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sábado, 4 de diciembre de 2010

Algún día serán espíritus humanos

Delfines, Guacamayos
y el Mono Mono Muriquis: Tres Caminos Distintos de la Evolución Anímica

Renato Costa

Tres especies viviendo en medios distintos revelan estar en caminos seguros rumo al reino hominal y mas aun.

(Articulo Publicado en la Revista Internacional del Espiritismo, Agosto de 2003)

En articulo nuestro de la edición de mayo pasado de esta RIE, intitulado Os Diversos Caminos de la Evolución Anímica , quedamos de presentar ejemplos de caminos evolutivos tomados por tres especies animales, una viviendo en la tierra, otra, en el mar y una tercera desplazándose por el aire. Es lo que pasamos a hacer ahora.
El delfín roaz-corvineiro (Tursiopis Truncatus) pertenece à la orden de los cetáceos, mamíferos que migraran de volta à las aguas hace cerca de 60 millones de años.Golfinhos

Los estudiosos han descubierto varios comportamientos inteligentes de esos animales, haciendo eco a una tradición que remonta à antigüedad griega. Entre tales comportamientos varios se deben al sofisticado sistema de comunicación que poseen, incluyendo un padrón de silbados propio que cada individuo usa para se identificar, como se fuera una especie de nombre, el uso de dialectos de silbados específicos por cada grupo, capacidad de los individuos comunicaren entre si conceptos abstractos, como probado en uno experimento hecho por el Dr. Javis Bastian y capacidad de aprender vocalizaciones y repetirlas.
Igualmente notable es su elevada inteligencia emocional. La mayor parte del tiempo son alegres, juguetones y afectuosos entre si, mismo cuando en cautiverio, teniendo demostrado siempre una amistad especial por los humanos. Poseen sentido de humor, haciendo malabares con peces y aves marinas solamente para se divertir.
Exhiben estrategia, usando batidores para sondar por la primera vez algo nuevo en su camino o formando alianzas entre su grupo e uno otro para enfrentar uno tercero con que tiene algo en disputa. Deciden lo que hacer usualmente por consenso, después de demoradas interacciones entre los miembros del grupo. En interacción con el Dr. John Lilly, un delfín altero la regla de un juego de sonidos y, al percibir que un silbado suyo no estaba sendo oído, bajo la frecuencia del mismo hasta saber que la comunicación se había establecido. A partir de esto momento el Delfín guardo la faja de escucha del científico y se mantuvo dentro de ella hasta el final. Fue uno caso singular de uno animal hacer uno experimento con uno ser humano.

La Ciencia
hoy se divide principalmente entre dos hipótesis para el surgimiento de las aves, una que afirma haber ellas descendido de los dinosaurios y otra haberes tanto ellas cuanto los dinosaurios descendido de una tercera forma, común para ambas.

Entre las aves, varias especies tiene revelado comportamiento inteligente. Dentre ellas, elegimos para nuestro estudio el Guacamayos gris africano (psittacus erithacus), especie que viene sendo estudiada hace varias décadas por la Dra. Irene Maxine Pepperberg, de la Universidad de Arizona.
Alex es el nombre del simpático Guacamayos que vemos en la foto al lado.pic-2 Es el Guacamayos gris africano mas viejo dentro de todos los estudiados por la Dra. Irene y por sus colaboradores. Alex aprendió a responder las preguntas sobre mas de 100 objetos diferentes. Sabe designar correctamente colores, formas y números, utilizando tales conceptos con sentido y de forma combinada, lidiando al mismo tiempo con conceptos abstractos como el tamaño relativo y la noción de igual o diferente. Sabe como y cuando decir “no”, “venga acá”, “Yo quiero <tal cosa>” e “quiero ir a <tal lugar>”. Su capacidad lingüística equivale à de una crianza de dos anos, al paso que su raciocinio en la solución de problemas corresponde a una de cuatro, por lo menos. Como dice la Dra. Pepperberg, se Alex es incapaz de charlar como uno ser humano, por otro lado consigue decir con clareza lo que desea y responder correctamente a las preguntas que le hacen.
Llamamos la atención de los lectores para el hecho de Alex estar aprendiendo la lenguaje y los conceptos de una especie totalmente diferente de la suya, una especie no sola perteneciente a otra ordene, como son los delfines en relación al hombre, pero la otra clase, hecho que en mucho valoriza los resultados por el obtenidos. A final, no se conoce humano algún que tenga siquiera empezado a se comunicar en la lenguaje de una especie próxima, cuanto más en la de una tan alejada.
De las especies que elegimos para comentar la que veremos ahora es la más próxima del ser humano. Estamos hablando del amigable mono muriqui (Brachyteles Arachnoides) , también llamado de mono carvoeiro, el mayor primate de las Américas, viviendo en lo que resta de la otrora pujante Mata Atlántica y que hoy, infelizmente, encontradse amenazado de extinción. La primera pesquisidora a estudiar los Mono Muriquis fue la Dra. Karen Strier, de la Universidad de Wisconsin-Madison, pero ahora son varios los pesquisidores brasileros que lo hacen.

El Mono Mpic-3uriqui es una especie singular por su vida grupal pacífica, donde un grado de disputa más elevado jamás ocurre. Son animales extremamente cariñosos unos con los otros, sendo común ver esos animales tocandose o se abrazando por pocos o varios minutos, formando, muchas veces, "pinhas" donde varios de ellos se abrazan al mismo tempo, colgados por las caudas. La jerarquía entre ellos no es basada ni en la fuerza ni en la edad, como en otras especies, pero si en el grado de afectividad de que cada individuo es objeto. Hembras y machos tienen peso y tamaño semejantes, inexistiendo cualquiera forma de agresividad o competición en el comportamiento sexual, que se mostrad libre y respeituoso. La comunicación entre los Mono Muriquis parece ser rica y sofisticada, como evidencia uno estudio conjunto hecho por los pesquisidores Francisco Mendes y César Ades, bajo el patrocinio de la Fapesp (Federación de Amparo à Pesquisa del Estado de San Paulo). Sin tener que usar cualquiera estimulante o psicotrópico, eles lograran formar la pura sociedad alternativa que la raza humana idealizo y jamás conseguido realizar.
***
En el Topico 56 del Capítulo I de la Segunda Parte del Libro de los Médiums leemos: “Con pequeñas diferencias cuanto à las particularidades y excepción hecha de las modificaciones orgánicas exigidas por el medio en el cual el ser tiene que vivir, la forma humana se nos depara entre los habitantes de todos los globos. Por lo menos, es lo que dicen los Espíritus”.
Llama la atención en el texto arriba la expresión cautelosa que el Codificador coloco al final. Queda, sin embargo, claro por la lectura, que Kárdex entendía que el medio en que el ser tiene que vivir es factor condicionante de su constitución física. Kardec, dotado que era de grande cultura, apurado raciocinio y aguzada intuición, debía presuponer existieren mundos de constituciones físicas de las más distintas. Bien, así sendo, la afirmación de que la forma humana se mantenía, básicamente, entre los diversos mundos debe tenerse parecido, en mínimo, rara. ¿Estaría ahí la justificativa de la mencionada cautela?
Verificamos no tener el asunto sido objeto de ninguna cuestión formal del Codificador a los Espíritus, tampoco lo tenido ha sido una respuesta firmada por algúnos de los así chamados “exponentes de la Codificación”. Fuimos encontrar, apenas en la Revista Espirita de marzo de 1858, una otra afirmación de Kardec con base no que habían dicho los Espíritus sobre la cuestión. Tratase del artigo intitulado “La Pluralidad de los Mundos”, donde leemos: “Llegamos, pues, por un simples raciocinio, que muchos otros hicieran antes de nosotros, a concluir por la pluralidad dos mundos, y ese raciocinio se encontrad confirmado por la revelación de los Espíritus. Eles nos enseñan, con efecto, que todos eses mundos son habitados por seres corpóreos apropiados à la constitución física de cada globo”. Se atentamos para la última frase, veremos que ella coloca claramente como regla a misma afirmación que, como consta en El Libro dos Médiums, puede ser equivocadamente entendida como excepción a una regla.
Venimos de presentar ejemplos concretos de especies que evidencian poder perfectamente proseguir en su evolución sin sufrieren notables cambios en su constitución física y sutil. Trasladados para mundos más e más evolucionados, mientras concluyen su aprendizaje en el reino donde practicaban, llegará el día, en que, inevitablemente, estarán prontos para el ingreso en el reino hominal. En este día ciertamente habrá, entre las innumeras moradas existentes en la casa do Padre, una al menos donde su constitución física sutil se presente como la de más fácil adaptación para se moldar aquella que allí abriga la especie humana.

La Crisis según Albert Einstein




" No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
 La crisis es la mejor bendición que puede suceder a personas y a paises, porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura.
 Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.
Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.

   Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las solouciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para  encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
 Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. 
 Hablar de la crisis es promoverla y callar de la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de  no querer luchar por superarla."

                      -  Albert Einstein -

viernes, 3 de diciembre de 2010

Ayúdate, y el Cielo te ayudará



Buscad y encontrareis “

Jesús dijo: “Pedid y se os dará; buscad y hallareis; llamar y se os abrirá; porque el que pide recibe, el que busca halla y se abrirá a quien toque en la puerta.”

Estas frases de Jesús son un alegato a la Fe y a la Esperanza. Nos promete que lo que necesitemos para salvar las dificultades morales que nos encontremos en las pruebas de la vida, nos será de algún modo facilitado cuando pongamos nuestra fe en el Padre y en Jesús y los buenos espíritus a los que les pediremos ayuda ante nuestras dificultades.

No obstante el esfuerzo siempre nos corresponde, pues Dios nos ayuda en la medida de nuestro esfuerzo por solucionar nuestros problemas..

Hay que tener la cabeza en el Cielo, pero los pies en la Tierra. En España, tierra de refranes, al respecto de esta idea es popular: “ A Dios rogando pero con el mazo dando”.

Vemos que la frase “Ayúdate y el Cielo te ayudará”, es análoga a las promesas de Jesús antes citadas, y viene a suponer el principio de la ley del Trabajo y por tanto de la ley del Progreso, pues este siempre es una consecuencia del trabajo y a su vez este desarrolla la inteligencia.

Con el desarrollo intelectual el ser humano progresa en lo material mediante su aspiración constante por mejorar y así finalmente también cubre su necesidad espiritual de comprender el camino y las normas que deben regir su vida moral.

En el Evangelio según el Espiritismo, cap. XXV, item del 1 al 5, Allan Kardec vuelve a tratar el sentido de la reencarnación, pues siendo escaso el progreso del ser humano en una sola vida, afirma que sin la preexistencia del alma que ya ha vivido otras vidas, la Humanidad estaría formada solo por seres que viven su primera existencia y cada nacimiento no supondría un progreso para la Humanidad en su conjunto, pues no aportaría ninguna experiencia, desarrollo ni adelanto, sino un eterno volver a empezar siempre partiendo de cero, y no habría razón para que el ser humano actual estuviese mas adelantado moralmente y sobre todo materialmente que en los principios de su historia, pues con la reencarnación no solo ha evolucionado la Humanidad a nivel moral, aunque poco, sino también con su inteligencia que le ha dado un progreso de bienestar material. Así, regresando cada vida con el progreso acumulado, ha ido pasando poco a poco de la barbarie a la civilización centrada en el progreso material y de ahí, encaminada también al progreso moral y ético, aunque como señalo, este ha sido menor que el material, lo que supone el lógico desequilibrio en una Humanidad que camina cojeando con muchos problemas a causa de este desequilibrio en su global desarrollo evolutivo.

Diciendo Jesús que el que busque encontrará, nos está incentivando al trabajo y al esfuerzo que desarrolle nuestras capacidades intelectuales mas allá de los instintos animales. Así cada ser humano somos producto de nuestro esfuerzo y de nuestras obras, teniendo así el mérito de ellas y la recompensa merecida de sentirnos dueños y artífices de nuestro propio destino y realidad.

Nuestros hermanos del exterior, nos han visitado en todas las épocas de la historia humana, y aún nos visitan, pero no han venido nunca ni vendrán jamás a traernos el trabajo hecho y ahorrarnos el esfuerzo. Sin embargo nos han señalado las metas que debemos conquistar con nuestro esfuerzo, haciéndonos comprender que llegaremos por nosotros mismos, porque tenemos potencial suficiente y porque el Padre nos dará las fuerzas necesarias cuando se lo pidamos con fe y confianza.

Las arriba mencionadas palabras de Jesús, significan también que debemos pedir luz para comprender cual es nuestro camino, fuerza para resistir las tentaciones del mal, y ayuda para que nos asistan desde el plano espiritual. Todo esto lo obtendremos con ayuda de Dios, que es nuestro amoroso y magnífico Padre Supremo, que no nos dejará abandonados a soloamente nuestras fuerzas insuficientes y con las que ya hemos fracasado tantas veces. Estos fracasos y desengaños son en cierto modo un castigo a nuestro orgullo por no haber pedido con humildad y con fe, la ayuda y asistencia divina necesarias.

Dios quiere nuestro esfuerzo porque solo así podremos asimilar las lecciones de la vida para crecer y evolucionar, pero en la medida que nos esforcemos Él nos reforzará el ánimo y la energía necesarias para la realización de las conquistas diarias y la superación de los defectos y debilidades que nos lo dificultan.

- Jose Luis-

Cuando el amor acaba



De repente, lo que era luz se hace sombra. Un tiempo de enamoro, las delicadezas y las miradas apasionadas dan  lugar a la amargura, a la frialdad de los días.
Y mucha gente afirma: ¡El amor acabó!
Una frase que recae más pesada sobre los hombros de quien escucha. El fin del amor es quizás la más triste noticia para un ser humano. Después de todo, el amor mueve el mundo y llena la vida con alegría.
¿Pero será que el amor  termina? Después de todo, es un sentimiento tan fuerte que supera la barrera de las relaciones personales y desagua en las relaciones sociales.
Cuando hay un grupo humano hay una necesidad de amor.
El amor de padres, hijos, amigos. El amor entre un hombre y una mujer. ¿Qué importa de qué tipo es el amor?
Basta exista, para que su perfume inmediatamente transforme los  ambientes, ilumine los ojos, el aire se vuelva más ligero.
Y si el amor es tan esencial, ¿por qué lo dejamos terminar? ¿Por qué permitimos que sea una cosa mezquina y sea sofocada?
No siempre sabemos priorizar lo que es realmente importante. No siempre sabemos cuidar de las personas que más amamos.
A veces tratamos mal justamente a aquellos a quien más  queremos. Son nuestros padres, hermanos, esposos e hijos...
Ellos deberían ser nuestra prioridad, pero parecen estar siempre en último lugar. Para ellos deberíamos tener los gestos de bondad, los mimos, las palabras gentiles.
Peor aún es cuando permitimos que los silencios y los vacíos se produzcan en nuestras casas.
Y es como un cáncer, que comienza poco a poco, se instala y se convierte en algo incontrolable.
Y todo porque dejamos de conversar, intercambiar experiencias, para compartir el espacio que llamamos nuestro hogar. Y así vamos nos  alejando de los seres queridos.
Y todavía existe la negligencia. Dejamos de hablar, de sonreír, prestar atención a los de casa.
Concentrados en las personas con quienes tenemos contacto puramente social, gradualmente substituimos el grupo familiar por los amigos, compañeros de trabajo e incluso por personas que acabamos de conocer.
Así vamos  dejando la vida seguir. De repente, cuando nos damos cuenta, el tiempo pasó, los hijos son adultos, los hermanos casados, los padres murieron.
O son demasiado viejos para tener siquiera una conversación divertida al final de tarde. El tren de la vida  siguió y nosotros no lo vimos pasar.
Es cuando llega el arrepentimiento, la nostalgia, el deseo de estar juntos un poco más.
No siempre es necesario esperar: alguien que muera repentinamente, un accidente, una enfermedad inesperada.
Y entonces nos dimos cuenta de que desperdiciamos el tiempo que estuvimos al lado de esa persona especial;
        de aquel hijo divertido;
de aquella madre dedicada;
de aquel padre amoroso;
de aquel compañero que estaba justo al lado, caminando juntos.
No. El amor no muere. Lo dejamos marchitar, desvanecer. Es nuestro descuido, falta de atención y la pereza que asfixia el amor.
Pero basta regar con cuidado, cariño y sonrisas, para que el reviva.
Al igual que las plantas marchitas, el amor bebe las palabras que les dirigimos y se reconstituye.
El amor nunca muere. A pesar de que creemos que él está muerto y enterrado, que desapareció, sólo espera un gesto de amor para hacerlo revivir.
¡Inténtalo! Mire a las personas en tu familia, para tu amor, y recorda las cosas bellas que vivieron.
No dejes que los malos recuerdos te contaminen. Enfoque toda tu atención en los momentos más felices.
Abrace, acaricié, sonría junto, exprese lo mucho que los ama.
Y si de repente, tú corazón acelera, tus ojos se humedecen y una sensación indescriptible de felicidad te envuelve, no hay duda: son los efectos contagiosos y deliciosos del amor.
Redacción del Momento Espirita
En 26.04.2010

jueves, 2 de diciembre de 2010

Seguir adelante

Es natural: cuando un gran dolor se abate sobre nosotros, la tendencia es quedar  paralizado, encogido.
Parece que todo se detiene. El aire es pesado y la melancolía, esta en todo lugar, hace que las agujas del reloj se arrastren. En el corazón, la soledad,  miedo,  angustia y  sufrimiento.
En ese momento, la mayoría de nosotros tenemos ganas de dejar todo de lado, para dormir, olvidar y desaparecer.
Pero la vida continúa Y nos reclama una aptitud: es necesario continuar.
El estómago pide comida, el cuerpo se revela con sed, la familia debe ser sustentada. Todo sigue normalmente.
¿Pero cuál es la forma de proceder cuando nada parece tener sentido? ¿Si un enorme vacío se encarga de todas las cosas?
En primer lugar debemos ser conscientes de que hay otras personas que dependen de nosotros, ya sea física o emocionalmente.
Los niños, esposa, esposo, padres, hermanos, amigos. Toda esta multitud sufre con nosotros. Y, por amor a ellos, es necesario luchar para superar toda nuestra amargura.
Si un hijo muere, otros se quedan. Y son los que esperan nuestros gestos de amor, atención, sonrisas.
Y si no hay otros hijos, existen otros parientes, y amigos que nos quieren  bien.
Si perdemos algo, todo lo que sea muy importante, incluso el trabajo de toda una vida, es tiempo de buscar nuevos horizontes, nuevas oportunidades, nuevas perspectivas.
El mundo está lleno de innovaciones a nuestra espera.
Mas, para eso debemos estar abiertos al mundo con los brazos dispuestos a abrazar las bellezas que la vida ofrece.
Y es necesario saber que no estamos solos en el sufrimiento. El dolor que nos lacera también mata a millones de personas.
Cada uno lleva su dolor. A menudo en secreto. Muchas veces, sin nadie con quien compartir.
A pesar del dolor, el Mundo continua girando, todo sigue su ritmo normal. Y de nada vale desear que  todo pare para vernos llorar. O para consolarnos.
Tenemos dentro de nosotros una inmensa fuerza para resistir a todo, para soportar todas las pruebas. Es algo que viene de Dios.
Jesús nos enseñó que Dios no da pruebas superiores a nuestras fuerzas. Sí, porque Dios ha puesto en nuestros corazones la fortaleza que nos levanta.
Es el espíritu de lucha que viene cuando estamos abatidos. Es la fuerza que, de pronto se apodera del alma y nos hace sonreír de nuevo.
Es un regalo de Dios. Disfruta. Esta energía está viva en tú alma. Que se agita como un pájaro en espera a que lo liberes
¿Cómo lograrlo en nuestra intimidad y despertarla?
No es ningún secreto y todos, sin excepción, pueden  conseguir. Se llama oración.
Deja tu corazón hablar con Dios. Ábrele tu interior. Confiésale tus penas, angustias, tristezas.
Y ten la certeza. Él, el infinito Amor y la Misericordia plena, no te dejará sin respuesta.
La afirmación es de Jesús, al decir que el Padre no da piedras a Su hijo que pide pan.
Confíe. Dese esta oportunidad de fe, con ella tratando de fortalecer tus esperanzas, renovar tu Espíritu para el bien, consolidar tu coraje para reanudar la caminata, conquistar fuerzas para proseguir con valentía y sin miedo.
Haga esto para usted, y principalmente por sus afectos. Ellos  precisan mucho de usted.
Recuerde que Jesús cantó un Himno de esperanza y de consuelo para la Humanidad, con Sus hechos y dichos, y Se volvió a nosotros, diciendo: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.
Venid a Mí todos los que están cansados de las luchas del mundo y Yo os haré descansar.
Piense  en eso.
 Redacción del Momento Espirita.
Em 10.05.2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿ En qué Dios creo ?

Cuando se pregunta a una persona si ella cree en Dios, la respuesta con raras excepciones, es una afirmativa. Sí, ella cree en Dios.
Extrañamente, a pesar del notable número de personas que dicen creer en Dios, es igualmente notable el número de los desencantados, depresivos, desesperados.
¿Cómo se explica que creyendo en Dios, Padre amoroso y bueno, que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo hace, la persona  caiga en el pozo de la desesperanza?
Quizás la respuesta esté en la manera de cómo creemos en Dios o somos guiados a creer.
Una vez Albert Einstein en Nueva York, dialogando con el Rabino Goldstein, fue inquirido si creía en Dios. Él contestó:
Tengo el origen judío arraigado en mi interior. Creo en el Dios de Spinoza, que revela la armonía en todo lo que existe. Sin embargo, no creo que Dios se preocupe por la suerte de las acciones realizadas por los hombres.
A causa de esa declaración se generaron muchas polémicas entre Albert, físicos y religiosos. Muchos se valieron de su declaración para desarrollar protestas acerca de sus teorías.
Religiosos se manifestaron, diciendo que la Teoría de la Relatividad debería ser revisada. Decían que tras toda la controversia de aquel físico, estaba el terrible fantasma del ateísmo.
Que él diseminaba dudas en relación a la presencia de Dios sobre la creación de todo el Universo y los seres.
La respuesta del físico fue tranquila, sin embargo continuó incomprensible para muchos.
Él decía que su religión consistía en la admiración por la humildad de los Espíritus superiores, pues ellos no se detienen en los pequeños detalles, ante nuestros Espíritus inciertos.
Decía: Por ese motivo racional, delante de la superioridad del Universo, es que acepto y hago mía  esta idea de Dios. No soy ateo.
Quien quiera deducir eso de mis teorías científicas, no las entendió.
Personalmente creo en Dios y nunca en mi vida cedí a la ideología atea. No hay oposición entre la ciencia y la religión.
Lo que existe son científicos retrasados, con ideas que no evolucionaron en el transcurrir del tiempo.
            Veo en la experiencia cósmica una noble religión, una fuente científica para profundas investigaciones.
Intento comprender cada estrella contenida en ese Universo inmenso, que no es material.
Quien así no procede, sintiendo esa sensación extraña de querer levitar en el infinito, realmente no sabe vivir, porque está muerto delante de tanta belleza divina.
Existen muchas formas en el ser humano de  creer en Dios. Para muchos, existe el Dios jurídico, legislador, agente policial de la moralidad, que a través del miedo, establece esa distancia de la creencia verdadera.
Dios está en todas mis teorías e invenciones. Él está presente en todo y creo que en todos, hasta en las formas más primitivas.
Esa es mi religión y el Dios en que creo.
*   *   *
Así decía, así vivió. Albert Einstein fue el ejemplo del cristiano auténtico preocupándose constantemente por su semejante.
Dos años antes de su desencarnación fue conmemorado su cumpleaños con una gran fiesta pública.
Todo lo que le fue dado como regalo, Albert lo transformó en dinero y envió los fondos para la Facultad de Medicina Albert Einstein.

Redacción del Momento Espírita, con base
en datos biográficos de Albert Einstein.
El 24.05.2010.

Invisibles, pero no ausentes

Victor Hugo
 
Cuando Víctor Hugo murió, en el siglo XIX, llevó nada menos que dos millones de acompañantes en su cortejo fúnebre, en pleno París.
Luchador de las causas sociales, defensor de los oprimidos, divulgador de la enseñanza y de la educación, el genial literato dejó sin editar textos que, por su voluntad, solamente fueron publicados después de su muerte.
Uno de ellos habla exactamente del hombre y de la Inmortalidad y se tradujo más o menos en las siguientes palabras:

La muerte no es el final de todo. Ella no es sino el final de una cosa y el comienzo de otra. En la muerte el hombre acaba, y el alma comienza.
Que lo digan esos que atraviesan la hora fúnebre, la última alegría, la primera del luto. Que digan si no es verdad que también allí hay alguien, y que no acabó todo.
Yo soy un alma. Bien siento que lo que daré a la tumba no es mi yo, mi ser. O que constituye  mi yo, irá más allá.
El hombre es un prisionero. El prisionero escala penosamente los muros de su mazmorra, coloca el pie en todos los salientes y sube hasta el respiradero.
Ahí, mira, distingue a lo lejos la campiña, aspira el aire libre, ve la luz.
Así es el hombre. El prisionero no duda que encontrará la claridad del día, la libertad. ¿Cómo puede dudar el hombre si va ha encontrar la eternidad a su salida?
¿Por que no poseerá él un cuerpo sutil, etéreo, del que nuestro cuerpo humano no puede ser sino un esbozo grosero?
El alma tiene sed de lo absoluto y lo absoluto no es de este mundo. Es muy pesado para esta Tierra.
El mundo luminoso es el mundo invisible. El mundo luminoso es el que no vemos. Nuestros ojos carnales sólo ven la noche.
La muerte es un cambio de vestimenta. El alma, que estaba vestida de sombra, va a ser vestida de luz.
En la muerte el hombre sigue siendo inmortal. La vida es el poder que tiene el cuerpo de mantener el alma sobre la Tierra, por el peso que tiene en ella.
La muerte es una continuación. Más allá de las sombras, se extiende el brillo de la eternidad.
Las almas pasan de una esfera a otra, se vuelven cada vez más luz, se aproximan cada vez más y más a Dios.
El punto de reunión es en el infinito.
Aquel que duerme y despierta, despierta y ve que es hombre.
Aquel que está vivo y muere, despierta y ve que es Espíritu.
*   *   *
Muchos consideran que la muerte de una persona amada es una verdadera desgracia, cuando, en realidad, morir no es morir, ni consumirse, sino liberarse.
Así, delante de los que partieron en dirección a la muerte, asume el compromiso de prepararte para el reencuentro con ellos en la vida espiritual.
Prosigue tu jornada en la Tierra sin aplazar las realizaciones superiores que te corresponden, pues ellas serán valiosas, cuando tú realices el grande viaje, rumbo a la madrugada clarificadora de la eternidad.

Redacción del Momento Espírita, a partir del cap. Palabras del autor y del cap. Francia llora a su mayor poeta, del libro Víctor Hugo y sus fantasmas, de Eduardo Carvalho Monteiro, ed. Eme.