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jueves, 16 de junio de 2011

Peligros de la Mediumnidad


La facultad mediúmnica no se puede responsabilizar por la actitud de quienes utilizan hábitos de ignorancia, superstición, maldad y fanatismo”
-Emmanuel a través del médium Chico Xavier-


La mediumnidad como cualquier otro instrumento, puede ser buena o mala según el uso que se le dé, y esto depende de la tónica moral y del conocimiento espiritual del médium. El mayor peligro es que este se pueda volver por ello vanidoso e interesado, y que desvíe su uso a obtener lucros económicos y a complacerse en su vanidad y orgullo.

El médium que carece de la debida preparación moral y ética, puede hacer un uso negativo de su facultad debido a la ignorancia, la superstición, la maldad o el fanatismo que pueden hacer su actividad nefasta cuando por su vanidad, impiden con su actitud la liberación y el auxilio de los seres espirituales que tratan angustiadamente de pedir ayuda, o cuando usan de su facultad para asuntos fútiles o para su comercialización.

Se puede decir que existe el riesgo en estos médiums , de que debido a sus imperfecciones, puedan sufrir crisis de Posesión, Subyugación o Fascinación espiritual , por parte de Seres espirituales del Bajo Astral, de lo que mas adelante hablaremos.

Sin embargo los buenos médiums que tienen claro el por qué y el para qué de su facultad, se caracterizan por ser personas sencillas, formales, modestas y totalmente desinteresadas y normales , y no dan cabida a Espíritus de baja condición moral que les puedan ocasionar problemas, debido a que mantienen un alto grado de nivel espiritual , y no se aprovechan personalmente de su facultad mediúmnica. Su propio carácter ético y moral supone un filtro por el que ningún mal espíritu se puede colar.

Según afirma un espíritu llamado Emmanuel, habitual colaborador y comunicador del médium brasileño Chico Xavier, ningún médium se perderá en las vías del desequilibrio si sabe establecer para sí mismo un programa de renovación espiritual, ejerciendo la renuncia y la paciencia ante los inconvenientes que le surjan en el camino de su facultad, así como la capacidad de perdonar las ingratitudes y el no perder nunca la esperanza en medio de los mayores y mas difíciles obstáculos que surjan en su camino.

Para el médium que se esfuerce en el estudio, el trabajo y la oración constantes, y en la práctica de la humildad, su yugo será suave y su carga será ligera.

En cuanto al hecho en sí de una posible peligrosidad por motivo de su relación con seres desencarnados, resulta absurdo creer que pueda existir ningún riesgo, más aún en los casos en que se trata y se comunica con Seres queridos, amigos y conocidos que partieron antes que él a ese mundo espiritual en el que se encuentran, y cuyos afectos siguen tan vivos como cuando estaban físicamente a su lado.

Creer en una peligrosidad por este motivo, sería como creer peligrosa la comunicación por teléfono o fax con amigos que estuviesen al otro lado de la línea.

- José Luis Martín -

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miércoles, 15 de junio de 2011

Aprendizaje



  Solamente el retorno  a la escuela de la carne nos podrá facilitar el crecimiento  de cualidades nobles  para la vida eterna. Comprendemos, así, en las molestias  complicadas  y largas tienen una función específica, lanzan  nueva claridad en nuestro estudio de la vida y, cuando estamos exteriorizados  en un cuerpo sano, conquistamos meritos para obtener una reencarnación debidamente planeada, con objetivos  de servicio, pues  la carne, en muchos casos, es como un filtro que retiene las impurezas del cuerpo periespiritual, liberándolo de ciertos males en ella adquiridos.

En muchas  fases de nuestra evolución, somos imantados a las redes de la carne, que siempre nos refleja  la individualidad intrínseca.  El tiempo de infierno corresponde  al tiempo de culpa deliberada. La depuración exige esfuerzo, sacrificio, paciencia…
Cuando nuestro espíritu aprende algún retazo de la gloria universal, despierta para las más sublimes esperanzas. Sueña con el acceso a las esferas divinas, suspira  por el reencuentro con amores santificados que le esperan  en vanguardias distantes, aceptando, entonces, duros trabajos de reajuste. ¿Qué representan, en realidad, para el hombre,  algunos decenios de renuncia  en la Tierra, al lado de la excelsitud de los siglos de felicidad  en mundos de sabiduría y trabajo enaltecedor?

 Todos los seres progresan y avanzan hacia Dios, el hombre terrestre  crecerá para el gran entendimiento y bendecirá, feliz, el concurso del dolor. El Espíritu  con los milenios, se transforma en genio soberano, coronado de amor y sabiduría. Millares de criaturas al otro lado de la vida, (entre la cuna y la tumba)  están buscando su propia recuperación. A medida que  esclarecemos la conciencia y se nos engrandece la noción de la responsabilidad, reconocemos  que nuestra dignificación espiritual es misión  intransferible. A nosotros mismos debemos cuanto nos sucede de bien o de mal.

  En los momentos de dificultad, es cuando el espíritu suele perder el equilibrio, no podemos traicionar al tiempo,  ya que la existencia planificada se subordina a determinada cuota de tiempo,  que nos toca agotar en trabajo justo. Cuando esos recursos no son suficientemente aprovechados, cargamos  con tremendos desequilibrios en la organización que nos pertenece.

  Todos alimentamos nuestros pensamientos  en la atmosfera psíquica que estamos introducidos, y nos marcan puntos básicos que pueden ser de odio o de amor, de tranquilidad o inquietud por eso debemos recordar que Jesús decía que el hombre tendrá su tesoro donde guarde el corazón y, efectivamente todos nos imantamos, en espíritu, a las personas, lugares u objetos, a los que se liguen nuestros sentimientos.

  Muchos jóvenes se lanzan al matrimonio con absoluta ineptitud para las grandes responsabilidades, como si estuviesen impulsados por muelles invisibles, sin ninguna consideración para con los mandatos de la prudencia. como si fuesen atacados  por repentina locura, desatendiendo todos los consejos del hogar, de los amigos, para despertar, después, con problemas  de enorme gravedad, cuando no despiertan bajo la niebla de inmensas desilusiones. Esto es debido a que  en la base  de  los sueños juveniles, casi siempre  existen deudas angustiosas  de las que no se puede huir…

   Gran número de pasiones afectivas en el mundo corresponde a autenticas obsesiones  o psicosis, que  solo la realidad  consigue tratar con éxito. En muchas ocasiones  por detrás de deseo de unión conyugal, vibra el pasado, a través de requerimientos  de los amigos o enemigos desencarnados, a los que debemos colaboración efectiva para la reconquista del vehículo carnal. La inquietud afectiva puede expresar oscuros laberintos de la retaguardia…

   En todas las esferas se encuentran los ángeles tutelares, son fieles vigilantes, analizados en su excelsitud divina, que nos siguen en la senda evolutiva. Se desvelan por nosotros, dentro de las leyes que nos rigen, sin embargo, no podemos olvidar  que todos nos movemos en círculos  multidimensionales.  La cadena  de ascensión del Espíritu va de la intimidad del abismo a la suprema gloria celeste.

   No podemos pensar que el ángel que nos cuida, divinizado y perfecto, está  invariablemente a nuestro lado,  a disposición de nuestros caprichos o al sabor de nuestras deudas,  eso no concuerda con la justicia. ¡Qué escuela destinaria al mejor profesor para enseñar a los niños más pequeños? ¿Por qué tendría que obligarse  a un arcángel a descender de a Luz  Eterna para seguir, paso a paso,  a un hombre deliberadamente egoísta o perezoso? Todo exige lógica y buen sentido.

   EL Sol está con el gusano, amparándolo en su cueva,  a millones y millones de kilómetros, sin que el gusano este con el Sol.

   Ángel, según su acepción justa, quiere decir mensajero. Ahora bien, hay mensajeros de todas las condiciones y de todas las procedencias y, por eso, la antigüedad siempre admitió la existencia de ángeles buenos y ángeles malos. Ángeles  de la guarda, desde los conceptos religiosos más antiguos, es una expresión que define al Espíritu celeste  que vigila a la criatura en nombre de Dios o persona que se consagra infinitamente  a otra,  ayudándola y defendiéndola.  En cualquier región, conviven con nosotros los Espíritus familiares  de nuestra vida  y de nuestra lucha. De los seres más  embrutecidos a los más sublimes, tenemos la cadena de amor, cuyos eslabones  podemos simbolizar en las almas que se quieren  o que son afines  unas con otras, dentro de la infinita  graduación del progreso.

   La familia espiritual es una constelación de inteligencias, cuyos miembros  están en la Tierra y en los Cielos. Aquel que ya  puede ver un poco más, ayuda  a ver a aquel  que aun se encuentra  en la luchando  para desprenderse de su propia ceguera.  Todos por muy atrasados que nos encontremos en la escala de la evolución tenemos, no lejos de nosotros, alguien que nos ama  empujándonos  hacia la elevación. Eso podemos verificarlo en la escala  en los círculos de la materia más densa. Tenemos constantemente  corazones  que nos dedican estima  y se desvelan por nosotros.  Un ejemplo es nuestra madre. El Espíritu materno  es una especie de ángel  o mensajero,  a pesar de que muchas veces  esté circunscrito a la cárcel del férreo egoísmo, en la custodia de los hijos. Además de las madres, cuyo amor  padece muchas deficiencias, cuando es enfrentado  con los principios  esenciales de la fraternidad y de la justicia, tenemos afectos  y simpatías de los más envolventes, capaces de los más grandes sacrificios por nosotros, no obstante condicionados  a veces a  objetivos  egoístas. Todos tenemos  individualmente,  con entidades afines  que nos tienen afecto. La orfandad real no existe.

   En nombre del amor todas las criaturas reciben asistencia donde se encuentren. Hermanos mayores, ayudan a los más pequeños. Maestros que se devociona en su labor e inspiran a sus alumnos.  Padres que auxilian a sus hijos. Amigos que se ligan  a amigos. Compañeros que ayudan a otros compañeros. En todos los planos de la Naturaleza hay devotos dedicados y en la Tierra fatalmente entre los que aun viven en la carne  y los que ya atravesaron  el oscuro pasadizo de la muerte. Los griegos ya lo sabían y recurrían a sus genios invisibles. Los romanos  comprendían esa verdad y rendían culto a divinidades domésticas. El genio guardián será siempre un Espíritu benefactor  para el protegido, pero es imperativo señalar  que los lazos afectivos  alrededor de nosotros, aun se encuentran  en marcha ascendente  hacia más elevados niveles de la vida. Es importante reconocer, con toda la veneración que les debemos, en los Espíritus familiares  que nos protegen, a grandes y respetables  héroes del bien, pero todavía singularmente  distantes de la Angelitud eterna. Naturalmente, avanzan  en líneas ennoblecidas,  en planos elevados,  pero, aun sienten  inclinaciones y pasiones particulares,  en el camino  de la universalización de sentimientos.

  Valoremos los recursos que el mundo nos ofrece para la restructuración de nuestro destino.

  En muchas ocasiones, somos inducidos a contemplar la amplitud celestial, incorporando energía  para conquistar el futuro; sin embargo muchas veces  nos vemos limitados a observar el camino terrestre, con el fin de entender el pasado  al que nuestro presente debe su origen.

   En cualquier lugar y en cualquier tiempo, recibiremos de la vida, según nuestras propias obras.

   ¡La Ley está vida y la Justicia no falla! ¡Olvidemos el mal para siempre  y sembremos el bien cada día!... ¡Ayudemos a los que nos rodean, auxiliándonos a nosotros mismos! ¡El tiempo no para y, si ahora encontramos nuestro “ayer”, no olvidemos que nuestro “Hoy” será la luz o las tinieblas de nuestro porvenir!

Trabajo realizado por Merchita
Extraído del Libro “Entre La Tierra y el Cielo” de Francisco Cándido Xavier

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martes, 14 de junio de 2011

Preocupaciones

Alipio Gonzalez



  Cuando enfrentamos diversos desafíos en lo cotidiano, algunas veces  nos sorprendemos  en  estado de preocupación.
Son las cuestiones domésticas, las profesionales, las sociales. Son muchas cosas  las que pesan sobre nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestro humor.
Son problemas que envuelven a los hijos, el vestibular, el viaje al exterior,  el nuevo curso que el deberá comenzar. Son tantas las incertezas…
¿El chaval conseguirá superar   todas las etapas?  ¿y si no lo consigue, cómo reaccionará?
La hija comienza a enamorarse.  ¿Acertará esta vez?  ¿Y si no lo hiciera, caerá nuevamente en la depresión?
El nuevo jefe tiene ideas diferentes de las nuestras a respecto de muchas cosas. ¿Cómo se reflejará esto en nuestra carrera? ¿Estará garantizado nuestro empelo?
¿Y cómo preparar la fiesta de aniversario? ¿Estará todo listo a su tiempo?
Vale  parar un poco y meditar a respecto de ese fenómeno que se llama preocupación y que consume muchas de nuestras energías.
Si la causa es válida, vamos a convertir esta preocupación en acciones positivas, en vez de rumiar en el desafío que se presenta.
Si la causa de la preocupación no fuera legitima, si nuestro estado psicológico se prende al deseo de posesión, los celos, la falta de fe en Dios o cualquier fantasía nocivos para la salud del alma, desliguémonos de esa sintonía, que solamente  nos traerá la desesperación, el dolor, la indiferencia.
Si persistimos en el estado de preocupación, podremos adolecer  o realizar actos, de los que más tarde nos arrepentiríamos.
Cuando alimentamos exagerado deseo de posesión o cuando elegimos objetos como puntos de felicidad, podremos perder el exacto objetivo de nuestra vida en la Tierra.
Al final, no nos encontramos aquí para sufrir, más si para disciplinarnos, para educarnos y utilizar bien lo que nos llegue y como llegue.
De ese modo, estudiemos con claridad los motivos de nuestras preocupaciones y consideremos que el Celeste Amigo ya prescribió, hace mucho tiempo, que a cada día ya le basta su mal.
En la certeza de que estamos en el mundo  con el fin de aprender, crecer y amar, no nos permitamos sucumbir ante problemas de salud, dificultades financieras, mal entendidos o cuestiones familiares.
Aprendamos a resolver uno después de otro los problemas, recordando que, algunas veces, el tiempo  es el mejor remedio para las dificultades.
Entreguemos nuestras preocupaciones al Creador y marchemos adelante, aguardando las luces de los nuevos días, que siempre brillan  después de las horas de sombra y desaliento.

* * * * * * * * * *
Dios conoce nuestras necesidades y a ella provee, como sea necesario.
El nunca deja abandonado al que en El confía.
Si  no siempre nos da el auxilio material, siempre inspira las buenas ideas para que encontremos los medios de salir de la dificultad.
Es la Divina Providencia, siempre  alerta y listos.


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lunes, 13 de junio de 2011

¿Mediumnidad fraudulenta?



Este tema está sujeto a posibles fraudes y engaños, tal como ha sido notorio en la historia de la Parapsicología y del Espiritismo. No obstante en los fenómenos que la Parapsicología define como Paranormales , y que están causados por Seres inteligentes fuera del psiquismo del médium o de cualquier persona de las presentes en donde la mediumnidad se manifiesta, tras su observación y estudio se puede garantizar la autenticidad en principio solo por el hecho de que suelen ser protagonizados por personas sencillas, sin ningún interés por la notoriedad o el lucro . Mas bien por el contrario, a la persona protagonista de este fenómeno , su facultad no les resulta siempre muy deseable, y mas bien a veces suele serles un problema y una carga en sus vidas. El desinterés en todo sentido, ya es por si solo una garantía de autenticidad.

Como al comi enzo señalaba, han habido y hay a veces fraudes tal como señaló el propio Allan Kardec, Codificador de la filosofía Espírita, y estos falsos mediums, no solamente lo son a veces por dinero, sino que también a veces fingen el trance y la comunicación mediúmnica por motivos de notoriedad, por vanidad, etc. Esta actitud deplorable e irresponsable, antes o después les pasará factura y tendrán que comprender su error , cosa que normalmente les acontece cuando ya están ellos a su vez desencarnados.

La misión de la mediumnidad es la de iluminar a la Humanidad, desmitificando los llamados fenómenos sobrenaturales o milagrosos, y trayendo informaciones preciosas, que han llevado a los hombres a promover el progreso de los pueblos.

Los médiums que se dedican al trabajo de intermediarios fieles de los Espíritus nobles, subliman la mediumnidad dándole un carácter de seriedad ,credibilidad y aceptación, mientras que los que por ignorancia son animados por intereses mezquinos, antes o después transforman la tarifa mediúmnica en motivo de mofa y fraude.

El que alguna vez hayan habido fraudes en este tema, no significa en lo absoluto que se pueda generalizar como la única explicación para todos los casos del hecho mediúmnico. Los casos de fraudes que han habido y aun los hay en ocasiones, no invalidan en ningún modo los numerosos casos reales de manifestación mediúmnica que han pasado a la historia porque bien el investigador de los mismos, o el médium que los protagonizó, adquirieron celebridad por la calidad y seriedad de sus actuaciones y trabajos. Por citar un ejemplo, entre los muchos investigadores serios de las manifestaciones mediúmnicas que han pasado a la historia podríamos mencionar a Sir Williams Crookes, Allan Kardec etc, como investigadores y estudiosos del tema, totalmente fiables, y a Eusapia Palladino, Leonore Pipper, Chico Xavier, etc, entre los muchos casos de mediumnidades célebres con manifestaciones abundantes, investigadas, comprobadas y legítimas.
- José Luis -


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domingo, 12 de junio de 2011

El Amor en la vida

El amor posee un admirable privilegio que proporciona felicidad, porque estimula a los demás sentimientos para la conquista de uno mismo, haciendo brotar los tesoros de la salud y de la alegría de vivir, conduciendo a los páramos de la plenitud.

El estimulo del pensamiento y conducido por el sentimiento que se engrandece, el amor desencadena  reacciones físicas,  descargas de adrenalina, que proporciona bienestar y el deseo de vivir en su esfera de acción.

Innato en el ser humano, porque es precedente del Excelso Amor, puede ser considerado como razón de la vida, en la cual se desarrolla las aptitudes elevadas del Espíritu, señalado para la victoria sobre las pasiones.

Su esencia sutil dirige el pensamiento de los héroes, la conducta de los santos, la dedicación de los mártires, colocando belleza y color  en los paisajes más yermos y sombríos que, por acaso, existen.

Veamos una lección de amor:

Un profesor fue invitado a dar una conferencia en una base militar, y en el aeropuerto lo recibió un soldado llamado Ralph.

Mientras se encaminaban a recoger el equipaje, Ralph se separo del visitante en tres ocasiones: primero para ayudar a una anciana con su maleta; luego para cargar a dos pequeños a fin de que pudieran ver a Santa Claus, y después para orientar a una persona. Cada vez regresaba con una sonrisa en el rostro.

-"¿Donde aprendió a comportarse así?", le pregunto el profesor.

- "En la guerra", contesto Ralph.

Entonces le conto su experiencia en Vietnam. Allá su misión había sido limpiar campos minados. Durante ese tiempo había visto como varios amigos suyos, uno tras otro, encontraban una muerte prematura.

-"Me acostumbre a vivir paso a paso" -explico. "Nunca sabía si el siguiente iba a ser el ultimo; por eso tenía que sacar el mayor provecho posible del momento que transcurría entre alzar un pie y volver a apoyarlo en el suelo. Me parecía que cada paso era toda una vida".

Nadie puede saber lo que habrá de suceder mañana. Qué triste seria el mundo si lo supiéramos. Toda la emoción de vivir se perdería, nuestra vida sería como una película que ya vimos.

Ninguna sorpresa, ninguna emoción. Pienso que lo que se requiere es ver la vida como lo que es: una gran aventura.

Al final, no importara quien ha acumulado más riqueza ni quien ha llegado más lejos. Lo único que importara es quien lo disfruto más.

¡Ama más quien más ha servido, porque aprecia su vida y la de los demás!

El amor es la celestial atracción de las almas y de los mundos, la potencia divina que une a los universos, los gobierna y los fecunda. ¡El amor es la mirada de Dios!

La pasión ardiente que excita los deseos carnales, no se puede designar como amor. Eso es una sombra,  una grosera imitación del amor.

 El amor es un sentimiento superior en el que se funden  y se armonizan  todas las cualidades del corazón;  es la coronación de las virtudes humanas, de la dulzura, de la caridad, de la bondad; es el nacimiento en el alma  de una fuerza, que nos impulsa  por encima de la materia, hacia alturas divinas; nos une a todos los seres y despierta en nosotros la felicidad intima que llega mucho más lejos que todas las voluptuosidades terrenas.

Amar es  sentirse vivir en todos  y por todos; es consagrarse hasta el sacrificio, hasta la muerte, a una causa o a un ser. Si quieres saber lo que es el amor, hemos de considerar  las grandes figuras de la humanidad, y sobre todo a Cristo, para quien el amor  era toda la moral y toda la religión. Lo muestras sus palabras: “Amad a vuestros enemigos, y haced el bien aquellos que os persiguen”.

Con estas palabras Jesús nos quiso decir, que debíamos no tener en nuestros corazones odios, ni deseos de venganza, no que debíamos tener un afecto que estuviera muy lejos de sentir nuestro corazón. Hay que vivir con los hombres y ver en ellos a unos compañeros necesarios. El buen humor es la salud del alma. ¡Amemos para ser amados!

Hemos de conseguir amar  a todo lo que nos rodea – seres y cosas – hasta todo lo que nos ayuda a vivir y aun hasta los miembros desconocidos de la gran familia humana.
El amor, es profundo como el mar e infinito  como el cielo, envuelve a todos los seres. Dios es su centro. Como el Sol se eleva indiferentemente sobre todas las cosas  y da calos a la Naturaleza entera, el amor divino vivifica  a todas las almas; sus rayos  penetran  a través de las tinieblas de nuestro egoísmo y van a iluminar  con resplandores  temblorosos  el fondo del corazón humano. Todos los seres hansido hechos para amar. Las parcela s de la vida moral y los germenes de bien que reposan en ells, fecundados por el foco supremo, brotaran un día y florecerán hasta que queden  reunidos en una comunión de amor, es una fraternidad universal.

Amar, en el sentido profundo de la palabra, es ser real, probo, concienzudo, para hacer a los otros lo que quisiéramos para nosotros mismos; es buscar alrededor de sí el sentido íntimo de todos los dolores que abruman a nuestros hermanos, para llevarles un alivio; es mirar la gran familia humana como la suya, porque esta familia la volveréis a encontrar en cierto período en los mundos más avanzados, y los espíritus que la componen son, como vosotros, hijos de Dios designados para elevarse hasta el infinito. Por esto no podéis rehusar a vuestros hermanos lo que Dios os ha dado liberalmente, porque por vuestra parte estaríais muy contentos de que vuestros hermanos os diesen lo que os hiciera falta. En todo sufrimiento dadles, pues, una palabra de esperanza y de apoyo, a fin de que seáis todo amor, todo justicia.
En cualquier circunstancia  la terapia más eficiente es amar.
La síntesis propuesta por Jesús en torno del amor, es de las más bellas que se conoce: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como así mismo, en una trilogía armónica.
Por lo tanto, en cualquier situación, es necesario amar.
Se debe amar, aunque no seamos amados.
Si somos perseguidos, es preciso amar.
Odiado, se torna indispensable amar.
Encadenado a cualquier pasión disolvente, la liberación viene a través del amor.
Cuando se ama, se es libre.
Cuando se ama, se es saludable.
Cuando se ama, se rompen las corazas y los anillos  que envuelven al cuerpo y el Espíritu  se moviliza produciendo vida y renovación interior.
El amor  es luz en la oscuridad de los sentimientos tumultuosos señalando el rumbo a seguir.
El amor es una bendición que mitiga los dolores morales.
El amor proporciona la paz.
El amor es estimulo permanente.
Por tanto, solo a través del amor, es que el ser humano alcanza las cumbres de la evolución, transformando las aspiraciones  en realidades que moviliza en la dirección del bien general.
El amor pleno es, por tanto, el momento culminante del acto de amar.
Es a través del amor, invencible amor, que el hombre se espiritualiza y avanza en la dirección del infinito, plenamente realizado, totalmente saludable, por tanto, feliz.
Enviado por Merchita

La historia es de autor desconocido. La síntesis  es del libro “Después de la Muerte” de León Denis y del libro:”Amor Invencible Amor” de Divaldo Pereira Franco.

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sábado, 11 de junio de 2011

La reencarnación en la historia humana



La idea de la reencarnación es conocida desde la más remota antigüedad.  Más se perdió en el enmarañado de las supersticiones  y del misticismo, reflejando las dificultades  de la cultura en liberarse de las presione  de la criatura con el Creador.  La vivencia de los problemas cotidianos  y la fragilidad  del ser humano ante la naturaleza fomentaron una relación causal entre  los humores de los dioses y los sufrimientos  basados en el miedo, en la condición de culpa, desobediencia y punición.


  Dentro de ese cuadro confuso, se crearon sectas fundamentadas  en creencias y supersticiones acerca de la reencarnación. Por eso, la metempsicosis fue aceptada largamente por simbolizar el castigo más cruel impuesto al pecador, haciendo que, por ser una persona humana, reencarnase en un animal. Hasta un filósofo como Pitágoras  la acepto y difundió.


   La reencarnación  es muy aceptada en la cultura asiática, más no tuvo una acción social redentora, revolucionaria. Al contrario, propició una actitud contemplativa, conformista y acomodada. En culturas como la indiana, la reencarnación no evito, al contrario,  dio cierta consistencia  a la separación de las castas sociales, manteniendo un estado de flagelo para los más pobres y desafortunados.


   La cultura occidental sufrió sucesivas transformaciones hasta cristalizarse, de una manera general, bajo la egida de la Iglesia, con la visión judaico-cristiana. La predominancia de la religión, como centro de conocimiento y comportamiento, creó una forma no-racional de ver y comprender al ser humano.


   Aunque espiritualistas, la Iglesia no acepto la reencarnación y se fijo en la unicidad de la existencia. Con eso, estableció el principio de la finitud y concreción del ser humano. El es el producto biológico al cual se adiciona un alma. Vive un cierto tiempo y muere.  Y ahí finaliza su periodo productivo. La inmortalidad del alma es reflejo  de la existencia terrena  y no presenta  ninguna oportunidad de reciclaje, una vez que después del periodo de la encarnación, ella está definitivamente catalogada como buena o mala.


   Por lo tanto,  la persona humana es un ser con trayectoria fijada entre  la cuna y la tumba. En la cultura, eso significa que él es concreto, definido y mortal.


   Toda la estructura doctrinaria de la Iglesia se funda en el pecado original. La moralidad y la culpa  se injieren en la cultura como instrumentos, como una fase preparatoria para la vida eterna.


   Ciertamente, la idea de punición por la desobediencia y hasta por los humores de los dioses o de Dios, no es exclusiva del judaísmo-cristiano. Más si  la adopción del Dios Jehová de los judíos mantuvo  la relación criatura-Creador dentro de los límites del miedo, terror e inseguridad.

Por Jaci Regis


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viernes, 10 de junio de 2011

Reencarnación, Espiritismo y Evolución



La reencarnación  no es un principio solitario y autónomo  en el pensamiento Kardecista. Forma parte de un corolario de leyes que se encadenan  y dan un nuevo sentido, una nueva visión de vida y de la persona.

El proyecto espirita es atrayente e innovador. El proyecta viejos conceptos sobre la naturaleza del ser humano, el progreso, sobre Dios  y los redefine, actualiza, dándoles nuevas dimensiones, desechando supersticiones y creencias.

La doctrina kardecista procura purgar sus principios  de las concepciones místicas procurando darles una base científica, camino que Kardec definió para dar validez a la propuesta doctrinaria.

La doctrina kardecista reformula el entendimiento sobre la Justicia Divina, que ha sido vista con una forma policial, punitiva, exigiendo pagamiento. Para eso, presenta una nueva comprensión de la ley de causa y efecto, generalmente tomada en su aspecto negativo, de expiación. Para la doctrina kardecista, la Justicia Divina, al contrario, solo tiene por objetivo dar oportunidad de crecimiento y ampliación de las cualidades del ser espiritual.

La reencarnación, como fue dicho, es un hilo en el proceso evolutivo de la Ley de Evolución, una concepción revolucionaria del Espiritismo, que ayuda a entender al ser humano y el mundo.

Detallaremos para seguir algunos conceptos  básicos del Espiritismo y las dificultades de la cultura cristiana en aceptarlos.

La existencia, evolución e inmortalidad del espíritu, conforme postula  el Espiritismo, es diferente de cualquier análisis o propuesta anterior o presente  a respecto de la naturaleza espiritual del ser humano.

Si en la visión univivencial, la esencia espiritual, el alma, tiene vida productiva limitada y su creación coincide  como el nacimiento del cuerpo,  para el Espiritismo el ser espiritual es creado por Dios sin cualquier ligación específica con determinado  cuerpo o determinada situación. Por la doctrina kardecista, la creación  de  espíritus es un proceso divino, inaccesible  a nuestro conocimiento, conduciendo la esencia espiritual por el camino del auto crecimiento, explorando sus potencialidades innatas.

Es básico en la Doctrina afirmar que el ser espiritual es creado simple e ignorante, como un principio espiritual.  Es generalmente aceptado que ese principio espiritual, inicialmente sin estructura, camina en lento progreso  y que va consolidándose y agregando factores instintivos en el reino animal hasta despertar la razón, eso es, aprender el conocimiento, discernir factores  y determinar el propio futuro, alcanzando  el nivel hominal.

Cuando se alcanza el nivel hominal, el principio espiritual se torna espíritu, definido como el ser inteligente del universo. Después del despertar de la razón,  comienza  a desenvolver la afectividad, lo que corresponde,  en términos genéricos, a la moralidad, a la civilización y a la cultura.

Ese principio espiritual, germen del espíritu, desenvuelve sus aptitudes innatas, potencias, en el conflicto de la formación y vivencia en organismos, hasta  eclosionar en la especie humana.

Por eso, se verifica que el ser humano actual es un producto de la evolución singular de los espíritus.

Jaci Regis


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