Entradas populares

lunes, 29 de octubre de 2012

EL CULTO A LOS MUERTOS, EN UNA VISIÓN KARDECIANA




     El hombre, solo comienza a ser hombre cuando comienza a enterrar a sus muertos, nos dice el historiador Anibal de Almeida Fernandes en "La Genealogía como factor básico en la formación de la Civilización", y concluye: Es el marco divisorio entre el animal y el primer hombre, y ocurrió hace cerca de 40.000 años con el Homo Sapiens y el Homo Neanderthal, antes incluso que la agricultura y es el inicio de la historia humana.
 
      El sentimiento del culto a los muertos se formó pues, a partir de una época bien remota y permanece sedimentado en casi todas las tendencias religiosas. Las comunidades primitivas, agro-pastoriles, inclinadas al culto a la agricultura y a la fertilidad, creían originalmente, que sepultando a sus muertos en las proximidades de los campos agrícolas, los espíritus de esos cadáveres resurgirían a la vida con más vigor, como simientes plantadas en suelo fértil, pero creían que eso sucedería como algo secreto y misterioso. Con esa creencia, se reverenciaban los muertos próximos de las tumbas,con fiestas y, sobre todo, con mucha alegría, práctica que se extendió en algunas culturas contemporáneas. Las costumbres de los pueblos primitivos se fueron modificando debido a la influencia de otros, venidos probablemente del norte de África ( los Íberos) y del centro de Europa (los Celtas). Véase lo que nos rebelan los exponentes de la Doctrina Espírita:" Y los galos que vienen a la conmemoración de los muertos,(...) solo que en vez de conmemorar en los cementerios, entre túmulos, era en el hogar donde ellos celebraban el recuerdo de los amigos apartados, pero no perdidos, que ellos evocaban en la memoria de los espíritus amados que algunas veces se manifestaban por medio de los ritos druidas y de los bardos inspirados".

     Resaltese aquí que los galos evocaban a los ancestros de los muertos, (divinidades), en los recintos de piedra bruta. Las sacerdotisas druidas y los bardos (poetas y oradores inspirados), eran verdaderos médiums y solamente ellos tenían permiso para consultar a los oráculos ( en la Antigüedad, la respuesta de una divinidad a quien se consultaba).

     Los galos, por tanto, no veneraban los restos cadavéricos, sino el alma sobreviviente y era en la intimidad de cada habitación donde se celebraba el recuerdo de sus muertos, lejos de las catacumbas, a diferencia de los pueblos primitivos. La fiesta de los Espíritus era de suma importancia para ellos, pues homenajeaban a Samhain ( El Señor de la Muerte), festividad esa, iniciada siempre la noche anterior al 1º de noviembre, o sea, el día 31 de octubre. Esa celebración marcaba el fin del verano y el final de la última cosecha del año.

     Creían que los espíritus de los muertos, en los meses de invierno, salían de los túmulos helados para visitar sus antíguas moradas y orientar a sus familiares. Los buenos, supuestamente, los protegían, más para confundirnos, los malos espíritus se vestían de fantasmas, lo cual dio origen a la tradicional fiesta de Hallowen de nuestros días.

     Pero una densa bruma descendió sobre la tierra de las Galias, a través del tacón de Roma, que expulsó a los druidas e impíos del Cristianismo clerical. Ese periodo histórico de frenética agitación, más tarde fue mutilado por los bárbaros, sobreviniendo una noche de diez siglos (la oscura Edad Media), que prohibió el espiritualismo y entronizó la superstición, lo sobrenatural, el milagro, la beatificación, la santificación y la definitiva narcotización de la conciencia humana, llevándola al analfabetismo espiritual.

      La historia oficial de la Iglesia registra que fue en el Monasterio Benidictino de Cluny, en el sur de Francia, en el año 998, cuando el Abad Odilón promovía la celebración del día 2 de noviembre, en memoria de los muertos, dentro de una perspectiva católica. Por la influencia de ese Monasterio,que entonces ejercía en la Europa septentrional, se propagó con rapidez la nueva celebración, porque vino al encuentro de costumbres ya arraigadas en todas las culturas, cada cual con su entendimiento y su práctica, obviamente es el culto a los muertos. Solamente en 1311 fue sancionada en Roma, oficialmente, la memoria de los fallecidos, pero fue Benito XV quien universalizó tal celebración en 1915, entre los católicos, cuya expansión religiosa auxilió aun más a la difusión de esa costumbre.

     La legislación vigente llega a declarar el dia 2 de noviembre como fiesta nacional, con el objetivo de que las personas puedan homenajear a sus parientes y amigos fallecidos.

     Nosotros, los espíritas, somos cuestionados sobre el tema: ¿Cómo analiza el Espiritismo el día de los muertos?. Respondemos a esta cuestión del siguiente modo: las religiones hablan excesivamente en lo que tañe a las enseñanzas de las esenciales nociones sobre la inmortalidad del alma, aunque haya una u otra que tenga alguna noción del tema. Aun así, es insignificante si se comparan con las enseñanzas de luz dictadas por Allan Kardec, y contenidos en "El Libro de los Espíritus".

     De ahí la razón por la que en el día de los finados se dirigen a los "Campo-santos", como si el cementerio fuese la morada eterna de aquellos que desencarnaron. "El Libro de los Espíritus" nos enseña el respeto a los desencarnados como un impositivo de fraternidad, sin que materialicemos ese sentimiento frente a los túmulos, ni que tales recuerdos y homenajes sean realizados en un día especial oficialmente establecido.

     En la actualidad, esa celebración se desvió y mucho, del ritual religioso, trasladando el enfoque sentimental y emocional para el comercial, una vez que la mercantilización de flores, velas, santos, escapularios y la eventual preocupación para la conservación de los túmulos ( normalmente solo son recordados en noviembre), responden por ese protocolo social. El celo con que son cuidados los túmulos, solo tiene algún sentido para los encarnados, que además, deben cuidar el no caer en ninguna clase de culto extraño. No debemos convertir las necrópolis vacías en "salas de visita del más allá", como dice Richard Simonetti, porque hay locales más indicados para recordar a aquellos que desencarnaron.

     Aunque no reprobamos de manera absoluta las pompas fúnebres, pues el homenaje en memoria de un hombre de bien "es de justicia y de buen ejemplo", el Espiritismo revela que el deseo de perpetuar la propia memoria en los monumentos fúnebres, viene dado por un acto de orgullo. "La suntuosidad de los monumentos fúnebres determinada por parientes que desean honrar la memoria del fallecido, y no por este, aun es parte del orgullo de los parientes que quieren honrarse a sí mismos. No siempre es por el muerto por lo que se hacen todas esas demostraciones, sino por amor propio, por consideración al mundo y por exibición de riqueza". La tumba es el lugar común de encuentro de todos los hombres y en ella se defienden despiadadamente todas las decisiones sociales. Debido a esto,es inútil al rico, tratar de perpetuar la memoria por medio de fastuosos monumentos. Los años los destruirán, así como a su  propio cuerpo. Esa es la ley de la Naturaleza. El recuerdo de las buenas acciones será menos perecible que su túmulo. La pompa de los funerales no lo dejará limpio de sus torpezas y no lo hará ascender siquiera un grado en la jerarquía espiritual.

     Procuramos más, el lado cómodo  arraigado en nosotros del formalismo material y despreciamos la esencia del ser, motivo por el cual se obligó Jesús a expresarse con los escribas y fariseos de su época: "sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen hermosos pero por dentro están llenos de huesos de cadáveres y de toda especie de podredumbre".

     De la cuestión 320 a la 329 del Libro matriz que dio origen al Espiritismo, recibimos lecciones de extrema importancia sobre funerales y celebraciones en memoria de los muertos; veamos: Los Benefactores afirman que los llamados " muertos",son sensibles al recuerdo de los que amaban en la Tierra y que, de alguna forma,su recuerdo aumenta su felicidad si son felices y si son infelices,les sirve de alivio. Podemos afirmar que el día de los "finados" es un día como otro cualquiera, porque los espíritus son sensibles a nuestros pensamientos en las solemnidades humanas. En el día de los finados ellos solo "se reúnen" en mayor número porque mayor es el número de personas que los llaman. Pero cada uno solo comparece en atención a sus amigos y no por la multitud de los indiferentes".

     No podemos pensar que estar ante el túmulo es una manera de manifestar que se piensa en el Espíritu ausente: la exteriorización de ese acto es la oración que santifica el recuerdo; poco importa el lugar si el recuerdo es dictado por el corazón.

     Conocemos muchas personas que solicitan antes de morir, ser enterradas en tal oo cual cementerio. Esa actitud , sin duda alguna, demuestra inferioridad moral. "¿El qué representa un pedazo de tiera más que otro, para un espíritu elevado?".

     En cuanto a las honras que se tributan a los despojos mortales de parientes y amigos, el Espiritismo esclarece que en el momento en que el Espíritu llega a cierto grado de perfección,ya no tiene la vanidad de la sociedad humana, y comprende la futilidad de tales solemnidades. Con todo, hago una reseña sobre algunos, pues hay "Espíritus que en el primer momento tras la muerte, gozan de gran satisfacción por las honras que les tributan, o se disgustan con el abandono en que dejan su envoltorio, pues conservan aún algunos preconceptos de este mundo.

     ¿ El difunto asiste a su entierro?. "Muy frecuentemente",- esclarecen los Benefactores- "algunas veces no percibe lo que pasa si aún permanece perturbado"-complementan.

     Muchas veces el fallecido presencia las reuniones de sus herederos para el reparto de sus bienes, y disputando como chacales por la herencia. "En esa ocasión el fallecido ve cuanto valían las propuestas que le hacían.

     Todos los sentimientos te tornan patentes y la decepción que experimente viendo la rapacidad de los que dividen su expólio".

     Reflexionemos juntos: ¿el día 02 de noviembre es consagrado a los fallecidos liberados o a los muertos que aún están  unidos a la vida material?. Existen dos posibilidades en los muertos: los que se sienten totalmente libres del yugo carnal, están "vivos" para una vida espiritual plena, y los que permanecen con la sensación de que aún están encarnados, pero "muertos" para la vida física, pues solamente vivencian en la espiritualidad la vida animal. "Para el mundo los muertos son los que dejaron la carne; para Jesús son los que viven inmersos en la materia, alejados de la vida original, que es la espiritual. Es lo que explica aquella célebre enseñanza evangélica cuando la persona quería seguir al Maestro, pero antes quería enterar a su padre que había fallecido, y Jesús le dijo: Dejar a los muertos el cuidado de enterrar a sus muertos, tu sin embargo, ven a anunciar el Reino de Dios".

     La visita a los túmulos es un acto exterior que evoca el recuerdo de los seres queridos desencarnados y la  forma como las personas demuestran el recuerdo y el cariño que sienten por ellos, pero eso tendrá su debido valor si esa actitud lo es con marcada intencionalidad. No debe, por tanto, representar un compromiso social  si está llena de manifestaciones de desespero, de cobranzas, de acusaciones, como suele ocurrir en muchas ocasiones. En verdad, si la visita a los túmulos no es condenable, es totalmente innecesaria porque el fallecido no se encuentra en el cementerio, pudiendo ser recordado y homenajeado a través de la oración, en cualquier momento y en cualquier lugar. Por tanto,nuestros seres queridos ya fallecidos pueden ser recordados en la propia intimidad  del hogar, en vez de la frialdad de los cementerios y catacumbas.

     Es obvio que "tiene sentido rememorar con alegría y no lastimar a los que ya partieron y están plenamente vivos. Finados, es una mezcla de alegría y dolor, d presencia-ausencia, de fiesta y añoranza. A los que quedamos por aquí nos cabe recordar y celebrar la vida con amor y ternura, para después, quizás, no amargarnos con el recuerdo. A los que partieron, nuestra oración, nuestra gratitud, nuestra añoranza, nuestro cariño, nuestro amor".

     Si somos capaces de orar, con serenidad y confianza, transformando la nostalgia en esperanza, sentiremos la presencia de los parientes y amigos desencarnados entre nosotros, que nos envuelven el corazón con alegría y paz. Por esta razón y muchas otras, hagamos del día 2 de noviembre un día de reverencia a la vida, recordando cariñosamente a los que nos antecedieron en el retorno a la patria espiritual, y también los que conoceré todavía por los caminos de la existencia terrena.

Jorge Hessen




Ver también los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es


domingo, 28 de octubre de 2012

Lo que somos después de la muerte

Despertando en el Más Allá




La Tierra es un mundo de pruebasy expiaciones. Aquí, la maldad todavía predomina y, por esta razón, vivimos envueltos por mucha miseria moral. Esa maldad hace parte de las probaciones que nos cabe soportar con paciencia y resignación.    

De la misma forma que el Amor atraviesa la muerte, la maldad también lo hace y, así, surgen los enemigos desencarnados. Enemigos desencarnados son los espíritus que están en  otro plano espiritual y pueden ser:

1. Espíritus que desean venganza, cobrando deudas, que fueron adquiridas en esta o en vidas pasadas.

2. Espíritus con deseo de hacer el mal como ellos sufren y quieren que los otros también sufran.

3. Espíritus que se aprovechan de otros espíritus que sufren y que son  incapaces de resistir a las influencias y los atormentan.

El enemigo desencarnado que desea venganza aprovecha que su enemigo está encarnado para atormentarlo más fácilmente, una vez que, desencarnado, el espíritu está más libre. Esta es la causa de la mayoría de las obsesiones donde el obsesor y el obsesado son alcanzados por sus propias conductas, esto es, por no haberse perdonado mutuamente, por no ser indulgentes y ni caritativos.

Para que este cuadro de persecución no sea llevado para la espiritualidad y no se perpetúe en existencias futuras es importantísimo, mientras encarnado, olvidar el orgullo, desenvolver la humildad reconciliarse conel enemigo establecer la paz, perdonar y buscar el perdón.

En la medida que el hombre utiliza de su libre-albedrío con responsabilidad, esto es, trillando el camino del bien estudiando obras serias, especialmente las espíritas, frecuentando lugares dignos él va progresando creciendo espiritualmente, y, al mismo tiempo, da buenos ejemplos tanto para encarnados cuanto para desencarnados. En ese momento él puede conquistar o reconquistar amigos. De esa forma si él anteriormente perdió la oportunidad de reconciliarse con un enemigo que desencarnó y a través de sus buenos ejemplos que puede responder a su perdón, bien como traerlo para el campo del bien o alejarlo de su día-a-día, caso ese enemigo sienta repulsa por el bien.

Donde vivimos estamos cercados de espíritus encarnados y desencarnados que tienen afinidad con nuestro espíritu, esto es, son simpáticos o no con nuestras actitudes, pensamientos, acciones, etc.

Entonces, para que nos libremos de cualquier acción nociva, debemos practicar la oración y la caridad siempre, en fin, amar usando siempre el perdón que es una luz que el ofendido enciende en el camino del ofensor en apoyo a nuestra propia liberación para la vida imperecedera. Por eso mismo perdonar en cualquier situación será, siempre, la victoria del Amor. ¡Piense en eso y sea feliz!

João Cabral - Presidente da ADE-SERGIPE

                                                   ************************


                                                    LA VIDA

 "La vida no siempre sigue nuestra voluntad, pero ella es perfecta en aquello que tiene que ser."
                                                  - Chico Xavier-





er también los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

sábado, 27 de octubre de 2012

Evocación a los muertos


     Tus muertos se libraron del cuerpo, pero no se evadieron de la vida.
     Se aniquiló la materia que utilizaron para la jornada redentora durante la andadura carnal, cuando se acabó su ministerio evolutivo.
     La desconexión de las moléculas orgánicas de ningún modo destruyó en ellos la realidad eterna.
     Espíritus inmortales transitaron desde la vestimenta física a la realidad causal de donde vinieron.
  .  La muerte los separó de imposiciones sensoriales sin apartarlos jamás de las vinculaciones afectivas o de los compromisos morales.
     No te ates por el pensamiento desordenado a los que partieron de la Tierra, ni te vincules, en descontrol, a las reminiscencias infelices que señalaron tu convivencia con ellos.
     Ya cumplieron las determinaciones a que se encontraban sometidos, necesitando ahora, de tiempo para la revisión de conceptos y actitudes, a fin de proseguir en la vida con los rumbos de la Eternidad.
     Se fueron buenos amigos, afectuosos y nobles, concedeles la dicha de seguir adelante sin tu egoísmo,al desear esclavizarlos a tí.
    Si dejaron un legado de penas entre dolores y recuerdos perniciosos, ya padecen en la conciencia el despertar inevitable a consecuencia de la liviandad y del testimonio que se permitieron.
    No seas, por tanto, quien más los atormenta.
    Considerando la indudable trascendencia de la muerte, que es la cirugía de la vida, rinde culto a la memoria de tus seres queridos desencarnados, mediante acciones que les alegren, y en las que puedan participar inspirándote, protegiéndote o aprendiendo contigo, ahora, o que no supieron o no quisieron aprovechar antes...
      La vida, en cualquier expresión en que se presente - a través del cuerpo o fuera de él - es bendición de Dios, con inestimable significado en el proceso iluminativo de la conciencia..
      No digas o interrogues ante los que desencarnaron:
     ¡ Dejarme !; ¿ Y ahora?, ¿Qué será de mí?
      Estos conceptos, profundamente egoístas, acreditan desamor antes que cariño.
      No te entregues al deseo de partir también, bajo la falsa alegación de que no puedes continuar sin ellos.
       Esta actitud los hace sufrir.
       Ponte en lugar de ellos.
       ¿ Cómo te sentirías del lado de acá, acompañando al ser amado para que  resolviese complicar su propia situación, justificándose en que eres tú el responsable?
       Imaginaté imposibilitado por las leyes soberanas de poder socorrer el amor de antaño, que con un desorden caprichoso, te llamase e implorase. Verificarías lo doloroso que te sería.
       Así, también ellos sufren en razón de nuestra actitud contundente, mientras que se alegran por la resignación, por el dulce recuerdo y las gentiles oraciones que sus afectos les devotan.
       Morir no es entrar en el caos de la nada, como tampoco es transferirse a los altiplanos de la felicidad o las involuciones del horror.... Simplemente representa mudar de lugar vibratorio; intrínsecamente cada uno siguiendo conforme era, con las conquistas y las deudas transferidos de lugar, pero presentes en la conciencia individual.
       Envuelve así, a los entes queridos que desencarnaron en vibraciones de cariño y de esperanza, no convocándolos antes de tiempo en un injustificable intercambio mediúmnico con el que los presionaríais impniéndoles innecesarios padecimientos.
        No pienses en evocarlos por curiosidad o atormentado.
        Reencuentralos luego, cuando también seas convocado al retorno..
        Ten paciencia hoy y organízate a fin de volver a abrazar, dichoso, más tarde, en condiciones de ayudarles si te encuentras bien, o de recibir su ayuda si te encuentras en situación menos feliz.
         Por tanto, confía en la vida y por tu parte entrega a Dios, el Excelso Padre de todos nosotros, que a nadie deja sin su sublime auxilio.
         Viven los que murieron, prosiguiendo adelante en su jornada.

JOANNA DE ANGELIS, del libro Rumbos libertadores,  CAP. 13

                             ******************************

                                        NUESTROS DESEOS  PARA VOSOTROS



Que la luz alumbre tu camino, que las estrellas guíen tu búsqueda
que la dulce lluvia acaricie tu corazón, que la suave brisa despierte tu sonrisa
que el amor despierte la luz que hay en ti, que la vida te fortalezca con el don de la ternura
que los sueños te revelen la esperanza, que la libertad se derrame dentro de ti
que el miedo abandone tu mente, que la paz inunde tu espíritu
que la compasión crezca dentro de tu alma y que la fuerza te acompañe frente a la adversidad!

Aportado por  Marilys Fernandez Rodriguez






Ver también los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es


viernes, 26 de octubre de 2012

Emancipación espiritual más allá del túmulo






     Si aspiras a comprender lo que es la emancipación espiritual para los que esperan la muerte de manos del arado de obligaciones fielmente cumplidas, oye a los compañeros encarcelados en las pruebas supremas de la retaguardia.

   Pregunta a los ciegos que pasan la existencia buscando en balde conocer el colorido de las flores, ¿cómo se comportarían si obtuviesen de improviso el don inefable de la visión ante la luz?; 

     Examina los más íntimos anhelos de los paralíticos que atraviesan largo tiempo amarrados al catre de la aflicción, suspirando por libertarse.

     Refleja el martirio de los compañeros que se amargan en el hospital con el transitorio desequilibrio de la mente, ansiosos de volver al auto dominio.
.


     Sondea la agonía silenciosa de los mudos que gastarían alegremente las fuerzas de que disponen a fin de poder pronunciar unas breves palabras;

     Registra las soluciones para los huérfanos pequeñitos, suplicando acogida en un corazón materno;

     Medita en la tortura constante de los que fueron expulsados del hogar injustamente, e infelices, soñando el regreso a los brazos que más lo aman.

     Relaciona los suplicios de los que yacen en las cárceles dispuestos a dar todo de sí mismos por el  perdón de sus propias víctimas, de modo que se aplaquen las llamas del remordimiento que les revuelven las conciencias;

     Cuenta las lágrimas de las madres desgraciadas que ansían acariciar a los hijos que están al lado del sepulcro y de los cuales se separan muchas veces en las horas más bonitas de la juventud.

     Observa el tormento del alma que quedó sola en el mundo, palpando con desespero la losa tras que desaparecieron las últimas señales humanas de otra alma, cuyo amor le resume la razón de existir..

     Inventaría los pasadizos ignorados que se curvan hacia la tierra, soportando los extremos achaques de la vejez corporal, de la afección del viajante en la noche, indagando en las estrellas la oración a la hora del alma....

     ¡ Emancipación!. ¡Todos los que estuvieron un día encadenados a las trabas de la provocación, conocen la grandeza de esa palabra!

     Emancipación espiritual es el mensaje de la muerte, aunque para que la muerte sea alegría y claridad,libertad y reencuentro, es preciso que hayamos sabido aceptar en la escuela de la experiencia terrestre, aprendiendo a sufrir y a servir en el vestido físico, a encharcarnos de sudor con el trabajo digno, a fin de que recibamos las llaves de la luz del hogar eterno en la plenitud de la Vida Mayor.

  Espíritu: Emmanuel
Psicografia: Francisco Cândido Xavier
Livro: Família
Luz do Evangelho


" El mundo espiritual comienza aquí. La Tierra es una dimensión espiritual materializada. Somos espíritus ocupando un cuerpo materializado. La muerte apenas significa solamente un paso adelante en el camino"
- Chico Xavier-



Ver también los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

jueves, 25 de octubre de 2012

TANATOLOGÍA




     El gran temor del mundo occidental se dirige a la incertidumbre de la muerte. Nos paralizamos en vida, muchas veces por el temor a la partida.

     Morir, todos vamos a morir, el tema es morir bien. Muere bien, quien vive bien.

     Si comenzamos a intuir qué es la vida, nos será más fácil llegar a comprender, el modo en que a todo fenómeno vital, le sigue un declive y un nuevo comienzo.

     La muerte es un tránsito y un descanso, un amanecer y un anochecer, una despedida y un encuentro, una realización y una promesa, una partida y una llegada.

     Nuestra vida no comienza cuando nacemos y no termina cuando morimos. Sólo es pasar un tiempo para madurar y crecer un poco.

     La muerte siempre ocurre. Es un hecho ineludible, y al tener que enfrentarse con lo cotidiano de la muerte, el hombre ha tenido que aprender, a lo largo de su evolución, a plantear este tema, desde otros ángulos y perspectivas.

     En esta investigación recorreremos los antecedentes históricos de la Tanatología para así comprender su origen y desarrollo.

     El aprender a afrontar la muerte –en su doble vertiente de experiencia individual o de doliente en presencia de un allegado- es también aprender a asumir, en toda su dimensión, nuestra propia humanidad.

     La Tanatología comprende muchos campos de acción, desde la atención al enfermo moribundo y a su familia, hasta la elaboración del proceso de duelo, por una pérdida significativa.

     El vocablo tanatos deriva del griego tanatos que significa muerte.  El término Tanatología, “La ciencia de la muerte”, fue acuñado en 1901 por el médico ruso Elías Metchnikoff, quién en el año de 1908, recibiera el Premio Nobel de Medicina, por sus trabajos que culminaron en la teoría de la fagocitosis.

     En ese momento la Tanatología, fue considerada como una rama de la medicina forense, que trataba de la muerte y de todo lo relativo a los cadáveres, desde el punto de vista medico-legal.

     En 1930, como resultado de grandes avances en la medicina, empezó un período que confinaba la muerte en los hospitales, y en la década de 1950 esto se generalizó cada vez más.

     Así, el cuidado de los enfermos en fase terminal, fue trasladado de la casa, a las instituciones hospitalarias, de modo que la sociedad de la época, “escondió” la muerte, en un afán de hacerla menos visible, para no recordar los horrores de la Segunda Guerra Mundial.

     Después en la década de 1960, se realizaron estudios serios (sobre todo en Inglaterra), que muestran que la presencia de los familiares durante la muerte de un ser querido, se vio disminuido a sólo el 25%.

     Durante esa época se hizo creer a todos, que la muerte era algo sin importancia, ya que al ocultarla se le despojaba de su sentido trágico y llegaba a ser un hecho ordinario, tecnificado y programado, de tal manera que fue relegada y se le consideró insignificante.

     Sin embargo, a mediados del siglo pasado los médicos psiquiatras Eissler (en su obra El Psiquiatra y el paciente moribundo), y Elizabeth Kübler-Ross (en su libro Sobre la muerte y los moribundos) dieron a la Tanatología otro enfoque que ha prevalecido en la actualidad, y que veremos después de analizar la etimología del término Tanatología.

¿Qué es la Tanatología?

   De ahí que la Tanatología pueda definirse etimológicamente, como “la ciencia encargada de encontrar sentido al proceso de la muerte,” (dar razón a la esencia del fenómeno).

     La Dra. Elizabeth Kübler-Ross, se dio cuenta de los fenómenos psicológicos, que acompañan a los enfermos en fase terminal durante el proceso de muerte, por lo que define a la Tanatología moderna como “una instancia de atención a los moribundos”; por ello, es considerada la fundadora de esta nueva ciencia.

     Con su labor, la Dra. Kübler hace sentir a los agonizantes que son miembros útiles y valiosos de la sociedad, y para tal fin creó clínicas y hospitales cuyo lema es “ayudar a los enfermos en fase terminal a vivir gratamente, sin dolor y respetando sus exigencias éticas”.

     La nueva Tanatología tiene como objetivo fomentar y desarrollar holísticamente las potencialidades del ser humano, en particular de los jóvenes, para enfrentar con éxito la difícil pero gratificante tarea de contrarrestar los efectos destructivos de la “cultura de la muerte”, mediante una existencia cargada de sentido, optimismo y creatividad, en la que el trabajo sea un placer y el humanismo una realidad.

-“La muerte es sólo un paso más hacia la forma de vida en otra frecuencia y el instante de la muerte es una experiencia única, bella, liberadora, que se vive sin temor y sin angustia”.- Elizabeth Kübler Ross.

 ANTECEDENTES

     Con la creciente aceptación del cuidado hospitalario para las enfermedades, urgió la institucionalización del nacimiento y la muerte. “Morir en un hospital, más que en la casa, se volvió la norma”.

     Con el desarrollo de la tan exitosa alta tecnología médica de este siglo, se incrementó la dificultad de conciliar el énfasis, entre el diagnóstico y la curación.

     Curar era el objetivo más importante de la medicina, por tanto, la muerte, era considerada como un fracaso. Entonces se dificultó el cuidado de los enfermos terminales en un hospital dedicado a curar y sanar.

     Las expectativas en cuanto a la salud se modificaron, y con este cambio disminuyó el número de muertes y de experiencias en torno a ella.

     A cambio, la muerte pasó a ser un suceso cada vez menos aceptado. Este panorama es compartido por el paciente y su familia y a menudo reforzado por médicos y enfermeras.

     Por lo tanto, puede ser común que el paciente terminal y su familia, sean evitados dentro del ambiente hospitalario.

     Por otra parte las necesidades emocionales del paciente y de quienes los cuidaban, eran con frecuencia ignoradas e insatisfechas, y dada la naturaleza y, lo severo de la enfermedad, era natural ocultar la gravedad de su situación al paciente, dejándolo solo desde el punto de vista emocional, como se puede apreciar en el relato del siguiente caso, tomado del manual del orientador experto de Gerard  Egan (Pp. 41 y 42):

Mujer de 39 años en el hospital, muriendo de cáncer, hablando con el capellán:

     “Yo puedo comprenderlo en mis hijos, pero no en mi esposo. Sé que estoy muriendo. Sin embargo, él viene todos los días con esa sonrisa valiente, escondiendo lo que siente. Nunca hablamos acerca de mi agonía. Sé que está tratando de protegerme, pero eso es falso. En realidad me siento más y más distante de él, a medida que pasan los días. No puedo decirle que su alegría y su negativa a hablar sobre mi enfermedad, es realmente dolorosa para mí.”

      La negativa ante la enfermedad se debía a la creencia de que si el enfermo lo sabía, perdería la esperanza y aceleraría su muerte.

      En general las necesidades físicas del enfermo eran descuidadas, así como también lo eran sus necesidades sociales, emocionales y psicológicas. Sólo a veces se consideraban los aspectos espirituales, ya que con frecuencia se hacían de manera inapropiada.

     Ante tantas necesidades, y para compensar las fallas percibidas en el cuidado de estos enfermos, surgió el movimiento de los “Hospicios modernos”. Y durante el curso de éste desarrollo, han ocurrido muchos cambios.

Revista Digital Universitaria - Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

                                                  ********************

                                   
 LA MADRE TERESA DE CALCUTA DIJO:

"No usemos bombas ni armas para conquistar el mundo. Usemos el amor y la compasión. La Paz comienza con una sonrisa. Sonría por lo menos cinco veces al día a las personas a quienes usted normalmente no daría una sonrisa. Haga eso por la paz. Irradiemos la paz de Dios y convirtámonos en el reflejo de Su luz para extinguir en el mundo y en el corazón de los hombres, toda especie de odio y de amor por el poder. Sonría junto a los otros aunque eso no siempre sea fácil".




Ver también los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

miércoles, 24 de octubre de 2012

COMPORTAMIENTO DEL ESPIRITA EN LOS VELATORIOS





     Recientemente, fuimos a un velatorio y nos vimos obligados a escuchar a un “pastor”, predicando la insostenible tesis de la unicidad de las existencias. Asunto inoportuno para la ocasión. El religioso, siempre con la biblia  de hojas desgastadas  debajo del brazo,humedecido de sudor, ciertamente, fue invitado  a hablar del tema por solicitud de la familia del desencarnado. Detalle: tales parientes “creyentes”, del “muerto”, sabían que los espiritas estarían presentes  en el local. Al revés, podrían  haber aprovechado la oportunidad en la sepultura del cadáver para orar o discurrir, sin afectación, sobre la inmortalidad del alma (como enseñó Jesús) y sobre el valor de la existencia humana.  Sin embargo, infelizmente, para esos cristianos, narcotizados por la idea de “salvación” y que pensaban poder comprar la “felicidad eterna” a través  de los diez por ciento “donados” para la iglesia, “la muerte  aún expresa una realidad casi totalmente incomprendida en la Tierra”.

     En otra ocasión, fui informado, por una gran amiga, líder espirita , de quien un  hermano, también espirita conocido en la ciudad, le solicitó un espacio en el salón de conferencias, para velar un cuerpo, ( el desencarnado era adinerado). ¿El velatorio, en el centro espirita? Nos reímos, ella y yo, lamentando sin embargo  el triste episodio. Es obvio que la solicitud del inmaduro compañero le fue negada.

     ¡Velatorio! Ese es nuestro tema. Esa celebración se desvió, y mucho, del sentido religioso, pues, por encima de las emociones justificables por parte de los parientes y amigos, se celebraría  un funeral con las dispensas excesivas con flores, santos, escapularios, velas,  [el uso de velas no tiene ningún valor para el espirita, pues solo imprime un aspecto más lúgubre a la muerte], etc., etc.  La eventual preocupación con la conservación de los túmulos, que, normalmente, solo son recordados en el día consagrado a los muertos, en el mes de Noviembre, responden a un protocolo social, también, extravagante. No debemos convertir  las necrópolis  vacías en “salas de visita al más allá”, como nos recuerda el escritor Richard Simonetti,   porque hay locales más indicados para expresar nuestro sentimiento a los que ya desencarnaron. No aprobamos, ni reprobamos, intransigentemente, los homenajes fúnebres, en la memoria de alguien, pues, “son justos y de buen ejemplo”.

    También, la Doctrina Espirita revela  que el deseo de perpetuar el recuerdo que las personas dejan de si, en los  imponentes mausoleos, viene dado como un acto de orgullo y ostentación. “La suntuosidad de los monumentos fúnebres, determinada por los parientes  que desean honrar la memoria del fallecido, y no por este, aun tiene que ver con el orgullo de los parientes, que así quieren honrarse a sí mismos. No siempre es por el muerto por quien se hacen esas  demostraciones, sino por el amor propio, buscando la  consideración del mundo  y para exhibición de la riqueza.”

     Debemos siempre evitar, en los funerales, las honras materiales  exageradas y las escenas, pues, considerando que, “no siempre el Espíritu del fallecido se desliga enseguida del cuerpo” , urge que le enviemos cargas mentales  favorables de bendiciones y de paz, a través de la oración sincera, principalmente, en los últimos momentos  que anteceden al entierro o a la cremación. La ofrenda de coronas y flores debieran  transformarse “en donativos para las instituciones asistenciales, sin espíritu sectario”.

     ¡Pásmense! Ya, hasta, inventaron el velatorio virtual (visualizado a distancia) en las ceremonias fúnebres de seres queridos y el encaminamiento de las condolencias vía email. Las salas del velatorio fueron equipadas con cámaras  que permiten, en tiempo real, una visión general del público y de personas  por las que está siendo velada. En esos casos, los parientes y amigos pueden enviar  mensajes de condolencia para la familia por medio  de un link en el  site que ofrece técnicas de preparación de los cuerpos como es el tanatorio,  y el crematorio, además de productos tales como, urnas, mantos, vestuario etc. , 

    Al respecto, sabemos que,  cuando comparecemos a un velatorio, cumplimos un sagrado deber de solidaridad, ofreciendo consuelo a la familia.  “Infelizmente, tendemos a hacerlo por  medio  de la presencia física, ignorando lo que  podríamos  definir como una compostura espiritual. Analicemos el hecho reciente de la desencarnación del cantante y actor, Michael Jackson. Más de medio millón de admiradores, de todo el mundo, solicitaron entradas para el servicio fúnebre de su cuerpo, que se realizaría  en los próximos días.  Nuestro hermano “rey del Pop”, ciertamente, está en la más atroz penuria en una dimensión póstuma, debido a las locas  emanaciones  de energías mentales desfavorables de los “fans”. En razón de eso, admitimos que, en ese caso, son felices los oscuros indigentes, porque son velados  en las cámaras de los institutos médico-forenses, porque que el velatorio y la sepultura son, casi siempre, más bien un motivo de sufrimiento para el desencarnado. Es obvio que las oraciones  hechas por los Espíritus que acaban de dejar la Tierra, tienen  como fin,  proporcionarles  una prueba  más de simpatía, sobre todo, para ayudarles a liberarse  de las ligaciones terrenas, abreviando la perturbación que, normalmente, ocurre después  de la separación del cuerpo, y tornando más tranquilo  su despertar.  En el caso que mencionamos, los idólatras transmiten emociones angustiosas  para su pesar, razón por la cual sus suplicas desligadas tienen un alcance limitado.

     Imaginemos la situación desagradable del Espíritu, aun ligado al cuerpo, sumergido en un océano de vibraciones heterogéneas emitidas por personas, en parte por la admiración, pero que actúan como indisciplinados espectadores , que  dificultan la tarea del diligente equipo de socorro, en el esfuerzo por retirar a un herido de los escombros de una casa  que se hundió. ¡ “Contribución”  lamentable, esa!. ¡” Preso de  la residencia temporal de su cuerpo carnal, transformada en ruina por la muerte, el desencarnado, en estado de inconsciencia, recibe el impacto de esas  vibraciones desaliñadas que  lo envuelven penosamente, particularmente  las de carácter personal. Como si viviese una terrible pesadilla él quiere despertar y lucha por readquirir el dominio del cuerpo, quedando así angustiado y afligido”.

     Son muchos los que, a titulo de despedirse del “difunto”, hacen del camino al cementerio  una  extensión en sus relaciones sociales, discutiendo asuntos triviales como política, negocios y fútbol – cuando  no, de cosas peores. Eso, obviamente, tornará  aún más penosa  la travesía  entre los dos mundos. Más que nunca, el desencarnado precisa de vibraciones de armonía, que solo se forman a través de la oración sincera y de ondas mentales positivas. En el libro Conducta  Espirita, el Espíritu André Luiz advierte:   “proceder correctamente en los velatorios, callando anécdotas y jocosidad en torno a la persona desencarnada, tanto como cuchicheos impropios al pie del cuerpo inerte. El compañero recién desencarnado pide, sin palabras, la caridad de la oración o del silencio que le ayuden a rehacerse.”  Es importante expulsar de nosotros  “cualquier conversación ociosa, tratos comerciales o comentarios impropios  en los entierros a los que comparecemos”, porque, la “solemnidad mortuoria es un acto de respeto y dignidad humana”.

     Lamentablemente, “pocos se dan al trabajo tan siquiera de reducir el volumen de la voz, formando  un estrépito increíble, principalmente al aproximarse el horario del entierro, cuando el recinto acoge  mayor número de personas”.  Tenemos motivos  de sobra para el comedimiento. Por eso, cultivemos el silencio, conversando, si es que es necesario, en voz baja y de forma edificante.   Hablemos del muerto con discreción, evitando presionarlo con recuerdos y emociones que permitan   perturbarlo, principalmente, si han sido trágicas las circunstancias de su fallecimiento. Oremos mucho en su beneficio, porque, se muere como se vive. Si no conseguimos mantener semejante comportamiento, será mejor que nos retiremos del ambiente, evitando engrosar el barullo de voces y vibraciones irrespetuosas,  que tanto atormentan al desencarnado, como a los que comparecen con objetivos nobles de captar energías de los planos superiores, de foco casual, a favor del prójimo que parte para otra dimensión de existencia.

     Es oportuno también explicar al amigo lector que la perturbación que sigue a la muerte nada tiene de, insoportable ni dolorosa para el justo, que estuvo en la Tierra sintonizado con el bien. En cambio, para los que vivieron presos del egoísmo, esclavos de los vicios y ambiciones mundanas, la muerte es una noche, llena de horrores, ansiedades y angustias, a pesar de  ser considerada  esa perturbación como el estado normal en el instante de la muerte y perdurar por tiempo indeterminado, variando  desde algunas horas a algunos años. En alguna personas, es de cortísima duración, casi imperceptible, y nada tiene de dolorosa – podría ser comparada como un leve despertar. Mientras tanto, para otras, el estado de perturbación puede durar muchos años, hasta siglos, y puede configurar un cuadro de sufrimiento severo, con angustias y  temores. Algunos Espíritus tras la muerte, se sumergen en un sueño  profundo y, en ese estado, quedan durante un tiempo  muy variable. “El conocimiento que nos ha sido posible adquirir de las condiciones de la vida futura ejerce gran influencia en nuestros últimos momentos; nos da más seguridad y  abrevia la separación del alma. “

     El equilibrio mental de los familiares, ante el desencarnado, será de fundamental importancia en la recuperación del Espíritu. Pensamientos de rebeldía y desesperación lo golpean como dardos mentales de dolor y de angustia, dificultando su recuperación. La actitud inconformista de la familia puede crear “telas de retención”, prendiendo al Espíritu a su cuerpo. Es natural que muchos lloren en la hora de la muerte, sin embargo, se debería contener  la desesperación. Es menester que nos resignemos ante ese fenómeno natural de la vida, aunque, algunas veces, inesperado, viendo en eso,  la manifestación de la Sabia Voluntad Divina que nos dirige los destinos. En verdad, las lágrimas pueden, hasta, aliviarnos el corazón,  entre tanto, la actitud del espirita debe ser siempre de comprensión y oración. El día que tengamos la certeza de que el que enterramos no es este o aquel ser, sino un cuerpo que sirvió para la valorización existencial de alguien que amamos, y  que ese alguien sigue existiendo y  va a estar siempre presente en nuestra memoria, puesto que lo que experimentamos, apenas es un intervalo momentáneo si es comparado con la eternidad, nuestro comportamiento será otro,  mucho más armonioso ante ese fenómeno biológico, al que denominamos “muerte”.

Jorge Hessen

                                                 ********************



El silencio de tu alma

En el silencio de tu alma se esconden los más bellos secretos de tu corazón.

En silencio se descubren maravillosas conversaciones que la palabra sería incapaz de pronunciar. En el trabajo callado y tranquilo los dones de las personas se hacen visibles.

La palabra, cuando es clara y sincera, nos acerca a los demás,nos ayuda a darnos a conocer, nos muestra lo que los demás piensan y viven… el silencio es el mayor grado de comunicación 
que podemos conseguir con un ser humano.

Ábreme el cofre sagrado de tu silencio, comparte conmigo desde lo que eres, desde lo que vives, desde lo que lloras y desde donde te alegras…
Con qué sueñas, que piensas y que quieres vivir.

Sin palabras. Entraré de puntillas, sin hacer ruido, para no romper la hermosura que me ofreces a través de tu silencio...
El silencio es el mayor grado de comunicación.

Desconozco el autor



Ver también los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es

martes, 23 de octubre de 2012

RESPUESTA DEL CIELO AL HOMBRE NECESITADO





No hay fuerza que suplante al amor. Al recurrir a la fuente sublime  del Amor sin Límites, a través de la oración, recibimos respuesta del Cielo que lo dulcifica todo en un instante,  cambiando  los  estados mentales, en sintonías  emocionantes que hacen el panorama totalmente distinto.

Si la persona no cambia, no se orienta  hacia el bien, es impenetrable, queda atrofiada en los sentimientos nobles, y deambula en las fajas inferiores, sin que los centros de comunicación capten los llamados de importancia.

No debemos olvidar la enseñanza de Jesús: “Pedid y se os dará…” Es necesario pedir, saber hacerlo y esperar con receptividad. 

La vida es patrimonio de Dios y todos nos encontramos situados en ella con propósitos superiores que nos están reservados. Todos realizamos  actos lamentables, que son frutos de nuestra ignorancia, igualándonos, en cierto modo, en los errores y diferenciándonos en los aciertos. 

Cuando somos inmaduros no nos disponemos a trabajar  a favor de nuestro propio progreso moral.  Somos inmaduros en lo que concierne a los nobles compromisos,  soñamos con los placeres extenuantes a los cuales nos gusta entregarnos, importándonos muy poco las consecuencias perniciosas que nos pueden sobrevenir.

Solamente existen obsesiones  porque existen deudores. Todo obsesor por más insensible y cruel que sea, es solo un enfermo que se vio traicionado y no ha sabido o querido superar la condición de dolor a la que fue arrojado. Mientras no exista la luz del perdón en la antigua victima y la transformación moral del infractor,  la problemática aflictiva continua, cambiando solamente  de forma o de actitud de quien persigue  y de quien es perseguido.

Todo en la Naturaleza invita a la paz y al amor, poemas llenos de vida y de belleza invitan a la meditación y al progreso intimo; a pesar de eso, el atavismo de las pasiones primitivas hace que el hombre renuncie a la gloria de la armonía externa que cubre la Tierra, bendiciéndola  para vivir los volcanes íntimos que retumban violentos en erupciones destructoras.

Muchos diligentes estudiosos  de la reencarnación, mantienen veleidades e ideas fantásticas que les hacen sentir placer, en torno del pasado espiritual. Se identifican en los ropajes físicos de antiguos nobles y generales, reyes y conquistadores, prelados ilustres de alta jerarquía en las órdenes eclesiásticas,  de artistas famosos, perdiendo un tiempo precioso en investigaciones y comparaciones de valor secundario, al exaltar el pasado para satisfacerse en el presente  sin la necesaria consideración por la nueva oportunidad…


No quieren darse cuenta, que si vivieron personificaciones célebres  y aun permanecen en la Tierra, es porque fallaron dolorosamente , en las oportunidades con que la Vida los invitó a obtener  en propio crecimiento moral, pero se denigraron por el orgullo, excesiva ambición, falta de respeto a la bendición que no merecían, pero que recibieron como misericordia Divina.

Confirmados algunos casos como verdaderos, hay que  observar que esto es así  por una finalidad  reeducativa,  exigiendo urgente reparación y no un motivo de disfrazada vanidad por lo que fueron, con total olvido de los que son.

La falta  de obligación en los compromisos elevados se hace notoria en las esferas sociales del mundo, en cuya clase abundan muchas perturbaciones e invitaciones a la caída, tentaciones sin nombre, fraudes, tormentos, traiciones y enormes responsabilidades. En cambio  los fámulos humildes, servidores ignorados, profesionales poco conocidos, son los que soportan la mezquindad e indiferencia, la perversidad y el desprecio, elevándose a  través de los valores de la paciencia  y la humildad que vencen en la escala del progreso, esperándolos generosos y liberados, después del umbral de ceniza y lodo en el que todos se igualan, en la consunción del cadáver, aunque la tumba de los opresores de un día se erige con mármoles y bronces trabajados, que evocan escenas que no se repetirán!...

“las marcas de determinadas reencarnaciones no desaparecen rápidamente de los tejidos sutiles del Espíritu que renace en el cuerpo, sufriendo los efectos.

“Jesús escogió vestimentas modestas, las convivencias del dolor y del sufrimiento humano, las situaciones del proletariado sin esperanza para dignificar la ascensión de las almas  que se fortalecen con los testimonios de la pobreza y la simplicidad. No despreció los bienes  del mundo ni a sus poseedores transitorios, ofreciéndoles varias veces, la oportunidad de unirse a El y Sus lecciones, pero no se detuvo, al lado de las momentáneas posiciones  y mandos…

“Dignas son todas las coyunturas en que el Espíritu renace para la evolución, porque al final todos  son dones de Dios, puestos al servicio del progreso de todas las almas. 
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “En las Fronteras de la Locura” Divaldo Pereira Franco.



 
"No hay errores. Los acontecimientos que atraemos hacia nosotros, por desagradables que sean, son necesarios para aprender lo que necesitamos aprender; todos los pasos que damos son necesarios para llegar adonde hemos escogido."

Marilys Fernandez Rodriguez




Ver también los  Blog        inquietudesespiritas.blogspot.com
                             elblogdeazucena.blogspot.com
                                       marinamiesdeamor.blogspot.com
                             boletin-nuevaesperanza.blogspot.com
                             ade-sergipe.com.br
                                      ceesinfronteras.es/eventos.htm
                                             espiritistas. es