos dicho, es la evolución espiritual, referida a la adquisición de los atributos Divinos que llevamos todavía en germen pero en proceso de desarrollo mediante las pruebas de la vidas humanas que vivimos, o sea, que en cada vida debemos procurar crecer siempre en Amor y Sabiduría.
Como ya se ha explicado, lo concertado de antemano son las metas y objetivos a alcanzar para nuestra evolución, así como algunos acontecimientos puntuales y trascendentes para el Espíritu , pero ante los cuales siempre se nos respeta nuestro libre albedrío para decidir en nuestras actuaciones según nuestra conciencia e intuición, por tanto el Ser humano decide contínua y libremente su actuación buena o mala, acertada o errónea a cada paso, de modo que siempre es heredero de las consecuencias buenas o malas de sus aciertos y errores cometidos libremente.
La Ley de Causa y Efecto nunca deja de funcionar, y los efectos muchas veces nos repercuten en la propia existencia en donde generamos las causas que los generaron.
Si absolutamente todo estuviese fijado de antemano, nuestro libre albedrío sería cosa inútil, porque no serviría para nada; el ser humano sería una mera marioneta sin alma en manos de un destino muchas veces injusto y caprichoso, por lo que su vida en este mundo carecería de objetivos y de sentido. Sin embargo esto no es así, pues vemos como todos tenemos un pensamiento que nos hace libres y una voluntad para elegir ante las pruebas de la vida.
Allan Kardec en el Libro de los Espíritus, cap.X- Ley de Libertad, item nº 872, dice al respecto: “ La fatalidad, tal como vulgarmente se comprende, supone la decisión anticipada e irrevocable de todos los sucesos de la vida,cualquiera que sea su importancia. Si este fuese el orden de las cosas, el hombre sería una máquina sin voluntad.¿De qué le serviría la inteligencia,puesto que estaría invariablemente dominado en sus actos por la fuerza del destino?.Si semejante doctrina fuese verdadera, sería la destrucción de toda libertad moral;no existiría responsabilidad para el hombre y por consiguiente, ni bien ni mal, ni crímenes ni virtudes.Dios soberanamente justo,no podría castigar a su criatura por faltas que no dependía de ella dejar de cometer, ni recompensarla por sus virtudes, cuyo mérito no le correspondería. Semejante ley sería además,la negaión de la de progreso;porque el hombre que todo lo esperase de la suerte, nada intentaría para mejorar su posición,puesto que no sería ni de mejor ni de peor condición”.

- Jose Luis Martín-
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El descubrimiento de la reencarnación me trajo la paz; me gustaría comunicar a los demás la tranquilidad que da el poder ver lo larga que es la vida.”

- Henry Ford-

sábado, 7 de diciembre de 2013

“Masturbación mitos y consecuencias según el Espiritismo”


Muchas personas viven angustias profundas en torno a las directrices comporta mentales en el área sexual y eso es comprensible en el estado de la humanidad. Por eso, escribimos argumentos sobre el tema, a fin de que podamos con la Doctrina espirita aprender un poco más.
El Espiritismo explica basado en el libre albedrio, en el transcurso de vidas anteriores y en la evolución moral de cada uno, como estos asuntos deben ser tratados. Recordando siempre que “cada caso es un caso muy particular”.
Una de esas ansiedades  es la masturbación, que según Sigmund Freud, está rodeada de  mucho preconceptos, gracias al dogmatismo religioso que estigmatiza la sexualidad.  Está muy distante  la época en que se  decretaba que la masturbación conducía   a la locura  y al infierno. Normal en el adolescente que está descubriendo la sexualidad, aguzando el psiquismo del individuo con avivada sensualidad.  Por otro lado, obsta la sublimación de las energías sexuales, cuando las circunstancias nos convocan  a la castidad, incitándonos a canalizarlas para las realizaciones  más ennoblecedoras. Vale decir: hay una energía sexual que precisa ser controlada,  no necesariamente  a través de la práctica sexual, más si direccionarla  a otras actividades, inclusive a la práctica de la caridad.
La conciencia nos susurra  que relación sexual presume la pareja. El autoritarismo no deja de ser una búsqueda de “placer” egoísta, por eso mismo, toda prudencia es imprescindible. En el área sexual, urge una vigilancia permanente, pues, en la mayoría es imprescindible. En el área sexual, urge la vigilancia permanente, pues, en la mayoría de las veces al masturbarse, la criatura no está tan solitaria como imagina. Espíritus de las sombras, viciados en el sexo, muchas veces estimulando el vicio solitario, perjudicando  a la pareja cuando el compañero opta por masturbarse. Entretanto, es menester considerar que cada caso es un caso,  sin desconsiderar jamás que el equilibrio y la disciplina mental precisan ser alcanzados. Por eso el Espíritu Emmanuel, en el libro “El Consolador”, cuestión 184, psicografiado por Chico Xavier, nos orienta que, “que en vez de la educación sexual por la satisfacción de los instintos, es imprescindible que los hombres eduquen su alma para la comprensión sagrada del sexo.
El uso indebido de cualquier función sexual produce disturbios, desajustes, carencias, que solamente la educación del habito consigue armonizar.  Al final, el hombre  no es apenas un conjunto de sensaciones, más, es también, de emociones, que pueden  y deben ser dirigidas para objetivos que lo promuevan, en los cuales  centralice  sus intereses, motivándolo a esfuerzos que serán compensados por los resultados benéficos.
La vida saludable en la esfera del sexo proviene de la disciplina, de la canalización correcta de energías, de la acción física: por el trabajo, por los deportes, por las conversaciones edificantes que proporcionan resistencia contra los  arrastres de la sexualidad, auxiliando al individuo en la conducta. Muchas personas consideran el placer apenas como siendo  una expresión de lascivia, y se olvidan de aquel que proviene  de los ideales conquistados, de la belleza que se expande en todas partes  y puede ser contemplada, de las encantadoras alegrías del sentimiento afectuoso, sin posesión, sin exigencia, sin condición carnal.
¿Será que debemos desprender que el Espiritismo prohíbe toda actividad sexual? De modo alguno. El espiritismo no prohíbe nada. Deja el libre albedrio, a la decisión consciente de cada uno la actitud a  tomar. Se limita a dar orientación y demostrar que actitudes mal tomadas dan intranquilidad e insatisfacción colocándonos delante de la realidad y de las ventajas del uso consciente de la vida.
La Doctrina Espirita presenta la sexualidad desnuda de la connotación religiosa dogmatica que consagró el sexo pecaminoso, sucio, prohibido y demoniaco. Todavía, no legitima el encuadramiento de la sociedad actual que consubstanció el sexo  como objeto de consumo, libertino y trivial. La propuesta espiritista es de la energía creadora que necesita estar sedimentada por la lógica y por el sentimiento, por el respeto y entendimiento, por la fidelidad y el amor,  a fin de propiciar  la excelsitud y la paz, o sea, “Un sexo para la vida y no una vida para el sexo”.
Para Emmanuel, en el libro “Vida y Sexo”, ante las proposiciones  a respecto del sexo, es justo sintetizar todas las digresiones posibles en las siguientes normas: no prohibición, más si educación; no abstinencia impuesta, más si empleo digno, con el debido respeto a los otros y a si mismo; no indisciplina, más si control;  no impulso libre, más si responsabilidad. Fuera de eso, es teorizar simplemente, para después aprender o reaprender con la experiencia. Sin eso, será engañarnos,  luchar sin provecho,  sufrir y recomenzar la obra de sublimación personal, tantas veces  cuantas sean precisas, por los mecanismos de la reencarnación, porque la aplicación del sexo, ante la luz del amor  y de la vida, es asunto pertinente  a la conciencia de cada uno.
Nadie se mejora de un día para otro. Conversiones religiosas exteriores  no alteran, de improviso, los impulsos del corazón. Nos hallamos  muy lejos de la meta para alcanzar el proyecto de acrisolamiento sexual.  A rigor, ninguno  de nosotros consigue conocerse  tan exactamente, a punto  de saber, hoy, cual es el tamaño de experiencias afectivas nos aguarda en el futuro. No hay como penetrar en las conciencias ajenas  y cada uno de nosotros, ante la Sabiduría Divina, es un caso particular, en lo que atañe al amor, reclamando comprensión. Cara a eso, muchos de nuestros errores imaginarios en la Tierra son caminos ciertos para el bien, al paso que muchos de nuestros aciertos hipotéticos son trillas para el mal  del que nos desharemos, un día!...
La energía sexual, como recurso de la ley de atracción, en la perpetuidad del Universo, es inherente a la propia vida, generando cargas magnéticas en todos los seres, cara a las potencialidades creativas de que se reviste. A la medida  que la individualidad evoluciona, pasa a comprender que la energía sexual envuelve el impositivo de discernimiento  y responsabilidad en su aplicación.  Por eso mismo, debe  estar controlada por valores morales que le garanticen el empleo digno, sea en la creación de formas físicas, aseguradora de la familia,  o en la creación de obras beneméritas de la sensibilidad y de la cultura para la reproducción y extensión del progreso y de la experiencia, de la belleza y del amor, en la evolución  y el mejoramiento de la vida en el Planeta.
En las ligaciones afectivas terrenas encontramos  las grandes alegrías. No en tanto,  es también dentro de ellas que somos habitualmente enfrentados por las más duras pruebas. Aunque no percibimos de inmediato, recibimos, casi siempre,  en el compañero o en la compañera de la vida intima, nuestros propios reflejos.
Analicemos el matrimonio, por ejemplo, que puede perfectamente ser precedido de dulzura y de esperanza, más eso no impide que los días posteriores, en su marcha incesante, traiga a los cónyuges los resultados  de las propias creaciones que dejaron detrás. Compañero y compañera, en los compromisos del hogar,  precisan aprender en la escuela del amor, reconociendo que, por encima de la conjunción corpórea, es fácil de concretizarse,  es imperioso que la pareja se case, en espíritu – cada vez más en espíritu-, día a día. Hasta extingue porque el fuego de la pasión replica en la organización doméstica, sigue siendo la combustión el oro vivo del amor puro, que se valoriza, cada vez más, de alma para alma, habilitando a la pareja  para más altos destinos en la Vida Superior, hasta porque es el Espíritu  quien ama  y no el cuerpo, de suerte que, disipada  la ilusión material, el espíritu ve la realidad que trasciende  a la vida física.
Urge considerar que la Voluntad de Dios, en esencia, es el deber en su más alta expresión trazado para cada uno de nosotros, en el tiempo llamado “hoy”. Y si “Hoy” yace viciado de complicaciones  y problemas, recalcitrante del “ayer”, dependen de nuestros  la armonía o el desequilibrio del “mañana”. ". Por lo tanto, el instinto sexual, el amor que expresan en continua expansión, nace en las profundidades de la vida, y los procesos de evolución.
Importa considerar que ante el sexo, no nos hallamos, de ningún modo, frente a un despeñadero para las tinieblas, más si ante la fuente viva de las energías en la que la Sabiduría del Universo situó el laboratorio de las formas físicas y la usina  de los estímulos espirituales más intensos para la ejecución de las tareas que esposamos, en régimen de colaboración mutua, visando  el rendimiento del progreso y del perfeccionamiento entre los hombres.
Cada hombre y cada mujer que aun no se angelizó o que no se encuentre  en proceso de bloqueo de las posibilidades creativas, en el cuerpo o en el alma, trae, evidentemente, mayor o menor porcentaje de ansias sexuales, de expresarse por el asiento de apoyo emocional. Es claramente en las minas de la experiencia, errando y acertando y volviendo a errar para acertar con más seguridad, que  cada uno de nosotros – los hijos de Dios en evolución en la Tierra –conseguirá sublimar los sentimientos que nos son propios, de modo a erguirnos, en definitiva, para la conquista de la felicidad celeste y del Amor Universal

- Jorge Luiz Hessen-
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Ya dominamos la energía del viento, de los mares, del sol. Pero el día que el hombre sepa dominar la energía del amor será algo tan importante como el descubrimiento del fuego. 
Teilhard de Chardin
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                           ALMA QUERIDA
                                                                                                        (Por Joanna de Ángelis)

Leamos este lindo poema para todos aquellos que sufren… ¡Esos pensamientos y reflexiones no pueden ser de la Tierra, ellos son del paraíso, el paraíso del amor en el cual habita Joanna!.. (Bruno Tavares)


¡Alma querida! Golpeada por el vendaval, sacudida por la 
inseguridad bajo la lluvia de guijarros, sobre espículas 
crueles.

Es de noche, y los fantasmas se deslizan en las sombras. Tú 
tiemblas, lloras… Te duele el pecho, repleto de angustias y se tambalean tus 
frágiles piernas.

Tus manos, siempre agiles, descienden y se niegan a 
transformarse en alas para volar.
¡Alma quería! Mira más allá de la noche y veras, veras el amanecer a lo lejos que llegará a ti, pleno de luz, apagando todas las sombras, disminuyendo todas las aflicciones.

¡No pares! ¡Yergue la cabeza y avanza, alma solitaria y triste!

El Sol de la eterna creencia, avanza en tu búsqueda, 
aguardando que tu sigas en Su dirección, al encuentro, cuando rodeada de luz, bendecirás todos los dolores, todas las humillaciones, que son los tesoros incorruptibles de la vida, coronándote de estrellas.

¡Alma querida! ¡No te canses de 
luchar!

Cada uno de nosotros es alma en reajuste. Aquí experimentamos, otra vez, su cuadro de testimonio, más nuestro Modelo, cuando acepto la Cruz, la transformó en dos brazos que acarician y no en una viga hedionda de horror.

¡Id! Avanzad, Almas queridas, bendiciendo la noche con 
vuestras oraciones, que se transformaron en estrellas, con vuestras lagrimas que se convertirán en rayos de luz, para que nunca más haya oscuridad.

¡Dios os bendice, almas 
queridas! Son los votos de la humilde y maternal servidora de siempre.

Autor: Joanna de Ángelis
Psicografia de Divaldo Franco
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                                                     RECOMENZAR


 
Recomenzar es poner ganas, fuerzas y un fuerte deseo de volver a empezar.
Muchas vivencias nos llevan a sentir que el camino se cortó. Nos invade la sensación de que ya no hay más kilómetros por delante que todo terminó.
Después de una amarga y dolorosa experiencia nos sentimos vacios para dar, cerramos el corazóny el pecho nos duele continuamente cuando miramos hacia atrás y las pérdidas, el dolor y su tristeza nos hacen sentir pequeños y en ese sentir perdemos las ganas de continuar. Vamos y venimos como maniquies que están rodeados de gente pero deseando volver a la vidriera en donde podamos sentirnos protegidos.

...Pero la vida continua y nunca es tarde para recomenzar.
De cada situación de cada experiencia, de nuestro sufrimiento debemos aprender a salir fortalecidos. Si bien no es rápido ni fácil y necesita de nosotros para elaborarse debemos permitirnos ese duelo pero no quedarnos ahí...

Lloremos, desde lo más profundo de nuestro ser, dejemos que esa herida salga a la superficie aunque sabemos que sangra y que duele enfrentemos nuestro dolor.

Y una vez que logramos sacar todo aquello que nos daña, que nos paraliza, aquello en lo que no dejamos de pensar tratemos de mirar hacia adelante...

Sé que cuesta, que a veces nos resulta casi imposible pero ¿para sirve seguir llenando la mochila con tantas cosas desagradables? ¿Sirve no dar paso a todo lo nuevo que nos está esperando? ¿Sirve seguir alimentando nuestro dolor?

Soltemos de una vez esa cuerda que solo nos une a lo malo y nos hace ir una y otra vez por ese camino que ya no tenemos ni fuerzas ni ganas de recorrer.
Es hora de decir adios a todo aquello que lastimó nuestro interior y de darle la bienvenida a lo nuevo.

Si logramos dar el primer paso... Si hoy nos levantamos con ganas de recomenzar... Si abrimos las ventanas y dejamos entrar la luz ... Si, dejamos que la vida nos sorprenda nuevamente y apostamos a tener una vida mejor...


no trates de ser mejor que los demás.
sino intenta ser mejor tu mismo.....
( Aportado por Carlos José Nuñez )



viernes, 6 de diciembre de 2013

Silencio interior




Existe una intima relación entre nosotros mismos y el silencio, entre nuestra vida y los sonidos que nos rodean. Y todo ello condiciona, en gran medida, aquello que sentimos, pensamos y hacemos.
“El silencio es el lenguaje de la perfección, mientras que el ruido es la expresión de un defecto, de una anomalía, o de una vida que está aún desordenada”.
“La búsqueda del silencio es un proceso interior que conduce a los seres hacia la luz y la verdadera comprensión de las cosas”.
“El silencio es la expresión de la paz, de la armonía y de la perfección. Quien empieza a amar el silencio, quien comprende que el silencio les aporta las mejores condiciones para la actividad psíquica y espiritual, llega poco a poco, a realizarlo en todo cuanto hace: cuando mueve objetos, cuando habla, cuando anda, cuando trabaja; en lugar de trastornarlo todo, se vuelve más atento, más delicado, más flexible, y todo lo que hace queda impregnado de algo que parece proceder de otro mundo, un mundo que es poesía, música, danza e inspiración”.
El hombre efectivamente es  dueño de su destino  y comandante de su vida, y a de intentar gobernar de la mejor forma  sus actos y acciones.
Y el poco control en sus  palabras le  ha causado innumerables problemas espirituales. Una palabra después de ser proferida, posee un efecto devastador.
Tengamos, pues mucho cuidado  con lo que decimos. Jesús nos alerto que lo que contamina al hombre no es lo que entra por la boca y si lo que de ella sale “porque la boca  habla  de lo que está lleno el corazón.”
Un hombre de pocas palabras difícilmente será liviano en sus conversaciones, pues siempre medirá sus palabras.
Los que mucho hablan tienden a realizar poco. Si observamos atentamente, verificaremos que en todo grupo, sociedad o reunión de personas, las que más hablan, generalmente  son las que menos hacen. Incluso el simbolismo de nacer con dos oídos y una boca, nos enseña que hay que escuchar más y hablar menos.
Dios es infinitamente silencioso, y cuanto más el hombre se acerca a Dios, más silencioso El se torna.
El ruido es del hombre, el silencio es de Dios. Jesús  era amante del silencio, gustaba de lugares  quietos y  era en el desierto donde siempre se refugiaba para hacer sus oraciones y meditaciones.
Nuestra alma necesita del silencio. Procuremos silenciar nuestra voz interior para que podamos oír a Dios.
La palabra es de palta. El silencio es de oro. En estas dos afirmaciones está contenida la sabiduría de milenios de la evolución humana. Haga de ellas su lema de vida.
Montesquieu decía que: “Aquel que habla irreflexivamente se asemeja al cazador que dispara sin apuntar.”
Para cada mal, hay dos grandes remedios: el tiempo y el silencio.
El silencio es siempre bello, y el hombre que calla es más bello que el hombre que habla.
“Este silencio no es una inercia, sino un trabajo, una actividad intensa que se realiza en el seno de una armonía profunda. No es tampoco un vacío, una ausencia, sino una plenitud comparable a la que experimentan los seres unidos por un gran amor”.
“En el hombre, el silencio es el resultado de la armonía en los tres planos; físico, astral y mental”.

Ser silencioso significa:
La capacidad de pensar sin cabeza.
La capacidad de volar sin alas.
La capacidad de caminar sin pies.
La capacidad de observar sin perturbar.
La capacidad de escuchar sin interrumpir.
La capacidad de palpar sin crear incomodidad.
La capacidad de disfrutar de la flor sin robarle su aroma, y sobre todo la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad.
La verdad solo se puede conocer en absoluto silencio.
No solo el silencio de fuera es necesario, también es el silencio interior.
Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir. Esa única realidad  que llena tu alma de luz y claridad.
Sin el silencio el ala no tiene claridad, no tiene luz.
El silencio es la atmósfera que el amor necesita para que tu alma brille.
El silencio  interior significa:
La capacidad de pensar sin cabeza,
La capacidad de volar sin alas,
La capacidad de caminar sin pies,
La capacidad de observar sin perturbar,
La capacidad de escuchar sin interrumpir,
La capacidad de palpar sin crear incomodidad.
La capacidad de disfrutar la flor sin robarle su aroma y sobre todo la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad.

La verdad solo se puede conocer en absoluto silencio.

No solo el silencio de afuera es necesario, pero también el silencio interior.

Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir. Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad.

Sin el silencio tu alma no tiene claridad, no tiene luz.

El silencio es la atmósfera que el amor necesita para que tu alma brille.

El silencio en un lado y el amor en el otro le dan alas a tu corazón.

Esa belleza y esa armonía han sido perdidas debido a la ira, al orgullo etc.. esto es lo que significa la falta de silencio.

Todas las preguntas están listas para ser respondidas, sin importar que profundas sean. Simplemente entra en la paz del silencio, calma ese mar de deseos, ese mar de ilusiones, deja que la calma te invada, deja que el silencio te posea, en ese momento lo viejo desaparece y lo nuevo nace en ti.
Recuerda el silencio es el vientre de donde nacen los sabios. Si deseas adquirir sabiduría, vuelve a nacer en medio del silencio. Solo así encontrarás tu razón de ser, la razón por la cual has nacido.
Siéntate cómodamente, observa a tu alrededor, no juzgues, detente en tu afán, observa de nuevo, comprende que tu vida es un tesoro, deja tus preocupaciones a un lado. no hay necesidad de llevar un equipaje pasado, ya tu corazón tiene lo que necesitas en este viaje maravilloso que es tu vida.

Deja el temor y permite que el silencio te posea, solo en esa inmensidad podrás escuchar la voz de Dios dentro de ti llamándote a vivir plenamente, llamando para darte a conocer todos los misterios del universo y no solamente esto, también esa voz quiere darte a conocer el secreto de la vida eterna, pero cuidado, no creas en promesas, has que esta se convierta en tu única realidad. Solo en profundo silencio podrás comprender lo que significa todo esto y sobre todo el estar vivo.
“El silencio es la región más elevada de nuestra alma, y en el momento en que llegamos a esa región, entramos en la luz cósmica. La luz es la quintaesencia del universo, todo cuanto vemos a nuestro alrededor, e incluso lo que no vemos, está atravesado e impregnado de luz. Y precisamente, la finalidad del silencio es la fusión con esa luz que es viva, poderosa y que penetra toda la creación”.

Trabajo extraído por Mercedes Cruz Reyes del libro “Sándalo” y de diversos artículos en Internet


“El ruido retiene al hombre en las regiones psíquicas inferiores: le impide entrar en ese mundo sutil en el cual el movimiento es más fácil, la visión más clara, el pensamiento más creativo.”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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 Renuncia
 Si tus padres no procuran la intimidad del Cristo, renuncia a la felicidad de verlos compartir contigo el divino banquete de la Buena Nueva, y ayuda a tus padres.
Si tus hijos permanecen apartados del Evangelio, renuncia a la satisfacción de sentir sus corazones junto al tuyo en la senda redentora, y ayuda a tus hijos.
Si tus amigos no consiguen todavía percibir el amor de Jesús, renuncia a la ventura de abrigarlos con el calor de tu alma en relación con el Sol de la Verdad, y ayuda a tus amigos.
Renuncia, según Jesús, no significa deserción. Expresa devoción mayor.
En Él, en nuestro Señor precisamente hemos de encontrar el sublime ejemplo.
Olvidado por muchos y por muchos relegado a la agonía de la negación, no por eso se alejó de los compañeros que le ocasionaron la angustia del amor que no es amado.
Al resurgir de la cruz, Él, que había atravesado a solas la pesadilla de la ingratitud y las torturas de la muerte, regresa a la convivencia con ellos y confiadamente les dice:
"Aquí estoy, para permanecer junto a vosotros hasta la consumación de los siglos".
EMMANUEL
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Violencia en el hogar

Mucho se habla acerca de la violencia. Aquella que existe en las calles y alcanza a personas aparentemente inocentes.

La estadística diaria habla de asaltos, de asesinatos, de secuestros. Y parece que nadie está a salvo.

Se comenta también la violencia de esposos ebrios o en descontrol agrediendo a sus esposas.

Se habla de padres atormentados o en desesperación que agreden físicamente a sus hijos ocasionándoles lesiones corporales o incluso la muerte.

Todo eso impacta y muchas voces se yerguen para protestar, proteger, sugerir soluciones.

Existe, sin embargo, otro tipo de violencia no menos cruel, pero no siempre percibida por los demás, porque queda encubierta por la cobardía.

O tal vez exactamente porque ocurre entre las cuatro paredes del hogar.

Nos referimos a los viejos obligados por sus propios hijos a una labor excesiva.

Viejos que ya trabajaron mucho y hoy, subordinados económicamente a aquellos que criaron, son constreñidos a realizar tareas superiores a sus fuerzas ya debilitadas.

Correr tras los niños traviesos todo el día, limpiar la casa, lavar y planchar ropas, hacer compras en el supermercado.

Aunque la visión se presente turbia y haya dificultades para distinguir si el semáforo está libre para los autos o para ellos.

Y cuando la ropa no estuviere bien planchada o la comida de la manera deseada, escuchan reclamos y acusaciones de que no valen ni el trastorno que causan.

Son hermanos dependientes de otros hermanos, debido a las enfermedades o porque son menores, que deben amargar el pan que reciben para alimentarse todos los días.

Pan que tiene el gusto a hiel.

Hijos pequeños que soportan todos los días los gritos y las agresiones verbales de padres frustrados en sus pasiones o sueños.


Violencia en el hogar que traduce, en verdad, la violencia que está en el alma de cada uno.

Cada uno de nosotros refleja en sus actos su verdadera identidad. Buena o mala.

Quizás algunos de nosotros no lleguemos a los extremos que mencionamos. Sin embargo, estamos a medio camino.

Por eso, si la consciencia nos dice que estamos muy agresivos, siendo mal educados y descuidados con nuestros seres queridos, paremos de inmediato.

Si nuestros gritos y reclamos están alcanzando a los padres viejos y enfermos, recordémonos cuanto hemos recibido de ellos.

Cuantas noches de insomnio cuando nosotros, niños todavía, estábamos enfermos. Cuantas canas nosotros mismos coloreamos con la blancura de la nieve con nuestras rebeldías y groserías.

Ni por eso nos dejaron de amar. Para ellos siempre seremos los eternos niños que un día arrullaron.

Ahora sus manos y rostros arrugados nos piden calma, cariño, atención.

Es lo mínimo que les podemos ofrecer como muestra de gratitud por todo lo que recibimos.

¿Trabajo como terapia? ¡Excelente! Pero no en exceso, que no se les debilite aun más las pocas fuerzas que poseen o que los preocupen al punto de perder el sueño.

Si nuestra rabia está siendo descargada sobre hermanos menores o subordinados de cualquier otra manera, recordemos que eso no fue obra de la casualidad.

Son las Leyes Divinas que colocaron al más débil bajo nuestra protección. Y la Providencia Divina que nos encamina aquellos mismos que ayer, de una u otra manera, lastimamos o hasta robamos.

Si nuestros hijos pequeños están recibiendo las descargas de nuestras frustraciones, empecemos a actuar de manera diferente.

Aquellos que renacen en la carne son siempre Espíritus en la escalada del progreso. Normalmente no es muy fácil el recomenzar, la retomada de los compromisos.

Paciencia es lo que nos piden. Cuidados. Y amor.

* * *

Aprendamos a respetar en el niño la inocencia del Espíritu que aun no se mostró por completo.

Y en las canas de la vejez la experiencia y los dolores de aquellos que ultrapasaron los años en el trabajo y en la lucha.

Redacción del Momento Espírita