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lunes, 15 de noviembre de 2010

¡¡ Coraje Hermanos !!

MENSAJE MEDIUMNICO
¡ Coraje hermanos!

Desde a llegada de Jesús y su revolución  estableciendo  la Igualdad ante Dios, cualquiera que defienda que todos los hombres sean iguales delante de Dios, sufrirán persecuciones.

Con  ocasión del pasaje de nuestro Maestro por nuestro orbe, aquellos que asuman  la responsabilidad de su mensaje enfrentaran la persecución. 

  Los antiguos cristianos incluso crearon  un símbolo de dos arcos que al ser dibujados, formaban la figura de un pez,  que servía para identificarse por los caminos y mantenerse a salvo de las guardias romanas y los fariseos que los perseguían. Ser cristiano, en la esencia  de lo que esto significa, siempre fue un peligro. Con la asimilación del Imperio Romano al cristianismo en la forma de Iglesia Católica, los perseguidos  se volvieron  perseguidores y la verdad del mensaje de amor se ha vuelto  sinónimo de terror. Justamente aquello que enseñó en su sacrificio, el amor  hasta el extremo de dar la  vida por la causa, era usado para refrendar el poder y esclavizar y matar en nombre de Dios.

Pasada la edad Media, en la alborada de la libertad, cuando el cartesianismo proclama la ciencia como nueva deidad  para romper  los grilletes de la ignorancia, el Espiritu de la Verdad viene conforme  lo prometido por Jesús para esclarecer todas las cosas que quedaroon encubiertas por la absoluta falta de recursos intelectuales para nuestro entendimiento.

  Ya no era los fanáticos ni los iniciados de diferentes doctrinas  los que  hablaban  de la inmortalidad de la alma y  de su reencarnación sucesiva , sino  cientificos  que armados de la experimentación, testimoniaron  de forma indiscutible la realidad de los espíritus.

Otra vez vimos la persecución a los nuevos cristianos.
 
Los espiritas, legítimos herederos del mensaje cristiano, también fueron  expuestos a la ignorancia y muchos también  pagaran con la vida. En todo estrato social, decirse espirita significaba sufrir prejuicios de toda especie. Entre los  escépticos  no  era mas  que un delirio místico y entre la iglesia institucional un peligro a sus aspiraciones de ser la dueña de la verdad y  representantes  de dios. Entre estas dos fuerzas sobrevivimos y seguimos adelante en la tarea sagrada de divulgar la doctrina espirita, para libertar corazones y mentes en la ascensión espiritual común a todos los hombres. Lo inusitado de esta nueva situación es que estamos delante de  un dilema del que antes no teníamos  un conocimiento sociológico para valorarlo en su mas amplia extensión. Una mirada mas profunda en el  desarrollo del espiritismo  desde  su codificación  hasta los cambios que ha practicado en nuestra sociedad, nos da la respuesta para tanto miedo de nuestros detractores. Los llamados a vivenciar el mensaje del amor saben que no basta no hacer  nada malo, sino hacer el bien en todos los niveles que  nuestra sociedad exije. Así encontramos nuestros hermanos del ideal espirita en la lucha por la republica, por la abolición de la esclavitud, en la lucha de igualdad entre los sexos dando a las mujeres el derecho al sufragio universal y a los trabajadores el derecho a un trabajo digno que cubra sus necesidades. Subversivos, nos llamaron y hemos pasado toda suerte de conmociones. De los aproximadamente trecientos centros que había en España, solamente uno, en Cataluña, logró sobrevivir a la persecución del régimen franquista, que servia a la Iglesia católica empeñada en sofocar el movimiento, siendo que muchos pagaran con la vida y hasta los años setenta decirse espirita podría llevar a la cárcel. En el resto de Europa el cuadro era  parecido en la ascensión del nazismo en Alemania.  Por  otra  parte, los grupos espiritualistas y espiritas tenían que refugiarse en la clandestinidad para poder sobrevivir. Nuestros libros quemados en hogueras de ignorancia ya no llegaban a las manos de una humanidad sedienta de saber el  por qué estamos aquí y entender cual  es el verdadero sentido de la vida.
El estalinismo trató de barrer de sus territorios a  los espiritas, herederos de Aksakoff y tantos otros trabajadores que fueron perseguidos y exterminados sin piedad.

Hermanos míos, no podría ser de otra manera. 

Recordemos  a Gandhi, el mahatma hindú, que después de sobrevivir a un intento de asesinato fue preguntado si tomaría medidas de seguridad y el en su sencillez y grandeza dijo: - Si no soy asesinado, es que soy un fraude. 
Porque los que somos perseguidos no somos un fraude. Pero muchos que aceptan los mensajes de los espíritus no se enteran de la responsabilidad que lleva la verdad. Lejos de buscar  en la reforma intima y la militancia en la divulgación de la doctrina, guardan para sí el conocimiento y ocultan sus preferencias temiendo sufrir sanciones y perjuicios.
Guardan las verdades como instrumento de status intelectual y perderse en discusiones estériles, idolatrando el personalismo y encastillándose en el  mucho saber que se auto atribuyen.   Llamados a dar testimonio de la  doctrina se eximen de responsabilidad justificando que todavía no es llegado el momento y así siguen hasta que la muerte venga  a recordarles  los compromisos asumidos.
La hora es ahora. Ya no hay más tiempo para vacilaciones ni miedos.
Tengamos conciencia de la importancia de nuestro óbolo en la construcción del nuevo mundo. Todos son importantes y nuestra palabra y comportamiento, el representante de Jesús en la tierra. Solamente os pedimos la buena voluntad y todo lo demás os será acrecentado.  Vuestras palabras hablaran y  vuestro  esfuerzo cargaran de entusiasmo  a los muchos que se encontrarán desfallecidos en el dolor y la desesperación de una sociedad corrompida por el consumismo, hijo del egoísmo y del orgullo. 

Vamos a decir al mundo que la muerte no existe. Que lo  que hacemos hoy determinara  nuestro futuro y  el de la humanidad. Participemos de todos los movimientos que defiendan  lo  digno y  lo bello. No permanezcáis impasibles delante de el hambre y de la miseria, tanto del cuerpo como del espiritu, pues el hambre de cultura y conocimiento es tan cruel como la del pan. 

 Mantengamos  el alma en el amor del Cristo y abramos  los oídos a  los mensajes de  los  guías espirituales, que tienemos junto  a nosotros,  la oportunidad de participar de este emprendimiento.
Ellos nos dicen: Somos todos coparticipes en esta faena. No nos deje sin trabajo y  nosotros no les dejaremos sin inspiración.
Por el Amor de Dios, nuestro Padre, permitidnos estar aquí hoy.
No perdamos tan preciosa oportunidad.
Tengamos coraje.

Hermanos Incondicionales   (por las manos de Cássio)
Madrid, 9 de Abril de 2008
Cassio López

Causas anteriores de las aflicciones

Las tribulaciones y sufrimientos que enfrentamos en la vida, no son fruto del azar o de la mala suerte, sino que siempre se tratan de pruebas y sufrimientos, que sin la reencarnación para que el Ser espiritual evolucione hacia una perfección que le aproxime cada vez más a su Fuente de Origen, le son necesarias, como necesaria es la medicina amarga o dolorosa al enfermo que tiene que recuperar su salud. Desde un punto de vista humano, cuando la ignorancia ciega la razón y la fe, esto no tiene sentido y lleva a pensar en que la vida es una tómbola que da premios y castigos de un modo ciego o arbitrario. Pero cuando se penetra en el verdadero conocimiento de lo que somos, quienes somos, el por qué de nuestra vida y el para qué estamos aquí, las brumas que oscurecen el horizonte interior del ser humano, se van disipando.

El saber que hemos vivido antes muchas veces, y que hemos protagonizado tantos errores a lo largo de la pasada vida del espíritu inmortal, nos aclara estas situaciones de dolor que con tanta frecuencia vemos cebarse en seres humanos, inocentes desde el solo punto de vista de su actual existencia.

Cuando el Ser espiritual aun atrasado no comprende el alcance de sus errores, la vida en la materia, llena de aflicciones y sufrimientos, puede serle impuesta, siempre para su bien, pues la ley de evolución y la de causa y efecto, le impulsan de ese modo a superar lo que de otro modo no superarían jamás acomodados en la ignorancia de que su estatus como espíritus puede y debe mejorarse. Las tribulaciones, dificultades y pruebas dolorosas de su vida física, le van a sensibilizar el alma y le van a inducir a la conquista de virtudes y valores necesarios para seguir progresando.
Pero no significa esto que toda persona atribulada o sufriente sea un ser atrasado o condenado al sufrimiento por las deudas de un pasado espiritual lleno de errores. Muchas veces estas pruebas no son un castigo sino una libre elección del espíritu, que comprende la utilidad de esa experiencia, humanamente no deseable, y que se compromete a ella libremente cuando cree que le va a ser útil o necesaria la experiencia, pero no porque necesariamente deba saldar una deuda expiatoria. En estos casos saben y comprenden que una vida llena de tribulaciones y sufrimientos, les es necesaria para alcanzar un grado de mayor perfección y por tanto, de mayor felicidad, que el que han alcanzado en su vida normal como espíritus inmersos en un proceso de perfeccionamiento continuo.

No obstante, hay que tener en cuenta a la hora de evaluar estas situaciones humanas que encierran un trasfondo espiritual, que todas las expiaciones sirven a su vez pruebas que van a fortalecer para el futuro, pero que las pruebas humanamente difíciles no son siempre expiaciones. Tanto si se trata de expiaciones como de pruebas, en ambos casos siempre son indicio de la inferioridad del espíritu que las experimenta, ya que cuando el progreso evolutivo es el correcto y no hay deudas pendientes con la ley de Consecuencias, no son necesarias estas tribulaciones al Ser espiritual que ya no las experimenta más en otros mundos superiores al nuestro.

Otras veces, sin embargo, cuando en la Tierra vemos tantos casos, debemos también comprender que en muchos de ellos se trata de espíritus de sacrificio, que sin tener necesidad evolutiva propia, se someten a una vida difícil para ayudar en la prueba evolutiva a otros seres espirituales, que de este modo, se verán empujados a crecer en valores como solidaridad, abnegación, caridad y amor, gracias al sacrificio del Ser espiritual amigo que les acompaña y ayuda en las pruebas de la vida, bien empujados por la ley de Causa y Efecto, que les obliga a reparar errores del pasado, o bien porque a su vez se han comprometido libremente a esta experiencia en donde por amor son acompañados y ayudados.

Cuando vemos personas inmersas en el sufrimiento de pruebas difíciles o dolorosas de la vida, el indicio de que se trata para ellas de una expiación o de una prueba, está en el grado de protesta y de rebeldía ante ella, o por el contrario, el grado de resignación y aceptación de las mismas. En este segundo caso se puede tratar de una expiación pero, como dice Kardec, mas bien es un indicio de que esa vida con sus dificultades, fue escogida voluntariamente y no impuesta, y que su fuerte resolución en asumirla positivamente por encima de los sufrimientos humanos, es una señal de progreso.

Las pruebas expiatorias de la vida son de provecho cuando se llevan bien y dan sus frutos al espíritu, pero en caso contrario pueden con ellas, si fracasan asumiéndolas mal, endeudarse más aún con las leyes divinas que de ese modo le llevarán a expiaciones cada vez más difíciles, hasta que la dureza del castigo de esas vidas duras y dolorosas, ablande su orgullo y le lleve al deseo sincero de recuperar el camino perdido.

Lo que induce al Ser espiritual a someterse a esta clase de pruebas, no puede ser otra cosa sino el deseo de mejorarse y lograr un mayor grado de perfección que le permita una más perfecta felicidad que sabe que podrán alcanzar en la medida en que se perfecciones, hasta el punto de merecer por afinidad y sintonía vibratoria penetrar y existir en los Mundos Felices.

Recordemos que en las vidas, y en especial en los momentos más dolorosos y difíciles, nunca estamos solos porque en el plano espiritual siempre tenemos muy cerca aquellos seres espirituales amigos y queridos, que con sus influencias nos alientan a la superación de las pruebas y nos inspiran a tomar las resoluciones correctas.

Finalmente, recordemos que la caridad y la solidaridad con los demás, siempre es un obligación moral importantísima pues, ignorantes del pasado de cada uno, el posible criminal de otra existencia merece todo nuestro afecto y ayuda tal como el mismo Dios nos da ejemplo de ello cuando nos perdona siempre y nos permite tantas y tan variadas oportunidades para recomenzar y mejorar.



domingo, 14 de noviembre de 2010

La edad del Alma y del cuerpo

¿ El alma y el cuerpo de las personas, fueron creados al mismo tiempo ?

Evidentemente el alma de una persona es infinitamente mucho más vieja que su cuerpo; esta lleva rodando evolutivamente desde lo más lejano en la noche de los tiempos y durante tantas y tantas existencias humanas, mientras que su cuerpo actual no tiene otro punto de partida que el de su propio nacimiento en la vida actual. Esto se llega a comprender al considerar que si el Espíritu humano hubiese sido creado al mismo tiempo que el cuerpo físico de la persona, no tendrían en ese caso, razón de ser ni explicación, las reminiscencias, las intuiciones y las aptitudes a veces tan desarrolladas y asombrosas de carácter intelectual o artístico con las que muchos nacen, y que diferencian a unas personas de otras.

A su vez, si todas las almas fuesen igual de “viejas”, tampoco tendrían explicación los diversos niveles de aptitudes, de madurez psicológica , creativa, y de moralidad existentes, que por mas que se pretenda por parte de la Ciencia oficial, no pueden ser explicados en su totalidad cuando se basan solamente en las leyes de la herencia genética o de las capacidades cerebrales.

Sin embargo sí que encuentran explicación completa esas capacidades y aptitudes, de modo global y coherente, cuando admitiendo en el ser humano la existencia de un alma como energía vitalizadora , pensante ,sintiente y racional que acompaña al cuerpo físico al que logicamente preexiste y sobrevive, demostrando esas capacidades y aptitudes que solamente pudo adquirir en anteriores existencias corporales.
Si consideramos por separado al Espíritu y al Cuerpo, comprendemos que el cuerpo por sí solo no es nada; solamente un conjunto de materia carnal de naturaleza animal, limitada en el espacio físico y sujeto a todas las leyes físicas, pero si consideramos que el Espíritu encarnado o Alma tiene que ser causa de la existencia del cuerpo , no podemos admitir que el cuerpo, que es efecto del Alma que lo vitaliza y se manifiesta a través de él, se genere en el mismo instante o incluso antes que el Espíritu que es la causa que le da razón de existir .

Ningún efecto se produce si no existe antes la causa que lo produce.  La causa tiene que ir forzosamente por delante de su efecto.
El cuerpo para su formación, necesitó además del hogar uterino y de la herencia genética con el ADN de sus progenitores, la existencia previa de un alma que junto con su cuerpo completase un ser humano.

El alma da vida al cuerpo, lo conforma y lo dirige : constituye con él un ser humano. El cuerpo sin su alma, no sería nada mas que un montón de carne sin fundamento de existencia por sí mismo .

Más descabellado aún es tomar el efecto por la causa, si se admitiese que la materia crea o configura al alma que la anima. Es el caso como cuando algún sector de la ciencia académica se ha atrevido a afirmar que el pensamiento es producido o secretado por el cerebro, cuando sin embargo el cerebro es el medio que permite manifestarse al pensamiento ,que es un atributo del alma, pero no lo produce, pues un órgano material no puede producir o crear un elemento inmaterial como lo es un pensamiento o un acto volitivo o de carácter ético o estético.

“La fuerza del Espiritismo reside en su filosofía, en el llamamiento que hace a la razón y en el buen sentido”.
                                                                    - Allan Kardec-
- Jose Luis -

Reencarnción: Ley biológica natural

El principio de la reencarnación es una consecuencia natural de la ley del progreso, porque, con los retornos sucesivos al plano físico, el Espíritu consigue alcanzar la perfección.
Desde su paso por los seres unicelulares, hasta el momento en que dio sus primeros pasos humanos en el Planeta, el principio espiritual recorrió un largo camino, construyendo sus propios envoltorios, los sutiles y los más densos; pero todavía tiene mucho que caminar, hasta llegar al estado conocido en el mundo cristiano como angelitud.
Aunque haya adquirido facultades intelectuales muy desarrolladas, sus conquistas en el campo del sentimiento son todavía muy insatisfactorias, situándolo más cerca de su naturaleza animal, como el predominio del egoísmo, en sus actitudes.
Sólo la conquista del Amor Universal, condensando la caridad en su concepto más amplio, podrá liberar al ser humano de las cadenas de la carne y hacerlo feliz.
 En el siglo XX, tuvimos importantes investigadores de la reencarnación. Recordemos los nombres de algunos de esos pioneros.
Hamendras Nath Banerjee, profesor de la Universidad de Rajastan, en la India, investigó cerca de 1.000 casos de reencarnación, tanto en su país, como en los EUA, contribuyendo con sus trabajos pioneros para que ella fuese insertada en el campo de la investigación científica.
El ingeniero Hernani Gimarães Andrade, en Brasil, investigó 75 casos de reencarnación, publicando ocho de ellos en el libro Reencarnación en Brasil y uno en Renació por Amor.
Ian Stevenson, profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, EUA, tiene cerca de 2.600 casos investigados, en varios países. Después de publicar Veinte Casos Sugestivos de Reencarnación y Cases of Reincarnation Type en cuatro volúmenes, en que coleccionó expresivos casos en diferentes países, lanzó, en 1997, dos sustanciosos volúmenes, cerca de 2.300 páginas, Reincarnation and Biology, abordando, especialmente, Marcas de Nacimiento y Defectos Congénitos, los cuales influirán muchísimo, en un futuro próximo, en los nuevos rumbos a seguir por la Ciencia Médica.
Esa importante obra merece un profundo estudio de todos los que se interesan por saber cual es el verdadero significado de la vida en la Tierra. Lamentamos no poder comentarla aquí, pero queda el registro para todos los que desean profundizar en el asunto.
Todos esos trabajos están para merecer un examen apurado por parte de los que hacen Ciencia, para que esta no se restrinja a los estrangulados compartimientos de la información banal, incapaz de alzar vuelos más altos.
Con los Espíritus Instructores, en el siglo XX, obtuvimos informaciones detalladas y únicas en todo el mundo, con relación al proceso reencarnatorio.
Ofrecemos aquí, muy resumidamente, algunos datos sobre este importante proceso: un lazo del periespíritu liga al reencarnante al óvulo y, a partir de la fecundación, él recomienza la nueva existencia; del zigoto al feto, el ser parte de una única célula, hacia la extraordinaria complejidad multicelular del recién nacido, pasando, en las primeras semanas, del desarrollo embrionario, por todas las etapas principales que atravesó, a lo largo de la filigénesis, repitiéndolas: ser unicelular, pez, anfibio, reptil, ave, y, finalmente, mamífero superior.
Ese fenómeno de recapitulació n, para la cual los científicos no tienen explicación satisfactoria, puede comprenderse si se admite que algo vinculado al ser vivo conservó la memoria de toda su historia pasada y la repite, de forma resumida, durante la ontogénesis.
Ese algo, es el Modelo Organizador Biológico (MOB), una de las funciones del periespíritu. Este, para retornar a la Tierra, necesita dejar la “materia” del mundo espiritual, tornándose más maleable, adquiriendo mayor plasticidad.
Para la reencarnación, dicen los Instructores, basta el magnetismo de los padres asociado al fuerte deseo del Espíritu reencarnante; éste, una vez ligado al óvulo, por lazos periespirituales, inicia, en la concepción, el moldeo del nuevo cuerpo, promoviendo, automáticamente, a través del MOB, la recapitulació n de las varias fases por las cuales pasó en la filigénesis, adaptándose, paulatinamente, a la materia física.

- Marlene Nobre-

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta

Ante los que partieron

 
Ningún sufrimiento en la Tierra es, tal vez, comparable al de aquel corazón que se incline sobre otro corazón helado y querido que el ataud transporta para el gran silencio.
Ver la nube de la muerte estamparse, inexorable, en la fisonomía de los que más amamos y cerrarles los ojos en el adiós indescriptible, es como despedazar la propia alma y proseguir viviendo.
Digan aquellos que ya estrecharon en el pecho a un hijito transfigurado en angel de la agonía; un esposo que se despide, procurando en balde mover los labios mudos; una compañera cuyas manos consagradas a la ternura penden extinguidas; un amigo que se cae desfallecido para no erguirse más, o un semblante materno acostumbrado a bendecir y que no consigue expresar nada más, sino el dolor de la última separación,  ¡ a través de la última lágrima!.
  Hablen aquellos que un día se inclinaron abatidos por la soledad al frente de un túmulo; los que se arrojaron en oración sobre las cenizas que recubren el último recuerdo de los entes inolvidables; los que cayeron pasando de la salud, cargando en el seno el ataúd de los propios sueños; los que tantearon gimiendo la losa inamovible, y los que sollozaron de angustia, adictos a los propios pensamientos,preguntando, en vano por la presencia de los que partieron.
  Cuando semejante prueba le  toque a la puerta,  reprima la desesperación y diluya la corriente de la amargura en la fuente viva de la oración, porque los llamados muertos son  nada más que  ausentes y las gotas de llanto les fustigan el alma como lluvia de hiel.
También ellos piensan y luchan, sienten y lloran.
Atraviesan la faja del sepulcro como quien se desprende de la noche, pero , en la madrugada del nuevo día, se inquietan por los que quedaron... Les oyen los gritos y las súplicas en la onda mental que rompe la barrera de la gran sombra y se estremecen cada vez que los lazos afectivos de la retaguardia se rinden a la  desesperación o se vuelcan en el suicidio.

   Se lamentan en cuanto a los errores practicados y trabajan  con ahinco en la regeneración que les habla al respecto.

Estimúlate en la práctica del bien, repartiéndote los dolores y las alegrías.
  Llenate de gozo con tus victorias en el mundo interior y consuelate en las horas amargas para que no te pierdas en el frio del desencanto.
   Tranquiliza, de ese modo, a los compañeros que  quedaron en  el Más Allá, soportando valientemente la despedida temporal y hónrales la memoria, abrazando con nobleza los deberes que te legaron.
Recuerda que en el futuro próximo que imaginas, respirarás  entre ellos, comulgándo con  las  mismas necesidades  los problemas, por cuanto terminarás también el propio viaje en el mar de las pruebas redentoras...
 Y venciendo para siempre el terror a la muerte, no nos será lícito olvidar que Jesús, nuestro Divino Maestro y Hérore del Túmulo vacío, nació en una noche oscura, vivió en los infortunios de la Tierra y expiró en la cruz, en una tarde parduzca, sobre un  monte empedrado, pero resucitó a los cánticos de la mañana, en el fulgor de un jardín.

Emmanuel-espíritu  ( Religión de los espíritus  de Fco. Cándido Xavier)

Jesús y la humildad

JESÚS Y LA HUMILDAD
EMMANUEL
         Estudiando la humildad, veamos como se comportó Jesús en el ejercicio de la sublime virtud.
         Ciertamente, en el tiempo en que debería surgir en el mundo el mensaje de la Buena Nueva, podría permanecer en la gloria celeste y hacerse representar entre los hombres en la persona de mensajeros angélicos, prefirió descender, Él mismo, al suelo de la Tierra, y experimentarle las vicisitudes.
         Sin duda, contaba con suficiente poder para anular la sentencia de herodes que mandaba a cortar la cabeza de los recién nacidos de su condición, con el fin de impedirle la presencia; entretanto, se apartó prudentemente hacia un lejano rincón, hasta que la absurda exigencia fue necesariamente proscrita.
         Disponía de bastos recursos para imponerse en Jerusalén, al pie de los doctores que le negaban autoridad en la enseñanza de las nuevas revelaciones; sin embargo se retiró sin amargura en demanda de remota provincia, valiéndose de los hombres rudos que le acogían la palabra consoladora.
         Poseía suficiente virtud para humillar a la hija de Magdala, dominada por las fuerzas de las sombras; no obstante, silenció su propia grandeza moral para llamarla dulcemente al reajuste de la vida.
         Atento a su propia dignidad, era justo que mandase a los discípulos al encuentro de los sufridores para consolarlos en la angustia y sanarles Las ulceraciones; empero, no renunció al privilegio de seguir, él mismo, en cada rincón del camino, para ofrecerles alivio y esperanza, fortaleza y renovación.
         En verdad, poseía elementos para deshacerse de Judas, el aprendiz insensato; pero a pesar de todo, lo conservó hasta el último día de lucha, entre aquellos que más amaba.
         Con una simple palabra, hubiese podido confundir a los jueces que lo rebajaban  ante Barrabás, autor de crímenes confesos; con todo; abrazó la cruz de la muerte, rogando perdón para sus propios verdugos.
         Por fin, hubiera podido condenar a Saulo de Tarso, el implacable perseguidor, a penas soeces, por la intransigencia perversa con que aniquilaba la plantación del Evangelio naciente; pero, lo buscó en persona, a las puertas de Damasco, visitándole el corazón, por saberlo engañado en la dirección en que se movía.
         Con Jesús, percibimos que la humildad no siempre surge de la pobreza o de la enfermedad que tantas veces, tan solo significan lecciones regeneradoras, y sí que el talento celeste es una actitud del alma que se olvida de su propia luz para levantar a los que se arrastran en las tinieblas y que procuran sacrificarse a sí misma, en las carreteras empedradas del Mundo, para que otros aprendan, sin constreñimiento o barullo, a encontrar el camino para las bendiciones del Cielo
Mensaje recibido por el médium Francisco Cándido Xavier, en reunión pública del 09-03-1959, cuando se estudiaba la cuestión N° 937 de el Libro de los Espíritus y que fue publicada en el libro “Religión de los Espíritus” –Federación Espiritista Brasileña, página 47, 48.
Anuario Espírita 2003

sábado, 13 de noviembre de 2010

La terapia de la oración

Terapia de la Oración
La palabra oración viene del latín precari y significa: rogar, pedir con seriedad, suplicar, implorar. Por definición, la oración implica un ruego de cuño elevado. No podemos utilizarla buscando el maleficio de alguien, ya que eso, ya dejaría de ser una oración. Los Espíritus elevados realizan la oración con mucha eficiencia. Jesús era visto, orando, seguidamente, momento en que él se nimbaba de luces fulgurantes. Por esta razón los estudiosos de los efectos de la oración aseveran que ella aun no fue valorada suficientemente por el hombre por la posibilidad de canalizar energías superiores a nuestro favor.

El Dr. Larry Dossey, jefe del equipo médico del “Human medical City Dallas (USA)”, y autor de los libros “Las palabras Curan y se reencuentran con el alma”, presentó un estudio sobre la oración y llegó a interesantes observaciones al respecto del tema:

1. La oración no es un lugar – lo que significa es que ella no está confinada en las iglesias y no es propiedad de líderes religiosos – una vez que muchos la utilizan como mercaderes de la fe. Cuando es utilizada con el sentimiento de amor al prójimo produce efectos significativos en los diversos planos de la realidad humana, o sea, en lo físico y en lo espiritual y dependiendo de la frecuencia del emisor producirá efectos en la salud orgánica y espiritual del individuo.

2. La oración – tiene raíces en el inconsciente espiritual del hombre – las energías del inconsciente son poderosas y cuando son hechas en nuestro beneficio producirán efectos extraordinarios. Un Espíritu educado irá a producir un inconsciente equilibrado y este produce el equilibrio emocional y mental en el hombre.

3. La dolencia y la salud – es el medio por el cual el organismo se libera de la materia extraña y es un llamado para decirnos en qué punto nosotros erramos. Pero, en la salud, se curan los que no exigen la cura, porque ellos oran con confianza y serenidad. Últimamente, algunas iglesias vienen utilizando las curas espirituales como medio de explotación financiera prometiendo quitar a las personas las aflicciones. En ellas la oración no cura. La oración sólo cura con el amor.

4. Actitudes – En el acto de la oración deberemos estar en estado de aceptación espiritual, gratitud, postura abierta delante de la vida, sentimiento de amor, perdón, confianza. Se debe evitar hacer una oración agresiva de vigorosa suplica (aquella considerada para el alejamiento de espíritus, llamada por algunas denominaciones como demonios) El demonio no existe.

En los Centros Espíritas conforme la Doctrina somos orientados para hacer las oraciones con la intuición espiritual de elevación y buscando ayudar al semejante. Todas las oraciones tienen objetivos elevados para la Caridad y la Salud Espiritual, siendo, así, las oraciones gratuitas.
.Artículo de João Cabral Presidente de ADE-SERGIPE – Periodísta y Terapeuta Transpersonal.