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miércoles, 8 de enero de 2014

Vida y muerte

VIDA Y MUERTE
La vida es la luz, donación, alegría y movimiento. La muerte es sombra, egoísmo, desaliento e inercia. Analiza las fuerzas vivas que te rodean y observarás a la naturaleza deshacerse en cánticos de trabajo y amor, asegurándote el bienestar. Es el árbol creciendo en la producción intensiva, el manantial en actividad constante para garantizarte la existencia, la atmósfera rehaciendo sin cesar los elementos con que te preserva la salud y el equilibrio... Pero no lejos de ti puedes ver igualmente a la muerte en el poso estancado en que las aguas se corrompen, en la azada inútil que la herrumbe devora, en el fruto desaprovechado que la corrupción daña... Depende de ti despertar y vivir, valorizando el tiempo que el Señor te confiere, extendiendo el don de ayudar y aprender, amar y servir. **************** Muchos nacen y renacen en el cuerpo físico, transitando de la infancia hacia la vejez y del sepulcro a la cuna, a la manera de almas cadavéricas en el egoísmo y en la rebelión, en la ociosidad o en la delincuencia, a la que irreflexivamente se acogen. Absorben los recursos de la Tierra sin retribución, reciben sin dar, exigen el concurso ajeno sin ningún impulso de cooperación en favor de los demás y absorben las fuerzas que encuentran, como vorágine que todo lo consume sin ningún provecho para el mundo que los acoge. Semejantes compañeros son realmente los muertos dignos de socorro y de piedad, porque a distancia de la luz que les corresponde inflamar en sí mismos, prefieren sumergirse en la inutilidad, acomodándose con las tinieblas. ***************** Recuérdate de los talentos con que Dios te ennoblece el sentimiento y el raciocinio, el cerebro y el corazón y, haciendote verter la gloria del bien, a través de tu verbo y de tus manos, despierta y vive, para que, de las experiencias fragmentarias del aprendizaje humano, puedas, un día, alzar vuelo firme en dirección de la Vida Eterna. Espiritu Emmanuel Medium Francisco Cândido Xavier **************************
LA INFLUENCIA DE LOS SIGNOS ZODIACALES Y EL ESPIRITISMO Astrónomos británicos afirmaron que las fechas de los signos del zodiaco están todas ellas equivocadas; en virtud de esto la mayoría de las personas habría nacido bajo una constelación diferente a la que históricamente su signo le indicaba. Este asunto, publicado por el diario O Globo el 21-01-1995, tuvo como título: Astrónomos crean el zodiaco de 13 signos”. No obstante, esas afirmaciones pierden el sabor de novedad, pues desde 1868 ellas ya habían sido proclamadas por Allan Kardec cuando publicó “El Génesis”, abordando en el capítulo IX la cuestión de las revoluciones periódicas de la Tierra. En este capítulo en nota a pié de página, leemos textualmente lo siguiente: La procesión de los equinoccios ocasiona alguno que otro cambio: el de la variación de la posición de los signos del Zodiaco. Con la Tierra girando en torno al Sol a lo largo de un año, a medida que ella avanza, el Sol, cada mes se encuentra ante una nueva constelación. Estas constelaciones son en número de doce, a saber: Áries, Tauro, Géminis, Cáncer, Léo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Son llamadas constelaciones zodiacales o signos del zodiaco y forman un circulo en el plano del ecuador terrestre. Conforme al mes del nacimiento de un indivíduo, se dice que él nació bajo tal signo; de ahí los pronósticos de la Astrología. Pero en virtud de la “Procesión de los Equinoccios”, acontece que los meses ya no corresponden a las mismas constelaciones que hace 2.000 años; por ejemplo, quien nace en el mes de julio ya no está en el signo de Leo, sino en el de Cáncer. De este modo cae la idéa supersticiosa ligada a la influencia de los signos ( Cap. V, item 12.). Esta nota de Allan Kardec viene a propósito, cuando explica que la “procesión de los equinoccios” sucede por el hecho de que la Tierra además de su movimiento anual en torno al Sol, que origina las estaciones, y de su movimiento de rotación sobre sí misma en 24 horas, lo que determina el día y la noche, tiene un tercer movimiento que se completa cada 25.000 años, o mas exactamente, 25.868 años. Este movimiento que sería imposible de explicar solo en algunas palabras sin el auxilio de figuras y sin una demostración geométrica, consiste en una especie de oscilación circular, que se puede comparar a la oscilación de una peonza cuando ya está parando. Como consecuencia de esta oscilación, el eje de la Tierra, cambiando su inclinación, describe un doble cono, cuyo vértice no corresponde con el centro del planeta , y las bases abarcan la superficie circunscrita por los círculos polares, o sea, una amplitud de 23 grados y medio de radio (ver el gráfico del esquema del movimiento de procesión de la Tierra, extraido del libro “El Génesis” de Allan Kardec, revisado por Claudio Lirange Zanatta-Ed.CELD). Y aún aclara más el Codificador del Espiritismo en el item 7 de aquel capítulo: “El equinoccio es el instante en que el Sol al pasar de un hemisferio para el otro, se encuentra perpendicular con el ecuador, lo que acontece dos veces por año, el 20 de marzo cuando el Sol pasa al hemisferio Boreal (Norte), y el 22 de septiembre cuando vuelve para el hemisferio Austral (Sur). En consecuencia, presenta, en su gradual mudanza, también una oblicuidad de su eje, lo que resulta un cambio también en la oblicuidad del ecuador sobre la eclíptica o momento del equinoccio que avanza algunos minutos ( 25 minutos y 7 segundos). Es a ese avance a lo que se da el nombre de “procesión de los equinoccios”… El cambio de las fechas de los signos zodiacales, con base en la procesión de los equinoccios demostrada por Allan Kardec, viene siendo también defendida por el astrónomo brasileiro Lineu Hoffmann, que escribió una carta al diario O Globo, aclarando lo que ya se había tratado del asunto desde 1.978, al editar la “ Nueva Carta Celeste”, acompañada del libro “Astronomía”. En él dedica incluso, un capítulo a la astrología, estableciendo la fecha correcta de los signos en virtud de los efectos procesionales, incluyendo también el signo 13º, referente a la constelación de Ofiuco, transitada por la trayectoria del Sol, vista desde la Tierra en la esfera celeste durante 17 días ( del 30 de noviembre al 17 de diciembre). Según Linneo Hoffmann, los astrólogos, basados en los principios establecidos por Hiparlo y Ptolomeo hace cerca de 2.000 años, determinaron que el Punto Vértice o de partida para medir las longitudes celestes, se definía el 21 de marzo, considerando el actual calendario gregoriano y subdividiendo los 360º de la esfera celeste en 12 signos de 30º cada una, que tomaron el nombre de constelaciones de la Eclíptica. Aconteció que, con lo que afirmó el astrónomo, de que hay un tercer movimiento principal de la Tierra, y es el de procesión, esto es, una oscilación del eje de la Tierra con radio de 23º, 26´, que dura nada menos que 25.780 años para completar los 360º, alteró profundamente los conceptos y normas de los astrólogos, que tenían una concepción de un universo estático y no dinámico. La procesión, acarrea la fuga del Punto Vernal. Esa fuga, aparentemente desplazable 50´, 27” por año, o de 1º arco cada 72 años, hace que el Punto Vernal, en 2.129 se desplace cerca de 30º hacia el oeste, un signo completo por lo tanto. Así, el signo de Áries pasó a ser Piscis y el de Piscis, Acuario, etc. Utilizando el pensamiento de Allan Kardec, expuesto en el item 12 del capítulo V del “Génesis”, vemos también que los grupos que tomaron el nombre de constelaciones, no son mas que agregaciones aparentes originadas por la distancia. Ahora, no existiendo esos agrupamientos, sino solo su apariencia, resulta ser ilusoria su significación, que es solo una supersticiosa creencia vulgar cuyas atribuciones solamente pueden existir en la imaginación. Además de esto, el Codificador del Espiritismo aclara que la creencia en la influencia de las constelaciones, sobre todo las que constituyen los 12 signos del Zodiaco, proviene de la idea ligada a las características de los nombres de las figuras que trazan. Si por ejemplo, a la que se llama “Leo” le fuera dado el nombre de “asno” o de “oveja”, ciertamente le habrían atribuido otra influencia. A este respecto, los Espíritus, al ser preguntados por Allan Kardec en la cuestión 867 del “Libro de los Espíritus”: - “ De donde procede la expresión de nacer bajo una buena estrella?”, - Respondieron: “Antígua superstición que ligaba a las estrellas con los destinos de los hombres. Alegoría que algunas personas admiten en su totalidad al tomarla al pie de la letra.” La respuesta es lógica, porque si el destino del hombre ya estuviese determinado por las estrellas, sería nulo en él el libre albedrío y no tendría ninguna culpa de practicar el mal, o mérito al hacer el bien. Recordemos por ultimo, que Jesús, el Espíritu mas perfecto y sabio que pasó por nuestro planeta, afirmó categóricamente: “A cada uno será dado según sus obras” y no dijo “ a cada uno según su signo”, por falta de lógica y de buen sentido. ( Autor desconocido). ******************* Saludo Matinal de Merche
POR UN MUNDO MEJOR Jueves 8 de Enero de 2014 Queridos amigos, hola buenos días, una de las metas del Espiritismo aliado al pensamiento de la Sociología es la de construir una sociedad justa, sin desigualdades. Es verdad que es un gran desafío, que aun perdurara por mucho tiempo, a causa de la desigualdad moral de los hombres, en razón de su estado de evolución espiritual, que porque es primario, genera y generara aun, injusticias en la Tierra. El predominio del egoísmo en la naturaleza humana responde por las incontables aflicciones que aun dominan en el organismo social de la Tierra. Las conquistas tecnológicas son neutras en sí mismas, pudiendo modificar la fase del planeta y tornarlo un mundo de felicidad , cosa que no sucede, en razón de la pobreza y de las prerrogativas que se permiten los dominadores arbitrarios que asaltan el poder, que dan expansión a sus sentimientos inferiores, tornándose responsables por la miseria que se expande bajo diferentes formas , todas ellas de aquella naturaleza moral. Por eso las guerras crueles continúan sucediéndose con características de perversidad, de horror que produce pánico. El proceso de desarrollo se hace por la transformació n moral del hombre, gracias a la cual él contribuye a la organización social. Si no hay una real modificación interior, seguirán existiendo los focos de conflictos, los preconceptos y persecución, miseria y abandono. Sin embargo es verdad que marchamos hacia la construcción de una sociedad noble, en la cual, todos disfruten de los mismos derechos y deberes, desapareciendo las perturbadoras opresiones que promueven las desigualdades entre los seres humanos. De ese modo, se hace necesario que la obra de la Educación tenga prioridad, trabajando al individuo de adentro hacia fuera, a fin de que encuentre su lugar al Sol, y pueda cooperar a favor de la sociedad mejor, que la reencarnación irá propiciando, pero que puede ser anticipada, si los gobiernos y los ciudadanos nos uniéramos para realizarla. Deducimos, que en el individuo están las piedras básicas del crecimiento social, que deben ser trabajadas de forma de poder construir grupos felices. Para aminorar y terminar con este estancamiento del comportamiento divergente en el mundo, la mejor técnica para utilizar y que puede modificar los factores degradantes y perturbadores del organismo social es la del amor. El amor en su sentido más profundo, aquel que establece paradigmas de deberes y de respeto a los derechos propios así como a los ajenos. El mayor fenómeno ideológico transformador de que se tiene noticias es el amor, que aun no tuvo oportunidad de expresarse profundamente. Predominando en el hombre la naturaleza animal en detrimento de su naturaleza espiritual, los instintos agresivos los gobiernan, impidiendo que se instale en su íntimo el sentimiento libertador, que pude modificar las estructuras del comportamiento humano, liberándolo de las aspiraciones utópicas, por tanto equivocas, a fin de presentar la realidad sin las marcas dañinas del pesimismo, del fatalismo, del aniquilamiento. Solamente la gradual transformació n moral del individuo modificará el torpe paisaje terreno, construyendo una Humanidad más saludable, de la cual desaparezcan los monstruos del hambre, de la guerra, de las persecuciones, de las enfermedades degenerativas. Los deberes serán ecuánimemente divididos, conforme ya viene aconteciendo en algunas comunidades, de acuerdo con las posibilidades de cada uno de los involucrados en la armonía familiar. Al hombre le competen los deberes propios de su carácter masculino, de su vigor y tipo de trabajo, en cuanto que a la mujer, son propuestas labores domésticas compatible s con la estructura femenina, dócil, maternal, sin ninguna sobrecarga para su economía emocional, sin negarle el derecho a la participación en el mercado del trabajo. El hogar es el instituto del amor, en el cual los adultos caminan en la búsqueda de soluciones, avanzando hacia el entendimiento sin predominio uno del otro, para tener siempre en vista la felicidad de la prole y de los padres, en igualdad de condiciones. Los factores responsables por la violencia, corrupción, criminalidad y prostitución, más allá de la desigualdad social que siempre ha existido y que también genera problemas, es a causa de los diferentes niveles de conciencia, grados de pensamientos, en variados estados de evolución moral y espiritual, que se encuentran los seres humanos. Como consecuencia de ello solamente la educación y la perseverancia pueden promoverlos mediante procesos de reiteradas experiencias, ora educativas, ora reeducativas. En la generalidad, sin un concepto vivencial del bien y del mal, de lo noble y de lo equivocado, de lo cierto y de lo errado, esos individuos fácilmente se introducen en los laberintos del vicio y del crimen, esperando inconscientemente contar con la comprensión, ayuda y corrección de la sociedad más esclarecida y digna. Procuremos en la parte que nos corresponde, hacer un mundo mejor, en nuestro propio mundo, empecemos en la unidad familia, para adherirnos un día a la unidad Universo, Cristo espera por nosotros, procuremos ser espíritus reafirmados en el bien, y eso nos facilitará mucho todas las cosas. Amigos os deseo un buen jueves, que el Señor siga iluminando nuestras vidas, os deseo lo mejor del mundo para todos, con mucho amor y mucho cariño. Merchita Extraído del libro “Actualidad del Pensamiento Espirita” de Divaldo Pereira Franco.

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