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jueves, 14 de mayo de 2015

Los médiums y los hechiceros




LA INTELIGENCIA DE LOS ANIMALES
F. Grisot
Ciertos hombres muy cartesianos, aún impregnados de la concepción anticuada del «animal-máquina», concuerdan en sólo reconocer un instinto vulgar, en las manifestaciones de la inteligencia animal.
Esta actitud oscurantista está lejos de sorprendernos; la facultad así discutida, se debe a que no son esos hombres quienes tienen la fortuna de aparecer en plena luz, para reproducir a su entera voluntad, esas experiencias científicas.
Schopenhauer, bien ha juzgado a esos negadores, al decir que la inteligencia es rechazada en los animales, «porque los primeros la poseen en muy poco grado.»
El principio inteligente en los animales, no ha llegado a su individualización, porque se encuentra en un ciclo de evolución obligatoria, en razón de las leyes de la Naturaleza, es decir, en una constante evolución, hasta que dicho principio se individualice y se transforme en alma al llegar a la humanización o estado hominal. Fase en la cual podrá ejercer su libre albedrío para elegir entre las cosas bellas o feas, en una perpetua búsqueda, de lo mejor para sí mismo, según el grado de elevación de su propia alma.
«De esta manera, mientras que en cada hombre existe un yo distinto y conciente de sí mismo que domina nuestras acciones, el fragmento divino de cada animal no está aún individualizado», ha constatado el Dr. Raoul Montandon en su obra: Del animal al Hombre.
Este fragmento divino, es una derivación de una reserva común de inteligencia divina, denominada alma-grupo animal, que distribuye sus principios-directores para cada especie, en medio de sus múltiples ramificaciones.
Y las «conciencias» animales están sujetas ciegamente a esta ley invisible; las mismas obedecen a sus impulsos, sin buscar comprender la Esencia Divina, a la manera –salvando la debida distancia – de esos médiums simples pero llenos de fe: como Juana la pastora, cuando sus dones del Cielo la pusieron en presencia de hechos supranormales.
Como las divinidades que se ocultan en la sombra de los templos herméticos, el alma-grupo no se muestra a los ojos de los hombres, lo que hace que frecuentemente éstos estudien minuciosamente la maravillosa máquina animal, pero se olviden de buscar al misterioso conductor.
Ellos admiran de buen grado la perfección de sus mecanismos, pero solamente se contentan diciendo: ¡Qué curioso!, calificando así las manifestaciones profundas de la inteligencia universal. De esta manera, ellos no aceptan que nuestros hermanos llamados inferiores tengan ese Don Divino que la Naturaleza les ha dado desde el origen de las especies, a fin de suplir la ausencia de imaginación creadora: inteligencia inspirada y genial, en una palabra, Inteligencia Divina.
Hay en el Universo todos los inventos llamados humanos; existe todo aquello que los hombres han encontrado, y también hay todo lo que falta descubrir. La Creación no deja lagunas. «Dios tiene una cantidad infinita de facultades infinitas», ha escrito Víctor Hugo.
Si está en el destino del hombre descubrir laboriosamente todas esas cualidades del Cosmos, catalogadas con el vocablo «invento», a fin de merecer esa dicha y acelerar su evolución, los animales –al igual que las plantas – tienen la ocasión de pasar por las leyes y técnicas científicas, desde el origen de los tiempos.
Tal vez sea una de esas reglas misteriosas que a veces rigen a los números, regla que se encuentra aplicada en toda su rigurosa simplicidad en las perfectas construcciones. Así, la abeja, desde que es abeja, construye sus celdillas de cera siguiendo la forma de un hexágono regular, usando las propiedades del número seis con la misma espontaneidad genial que lo hace el copo de nieve al reflejar la estructura que lo compone. Igualmente, sin ser ningún geómetra y sin conocimientos científicos, el caracol moldea su caparazón siguiendo la curva de un espiral matemáticamente irreprochable. ¿Y dónde el castor ha aprendido el arte de calcular exactamente el ángulo propicio para construir el dique que edifica con la corriente del río?
En materia de arquitectura, las hormigas no son menos sorprendentes: éstas construyen las galerías subterráneas del hormiguero en medio de pilares reunidos por un arco de medio punto, cuyo conjunto han conseguido soldar con un cierto cimiento que ellas secretan.
Los modestos gusanos primitivos y todos los animales marinos, desde las grandes profundidades hasta las luces de situación multicolores, son los depositarios de la luz fría. El pez torpedo y el gimnoto aniquilan sus enemigos con una descarga eléctrica viva tan fuerte como nuestra corriente eléctrica doméstica. El menor de los peces sumergiéndose con una facilidad tan natural sin llegar al fondo, demuestra el principio del submarino.
Sus congéneres, los anablépidos de América tropical, poseen verdaderos ojos periscópicos que les permiten ver al mismo tiempo lo que sucede en el agua y en el aire. Para conducirse en el vuelo, el murciélago emite ultrasonidos que rebotan en los obstáculos a la manera de un radar. Pájaros e insectos son claramente los primeros representantes del avión y del helicóptero.
Si los hombres – Ícaros ambiciosos – tienen éxito al posar el avión, ellos no pueden rivalizar con los aterrizajes flexibles e instantáneos de las aves que no exigen ningún terreno de aviación, aterrizajes que siempre se efectúan sin accidentes.
La rapidez de todas esas maravillosas máquinas no dejan  de sorprendernos, si tomamos en consideración la velocidad en función del tamaño del cuerpo que se desplaza. Sin embargo, ciertos animales, sin duda los más prosaicos, usan esas sabias técnicas para reflejar los actos más comunes de la vida humana, pero con menos problemas de su parte.
Trabajadoras infatigables en la colmena, las abejas depositan la miel en los panales, los cuales son después cerrados herméticamente. Otros previdentes maestros de la casa, las hormigas, se dedican a la cría de pulgones, mientras que sus colegas, las termitas, prefieren cultivar champiñones en los jardines. El pez pescador es menos casero: sus gustos lo llevan a la pesca con «caña», con la cual la Naturaleza lo ha dotado, fijada sobre el dorso, siendo que en la punta de dicha caña están colgados anzuelos y cebos luminosos.
En cuanto a la jibia, da a quien quiera seguirla, lecciones de escondite; este molusco enturbia el agua con un líquido oscuro que secreta para esconderse de sus enemigos.
El arte del camuflaje evidencia además los atributos de un gran número de animales que se valen del mimetismo: mariposas multicolores que se confunden con las flores que liban; orugas que tienen el color de la hoja que devoran; serpientes verdes, al igual que el color de las lianas de donde se cuelgan; siluros con escamas móviles, algunas veces pardas y otras veces amarillentas, según el lugar donde estén: una roca o bajo la arena. Son innumerables los ejemplos de mimetismo, del cual el más popular es ciertamente el camaleón.
Otra manifestación del alma-grupo animal, que inquieta mucho a los naturalistas, es el famoso sexto sentido de las palomas mensajeras y de las aves migratorias. Guiadas por el invisible conductor, estas últimas eligen el momento meteorológico propicio para dejar el país, cuyo clima se ha vuelto inclemente, y son orientadas sin ningún error de ruta hacia tierras lejanas más hospitalarias, efectuando así un largo viaje a través de los mares, a pesar de la ausencia de puntos de referencia «aparentes» y de los riesgos de desvío del viento.
Es necesario observar con qué fuerza imperiosa el Consejero invisible precipita a la pobre ave enjaulada –por ejemplo, una codorniz – contra las barras de su prisión, cuando ella siente que el instante ha llegado, en el cual sus hermanas se agrupan para el gran viaje.
En materia médica, los animales están igualmente lejos de ser ignorantes; intuitivamente saben prevenir y curar una enfermedad, evitándola mejor que los hombres, sobre todo cuando permanecen en su estado natural, peyorativamente llamado «salvaje».
Ciertos animales parecen peritos en esa materia, tales como la tortuga, la carpa o el buitre, que tienen el record de longevidad al alcanzar o pasar la edad de 300 años. Contrariamente a tantas intemperancias humanas, los animales nunca comen sin que tengan hambre y jamás beben sin que sientan sed.
Si la fatiga los acomete, es preciso admirar la posición de relajamiento total en que su cuerpo se armoniza para recuperar las fuerzas perdidas. Observad a ese joven perro que al sentirse descompuesto, entra en un prado y elige con seguridad la hierba que lo ha de ayudar a eliminar su molestia. Le hicimos ver personalmente a un cazador de perdices lo que hacían las mismas después de ser heridas no mortalmente: ellas cambian de plumaje –como si fuese una autocirugía – para conservar su salud; uno a uno son extirpados por su propio pico los plomos descargados por el dueño cruel de la escopeta, siendo que las heridas resultantes de esta verdadera operación se cicatrizan rápidamente, gracias al apósito formado por las propias plumas.
Antes de concluir recordamos aún otra forma, entre tantas, que la Ciencia Divina aplica en los animales: el genio organizador de las sociedades de los insectos. Naturalistas como Henri Fabre o filósofos como Maurice Maeterlinck han reunido –mejor de lo que nosotros podríamos hacer– una multitud de observaciones interesantes sobre la vida de las abejas, de las hormigas y de las termitas. Diríamos sencillamente, que la mejor referencia que pueda testimoniar a favor de esas notables sociedades, es la estabilidad de su régimen, cualidad verdaderamente poco difundida entre los numerosos modos de gobierno de los hombres.
Así considerados, nuestros pequeños hermanos – los animales – no aparecen más como simples máquinas, como pensaba Descartes, movidos solamente por el instinto, sino como verdaderos «médiums» que incorporan el Conocimiento Divino. Aquí, donde los investigadores franceses están dando los primeros pasos en la comprensión de este tema, acertando y equivocándose, los animales se encuentran siempre en el camino de la verdad primera, y es por esto que nosotros debemos no sólo amarlos como hermanos, sino también protegerlos como criaturas de Dios.
(Traducción del original francés al español por: Enrique Eliseo Baldovino. Título del artículo: L'intelligence animale).
Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

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LOS MÉDIUMS Y LOS 

HECHICEROS. 

PREGUNTA: Desde el momento en que la mediumnidad consiste en establecer relaciones con los poderes ocultos, me parece que las palabras médiums y hechiceros son poco menos que sinónimas. 
RESPUESTA DE A.K. - En todas las épocas ha habido médiums naturales o inconscientes que, por el hecho de que producían fenómenos insólitos y no comprendidos, eran calificados de hechiceros y de tener pacto con el diablo, lo cual ha sucedido también con la mayor parte de los sabios que poseían conocimientos superiores a los del vulgo. La ignorancia ha exagerado su poder y ellos mismos han abusado con frecuencia de la credulidad pública explotándola, y de aquí la justa reprobación de que han sido objeto. Basta comparar el poder atribuido a los hechiceros con la facultad de los verdaderos médiums para establecer la diferencia pero la mayor parte de los críticos no se toman este trabajo. El Espiritismo, lejos de resucitar la hechicería, la destruye para siempre, despojándola de su pretendido poder sobrenatural, de sus pretendidas fórmulas, hechizos, amuletos y talismanes, reduciendo los fenómenos posibles a su justo valor, sin salir de las leyes naturales. 
La asimilación que ciertas personas pretenden establecer, procede del error en que se encuentran de que los espíritus están a disposición de los médiums. Repugna a su razón que pueda depender del primer antojadizo el hacer venir a su gusto y en el momento determinado, al espíritu de tal o cual persona, más o menos ilustre. En esto creen la verdad, y si, antes de censurar al Espiritismo, se hubiesen molestado en informarse, hubieran sabido que dice terminantemente que los espíritus no están sujetos a los caprichos de nadie, y que nadie puede hacerles venir a su antojo y a pesar de ellos, de donde se deduce que los  médiums no son hechiceros. 

PREGUNTA: Según esto, todos los efectos que ciertos médiums acreditados obtienen por su voluntad y en público son para usted sofisticaciones. 
CONTESTACIÓN DE A.K. - No lo digo de un modo absoluto. Ciertos fenómenos no son imposibles, porque hay espíritus de grado inferior que pueden prestarse a ellos, y que con ellos se divierten, habiendo quizá hecho ya, durante su vida, el oficio de charlatanes, y habiendo también médiums especialmente propios para este género de manifestación. Pero el sentido común más vulgar rechaza la idea de que los espíritus elevados, por poco que lo estén, vengan a participar en la comedia y a hacer alardes de fuerza para divertir a los curiosos 
La obtención de estos fenómenos al antojo del que los obtiene, y sobre todo en público, es siempre sospechosa; en semejante caso, la mediumnidad y la prestidigitación andan tan cerca, que con frecuencia es muy difícil distinguirlas. Antes de ver en aquéllos la acción de los espíritus, se requieren minuciosas observaciones y tener en cuenta, bien el carácter y antecedentes del médium, bien una multitud de circunstancias que sólo un profundo estudio de la teoría de los fenómenos espiritistas puede hacer apreciar. Es de notar que este género de mediumnidad, si es en efecto mediumnidad, está limitada a la producción del mismo fenómeno, con ligeras variaciones, lo que no es muy a propósito para disipar las dudas. Un absoluto desinterés sería la mejor garantía de sinceridad. 
Cualquiera que sea la realidad de dichos fenómenos, como efectos medianímicos, producen un buen resultado, cual es el de poner en boga la idea espiritista. La controversia que sobre este particular se establece induce a muchas personas a un estudio más profundo. No es, ciertamente, a esos lugares donde debe irse en busca de instrucciones serias acerca del Espiritismo, ni de la filosofía de la doctrina, pero es un medio de llamar la atención a los indiferentes y obligar a que hablen de él a los más recalcitrantes. 

QUE ES EL ESPIRITISMO. ALLAN KARDEC.

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MATRIMONIO
Muchos de nosotros nos cuestionamos  en cuanto a la validez del matrimonio, de la unión de dos personas.
Algunos afirman que el casamiento está fuera de moda o que mantener un casamiento por muchos años es para personas dependientes, que no consiguen vivir solas.
Otros afirman que la pareja solo consigue permanecer junto si cada cual mantiene una relación extra-conyugal.
Está fuera de duda que la unión entre un hombre y una mujer para constituir familia, está en las leyes divinas y por eso nunca pasará de moda.
La familia es el embrión de la sociedad y como tal, necesita de la pareja  como aliciente básico en esa pequeña estructura social.
Un día de esos, un amigo nos dijo que estaba durmiendo siempre muy tarde. Pensamos que estuviese haciendo horas extras en el trabajo, más el esclareció que el motivo era otro.
Lo que lo estaba manteniendo acordado era el dialogo con la esposa. Ambos quedaban conversando distraídamente  y ni percibían que la madrugada quedaba lejos.
Y el asunto de aquellos días era uno de los cinco hijos de la pareja.
Ambos comentaban a cerca de la alegría que estaban sintiendo porque ese hijo les contó que, en el colegio  donde estudiaba, los colegas le ofrecieron drogas por varias veces y, por varias veces, el dijo no.
 Y lo que más les hacia felices era porque, más allá de él joven rechazar las drogas, aun les contó un hecho que no es muy común.
Aquellos padres tenían sobrados motivos para alegrase, pues otros muchos no tienen la misma suerte.
Varios padres solo vienen a saber que los hijos están ingiriendo drogas por las páginas  policiales o cuando reciben la noticia  de que su hijo esté preso, por delincuencia.
Nosotros entendemos que, en el hogar en el que hay dialogo entre los esposos y entre los padres e hijos, muchas situaciones desagradables son evitadas.
Juana de Angelis, Espíritu, habla sobre algunas señales de alarma que pueden informar  la situación  antes que venga a agravarse la unión conyugal. He aquí alguno de ellos: silencios injustificables cuando los esposos están juntos; tedio inexplicable ante la presencia del compañero o de la compañera; ira disfrazada  cuando el esposo o esposa emite una opinión; saturación de los temas habituales, tratados  en casa,  huyendo para interminables lecturas de periódicos  o inacabables  novelas de televisión; irritabilidad contumaz siempre que vuelve al hogar; desinterés por los problemas del otro; falta de intercambio de opiniones; atritos constantes que desprenden  chispas de irritación, capaces de provocar  incendios en forma de agresión  de esta o aquella manera… y muchos otros más.
Observándose esas señales de alarma es importante que, antes  que las dificultades creen distancias y los espinos de la incomprensión produzcan heridas capaces de  deteriorar  la unión conyugal, tomemos  actitudes de lealtad y hagamos un examen de las cosas, providenciando para sanar los males en pauta. Y por encima de todo, recordemos  que el casamiento es excelente  oportunidad que Dios nos ofrece para los debidos reajustes con el compañero o compañera con quien nos comprometemos antes de nacer.
Y cuando la situación este difícil, roguemos a Dios que nos ayude a superar los obstáculos para nuestro propio bien y el de los hijos  que él nos confió.
 Libro: Sol de la Esperanza. Cap. 35
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EL VERDADERO SENTIDO DE LA VIDA

Cada uno de nosotros encuentra en su vida un ser especial. Algunas veces es un abuelo, un profesor, un amigo de la familia. Una persona más vieja, paciente y sabia, que se interesó por nosotros y comprendió  cuando éramos jóvenes, inquietos e inseguros.Una persona que nos hizo mirar el mundo desde otro ángulo. Una persona que, con sus consejos y su afecto, nos hizo encontrar nuestro camino.
Así aconteció al joven Mitch Albom que se tornaría el columnista deportivo   número uno de América.
Durante los años universitarios, un profesor se hizo un gran amigo de él. Ese amigo  lo enseñó a amar los libros de una forma auténtica.
 Fuera de los horarios de las aulas, ellos se encontraban para discutir asuntos serios. Asuntos como las relaciones humanas. En ocasiones, el profesor también le daba lecciones extraordinarias de vida.
Cierto día, porque el alumno se quejaba del choque entre lo que la sociedad esperaba de él y lo que quería para sí mismo, el profesor le dijo:
La vida es una serie de empujones para delante y para detrás. Queremos hacer una cosa, pero somos forzados a hacer otra.
Algunas cosas nos duelen, aunque sabemos que no debían. Aceptamos ciertas cosas  aun  sabiendo que no debemos aceptar nada como absoluto.
Pero el amor, decía él, el amor vence siempre.
Cuando salió de la Universidad, Mitch era un joven idealista. Se prometió a sí mismo que jamás trabajaría por dinero, que se alistaría en los Cuerpos de la Paz, que viviría en lugares bellos  e inspiradores.
Mas los años pasaron y el acabó cambiando montañas de sueños por cheques  cada vez más gordos.
Entonces, un día, dieciséis años después, volvió a encontrar a su profesor, pero ya viejo y enfermo.
Eran sus últimos meses de vida. Durante catorce semanas, hasta su muerte, ambos amigos trataron de temas fundamentales para la felicidad y realizaciones humanas.
Era la última gran lección: una enseñanza sobre el sentido de  la vida.
Y el periodista volvió a evaluar su vida. Reflexionó sobre las verdades enseñadas por el profesor, como la de la necesidad de buscar el crecimiento espiritual. De dejar de preocuparse tanto con las cosas materiales y observar el universo a su alrededor. El universo de las afecciones,  la naturaleza que nos rodea. El cambio que se opera en los arboles, a fuerza del viento y de las estaciones del año.
Y el viejo maestro, caminando para el túmulo arrastrado por la enfermedad incurable, finalizó  la última gran lección a su antiguo alumno con la frase:
Hijo mío, cuando se aprende a morir, se aprende a vivir.
La vida física es una breve etapa. Sabiduría es ser abierto para las cosas bellas que ella nos ofrece. Para eso es preciso ignorar el brillo de los valores que la propaganda nos pasa.
Es preciso prestar atención cuando los seres queridos hablan, como si fuese la última vez que los oyese.
Es preciso andar con alegría como si fuese la última vez que pudiésemos estar de pie  y servirnos de nuestras piernas.
Y, por encima de todo, recordar que siempre es tiempo de cambiar.
Redacción de Momento Espirita

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miércoles, 13 de mayo de 2015

Las obras de Allan Kardec


Licurgo, legislador griego
EL PODER DE LA EDUCACIÓN

 Se cuenta que el legislador Licurgo fue invitado a proferir una charla a respecto de la educación. Aceptó la invitación más pidió, sin embargo, el plazo de seis meses para prepararse.
El hecho causó mucha extrañeza, pues todos sabían que el tenia capacidad y condiciones de hablar perfectamente en cualquier momento sobre el tema, por eso mismo, lo habían invitado.
Transcurrido seis meses, compareció delante de la asamblea  en expectativa.
Se puso en la tribuna  y enseguida, entraron dos criados, cada cual portando dos  jaulas. En cada una había un animal, siendo dos liebres y dos perros.
A una señal previamente establecida, uno de los criados abrió la puerta de una de las jaulas  y la pequeña liebre, blanca, salió corriendo, espantada.
Luego enseguida, otro criado abrió la jaula en la que estaba el perro y este salió en desbandada carrera al alcance de la liebre. La alcanzó con destreza  sacrificándola rápidamente.
La escena fue dantesca y chocó a todos. Una gran admiración tomo cuenta de la asamblea y los corazones parecían saltar del pecho.
Nadie conseguía entender lo que Licurgo deseaba  con tal agresión.
Aun mismo así, el nada dijo.  Volvió a repetir lo anterior,  convencido , por lo que  la otra liebre fue liberada. A continuación, el otro perro.
El pueblo mal contenía la respiración. Algunos más sensibles, se llevaron las manos a los ojos para no ver  repetir la muerte barbará del indefenso animalito que corría y saltaba por el palco.
En el primer instante, el perro invistió contra la liebre. Con todo, en vez de morderla le dio con la pata y ella cayó.
Luego se irguió y se puso a saltar.
Para sorpresa de todos, las dos quedaron para demostrar tranquila convivencia, saltando de un lado para otro del palco.
Entonces, solamente entonces, Licurgo Habló:
“Señores, acabáis de asistir a una demostración de lo que puede la educación. Ambas las liebres son hijas  de la misma matriz, fueron alimentadas igualmente y recibieron los mismos cuidados. Así igualmente los perros.”
“La diferencia entre los primeros y los segundos es, simplemente, la educación.”
Y prosiguió vivamente su discurso comentando las excelencias del proceso educativo.
“La educación, basada en una concepción exacta de la vida, transformaría la faz del mundo.”
Eduquemos a nuestros hijos, esclarezcamos su inteligencia, pero sobre todo, hablemos a su corazón, enseñémosle a despojarse de sus imperfecciones. Acordémonos de que la sabiduría por excelencia consiste  en tornarnos mejores.”
¿Usted sabía que Licurgo fue un legislador griego que debe haber vivido en el siglo cuarto antes de Cristo?
¿Y que el verbo educar es originario del latín educare y que quiere decir extraer de dentro?
Se percibe, por tanto, que:
La educación no es un mero establecimiento de informaciones, sino de trabajar  las potencialidades interiores del ser, con el fin de que florezcan, a semejanza de la bella y perfumada flor.

Equipo de Redacción de Momento Espirita, con base en el libro “Después de la Muerte

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LOCURA, SUICIDIO, OBSESIÓN. 

PREGUNTA: - Ciertas personas consideran las ideas espiritistas como capaces de turbar las facultades mentales, y por este motivo encuentran prudente detenerlas en su curso. 

RESPUESTA A.K. - Ya debe usted conocer el proverbio: achaques quiere la muerte. No es, pues, de sorprender que los enemigos del Espiritismo procuren apoyarse en todos los pretextos. El indicado les ha parecido a propósito para despertar temores y susceptibilidades, y se han apoderado de él con rapidez. Pero desaparece ante el más ligero examen. Oiga usted, pues, sobre esta locura, el razonamiento de un loco. 
Todas las grandes preocupaciones del espíritu pueden ocasionar la locura; las ciencias, las 
artes, la misma religión, ofrecen su contingente. La locura tiene por principio un estado 
patológico del cerebro, instrumento del pensamiento: desorganizado el cerebro queda 
alterado el pensamiento. La locura es, pues, un efecto consecutivo, cuya causa primera es 
una predisposición orgánica que hace al cerebro más o menos accesible a ciertas 
impresiones, y esto es tan cierto que verá usted personas que piensan muchísimo sin 
volverse locos, y otros que pierden el juicio bajo la influencia de la más pequeña 
sobreexcitación. Dada la predisposición a la locura, ésta tomará el carácter de la 
preocupación principal, que se convertirá entonces en una idea fija. Ésta podrá ser la de los 
espíritus en quien de ellos se haya ocupado, como pudiera ser la de Dios, de los ángeles, 
del diablo, de la fortuna, del poder, de un arte, de una ciencia, de la maternidad, de un 
sistema político o social. 
Esta broma pesada comienza a caer en desuso desde que la indicada locura se 
hace paso en las más elevadas esferas de la sociedad. Mucho ruido se hace con un ejemplo 
conocido, el de Víctor Hennequin; pero se echa al olvido que, antes de ocuparse de los 
espíritus, había dado ya pruebas de excentricidad en las ideas. Si las mesas giratorias no 
hubiesen aparecido -las cuales, según un ingenioso juego de palabras de nuestros 
adversarios, le hicieron perder el juicio- su locura hubiera tomado otro carácter. 
Digo, pues, que el Espiritismo no goza de ningún privilegio en este punto, y aún más, bien 
comprendido, preserva de la locura y del suicidio. 
Entre las más numerosas causas de sobreexcitación cerebral, deben contarse las 
decepciones, las desgracias, los afectos contrariados, causas que son también las más 
frecuentes de suicidio. Pues bien, el verdadero espírita ve las cosas de este mundo desde 
un punto de vista tan elevado, que las tribulaciones no son para él más que incidentes 
desagradables de un viaje. Lo que en otros produciría una violenta emoción, le afecta 
medianamente. Sabe por otra parte que los pesares de la vida son pruebas que conspiran a 
su adelanto si los sufre sin murmurar, porque será recompensado según el valor con que las 
haya soportado. Estas convicciones le dan, pues, una resignación que le preserva de la 
desesperación, y por consiguiente, de una causa incesante de locura y de suicidio. Sabe, 
además, por el espectáculo que le dan las comunicaciones de los espíritus, la deplorable 
suerte de los que voluntariamente abrevian sus días, y este cuadro es bastante para hacerle 
reflexionar, por lo cual es considerable el número de los que por él han sido detenidos en la 
funesta pendiente. Este es uno de los resultados del Espiritismo. 
En el número de las causas de locura, debe colocarse también el miedo, y el que se tiene al 
diablo ha descompuesto a más de un cerebro. ¿Se sabe por ventura el número de víctimas 
producidas al impresionar las imaginaciones débiles con este cuadro que se procura hacer 
más horroroso por medio de horribles pormenores? Se dice que el diablo no espanta más 
que a los chiquillos, que es un freno para hacerles prudentes; sí, como la bruja y el coco, 
pero cuando no les tienen ya miedo, son peores que antes. Y por este magnifico resultado, 
se olvida el número de epilepsias causadas a un cerebro delicado. 
No debe confundirse la locura patológica con la obsesión. Ésta no procede de ninguna 
lesión cerebral, sino de la subyugación ejercida por los espíritus maléficos sobre ciertos 
individuos, y tiene, a veces, las apariencias de la locura propiamente dicha. Esta afección, 
que es muy frecuente, es independiente de la creencia en el Espiritismo y ha existido en 
todos los tiempos. En este caso, la medicina general es impotente y hasta nociva. El 
Espiritismo, haciendo conocer esta nueva causa de turbación en el estado del ser, ofrece, al 
mismo tiempo, el medio de curarla obrando no en el enfermo, sino en el espíritu obsesor. Es 
el remedio y no la causa de la enfermedad. 

QUE ES EL ESPÍRITISMO. ALLAN KARDEC
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          Relación de las Obras de                           Allan Kardec
1857 – El libro de los Espíritus
Esta obra trae los fundamentos del Espiritismo y expone, a través de respuestas dadas por espíritus superiores, la síntesis de una nueva filosofía espiritualista. En su primera edición, estaba dividida en tres partes, conteniendo 501 preguntas. En su segunda edición, de 1860, ya aparecía dividida en 4 partes, conteniendo las actuales 1019 preguntas.

Enero de 1858 abril de 1869 – Revista Espírita – Periódico de Estudios Psicológicos 
Publicación mensual compuesta de artículos y comunicaciones obtenidas, principalmente, en la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas. Véase la definición de este periódico en las palabras del propio Kardec: “El relato de las manifestaciones materiales o inteligentes de los Espíritus, apariciones, evocaciones, etc, bien como todas las noticias relativas al Espiritismo. – La historia del Espiritismo en la antigüedad; sus relaciones con el magnetismo y con el sonambulismo; la explicación de las leyendas y de las creencias populares, de la mitología de todos los pueblos, etc…”

1858 – Instrucciones Prácticas sobre las Manifestaciones Espíritas
Obra que contiene directrices básicas para la práctica de la mediumnidad, sustituido enenero de 1861 por  El Libro de los Médiums.

1859 – Que es el Espiritismo 
Libro que traza los principios básicos del Espiritismo.

1861 – El Libro de los Médiums 
Trata de la mediumnidad, en sus aspectos teórico y experimental. Considerado el libro científico de la doctrina espírita.

1862 – El Espiritismo en su Expresión más Simple 
Pequeño libro para principiantes en el estudio doctrinario.

1862 – Viaje Espírita en 1862 
Contiene diversos discursos hechos por Kardec al principio del movimiento espírita de Francia, cuando él recorrió sus principales ciudades. Es el registro del viaje que él realizó a partir de 1860.

1862 – Respuesta al Mensaje de los Espíritas Lioneses por ocasión del Año Nuevo 
Folleto que Kardec dirigió al movimiento espírita de Lyón, su ciudad natal.

1864 – El Evangelio Según el Espiritismo 
Se trata de la parte ético-moral de la doctrina espírita, trayendo una nueva interpretación del Evangelio Bíblico de Jesús de Nazaret, analizado a la luz del Espiritismo. En su primera edición, se llamaba  “Imitación del Evangelio Según el Espiritismo”, adquiriendo el nombre definitivo a partir de la segunda edición de 1865.

1865 – Colección de Composiciones Inéditas 
Pequeño libro que contiene trechos de “El Evangelio Según el Espiritismo”

1865 – El Cielo y el Infierno, o La Justicia Divina Según el Espiritismo –“Las penas y gozos según el Espiritismo”. 
Es la cuarta parte detallada de “El Libro de los Espíritus”. Traza la profundidad de algunos conceptos cristianos, según la óptica espírita. La vida después de la muerte, el Cielo, el Infierno, el Purgatorio y la Justicia Divina.

1865 – Colección de Oraciones Espíritas 
Obra hecha a partir del cap. XXVII de “El Evangelio Según el Espiritismo”.

1867 – Estudio acerca de la Poesía Mediúmnica
Recolección  de poesías recibidas por el médium Vavasseur, en que Kardec coloca sus comentarios e interpretaciones.

1868 – Caracteres de la Revelación Espírita 
Obra que contiene trechos extraídos de la Revista Espírita. Se encuentra incluido también, en el capítulo I, del libro La Génesis.

1868 – La Génesis, los Milagros y las Predicciones Según el Espiritismo
Obra de carácter científico y filosófico, es dividida en 2 partes: La primera, detalla la creación tanto material como orgánica y espiritual; la segunda parte trata de Jesús, de los milagros y de las predicciones.

1890 – Obras Póstumas
Publicada después de la desencarnación del maestro lionés, esta obra trae una recolección de textos inéditos que tratan de diversos asuntos como la música, oración, historia del Espiritismo y otros.


     


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Ser feliz es todo…

Cada día que amanece es una página en blanco, para que podamos escribir un capítulo más en nuestra propia historia.
Es una oportunidad renovada por el Creador, para que conquistemos nuestro mayor objetivo, que es ser feliz.
¿Al fin y al cabo quien no desea ser feliz?
Para dar una pequeña ayuda, anotamos algunas actitudes que van a ayudarle a usted a encontrar su felicidad:
Acéptese tal como usted es, incondicionalmente.
Usted no es el tamaño de su cuenta bancaria, el barrio donde vive, la ropa que usa el tipo de trabajo que hace.
Usted es, como todo el mundo, una mezcla extremadamente compleja de capacidades y limitaciones.
Disfrute de aquello que usted tiene.
Valorar lo que se tiene en vez de compadecerse por lo que no tiene o no puede tener nos lleva a una mayor felicidad.
Comprenda que la completa satisfacción no existe.
Si usted cree que es posible  tener una vida perfecta, vivirá en una eterna frustración.
Altos y bajos, alegrías y tristeza, entusiasmo y decepción son partes integrantes de la existencia. Luche siempre para mejorar y alégrese con sus conquistas.
Su vida tiene un propósito y un sentido.
Usted no está aquí apenas para ocupar un espacio o ser una figura en la vida de otra persona.
El mundo sería diferente si usted no existiese. Cada lugar donde usted estuvo y cada persona con la que usted habló serian diferentes sin usted.
Los acontecimientos son temporales. El tiempo realmente lo cura todo. Nuestras decepciones son importantes y serias, más la tristeza pasa y la vida  nos lleva  a nuevos caminos. De tiempo al tiempo. No olvide de divertirse.
Reserve, todos los días, algún tiempo para divertirse, reír y relajar la mente.
Sea flexible.
Muchas veces, cuando queremos estar en compañía de nuestros amigos y parientes, queremos que las cosas acontezcan exactamente como deseamos. Si todas las personas  mirasen  el tener las relaciones de esa manera, nadie se sentiría feliz.
Sea su propio admirador.
Precisamos confiar en nosotros mismos con fuerza y constancia. Cuando nos sintamos desanimados, reconozcámoslo, más no se entregue a el desanimo. Procure superarlo y seguir al frente.
Abrase a nuevas ideas. Nunca pare de aprender y de adaptarse. El mundo está siempre cambiando.  No deje girar su vida en torno a una cosa sola. La vida es hecha de muchas facetas diferentes.
La obsesión por alguna cosa nos torna incapaces de usufructuar  otras  y nos hace perder oportunidades de belleza y alegría.
Usted no tiene que vencer siempre.
Las personas ultra competitiva, que precisan vencer siempre, terminan sufriendo menos las cosas. Cuando pierden, quedan muy frustradas, y cuando ganan, era eso lo que esperaban, de cualquier forma. Sobre todo no se armonizan con el ritmo natural de la vida, que es hecho de ganancias y de perdidas.

No se concentre en las tragedias del mundo, más si en sus esperanzas.
Muchas tristes cosas acontecen en nuestro mundo, más, en vez de concentrarse en ellas, tenga esperanza en el futuro. Piense en cuantos avances hubo ya  y en el potencial del mundo.
Si usted tiene esperanza, sentirá estimulo y contribuirá para los cambios. Si su perspectiva fuera pesimista, hallará que no adelanta  nada y perderá el buen ánimo.
Preste atención. Usted tal vez tiene lo que desea.
La tendencia humana es siempre querer más. Por eso  es tan importante no darnos cuenta de que tenemos lo que conseguimos alcanzar durante la vida.
Estas son apenas algunas actitudes que le pueden ayudar a usted a escribir una historia diferente a partir de hoy.
Fueron extraídas del libro “los 100 secretos de las personas felices”, y son el resultado de preguntas hechas por el Dr. David Niven, ph. D. que da clases en Florida en Atlantic University
Recibió premios el autor de la Universidad Estatal de OHIO y de la Universidad de Harvard
Si usted desea realmente ser feliz, vale la pena anotar esos consejos y vivirlos.
Nosotros estaremos velando por usted…

Equipo de Redacción del  Momento espirita, extraído del libro: “Los 100 secretos de las personas felices”, de David Niven – sexta edición.

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