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sábado, 12 de febrero de 2011

El museo de las almas del Purgatorio

El Museo de las Almas del Purgatorio
El Museo de las Almas del Purgatorio
Un secreto guardado hace por lo menos 105 años por la Iglesia Católica acaba de ser desvendado: los espíritus se comunican también en el seno de la propia Iglesia. Quien lo afirma es el investigador de fenómenos paranormales bahiano Clóvis Nunes. Él ha logrado filmar y fotografiar el Museo de las Almas del Purgatorio, en Roma, y reveló que allí están registrados, silenciosamente, hechos incontestables que legitiman la comunicación de espíritus.

Todo comenzó con un incendio misterioso en la inauguración de un altar, en 1897. Los fieles, al apagar el fuego, percibieron desde el surgimiento de las llamas un rostro dibujado por los residuos del humo que se encontraban en el mármol. Según ha averiguado Clóvis, lo curioso es que no había nada que fuese combustible en el lugar. Juntamente con el padre Victory Juet, llegaron a la conclusión de que la materializació n de aquel rostro, cuyos residuos están intactos hasta hoy, se trataba de un fenómeno paranormal insólito.

Con el tiempo, se ha ido ampliando el acervo en este sentido, con piezas venidas de otras iglesias. El parapsicólogo afirma que las reliquias son imágenes sorprendentes que revelan que las comunicaciones espirituales en la Iglesia son evidentes y se producen en muchas épocas. En entrevista exclusiva, él nos relata detalles de su osadía, al driblar a los guardias de seguridad y traer los secretos a la superficie. Cita casos de diversos curas que no solo admiten la comunicabilidad con los espíritus, sino que además han escrito libros y dan conferencias sobre el tema.
El diálogo con los muertos no debe ser interrumpido, porque, en realidad, l
la vida no está limitada por los horizontes del mundo. (Papa Juan Pablo II)
EL MUSEO ESCONDE EL MISTERIO
El Museo de las Almas del Purgatorio fue creado por la Iglesia a comienzos del siglo pasado por el padre Victory Juet, que pertenecía a la Orden del Sagrado Corazón de Jesús, fundada en 1854 por el padre Chevalier, con la finalidad de decir misas y oraciones en sufragio de las almas en sufrimiento. Esta organización se desarrolló en Roma a partir del trabajo de Juet que se convirtió en una de las mayores personalidades de su época. Fue procurador de Roma, amigo personal y de extrema confianza del Papa Pío X.

El 15 de noviembre de 1897, cuando se había adornado el altar para una fiesta, en conmemoración de las conquistas para construcción del gran santuario, que es hoy la iglesia, se produjo el incendio misterioso. Victory Juet y los fieles dedujeron que serían almas del purgatorio, que pedían plegarias para aliviar sus sufrimientos en el Más Allá, toda vez la iglesia estaba siendo construida para ello, además de una demostración real de que la Iglesia era necesaria. A partir de ahí, el padre, impresionado, lo comunicó al Papa y a las autoridades eclesiásticas, emprendió viajes por los países europeos, buscando testimonios, pruebas, y siempre investigando para inserir otras comunicaciones semejantes.

Después de algún tiempo y de una gran cantidad de material seleccionado, fundó el primer Museo Cristiano de Ultratumba, con autorización del Papa, para legitimar todas las piezas que registran apariciones de comunicación espírita entre curas y monjas. "Hoy el museo tiene su cantidad de piezas resumida, pero es el registro de esas apariciones durante muchos años en diversas iglesias y diferentes partes del mundo", destaca Clóvis.

Según él, la Iglesia admite, a través del museo, la comunicación entre los vivos y los muertos. "Allí está un testimonio auténtico de la inmortalidad, de la comunicabilidad con los espíritus, pese a que el 90% o más de los curas desconozcan este museo, pues fue instituido por una Orden y solamente los padres que están ligados a ella, el Sagrado Corazón de Jesús, saben de su existencia. Pero si el Papa Pío X autorizó su creación y si el fenómeno se produjo allí es porque desde aquella época la Iglesia admite la comunicación con los muertos. No explícitamente para el público, sino entre las autoridades eclesiásticas, creemos que eso es un hecho desde hace algún tiempo. Por tanto, hace más de 100 años que estas piezas registran silenciosamente hechos incontestables, de que los espíritus se comunican dentro del seno de la Iglesia Católica", analiza.

CONTENIDO DE LOS MENSAJES
Según el parapsicólogo, algunas de las comunicaciones de estos curas eran el mal uso, por ejemplo, de las ofertas de la Misa y después, con la conciencia culpable, venían a decir dónde estaba este dinero guardado. Otras han sido de monjas, que venían a decir a las hermanas que la vida continuaba después de la muerte. También una gran parte de casos de espíritus en sufrimiento que volvían rogando se celebrase Misa para alivio de los dolores y las perturbaciones del alma.

Como la Iglesia Católica tiene la lectura del Más Allá en tres niveles de realidades, explica Clóvis: los buenos van al Cielo; los malos al Infierno y los que no son totalmente buenos ni totalmente malos permanecen temporalmente en el Purgatorio. Como la mayoría de las comunicaciones solicitaban plegarias, la Iglesia le atribuyó este nombre de Museo de las Almas del Purgatorio, tras la muerte del padre Victory Juet, porque el nombre original era Museo Cristiano de Ultratumba.

A comienzos del siglo pasado, el padre Victory Juet abrió el museo al público en el mismo período en que la iglesia se abrió al culto, en 1917. Desde entonces, el museo empezó a despertar mucha curiosidad, interpretaciones precipitadas y equivocadas y la Iglesia decidió entonces reservar estas informaciones porque la mayoría de las interpretaciones que se daban al Museo de las Almas del Purgatorio estaba relacionada con el satanismo. Los laicos interpretaban las comunicaciones como algo demoníaco. Eso perturbó no solo la fe de los fieles, sino que además contribuyó a una mala información del pensamiento de la doctrina cristiana de la Iglesia. Por ello la Iglesia ya no liberó la visitación, para preservar el contexto religioso.

EL PAPA LEGITIMA EL DIÁLOGO
Clóvis Nunes afirma que muchos testimonios, por parte de las autoridades eclesiásticas, admiten la posibilidad de comunicación de los espíritus. El más significativo es el del propio Papa Juan Pablo II, que dijo una frase muy expresiva proferida el Día de Difuntos, 2 de noviembre de 1983, en uno de sus pronunciamientos públicos en Roma, en la Plaza de San Pedro: "El diálogo con los muertos no debe ser interrumpido porque, en realidad, la vida no está limitada por los horizontes del mundo."

Actualmente, son muchos los padres implicados en transcomunicaciones : el cura suizo Leo Schmid publicó el libro Cuando los Muertos Hablan, resumiendo cerca de 12 mil comunicaciones de espíritus por voces paranormales, registradas en grabador con cintas de casete. Asimismo, el padre Kart Pfleger fue liberado de sus obligaciones tradicionales de la Iglesia para investigar el asunto y resultó en opiniones claras y definidas de que la comunicación era una realidad. En Francia, el padre François Brune escribió el libro Los Muertos nos Hablan, traducido a 11 idiomas y vendido en librerías católicas. En sociedad con un investigador de la Universidad de la Sorbona, escribió el libro Línea Directa con el Más Allá. En Bélgica, Jean Martan escribió el libro Miles de Señales, que resume evidencias de comunicación y da conferencias legitimando estas posibilidades. Y así sucesivamente.

"EL ESPIRITISMO EXISTE"
Y ¿existe la comunicación entre vivos y muertos? El padre Gino Concetti, de viva voz, respondió en el reportaje del Fantástico: "Considero que sí. Yo lo creo y me baso en un fundamento teológico que es el siguiente: todos nosotros formamos en Cristo un cuerpo místico, del cual Cristo es el soberano. De Cristo emanan muchas gracias, muchos dones, y si somos todos unidos, formamos una comunión. Y donde hay comunión, existe también comunicación" . El Padre Gino Concetti fue más allá, al afirmar que "el espiritismo existe, hay señales en la Biblia, en la Sagrada Escritura, en el Antiguo Testamento. Pero no se produce del modo fácil como cree la gente. Nosotros no podemos llamar al espíritu de Miguel Ángel, o de Rafael. Pero como existen pruebas en la Sagrada Escritura, no se puede negar que exista esta posibilidad de comunicación. "

Concetti recibió además eco o refuerzo del teólogo Sandro Register: "La Iglesia considera que es posible una comunicación entre este mundo y el otro mundo. La Iglesia ya tiene convicción de que esta comunicación existe. La Iglesia se siente peregrina, porque vive en la tierra y posee una patria en el cielo."

Al admitir la posibilidad del diálogo espiritual, el padre Concetti subraya que este acto no será pecado siempre que esté bajo la inspiración de la fe y que se evite la práctica de la idolatría, la nigromancia, la superstición y el esoterismo. Justifica que no se puede jugar con las "almas de los finados" ni evocarlas por motivos fútiles, para obtener, por ejemplo, números de lotería. Todo ello según la entrevista publicada en el periódico italiano Ansa, en noviembre de 1993 (a continuación) .

EL SOSTENIMIENTO DEL CRISTIANISMO
El parapsicólogo Clóvis Nunes observa que el Museo de las Almas representa para los cristianos la certidumbre de la fe en el Más Allá, y analiza: "El misterio del Cristianismo nació de esta comunicación con el Más Allá. Desde el nacimiento de Cristo, anunciado por un espíritu, hasta incluso el sostenimiento del Cristianismo, porque éste solo se hizo sostenible cuando Jesús resurgió de entre los muertos, al tercer día. Desde entonces, el Cristianismo se ha legitimado, al igual que otros fenómenos increíbles de la historia se han legitimado asimismo por la comunicación entre vivos y muertos."

"Otro aspecto importante, prosigue el investigador, fue la conversión de Pablo de Tarso, en el camino de Damasco, cuando se deparó con el espíritu de Jesús, que le preguntó: 'Pablo, Pablo, ¿por qué me persigues?' Él cayó ciego del caballo. El Cristo ya había muerto cuando este contacto tuvo lugar. Entonces, el misterio del Cristianismo es el resurgimiento de Jesús desde el Más Allá y la convicción de los cristianos, de los discípulos y de los apóstoles solamente se ha construido después de la certidumbre inquebrantable de que Jesús vivía tras la muerte. Eso fue la redención del Cristianismo, que comienza después de la cruz."

La relación de todo esto con el museo, para Clóvis, es que éste hace de puente, porque durante todos estos siglos hubo un gran muro de silencio entre vivos y muertos por parte de la Iglesia, el cual acaba de ser derrumbado, demostrando que la inmortalidad del alma es la continuidad de la vida y que este silencio fue hecho por las religiones cristianas, que aunque hablen de eternidad, nunca ha creado las condiciones posibles para el diálogo con esa eternidad. "El museo muestra que es posible que se haya evitado el diálogo, pero fue lo natural. Ahora, con la revelación de aquel lugar, me parece que muchos cristianos van a pensar un poco más", prevé.

EL PROGRAMA LO MOSTRÓ TODO
A través de Clóvis, el programa Fantástico, de la Rede Globo, mostró, por primera vez en el mundo, durante cerca de quince minutos, las imágenes que nunca han sido reveladas por otra televisión. Son imágenes sorprendentes que revelan que las comunicaciones espirituales en el seno de la Iglesia Católica son evidentes y se producen en muchas épocas. Las piezas son del siglo pasado y de épocas más recientes. La comunicación con los espíritus pasa a ser realidad pública y la Iglesia, aun conociendo esas informaciones, reserva estos contactos.

"Considero que deben haberse producido muchas más comunicaciones. Solo el padre Victory obtuvo más de 240 piezas. Entonces el programa mostró las imágenes juntamente con los casos, escenificando con actores y simulando lo que pudo haber pasado en aquella época, con los efectos de la TV, y con el propósito de retratar estas apariciones. La mayoría de las imágenes del museo son originales. Hay residuos reales de las piezas, incluso la del incendio aún está allí, oculta por tres pequeñas puertas de madera, teniendo pintada una Madona con dos ángeles, pero hemos logrado filmarla", detalla Clóvis.

Añade que "algunas de ellas son fotografías de piezas que ya se han perdido, pero el museo está lleno de originalidad y autenticidad. Las piezas son registros insólitos de sucesos paranormales, exclusivos, maravillosos y extraordinarios. En fin, el museo es la concentración de evidencias indiscutibles de que la muerte no nos mata, la vida continúa y podemos comunicarnos con aquellos que nos han adelantado en la marcha."

viernes, 11 de febrero de 2011

Pesimistas


El pesimismo


Un pesimista es una persona negativa que siempre ve el lado malo de las cosas, y nunca pone atención en el lado bueno.
La gente pesimista nunca tiene ganas de hacer nada, siempre se queja de todo, y cree que las cosas buenas van a durar muy poco tiempo.
En pocas palabras, una persona pesimista es todo lo contrario a una persona que tiene fe y confianza en Dios. La fe es la seguridad de que algo que no veo va a suceder, y de que alguien que no veo, existe.  
El pesimismo es el sistema filosófico que atribuye al universo la mayor imperfección posible.
La actitud pesimista es muy perjudicial para la salud mental y física. Así mismo el pesimismo lleva a la persona a perderse muchas buenas oportunidades en la vida porque simplemente no las percibe.
Para la psicología, el pesimismo puede ser un síntoma de enfermedades como la depresión. Los pensamientos y las manifestaciones pesimistas, en este sentido, pueden reflejar la existencia de un trastorno emocional que se caracteriza por el abatimiento y la infelicidad.
El habito de la lamentación y de la queja se torna, cada vez más, razón de pesimismo y perturbación.

El optimismo o pesimismo es algo que se aprende, uno no nace desdichado o dichoso, sino que es algo que aprende y extiende a otras personas que se encuentran a su alrededor

Una idea que se encuentra muy extendida pero que así mismo está equivocada, es la de considerar que no somos capaces de controlar nuestros estados mentales. Pensamos que es algo que nos sobreviene y que no podemos evitar, que se trata de algo que es superior a nuestras propias fuerzas.

Debemos convencernos de que somos nosotros quienes enviamos a nuestra mente unas señales determinadas que la hacen reaccionar de una u otra manera. Se trata de controlar la forma en la que uno se comunica consigo mismo, enviándose mensajes positivos o negativos.

Caracterizando un comportamiento enfermizo, se generaliza, contagioso, arrastrando multitudes al desanimo o estimulando temperamentos rebeldes para la violencia, en tentativas infelices  para desviar el curso de los acontecimientos y las circunstancias que condenan con acrimonia.

Poseyendo una óptica distorsionada sobre la realidad, todo aquel que cultiva la queja sistemática apura la observación exclusivamente diseccionada para el lado negativo de los hechos, complaciéndose en invectivas, presentándose como victima inocente de todo cuanto le sucede, sin notar las innumerables caras positivas y concesiones que le son ofrecidas por la Vida, en una ruda forma de ingratitud con sus consecuencias infelices.

Viviendo el pesimismo, que se deriva de la auto conmiseración, se complace en atormentarse, pasando a atormentar también a las criaturas incautas, que se le asocian, contagiándolos con los miasmas venenosos, aumentando así el número de deprimidos, estropeadores de los ideales de ennoblecimiento humano.

Mediante esa actitud se agravan más los hechos censurables, equivocados, cuando lo correcto seria abandonar la critica derrotista, contribuyendo a favor de la rectificación de los errores, alterando así el rumbo de los sucesos perjudiciales.

De tal manera se agrava ese comportamiento que, tales individuos, en vez de promover estímulos saludables, sus comentarios se ciegan siempre valorizando dolencias.

Describen el cuadro de las enfermedades de que se dicen objeto, real o imaginariamente, cultivando el pesimismo en cuanto a la probable recuperación, no teniendo en cuanta la contribución de la mente saludable actuando sobre los implementos celulares, los delicados mecanismos nerviosos, los sutiles equipamientos cerebrales que, de esa manera, padecen las descargas vibratorias  insalubres.

La conducta pesimista constituye  un vicio grave del Espíritu comprometido con la propia conciencia.

El fenómeno natural de la vida es la salud. La enfermedad constituye disturbio de la conducta moral, que el alma insculpe  en los delicados tejidos orgánicos solicitando reparación.

Cuando no es considerada con el respeto que merece, esa distonia de los fenómenos vitales da lugar a la instalación de la dolencia. Solamente cuando el campo vibratorio del ser humano está en desarmonia, en razón de los referidos factores profundos, la fauna y la flora microbiana se instalan, produciendo la degeneración.

La vida avanza para la plenitud.

Todo contribuye para el crecimiento y la sublimación del ser.

A una persona optimista, un fracaso no lo hunde, por el contrario lo lleva a buscar y a superar aquello que se puede mejorar, para la próxima vez conseguir alcanzar su objetivo.

La persona pesimista, por su forma particular de ver la vida, se hunde y considera que con sus habilidades y capacidades no es capaz de superar ese obstáculo, lo que lo lleva a no intentarlo y a que su desesperación vaya en aumento y por supuesto en su contra.

La capacidad humana para ser felices entre mucho sufrimiento es inmensa, y lo mismo ocurre a la inversa, ya que a mucha gente le resulta imposible conseguir dicha felicidad a pesar de estar rodeado de ella. Así mismo, nuestra capacidad de aguante aumenta si esperamos que ese sufrimiento termine pronto, es decir si logramos mantener la esperanza.

Aspirar el alcanzar las cumbres de la evolución es impulso del pensamiento; conseguirlo es resultado del esfuerzo por la acción.

Teniéndose en vista las admirables dadivas de Dios al ser humano, se descubre que los limites y las dificultades que surgen por el camino son también desafíos que deben ser vencidos  por el esfuerzo personal y con satisfacción.

Es importante saber reírse de uno mismo. Exceptuando la muerte todo lo demás es superable en esta vida, lo que nos permite cometer fallos y aprender de ellos. Hay que saber medir adecuadamente la repercusión de todas las cosas sin concederles una importancia excesiva.

Hay que saber buscar el lado positivo de las cosas (aunque muchas veces nos resulte prácticamente imposible) para contagiar de optimismo a aquellas personas que nos rodean. Se trata de conseguir la felicidad sin olvidarnos de que la tristeza y el dolor siempre estarán ahí.

La queja complica el cuadro de la realización, y el pesimismo es toxico que termina por victimar a aquel que lo cultiva.

Es difícil liberarse del pesimismo, pero con perseverancia y paciencia puede lograrse. Si te encuentras con cierto grado de pesimismo, prueba las siguientes recomendaciones:

1º Reconoce en primer lugar que el pesimismo es perjudicial para ti mismo, ya que provoca tristeza y sufrimiento; deteriora además tu salud y tu relación con los demás.
2. Revisa tu salud física. Cuida de no tener alguna enfermedad: procura también aprender relajación y practicarla para evitar el exceso de estrés.
3. Intenta por todos los medios estar alegre y sonriente. No importa que al principio te cueste un esfuerzo hacerlo. La mente seguirá a la acción. Si actúas como si estuvieras feliz, pronto lo estarás realmente.
4. Reconoce que las ideas perturbadoras generadas en el pasado por situaciones de fracaso o de baja autoestima son el origen del pesimismo. Considera que lo ocurrido antes en tu vida no tiene por qué seguir sucediendo.
5. Busca realizar actividades que sean de tu agrado y para las cuales te sientas especialmente capacitado.
 Favorecido por la gloria estelar, el Espíritu asciende etapa a etapa, trabajándose, a través de las conquistas intelecto morales, otras veces vivenciando las experiencias de los sufrimientos, que fijan las lecciones de la vida indeleblemente, contribuyendo para diligencias más nobles y elevados.

Confía en Dios, optimismo y alegría de vivir, deben ser los recursos valiosos que se pueden utilizar para liberarse de los atávicos comportamientos pesimistas, que deben ser abandonados a favor del auto realización, del auto planificación…

PESIMISMO OPTIMISMO

“Erase una vez un rey muy poderoso que reinaba un país muy lejano. Era una buena persona, pero tenía un problema: era un rey con dos personalidades.

Había días en que se levantaba optimista, eufórico, feliz. Ya desde la mañana, esos días aparecían como maravillosos. Los jardines de su palacio le parecían más bellos. Sus sirvientes, por algún extraño fenómeno, eran amables y eficientes esas mañanas.

En el desayuno confirmaba que se fabricaban en su reino las mejores harinas y se cosechaban los mejores frutos. Esos eran días en que el rey bajaba los impuestos, repartía riquezas, concedía favores y legislaba por la paz y por el bienestar de los ancianos. Durante esos días, el rey accedía a todos los pedidos de sus súbditos y amigos.

Eran grandes días en los que se sentía capaz de grandes proyectos y confiaba en sí mismo.

Sin embargo, había también días pesimistas…

Eran días negros. Desde la mañana se daba cuenta de que hubiera preferido dormir un rato más. Pero cuando lo notaba ya era tarde y el sueño lo había abandonado.
Por mucho esfuerzo que hacía, no podía comprender por qué sus sirvientes estaban de tan mal humor y ni siquiera lo atendían bien. El sol le molestaba aún más que las lluvias. La comida estaba tibia y el café demasiado frío. No lo apetecía recibir a nadie. No confiaba en sí mismo ni en el futuro.

Durante esos días, el rey pensaba en los compromisos contraídos en otros tiempos y se asustaba pensando en cómo cumplirlos. Esos eran los días en que el rey aumentaba los impuestos, incautaba tierras, apresaba opositores…

Temeroso del futuro y del presente, perseguido por los errores del pasado, en esos días legislaba contra su pueblo y su palabra más usada era NO.

Consciente de los problemas que estos cambios de humor le ocasionaban, el rey llamó a todos los sabios, magos y asesores de su reino a una reunión.

—Señores –les dijo— todos ustedes saben acerca de mis variaciones de ánimo. Todos se han beneficiado de mis euforias y han padecido mis enojos. Pero el que más padece soy yo mismo, que cada día estoy deshaciendo lo que hice en otro tiempo, cuando veía las cosas de otra manera. Necesito de ustedes, señores, que trabajen juntos para conseguir el remedio, sea brebaje o conjuro que me impida ser tan absurdamente optimista como para no ver los hechos y tan ridículamente pesimista como para oprimir y dañar a los que quiero.

Los sabios aceptaron el reto y durante semanas trabajaron en el problema del rey. Sin embargo todas las alquimias, todos los hechizos y todas las hierbas no consiguieron encontrar la respuesta al asunto planteado. Entonces se presentaron ante el rey y le contaron su fracaso.

Esa noche el rey lloró. A la mañana siguiente, un extraño visitante le pidió audiencia…

Era un misterioso hombre de tez oscura y raída túnica que alguna vez había sido blanca.

—Majestad –dijo el hombre con una reverencia—, del lugar de donde vengo se habla de tus males y de tu dolor. He venido a traerte el remedio.

Y bajando la cabeza, acercó al rey una cajita de cuero.
El rey, entre sorprendido y esperanzado, la abrió y buscó dentro de la caja. Lo único que había era un anillo plateado.

—Gracias –dijo el rey entusiasmado— ¿es un anillo mágico?

—Por cierto lo es –respondió el viajero—, pero su magia no actúa sólo por llevarlo en tu dedo…

Todas las mañanas, apenas te levantes, deberás leer la inscripción que tiene el anillo. Y recordar esas palabras cada vez que veas el anillo en tu dedo.

El rey tomó el anillo y leyó en voz alta:

Debes saber que ESTO TAMBIÉN PASARÁ.”

 ¿Quién no se ha sentido alguna vez como nuestro buen rey?

Es curioso, sobre todo, durante y después de tanta fiesta y tanta celebración, a veces nos levantamos sin reconocernos a nosotros mismos.

. Si pesimismo es juzgar las cosas es sus aspectos más desfavorables y esperar siempre lo peor, optimismo es juzgarlas desde su aspecto favorable y esperar lo mejor en el futuro.

Depende en gran parte de componentes que heredamos, pero eso no significa que no se pueda aprender. Martin Seligman, fundador de la Psicología Positiva, nos decía que todo el mundo es capaz de aprender optimismo y mejorar con ello sus vidas.

Es posible que las malas experiencias nos hayan llevado a ser pesimistas, es necesario tomar conciencia de ese  ancla que arrastramos (el pesimismo) y empezar a trabajar para elevarla y poder seguir navegando. Los pensamientos pesimistas y derrotistas nos anclan y el optimismo nos da velas para poder navegar. Es importante aumentar nuestra autoestima y fijarnos en nuestros esfuerzos más que en nuestros logros.

“El optimista tiene siempre un proyecto, el pesimista una excusa”. Anónimo
El optimismo es como el pan en una mesa, si no lo tenemos hay que salir corriendo a comprarlo. Si vemos que empieza a faltarnos hay que intentar poner remedio.

“Si lloras porque has perdido el sol,  las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”. R. Tagore

El optimismo nos ayuda a ser perseverantes, no es el antónimo de realismo, el optimista no es un ingenuo, es entusiasta y positivo pero sin vivir en una falsa realidad.

Enviado por Merchita

A vueltas con los espíritus


No es necesario que alguien asegure la existencia de entidades espirituales, para que ellas actúen de las formas más diversas en la vida de las personas.

No se hace indispensable que alguien sea espiritualista, con el fin de estar bajo la influencia de los espíritus desencarnados en los caminos humanos.

Es importante recordar que la humanidad terrena esta compuesta por todos los espíritus que el creador a ella destinó, en razón de la ley de afinidades, y los coloco bajo la coordinación de Jesús, El Cristo.

Desde hoy, no será difícil comprender que en un mundo con tantas potencialidades, con tantos recursos para ser explorados, como es la Tierra, la gran masa de los espíritus a el vinculados se allá desencarnada.

Hay muchos  más espíritus en el plano espiritual que encarnados. Esto explica por que el número de los mortales creció tanto, a través de los siglos.

Viviendo esa realidad de un mundo considerado en dos niveles generales, el nivel de los que están en el cuerpo físico y el de los que se encuentran fuera de el, no es sorprendente la constitución de que ocurran influencias reciprocas de un nivel sobre el otro.

Inmensa es el grupo de desencarnados que procura contactar con los encarnados, sea para ayudar, en cualquier cosa, o sea para participar de cualquier tarea, o sea para perturbar, de cualquier forma.

Enorme es la masa de encarnados que desea contactar con los desencarnados, sea para pedir una ayuda banal, sea para vengarse de los desafectos o sea para rogar un socorro directo en casos complejos.

Hay entidades espirituales que gustan solamente de hacer el bien, de ayudar para el bien, de participar en cualquier esfuerzo por el bien.

No en tanto, hay otras enteramente volcadas para lo contrario, dando baza a sus inclinaciones inferiores, aun no debidamente transformadas.

Una vez que usted sabe de eso, observe el tipo de sintonías, de contactos mentales que hace y que desea hacer con los espíritus.

Analice los contenidos de sus pedidos dirigidos al más allá y el tenor de sus expectativas ante la vida, manteniendo la certeza de que cualquiera que sea su búsqueda, alguna entidad a ella se asociara.

Sus decisiones como el estilo de vida, sus relaciones de afecto o desafecto, el rumbo que de a sus realizaciones en la faja de la honestidad o de la deshonestidad, funcionaran con ideas tomadas con su ligación a nobles mensajeros de la luz o con desafortunados agentes de las sombras.

Busque a Jesús y únase a El en todo lo que haga. Viva con alegría interior, aprenda a enfrentar y superar los problemas sin odios, sin guardar amarguras de nadie.

Libérese. Viva en clima de libertad espiritual, para conservar el corazón y la mente libres de vínculos con espíritus perturbadores.

Busque a Jesús y todo lo que se refiera al bien, y esté seguro de usufruir la mejor asistencia invisible, atraída por sus felices predisposiciones morales.

Cuando un familiar fallece y vuelve al mundo de los espíritus, no se torna mejor ni peor de cómo era cuando estaba en el cuerpo físico.

Por esa razón, no lo perturbe con pedidos que el no puede o no debe atender.
Confié siempre en Dios, Padre de todos nosotros, y a el dirija su oración o su pedido.

Más recuerde de llevar en cuenta que el Padre conoce nuestras necesidades y siempre nos da lo que necesitamos, que no siempre es lo que queremos.

-Merchita-


jueves, 10 de febrero de 2011

Determinismo


¿Te preocupa la muerte?
¿Crees que tienes predeterminada la hora de la muerte?
Muchas veces nos referimos a la muerte de una persona como “habiéndole llegado la muerte” y otras veces decimos “nadie muere hasta que no le llega la hora”.
Dos aspectos son importantes para analizar dentro de la Doctrina Espirita, del nacimiento (reencarnación) de un ser humano.
El primer aspecto es el potencial genético del cuerpo formado, resultante de la fusión del ovulo y el espermatozoide, que determinan la formación de un cuerpo con determinados potenciales y determinadas limitaciones.
El segundo aspecto es el potencial energético del periespiritu, pues este último promueve la ligación del espíritu con el cuerpo físico, arrastrando para ese cuerpo energías positivas o negativas, de acuerdo con sus específicas características evolutivas.
De la interacción entre esos dos aspectos en el complejo humano (cuerpo +periespiritu+espíritu), tenemos teóricamente, establecido un potencial de vitalidad o de energía vital que, en tesis, determina un potencial máximo de vida para aquel organismo, o si se quiere simplificar, un tiempo máximo de vida orgánica.
Destacamos en tesis, pues el ejercicio del libre albedrío lleva al espíritu posibilidades de alterar sus características energéticas, con energía positivas o negativas, lo que, a su vez, altera el potencial de energía vital del complejo humano. Esa alteración puede mejorar o empeorar el potencial de las energías vitales.
De la misma forma, nuestro libre albedrío también nos lleva a utilizar nuestro patrimonio físico, con mayor o menor cuidado con sus necesidades especificas, lo que puede generar un “gasto correcto” (económico) o un “gasto excesivo” de nuestra vitalidad orgánica o energía vital.
Para explicar mejor eso, vamos a ejemplificar con el tabaquismo (vicio de fumar). Estudios e investigaciones internacionales, ya muy conocidas (y reconocidas), probaron que el consumo de un único cigarro “cuesta” al organismo físico el desgaste orgánico equivalente a cerca de 12 a 14 minutos de vida. Eso significa que cada 5 cigarros fumados equivalen a “Disminuir” de i hora de vida. ¿Que habar entonces del uso de las drogas (toxico)? ¿Y del alcoholismo? ¿Y de la alimentación inadecuada excesiva? ¿Cuánto desgaste ocasiona eso al potencial orgánico?
Queda claro que la persona puede “danificar” su cuerpo físico, acortando su tiempo de vida orgánica en relación a su “potencial de vitalidad”. Solo eso ya pondría por Tierra la teoría de que “nadie muere antes de la hora”. Quien no cuida de sus energías en el periespiritu y de su cuerpo físico, disminuye su tiempo de vida orgánica, ósea, “muere antes de la hora”. Con eso , adquiere un debito energético, o sea, necesidad de “rescatar” ese ¡debito” en otras encarnaciones..
Analizando desde un ángulo externo al propio complejo humano, tenemos que recordar que todos estamos en una vida de relación, con otros individuos y con la naturaleza. Y sufrimos las consecuencias de eso.
Ejemplifiquemos de una forma directa: una determinada persona resuelve ir a una fiesta, ingiere mucha bebida alcohólica, se embriaga. De forma imprudente, va a volver a casa conduciendo su coche. En exceso de velocidad, pierde el control del coche, golpeando un punto del autobús, donde atropella y mata a 3 personas, siendo un niño un joven y un adulto.
¿Esas tres personas atropelladas estaban en “su hora de morir”? ¿Sus muertes estaban programadas? ¿Estaba escrito? ¿Estaba “previsto” en la reencarnación de cada uno?
Es evidentemente que no, pues en caso contrario no existiría el libre albedrío, y todo el mundo seria determinismo, tornándonos “robot” en el pasaje terrenal.
El accidente ocasionado por el conductor embriagado, segó la vida de esas tres personas, que aun podrían vivir mucho tiempo con su cuerpo orgánico. Esas tres personas murieron antes de tiempo.
No existe una “programación de muerte”. Existe una potencia de vida, que puede ser “extendido” por el equilibrio espiritual y respeto y cuidado del cuerpo fisico, o aun, aminorado por el propio individuo o por terceros, que responderán por eso en esta o en otras vidas.
Si las muertes estuviesen programadas, cada movimiento en todo el mundo estaría programado. Si una persona muere atropellada en una calle, en la hora del “pido” del movimiento, y eso estuviese programado, el atropellado ya nacería con esa “misión”, y para ajustar la sincronía entre atropellador y atropellado, todo el transito debería también estar programado, para todos los que están envueltos en el accidente se encontrasen en aquel exacto momento.
Con estos argumentos, se evidencia que no existe la “hora programada de la muerte”
El espirita deben tener mucho cuidado para no tornarse partidarios del determinismo acreditando en una “programación absoluta de la reencarnación”, pues eso hiere una verdad básica –de el libre albedrío- bajo la cual reside gran parte de la filosofía y doctrina espirita.
Es preciso estudiar un poco más la Ley de Causa y Efecto, relacionando eso con el estudio del registro energético del periespiritu, de forma que entendamos el correcto mecanismo del “rescate y expiación”
Carlos Augusto Parchen

La Dama del Espiritismo

MI PEQUEÑO HOMENAJE A
AMALIA DOMINGO SOLER
LA LUZ DE LA VERDAD

Muchas personas necesitadas de Amor Fraternal se han abastecido en los escritos de nuestra muy querida Amalia Domingo Soler, la dama del Espiritismo, con sus  ejemplos y experiencias que se leen en sus escritos, ha despertado  en muchos corazones el sentido de la responsabilidad sobre los actos en su paso por la Tierra.
Nunca una conducta infantil, puede dañarnos, de hecho Jesús nos dijo que dejásemos ir a los niños a Su lado, porque de ellos es el reino de los Cielos. Y un espíritu como el de Amalia inocente encontró en el Espiritismo la respuesta lógica a sus infortunios, por eso ella se dedicó sin medir esfuerzos ni tener actitud perezosa   a  las luchas que hubo de sostener en la propagación de su Ideal, la Doctrina Espirita
Amalia Domingo Soler fue una escritora y poetisa al servicio del Ideal Espirita. Los relatos, escritos y poesías, iluminaron a muchos el camino, ya que en sus escritos encontramos respuestas para la causa oculta del sufrimiento.
Nació en Sevilla en 1835, ella hubo de afrontar muchas dificultades a lo largo de su vida. La visión deficiente fue uno de sus padecimientos  físicos, no conoció a su padre y a los 25 años de edad quedo huérfana de madre y sola en el mundo. También padeció de carencia de alimentos en ciertas épocas, y tuvo que recurrir a bonos de beneficencia  para conseguir algo de comida, pues su deficiencia en la vista le impedía trabajar, desempeñar una tarea para cubrir  sus mínimas necesidades.
Ella decía que el progreso de la humanidad tiene su principio en la aplicación de la justicia, de amor y caridad, y esta ley está fundamentada en la certeza del porvenir. Sin esta certeza todos los fundamentos desaparecen.  De esta ley de amor y caridad derivan  todas las otras porque ella contiene  todas las condiciones de la felicidad del hombre. Solo ella puede curar todas las plagas de la sociedad.
Por medio del Espiritismo la humanidad ha de entrar en una nueva fase, en la del progreso moral,  consecuencia inevitable de aquel.  Si alguna felicidad existe en el mundo, solo la creencia espirita  puede proporcionarla. Ella nos dice que separarse del Cristianismo es separarse de la justicia, que las religiones nada son por si solas  si la pureza  de sus hechos no demuestran fielmente la grandeza de sus teorías.
El Espiritismo es el editor universal que viene publicando la historia de los siglos, y en la Tierra es muy fácil creerse sabio, pero es muy difícil serlo. Es muy fácil seguir una idea por aprovechamiento propio, pero es muy difícil encontrar sabios que la defiendan cuando la idea eb el periodo de las aplicaciones sociales.
Si queremos mejorar los tiempos, y creemos en el Espiritismo, sabemos que nada se nos dará sin merecerlo. La Naturaleza nos dará, nieve en el invierno, flores en la primavera, frutos en  estío y en el otoño, pero nada más el hombre es el que ha de trabajar  para mejorar  las condiciones sociales,  vivir en una atmosfera purificada por la civilización y en un terreno saneado por la fraternidad universal.
Seamos sabios para admirar la grandeza de Dios. Seamos buenos para glorificarlo con nuestras obras. Ella decía que no debíamos olvidar estos tres grandes principios:
¡La sabiduría absoluta solo Dios es el que la posee! ¡El progreso  es el hábito de la Divinidad! ¡Por ultimo que la Caridad es el idioma de Dios!
El estudio del Espiritismo nos induce indudablemente al bien, ella decía que nos enseña que el amor a la humanidad es el único  timbre de gloria que nos engrandece en el espacio, y que los  espíritus  nos dicen que no se puede ser grande  sin ser bueno, porque el bien es la realidad del Universo y la verdad es siempre verdad, que una buena acción da al Espíritu una dicha inagotable e inigualable, que la ciencia da luz al alma y el bien conduce a la inmensidad.
Que el verdadero espirita tiene que ser deísta, porque los seres  de ultratumba repiten; que Dios existe porque se manifiesta en la naturaleza, que las verdades del Universo son las demostraciones de Dios aunque esto es la incógnita que no verá nadie a pesar de ser la fuerza arrebatadora del Universo y la luz de todo lo existente, siendo su amor un Océano en el cual nunca naufragaremos.
Las almas de los que se fueron, nos dicen  que Dios es la suma de todas las cantidades que hay en la Creación, porque es el valor total; que cuando Dios nos crea no hace nada más que escribir en la Naturaleza, que estar sin Dios es no existir, que Dios es la vibración eterna  de las inteligencias y el conjunto de todas las bellezas armónicas, porque es la verdad matemática de los mundos y la sonrisa de lo infinito.
Ella decía que el progreso es un libro del cual nadie leerá la última página, que el gran templo de la religión de la verdad es el amor a la ciencia, nos hace también amar  al trabajo porque nos dicen  que una fortuna ganada sin ardientes tareas es una deshonra para el Espíritu, y una herencia sin amor, es un fruto sin sabor.
El Espiritismo resuelve todos los problemas, nos enseña todos los caminos que debemos seguir para llegar a ser grandes y buenos. Sus enseñanzas nos son muy útiles , ya que es un puerto de salación no solo de los pobres y de los afligidos, sino también de los poderosos, de aquellos que no saben  qué hacer  con sus inmensas riquezas, porque si el pobre  estudiando adquiere resignación y esperanza despertándose  en él el amor al trabajo, en cambio el rico quizás sale mejor librado, porque la riqueza suele ser para el Espíritu muy mala consejera, y los tesoros  mientras más crecidos más fácilmente se convierten en semillero de malas tentaciones.
El espiritismo es la redención social; porque nos aconseja  el trabajo como base  indestructible del progreso, el amor sin condiciones como principio  de unión y fraternidad, la protección mutua  para engrandecer los pueblos  y el estudio de la ciencia  para comprender la grandeza de Dios; nos aparta de las supersticiones religiosas, pues aunque no nos dicen que derribemos los templos, nos demuestra que los cielos y los infiernos de las religiones  son obra de los hombres, imperfectas y frágiles  puesto que caen  con el soplo de la razón; nos dicen que las religiones  han sido el azote  de la humanidad y que para destruirlas basta la indiferencia y el olvido; que los pueblos  que trabajan son los pueblos  que oran, que una religión sin ciencia es un mundo sin leyes de atracción; y que es muy desgraciada la humanidad que cree lo que no comprende.
Ella fue una luchadora incansable: estudio el espiritismo y se convirtió en la mayor divulgadora de esta maravillosa doctrina, pero lo más importante de todo es que ella supo vivir el Espiritismo.
Con su trabajo, abnegación, sacrificio y renuncia nos dio un ejemplo vivo de lo que debe ser un espirita. El Espiritismo hay que estudiarlo, pero por sobre todo hay que   practicarlo.
El Espiritismo, según ella, es el Ángel de la Paz que viene a demostrarnos una de las verdades más positivas, para que la dejar la Tierra abriéndose paso por la inmensidad, entrevea un mundo de felicidades.
Pues al entrar en el mundo de los Espíritus, el hombre es semejante  también al obrero que se presenta el día de la paga. A los unos el amo les dirá, “Aquí tienes  el salario por tu trabajo; a los otros, a los felices de la tierra a los que hayan vivido en la ociosidad, a los que hayan cifrado  su felicidad  en la satisfacción del amor propio y los goces mundanos, les dirá: “Nada hay para vosotros, porque habéis recibido vuestro salario en la Tierra. Id  y empezad de nuevo vuestra tarea.
El Espiritismo no ha venido a pronunciar la última palabra ni en ciencia ni en religión. Resistirá siempre a sus opositores, y la Humanidades verán que es religioso y racionalista. Seguirá encontrando dificultades  y avanzará entre ellas, pero no se detendrá, seguirá a través de los siglos su eterno viaje.
Ella decía que Dios no exige que el hombre  profese determinada religión, sino que sea humilde y bueno, y sobre todo que ame a su prójimo como a sí mismo.
Hasta aquí mi pequeño homenaje a nuestra querida Amalia Domingo Soler, que como un Sol al amanecer su Luz siga iluminando a los atribulados espíritus, y que la Doctrina Espirita, sepa valorar siempre a los que trabajan en sus filas como ella, con mucho amor y desinterés, porque es solo el amor el que encierra a todas las virtudes y les permite la ejecución del bien en todas partes y en todas las cosas.
Trabajo realizado por Merchita
Extraído del libro la Luz de la Verdad.  

miércoles, 9 de febrero de 2011

Mediumnidad


¿Qué es la mediumnidad? .-

Es  una  facultad cerebral de carácter psíquico que casi todas las personas poseemos en mayor o menor medida , capacitando a quines la tienen lo suficientemente desarrollada como para servir de intermediarios entre espíritus y personas. Supone una capacidad  tal como puede ser la de la memoria, la inteligencia, la razón, etc. El psiquismo con sede orgánica en la glándula Pinneal del cerebro,  actúa como una  antena que capta las energías psíquicas de los Seres desencarnados que desean comunicar con el mundo de los que nos llamamos vivos.

El médium por lo tanto, es un canal comunicador y receptivo de los Seres espirituales que antes fueron también personas vivas, y que  siempre que les es permitido, buscan esta mediación para comunicar con las personas de este mundo. También se pueden manifestar por este medio Almas de personas que aún están en este mundo mientras estas permanecen en un estado de sueño profundo o durante una “Proyección Astral”..

La mediumnidad se puede hacer presente en la vida de cualquier persona independientemente de su credulidad o incredulidad , así como de su nivel cultural o moral. No tiene nada que ver con la magia ni con el ocultismo. Por ella, ambos lados de la Vida se relacionan y se interpenetran .

Se la podría definir también como una capacidad que poseemos todos los seres humanos y que se presenta más agudizada en algunas personas  que llamamos mediums, que tienen la capacidad de  relacionar el mundo espiritual con el corporal , y supone tener la sensibilidad psíquica suficiente como para poder contactar con Seres espirituales, generalmente ubicados en otros planos de la existencia que conocemos como el “Mas Allá”, y esta capacidad lo mismo puede manifestarse indistintamente en niños como  en ancianos; en hombres que en mujeres.
Este nombre lo aplicó Kardec, el primer invetigador científico que estudió y analizó seriamente estos fenómenos hoy llamados paranormales, que en un principo tuvieron dos escuelas de interpretación explicativa de su realidad : Una fue la de Mesmer, por la que todo el fenómeno de movimientos de mesas se le atribuyó exclusivamente al magnetismo animal, y la otra fue la de Salpetierre que achacaba la manifestación mediúmnica a la emisión mental de los mediums debido a que eran personas histéricas , fundamentándose en que el histerismo era frecuente en las mujeres sin tener en cuenta que no todas las histéricas eran mediums ni que también hay hombres mediums o que hay histéricos que no por eso son médiums.
La mediumnidad vista desde un enfoque espiritual, es una bendición de Dios que dá al ser humano una absoluta certeza de que hay vida tras la muerte y viene a ser un instrumento precioso para ayudarnos en la evolución, porque mediante ella podemos ayudar a los demás, ya sean personas o espíritus desencarnados. Asimismo gracias a ella las personas podemos entrever nuestro futuro espiritual y tomar mayor conciencia de nuestra responsabilidad como espíritus inmortales que somos.
Se comprende mejor el papel de la mediumnidad, cuando meditamos lo que decía San Pablo : “Si no hubiese resucitado Cristo para darnos la certeza de que existe una vida espiritual, de poco valdría el mensaje que trajo”. Y esta certeza que tenemos de la realidad de la existencia de los espíritus, nos la sigue dando precisamente la mediumnidad. Por tanto es una realidad que está latente en todos los Seres humanos en mayor o menor medida, y cuando se desarrolla y actúa como canal de enlace para la posible manifestación de seres del “Más Allá”, es cuando aparece la figura de los médiums, cuya facultad constituye una prueba de la supervivencia después de la muerte y de la realidad existencial del Ser espiritual.
La mediumnidad presenta una variedad enorme de matices y variantes tanto en sus formas como en sus efectos. Por el desarrollo evolutivo, cada vez mayor, de la sensibilidad psíquica humana en el futuro de la Humanidad se podría vaticinar que las distintas mediumnidades, serán mucho mas comunes, frecuentes, desarrolladas y divulgadas de lo que lo son en la actualidad.

La mediumnidad es una planta delicada que para florecer necesita atentas precauciones y cuidados asiduos”
- Leon Denis -

martes, 8 de febrero de 2011

Ciclos de Reencarnación

La vida del Espíritu es una sola e inmortal, compuesta de ciclos en concordancia con su necesidad de progreso. Cada uno de esos ciclos, comprende un programa amplio a realizar en el mundo donde baja a encarnar. Cuando dicho programa se realiza en una sola existencia, como suele suceder en las encarnaciones de seres espirituales de gran evolución, el ciclo se circunscribe a esa sola existencia en ese mundo. Pero, dado el atraso evolutivo de nuestra humanidad, ninguno de nosotros realiza el programa en una sola existencia, por lo que necesario es volver una y otra vez, hasta realizarlo. Este mundo nuestro, que dicho sea de paso, no es de los más adelantados pero tampoco de los más atrasados, es una escuela de aprendizaje para espíritus de mediana evolución.

En cada vida venimos para hacer un curso (o completarlo) en el ambiente que corresponda a cada cual, de acuerdo con el estado de adelanto o atraso en que se encuentre. Y como somos malos estudiantes de la vida,  Aun cuando la comparación no es exacta, consideremos cada ciclo un curso para una mejor comprensión.

 ¿Cuál podría ser, entonces, el número de reencarnaciones para realizar ese programa? No hay número prefijado, ya que depende del mayor o menor esfuerzo y de la conducta de cada espíritu en la realización de ese programa, trazado en el plano extrafísico. No obstante, debemos considerar que lo peor queda atrás en la noche de los tiempos.

Supongamos que comienza un ciclo con un programa para la conquista de la paciencia, prudencia y cualidades análogas complementarias; que lleva implícito la superación de la impaciencia, irritabilidad, iracundia, etc. Puede que llegue a realizar dicho programa en cinco vidas humanas, puede que emplee diez, veinte o más. No está limitado, depende del propio esfuerzo. Y este número de vidas, componen un ciclo de reencarnaciones. Naturalmente que, en ese mismo ciclo de vidas, adquiere también múltiples experiencias que irán desarrollando su inteligencia y poder mental, a la vez que conquistando cualidades positivas que contribuirán a su progreso.

Supongamos que, ya realizados varios ciclos, haya llegado a un punto o grado de progreso intelectual y desarrollado una gran capacidad mental, pero le falta la conquista más valiosa en el progreso espiritual: el AMOR.

Tendrá que comenzar un nuevo ciclo de encarnaciones para superar el EGOISMO, fuertemente enraizado en el alma humana, y tronco de cuyas ramas salen otras muchas imperfecciones, tales como; envidia, avaricia, amor propio, celos, orgullo, soberbia, etcétera. ¿Cuántas vidas puede necesitar para arrancar de sí, para superar todas esas imperfecciones y adquirir el amor fraterno? Muchas o pocas, depende del grado de imperfección en que cada cual se halle y el esfuerzo que ponga en ello.

Aquellos que creen conseguir la llamada salvación o la gloria en una sola vida, ¿han meditado sobre lo que es la salvación y lo que es la gloria? ¿Conocen acaso, el número de imperfecciones que aún arrastran? ¿Se consideran tan perfectos como para alcanzar ese estado sublime en el corto tiempo de unos años? ¿No será, acaso, que viven con la pueril esperanza de alcanzar graciosamente toda una eternidad de bienaventuranza y felicidad, lo que por el propio esfuerzo ha de conquistarse?

Nuestros errores, en pensamiento, palabras y acciones, productores de fuerzas psíquicas desequilibrantes que hemos hecho gravitar sobre nosotros mismos (según será demostrado al enfocar la Ley de Consecuencias) , han impregnado nuestra propia naturaleza psíquica, han oscurecido y densificado el alma y producido un desequilibrio en nuestra sección del Cosmos, y cuyo equilibrio tiene que ser restablecido: ya voluntariamente con amor, amor sentido y vivido en nuestras relaciones humanas , con todo lo creado; y movidos por el dolor.

Concluiremos con la siguiente tesis: el número de vidas futuras o renacimientos necesarios para llegar a la meta, no está determinado por la Ley. Como dijimos al comienzo, la vida del Espíritu es una sola; y las encarnaciones o vidas en los planos físicos, se suceden durante esa vida, que es eterna, en procura de purificación y sabiduría, que elevarán al Espíritu hacia la perfección. Meta hacia la cual TODOS VAMOS; y le liberará de la necesidad de encarnaciones en los mundos atrasados, primero, y más adelantados, después.

Necesario es aclarar que, el tiempo que media entre una y otra vida física, tampoco está fijado cronológicamente, como alguien pueda creer: ya que son varios y variados los factores que influyen en ello.

Mientras algunos seres deseosos de progreso vuelven con frecuencia, otros permanecen largos períodos en el ASTRAL, esa otra dimensión extrafísica.

Como regla general, podemos decir que, los que más necesitan, los más atrasados, reencarnan con relativa frecuencia (aunque mucho depende de las “disponibilidades” ). Y a medida que el alma se purifica y el intelecto se desarrolla, es decir, a medida del progreso del Espíritu, el intervalo de tiempo entre una existencia y otra, es mayor.

Lo mismo puede ser de cinco, cincuenta, como de quinientos o más años. En las primeras fases de la etapa humana, las reencarnaciones son más frecuentes por la necesidad que el Espíritu tiene de adquirir experiencias. A medida que va saliendo de esa primera fase bestial de la vida tribal, completamente salvaje y va entrando ya en civilizaciones semisalvajes, y luego en ambientes con mayores facilidades de progreso, comienza a acentuarse más en su alma el egoísmo, con su secuela de: ambición, deseo de dominio, etc.; que endurecen su alma al punto de llegar al crimen, en las diversas modalidades.

En el estado salvaje, apenas infringe las leyes de la vida, ya que actúa instintivamente; pero, ya en esta otra fase, las transgrede con harta frecuencia, adquiriendo deudas para con la Ley y aferrándose a su modalidad egoísta, se niega a aceptar una vida de rectificación y dolor, permaneciendo largos períodos en el astral inferior, interviniendo casi siempre en el plano humano, incidiendo en la mente de los humanos, azuzando sus pasiones, etc.

Son los demonios de las religiones. Empero, como no pueden permanecer eternamente en esa condición, porque ello es contrario a la Ley de Evolución, llega un momento en que la Luz penetra en su mente, enseñándoles el verdadero camino del progreso espiritual y haciéndoles sentir la necesidad de avanzar hacia él. Entonces, arrepentidos, rectifican su rumbo y comienzan su expiación en nuevas vidas de dolor.

Sebastián de Arauco

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta