( Viene del anterior......)
Salir de las creencias
Sin duda son los filósofos griegos y neoplatónicos los que mejor han planteado la cuestión de la evolución reencarnacionista, aun cuando las tradiciones religiosas perpetuaban esta idea bajo formas más ingenuas. Y
entre estas tradiciones, se encuentra en el budismo y el hinduismo el principio heredado del brahmanismo, muy a menudo con la noción de un karma punitivo caricaturesco necesario para una justa reciprocidad. La idea permanece en el dominio de la creencia, aunque esta última pueda tener sus raíces en una profunda intuición ancestral que se remonta a Buda u otros.
Desde luego en Oriente, la diferencia entre religión y filosofía no es evidente, a tal punto que el budismo
es considerado más como una filosofía. En la historia de la filosofía occidental, la distinción no siempre fue
evidente tampoco si uno se refiere por ejemplo a san Agustín o a santo Tomás de Aquino, que fueron a la vez
filósofos y fundadores de una teología.
La cuestión de Dios está presente en la mayoría de nuestrosfilósofos de la era cristiana, pero la idea de reencarnación se ha planteado muy poco y no lo será realmente sino con el advenimiento del espiritismo, calificado de religión por unos y de filosofía por otros. Si se insiste en simples principios de base, comprobamos que el pensamiento espírita ya no responde a los criterios de la creencia sino a los de una reflexión elaborada y apuntalada por hechos.
Es por eso que ya no estamos en el registro de lo religioso sino en el de la reflexión filosófica. Y si bien la idea de las vidas sucesivas es la piedra angular del espiritismo, no lo es solamente a partir de una revelación extra humana, sino también el fruto de una argumentación filosófica y de observaciones de carácter experimental.
El pensamiento espírita
Respecto a los principios fundamentales del espiritismo y en particular el de la reencarnación que nos interesa aquí,puede decirse que la demostración es triple.
1) Hay, en primer lugar, lo que está en el orden de la revelación: los espíritus afirman un principio divino según
el cual la evolución intelectual y moral necesita varias vidas en una continuidad que no se limita a la Tierra
(pluralidad de los mundos).
2) Hay luego un trabajo filosófico sobre esta revelaciónes lo que hizo Allan Kardec en su obra, demostrando
punto por punto cómo esta revelación responde a las exigencias de la razón y el sentido común. Y esta reflexión ha continuado hasta hoy con los pensadores espíritas como Gabriel Delanne, Gustave Geley y otros.
3) Hay, finalmente, observaciones y experiencias que confirman la teoría, y ese es el objeto principal del
Dossier de la presente revista. Por la hipnosis, por el recuerdo de existencias previas, por las marcas de
nacimiento y también por las revelaciones espíritas que se verifican, se entra en el campo de los hechos que
hablan por sí mismos. Estamos en un registro que se convierte en científico por el solo hecho de que se trata
de observaciones y experiencias concretas que pueden ser objeto de numerosas investigaciones.
Según estos tres puntos fuertes, la demostración espírita tiene de particular que es acumulativa y no especulativa.
Los espíritus hubieran podido afirmar el principio de las vidas sucesivas sin que nosotros pudiéramos comprobar jamás el menor elemento y, en ese caso, toda la historia del espiritismo hubiera podido hasta emparentarse con una forma de creencia. Pero los hechos han venido a confirmar las palabras de los espíritus, y por añadidura un trabajo intelectual humano ha permitido poner en perspectiva todos los elementos de una teoría dentro de una gran cohesión, lo cual debemos antes que nada a Allan Kardec. La reencarnación se convirtió en un principio filosófico y ya no en una creencia, la idea tomó cuerpoa partir de una amplia reflexión independiente de toda idea religiosa previa. Las religiones han podido definir las vidas sucesivas a partir de intuiciones ancestrales más o menos bien transmitidas; el espiritismo moderno se ha desmarcado de lo religioso para salir de la creencia,redefiniendo el principio de la reencarnación a la luz de
una revelación post mortem, apoyándose en el principio de la razón y llevando adelante una reflexión metafísica coherente a partir de esa revelación.
La ley de evolución
Por la enseñanza y el testimonio de los espíritus, el principio de las vidas sucesivas ha salido de las concepciones religiosas y kármicas demasiado simplistas. No obstante,si se habla de la relación de causa a efecto, es preciso medir todas las complejidades psicológicas inherentes a cada uno de nuestros espíritus que ha recorrido cierto número de existencias. Lo relacional que se establece en diferentes vidas es considerable, está hecho de alegrías y de sufrimientos, de felicidades y de traumas; este relacional puede rebotar de una vida a otra, donde somos traídos para encontrarnos con relaciones diferentes. La relación de causa a efecto siempre tendrá allí su parte en la medida en que cada espíritu lleva el peso de la herencia de su propio pasado. Sin embargo, no se trata como se oye decir demasiado familiarmente “de pagar sus deudas anteriores”, sino de aprender a considerar al otro de manera diferente. Pagar, es ser castigado (a no ser que uno se castigue a sí mismo); vemos allí una noción de justicia humana que, en principio, no permite las verdaderas transformaciones del ser humano. Mientras que cambiar,es otra perspectiva para todo espíritu, es la apertura a una toma de conciencia, es de alguna manera una forma de redención por el conocimiento y por el sentimiento. Se trata entonces, no ya de expiar el pasado, sino de repararlo mediante una transformación de su ser que conduce a una relación diferente con el prójimo. Los que se han detestado deben aprender a amarse. Los que se han matado unos a otros pueden establecer nuevos vínculos en la superación de un pasado que es preciso trascender por medio del amor. Para abreviar, la renovación de una vida debe corresponder a un renacimiento del espíritu que poco a poco debe encontrar el camino de la justicia y la libertad en la conciencia de lo que es y de lo que puede llegar a ser. Ese camino no es un castigo sino una
emancipación del alma en busca de felicidad y de verdad.
El karma punitivo evoca una ley de reciprocidad, por el contrario, la palingenesia evolutiva se apoya en la ley del amor, un amor que es la única perspectiva emancipadora de los seres. Y si se retoma la fórmula religiosa del “rescate de sus faltas”, no hay mejor rescate que la metamorfosis de los individuos, cuando han comprendido que su porvenir no se construirá sobre las ruinas del pasado, sino sobre una transformación a ser realizada dentro de la proyección de un porvenir diferente.
"Quedo triste cuando alguien me ofende, pero con certeza, quedaría más triste si fuese el ofensor...
Herir a alguien es terrible !.....
- Chico Xavier -
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martes, 20 de septiembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
Las vidas sucesivas
Al invocar las vidas sucesivas con relación a la tesis de una vida única, se está en el centro de un debate metafísico, a menudo considerado como religioso, pero que puede ser también filosófico. Según las versiones teológicas, se ha llegado a la concepción de una vida única sancionada por un juicio divino, por ejemplo el juicio final en la tradición cristiana. Según otras teorías que se remontan a la antigüedad o que persisten en Oriente, la vida es una continuidad reencarnacionista donde el juicio del alma pasa por la sanción del karma con una relación sistemática de causa a efecto de una vida sobre otra.
En ambos casos, se está ante un sistema de creencias que no responde a lo que podría esperarse de la justicia divina.
Desde luego, la idea de peregrinación de las almas es más justa que el principio de una vida única, pero no obstante sigue estando calcada sobre las nociones de justicia humana que recuerdan la ley del talión (“ojo por ojo y diente por diente”), ley de reciprocidad donde toda falta es considerada como una deuda a ser pagada en otra vida, sufriendo exactamente lo que se ha hecho sufrir a otros anteriormente.
El espiritualista no tiene otra elección que optar por una de estas dos ideologías, a no ser que sea panteísta (fusión en el gran todo), o a menos también que imagine soluciones mixtas del género: ciertas almas reencarnan otras no, o algunas de ellas que no tienen ningún mérito acaban por desaparecer (muerte del espíritu).
Dentro de una concepción filosófica, pues tal es nuestro propósito, necesitamos superar todo lo que respecta a creencias caricaturescas y al mismo tiempo probar que toda idea materialista sobre la nada está obsoleta.
La nada del materialista
No hay más nada después de la muerte… el espíritu perece con el cuerpo físico… Se puede atacar sistemáticamente esta concepción con una cantidad de argumentos, entre los cuales los principios espíritas que ponen en evidencia muchos fenómenos psíquicos y médiumnicos que dan testimonio de una trascendencia del espíritu, independientemente de las facultades físicas, insuficientes para explicar la vida bajo todas sus formas.
En una visión materialista, el problema metafísico tal y como fue planteado por Jean-Paul Sartre era este: la vida no tiene sentido, el mundo es absurdo entonces, por su propia libertad, el hombre puede dar un sentido a esta vida para volverla menos absurda. Todos los filósofos y científicos materialistas (sobre todo desde Karl Marx) siempre han estado confrontados a esta noción del sentido a dar frente a la aparente absurdidad de las cosas. Al negar una fuerza inteligente y organizadora que subtiende al equilibrio del universo y de la vida, se vuelve a dar sentido entonces a una humanidad entregada a sí misma y que puede tomarse a su cargo dentro de una idea de justicia y libertad; se vuelve a poner al hombre como centro de todo, en la esperanza de que se supere a sí mismo antes de volver a caer, en la hora fatal de su último suspiro, en la nada de la que proviene. Todo el resto es sólo un azar favorable que ha permitido el nacimiento de la vida, una suerte de milagro único que se ha producido sobre la Tierra y en ninguna otra parte…
Esta tesis que se desarrolló sobre todo a partir del siglo XIX, está agonizando en pro de un retorno al espiritualismo, dentro de una interrogante fundamental sobre el origen y el porvenir de una humanidad de la que cada vez más se piensa que no es única en el universo, y que emana necesariamente de una fuerza inteligente indeterminada que nos lleva a volver a plantear la cuestión de Dios.
El espiritualismo
Volvamos ahora a las teorías espiritualistas convertidas en ineludibles: Si una fuerza divina ha creado las entidades espirituales que gozan de una cierta libertad, ¿cómo concebir todas las anomalías aparentes de una humanidad que se desgarra en una búsqueda de identidad de cada individuo, pasando por todos los escollos del egoísmo, el orgullo, el poder y la dominación? Si se asume el concepto cristiano de una vida única después de la cual el espíritu será destinado a una eternidad mal definida luego de un juicio final igualmente mal definido, uno se plantea entonces la pregunta de las desigualdades de todas clases: vidas breves, muertes prematuras, niños muertos de poca edad o al nacer, diferencias extremas en cuanto a inteligencia, capacidad de amar, riqueza, pobreza, guerra, enfermedad, etc. ¿Por qué y cómo en tal diversidad, un juicio post mortem podría decretar a continuación una eternidad para los miles de millones de espíritus que no han tenido las mismas oportunidades ante la injusticia flagrante de la vida a todos los niveles?
Si hay que responder con el misterio diciendo que “los caminos del Señor son impenetrables”, uno ya no puede referirse a la inteligencia y al sentido común con el que la divinidad nos ha dotado. Seríamos capaces de desarrollar el sentido de la razón, el del sentimiento y del amor y, simultáneamente, tendríamos que admitir la absurdidad impenetrable de un “Dios justo” que permite todas las injusticias y “reconoce a los suyos” a la hora del juicio.
Si llevamos casi universalmente en nosotros valores intelectuales y morales compartidos, eso no puede ser
fruto del azar, hay intrínsecamente al final de cada ser humano, aun del más vil, alguna cosa que puede tender
hacia una búsqueda de lo bello, del bien y de lo justo.
¿Cómo conciliar entonces los valores universales del amor y la razón con un Dios de sinrazón que nos daría la
única oportunidad de volvernos alguien en una sola vida, para volvernos a llevar luego a su seno o condenarnos por la eternidad? Dios nos habría dotado de una razón y de unos sentimientos particulares de los que él mismo estaría desprovisto. O habría entonces una lógica humana totalmente alejada de la razón divina, y sin embargo, ¿no se dice que Dios nos ha creado a su imagen? Es partiendo de esta dicotomía teológica, que puede reflejarse Dios a partir de otras nociones, lo que ya hicieron los filósofos de
la antigüedad como Pitágoras o Platón, que consideraban el ciclo de la vida según el principio de la trasmigración de las almas. Su deísmo ya había inventado una justa concepción evolutiva, en un recorrido palingenésico (*) que permite al alma perfeccionarse de vida en vida.
( Continúa y finaliza en el siguiente)
(*) Palingenesia: sinónimo de reencarnación en su desarrollo evolutivo
Nadie se eleva sin el esfuerzo máximo de su voluntad, dentro del hábito para las regiones iluminadas de la experiencia
Sin embargo, nadie accede a las múltiples regiones de la experiencia sin los pasaportes adquiridos en las agencias del dolor..
(Libro de Respuestas, Emmanuel, psicografia de Francisco Candido Xavier, CEU)
domingo, 18 de septiembre de 2011
Tiempos difíciles
Queridos amigos hola buenos días, los problemas se suceden, la vida está cada vez más difícil, y ante la carencia de monedas para adquirir los requisitos necesarios para vivir dignamente, el hombre a veces acude a la desesperación. Las cosas más insólitas, están sucediendo, hombres viviendo en espacios pequeños, en masa. Las familias, que hacían una vida normal, se ven obligadas a reducir muchas cosas en su vida. Donde antes se vivía, con más o menos fluidez, hoy en día se vive con escasez. Donde antes podías permitirte “algún que otro capricho” nada fuera de lo normal y común, se puede tener acceso. El hombre parece como que ha dado un paso para detrás, y no es así, pienso que había ido muy deprisa, sin apenas mirar para tras, y hemos tenidos que frenar.
Si nos hubieran permitido seguir corriendo, habríamos caído en un pozo muy profundo, en el materialismo, cada día más alucinados por las cosas materiales, las habríamos despilfarrado, sin mirar a tras, sin acordarnos de que de todo hemos de rendir cuentas. Hoy en día, tenemos carencia de recursos, pero estamos adquiriendo los valores de la familia, de los amigos, porque son ellos a los que solemos acudir para que nos socorran, hemos dejado a tras el egoísmo, y hemos doblegado el orgullo, para hacernos humildes y pedir, cuando antes solo desdeñábamos no solo a los pobres, a los que estaban por debajo de nosotros, sino que hemos desdeñado cosas que servían, que aun podían sernos útiles, para dar paso a otras más moderna, y sofisticadas, gastando y despilfarrando en masa.
Muchos teniendo su hogar ya libre de cargas, ha optado por uno más moderno, y ahora ante los acontecimientos, se ha quedado sin los dos, todo porque el hombre se olvido de ser previsor, de ser comedido y todos lamentablemente padecemos el mismo mal, la carencia de recursos, de trabajo, de oportunidades de cómo solucionar nuestros problemas.
así que no saben con que jugar, los armarios están llenos de ropa que han pasado de moda, pero no de la moda en sí, de nuestra moda particular, no nos gustan y muchas incluso ni llegamos a estrenarlas, y esto va cada vez más deprisa, antes nos lo tomábamos a risa, pero ahora es ya más serio, y será más serio, por eso debemos procurar reaccionar. Aun estamos a tiempo, doblegándonos ante nuestra situación y tratando de solucionarla, no lamentando lo que nos ocurre, hay que optar por soluciones, dejando los caprichos, no con tristeza, sino aparcados, para cuando la vida nos dé de nuevo la oportunidad de conseguirlos. Mirando con más precaución en que gastamos y si realmente lo necesitamos.Creo que aquí Dios escribió de nuevo derecho en renglones torcidos, que debemos acudir a como antes, dar valor real a las cosas. Las estanterías, están repletas de juguetes para los niños, tal es
Todos estamos dentro, los que se salvan son los que sufren la prueba de la carencia, que no tiene ni para comer, pero nosotros, hemos tenido y la mayoría hemos malgastado, accedido a cosas que no nos podíamos permitir, y ahora sufrimos las consecuencias.
Hemos comprado oro y joyas, que hemos pagado con gran sacrificio, y ahora no las podemos lucir, porque tememos a los que nada tienen, que se dedican al pillaje, al robo, a las cosas más insólitas, para sacar dinero.
Eso no se daba en muchos lugares, se podía pasear tranquilamente, sin miedo, y el rico pasaba más desapercibido, porque mientras tenemos dentro de casa, las necesidades cubiertas, nos es indiferente, es ahora cuando nos fijamos en el, cuando lo envidiamos, cuando lo maldecimos, porque el tiene, lo que nosotros carecemos, lo que deseamos, una vida tranquila, sin preocupaciones, materiales.
Se nos olvida que no debemos fijarnos en nadie, que hay que estar siempre vigilando y orando, para no ser pillado desprevenido, y desprevenido hemos sido, no nos hemos parado a pensar en que pasará el día de mañana, si falla, el trabajo, si caemos enfermos, sino que viendo el horizonte limpio, nos olvidamos de las nubes, que siempre acuden para regar la tierra y que no se seque.
Si muchos hemos secado el corazón, hemos dejado de lado el alimento espiritual, para dedicarnos sin ningún miedo, ni precaución a pegarnos la gran vida.
Jesús nos advirtió a los orgullosos que todas las vanidades de la Tierra quedan abandonadas en el pórtico de las sombras del sepulcro; a los poderosos dio lecciones de renuncia a los bienes transitorios del mundo, enseñándoles que las más bellas adquisiciones son las que constituyen las virtudes morales, imperecederos valores del Cielo. Nos dio ejemplo en todos sus actos de luz indispensables para nuestro progreso espiritual, el único que nos conducirá al padre Todopoderoso.Jesús vino al mundo para traer al hombre la esperanza. Gracias a El sabemos que las penas no son eternas, y que no sufrimos porque sí, que muchas de las faltas que cometemos, producen daños y lesiones, aquí y en otras vidas, porque no se da la oportunidad para pasar la prueba. Es como el que es enfermero y no tiene paciente que curar. No puede desarrollar su trabajo.
Jesús es la única esperanza de los seres desamparados y tristes de la Tierra; pues con sus dulces promesas, hemos de recibir las bienaventuranzas del Cielo todos los desventurados del mundo, entre las bendiciones de la simplicidad y de la paz, en la piedad y en la práctica del bien.
Si tienes inquietudes y padeces grandes dolores, la desesperación puede arrastrarte al torbellino de las pasiones y los padecimientos del mundo, procuremos la fe, ella nos ligará al Todo Poderoso. El Señor es la Misericordia Divina.
Jesucristo es el Cordero de Dios que vino al mundo para arrancar al hombre del error y del pecado. Si Lo seguimos no nos perderemos.
Merchita
Una de las mas bellas lecciones que he aprendido con el sufrimiento: No juzgar, definitivamente no juzgar a quien quiera que sea.- Chico Xavier -
LLEGAR A SER HUMANOS
Por OSVALDO BAYER
Planeta Tierra, año 2011. Hay algo muy urgente que solucionar ya mismo. Los niños que mueren de hambre en África. Hay que hacer un llamado a la moralidad universal. Los países que explotaron como esclavos durante siglos al pueblo africano deben sentirse hoy con el deber de terminar con el hambre allí. Las iglesias cristianas todas, que callaron cuando se realizó el tráfico de esclavos, deben poner toda su organización en llevar alimentos a esos pueblos. Ni hablar de todos los países que tuvieron a la esclavitud durante siglos como algo normal. No repitamos lo que ahora aparece en televisión cuando llega a Somalia un avión con alimentos para tres mil personas como algo digno de hacer conocer. No, debe ser una cadena aérea que asegure la alimentación básica y con expertos que promuevan proyectos de producción de alimentos para el futuro.
¿Y cómo solucionar la crisis mundial? Seamos un poco utopistas. La crisis es demasiado grande, la injusticia reina desde hace siglos. El sistema vota a Berlusconi y a Macri. Pero ganemos distancia y veamos el futuro con fantasía, esa fantasía que nos muestra a todos los seres humanos que es posible un mundo sin hambre, sin guerras, sin fronteras, un mundo que quiere saber por fin lo fundamental: de dónde venimos, qué somos, qué es todo esto, la vida, la naturaleza, los pensamientos, el nacer y el morir. Para llegar a la utopía de la gran solución llamar a congresos mundiales. Como base, Naciones Unidas. Un congreso de filósofos, sociólogos y politólogos que busquen la forma de unir a todos los pueblos en un mundo sin fronteras, sin ejércitos, donde se respeten todos esos derechos proclamados por Naciones Unidas. Una sociedad mundial. Al mismo tiempo, un congreso de todas las religiones junto a científicos representantes de los adelantos de las ciencias, para que lleguen a un acuerdo a fin de seguir adelante y explicar esa deuda universal sin contestación alguna: de dónde venimos, qué somos, qué es el universo, y a responsabilizarse de no llevar adelante ninguna agresión religiosa más y terminar leyendas de culto que han agraviado la paz entre los hombres. Encuentros donde tengan valor las palabras amplitud, generosidad, comprensión, grandeza.
Llegar a ser humanos.
1. Parte final del artículo publicado por el diario Página 12, el 6 de agosto de 2011, por el escritor y periodista argentino, radicado en Bonn, Alemania, Osvaldo Bayer.
2. Los espíritas apoyamos casi totalmente el contenido de este importante y desacostumbrado artículo que toca y destaca la importancia del tema fundamental del Espiritismo: Qué somos, de dónde venimos y adónde vamos ─resuelto por él con los medios objetivos de la ciencia experimental─, y felicita a su autor por la valentía para despojarse de los prejuicios que afectan a la casi totalidad de los miembros de la cultura actual en crisis.
Todo lo que podemos hacer de bien, no debemos dejarlo.... Tenemos que sumar esfuerzos, creando, por así decirlo, una energía dinámica que se oponga a las fuerzas del mal... Nadie tiene el derecho de no hacer nada...
- Chico Xavier -
viernes, 16 de septiembre de 2011
¿POR QUÉ CONOCER EL ESPIRITISMO?
La mayoría de las personas, viviendo la vida atribulada de hoy, no está interesada en los problemas fundamentales de la existencia. Primero se preocupa por sus negocios, por sus placeres, por sus problemas particulares.
Piensan que cuestiones como la «existencia de Dios» y «la inmortalidad del alma» les corresponde a los sacerdotes, a los ministros religiosos, a los filósofos y a los teólogos. Cuando todo anda bien en sus vidas, no se acuerda de Dios, y cuando se acuerda, es apenas para hacer una oración o ir a la iglesia, como si tales actitudes fuesen simples obligaciones que todos deben desembarazarse de una forma u otra.
La religión pasa a ser una mera formalidad social, algo que las personas deben tener y nada más; a lo mucho, les sirve para descargar la conciencia, para estar bien con Dios. Tanto así, que muchos ni siquiera alimentan una firme convicción en aquello que profesan, albergando serias dudas respecto de Dios y de la continuidad de la vida después de la muerte. Pero cuando tales personas son sorprendidas por un gran problema, una desastrosa caída financiera, la pérdida de un ser querido, una enfermedad incurable (hechos que suceden en la vida de todos) no encuentran en sí mismas la fe necesaria, ni la comprensión para enfrentar el problema con coraje y resignación, cayendo invariablemente, en la desesperación.
El conocimiento espirita nos abre una visión amplia y racional de la vida, explicándola de una manera convincente y permitiéndonos iniciar una transformación íntima, aproximándonos a Dios.
Mensaje del Grupo Luz_Espiritual traductora Mari Carmen-España
Extraído del libroDoctrina espirita para principiantes.
"Para servir a Dios nadie necesita salir de su propio lugar
o reivindicar condiciones diferentes de aquellas que posee."
- Chico Xavier -
jueves, 15 de septiembre de 2011
Piedad y compasión
![]() |
| Retrato mediúmnico de María la madre de Jesús de Nazareth |
La filantropía y la beneficencia se generan al calor de la piedad y de la compasión y las cuatro son legítimas manifestaciones de la caridad.
La piedad es amor, por tanto, al prójimo, porque no se puede amar a Dios sin amar a sus hijos. El amor despierta la compasión, a la vista del infortunio, de la desgracia ajena.
Todo lo que hagamos para despertar esos nobilísimos sentimientos en la criatura humana será poco. En uno de los periodos más interesantes y fecundos de la evolución del ser se desenvuelven la piedad y compasión, de la que esta tan necesitada aun la humanidad terrestre, para tener aligerada su pesada cruz.
La piedad es virtud angelical, que al rendirse ante la Majestad Divina, para dorarlas en transportes de inefables expansiones amorosas, convierte a las almas, aun mismo que sean pecadoras, en ángeles, por aproximarlas a la fuente de todo Amor de todo Bien, a Dios. Si ante Dios se postra, impulsada por el puro y santo amor que desenvolvió en sí, el alma piadosa no puede dejar de sentir esos mismos transportes amorosos en presencia de sus hermanos, cualquiera que sea el plano en el que se encuentren. ¿Si esos hermanos sufren, como no ha de transformarse ese amor en compasión para sentir las penas del sufridor como propias y participar de sus sentimientos, como participaría de sus alegrías? ¿Y, si el alma piadosa siente amor y compasión por su semejantes que sufren, como no habrá de esforzarse por aliviar la pesada carga que el lleva consigo, por cargarla el mismo, si fuera preciso, como otro cirineo, con el fin de liberarlo por algún tiempo de su peso, de manera que recobre energías y pueda fácilmente continuar para subir el Calvario por donde llegará a las alturas celestiales?
De la piedad y de la compasión, que generan la filantropía y la beneficencia, nacen las grandes y piedras institucionales destinadas a proporcionar abrigo al indigente, a quitar el hambre al hambriento, a cubrir la desnudez al andrajoso y a alimentar a las almas, también que están indigentes de cultura, desenvolviéndoles las facultades mentales, precursoras de las facultades morales, que deberán llevarlas a la culminación de la perfección del ser.
Ved así cuan noble y precioso es el sentimiento de la compasión y cuan preciso se hace su desenvolvimiento en la criatura humana, para que ella se depure de la escoria y de la materia, y se eleve a la categoría de los Espíritus excelsos, de esos seres verdaderamente divinos, por su elevación, y mensajeros de Dios, de la más alta jerarquía que descienden a la Tierra, de cuando en cuando, en la calidad de Maestros de la compasión. ¿Quién, al profundizar sus enseñanzas y ver sus ejemplos, viendo a un desgraciado, presa de todas las aflicciones, gimiendo en el lecho de dolor, o arrastrándose invalido por el suelo, no se compadecerá de él y no hará todo lo posible para aliviarlo, convirtiéndose, si fuera posible, en un cirineo del pobrecito?
¿Quién, pensando en Jesús, y recordando sus enseñanzas llenas de ternura, rehenchidas de amor a los desgraciados no sentirá el corazón dolorido ante el huérfano abandonado, el anciano valetudinario, la mujer perdida, o el criminal, que la justicia humana, que en vez de intentar curar su enfermedad moral, condena a terribles penas, las cuales, lejos de regenerarlo más lo acarrean para el crimen?
¿Quién, siguiendo los pasos del Divino Maestro, no sentirá compasión y piedad transbordar de sí y no se consagrará por completo a sus hermanos que sufren, a ejemplo de Jesús, que vino, no para los sanos, más si para curar a los enfermos; no para procurar a los justos, más si a los pecadores?
La humanidad terrestre, en general, es aun dura de corazón, carente de piedad. La fuente del sentimiento de la compasión ella lo tiene seco enteramente y le son necesarios los grandes infortunios que, azotando fuertemente el alma de los humanos, despierten ese sentimiento y le hagan brotar la fuente donde el procede.
Y porque es así, ocurren en la Tierra catástrofes y guerras sangrientas sin cesar en su superficie, las familias tienen más motivos para llorar que para reír y el dolor y la enfermedad afligen a las criaturas.
Mientras no se derrame de todos los seres la compasión, seguida de la piedad, desprendiéndose de ellas como cataratas de agua cristalina, para refrigerar a las almas sedientas de amor y necesitadas de auxilio, la humanidad no gozará de la paz y ventura; será desgraciada.
No es, en verdad, la compasión, en el concepto en que la Tierra es tenida, el sentimiento más elevado que emana de la caridad; sin embargo, es el sentimiento que mejor la conduce, porque la compasión, cuando es real, provoca la acción, teniendo por impulsores la abnegación y el sacrificio, peldaños maravillosos que suavemente elevan al ser a las alturas de la perfección y que le elevan auxiliado por las alas de las virtudes que caracterizan la caridad.
La compasión, sobretodo, es lo que más el hombre terrenal necesita desenvolver en su interior.
Digamos que él aún tiene el corazón muy duro; por eso mismo, precisa desenvolver la compasión. ¡Más, cuesta tanto desarrollar ese sentimiento! ¡Está tan arraigado aun en el ser humano, el egoísmo bajo las formas más groseras!
Digamos que él aún tiene el corazón muy duro; por eso mismo, precisa desenvolver la compasión. ¡Más, cuesta tanto desarrollar ese sentimiento! ¡Está tan arraigado aun en el ser humano, el egoísmo bajo las formas más groseras!
De ahí la necesidad de caracterizarse las enseñanzas de los Espíritus superiores por el lado del sentimiento. El escritor y el orador, que saben hacer vibrar las fibras del sentimiento en las almas que los leen o los oyen, están en el buen terreno para una labor fecunda y proficua.
La mente, sin el corazón para servir de contrapeso a la manifestación de lo que ella guarda, no produce grandes bienes a la especie humana, en el actual momento histórico de su evolución. Bueno es que la mente se desenvuelva, que la inteligencia se enriquezcan en la criatura humana, sin embargo cultivándose en ellas, al mismo tiempo, el sentimiento. Un alma que piensa y no siente es, conforme dijo el Apóstol de las gentes, refiriéndose a la caridad “metal que suena, o que retine”. Bueno es que ambos desenvolvimientos se efectúen paralelamente; más cuando no pùeda ser así es preferible se desenvuelva el sentimiento. Mejor es un corazón donde trasborde el sentimiento de la compasión, aunque produzca desequilibrio en el ser, que una inteligencia exuberante, teniendo por compañero a un corazón seco.
Una inteligencia muy desarrollada, sin el sentimiento de la compasión, desenvuelto superabundantemente, acompañado de una inteligencia mediocre, ningún daño causara a quien quiera que sea; solo puede producir mucho bien, porque el sentimiento de la piedad y de la compasión cuando elevados a la ultima potencia, aunque sin guardar paralelo con la inteligencia, solo conducen a la abnegación, al sacrificio, jamás al prejuicio del otro.
Sigamos, pues, las pisadas del redentor del Mundo, del divino Jesús, todos los que quieran aprovechar de su pasaje por la Tierra, esforzándose por convertirse en Maestros de compasión, personificando la compasión por la palabra y por los hechos. Así, conseguirán la felicidad humana y para la perfección de las almas que ocupándose en conseguir los primeros lugares en el gobierno de los estados, o en las cimas del saber, según el concepto humano.
No descuidéis el cultivo de la inteligencia, sin embargo dad siempre preferencia al cultivo del sentimiento, de la piedad y de la compasión, porque es de lo que más precisa la humanidad actual para su desenvolvimiento evolutivo.
Ángel Aguarod, del libro “Grandes y Pequeños Problemas”. Traducido por Mercedes Cruz Reyes.
Debemos aceptar la llegada de la llamada muerte, así como el día acepta la llegada de la noche,confiando que en breve, de nuevo ha de brillar el sol...
- Chico Xavier -
- Chico Xavier -
(Ver el blog inquietudesespiritas.blogspot.com )
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Mensaje de André Luiz
EN EXALTACIÓN AL AMOR
André Luiz
La hoja reseca que cae, anónima, del pedúnculo en que nació, representa bien e lsímbolo del poder oculto de Dios en la Naturaleza.
Poder que es fuerza, vida y amor...
¿Quién la recogió?
¿El Sol? No. ¿El Viento? No. ¿El Hombre? No.
La hoja descendió por sí misma, según los dictámenes preestablecidos por las leyes generales del Universo, hacia el seno fecundante de la Tierra que la transforma en nuevo elemento en el laboratorio de la incesante renovación.La hoja cae... Los mundos caminan... El hombre evoluciona..
Así también se mueven las criaturas y los destinos.Brilla el Sol, naturalmente, manteniendo la Familia Planetaria en los dominios dela Casa Cósmica.
Avanza el Viento, sin esfuerzo, nutriendo la euforia de las plantas.
En principios de soberana espontaneidad, construye el Hombre su propia existencia.
Saber no es todo.
Sólo el amor consigue totalizar la gloria de la vida. Quien vive respira. Quien trabaja progresa. Quien sabe percibe.
Quien ama respira, progresa, percibe, comprende, sirve y sublima, esparciendo la felicidad.
Siga, pues, su derrotero, loando el bien, olvidando el mal y edificando sin reposo.
Si el camino es áspero y sombrío, prosiga sin temor.
Recuérdese que en la vanguardia hay el más amplio lugar para su esperanza.
Busque oír el mensaje del amor, por donde pase.
Estudie amando
Responda a los imperativos de la evolución, amando donde quiera que esté.
Atienda al semejante, amando con alegría.
Satisfará, en todo, a usted mismo, amando siempre.
En la marcha ascendente hacia el Reino Divino, el Amor es la Calle Real. Las otras vías se llaman experiencias que la Eterna Sabiduría, aun por amor, trazó al gran viaje de las almas para que el espíritu humano no se pierda.Antes de usted, el amor ya era.
Después de usted, el amor será.
Eso es así, porque el Amor es Dios en todo.
Viva, así, la vida, amándola para entenderla.
Vivir es amar...
Amar y comprender.. .
Comprender y vivir abundantemente. ..
Ángulos de una sola verdad – la Vida Eterna.
No obstante, vivir sin amar es respirar sin trabajo digno; querer con exclusivismo
embrutecedor es contemplar situaciones y circunstancias con apriorismos que generan la enfermedad y la muerte.
Por tanto, si usted sabe lo que es vivir, ¿por qué no vive?
Sólo vive realmente quien ama.
Sólo ama efectivamente quien actúa para el bien de todos.
Sólo actúa para el bien de todos, quién comprende, sin ninguna duda, que el amor es la base de su propia vida.
Fuera de esa verdad, hay también movimiento y acción, mas movimiento y acción de sombra que tornará fatalmente a la luz en ciclos determinados de llanto, pruebas y martirio.
Nada nuevo, siempre la Ley, que funciona compasiva, pero inexorablemente,
restituyendo a cada sementera la cosecha correcta.
Comande la embarcación de su destino y no atribuya a otros los errores que sus manos vayan a cometer.
De usted mismo depende su propio viaje.
Instrúyase usted mismo, sin procurar encubrirse, ante su propia conciencia, las faltas que le arrojan el alma al desencanto o al agravio de sus necesidades del espíritu.
Aunque la noche le envuelva el paso, aliente, en lo íntimo del ser, el día eterno de la fe.
No se confíe al sabor de la indisciplina, para que la indisciplina no le arrastre la existencia al sabor del sufrimiento.
Antes de nosotros, el Universo era el Santuario de la Gloria Divina.
Recordémonos que Dios nos creó para acrecentarle la grandeza.
No le disminuyamos el esplendor, cultivando las tinieblas...
Jamás engañaremos la vida que palpita, triunfante, en nosotros mismos.
Engañaremos la forma.
Aprenda a buscar aquello de lo que usted carece en su propio perfeccionamiento,antes que alguno se lo enseñe al precio de mucha aflicción.
Busque el derrotero exacto, antes que otros se le ofrezcan, en el día de su perturbación, como guías de su dolor.
Fuerza es poder. Idea es fuerza.
Pero sólo el amor condiciona el poder para la victoria de la luz.
Ame y camine. Camine y venza.\
Anote hoy sus movimientos, al ritmo del trabajo y de la oración, y el mañana surgirá con brillo siempre nuevo.
Sonría ante los lances más difíciles de la marcha y los panoramas próximos y remotos se abrirán sonriendo a su alma.
No pare sino para rehacer el aliento atormentado.
Más allá, es la senda de destino.
No escuche el murmullo de las sombras sino para socorrer a las víctimas del mal, para que los gemidos engañadores de la oscuridad no le anestesien el impulso de elevación.
La fraternidad será su ángel centinela resguardándole entre los pantanos de la amargura.
Sea donde fuere, cante el poema de la caridad, y las criaturas hermanas, aun cuando estén encadenadas al crimen, le responderán con estribillos de amor.
Guarde la compasión y la paz será su dulce premio.
Ejemplifique la fe que le honra la inteligencia y el mundo le bendecirá todas las palabras.
Amanezca cada día efectuando el servicio que le compete y el deber rectamente cumplido le mantendrá a usted, invariablemente, en la mañana luminosa de la vida.
Antes de ampararse a usted mismo, ampare aquellos que, desde hace mucho, suspiran por la migaja de su amparo.
Antes de nuestra voluntad, hágase la voluntad del Señor.
Antes del bien para nosotros, hágase el bien necesario a los otros.
Sea para usted la justicia que observa y corrige y sea para el hermano de jornada la bondad que ayuda y absuelve siempre.
Sobre todo, guarde la certeza de que el amor se enmarca en la humildad que nunca hiere.
Colóquese usted en el último lugar y la vida se encargará de su propia defensa en cualquier parte.
Aunque sea con sacrificio, bajo lluvias de hiel y gritos de calumnia, rinda diariamente su culto al amor y el amor en su propia vida, brillará en su alma, convirtiéndola en estrella para la Gloria Sin Fin.
(El Espíritu de la Verdad. Francisco Cândido Xavier y Waldo Vieira. FEB. Séptima edición. Cap. 78. Páginas 178 a 182).
- Chico Xavier-
( Ver el otro blog: inquietudesespiritas.blogspot.com )
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