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lunes, 9 de diciembre de 2013

MUNDOS SUPERIORES Y MUNDOS INFERIORES



INSTRUCCIONES DE LOS ESPÍRITUS
MUNDOS SUPERIORES Y MUNDOS INFERIORES

8. La calificación de mundos inferiores y mundos superiores es más bien relativa que absoluta, porque un mundo es inferior o superior con relación a los que están encima o debajo de él en la escala progresiva.
Tomando la Tierra como punto de comparación, se puede formar una idea del estado de un mundo inferior, suponiendo al hombre en el grado de las razas salvajes o de las naciones bárbaras que aún se encuentran en su superficie y que son restos de su estado primitivo. En los mundos más atrasados los seres que los habitan son de algún modo rudimentarios; tienen la forma humana, pero sin ninguna belleza; sus instintos no están templados por ningún sentimiento de delicadeza o de benevolencia, ni por nociones de lo justo o injusto; la única ley es allí la fuerza brutal. Sin industria y sin invenciones, emplean su vida en conquistar su alimentación.
Sin embargo, Dios no abandona a ninguna de sus criaturas: en el fondo de las tinieblas de la inteligencia, yace latente la vaga intuición de un Ser Supremo, más o menos desarrollada. Este instinto basta para hacer que unos sean superiores a otros, preparando su eclosión para una vida más completa; porque éstos no son seres degradados sino niños que crecen.
Entre estos grados inferiores y los más elevados, hay innumerables escalones, y entre los Espíritus puros, desmaterializados y resplandecientes de gloria, con dificultad se reconocen aquellos que animaron a esos seres primitivos, de la misma manera que en el hombre adulto es difícil reconocer el embrión.
9. En los mundos llegados ya al grado superior, las condiciones de la vida moral y material son muy diferentes que las de la Tierra. La forma del cuerpo es siempre, como por todas partes,la forma humana, pero embellecida, perfeccionada y sobre todo,purificada. El cuerpo allí nada tiene de la materialidad terrestre y por consiguiente no está sujeto, ni a las necesidades ni a las enfermedades, ni a los deterioros que engendra el predominio de la materia; los sentidos, más delicados, tienen percepciones que lo grosero de los órganos sofoca en este mundo; la ligereza específica de los cuerpos hace la locomoción rápida y fácil: en vez de arrastrarse penosamente por el suelo, se deslizan, por decirlo así,por la superficie, o se suspenden en la atmósfera sin otro esfuerzo que el de su voluntad, así como se pintan los ángeles y como los antiguos representaban a los manes en los Campos Elíseos. Los hombres conservan a voluntad los rasgos de sus emigraciones pasadas y aparecen a sus amigos tal como les conocieron, pero
iluminados por una luz divina, transfigurados por las impresiones interiores, que son siempre elevadas. En vez de rostros deslucidos,demacrados por los sufrimientos y por las pasiones, la inteligencia y la vida irradian con ese esplendor que los pintores han traducido por diadema o aureola de los santos.
La poca resistencia que ofrece la materia a los Espíritus ya muy avanzados, hace que el desarrollo de los cuerpos sea más rápido y la infancia corta o casi nula; la vida, exenta de inquietudes y de angustias, es proporcionalmente mucho más larga que en la Tierra. En principio la longevidad es proporcional al grado de adelantamiento de los mundos. La muerte no tiene ninguno de los horrores de la descomposición; lejos de ser un motivo de espanto,es considerada como una transformación feliz, porque la duda sobre el porvenir no existe. Durante la vida, no estando el alma encerrada en una materia compacta, irradia y goza de una lucidez que la coloca en un estado casi permanente de emancipación, y permite la libre transmisión del pensamiento.
10. En esos mundos felices, las relaciones de pueblo a pueblo,siempre amigables, nunca se turban por la ambición de dominar a su vecino, ni por la guerra consecuencia de aquella. Allí no hay ni señores, ni esclavos, ni privilegios de nacimiento; sólo la superioridad moral e inteligente establece la diferencia de las condiciones y de la supremacía, La autoridad es siempre respetada,porque sólo se da al mérito y porque siempre se ejerce con justicia.
El hombre no procura elevarse sobre el hombre, sino sobre sí mismo, perfeccionándose. Su objetivo es alcanzar el rango de los Espíritus puros, y este deseo incesante no es un tormento sino una noble ambición que le hace estudiar con ardor para llegar a igualarles. Todos los sentimientos tiernos y elevados de la naturaleza humana se encuentran allí aumentados y purificados;los odios, los celos mezquinos y las bajas codicias de la envidia son desconocidos; un lazo de amor y de fraternidad reúne a todos los hombres, y los más fuertes ayudan a los más débiles. Poseen más o menos según lo que han adquirido por su inteligencia, pero nadie sufre por falta de lo necesario, porque nadie está allí por expiación; en una palabra, el mal no existe.
11. En vuestro mundo tenéis necesidad del mal para sentir el bien, de la noche para admirar la luz, de la enfermedad para apreciar la salud; en los mundos superiores, esos contrastes no son necesarios;la eterna luz, la eterna belleza, la eterna serenidad del alma, proporcionan una eterna alegría que no es turbada ni por las angustias de la vida material, ni por el contacto de los malos que no tienen entrada. Esto es lo que el espíritu humano tiene más
dificultad en comprender, pues,siendo ingenioso para pintar los tormentos del infierno, nunca pudo representarse los goces del cielo. Y eso, ¿por qué será? Porque siendo inferior sólo soportó penas y miserias, y no entrevió los esplendores celestes; sólo puede hablar de lo que conoce; pero, a medida que se eleva y se depura, el horizonte se ilumina, y comprende el bien que tiene ante sí, como comprendió el mal que dejó atrás , porque Dios no tiene parcialidades para ninguno de sus hijos; da a todos los mismos derechos y las mismas facilidades para alcanzarlos; a todos hace partir de un mismo punto, y no dota a unos más que a otros; las primeras posiciones son accesibles a
todos: a ellos corresponde conquistarlas por medio del trabajo,alcanzarlas lo más rápido posible, o arrastrarse durante siglos y siglos en las clases bajas de la Humanidad. (Resumen de la enseñanza de todos los Espíritus superiores)

Tomado del "EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO"
Allan Kardec
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El Espiritismo no hace milagros
4. El Espiritismo vino a revelar nuevas leyes y explicar, en consecuencia, los fenómenos que se ajustan a esas leyes.
Esos fenómenos se relacionan con la existencia de los espíritus y con su intervención en el mundo material, y eso -se podrá decir-, es entrar en terreno de lo sobrenatural. En tal caso debería probarse que los espíritus y sus manifestaciones son contrarios al orden natural y que ellos no respetan ninguna de tales leyes.
El espíritu es el alma que sobrevive al cuerpo; el ser principal, porque no muere, mientras que el cuerpo es sólo un accesorio que fenece. Su existencia es natural durante y después de la encarnación; está sujeta a las leyes que rigen al principio espiritual como el cuerpo está sometido a las que gobiernan al principio material. Pero como ambos principios tienen una afinidad necesaria, como los dos actúan sin interrupción uno sobre el otro, como de su acción simultánea resulta la armonía y el movimiento del conjunto, resulta que lo espiritual y lo material son las dos caras de un mismo todo, igualmente naturales ambas, y que lo espiritual no es una excepción, una anomalía en el orden del Universo.
5. Durante su encarnación, el espíritu actúa sobre la materia por intermedio de su cuerpo fluídico o periespíritu; y lo mismo ocurre cuando el espíritu ha desencarnado. Hace, como espíritu y en la medida de su capacidad, lo que hacía como hombre, sólo que como ya no puede servirse de su cuerpo carnal como instrumento, utiliza, cuando lo cree necesario, los órganos materiales de un encarnado que es llamado médium. Hace como alguien que, no pudiendo escribir por sí mismo, se sirve de un secretario, o como quien no conociendo un idioma que necesita para darse a entender, se vale de un intérprete. El secretario y el intérprete son los médiums del encarnado, así como el médium es el secretario y el intérprete del espíritu.
6. El ambiente en el que actúan los espíritus y los medios que utilizan son diferentes de los que se valen los encarnados, por lo tanto, los efectos también difieren. Estos efectos parecen sobrenaturales porque los producen agentes que no son los que nosotros utilizamos; pero ya que esos agentes son parte de la Naturaleza y que las manifestaciones se cumplen en virtud de ciertas leyes, no hay en ellos nada de sobrenatural ni maravilloso. Antes de conocer las propiedades de la electricidad, los fenómenos eléctricos pasaban por prodigios a los ojos de ciertas personas; desde el momento en que se conoció la causa, lo maravilloso desapareció. Lo mismo podemos decir con respecto a los fenómenos espíritas, ellos tampoco se apartan de las leyes naturales. Podemos compararlos con los fenómenos acústicos, luminosos y eléctricos que también han sido fuente de infinidad de creencias supersticiosas.
7. Sin embargo, se podrá decir: Vosotros admitís que un espíritu puede levantar una mesa y sostenerla en el aire sin punto de apoyo alguno, ¿no constituye ese hecho una derogación de la ley de gravedad? Sí, de la ley conocida; pero, ¿conocemos todas las leyes acaso? Antes de experimentar la fuerza ascensional de ciertos gases, ¿quién hubiera podido creer que un aparato pesado, llevando varios hombres en su interior, vencería a la fuerza de atracción? A los ojos del vulgo, ¿no era esto algo diabólico, maravilloso? Si alguien hubiese propuesto, hace un siglo, transmitir un mensaje a quinientos kilómetros de distancia y recibir respuesta en escasos minutos, se le habría tomado por loco; si lo hubiera hecho, se hubiese creído que tenía el diablo a sus órdenes, ya que en ese entonces se pensaba que sólo el diablo podía ir tan deprisa. Sin embargo, hoy no sólo parece posible, sino también totalmente natural. ¿Por qué, pues, un fluido desconocido no puede tener tal propiedad, en determinadas circunstancias, así como el hidrógeno puede contrabalancear el peso del globo? Lo mismo ocurre en el caso que estamos tratando (El Libro de los Médiums, cap. IV).
8. Los fenómenos espíritas están dentro del orden de la Naturaleza y se produjeron en todos
los tiempos, pero, precisamente porque su estudio no podía realizarse con los medios materiales que disponía la ciencia vulgar, durante muchísimo tiempo se los consideró sobrenaturales. El Espiritismo es el encargado de revelar su verdadera naturaleza.
Lo sobrenatural, basado en apariencias no explicadas, echa a volar la imaginación que, vagando en lo desconocido, crea creencias supersticiosas. Una explicación racional basada en las leyes de la Naturaleza vuelve al hombre a la realidad, pone coto a los extravíos de la imaginación y destruye las supersticiones. El Espiritismo no extiende los dominios de lo sobrenatural, por el contrario, restringe su amplitud y hace desaparecer su último refugio. Si bien lleva a creer en la posibilidad de ciertos hechos, impide la aceptación de muchos otros, porque actúa en el ámbito de lo espiritual, como la ciencia lo hace en el de lo material, diferenciando lo que es posible de lo que no lo es. No obstante, como no pretende tener la última palabra en todas las cosas, ni siquiera en las que le competen, no se yergue en regulador absoluto de lo que es factible y da lugar a los conocimientos que aportará el porvenir.
9. Los fenómenos espíritas consisten en los diferentes modos de manifestación del alma o espíritu, ya sea durante la encarnación o en el estado de erraticidad. Mediante esas manifestaciones el alma revela su existencia, su supervivencia y su individualidad. Se la juzga por sus efectos: al ser la causa natural, también debe serlo el efecto. Esos efectos son el objeto primordial de las investigaciones y estudios del Espiritismo, a fin de llegar al conocimiento más completo y posible de la naturaleza y atributos del alma, así como de la leyes que rigen al principio espiritual.
10. Para quienes niegan la existencia del principio espiritual independiente y, en consecuencia, la del alma individual que sobrevive, toda la Naturaleza se limita a la materia tangible. Todos los fenómenos que se relacionan con lo espiritual son, a sus ojos, sobrenaturales y quiméricos. Al no admitir la causa, no pueden admitir el efecto. Cuando los efectos son patentes, los atribuyen a la imaginación, la ilusión o la alucinación, rehusando profundizarlos. Como parten del principio de negación de todo lo que no es material, sus opiniones preconcebidas no les permiten juzgar sanamente al Espiritismo.
11. Si bien el Espiritismo admite los efectos que son consecuencia de la existencia del alma, no por ello acepta todos los efectos calificados como maravillosos ni tampoco intenta justificarlos o acreditarlos. No es ciertamente el Espiritismo el defensor de todos los sueños, utopías, excentricidades sistemáticas y leyendas milagrosas que pululan por el mundo. Sus enemigos creen rebatir todos sus argumentos, cuando después de concienzudas investigaciones sobre los convulsionarios de Saint-Médard, los camisarios de las Cevennes o las religiosas de Loudun, descubren que estos hechos fueron meros engaños que nadie pone en duda hoy. Pero, ¿acaso estas historias constituyen el evangelio del Espiritismo? ¿Han negado acaso sus partidarios que el charlatanismo ha explotado para su provecho ciertos hechos, que la imaginación ha fraguado otros, y que el fanatismo ha exagerado mucho? El Espiritismo no es solidario de las extravagancias que pueden cometerse en su nombre, como la verdadera ciencia no lo es de los abusos de la ignorancia, ni la verdadera religión de los excesos del fanatismo. Muchos críticos juzgan al Espiritismo como cuentos de hadas y leyendas populares, que no son más que meras ficciones del hombre, pero esto es como juzgar a la historia por los dramas y las novelas que se escriben sobre temas históricos.
12. Los fenómenos espíritas son casi siempre espontáneos y se producen sin ninguna idea preconcebida en personas totalmente ajenas a los mismos. En ciertas circunstancias, pueden ser provocados por los agentes llamados médiums. En el primer caso, el médium es inconsciente de lo que ocurre por su intermedio. En el segundo, actúa con conocimiento de causa. De ahí la distinción entre médiums inconscientes y médiums conscientes. Estos últimos son los más numerosos y, a menudo, se encuentran entre los incrédulos más obstinados, que hacen espiritismo sin saberlo ni quererlo. Los fenómenos espontáneos tienen, por ello, una gran importancia, ya que no se puede dudar de la buena fe de quienes los producen. Lo mismo ocurre con el sonambulismo, que en algunos es natural e involuntario y en otros provocado por la acción magnética.1
1. Véase El Libro de los Médiums, cap. V, y la Revista Espírita: “Cómo viene el Espiritismo: viene sin ser buscado. Joven campesina médium inconsciente”, de diciembre de 1865, y “Manifestaciones de Fives”, de agosto de 1865. [N. de A. Kardec.]
Pero sean o no el resultado de un acto de la voluntad, la causa primera es la misma y no se aparta de las leyes naturales. Los médiums no producen nada sobrenatural; tampoco hacen milagros. Las curaciones instantáneas no son más milagrosas que el resto de los fenómenos, ya que se deben a la acción de un agente fluídico que actúa como agente terapéutico, cuyas propiedades no dejan de ser naturales por haber sido desconocidas hasta la fecha. El epíteto de taumaturgos, dado a ciertos médiums por la crítica ignorante de los principios del Espiritismo, es totalmente impropio. La calificación de milagros dada a este tipo de fenómenos es también inadecuada y sólo sirve para confundir sobre su verdadera naturaleza.
13. La intervención de inteligencias ocultas en los fenómenos espíritas no vuelve a éstos más milagrosos que todos los demás fenómenos debidos a agentes invisibles, porque esos seres invisibles que pueblan el espacio constituyen una de las fuentes de poder de la Naturaleza, poder de incesante acción sobre el mundo material, al igual que sobre el mundo moral.
El Espiritismo nos ilustra acerca de este poder y nos explica por su intermedio una infinidad de cosas inexplicables y no explicadas por otros medios y que, en tiempos pasados, se consideraron prodigios. Revela, como el magnetismo, una ley, no desconocida, pero muy mal comprendida, o, dicho con más exactitud, se conocían los efectos, ya que se produjeron en todos los tiempos, pero se desconocía la ley, y justamente la ignorancia de esta ley engendró la superstición. Una vez en conocimiento de ella, lo maravilloso desaparece y los fenómenos vuelven al orden natural al que pertenecen. He aquí por qué los espíritas no hacen milagros haciendo girar una mesa o intentando que escriban los muertos, al igual que el médico al revivir a un moribundo o el físico al descargar un rayo. Quien pretendiese, con la ayuda de esta ciencia, hacer milagros, sería un ignorante de la materia o un impostor.
14. Ya que el Espiritismo repudia, respecto a todo lo que a él concierne, la calificación de milagro, fuera de el, ¿hay milagros, en la verdadera acepción de la palabra?
Digamos, en principio, que entre los hechos considerados milagrosos que ocurrieron antes del advenimiento del Espiritismo y entre los que ocurren hoy, la mayor parte, si no todos, encuentran explicación en las leyes que el Espiritismo ha venido a revelar. Esos hechos entran, aunque bajo otro nombre, en el orden de los fenómenos espíritas y, como tales, no tienen nada de sobrenaturales. Se comprende que nos referimos a hechos auténticos y no a aquellos que, calificándolos de milagro, son el producto de una superchería innoble con vistas a explorar la credulidad, así como a ciertos hechos legendarios que pueden haber tenido, en su origen, un fondo de verdad, pero que la superstición ha ampliado hasta el absurdo. Son esos hechos los que el Espiritismo viene a aclarar, suministrando los medios necesarios para separar lo auténtico de lo falso.

- Allan Kardec- "El Génesis"

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¿ Aprovechamos en esta vida, lo aprendido en el pasado ?


Todas las experiencias del ser humano van dejando como un poso de conocimiento en lo mas profundo de su Ser, y este conocimiento lo acumula el Ser espiritual durante sus vidas en este mundo que son como peldaños subidos en su escalera evolutiva . Estas necesarias experiencias y aprendizajes necesarios, a cada uno de nosotros nos sirven , siempre que sepamos escuchar la voz de la conciencia, que es la memoria del alma. Si esto no fuese así porque el olvido del pasado fuese total y no quedase de él ningún residuo de lo aprendido en el fondo de la conciencia espiritual del ser humano, la reencarnación carecería de sentido, y sin embargo la reencarnación es una realidad demostrada y plena de sentido. Tantos casos de los llamados “niños prodigio, así lo demuestran a diario, pues las habilidades y conocimientos innatos demostrados prematuramente, nos hablan de la evidencia de que han venido a este mundo con un bagaje de ciencia, moral y aptitudes artísticas o de otra índole, que solamente pudieron ser adquiridos en el pasado.
Nacemos con un nivel de conciencia humana pendiente de desarrollarse manifestándose en un cerebro físico virgen, pero con un subconsciente que no está grabado en el cerebro físico, sino en el psíquico o espiritual, y en el que se guardan los recuerdos y experiencias importantes o traumáticas vividas en existencias anteriores. Este archivo almacenado en nuestra parte subconsciente, conforma nuestro almacén de conciencia humana y supone un vasto archivo de conocimientos y experiencias que a veces se manifiestan en forma de reacciones personales ante lo imprevisto , así como las ideas innatas.
- Jose Luis Martín-

Se valora el contenido de una idea por los rechazos que produce cuando es presentada en comunidad.”

Hessen- (Filósofo Alemán)

domingo, 8 de diciembre de 2013

Animales y su proceso evolutivo


LOS ANIMALES ESTÁN EN PROCESO DE EVOLUCIÓN Y SON MÁS INTELIGENTES DE LO QUE IMAGINAMOS.


Los perros pueden detectar situaciones injustas y presentar emociones simples, similares a la envidia o rencores, afirman los investigadores. "Estudio publicado en la revista Proocedings of the National Academy of Sciences, mostró como los cachorros, se lamen o se muerden y  lo hacen bajo estrés, cuando se ven sin los premios dados a oros cachorros". El científico austriaco Friederike Range, de la Universidad de Viena, lideró el estudio sobre emociones caninas y atestigua que ciertos animales poseen un sentimiento o emoción más compleja de lo que normalmente les atribuiríamos.

Muchos estudios demuestran que los animales son más inteligentes de lo que nos imaginamos. Algunos dan, hasta señales de conciencia. " Lo imaginario construido en torno a la idea del filósofo francés René  Descartes, en el siglo XVII, de que los animales serían como máquinas, desprovistos de emociones y pensamientos, persistió hasta el siglo XX, pero esa idea fue sepultada por estudios recientes, a ejemplo del que fue publicado en la Universidad de Saint Andrew en Escocia. Los investigadores de esa Universidad confirmaron que los animales no están tan distantes de nosotros en una habilidad considerada, exclusivamente humana: el lenguaje; tesis esta, corroborada por Irene Pepperberg, investigadora de la Universidad de Brandeis, en los Estados Unidos, una de las pioneras en el estudio de la inteligencia animal.
  Bajo la lupa kardeciana, según los espíritus, la inteligencia humana es comparada entre ciertos hombres y ciertos animales, muchas veces se percibe que es notoria la inteligencia superior de los animales. Por eso, es difícil establecer una línea de demarcación en algunos casos. No obstante, aun así, el hombre es un Ser aparte,que a veces se puede expresar con muy baja racionalidad o se puede elevar muy alto. "Es bien verdad que el instinto domina la mayoría de los animales; pero los hay que actúan con una voluntad propia y determinada, o sea, percibimos que hay una cierta inteligencia animal, aunque limitada".
   La Doctrina Espírita defiende la tesis de que los animales tienen lenguaje propio. No un lenguaje formado por palabras y sílabas, sino un medio de comunicación entre ellos. Ellos "dicen" muchas más cosas de lo que suponemos, recuerda Kardec, pero "su lenguaje, obviamente, es limitado, como las propias ideas, a sus necesidades".
   Estando dotados de vida de relación, tienen medios de prevenirse y expresar las sensaciones que experimentan. Así, "el hombre no tiene el privilegio exclusivo del lenguaje, pues en los animales es instintivo y limitado por el círculo exclusivo de sus necesidades y de sus ideas, en  cuanto al hombre es perfectible y se presta a todas las concepciones de su inteligencia".
  Sobre la cuestión del "libre arbitrio" de los animales, recordemos que ellos no son simples máquinas, de modo que su libertad de acción quede limitada por sus necesidades, y, lógicamente, no puede ser comparada al del humano. Los animales, siendo inferi0res al hombre, no tienen los mismos deberes, pero tienen libertad, ( aunque restringida a los actos de la vida material). En ese tópico, considerando que " los animales tienen una inteligencia que les da una relativa libertad de acción, en ellos hay una especie de "alma" (infinitamente inferior a la  del hombre). Sobre eso, el Espiritismo explica, afirmativamente, esa realidad y expone que "ese principio sobrevive al cuerpo físico" después de la muerte", o sea, el alma de los animales conserva después de la desencarnación, su individualidad; pero no la conciencia de sí misma, apenas la vida inteligente permanece en estado latente." Queda en una especie de erraticidad, pues no está unida a un cuerpo, pero no es un espíritu errante, puesto que un espíritu errante es un ser que piensa y actúa por su propia voluntad; el espíritu de los animales no tiene la misma facultad.  
 Nótese que la conciencia de sí mismo es lo que constituye el atributo principal del Espíritu humano. El espíritu del animal es clasificado, después de la muerte, por los Espíritus encargados de eso, y utilizado casi inmediatamente, no disponiendo de tiempo para entrar en relación con otras criaturas del más allá. 
 En verdad, la inteligencia es así, una propiedad común, un punto de encuentro entre  el alma de los animales y la del hombre. Todavía, los animales no tienen sino la inteligencia de la vida material; en los hombres, "la inteligencia produce la vida moral. Esa es, sin duda, una diferencia fundamental". Nos explican los Benefactores, que los animales "retiran el principio inteligente del elemento inteligente universal". La inteligencia del hombre, también proviene de la misma fuente, "pero en el hombre, pasó por una elaboración que la eleva sobre la de los brutos".
  Podemos deducir que el pensamiento  es una característica, solo humana. Los animales piensan, pero no razonan; los animales tienen memoria y recurren a ella; aprenden con aciertos y con errores, pero no con el razonamiento.
  Evidentemente, no consiguen teorizar, abstraer, prever eventos, solucionar problemas, pero son, de hecho, más inteligentes de lo que imaginamos. Están en proceso de evolución y, en ese sentido, debemos "considerar que ellos (los animales),poseen ante el tiempo, un porvenir de fecundas realizaciones, a través de numerosas experiencias llegará, un día, al llamado reino hominal, como a nuestra vez, alcanzaremos en el rodar de los milenios, la situación de angelitud. La escala de progreso es sublime e infinita. En el cuadro exíguo de nuestros conocimientos, busquemos una figura que nos convoque el sentimiento de solidaridad y amor, que debe imperar en todos los departamentos de la naturaleza,visible e invisible. El mineral es atracción. El vegetal es sensación. El animal es instinto. En el hombre es razonamiento. En el ángel es divinidad. Busquemos reconocer la infinidad de lazos que nos unen en los valores gradativos de evolución y erguimos, en nuestro íntimo, el santuario eterno de fraternidad universal.
Jorge Hessen
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    LEÓN DENIS   " El Apostol del Espiritismo"

Léon Denis (léase Dení) nació en la pequeña localidad de Foug, situada en los alrededores de Toul, en Francia, el primero de Enero de 1846. Su casa era humilde, al igual que sus padres Josephine (que era materialista) y Ana Lúcia Denis (que era espírita).

Tempranamente conoció, por necesidad, los trabajos manuales y los pesados encargos de la familia. Desde sus primeros pasos en este mundo, sintió que los amigos invisibles lo auxiliaban. En lugar de jugar y participar de actividades propias de la juventud, buscaba instruirse lo máximo posible. Leía obras edificantes, consiguiendo de esta manera, y con esfuerzo propio, desarrollar su inteligencia. Era un autodidacta serio y competente. 

Jamás desperdició ni siquiera un minuto de su tiempo, con distracciones frívolas, a las que acuden la gran mayoría de los hombres para matar las horas. 

Con 12 años de edad concluyó la educación primaria, y la situación modesta de su familia no le permitió grandes estudios. Tuvo tempranos problemas de salud especialmente con su vista. 

Tenía 16 años cuando se destacó como uno de los mejores oradores y de los más ardientes propagandistas. 

Con 18 años de edad se convirtió en representante comercial, actividad que lo obligaba a viajar constantemente, y que la desempeñó hasta edad avanzada. 

Denis admiraba la música y siempre que podía asistía a una presentación de ópera o concierto. Le gustaba tocar el piano buscando acordes de músicas conocidas para su propio deleite. 

No fumaba, era casi exclusivamente vegetariano y no ingería bebidas fermentadas, considerando al agua la bebida ideal. 

Tenía el hábito de mirar con interés los libros expuestos en las librerías. Un día, cuando aún tenía 18 años, la llamada casualidad hizo que su atención fuese despertada para una obra de título inusitado, ese libro era «El Libro de los Espíritus» de Allan Kardec. Disponiendo del dinero necesario, lo compró e inmediatamente se dirigió a su casa para leerlo con avidez. Citando sus propias palabras: «En él encontré la solución clara, completa, lógica, acerca del problema universal. Mi convicción se volvió firme. La teoría espírita disipó mi indiferencia y mis dudas». En esa hora, su espíritu se sintió sacudido por los compromisos asumidos en el espacio, para iniciar en breve el trabajo de propagación de las verdades kardequianas. «Como tantos otros, buscaba pruebas, hechos precisos, para apoyar mi fe, pero estos hechos demoraron mucho en venir; al principio insignificantes, contradictorios, mezclados de fraudes y mistificaciones, que no me satisficieron, al punto de pensar – en ocasiones – en interrumpir mis investigaciones, pero sustentado, como lo estaba, por una teoría sólida y de principios elevados, no desanimé. Parece que lo invisible desea examinarnos, medir nuestro grado de perseverancia, exigir cierta madurez de espíritu antes de entregarnos sus secretos».

Mientras se encontraba en sus trabajos de experimentaciones, un importante acontecimiento se verificó en su vida: Allan Kardec llegó a la ciudad de Tours para pasar unos días con sus amigos, y fueron invitados todos los espíritas de la ciudad para recibirlo y saludarlo. 

En 1880, cuando recorría las villas y ciudades por fuerza de sus deberes profesionales, pronunciaba conferencias y fundaba círculos y bibliotecas populares. Es incalculable el número de conferencias proferidas en Francia con el propósito de propagar la Liga de Enseñanza, fundada por Jean Macé. 

El año de 1882 marca definitivamente el inicio de su apostolado, enfrentando sucesivos obstáculos: el materialismo y el positivismo que miraban al espiritismo con ironía, y las risas de los creyentes de las demás corrientes religiosas que no hesitaban en aliarse a ateos, con el propósito de ridicularizarlo y debilitarlo. Sin embargo Léon Denis, como buen paladín, enfrenta la tempestad. Los compañeros invisibles se colocan a su lado para alentarlo y exhortarlo para la lucha. 

— Coraje amigo — le dijo el espíritu de Juana de Arco — estaremos siempre contigo para auxiliarte e inspirarte; jamás estarás solo. Todos los medios se te ofrecerán, a su debido tiempo, para un buen cumplimiento de tu obra. 

El 2 de noviembre de 1882, día de los difuntos, se produjo un evento de gran importancia en su vida: la manifestación, por primera vez, del espíritu que durante medio siglo sería su guía, su mejor amigo, su padre espiritual, Jerónimo de Praga, que le dijo: «Marcha, hijo mío, por la senda abierta frente a ti, caminaré junto a ti para sostenerte». Y como Léon Denis indagó si su estado de salud le permitiría estar a la altura de la tarea, recibiendo esta otra afirmativa: «Coraje, la recompensa es más bella». 

A partir de 1884, consideró conveniente realizar conferencias buscando la mayor difusión de las ideas espíritas. En 1885 escribió El por qué de la Vida en el que explica con nitidez y simplicidad lo que es el Espiritismo. 

En 1892, recibió una invitación de la Duquesa de Pomar, para hablar de Espiritismo en su residencia, en una de esas mañanas célebres, en que se reunía casi todo París. 

Al principio Léon Denis estuvo indeciso y temeroso, pero después de mucho meditar, pesando las responsabilidades, aceptó la propuesta. 

El éxito de su libro Después de la Muerte lo situó como escritor de primer orden. Los grandes periódicos y revistas eclécticas lo solicitaban, las sucesivas ediciones se agotaban rápidamente. 

La noticia publicada por Le Journal, de París, acerca de la reunión en la casa de la duquesa decía: La reunión de ayer, fue una de las más elegantes, participó Léon Denis con una conferencia sobre la Doctrina Espírita. De una elocuencia muy literaria, el orador supo encantar al numeroso auditorio, hablando del destino del alma, que puede, según él, reencarnar hasta su perfecta depuración. Él posee el alma de un Bossuet, supo crear un entusiasmo espiritualista. 

La principal obra literaria de Denis fue la concerniente al Espiritismo, sin embargo escribió otras según afirmación de Henri Sausse, tales como: Tunisia, Progreso, Isla de Cerdeña, entre otras. 

A partir de 1910, la vista de Léon Denis fue debilitándose día a día. La intervención a la que se había sometido dos años antes, no le proporcionó ninguna mejoría. Soportaba con calma y resignación la marcha implacable de ese mal que lo castigaba desde su juventud. Aceptaba todo con estoicismo y resignación. Jamás lo vieron quejarse. Sin embargo, nos podemos imaginar cuan grande debió ser su sufrimiento. 

Mantenía una voluminosa correspondencia. Jamás se aburría, amaba la juventud, la alegría del alma. Era enemigo de la tristeza. 

El mal físico, según él, debía ser mucho menor que la angustia que experimentaba por el hecho de no poder manejar la pluma. Secretarias ocasionales substituían su dificultad en el oficio, sin embargo, su gran dificultad consistía en revisar y corregir las nuevas ediciones de sus libros y de sus escritos. Pero gracias a su espíritu de orden, a su incomparable memoria, superaba todos esos contratiempos sin molestar o importunar a los amigos. 

Después de la muerte de su progenitora, una sirvienta cuidaba de su pequeña habitación. Léon exigía solamente una cosa: absoluto respeto a sus numerosas notas manuscritas, a las cuales arreglaba con meticulosa precaución. Fue justamente por causa de esa antigua manía que la Duquesa de Pomar lo denominó de «el hombre de los pequeños papeles». 

En 1911, después de los esfuerzos en la preparación de la nueva edición de la obra El Problema del Ser, del Destino y del Dolor, cayó gravemente enfermo. El tratamiento enérgico de su médico, para contrarrestar la neumonía, lo puso de pie en corto tiempo. 

Un grande y profundo dolor le estaba reservado cuando se produjo la primera guerra mundial en 1914, al ver partir para el frente de batalla a la mayoría de sus amigos. 

En aquel entonces Léon padecía de una enfermedad intestinal y estaba parcialmente ciego. 

A través de la incorporación, sus amigos del espacio y entre ellos un espíritu eminente, le comunicaban de tiempo en tiempo sus opiniones sobre esta terrible guerra en sus dos aspectos: visible y oculto. 

Estas prácticas lo llevaron a escribir un cierto número de artículos publicados en la Revue Spirite, en la Revue Suisse des Sciences Psychiquesó y en el Echo Fid, todo su gran amor por la tierra donde nació, dentro de la ley de causa y efecto. 

Cuando la guerra se aproximaba a su fin, la Revue Spirite pasó a publicar en todos sus números artículos de Léon Denis. 

Después de la guerra, aprendió braille, lo que le permitió actualizarse y fijar sobre el papel los elementos de capítulos o artículos que le venían al espíritu, pues en esta época de su vida estaba casi ciego. 

En 1915 iniciaba una nueva serie de artículos repasados de poesía profunda y serena, sobre la voz de las cosas, preconizando el retorno a la naturaleza. 

En esta época un fuerte viento soplaba contra el Espiritismo. El fenomenismo metapsiquista diseminaba a los cuatro vientos la doctrina del filósofo puro P. Heuzé, que a través de L´Opinion pregonaba entrevistas y comentarios tendenciosos. Afirmaba prematuramente que a medida que la metapsíquica fuese avanzando el Espiritismo iría pasar, perdiendo terreno. Sin embargo, su profecía no se cumplió. 

Después de la vigorosa respuesta del Sr. Jean Meyer, por la Revue Spirite, Léon Denis entró en la discusión, en calidad de presidente de honor de la Unión Espírita Francesa, con una carta dirigida a Matin, en la cual establecía, con admirable nitidez, la diferencia existente entre el Espiritismo y el Metapsiquismo. 

A partir de ese momento, Léon Denis tuvo que ejercer una gran actividad periodística para responder de manera brillante, como era de esperarse, a las críticas y ataques de altos miembros de la Iglesia Católica. 

En marzo de 1927, con 81 años de edad, terminó el manuscrito que tituló: El Genio Céltico y el Mundo Invisible, y en ese mismo mes la Revue Spirite publicaba su último artículo. 

El martes, 12 de Marzo de 1927, alrededor de las 13 horas, Léon Denis respiraba con gran dificultad víctima de una neumonía. La vida parecía abandonarlo, su estado de lucidez era perfecto. Sus últimas palabras, pronunciadas con extraordinaria calma, pero con mucha dificultad, fueron dirigidas a su asistente Georgette: Es necesario terminar, resumir y... concluir (haciendo alusión al prefacio de la nueva edición biográfica de Kardec). En este exacto momento, le faltaron completamente las fuerzas para articular otra palabra. A las 21 horas su espíritu ascendió. Su semblante parecía en éxtasis. 

Las ceremonias fúnebres se realizaron el 16 de Abril. A pedido suyo, el entierro fue modesto, sin oficio de cualquier iglesia confesional. Está sepultado en el cementerio de La Salle, en Tours. 

José Basílio
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¿Qué fin tendría la vida, si todo estuviese fijado de antemano?.

El fin de la existencia, como ya hemos dicho, es la evolución espiritual, referida a la adquisición de los atributos Divinos que llevamos todavía en germen pero en proceso de desarrollo mediante las pruebas de la vidas humanas que vivimos, o sea, que en cada vida debemos procurar crecer siempre en Amor y Sabiduría.
Como ya se ha explicado, lo concertado de antemano son las metas y objetivos a alcanzar para nuestra evolución, así como algunos acontecimientos puntuales y trascendentes para el Espíritu , pero ante los cuales siempre se nos respeta nuestro libre albedrío para decidir en nuestras actuaciones según nuestra conciencia e intuición, por tanto el Ser humano decide contínua y libremente su actuación buena o mala, acertada o errónea a cada paso, de modo que siempre es heredero de las consecuencias buenas o malas de sus aciertos y errores cometidos libremente.
La Ley de Causa y Efecto nunca deja de funcionar, y los efectos muchas veces nos repercuten en la propia existencia en donde generamos las causas que los generaron.
Si absolutamente todo estuviese fijado de antemano, nuestro libre albedrío sería cosa inútil, porque no serviría para nada; el ser humano sería una mera marioneta sin alma en manos de un destino muchas veces injusto y caprichoso, por lo que su vida en este mundo carecería de objetivos y de sentido. Sin embargo esto no es así, pues vemos como todos tenemos un pensamiento que nos hace libres y una voluntad para elegir ante las pruebas de la vida.
Allan Kardec en el Libro de los Espíritus, cap.X- Ley de Libertad, item nº 872, dice al respecto: “ La fatalidad, tal como vulgarmente se comprende, supone la decisión anticipada e irrevocable de todos los sucesos de la vida,cualquiera que sea su importancia. Si este fuese el orden de las cosas, el hombre sería una máquina sin voluntad.¿De qué le serviría la inteligencia,puesto que estaría invariablemente dominado en sus actos por la fuerza del destino?.Si semejante doctrina fuese verdadera, sería la destrucción de toda libertad moral;no existiría responsabilidad para el hombre y por consiguiente, ni bien ni mal, ni crímenes ni virtudes.Dios soberanamente justo,no podría castigar a su criatura por faltas que no dependía de ella dejar de cometer, ni recompensarla por sus virtudes, cuyo mérito no le correspondería. Semejante ley sería además,la negaión de la de progreso;porque el hombre que todo lo esperase de la suerte, nada intentaría para mejorar su posición,puesto que no sería ni de mejor ni de peor condición”.

- Jose Luis Martín-
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El descubrimiento de la reencarnación me trajo la paz; me gustaría comunicar a los demás la tranquilidad que da el poder ver lo larga que es la vida.”

- Henry Ford-

sábado, 7 de diciembre de 2013

“Masturbación mitos y consecuencias según el Espiritismo”


Muchas personas viven angustias profundas en torno a las directrices comporta mentales en el área sexual y eso es comprensible en el estado de la humanidad. Por eso, escribimos argumentos sobre el tema, a fin de que podamos con la Doctrina espirita aprender un poco más.
El Espiritismo explica basado en el libre albedrio, en el transcurso de vidas anteriores y en la evolución moral de cada uno, como estos asuntos deben ser tratados. Recordando siempre que “cada caso es un caso muy particular”.
Una de esas ansiedades  es la masturbación, que según Sigmund Freud, está rodeada de  mucho preconceptos, gracias al dogmatismo religioso que estigmatiza la sexualidad.  Está muy distante  la época en que se  decretaba que la masturbación conducía   a la locura  y al infierno. Normal en el adolescente que está descubriendo la sexualidad, aguzando el psiquismo del individuo con avivada sensualidad.  Por otro lado, obsta la sublimación de las energías sexuales, cuando las circunstancias nos convocan  a la castidad, incitándonos a canalizarlas para las realizaciones  más ennoblecedoras. Vale decir: hay una energía sexual que precisa ser controlada,  no necesariamente  a través de la práctica sexual, más si direccionarla  a otras actividades, inclusive a la práctica de la caridad.
La conciencia nos susurra  que relación sexual presume la pareja. El autoritarismo no deja de ser una búsqueda de “placer” egoísta, por eso mismo, toda prudencia es imprescindible. En el área sexual, urge una vigilancia permanente, pues, en la mayoría es imprescindible. En el área sexual, urge la vigilancia permanente, pues, en la mayoría de las veces al masturbarse, la criatura no está tan solitaria como imagina. Espíritus de las sombras, viciados en el sexo, muchas veces estimulando el vicio solitario, perjudicando  a la pareja cuando el compañero opta por masturbarse. Entretanto, es menester considerar que cada caso es un caso,  sin desconsiderar jamás que el equilibrio y la disciplina mental precisan ser alcanzados. Por eso el Espíritu Emmanuel, en el libro “El Consolador”, cuestión 184, psicografiado por Chico Xavier, nos orienta que, “que en vez de la educación sexual por la satisfacción de los instintos, es imprescindible que los hombres eduquen su alma para la comprensión sagrada del sexo.
El uso indebido de cualquier función sexual produce disturbios, desajustes, carencias, que solamente la educación del habito consigue armonizar.  Al final, el hombre  no es apenas un conjunto de sensaciones, más, es también, de emociones, que pueden  y deben ser dirigidas para objetivos que lo promuevan, en los cuales  centralice  sus intereses, motivándolo a esfuerzos que serán compensados por los resultados benéficos.
La vida saludable en la esfera del sexo proviene de la disciplina, de la canalización correcta de energías, de la acción física: por el trabajo, por los deportes, por las conversaciones edificantes que proporcionan resistencia contra los  arrastres de la sexualidad, auxiliando al individuo en la conducta. Muchas personas consideran el placer apenas como siendo  una expresión de lascivia, y se olvidan de aquel que proviene  de los ideales conquistados, de la belleza que se expande en todas partes  y puede ser contemplada, de las encantadoras alegrías del sentimiento afectuoso, sin posesión, sin exigencia, sin condición carnal.
¿Será que debemos desprender que el Espiritismo prohíbe toda actividad sexual? De modo alguno. El espiritismo no prohíbe nada. Deja el libre albedrio, a la decisión consciente de cada uno la actitud a  tomar. Se limita a dar orientación y demostrar que actitudes mal tomadas dan intranquilidad e insatisfacción colocándonos delante de la realidad y de las ventajas del uso consciente de la vida.
La Doctrina Espirita presenta la sexualidad desnuda de la connotación religiosa dogmatica que consagró el sexo pecaminoso, sucio, prohibido y demoniaco. Todavía, no legitima el encuadramiento de la sociedad actual que consubstanció el sexo  como objeto de consumo, libertino y trivial. La propuesta espiritista es de la energía creadora que necesita estar sedimentada por la lógica y por el sentimiento, por el respeto y entendimiento, por la fidelidad y el amor,  a fin de propiciar  la excelsitud y la paz, o sea, “Un sexo para la vida y no una vida para el sexo”.
Para Emmanuel, en el libro “Vida y Sexo”, ante las proposiciones  a respecto del sexo, es justo sintetizar todas las digresiones posibles en las siguientes normas: no prohibición, más si educación; no abstinencia impuesta, más si empleo digno, con el debido respeto a los otros y a si mismo; no indisciplina, más si control;  no impulso libre, más si responsabilidad. Fuera de eso, es teorizar simplemente, para después aprender o reaprender con la experiencia. Sin eso, será engañarnos,  luchar sin provecho,  sufrir y recomenzar la obra de sublimación personal, tantas veces  cuantas sean precisas, por los mecanismos de la reencarnación, porque la aplicación del sexo, ante la luz del amor  y de la vida, es asunto pertinente  a la conciencia de cada uno.
Nadie se mejora de un día para otro. Conversiones religiosas exteriores  no alteran, de improviso, los impulsos del corazón. Nos hallamos  muy lejos de la meta para alcanzar el proyecto de acrisolamiento sexual.  A rigor, ninguno  de nosotros consigue conocerse  tan exactamente, a punto  de saber, hoy, cual es el tamaño de experiencias afectivas nos aguarda en el futuro. No hay como penetrar en las conciencias ajenas  y cada uno de nosotros, ante la Sabiduría Divina, es un caso particular, en lo que atañe al amor, reclamando comprensión. Cara a eso, muchos de nuestros errores imaginarios en la Tierra son caminos ciertos para el bien, al paso que muchos de nuestros aciertos hipotéticos son trillas para el mal  del que nos desharemos, un día!...
La energía sexual, como recurso de la ley de atracción, en la perpetuidad del Universo, es inherente a la propia vida, generando cargas magnéticas en todos los seres, cara a las potencialidades creativas de que se reviste. A la medida  que la individualidad evoluciona, pasa a comprender que la energía sexual envuelve el impositivo de discernimiento  y responsabilidad en su aplicación.  Por eso mismo, debe  estar controlada por valores morales que le garanticen el empleo digno, sea en la creación de formas físicas, aseguradora de la familia,  o en la creación de obras beneméritas de la sensibilidad y de la cultura para la reproducción y extensión del progreso y de la experiencia, de la belleza y del amor, en la evolución  y el mejoramiento de la vida en el Planeta.
En las ligaciones afectivas terrenas encontramos  las grandes alegrías. No en tanto,  es también dentro de ellas que somos habitualmente enfrentados por las más duras pruebas. Aunque no percibimos de inmediato, recibimos, casi siempre,  en el compañero o en la compañera de la vida intima, nuestros propios reflejos.
Analicemos el matrimonio, por ejemplo, que puede perfectamente ser precedido de dulzura y de esperanza, más eso no impide que los días posteriores, en su marcha incesante, traiga a los cónyuges los resultados  de las propias creaciones que dejaron detrás. Compañero y compañera, en los compromisos del hogar,  precisan aprender en la escuela del amor, reconociendo que, por encima de la conjunción corpórea, es fácil de concretizarse,  es imperioso que la pareja se case, en espíritu – cada vez más en espíritu-, día a día. Hasta extingue porque el fuego de la pasión replica en la organización doméstica, sigue siendo la combustión el oro vivo del amor puro, que se valoriza, cada vez más, de alma para alma, habilitando a la pareja  para más altos destinos en la Vida Superior, hasta porque es el Espíritu  quien ama  y no el cuerpo, de suerte que, disipada  la ilusión material, el espíritu ve la realidad que trasciende  a la vida física.
Urge considerar que la Voluntad de Dios, en esencia, es el deber en su más alta expresión trazado para cada uno de nosotros, en el tiempo llamado “hoy”. Y si “Hoy” yace viciado de complicaciones  y problemas, recalcitrante del “ayer”, dependen de nuestros  la armonía o el desequilibrio del “mañana”. ". Por lo tanto, el instinto sexual, el amor que expresan en continua expansión, nace en las profundidades de la vida, y los procesos de evolución.
Importa considerar que ante el sexo, no nos hallamos, de ningún modo, frente a un despeñadero para las tinieblas, más si ante la fuente viva de las energías en la que la Sabiduría del Universo situó el laboratorio de las formas físicas y la usina  de los estímulos espirituales más intensos para la ejecución de las tareas que esposamos, en régimen de colaboración mutua, visando  el rendimiento del progreso y del perfeccionamiento entre los hombres.
Cada hombre y cada mujer que aun no se angelizó o que no se encuentre  en proceso de bloqueo de las posibilidades creativas, en el cuerpo o en el alma, trae, evidentemente, mayor o menor porcentaje de ansias sexuales, de expresarse por el asiento de apoyo emocional. Es claramente en las minas de la experiencia, errando y acertando y volviendo a errar para acertar con más seguridad, que  cada uno de nosotros – los hijos de Dios en evolución en la Tierra –conseguirá sublimar los sentimientos que nos son propios, de modo a erguirnos, en definitiva, para la conquista de la felicidad celeste y del Amor Universal

- Jorge Luiz Hessen-
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Ya dominamos la energía del viento, de los mares, del sol. Pero el día que el hombre sepa dominar la energía del amor será algo tan importante como el descubrimiento del fuego. 
Teilhard de Chardin
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                           ALMA QUERIDA
                                                                                                        (Por Joanna de Ángelis)

Leamos este lindo poema para todos aquellos que sufren… ¡Esos pensamientos y reflexiones no pueden ser de la Tierra, ellos son del paraíso, el paraíso del amor en el cual habita Joanna!.. (Bruno Tavares)


¡Alma querida! Golpeada por el vendaval, sacudida por la 
inseguridad bajo la lluvia de guijarros, sobre espículas 
crueles.

Es de noche, y los fantasmas se deslizan en las sombras. Tú 
tiemblas, lloras… Te duele el pecho, repleto de angustias y se tambalean tus 
frágiles piernas.

Tus manos, siempre agiles, descienden y se niegan a 
transformarse en alas para volar.
¡Alma quería! Mira más allá de la noche y veras, veras el amanecer a lo lejos que llegará a ti, pleno de luz, apagando todas las sombras, disminuyendo todas las aflicciones.

¡No pares! ¡Yergue la cabeza y avanza, alma solitaria y triste!

El Sol de la eterna creencia, avanza en tu búsqueda, 
aguardando que tu sigas en Su dirección, al encuentro, cuando rodeada de luz, bendecirás todos los dolores, todas las humillaciones, que son los tesoros incorruptibles de la vida, coronándote de estrellas.

¡Alma querida! ¡No te canses de 
luchar!

Cada uno de nosotros es alma en reajuste. Aquí experimentamos, otra vez, su cuadro de testimonio, más nuestro Modelo, cuando acepto la Cruz, la transformó en dos brazos que acarician y no en una viga hedionda de horror.

¡Id! Avanzad, Almas queridas, bendiciendo la noche con 
vuestras oraciones, que se transformaron en estrellas, con vuestras lagrimas que se convertirán en rayos de luz, para que nunca más haya oscuridad.

¡Dios os bendice, almas 
queridas! Son los votos de la humilde y maternal servidora de siempre.

Autor: Joanna de Ángelis
Psicografia de Divaldo Franco
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                                                     RECOMENZAR


 
Recomenzar es poner ganas, fuerzas y un fuerte deseo de volver a empezar.
Muchas vivencias nos llevan a sentir que el camino se cortó. Nos invade la sensación de que ya no hay más kilómetros por delante que todo terminó.
Después de una amarga y dolorosa experiencia nos sentimos vacios para dar, cerramos el corazóny el pecho nos duele continuamente cuando miramos hacia atrás y las pérdidas, el dolor y su tristeza nos hacen sentir pequeños y en ese sentir perdemos las ganas de continuar. Vamos y venimos como maniquies que están rodeados de gente pero deseando volver a la vidriera en donde podamos sentirnos protegidos.

...Pero la vida continua y nunca es tarde para recomenzar.
De cada situación de cada experiencia, de nuestro sufrimiento debemos aprender a salir fortalecidos. Si bien no es rápido ni fácil y necesita de nosotros para elaborarse debemos permitirnos ese duelo pero no quedarnos ahí...

Lloremos, desde lo más profundo de nuestro ser, dejemos que esa herida salga a la superficie aunque sabemos que sangra y que duele enfrentemos nuestro dolor.

Y una vez que logramos sacar todo aquello que nos daña, que nos paraliza, aquello en lo que no dejamos de pensar tratemos de mirar hacia adelante...

Sé que cuesta, que a veces nos resulta casi imposible pero ¿para sirve seguir llenando la mochila con tantas cosas desagradables? ¿Sirve no dar paso a todo lo nuevo que nos está esperando? ¿Sirve seguir alimentando nuestro dolor?

Soltemos de una vez esa cuerda que solo nos une a lo malo y nos hace ir una y otra vez por ese camino que ya no tenemos ni fuerzas ni ganas de recorrer.
Es hora de decir adios a todo aquello que lastimó nuestro interior y de darle la bienvenida a lo nuevo.

Si logramos dar el primer paso... Si hoy nos levantamos con ganas de recomenzar... Si abrimos las ventanas y dejamos entrar la luz ... Si, dejamos que la vida nos sorprenda nuevamente y apostamos a tener una vida mejor...


no trates de ser mejor que los demás.
sino intenta ser mejor tu mismo.....
( Aportado por Carlos José Nuñez )