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domingo, 19 de julio de 2015

FE Y CUESTIONAMIENTO



                                                                 LA OBSESIÓN
                             

Abordamos con este tema, una continuación sobre las cuestiones de la salud que ya desarrollamos en el artículo del mes pasado; pero ahora bajo el enfoque de la salud espiritual y la problemática que sobre ella tiene la obsesión en sus variadas características, origen y terapias de curación.
DEFINICION: “La palabra obsesión proviene del término latino obsessĭo (“asedio”). Se trata de una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia asalta la mente. Este pensamiento, sentimiento o tendencia aparece en desacuerdo con el pensamiento consciente de la persona, pero persiste más allá de los esfuerzos por librarse de él.”
El trastorno obsesivo-compulsivo es la consecuencia inmediata de la obsesión cuando ésta se convierte en un estado patológico que desemboca en neurosis. La ansiedad que provoca la “monoidea” de la obsesión, desorganiza la mente del individuo; y si no es capaz de sustraerse a ella mediante la voluntad, el rechazo a los pensamientos persistentes o la terapia farmacológica o psicoterapéutica, la persona enferma mentalmente e incluso somatiza la enfermedad en afecciones biológicas graves.
En multitud de ocasiones, ni la psicoterapia ni la farmacología son capaces de solventar el problema; si acaso reducir los efectos, pero frecuentemente no logran acabar con la enfermedad más que a corto plazo, diagnosticando al enfermo como crónico y susceptible de volver a sufrir esta enfermedad más adelante.
La causa principal de la obsesión deriva de su origen, tal y como su significado latino expresa “obsessio = asedio”. Pero esto nos plantea los siguientes interrogantes: ¿Asedio de quien? ¿De qué? De un pensamiento, de una idea, de un sentimiento. Es más; dice la definición que estas ideas obsesivas están en desacuerdo con el “pensamiento consciente” de la persona; lo cual significa que la persona lo rechaza de principio; y a pesar de ello, logran infiltrarse en su mente hasta lograr perturbarla mediante su insistencia y fijeza. ¿Acaso tienen los pensamientos voluntad propia?. Si estamos en desacuerdo con ellos ¿porqué se repiten en nuestra mente?. ¿Son realmente nuestros estos pensamientos?
La neurociencia actual nos informa de que los pensamientos y sentimientos tienen su lugar de expresión en el cerebro; y en función de la naturaleza de los mismos afectan áreas diferentes del mismo. Las últimas investigaciones al respecto ofrecen descubrimientos asombrosos al respecto; tales cómo averiguar la velocidad de aparición de los pensamientos y su potencia para modificar incluso la estructura neuronal de nuestro propio órgano cerebral.
“El pensamiento (energía), modifica el funcionamiento del órgano material (cerebro)”. Esto es precisamente objeto de investigación de la Psicobiología: ciencia que estudia la influencia de la mente de la persona en los campos de energía, el poder mental, psíquico y biológico en los estados alterados de conciencia (obsesión), esquizofrenia, neurosis etc.)
El debate entre mente y cerebro está más vigente que nunca; y lo que se confirma con las últimas investigaciones es que la mente (conciencia) es el lugar donde se originan los pensamientos; y el cerebro es el receptor, procesador y transmisor de los mismos. Son pues dos cosas distintas. La conciencia no se puede medir; ni siquiera hoy día, y la mente tampoco, siendo para muchos neurocientíficos la misma cosa. De aquí se infiere que la conciencia y la mente están claramente fuera y al margen del cerebro (Véase la experiencia del neurocirujano Eben Alexander en su obra “La prueba del cielo”).
Es a partir de aquí cuando podemos ofrecer la explicación de las ciencias del espíritu; y en concreto lo que la filosofía espírita de Allan Kardec define como obsesión:
“La obsesión es la acción persistente que un mal espíritu ejerce sobre un individuo. Presenta características muy diferentes, desde la simple influencia moral, sin señales exteriores sensibles, hasta la perturbación completa del organismo y de las facultades mentales” Allan Kardec – Libro: Ev. Según El Espiritismo.
En base a esta explicación, el panorama se presenta esclarecedor respecto a la contestación de las cuestiones que más arriba nos planteábamos. Efectivamente, la obsesión es un asedio al que la persona se ve sometida por un espíritu de baja condición moral que desea hacerle daño.
Los motivos del porqué de esta situación los explicamos más abajo. También podemos aclarar que como bien explica la definición inicial, el obsesado no se siente de acuerdo con el pensamiento que le perturba, pues no es suyo. Se trata en suma de pensamientos o ideas procedentes de otra mente distinta a la persona que los sufre.
En cuanto a los motivos por los que la obsesión se produce son variados; y las causas de los mismos también. 
En principio, y aceptando lo que la ciencia nos dice respecto a que el pensamiento es una energía con una determinada frecuencia de onda, una primera causa de la obsesión es el mantenimiento y alimentación de pensamientos que vibran en la misma frecuencia, de la misma naturaleza y que se atraen mútuamente.
Mediante la ley de atracción, el semejante atrae al semejante; estos pensamientos se afinizan entre las dos mentes (el espíritu desencarnado y la persona con cuerpo físico) y con frecuencia la mente de la persona encarnada no logra diferenciar los que le son propios de los que son inducidos, ya que presentan características similares.
Esto podríamos denominarlo como auto-obsesión; ya que es la condición moral baja de la persona, en cuanto a pensamientos y emociones perturbadoras, las que atraen hacia sí misma estas energías con las que entra en comunión y retro-alimentan sus propias tendencias. Así pues, una primera causa se encuentra en nosotros mismos. (*)
(*)”Para prevenir las enfermedades se fortalece el cuerpo, para prevenir la obsesión hay que fortificar el alma; de aquí resulta, para el obsesado, la necesidad de trabajar en su mejoría moral, lo que generalmente basta en la mayoría de los casos para desembarazarse del obsesor.” Allan Kardec
Esta primera causa está íntimamente relacionada con nuestras 1.-) deficiencias morales que son las que propician la auto-obsesión y la llegada a nuestro campo o entorno mental de espíritus de la misma condición moral.
Una segunda causa importante son los 2.-) enemigos de vidas pasadas. Mediante la comprensión de la reencarnación sabemos que en anteriores experiencias en la tierra hemos podido hacer mal a otros, si estos no tienen capacidad de perdón, con suma frecuencia buscan venganza, y cuando nos encuentran de nuevo encarnados, es muy fácil para ellos dar rienda suelta a su odio hacia nosotros intentando perturbarnos y obsesionarnos con ideas que nos causen tormento y nos lleven a las mayores desgracias (auto-lesiones, suicidio, accidentes, etc..)
Con frecuencia; preparan minuciosamente el asalto a nuestro campo mental día tras día; mermando nuestras capacidades psíquícas mediante sentimientos inferiores, inspiraciones vejatorias o deseos de placeres anestesiantes; a fin de iniciar un proceso denominado como parasitosis espiritual.
Trabajan también mediante la inducción telepática de pensamientos de baja autoestima; alimentando diariamente nuestro desencanto con la vida y con los que nos rodean; creándonos problemas con nuestros seres más queridos. Utilizan una técnica parecida a la de la hipnosis, con el fin de llegar a identificar cada vez más sus pensamientos y sentimientos malsanos con los nuestros; hasta tomar el control de nuestra voluntad paulatinamente, poco a poco, paso a paso.
Con este trabajo van mermando nuestra capacidad de reacción, nuestra voluntad de rechazo; hasta que sin darnos cuenta somos juguetes en sus manos, dirigiéndonos a su capricho y quedando sometidos a sus órdenes mentales y deseos que nos parecen propios nuestros. Se habla de parasitosis porque el obsesor invade la mente y la psique como un parásito, que va mermando nuestra energía vital, nuestra fortaleza mental y nuestra capacidad de resistencia.
Las 3.-) contaminaciones espirituales son la tercera causa de la obsesión. Este aspecto hace referencia a las tendencias que nos llevan a frecuentar ambientes perjudiciales de energías negativas que son consecuencia de las personas que los frecuentan. (Ambientes de alcoholismo, drogadicción, pornografía, etc..) En este caso entramos en contacto con la energías y los fluidos de ese ambiente perturbador y con los espíritus que allí se sienten cómodos.
Una última causa tiene que ver con la mediumnidad. Toda persona con facultades mediúmnicas tiene que tener una moral sana. Porque el médium con su capacidad de contactar con el más allá, está más expuesto que otras personas a la influencia del mundo espiritual. Su baja condición moral hará que 4.-) el médium no utilice bien su facultad y sintonice con espíritus de baja condición que tratarán de engañarle y hacerse pasar por espíritus superiores, alimentando así el orgullo y la vanidad del médium; al mismo tiempo que mpasan a obsesionarle aprovechando sus deficiencias morales.
Veamos ahora la Terapia de la Desobsesión como solución definitiva y no transitoria para este grave problema. La primera premisa para solucionar este problema es tomar consciencia del mismo. Una vez sabemos que podemos estar bajo su influencia, debemos afrontar una terapia de desobsesión basada en primer lugar en eltrabajo con el obsesado; con su entorno familiar; después con el obsesor (intentando moralizarlo) convenciéndole de que pierde el tiempo, y se hace daño a sí mismo al intentar vengarse y quebrantar con ello las leyes divinas del perdón. Haciéndole comprender que odiando sufre; y que en el futuro también sufrirá las consecuencias de sus actos.
A esto podemos añadir la comprensión del conocimiento espiritual; la asistencia a reuniones donde se puedan recibir fluidos sanadores que neutralizan los negativos; también es recomendable el agua fluidificada; los ambientes de armonía que hemos de intentar llevar al hogar, las lecturas edificantes, etc. En definitiva, un comportamiento moral que me eleve por encima de la frecuencia mental del obsesor, a fin de que le sea más difícil su acceso hacia mí.
Pero sin duda la práctica de la oración sentida, es el más poderoso remedio; pues hemos de pedir por nuestro obsesor y por su reconducción moral; también por nosotros mismos. Al orar mantenemos pensamientos sanos, conectamos con las fuerzas espirituales del bien y no tenemos posibilidad de caer en el desequilibrio, de esa manera nos vamos manteniendo cada vez más lejos de la mente desequlibrada del obsesor que pretende perturbarnos.
Puesto que la clave para librarnos de la obsesión es moralizarnos; sin duda el amor, como máxima expresión de la moral cristiana, es nuestra tabla de salvación. Aprender a amar siempre y a todos, incluyendo a nuestros enemigos, nos revestirá de la fortaleza inexpugnable inasequible a la obsesión.
Antonio Lledó Flor
Amor, Paz y Caridad
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COMUNICADO ESPIRITUAL

EL SENTIMIENTO DEL AMOR

Qué sentimiento más bonito el amor que surge 
desde vuestros corazones.
Qué sentimientos más puros y bellos.
Si pudierais ver todo lo que aflora en estos momentos…

Si pudierais saber la magnitud de vuestro trabajo, os parecería increíble.
De la mano de otros hermanos cada día acuden más y más hermanos para aprender, para dar y recibir, para enseñar y sobre todo para compartir el amor que fluye directamente desde vuestros corazones.
El amor mueve y transmite todo el ciclo de la vida.
El amor es necesario y debemos de incluirlo en nuestras vidas, así nos dará una perspectiva clara de la misma.
Nos hará ver, sentir en nuestras manos el poder de la Palabra de Dios.
El amor es el centro, es el todo, es Dios Padre.
Amar y sed amados.
Comprender para entender.
Es un ciclo de progreso.
El progreso es la unión de los pueblos, de las personas y el amor.
Esa es la bandera, el estandarte de la vida, la evolución propia.
Es simplemente el amor.

jueves, 16 de julio de 2015

Educando a nuestros niños



                                           
    OBSESADOS Y MEDIUMNIDAD

Todo obsesado es un médium.
Su facultad ,por ello,está minada por una enfermedad relativamente profunda y medianamente generalizada,que no le permite un trabajo ajustado para los fines del Espiritismo.
Allan Kardec nos enseña que "la obsesión es siempre el resultado de una imperfección moral,que da acceso a un Espíritu equivocado"En esa situación,ese médium reflejará su propia imperfección interior y la del Espíritu que lo domina,pudiendo ser encuadrado como médium egoísta o médium orgulloso que sufre,actualmente el resultado de sus acciones del pasado y de la falta de reajuste en el presente.
No deberemos conducirlo al intercambio mediúmnico.
El intercambio mediúmnico del Espiritismo requiere criaturas en vías de equilibrio,que luchen por dominar sus malas pasiones.
Una enfermedad moral que derivó de la obsesión inhabilita al individuo para un trabajo productivo y,dentro del mecanismo de las relaciones espirituales,lo coloca bajo mayor y mas difícil dominio de sus enemigos invisibles.
Todo obsesado en consecuencia,debe ser llevado a un tratamiento criterioso de su mal,recuperándose de su enfermedad para,sólo después de haber obtenido un regular auto-dominio y renovado sus compañías espirituales,prepararse para médium en las Instituciones Espíritas,a fin de que sus mensajes intercambiados sean útiles a todos.
Constituye un engaño de gravedad querer hacerlo ocupar la posición de médium en reuniones espíritas.El no tiene condiciones de lucidez y no será fiel y maleable ya que se encuentra cercado por un enemigo que le toma las riendas de su propia voluntad.
El mal de la obsesión reside en el encarnado.
El precisa adoctrinarse.
El auxilio mas caritativo es tomarles el nombre y la direccion para encaminarlos
a un grupo de desobsesión especialmente a los grupos que se orientan por las normas que André Luiz dicta en su libro "Desobsesión" (obra del Espíritu de André Luiz,psicografiada por los médiums Francisco Cándido Xavier y Waldo Vieira)
Curarlo por el adoctrinamiento de su perseguidor o por la sistematización del uso de su facultad mediúmnica,nos parecería maravilloso.Sería,con todo fantasioso.La ley determina: "A cada uno según sus obras",lo que equivale a decir:equilibrio a los que,de cualquier forma posible o imaginable,hubieran sembrado el mal.
examinémonos en el plano material.Dentro de lo cotidiano sabemos que un cirujano,por mas hábil y diestro que sea,no puede ejecutar operaciones estando poseído por una dolencia infecto-contagiosa.un psiquiatra enloquecido no puede medicar,aún cuando ostenta un certificado de técnico para combatir la demencia.Un alfarero de brazos enfermos no puede modelar sus piezas,aún poseyendo una práctica de muchos años.
Cada uno ha de restablecerse para ser útil.
En mediumnidad el principio vigente es,en ese buen sentido.Es un medio de proporcionar el equilibrio de todos,no sólo de sí,un ajuste de todos,sin que lo suyo sea una imposición de su trabajo;un socorro a los enfermos,sin socorrerse únicamente a si mismos.
Guiémos a nuestros hermanos obsesados "Al culto del Evangelio en el hogar",al "culto de asistencia",a los estudios colectivos de nuestras Instituciones Espíritas,a la convivencia amorosa de almas nobles,a las conversaciones fraternas y renovadoras,a la terapéutica de los pases espirituales y del agua fluidificada,y estaremos abriéndoles las puertas del reajuste moral que acabará con el acercamiento que estaban permitiendo a un Espíritu equivocado y se habilitará para,en el futuro,tornarse obreros de la siembra del amor.
ROQUE JACINTO

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Educando a Nuestros Niños

Cada uno de nosotros, ya sea padres, maestros y sociedad,sembramos en nuestros pequeños valores, conocimientos y sentimientos.
"Siembra buenas semillas y obtendrás una buena cosecha".
Educar es Amar.
Recordemos esta reflexión, cuyo autor desconozco:

Si los niños viven con la crítica, aprenden a condenar.
Si los niños viven con hostilidad, aprenden a pelear.
Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.
Si los niños viven con lástima, aprenden a compadecerse así mismos.
Si los niños viven con ridiculez, aprender a ser tímidos.
Si los niños viven con celos, aprenden qué es la envidia.
Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.
Pero, si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.
Si los niños viven con estímulos, aprenden a ser confiados.
Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar.
Si los niños viven con aprobación, aprenden a quererse así mismos.
Si los niños viven con aceptación, aprenden a encontrar amor en el mundo.
Si los niños viven con reconocimiento, aprenden a tener un objetivo.
Si los niños viven compartiendo, aprenden a ser generosos.
Si los niños viven con honestidad y equidad, aprenden qué es la verdad y la justicia.
Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en quienes los rodean.
Si los niños viven en la amistad, aprenden que el mundo es un bello lugar para vivir.
Si los niños viven con serenidad, aprenden a tener paz espiritual.

Seamos responsables con nuestros niños que para ellos estamos siendo espejos y senderos, sencillamente ejemplos.
Bendícelos todo tiempo, nunca maldigas su vida, démosle solo bendiciones, así ellos aprenderán a recibirlas y darlas.
"EDUCAR ES ENSEÑAR A AMAR LOS CONOCIMIENTOS, A DESARROLLAR HABILIDADES Y A FORMAR VALORES"...
¡JUNTOS PODEMOS LOGRAR UN MUNDO MEJOR!
¡ÁNIMO Y ADELANTE, EN TI COMIENZA EL CAMBIO!

- Lorena Dorante -

                                
                                                                    
LEY DEL TRABAJO

679. El hombre que posee bienes suficientes para asegurar su subsistencia, está libre de la ley del trabajo?

  - Del trabajo material, tal vez; pero no de la obligación de volverse útil, conforme a los medios de que disponga, ni de perfeccionar su inteligencia o la de los otros, lo que también es trabajo. Aquel a quien Dios facultó la posesión de bienes suficientes que le garanticen la existencia, ciertamente no está obligado a alimentarse con el sudor de su frente, pero tanto mayor le es la obligación de ser útil a sus semejantes, cuanto más ocasiones de practicar el bien le proporciona el adelantamiento que le fue hecho.

(El Libro de los Espíritos- Leyes Morales - Allan Kardec)

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   Alcohol y Obsesión   






Por: J. Herculano Pires









La obsesión mundial por el alcohol, en el plano humano, corresponde a un cuadro espantoso de vampirismo en el plano espiritual. La medicina actual sigue siendo renuente – e infelizmente en los sectores más ligados al asunto, como lo es la psicoterapia – en aceptar la tesis espírita de la obsesión. Las investigaciones parapsicológicas ya revelaron, en los mayores centros culturales del mundo, la realidad de la obsesión. Desde Rhine, Wickland, Pratt, en los Estados Unidos, a Soal, Carington, Price, en Inglaterra, hasta los parapsicólogos materialistas, el descubrimiento del vampirismo se realizó en cadena. 






Todos los verdaderos parapsicólogos, de renombre científico y no marcados por la obsesión del sectarismo religioso, proclaman hoy la realidad de las influencias mentales entre las criaturas humanas, y entre estas y las “mentes desencarnadas”.


Jean Ehrenwald, psicoanalista, llegó a publicar un importante libro titulado: Nuevas Dimensiones del Análisis Profundo, corroborando las experiencias de Karl Wickland en Treinta Años Entre los Muertos. (Ed. Koogan), en la actualidad en Europa, acompañado por varios investigadores, efectuó experiencias a controle remoto de la conducta humana por medio de la telepatía, obteniendo resultados satisfactorios. Nada de eso vale para los que se obstinan en la negación pura y simple, como hacían los científicos y los médicos del tiempo de Pasteur en relación al mundo bacteriano.


Los cuadros de Cornélio Pires sobre la obsesión alcohólica son solo un juego poético. Ellos nos muestran – en un panorama del lado oculto de la vida – la mecánica de ese proceso obsesivo. Espíritus enemigos, (que ofendimos gravemente en existencias anteriores), nos excitan el deseo inocente de “tomarnos un trago”. Aceptamos la “idea loca” y Espíritus vampiros son atraídos por las emanaciones alcohólicas de nuestro cuerpo. A partir de entonces, como aconteció a Juca de João Dório, “nos dirigimos a la botella” y fuimos a terminar en el sanatorio. Los Espíritus vampiros son viciosos que murieron en el vicio y continúan en el mundo espiritual inferior, aquí en la Tierra, buscando ansiosamente sus “tragos”. Se satisfacen con las emanaciones alcohólicas de sus victimas y pasan a succionarlas como vampiros psíquicos.

En las instituciones espíritas bien dirigidas ese proceso es bastante conocido, y son muchos los infelices que se salvan después de un tratamiento serio. En los hospitales espíritas las curas son numerosas. Véase la obra del Dr. Ignacio Ferreira: Nuevos Rumbos de la Medicina, relatando las curas realizadas en el Hospital Espírita de Uberaba. No es solo la obsesión alcohólica la que está en juego en los procesos obsesivos. Los desvíos sexuales ofrecen un cuadro tal vez mayor y más trágico que el alcohol, porque es más difícil de ser tratado.

Tiene razón el poeta al advertir que el “alcohol, para ayudar, es cosa de la medicina”. Solo en las aplicaciones médicas el alcohol puede ser usado como remedio. Pero tenemos que añadir, infelizmente, que los médicos con los ojos cerrados hacia la realidad espiritual no están en condiciones de atender los casos de alcoholismo. Los grupos espíritas y las asociaciones alcohólicas obtienen resultados más positivos, cuando los tratamientos son bien dirigidos.



















Tomado del libro: Diálogos de los Vivos – J. Herculano Pires y Chico Xavier
                             

                                   








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La Madre de Jesús es un elevado Espíritu que nos habla en el mundo físico.






                        

LA MADRE DE JESUS


  












Un sabio dijo que si fuese enciontrado un buitre blanco, quedaría probado que no todos los buitres son negros. Del mismo modo, María, Madre de Jesús, llamada con razón, María Santísima por los católicos y también por muchos espíritas, entre ellos, el médico Bezerra de Menezes, el "Padre de los Póbres", es un ejemplo de que hay comunicación entre nosotros y los, erróneamente llamados espíritus de los muertos. "Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos".(Mateo 22:32). Si, solo un ejemplo de las apariciones de Nuestra Señora, sería lo bastante para que quedase probado que existen las comunicaciones entre los espíritus de los muertos y nosotros, los del mundo físico, pues María es una criatura humana que pertenece al mundo de los muertos. Y hay muchos ejemplos de esas comunicaciones o apariciones de ella, tal como las de Lourdes o Fátima. 
 Y existe en la doctrina católica la llamada Comunión de los Santos. Los padres, generalmente, no hablan en ella, pues es también espírita. Ella divide a la Iglesia en tres partes: la Militante, que es la de los fieles de este, nuestro mundo; la Padeciente o del Purgatorio; y la Triunfante, esto es, la de los santos y la de los ángeles. Es una doctrina bien antígua. 
   Porque Moisés prohibió contacto con los espíritus (Deuteronomio cap.18), ella se volvió polémica, de ahí que la Iglesia la transformó en dogma. Y es por causa de la prohibición de Moisés, y no de Dios, que los católicos, protestantes y evangélicos, pasaron a condenar erróneamente el espíritismo y a los médiums, millares de los cuales murieron en las hogueras de la Inquisición. Moisés prohibió el contacto con los espíritus, a causa de la ignorancia del pueblo de su época, que nada sabía de mediumnidad, además de que muchos hacian comercio con la mediumnidad, lo que el espiritismo también condena.
Según la Comunión de los Santos, los fieles de aquí, del mundo físico, pueden ayudar a los del mundo espiritual con oraciones y misas, y los que allá  están bien, pueden colaborar con los de acá. Y hoy, la Iglesia enseña que no sabe donde queda el Purgatorio, lo que deja una brecha para reforzar la idea de que lo tenemos  aquí mismo, durante las reencarnaciones, lo que refuerza la sabiduría popular que dice: "lo que aquí se hace, aquí se paga".
Y esa doctrina tiene fundamento bíblico. "Lo que vimos y oímos, eso os anunciamos, para que también vosotros tengais comunión con nosotros, y que nuestra comunión sea con el Padre y con su Hijo Jesús Cristo"(Juan 1:3).
Juan, como gran médium que era, vió y oyó esas cosas del mundo espiritual. Él hacía parte del trío de los apóstoles compuesto por grandes médiums: Pedro, Tiago y Juan, siempre presentes en los grandes hechos de Jesús. 
Y el Reino de Dios es divino, espiritual, y fué establecido por el excelso Maestro.(Mateo 3:2). También Pablo habla de esto: "...somos un solo cuerpo en Cristo y miembros unos de los otros".(Romanos 12:5)
Nosotros, los espíritas, sabemos que es común que un espíritu de alto nivel de iluminación, como lo es la Madre de Jesús, se manifieste indirectamente, o sea, a través de otro espíritu de su equipo.
Directamente o no, ella apareció en 1917, en Fátima (Portugal), las niñas eran  portuguesas, médiums videntes, Lucía, Jacinta y Francisco, y a muchos otros videntes, en otros varios lugares del mundo, lo cierto es que esas apariciones fueron reconocidas por la Iglesia como verdaderas.
 Tales apariciones refuerzan de hecho la verdad de la Comunión de los Santos y de la Doctrina de los Espíritus, según las cuales, ¡ existe la comunicación entre los vivos y los muertos!

- José Reis Cháves-


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           EL  REFUGIO

Cuando queráis encontrar un refugio contra las tristezas y decepciones de la Tierra, acordaos que no hay más que un solo medio: Elevar el pensamiento hacia esas puras regiones de la luz divina, en las que no penetran las influencias groseras de nuestro mundo. Los rumores de las pasiones, el conflicto de los intereses no llegan hasta allí. Llegado a estas regiones, el Espíritu se desprende de sus preocupaciones inferiores, de todas las cosas mezquinas de nuestra existencia; se cierne por encima de la tempestad humana, más alto que los ruidos discordes de la lucha por la Vida, por la riqueza y los vanos honores; más alto que todas estas cosas efímeras y cambiantes que nos unen a los mundos materiales. Allí arriba el Espíritu se ilumina y embriaga con los esplendores de la verdad y de la luz. Percibe y comprende a las leyes de su destino. 


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LEÓN DENIS

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