Entradas populares

viernes, 15 de mayo de 2015

Utilidad de ciertas evocaciones particulares

                 


                El sueño 


¡Pobres hombres, cuán poco conocéis los fenómenos más comunes que hacen a vuestra vida! Creéis ser muy sabios, creéis poseer una vasta erudición, y a estas preguntas que realizan todos los niños: ¿qué hacemos cuando dormimos?, ¿qué son los sueños?, os quedáis mudos. No tengo la pretensión de haceros comprender lo que voy a explicaros, porque hay cosas a las cuales vuestro Espíritu no puede todavía someterse, al no admitir lo que no entiende. 

El sueño libera parcialmente el alma del cuerpo. Al dormir, estamos momentáneamente en el estado en que uno se encuentra de manera permanente después de la muerte. Los Espíritus que al desencarnar se desprendieron rápidamente de la materia han tenido sueños inteligentes; cuando dormían, se reunían con la sociedad de otros seres superiores a ellos: viajaban, conversaban y se instruían con los mismos; incluso trabajaban en obras que encontraron concluidas al morir. Esto debe enseñaros una vez más a no temer la muerte, puesto que morís todos los días, según las palabras de un santo. 

Esto con respecto a los Espíritus elevados; pero para la masa de los hombres que, con la muerte, deben permanecer largas horas en turbación – en esa incertidumbre de que os han hablado –, van a mundos inferiores a la Tierra, adonde antiguos afectos los llaman, o a buscar placeres quizá todavía más bajos que los que aquí tienen; van a beber doctrinas aún más viles, más innobles y más nocivas que las que profesan en vuestro medio. Y lo que forma la simpatía en la Tierra no es otra cosa que el hecho de sentirnos, al despertar, vinculados por el corazón a aquellos con quienes acabamos de pasar simplemente 8 ó 9 horas de felicidad o de placer. Lo que explica también esas antipatías invencibles es saber que, en el fondo del corazón, esas personas tienen una conciencia diferente de la nuestra, porque se las conoce sin haberlas visto jamás con los ojos. Es esto aun lo que explica la indiferencia, puesto que no se desea hacer nuevos amigos cuando se sabe que existen otros que os aman y os aprecian. En una palabra, el sueño influye en vuestra vida más de lo que pensáis. 

Por efecto del sueño los Espíritus encarnados están siempre en relación con el mundo de los Espíritus, y esto es lo que hace que los Espíritus superiores consientan – sin demasiada repulsión – encarnarse entre vosotros. Dios ha querido que ellos, durante su contacto con el vicio, puedan ir a fortalecerse en la fuente del bien, para no fallar, ya que vienen a instruir a los otros. El sueño es la puerta que Dios les ha abierto hacia los amigos del cielo; es la recreación después del trabajo, a la espera de la gran libertad, la liberación final que debe volverlos a su verdadero medio. 

El sueño es el recuerdo de lo que vuestro Espíritu ha visto mientras el cuerpo dormía; pero tened en cuenta que no siempre soñáis, porque no os acordáis siempre de lo visteis, o de todo lo que habéis visto. Vuestra alma no está en todo su desarrollo; a menudo no es más que el recuerdo del problema que acompaña a vuestra partida o a vuestro retorno, a lo que se agrega el recuerdo de lo que habéis hecho o de lo que os preocupa en el estado de vigilia; sin esto, ¿cómo explicaríais esos sueños absurdos que tienen los más instruidos como los más simples? 

Los Espíritus malos también se sirven de los sueños para atormentar a las almas débiles y pusilánimes. 
Por lo demás, dentro de poco veréis desarrollarse una nueva especie de sueños; es tan antigua como la que conocéis, pero la ignoráis. El sueño de Juana, el sueño de Jacob, el sueño de los profetas judíos 
y de algunos adivinos hindúes: ese sueño es el recuerdo del alma desprendida completamente del cuerpo, la remembranza de esa segunda vida de la que os hablaba hace instantes. Tratad de distinguir bien esas dos especies de sueños entre aquellos que recordáis, pues sin ello caeríais en contradicciones y en errores que serían funestos a vuestra fe. 

Nota – El Espíritu que ha dictado esta comunicación, al habérsele solicitado su nombre, respondió: «¿Para qué? ¿Creéis, pues, que sólo los Espíritus de vuestros grandes hombres vienen a deciros cosas buenas? Entonces, ¿no contáis para nada con todos aquellos que no conocéis o que no tienen ningún nombre en vuestra Tierra? Sabed que muchos toman un nombre solamente para contentaros.» 

Allan Kardec 
Revista Espirita 1858

                                                  ********************************************

UTILIDAD DE CIERTAS EVOCACIONES PARTICULARES

Las comunicaciones que se obtienen de los Espíritus muy superiores o de los que han animado los grandes personajes de la Antigüedad son preciosas por la alta enseñanza que encierran. Esos Espíritus han adquirido un grado de perfección que les permite abarcar una esfera más amplia de ideas, penetrar misterios que superan el alcance vulgar de la Humanidad y, por consecuencia, iniciarnos mejor que otros en ciertas cosas. De allí no resulta que las comunicaciones de los Espíritus de un orden menos elevado no tengan utilidad; lejos de esto: el observador extrae de ellas más de una instrucción. Para conocer las costumbres de un pueblo es necesario estudiarlo en todos los grados de la escala. Cualquiera que lo hubiese visto bajo un solo aspecto lo conocería mal. La historia de un pueblo no es la de sus reyes ni la de sus eminencias sociales; para juzgarlo es preciso verlo en su vida íntima, en sus hábitos privados. Ahora bien, los Espíritus superiores son las eminencias del mundo espírita; su propia elevación los coloca tan por encima nuestro que nos quedamos asombrados de la distancia que nos separa. Espíritus más burgueses (permítasenos esta expresión) nos vuelven más palpables las circunstancias de su nueva existencia. Entre ellos, el lazo entre la vida corporal y la vida espírita es más íntimo; la comprendemos mejor porque nos toca más de cerca. Al aprender con ellos mismos lo que han llegado a ser, lo que piensan, lo que sienten los hombres de todas las condiciones y de todos los caracteres –tanto los hombres de bien como los viciosos, los grandes y los pequeños, los felices y los desdichados del siglo, en una palabra, los hombres que han vivido entre nosotros, que hemos visto y conocido, de los cuales conocemos sus vidas reales, sus virtudes y defectos–, comprendemos sus alegrías y sus sufrimientos, nos asociamos y extraemos de los mismos una enseñanza moral tanto más provechosa cuanto más íntimas son las relaciones entre ellos y nosotros. Nos ponemos más fácilmente en el lugar del que ha sido nuestro igual que en el del que no vemos sino a través del espejismo de una gloria celestial. Los Espíritus vulgares nos muestran la aplicación práctica de las grandes y sublimes verdades, de las que los Espíritus superiores nos enseñan la teoría. Además, en el estudio de una ciencia nada es inútil: Newton encontró la ley de las fuerzas del Universo en el fenómeno más simple.

Esas comunicaciones tienen otra ventaja: la de constatar la identidad de los Espíritus de una manera más precisa. Cuando un Espíritu nos dice haber sido Sócrates o Platón, somos obligados a creer bajo palabra, porque no trae consigo un certificado de autenticidad; podemos ver en sus discursos si desmiente o no el origen que se atribuye: nosotros lo juzgaremos un Espíritu elevado, eso es todo; que en realidad haya sido Sócrates o Platón, poco nos importa. Pero cuando nuestros parientes, nuestros amigos o los que hemos conocido se nos manifiestan en Espíritu, se presentan mil y una circunstancias de detalles íntimos donde la identidad no podría ser puesta en duda: se adquiere, de alguna manera, la prueba material. Por lo tanto, pensamos que se ha de apreciar el hecho de ofrecer de cuando en cuando algunas de esas evocaciones íntimas: es la novela de las costumbres de la vida espírita sin la ficción.

Revista Espírita 1858

                                                          ******************************


                                                  EL PENSAMIENTO

 El pensamiento es fuerza creadora, y todos  siempre tenemos  pensamientos  que según su calidad, sean buenos o malos  atraemos fuerzas  que nos embargan,  por eso  es importante que eduquemos el pensamiento.
El pensamiento es una forma de energía de emisión continua, que fluye del alma, a través del cerebro. Es elaborado sin esfuerzo, como expresión natural del alma, y se propaga a través del fluido cósmico universal, pudiendo alcanzar distancias considerables en pocos segundos, diferente de lo que ocurre con el sonido que se propaga a través del aire, a una velocidad de 340 m/s, alcanzando una distancia limitada.
Como expresión del alma, el pensamiento tiene un alto significado en la vida de cada uno. Si el ser humano pudiese evaluar el alcance de los pensamientos bien orientados, dejaría los círculos ilusorios y poco significativos de ciertos ambientes que lo rodean, y bucearía en las aguas límpidas y puras de los pensamientos rectos, y encontraría condiciones para proyectarse, progresivamente, a planos más elevados de conocimientos, de evolución, de salud, de alegría y de bienestar, visto que esa modalidad de pensamiento constituye un requisito fundamental para que la persona pueda alcanzar el equilibrio y la harmonía de la mente y del cuerpo.
Los pensamientos rectos o positivos de amor, de buen ánimo, de coraje, de aprobación, de fe, son edificantes y promueven la salud, el bienestar, el progreso, la riqueza, la alegría, en fin, todos los bienes de la vida. Los pensamientos impregnados de emociones neutras, son indiferentes. Los impregnados de emociones negativas, como los de rabia, de odio, de envidia, de celos, de miedo, de maledicencia, de vanidad, de mentira, de calumnia, de agresividad, son mensajeros del mal, del dolor, del sufrimiento, del fracaso, en fin, perjudiciales a la vida.
El pensamiento recto es el pensamiento positivo, que se identifica con la energía creadora del Universo. Todo lo que fue hecho por el pensamiento de Dios es recto, siendo contrario al pensamiento negativo que es falso y no se identifica con la obra de la Creación. Del mismo modo, todo lo que fue hecho en el Universo, por el hombre, fue elaborado por su pensamiento recto, que expresa la continuidad del pensamiento del Creador.
El pensamiento recto se identifica con la luz, y el pensamiento negativo se confunde con las tinieblas. En ese concepto, las personas que tienen pensamientos positivos viven en la luz, y las que  se complacen en los pensamientos negativos viven sumergidas en tinieblas.
La creación del alma humana provino de un acto positivo del pensamiento de Dios. Y, del mismo modo los seres humanos pueden utilizar correctamente el pensamiento, para la realización de sus objetivos en la Tierra.
El alma, a través del pensamiento, ejerce una función muy importante en la vida del ser humano, participando activamente en los fenómenos psico biológicos, y en todos los acontecimientos de la vida de cada uno.
Aunque sean invisibles, los pensamientos son seres, y pueden ser detectados por medio de recursos propios. Están dotados de la propiedad de ideoplastia y, de acuerdo con las vibraciones positivas o negativas de que puedan estar imantados, producen una impregnación, como verdadera acción hipnótica, en el campo mental de la propia persona y de las personas a las cuales son proyectadas.
En ese sentido, vale decir que los pensamientos positivos forman, alrededor de la persona que los emite, un poderoso campo fluídico de fuerzas creadoras del bien, que neutralizan o anulan las vibraciones deletéreas a ella dirigidas, mientras que la persona que se mantiene en estado neutro o negativo estará con las puertas abiertas para recibirlas y, por consiguiente, sufrir sus consecuencias.
Eduquemos el pensamiento, analicemos si con el estamos construyendo o destruyendo, para evitar el mal pensamiento, creemos uno bueno, a una idea negativa, coloquemos una positiva.
 Merchita
Extraído del libro “Enfermedades del Alma” de  Dr. Roberto Brólio

                                                         *******************************

                                          LA PEDOFILIA

La pedofilia así como cualquier otra errada conducta o vicio debe ser corregida en alguna existencia. Todos, absolutamente todos tenemos el derecho de evolucionar a niveles de conciencia superiores. Todos tenemos derecho a la rectificación. El universo ni Dios castiga a nadie. El universo corrige los errores dando oportunidades y para eso reencarnamos una y otra vez hasta lograrlo, al hacerlo, estaremos sutilizando la energía que conforma nuestro espíritu.

                                                  ***************************************+



EXPERIENCIAS EN LA VIDA

No hay fuerza que suplante al amor. Al recurrir a la fuente sublime  del Amor sin Límites, a través de la oración, recibimos respuesta del Cielo que lo dulcifica todo en un instante,  cambiando  los  estados mentales, en sintonías  emocionantes que hacen el panorama totalmente distinto.

Si la persona no cambia, no se orienta  hacia el bien, es impenetrable, queda atrofiada en los sentimientos nobles, y deambula en las fajas inferiores, sin que los centros de comunicación capten los llamados de importancia.

No debemos olvidar la enseñanza de Jesús: “Pedid y se os dará…” Es necesario pedir, saber hacerlo y esperar con receptividad.

La vida es patrimonio de Dios y todos nos encontramos situados en ella con propósitos superiores que nos están reservados. Todos realizamos  actos lamentables, que son frutos de nuestra ignorancia, igualándonos, en cierto modo, en los errores y diferenciándonos en los aciertos.

Cuando somos inmaduros no nos disponemos a trabajar  a favor de nuestro propio progreso moral.  Somos inmaduros en lo que concierne a los nobles compromisos,  soñamos con los placeres extenuantes a los cuales nos gusta entregarnos, importándonos muy poco las consecuencias perniciosas que nos pueden sobrevenir.

Solamente existen obsesiones  porque existen deudores. Todo obsesor por más insensible y cruel que sea, es solo un enfermo que se vio traicionado y no ha sabido o querido superar la condición de dolor a la que fue arrojado. Mientras no exista la luz del perdón en la antigua victima y la transformación moral del infractor,  la problemática aflictiva continua, cambiando solamente  de forma o de actitud de quien persigue  y de quien es perseguido.

Todo en la Naturaleza invita a la paz y al amor, poemas llenos de vida y de belleza invitan a la meditación y al progreso intimo; a pesar de eso, el atavismo de las pasiones primitivas hace que el hombre renuncie a la gloria de la armonía externa que cubre la Tierra, bendiciéndola  para vivir los volcanes íntimos que retumban violentos en erupciones destructoras.

Muchos diligentes estudiosos  de la reencarnación, mantienen veleidades e ideas fantásticas que les hacen sentir placer, en torno del pasado espiritual. Se identifican en los ropajes físicos de antiguos nobles y generales, reyes y conquistadores, prelados ilustres de alta jerarquía en las órdenes eclesiásticas,  de artistas famosos, perdiendo un tiempo precioso en investigaciones y comparaciones de valor secundario, al exaltar el pasado para satisfacerse en el presente  sin la necesaria consideración por la nueva oportunidad…


No quieren darse cuenta, que si vivieron personificaciones célebres  y aun permanecen en la Tierra, es porque fallaron dolorosamente , en las oportunidades con que la Vida los invitó a obtener  en propio crecimiento moral, pero se denigraron por el orgullo, excesiva ambición, falta de respeto a la bendición que no merecían, pero que recibieron como misericordia Divina.

Confirmados algunos casos como verdaderos, hay que  observar que esto es así  por una finalidad  reeducativa,  exigiendo urgente reparación y no un motivo de disfrazada vanidad por lo que fueron, con total olvido de los que son.

La falta  de obligación en los compromisos elevados se hace notoria en las esferas sociales del mundo, en cuya clase abundan muchas perturbaciones e invitaciones a la caída, tentaciones sin nombre, fraudes, tormentos, traiciones y enormes responsabilidades. En cambio  los fámulos humildes, servidores ignorados, profesionales poco conocidos, son los que soportan la mezquindad e indiferencia, la perversidad y el desprecio, elevándose a  través de los valores de la paciencia  y la humildad que vencen en la escala del progreso, esperándolos generosos y liberados, después del umbral de ceniza y lodo en el que todos se igualan, en la consunción del cadáver, aunque la tumba de los opresores de un día se erige con mármoles y bronces trabajados, que evocan escenas que no se repetirán!...

“las marcas de determinadas reencarnaciones no desaparecen rápidamente de los tejidos sutiles del Espíritu que renace en el cuerpo, sufriendo los efectos.

“Jesús escogió vestimentas modestas, las convivencias del dolor y del sufrimiento humano, las situaciones del proletariado sin esperanza para dignificar la ascensión de las almas  que se fortalecen con los testimonios de la pobreza y la simplicidad. No despreció los bienes  del mundo ni a sus poseedores transitorios, ofreciéndoles varias veces, la oportunidad de unirse a El y Sus lecciones, pero no se detuvo, al lado de las momentáneas posiciones  y mandos…

“Dignas son todas las coyunturas en que el Espíritu renace para la evolución, porque al final todos  son dones de Dios, puestos al servicio del progreso de todas las almas.

Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro “En las Fronteras de la Locura” Divaldo Pereira Franco.

                                                             ***************************


jueves, 14 de mayo de 2015

Los médiums y los hechiceros




LA INTELIGENCIA DE LOS ANIMALES
F. Grisot
Ciertos hombres muy cartesianos, aún impregnados de la concepción anticuada del «animal-máquina», concuerdan en sólo reconocer un instinto vulgar, en las manifestaciones de la inteligencia animal.
Esta actitud oscurantista está lejos de sorprendernos; la facultad así discutida, se debe a que no son esos hombres quienes tienen la fortuna de aparecer en plena luz, para reproducir a su entera voluntad, esas experiencias científicas.
Schopenhauer, bien ha juzgado a esos negadores, al decir que la inteligencia es rechazada en los animales, «porque los primeros la poseen en muy poco grado.»
El principio inteligente en los animales, no ha llegado a su individualización, porque se encuentra en un ciclo de evolución obligatoria, en razón de las leyes de la Naturaleza, es decir, en una constante evolución, hasta que dicho principio se individualice y se transforme en alma al llegar a la humanización o estado hominal. Fase en la cual podrá ejercer su libre albedrío para elegir entre las cosas bellas o feas, en una perpetua búsqueda, de lo mejor para sí mismo, según el grado de elevación de su propia alma.
«De esta manera, mientras que en cada hombre existe un yo distinto y conciente de sí mismo que domina nuestras acciones, el fragmento divino de cada animal no está aún individualizado», ha constatado el Dr. Raoul Montandon en su obra: Del animal al Hombre.
Este fragmento divino, es una derivación de una reserva común de inteligencia divina, denominada alma-grupo animal, que distribuye sus principios-directores para cada especie, en medio de sus múltiples ramificaciones.
Y las «conciencias» animales están sujetas ciegamente a esta ley invisible; las mismas obedecen a sus impulsos, sin buscar comprender la Esencia Divina, a la manera –salvando la debida distancia – de esos médiums simples pero llenos de fe: como Juana la pastora, cuando sus dones del Cielo la pusieron en presencia de hechos supranormales.
Como las divinidades que se ocultan en la sombra de los templos herméticos, el alma-grupo no se muestra a los ojos de los hombres, lo que hace que frecuentemente éstos estudien minuciosamente la maravillosa máquina animal, pero se olviden de buscar al misterioso conductor.
Ellos admiran de buen grado la perfección de sus mecanismos, pero solamente se contentan diciendo: ¡Qué curioso!, calificando así las manifestaciones profundas de la inteligencia universal. De esta manera, ellos no aceptan que nuestros hermanos llamados inferiores tengan ese Don Divino que la Naturaleza les ha dado desde el origen de las especies, a fin de suplir la ausencia de imaginación creadora: inteligencia inspirada y genial, en una palabra, Inteligencia Divina.
Hay en el Universo todos los inventos llamados humanos; existe todo aquello que los hombres han encontrado, y también hay todo lo que falta descubrir. La Creación no deja lagunas. «Dios tiene una cantidad infinita de facultades infinitas», ha escrito Víctor Hugo.
Si está en el destino del hombre descubrir laboriosamente todas esas cualidades del Cosmos, catalogadas con el vocablo «invento», a fin de merecer esa dicha y acelerar su evolución, los animales –al igual que las plantas – tienen la ocasión de pasar por las leyes y técnicas científicas, desde el origen de los tiempos.
Tal vez sea una de esas reglas misteriosas que a veces rigen a los números, regla que se encuentra aplicada en toda su rigurosa simplicidad en las perfectas construcciones. Así, la abeja, desde que es abeja, construye sus celdillas de cera siguiendo la forma de un hexágono regular, usando las propiedades del número seis con la misma espontaneidad genial que lo hace el copo de nieve al reflejar la estructura que lo compone. Igualmente, sin ser ningún geómetra y sin conocimientos científicos, el caracol moldea su caparazón siguiendo la curva de un espiral matemáticamente irreprochable. ¿Y dónde el castor ha aprendido el arte de calcular exactamente el ángulo propicio para construir el dique que edifica con la corriente del río?
En materia de arquitectura, las hormigas no son menos sorprendentes: éstas construyen las galerías subterráneas del hormiguero en medio de pilares reunidos por un arco de medio punto, cuyo conjunto han conseguido soldar con un cierto cimiento que ellas secretan.
Los modestos gusanos primitivos y todos los animales marinos, desde las grandes profundidades hasta las luces de situación multicolores, son los depositarios de la luz fría. El pez torpedo y el gimnoto aniquilan sus enemigos con una descarga eléctrica viva tan fuerte como nuestra corriente eléctrica doméstica. El menor de los peces sumergiéndose con una facilidad tan natural sin llegar al fondo, demuestra el principio del submarino.
Sus congéneres, los anablépidos de América tropical, poseen verdaderos ojos periscópicos que les permiten ver al mismo tiempo lo que sucede en el agua y en el aire. Para conducirse en el vuelo, el murciélago emite ultrasonidos que rebotan en los obstáculos a la manera de un radar. Pájaros e insectos son claramente los primeros representantes del avión y del helicóptero.
Si los hombres – Ícaros ambiciosos – tienen éxito al posar el avión, ellos no pueden rivalizar con los aterrizajes flexibles e instantáneos de las aves que no exigen ningún terreno de aviación, aterrizajes que siempre se efectúan sin accidentes.
La rapidez de todas esas maravillosas máquinas no dejan  de sorprendernos, si tomamos en consideración la velocidad en función del tamaño del cuerpo que se desplaza. Sin embargo, ciertos animales, sin duda los más prosaicos, usan esas sabias técnicas para reflejar los actos más comunes de la vida humana, pero con menos problemas de su parte.
Trabajadoras infatigables en la colmena, las abejas depositan la miel en los panales, los cuales son después cerrados herméticamente. Otros previdentes maestros de la casa, las hormigas, se dedican a la cría de pulgones, mientras que sus colegas, las termitas, prefieren cultivar champiñones en los jardines. El pez pescador es menos casero: sus gustos lo llevan a la pesca con «caña», con la cual la Naturaleza lo ha dotado, fijada sobre el dorso, siendo que en la punta de dicha caña están colgados anzuelos y cebos luminosos.
En cuanto a la jibia, da a quien quiera seguirla, lecciones de escondite; este molusco enturbia el agua con un líquido oscuro que secreta para esconderse de sus enemigos.
El arte del camuflaje evidencia además los atributos de un gran número de animales que se valen del mimetismo: mariposas multicolores que se confunden con las flores que liban; orugas que tienen el color de la hoja que devoran; serpientes verdes, al igual que el color de las lianas de donde se cuelgan; siluros con escamas móviles, algunas veces pardas y otras veces amarillentas, según el lugar donde estén: una roca o bajo la arena. Son innumerables los ejemplos de mimetismo, del cual el más popular es ciertamente el camaleón.
Otra manifestación del alma-grupo animal, que inquieta mucho a los naturalistas, es el famoso sexto sentido de las palomas mensajeras y de las aves migratorias. Guiadas por el invisible conductor, estas últimas eligen el momento meteorológico propicio para dejar el país, cuyo clima se ha vuelto inclemente, y son orientadas sin ningún error de ruta hacia tierras lejanas más hospitalarias, efectuando así un largo viaje a través de los mares, a pesar de la ausencia de puntos de referencia «aparentes» y de los riesgos de desvío del viento.
Es necesario observar con qué fuerza imperiosa el Consejero invisible precipita a la pobre ave enjaulada –por ejemplo, una codorniz – contra las barras de su prisión, cuando ella siente que el instante ha llegado, en el cual sus hermanas se agrupan para el gran viaje.
En materia médica, los animales están igualmente lejos de ser ignorantes; intuitivamente saben prevenir y curar una enfermedad, evitándola mejor que los hombres, sobre todo cuando permanecen en su estado natural, peyorativamente llamado «salvaje».
Ciertos animales parecen peritos en esa materia, tales como la tortuga, la carpa o el buitre, que tienen el record de longevidad al alcanzar o pasar la edad de 300 años. Contrariamente a tantas intemperancias humanas, los animales nunca comen sin que tengan hambre y jamás beben sin que sientan sed.
Si la fatiga los acomete, es preciso admirar la posición de relajamiento total en que su cuerpo se armoniza para recuperar las fuerzas perdidas. Observad a ese joven perro que al sentirse descompuesto, entra en un prado y elige con seguridad la hierba que lo ha de ayudar a eliminar su molestia. Le hicimos ver personalmente a un cazador de perdices lo que hacían las mismas después de ser heridas no mortalmente: ellas cambian de plumaje –como si fuese una autocirugía – para conservar su salud; uno a uno son extirpados por su propio pico los plomos descargados por el dueño cruel de la escopeta, siendo que las heridas resultantes de esta verdadera operación se cicatrizan rápidamente, gracias al apósito formado por las propias plumas.
Antes de concluir recordamos aún otra forma, entre tantas, que la Ciencia Divina aplica en los animales: el genio organizador de las sociedades de los insectos. Naturalistas como Henri Fabre o filósofos como Maurice Maeterlinck han reunido –mejor de lo que nosotros podríamos hacer– una multitud de observaciones interesantes sobre la vida de las abejas, de las hormigas y de las termitas. Diríamos sencillamente, que la mejor referencia que pueda testimoniar a favor de esas notables sociedades, es la estabilidad de su régimen, cualidad verdaderamente poco difundida entre los numerosos modos de gobierno de los hombres.
Así considerados, nuestros pequeños hermanos – los animales – no aparecen más como simples máquinas, como pensaba Descartes, movidos solamente por el instinto, sino como verdaderos «médiums» que incorporan el Conocimiento Divino. Aquí, donde los investigadores franceses están dando los primeros pasos en la comprensión de este tema, acertando y equivocándose, los animales se encuentran siempre en el camino de la verdad primera, y es por esto que nosotros debemos no sólo amarlos como hermanos, sino también protegerlos como criaturas de Dios.
(Traducción del original francés al español por: Enrique Eliseo Baldovino. Título del artículo: L'intelligence animale).
Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

                      ************************

LOS MÉDIUMS Y LOS 

HECHICEROS. 

PREGUNTA: Desde el momento en que la mediumnidad consiste en establecer relaciones con los poderes ocultos, me parece que las palabras médiums y hechiceros son poco menos que sinónimas. 
RESPUESTA DE A.K. - En todas las épocas ha habido médiums naturales o inconscientes que, por el hecho de que producían fenómenos insólitos y no comprendidos, eran calificados de hechiceros y de tener pacto con el diablo, lo cual ha sucedido también con la mayor parte de los sabios que poseían conocimientos superiores a los del vulgo. La ignorancia ha exagerado su poder y ellos mismos han abusado con frecuencia de la credulidad pública explotándola, y de aquí la justa reprobación de que han sido objeto. Basta comparar el poder atribuido a los hechiceros con la facultad de los verdaderos médiums para establecer la diferencia pero la mayor parte de los críticos no se toman este trabajo. El Espiritismo, lejos de resucitar la hechicería, la destruye para siempre, despojándola de su pretendido poder sobrenatural, de sus pretendidas fórmulas, hechizos, amuletos y talismanes, reduciendo los fenómenos posibles a su justo valor, sin salir de las leyes naturales. 
La asimilación que ciertas personas pretenden establecer, procede del error en que se encuentran de que los espíritus están a disposición de los médiums. Repugna a su razón que pueda depender del primer antojadizo el hacer venir a su gusto y en el momento determinado, al espíritu de tal o cual persona, más o menos ilustre. En esto creen la verdad, y si, antes de censurar al Espiritismo, se hubiesen molestado en informarse, hubieran sabido que dice terminantemente que los espíritus no están sujetos a los caprichos de nadie, y que nadie puede hacerles venir a su antojo y a pesar de ellos, de donde se deduce que los  médiums no son hechiceros. 

PREGUNTA: Según esto, todos los efectos que ciertos médiums acreditados obtienen por su voluntad y en público son para usted sofisticaciones. 
CONTESTACIÓN DE A.K. - No lo digo de un modo absoluto. Ciertos fenómenos no son imposibles, porque hay espíritus de grado inferior que pueden prestarse a ellos, y que con ellos se divierten, habiendo quizá hecho ya, durante su vida, el oficio de charlatanes, y habiendo también médiums especialmente propios para este género de manifestación. Pero el sentido común más vulgar rechaza la idea de que los espíritus elevados, por poco que lo estén, vengan a participar en la comedia y a hacer alardes de fuerza para divertir a los curiosos 
La obtención de estos fenómenos al antojo del que los obtiene, y sobre todo en público, es siempre sospechosa; en semejante caso, la mediumnidad y la prestidigitación andan tan cerca, que con frecuencia es muy difícil distinguirlas. Antes de ver en aquéllos la acción de los espíritus, se requieren minuciosas observaciones y tener en cuenta, bien el carácter y antecedentes del médium, bien una multitud de circunstancias que sólo un profundo estudio de la teoría de los fenómenos espiritistas puede hacer apreciar. Es de notar que este género de mediumnidad, si es en efecto mediumnidad, está limitada a la producción del mismo fenómeno, con ligeras variaciones, lo que no es muy a propósito para disipar las dudas. Un absoluto desinterés sería la mejor garantía de sinceridad. 
Cualquiera que sea la realidad de dichos fenómenos, como efectos medianímicos, producen un buen resultado, cual es el de poner en boga la idea espiritista. La controversia que sobre este particular se establece induce a muchas personas a un estudio más profundo. No es, ciertamente, a esos lugares donde debe irse en busca de instrucciones serias acerca del Espiritismo, ni de la filosofía de la doctrina, pero es un medio de llamar la atención a los indiferentes y obligar a que hablen de él a los más recalcitrantes. 

QUE ES EL ESPIRITISMO. ALLAN KARDEC.

                                           **************************************

MATRIMONIO
Muchos de nosotros nos cuestionamos  en cuanto a la validez del matrimonio, de la unión de dos personas.
Algunos afirman que el casamiento está fuera de moda o que mantener un casamiento por muchos años es para personas dependientes, que no consiguen vivir solas.
Otros afirman que la pareja solo consigue permanecer junto si cada cual mantiene una relación extra-conyugal.
Está fuera de duda que la unión entre un hombre y una mujer para constituir familia, está en las leyes divinas y por eso nunca pasará de moda.
La familia es el embrión de la sociedad y como tal, necesita de la pareja  como aliciente básico en esa pequeña estructura social.
Un día de esos, un amigo nos dijo que estaba durmiendo siempre muy tarde. Pensamos que estuviese haciendo horas extras en el trabajo, más el esclareció que el motivo era otro.
Lo que lo estaba manteniendo acordado era el dialogo con la esposa. Ambos quedaban conversando distraídamente  y ni percibían que la madrugada quedaba lejos.
Y el asunto de aquellos días era uno de los cinco hijos de la pareja.
Ambos comentaban a cerca de la alegría que estaban sintiendo porque ese hijo les contó que, en el colegio  donde estudiaba, los colegas le ofrecieron drogas por varias veces y, por varias veces, el dijo no.
 Y lo que más les hacia felices era porque, más allá de él joven rechazar las drogas, aun les contó un hecho que no es muy común.
Aquellos padres tenían sobrados motivos para alegrase, pues otros muchos no tienen la misma suerte.
Varios padres solo vienen a saber que los hijos están ingiriendo drogas por las páginas  policiales o cuando reciben la noticia  de que su hijo esté preso, por delincuencia.
Nosotros entendemos que, en el hogar en el que hay dialogo entre los esposos y entre los padres e hijos, muchas situaciones desagradables son evitadas.
Juana de Angelis, Espíritu, habla sobre algunas señales de alarma que pueden informar  la situación  antes que venga a agravarse la unión conyugal. He aquí alguno de ellos: silencios injustificables cuando los esposos están juntos; tedio inexplicable ante la presencia del compañero o de la compañera; ira disfrazada  cuando el esposo o esposa emite una opinión; saturación de los temas habituales, tratados  en casa,  huyendo para interminables lecturas de periódicos  o inacabables  novelas de televisión; irritabilidad contumaz siempre que vuelve al hogar; desinterés por los problemas del otro; falta de intercambio de opiniones; atritos constantes que desprenden  chispas de irritación, capaces de provocar  incendios en forma de agresión  de esta o aquella manera… y muchos otros más.
Observándose esas señales de alarma es importante que, antes  que las dificultades creen distancias y los espinos de la incomprensión produzcan heridas capaces de  deteriorar  la unión conyugal, tomemos  actitudes de lealtad y hagamos un examen de las cosas, providenciando para sanar los males en pauta. Y por encima de todo, recordemos  que el casamiento es excelente  oportunidad que Dios nos ofrece para los debidos reajustes con el compañero o compañera con quien nos comprometemos antes de nacer.
Y cuando la situación este difícil, roguemos a Dios que nos ayude a superar los obstáculos para nuestro propio bien y el de los hijos  que él nos confió.
 Libro: Sol de la Esperanza. Cap. 35
                                                                            **************************************

EL VERDADERO SENTIDO DE LA VIDA

Cada uno de nosotros encuentra en su vida un ser especial. Algunas veces es un abuelo, un profesor, un amigo de la familia. Una persona más vieja, paciente y sabia, que se interesó por nosotros y comprendió  cuando éramos jóvenes, inquietos e inseguros.Una persona que nos hizo mirar el mundo desde otro ángulo. Una persona que, con sus consejos y su afecto, nos hizo encontrar nuestro camino.
Así aconteció al joven Mitch Albom que se tornaría el columnista deportivo   número uno de América.
Durante los años universitarios, un profesor se hizo un gran amigo de él. Ese amigo  lo enseñó a amar los libros de una forma auténtica.
 Fuera de los horarios de las aulas, ellos se encontraban para discutir asuntos serios. Asuntos como las relaciones humanas. En ocasiones, el profesor también le daba lecciones extraordinarias de vida.
Cierto día, porque el alumno se quejaba del choque entre lo que la sociedad esperaba de él y lo que quería para sí mismo, el profesor le dijo:
La vida es una serie de empujones para delante y para detrás. Queremos hacer una cosa, pero somos forzados a hacer otra.
Algunas cosas nos duelen, aunque sabemos que no debían. Aceptamos ciertas cosas  aun  sabiendo que no debemos aceptar nada como absoluto.
Pero el amor, decía él, el amor vence siempre.
Cuando salió de la Universidad, Mitch era un joven idealista. Se prometió a sí mismo que jamás trabajaría por dinero, que se alistaría en los Cuerpos de la Paz, que viviría en lugares bellos  e inspiradores.
Mas los años pasaron y el acabó cambiando montañas de sueños por cheques  cada vez más gordos.
Entonces, un día, dieciséis años después, volvió a encontrar a su profesor, pero ya viejo y enfermo.
Eran sus últimos meses de vida. Durante catorce semanas, hasta su muerte, ambos amigos trataron de temas fundamentales para la felicidad y realizaciones humanas.
Era la última gran lección: una enseñanza sobre el sentido de  la vida.
Y el periodista volvió a evaluar su vida. Reflexionó sobre las verdades enseñadas por el profesor, como la de la necesidad de buscar el crecimiento espiritual. De dejar de preocuparse tanto con las cosas materiales y observar el universo a su alrededor. El universo de las afecciones,  la naturaleza que nos rodea. El cambio que se opera en los arboles, a fuerza del viento y de las estaciones del año.
Y el viejo maestro, caminando para el túmulo arrastrado por la enfermedad incurable, finalizó  la última gran lección a su antiguo alumno con la frase:
Hijo mío, cuando se aprende a morir, se aprende a vivir.
La vida física es una breve etapa. Sabiduría es ser abierto para las cosas bellas que ella nos ofrece. Para eso es preciso ignorar el brillo de los valores que la propaganda nos pasa.
Es preciso prestar atención cuando los seres queridos hablan, como si fuese la última vez que los oyese.
Es preciso andar con alegría como si fuese la última vez que pudiésemos estar de pie  y servirnos de nuestras piernas.
Y, por encima de todo, recordar que siempre es tiempo de cambiar.
Redacción de Momento Espirita

                                                   **********************************************