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jueves, 10 de noviembre de 2011

Sintonía espiritual



Divaldo Pereira responde a cerca de:

 Pregunta: ¿Considerandose que estamos em um proceso de evolución, que es lo que carazteriza a um médium que consigue mantener la sintonia con los Buenos Espiritus?

Respuesta: Su conducta moral. La conducta moral es un arma que se vincula al psiquismo divino. Es como una catapulta que impulsa al individuo a las fajas sutiles del mundo espiritual. Sus valores morales, la buena conducta, la disciplina, la dedicación, su acción en el bien son cualidades morales. Abren infinitas perspectivas. Los Espíritus nobles que siempre están interesados en nuestro progreso nos socorren.

Las personas menos informadas no pueden valorar la tristeza que asalta a los buenos Espíritus por las dificultades que tienen de comunicarse con nosotros, dificultades que nosotros provocamos.

.Narraré una pequeña experiencia, cuando un Espíritu se me apareció un dia y me dijo que deseaba mandar un mensaje a la tierra.
En el mundo Espiritual, deseaba encontrar a alguien que se constituyese en vehículo para que él pudiese dar ahora un mensaje de nobleza, de recuperación, ayudando a las personas, y así ver disminuidas sus flaquezas y los problemas que él causo.

Entonces me contó que estaba delante de un médium con posibilidades psicograficas. Comenzó a envolver al médium lentamente y a transmitirle mentalmente lo que quería escribir y luego el médium se exaltó y comenzó a pensar en un romance, en un libro que estremeciese a la Sociedad y entonces este espíritu vio que aquel no era el médium ideal. El quería escribir un libro muy simple, muy modesto, pero que llenase a las personas.

Entonces supo de otro médium y recurrió a él, comenzando a transmitirle la idea de un mensaje suave. La persona tenía recursos psicograficos y el médium ya comenzó a pensar en publicar un libro, antes de comenzar a psicografiar la primera página.
El fue a un tercero, y el tercero comenzó a captar muy bien el pensamiento y dijo:
¡No, no voy a escribir un libro modesto, un libro cuyo tema todo el mundo conoce! “Si yo fuera a psicografiar, quiero,” yo quiero” _ psicografiar un libro muy bueno, profundo”.

El dijo: “Divaldo, yo estuve con once médiums y ellos están muy preocupados con lo que quieren y no con aquello que deben”. Entonces yo vine a preguntar si tú me puedes ayudar de alguna forma.
 Yo dije: “Bueno, puedo y no puedo, porque mi vida mediumnica es administrada por el Espíritu de Juana de Angelis y mi tiempo es muy escaso”. Yo trabajo dos expedientes durante el dia, dispongo solo de las noches, viajo los fines de semana, y los festivos.

Y él me contestó: Yo se que tu duermes entre tres horas y media a cuatro y naturalmente con ese cansancio es normal que hasta que el sueño venga, tu gastas una media hora más, hasta calmar la vida mental. Yo ya se lo pedí a Juana de Angelis y ella me dijo que tú me dieses media hora durante treinta días en  los que yo escribiría el libro.

Yo dije: “Pero aun así yo voy a quedar zumbado, de no dormir”.

El me dijo: “Yo tengo una idea. Tu mandas hacer una mesa, de esas de hospital para servir alimentos al enfermo, tu te recuestas, colocas el papel y el lápiz y en la hora que tu te vayas a acostar y yo vengo y comienzo a escribir, te retiro la consciencia y cuando termines de escribir yo estiro la mesa y te dejo durmiendo. Entonces tu vas a ganar media hora”.

Yo dije: “Pero esto es maravilloso”.
 
Y así lo hicimos. Yo preparaba la mesilla me recostaba en el travesaño, me preparaba, él venia, escribía, y felizmente me dejaba durmiendo.

Cuando él terminó dijo: “OH ya termine el libro” _ es un libro muy modesto, realmente _ “Ahora quedo tranquilo, porque tu vas a volver a tu vida normal”.
 
Yo dije: “¡Ah mi hermano, escriba otro libro, porque así yo ganaré media hora de sueño!”.

Para ver qué difícil es para los Espíritus encontrar a un médium que se entregue al bien, que no esté muy preocupado con su imagen, que no se preocupe defendiéndose. Nosotros estamos en la tierra. La incomprensión forma parte del menú de nuestra vida.

Juana de Angelis me dijo: “El médium, el trabajador que se defiende, pierde el tiempo”  “El defensor de la honra de quien sirve a Jesús es Jesús mismo y no el trabajador. El trabajador en la mediumnidad no debe gastar su tiempo en su defensa, porque está trabajando, al servicio de otro. Que su patrón lo defienda. Él va a defenderse a través del trabajo. Y ella me dijo así: “El Señor solo va a hablar sobre el bien. En la hora en que el señor comience su defensa yo me buscaré otro médium, porque el señor no esta aquí para proyectar su ego, sino para atender el compromiso divino que está en la pauta de su evolución.

Tenemos que aprender a ser sumisos. El médium es pasivo. No es alguien que establece directrices. Es alguien que obedece, pero no es un irracional. No quiero decir con eso que él sea una persona que no tenga opinión. Yo dialogo con el Espíritu, discuto, y en cuanto ellos no me esclarecen, yo les discuto. Es un derecho que la Doctrina Espirita me da.

En cuanto no estoy conforme, convencido por el esclarecimiento y que aquello es lógico yo digo: “como no estoy conforme yo no lo haré” pero me someto a la pauta de los deberes.

Todos nosotros,los Mediúms, deberemos considerar con humildad ese sentido de obediencia esclarecida, lógica, racional y dinámica, procediendo en el sentido del bien.

 (Pregunta dirigida a Divaldo Pereira Franco en el VIII ENTRADESP _ Maringa,  
 




miércoles, 9 de noviembre de 2011

Once del once de dos mil once

Se está comentando mucho sobre la fecha del viernes, 11 de noviembre de 2011. 11/11/11. Unos dicen unas cosas, otros dicen otras. Muchos han optado por elevar el pensamiento y unir fuerzas para dar energías positivas para un empuje a toda la humanidad de reflexión y ayuda,esto por parte de muchos movimientos e ideologías. Me parece que podríamos unirnos a los buenos pensamientos, y estar en sintonía con las buenas intenciones de muchos. Es por eso que haremos unas reflexiones y oración para ese día. Sería estupendo que nos uniéramos en un solo pensamiento de bien y paz para toda la humanidad, nuestros países, familias, seres queridos y nosotros mismos. Pongamos nuestras intenciones y/o reflexiones en este mismo mensaje y el viernes nos unimos para elevarlas al mundo espiritual junto a los buenos pensamientos y deseos de paz de tantos en muchos lugares, y para todos, Paz, Amor y Elevación.

Alimento espiritual




    Un hambriento no se satisface mirando la comida y diciendo que está buena; preciso es que extienda la mano y coma, de igual manera, el Verdadero espírita es aquel que aprovecha las enseñanzas dadas por los Espíritus para luego afirmar: Soy mejor hoy que ayer. Y seguir su línea ascendente de evolución y ser cada vez más consciente de su destino trascendental.

Más para arribar a este sendero de progreso, el hombre requiere de requisitos, entre ellos:


 Discernimiento 
 Ausencia de deseo 
 Recta conducta 
 Amor
Discernimiento:

Entendiendo por discernimiento la facultad de distinguir lo real de lo irreal; lo recto de lo erróneo; lo importante y lo no importante; lo útil y lo inútil; lo verdadero y lo falso; lo egoísta y lo desinteresado. Estudiar para ayudar sabiamente. Descubrir que el Plan de Dios para el hombre es la evolución de éste, en lo espiritual y lo material.

Ausencia de deseo :

Vocablo que en nuestro idioma significa: Movimiento del alma que aspira a la posesión de alguna cosa.
cualidad difícil de adquirir, porque sienten que sin sus deseos que le son peculiares, sin sus agrados y desagrados, nada de sí mismo quedaría. Pero aquí hablamos de la “Ausencia de Deseo” Mal sanos; aquellos deseos que dan albergue al odio, al egoísmo, a la envidia, a la avaricia, al rencor, a la codicia y otros que, solo significarían un mal uso de su “libre albedrío”
Para muchas personas la “Carencia de Deseos” es una
Y consecuentemente, un estancamiento en la marcha evolutiva de su espíritu.

Recta conducta:

Conducta: Acción de conducir, modo de portarse, de proceder.
La Ley de “Libre Albedrío” da libertad de elegir el accionar de nuestra vida; enmarcándola en buena o mala conducta. Más la facultad de discernimiento nos señala actuar en obediencia a las Leyes naturales, es decir, leyes establecidas por Dios. Teniendo presente lo que se hace sentencia: “La desobediencia es esclavitud, la obediencia es libertad”. Si establecemos la desobediencia como norma de conducta en nuestro diario que hacer, las consecuencias no pueden ser más que fatales para nuestra existencia espiritual y material; llena solo de penas, dolor y angustias. En cambio, la obediencia nos dará la dicha, la felicidad, el bienestar.

Amor
Variadas son las significaciones que se le dan a esta palabra: Amor; con justificada razón ante el contenido de éste sentimiento del alma. Viniendo del alma. éste sentimiento, él deberá compenetrarse en nuestra naturaleza entera, de suerte que no quede lugar para cualquier otro sentimiento.
Será labor en nuestra vida cotidiana, la practica de dar amor en cada acción, estar en guardia para no caer victima de esos tres pecados que en el mundo producen mas daño que todo lo demás: La maledicencia, la crueldad y la superstición; porque su acción sería estorbo a nuestro progreso. No Olvidemos, que estos pecados anidaron en el corazón de los inquisidores. Por tanto, una sana reflexión nos lleva a anhelar ser canal por donde fluya la luz de ese mandamiento hermoso que de su doctrina nos legara Jesús de Nazareth: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.
Colaboración: David Bertand Paz
Federación Espírita de El Salvador



Se informa más sobre la calamidad que sobre la renuncia, sobre el escándalo que sobre el buen sentido. Aún así, existen innumerables personas que creen y trabajan por su prójimo, promoviendo la Era de la felicidad.
Únete a estos héroes anónimos del bien y proyecta al hombre, ayudándolo a ser libre y dichoso."
(Vida Feliz -- Joanna de Angelis)



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martes, 8 de noviembre de 2011

PARAPSICOLOGIA Y ESPIRITISMO


                               

    En los últimos tiempos, vienen apareciendo aquí y allá, algunos religiosos  realizando conferencias y debates en la televisión, sobre Parapsicología, y de una forma anticientífica, atacan ferozmente al Espiritismo y a los espíritas.

Alegan que la Doctrina Espírita nada tiene de religión. Que no tiene respaldo científico, afirmando lo que es peor: que no existen los Espíritus y ni tampoco estos se comunican con los vivos. Estos son algunos de los disparates.
    Aclararemos que la Parapsicología científica surgió en 1930, con los Dres. Joseph Banks Rhine y Luisa Ella Rhine. Entre el ilustre equipo de biólogos que perteneció al Departamento de Psicología de la Universidad de Duke, en Durham (Estado de Carolina del Norte- Estados Unidos), el Dr. McDougall, notable psicólogo británico que estaba organizando el Departamento de Psicología de la citada Universidad, fue invitado por Rhine a su casa para desarrollar la investigación psíquica, con el estudio de los fenómenos paranormales, en particular los de la cuestión de la sobrevivencia después de la muerte. El Departamento de Psicología quería saber sobre comunicación  telepática del pensamiento entre los encarnados, en el marco de un contexto científico. También la de los espíritus con los encarnados, conocida como comunicación mediúmnica y que en lenguaje espírita es conocida como de intercambio espiritual.

    Los citados maestros realizaron, con mucha honestidad, las pesquisas de los fenómenos paranormales que acontecen al ser humano, apartándose completamente de los seguimientos religiosos que, a través del tiempo, daban explicaciones repletas de dogmatismos.

     Ellos presentaron al mundo científico una categoría de fenómenos enfocados a la función PSI, que abarca un complejo proceso de intercomunicación extra-sensorio-motor con el mundo exterior mediante las tres categorías esenciales: la percepción extra-sensorial (ESP), la Psicocinesia (PK), y la función Psi-Theta. La ESP abarca las situaciones en las que un ser vive y percibe información de otro (telepatía), o capta viendo algo espiritual a su rededor físico (clarividencia), o conoce acontecimientos futuros (precognición). Son también conocidos como fenómenos Psi-Gamma, de caracter puramente subjetivo. Gamma es la tercera letra del alfabeto griego y la inicial de Gnosis, que significa el conocimiento inicial.

   Así la (PK) o Psi-Kappa, es la décima letra del mismo alfabeto griego, que designa Kinesis o acción. Este es un fenómeno objetivo, que incluye situaciones en las que un sujeto puede provocar modificaciones tanto en sistemas estables ( en objetos metálicos ), como influencia de la mente desencarnada produciendo fenómenos físicos conocidos mundialmente, como casas encantadas o mal asombradas. Para algunos investigadores del Polstergeist- que en alemán significa Polter= ruido; y Geist= espíritu; es un fenómeno físico producido por la mente y la voluntad de los Espíritus.

   Por último,la función Psi-Theta, es el conjunto de fenómenos paranormales relacionados con la sobrevivencia y la acción presumible de entidades desencarnadas o agentes Theta. Ella explica que el alma del llamado muerto, viene a comunicarse con los vivos, relatando sus experiencias de alegría o de sufrimientos después de la muerte física. En Espiritismo, eso acontece siempre con la participación de los médiums.

    En toda la serie de fenómenos investigados en casa de Rhine, se llegó a la conclusión de que todas las funciones , desde los de naturaleza subjetiva Psí-Gamma, como telepatía, retrocognición y clarividencia, tienen explicación. Eso también sucede con los de Psi-Kappa, de naturaleza objetiva, como las casas encantadas, materialización de Espíritus, y por último, los de Psi-Theta, las comunicaciones con los Espíritus, todos fueron comprobados como reales. A partir de que la comprobación de estos fenómenos se confirmaron las informaciones de los Libros tradicionales religiosos, como: El Libro de los Muertos, del antíguo Egipto; el Libro Tibetano de los Muertos; la Bíblia en el Viejo y en el Nuevo Testamento- que ofrece muchas historias de los pueblos y de los médiums que hubieron, como profetas, sensitivos, pitonisas, místicos, videntes, personas que vieron y conversaron con seres del mundo espiritual y que son aceptadas hasta hoy, de forma universal.
   
      De esta forma, recordamos las extraordinarias pesquisas realizadas con varios médiums en París, por el eminente científico y educador Allan Kardec, editando , entre otras, una obra conocida mundialmente con el nombre de "El Libro de los Médiums". Kardec  comprobó y pesquisó en torno a 80 tipos de mediumnidad, clasificando didácticamente los fenómenos paranormales en el siguiente orden: Fenómenos de efectos físicos y otros de efectos intelectuales. Entre los primeros tenemos los fenómenos espíritas de materialización de Espíritus, que en la Parapsicología corresponde a los fenómenos Psi-Kappa y en último término el fenómeno psíquico de las comunicaciones espirituales inteligentes (Psi-Gamma y Psi-Theta), también de la Parapsicología. Estos pesquisadores iniciaron la era de la comunicación con el Espíritu inmortal. Todos los investigadores,pesquisadores y parapsicólogos honestos que siguieron después de Kardec y de Rhine, han sido unánimes al afirmar que el Espíritu tiene una mente que sobrevive y que esta puede inteferir en la salud y en la dolencia de los seres humanos. Así creemos que esta de enhorabuena el Espiritismo y la Parapsicología no dogmática que avanzan en el mundo contra los falsos profetas materialistas que no admiten aún, que llegamos a la era del Espíritu. 
Salve Kardec, el Precursor de la nueva Era, en el aniversario de su nacimiento el pasado 03 de Octubre .
   João Batista Cabral - Presidente da ADE-SE Jornalista. Radialista. 

" En todo lugar la astucia, la violencia y el crimen se muestran victoriosos. Estos son los días de insensatez y conjetura para el mal.
Realmente hay una avalancha de locura amenazadora.
¡Sin embargo, jamás hubo en la Tierra, tanto amor y tanta bondad!
-Juana de Angelis-(Vida feliz)

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lunes, 7 de noviembre de 2011

Mensaje de Sheilla




DISCIPLINA


No nos repugne el verbo obedecer. Todo lo que constituye progreso y perfeccionamiento guarda el orden por base.

No olvides que la disciplina se inicia en el Cielo…

Las más sublimes constelaciones atienden a las leyes de equilibrio y movimiento.


El Sol que nos sustenta la vida en el mundo repite operaciones de ritmo, hace numerosos milenios.

La Luna que clareaba el camino de las más remotas civilizaciones de la India y de Egipto efectúa, aun hoy, las mismas tareas, ante la Humanidad.

En el campo de la Naturaleza, la disciplina es aliciente de toda bendición.

Obedece el suelo.

Obedece el árbol.

Obedece la fuente.

Cualquier construcción obedece al plano del arquitecto  que la idealiza.

Y, en el refugio de la casa, obedecen el piso anónimo, el amigo  florero y el pan que enriquece la mesa.

En la experiencia física, la salud es obra de la disciplina celular.

Cuando las unidades microscópicas de la colmena orgánica si desarvoram, se rebelaron, encontramos las torturas de la enfermedad o las sombras de la muerte.

Llamados a servir a nuestros semejantes en el Espiritismo Cristiano, a favor de nosotros mismos, sepamos cultivar la libertad de obedecer para el bien, aprendiendo y ayudando siempre.

Jamás nos olvidemos de que Jesús se hizo Maestro Divino y Soberano de las Almas, no solamente porque haya venido al mundo, consagrado por los cánticos de las Legiones  Celestes, sino también por haber transformado la propia vida, en su Apostolado de Amor, en un cántico de humildad, obedeciendo constantemente a la voluntad de Dios.

Por el Espíritu Sheilla, Del libro: Taça de Luz, Médium:  Francisco Candido Xavier- Espíritos Diversos.

 No sólo en las instituciones educativas puedes estudiar.
La propia vida es un libro abierto, que enseña a quien desea aprender."
(Vida Feliz -- Joanna de Angelis)



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domingo, 6 de noviembre de 2011

La materia y las fuerzas radiantes





El Universo es un reservorio infinito de fuerzas en acción permanente, una vibración inmensa, cuya fuente central, la voluntad motriz, está en Dios.

 “La cadena de vida se desarrolla grandiosamente, sin solución de continuidad, desde el átomo hasta el astro, desde el hombre en todos los grados de la jerarquía espiritual, hasta Dios.” (León Denis)

El estudio de los fluidos y de las fuerzas radiantes lleva, necesariamente, a las formas invisibles de la vida, pues con ellas se relaciona fuertemente. Por ahí es por donde la ciencia nueva llegará a reconocer la existencia del mundo de los espíritus, y por donde las inmensas perspectivas del más allá se abrirán ante ella.

Vivimos en una época notable en la Historia del mundo. El universo desconocido e  


invisible levanta, lentamente, los velos que nos ocultaban sus mayores secretos. 

Fuerzas de una potencia incalculable se han revelado, y el hombre, con creciente 

éxito, trabaja para su aplicación.


Todo se encadena y se armoniza en la inmensa escala de las fuerzas. Cada vibración sonora despierta, en la materia, una repercusión correspondiente. La Naturaleza nos muestra, en todos los grados y en todas las cosas, la ley armónica que imprime su ritmo a la vida universal. Encontramos los efectos de esa ley, en un grado superior, en todas las relaciones que unen los mundos visible e invisible, y en todas las relaciones que se pueden establecer entre los hombres y los espíritus.

     La naturaleza íntima del alma nos es desconocida. Cuando se dice que es 


inmaterial, es preciso entender esta palabra en un sentido relativo y no absoluto; 


pues la inmaterialidad perfecta sería la nada; ahora bien, el alma o el espíritu  es 


algo que piensa, que siente, que quiere; es preciso, pues, entender por la expresión 


“inmaterial” que su esencia es de tal modo diferente de lo que conocemos 


físicamente, que no tiene analogía alguna con la materia.

Cuando se dice que es inmaterial, es preciso entender esta palabra en un sentido 

relativo y no absoluto; pues la inmaterialidad perfecta sería la nada; ahora bien, el 

alma o el espíritu  es algo que piensa, que siente, que quiere; es preciso, pues, 

entender por la expresión “inmaterial” que su esencia es de tal modo diferente de lo 

que conocemos físicamente, que no tiene analogía alguna con la materia.La 

naturaleza íntima del alma nos es desconocida. 

La materia es tan solo el agente de que se sirve el espíritu para realizar sus 


objetivos. A través de una serie de fenómenos, esa materia puede purificarse y 


llegar a un estado que permite confundirla con el principio primordial de la vida. Se 


podría creer que la materia se convierte en espíritu, porque ella es animada, pero 


nunca posee, por sí misma, un principio propio de vida.

La materia vive por reflejo, sigue la evolución de la vida y le  sirve de soporte. La chispa emanada del foco divino evoluciona en la materia, recorriendo el Espacio y vuelve a su punto de partida, más pura y más luminosa.

La materia rarefacta se transforma en fluido, en fuerza radiante. Todo el cuerpo está envuelto por esa materia fluídica; es su ropaje imperecedero que se desprende por ocasión de la muerte y pasa a ser el envoltorio del espíritu en el Espacio. La materia, es tan solo una condensación de fluidos.

“La energía resulta de una corriente inmensa de fuerzas que recorre el Espacio, regula 


la marcha de los astros y alimenta la vida de todos los seres en los planetas.”

La electricidad, es solo una de las manifestaciones de la energía universal, las ondas 


hertzianas y todas las fuerzas radiantes, cuya existencia constatamos hoy, no son 


más que emanaciones derivadas, y podríamos decir incluso parcelas, de esa poderosa 


corriente de fuerza y de vida que anima el Universo y cuya fuente está en Dios.

Todas las perturbaciones eléctricas provienen de la falta de equilibro de los elementos 


que constituyen el fluido. Todo se explica, entonces, por la diferencia de densidad y de 


potencia. Las corrientes etéricas determinan las corrientes eléctricas, y éstas provocan 


las corrientes atómicas. Con independencia de la presión, los fluidos superiores obran 


sobre los fluidos inferiores.

Siendo así, se podrá comprender cómo una influencia, ejercida de modo invisible en el 


medio eterico, puede causar los movimientos visibles de átomos y, en consecuencia, 


fenómenos que parecen inexplicables a los no iniciados.

La energía o movimiento representa la acción más sensible del ser universal, en el 


Tiempo y en el Espacio. Dios es la fuente de la vida y la vida se manifiesta por el movimiento.

Duración, Espacio y Movimiento forman, en su reunión, la unidad que se manifiesta: ¡Dios!

No hay que confundir las radiaciones del Espacio con el fluido humano, una relación íntima los religa y que todas las fuerzas terrestres, celestes y humanas se relacionan a un principio común.

La materia, bajo sus diversos aspectos, constituye un inmenso reservorio de energía. En realidad, ella es tan solo fuerza condensada: los sólidos se transforman en líquidos, los líquidos en gases, los gases en fluidos, y éstos, a medida que se vuelven más sutiles, más quintaesenciados, recuperan sus propiedades primitivas y parecen impregnarse de inteligencia. Por lo menos es lo que parece resultar de ciertas manifestaciones del rayo. En un grado superior, la fuerza parece identificarse con el espíritu y se convierte en uno de sus atributos.

Toda materia concreta es tan solo, por lo tanto, la energía capturada. El químico Fabre calculó que un kilo de carbón concentra 23 billones de calorías, que liberadas, bastarían, según dice, para accionar una red de líneas de ferrocarril, durante dos años. Ahora bien, tan solo liberamos, actualmente, un número proporcionalmente insignificante. El día en que se sepa desintegrar, liberar todas las partículas de la materia, estaremos en posesión de una fuerza incalculable.

Sin embargo tales progresos, según dicen los espíritus, son medidos por el valor moral de la Humanidad. Dios no permite que ciertas revelaciones o descubrimientos se lleven a cabo antes de que el hombre haya alcanzado una conciencia más completa de sus deberes y de sus responsabilidades.

La Naturaleza vibra, desde lo infinitamente pequeño hasta lo infinitamente grande. La cadena de vida se desarrolla grandiosamente, sin solución de continuidad, desde el átomo hasta el astro, desde el hombre, en todos los grados de la jerarquía espiritual, hasta Dios.

La fuerza íntima del espíritu hay que estudiarla dentro de nosotros mismos; cada alma es un centro de fuerza y vida, cuyas radiaciones varían hasta lo infinito, según el valor moral y el estado de evolución del ser. Esas radiaciones crean, en torno a nosotros, una especie de atmósfera fluídica, cuyo análisis podría dar la medida exacta de nuestro valor psíquico, de nuestra salud del cuerpo y del espíritu, la indicación precisa de nuestra situación, respecto de la escala de los seres; en una palabra, sobre nuestro grado de evolución.

En los mundos más adelantados que la Tierra, los espíritus más evolucionados viven exclusivamente de esa materia fluídica, y de ella se sirven para comunicarse incluso a grandes distancias. Desde hace algún tiempo, se han llevado a cabo tentativas para que ellos se comuniquen con la Tierra.

Los mensajes incomprensibles que se recibieron no venían de Marte, sino de un mundo más elevado. Los autores de esos mensajes se acordaban de haber vivido en vuestro planeta, y entre ellos se encuentras nuestros  guías espirituales, que deseaban establecer una comunicación, y por este medio, enviarnos radiaciones benéficas que hubieran favorecido nuestra evolución. Así, se esperaba influenciar nuestra atmósfera, influenciar nuestros cerebros y hacer funcionar los aparatos, hasta entonces, mudos. Hay otros núcleos planetarios que actúan también sobre nosotros. Las ondas llegan a nosotros desde lados diferentes. De ese conjunto de esfuerzos aparece un primer resultado: la Ciencia humana se orienta hacia el estudio de las ondas. Pronto descubrirán un aparato para registrarlas, lograrán captarlas, aislarlas y servirse de su fuerza.

Esas ondas tendrán longitudes y velocidades superiores a las que nosotros poseemos. Vuestra electricidad no es más que un proceso de aislamiento, una derivación de la fuerza universal. Las ondas de los mundos a que me refiero llegarán hasta vosotros bajo la forma de vibraciones de sonoridad especial, todavía desconocida.

Los propios sabios incrédulos percibirán y comprenderán que esas ondas son de una clase nueva; ellas serán calculables y veremos que sus longitudes son más extensas que las conocidas en nuestra esfera.

Hay emisiones proyectadas, sin cesar, en dirección a vosotros; sin ese auxilio, no hubierais inventado la telegrafía sin hilo. Ésta, por el momento, solo emite ondas de nivel terrestre, dependientes de un sistema de corrientes que envuelven vuestro planeta. Las otras ondas, que provienen de focos más distantes, vienen a chocarse verticalmente, con las ondas terrestres y deben atravesar las corrientes paralelas que les hacen de obstáculo.


 Todo, en el Espacio, se resume en ondas y vibraciones. A veces, nosotros mismos sentimos dificultad en acercarnos a vosotros, porque somos molestados por radiaciones groseras, originadas por las pasiones humanas.


Es por el aspecto de esas radiaciones como los espíritus se reconocen y se juzgan en la vida del Más Allá. Su brillo y su intensidad aumentan o disminuyen por la determinación del pensamiento y de la voluntad. Ellas escapan a nuestros sentidos, en su estado normal, pero ciertos médiums las perciben, las describen y se puede demostrar su existencia por medio de placas fotográficas. Haciendo intervenir la voluntad, con la fuerza del pensamiento bajo un impulso del alma, de una súplica o de una plegaria, las radiaciones aumentan y se transforman en una fuerte corriente de radiaciones psíquicas adoptando  una dirección rectilínea.

Hace cincuenta años que los espíritus procuran llevar a los sabios en dirección a aquellos en quienes encuentran disposiciones favorables para reconocer, directamente, y analizar las corrientes del Espacio. Pero esos sabios solamente han captado una ínfima parte de los elementos que componen las radiaciones y que nos sirven para transmitir nuestro pensamiento.

Es menester tener esto en cuenta, sobre todo en las reuniones espiritas y el papel que tienen nuestros pensamientos y nuestras radiaciones en la producción de los fenómenos. Se sabe que, en las reuniones en que intervienen los espíritus, éstos solo pueden proceder conforme a los recursos que les son proporcionados por los asistentes: las fuerzas psíquicas y las facultades mediúmnicas.

Los resultados dependen, entonces, en gran parte, del ambiente creado por los propios experimentadores. La primera condición es que sus radiaciones concuerden y se armonicen entre sí, con las de los médiums y las de los espíritus. La protección de una entidad elevada es indispensable para obtener bellos fenómenos intelectuales e incluso para dirigir y mantener a los espíritus productores de fenómenos físicos que, generalmente, pertenecen a un orden inferior.

Sin esa protección, las reuniones se hallan sujetas a influencias malas, contradictorias, a veces llenas de mistificaciones. Cuánto más superior sea el espíritu, más digna será la marcha de la sesión, más seria y expresiva, los consejos y enseñanzas serán más elevados, los hechos más convincentes, más claros y precisos, así como las pruebas de identidad.

El pensamiento de lo Alto sobrepasa, en energía, a todas las fuerzas de la Tierra, pero para que se comunique con los humanos es preciso ofrecerle condiciones favorables.

Ahora bien, para que esa protección sea posible es preciso presentar, al espíritu presente, condiciones que faciliten su acción, es decir, fluidos y sentimientos que reflejen su propia naturaleza y el fin moralizador que se propone.

La práctica del Espiritismo no debe solamente proporcionarnos las lecciones del Más Allá, la solución de los graves problemas de la vida y de la muerte; ella puede además enseñarnos a poner nuestras propias radiaciones en armonía con la vibración eterna y divina, a dirigirlas y disciplinarlas. No olvidemos que es mediante un ejercicio psíquico gradual, una aplicación metódica de nuestras fuerzas, de nuestros fluidos, de nuestros pensamientos y de nuestras aspiraciones, como preparamos nuestro papel y nuestro futuro en el mundo invisible; la actuación y el porvenir que serán mayores y mejores a medida que conseguimos hacer de nuestra alma un foco más radiante de fuerzas, de sabiduría y de amor.

Inicialmente, es preciso vencer el mal en sí, a fin de hacerse apto para combatirlo y vencerlo en el orden universal. Es preciso convertirse en un espíritu radiante y puro, para asimilar las fuerzas superiores y aprender a utilizarlas.

Es solamente en esas condiciones como el ser se eleva, de peldaño en peldaño, hasta las alturas espirituales donde resplandece la gloria divina, donde el ritmo de la vida arrulla, en sus ondas poderosas, la obra eterna e infinita.

sus fluidos un poder curativo, el hechicero les imprime las propiedades maléficas. El pensamiento puro y generoso es una luz. De los espíritus superiores se desprende una claridad radiante que ofusca y aleja a los espíritus del abismo. Es por eso que la presencia de un espíritu protector, en las sesiones, constituye una salvaguarda, una protección contra los fraudes y las obsesiones.

El pensamiento es la fuerza por excelencia que comanda las otras fuerzas y las impregna con sus cualidades o con sus defectos. El pensamiento es la fuerza que dirige a la Humanidad en su peregrinación áspera y dolorosa por excelencia y  que comanda las otras fuerzas y las impregna con sus cualidades o con sus defectos. El magnetizador, el terapeuta ceden a sus fluidos un poder curativo, el hechicero les imprime las propiedades maléficas. El pensamiento puro y generoso es una luz. De los espíritus superiores se desprende una claridad radiante que ofusca y aleja a los espíritus del abismo. Es por eso que la presencia de un espíritu protector, en las sesiones, constituye una salvaguarda, una protección contra los fraudes y las obsesiones. El magnetizador, el terapeuta ceden a sus fluidos un poder curativo, el hechicero les imprime las propiedades maléficas. El pensamiento puro y generoso es una luz. De los espíritus superiores se desprende una claridad radiante que ofusca y aleja a los espíritus del abismo. Es por eso que la presencia de un espíritu protector, en las sesiones, constituye una salvaguarda, una protección contra los fraudes y las obsesiones.

Las fuerzas que actúan en estos casos, en principio, no difieren de las radiaciones que se constatan en la Naturaleza. En los fenómenos de tiptología y de transportes, como en todos los casos de exteriorización y de desdoblamiento, se desprende del cuerpo del médium una fuerza que actúa en el medio ambiente. A ese tipo de energía invisible los espíritas y magnetizadores han dado el nombre de fluidos.

El mundo de los fluidos es la fuente de energías vitales. Es el reservorio inmenso donde los espíritus se proveen de los elementos necesarios para edificar sus obras grandiosas y variadas, en la médula de los Espacios.

La fuerza del pensamiento inspira al genio y prepara las revoluciones Ahora bien, el papel preponderante que esa fuerza desempeña en la Historia del mundo, nosotros lo reencontramos, en un plano más modesto, en las reuniones espíritas.

Para dar al pensamiento un carácter elevado, puro que permita manifestarse  a un espíritu superior el mejor procedimiento es la “Oración” salida del corazón, una ardiente suplica  que comunique  impulsión irresistible a nuestras energías ocultas,  que vibrando con intensidad se impregnen  en las cualidades de nuestra oración. Ellas facilitan  la intervención de los espíritus guías, la de los amigos, y alejan  a los espíritus de las tinieblas.

Cuando la plegaria en conjunto se hace en buenas condiciones, ella reacciona contra las vibraciones materiales. La plegaria genera la fe que inspira las acciones grandiosas y nobles. Es la fe esclarecida que nos acerca a Dios, foco radiante de vida, de sabiduría y de amor.

La voluntad sostenida por la fe es, por lo tanto, la mejor fuerza motriz para dirigir las fuerzas psíquicas del ser y proyectarlas hacia un objetivo sublime. El hombre debe, en fin, comprender que todas las fuerzas del Universo, tanto físicas como morales, en él se reflejan; su voluntad puede comandar a unas y otras, que se manifiestan en su consciencia.

Aprender a armonizarlas, trabajar para desarrollarlas en vidas sucesivas, tal es la ley de su destino. Bajo este punto de vista, recordemos que tenemos una obra admirable que cumplir. Ésta consiste en crear en nosotros una personalidad siempre más radiante y, para ello, tenemos el tiempo sin límites, el camino sin final y la vida eterna en la acción perpetua.  La música, también, por su ritmo, contribuye a unificar los pensamientos y los fluidos.

La plegaria es la expresión máxima del pensamiento y de la voluntad. Es en ese sentido que Allan Kardec la recomendaba a sus discípulos. La plegaria es, para las religiones, una fuente preciosa para elevar y mejorar al ser humano, pero la práctica se convierte en banal, si ella deja de ser ese impulso espontáneo del alma, que le hace vibrar las cuerdas profundas.

Todos los que, por el estudio del mundo invisible, en sus contactos con el Más Allá, buscan las certezas que fortalecen y consuelan, las grandes verdades que iluminan la vida, trazan el camino a seguir, fijan el objetivo de la evolución; todos los que buscan adquirir las fuerzas espirituales que sostienen en la lucha y en la probación, que nos preservan de las tentaciones de un mundo material y engañador, deben unir sus pensamientos, oraciones y voluntades, deben hacer surtir de sus almas esas corrientes poderosas y fluídicas que atraen hacia vosotros a las entidades protectoras y a los amigos fallecidos. Si sabéis perseverar en vuestras peticiones, en vuestras pesquisas, en vuestros deseos, ellas se acercarán; esas almas, y sus consejos, enseñanzas y ayudas se derramarán sobre vosotros como un rocío bienhechor. En esa comunión creciente con lo invisible, gozaréis de una vida nueva y os sentiréis reconfortados, regenerados.

En las sesiones espíritas donde no existe ni el recogimiento ni unión de pensamientos o unión de fuerzas, se crean corrientes diversas y frecuentemente opuestas que forman como una tempestad de fluidos, en la cual las entidades elevadas sienten un real malestar e incluso un sufrimiento que paraliza su acción. Por otra parte, los espíritus inferiores, de vibraciones bajas, ahí se complacen y proceden tanto más fácilmente por cuanto son más groseros, más cercanos a la materia. Pero su influencia es perjudicial para los médiums, a quienes desgastan y desequilibran con el correr del tiempo.


Y si, por vuestra asiduidad y fe, obtenéis bellos fenómenos y notables facultades psíquicas, no os volváis vanidosos, y aceptadlos con reconocimiento, humildad y hacedlos servir para vuestro perfeccionamiento moral. Recordad que la presunción es como una muralla que se interpone entre nosotros y las influencias de lo Alto, tal como dijo Bernardino de Saint-Pierre:11 “Para encontrar la verdad, es preciso buscarla con el corazón puro”. Y aún añadiré estas palabras de las Escrituras: “Dios les dio a los pequeños y a los humildes lo que negó, a veces, a los poderosos y a los sabios”.

La verdad, está al alcance de los sencillos y de los puros; de todos aquellos que, en el recogimiento y en silencio, al abrigo de las tempestades, del mundo, del conflicto de las pasiones y de los intereses, saben interrogar a las profundidades de la consciencia y entrar en relación con el mundo superior, foco de toda luz, de toda sabiduría, fuente de todas las grandes revelaciones.

Es por desconocer el papel de las fuerzas radiantes en los fenómenos y el modo de dirigirlas, por lo que los investigadores oficiales han registrado muchos fracasos. En las pesquisas psíquicas, la homogeneidad del ambiente, la armonía de los fluidos y de los pensamientos son factores indispensables para el éxito. Cuanto más se empleen los procedimientos materialistas utilizados por la Ciencia, menos favorecidos seréis con la asistencia de lo Alto. En los ambientes en que las entidades superiores desean intervenir, si encuentran influencias contrarias, se les hace imposible actuar o incluso transmitir sus pensamientos; las divergencias de puntos de vista forman una barrera y el fluido de ellas no puede ya penetrar el médium y, a través de éste, alcanzar el  Espíritu y el corazón de los asistentes.

Es solamente en la homogeneidad perfecta, en la fusión de fluidos y sentimientos, como el espíritu, al leer nuestros pensamientos, puede responder con exactitud a las preguntas íntimas y resolver los problemas más delicados de la vida y de la muerte.

Cada estrella que brilla en el cielo nos enseña una lección; cada tumba que se cava en la tierra fría nos da un aviso. La existencia terrestre pasa como una sombra, pero la vida celeste es infinita. En cambio, nuestras vidas humanas, por muy cortas que sean, pueden ser fecundas para nuestro progreso; pese a su carácter precario, ellas forman los materiales con cuyo auxilio se edifican nuestros destinos; ellas son como piedras que componen el inmenso edificio del futuro del alma. Esforcémonos, por tanto, en pulir esas piedras, tallarlas y esculpirlas, para con ellas construir un monumento de líneas puras, de formas grandiosas y armoniosas.

Extraído del libro de León Denis “El Espiritismo y las Fuerzas Radiantes” 


En la dimensión espiritual, a la que ingresa todo ser humano después de su desencarnación, el espíritu  se descubre dotado de un cuerpo similar al que tuvo en su reciente experiencia terrena: es su cuerpo periespiritual que al guardar su apariencia, le identifica y lo hace un ser concreto, definido y reconocible.-  ( Jon Aizpúrua)

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