Si aspiras a comprender lo que es la emancipación espiritual para los que esperan la muerte de manos del arado de obligaciones fielmente cumplidas, oye a los compañeros encarcelados en las pruebas supremas de la retaguardia. Pregunta a los ciegos que pasan la existencia buscando en balde conocer el colorido de las flores, ¿cómo se comportarían si obtuviesen de improviso el don inefable de la visión ante la luz?; Examina los más íntimos anhelos de los paralíticos que atraviesan largo tiempo amarrados al catre de la aflicción, suspirando por libertarse. Refleja el martirio de los compañeros que se amargan en el hospital con el transitorio desequilibrio de la mente, ansiosos de volver al auto dominio.
Sondea la agonía silenciosa de los mudos que gastarían alegremente las fuerzas de que disponen a fin de poder pronunciar unas breves palabras; Registra las soluciones para los huérfanos pequeñitos, suplicando acogida en un corazón materno; Medita en la tortura constante de los que fueron expulsados del hogar injustamente, e infelices, soñando el regreso a los brazos que más lo aman.
Relaciona los suplicios de los que yacen en las cárceles dispuestos a dar todo de sí mismos por el perdón de sus propias víctimas, de modo que se aplaquen las llamas del remordimiento que les revuelven las conciencias; Cuenta las lágrimas de las madres desgraciadas que ansían acariciar a los hijos que están al lado del sepulcro y de los cuales se separan muchas veces en las horas más bonitas de la juventud. Observa el tormento del alma que quedó sola en el mundo, palpando con desespero la losa tras que desaparecieron las últimas señales humanas de otra alma, cuyo amor le resume la razón de existir..
Inventaría los pasadizos ignorados que se curvan hacia la tierra, soportando los extremos achaques de la vejez corporal, de la afección del viajante en la noche, indagando en las estrellas la oración a la hora del alma.... ¡ Emancipación!. ¡Todos los que estuvieron un día encadenados a las trabas de la provocación, conocen la grandeza de esa palabra!
Emancipación espiritual es el mensaje de la muerte, aunque para que la muerte sea alegría y claridad,libertad y reencuentro, es preciso que hayamos sabido aceptar en la escuela de la experiencia terrestre, aprendiendo a sufrir y a servir en el vestido físico, a encharcarnos de sudor con el trabajo digno, a fin de que recibamos las llaves de la luz del hogar eterno en la plenitud de la Vida Mayor.
Espíritu: Emmanuel
Psicografia: Francisco Cândido Xavier
Livro: Família
Luz do Evangelho
" El mundo espiritual comienza aquí. La Tierra es una dimensión espiritual materializada. Somos espíritus ocupando un cuerpo materializado. La muerte apenas significa solamente un paso adelante en el camino" - Chico Xavier-
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El gran temor del mundo occidental se dirige a la incertidumbre de la muerte. Nos paralizamos en vida, muchas veces por el temor a la partida.
Morir, todos vamos a morir, el tema es morir bien. Muere bien, quien vive bien.
Si comenzamos a intuir qué es la vida, nos será más fácil llegar a comprender, el modo en que a todo fenómeno vital, le sigue un declive y un nuevo comienzo.
La muerte es un tránsito y un descanso, un amanecer y un anochecer, una despedida y un encuentro, una realización y una promesa, una partida y una llegada.
Nuestra vida no comienza cuando nacemos y no termina cuando morimos. Sólo es pasar un tiempo para madurar y crecer un poco.
La muerte siempre ocurre. Es un hecho ineludible, y al tener que enfrentarse con lo cotidiano de la muerte, el hombre ha tenido que aprender, a lo largo de su evolución, a plantear este tema, desde otros ángulos y perspectivas.
En esta investigación recorreremos los antecedentes históricos de la Tanatología para así comprender su origen y desarrollo.
El aprender a afrontar la muerte –en su doble vertiente de experiencia individual o de doliente en presencia de un allegado- es también aprender a asumir, en toda su dimensión, nuestra propia humanidad.
La Tanatología comprende muchos campos de acción, desde la atención al enfermo moribundo y a su familia, hasta la elaboración del proceso de duelo, por una pérdida significativa.
El vocablo tanatos deriva del griego tanatos que significa muerte. El término Tanatología, “La ciencia de la muerte”, fue acuñado en 1901 por el médico ruso Elías Metchnikoff, quién en el año de 1908, recibiera el Premio Nobel de Medicina, por sus trabajos que culminaron en la teoría de la fagocitosis.
En ese momento la Tanatología, fue considerada como una rama de la medicina forense, que trataba de la muerte y de todo lo relativo a los cadáveres, desde el punto de vista medico-legal.
En 1930, como resultado de grandes avances en la medicina, empezó un período que confinaba la muerte en los hospitales, y en la década de 1950 esto se generalizó cada vez más.
Así, el cuidado de los enfermos en fase terminal, fue trasladado de la casa, a las instituciones hospitalarias, de modo que la sociedad de la época, “escondió” la muerte, en un afán de hacerla menos visible, para no recordar los horrores de la Segunda Guerra Mundial.
Después en la década de 1960, se realizaron estudios serios (sobre todo en Inglaterra), que muestran que la presencia de los familiares durante la muerte de un ser querido, se vio disminuido a sólo el 25%.
Durante esa época se hizo creer a todos, que la muerte era algo sin importancia, ya que al ocultarla se le despojaba de su sentido trágico y llegaba a ser un hecho ordinario, tecnificado y programado, de tal manera que fue relegada y se le consideró insignificante.
Sin embargo, a mediados del siglo pasado los médicos psiquiatras Eissler (en su obra El Psiquiatra y el paciente moribundo), y Elizabeth Kübler-Ross (en su libro Sobre la muerte y los moribundos) dieron a la Tanatología otro enfoque que ha prevalecido en la actualidad, y que veremos después de analizar la etimología del término Tanatología.
¿Qué es la Tanatología?
De ahí que la Tanatología pueda definirse etimológicamente, como “la ciencia encargada de encontrar sentido al proceso de la muerte,” (dar razón a la esencia del fenómeno).
La Dra. Elizabeth Kübler-Ross, se dio cuenta de los fenómenos psicológicos, que acompañan a los enfermos en fase terminal durante el proceso de muerte, por lo que define a la Tanatología moderna como “una instancia de atención a los moribundos”; por ello, es considerada la fundadora de esta nueva ciencia.
Con su labor, la Dra. Kübler hace sentir a los agonizantes que son miembros útiles y valiosos de la sociedad, y para tal fin creó clínicas y hospitales cuyo lema es “ayudar a los enfermos en fase terminal a vivir gratamente, sin dolor y respetando sus exigencias éticas”.
La nueva Tanatología tiene como objetivo fomentar y desarrollar holísticamente las potencialidades del ser humano, en particular de los jóvenes, para enfrentar con éxito la difícil pero gratificante tarea de contrarrestar los efectos destructivos de la “cultura de la muerte”, mediante una existencia cargada de sentido, optimismo y creatividad, en la que el trabajo sea un placer y el humanismo una realidad.
-“La muerte es sólo un paso más hacia la forma de vida en otra frecuencia y el instante de la muerte es una experiencia única, bella, liberadora, que se vive sin temor y sin angustia”.- Elizabeth Kübler Ross.
ANTECEDENTES
Con la creciente aceptación del cuidado hospitalario para las enfermedades, urgió la institucionalización del nacimiento y la muerte. “Morir en un hospital, más que en la casa, se volvió la norma”.
Con el desarrollo de la tan exitosa alta tecnología médica de este siglo, se incrementó la dificultad de conciliar el énfasis, entre el diagnóstico y la curación.
Curar era el objetivo más importante de la medicina, por tanto, la muerte, era considerada como un fracaso. Entonces se dificultó el cuidado de los enfermos terminales en un hospital dedicado a curar y sanar.
Las expectativas en cuanto a la salud se modificaron, y con este cambio disminuyó el número de muertes y de experiencias en torno a ella.
A cambio, la muerte pasó a ser un suceso cada vez menos aceptado. Este panorama es compartido por el paciente y su familia y a menudo reforzado por médicos y enfermeras.
Por lo tanto, puede ser común que el paciente terminal y su familia, sean evitados dentro del ambiente hospitalario.
Por otra parte las necesidades emocionales del paciente y de quienes los cuidaban, eran con frecuencia ignoradas e insatisfechas, y dada la naturaleza y, lo severo de la enfermedad, era natural ocultar la gravedad de su situación al paciente, dejándolo solo desde el punto de vista emocional, como se puede apreciar en el relato del siguiente caso, tomado del manual del orientador experto de Gerard Egan (Pp. 41 y 42):
Mujer de 39 años en el hospital, muriendo de cáncer, hablando con el capellán:
“Yo puedo comprenderlo en mis hijos, pero no en mi esposo. Sé que estoy muriendo. Sin embargo, él viene todos los días con esa sonrisa valiente, escondiendo lo que siente. Nunca hablamos acerca de mi agonía. Sé que está tratando de protegerme, pero eso es falso. En realidad me siento más y más distante de él, a medida que pasan los días. No puedo decirle que su alegría y su negativa a hablar sobre mi enfermedad, es realmente dolorosa para mí.”
La negativa ante la enfermedad se debía a la creencia de que si el enfermo lo sabía, perdería la esperanza y aceleraría su muerte.
En general las necesidades físicas del enfermo eran descuidadas, así como también lo eran sus necesidades sociales, emocionales y psicológicas. Sólo a veces se consideraban los aspectos espirituales, ya que con frecuencia se hacían de manera inapropiada.
Ante tantas necesidades, y para compensar las fallas percibidas en el cuidado de estos enfermos, surgió el movimiento de los “Hospicios modernos”. Y durante el curso de éste desarrollo, han ocurrido muchos cambios.
Revista Digital Universitaria - Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta
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LA MADRE TERESA DE CALCUTA DIJO:
"No usemos bombas ni armas para conquistar el mundo. Usemos el amor y la compasión. La Paz comienza con una sonrisa. Sonría por lo menos cinco veces al día a las personas a quienes usted normalmente no daría una sonrisa. Haga eso por la paz. Irradiemos la paz de Dios y convirtámonos en el reflejo de Su luz para extinguir en el mundo y en el corazón de los hombres, toda especie de odio y de amor por el poder. Sonría junto a los otros aunque eso no siempre sea fácil".
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Recientemente, fuimos a un velatorio y nos vimos obligados a escuchar a un “pastor”, predicando la insostenible tesis de la unicidad de las existencias. Asunto inoportuno para la ocasión. El religioso, siempre con la biblia de hojas desgastadas debajo del brazo,humedecido de sudor, ciertamente, fue invitado a hablar del tema por solicitud de la familia del desencarnado. Detalle: tales parientes “creyentes”, del “muerto”, sabían que los espiritas estarían presentes en el local. Al revés, podrían haber aprovechado la oportunidad en la sepultura del cadáver para orar o discurrir, sin afectación, sobre la inmortalidad del alma (como enseñó Jesús) y sobre el valor de la existencia humana. Sin embargo, infelizmente, para esos cristianos, narcotizados por la idea de “salvación” y que pensaban poder comprar la “felicidad eterna” a través de los diez por ciento “donados” para la iglesia, “la muerte aún expresa una realidad casi totalmente incomprendida en la Tierra”.
En otra ocasión, fui informado, por una gran amiga, líder espirita , de quien un hermano, también espirita conocido en la ciudad, le solicitó un espacio en el salón de conferencias, para velar un cuerpo, ( el desencarnado era adinerado). ¿El velatorio, en el centro espirita? Nos reímos, ella y yo, lamentando sin embargo el triste episodio. Es obvio que la solicitud del inmaduro compañero le fue negada.
¡Velatorio! Ese es nuestro tema. Esa celebración se desvió, y mucho, del sentido religioso, pues, por encima de las emociones justificables por parte de los parientes y amigos, se celebraría un funeral con las dispensas excesivas con flores, santos, escapularios, velas, [el uso de velas no tiene ningún valor para el espirita, pues solo imprime un aspecto más lúgubre a la muerte], etc., etc. La eventual preocupación con la conservación de los túmulos, que, normalmente, solo son recordados en el día consagrado a los muertos, en el mes de Noviembre, responden a un protocolo social, también, extravagante. No debemos convertir las necrópolis vacías en “salas de visita al más allá”, como nos recuerda el escritor Richard Simonetti, porque hay locales más indicados para expresar nuestro sentimiento a los que ya desencarnaron. No aprobamos, ni reprobamos, intransigentemente, los homenajes fúnebres, en la memoria de alguien, pues, “son justos y de buen ejemplo”.
También, la Doctrina Espirita revela que el deseo de perpetuar el recuerdo que las personas dejan de si, en los imponentes mausoleos, viene dado como un acto de orgullo y ostentación. “La suntuosidad de los monumentos fúnebres, determinada por los parientes que desean honrar la memoria del fallecido, y no por este, aun tiene que ver con el orgullo de los parientes, que así quieren honrarse a sí mismos. No siempre es por el muerto por quien se hacen esas demostraciones, sino por el amor propio, buscando la consideración del mundo y para exhibición de la riqueza.”
Debemos siempre evitar, en los funerales, las honras materiales exageradas y las escenas, pues, considerando que, “no siempre el Espíritu del fallecido se desliga enseguida del cuerpo” , urge que le enviemos cargas mentales favorables de bendiciones y de paz, a través de la oración sincera, principalmente, en los últimos momentos que anteceden al entierro o a la cremación. La ofrenda de coronas y flores debieran transformarse “en donativos para las instituciones asistenciales, sin espíritu sectario”.
¡Pásmense! Ya, hasta, inventaron el velatorio virtual (visualizado a distancia) en las ceremonias fúnebres de seres queridos y el encaminamiento de las condolencias vía email. Las salas del velatorio fueron equipadas con cámaras que permiten, en tiempo real, una visión general del público y de personas por las que está siendo velada. En esos casos, los parientes y amigos pueden enviar mensajes de condolencia para la familia por medio de un link en el site que ofrece técnicas de preparación de los cuerpos como es el tanatorio, y el crematorio, además de productos tales como, urnas, mantos, vestuario etc. ,
Al respecto, sabemos que, cuando comparecemos a un velatorio, cumplimos un sagrado deber de solidaridad, ofreciendo consuelo a la familia. “Infelizmente, tendemos a hacerlo por medio de la presencia física, ignorando lo que podríamos definir como una compostura espiritual. Analicemos el hecho reciente de la desencarnación del cantante y actor, Michael Jackson. Más de medio millón de admiradores, de todo el mundo, solicitaron entradas para el servicio fúnebre de su cuerpo, que se realizaría en los próximos días. Nuestro hermano “rey del Pop”, ciertamente, está en la más atroz penuria en una dimensión póstuma, debido a las locas emanaciones de energías mentales desfavorables de los “fans”. En razón de eso, admitimos que, en ese caso, son felices los oscuros indigentes, porque son velados en las cámaras de los institutos médico-forenses, porque que el velatorio y la sepultura son, casi siempre, más bien un motivo de sufrimiento para el desencarnado. Es obvio que las oraciones hechas por los Espíritus que acaban de dejar la Tierra, tienen como fin, proporcionarles una prueba más de simpatía, sobre todo, para ayudarles a liberarse de las ligaciones terrenas, abreviando la perturbación que, normalmente, ocurre después de la separación del cuerpo, y tornando más tranquilo su despertar. En el caso que mencionamos, los idólatras transmiten emociones angustiosas para su pesar, razón por la cual sus suplicas desligadas tienen un alcance limitado.
Imaginemos la situación desagradable del Espíritu, aun ligado al cuerpo, sumergido en un océano de vibraciones heterogéneas emitidas por personas, en parte por la admiración, pero que actúan como indisciplinados espectadores , que dificultan la tarea del diligente equipo de socorro, en el esfuerzo por retirar a un herido de los escombros de una casa que se hundió. ¡ “Contribución” lamentable, esa!. ¡” Preso de la residencia temporal de su cuerpo carnal, transformada en ruina por la muerte, el desencarnado, en estado de inconsciencia, recibe el impacto de esas vibraciones desaliñadas que lo envuelven penosamente, particularmente las de carácter personal. Como si viviese una terrible pesadilla él quiere despertar y lucha por readquirir el dominio del cuerpo, quedando así angustiado y afligido”.
Son muchos los que, a titulo de despedirse del “difunto”, hacen del camino al cementerio una extensión en sus relaciones sociales, discutiendo asuntos triviales como política, negocios y fútbol – cuando no, de cosas peores. Eso, obviamente, tornará aún más penosa la travesía entre los dos mundos. Más que nunca, el desencarnado precisa de vibraciones de armonía, que solo se forman a través de la oración sincera y de ondas mentales positivas. En el libro Conducta Espirita, el Espíritu André Luiz advierte: “proceder correctamente en los velatorios, callando anécdotas y jocosidad en torno a la persona desencarnada, tanto como cuchicheos impropios al pie del cuerpo inerte. El compañero recién desencarnado pide, sin palabras, la caridad de la oración o del silencio que le ayuden a rehacerse.” Es importante expulsar de nosotros “cualquier conversación ociosa, tratos comerciales o comentarios impropios en los entierros a los que comparecemos”, porque, la “solemnidad mortuoria es un acto de respeto y dignidad humana”.
Lamentablemente, “pocos se dan al trabajo tan siquiera de reducir el volumen de la voz, formando un estrépito increíble, principalmente al aproximarse el horario del entierro, cuando el recinto acoge mayor número de personas”. Tenemos motivos de sobra para el comedimiento. Por eso, cultivemos el silencio, conversando, si es que es necesario, en voz baja y de forma edificante. Hablemos del muerto con discreción, evitando presionarlo con recuerdos y emociones que permitan perturbarlo, principalmente, si han sido trágicas las circunstancias de su fallecimiento. Oremos mucho en su beneficio, porque, se muere como se vive. Si no conseguimos mantener semejante comportamiento, será mejor que nos retiremos del ambiente, evitando engrosar el barullo de voces y vibraciones irrespetuosas, que tanto atormentan al desencarnado, como a los que comparecen con objetivos nobles de captar energías de los planos superiores, de foco casual, a favor del prójimo que parte para otra dimensión de existencia.
Es oportuno también explicar al amigo lector que la perturbación que sigue a la muerte nada tiene de, insoportable ni dolorosa para el justo, que estuvo en la Tierra sintonizado con el bien. En cambio, para los que vivieron presos del egoísmo, esclavos de los vicios y ambiciones mundanas, la muerte es una noche, llena de horrores, ansiedades y angustias, a pesar de ser considerada esa perturbación como el estado normal en el instante de la muerte y perdurar por tiempo indeterminado, variando desde algunas horas a algunos años. En alguna personas, es de cortísima duración, casi imperceptible, y nada tiene de dolorosa – podría ser comparada como un leve despertar. Mientras tanto, para otras, el estado de perturbación puede durar muchos años, hasta siglos, y puede configurar un cuadro de sufrimiento severo, con angustias y temores. Algunos Espíritus tras la muerte, se sumergen en un sueño profundo y, en ese estado, quedan durante un tiempo muy variable. “El conocimiento que nos ha sido posible adquirir de las condiciones de la vida futura ejerce gran influencia en nuestros últimos momentos; nos da más seguridad y abrevia la separación del alma. “
El equilibrio mental de los familiares, ante el desencarnado, será de fundamental importancia en la recuperación del Espíritu. Pensamientos de rebeldía y desesperación lo golpean como dardos mentales de dolor y de angustia, dificultando su recuperación. La actitud inconformista de la familia puede crear “telas de retención”, prendiendo al Espíritu a su cuerpo. Es natural que muchos lloren en la hora de la muerte, sin embargo, se debería contener la desesperación. Es menester que nos resignemos ante ese fenómeno natural de la vida, aunque, algunas veces, inesperado, viendo en eso, la manifestación de la Sabia Voluntad Divina que nos dirige los destinos. En verdad, las lágrimas pueden, hasta, aliviarnos el corazón, entre tanto, la actitud del espirita debe ser siempre de comprensión y oración. El día que tengamos la certeza de que el que enterramos no es este o aquel ser, sino un cuerpo que sirvió para la valorización existencial de alguien que amamos, y que ese alguien sigue existiendo y va a estar siempre presente en nuestra memoria, puesto que lo que experimentamos, apenas es un intervalo momentáneo si es comparado con la eternidad, nuestro comportamiento será otro, mucho más armonioso ante ese fenómeno biológico, al que denominamos “muerte”.
Jorge Hessen
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El silencio de tu alma
En el silencio de tu alma se esconden los más bellos secretos de tu corazón.
En silencio se descubren maravillosas conversaciones que la palabra sería incapaz de pronunciar. En el trabajo callado y tranquilo los dones de las personas se hacen visibles.
La palabra, cuando es clara y sincera, nos acerca a los demás,nos ayuda a darnos a conocer, nos muestra lo que los demás piensan y viven… el silencio es el mayor grado de comunicación
que podemos conseguir con un ser humano.
Ábreme el cofre sagrado de tu silencio, comparte conmigo desde lo que eres, desde lo que vives, desde lo que lloras y desde donde te alegras…
Con qué sueñas, que piensas y que quieres vivir.
Sin palabras. Entraré de puntillas, sin hacer ruido, para no romper la hermosura que me ofreces a través de tu silencio...
El silencio es el mayor grado de comunicación.
Desconozco el autor
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No hay fuerza que suplante al amor. Al recurrir a la fuente sublime del Amor sin Límites, a través de la oración, recibimos respuesta del Cielo que lo dulcifica todo en un instante, cambiando los estados mentales, en sintonías emocionantes que hacen el panorama totalmente distinto. Si la persona no cambia, no se orienta hacia el bien, es impenetrable, queda atrofiada en los sentimientos nobles, y deambula en las fajas inferiores, sin que los centros de comunicación capten los llamados de importancia. No debemos olvidar la enseñanza de Jesús: “Pedid y se os dará…” Es necesario pedir, saber hacerlo y esperar con receptividad. La vida es patrimonio de Dios y todos nos encontramos situados en ella con propósitos superiores que nos están reservados. Todos realizamos actos lamentables, que son frutos de nuestra ignorancia, igualándonos, en cierto modo, en los errores y diferenciándonos en los aciertos. Cuando somos inmaduros no nos disponemos a trabajar a favor de nuestro propio progreso moral. Somos inmaduros en lo que concierne a los nobles compromisos, soñamos con los placeres extenuantes a los cuales nos gusta entregarnos, importándonos muy poco las consecuencias perniciosas que nos pueden sobrevenir. Solamente existen obsesiones porque existen deudores. Todo obsesor por más insensible y cruel que sea, es solo un enfermo que se vio traicionado y no ha sabido o querido superar la condición de dolor a la que fue arrojado. Mientras no exista la luz del perdón en la antigua victima y la transformación moral del infractor, la problemática aflictiva continua, cambiando solamente de forma o de actitud de quien persigue y de quien es perseguido. Todo en la Naturaleza invita a la paz y al amor, poemas llenos de vida y de belleza invitan a la meditación y al progreso intimo; a pesar de eso, el atavismo de las pasiones primitivas hace que el hombre renuncie a la gloria de la armonía externa que cubre la Tierra, bendiciéndola para vivir los volcanes íntimos que retumban violentos en erupciones destructoras. Muchos diligentes estudiosos de la reencarnación, mantienen veleidades e ideas fantásticas que les hacen sentir placer, en torno del pasado espiritual. Se identifican en los ropajes físicos de antiguos nobles y generales, reyes y conquistadores, prelados ilustres de alta jerarquía en las órdenes eclesiásticas, de artistas famosos, perdiendo un tiempo precioso en investigaciones y comparaciones de valor secundario, al exaltar el pasado para satisfacerse en el presente sin la necesaria consideración por la nueva oportunidad… No quieren darse cuenta, que si vivieron personificaciones célebres y aun permanecen en la Tierra, es porque fallaron dolorosamente , en las oportunidades con que la Vida los invitó a obtener en propio crecimiento moral, pero se denigraron por el orgullo, excesiva ambición, falta de respeto a la bendición que no merecían, pero que recibieron como misericordia Divina. Confirmados algunos casos como verdaderos, hay que observar que esto es así por una finalidad reeducativa, exigiendo urgente reparación y no un motivo de disfrazada vanidad por lo que fueron, con total olvido de los que son. La falta de obligación en los compromisos elevados se hace notoria en las esferas sociales del mundo, en cuya clase abundan muchas perturbaciones e invitaciones a la caída, tentaciones sin nombre, fraudes, tormentos, traiciones y enormes responsabilidades. En cambio los fámulos humildes, servidores ignorados, profesionales poco conocidos, son los que soportan la mezquindad e indiferencia, la perversidad y el desprecio, elevándose a través de los valores de la paciencia y la humildad que vencen en la escala del progreso, esperándolos generosos y liberados, después del umbral de ceniza y lodo en el que todos se igualan, en la consunción del cadáver, aunque la tumba de los opresores de un día se erige con mármoles y bronces trabajados, que evocan escenas que no se repetirán!... “las marcas de determinadas reencarnaciones no desaparecen rápidamente de los tejidos sutiles del Espíritu que renace en el cuerpo, sufriendo los efectos. “Jesús escogió vestimentas modestas, las convivencias del dolor y del sufrimiento humano, las situaciones del proletariado sin esperanza para dignificar la ascensión de las almas que se fortalecen con los testimonios de la pobreza y la simplicidad. No despreció los bienes del mundo ni a sus poseedores transitorios, ofreciéndoles varias veces, la oportunidad de unirse a El y Sus lecciones, pero no se detuvo, al lado de las momentáneas posiciones y mandos… “Dignas son todas las coyunturas en que el Espíritu renace para la evolución, porque al final todos son dones de Dios, puestos al servicio del progreso de todas las almas.
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “En las Fronteras de la Locura” Divaldo Pereira Franco.
"No hay errores. Los acontecimientos que atraemos hacia nosotros, por desagradables que sean, son necesarios para aprender lo que necesitamos aprender; todos los pasos que damos son necesarios para llegar adonde hemos escogido."
Marilys Fernandez Rodriguez
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Muchos, equivocadamente, piensan que la reencarnación es una creencia religiosa, pero no es eso lo que la Ciencia viene mostrando a través de la TVP (Terapia de Vidas Pasadas). Si admitimos que las almas fuesen creadas en el momento de la concepción, no habría progresado la humanidad, pues las almas de hoy deberían ser tan nuevas y primitivas como las de los hombres que vivieron hace 3.000 años, y no es esto lo que vemos en los niños de hoy. Si Dios es justo y no hace acepción de personas, no puede destinar un alma que acabó de ser creada, a habitar un cuerpo genéticamente deformado y otra en un cuerpo perfecto.
La Reencarnación no es una creencia, sino una ley natural que muchos intentan en vano desacreditar, pero no presentan una explicación lógica que satisfaga la cuestión de las tendencias inmanentes del Ser. Muchas personas nacen con la genialidad y otras con idiotismo; unas con un "don" para la pintura, otras apenas saben hacer un simple diseño; unas estudian música y no consiguen aprender nada, mientras otras, con cuatro años de edad ya dan conciertos de piano clásico, tal como se puede disfrutar en el vídeo de la dirección siguiente: http://www.youtube.com/watch?v=X7WuBdYJGyo
¿Por qué algunas personas nacen en cuerpos defectuosos o enfermos y otras no?;¿Sería justo que Dios hiciese personas sufriendo desde el nacimiento, por algo queellas no hicieron, o por lo que otras personas hicieron?. ¿Cómo se podría considerar perfecto a Dios, si Él mismo, un día, dejase de practicar una de las virtudes más importantes, el perdón, condenando a millones de personas al "infierno", sin darles una nueva oportunidad?.
¿ Sería justo que una persona que cometió crímenes durante toda su vida, que mató,robó, etc, fuese totalmente perdonada y no pagar por sus crímenes, porque se arrepintió en los últimos minutos de su vida?. Entonces,¿Qué ventaja tiene ser una persona de bien?.
¿Cómo explicar la falta de proporcionalidad de la Justicia Divina, al aplicar la misma pena (eterna) a todos los que fuesen condenados en el "Juicio Final", independientemente de la gravedad de sus crímenes?. Además de eso,¿Dónde está la proporcionalidad al castigar a alguien con una pena eterna, por errores cometidos en el corto espacio de una sola vida?. Si la falta es temporal, la pena no puede ser eterna. Eso no es solamente una cuestión de lógica, sino de justicia.
¿ Qué sucede con las criaturas que mueren tan pequeñas?;¿Sería justo que fuesen al "cielo" sin haber hecho nada para merecerlo, mientras que millones de personas tienen que enfrentar toda una vida para conseguir tal beneficio?. Son preguntas que las religiones tradicionales no responden.
Jesús habló de ello
La Reencarnación ya era aceptada en la vieja India y en todas las filososfías espiritualistas de oriente y por los cristianos, hasta ser prohibida y considerada anatema en el II Concilio de Constantinopla el año 553 d.C. Ella es el engranaje que falta al catolicismo y al protestantismo para explicar las diferencias físicas e intelectuales que hoy los teólogos defienden como "misterios de Dios". Pero es el recelo de reformular su doctrina para adaptar la Reencarnación en sus postulados, que ya salen del ámbito de la religión y se instaló en el área de las Ciencias psíquicas. A causa de este concilio, las escrituras tuvieron que ser adulteradas en algunos versículos, para esconder el sentido reencarnatorio, pero no todo fue perdido, pues hay pasajes donde el Nazareno nos muestra claramente que "Elías ya vino y no le reconocieron,más hicieron de él cuanto quisieron. Así harán también padecer al Hijo del Hombre"Mt 17, 10 a 13. O sea, Elías ya había muerto y si Jesús dice que ya vino, fue porque él reencarnó en el cuerpo de Juan Bautista.
En Mt, 19,13-16 y en Lc, 9, 18-22, se nota que la pregunta que el Maestro hace es exactamente como para dejar registro de que los judíos sabían sobre la reencarnación. En el libro de Jeremias leemos; "Antes de que te formase en el vientre de tu madre, te conocí, y antes de que salieses de tu madre, te santifiqué; a las naciones te dí por profeta." (Jr 1,5). Lo que muestra que el Espíritu ya existía antes de la concepción.
Proporcionando una reflexión más profunda, la reencarnación se evidencia en cada época y un dia puede llegar a las escuelas de enseñanza secundaria como ocurrió con el Evolucionismo Darwinista y la astronomia de Galileo, que fueron combatidos por la iglesia hace 400 años.
"La reencarnación no es un sistema imaginado por las necesidades de un ideal, ni es una opinión personal; es o no es una realidad. Se está demostrando que ciertos efectos existentes son materialmente imposíbles sin la reencarnación; es preciso admitir que ellas son la consecuencia de esta; luego, si está en a Naturaleza, no puede ser anulada por una opinión contraria. (KARDEC, 2001, pp. 142-143)"
La historia muestra que a pesar de que la religión presta su contribución al mundo, de igual forma obstruyó la evolución de las ideas y de la Ciencia, aunque, esta ultima anduvo por los caminos de la comprobación material y por el empirismo, derrumbando varias citas bíblicas sobre el surgimiento de la vida, que no resisten el menor análisis.
No se puede dar cuño de veracidad a todo lo que está escrito bajo riesgo de igualarse intelectualmente a los hombres del pasado que tenían una visión del mundo muy diferente. Es preciso hacer un examen crítico sobre este tema y quien consiga fundamentar su no existencia, que lo presente también a la comunidad científica que tiene interés en el asunto. El hecho de negar la Reencarnación no hace del ella una mentira.
Con el entendimiento de su mecanismo podemos saber de donde venimos, por qué estamos aquí y para donde vamos. Recordemos que la creencia religiosa está en el área de lo subjetivo y las pruebas y evidencias están en el área de la Ciencia, y el arte del bien pensar en la filosofía. En un futuro no muy lejano esta ley irrefutable hará parte del consenso de la humanidad , así como lo es la ley de la gravedad.
Fuente: Kardec Allan - Qué es el Espiritismo -
Trabajando la paciencia... Desarrolla mucha paciencia mientras aprendes nuevas formas de pensar y cambias viejos hábitos de conducta. Trátate como si fueras alguien a quien realmente amas profundamente. No te castigues por los llamados "errores", no son más que estrategias diferentes. Si estas estrategias las utilizas para aprender y crecer, entonces te servirán como un peldaño hacia la realización total en tu vida. Un escalón más que te acerca a tu objetivo. ( Aportado por Juan Carlos Mariani)
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¿El espíritu desencarnado sufre cuando su cuerpo es quemado? ¿Cuáles son los motivos que están haciendo cada vez más un número mayor de personas a optar por la cremación? ¿Qué aconseja el Espiritismo?
Cuando se estudia el comportamiento de la Humanidad a lo largo de los milenios, se observa la nítida preocupación del hombre con su futuro después de la muerte. Un individuo es declarado oficialmente muerto en el momento que cesan sus funciones vitales. Como cada grupo recibe la herencia social y religiosa de las tradiciones cultivadas por las generaciones anteriores, cabe a los miembros del grupo que el individuo pertenece cumplir los ritos tradicionales hasta la instalación definitiva del cuerpo en su morada.
La Inhumación es el ritual más practicado. Consiste en el entierro del cadáver en un nicho, generalmente en el cementerio de la comunidad. La cremación, es el acto de quemar el cadáver reduciéndolo a cenizas colocadas en una urna y enseguida sepultadas o esparcidas en un lugar previamente determinado. Sin embargo, conocida y practicada desde la más remota antigüedad por los pueblos primitivos de la Tierra no es muy utilizada.
El fuego pasó a ser utilizado por el hombre en la Edad de Piedra Fragmentada y, por su pureza y actividad, era considerado por los Antiguos como el más noble de los elementos, aquel que más se aproximaba a la Divinidad. Con la eclosión de la religiosidad, el ser humano fue descubriendo que había algo entre el Cielo y la Tierra y el fuego pasó a ser utilizado en rituales religiosos.
Predominaba la creencia que al quemar el cadáver, con él serían quemados todos sus defectos y al mismo tiempo el alma se liberaría definitivamente del cuerpo, llegando al cielo purificada y no volvería a la Tierra en forma de “apariciones” asustando a los vivos.
La cremación tuvo como base la fuerza purificadora del fuego. En los últimos tiempos, en todo el continente europeo han sido encontradas vasijas del Periodo Neolítico (Edad de la Piedra Pulida), llenas de cenizas de los individuos. Esos indicios revelan que la cremación ya era practicada en los principios de la Civilización de la Tierra.
Con el paso de los siglos la cremación se fue volviendo una práctica consagrada en el oriente (India, Japón, etc.), regiones de Grecia y la Antigua Roma donde vivían civilizaciones adelantadas que utilizaban el proceso gracias a los “status”. Entre los pueblos ibéricos se hizo un rito generalizado, precedido de músicas, bailes y hasta banquetes. Con estas ceremonias se esperaba obtener actitudes benévolas de los dioses, buscando conducir las almas al Reino de los Muertos y allí cuando llegara sería recibida y cuidada con cariño.
La evolución natural de la Humanidad y el ciclo iniciado con Jesús hace 2000 años modelando una nueva mentalidad, influenciaban sensiblemente en las costumbres culturales y religiosas de los pueblos. Con la expansión del cristianismo, en el intento de molificar la fe, se fueron estableciendo dogmas, entre ellos, el de la Resurección. Jesús, como descendiente de una de las doce tribus de Judá, fue sepultado conforme las tradiciones de la Ley Mosaica. La Iglesia proclamó como Dogma de fe que el Mesías resucitó en cuerpo y alma.
Con excepción de los países orientales donde la práctica es normal, el rito de la cremación quedó olvidado hasta el año 1876, cuando en Washington, en los Estados Unidos, en el intento de verificar el proceso, fue establecido el primer horno crematorio de los días actuales, provocando polémicas y controversias, sobre todo de la Iglesia que se posicionó contra la destrucción voluntaria del cadáver.
Sólo a partir de 1963, mediante la propagación del proceso en diversos países del planeta, el Vaticano a través del Papa Pablo VI presentó una abertura, pero no posicionándose claramente cuando se expresó que no prohibía la cremación, pero recomendaba a los cristianos, piadosa y tradicional costumbre de la sepultura. La Iglesia tuvo sus razones para defender la Inhumación. Aprobar plenamente la cremación sería negar el dogma por ella establecido.
En esa secuencia histórica se observa que en la cultura religiosa de todos los pueblos siempre flotó una nebulosa noción de espiritualidad y en ella la preocupación del hombre con su destino después de la muerte. Hasta que a mediados del siglo XIX, el francés Allan Kardec, codificador de la doctrina espírita, lanzó una nueva luz en los horizontes mentales del hombre cuando entreveía un mundo de inteligencias incorpóreas.
Los espíritus son los seres inteligentes de la Creación que habitan ese mundo. Simples e ignorantes en su punto de partida, caminan para el progreso indefinido reencarnando sucesivamente. En la encarnación, la unión entre el periespíritu y el cuerpo es hecha a través de un cordón fluídico. Siendo la existencia terrena una fase temporal, después del cumplimiento de la misión moral, con la muerte del cuerpo físico, el espíritu vuelve a su lugar de origen conservando la individualidad.
Los lazos que unen el espíritu al cuerpo se deshacen lentamente. De una forma general todos sienten esa transición que se convierte en un periodo de perturbaciones variando de acuerdo con el estadio evolutivo de cada uno. Para algunos se presenta como un bálsamo de liberación, en cuanto que para otros son momentos de terribles convulsiones. El desligamiento sólo ocurre cuando el lazo fluídico se rompe definitivamente.
Delante de la Nueva Revelación presentada por la doctrina de los espíritus y teniendo en consideración la perturbación que envuelve el periodo de transición, se preguntó: ¿incinerado el cuerpo cómo es la situación del espíritu? Consultado, el mundo espiritual se expresó así: “Es un proceso legítimo. Como espíritu y cuerpo físico estuvieron unidos mucho tiempo, permanecen hilos de sensibilidad que precisan ser respetados. Esas palabras revelan que aunque el cuerpo muerto no transmita ninguna sensación física al espíritu, sin embargo, la impresión de lo ocurrido es percibida por este, teniendo la posibilidad de surgir traumas psíquicos. Se recomienda a los adeptos de la doctrina espírita que desean optar por el proceso de incineración prolongue el acto en un tiempo de 72 horas, después de la desencarnación.
Aunque la Inhumación continúe siendo el proceso más utilizado, la milenaria cremación, por mucho tiempo olvidada, volvió a ser practicada en los tiempos modernos. Este procedimiento se viene difundiendo ampliamente hasta en función de la falta de espacio en las grandes ciudades. Con el crecimiento de la población las áreas que antes eran destinadas para ser un cementerio se volvieron escasas.
Adeptos de todas las sectas están optando por la operación de la incineración. Sus partidarios se fundan en diversas consideraciones. Para algunos está ligada a factores sanitarios, porque algunos cementerios pueden estar causando serio daño al medio ambiente y a la calidad de la vida de la población, en cuanto que para muchos usuarios de la cremación el proceso disminuye los encargos básicos económicos, entre ellos, la manutención de la tumba.
Actualmente Brasil cuenta con cuatro áreas de cremación y está en fase de expansión. El área de la Vila Alpina, en la ciudad de San Pablo, fue fundada en 1974. Es la primera área de cremación del país y cuenta con cuatro hornos importados de Inglaterra. Pertenece a la Prefectura Municipal y lleva el nombre de su idealizador, Dr. Jayme Augusto Lopes. Las otras tres áreas son particulares y están localizadas en la ciudad de Santos, en el Estado de Río de Janeiro y en Estado de Río Grande del Sur.
Según la Ley, la cremación sólo será efectuada después de pasar 24 horas, contadas a partir del fallecimiento y, que sean atendidas las exigencias prescritas. La prueba relativa a la manifestación del fallecido en ser incinerado debe estar expresada en una Declaración de documento público o particular.
Las cenizas resultantes de la cremación del cuerpo serán recogidas en una urna individual y la familia dará el destino que el fallecido determinó. Muchos países ya cuentan con Jardines Memorables y edificios llamados “Columbarios”, con unas cajas para ser depositadas las urnas con las cenizas de los fallecidos pudiendo ser visitadas por los parientes.
Kardec, el codificador dijo: “El hombre no tiene miedo de la muerte sino de la transición”.
A la medida que hubiera madurez y comprensión para la extensión de la vida, el ser humano sabrá valorar cada momento de la vida terrena y dedicará al cuerpo el debido valor que él merece. A través del cuerpo, el espíritu se iluminará. Se rescata el pasado, se vive el presente y se prepara el futuro. En la desencarnación es restituida la libertad relativa al espíritu en cuanto el cuerpo permanece en la Tierra con otros bienes materiales.
El espíritu preexistente y sobreviviente al cuerpo. Tanto inhumación como cremación son formas de acomodar el cadáver. Expresan el libre albedrío de cada uno. Los procesos destruyen el cuerpo. Para optar por la cremación es necesario tener un cierto desapego a los lazos materiales e incluso con la inhumación, en el caso que el espíritu no estuviese debidamente preparado moralmente, menos dolorosa será la separación. ( Trabajo aportado por Encarni)
Este es un tema controvertido que cada cual puede considerar de muy diversas formas. El artículo aportado por Encarni me parece muy bueno y solamente quisiera aportar algún dato o consideración sobre el mismo. Los que imbuidos por el dogma religioso, consideran que la cremación es una falta de respeto al cuerpo, no deben haber visto jamás un cadáver en descomposición; es algo terrible e impresionante y precisamente por gratitud y respeto a este vehículo para la existencia humana como lo es el cuerpo físico, creo que es más adecuado evitarle ese asqueroso y terrible proceso. El fuego en su papel de agente purificador, no hace sino adelantar en pocas horas lo que la naturaleza dentro de la tumba tarda años en terminar con el mismo resultado de disgregar la materia carnal que se reintegra de nuevo en la Naturaleza de donde procede. Por otra parte, el dogma de la resurección de Jesús, supone el pasar por alto que este resucitó en su cuerpo espiritual, no con el carnal. Prueba de ello es que como en numerosas ocasiones relatan los Evangelios, este se apareció varias veces a sus discípulos, unas veces materializado y otras no. Así por ejemplo, vemos que quienes le conocían muy bien en vida, no le conocieron cuando después de encontrar su tumba vacía, hablaron con un jóven extraño sobre este hecho, y no reconocieron en él a Jesús hasta que este no quiso ser reconocido al cambiar su aspecto aparente de jóven extraño, por el del amado Maestro resucitado. La materia no aparece, desaparece o cambia de aspecto salvo en trucos de mago prestidigitador; el cuerpo espiritual sí puede hacerlo ante la vista de las personas y así ha sucedido no solo con Jesús, sino en muchos otros casos documentados que forman historia en las diversas religiones y en la Parapsicología, certificados por hombres de Ciencia y , por supuesto, dentro de la historia de los fenómenos espíritas. En conclusión, creo que en efecto, hay que dejar un prudencial tiempo al espíritu para que complete el proceso de desencarnación tras la muerte del cuerpo, que es el desligamiento total de su periespíritu, con la materia carnal, y este tiempo, según la revelación espírita, es de una media de tres días, aunque puede ser de mucho menos o de muchísimo más, eso depende de lo apegado que esté a su materia y a las cosas de este mundo, el ser que se tiene que marchar a ese lugar o estado que llamamos "más allá" u "otro plano", tras la muerte de su cuerpo. Pero después, por higiene, por espacio, por salubridad para los vivos y sobre todo por agradecimiento a ese cuerpo que durante unos años fue nuestro vehículo en la Tierra, es más lógico hacer con él como dijo el Budda: " Cuando tras la muerte el cuerpo queda frío y rígido como la madera, debe ser quemado como la madera". - Jose Luis Martín-
Amistad - Osho "Primero medita, sé dichoso, luego el amor sucederá por sí mismo. Entonces, estar con otros es hermoso y estar solo también es hermoso. Por consiguiente también es simple. No dependes de otros y no haces que otros dependan de tí. Entonces siempre existe una hermandad. Nunca se convierte en una relación; siempre es un "relacionarse". Tu te relacionas mientras las cosas se dan bien, compartes, y si ves que ha llegado el momento de partir porque los caminos se separan en un punto de cruce, dices adiós con mucha gratitud por lo que el otro ha significado para tí, por todos los gozos y todos los placeres y todos los hermosos momentos que has compartido con el otro, sin sufrimiento,sin dolor; simplemente te separas." Osho
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espiritistas. es
¿El Espíritu encarnado permanece voluntariamente en su envoltura corporal?
– Es como si preguntases si el prisionero se alegra con la
prisión. El Espíritu encarnado aspira sin cesar a su liberación y cuanto
más grosera es la envoltura, más desea librarse de ella.
401 – Durante el sueño, ¿descansa el alma como el cuerpo?
– No, el Espíritu jamás está inactivo. Durante el sueño, los lazos que le unen al cuerpo se aflojan y el cuerpo no necesita del Espíritu. Entonces recorre el espacio y entra en relación más directa con otros Espíritus.
402 – ¿Cómo podemos apreciar la libertad del Espíritu durante el sueño?
– Por los sueños. Bien puedes creer que cuando reposa el cuerpo, el Espíritu posee más facultades que en vigilia. Tiene conocimiento del pasado y algunas veces previsión del futuro.
Adquiere mayor energía y puede entrar en comunicación con otros Espíritus, ya sea en este mundo, ya en otro. Muchas veces dices: He tenido un sueño estrambótico, horrible; pero inverosímil. Te equivocas,pues con frecuencia es recuerdo de lugares y cosas que has visto o presentimiento de lo que verás en otra existencia o en otra época.
Estando el cuerpo entorpecido, el Espíritu se esfuerza en romper sus cadenas, inquiriendo en el pasado y en el futuro.
¡Pobres hombres, cuán poco conocéis los fenómenos más simples de la vida! Creéis ser muy sabios y las cosas más insignificantes os ponen en aprieto. Quedáis turbados con esta pregunta que os dirigen todos los niños: ¿qué hacemos mientras dormimos y qué es el sueño?
El sueño libera parcialmente el alma del cuerpo. Cuando se duerme, se está por un momento en el mismo estado en que se encuentra el hombre, de manera fija, después de la muerte. Los Espíritus que con prontitud se separan de la materia en el acto de la muerte, han tenido sueños inteligentes. Cuando duermen, se reúnen
a la sociedad de otros seres superiores a ellos; viajan, hablan y se instruyen con ellos, y hasta trabajan en obras que encuentran hechas al morir. Esto debe enseñaros una vez más, a no temer a la muerte,puesto que morís todos los días, según las palabras del santo. Esto respecto de los Espíritus elevados. Pero, la mayoría de los hombres que, al morir, han de permanecer largas horas en turbación, en esa incertidumbre de que os han hablado, esos van a mundos inferiores a la Tierra, a donde les llaman antiguos afectos, o buscan quizá placeres más bajos que los que tienen y doctrinas más viles aún, más innobles,más nocivas que las que entre vosotros profesan. Y lo que engendra la simpatía en la Tierra no es otra cosa que el hecho de sentirse uno
al despertar, aproximado por el corazón a aquellos con quienes se acaban de pasar ocho o nueve horas de dicha o de placer. Explica también esas antipatías invencibles el conocer en el fondo del corazón que tales gentes tienen distinta conciencia de la nuestra; porque las reconocemos sin haberlas visto nunca con los ojos. Explica asimismo la indiferencia; porque no nos inclinamos a buscar nuevos amigos,sabiendo que tenemos otros que nos aman y nos quieren. En una palabra, el sueño influye en vuestra vida más de lo que pensáis.
Por medio del sueño, los Espíritus encarnados están siempre en relación con el mundo de los Espíritus; y por esto los superiores consienten sin mucha repugnancia en encarnarse entre vosotros. Dios ha querido que, durante su contacto con el vicio, puedan ir a renovarse en las fuentes del bien, para que ellos, que vienen a instruir a otros,no fallen también. El sueño es la puerta que Dios les abrió para que vayan hasta sus amigos del cielo. Es el recreo después del trabajo,mientras esperan la gran liberación, la liberación final que debe
restituirlos a su verdadero medio.
EMANCIPACIÓN DEL ALMA
El sueño es el recuerdo de lo que vuestro Espíritu ha visto mientras dormíais; pero observad que no siempre soñáis; porque no recordáis siempre lo que habéis visto. Vuestra alma no está en pleno desdoblamiento y muchas veces el sueño no es más que el recuerdo de la turbación que se une a vuestra partida o a vuestro regreso, al cual se junta el de lo que habéis hecho o lo que os preocupó en estado de vigilia. Y de no ser así, ¿cómo explicaríais esos sueños absurdos que tiene tanto el más sabio, como el más ignorante? Los Espíritus malos se aprovechan también de los sueños para atormentar a las almas débiles y pusilánimes.
Por lo demás, dentro de poco veréis desarrollarse otra especie de sueños, que aunque tan antigua como la que conocéis, la ignoráis ahora. El sueño de Juana, de Jacob, de los Profetas judaicos y de algunos adivinos hindúes. Ese sueño es el recuerdo del alma,completamente separada del cuerpo, el recuerdo de esa segunda vida de la que siempre os hablo.
Procurad distinguir bien estas dos especies de sueños en aquellos que recordáis; pues sin ello caeríais en contradicciones y errores que serían funestos a vuestra fe.
Los sueños son producto de la emancipación del alma, que se hace más independiente por la suspensión de la vida activa y de relación. De aquí una especie de clarividencia indefinida que se extiende a los más lejanos lugares, o a los que jamás se han visto y a veces hasta a otros mundos, así como el recuerdo que trae a la memoria los acontecimientos ocurridos en la presente existencia o en las existencias anteriores. La rareza de las imágenes de lo que ocurre o ha ocurrido en mundos desconocidos, entremezcladas con las cosas del mundo actual, forman esos conjuntos estrambóticos y confusos que parece que no tienen
sentido ni trabazón.
La incoherencia de los sueños se explica también por los claros que produce el recuerdo incompleto de lo que se nos ha aparecido mientras dormimos.
Tal sucedería con un relato del cual se hubiesen sacado al acaso frases o partes de estas, pues reunidos los fragmentos restantes carecerían de significación razonable. 403 – ¿Por qué no nos recordamos siempre de los sueños?
– Lo que tú llamas dormir no es más que el descanso del cuerpo, porque el Espíritu está siempre en movimiento. Así recobra algo de su libertad y se comunica con los que ama, ya en éste, ya en otros mundos.
Pero como el cuerpo es materia pesada y grosera, difícilmente conserva las impresiones que ha recibido el Espíritu; porque no las ha percibido por medio de los órganos del cuerpo. 404 – ¿Qué debe pensarse de la significación atribuida a los sueños?
– Los sueños no son verdaderos en el sentido que entienden los que dicen la buenaventura; porque es absurdo creer que soñar tal cosa anuncia tal otra. Pero son verdaderos en el sentido de que presentan imágenes reales al Espíritu, pero con frecuencia no guardan relación con lo que ocurre en la vida corporal. Muchas veces, también, como ya lo hemos dicho, son un recuerdo, y por fin, pueden ser a veces, un presentimiento del futuro, si Dios lo permite, o la videncia de lo que pasa en ese momento en otro lugar, para donde se transporta el alma. ¿No tenéis numerosos ejemplos de personas que se aparecen en sueños y advierten a sus parientes o amigos lo que les pasa? ¿Qué son esas apariciones sino el alma o Espíritu de esas personas que viene a comunicarse con el vuestro? Cuándo tenéis certeza de que realmente ha sucedido lo que habéis visto, ¿no es una prueba de que ninguna parte ha tomado la imaginación, sobre todo si lo ocurrido está muy lejos de vuestro pensamiento durante la vigilia? 405 – Con frecuencia se ven en sueños cosas que parecen presentimientos y que no se cumplen, ¿de dónde procede esto?
– Pueden cumplirse para el Espíritu, ya que no para el cuerpo,es decir, que el Espíritu ve lo que desea, porque va a buscarla. Es preciso no olvidarse que, durante el sueño, el alma está más o menos bajo la influencia de la materia y que por lo tanto nunca se emancipa completamente de las ideas terrestres. Resulta de aquí que las preocupaciones de durante el día pueden dar a lo que se ve la apariencia de lo que se desea o teme, lo que puede verdaderamente llamarse efecto de la imaginación. Cuando se está fuertemente preocupado por una idea, se refiere a ella todo lo que se ve. 406 – Cuándo vemos en sueños a personas que viven aún, a quienes conocemos perfectamente, realizando actos en que ni siquiera piensan, ¿no es efecto de la imaginación?
– En que ni siquiera piensan, ¿qué sabes tú? Su Espíritu puede muy bien venir a visitar el tuyo, como el tuyo puede ir a visitar el suyo, y no siempre sabes lo que piensa. Además, con frecuencia, atribuís a las personas que conocéis y según vuestros deseos lo que ha ocurrido u ocurre en otras existencias.
LIBRO SEGUNDO. – CAPÍTULO VIII EMANCIPACIÓN DEL ALMA 407 – ¿Es necesario el sueño completo para la emancipación del Espíritu?
– No, el Espíritu recobra su libertad, cuando los sentidos se entorpecen y aprovecha para emanciparse todos los momentos que le proporciona el cuerpo. Desde el instante que existe postración de fuerzas vitales, el Espíritu se desprende, gozando de mayor libertad a medida que el cuerpo es más débil.
Por esto el dormitar o un simple entorpecimiento de los sentidos, ofrece a veces las mismas imágenes que el sueño. 408 – A veces nos parece oír dentro de nosotros mismos palabras claramente pronunciadas, que ninguna relación tiene con lo que nos ocupa, ¿de dónde procede esto?
– Sí, y hasta frases enteras, sobre todo cuando los sentidos comienzan a entorpecerse. A veces es el débil eco de un Espíritu que quiere comunicarse contigo. 409 – Con frecuencia, en un estado que no es aún el de dormitar, cuando tenemos los ojos cerrados, vemos imágenes distintas, figuras cuyos más mínimos detalles apreciamos. ¿Es esto efecto de visión o de imaginación?
– Estando entorpecido el cuerpo, el Espíritu procura romper sus cadenas. Se transporta y ve. Si estuviese completamente dormido, sería un sueño. 410 – A veces mientras la gente duerme o dormita tiene ideas que parecen muy buenas y que a pesar de los esfuerzos que hace para recordarlas, se borran de la memoria. ¿De dónde provienen esas ideas?
– Son resultado de la libertad del Espíritu que se emancipa y goza de mayores facultades en aquel momento. Con frecuencia, son consejos que dan otros Espíritus. – ¿Para qué sirven esas ideas o consejos, puesto que no los recordamos ni podemos aprovecharlos?
– A veces esas ideas pertenecen más al mundo de los Espíritus que al corporal; pero lo más común es que si el cuerpo olvida, el Espíritu las recuerda y la idea acude en el momento oportuno como una inspiración instantánea. 411 – El Espíritu encarnado, en los momentos en que se desprende de la materia y actúa como Espíritu, ¿conoce la época de su muerte?
– Con frecuencia la presiente y algunas veces tiene plena conciencia, lo cual le da en estado de vigilia intuición de ella. De aquí que ciertas personas prevean a veces su muerte con gran exactitud. 412 – La actividad del Espíritu durante el descanso o sueño del cuerpo, ¿puede hacer que éste experimente cansancio al despertarse?
– Sí; porque el Espíritu tiene un cuerpo, como el globo aerostático tiene un poste donde está atado, y de la misma forma que la agitación del globo agita el poste, la actividad del Espíritu reacciona sobre el cuerpo y puede hacerle experimentar cansancio.
El libro de los Espíritus- Allan Kardec-
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" No somos lo que deberíamos ser; no somos lo que deseamos ser; no somos lo que vamos a ser, pero gracias a Dios, no somos lo que éramos." Martin Luther King
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