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viernes, 5 de noviembre de 2010

Dificultades para amar al prójimo


AMAR AL PRÓJIMO COMO A SÍ MISMO¿ QUÉ NOS LO IMPIDE?

 El Egoismo.-

Sin duda alguna, el defecto espiritual mas grave es el Egoísmo , porque supone una falta de sensibilidad que incapacita al que lo tiene para poder llegar a amar y a comprender a los demás; este defecto , como todos los defectos morales , es un monstruo horroroso que se oculta en el fondo del alma y lleva a ser incomprensivos e intolerantes con los demás. Si somos capaces de comenzar por comprender que a veces no nos exigimos demasiado a nosotros mismos,entonces tampoco deberíamos ser más exigentes con los demás. Hay que considerar a las personas tal y como son, respetándolas y aceptándolas, tratando de comprenderlas y dándoles la única respuesta que debemos dar : la del Amor, la tolerancia y la comprensión.

Este defecto en la medida que se mantiene en la personalidad como una característica natural más y no se trata de superarlo mediante la práctica de la Generosidad y la Caridad, va ejerciendo cada vez más, una influencia sobre el Alma a la que va endureciendo e insensibilizando poco a poco, reduciendo así la capacidad y la amplitud de conciencia. Este defecto es totalmente incompatible con el sentido de la Justicia, con el Amor y con la Caridad.

El egoísmo presenta muchos grados de intensidad y puede aparecer bajo muchos aspectos o variedades, tal como el amor propio, la codicia, el afán de poder, la ambición desmesurada, etc. A su vez todas estas formas o variedades de egoísmo son generadoras de otras clases de defectos humanos ,tal como la envidia, los celos o la crueldad.

Por ejemplo, una forma con la que se presenta frecuentemente, es el Egocentrismo que supone a quien lo tiene, una desviación hacia sí mismo del sentimiento del amor, y como casi todos los defectos morales, este suele ser ignorado por quienes lo sustentan por falta de autoanálisis.

La persona egoísta se caracteriza porque se suele dedicar a vivir su vida para sí mismo solamente, sin preocuparse por los demás, ni importarle nada el sufrimiento ajeno, así como evitando cualquier ocasión de poder hacer el bien a los demás a quienes nunca está dispuesto a entregar nada suyo, ya sea material o que le suponga algún esfuerzo o prestación de cualquier clase.

En el egoísta el síntoma más evidente de su defecto es el interés personal que muestra siempre hacia sí mismo. El apego que tiene hacia las cosas materiales, demuestra su inferioridad espiritual, porque cuanto mas apegado está a las cosas de este mundo, menos comprende las cosas del mundo espiritual, y cuales son en realidad sus verdaderas metas e intereses. Vemos estos síntomas en esas personas que solo hablan de sí mismos ignorando lo de los demás a quienes ni siquiera dan oídos.
El egoísmo es la imperfección más difícil de desterrar, porque está muy ligado con el orgullo y estos defectos vienen causados por la influencia de la materia sobre el espíritu, y esta influencia todavía es muy fuerte en el actual estado de evolución en que nos encontramos. Por esto precisamente es que debemos desterrar de nosotros estos defectos y ayudar a los demás a que igualmente los superen, pues la evolución espiritual de la población humana, es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros, cuando somos conscientes de la importancia y necesidad de desterrar estos defectos que impiden nuestro progreso y felicidad.

La Fe.-

Una cosa es la creencia y otra es la fe. La creencia puede surgir de una convicción racional de nuestra mente, pero la fe en Dios es un atributo del alma que va mas allá del razonamiento; es mas bien un sentimiento elevado que percibe los atributos Divinos dentro de la propia alma.
La fe puede ser en muchas cosas: En uno mismo cuando se tiene seguridad completa de lo que se conoce de nuestras capacidades y de lo que nos limita. También podemos hablar de fé religiosa cuando se cree firmemente en los particulares dogmas de cada religión; así se dice fé católica, fé bahái, fé musulmana, etc.

La fé es un poder verdadero que puede superar las propias fuerzas físicas y mentales; un poder capaz de envolvernos y transformarnos de modo extraordinario. La Fé en Dios y en Lo Superior nos causa una fuerza o un estado capaz de superarlo todo.

Para sustentar y aumentar la fe en lo Superior, es mediante la oración, pues esta clama una respuesta del Padre y esto alimenta la Fé con el sentimiento del Amor Divino en el alma. La oración no es un pensamiento en forma de palabras, sino un sentimiento abstracto, un ansia de que el Amor de Dios penetre abundantemente en el alma. Este ansia es más rápida que el pensamiento y las oraciones de esta clase llegan hasta el Padre que siempre las escucha y responde. Cuando Jesucristo habló de la Fé en un sentido espiritual, afirmó que la Fe es capaz de transportar montañas, refiriéndose a que con ella se pueden superar las dificultades de la vida que se interponen en nuestro camino del progreso. La Fe genera perseverancia y energía necesarias para vencer los obstáculos de esas “montañas”. Es como una fuerza que nace del alma , con la certeza de la existencia de la Sabiduría y la Justicia Divinas, que se manifiestan espontáneamente y de forma natural en la propia vida.

Quien tiene Fé, tiene total confianza en Dios porque sabe que él por si mismo es solo un instrumento de Su Voluntad, y que nada puede sin El. La Fe no se impone, sino que se siente en cuanto a lo que son verdades espirituales transcendentes y de carácter universal.

La creencia otorga una fé que puede ser razonada o ciega; esta última tiene el peligro de que al no razonar ni examinar nada, acepta igualmente lo falso como lo verdadero, llegando a sostenerla solo por el fanatismo.

La Fe pura, fuera de la fe de las sectas religiosas ,es la auténtica Fe en Dios y en los conceptos elevados transcendentes  que no chocan o contradicen a la razón  y aparece como algo innato en algunas personas que se traduce como una seguridad absoluta en la real existencia de Dios, Amor, Justicia y Misericordia . Esto es señal de que ya han venido a este mundo preparados a sostenerla, y es una prueba más de que la evolución espiritual existe y de que la reencarnación es una realidad, pues un ser atrasado, en una sola existencia no la puede alcanzaren todo su esplendor.  Sin embargo es importante precisar que la auténtica Fe en Dios y en lo que sabemos de conocimiento espiritual, debe ir acompañada de acciones, obras, posturas y comportamientos, que corroboren , confirmen y remachen  esa fe, porque la fe sin obras es fe muerta y de nada vale, y estas acciones u obras no son otra cosa que la Caridad en sus diversos aspectos y formas..


¿ Qué es la Caridad?

La Caridad es el amor humano puesto en acción hacia los demás, con lo que siendo el Amor Divino la Esencia misma de Dios, es así como el Padre transforma  nuestro amor humano en Su Amor Divino.

A veces, aunque parezca una postura egoísta, la verdadera caridad debe comenzar necesariamente por uno mismo, porque si no somos capaces de amarnos y cuidarnos a nosotros mismos, ¿cómo lo vamos a poder hacer con los demás?. Esto supone un ejercicio de autoestima y de reconocimiento de nuestras cualidades, sin caer en envanecimientos de ninguna clase, así como el atender debidamente nuestras necesidades físicas y psíquicas. Para amar a nuestro prójimo sin caer en exageraciones ,siempre falsas, y sin quedarnos por debajo de nuestras posibilidades reales de Amar, antes es necesario tener el modelo  a seguir , y el mejor modelo es Jesús, y la medida a conquistar es la del Amor a nosotros mismos.

La caridad no consiste en dar limosna de los bienes materiales  que nos sobran, pues eso no tiene mérito moral alguno. Mas bien supone una voluntad de entregar lo que sea necesario a otras personas en su beneficio o auxilio, aunque también nos falte a nosotros.

Cuando alcanza su mayor esplendor espiritual, es cuando la practicamos dándonos a los demás, con plena entrega y con sentimientos de benevolencia e indulgencia ante las imperfecciones que nos puedan molestar de otros, así como la predisposición de perdonar sinceramente.

El acto de servir y de ayudar a nuestros semejantes y el aprovechar la oportunidad de hacer el bien siempre que podamos , deben ser considerados como un privilegio y una valiosa oportunidad de expresar y consolidar nuestro Amor.

Hay personas que para realizar esto deberán hacer un acto de voluntad consciente o un esfuerzo incluso, para conseguirlo, y esto es algo muy meritorio para dar un importante paso en su evolución espiritual. Sin embargo también hay personas que hacen esto de modo natural e instintivo, sin esfuerzo alguno, porque ellos así lo sienten : Son las que ya han dado anteriormente este importante paso evolutivo antes citado

 Allan Kardec entre sus muchos escritos anotó: " Así entiendo yo la caridad cristiana:  Como la religión que nos prescribe devolver bien por mal y, con más razón aun, responder al bien con el bien.  No comprendo, por tanto, que se pueda aconsejar el contestar mal con el mal."  

En resumen: La Caridad supone seguir la máxima evangélica de hacer con los demás cómo quisiéramos que se hiciese con nosotros, por eso, considerando que nosotros hemos podido ser en alguna vida anterior, un ladrón o criminal peor que los que en esta vida actual nos podamos encontrar, es de caridad el ayudarlos en su recuperación espiritual y humana, no cayendo en la tentación de juzgarlos o condenarlos, porque esto solo corresponde a Dios. Es obligación moral y Caridad, ayudarlo a mejorar , haciéndole el bien posible tal como nos gustaría para nosotros, pues la moneda del bien a cambio del mal, es capaz de ablandar los corazones mas endurecidos y conducirlos al bien, lo cual supone el fruto de la verdadera caridad.

Jose Luis -

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