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jueves, 25 de noviembre de 2010

Eutanasia


Al hilo de la preocupación del público sobre los eventos que hoy en día están en el candelero gracias a nuestro adelanto científico-técnico, tratamos de dar sentido mostrando que la tragedia de la vida, en este caso del homicidio terapéutico, se desarrolla en una pérdida de la metafísica de la esencia y de la existencia de la realidad.

El debate sobre la eutanasia se reabre continuamente marcado por la hegemonía de lo efímero: los casos más recientes son los del quintapléjico de Barcelona o de la mujer alemana que la solicitó en Alicante. Pero este debate parte casi siempre de premisas erróneas. Una de las más fuertes consiste en proclamar la autonomía absoluta del individuo para decidir sobre su propia vida. Se alega que el Derecho no puede coartar esta libertad, cuyas limitaciones se deben a motivos religiosos, incongruentes con un Estado aconfesional, como es el de España, etc. Pero dicho razonamiento no se sostiene en pie; y quienes lo esgrimen manifiestan su ignorancia jurídica y filosófica.  La banalidad de la vida considerada como un mal, fruto de la repetición de argumentos sin fundamento está hoy en boga -como el "marquismo", imperativo fundamental de la moda-. Es un nuevo estilo universal de vida, una actitud antitrágica que no quiere problemas y sólo quiere fáciles soluciones...

Tiene su reflejo, también, en el lenguaje, pues son ya muchas las cosas que no pueden llamarse por su nombre y han de ser bautizadas de nuevo de acuerdo con la blandura del momento: ya no hay viejos, ni ciegos, ni subnormales, ni cáncer, sino tercera edad, invidentes, disminuidos psíquicos o enfermedad larga y dolorosa (sin hablar de su  última variante: el lenguaje sexista. Este escrito estará plagado de términos censurables). Decía Pascal: "No pudiendo curar la muerte, la miseria, la ignorancia, a los hombres se les ha ocurrido, para vivir dichosos, no pensar en ellas". 
Asistimos al fanatismo de la tolerancia, al dogmatismo de que "no hay verdad", al auge de la frivolidad, el cinismo y la inconsecuencia, disfrazados de sentido común y de elegantes maneras: conciencia insatisfecha, quizá, por habernos quedado sin sustancia. Nos hallamos en la era del vacío, confusos y perplejos, hastiados y desengañados del pasado y sin futuro, en un presente absurdo, vertiginoso y enloquecedor. Nuestra herencia universal ha cambiado por efecto de ese vacío. Ahora tenemos su consecuencia: la estupidez. La bajeza del pensamiento bajo todas sus formas en la era de banalidad trágica se reduce a dos figuras principales: la búsqueda del éxito y la diversión. El Éxito es el dios de una nueva religión universal que habla todas las lenguas y promete urbi et orbi la salvación. Es la religión cibernética definida por E. Fromm. 

Pero esto no es un discurso peripatético y, por tanto, tengo que cambiar el rumbo. Aquí sólo pretendo dar esclarecimiento a uno de los problemas -por mor de la posible generalización- de los que adolece hoy nuestras sociedades: la creencia en que la eutanasia es un bien común, y que, por tanto, habría que adoptarla como un derecho de la persona y no penalizar su uso.

En primer lugar, habría que especificar que la inviolabilidad e indisponibilidad de la propia vida ha sido establecida por multitud de filósofos, desde Aristóteles hasta Kant, en cuyo pensamiento no interfieren consideraciones de índole religiosa. En su Crítica de la razón práctica, Kant escribió: "La humanidad en nuestra persona debe ser sagrada para nosotros mismos, porque el hombre es sujeto de la ley moral y, por tanto, de lo sagrado en sí, de aquello por lo cual y de acuerdo con lo cual también sólo algo puede ser calificado de sagrado".

Para Kant, la voluntad de un ser racional debe considerarse como legisladora; hasta aquí, parece que otorga su plácet a la eutanasia. Pero a continuación establece que el hombre no es libre para decidir sobre su propia vida, porque no se puede utilizar un principio como fundamento de la destrucción del mismo. Así, por ejemplo, un hombre no puede utilizar su libertad decisoria para abdicar de ella y convertirse voluntariamente en esclavo; pues, al hacerlo, dejaría de ser libre y, por consiguiente, no podría hacer uso del fundamento capital por el que disponía de su persona. Del mismo modo, la autonomía personal no justifica que renunciemos voluntariamente a la vida, pues tal elección implica la destrucción de nuestra autonomía. 

El Derecho nos enseña que el principio de autonomía personal no tiene un valor absoluto; cuando choca con el valor de la vida, el Derecho siempre le otorga primacía a éste. El derecho a la vida tiene un contenido de protección positiva que impide configurarlo como un derecho de libertad que incluya el derecho a la propia muerte (jurisprudencia constitucional). Y es que, la vida tiene un supuesto ontológico sin el que los restantes derechos no tendrían existencia posible.

Así pues, si reconocemos la primacía de la autonomía personal sobre el valor superior de la vida en enfermos terminales o en tetrapléjicos, ¿por qué no en enfermos que sufren un dolor psíquico intolerable, víctimas de neurosis, depresión o esquizofrenia? Cuidado con la trivialización del debate (damos armas para ejercer dominio por la voluntad de poder político) sobre la eutanasia, pues, y dejemos de una vez de mistificar los hechos. El saber alcanzado por la humanidad -conocimiento logrado en Ciencia, Derecho, Filosofía,  etc., y no las opiniones religiosas- es quien impide legalizar la eutanasia. Por otra parte, no tiene sentido que haya una Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (contraria a la eutanasia) y nadie sepa que la ha habido. Pero esto sucede porque no se habla de contenidos, sólo se evocan argumentos sin fundamento.

El hombre está inclinado a buscar lo bueno para él y evitar lo malo, y la muerte es el peor de los males naturales. Si pretendemos desestimar este principio caemos en un puro darwinismo (egocentrismo egoísta) que nos llevaría a la propia aniquilación por sistema.

Hay un problema ético hoy en día del que sería bueno reflexionar: si la dignidad es prioritaria respecto a la autonomía o viceversa. Desde luego, históricamente se concibió que la dignidad, el hecho de que el hombre es intocable, es la fuente de la autonomía. Precisamente por esto, la ética del hombre no puede ser heterónoma; la autonomía se convierte, pues, en una consecuencia de la dignidad (Kant).

Jürgen Habermas, mítico representante de la escuela de Frankfurt - marxista cuando se podía ser, hoy día postkantiano, como ha sido siempre- está enormemente preocupado por el futuro de la naturaleza humana. Dice Habermas: "No está claro si estamos ante un incremento de libertad necesitado de regulación normativa o ante preferencias no necesitadas de autolimitación alguna". Esto lleva al riesgo -dice Habermas- de "alterar la estructura de nuestra experiencia moral en su conjunto (recordar que la moral es lo que nos distingue del resto de animales); aspirando a un aumento de la autonomía del individuo, podemos minar la autocomprensión normativa de personas que deben respetarse en situación de igualdad. Situación de igualdad que no se da cuando alguien legalmente puede matar a otro: ahí no hay igualdad ninguna, jamás la habrá".

Una consecuencia clara de la despenalización de la eutanasia es la de que habrá que pedir perdón por vivir. Recuerdo el punto de vista de un médico que decía: "Cuando seguir viviendo se reduce sólo a una entre dos opciones legales, todo aquel que imponga a otro la carga de su supervivencia estará obligado a rendir cuentas, a justificarse".  Se genera aquella situación, pues: hay que pedir perdón porque uno es una carga. 

La sociedad tiene una gran reto por delante: renunciar a un individualismo posesivo que acaba cosificando al otro, y acaba suscribiendo una cultura de la muerte que anima a plantearse si no sería bueno, por el bien del otro, matarlo. "Hay que dar paso a una cultura de la vida que lleve a no regatear esfuerzos para ayudar a vivir hasta el fin con dignidad", mantiene Johannes Rau, presidente de la República Alemana - socialista- en un discurso institucional en Berlín en mayo de 2001-.

El mundo pretende abdicar de la metafísica de la vida. Esta pérdida de la realidad antropológica -¿acaso no nos están diciendo que el hombre está mal hecho?- es, también, la pérdida del principio de la realidad. El problema del hombre actual no es la libertad, no es la pregunta de si es libre o cómo puede ganar más libertad, sino el de la percepción de la realidad. Hay que luchar para que el ser humano no huya ante la realidad, sino que sea capaz de aceptarse tal como es. Cada vida humana encierra un misterio último que la hace infinitamente preciosa, sean cuales fueren las condiciones que atraviese; un misterio último que debería actuar como dique frente a la pretensión dominadora de cualquier clase de poder. Pero la famosa herencia espiritual fundada en el valor sagrado, único e irrepetible de cada persona humana, que ha sido la pieza clave del genio europeo, cuenta cada vez menos en la mentalidad de nuestras sociedades. Ello hay que debérselo, entre otras cosas, a la mistificación, desnaturalización y tergiversación de las cosas, de la vida por teologías oscuras, que no entiende ni aquellas mentes que las concibieron).

El creciente interés surgido por el público en general sobre eventos como la eutanasia, el trasplante de órganos, las técnicas de fecundación asistida, la clonación de seres humanos, entre otros viene dado por la confusión y la pérdida del sentido de la vida que sufre hoy en día el ser humano. Noticias que suscitan la curiosidad de la  población, siendo fuente de arduas polémicas en torno a los límites del conocimiento. Sin embargo, hay que tener en cuenta la clásica distinción aristotélica entre doxa y episteme. La primera está referida a la opinión, el prejuicio; en la segunda se trata del conocimiento, el juicio. Todos podemos opinar. El problema se suscita cuando se realizan afirmaciones sin fundamento, campo de la doxa considerándola orto-doxia.


Podemos considerar algunos ejemplos a tener en cuenta para una determinación de la idea de eutanasia:

. Stephen Hawkins: el genio de la física, convive con Esclerosis lateral aniotrófica (ELA). Duración media de vida de 3 años. Ha superado todas las previsiones posibles, al mantener una lucha con el tiempo desde hace ya 38 años; ¡y sigue construyendo el mundo!

. Christopher Reeve (superman): tetrapléjico a raíz de un accidente de caballo, luchó por salir adelante; después de estructurar su campo psicológico, se dedico a contribuir con su fortuna para la investigación con células madre, hasta que murió por un ataque al corazón en el 2004.

. Irene Villa: sufrió un atentado de ETA con 12 años. Hoy con 25 es licenciada en Ciencias de la Comunicación y en Psicología.

. Algo inesperado: la conexión de circuitos nerviosos neuronales después de 20 años en coma de Terry Walis.

. Adolf  Hitler: en 1939 promovió la primera ley conocida a favor de la eutanasia y, luego, sirvió, más que nada, para encubrir la eugenesia encaminada a la "mejora de la raza aria".

. Holanda: se publicó un libro con título Eutanasia. 100 cuestiones y respuestas. Hoy en Holanda, y en tantos otros lugares, ya no permiten que algunas personas se hagan preguntas, porque se elimina su voz, se acaba con las respuestas. ¿no está la vida en peligro?

. Estudio del Instituto de Tumores de Milan (2001): de 900 pacientes 1 pidió morir y cambió de idea cuando tuvo un tratamiento paliativo que mitigaba el dolor. 

. Comprobación, por estudios realizados, de que el cáncer desarrolla en la persona un fuerte apego a la vida.

. Practicar la eutanasia a una persona en Holanda cuesta 3.600 dólares. ¿No es un negocio para las clínicas, compañías de seguros y servicios sanitarios tanto públicos como privados? O tan sólo para la economía familiar: quitar de en medio a la abuelita porque su cama le vendría bien a uno de los pequeños, harto de dormir en la habitación de sus hermanos. 

Como corolario el azar es la mayor invención del ser humano para justificar su inmadurez ante aquello que no controla. El cielo estrellado sobre la cabeza del hombre y la ley moral dentro de ella, debería sobrar para hacernos ver que somos restrictivos a la hora de abarcar la totalidad dimensional del ser humano. ¿No habría que luchar por conseguir una cosmovisión, un paradigma nuevo dentro del conocimiento científico de nuestras sociedades modernas, que conciba al ser humano de forma integral, esto es, como ser biopsicofísicosocioespiritual y ecológico?

Como se puede ver, hemos raciocinado desde el punto de vista del conocimiento material solamente, es decir, sin adentrarnos en la realidad espiritual que es el hombre, base de todas las erróneas concepciones religiosas viejas e inservibles dentro de nuestra capacidad actual de raciocinio. Tenemos muchos hechos que justifican y garantizan la realidad del elemento espiritual, del alma como ser inmortal y preexistente. No como ser abstracto dado por las religiones, sino como ser real, esto es, de algo determinado como sustancia compuesto de atributos entre los que cuenta la inteligencia. Desde esta perspectiva ni que decir tiene que la eutanasia se convertiría en el peor de los males posibles, puesto que sería una forma de interrumpir una expiación. Es un engaño, pues, no considerar los sufrimientos morales. La Reencarnación es hoy un hecho incuestionable y una prueba fehaciente, que nos brinda la oportunidad de saber, en verdad, quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos y qué hacemos en este mundo. 
    
        (Bibliografía: Estanislav Grof, Roger Woolger, Brian Weis, etc.)

Art. publicado anteriormente  por la F.E.E.

Reencarnación


Las primeras referencias a la idea de la reencarnación se pierden en la noche de los tiempos de la historia. Tenemos noticias de ella hace dos mil quinientos años, en las Upanichades [escrituras sagradas del hinduismo], hasta hoy la mayor religión de la India. En este mismo periodo, Pitagoras (1) , filósofo y matemático , griego, nacido alrededor del año 580 a.C., que fue discípulo de Ferecides de Siros - decía que el alma era inmortal y, después de la muerte del cuerpo, ella ocupaba otro cuerpo –palingenesia a veces, de un animal - metempsicosis [tesis equivocada del matemático de Samos]. Por las fuentes históricas, es la primera vez que la teoría de la reencarnación fue mencionada en el Occidente. Posteriormente, Platón (429-347 a.C.), también filósofo griego, discípulo de Sócrates , enseñaba que el alma nace muchas veces, incluso durante 10 mil años, y, después, parte para la bienaventuranza celestial.

En los primeros siglos, muchos grupos cristianos, mayoritarios, defendieron la palingenesia especialmente los gnósticos (2), con su visión profundamente inteligente del cuerpo y de la materia en general. El extraordinario cristiano Origenes (3), de Alejandría, defendió la reencarnación. A partir de sus reflexiones, surgió un grupo sabio de monjes que pasaron a profesar también la doctrina de las preexistencias. Para los “dueños” del poder clerical el llamado “origenismo” se hacía nefasto y alteraba la paz de Palestina, a causa de eso el patriarca de la iglesia de Jerusalén, en el siglo VI, solicitó al emperador bizantino Justiniano que interviniera...

El emperador escribió un tratado contra Origenes y llevó al “dueño” de la iglesia de Constantinopla a convocar un sínodo (4) en el 543, que condenó las tesis relativas a la preexistencia del alma y otras posiciones origenistas. Diez años después, en el 553 , con el permiso ambiguo del papa Virgílio(5) , el Emperador Justiniano convocó el II Concilio de Constantinopla en el cual con astutas tretas retiró definitivamente la llamada “controversia origenista”, mediante elección ilegal que venció por 3 a 2 votos. Y la reencarnación fue definitivamente proscrita de los preceptos de derecho eclesiástico.(6) ¡Lógico! la Iglesia estaba defendiendo en ese acto extravagante la doctrina del cielo y del infierno y las penas eternas porque centraba más poder en sus manos. Y de esa forma la reencarnación fue proscrita en un de los más graves equívocos cometidos por el Cristianismo.

Antes de eso, en el siglo III el notable Clemente de Alejandría observó en su obra Stromata (Misceláneas): “La hipótesis de Basílides, un maestro gnostico, dice que el alma, habiendo pecado anteriormente en otra vida, experimenta punición en esta vida”.

En esa misma época Tertuliano, el primer autor cristiano que escribió en latín, negando la metempsicosis, se expresa muchas veces sobre el asunto, como en este pasaje: “cuanto más digno de aceptación es nuestra enseñanza de que las almas irán a retornar a los mismos cuerpos. Y cuanto más ridículo es la enseñanza heredada (pagana) de que el espíritu humano debe reaparecer en un perro, caballo o pavo real!” (Ad Nationes, Cap. 19). Se queda evidente que al igual que los espiritistas, los sabios de la iglesia tampoco aceptaban la metempsicosis.

La tesis de la metempsicosis rondaba la mente de algunos teólogos, cuestión que sólo fue rigurosamente esclarecida con al llegada del Espiritismo. Veamos, el historiador y apologista Lactancio, en el siglo IV expresa el pensamiento de sus contemporáneos cristianos: “Los pitagoricos y estoicos afirmaban que el alma no nace con el cuerpo. Antes, ellos dicen que ella fue introducida en el mismo y que migra de un cuerpo para otro.” En otro punto de su obra Las Institutas Divinas, él afirma:”Pitagoras” insiste que las almas migran de cuerpos desgastados por la vejez y por la muerte. Él dice que ellas son admitidas en cuerpos nuevos y recién-nacidos. Él también dice que las mismas almas son reproducidas ora en un hombre, ora en una oveja, ora en un animal salvaje, ora en un pájaro... Esa opinión de un hombre insensato es ridícula.”

Otro testimonio importante viene del mayor teólogo de la iglesia antigua del siglo V, Agustín. Él estaba familiarizado con las teorías de la reencarnación tanto maniqueístas cuanto platonicas de su tiempo. En un comentario sobre el Génesis, él rechazó como contraria a la fe cristiana la idea de que las almas humanas retornaban en cuerpos de diferentes animales, de acuerdo con su conducta moral (transmigración). En La Ciudad de Dios (Libro X, Cap. 30), el obispo de Hipona observa que, aunque el filósofo neoplatónico Porfirio haya rechazado ese concepto enseñado por Platón Y Plotino, y no duda en corregir a sus maestros en ese punto, él creía que las almas humanas volvían en otros cuerpos humanos. Sobre esa cuestión (metempsicosis) el Espiritismo corrige el equívoco de Pitágoras.

Actualmente para algunos cristianos la prueba “de la unidad de la vida humana está contenida en el capitulo 9 versículo 27 de la carta de Pablo a los Hebreos: “a los hombres está ordenado que mueran una sólo vez, viniendo, después de esto, el juicio”. ¿Será que Jesús atribuyó para la vida actual un valor decisivo para toda existencia posterior a la muerte? En el debate, los convencidos de la unidad proclaman la resurrección , pero sobre ese fenómeno sobrenatural es imperioso reflejar los casos de la hija de Jairo (Mateo.9:18-26), del hijo de la viuda de Naim (Lucas.7:11-17), y del propio Lázaro (Jo.11:1-44), si ambos “resucitaron” como creen tales cristianos, como quedaría la evocación de la carta a los Hebreos arriba para negar la reencarnación? recordemos que ambos “resucitados” no habrían muerto una sólo vez. En realidad ni siquiera estaban muertos, sólo acometidos de catalepsia.(7)

Jesús afirmó que la verdad liberaría el hombre, si la verdad (reencarnación) está siendo negada a los cristianos actualmente, se queda evidente que los mismos no se encuentran libres, o lo que es peor están esposados a los férreos dogmas humanos, diseminados por los adversarios pertinaces del principio natural de la reencarnación, creadores de una fe elevada en los pináculos de la ficción, del mito y de los celestes devaneos de la imaginación teológica. En la máxima “nacer, morir, renacer y progresar incesantemente tal es la Ley” encontramos el más legítimo proceso universal de aplicación de los códigos de justicia en las Leyes del Creador.

Jorge Hessen/Brasil


 NOTAS ACLARATORIAS:

(1)Pitagoras de Samos (siglo. VI a.C.), filósofo y matemático griego. Sus seguidores, los pitagoricos, que, de los siglos VI al IV a.C., organizados en comunidades filosófico-religiosas multiplicadas por la Magna Grecia, constituyeron la llamada escuela itálica o escuela pitagorica. Se define el pitagorismo por dos tendencias: la místico-moralista, conectada al orfismo y al xamanismo, y la filosófico-matemática, de que resultó brillante acervo de conocimientos aritméticos, geométricos, astronómicos y acústicos, integrados por el descubrimiento de correspondencias numéricas entre las diversas órdenes de realidad

(2) Se dice de, o adepto del gnosticismo, movimiento filosófico-religioso surgido los primeros siglos de nuestra era y diversificado en numerosas sectas, y que visaba conciliar todas las religiones y explicarles el sentido más profundo por medio de la gnosis (conocimiento esotérico y perfecto de la divinidad, y que se transmite por tradición y mediante ritos de iniciación).

(3)Murió en 254 D.C, en la ciudad de Tiro, en virtud de la persecución de Decio, más conocido por el nombre de Trajano, el cual era un incansable opositor del Cristianismo.

(4) Órgano colegiado y permanente del gobierno eclesiástico de las Iglesias del Oriente

(5)Virgilio (537 - 555) Nació en Roma de familia noble.Fue elegido gracias a la simonia, a la calumnia y a la complicidad de la emperatriz Teodora. De carácter débil, fue víctima de chantajes por parte de la emperatriz y del emperador Justiniano. Murió en Siracusa, cuando volvía Roma después de una larga visita al Oriente

(6) Hay quien afirme que fue por influencia de Teodora, esposa de Justiniano, que le gustaba ser divinizada, sin embargo por haber sido ex-cortesana mandó matar a las antiguas compañeras (500 mujeres) porque se mostraban orgullosas por su antigua “AMIGA” que se había hecho emperatriz. Los fregueses de las meretrizes muertas lanzaron a Teodora un anatema: sus próximas 500 reencarnaciones terminaría siempre de forma trágica. ( se non es vero, es bene trovato ).

(7)Estado en que se observa una rigidez cerea de los músculos, de modo que el paciente permanece en la posición en que es colocado. [Se observa la catalepsia principalmente en casos de demencia precoz y de sueño hipnótico.]Pitagoras de Samos (siglo VI a.C.), filósofo y matemático griego. Sus seguidores, los pitagoricos, que, de los siglos. VI al IV a.C., organizados en comunidades filosófico-religiosas multiplicadas por la Magna Grecia, constituyeron la llamada escuela itálica o escuela pitagora. Se define el pitagorismo por dos tendencias: la místico-moralista, conectada al orfismo y al xamanismo, y la filosófico-matemática, de la que resultó brillante acervo de conocimientos aritméticos, geométricos, astronómicos y acústicos, integrados por el descubrimiento de correspondencias numéricas entre las variados órde nes de la realidad .

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La rueda de la vida


Autor: ELIZABETH KÜBLER-ROSS


 ¿HAY ALGO DESPUÉS DE LA VIDA?


En nuestras investigaciones, el reverendo Gaines y yo mantuvimos las distancias entre nosotros. no había ningún malentendido, simplemente acordamos no comparar nuestras observaciones hasta que cada uno tuviera veinte casos. Peinamos los pasillos cada uno por su lado. También buscamos fuera del hospital. Hicimos averiguaciones y seguimos las pistas para encontrar enfermos que se ajustaran a nuestros requisitos. Nos limitábamos a pedirles que nos contaran lo que les había ocurrido o lo que habían sentido. Todos estaban tan deseosos de encontrar a alguien interesado en escucharlos, que sus relatos brotaban a raudales.

Cuando finalmente comparamos nuestras notas, nos quedamos atónitos, a la vez que tremendamente entusiasmados, por el material recogido. "Sí, vi a mi padre tan claro como la luz del día", me dijo un paciente. Otra persona le dio las gracias al reverendo Gaines por hacerle la pregunta: "Me alegra tanto poder hablar de eso con alguien. Todas las personas a las que se lo he contado me han tratado como si estuviera loco, y todo fue tan agradable y apacible..." "Volví a ver", contó una mujer que había quedado ciega en un accidente. Pero cuando la reanimaron, perdió nuevamente la vista.

Eso ocurrió mucho antes de que nadie hubiera escrito algo sobre las experiencias de muerte clínica temporal o de la vida después de la muerte; por lo tanto sabíamos que el público en general acogería nuestros hallazgos con escepticismo y franca incredulidad, y quedaríamos en ridículo. Pero hubo un caso que me convenció. Una niña de doce años me dijo que no le había contado la experiencia a su madre. La experiencia fue tan agradable que no tenía ningún deseo de volver de allí. "No quiero contarle a mi madre que existe un hogar más agradable que el nuestro", explicó.

Finalmente le relató a su padre todos los detalles, incluso que su hermano la había abrazado con mucho cariño. Eso sorprendió al padre, que reconoció que en realidad habían tenido otro hijo, de cuya existencia la niña no tenía idea hasta ese momento. El niño había muerto unos meses antes de que ella naciera.

Mientras el reverendo y yo pensábamos qué hacer con nuestros descubrimientos, nuestras vidas siguieron avanzando en direcciones diferentes. Los dos habíamos estado buscando puestos fuera del ambiente sofocante del hospital. El reverendo Gaines se marchó primero. A comienzos de 1970 se hizo cargo de una iglesia de Urbana; también adoptó el nombre africano de Mwalimu Imara. Todo ese tiempo yo había albergado la esperanza de ser yo quien me marchara primero, pero mientras eso no ocurriera tenía que continuar con los seminarios.

Estos no resultaban tan bien sin mi socio, que era un fuera de serie. Lo reemplazó su antiguo jefe, el pastor N. Pero era tal la falta de química entre nosotros dos que un alumno creyó erróneamente que él era el médico y yo la consejera espiritual. Vamos, un desastre.

Yo seguía preparándome para dejar ese trabajo, y finalmente llegó el viernes en que había decidido impartir el último seminario sobre "La muerte y el morir" de mi carrera. Siempre he sido propensa a los extremos. Después del seminario, me acerqué al pastor N., sin saber muy bien cómo decirle que renunciaba. Nos detuvimos ante el ascensor, hablando del seminario que acababa de terminar y de otros asuntos. Cuando él pulsó el botón para llamar el ascensor, decidí aprovechar ese momento para dimitir, antes de que él entrara en el ascensor. Pero ya era demasiado tarde, pues se habían abierto las puertas. Yo me disponía a hablar, cuando repentinamente apareció una mujer entre el ascensor y la espalda del pastor N. Me quedé con la boca abierta. La mujer estaba flotando en el aire, casi transparente, y me sonreía como si nos conociéramos.

- ¡Dios santo! ¿Quién es? —exclamé extrañada.

El pastor N. no tenía idea de lo que ocurría. A juzgar por su expresión, debía de pensar que me estaba volviendo loca.

- Creo que la conozco —dije—. Me está mirando.

- ¿Qué? —preguntó él. Miró a su alrededor y no vio nada—. ¿De qué está hablando?

- Está esperando que usted entre en el ascensor, entonces se me acercará —le expliqué.

Seguramente durante todo ese rato el pastor había estado deseando huir, porque saltó dentro del ascensor como si se tratara de una red de seguridad. Y en cuanto se hubieron cerrado las puertas, la mujer, la aparición, se acercó a mí.

- Doctora Ross, he tenido que volver —me dijo—. ¿Le importaría si fuéramos a su despacho?
Sólo necesito unos minutos.

Mi despacho estaba sólo a unos cuantos metros, pero fue la caminata más rara y perturbadora que había hecho en mi vida. ¿Estaría experimentando un episodio psicótico? Había estado algo estresada, sí, pero no tanto como para ver fantasmas, y mucho menos un fantasma que se detuvo ante mi despacho, abrió la puerta y me hizo pasar primero como si yo fuera la visita. Pero en cuanto cerró la puerta, la reconocí. —¡Señora Schwartz!

¿Señora Schwartz? La señora Schwartz había muerto hacía diez meses y estaba enterrada.
Sin embargo, allí estaba, en mi despacho, a mi lado. Era la misma de siempre, afable y reposada, aunque algo preocupada. Mi estado de ánimo era bastante diferente, tanto que tuve que sentarme para no desmayarme.

- Doctora Ross, he tenido que volver por dos motivos —me dijo claramente—. El primero, para agradecerles a usted y al reverendo Gaines todo lo que han hecho por mí.

Yo toqué mi pluma, los papeles y la taza de café para comprobar si eran reales. Sí, eran tan reales como el sonido de su voz.

- Pero el segundo motivo ha sido para decirle que no renuncie a su trabajo sobre la muerte y la forma de morir. Todavía no.

La señora Schwartz se aproximó al costado de mi escritorio y me dirigió una sonrisa radiante.
Eso me dio un momento para pensar. ¿Era éste un suceso real? ¿Cómo sabía que yo pensaba renunciar?

- ¿Me oye? Su trabajo acaba de empezar —continuó—. Nosotros le ayudaremos.

Aunque me resultaba difícil creer que eso estuviera ocurriendo, no pude evitar decirle: —Sí, la oigo.
De pronto presentí que ella ya conocía mis pensamientos y todo lo que iba a decirle. Decidí pedirle una prueba de que estaba realmente allí; le pasé una hoja de papel y una pluma y le pedí que escribiera una breve nota para el reverendo Gaines. Ella escribió unas palabras de agradecimiento.

- ¿Está satisfecha ahora? —me preguntó.

Francamente, yo no sabía qué era lo que sentía. Pasado un momento la señora Schwartz desapareció. Salí a buscarla por todas partes; no encontré nada. Volví corriendo a mi despacho y estudié detenidamente la nota, tocando el papel, analizando la letra, etcétera. Pero entonces me detuve. ¿Por qué dudarlo? ¿Para qué continuar haciéndome preguntas?

Como he comprendido desde entonces, si la persona no está preparada para las experiencias místicas, nunca va a creer en ellas. Pero si está receptiva, abierta, entonces no sólo las tiene y cree en ellas, sino que alguien puede cogerla y suspenderla en el aire con un pulgar y va a saber que ese alguien es absolutamente real. \

De pronto, lo último que deseaba en el mundo era dejar mi trabajo. Si bien a los pocos meses abandoné el hospital, esa noche me fui a casa llena de energía y entusiasmada ante el futuro. Sabía que la señora Schwartz me había impedido cometer un terrible error. Le envié su nota a Mwalimu, y todavía la tiene, que yo sepa. Durante muchísimo tiempo, él continuó siendo la única persona a quien le había contado lo de ese encuentro. Manny me habría regañado como todos los demás médicos.

Pero Mwalimu era diferente.

Nos elevamos a otro plano. Hasta ese momento habíamos intentado definir la muerte, pero desde entonces nos dedicamos a mirar más allá, hacia una vida futura. Acordamos continuar entrevistando a pacientes y acumulando información sobre la vida después de la muerte. Después de todo, se lo había prometido a la señora Schwartz.

2.012 y los falsos profetas


“¡Según el decir de varios oráculos, el fin del mundo estaría previsto para el 2012! El calendario maya se acaba el 21 de diciembre de 2012, fecha que indica un cambio radical y global a escala mundial. Será el fin del mundo
o el fin de un mundo…

Asistiremos a una actividad excesiva del sol, a
numerosas catástrofes naturales y guerras… La Tierra cambiará el eje y su campo magnético se invertirá, la Tierra se saldrá de su órbita… Los extraterrestres descenderán sobre la Tierra y se llevarán a los mejores de nosotros… Los mayas han profetizado los acontecimientos, Nostradamus igualmente, la Biblia también anuncia el fin del mundo…”
JACQUES PECCATTE-  ( Art. tomado de  Le Journal Spirite, de noviembre-diciembre de 2.009) 
E D I T O R I A L


por
Así pues resurgen las profecías milenaristas entre los aficionados al esoterismo que nos reinventan el fin del mundo o el advenimiento de una nueva era. Los autores son prolijos, y cada uno en su versión anuncia lo mejor o lo peor, según su grado de optimismo o de pesimismo.

Las grandes profecías están de vuelta, a pesar de los repetidos fracasos del pasado y, puesto que el año 2000 no produjo nada de particular, se ha encontrado otra fecha tope cuyo vencimiento habrá que volver a retrasar cuando después del 2012 hayamos comprobado que, ni la transformación radical de la humanidad, ni el fin de un mundo, están inscritos en las cifras.

Algunos seres humanos se complacen jugando con las fechas, como si simples cifras pudieran tener el
menor significado. Soñamos con que los calendarios son diferentes según las civilizaciones y, por ejemplo,la era cristiana sitúa el año cero en el presunto año del nacimiento de Jesús (que por otra parte es inexacto) mientras que el antiguo calendario chino comienza en el 2637 antes de nuestra era. Buscando en el calendario maya se han encontrado nuevas fuentes anunciadoras de predicciones de fechas, que esta vez no corresponden más que a cifras redondas como el año 1000 o el año 2000, una vez llevada la fecha al calendario cristiano.
 la gente a veces queda decepcionada, pero la mayoría de las veces se tranquiliza cuando comprende que el espiritismo es asunto de responsabilidad y libertad, al margen de toda predicción buena o mala. En todo caso, eso significa que el espiritismo no es lo suficientemente conocido por la imagen de lo que es, pues tiene aún la representación indefinida de una nebulosa mística o mágica.
Como último recurso, se buscan fechas más exóticas en otras civilizaciones, olvidando simplemente que las grandes fechas no han sido más que convenciones arbitrarias según los puntos de partida de calendarios que son diferentes según las culturas. Estas fechas son sólo hitos históricos que nos facilitan la vida, así el calendario cristiano nos permite ubicarnos en los períodos de la historia con números de los siglos antes y después de Jesucristo. Pero es muy evidente que si quisiéramos fechar la historia a partir de la aparición de los primeros hombres, tendríamos que contar varios millones de años sin conocer exactamente su comienzo.

Es así, algunos seres humanos siempre han tenido esa necesidad de mezclar la metafísica o la búsqueda espiritual con datos cifrados, astrológicos o numerológicos, como si el mundo y la vida pudieran descifrarse a partir de convenciones aritméticas que nosotros mismos hemos fabricado. Es así como ha vivido el esoterismo, tratando siempre de hacer coincidir el estado intelectual y moral de la humanidad, con cálculos que no tienen ninguna relación con la psicología humana. Y además, el ser humano siempre ha necesitado ser tranquilizado acerca de su porvenir, de allí esa curiosidad por los datos proféticos que estarían inscritos en las conjunciones astrales o en los misterios de los calendarios.
Como espíritas, evidentemente estamos lejos de esas consideraciones esotéricas de otra época, pero todavía necesitamos repetirlo y justificarlo… En efecto, en la percepción común y errónea del espiritismo, la gente siempre hace la amalgama con la magia, la astrología, el ocultismo y todas las variantes del esoterismo. Prueba de ello es que regularmente nos plantean preguntas muy en serio respecto a la inminencia del 2012, como si los espíritas debiéramos estar mejor informados que los demás sobre lo que se ha convertido en una certeza… ¡sí, la certeza de un gran descalabro en el
2012! “Y ustedes, los espíritas, ¿qué precisión adicional nos pueden dar sobre el 2012? ¿Qué predicen los espíritus? Etc.” Se nos hace la pregunta como si se tratara ya de una evidencia para todo el mundo, y sobre todo para nosotros… pues estamos asimilados a un movimiento esotérico como los demás, y naturalmente,pues, deberíamos estar en primera línea en esta esfera de influencia profética.
Cuando damos algunas explicaciones acerca de lo que es el espiritismo y sobre todo acerca de lo que no es,

Por otra parte, algunos malos adeptos del espiritismo mantienen la confusión, lo cual puede comprobarse en varios sites de Internet donde todos los conceptos espíritas, esotéricos y ocultos
Ante sus torpezas existenciales, el ser humano ha necesitado con frecuencia de la magia, la adivinación y la predicción, ya sea para tranquilizarse, o para producir espanto, como en las películas de ciencia ficción.

Si bien el pensamiento mágico ha sido sustituido por el pensamiento racional, no se puede impedir que las viejas creencias resurjan como para expresar una búsqueda espiritual mal definida. El espiritismo había llegado para reconciliar la ciencia y la fe, lo racional y lo irracional, dentro de una complementariedad filosófica donde el corazón se unía a la razón; pero con frecuencia se prefiere distraerse con cuentos de nunca acabar para soñar y espantarse con los grandes misterios.
Sabemos que si la evolución del mundo siempre ha sido caótica, sin duda lo será todavía mucho tiempo más antes de que una sociedad globalizada alcance la armonía deseada. El progreso del género humano no será dominado por grandes fechas, sino por la evolución general en los planos intelectual y moral. De modo más inmediato y sin hacer pronósticos, estamos evidentemente en un momento decisivo en lo que se refiere a las finanzas, la economía, la ecología y la política mundial. Luego de la crisis financiera que ha debilitado los equilibrios mundiales, estamos esperando una nueva situación a sabiendas de que las finanzas y la economía muy bien podrían volver a caer en los extravíos del pasado sin que nadie extraiga la más mínima lección de los hechos recientes. Si la recuperación esperada se cumple sobre las mismas bases con un sistema bancario idéntico, será sólo una reactivación destinada al final a las mismas consecuencias.

Dentro de la perspectiva más optimista, se podría esperar un cambio radical del funcionamiento de las finanzas mundiales por un nuevo sistema económico todavía inédito. Y se podrían situar entonces las transformaciones más importantes a fines del 2012,de modo que los milenaristas se saldrían con la suya diciendo: “¡Vean que ha pasado tal cosa excepcional!”

Si hiciera falta que esta simple hipótesis se convirtiera en realidad, eso no sería de todos modos más que un desarrollo progresivo que se decide en un período de varios años. Y si verdaderamente importara que el año 2012 representara un momento decisivo para la humanidad, sólo sería un azar del calendario. Deseemos pues que a la vista del 2012, sobrevengan cambios significativos, pero es sólo un deseo, desdichadamente muy frágil y que no tiene nada de profético…

En cuanto a los trastornos astronómicos a nivel del sistema solar tal y como se proyectan en estas
predicciones, no tienen como fuente más que la imaginación de algunos iluminados. Y aun cuando hubiera alguna modificación del campo magnético terrestre o alguna erupción solar, esos no serían sino fenómenos conocidos, independientes de la situación espiritual de la humanidad en su conjunto. Se mezcla todo como para dar testimonio de un castigo divino que se traduciría en cataclismos, con el salvamento por los extraterrestres de los humanos más meritorios como premio…

Olvidemos pues todos estos cuentos fantásticos,dejemos la ficción a las creaciones literarias y al séptimo arte, y volvamos a los valores que hacen nuestra filosofía.

A pesar de los tormentos de una humanidad en busca de sentido, dirijamos todas nuestras esperanzas a un futuro por construir. El espiritismo deberá encontrar allí su lugar, continuando su lucha dentro de su participación en el mundo por medio de la oración, la acción del pensamiento, la toma de conciencia y la enseñanza de sus principios capaces de conducir a la humanidad hacia otros horizontes.



LA NECESIDAD DE ADIVINACIÓN

son mezclados alegremente sin distinción, con una total ignorancia de los principios fundamentales de la filosofía espírita.

martes, 23 de noviembre de 2010

Telepatía y Percepción Extrasensorial


La capacidad de saber lo que piensa otra persona -lo que llamamos lectura de la mente o percepción extrasensorial- ocupa también un brumoso terreno a medio camino entre la creencia popular y la ciencia. Los psicólogos han descubierto que algunos individuos tienen para ello mucha más habilidad que otros. Un sujeto A colocado en una habitación donde mira a una serie de tarjetas con imágenes puede a veces transmitir mentalmente estas imágenes con sorprendente exactitud a un sujeto B que está en otra habitación intentando recibirlas. Sin embargo, la ciencia se ha parado más o menos aquí. Durante la guerra fría, las agencias de defensa llevaron a cabo algunos experimentos secretos para ver si los espías podrían ser capaces de enviar mensajes o imágenes telepáticamente a un ejército que estuviera más allá del telón de acero, pero estos intentos nunca fueron fiables, aunque, por otra parte, tampoco fueron fracasos completos.

Se han ido poniendo obstáculos a las investigaciones sobre la percepción extrasensorial porque no está claro que haya realmente un emisor y un receptor, y sólo sirve de explicación poco probable la confusión de dos mentes o el pensamiento compartido. Hemos hablado de límites confusos en el tiempo y en el espacio, pero el límite de la personalidad es igualmente confuso. ¿Estamos los unos separados de los otros, o es sólo una ilusión conveniente que mantenemos para que la vida pueda seguir de una cierta forma predecible?

A menudo, los matrimonios que llevan muchos años juntos parecen fundirse tanto en personalidad como en pensamiento, y los gemelos tienen misteriosas similitudes en la forma en que se desarrollan sus vidas. Sin embargo, estudios concienzudos sobre gemelos idénticos han demostrado que no hay un estereotipo que cubra todos los casos. En un extremo de la gama, tenemos a parejas de gemelos idénticos que están tan completamente fundidos que nunca llegan a vivir separados, y cuando se les hacen preguntas, hablan con una sola voz y aparentemente piensan con una sola mente. En el caso lamentable de que uno de los gemelos muera prematuramente, el otro se vuelve melancólico de por vida. En el otro extremo de la gama, dos gemelos idénticos pueden ser casi totalmente extraños y no compartir ni experiencias ni pensamientos. Se han hecho muchos estudios en gemelos separados al nacer y que han sido criados por parejas de padres de características muy diferentes. Generalmente, 136 en estos casos los gemelos muestran todavía un 50 por ciento de fuerte semejanza en los modelos del comportamiento y los pensamientos. Cuando se les reúne todavía pueden formar fuertes lazos y entonces es probable que se establezca algún tipo de comunicación mental, ya sea percepción extrasensorial o no. Pero incluso aunque la empatía sea muy intensa, los gemelos no se dividen en un emisor de pensamiento y un receptor.

Esto implica que en el campo de la mente cualquier límite puede ser tenue. Si es necesario, nuestra mente puede fundirse y comunicarse con otra mente, con lo que un pensamiento que pertenece a una persona se convierte en una experiencia compartida. ¿Por qué es necesaria una fusión así? Nadie puede dar una respuesta precisa ya que, en general, los acontecimientos trascendentales actuarán como disparador, haciendo que la esposa intuya los últimos deseos de su pareja que está muriendo o que uno de los gemelos sepa que a su hermano lo acaba de fulminar un rayo. El gemelo a quien le sucedió esto en la realidad sintió la conmoción del rayo pasando a través de su propio cuerpo en el mismo instante en que moría su hermano. Para dar más énfasis a este tema, y después de escribir este ejemplo, conocí a un abogado que una tarde fue sacado de una reunión por un dolor desgarrador en el abdomen. Como nunca había tenido una experiencia parecida se fue a casa inmediatamente. Cuando llegó, se encontró con que le esperaba la policía con la trágica noticia de que su madre había sido apuñalada y asesinada en un acto de violencia aleatoria en el mismo momento exactamente en que él había sentido el dolor. ¿Cuál era en aquel caso el misterioso sincronismo de tiempo en el que la madre, el hijo y el asesino estaban unidos en una danza kármica?

Pero algunas percepciones extrasensoriales son totalmente triviales y sin consecuencias, como cuando telefoneamos a alguien y nos dice: «Ahora mismo estaba pensando en ti.» La fascinación real es más profunda. Todos estamos convencidos de que somos los autores de nuestros pensamientos y que no aparecen simplemente como mensajes en la cabeza sino que los pensamos activamente, pero las percepciones extrasensoriales tienden a contradecir esta suposición. Si dos personas comparten vividamente el mismo pensamiento, podría ser que ninguna de ellas fuera su autor y que haya habido sencillamente una recepción simultánea de una idea. Podemos citar ejemplos en que dos filósofos o científicos hayan tenido la misma inspiración sin conocerse. Un famoso ejemplo de esto es la invención simultánea de los cálculos por parte de Leibniz y Newton.

A menudo decimos que «hay una idea en el aire», y podría ser literalmente cierto que lo no manifiesto pueda revelar algunas percepciones o revelaciones a gran escala. Esto es especialmente verdad a nivel colectivo, cuando toda una sociedad puede ser presa del entusiasmo por la revolución o los cambios sociales. En estos casos, no tiene que haber necesariamente un emisor o un receptor, aunque siempre suele aparece un portavoz destacado del nuevo pensamiento. Decimos que una sociedad está madura para el cambio cuando, de hecho, tiene lugar un proceso mucho más sutil que consiste en la sintonización de millones de individuos en un campo de mente colectiva. En un experimento fascinante, a unas madres que habían dado el pecho a sus hijos se las separó de ellos y no se les dio información alguna sobre las actividades del niño. Incluso a varios kilómetros de distancia, muchas madres comenzaban a segregar leche en el momento en que sus hijos empezaban a llorar pidiendo leche. Hay dos mentes íntimamente conectadas que pueden unirse a nivel de la consciencia, una de las cuales ha llorado pidiendo ayuda o amparo a alguien que está a una cierta distancia y algunas veces responde manifestándose o llamando. En tiempos de guerra no es raro que algunos padres sepan con certeza el momento exacto en que su hijo muere en el campo de batalla.

La consciencia no tiene por qué ser humana, pues parece extenderse a todas las formas de vida.

En un bosque en el que los árboles sirven de pasto intensivo para los animales, los árboles pueden protegerse individualmente a sí mismos por medio de una defensa química, exudando unas breas indigeribles antes de que las toquen y avisan a los árboles circundantes por medio de señales químicas a través del aire o de las raíces. En un acto similar de consciencia común, las células del pepino de mar se organizan para dotar de boca y de tracto digestivo a este primitivo animal, que es poco más que un tubo alimentario gigante. Pero si trituramos un pepino de mar en una licuadora y vertemos la solución de salmuera y células en un vaso, al cabo de un rato todo el animal se reagrupa a partir del informe fango biológico. Todo esto son ejemplos de consciencia como un campo que está más allá del cuerpo. Estos ejemplos nos ayudan a desplazarnos desde una mente estrictamente privada y aislada a una mente universal compartida cuyo cuerpo es el universo. El aislamiento es un 137 hecho material pero no es un hecho cuántico y los límites que separan el «yo» del «tú» son mucho más frágiles de lo que podamos apreciar. Hay razones para creer que la identidad personal no es más que otra conveniencia, útil para la vida cotidiana pero demasiado endeble como para que la consideremos real. Yo creo que esto está implicado en las frases de la escritura «hijos de Dios» y «creados a su imagen y semejanza». En tanto que hijos de nuestros padres, la personalidad misma tiene una continuidad, ya que una generación enseña a la siguiente la forma de obedecer las normas de la identidad limitada, pero en una realidad muliestratificada tiene que haber otro padre y madre para nuestra identidad extendida, y éste es el papel que le asignamos a Dios.

Todavía no hemos probado que exista esta paternidad divina, pero parece innegable que nuestra identidad cósmica es real.

Por Deepak Chopra de su libro "Conocer a Dios"

lunes, 22 de noviembre de 2010

¿ Se llaman Espíritus, o Almas?




Cuando hablamos de Espíritu nos referimos a la parte Divina del Alma humana, sin su cuerpo físico, y cuando hablamos de Alma nos referimos al mismo Principio pero unido al cuerpo físico , lo que constituye al Ser Humano.

Se podría resumir que el Espíritu es una chispa Divina, creado a través del desarrollo psiquico evolutivo por voluntad de la Fuente de todo origen a la que llamamos Dios , y constituye una energía eterea y sutíl, ligada y concretada en un cuerpo de energía menos sutíl o semimaterial que llamamos Perispíritu a modo de envoltorio,que lo delimita , formando durante las primeras etapas evolutivas junto al espíritu, una Unidad indisoluble .Esta Unidad que genéricamente llamamos Espíritu existente en planos espirituales del “más allá de la materia,” es la misma que llamamos Alma cuando ese mismo Ser o Espíritu, está encarnado en la materia como Ser humano. Es también conocido como " Cuerpo Espiritual" y  en los desencarnados es de aspecto semejante al ser humano que encarnó durante su última existencia en el mundo físico.

La única diferencia sustancial entre los Espíritus y los Seres humanos, es que nosotros los humanos, tenemos una última envoltura que es nuestro cuerpo carnal , y ellos no la tienen porque la perdieron y quedó en una tumba junto a la personalidad humana efímera que representaron tras último su paso por este mundo...

Como el Espíritu es energía, de modo natural posee el don de la ubicuidad, porque pueden irradiar sus influencias o efluvios y es capaz de materializarse en diversos grados y de dejarse ver en varias partes diferentes o lejanas a la vez. Hay en la historia de los fenómenos y de las apariciones espirituales, muchos casos testificados de ubicuidad tanto de Espíritus encarnados, como de los desencarnados.

Jose Luis

Por las inducciones fundadas en los fenómenos que he observado, llegue a estas conclusiones:
1.- Existen seres inteligentes de diversas categorías que están fuera de la naturaleza humana.
2.- Aunque generalmente intangibles e invisibles para nosotros, estos seres pueden obrar sobre la materia e influir sobre nuestra alma.
Estoy seguro de que para el establecimiento de estas proposiciones he seguido un método estrictamente científico”

Alfred Rusell Wallas

Los espíritus fueron creados de la nada?

Leon Denis







Nuestra alma es creación Divina a partir de un acto de Voluntad de esa Gran Inteligencia Cósmica que el Ser Humano llama Dios. Nuestro Espíritu humano existe por Voluntad Creadora del Espíritu Divino , a partir de su propia esencia, por tanto y siempre en un sentido no físico, se puede afirmar que el Espíritu humano está hecho por el Creador a su imagen y semejanza , pero no somos partículas o partes Divinas desprendidas de Dios, pues sería admitir que la Suprema perfección está formada por infinidad de partículas imperfectas, cuales son las almas humanas, y un grupo de unidades imperfectas solo podrá ser un ente grupal de imperfección, suma de todas ellas, pero no un Ente de Perfección Infinita.
Esta cuestión no deja de ser todavía un profundo misterio para los actuales niveles humanos de filosofía, ciencia, e incluso fe religiosa. Sin embargo la creación del espíritu humano solo cabe considerarla dentro del marco de la formación y evolución del alma partiendo de los tres reinos de la Naturaleza por este orden: Mineral, Vegetal, Animal, y finalmente humana, en la que a partir del Ego alcanzado , comienza su nueva etapa evolutiva y reencarnatoria como Espíritu humano en dirección a alcanzar otra etapa espiritual muy superior a la humana, cual la de la Angelitud.
Si la evolución del alma o de la parte psíquica de los seres no existiese, todavía resultaría más complejo para nuestro entendimiento, la comprensión del comienzo de nuestra existencia. Por tanto esta hipótesis sobre la creación del alma, no tiene otro fundamento que la mencionada ley de evolución universal.
Debemos así comprender que ese acto creador de los espíritus existentes, tanto encarnados como desencarnados, por Voluntad Divina, no supone un acto instantáneo por el que pasamos del no ser , al ser o existir - lo que parece ser una aberración- sino que, como ya se ha remarcado, fueron creados previo paso milenario a través de tantas formas y de tantos seres ,y ubicados finalmente en la especie humana en la que alcanzan la conciencia de su Yo, y así continuan evolucinando individualmente en cada ser humano. Se podría afirmar que Dios, en su infinita sabiduría, eligió este “método” de creación cual es la formación y evolución desde estados elementales de la materia, con las experiencias vividas como seres inferiores, hasta alcanzar estados espirituales como seres humanos , a mitad de camino entre el mundo animal y el mundo espiritual, hacia el que caminamos hasta alcanzar otra etapa superior de perfección ilimitada.

- Jose Luis -
El alma duerme en la piedra ; sueña en el vegetal; se agita en el animal y se despierta en el hombre”.
-León Denis-