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lunes, 14 de febrero de 2011

Inmortalidad

Despertar en el "más allá"



La cuestión de si todo se acaba con la muerte es tan vieja como la humanidad misma.

 Los hombres de Neardenthal enterraban a sus muertos con armas y víveres para la próxima vida. Y las momias aparecidas en las pirámides funerarias egipcias y en los altares aztecas atestiguan la misma creencia. Cuanto más perfecta es la ciencia y sus métodos, tanto más insistente es la pregunta de los seres humanos y su esperanza de una respuesta¿Es la muerte la última respuesta? ¿O existe otra?

En el fondo, la respuesta es muy simple, desde los primeros tiempos, los hombres creen en una vida después de la muerte. Filósofos y poetas se han manifestado en este sentido. Y todas las grandes religiones del mundo no podrían ser imaginadas sin una creencia en una vida posterior a la muerte. Pero muchos no tienen bastante con la fe,quieren saber. Cuanto más perfeccionada es la ciencia, cuanto más progresivos son sus métodos de investigación, tanto mayor es la esperanza puesta por el ser humano en ella. Pero son muy pocos los científicos que se atreven a enfrentarse con este problema.

"Esta cuestión es tabú -me explicó un conocido profesor de Universidad-; nadie se quiere quemar los dedos con ella. Y los que, no obstante, se ocupan de ella son considerados hombres carentes de seriedad, que se enfrentan con la burla y la hostilidad de sus colegas. Muchos destacados investigadores se han desanimado ante estos obstáculos y no han proseguido sus estudios en este campo." Y H.Driesch escribe: "La cuestión de una vida posterior de la persona continúa siendo el problema principal de toda ciencia, por mucho que nuestros filósofos y psicólogos oficiales den un gran rodeo para no encontrarse con ella y aparenten no verla en absoluto."

   Durante gran parte de su vida, el investigador inglés Harry Price experimentó con centenares de médiums en cuyas sesiones aparecían los supuestos "espíritus" de personas fallecidas. Sus infatigables estudios le valieron el sobrenombre de "cazaespíritus". En opinión de otro investigador fue Harry Price quien suministró un ejemplo "extraordinariamente valioso desde el punto de vista científico" de la existencia de otra vida después de la muerte. El doctor Björkhem, a quien se deben las anteriores palabras, es uno de los más renombrados investigadores suecos en el campo de la parapsicología. Cuando ocurrió el caso, este doctor era médico ayudante en la policlínica de Lund.

El médico recuerda que el 9 de octubre de 1948 acudió a visitarle un paciente con una petición fuera de lo corriente. "Le indiqué que se dirigiera al médico de la sala, mi jefe, -dice Björkhem-. Pero precisamente quería hablar conmigo y con nadie más que conmigo, pues se trataba de algo que no quería confiar a quien no estuviese en el secreto."

El historial clínico informó al doctor Björkhem que el enfermo había sido admitido en la clínica de Lund el día anterior. E. Era un obrero del ramo textil, de treinta y un años, casado, con dos hijos. Diagnóstico: adelgazamiento anormal. Pero el paciente no buscaba al médico por ese motivo, tenía que informarle de un acontecimiento extraordinario. "El enfermo contó que, a finales de 1948, había visto, al despertarse durante la noche, a un caballero desconocido que se inclinaba ligeramente sobre su cama, cosa que entonces consideró completamente natural, no sintiendo miedo alguno."

El aparecido le habló, pero E. No entendió casi nada, pues el desconocido hablaba en inglés. Solo entendió el nombre: Harry Price. La aparición se repitió y E. Pudo comprender al poco tiempo la mayoría de lo que el aparecido le contaba, las indicaciones que le daba. Según le informó Mr. Price, durante su vida se había ocupado en el estudio de apariciones de fantasmas. E. no dudó jamás de la realidad de la aparición, también su esposa había sido testigo de ello, lo mismo que sus hijos. "Y Mr. Price había sido también quien le había indicado expresamente que se dirigiera al hospital de Lund, pues en este establecimiento hallaría remedio para su enfermedad, el adelgazamiento. Si, según E., Price estaba en lo cierto, la causa de la enfermedad sería una inflamación de la parte superior de la columna vertebral. Mr. Price le había recomendado insistentemente que contara todo esto al médico que lo examinara enel momento de su admisión y a ningún otro. Según Mr. Price, lo ocurrido hasta entonces y lo que pudiera ocurrir en adelante, habría de dar a la ciencia algo que pensar, por decirlo así..."

   Podemos imaginarnos la confusión del doctor Björkhem. Un interrogatorio efectuado con suma cautela demostró que el paciente nunca antes había escuchado el nombre de Harry  Price. ¿Había sido todo una figuración suya? Además ¿habia muerto Price? El doctor Björkhem estaba seguro de no haber leído en los periódicos suecos noticia alguna en este sentido.

Por lo tanto ¿se trataba de un extraño encuentro? ¿O quizás era algo más? Dos días después de esta conversación ocurrió otro "suceso paranormal". El doctor Björkhem recibió una carta fechada en Estocolmo, en la que el profesor J. T., con quien había sostenido una larga correspondencia relacionada con los trabajos del investigador Harry Price, le decía entre otras cosas: "Por lo demás, he de comunicarte que Harry Price falleció el 29 de marzo de 1948, según he leído en una revista inglesa. Después de haberse pasado la vida persiguiendo fantasmas-añadía burlonamente el comunicante-, Harry Price tendrá ocasión de aparecerse como tal cuantas veces quiera."

Así pues Harry Price había fallecido el 29 de marzo y se apareció inmediatamente por primera vez al enfermo. ¿También pura y simple casualidad?.

Mientras tanto el enfermo había sido tratado en el hospital; pero los médicos, a pesar de todas las exploraciones, no pudieron encontrar enfermedad orgánica de tipo alguno. El paciente seguía perdiendo peso, decayendo día tras día. Un psiquiatra llamado a consulta diagnosticó finalmente: padecimiento nervioso de origen esquizofrénico, por lo que el enfermo fue trasladado a una clínica de neurología. Dos meses más tarde, en diciembre, el doctor Björkhem recibió una llamada telefónica de un médico jefe de esta clínica: por fin había sido encontrada la verdadera causa del adelgazamiento. ¿Esquizofrenia? En absoluto.

Evidentemente un diagnóstico erróneo. El enfermo se hallaba perfectamente de la cabeza. El padecimiento era de origen... orgánico: inflamación en la parte superior de la columna vertebral,provocada por una infección.¡El diagnóstico establecido por Price! El enfermo pudo ser curado por completo.

"¿Es esta una historia de las normales que se dan en todo hospital grande, o encierra algo más?", pregunta el doctor Björkhem al concluir el relato de este caso. ¿No sería una respuesta a la pregunta: Harry Price había regresado realmente "del reino de los muertos"? . Escuchemos al doctor Björkhem: "¿Se deben todos estos acontecimientos al azar, o existe una voluntad determinada detrás de ellos? ¿Quería Harry Price dar a la ciencia un hueso que roer? ¿Por qué entonces dirigirse a un obrero textil de Malmoe? Cuanto más me pregunto tanto más difícil encuentro una respuesta."

A lo menos parece haber respuesta a la última pregunta: años más tarde se presentó una mujer que dijo sobre el particular: En una conversación en que, como siempre, se debatía la cuestión de la vida eterna, Harry Price había dicho a esta mujer: "Cuando yo haya muerto, todos los mediums de Inglaterra jurarán que me he aparecido a ellos. Pero cuando pueda exteriorizar mi presencia de algún modo, será de una forma completamente distinta, al otro lado del mar..."
¿Había cumplido su promesa?

Si se examinan los casos conocidos de apariciones de muertos, se comprobará que la mayoría se han producido y se producen en las proximidades del momento de la muerte. "Es un hecho digno de atención -establece Aniela Jaffé- que los difuntos se aparezcan casi siempre inmediatamente después de la muerte y raramente pasados ya varios años, como si al principio estuvieran más cerca. -Y opina-: Es una creencia popular que el alma de una persona a punto de fallecer goza del don de la ubicuidad, pudiendo ser vista aquí y allá, pudiendo hacer esto y aquello: detener la marcha de un reloj, abrir una ventana, ser causa de un presentimiento, de una visión, de una imagen interior."

Varios teólogos sustentan también la opinión de que todos los fenómenos espiritistas no se realizan en el verdadero más allá, sino en un lugar intermedio entre el mundo en que vivimos y el "verdadero más allá". "Los fenómenos espiritistas se producen en el reino de sombras de la muerte -opina el teólogo Wilhem Horkel-. Se producen más allá de nuestro mundo concreto, real; pero todavía a este lado de la verdadera eternidad, tal como la entiende nuestra fe cristiana."

Esto puede ser visto con dos ejemplos en donde las apariciones casi coincidieron con el momento del fallecimiento. Ambos fenómenos son citados por Aniela Jaffé. "Mi amiga Trudy von S. y yo -comienza el primero de sus relatos- asistimos en 1936 a una escuela de horticultura existente en Inglaterra. Entre las alumnas se encontraba también Patricia, hija de un pastor protestante de un pueblecito inglés." Las muchachas intimaron y con frecuencia eran invitadas a casa del pastor los fines de semana. Dos años más tarde regresaron a Suiza. El 14 de febrero de 1938, las dos amigas se reunieron a las doce en punto del mediodía en el "Pfausen", en  Zurcí. "De repente vi entre la multitud a Pat, nuestra común amiga inglesa -sigue relatando-. A pesar del buen tiempo, llevaba su viejo sombrero contra la lluvia y su impermeable.

"-¡Mira quien está ahí Trudy! -exclamé- .  ¡Es Pat! ¡Voy a llamarla!

"Corrí hacia la parada del tranvía. Pat subió al tranvía número cinco y tomó asiento. Pero el vehículo se puso en marcha antes de que yo pudiera alcanzarlo."

¿Una alucinación? La aparición había sido tan real que las amigas se dirigieron por la tarde a la Sección de Extranjeros de la policía para que les fuera facilitada la dirección de Pat. Pero la amiga no había dado señales de vida.
"Unos días más tarde recibí una carta de la madre de nuestra amiga, en la cual nos decía que su hija Pat había muerto el 14 de febrero, alrededor del mediodía, de resultas de una caída del caballo. Se había fracturado la base del cráneo..."

"Mi esposo, un académico de pensamiento sumamente práctico, un hombre totalmente escéptico frente a cualquier fenómeno de aparecidos -comienza el segundo relato-, vivió un acontecimiento que cambió considerablemente su actitud ante las cosas invisibles." Por lo que sabemos este seños había salido de casa el martes por la noche, como tenía por costumbre. Iba de camino hacia el punto donde jugaría su partido de bolos cuando vio, ya lejos, la inconfundible figura de un amigo suyo, arquitecto y coronel de la reserva, en cuyo regimiento también había servido. Saludó, pero el otro "no hizo sino mirarle con ojos extrañamente fijos y dobló repentinamente hacia la derecha, en dirección a la plaza de la estación, en cuyas proximidades se encontraba su despacho." El hombre habló de esto en el club donde jugaba a los bolos y también con su esposa al regresar a casa. Así pues, había muchos testigos de ello. Pues bien, la noticia de su muerte apareció al día siguiente en los periódicos. "Según la esquela mortuoria, el coronel había muerto repentinamente el domingo por la noche a consecuencia de un derrame cerebral. Mi esposo me miró confundido sin saber qué decir. Cuando comprendió que el coronel tenía que llevar muerto ya dos días, se encaminó a la casa mortuoria para convencerse en persona de que no existía un malentendido." No, no había malentendido alguno.

Los "espíritus" de los difuntos... ¿No parece ésta una explicación clara y convincente? Pero la mayoría de los psicólogos replicarían en estos casos con un enérgico: "¡No demuestra nada!" Acaso aquel obrero textil de Malmoe supiera sobre Harry Price mucho más de lo que aparentara. ¿Y el diagnóstico acertado? Simple azar. También en los casos restantes no se considerarían reales las "apariciones" habidas, que se explicarían como una alucinación. Y, sin embargo, resulta difícil de creer que todos los casos puedan ser explicados de esta forma; son demasiado numerosos y están demasiado bien documentados. El padre jesuita Ludwig Bonwin -otros diez religiosos conforman sus afirmaciones- con ocasión de una audiencia concedida por Papa Pío XI, relata lo que sigue: "Mientras esperábamos en la antesala, se abrió una puerta y se nos apareció el Papa Pío X, fallecido nueve años antes. Nos quedamos sin habla, pues lo reconocimos enseguida. Pío X se dirigió a nosotros y nos dijo: "Los tiempos
difíciles durarán todavía dos años." Acto seguido desapareció. Mientras nos hallábamos todavía bajo el efecto de esta aparición, fuimos llamados a los aposentos privados del Padre Santo para ser recibidos en audiencia por él, quien, al notar nuestra emoción, quiso saber el motivo. Uno de nosotros le informó de lo ocurrido, a lo que el Papa observó con tono tranquilo; "Así, pues, ha vuelto de nuevo."

Hay otro caso célebre que procede de los anales de la "Sociedad de Investigación Psíquica" inglesa, un caso en el que, en opinión de teólogo católico Alois Wiesinger, no existe razón fundada para dudar de la realidad de las apariciones de difuntos, cuando que los hechos fueron investigados por un tribunal de justicia.

James L. Chaffin era un granjero del estado de Carolina del Norte, padre de cuatro hijos: Jhon, James, Marshall y Abner.

Por instigación de su tercer hijo Marshall, el granjero redactó el 16 de noviembre de 1905, un testamento en que instituía a dicho hijo como heredero único, desheredando a su esposa y a los tres hijos restantes. Pero el 16 de enero de 1919 hizo un segundo testamento distribuyendo la herencia por igual entre los cuatro hijos. Lo hizo después de haber leído el capítulo XXVII del Génesis (Jacob arrebata a su hermano Essaú el derecho de primogenitura).

El padre escondió en una vieja Biblia de familia este segundo testamento,escrito a mano. Había heredado la Biblia de su padre, un pastor protestante.
Guardó el documento precisamente entre las páginas correspondientes al capítulo mencionado. En la medida que pudo comprobarse, el granjero no había hablado a nadie de este segundo testamento. Lo que hizo fue coser una nota en el forro de un abrigo. La nota decía:

"Leed el capítulo XXVII de la Biblia de mi padre."

James L. Chaffin murió el 7 de septiembre de 1921 a consecuencia de un accidente, y su tercer hijo tomó posesión de la herencia.., en razón del primer testamento: Pero ocurrió lo que al parecer, el padre había temido y que había motivado la redacción del segundo testamento: su tercer hijo administró de mala forma la herencia. James, el segundo de los hijos, comenzó en junio de 1925, a soñar con su padre, de manera más frecuente cada vez se le aparecía en sueños.

He aquí el relato de este hijo: "Mi padre se apareció junto a mi cama, pero sin hablar. Un poco tiempo después, creo que a finales de junio de 1925, volvió a aparecérseme al lado de mi cama, vestido tal como lo había visto con frecuencia a lo largo de su vida, con un abrigo... El espíritu de mi padre me habló esta vez: "Encontraréis mi testamento en el bolsillo de mi abrigo."

James Chaffin se despertó con la firme convicción de que el espíritu de su padre se le había aparecido con el fin de deshacer una equivocación. Buscó el abrigo, pero entonces supo que lo tenía su hermano Jhon. Encontrado el abrigo, descubrieron la nota cosida en el forro. La Biblia fue encontrada en uno de los cajones de su antigua cómoda y abierta en presencia de testigos por las páginas que estaban pegadas. Los hijos  dieron fe de que era la última voluntad de su padre y se hicieron cargo común de la herencia.

  Estos no son en modo alguno casos aislados. Existen centenares de ellos cuidadosamente revisados. Y numerosos y renombrados investigadores han llegado a la conclusión, después de considerar tales casos, de que no se puede dudar realmente de las apariciones. Pero la mayoría de los psicólogos del lado contrario se siguen aferrando s su: "¡No está demostrado!" debido a que no existe  nada parecido a un alma y, por tanto, es absurdo pensar -afirman- en una vida posterior a la terrena.

Al igual ocurre con los restantes fenómenos de que hemos hablado, la ciencia no consigue ponerse tampoco de acuerdo sobre éste. Hay ciertos hechos que no pueden ser demostrados; ¿pero por ello no han de ser verídicos? E incluso aunque no podamos demostrar jamás que existe una vida después de la muerte, ¿habla ello en contra de la inmortalidad?

Quizá sea conveniente que algo tan maravilloso se escape en última instancia a nuestras manos. Quizá no sea ésta una cuestión científica, sino únicamente religiosa; no una cuestión de demostraciones, sino de la fe.

   Mucho de lo que la ciencia ha estado negando y combatiendo apasionadamente ha sido reconocido después, ha tenido que admitirlo. Este libro no pretende demostrar nada... que no se considere demostrado; ni negar nada... que no se pueda negar. Ha pretendido únicamente mostrar lo que es real en medio de la batalla a favor y en contra de estos fenómenos; la decisión es cosa de cada uno.

Hace milenios que estos fenómenos "ocultos" conmueven a la Humanidad. Quizá sea éste su sentido: obligar continuamente al ser humano a ocuparse en él mismo. A la larga tampoco la ciencia puede andar eludiéndolo.

Enriquecemos nuestros conocimientos día tras día. Descubrimos el mundo de los microbios, de los electrones, de los átomos.

 Exploramos el fondo de los mares y nos disponemos a la conquista del universo. Puede que todas estas cosas sean muy importantes. El hombre quiere saber. Pero por encima de esto no debería olvidarse jamás que continúa existiendo un terreno que presenta muchos campos oscuros, sin explorar: la hondura de nuestra alma, del alma humana. Es y seguirá siendo el más grande y último de los misterios.

Autor: Hans Herlin de su libro "El Mundo de lo Ultrasensorial"

domingo, 13 de febrero de 2011

Huellas dactilares prueban la rencarnación


¿Huellas digitales prueban la Reencarnación?
Articulo de La Revista Espirita, Num. 10.

Mamá, yo morí en un río....» fue la frase pronunciada hace algunos años por Felipe (nombre adoptado para esta narrativa) al pasar sobre un puente, causando una gran conmoción a su madre (que llamaremos Amelia). El niño, que desde muy temprano manifestaba un gran miedo al mar, en aquella ocasión tenía dos años de edad y su familia residía en la ciudad de Santos, litoral del Estado de São Paulo, Br asil. Hoy, Felipe tiene trece años y vive con su familia en la ciudad de Jarinu en el mismo Estado. No recuerda los detalles de la historia que contaba a sus atónitos padres: que había vivido en la ciudad de Campos de Jordão, que su nombre había sido Augusto Ferreiro, que trabajaba con herraduras de caballos y que había muerto en un accidente donde un automóvil modelo Gol color vino cayó en un río.

Cuando era pequeño, Felipe contaba detalles de la referida ciudad que no podría haber conocido como el clima frío y la gran cantidad de flores azules (hortensias) en las calles– puesto que su familia actual jamás estuvo allá. El tiempo pasó y la familia de Felipe nunca tuvo la oportunidad de comprobar la veracidad de la historia.

Hasta que en el mes de diciembre «pasado, al asistir al programa «Espiritismo Vía Satélite», hoy llamado «Visión Espírita», en el canal ejecutivo de la Embratel, Doña Amélia conoció al entrevistado de ese domingo, el Dr. João Alberto Fiorini de Oliveir a, comisario titular del Servicio de Registros Policiales para Investigaciones en Curitiba, Estado de Paraná. Y cuando supo que realiza investigaciones de casos de reencarnación, utilizando técnicas avanzadas, no tuvo dudas, envió un fax contando su historia y pidiendo orientación.

El Dr. Fiorini se interesó por el caso y se dirigió a la ciudad de Campos de Jordão en la semana de Navidad del año 2000 y después de buscar varias pistas del tal Augusto Ferreiro, no tuvo éxito. Consultó registros en la alcaldía, comisaría, cementerio, hospitales... y nada. Ninguna señal de Augusto Ferreiro. Hasta que pasando cerca del teleférico, en un punto de carrozas (que en Campos de Jordão desempeñan la función de taxi), decidió detenerse e indagar a los cocheros de mayor edad.

– Le pregunté a uno de ellos, llamado Antonio, si había conocido a un tal Augusto Ferreiro. El respondió que sí lo conocía. Me quedé asombrado.

Todo indicaba que se trataba de un caso paranormal, pero no de reencarnación, puesto que Augusto Ferreiro continuaba vivo. Entonces Fiorini llamó por teléfono a Amelia – madre de Felipe– y le contó lo que había sucedido. A su vez, Amelia le contó a Felipe, quien en ese momentotuvo una reacción inusitada: entró en un estado de profunda agitación, casi de pánico, al recordar al verdadero Augusto Ferreiro.

Frente a esta situación, Fiorini decidió ir en busca de ese personaje que, a esta altura de los acontecimientos, era la única persona capaz de descifrar el enigma. Volvió al punto de las carretas y después de hacer las debidas indagaciones, fue llevado a la residencia del referido señor. En una casa simple, distante siete kilómetros del teleférico, Fiorini encontró a un anciano de 80 años que lo atendió con cortesía, pero bastante desconfiado.

Entonces supo que Augusto Ferreiro era un sobrenombre. Su nombre verdadero era José Chagas, aunque nadie lo conocía como tal, ganó el apellido de Augusto cuando era un bebé, cuando otro niño que había nacido el mismo día que él –el verdadero Augusto– falleció dos días después. El «sobrenombre» Ferreiro (herrero en español) sólo vino más tarde, cuando pasó a trabajar con carretas, metales, herraduras. Después de realizadas las presentaciones, entabló el siguiente diálogo:

Traje un texto –dijo Fiorini, entregándole el fax que la madre de Felipe le había enviado contando la historia– y me gustaría que usted lo leyera y me suministrara algunas informaciones.
Este niño –prosiguió el comisario– dice que es usted. Está claro que es un malentendido, pero dígame, ¿existe alguien en su familia que murió ahogado en un río?
No, no hay nadie, –fue la respuesta categórica–.
Bueno... ¿entonces cómo se explica que un niño que nunca escuchó hablar de usted sepa su nombre, la ciudad donde vive y cómo es la misma, sin haber estado nunca aquí?
No lo sé –respondió con sinceridad–. Yo no sé nada sobre ese asunto –concluyó–.

Fiorini agradeció y se despidió sintiéndose frustrado. Sin embargo, se enteró más tarde que la perplejidad no fue únicamente suya. Esa noche, el viejo Augusto Ferreiro no consiguió conciliar el sueño. Dijo posteriormente que le costó dormir y cuando lo logró, soñó con uno de sus nietos, Fernando, que no lo había visto hacía quince años. Fernando era hijo de una de sus hijas , Cidinha, que vivía en Ubatuba, litoral norte de São Paulo. Lo que intrigó a Augusto fue el hecho de que el niño se presentaba de espaldas. Y según su creencia, eso sucedía cuando la persona con quien soñó había fallecido.

Al día siguiente, Augusto Ferreiro reunió a sus hijos y les contó toda la historia: que apareció en su casa un sujeto extraño, contando una historia igualmente extraña, de un niño que decía ser él y que había muerto ahogado. Después, relató el impresionante sueño que tuvo con Fernando, que hacía mucho tiempo no veía y les preguntó si ocultaban algo sobre el nieto.

Los hijos se sintieron horrorizados. Confusos, le contaron a su padre que Fernando realmente había fallecido ahogado, hacía ya varios años, en el río Boi en Uba tuba, absorbido por un tubo al caer de un puente que el propio Augusto había ayudado a construir. En esa ocasión, la familia decidió esconder el hecho al abuelo para que no sufriera. Los hijos le confirmaron que Fernando no estaba más entre ellos.

Fue una conmoción general y Augusto Ferreiro decidió buscar al extraño que lo visitó la víspera para contarle el caso. Pero no sabía dónde encontrarlo. Decidió dirigirse al punto de las carretas y dejarle un recado para que Fiorini se lo entregue, en caso de que volviese a pasar por allí.

Y así sucedió, el día de Navidad, Fiorini volvió a la estación de las carretas llevando panetones y vinos para sus amigos cocheros. En ese momento recibió el recado de Augusto Ferreiro y fue a su encuentro, escuchando de su boca todo lo acontecido:

Hace quince años mi hija Cidinha tuvo un problema de tuberculosis y yo fui a buscarla para hacerle un tratamiento aquí en Campos do Jordão. Ella vino y trajo a su hijo Fernando, que permaneció conmigo durante el período de su tratamiento. En esa época, otro hijo mío tenía un automóvil marca Gol color vino y ellos paseaban bastante por la ciudad; pero ese carro no cayó al río, fue destruido mucho tiempo después en un incendio. Yo construía juguetes y carretas para Fernando, que se encariñó conmigo y yo con él. Fue en esa ocasión que conoció las flores de la ciudad y el frío. Cuando su madre mejoró, volvieron para Ubatuba y después nunca más vi a Fernando. Mis hijos me contaron que poco tiempo después de volver a su casa, mi nieto fue a jugar al río cuando fue absorbido por un tubo, debajo de un puente que yo ayudé a construir y murió ahogado. Me habían ocultado la historia y solamente hoy me enteré de todo.

Las mismas huellas digitales

La historia de Felipe aparentemente termina aquí. A Fiorini le gustaría tener las huellas digitales de Fernando, nieto de Augusto Ferreiro, pero no será posible. Fernando falleció a los seis años de edad. Dos años después, reencarnó en la ciudad de Santos, donde recibió el nombre de Felipe. Si fuese posible comparar las huellas digitales de los dos niños... Fiorini está convencido de que serían idénticas siendo la prueba definitiva de la realidad de la reencarnación. La polémica tesis del Dr. João Fiorini, que dice que cargamos las mismas huellas digitales de una encarnación a otra cuando el intercurso –tiempo entre una y otra encarnación– es relativamente corto.

Se sabe que no existen dos seres humanos con las mismas huellas digitales. Fiorini cita los estudios del fallecido médico Almeida Jr. que fue profesor de Derecho de la Facultad de San Francisco, en São Paulo y de Medicina Forense de la Escuela Paulista de Medicina.

De acuerdo con los referidos estudios, en una relación sexual existen cerca de diecisiete millones de espermatozoides debatiéndose por fecundar uno de los óvulos de la mujer.

Esto resulta en una impresionante cifra de posibilidades de combinaciones diferentes. Es por esa razón que existen escasas probabilidades de que dos personas tengan las mismas huellas digitales. No obstante, existe en los Estados Unidos un servicio centralizado de registro de personas con cincuenta millones de individuos, todos con sus huellas digitales. Pero, siempre que ocurre una repetición de huellas digitales, una de las personas relacionadas al episodio ya falleció. João Fiorini, comisario de policía y profesor de la Escuela Superior de Policía en el Estado de Paraná, Brasil. Divulga la Doctrina Espírita a través de pruebas e investigaciones científicas relacionadas a la reencarnación, principalmente en el área de dactiloscopía. Jamás la huella digital se repite entre personas vivas. Como los norteamericanos, de manera general, no creen en la reencarnación, todo no pasa de una fortuita coincidencia, asevera Fiorini.

Además, cuando el período entre las encarnaciones es prolongado, las huellas digitales acaban por sufrir la influencia genética de los padres del individuo reencarnado.

Pero si la reencarnación ocurre poco tiempo después de la desencarnación anterior, la posibilidad de que el periespíritu mantenga las huellas digitales inalteradas es bastante acentuada.

Divisor de aguas
Con la documentación de los casos que ha investigado y con los que se encuentran en proceso, el comisario João Fiorini pretende escribir un libro que será un divisor de aguas en la historia de las investigaciones científicas de identificaciones. La comprobación documental de la reencarnación, sin lugar a duda, dará un salto cualitativo no sólo en la investigación policial, sino también –y principalmente– en otras áreas del conocimiento científico con énfasis en la Medicina y Psicología.

Reinaldo Andrade (Texto enviado por João Alberto Fiorini fiorinideoliveira@pop.com.br)
«En Brasil, el comisario de la policía João Fiorini, perito en identificación, realiza investigaciones de avanzada sobre vidas pasadas».
Diversos artículos y materias del Dr. Fiorini pueden ser encontradas en la página electrónica: http://www.espiritnet.com.br/Fiorini.htm

Mediumnidad peligrosa?



La Mediumnidad encierra algún peligro ?


La mediumnidad como cualquier otro instrumento, puede ser buena o mala según el uso que se le dé, y esto depende de la tónica moral y del conocimiento espiritual del médium. El mayor peligro es que este se pueda volver por ello vanidoso e interesado, y que desvíe su uso a obtener lucros económicos y a complacerse en su vanidad y orgullo.

El médium que carece de la debida preparación moral y ética, puede hacer un uso negativo de su facultad debido a la ignorancia, la superstición, la maldad o el fanatismo que pueden hacer su actividad nefasta cuando por su vanidad, impiden con su actitud la liberación y el auxilio de los seres espirituales que tratan angustiadamente de pedir ayuda, o cuando usan de su facultad para asuntos fútiles o para su comercialización.

Se puede decir que existe el riesgo en estos médiums , de que debido a sus imperfecciones, puedan sufrir crisis de Posesión, Subyugación o Fascinación espiritual , por parte de Seres espirituales del Bajo Astral.

Sin embargo los buenos médiums que tienen claro el por qué y el para qué de su facultad, se caracterizan por ser personas sencillas, formales, modestas y totalmente desinteresadas y normales , y no dan cabida a Espíritus de baja condición moral que les puedan ocasionar problemas, debido a que mantienen un alto grado de nivel espiritual , y no se aprovechan personalmente de su facultad mediúmnica. Su propio carácter ético y moral supone un filtro por el que ningún mal espíritu se puede colar.

Según afirma un espíritu llamado Emmanuel, habitual colaborador y comunicador del médium brasileño Chico Xavier, ningún médium se perderá en las vías del desequilibrio si sabe establecer para sí mismo un programa de renovación espiritual, ejerciendo la renuncia y la paciencia ante los inconvenientes que le surjan en el camino de su facultad, así como la capacidad de perdonar las ingratitudes y el no perder nunca la esperanza en medio de los mayores y mas difíciles obstáculos que surjan en su camino.

Para el médium que se esfuerce en el estudio, el trabajo y la oración constantes, y en la práctica de la humildad, su yugo será suave y su carga será ligera, tal como prometió Jesús.

En cuanto al hecho en sí de una posible peligrosidad por motivo de su relación con seres desencarnados, resulta absurdo creer que pueda existir ningún riesgo, más aún en los casos en que se trata y se comunica con Seres queridos, amigos y conocidos que partieron antes que él a ese mundo espiritual en el que se encuentran, y cuyos afectos siguen tan vivos como cuando estaban físicamente a su lado.

Creer en una peligrosidad por este motivo, sería como creer peligrosa la comunicación por teléfono o fax con amigos que estuviesen al otro lado de la línea..

La facultad mediúmnica no se puede responsabilizar por la actitud de quienes utilizan hábitos de ignorancia, superstición, maldad y fanatismo”
-Emmanuel a través del médium Chico Xavier-

- JOSE LUIS MARTÍN-

sábado, 12 de febrero de 2011

El museo de las almas del Purgatorio

El Museo de las Almas del Purgatorio
El Museo de las Almas del Purgatorio
Un secreto guardado hace por lo menos 105 años por la Iglesia Católica acaba de ser desvendado: los espíritus se comunican también en el seno de la propia Iglesia. Quien lo afirma es el investigador de fenómenos paranormales bahiano Clóvis Nunes. Él ha logrado filmar y fotografiar el Museo de las Almas del Purgatorio, en Roma, y reveló que allí están registrados, silenciosamente, hechos incontestables que legitiman la comunicación de espíritus.

Todo comenzó con un incendio misterioso en la inauguración de un altar, en 1897. Los fieles, al apagar el fuego, percibieron desde el surgimiento de las llamas un rostro dibujado por los residuos del humo que se encontraban en el mármol. Según ha averiguado Clóvis, lo curioso es que no había nada que fuese combustible en el lugar. Juntamente con el padre Victory Juet, llegaron a la conclusión de que la materializació n de aquel rostro, cuyos residuos están intactos hasta hoy, se trataba de un fenómeno paranormal insólito.

Con el tiempo, se ha ido ampliando el acervo en este sentido, con piezas venidas de otras iglesias. El parapsicólogo afirma que las reliquias son imágenes sorprendentes que revelan que las comunicaciones espirituales en la Iglesia son evidentes y se producen en muchas épocas. En entrevista exclusiva, él nos relata detalles de su osadía, al driblar a los guardias de seguridad y traer los secretos a la superficie. Cita casos de diversos curas que no solo admiten la comunicabilidad con los espíritus, sino que además han escrito libros y dan conferencias sobre el tema.
El diálogo con los muertos no debe ser interrumpido, porque, en realidad, l
la vida no está limitada por los horizontes del mundo. (Papa Juan Pablo II)
EL MUSEO ESCONDE EL MISTERIO
El Museo de las Almas del Purgatorio fue creado por la Iglesia a comienzos del siglo pasado por el padre Victory Juet, que pertenecía a la Orden del Sagrado Corazón de Jesús, fundada en 1854 por el padre Chevalier, con la finalidad de decir misas y oraciones en sufragio de las almas en sufrimiento. Esta organización se desarrolló en Roma a partir del trabajo de Juet que se convirtió en una de las mayores personalidades de su época. Fue procurador de Roma, amigo personal y de extrema confianza del Papa Pío X.

El 15 de noviembre de 1897, cuando se había adornado el altar para una fiesta, en conmemoración de las conquistas para construcción del gran santuario, que es hoy la iglesia, se produjo el incendio misterioso. Victory Juet y los fieles dedujeron que serían almas del purgatorio, que pedían plegarias para aliviar sus sufrimientos en el Más Allá, toda vez la iglesia estaba siendo construida para ello, además de una demostración real de que la Iglesia era necesaria. A partir de ahí, el padre, impresionado, lo comunicó al Papa y a las autoridades eclesiásticas, emprendió viajes por los países europeos, buscando testimonios, pruebas, y siempre investigando para inserir otras comunicaciones semejantes.

Después de algún tiempo y de una gran cantidad de material seleccionado, fundó el primer Museo Cristiano de Ultratumba, con autorización del Papa, para legitimar todas las piezas que registran apariciones de comunicación espírita entre curas y monjas. "Hoy el museo tiene su cantidad de piezas resumida, pero es el registro de esas apariciones durante muchos años en diversas iglesias y diferentes partes del mundo", destaca Clóvis.

Según él, la Iglesia admite, a través del museo, la comunicación entre los vivos y los muertos. "Allí está un testimonio auténtico de la inmortalidad, de la comunicabilidad con los espíritus, pese a que el 90% o más de los curas desconozcan este museo, pues fue instituido por una Orden y solamente los padres que están ligados a ella, el Sagrado Corazón de Jesús, saben de su existencia. Pero si el Papa Pío X autorizó su creación y si el fenómeno se produjo allí es porque desde aquella época la Iglesia admite la comunicación con los muertos. No explícitamente para el público, sino entre las autoridades eclesiásticas, creemos que eso es un hecho desde hace algún tiempo. Por tanto, hace más de 100 años que estas piezas registran silenciosamente hechos incontestables, de que los espíritus se comunican dentro del seno de la Iglesia Católica", analiza.

CONTENIDO DE LOS MENSAJES
Según el parapsicólogo, algunas de las comunicaciones de estos curas eran el mal uso, por ejemplo, de las ofertas de la Misa y después, con la conciencia culpable, venían a decir dónde estaba este dinero guardado. Otras han sido de monjas, que venían a decir a las hermanas que la vida continuaba después de la muerte. También una gran parte de casos de espíritus en sufrimiento que volvían rogando se celebrase Misa para alivio de los dolores y las perturbaciones del alma.

Como la Iglesia Católica tiene la lectura del Más Allá en tres niveles de realidades, explica Clóvis: los buenos van al Cielo; los malos al Infierno y los que no son totalmente buenos ni totalmente malos permanecen temporalmente en el Purgatorio. Como la mayoría de las comunicaciones solicitaban plegarias, la Iglesia le atribuyó este nombre de Museo de las Almas del Purgatorio, tras la muerte del padre Victory Juet, porque el nombre original era Museo Cristiano de Ultratumba.

A comienzos del siglo pasado, el padre Victory Juet abrió el museo al público en el mismo período en que la iglesia se abrió al culto, en 1917. Desde entonces, el museo empezó a despertar mucha curiosidad, interpretaciones precipitadas y equivocadas y la Iglesia decidió entonces reservar estas informaciones porque la mayoría de las interpretaciones que se daban al Museo de las Almas del Purgatorio estaba relacionada con el satanismo. Los laicos interpretaban las comunicaciones como algo demoníaco. Eso perturbó no solo la fe de los fieles, sino que además contribuyó a una mala información del pensamiento de la doctrina cristiana de la Iglesia. Por ello la Iglesia ya no liberó la visitación, para preservar el contexto religioso.

EL PAPA LEGITIMA EL DIÁLOGO
Clóvis Nunes afirma que muchos testimonios, por parte de las autoridades eclesiásticas, admiten la posibilidad de comunicación de los espíritus. El más significativo es el del propio Papa Juan Pablo II, que dijo una frase muy expresiva proferida el Día de Difuntos, 2 de noviembre de 1983, en uno de sus pronunciamientos públicos en Roma, en la Plaza de San Pedro: "El diálogo con los muertos no debe ser interrumpido porque, en realidad, la vida no está limitada por los horizontes del mundo."

Actualmente, son muchos los padres implicados en transcomunicaciones : el cura suizo Leo Schmid publicó el libro Cuando los Muertos Hablan, resumiendo cerca de 12 mil comunicaciones de espíritus por voces paranormales, registradas en grabador con cintas de casete. Asimismo, el padre Kart Pfleger fue liberado de sus obligaciones tradicionales de la Iglesia para investigar el asunto y resultó en opiniones claras y definidas de que la comunicación era una realidad. En Francia, el padre François Brune escribió el libro Los Muertos nos Hablan, traducido a 11 idiomas y vendido en librerías católicas. En sociedad con un investigador de la Universidad de la Sorbona, escribió el libro Línea Directa con el Más Allá. En Bélgica, Jean Martan escribió el libro Miles de Señales, que resume evidencias de comunicación y da conferencias legitimando estas posibilidades. Y así sucesivamente.

"EL ESPIRITISMO EXISTE"
Y ¿existe la comunicación entre vivos y muertos? El padre Gino Concetti, de viva voz, respondió en el reportaje del Fantástico: "Considero que sí. Yo lo creo y me baso en un fundamento teológico que es el siguiente: todos nosotros formamos en Cristo un cuerpo místico, del cual Cristo es el soberano. De Cristo emanan muchas gracias, muchos dones, y si somos todos unidos, formamos una comunión. Y donde hay comunión, existe también comunicación" . El Padre Gino Concetti fue más allá, al afirmar que "el espiritismo existe, hay señales en la Biblia, en la Sagrada Escritura, en el Antiguo Testamento. Pero no se produce del modo fácil como cree la gente. Nosotros no podemos llamar al espíritu de Miguel Ángel, o de Rafael. Pero como existen pruebas en la Sagrada Escritura, no se puede negar que exista esta posibilidad de comunicación. "

Concetti recibió además eco o refuerzo del teólogo Sandro Register: "La Iglesia considera que es posible una comunicación entre este mundo y el otro mundo. La Iglesia ya tiene convicción de que esta comunicación existe. La Iglesia se siente peregrina, porque vive en la tierra y posee una patria en el cielo."

Al admitir la posibilidad del diálogo espiritual, el padre Concetti subraya que este acto no será pecado siempre que esté bajo la inspiración de la fe y que se evite la práctica de la idolatría, la nigromancia, la superstición y el esoterismo. Justifica que no se puede jugar con las "almas de los finados" ni evocarlas por motivos fútiles, para obtener, por ejemplo, números de lotería. Todo ello según la entrevista publicada en el periódico italiano Ansa, en noviembre de 1993 (a continuación) .

EL SOSTENIMIENTO DEL CRISTIANISMO
El parapsicólogo Clóvis Nunes observa que el Museo de las Almas representa para los cristianos la certidumbre de la fe en el Más Allá, y analiza: "El misterio del Cristianismo nació de esta comunicación con el Más Allá. Desde el nacimiento de Cristo, anunciado por un espíritu, hasta incluso el sostenimiento del Cristianismo, porque éste solo se hizo sostenible cuando Jesús resurgió de entre los muertos, al tercer día. Desde entonces, el Cristianismo se ha legitimado, al igual que otros fenómenos increíbles de la historia se han legitimado asimismo por la comunicación entre vivos y muertos."

"Otro aspecto importante, prosigue el investigador, fue la conversión de Pablo de Tarso, en el camino de Damasco, cuando se deparó con el espíritu de Jesús, que le preguntó: 'Pablo, Pablo, ¿por qué me persigues?' Él cayó ciego del caballo. El Cristo ya había muerto cuando este contacto tuvo lugar. Entonces, el misterio del Cristianismo es el resurgimiento de Jesús desde el Más Allá y la convicción de los cristianos, de los discípulos y de los apóstoles solamente se ha construido después de la certidumbre inquebrantable de que Jesús vivía tras la muerte. Eso fue la redención del Cristianismo, que comienza después de la cruz."

La relación de todo esto con el museo, para Clóvis, es que éste hace de puente, porque durante todos estos siglos hubo un gran muro de silencio entre vivos y muertos por parte de la Iglesia, el cual acaba de ser derrumbado, demostrando que la inmortalidad del alma es la continuidad de la vida y que este silencio fue hecho por las religiones cristianas, que aunque hablen de eternidad, nunca ha creado las condiciones posibles para el diálogo con esa eternidad. "El museo muestra que es posible que se haya evitado el diálogo, pero fue lo natural. Ahora, con la revelación de aquel lugar, me parece que muchos cristianos van a pensar un poco más", prevé.

EL PROGRAMA LO MOSTRÓ TODO
A través de Clóvis, el programa Fantástico, de la Rede Globo, mostró, por primera vez en el mundo, durante cerca de quince minutos, las imágenes que nunca han sido reveladas por otra televisión. Son imágenes sorprendentes que revelan que las comunicaciones espirituales en el seno de la Iglesia Católica son evidentes y se producen en muchas épocas. Las piezas son del siglo pasado y de épocas más recientes. La comunicación con los espíritus pasa a ser realidad pública y la Iglesia, aun conociendo esas informaciones, reserva estos contactos.

"Considero que deben haberse producido muchas más comunicaciones. Solo el padre Victory obtuvo más de 240 piezas. Entonces el programa mostró las imágenes juntamente con los casos, escenificando con actores y simulando lo que pudo haber pasado en aquella época, con los efectos de la TV, y con el propósito de retratar estas apariciones. La mayoría de las imágenes del museo son originales. Hay residuos reales de las piezas, incluso la del incendio aún está allí, oculta por tres pequeñas puertas de madera, teniendo pintada una Madona con dos ángeles, pero hemos logrado filmarla", detalla Clóvis.

Añade que "algunas de ellas son fotografías de piezas que ya se han perdido, pero el museo está lleno de originalidad y autenticidad. Las piezas son registros insólitos de sucesos paranormales, exclusivos, maravillosos y extraordinarios. En fin, el museo es la concentración de evidencias indiscutibles de que la muerte no nos mata, la vida continúa y podemos comunicarnos con aquellos que nos han adelantado en la marcha."

viernes, 11 de febrero de 2011

Pesimistas


El pesimismo


Un pesimista es una persona negativa que siempre ve el lado malo de las cosas, y nunca pone atención en el lado bueno.
La gente pesimista nunca tiene ganas de hacer nada, siempre se queja de todo, y cree que las cosas buenas van a durar muy poco tiempo.
En pocas palabras, una persona pesimista es todo lo contrario a una persona que tiene fe y confianza en Dios. La fe es la seguridad de que algo que no veo va a suceder, y de que alguien que no veo, existe.  
El pesimismo es el sistema filosófico que atribuye al universo la mayor imperfección posible.
La actitud pesimista es muy perjudicial para la salud mental y física. Así mismo el pesimismo lleva a la persona a perderse muchas buenas oportunidades en la vida porque simplemente no las percibe.
Para la psicología, el pesimismo puede ser un síntoma de enfermedades como la depresión. Los pensamientos y las manifestaciones pesimistas, en este sentido, pueden reflejar la existencia de un trastorno emocional que se caracteriza por el abatimiento y la infelicidad.
El habito de la lamentación y de la queja se torna, cada vez más, razón de pesimismo y perturbación.

El optimismo o pesimismo es algo que se aprende, uno no nace desdichado o dichoso, sino que es algo que aprende y extiende a otras personas que se encuentran a su alrededor

Una idea que se encuentra muy extendida pero que así mismo está equivocada, es la de considerar que no somos capaces de controlar nuestros estados mentales. Pensamos que es algo que nos sobreviene y que no podemos evitar, que se trata de algo que es superior a nuestras propias fuerzas.

Debemos convencernos de que somos nosotros quienes enviamos a nuestra mente unas señales determinadas que la hacen reaccionar de una u otra manera. Se trata de controlar la forma en la que uno se comunica consigo mismo, enviándose mensajes positivos o negativos.

Caracterizando un comportamiento enfermizo, se generaliza, contagioso, arrastrando multitudes al desanimo o estimulando temperamentos rebeldes para la violencia, en tentativas infelices  para desviar el curso de los acontecimientos y las circunstancias que condenan con acrimonia.

Poseyendo una óptica distorsionada sobre la realidad, todo aquel que cultiva la queja sistemática apura la observación exclusivamente diseccionada para el lado negativo de los hechos, complaciéndose en invectivas, presentándose como victima inocente de todo cuanto le sucede, sin notar las innumerables caras positivas y concesiones que le son ofrecidas por la Vida, en una ruda forma de ingratitud con sus consecuencias infelices.

Viviendo el pesimismo, que se deriva de la auto conmiseración, se complace en atormentarse, pasando a atormentar también a las criaturas incautas, que se le asocian, contagiándolos con los miasmas venenosos, aumentando así el número de deprimidos, estropeadores de los ideales de ennoblecimiento humano.

Mediante esa actitud se agravan más los hechos censurables, equivocados, cuando lo correcto seria abandonar la critica derrotista, contribuyendo a favor de la rectificación de los errores, alterando así el rumbo de los sucesos perjudiciales.

De tal manera se agrava ese comportamiento que, tales individuos, en vez de promover estímulos saludables, sus comentarios se ciegan siempre valorizando dolencias.

Describen el cuadro de las enfermedades de que se dicen objeto, real o imaginariamente, cultivando el pesimismo en cuanto a la probable recuperación, no teniendo en cuanta la contribución de la mente saludable actuando sobre los implementos celulares, los delicados mecanismos nerviosos, los sutiles equipamientos cerebrales que, de esa manera, padecen las descargas vibratorias  insalubres.

La conducta pesimista constituye  un vicio grave del Espíritu comprometido con la propia conciencia.

El fenómeno natural de la vida es la salud. La enfermedad constituye disturbio de la conducta moral, que el alma insculpe  en los delicados tejidos orgánicos solicitando reparación.

Cuando no es considerada con el respeto que merece, esa distonia de los fenómenos vitales da lugar a la instalación de la dolencia. Solamente cuando el campo vibratorio del ser humano está en desarmonia, en razón de los referidos factores profundos, la fauna y la flora microbiana se instalan, produciendo la degeneración.

La vida avanza para la plenitud.

Todo contribuye para el crecimiento y la sublimación del ser.

A una persona optimista, un fracaso no lo hunde, por el contrario lo lleva a buscar y a superar aquello que se puede mejorar, para la próxima vez conseguir alcanzar su objetivo.

La persona pesimista, por su forma particular de ver la vida, se hunde y considera que con sus habilidades y capacidades no es capaz de superar ese obstáculo, lo que lo lleva a no intentarlo y a que su desesperación vaya en aumento y por supuesto en su contra.

La capacidad humana para ser felices entre mucho sufrimiento es inmensa, y lo mismo ocurre a la inversa, ya que a mucha gente le resulta imposible conseguir dicha felicidad a pesar de estar rodeado de ella. Así mismo, nuestra capacidad de aguante aumenta si esperamos que ese sufrimiento termine pronto, es decir si logramos mantener la esperanza.

Aspirar el alcanzar las cumbres de la evolución es impulso del pensamiento; conseguirlo es resultado del esfuerzo por la acción.

Teniéndose en vista las admirables dadivas de Dios al ser humano, se descubre que los limites y las dificultades que surgen por el camino son también desafíos que deben ser vencidos  por el esfuerzo personal y con satisfacción.

Es importante saber reírse de uno mismo. Exceptuando la muerte todo lo demás es superable en esta vida, lo que nos permite cometer fallos y aprender de ellos. Hay que saber medir adecuadamente la repercusión de todas las cosas sin concederles una importancia excesiva.

Hay que saber buscar el lado positivo de las cosas (aunque muchas veces nos resulte prácticamente imposible) para contagiar de optimismo a aquellas personas que nos rodean. Se trata de conseguir la felicidad sin olvidarnos de que la tristeza y el dolor siempre estarán ahí.

La queja complica el cuadro de la realización, y el pesimismo es toxico que termina por victimar a aquel que lo cultiva.

Es difícil liberarse del pesimismo, pero con perseverancia y paciencia puede lograrse. Si te encuentras con cierto grado de pesimismo, prueba las siguientes recomendaciones:

1º Reconoce en primer lugar que el pesimismo es perjudicial para ti mismo, ya que provoca tristeza y sufrimiento; deteriora además tu salud y tu relación con los demás.
2. Revisa tu salud física. Cuida de no tener alguna enfermedad: procura también aprender relajación y practicarla para evitar el exceso de estrés.
3. Intenta por todos los medios estar alegre y sonriente. No importa que al principio te cueste un esfuerzo hacerlo. La mente seguirá a la acción. Si actúas como si estuvieras feliz, pronto lo estarás realmente.
4. Reconoce que las ideas perturbadoras generadas en el pasado por situaciones de fracaso o de baja autoestima son el origen del pesimismo. Considera que lo ocurrido antes en tu vida no tiene por qué seguir sucediendo.
5. Busca realizar actividades que sean de tu agrado y para las cuales te sientas especialmente capacitado.
 Favorecido por la gloria estelar, el Espíritu asciende etapa a etapa, trabajándose, a través de las conquistas intelecto morales, otras veces vivenciando las experiencias de los sufrimientos, que fijan las lecciones de la vida indeleblemente, contribuyendo para diligencias más nobles y elevados.

Confía en Dios, optimismo y alegría de vivir, deben ser los recursos valiosos que se pueden utilizar para liberarse de los atávicos comportamientos pesimistas, que deben ser abandonados a favor del auto realización, del auto planificación…

PESIMISMO OPTIMISMO

“Erase una vez un rey muy poderoso que reinaba un país muy lejano. Era una buena persona, pero tenía un problema: era un rey con dos personalidades.

Había días en que se levantaba optimista, eufórico, feliz. Ya desde la mañana, esos días aparecían como maravillosos. Los jardines de su palacio le parecían más bellos. Sus sirvientes, por algún extraño fenómeno, eran amables y eficientes esas mañanas.

En el desayuno confirmaba que se fabricaban en su reino las mejores harinas y se cosechaban los mejores frutos. Esos eran días en que el rey bajaba los impuestos, repartía riquezas, concedía favores y legislaba por la paz y por el bienestar de los ancianos. Durante esos días, el rey accedía a todos los pedidos de sus súbditos y amigos.

Eran grandes días en los que se sentía capaz de grandes proyectos y confiaba en sí mismo.

Sin embargo, había también días pesimistas…

Eran días negros. Desde la mañana se daba cuenta de que hubiera preferido dormir un rato más. Pero cuando lo notaba ya era tarde y el sueño lo había abandonado.
Por mucho esfuerzo que hacía, no podía comprender por qué sus sirvientes estaban de tan mal humor y ni siquiera lo atendían bien. El sol le molestaba aún más que las lluvias. La comida estaba tibia y el café demasiado frío. No lo apetecía recibir a nadie. No confiaba en sí mismo ni en el futuro.

Durante esos días, el rey pensaba en los compromisos contraídos en otros tiempos y se asustaba pensando en cómo cumplirlos. Esos eran los días en que el rey aumentaba los impuestos, incautaba tierras, apresaba opositores…

Temeroso del futuro y del presente, perseguido por los errores del pasado, en esos días legislaba contra su pueblo y su palabra más usada era NO.

Consciente de los problemas que estos cambios de humor le ocasionaban, el rey llamó a todos los sabios, magos y asesores de su reino a una reunión.

—Señores –les dijo— todos ustedes saben acerca de mis variaciones de ánimo. Todos se han beneficiado de mis euforias y han padecido mis enojos. Pero el que más padece soy yo mismo, que cada día estoy deshaciendo lo que hice en otro tiempo, cuando veía las cosas de otra manera. Necesito de ustedes, señores, que trabajen juntos para conseguir el remedio, sea brebaje o conjuro que me impida ser tan absurdamente optimista como para no ver los hechos y tan ridículamente pesimista como para oprimir y dañar a los que quiero.

Los sabios aceptaron el reto y durante semanas trabajaron en el problema del rey. Sin embargo todas las alquimias, todos los hechizos y todas las hierbas no consiguieron encontrar la respuesta al asunto planteado. Entonces se presentaron ante el rey y le contaron su fracaso.

Esa noche el rey lloró. A la mañana siguiente, un extraño visitante le pidió audiencia…

Era un misterioso hombre de tez oscura y raída túnica que alguna vez había sido blanca.

—Majestad –dijo el hombre con una reverencia—, del lugar de donde vengo se habla de tus males y de tu dolor. He venido a traerte el remedio.

Y bajando la cabeza, acercó al rey una cajita de cuero.
El rey, entre sorprendido y esperanzado, la abrió y buscó dentro de la caja. Lo único que había era un anillo plateado.

—Gracias –dijo el rey entusiasmado— ¿es un anillo mágico?

—Por cierto lo es –respondió el viajero—, pero su magia no actúa sólo por llevarlo en tu dedo…

Todas las mañanas, apenas te levantes, deberás leer la inscripción que tiene el anillo. Y recordar esas palabras cada vez que veas el anillo en tu dedo.

El rey tomó el anillo y leyó en voz alta:

Debes saber que ESTO TAMBIÉN PASARÁ.”

 ¿Quién no se ha sentido alguna vez como nuestro buen rey?

Es curioso, sobre todo, durante y después de tanta fiesta y tanta celebración, a veces nos levantamos sin reconocernos a nosotros mismos.

. Si pesimismo es juzgar las cosas es sus aspectos más desfavorables y esperar siempre lo peor, optimismo es juzgarlas desde su aspecto favorable y esperar lo mejor en el futuro.

Depende en gran parte de componentes que heredamos, pero eso no significa que no se pueda aprender. Martin Seligman, fundador de la Psicología Positiva, nos decía que todo el mundo es capaz de aprender optimismo y mejorar con ello sus vidas.

Es posible que las malas experiencias nos hayan llevado a ser pesimistas, es necesario tomar conciencia de ese  ancla que arrastramos (el pesimismo) y empezar a trabajar para elevarla y poder seguir navegando. Los pensamientos pesimistas y derrotistas nos anclan y el optimismo nos da velas para poder navegar. Es importante aumentar nuestra autoestima y fijarnos en nuestros esfuerzos más que en nuestros logros.

“El optimista tiene siempre un proyecto, el pesimista una excusa”. Anónimo
El optimismo es como el pan en una mesa, si no lo tenemos hay que salir corriendo a comprarlo. Si vemos que empieza a faltarnos hay que intentar poner remedio.

“Si lloras porque has perdido el sol,  las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”. R. Tagore

El optimismo nos ayuda a ser perseverantes, no es el antónimo de realismo, el optimista no es un ingenuo, es entusiasta y positivo pero sin vivir en una falsa realidad.

Enviado por Merchita

A vueltas con los espíritus


No es necesario que alguien asegure la existencia de entidades espirituales, para que ellas actúen de las formas más diversas en la vida de las personas.

No se hace indispensable que alguien sea espiritualista, con el fin de estar bajo la influencia de los espíritus desencarnados en los caminos humanos.

Es importante recordar que la humanidad terrena esta compuesta por todos los espíritus que el creador a ella destinó, en razón de la ley de afinidades, y los coloco bajo la coordinación de Jesús, El Cristo.

Desde hoy, no será difícil comprender que en un mundo con tantas potencialidades, con tantos recursos para ser explorados, como es la Tierra, la gran masa de los espíritus a el vinculados se allá desencarnada.

Hay muchos  más espíritus en el plano espiritual que encarnados. Esto explica por que el número de los mortales creció tanto, a través de los siglos.

Viviendo esa realidad de un mundo considerado en dos niveles generales, el nivel de los que están en el cuerpo físico y el de los que se encuentran fuera de el, no es sorprendente la constitución de que ocurran influencias reciprocas de un nivel sobre el otro.

Inmensa es el grupo de desencarnados que procura contactar con los encarnados, sea para ayudar, en cualquier cosa, o sea para participar de cualquier tarea, o sea para perturbar, de cualquier forma.

Enorme es la masa de encarnados que desea contactar con los desencarnados, sea para pedir una ayuda banal, sea para vengarse de los desafectos o sea para rogar un socorro directo en casos complejos.

Hay entidades espirituales que gustan solamente de hacer el bien, de ayudar para el bien, de participar en cualquier esfuerzo por el bien.

No en tanto, hay otras enteramente volcadas para lo contrario, dando baza a sus inclinaciones inferiores, aun no debidamente transformadas.

Una vez que usted sabe de eso, observe el tipo de sintonías, de contactos mentales que hace y que desea hacer con los espíritus.

Analice los contenidos de sus pedidos dirigidos al más allá y el tenor de sus expectativas ante la vida, manteniendo la certeza de que cualquiera que sea su búsqueda, alguna entidad a ella se asociara.

Sus decisiones como el estilo de vida, sus relaciones de afecto o desafecto, el rumbo que de a sus realizaciones en la faja de la honestidad o de la deshonestidad, funcionaran con ideas tomadas con su ligación a nobles mensajeros de la luz o con desafortunados agentes de las sombras.

Busque a Jesús y únase a El en todo lo que haga. Viva con alegría interior, aprenda a enfrentar y superar los problemas sin odios, sin guardar amarguras de nadie.

Libérese. Viva en clima de libertad espiritual, para conservar el corazón y la mente libres de vínculos con espíritus perturbadores.

Busque a Jesús y todo lo que se refiera al bien, y esté seguro de usufruir la mejor asistencia invisible, atraída por sus felices predisposiciones morales.

Cuando un familiar fallece y vuelve al mundo de los espíritus, no se torna mejor ni peor de cómo era cuando estaba en el cuerpo físico.

Por esa razón, no lo perturbe con pedidos que el no puede o no debe atender.
Confié siempre en Dios, Padre de todos nosotros, y a el dirija su oración o su pedido.

Más recuerde de llevar en cuenta que el Padre conoce nuestras necesidades y siempre nos da lo que necesitamos, que no siempre es lo que queremos.

-Merchita-