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domingo, 20 de marzo de 2011

Memoria palingenésica de León Denis



Leon Denis


El genio espiritual de León Denis captó, como muy pocos el alma viva de los parajes. Percibió en forma amplia el alma de la naturaleza. “Una tarde de Julio -dice- durante un paseo solitario por los alrededores de Eaux-Bonnes, me extravié en la montaña llamada Gourzy” ¡Bendito extravió, éste! Pues fue la causa para que León Denis se resignase a pasar la noche en aquellas soledades donde comprendió el sentido filosófico y religioso de la montaña. Por eso luego dijo: ¡La montaña es mi templo! ¡Allí el espíritu se siente mas cerca del cielo, más próximo a Dios!. Extraviado en la montaña su alma no dejó por eso de meditar sobre los grandes problemas del ser y el Universo. Olvidando todo peligro material, nuestro filosofo-poeta expresó: “Alla arriba, otros problemas me atraen. ¿Donde van estos innumerables mundos? ¿En virtud de que fuerza se mueven, se buscan en el seno del insondable abismo? . Su espíritu problematizando la existencia de los seres y las cosas penetró en la esencia que los anima. Confirmó así la realidad espiritual con un por que que indaga, para responder, como siempre lo hizo, con un porque que sabe e ilumina.

En una de sus excursiones por las montañas de su país, llegó a la Grande Chartreuse, santuario alpestre rodeado de bosques, donde pasó varios días entregado a profundas reflexiones sobre el destino del Ser. Escuchó la canción de armoniosos torrentes y “los grandes órganos del viento en los ramajes". Sintió el grito de pastores y leñadores; el sonido melancólico de la campana del solitario monasterio. Admiró un paisaje limitado por elevadas y ásperas cumbres carentes de toda, vegetación, "batidas -como él dijo- por las tempestades”. Sin embargo fue en ese lugar donde Denis sintió hondamente la idea de lo infinito, así como la mirada de Dios sobre la naturaleza. '

Nuestro pensador espirita reconoció los beneficios espirituales concedidos por ese antiguo monasterio, de gran prestigio religioso en otros tiempos. "Cuantas almas, dice, sacudidas por las tormentas de la vida han venido a buscar aquí el reposo y el olvido!". En efecto, Denis nos recuerda que la vida espiritual y recoleta de un manasterio puede resultar benéfica hasta para la vida moderna. La señala como un "entrenamiento hacia les cosas superiores, una preparación al más alla".

Estuvo en la Chartreuse con espiritu analítico y religioso percibiendo el. rumor del mundo invisible. Asistió al oficio de 1á medianoche desde la tribuna reservada a los visitantes. Los cartujos elevaron me salmodias a lo Eterno como una necesidad de unir los espíritus a lo invisible. Era todo solemne: y profundo. El "Deus in adjuntorium meun nitende!" voló hacia lo alto como una lamentación, Su estancia en aquel monasterio le hizo comprender a Denis, una vez más, que el. alma humana no puede vivir solo de concepciones científicas y que el acto religioso, cuando es verdadero, es similar en todos los templos y en todos los lugares de la tierra.

Pero en aquel instante de recogimiento espiritual aquellos salmos graves y rítmicos, así como las notas melancólicas surgidas de aquellas voces como cansadas de lo humano y terrenal, conmovieron el alma de Denis hasta descorrerle el velo de sus vidas pasadas. Todo lo que allí observó lo predispuso para verse como alma inmortal pasando de un cuerpo a otro. El mismo cementerio del monasterio de triste aspecto, lo conmovió íntimamente al ver que solo una humilde cruz, sin ninguna inscripción, señalaba 1as tumbas de los cartujos destinados al más absoluto anonimato. Denis se conmovió intensamente frente a ese cementerio percibiendo en sí mismo una ligazón misteriosa como aquellos cuerpos que allí reposaban, lo que lo llevó a expresar:”¿Será esta la primera vez que recorro estos corredores, estos solitarios claustros? ¡No! Cuando sondeo mi pasado, siento estremecer en mi la misteriosa cadena que une personalidad actual a la de los siglos pasados. Yo se que entre los restos mortales que yacen allí, en aquel cementerio, hay el de uno que mi espíritu animó.

León Denis era un Ser superior que podía reencontrarse en los dédalos del pasado. El sabia con seguridad que había pasado a través de las edades; por eso reconocía los lugares donde había vivido en vidas anteriores.

El mismo lo reveló: "Poseo el terrible privilegio; el de conocer mis  anteriores existencias. Ahora bien, ¿por qué Denis llamó “'terrible privilegio” a una memoria palingenésica?. Porque en el Ser hay profundos abismos donde nos vemos ora como héroes, ora como malhechores. Y cosa terrible es ver esa secuencia de vidas a través de la cual pasaron los Espíritus rumbo a la luz y la verdad. Solo los Grandes Seres pueden mirar serenamente esos profundos abismos del alma donde la sombra se mezcla con la luz y el error con la verdad.

Los hombres medianos no pueden aún asomarse a ese oscuro gozo del Espíritu; de ahi que la idea palingenésica avance con tanta lentitud en la tierra.

El propio León Denis dice al respecto: ¿Seria acaso bueno que todas las almas encarnadas conservasen el recuerdo de sus anteriores existencias?. No lo creo así, Dios ha obrado cuerdamente velando a nuestros ojos, al menos durante el difícil transcurso de la vida terrena, las trágicas escenas, los desfallecimientos, los funestos errores de nuestra propia historia”.

Como se verá, el hombre no es un minúsculo ser ni tampoco cumulo de carne y huesos destinado a la nada. El hombre es un gigante espiritual encerrado en un cuerpo por cuya razón olvidó su origen espiritual y divino, Pero esta en trance de recordar de donde viene. La filosofía espirita lo hará consciente de su naturaleza palingénesica con el aporte filosófico de un hombre como León Denis que solo vivió para elevar espiritualmente a la humanidad. Las reflexiones de su trabajo El libro de la naturaleza, mediante las cuales nos adentramos en su genio Filosófico-religioso, son el fruto del Espiritismo que nos permite esclarecer el dramático problema del Ser y del Destino.


Humberto Mariotti
Humberto Mariotti ( el autor)

sábado, 19 de marzo de 2011

LO QUE VEO ACTUALMENTE


LA REALIDAD QUE NOS RODEA

Sin duda la Humanidad en este planeta, se encuentra ( nos encontramos), en un momento tan crítico que me parece que nadie se da cuenta de la verdadera y dramática situación en la que estamos todos inmersos.  
Hoy por hoy, la situación que veo es la siguiente:

- Corrupción a todos los niveles, así como de muchos miembros de la clase política, cuando vemos que vivimos en medio de una sociedad totalmente materialista, e ignorante de las cuestiones espirituales por las que no se interesa, escondiendo los reclamos de la conciencia en los preceptos religiosos externos, tal vez esperando la aprobación y admiración de los demás, pensando que así nos tomarán por honrados, serios y virtuosos. Sin embargo pronto se llega a la conclusión de que solo se busca el poder, el dinero, la fama, etc. Y lo peor es que se hace al precio que sea, sin que los frenos morales y/o religiosos supongan un freno para casi nadie.
- Guerras y rumores de más guerras. Vemos como en diversas zonas del globo terrestre, hay paises mas o menos atrasados tecnológicamente y también moralmente, a los que otros países mas industrializados y adelantados tecnológicamente, (pero no moralmente), les han ido vendiendo armamento de todas clases, haciéndoles creer que en un ejército bien armado está la seguridad y el prestigio de una nación que si no es así puede ser atacada y conquistada por cualquier otra mejor armada. Ese sucio y oscuro negocio vemos como a la larga o a la corta, solo ha servido para alimentar dictaduras, y crear un estado de inseguridad que ahora se vuelve contra los paises que las han,(o las hemos) dotado.

- Cambios climáticos, que se observan por el cambio gradual de las estaciones, la subida de niveles del mar por el calentamiento global con los deshielos de los polos, grandes terremotos y tsunamis, etc.

- La crisis de energía por la que actualmente dependemos todos de la energía petrolífera producida en su mayor parte por los países islámicos que ahora crecen en todos los sentidos, incluido el del “armamento hasta los dientes”, y que a su vez amenazan al mundo occidental que los armó.
La principal energía hoy por hoy es la energía petrolífera, pero esta, al igual que la del carbón, es una energía “sucia” que deja y contamina con sus residuos y emisiones de CO2, que afecta a la capa de ozono y produce el “efecto invernadero” causa del antes mencionado cambio climático.Todos somos responsables forzosos de esta última situación, y digo forzosos porque vivimos en un mundo en el que las necesidades energéticas afactan a todos sin remedio y no tenemos otra cosa.
     También disponemos de la energía nuclear procedente del tratamiento del uranio en las centrales nucleares, más barata, limpia y sin residuos, pero muy peligrosa cuando se escapa el control de la misma a causa de desastres naturales o cualquier otra catástrofe imprevista por el ser humano, cuya tecnología aun es insuficiente para poder controlar la radiactividad. Es una energía que, como una espada de Damocles, amenaza  con aniquilar en cualquier momento al ser humano.
  La cuestión es que aunque se ha avanzado bastante en el desarrollo y producción de las energías alternativas, estas  aun resultan insuficientes para suplir por completo a las clásicas de origen fósil, sucias y contaminantes, y que además están llamadas a tener un día ( tal vez no demasiado lejano), un punto y final a su existencia, pues estos son recursos naturales, minerales que existen en la Tierra pero que por su normal explotación y consumo, un día se agotarán.
        El ser humano con toda su ciencia debería de unirse como un solo pueblo a nivel de investigación y desarrollo tecnológico, y tratar de buscar una alternativa novedosa, suficiente, seria y fiable para sustituir algún día a estas fuentes de energía que ahora consumimos y que sabemos que no son eternas, algún día dejarán de existir o de poder ser utilizadas.

- Otra señal característica de esta época es el bajo nivel ético y moral , pues por una parte, las corrientes espiritualistas y religiosas crecen y han crecido bastante estas últimas décadas, y de otra parte también creció la gran indiferencia hacia las cosas espirituales de la gente en general.

-  Parece que gradualmente se va verticalización del eje de la Tierra, anunciado por diversos profetas y videntes de diversas culturas, hace ya muchos años, convergiendo todas en la misma circunstancia, junto a otras ya evidentes, para esta época.

   Parece como que a los que tenemos un sentido espiritual de la vida, la sociedad en general no nos considera demasiado o nos ven como fanáticos y lunáticos, negándose a ver ningún ejemplo moral que a veces intentemos dar , ni a escuchar y menos entrar a debatir ninguna filosofía trascendente que nos lleve a cambiar algo en nuestras vidas. Si acaso muchos hay que  meten la cabeza en un templo religioso, oyen sus preceptos como quien oye llover, y.... a otra cosa y otros ni siquiera eso, simplemente no quieren saber nada de temas éticos ni espirituales y el único fin en su vida es la diversión y la tenencia de cosas materiales, ignorando que de esas cosas nada se llevarán después de esta vida y que el sentido de la misma no es solamente el disfrute de ellas, sin fijarse mientras tanto en los problemas ajenos.
      Parecerá que exagero un poco, pero la verdad es que yo la veo así.

   Jesús de Nazaret anunció el Final de los Tiempos,  no el final del mundo, tras  anunciar antes la segunda venida a la Tierra  de un Consolador Prometido entonces por Él mismo que ampliaría y aclararía lo enseñado por Él,  y si Él lo dijo, seguro que se  cumple, como  ya se han cumplido las demás predicciones  y promesas. Lo que sucede es que estos cambios a nivel planetario, no ocurren de un día para otro, sino de modo gradual  y en en este caso ya estamos en medio de este cambio que no tiene marcha atrás, porque así está programado y previsto  desde hace muchos siglos por el mundo espiritual superior y lo promueve la aún poco conocida Ley General de Evolución universal. Por otra parte si este Consolador que prometió   Jesús que nos enviaría es el Espiritismo ,- la tercera Revelación de Dios al ser humano, - confirma y renueva el mensaje de Jesús, explicado y ampliado para esta época, no tenemos sino que seguir aceptando lo que el maestro Kardec codificó  forjando el cuerpo doctrinario de la “tercera Revelación” por la que un equipo de Espíritus Superiores vinieron entonces a colaborar con Kardec y aun vienen a seguir ampliando los horizontes espirituales del Ser humano dando el concuelo de presentar la vida como una palpable realidad que prosigue más allá de la muerte.

          En medio de este maremagnum de acontecimientos  negativos a nivel mundial,  veo una lucecita de esperanza al final del tunel  oscuro que atravesamos ahora, y es el ver como al lado de tanto materialismo y descreencia hay muchas personas , sobre todo entre gente jóven, con inquietudes espirituales que buscan y se ilusionan  en la búsqueda de la Verdad. Ello es señal evidente de que tras la noche, pronto vendrá el día y de que la  fe y la esperanza  no pueden morir jamás en nosotros, pues  lo anterior es indicativo de que nos aguarda finalmente un futuro cierto y muchísimo  mejor que la realidad que ahora nos rodea. Es evidente que  estamos asistiendo a un cambio de ciclo en el que la Humanidad se juega tanto, ( nos jugamos tanto), y ¿qué hacemos?. ¿qué podemos hacer?.

   Solo nos queda confiar en el Padre, Dios Supremo de Misericordia, en Jesús y en los buenos Espíritus, así como orar mucho cada día, enviando vibraciones de Amor y de Luz a nuestro globo planetario, y predicar siempre y mucho más con el ejemplo  antes que con las palabras, pues si estas no van precedidas de ejemplos llamativos de caridad, altruismo, desinterés, bondad, compasión, etc, no sirven de nada y ya ni se para nadie a escucharlas,  total ¿para qué?.... Cuando aprietan las dificultades y los desastres que nos afectan dolorosamente, es más fácil dudar de Dios y de pensar que todo  a lo mejor se arregla solo, porque sí, y en definitiva... es mejor no pensar  y divertirse ahora ( según se dice).

   Tal vez está llegando ahora el momento en que a modo de los discípulos del Maestro Jesús, muchos le llamamos angustiados con temor y le  pedimos :   ¡“Sálvanos Señor que perecemos”¡. Y realmente si  Él no interviniese (como ya está  interviniendo),el terror de lo que ya nos comienza a envolver no tendría límite alguno y la única perspectiva del ser humano sería ser borrado del universo. Pero sabemos que esto no puede ser así porque entonces no tendría sentido nuestra existencia y la ley de evolución que emana del Creador y en la que  todos estamos inmersos, nos guste o no nos guste, pero así es. Solo por el hecho de  existir podemos creer que Dios Fuente de Origen de todo cuanto existe, infinitamente  Perfecto, Justo, Bueno, Sabio y Previsor, no se va a haber equivocado con el ser humano y con su creación, y que ahora arrepentido de su obra, la va a  borrar de la existencia”.  No podríamos entrar en la nada porque ya somos algo  que transciende a nuestro cuerpo material y no  podemos  dejar de ser lo que ya  somos, hemos sido y  por lo tanto, seguiremos siendo.

   Somos humanos, débiles e infinitamente  pequeños al lado de la gran magnitud del resto del cosmos, pero podemos comenzar por autoanalizarnos individualmente cada uno, no juzgando a los demás, sino a nosotros mismos, sin justificaciones por nuestros actos y actitudes, y viendo en donde realmente nos equivocamos, y reconociendo los defectos y faltas morales que cada uno tenemos  y contra las que debemos de luchar para vencerlas y así impedir que estos lastres que llevamos en el alma  no nos cierren el paso a las realizaciones de esos ejemplos de virtud que pueden convencer a los demás de que el cambio moral no solo es posible  sino que va a ser real, y que “todos vamos  ahora en el mismo barco”, y  que hay que seguir navegando en él, conduciéndolo a buen puerto, porque si este se hunde, nos hundiríamos todos con él.

Que Dios nos asista y nos ayude en estos tiempos de crisis y cambio planetario. Es el doloroso parto de una sociedad mundial que está dando paso a otra nueva y mejor. Finalmente, podríamos decir que nuestra perspectiva en buena.

- Jose Luis -

" Sin Dios en el corazón, las nuevas generaciones pondrán en riesgo la vida del planeta. Por mayor que sea el avance tecnológico de la Humanidad, es imposible que el hombre viva en paz sin la idea de Dios que lo inspire en sus decisiones".
                                                  - Chico  Xavier -

Os recomiendo la visita al blog:  inquietudesespiritas.blogspot.com

viernes, 18 de marzo de 2011

Saludo matinal

Viernes 18 de marzo del 2011

Queridos amigos, hola buenos días,  hemos llegado al final de la semana,  y la vida se nos hace cada vez más dura, vemos que hay conflictos de difícil solución, que pese a intentarlo todo, las cosas no se solucionan, es por eso que ante nuestra impotencia, siempre nos queda el consuelo, de Hablar con el Padre y decirle:

¡Padre amado!

Tú sabes que nuestro corazón es sincero

Que queremos llamar  Tu atención para que socorras  al  pueblo de Japón

No podemos hacernos una idea de cuánto dolor debe  inundar los corazones de estos hermanos 
Son pruebas muy duras, que no se solucionan de la noche a la mañana

Pero si Padre, con Tu Luz y Tu Aliento se pueden balsamizar
Hacer menos duras.

¿Pues qué es un instante que es la vida del hombre, comparado  con la eternidad que es la vida del Espíritu?  

No los abandones Padre amado

Que cobijados en la esperanza de que Tu estás pendiente de todo y que nunca abandonas a Tus criaturas ,
sean fuertes, y sepan sostenerse en pie, luchando por la vida, aunque esta sea de ahora en adelante más dura, y de corta duración.

Es como el enfermo que se ha  de  enfrentar a un cáncer,
¿Qué más da, tenerlo en la carne del cuerpo o en el exterior?
Sabemos que tiene terribles secuelas, y que hemos de ser muy fuertes, luchadores, para resistir hasta el fin.
Un cáncer es la radiactividad,  la que han de sufrir nuestros hermanos pero nos cabe la esperanza de que Tú en particular atiendes a cada uno de ellos.
Que todos cuentan para Ti

Que Tu Mano Generosa se extienda  en todas las penurias  de la Tierra a la situación de todos nuestros hermanos que están pasando por pruebas dolorosas, ilumina  a todos con Tu Luz, los tiempos se acercan, el mundo va a sufrir  la transformación ya anunciada, que todos sintamos la sed de Tu Amor, para que bebamos en Tu fuente, para que  los más posibles, podamos entrar en la Tierra Prometida, la anunciada y que muchos ya vislumbran por su elevación moral sobre las demás personas y sobre todas las cosas.

Que tus vibraciones de amor y de fuerzas inspiradas desde tu amor hacia tus hijos los hombres merezcamos recibir esa chispa y ese aliento para continuar luchando en pos del bien.

¡No nos abandones Padre amado!
¡Escucha nuestras voces, a favor del Japón y de Libia, y de todos nuestros hermanos!
¡Bendícenos Padre Amado y no los abandones!

Amigos espero para todos que paséis un buen fin de semana, y aprovecho para felicitar a todos los papás, el mío como ya dije en otra ocasión, se marcho hace cinco años, en el día que le hacía honor, porque fue en buen padre, y para mí este día resulta un poco nostálgico.  

Que todos los papás reciban muchos regalos, y que gocen de sus hijos, y sus esposas, valorando lo ricos que son al tenerlos a su lado, que valoren la gracia Divina, porque cuantos padres sufren carencia, de hijos, de hogar, de esposa, y de familia. Seamos agradecidos, valorando los tesoros que Dios nos da.

Un fuerte abrazo Merchita

La adversidad y el sufrimiento ( III )

( viene del anterior.......)


.....      Nadie escapa a los compromisos que constituyen la vida. Programada de manera para que eduque y fortalezca, sus aprendices no la pueden burlar indefinidamente. Enfrentar las vicisitudes y superar los valores indicativos de prosperidad, del placer injustificable, es como se debe evitar el sufrimiento. Es verdad que un número significativo de placeres se presentan sin riesgo de convertirse en factor de aflicción.

Por tanto, cuando se tiene conciencia del sufrimiento, es fácilmente evitable.

La escala de valores, para muchos individuos, se presenta invertida, teniendo por base lo inmediato, lo arriesgado, lo vulgar y lo promiscuo, el poder transitorio, la fuerza, como relevantes para la vida.

Las fiestas ruidosas llaman la atención, las compañías jóvenes e irresponsables despiertan interés, las conversaciones vulgares producen alegría, que son satisfacciones de un momento, responsables por sufrimientos de largo porte.

El hombre vive en la tierra bajo la acción de miedos: a la enfermedad, a la pobreza, a la soledad, al desamor, al fracaso, a la muerte. Esa conducta es el resultado de su falta de preparación para los fenómenos normales de la existencia, que debe encarar como proceso de evolución.

“Los sufrimientos debido a causas anteriores a la existencia presente, como los que se originan de culpas actuales, muchas veces son la consecuencia de la falta cometidas, esto es, el hombre, por la acción de una rigurosa justicia distributiva, sufre lo que hizo sufrir a otros”.

El odio es el causante de muchos sufrimientos, es responsable por las más torpes calamidades sociales y humanas de que se tiene conocimiento.

Cuando se instale en nuestros corazones hay que poner el máximo empeño en desarticularlo, sino se hace ese trabajo, él se irradia y cunde la infelicidad.
Como es pestilente, contamina con facilidad, transfigurándose como irritación, ansiedad, rebeldía y otros dañinos mecanismos psicológicos reactivos.

El amor es el antídoto para todas las causas del sufrimiento, por proceder del Divino Psiquismo, que genera y sustenta la vida en todas sus expresiones.

Iluminado por el amor, el hombre discierne, aspira, actúa, y se entrega confiado, irradiando una energía vitalizadora, gracias a la cual se renueva siempre y altera para mejor el paisaje por donde se moviliza.

El sufrimiento precisa ser superado, y el único medio de superarlo, es soportándolo.

Eso lo aprendemos solamente con Jesucristo. Jesús sintetizo en el amor la fuerza poderosa para la anulación de las causas infelices del sufrimiento y para su compensación por el bien.

Allan Kardec, a través de la observancia de las lecciones del Evangelio y de las directrices propuestas por los Espíritus Superiores, aludiendo a Jesús, presento la caridad como siendo la vía real para la salvación, la adquisición de la salud integral.

La caridad, que es el amor en su expresión más elevada, para ser real exige la iluminación de quien la practica, posibilitando, una constante depuración de propósitos que inducen a la abnegación y a la victoria sobre las tendencias primitivas, que permanecen dominantes.

Delante de todos los enfermos que Lo buscaban, Jesús era decisivo, en relación con la actitud del paciente, que debía creer en El y en la recuperación de su salud.

La Fe todo lo puede, pues acciona inexplorados mecanismos del hombre, generadores de fuerzas no utilizadas, modificando por completo el paisaje interno y después externo del ser.

La fe mueve montañas, cuando se presenta, estimula a la acción y vibra interiormente, produciendo energías que vitalizan toda la maquinaria por la cual se moviliza.

Creer correctamente conduce al querer correctamente.

El sufrimiento de cualquier naturaleza, cuando es aceptado con resignación y toda aflicción actual posee sus nacientes en los hechos pretéritos del espíritu rebelde – propicia renovaciones intimas con amplias posibilidades de progreso, factor preponderante de felicidad.

El dolor faculta el desgaste de las imperfecciones, además de propiciar el descubrimiento de valiosos recursos inagotables del ser.
Sublimado por el sufrimiento reparador, el espíritu se libera.
   Mateo dijo: “De tal modo vuestra luz brille delante de los hombres, para que ellos vean vuestras buenas obras y glorifiquen  a vuestro Padre que está en los Cielos”.

“De  donde se sigue que, tanto en las pequeñas como en las grandes cosas, el hombre es siempre castigado por donde ha pecado. Los sufrimientos que son consecuencia, le advierten que ha obrado mal”.

¡OH! ¡Dolor bendito, liberador de esclavos, discreto amigo de los orgullosos, hermano de los santos, mensajero de la verdad, tanto necesitamos de tu concurso, que parece ángel que bajó al servicio de la Misericordia, para sustentarnos en la lucha redentora! Enséñanos a descubrir la receta de la humildad para que avancemos con éxito.

El dolor ha reinado siempre como soberano en el mundo y, sin embargo, un examen atento nos demostraría  con cuanta sabiduría y con qué previsión la voluntad divina ha graduado sus efectos. En las primeras edades  de nuestro planeta, el dolor constituía  la única escuela  y el único acicate para los seres. Pero poco a poco, el sufrimiento se atenúa; los males espantosos, la peste, la lepra y el hambre, permanentes en otros tiempos,  casi han desaparecido. El hombre ha dominado  a los elementos, ha aproximado las distancias y ha conquistado la Tierra. La esclavitud ya no existe. Todo evoluciona  y progresa. Lenta, pero seguramente, a pesar de los retrocesos inherentes a la libertad, la humanidad mejora. Tengamos confianza  en la Potencia directora del Universo. Nuestro espíritu limitado no sabe discernir  el conjunto de los medios. Solo Dios posee  la noción exacta de esta ritmada cadencia, de esta alternativa necesaria de la vida y de la muerte, de la noche y del día, del placer y del dolor, de donde se desprenden finalmente la felicidad y la elevación de los seres, dejémosle, pues, el cuidado de Su Obra.

Mientras tanto busquemos el remedio para los padecimientos en la fe muy valiosa en el corazón del creyente, es una fuerza poderosa que sustenta la vida en el camino de la ascensión espiritual. Es, indiscutiblemente, el mayor remedio para todos los males.  Es la disposición de la esperanza que sustenta siempre la confianza en Dios, manteniéndolo  VIVO en la conciencia, haciendo sentir  a Jesús guiándonos en  todos los derroteros del aprendizaje, en la esfera en que nos encontramos, por misericordia de Dios, que es la Tierra. Es Cristo comandando  a todos, y pidiéndonos que confiemos en Dios y en Su asistencia; es la fe la que realmente transporta  las montañas y se torna en armonía  en el complejo físico, traduciéndose en salud física  para el cuerpo y espiritual para el alma.  Es el remedio infalible,  como siendo  bendición de Dios, que puede nacer dentro de nosotros, curarnos  y ayudar a nuestros compañeros.

La fe no tiene limites; ella tanto trabaja  en el mundo ,material como en el espiritual; es humana y divina, es hija de Dios en las manos de Cristo. Aun mismo en las tinieblas, se hace Luz cuando despierta; en las horas de grandes aflicciones, ella se transforma en paz, estableciendo armonía y llevándonos al amor, en alas de esperanza.

La Tierra aun no es lugar de gozo; es lugar de expiación y de pruebas, donde los sufrimientos actúan en proporciones inmensurables; es como un gran hospital, lleno de almas en reparo, llorando sufriendo en busca  de la cura de sus males. Más, como en cada casa de salud, en ella no existe solamente gente enferma; hay muchos que están en ella para ayudar a curar a los enfermos y, por tanto, Dios envió la Doctrina Espirita, bajo la egida de Jesús,  para enseñarnos a cultivar la fe, la confianza, a amar a todos y a todo, amar a Dios en todo donde se constate el trabajo de Su generosa bondad.

El Espiritismo nos trae paginas lindas acerca de las leyes naturales, y nos ayuda a convivir con ellas, respetándolas  de modo que las establezcamos en nuestra intimidad creando armonía divina, para la divina salud del cuerpo y del Espíritu. Por tanto hemos de hacer nuestra parte, para que tengamos fuerza para curarnos a nosotros mismos, en el sustento de la vida sobre la Tierra. Es preciso que sepamos:

Que el remedio para el odio es el amor,
Para la violencia el perdón,
Para la usura, el desprendimiento.
Para la desconfianza la fe  que restablece el equilibrio en lo más profundo del ser.
La Doctrina Espirita vino a restablecer la Doctrina de Cristo de Dios, haciendo a la humanidad recordar  la mayor figura que piso la faz de la Tierra. Se habla mucho  del paraíso, de los grandes profetas  hasta nuestros días, sin embargo, el todavía se encuentra distante, porque sus raíces se encuentran dentro de cada uno,  en los valores  que granjeamos  aun en estado de sueño, aguardando, nuestra buena voluntad, para que ellos actúen en el ejercicio del bien, en las líneas  del amor y de la caridad.

El Espiritismo es un curso que los Cielos mandaron a la Tierra, bajo la dirección de los grandes benefactores, que las administran permanentemente, para que los Espíritus aprendan  la educación de los sentimientos y se instruyan en todos los campos del saber; se manifiesta como agua de la vida, recordando siempre los hechos del Maestro de los maestros.
Debemos comprender la enseñanza que representa la Doctrina. Aprovechándola en nuestra educación y entendimiento, y haciendo más en nosotros mismos, corrigiendo nuestras faltas y adiestrando nuestras cualidades. Por eso, debemos estimular la fe, de manera que ella sea la verdadera hija del amor, y por donde pasemos debemos hacer ambiente de luz,  para que pasen también la fraternidad y la esperanza.

Volvamos  al comienzo de la nueva filosofía y leamos con más atención las obras básicas del Espiritismo, para reforzar nuestra fe, dando nacimiento al amor. Si algunos de los males se transformaran en infortunios en nuestro camino, no nos quejemos, meditando en lo que la Doctrina  nos revela  y consolémonos con la tolerancia; meditemos que la justicia de Dios es recta, y nadie paga lo que no debe; confiemos en el futuro, en que mañana gozaremos de la paz porque pasamos a vivir en paz, porque encontramos el remedio para nuestros males, que es la fe, en la irradiación del amor.

 Trabajo realizado por Merchita
Extraído del Evangelio Según el espiritismo. De Allan Kardec. Del libro “Después de la Muerte” de León Denis y del Libro “Máximas de Luz” de   Juan Nunes Maia

jueves, 17 de marzo de 2011

La adversidad y el sufrimiento ( II )

viene del anterior....

....
El sufrimiento debe ser considerado una enfermedad del alma. No es impuesto por Dios, es una elección de cada criatura, porque, su intensidad y duración está en razón directa de la estructura evolutiva, de las resistencias morales características de su estado espiritual.

Es la sensibilidad emocional la que filtra el dolor y lo exterioriza. Huir, escamotear, anestesiar el sufrimiento son métodos ineficaces, mecanismos de alineación que postergan la realidad. Examinarlo y afrontarlo, representa un valioso recurso de lucidez, con efecto terapéutico propiciador de paz.

Las reacciones de ira, violencia y rebeldía contra el sufrimiento, más lo amplían, porque desencadenan nuevas desarmonías en áreas no afectadas.

La aceptación del problema con una actitud valiente de enfrentarlo y remover su causa, representa un avanzado paso para la solución.

El equilibrio mental y moral, ante el sufrimiento, representa una insospechada significación positiva y se consigue a través del entrenamiento por medio de la meditación, por la oración, que proceden del conocimiento que ilumina la conciencia orientándola correctamente.

La razón del sufrimiento es la conducta remota o próxima mantenida por cada cual, se puede decir que su presencia resulta del distanciamiento del amor, que es su gran y eficaz antídoto.

Interdependientes, el sufrimiento y el amor, son mecanismos de la evolución. Cuando uno se aparta, el otro se presenta.

A veces, coronando la lucha, en la etapa final, vemos que surgen simultáneamente, sin los daños que normalmente desencadenan.

La historia de los mártires nos da testimonio de la realidad del concepto.

Por encima de todos ellos, se destaca el ejemplo de Jesús, enseñando, por el amor, la victoria sobre el sufrimiento durante toda Su vida, principalmente en los momentos culminantes del Getsemaní al Gólgota, y de allí a la resurrección.

A semejanza del buril actuando sobre la piedra bruta y lapidándola, las enfermedades son mecanismos purificadores para que el alma despierte sus potencialidades y brille más allá del recipiente orgánico que la encarcela.

Los medicamentos matan a los invasores, pero no restituyen el equilibrio como se desea, si la fuente conservadora no irradia la fuerza que sustenta al cuerpo.

Momentáneamente, con la muerte de microbios, la persona parece recuperada, sumergiendo, empero, la situación en otro cuadro patológico.

La conducta moral y mental de los hombres, cuando cultivan las emociones de irritabilidad, del odio, de los celos, del rencor, de las disipaciones, impregnan al organismo, al sistema nervioso, con vibraciones letales que bloquean las áreas por donde se extiende la energía saludable, abriendo el campo para la instalación de enfermedades, gracias a la proliferación de los agentes virosicos degenerativos que allí se instalan.

Casi siempre las terapias tradicionales remueven los síntomas sin alcanzar las causas profundas de las enfermedades.

La cura siempre proviene de la fuerza propia de la vida, cuando es canalizada correctamente.

Las tensiones físicas, mentales y emocionales son, igualmente, responsables por las dolencias-sufrimiento que genera sufrimiento. El hombre aprende a tener miedo, a conservar amarguras, a desequilibrarse por acontecimientos de menor importancia, desarticulando su sistema energético. Pasa  de un aborrecimiento a otro, cultivando virus emocionales que facilitan la instalación de otros, degenerativos, responsables por la gravedad de sus enfermedades.

Los condicionamientos, las ideas depresivas, las creencias absurdas, las acciones vejatorias, son responsables por las tensiones conducentes a la desarmonía.

Evitando esas cargas, el sistema energético inmunológico librara de dolencias al individuo, y su vida cambiara, pasando a un mejor estado de salud.

Las causas profundas del sufrimiento, están en el individuo mismo, que se debe auto examinar, auto conocer, a fin de librarse de ese tipo de sufrimiento. La mayoría de los sufrimientos emanan de la forma incorrecta como la vida es encarada.

Para conseguir disfrutar de determinados placeres el individuo invierte más allá de sus posibilidades, constatando, después, cuantas dificultades tiene que enfrentar para mantener esas conquistas.

La imaginación estimula con la ilusión de la posesión al hombre exponiéndolo a pesados compromisos para el futuro, pasado el placer, que no tiene condiciones para conservar, viene la desesperación el sufrimiento y el arrepentimiento tardío.

La cautela en las decisiones no se puede convertir en miedo a actuar, en cultivo de pesimismo, para el futuro. Es la ambición irrefrenada, la precipitación, la falta de control, quienes abren los espacios emocionales para el placer que genera dolor. Allí están los vicios sociales y morales debilitando vidas, produciendo el tedio de los sentidos y a más largo o corto plazo, conduciendo a la locura, al suicidio.

Alguno de esos vicios son el inocente cigarrillo utilizado como exhibición en el grupo social como afirmación de la personalidad, responsable por graves problemas respiratorios, canceres, enfisemas pulmonares; el placer etílico generador de la embriaguez tormentosa, cirrosis hepática, ulceras, gástricas y duodenales, disturbios intestinales y otros más, fuera de las alucinaciones que conducen a la violencia, a la depresión, a la destrucción de otras vidas y todo cuanto, es querido,  precioso, con resultados funestos.

Las drogas, que esclavizan, iniciando las dependencias en las primeras tentativas que parecen proporcionar placer, estimulando la alegría, el valor, la realización, victorias fugaces sobre los fuertes conflictos psicológicos, convirtiéndose luego en desgracias, a veces, irremediables...
 (continúa )

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miércoles, 16 de marzo de 2011

La adversidad y el sufrimiento ( I )

El sufrimiento forma parte de la vida, por ser un mecanismo de la naturaleza, a través del cual, el progreso intelecto-moral se expresa y consolida, es una ley de nuestro mundo. En todas las condiciones, en todas las edades, bajo todos los climas, el hombre ha sufrido y también ha llorado. Millares de criaturas, a pesar del progreso alcanzado se inclinan aun por el peso del dolor.

El rico como el pobre sufre en la carne y en el corazón, en el seno de la abundancia,  observamos sentimientos de abrumación, una vaga tristeza se apodera a veces de las almas delicadas. Comprenden que la felicidad es algo irrealizable en la Tierra y que solo luce  con fugitivos relámpagos. Todos aspiramos  a vidas y mundos mejores, todos sentimos dentro la intuición de que la Tierra no lo es todo. Con la Doctrina de los Espíritus, esa intuición desaparece porque aprendemos donde vamos de dónde venimos  y porque sufrimos y para qué estamos aquí. Entrevemos más allá de la Tierra, de las sombras y de las angustias el alborear de una nueva vida.

Para pesar los bienes y los males de la existencia; para saber lo que es la felicidad y la verdadera desdicha, tenemos que elevarnos por encima del circulo estrecho de la vida terrena. El conocimiento de la vida futura y de la suerte que nos espera  en ella  nos permite medir las consecuencias de nuestros actos y su influencia sobre nuestro porvenir.

El diamante bruto aguarda la lapidación para brillar como una estrella luminosa.

Los metales necesitan de altas temperaturas, a fin de amoldarse a la belleza y a la utilidad.

La madera soporta los instrumentos cortantes para desempeñar los papeles relevantes a que está destinada.

El rió cava el propio lecho por donde corre. Igualmente, el espíritu necesita lapidar las aristas que ocultan su luminosidad y para eso, el sufrimiento se presenta como un hecho normal, que el conocimiento y la fuerza de la voluntad consiguen conducir con equilibrio, alcanzando la finalidad sublime a la que se encuentra destinado.

El sufrimiento adquiere diversas dimensiones, está vinculado a la sensibilidad de cada uno.

 El bruto es cruel y perturbador en su dolor, estalla con agresividad y locura.

El santo y asceta encuentra en su dolor un medio de liberación y crecimiento íntimo.

La desgracia para el que solo mira el presente, puede ser la pobreza, los achaques  o la enfermedad. Para el Espíritu desvinculado de lo Alto, será el amor al placer, la soberbia,  y la vida inútil  y culpable.  No podemos juzgar una cosa  sin ver todo lo que de ella se deduce, y, por eso,  nadie comprenderá la vida si no conoce su finalidad y sus leyes.

Disminuir su intensidad o calmarlo, es la gran meta de todo el que sufre. Sin embargo, el dolor no es una punición, es un excelente mecanismo de la vida al servicio de la propia vida. El forma parte de la etapa evolutiva del orbe y de todos cuantos aquí se encuentran, marchando hacia planos más elevados.

Todo esfuerzo para mitigarlo, sin la remoción de las causas, no lograra sino paliativos, postergaciones. Aunque alguna circunstancia premie al enfermo con una súbita liberación, si la terapia no alcanzo las razones que lo desencadenan, el transitará de una problemática a otra sin conseguir la salud real.

Esto es porque, en todo proceso degenerativo o de aflicción, el espíritu, en si mismo, es siempre el responsable, consciente o no. Y naturalmente, solo cuando opta por la armonía interior, se opera la conquista de la paz.

( continúa.... )

martes, 15 de marzo de 2011

Las consecuencias filosóficas de los fenómenos espíritas

Por Schutel Cairbar


Los hechos espiritas se manifiestan, hoy, en todas partes, ellos constituyen una voz que parte de todos los puntos del globo y repercute,  de lado a lado, despertando al hombre de la letárgica  y animándolo a  marchar,  con valentía, por el camino de la espiritualidad  que conduce a la Vida Eterna. Se puede decir que no hay una sola ciudad del mundo, una sola aldea, aun en los más lejos rincones del planeta, en que manifestaciones extraordinarias no se hayan verificado, con la admiración de unos, y mala voluntad  y repulsa de otros. En los medios humildes, como en la alta sociedad, en las zonas científicas, como entre los elementos clericales, los fenómenos  espiritas de carácter ostensivo constituyen la gran luz que viene a iluminar a los hombres el  puerto de salvación. Ho hay una sola familia que no cuente un hecho “anormal”  que le haya ocurrido.
Eso viene a probar que los fenómenos espiritas tienen un carácter verdaderamente providencial.  Y no se puede explicar de otro modo esos hechos ostensivos, espontáneos,  independientes de toda voluntad humana  y de todos los poderes terrestres, hechos, digamos de paso, que señalan una inteligencia superior a las inteligencias de la tierra, llena de presión, de concisión y altamente científica.

Quien lea con atención los relatos de materializaciones, de manifestaciones, de aportes, de fotografías, testimoniadas por hombres como William Crookes, Russel Wallace, Oliver Lodge, Paul Gibier, César Lombroso, Ernesto Bozzano y cientos de otros sabios de responsabilidad moral y científica,  que no puede negar el gran valor moral y científico de esas manifestaciones,  fenómenos tan trascendentes que todos esos sabios unidos – físicos, químicos, fisiólogos, anatomistas, etc., son incapaces  de producirlos en su  mínima parte.
¿En vista de eso podrán esos hechos ser recibidos como  ocurrencias simplemente anormales, sin una causa maestra  que tiene  intenciones  superiores, determinativas para un fin moral y de alta relevancia espiritual?
Ciertamente  no se puede concluir que un efecto inteligente deje de tener, a su vez, una causa inteligente y una intención cualquiera, digna de nuestra observación, de nuestro estudio y de nuestra meditación. Todos los fenómenos de la vida actual, aun los más rudimentarios, tienen una causa y un objetivo, como verificamos en la vida de los seres que  pueblan nuestro mundo. No se enciende una luz  sin que un  factor  no se mueva, un intermediario no aparezca  y no se vea  el fin  para  el cual esa luz se destina.
La fenomenología espirita, verificada en todas las épocas y en todos los países, por todas las generaciones que vivieron en este mundo, ha sido, en todos los tiempos, el principio básico de la fe que dignifica al ser humano.
Antiguamente, debido a la deficiencia de la inteligencia para juzgar las cosas espirituales, ella fue dirigida para la clase de cosas sobrenaturales , y los “expertos” que tomaron  para sí la misión de guiar a los hombres  la guardaron en la “urna de los milagros” para,  más cómodamente, mantener su dominio sobre las masas.
Los filósofos y los sabios,  asignado a una psicología retardada que había cristalizado todos sus métodos  de enseñanza, no pudieron comprender el alcance de esos hechos que solo eran recibidos, religiosamente, por los hijos del pueblo.
 Explorando la obra de los estudios fisiológicos, aunque desde tiempos pasados los fenómenos psíquicos tuviesen larga extensión,  quedamos con la oscuridad sobre la existencia  o no existencia del alma,  lo que prueba que la antigua psicología no ofrecía a los sabios de entonces  los elementos precisos para la resolución del mayor de todos los problemas que debe resolver la suerte del destino humano.
Fue preciso que nuevas mentalidades viniesen a desbravar el campo del Animismo, obligando, después,  a las barreras de lo sobrenatural y del misterio, para que la luz irradiase en los horizontes, y un nuevo método de estudio de esa creación  de la Psicología Experimental, que extendió su área a las regiones inexploradas del alma humana, en esta fase de la vida, alargando su acción al mundo  ultrasensible que nos rodea  y para donde tendremos que ir.
Y, de ese estudio experimental, se llegó a  la conclusión de las intenciones morales y científicas de los fenómenos psíquicos, base fundamental del Animismo y del Espiritismo, que se hallan  en intima ligación con todas las ciencias, dándoles un cuño superior  de progreso, completándolas con las nuevas verdades que vienen a quitarles las dificultades en las que se hallan, para resolver  ciertos problemas, cuya oscuridad  veda su acción progresiva en la perfección de las gentes, en la evolución de todos los conocimientos que deben constituir y proporcionar el bienestar de los pueblos. Ofreciendo  a todos las insignias  inconfundibles de alta Moral Cristiana, con todas las Enseñanzas filosóficas de su Instituidor, los fenómenos espiritas, parte integrante de la Revelación sobre la cual Jesús dijo haber fundado su Iglesia, son, de hecho, las demostraciones claras, legibles y palpables de la Inmortalidad, única base verdadera de Fe, de Amor y de Sabiduría.
Sin los hechos, no hay religión, ni ciencia que pueda prevalecer. A la química se pide reacciones; a las matemáticas, números, leyes de equilibrio. Para merecer el nombre de ciencia, es preciso que se demuestre esta o aquella con pruebas positivas.
Los fenómenos psíquicos, no hay, absolutamente, duda, echan mano  de la luz que ilumina la verdad que salva. Solo por ellos, nos podemos convencer de la sobrevivencia  espiritual  y, consecuentemente,  de nuestros deberes para con nuestros semejantes y para con Dios.
Las  consecuencias filosóficas de los hechos espiritas nos traen, como contribución de progreso y bienestar,  leyes olvidadas por los hombres y destinadas a establecer en la Tierra el reinado de la Fraternidad, bajo la Paternidad de Dios.
No quieran nuestros adversarios desviar los objetivos de la Fenomenología Espirita, atribuyéndoles teorías malsanas  que no sean coherentes con sus hechos.
Acuérdense bien que todas las teorías  inventadas para dar explicaciones de los fenómenos  caerán por tierra por ser insostenibles.
“Los hechos son persistentes” – como dijo el Profesor  Lombroso y,  cara a los hechos, el investigador perspicaz e inteligente  ha de verificarlos  de naturaleza anímica y de   naturaleza espirita, más, sean  unos o sean otros, ninguna explicación  pueden tener, sin la existencia del alma y de su sobrevivencia a la muerte del cuerpo carnal. Esa es la verdad que nadie, con buenos fundamentos, osara contestar.
Traducido por  M. C. R.
Publicado en  RIE en julio  de 1934

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