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jueves, 22 de septiembre de 2011

Pérdida de personas queridas



“Esta sin embargo es la vida eterna: que Te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo al cual has sido enviado.”
(Juan, 17:3)


“El Espiritismo ensancha el pensamiento y abre nuevos horizontes; en vez de esa vida estrecha y mezquina que le concentra en la vida presente, que hace el instante que se pasa en la tierra el único y frágil eje del porvenir eterno.”
(Allan Karde, El evangelio según el Espiritismo, cap. II. ítem 7).


“Creer en Dios, sin admitir la vida futura, fuera un contrasentido. El sentimiento de una existencia mejor reside en el fuero interior de todos los hombres y Dios no lo puede haber puesto all allí en vano. La vida futura implica la conservación de  nuestra individualidad  después de la  muerte.”
(Allan Kardec, El libro de los esp espíritus ritus, preg. 959).


“La mediunidad maravilloso puente que une el mundo físico al espiritual, la Tierra al psico Espacio abre las puertas del infinito, haciendo posible el reencuentro amoroso de las almas desencarnadas con las encarnadas.”
(Martins Peralva,El pensamiento de Emmanuel, p. 44).

La tristeza y el dolor de los encarnados




    “El  Espíritu es sensible al recuerdo y a los pesares de 
aquellos que  amó, pero un dolor, incesante e irracional le afecta penosamente, porque él ve en ese dolor excesivo una falta de fe en el futuro y de confianza en Dios y por consiguiente, un  obstáculo al progreso y tal vez, al reencuentro.”
 (Allan Kardec, El libro de los esp espíritus ritus, preg. 936).

Esperanzas y consuelos.-


“Todos los sufrimientos: miserias, desengaños, dolores físicos, perdidas de seres queridos, encuentran su consuelo en la fe del porvenir y en la confianza en la justicia de Dios, que Cristo vino a enseñar a los hombres.”
(Allan Kardec, El evangelio según el Espiritismo, cap VI, item 2).

Reencuentro con espíritus familiares.-


“ El  Espíritu se rencuentra inmediatamente con aquellos que conoció sobre la Tierra y que
 murieron antes que él? 


     Si, según el afecto que les tenia y que  tenían por  él. Con  frecuencia, ellos lo vienen a recibir en su regreso al mundo de los  Espíritus y lo ayudan a librarse de la influencia de la materia. Reencuentra también, a muchos que  había perdido de vista durante su permanencia en la Tierra.”
 (Allan Kardec,El libro de los esp espíritus ritus, preg. 160).
   
 Ante los que partieron.-

“Tranquiliza, pues, a los  compañeros que se encaminan al más allá, soporta con coraje la despedida temporal, y en homenaje a su recuerdo, atiende con nobleza los deberes que te legaron.
Recuerda que, en un futuro más  próximo que imaginas, vivirás entre ellos, participaras de sus necesidades y sus problemas, porque  tú  habrás de concluir  también la travesía por el mar de las pruebas redentoras.”
(Emmanuel, Religión de los  espíritus , p. 155).

Jesús.-
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán  consolados.”
           (Mateo, 5:4)

-( Aportado por Fernanda Hermida para ESME )


‎"La sabiduria superior tolera, la inferior juzga; la superior perdona, la inferior condena. Tiene cosas que el corazón solo habla a quien sabe escuchar."
(Chico Xavier)

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Finalidades de la Reencarnación




Actualmente la reencarnación es ampliamente discutida y debatida entre todos los escalones de la sociedad; incluso las religiones no reencarnacionistas guardan un enorme respeto a los adeptos a las creencias de las vidas sucesivas de los espíritus.
1) CONCEPTO DE REENCARNACIÓN
Encontramos en el Evangelio según el Espiritismo, mas concretamente en su capítulo IV, la definición de reencarnación como el retorno del alma o del espíritu a la vida corporal, pero en otro cuerpo nuevamente formado para ella, y que nada tiene que ver con el antíguo.  Actualmente el referido vocablo está presente  en los diccionarios de lengua portuguesa, que definen  la palabra reencarnar como la posibilidad del espíritu de reasumir su forma material.
Reencarnar ( prefijo "re" + encarnar, del latín incarnare) es volver a la carne, o sea, volver el espíritu a habitar un cuerpo carnal con el objetivo de perfeccionarse en la senda del progreso a que todos estamos predestinados.

Actualmente la reencarnación es ampliamente discutida y debatida entre todos
los estamentos de la sociedad; incluso las religiones no reencarnacionistas guardan un enorme respeto a los adeptos a la creencia de las vidas sucesivas del espíritu. Es cierto que los espiritistas constituimos el único seguimiento que aún se  define como religión reencarnacionista cristiana. Las demás congregaciones cristianas como por ejemploel catolicismo o el protestantismo, admiten la inmortalidad del alma, pero no comparten la hipótesis de que el espíritu tiene la facultad de renacer en un cuerpo nuevo.
  Sin embargo. prosélitos de otras sectas desvinculadas del cristianismo, tales como el Budismo o las religiones afro brasileñas como la Umbanda o el Candombé, aceptan la reencarnación  como el modo natural de mejoramiento y maduración del ser humano, así como otras doctrinas espiritualistas que ven en Cristo un Ente iluminado, creen en la posibilidad de la reencarnación, pero no poseen la característica religiosa como en el caso del racionalismo cristiano entre otros.
2) OLVIDO DEL PASADO
Los críticos más contumaces en el tema a debatir, atribuyen la no existencia de la reencarnación al hecho de que no recordemos las vidas anteriores. Pero un estudio superficial no nos pondría en condiciones de analizar con la debida claridad las finalidades y justificaciones de las vidas sucesivas. Tal vez en razón de eso venga la descreencia encontrada en el posicionamiento de escépticos y censores.
  El olvido del pasado es una bendición. Dios, en su infinita sabiduría, permite a sus hijos volver a la Tierra nuevamente encarnados, reunidos en un mismo grupo o familia. Espíritus afines se reencuentran con el objetivo de reconciliarse y los recuerdos de vidas pasadas perjudicarían el desenvolvimiento de la criatura en la actual existencia. Odios, rencores, amarguras, recelos y desentendimientos podrían venir a dejar estancado el ejercicio de amor fraterno en el seno familiar o del grupo de convivencia. 
   La providencia divina se encarga de atender todas las necesidades del espíritu encarnado en su actual existencia y los recuerdos del pasado podrían perjudicarlo en su misión. El déspota, al retornar a la vida carnal, ciertamente se avergonzaría de su condición y verse dificultado de avanzar en su progreso en busca de redención.
  El soberbio renacido entre los miserables no admitiría ser rebajado de la posición social en la que se encontraron antes. Enemigos y desafectos encarnados en nuestro mismo círculo familiar, como padres, hijos o hermanos, fatalmente se
pelearían en la hipótesis de que recordaran los daños que se hicieron unos a otros.
El acto de perdonar aún es muy difícil de ser practicado en nuestra condición evolutiva. Por eso, el olvido del pasado viene en encuentro con las necesidades del espíritu. Verdugos, torturadores, cobradores implacables o perseguidores endurecidos, podrían aprender el ejercicio del amor, de la paciencia y de la tolerancia, desde que no recuerdan las heridas que fueron provocadas y el perdón vendrá de forma natural a disolver las intrigas existentes entre las criaturas.

Ese es el significado de que no recordemos lo que fuimos, sintiendo con quien nos relacionamos en existencias anteriores. Lo que debe permanecer solamente es la conciencia inmortal del espíritu, que lo llevará a habitar moradas más sublimes de la Casa del Padre.
   
3) DIFERENCIA ENTRE RESURECCIÓN Y REENCARNACIÓN
 La palabra resurrección procede del latín, resurrectione, y tiene como significado el acto o efecto de resurgir o resucitar.
En los términos del Evangelio según el Espiritismo, la resurección supone el retorno a la vida del cuerpo que murió, lo que la ciencia demuestra que es materialmente imposible, sobre todo cuando los elementos de ese cuerpo están desde hace mucho, dispersos y absorbidos.
El dogma que trajo la iglesia tiene la condición de hacer a sus fieles creer en la posibilidad anteriormente discutida, lo que verificamos que es algo irrealizable
Las enseñanzas cristianas oriundas de nuestro Maestro Jesús, hablaban respecto a la reencarnación y no a la resurección, como veremos a continuación.

4)  LA REENCARNACIÓN EN LA BÍBLIA
La bíblia posee innumerables  afirmaciones acerca de la reencarnación, como por ejemplo aquella en la que Jesus afirma que Juan Bautista es la reencarnación del profeta Elias.
El  trecho abajo transcrito del evangelio de San Juan, nos parece mas adecuado al estudio ahora desenvuelto:
"Entre los fariseos, había un hombre llamado Nicodemo, senador de los judíos - que vino de noche  a  Jesús y le dijo: "Mestro, sabemos que viniste de parte de Dios para  instruirnos como un doctor, por cuanto nadie podría hacer los milagros que haces, si Dios no estuviese con él."
Jesús le respondió: "En verdad, en verdad, te digo: Nadie puede ver el reino de Dios si no nace de nuevo."
Le contesta Nicodemos: "Como pode nacer un hombre ya viejo? Puede volver a entrar en el vientre de su madre, para nacer por segunda vez?"
Le replicó Jesús:  "En verdad, en verdad, te digo: Si un hombre no renace del agua y del Espírito, no puede entrar en el reino de Dios. - Lo que es nacido de la carne es carne y o que es nacido del Espíritu es Espíritu. - No te admires de que yo te haya dicho ser preciso que nazcas de nuevo. - El Espíritu sopla donde quiere,oyes  su voz, pero no sabes de donde viene, ni para donde va; lo mismo se da con todo hombre que es nacido del Espíritu."


Le respondió Nicodemo: "Como puede eso  hacerse?" - Jesús le observó: "¿Cómo, eres maestro en Israel e ignoras estas cosas? . En verdad  en verdad te digo que no decimos sino lo que sabemos y que no damos testimonio sino de lo que hemos visto. Entretanto, no aceptas  nuestro testimonio. - Pero, si no me creeis, cuando os  hablo de cosas de la Tierra, cómo me creéreis, cuando os hable de las cosas del cielo?" (S. Juan, cap. III, vv. 1 a 12). 
Cuando Jesus dice a Nicodemo que la carne procede de la carne y el espíritu procede del espíritu, quiso decir que el cuerpo carnal nace de  otro cuerpo carnal, como el hijo que crece en el vientre de su madre, pero afirmó que el espíritu es inmortal y  su procedencia es divina y nacerá en un nuevo cuerpo toda vez que hubiese necesidad de reparación, ajustamiento o evolución.
FINALIDADES Y EXPLICACIONES
a) Expiación
El vocablo expiación también es procedente del latino, expiatione, y tiene como significación el  acto o efecto de expiar, esto es, castigo, penitencia, cumplimiento de pena.
Sabemos que Dios no castiga a nadie y el sufrimiento por el que estamos siendo infligidos es fruto de nuestros proprios errores. Y bien es verdad que la encarnación  muchas veces constituye un aprisionamiento para el espíritu y podríamos comparar el planeta Terra, que aún es un mundo de expiaciones y pruebas, a un gran presídio de almas, que padecen los mas diversos problemas ligados a dolencias, a miseria, à violencia, etc. Por tanto, como podemos encontrar  en  la  apostilla del Curso Básico de Espiritismo de la Federación Espírita del Estado de Sao Paulo, tales sufrimientos, cuando son soportados con resignación, paciencia y entendimento, apagan los yerros pasados y purifican el espíritu que así va, encarnación tras encarnación, liberándose de las imperfecciones de la materia.
Muchas personas aún quedan asombradas cuando afirmamos que el sufrimiento se  hace necesario para a la corrección de las faltas que cometimos. Obviamente, las almas poseen la facultad de  mejorarse sin los dolores y dificultades inflingidas en la encarnación, lo que sucede cuando despiertan para una nueva conciencia de trabajo en pro de la reforma íntima y el amor al prójimo. Entretanto, es sabido que muchos de esos espíritus aún  luchan por  despojarse de los vícios y demás inclinaciones. Endurecidos y ciegos por el egoísmo y por la vanidad, no consiguen  libertarse de los sentimientos que envilecen al hombre y, por eso, no carecen de expiación terrena para comprender mejor los desígnios de Dios.
La expiación es, así, la palanca que mueve el espíritu estacionado en el camino de la  perfección.
b) Prueba
Entendemos aquí la acepción prueba  como sinónimo de aprendizaje para el espíritu. El Libro de los Espíritus nos enseña que, en sentido amplio, cada nueva existencia corporal es una prueba para el espíritu.
Prueba no significa necesariamente sufrimiento, como es el caso de la expiación, pero sí la adquisición de nuevos conocimientos en virtud de exámenes a que será sometido el espíritu encarnado.
   Por ejemplo,  en una nueva existencia el espíritu encarnado estará sujeto a pruebas de paciencia, de tolerancia, de amor, de fé, de perseverancia, entre otras, para que  se pueda depurar y adquirir más virtudes. Es la reforma íntima operando en el espíritu para que este pueda un día alcanzar la perfección.

c) Misión
También  oriunda del latín, missione, posee el sentido de encargo, obligación de realizar alguna cosa. Todos los espíritus, cuando encarnan, poseen una misión pré-establecida que, según las enseñanzas dadas por el Colegio Allan Kardec, de la ciudad de  Sacramento, en Minas Gerais, podemos denominarla  como planificación encarnatória.
Los espíritus mas adelantados vislumbran cuales son las posibilidades mas favorables para el adelantamiento del  espíritu ,que antes de encarnar, trazan un planeamiento de toda  su existencia, desde el nacimiento hasta la desencarnación. La familia que lo recibirá, las personas de su convivencia, el empleo, la escuela, las decisiones y las opciones que deberá hacer en su encarnación.
Tales misiones, de modo general, se encuadran en papeles de mayor o menor intensidad, de acuerdo con las capacidades de elevación del espíritu reencarnante. No podemos confundir la misión definida para cada espíritu con la encarnación de espíritus misioneros, que son avatares  que vienen a hacer  grandes realizaciones en el planeta , como es el caso de los  espíritus sublimes que nos traen tantas enseñanzas de conducta moral y ética. Es por ello que preferimos la palabra misión por el vocablo tarea, pues nuestras realizaciones aún son pequeñas ante la gran responsabilidad asumida por un espíritu misionero.
Pero, son esas pequeñas tareas las que nos ayudarán a crecer moral y espiritualmente y que nos conducirán al reino de felicidad anunciado por Jesús.

d) Cooperación en la Obra del Creador
Aprendemos en el capítulo XI, item 24, de la Génesis de Allan Kardec, que el trabajo inteligente realizado por el espíritu encarnado en su provecho sobre la materia, sucede para la transformación y el progreso material del globo en que habita; así, progresando él mismo, colabora en la obra del Creador, de la que es agente inconsciente.
 Todas las almas están obligadas a esta cooperación de que habla la codificación kardeciana. Por encima de aquello que tenemos que expiar, más allá de las pruebas a que somos sometidos y por encima de cumplir fielmente la misión o taréa que nos proponemos, debemos colaborar con esta gran obra, que es alcanzar la perfección humana.
 Algunas almas más prejuiciosas podrían gritar irritadas diciendo lo siguiente: Quiere decir entonces que, además de sufrir (expiación), ser sometido a exámenes (pruebas) y cumplir tareas estipuladas en mi vida (misión), aún debo ayudar a Dios? . La respuesta es SI. Obviamente que si. Nadie alcanzará la perfección estando solo. Nadie estará plenamente feliz  mientras haya un alma siquiera que esté sufriendo. La caridad trazada como  camino para la salvación es la máxima cristiana de más pura belleza y verdad. El capítulo XIII del Evangelio Según el Espiritismo contiene palabras de enseñanza que traen a los hombres el real significado de una existencia: auxiliar al prójimo en sus carencias sin ostentación. Esa es nuestra verdadera misión. Respecto a la pregunta formulada antes, Jesús fatalmente nos respondería lo que sigue:  Si estáis deseosos de alcanzar  la perfección, mirar primero para abajo de vosotros, y veréis cuantos están sufriendo y padeciendo las mas crueles e innumerables dificultades de la materia. Auxiliar primero a estos para ser auxiliados después.
   Trabajando, siendo operativos y  haciendo  de nuestra parte ,como  espíritus encarnados, estaremos dando a nuestra parcela de contribución, somos singelos operários al servicio del Gran Arquitecto del Universo.
e) Ayudar a desenvolver a Inteligência
La encarnación también tiene como objetivo el desenvolvimiento intelectual del espíritu. Esa gama de conocimientos que se adquieren a través de variadas existencias debe servir para conducir las inteligencias atrasadas hacia el Creador.
Como nos enseña el Evangelio según el Espiritismo, en su capítulo VII, la inteligencia es rica en méritos para el futuro, pero con la condición de ser bien empleada. Si todos los hombres que la poseen se sirviesen de ella, en conformidad con la Voluntad de Dios, sería fácil para los Espíritus, la tarea de hacer que la Humanidad avance.
Si el medio donde el espíritu habita  favorece el perfeccionamiento    de sus conocimientos, deberá repartirlo con aquellos que no tuvieron las mismas condiciones y oportunidades.Por otro lado, cultura no es sinónimo de sabiduría. De nada adelanta al alma acumular conocimientos de toda especie y no practicar el amor y la caridad en su vida. Podríamos comparar esa inteligencia a un automóvil muy veloz y sofisticado, pero que no tiene un conductor hábil: fatalmente terminaría por chocar por no estar manejado por unas manos adecuadas. Mejor sería tener pocos recursos intelectivos, pero conduciendo los dictámenes de la vida con buen sentido y discernimiento, auxiliando siempre a aquellos menos afortunados en el camino.

6) CONSIDERACIONES  FINALES
También se constituye como una de las finalidades de la reencarnación  el restablecimiento  del cuerpo periespiritual.  Es sabido que el espíritu desordenado,preso de los vicios y de las pasiones que envilecen al hombre, al desencarnar puede llegar a perder su forma periespiritual. Así como el suicida que del mismo modo  compromete gravemente su cuerpo fluídico y, dada la oportunidad de una nueva existencia tan solamente para el restablecimniento de ese cuerpo. Generalmente esas encarnarnaciones se dan en forma compulsoria, sin el consentimiento del espíritu encarnante, pero la discusión más desatada sobre este asunto implicaría alargar más nuestro trabajo, lo que no es nuestro objetivo.
Deseamos aquí apenas resaltar la importancia del conocimiento de las finalidades de la reencarnación para que podamos aplicarlas en nuestras vidas en todas sus facetas. Expiando nuestras faltas, aprendiendo con las pruebas a que somos sometidos, cumpliendo rigurosamente la misión ( tarea ) que nos propusimos en la patria espiritual, colaborando en la gran obra de la creación y desenvolviendo nuestra inteligencia, estaremos dando largos pasos en el camino de la evolución y consecuentemente, de nuestra propia felicidad.
- Fabio Gallinaro -


"Admirables son todos los espíritus nobles y rectos que militan con grandeza en la Causa del Bien,
Entre tanto no menos admirables son todos aquellos que se reconocen frágiles e imperfectos, cayendo y levantándose muchas veces, en las trillas de la existencia, sobre críticas y censuras, pero siempre resistiendo la tentación del desánimo, sin desistir de trabajar."(Livro de Respostas, Emmanuel, psicografia de Francisco Candido Xavier, CEU)

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Que o bondoso Mestre Jesus possa nos amparar diante dessa caminhada, para que os fardos pesados se tornem mais leves e suportáveis em nossa atual existência.
Fábio Gallinaro 

martes, 20 de septiembre de 2011

Las vidas sucesivas (2)

( Viene del anterior......)


Salir de las creencias


Sin duda son los filósofos griegos y neoplatónicos los que mejor han planteado la cuestión de la evolución reencarnacionista, aun cuando las tradiciones religiosas perpetuaban esta idea bajo formas más ingenuas. Y
entre estas tradiciones, se encuentra en el budismo y el hinduismo el principio heredado del brahmanismo, muy a menudo con la noción de un karma punitivo caricaturesco necesario para una justa reciprocidad. La idea permanece en el dominio de la creencia, aunque esta última pueda tener sus raíces en una profunda intuición ancestral que se remonta a Buda u otros.
Desde luego en Oriente, la diferencia entre religión y filosofía no es evidente, a tal punto que el budismo
es considerado más como una filosofía. En la historia de la filosofía occidental, la distinción no siempre fue
evidente tampoco si uno se refiere por ejemplo a san Agustín o a santo Tomás de Aquino, que fueron a la vez
filósofos y fundadores de una teología.
La cuestión de Dios está presente en la mayoría de nuestrosfilósofos de la era cristiana, pero la idea de reencarnación se ha planteado muy poco y no lo será realmente sino con el advenimiento del espiritismo, calificado de religión por unos y de filosofía por otros. Si se insiste en simples principios de base, comprobamos que el pensamiento espírita ya no responde a los criterios de la creencia sino a los de una reflexión elaborada y apuntalada por hechos.
Es por eso que ya no estamos en el registro de lo religioso sino en el de la reflexión filosófica. Y si bien la idea de las vidas sucesivas es la piedra angular del espiritismo, no lo es solamente a partir de una revelación extra humana, sino también el fruto de una argumentación filosófica y de observaciones de carácter experimental.

El pensamiento espírita 


Respecto a los principios fundamentales del espiritismo y en particular el de la reencarnación que nos interesa aquí,puede decirse que la demostración es triple.
1) Hay, en primer lugar, lo que está en el orden de la revelación: los espíritus afirman un principio divino según
el cual la evolución intelectual y moral necesita varias vidas en una continuidad que no se limita a la Tierra
(pluralidad de los mundos).
2) Hay luego un trabajo filosófico sobre esta revelaciónes lo que hizo Allan Kardec en su obra, demostrando
punto por punto cómo esta revelación responde a las exigencias de la razón y el sentido común. Y esta reflexión ha continuado hasta hoy con los pensadores espíritas como Gabriel Delanne, Gustave Geley y otros.
3) Hay, finalmente, observaciones y experiencias que confirman la teoría, y ese es el objeto principal del
Dossier de la presente revista. Por la hipnosis, por el recuerdo de existencias previas, por las marcas de
nacimiento y también por las revelaciones espíritas que se verifican, se entra en el campo de los hechos que
hablan por sí mismos. Estamos en un registro que se convierte en científico por el solo hecho de que se trata
de observaciones y experiencias concretas que pueden ser objeto de numerosas investigaciones.
Según estos tres puntos fuertes, la demostración espírita tiene de particular que es acumulativa y no especulativa.
Los espíritus hubieran podido afirmar el principio de las vidas sucesivas sin que nosotros pudiéramos comprobar jamás el menor elemento y, en ese caso, toda la historia del espiritismo hubiera podido hasta emparentarse con una forma de creencia. Pero los hechos han venido a confirmar las palabras de los espíritus, y por añadidura un trabajo intelectual humano ha permitido poner en perspectiva todos los elementos de una teoría dentro de una gran cohesión, lo cual debemos antes que nada a Allan Kardec. La reencarnación se convirtió en un principio filosófico y ya no en una creencia, la idea tomó cuerpoa partir de una amplia reflexión independiente de toda idea religiosa previa. Las religiones han podido definir las vidas sucesivas a partir de intuiciones ancestrales más o menos bien transmitidas; el espiritismo moderno se ha desmarcado de lo religioso para salir de la creencia,redefiniendo el principio de la reencarnación a la luz de
una revelación post mortem, apoyándose en el principio de la razón y llevando adelante una reflexión metafísica coherente a partir de esa revelación.

La ley de evolución
      Por la enseñanza y el testimonio de los espíritus, el principio de las vidas sucesivas ha salido de las concepciones religiosas y kármicas demasiado simplistas. No obstante,si se habla de la relación de causa a efecto, es preciso medir todas las complejidades psicológicas inherentes a cada uno de nuestros espíritus que ha recorrido cierto número de existencias. Lo relacional que se establece en diferentes vidas es considerable, está hecho de alegrías y de sufrimientos, de felicidades y de traumas; este relacional puede rebotar de una vida a otra, donde somos traídos para encontrarnos con relaciones diferentes. La relación de causa a efecto siempre tendrá allí su parte en la medida en que cada espíritu lleva el peso de la herencia de su propio pasado. Sin embargo, no se trata como se oye decir demasiado familiarmente “de pagar sus deudas anteriores”, sino de aprender a considerar al otro de manera diferente. Pagar, es ser castigado (a no ser que uno se castigue a sí mismo); vemos allí una noción de justicia humana que, en principio, no permite las verdaderas transformaciones del ser humano. Mientras que cambiar,es otra perspectiva para todo espíritu, es la apertura a una toma de conciencia, es de alguna manera una forma de redención por el conocimiento y por el sentimiento. Se trata entonces, no ya de expiar el pasado, sino de repararlo mediante una transformación de su ser que conduce a una relación diferente con el prójimo. Los que se han detestado deben aprender a amarse. Los que se han matado unos a otros pueden establecer nuevos vínculos en la superación de un pasado que es preciso trascender por medio del amor. Para abreviar, la renovación de una vida debe corresponder a un renacimiento del espíritu que poco a poco debe encontrar el camino de la justicia y la libertad en la conciencia de lo que es y de lo que puede llegar a ser. Ese camino no es un castigo sino una
emancipación del alma en busca de felicidad y de verdad.
El karma punitivo evoca una ley de reciprocidad, por el contrario, la palingenesia evolutiva se apoya en la ley del amor, un amor que es la única perspectiva emancipadora de los seres. Y si se retoma la fórmula religiosa del “rescate de sus faltas”, no hay mejor rescate que la metamorfosis de los individuos, cuando han comprendido que su porvenir no se construirá sobre las ruinas del pasado, sino sobre una transformación a ser realizada dentro de la proyección de un porvenir diferente.

"Quedo triste cuando alguien me ofende, pero con certeza, quedaría más triste si fuese el ofensor...
Herir a alguien es terrible !.....
                                   - Chico Xavier -

lunes, 19 de septiembre de 2011

Las vidas sucesivas



         Al invocar las vidas sucesivas con relación a la tesis de una vida única, se está en el centro de un debate metafísico, a menudo considerado como religioso, pero que puede ser también filosófico. Según las versiones teológicas, se ha llegado a la concepción de una vida única sancionada por un juicio divino, por ejemplo el juicio final en la tradición cristiana. Según otras teorías que se remontan a la antigüedad o que persisten en Oriente, la vida es una continuidad reencarnacionista  donde el juicio del alma pasa por la sanción del karma con una relación sistemática de causa a efecto de una vida sobre otra.

        En ambos casos, se está ante un sistema de creencias que no responde a lo que podría esperarse de la justicia divina.
       Desde luego, la idea de peregrinación de las almas es más justa que el principio de una vida única, pero no obstante sigue estando calcada sobre las nociones de justicia humana que recuerdan la ley del talión (“ojo por ojo y diente por diente”), ley de reciprocidad donde toda falta es considerada como una deuda a ser pagada en otra vida, sufriendo exactamente lo que se ha hecho sufrir a otros anteriormente.

El espiritualista no tiene otra elección que optar por una de estas dos ideologías, a no ser que sea panteísta (fusión en el gran todo), o a menos también que imagine soluciones mixtas del género: ciertas almas reencarnan otras no, o algunas de ellas que no tienen ningún mérito acaban por desaparecer (muerte del espíritu).
        Dentro de una concepción filosófica, pues tal es nuestro propósito, necesitamos superar todo lo que respecta a creencias caricaturescas y al mismo tiempo probar que toda idea materialista sobre la nada está obsoleta.


La nada del materialista 

No hay más nada después de la muerte… el espíritu perece con el cuerpo físico… Se puede atacar sistemáticamente esta concepción con una cantidad de argumentos, entre los cuales los principios espíritas que ponen en evidencia muchos fenómenos psíquicos y médiumnicos que dan testimonio de una trascendencia del espíritu, independientemente de las facultades físicas, insuficientes para explicar la vida bajo todas sus formas.

En una visión materialista, el problema metafísico tal y como fue planteado por Jean-Paul Sartre era este: la vida no tiene sentido, el mundo es absurdo entonces, por su propia libertad, el hombre puede dar un sentido a esta vida para volverla menos absurda. Todos los filósofos y científicos materialistas (sobre todo desde Karl Marx) siempre han estado confrontados a esta noción del sentido a dar frente a la aparente absurdidad de las cosas. Al negar una fuerza inteligente y organizadora que subtiende al equilibrio del universo y de la vida, se vuelve a dar sentido entonces a una humanidad entregada a sí misma y que puede tomarse a su cargo dentro de una idea de justicia y libertad; se vuelve a poner al hombre como centro de todo, en la esperanza de que se supere a sí mismo antes de volver a caer, en la hora fatal de su último suspiro, en la nada de la que proviene. Todo el resto es sólo un azar favorable que ha permitido el nacimiento de la vida, una suerte de milagro único que se ha producido sobre la Tierra y en ninguna otra parte…

Esta tesis que se desarrolló sobre todo a partir del siglo XIX, está agonizando en pro de un retorno al espiritualismo, dentro de una interrogante fundamental sobre el origen y el porvenir de una humanidad de la que cada vez más se piensa que no es única en el universo, y que emana necesariamente de una fuerza inteligente indeterminada que nos lleva a volver a plantear la cuestión de Dios.

El espiritualismo

Volvamos ahora a las teorías espiritualistas convertidas en ineludibles: Si una fuerza divina ha creado las entidades espirituales que gozan de una cierta libertad, ¿cómo concebir todas las anomalías aparentes de una humanidad que se desgarra en una búsqueda de identidad de cada individuo, pasando por todos los escollos del egoísmo, el orgullo, el poder y la dominación? Si se asume el concepto cristiano de una vida única después de la cual el espíritu será destinado a una eternidad mal definida luego de un juicio final igualmente mal definido, uno se plantea entonces la pregunta de las desigualdades de todas clases: vidas breves, muertes prematuras, niños muertos de poca edad o al nacer, diferencias extremas en cuanto a inteligencia, capacidad de amar, riqueza, pobreza, guerra, enfermedad, etc. ¿Por qué y cómo en tal diversidad, un juicio post mortem podría decretar a continuación una eternidad para los miles de millones de espíritus que no han tenido las mismas oportunidades ante la injusticia flagrante de la vida a todos los niveles?

Si hay que responder con el misterio diciendo que “los caminos del Señor son impenetrables”, uno ya no puede referirse a la inteligencia y al sentido común con el que la divinidad nos ha dotado. Seríamos capaces de desarrollar el sentido de la razón, el del sentimiento y del amor y, simultáneamente, tendríamos que admitir la absurdidad impenetrable de un “Dios justo” que permite todas las injusticias y “reconoce a los suyos” a la hora del juicio.

Si llevamos casi universalmente en nosotros valores intelectuales y morales compartidos, eso no puede ser
fruto del azar, hay intrínsecamente al final de cada ser humano, aun del más vil, alguna cosa que puede tender
hacia una búsqueda de lo bello, del bien y de lo justo.

¿Cómo conciliar entonces los valores universales del amor y la razón con un Dios de sinrazón que nos daría la
única oportunidad de volvernos alguien en una sola vida, para volvernos a llevar luego a su seno o condenarnos por la eternidad? Dios nos habría dotado de una razón y de unos sentimientos particulares de los que él mismo estaría desprovisto. O habría entonces una lógica humana totalmente alejada de la razón divina, y sin embargo, ¿no se dice que Dios nos ha creado a su imagen? Es partiendo de esta dicotomía teológica, que puede reflejarse Dios a partir de otras nociones, lo que ya hicieron los filósofos de
la antigüedad como Pitágoras o Platón, que consideraban el ciclo de la vida según el principio de la trasmigración de las almas. Su deísmo ya había inventado una justa concepción evolutiva, en un recorrido palingenésico (*) que permite al alma perfeccionarse de vida en vida.
 ( Continúa y finaliza en el siguiente)
(*) Palingenesia: sinónimo de reencarnación en su desarrollo evolutivo



Nadie se eleva sin el esfuerzo máximo de su voluntad, dentro del hábito para las regiones iluminadas de la experiencia
Sin embargo, nadie accede a las múltiples regiones de la experiencia sin los pasaportes adquiridos en las agencias del dolor..
(Libro de Respuestas, Emmanuel, psicografia de Francisco Candido Xavier, CEU)

domingo, 18 de septiembre de 2011

Tiempos difíciles


Queridos amigos hola buenos días, los problemas se suceden, la vida está cada vez más difícil, y ante la carencia de monedas para adquirir  los requisitos necesarios para vivir dignamente,  el hombre a veces acude a la desesperación. Las cosas más insólitas, están sucediendo, hombres viviendo en espacios pequeños, en masa. Las familias, que hacían una vida normal, se ven obligadas a reducir muchas cosas en su vida. Donde antes se vivía, con más o menos fluidez, hoy en día se vive con escasez. Donde antes podías permitirte “algún que otro capricho”  nada fuera de lo normal y común, se puede tener acceso.  El hombre parece como que ha dado un paso para detrás, y no es así, pienso que había ido muy deprisa, sin apenas mirar para tras, y hemos tenidos que frenar.
Si nos hubieran permitido seguir corriendo, habríamos caído en un pozo muy profundo, en el materialismo, cada día más alucinados por las cosas materiales, las habríamos despilfarrado, sin mirar a tras, sin acordarnos de que de todo hemos de rendir cuentas.   Hoy en día, tenemos carencia de recursos, pero estamos adquiriendo los valores de la familia, de los amigos, porque son ellos a los que solemos acudir para que nos socorran, hemos dejado a tras el egoísmo, y hemos doblegado el orgullo, para hacernos humildes y pedir, cuando antes  solo desdeñábamos no solo a los pobres, a los que estaban por debajo de nosotros, sino que hemos desdeñado cosas que servían, que aun podían sernos útiles, para dar paso a otras más moderna, y sofisticadas, gastando y despilfarrando en masa.
Muchos teniendo su hogar ya libre de cargas, ha optado por uno más moderno, y ahora ante los acontecimientos, se ha quedado sin los dos, todo porque el hombre se olvido de ser previsor, de ser comedido y todos lamentablemente padecemos el mismo mal, la carencia de recursos, de trabajo, de oportunidades de cómo solucionar nuestros problemas.
así que no saben con que jugar, los armarios están llenos de ropa que  han pasado de moda, pero no de la moda en sí, de nuestra moda particular, no nos gustan y muchas incluso ni llegamos a estrenarlas, y esto va cada vez más deprisa, antes nos lo tomábamos  a risa, pero ahora es ya más serio, y será más serio, por eso debemos procurar reaccionar. Aun estamos a tiempo, doblegándonos ante nuestra situación y tratando de solucionarla, no lamentando lo que nos ocurre, hay que optar por soluciones, dejando los caprichos, no con tristeza, sino aparcados, para cuando la vida nos dé de  nuevo la oportunidad de conseguirlos. Mirando con más precaución en que gastamos y si realmente lo necesitamos.
Creo que aquí Dios escribió de nuevo derecho en renglones torcidos, que debemos acudir  a como antes, dar valor real a las cosas. Las estanterías, están repletas de juguetes para los niños, tal es 
Todos estamos dentro, los que se salvan son los que sufren la prueba de la carencia, que no tiene ni para comer, pero nosotros, hemos tenido y la mayoría hemos malgastado, accedido a cosas que no nos podíamos permitir, y ahora sufrimos las consecuencias.
Hemos comprado oro y joyas, que  hemos pagado con gran sacrificio, y ahora no las podemos lucir, porque tememos a los que nada tienen, que se dedican al pillaje, al robo, a las cosas más insólitas, para sacar dinero.
Eso no se daba en muchos lugares, se podía pasear tranquilamente, sin miedo, y el rico pasaba más desapercibido, porque mientras tenemos dentro de casa, las necesidades cubiertas, nos es indiferente, es ahora cuando nos fijamos en el, cuando lo envidiamos, cuando lo maldecimos, porque el tiene, lo que nosotros carecemos, lo que deseamos, una vida tranquila, sin preocupaciones, materiales.
Se nos olvida que no debemos fijarnos en nadie, que hay que estar siempre vigilando y orando, para no ser pillado desprevenido, y desprevenido hemos sido, no nos hemos parado a pensar en que pasará el día de mañana, si falla, el trabajo, si caemos enfermos,  sino que viendo el horizonte limpio, nos olvidamos de las nubes, que siempre acuden para regar la tierra y que no se seque.
Si muchos hemos secado el corazón, hemos dejado de lado el alimento espiritual, para dedicarnos sin ningún miedo, ni precaución a pegarnos la gran vida.
Jesús nos advirtió a los orgullosos  que todas las vanidades de la Tierra quedan abandonadas en el pórtico de las sombras del sepulcro; a los poderosos dio lecciones de renuncia a los bienes transitorios del mundo, enseñándoles que las más bellas adquisiciones son las que constituyen las virtudes morales, imperecederos valores del Cielo. Nos dio ejemplo en todos sus actos de luz indispensables para nuestro progreso espiritual, el único que nos conducirá al padre Todopoderoso.
Jesús vino al mundo para traer al hombre la esperanza. Gracias a El sabemos que las penas no son eternas, y que no sufrimos porque sí, que muchas de las faltas que cometemos, producen daños y lesiones, aquí y en otras vidas, porque no se da la oportunidad para pasar la prueba. Es como el que es enfermero y no tiene paciente que curar. No puede desarrollar su trabajo.
Jesús es la única esperanza de los seres desamparados y tristes de la Tierra; pues con sus dulces promesas, hemos de recibir las bienaventuranzas del Cielo todos los desventurados del mundo, entre las bendiciones de la simplicidad y de la paz, en la piedad y en la práctica del bien.
Si tienes inquietudes y padeces grandes dolores, la desesperación puede arrastrarte al torbellino de las pasiones  y los padecimientos del mundo, procuremos la fe,  ella nos ligará al Todo Poderoso. El Señor es la Misericordia Divina.
Jesucristo es el Cordero de Dios que vino al mundo para arrancar al hombre del error y del pecado. Si Lo seguimos no nos perderemos.
Merchita
Una de las mas bellas lecciones que he aprendido con el sufrimiento: No juzgar, definitivamente no juzgar a quien quiera que sea.
                                           - Chico Xavier -

LLEGAR A SER HUMANOS




Por OSVALDO BAYER


Planeta Tierra, año 2011. Hay algo muy urgente que solucionar ya mismo. Los niños que mueren de hambre en África. Hay que hacer un llamado a la moralidad universal. Los países que explotaron como esclavos durante siglos al  pueblo africano deben sentirse hoy con el deber de terminar con el hambre allí. Las iglesias cristianas todas, que callaron cuando se realizó el tráfico de esclavos, deben poner toda su organización en llevar alimentos a esos pueblos. Ni hablar de todos los países que tuvieron a la esclavitud durante siglos como algo normal. No repitamos lo que ahora aparece en televisión cuando llega a Somalia un avión con alimentos para tres mil personas como algo digno de hacer conocer. No, debe ser una cadena aérea que asegure la alimentación básica y con expertos que promuevan proyectos de producción de alimentos para el futuro.
    ¿Y cómo solucionar la crisis mundial? Seamos un poco utopistas. La crisis es demasiado grande, la injusticia reina desde hace siglos. El sistema vota a Berlusconi y a Macri. Pero ganemos distancia y veamos el futuro con fantasía, esa fantasía que nos muestra a todos los seres humanos que es posible un mundo sin hambre, sin guerras, sin fronteras, un mundo que quiere saber por fin lo fundamental: de dónde venimos, qué somos, qué es todo esto, la vida, la naturaleza, los pensamientos, el nacer y el morir. Para llegar a la utopía de la gran solución llamar a congresos mundiales. Como base, Naciones Unidas. Un congreso de filósofos, sociólogos y politólogos que busquen la forma de unir a todos los pueblos en un mundo sin fronteras, sin ejércitos, donde se respeten todos esos derechos proclamados por Naciones Unidas. Una sociedad mundial. Al mismo tiempo, un congreso de todas las religiones junto a científicos representantes de los adelantos de las ciencias, para que lleguen a un acuerdo a fin de seguir adelante y explicar esa deuda universal sin contestación alguna: de dónde venimos, qué somos, qué es el universo, y a responsabilizarse de no llevar adelante ninguna agresión religiosa más y terminar leyendas de culto que han agraviado la paz entre los hombres. Encuentros donde tengan valor las palabras amplitud, generosidad, comprensión, grandeza.
  Llegar a ser humanos.
1.     Parte final del artículo publicado por el diario Página 12, el 6 de agosto de 2011, por el escritor y periodista argentino, radicado en Bonn, Alemania, Osvaldo Bayer.
2.     Los espíritas apoyamos casi totalmente el contenido de este importante y desacostumbrado artículo que toca y destaca la importancia del tema fundamental del Espiritismo: Qué somos, de dónde venimos y adónde vamos ─resuelto por él con los medios objetivos de la ciencia experimental─, y felicita a su autor por la valentía para despojarse de los prejuicios que afectan a la casi totalidad de los miembros de la cultura actual en crisis. 

    Todo lo que podemos hacer de bien, no debemos dejarlo.... Tenemos que sumar esfuerzos, creando, por así decirlo, una energía dinámica que se oponga a las fuerzas del mal... Nadie tiene el derecho de no hacer nada...
                                                - Chico Xavier -


viernes, 16 de septiembre de 2011

¿POR QUÉ CONOCER EL ESPIRITISMO?



 La mayoría de las personas, viviendo la vida atribulada de hoy, no está interesada en los problemas fundamentales de la existencia. Primero se preocupa por sus negocios, por sus placeres, por sus problemas particulares.
 Piensan que cuestiones como la «existencia de Dios» y «la inmortalidad del alma» les corresponde a los sacerdotes, a los ministros religiosos, a los filósofos y a los teólogos. Cuando todo anda bien en sus vidas, no se acuerda de Dios, y cuando se acuerda, es apenas para hacer una oración o ir a la iglesia, como si tales actitudes fuesen simples obligaciones que todos deben desembarazarse de una forma u otra.
La religión pasa a ser una mera formalidad social, algo que las personas deben tener y nada más; a lo mucho, les sirve para descargar la conciencia, para estar bien con Dios. Tanto así, que muchos ni siquiera alimentan una firme convicción en aquello que profesan, albergando serias dudas respecto de Dios y de la continuidad de la vida después de la muerte. Pero cuando tales personas son sorprendidas por un gran problema, una desastrosa caída financiera, la pérdida de un ser querido, una enfermedad incurable (hechos que suceden en la vida de todos) no encuentran en sí mismas la fe necesaria, ni la comprensión para enfrentar el problema con coraje y resignación, cayendo invariablemente, en la desesperación.
El conocimiento espirita nos abre una visión amplia y racional de la vida, explicándola de una manera convincente y permitiéndonos iniciar una transformación íntima, aproximándonos a Dios.
 Mensaje del Grupo Luz_Espiritual traductora Mari Carmen-España
Extraído del libroDoctrina espirita para principiantes.
"Para servir a Dios nadie necesita salir de su propio lugar
o reivindicar condiciones diferentes de aquellas que posee."          
                                        - Chico Xavier -