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sábado, 5 de febrero de 2011

La Filosofía y Dios

Victor Hugo


LA FILOSOFÍA Y DIOS

I – Dios en el Pensamiento Filosófico


La cultura puede ser adquirida por el estudio, más la sabiduría es una conquista interior, fruto de la observación y reflexiones. Los filósofos se dividen entre posiciones materialistas y espiritualistas.

Entre los griegos Homero concebía a Zeus, rey soberano, padre de los dioses y de los hombres. Para Ésquilo, Zeus es el aire, la tierra, el mundo, Zeus es todo.

Xenófanes de Colofón: Existe un sólo Dios, mayor que todos los dioses y los hombres, que no se parece al hombre ni por la forma exterior, ni por el pensamiento.
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Hermes Trimegisto: Dios no es intelecto, sino la causa del intelecto. Dios no es el soplo, sino el origen del soplo. Dios no es la luz, sino la causa de la luz. Él es el espacio que se contiene a sí mismo. Incorporal, incapaz de errar, impasible, intangible, inmutable.

Panteísmo de Spinosa: Todos los cuerpos de la naturaleza, todos los seres, todos los globos del universo serían partes de la divinidad y constituirían, en conjunto, la propia divinidad.

Augusto Comte Creador del término sociología y positivismo afirmó que la ciencia jubiló al padre de la Naturaleza (Dios).

René Descarte (1596-1650) estableció la filosofía cartesiana, formulando una radical distinción entre sustancia infinita (Dios), sustancia pensante (alma) y sustancia extensa (materia) en su libro “Discurso sobre el método”, él dedicó la Cuarta parte para analizar, a través del razonamiento, la prueba de la existencia de Dios y del alma humana.


II – Los Atributos de la Divinidad

Aunque no pueda penetrar en la esencia de Dios, el hombre puede llegar a conocer sus atributos:

- Eterno: Si hubiese tenido un principio, habría salido de la nada o habría sido creado por un ser anterior.
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- Inmutable: Si estuviese sujeto a cambios, las leyes que rigen el universo no tendría ninguna estabilidad. Dios conduce la creación a través de leyes y de nosotros mismos.

- Inmaterial: Su naturaleza difiere de todo lo que llamamos materia, pues de otro modo él estaría sujeto a las transformaciones a él inherentes.

- Único: si hubiesen muchos dioses no habría unidad de miras, ni unidad de poder en el orden del universo.

- Omnipotente: Dios es también omnipotente y onisciente (Omnis – noción del todo). Tiene la plenitud del poder, del conocimiento y de la presencia. No hay posibilidad de un ente más poderoso.

  • Soberamente bueno y justo: La sabiduría providencial de las leyes divinas se revela en la armonía reinante en el universo. Sus obras son testimonio de su bondad y justicia. Él es infinito en todas las perfecciones.

 Dios – Hombre y la Providencia Divina

Antropomórfico es una palabra de origen griego formada por anthopos (hombre) + morphe (forma) + ismo (sistema = sistema de personas que creen que Dios tiene forma humana). Viéndose limitados y circunscritos, imaginan que Dios también lo es, pasando a interpretarlo a su imagen y semejanza.

La Inteligencia Suprema y la irradiación universal de la inteligencia soberanamente justa y misericordiosa, recorriendo eterna e infinitamente el universo.

Orar a Dios es integrar nuestro pensamiento con el pensamiento cósmico, que se resume en la palabra amor.

La Providencia Divina actúa a través de la justicia, en la exacta proporción entre necesidad y valor para el crecimiento. Dios está en todas partes, en la naturaleza, como el espíritu está en todas las partes del cuerpo.

( desconozco el autor de este trabajo).

viernes, 4 de febrero de 2011

Reencarnación y sufrimiento




REENCARNACIÓN TERAPIA EFICAZ PARA EL SUFRIMIENTO


Jesús aseveró la necesidad de “nacer de nuevo”, a fin de que se paguen  todas las deudas, moneda a moneda, hasta que el deudor- al encontrarse liberado – alcance  el reino de los cielos, el cual implantará en su propia conciencia a través del auto purificación.

En las fajas experimentales de la evolución, las dimensiones del tiempo y del espacio constituyen límites, a fin de demarcar niveles y situaciones para la mente. Sin embargo, a medida que el Espíritu progresa, tales conceptos  se amplían, y el adquiere incalculables percepciones  de  infinito y eternidad, al superar las líneas que necesita  localizar y localizarse.

A través de los impositivos reencarnatorios, todo ultraje  que se comete se ha de rescatar, aunque no necesariamente en una reencarnación  inmediata o muy próxima, después del gravamen cometido, pero nadie engañará a la Justicia.

Los sufrimientos  del pasado nos afligen de tal manera, que muchas veces el bálsamo de las incontables alegrías no consiguen cicatrizarnos  definitivamente las innumerables heridas, que todavía supuran…  es necesario olvidar para perdonar  mejor, arrojando en el olvido el yugo del resentimiento y de las reminiscencias amargas. El mal que muchas veces nos pretenden hacer resulta un bien inestimable, a pesar de los incalculables sufrimientos.

En ocasiones  no es el resentimiento ni los rencores,  ya que el tiempo a lo mejor ha secado nuestras lágrimas; pero  no ha podido apagar los tristes recuerdos que sofocó, evitando así nuestras tristezas.

Al ignorar las sutiles  facultades de la intuición, de la premonición y las leyes de la reencarnación en que están basados todos los acontecimientos  de la vida física, el devoto suele mantener  como recurso pura y simplemente  el argumento de la fe, sin los recursos más amplios  para poder estructurar el consuelo  con que   sostenernos en el aturdimiento.

Los hombres débiles, que apenas son fuertes en la brutalidad, no saben luchar ni son capaces de examinar  las circunstancias o dignidades. Solamente pueden tomar y agredir… Es por eso que su fuerza  es su debilidad.

En una  encarnación adquirimos determinada expresión de victoria,  a pesar de las equivocaciones que se perpetre. Al ser sumadas las realizaciones dignificantes  y sustraídas las deudas, el saldo de las conquistas personales se transfiere, ya sea positivo o no.

De una para otra existencia se trasladan las realizaciones, los problemas, las adquisiciones y las pérdidas que oportunamente aparecen  cuando las circunstancias se hacen favorables;  de ahí viene el adagio que dice: “Dios no da a nadie un fardo  superior  al de sus propias fuerzas”.
Como consecuencia, la calidad de vida resulta  de las multiples operaciones  que el ser se impone  al caer ahora  y al levantarse despues, manteniendo siempre un saldo  que lo favorece o no con recursos para la redención final.

Los que menosprecian  los valores éticos, en su insania, son incapaces de medir sentimientos y de caracterizar actitudes en toda su magnitud. Disculparse significa para ellos una humillación, como una credencial para acceder  a nuevos desatinos, a los que se vinculan persistentemente.  La distancia que existe entre una agresión y una explosión de generosidad es apenas una circunstancia de emotividad. Sin la sensatez necesaria, damos a los hechos la interpretació n que nos conviene.

 En la estela de las vidas sucesivas continúan las tramas de la evolución con sus enérgicas advertencias.

En cada primavera de bendiciones vuelven a florecer, sobre los charcos de las pasiones, los lirios de la paz, cuyas verdes ramas simbolizan la esperanza que nunca nos debe faltar, aun cuando todo parezca  abismo y lodo bajo nuestros pies. En esas primaveras de misericordia, también vuelven a florecer los corazones.

A través de las benditas pruebas y de las expiaciones libertadoras, la Sabiduría Divina nos conduce al compromiso de ascender y progresar  en las dimensiones de la Inmortalidad.
Si ayer los sectarismos religiosos incentivaron  el materialismo,  hoy el cientifismo debilita al hombre  que lo elaboró, castigando su presunción.  En esta hora, la Doctrina Espirita  eleva al ser atormentado en dirección a los astros, liberándolo del charco en el que se detiene  por un impositivo de su propia insania y finalmente lo hace feliz.

Miremos al horizonte y procuremos ver más allá de las estrellas fugaces, que son como un resplandor de las bellezas siderales que todos alcanzaremos cuando hayamos conseguido la sublime ascensión.

-Merchita-

jueves, 3 de febrero de 2011

Espíritas y espíritas

Dentro del Cristianismo puedes ocupar dos posiciones: la del cristiano y la del cristico.
Cristiano es todo aquel que sigue a Jesús.
Crístico es todo aquel que vive a Jesús .
Hay muchos cristianos que siguen al Señor a distancia, sin vivir al Cristo en sus actitudes.    
 Hay muchos Crísticos que al no seguir al Señor de acuerdo con las convenciones del mundo, nunca se apartan de El.
En el Cristanismo, puedes mantener la posición de creyente y de consciente.      
 El creyente sólo oye noticias referentes al Señor.
El consciente, por el contrario, mantiene la oportunidad de vivir con el Señor.
El creyente, casi siempre deserta en la hora del testimonio.
El consciente, silencia en el dolor y edificando el Reino de los Cielos en su propia alma, confia hasta el fin.
                                                                    *
En el Cristianismo puedes escoger la posición de adepto o de servidor.
El adepto mantiene compromisos con el rótulo de su fe.
El servidor, esta ligado al trabajo.    
 El adepto, guarda en su alma  un entusiasmo que el tiempo extingue.
El servidor ofrece contribución de sacrificio personal, y persevera siempre, infatigablemente.
                                                                   *
Derivado naturalmente del Cristianismo, el Espiritismo es el sol de la actualidad.         
  En él puedes ser alguien que se conforme  con su dádiva sin beneficiar a nadie, pero también puedes beneficiarte esparciendo tu claridad por el mundo entero, con la vitalización de tu amor.
Por eso, hay espiritistas sin Espiritismo y Espiritismo sin espiritistas.
                                                                     *
En la Doctrina Espirita, encontrarás adeptos y practicantes.  Los primeros escuchan y pasan; los segundos, realizan y quedan.
Algunos viven escuchando, aguardando indefinidamente la oportunidad de realizar.  Otros, sin embargo, producen en cuanto oyen el mensaje de la Fe Viva.
                                                                      *
Registra en los más profundo de tu mente, la posición en la cual te encuentras dentro del campo de la fe y, cuanto antes,fija con tus actos, la dirección hacia donde sigues, cómo la sigues, con quién la sigues y para quién la sigues, "aprendiendo las consecuencias y el alcance moral de las manifestaciones, y aplicándolas a ti mismo" conforme con la directriz de la Doctrina Espirita.
Espiritu Marco Prisco
Medium Divaldo Pereira Franco

Encuentro con Jesús





“…Hace mucho tiempo, Patricia, fui un espíritu rebelde, me burlaba de todo, sólo pensaba en los placeres y en mí de la forma más egoísta posible. Era terrible cuando estaba encarnado y horroroso cuando estaba desencarnado. Una vez, cuando estaba desencarnado, me uní a un grupo de amigos afines, formamos una legión para obsesar a una persona. Todo estaba bien para nosotros, convertimos al pobre encarnado en una piltrafa. Debo decir que, para ser obsesado, el encarnado vibraba igual y todo lo que sufría venía como consecuencia de una mala cosecha. Todo iba bien para nosotros, cuando nos vimos en una redada. Me sentí preso, sin poder moverme, como los demás compañeros. Sólo oíamos y veíamos lo que ocurría. Una fuerza mayor, muy grande, nos prendía. Nos vimos cercados por varias personas, unas encarnadas y otras desencarnadas. Pero esta fuerza que nos prendía nos hacía estremecer, y al mismo tiempo nos maravillaba, venía de un encarnado. Este hombre fenomenal colocó la mano sobre la persona que obsesábamos y dijo: “¡Tú fe te salvó!” miré para este encarnado, vi una imagen humana de rara belleza y tranquilidad. Nunca vi a una persona así. “¡Es Jesús!” Dijo uno de los encarnados que lo acompañaba. “¡Es Él, Jesús el Nazareno, que curó a este hombre!” Jesús me miró con profundo amor, no me condenó, me amó.

Su mirada tierna y bondadosa mirándome es un hecho no olvidado. Fuimos retirados de aquel obsesado por un equipo de desencarnados y llevados para un Puesto de Socorro. Allí fuimos orientados para el Bien. Pero éramos libres para quedarnos o no. Si volvíamos, estaba prohibido acercarnos al ex obsesado. La mayoría se quedó, yo me quedé e hice un voto de modificarme. Nunca olvidé que por unos momentos vi a Jesús. Este encuentro se grabó fuerte en mí. Después de una preparación, reencarné. No fue fácil mi lucha. Tenía muchos vicios y malas costumbres como una cosecha bien amarga. Reencarné muchas, muchas veces en estos casi dos mil años. Siempre buscando mejorar.

La imagen de mi encuentro con Jesús venía de modo vago cuando estaba encarnado. Siempre, en la carne, me gustaba mirar imágenes, cuadros del Maestro Nazareno, tenía siempre nostalgia sin entender el porqué. Cuando estaba desencarnado recordaba lo ocurrido, este hecho siempre me dio fuerzas para mejorar y progresar. Nuestro encuentro me marcó mucho, tanto que memorizo y la escena con todo detalle me viene a la memoria. Puedo aun sentir su mirada de amor. En estos renacimientos por la Tierra, fui sacerdote católico, pastor protestante, siempre intentando seguir a Jesús. Tantas veces me engañé. Pero, en las últimas encarnaciones, mejoré realmente y fue en la última que encontré a la Doctrina Espírita y entendí mejor las enseñanzas del Maestro Jesús. Intento sólo, Patricia, seguir su ejemplo. Amo mi trabajo junto a nuestros hermanos que están en las tinieblas de la ignorancia, que temporalmente están entrelazados en el error, con el mismo Amor con que Jesús me miró por segundos.

Lo abracé. No conseguimos hablar más. Comprendí. Todos nosotros tenemos nuestra historia y, quien sabe, si un hecho en particular nos lleva al Amor.”


(Extraído del libro “La Casa del Escritor”, por el Espíritu Patricia. Psicografía de Vera Lucia Manrinzeck de Carvalho)





miércoles, 2 de febrero de 2011

Experiencias en la vida



No hay fuerza que suplante al amor. Al recurrir a la fuente sublime del Amor sin Límites, a través de la oración, recibimos respuesta del Cielo que lo dulcifica todo en un instante, cambiando los estados mentales, en sintonías emocionantes que hacen el panorama totalmente distinto.

Si la persona no cambia, no se orienta hacia el bien, es impenetrable, queda atrofiada en los sentimientos nobles, y deambula en las fajas inferiores, sin que los centros de comunicación capten los llamados de importancia.

No debemos olvidar la enseñanza de Jesús: “Pedid y se os dará…” Es necesario pedir, saber hacerlo y esperar con receptividad.

La vida es patrimonio de Dios y todos nos encontramos situados en ella con propósitos superiores que nos están reservados. Todos realizamos actos lamentables, que son frutos de nuestra ignorancia, igualándonos, en cierto modo, en los errores y diferenciándonos en los aciertos.

Cuando somos inmaduros no nos disponemos a trabajar a favor de nuestro propio progreso moral. Somos inmaduros en lo que concierne a los nobles compromisos, soñamos con los placeres extenuantes a los cuales nos gusta entregarnos, importándonos muy poco las consecuencias perniciosas que nos pueden sobrevenir.

Solamente existen obsesiones porque existen deudores. Todo obsesor por más insensible y cruel que sea, es solo un enfermo que se vio traicionado y no ha sabido o querido superar la condición de dolor a la que fue arrojado. Mientras no exista la luz del perdón en la antigua victima y la transformación moral del infractor, la problemática aflictiva continua, cambiando solamente de forma o de actitud de quien persigue y de quien es perseguido.

Todo en la Naturaleza invita a la paz y al amor, poemas llenos de vida y de belleza invitan a la meditación y al progreso intimo; a pesar de eso, el atavismo de las pasiones primitivas hace que el hombre renuncie a la gloria de la armonía externa que cubre la Tierra, bendiciéndola para vivir los volcanes íntimos que retumban violentos en erupciones destructoras.

Muchos diligentes estudiosos de la reencarnación, mantienen veleidades e ideas fantásticas que les hacen sentir placer, en torno del pasado espiritual. Se identifican en los ropajes físicos de antiguos nobles y generales, reyes y conquistadores, prelados ilustres de alta jerarquía en las órdenes eclesiásticas, de artistas famosos, perdiendo un tiempo precioso en investigaciones y comparaciones de valor secundario, al exaltar el pasado para satisfacerse en el presente sin la necesaria consideración por la nueva oportunidad…


No quieren darse cuenta, que si vivieron personificaciones célebres y aun permanecen en la Tierra, es porque fallaron dolorosamente , en las oportunidades con que la Vida los invitó a obtener en propio crecimiento moral, pero se denigraron por el orgullo, excesiva ambición, falta de respeto a la bendición que no merecían, pero que recibieron como misericordia Divina.

Confirmados algunos casos como verdaderos, hay que observar que esto es así por una finalidad reeducativa, exigiendo urgente reparación y no un motivo de disfrazada vanidad por lo que fueron, con total olvido de los que son.

La falta de obligación en los compromisos elevados se hace notoria en las esferas sociales del mundo, en cuya clase abundan muchas perturbaciones e invitaciones a la caída, tentaciones sin nombre, fraudes, tormentos, traiciones y enormes responsabilidades. En cambio los fámulos humildes, servidores ignorados, profesionales poco conocidos, son los que soportan la mezquindad e indiferencia, la perversidad y el desprecio, elevándose a través de los valores de la paciencia y la humildad que vencen en la escala del progreso, esperándolos generosos y liberados, después del umbral de ceniza y lodo en el que todos se igualan, en la consunción del cadáver, aunque la tumba de los opresores de un día se erige con mármoles y bronces trabajados, que evocan escenas que no se repetirán!...

las marcas de determinadas reencarnaciones no desaparecen rápidamente de los tejidos sutiles del Espíritu que renace en el cuerpo, sufriendo los efectos.

Jesús escogió vestimentas modestas, las convivencias del dolor y del sufrimiento humano, las situaciones del proletariado sin esperanza para dignificar la ascensión de las almas que se fortalecen con los testimonios de la pobreza y la simplicidad. No despreció los bienes del mundo ni a sus poseedores transitorios, ofreciéndoles varias veces, la oportunidad de unirse a El y Sus lecciones, pero no se detuvo, al lado de las momentáneas posiciones y mandos…

Dignas son todas las coyunturas en que el Espíritu renace para la evolución, porque al final todos son dones de Dios, puestos al servicio del progreso de todas las almas.


martes, 1 de febrero de 2011

La familia, sublime institución



Este es un asunto tan importante que algunos estudiosos se refieren a él como "idéa genial de Dios". Recordemos que Jesús al encarnar entre nosotros, nació en un hogar sobre el amor de José y María....
Sabemos, no solo por esclarecimiento de los benefactores, sino también a través de comprobaciones de la veracidad de las informaciones recibidas por vía mediúmnica, que la composición de la familia es esquematizada en el plano espiritual en etapa pre reencarnatoria, atendiendo así nuestra necesidad de reequilibrarnos ante la ley divina ( la cual, insensatamente infringimos). Esa necesidad es  procedente de nuestro íntimo y natural deseo de mejoría; ahí las funciones educativa y regenerativa se funden, formándose cada familia de acuerdo con lo que es mejor para que cada espíritu reencarnante pueda crecer rumbo al Padre en esa primordial sociedad básica, caminando con las manos y los corazones entrelazados.
 
 La familia ( nos referimos aquí a la familia propiamente dicha, y también a espíritus reencarnados en círculos próximos) se encuentran espíritus simpáticos, unidos por ligaciones anteriores: hay lazos de amor entre esos seres que forman en  el espacio, las "familias espirituales"; en sus migraciones terrenas se procuran encontrar, trabajando juntos por su perfeccionamiento mútuo. Si en sus "peregrinaciones" se separan del cuerpo físico debido a exigencias evolutivas, encontrándose en desdoblamiento, felices por el cariño que les imanta.

Pueden, como ya aprendimos, que el egoismo es el más radical de los vicios("ElLibro de los Espíritus",cuestión 913), Dios sabiamente permite que espíritus menos evolucionados reencarnen en esos núcleos armoniosos, afinizados. Núcleos eos con los cuales no habían contactado aún en existencias anteriores.

 Entonces esos "nuevos" miembros del núcleo recibirán buenos consejos y ejemplos saludables, lo que los llevará a un aprendizaje mas seguro y un avance más rápido. No es raro, precisamente que aun estén en estadios más atrasados, por lo que pueden causar perturbaciones, que deben ser sanadas con fraternidad. 

Con todo, la familia también se constituye en un templo de reajuste, donde la construcción del amor domina y destruye errores persistentes: ahí comparecen odios y persecuciones "del pasado oscuro y delictuoso" (capítiulo 11 del libro "Emmanuel", psicografiado por Chico Xavier, ed. FEB), para  , a fin de acogerlos con cariño y "limar" y corregir asperezas y heridas causadas por nosotros mismos. La renovación y redención son oportunidades benditas en donde el sufrimiento alcanza su objetivo: en las dificultades, los dolores y las experiencias en común, las amarguras antigüas son olvidadas, transformándose en Amor. La posiblidad de reequilibrio y redención es renovada : la práctica del amor abre las puertas al entendimiento y a la imprescindible reconciliación, conforme ya nos fué enseñado tantas veces:

- Jesús: " Reconciliate lo mas deprisa posible con tu adversario, en cuanto estés en camino con él..."(Mateo, 5:25).

- Instructor Alexandre: "Toda reconciliación es dificil cuando somos ignorantes en la práctica del amor, pero sin la  reconciliación humana jamás sería posible nuestra integración gloriosa con la Divinidad" ( capítulo 13 del libro "Misioneros de la Luz" de André Luiz, psicografía de Chico Xavier, ed. FEB).
 Si errores fueron cometidos en nuestro ayer, precisamos y debemos corregirlos en nuestro " hoy".
Vamos a "investir" a la familia, edificando en nosotros y en los demás, la construcción del bien y de la luz.

lunes, 31 de enero de 2011

Vencer la Ansiedad


Joao Bautista Cabral

Venza la ansiedad


En los actuales dias que vivimos en la Tierra con tanto progreso material, el ser humano vive aturdido ante los graves conflictos: el miedo, la tristeza, la depresión y la ansiedad. Esto tiene asolado a millones de personas en todo el planeta y no son fáciles sus curas o alivio al amparo del ser humano.
Inicialmente pretendemos ofrecer algunas definiciones de este terrible drama:
"Ansiedad es la sensación , a veces vaga, de que algo desagradable está a punto de suceder". El diccionario Aurelio presenta estos conceptos: "Ansia, aflicción, angustia....Perturbación del Espíritu causada por la incertidumbre o por el recelo...; Ansiedad: estado afectivo caracterizado por un sentimiento de inseguridad."

Lector amigo, observe entonces, que la ansiedad está íntimamente ligada con las incertidumbres de la existencia en la Tierra y en la vida espiritual, solo que son muchos los que se afligen con lo que les podrá suceder después de la muerte.
Buda- el Iluminado- ya llamaba la atención para la impermanencia de todo cuanto se refiere al cuerpo orgánico o al espiritual, solo que son muchos los que se afligen con lo que les podrá suceder. Platón, filósofo de la antigüedad, afirmaba que la única cosaq que no cambia en el Universo es la Ley del Cambio.

Así, por la dinámica de la Vida, en movimiento contínuo, nada permanece estacionario. Criatura alguna, por fuerza de este movimiento incesante, experimenta seguridad absoluta y permanente del cuerpo. Todos estamos sujetos a cambios que pueden ocurrir en cualquier momento. En relación a esta impermanencia y a esta inseguridad, se comprende por qué la mayoría de los hombres vive abrazado a esa sensación de que algo desagradable está a punto de suceder.
El ansioso crónico sufre, entre otras razones, porque sueña en conseguir ciertos bienes y valores y sueña en conservar siempre lo que viene a conquistar. Como no consigue todo lo que desea, o como siente que no conservará para siempre lo eventualmente conquistado, se angustia. Sufre con la sensación de que no conseguirá alcanzar la meta o con la sensación de que en cualquier momento perderá lo poco que conquistó!

,Se puede pues, decir entonces que la ansiedad es una perturbación del espíritu causada por la incerteza o por el recelo. Los estudiosos hacen una distinción importante entre el miedo y la ansiedad; en cuanto el miedo es a la reacción alpeligro esterno y real, la ansiedad significa"una expresión de conflictos internos, la mayoría de las veces, inconsciente".


La ansiedad puede ser considerada normalo patológica. La ansiedadnormal es aquella en la que el indivíduo presentará las manifdestaciones psíquicas o físicas en intensidad leve o moderada, no frecuentes y con una duraci-on limitada de tiempo. La ansiedad será patológica siempre que las manifestaciones psíquicas mencionadas se presenten a un nivel acentuado, inaceptable. Traerá inclusive , maleficios para la económia oránica, En este grado, la ansiedad solamente perturba y perjudica.

El rencor y el resentimiento son otra enfermedad del alma. La cura del rencor exige una reforma íntima profunda. Aquellos que lo conservan, enferman, no solo no solo espiritual, sino físicamente. La mejor terapia es la del perdón, no solo de palabras sino sobre todo, del olvido del mal recibido.

La depresión es también una dolencia del alma y está vinculada la mayor parte de las veces, al presente y al pasado del Espíritu que vivió equivocado y contrarió esta u otras vivencias anteriores a la concienciade culpa. ¿Cómo vamos nosotros a curar esas graves dolencias?. El Espiritismo,ampliando las enseñanzas morales del mensaje de Jesús para los tiempos actuales, nos ofrece alguna sugerencia?. Vamos a seguir algunas reglas que pueden cambiar su vida:

1.- Haga el bien a sí mismo y a sus semejantes;
2.- Clonfíe en Dios, plznee una vida y hagalá.
3.- Ame a su familia procurand mejorar sus relaciones familiares
4.-Aprenda a dominar sus emociones
5.- Sea Vd. Su psicoterapeuta descubriendo sus virtudes.
6.-Sea competente planeando sus acciones.
7.-Vaya más allá del bienestar material pensando en los valores de la educación
del Espíritu.
8.- Crezcase ante los obstáculos.
9.- Viva bien con todos.
10.- Cuide con celo de su cuerpo, pero principalmente, de la iluminación interior.

Finalmente, con el despertar del Espíritu y la vivencia del amor, creemos que podemos vencer estos males que han llevado a tantas personas al sufrimiento y así, podremos alcanzar un estado de plenitud.La Iluminación.

Fuente: CLARO, Izaías, " Como superar la aniedad" Edições Jerônimo Mendonça, 2001, São Paulo.

João Batista Cabral –