Entradas populares
-
En la actualidad es justificado casi en todo el mundo, el aborto. Eminentes sacerdotes de la Medicina ganan lugares sensacionalistas en los...
-
¿ Cómo son los síntomas del desarrollo mediúmnico? Son muchos y variados los síntomas que presenta la mediumnidad en cada caso. Hay qui...
-
Son muchos y variados los síntomas que presenta la mediumnidad en cada caso. Hay quien es médium sin saberlo, pero sin embargo para muchas...
-
La oración es afinidad con Dios ¿Cómo funciona la ley de Afinidad ?. La ley de Afinidad, llamada también ley de Sinto...
-
Todos hemos escuchado alguna vez la frase: "Estaba en trance", pero ¿ Qué es el trance ? La palabra trance...
-
¿ Las facultades psíquicas son hereditarias? La materia no es nada más que materia, y el espíritu es espíritu; quiero indicar con esto ...
-
Muchas personas viven angustias profundas en torno a las directrices comporta mentales en el área sexual y eso es comprensible en el est...
-
NOTA DE AVISO : Pongo en conocimiento de los amables lectores, que este Blog, dejará de editarse a partir de la fecha, por razones ...
-
La física cuántica podría demostrar que hay vida después de la muerte, según un científico Desde que el mundo es mundo discutimo...
-
Vamos a intentar a través de un enfoque bastante simple, hacer un análisis de esa carga de la raza humana a la luz de la Doctrina Espír...
viernes, 25 de febrero de 2011
Cuando me muera
Una u otra vez sucede.
Nos acordamos que un día dejaremos el cuerpo de carne y que partiremos para una otra realidad.
En esos momentos nos acordamos de elaborar el testamento, repartiendo lo que dejaremos para aquellos que se quedarán.
Las voluntades así expresas casi siempre crean disputas familiares que se alargan por muchos años.
Cuanto más grandes las posesiones de aquél que se fue, mayores son las disputas, en caso de que entre los herederos no exista entendimiento, afecto.
Hubo un hombre, sin embargo, que pensando en su muerte, elaboró voluntades muy precisas.
Pensó en su funeral y en lo que el podría significar para el mundo.
Él era un líder y decía que no deseaba ser idolatrado, pero sí ser oído.
Su lucha era por los derechos humanos y en nombre de ella, fue encarcelado 10 veces, pero sin disuadirlo de su ideal de igualdad entre los hombres.
Fue en la iglesia en que él era pastor, que habló acerca de su muerte:
"Frecuentemente yo pienso en aquello que es el denominador común y último de la vida: en esa cosa que acostumbramos llamar de "muerte".
Frecuentemente pienso en mi propia muerte y en mi funeral, pero no en sentido agobiante.
Frecuentemente pregunto a mi mismo lo que me gustaría que fuera dicho en esa ocasión.
Dejo para ustedes, esta mañana, la respuesta...
Si ustedes estuvieren a mi lado, cuando yo encuentre mi día, acuérdense de que no quiero un funeral largo.
Y si lograren encontrar a alguien para hacer el "discurso fúnebre", díganle para no hablar mucho.
Díganle para no mencionar que yo tengo un Premio Nóbel de la Paz: ¡eso no es importante!
Díganle para no mencionar que yo tengo trescientos o cuatrocientos premios: ¡eso no es importante!
Me gustaría que alguien mencionara aquél día en que Martin Luther King intentó dar la vida sirviendo a los otros.
Me gustaría que alguien mencionara el día en que Martin Luther King intentó amar a alguien.
Quiero que digan que yo intenté ser correcto y caminar al lado del prójimo.
Quiero que ustedes puedan mencionar el día en que... intenté vestir al mendigo, intenté visitar a los que estaban en la cárcel, intenté amar y servir a la Humanidad.
Sí, si quisieren decir algo, digan que he sido un mensajero: un mensajero de la justicia, un mensajero de la paz, un mensajero del derecho.
Todas las otras cosas son triviales, no tienen importancia. No quiero dejar para tras ningún dinero.
¡Yo solo quiero dejar una vida de dedicación!
Y eso es todo lo que yo tengo a decir:
Si yo pudiera ayudar a alguien a seguir adelante;
Si yo pudiera alegrar a alguien con una canción;
Si yo pudiera enseñar a alguien el camino correcto;
Si yo pudiera cumplir mi deber cristiano;
Si yo pudiera llevar la salvación para alguien;
Si yo pudiera divulgar el mensaje que el Señor nos dejó...
Entonces mi vida no habrá sido en vano."
El Reverendo Martin Luther King Júnior luchó por los derechos de los negros en los Estados Unidos de América.
Fue Premio Nóbel de la Paz en el año 1964.
Todas las veces en que fue encarcelado, que sufrió atentados con explosivos, cuando su casa, esposa e hijos fueron amenazados, respondió con amor.
Decía que la respuesta al odio debía ser el amor y contenía sus seguidores para que no reaccionasen.
Murió asesinado, conforme previera.
En su túmulo está la prueba de que tenía la convicción que existe vida más allá de esta vida.
Y que partió, aunque de forma tan abrupta, con el alma en paz por la certeza del deber cumplido.
El epitafio dice: "¡Por fin, libre, por fin libre!
¡Gracias a Dios Todopoderoso soy finalmente libre!"
Fueron estas palabras que utilizó para concluir su más famoso discurso, intitulado: Yo tengo un sueño, en el que tradujo el ideal de la libertad y de la igualdad entre todos los hombres.
Ojalá todos los que abrazamos una religión, podamos tener esas ideas lúcidas acerca de la vida y de la muerte.
En ese día, el mundo será mucho mejor.
Mensaje a un hijo
Es común en las personas decir que solamente se valoriza aquello que se pierde.
Así ocurre con la salud, las amistades, el empleo, los afectos.
Mientras todo se encuentra a nuestra disposición, mientras estamos disfrutando del cariño de las personas y del confort que los bienes materiales nos proporcionan, casi nunca les damos el debido valor.
Tal vez sea este el motivo que llevó a una pareja a escribir un mensaje especial para su hija Rachel, de diez años de edad, después de recibir la noticia de que ella era portadora de un cáncer cerebral.
Mientras luchaban para conseguir los recursos para la cirugía que podría evitar su muerte, ellos escribieron:
Hija querida : Esta mañana, vamos a sonreír cuando tu rías, aunque sintamos ganas de llorar.
Esta misma mañana vamos a dejarte elegir lo que vas a ponerte, y sonreír y decir lo grande que tu eres.
Esta misma mañana vamos a dejar la ropa para lavar a un lado, y vamos a llevarte al parque para que puedas saltar.
Esta misma mañana vamos a dejar la vajilla en la pila y vamos aprender contigo a montar el rompecabezas.
Esta misma tarde vamos a desconectar el teléfono, el ordenador y nos vamos a sentar contigo en la escalera y a soltar burbujas de jabón igual que tú.
Esta misma tarde nosotros no vamos gritar ninguna vez, ni tampoco vamos a regañar, cuando tú grites para saludar al carro de los helados. Si pasa, te vamos a comprar uno.
Esta misma tarde no vamos a preocuparnos con lo que vas a ser cuando crezcas.
Esta misma tarde nosotros vamos te vamos a dejar que ayudes a hacer bizcochos y no vamos a quedarnos detrás intentando arreglarlos.
Esta misma noche vamos a tomarte en los brazos y te vamos a contar una historia sobre como naciste y cuanto te amamos.
Esta misma noche te vamos a dejar salpicar el agua del baño y no nos vamos a poner nerviosos.
Esta misma noche vamos a dejar que te quedes hasta más tarde, mientras nosotros quedaremos sentados en el porche, contando todas las estrellas.
Sólo por esta noche nos vamos acurrucar junto a ti durante horas y perderemos nuestros shows favoritos en la tv.
Solo por esta noche vamos a pasar los dedos entre tus cabellos, mientras tu oras, y vamos simplemente a ser agradecidos con Dios por habernos dado el mayor presente del mundo.
Vamos a pensar en las madres y en los padres que buscan a sus hijos desaparecidos.
En las madres y padres que visitan la sepultura de sus hijos en vez de sus camas.
En las madres y padres que están en hospitales viendo a sus hijos sufrir, gritando por dentro que no soportan más.
Y, cuando te demos un beso de buenas noches, nos vamos a abrazar a tí con más fuerza que nunca y por un poco más de tiempo.
Entonces, vamos a agradecer a Dios por tí y no le pediremos nada , a no ser un día más.
***
Si usted disfruta de un hogar, no se olvide de darle las gracias a Dios por él.
Si usted posee una esposa, madre e hijos, no se olvide de amarlos, mientras estén a su lado.
No espere a mañana, ni después. Los días pasan muy rápidamente y, luego, cuando más, dese abrazar a sus hijos, ellos podrán estar distantes, en otros países, desarrollando sus propias vidas.
No espere a mañana para decirle a su esposa que la ama. Dígaselo hoy. Nunca detenga el gesto de cariño, de afecto o de ternura.
Mañana podrá ser tarde porque uno de ustedes podrá estar en otro lugar, en otra circunstancia. Hasta incluso, en el mundo espiritual.
Equipo de Redacción De Momento Espirita.
__._,_.___
jueves, 24 de febrero de 2011
La vida
Es un misterio el principio de las cosas, solo se pueden formular hipótesis. La ciencia aun no ha podido resolver el problema, pero puede encaminarnos.
La formación de los primeros seres vivos puede deducirse por analogía, de la misma ley por la cual se formaron y se forman todos los días los cuerpos inorgánicos.
La Química considera elementales a un numero de sustancias, tales como el oxigeno el hidrogeno, el nitrógeno el carbono, el cloro, el yodo, el fluor, el azufre, el fósforo y todos los metales. Al combinarse forman cuerpos compuestos los óxidos, los ácidos, las sales, los álcalis y las innumerables variedades que surgen de la combinación de estos. La combinación de dos cuerpos para formar un tercero exige un cúmulo particular de circunstancias, ya sea calor, sequedad o humedad, ya sea movimiento o reposo, o bien de una corriente eléctrica. Si estas condiciones no existen, la combinación no ocurre. Cuando hay combinación, los cuerpos que lo componen pierden sus propiedades características, mientras que el cuerpo resultante posee otras nuevas, diferentes de las primeras. Así es como por poner un ejemplo el Oxigeno y el Hidrogeno, que son gases invisibles, al combinarse químicamente forman el agua, que es liquida, sólida o vaporosa, según la temperatura.
La formación de los primeros seres vivos puede deducirse por analogía, de la misma ley por la cual se formaron y se forman todos los días los cuerpos inorgánicos.
La Química considera elementales a un numero de sustancias, tales como el oxigeno el hidrogeno, el nitrógeno el carbono, el cloro, el yodo, el fluor, el azufre, el fósforo y todos los metales. Al combinarse forman cuerpos compuestos los óxidos, los ácidos, las sales, los álcalis y las innumerables variedades que surgen de la combinación de estos. La combinación de dos cuerpos para formar un tercero exige un cúmulo particular de circunstancias, ya sea calor, sequedad o humedad, ya sea movimiento o reposo, o bien de una corriente eléctrica. Si estas condiciones no existen, la combinación no ocurre. Cuando hay combinación, los cuerpos que lo componen pierden sus propiedades características, mientras que el cuerpo resultante posee otras nuevas, diferentes de las primeras. Así es como por poner un ejemplo el Oxigeno y el Hidrogeno, que son gases invisibles, al combinarse químicamente forman el agua, que es liquida, sólida o vaporosa, según la temperatura.
Los cuerpos compuestos se forman siempre en proporciones definidas, es decir, por la combinación de una determinada cantidad de los principios constituyentes. Todos los cuerpos de la Naturaleza, resulta de un numero muy pequeño de principios elementales, combinados en diferentes proporciones, todas estas combinaciones, y muchísimas más, se obtienen artificialmente en pequeños laboratorios de química y se operan espontáneamente en gran cantidad, en el gran laboratorio de la Naturaleza.
La Tierra al principio no contenía esas materias combinadas, sino solamente a sus principios constitutivos volatilizados. Cuando elementos calcáreos y otros más, con el tiempo se convirtieron en piedras, depositándose sobre su superficie, estas no se hallaban totalmente formadas; pero en el aire se encontraban, en estado gaseoso, todas las sustancias primitivas. Esas sustancias precipitadas por el efecto del enfriamiento y bajo el imperio de circunstancias favorables, se combinaron de acuerdo con el grado de su afinidad molecular. Entonces se formaron diferentes variedades de carbonatos, sulfatos y otros; primero disuelto en las aguas y luego depositados sobre la superficie del suelo.
Si la Tierra volviese a su estado de incandescencia primitiva: todo se descompondría los elementos se separarían; todos las sustancias fusibles se fundirían; las que tienen volatilidad se volatizarían. Luego un segundo enfriamiento volvería a precipitarlas y otra vez se formarían las antiguas combinaciones.
Los elementos más importantes son el Oxigeno, el Hidrogeno, el Nitrógeno y el Carbono los restantes solo aparecen esporádicamente.
La ley que preside la formación de los minerales conduce naturalmente a la constitución de los cuerpos orgánicos, por lo tanto en la formación de los animales y plantas intervienen los mismos elementos. Las diferentes combinaciones de los elementos para la formación de las sustancias, minerales, vegetales y animales, no pueden operarse si el medio y las circunstancias no son las propicias, fuera de esa circunstancia, los principios elementales yacen inertes, se inicia un trabajo de elaboración, las moléculas se ponen en movimiento, se agitan, atraen, aproximan y se separan en virtud de la ley de afinidades, y mediante sus múltiples combinaciones, componen una infinita variedad de sustancias.
Lo que sucede hoy, puede darnos una imagen de lo que sucedió en los tiempos primitivos, porque las leyes de la Naturaleza fueron y serán siempre las mismas. Al decir que las plantas y los animales están formados por los mismos principios que constituyen los minerales, debemos entenderlo en el sentido material; solo referimos al cuerpo.
Hay en la materia orgánica un principio especial, intangible, aun no estudiado, llamado el principio vital.
El oxigeno, el hidrogeno, el carbono y el nitrógeno al combinarse solo puede formar minerales o cuerpos inorgánicos. El principio vital, en cambio, modifica la constitución molecular de ese cuerpo y le otorga propiedades especiales. En lugar de una molécula mineral, se tiene una molécula de materia orgánica.
La actividad del principio vital se manifiesta en el funcionamiento de los órganos, cuando el movimiento cesa con la muerte, el principio vital se extingue.
El hombre pertenece al orden de los mamíferos, de los que se diferencia por ligeros matices, en la forma exterior; en lo demás posee la misma composición química que los animales, los mismos órganos y funciones e idéntica maneras de nutrición, de respiración, de secreción y de reproducción. Nace, vive y muere en las mismas condiciones, y al morir, su cuerpo se descompone como el de todo ser viviente. En su sangre en su carne y en sus huesos hay los mismos atines que en los animales. Como estos al morir, devuelve a la Tierra el oxigeno, el hidrogeno, el carbono, el hidrogeno que se habían amalgamado para formarlo, y tales elementos volverán a formar nuevos cuerpos minerales, vegetales y animales.
Dentro de los animales mamíferos, el hombre pertenece a la subclase de los bímanos. Un escalón más bajo del hombre se encuentran los cuadrumanos o monos. El orangután y el chimpancé durante mucho tiempo se les llamo hombre de los bosques.
En la escala de los seres vivos, desde el punto de vista orgánico, se puede ver que desde el liquen hasta el árbol y desde el zoófito hasta el hombre, hay una cadena que se va elevando en jerarquía sin interrupción y guardando una relación todos los eslabones entre si. Siguiendo paso a paso la cadena de los seres, se diría que cada especie es un perfeccionamiento, una transformació n de la especie, que le precede.
El cuerpo del hombre, es la última pieza de la animalidad sobre la tierra. Por mucho que disminuya el valor del cuerpo ante sus ojos, más crece la importancia del principio espiritual. Si el cuerpo lo rebaja a la altura del animal, el alma lo eleva hasta alturas indescriptibles. Pues vemos el límite del animal, más no podemos sospechar hasta donde puede llegar el ser humano. El espiritismo camina al lado del materialismo en lo que se refiere a la materialidad; admite todo lo que el materialismo acepta; el Espiritismo sigue adelante.
El espiritismo prosigue sus investigaciones en el campo del génesis espiritual.
La vida para el Espiritismo es la característica de los seres organizados que nacen, crecen, se reproducen y mueren. Es una modificación especial de la energía. La vida pertenece a la materia organizada, es imposible encontrarla en otra parte, y se puede afirmar sin ninguna duda que el alma no es viviente: esta goza de algo y mejor, goza de la existencia integral, porque no siendo un algo organizado, no está sometida a la muerte.
Hasta el principio del siglo XIX, no han abordado el tema de la vida de una manera seria, los conocimientos adquiridos, han permitido hasta la fecha, estudiar la vida y determinar sus límites. En el hombre, como en el animal – dice Claude Bernard – todo movimiento supone la destrucción u oxidación de una parte de la sustancia activa del músculo que lo ejecuta; cuando la sensibilidad y la voluntad se manifiestan, los nervios se usan; cuando el pensamiento se ejerce, el cerebro se consume. Por lo tanto, puede afirmarse que jamás la misma materia sirve dos veces a la vida. Cuando un acto se ha cumplido, la materia viva que sirvió para él, no vuelve a servir; si el fenómeno reaparece, es porque una materia nueva le presta su concurso.
El desgaste molecular es siempre proporcionado a la intensidad de las manifestaciones vitales; la alteración material es tanto más profunda o considerable, cuanto más activa se muestre la vida.
La desasimilació n expele del organismo sustancias tanto más oxidadas por la combustión vital cuanto más enérgico haya sido el funcionamiento de los órganos. Estas oxidaciones o combustiones engendran el calor animal, y producen el acido calconico que se exhala por los pulmones y otros productos que se eliminan por diferentes emuntorios de la economía. El cuerpo se usa: sufre una consumación y una pérdida de peso que revelan y evalúan la intensidad de sus funciones. En una palabra: la destrucción fisicoquímica va en todo unida a la actividad funcional, y podemos considerar como un axioma fisiológico la proporción siguiente: “toda manifestación de un fenómeno en el ser vivo, está necesariamente unida a una destrucción orgánica.
Los fenómenos de creación orgánica son los actos `lasmicos que se cumplen en los órganos en reposo, a los cuales regeneran. Las síntesis asimilatriz reúnen los materiales y reservas que el funcionamiento debe gastar. Este es un trabajo interior, silencioso, oculto, que nada revela al exterior.
Los fenómenos de la vida – dice Claude Bernard – nos pasan desapercibidos. La regeneración de los tejidos y de los órganos se opera silenciosamente, en lo interior, fuera del alcance de nuestras miradas. Solo el embriólogo, sigue los cambios, las fases que le revelan ese trabajo sordo, viendo aquí un deposito de materia, allí una formación de envoltura o de núcleo, más allá una división, o una multiplicació n, o una renovación.
Por el contrario, los fenómenos de destrucción o muerte vital, saltan a la vista y por ellos nos guiamos al caracterizar la vida. Cuando por el movimiento se contracta un músculo, cuando la voluntad y la sensibilidad se manifiestan, cuando el pensamiento está en funciones y cuando la glándula secreta, las sustancia de los músculos, de los nervios o del cerebro se consume, y aun cundo tales fenómenos nos dan la característica de la vida, no por ello dejan de ser fenómenos de destrucción, fenómenos de muerte.
Las dos ordenes de fenómenos: destrucción y creación, solo son divisibles y separables para la inteligencia; en la Naturaleza están íntimamente unidos, y en todo ser vivo se producen con un eslabonamiento tal, que nadie sabría romperlo. Las dos operaciones; destrucción y renovación, son absolutamente conexas e inseparables, en el sentido de la renovación. Los actos de destrucción son los precursores e instigadoras de esos otros por los cuales las partes se restablecen y renacen, es decir, de los actos de renovación orgánica. Por consiguiente, el más vital, por decirlo así, entre ambos tipos de fenómenos, el de la creación orgánica, está en cierto modo subordinado al otro, el fenómeno fisicoquímico de la destrucción.
Las propiedades generales de los seres vivos, las que los distinguen de la materia bruta de los cuerpos inorgánicos, son la generación, la organización, la nutrición y la evolución. De estas cuatro propiedades fundamentales, solo una, la nutrición, es la que la ciencia explica claramente y no está debidamente estudiado el fenómeno por el cual las células eligen en la sangre los materiales que les son útiles. El Espiritismo dice que la organización y la evolución no pueden comprenderse con el solo juego de las leyes fisicoquímicas. En cuanto la reproducción, si bien es cierto que se conoce su mecanismo, persiste siendo un misterio respecto a su causa.
Las condiciones del mantenimiento de la vida es la necesidad de todos de la humanidad, el calor y el aire y cierta composición química del medio.
El agua es indispensable a la constitución del medio en el cual evoluciona el ser: es un principio constituyente de los tejidos, y además sirve para disolver un gran número de sustancias, sin las cuales no podrían efectuarse las incesantes reacciones químicas que suceden en el cuerpo.
Se ha experimentado que personas han podido resistir treinta o cuarenta días sin comer, pero a condición de que se les de de beber. El cuerpo humano se compone aproximadamente de un noventa por ciento de agua, y esto indica el importante papel reservado en el dicho líquido.
El aire, mejor dicho el oxigeno es de lo que se compone su parte respirable, es necesario a la mayoría de los seres vivientes, aun entre los inferiores, como los fermentos, o mycodermos. Louis Pasteur ha demostrado que los organismos microscópicos originan fermentos absorbiendo oxigeno. Los roedores sucumben cuando la proporción de oxigeno en el aire respirable, en vez de un veinticuatro por ciento, era de tres a cinco por ciento.
El calor es la tercera condición necesaria al mantenimiento de la vida. La vida de los vegetales está en relación intima con la temperatura exterior. Un frió muy intenso hiela los líquidos del organismo y desorganiza los tejidos: además, cada animal tiene un grado de temperatura media que corresponde al máximo de la vida.
La célula es un ser vivo que se organiza, se reproduce, se nutre y evoluciona como un ser superior, todos los cuerpos vivos no son otra cosa que asociaciones de células de naturaleza idéntica en cuanto a composición, pero gozando de propiedades diferentes, según el lugar que ocupan en el organismo. Los diversos tejidos del cuerpo, huesos, nervios, músculos, piel, uñas, cabellos, etc., están formados por reuniones de células.
Además del calor, el aire, y el agua, es indispensable que el medio líquido que baña las células contenga ciertas sustancias sin las cuales no podrían nutrirse. Estas sustancias se pueden determinar en 1º sustancias azoadas, formadas de azoe, carbono, oxigeno e hidrogeno; 2º sustancias ternarias, ósea las que solo entran en su composición los tres elementos: carbonó, hidrogeno y oxigeno; 3º sustancias minerales, tales como los fosfatos, la cal, la sal, etc.
Estas tres sustancias, son indispensables al mantenimiento de la vida y que con tales materias primeras los organismos fabrican cuanto es útil a la vida corporal.
Las condiciones que acabamos de estudiar debe llenarlas el medio envolvente inmediato a la partícula viva, con cuyo medio debe entrar en conflicto la susodicha partícula. Además hay otro medio, y se distingue:
1º El medio cósmico ambiente o exterior, con el cual están en relación los seres elementales.
2º El medio interior, que sirve de intermediario entre el mundo exterior y la sustancia viva. Si se observan las células, se notará que están resguardadas de las influencias del ambiente por un líquido interior en que se bañan, las aísla, protege y les sirve de intermediario para con el medio cósmico. Este medio interior es la sangre; no la sangre en su totalidad, sino el plasma sanguíneo, su parte fluida, que comprende todos los líquidos intersticiales, fuente y confluencia de todos los cambios endosmóticos.
Puede decirse con toda certeza que el ave no vive en el aire atmosférico, ni el pez en el agua, ni el vermes en la tierra; la atmósfera, el agua y la tierra son una segunda envoltura alrededor de los cuerpos; porque la primera, la que rodea inmediatamente a las cedulas, que son los verdaderos elementos de la vida, es la sangre. Por consiguiente, no influye inmediatamente el medio exterior sobre los seres vivos más simples: hay siempre un intermediario obligado que se interpone entre el agente físico y el elemento anatómico y, por esta rabón, solo el medio interior es donde residen las condiciones para que el alma pueda manifestar sus facultades sin obstáculos.
En todos los grados de la escala de los seres vivos, las operaciones de la digestión y de la respiración son las mismas, variando únicamente los aparatos llamados a producir esos resultados. También es idéntico para todos los seres vivos el modo de reproducir, y esta notable similitud del funcionamiento orgánico obedece a que todos deben sus propiedades a un elemento común: el protoplasma.
El protoplasma es el contenido vivo de la célula, su parte esencial y verdaderamente viviente. El protoplasma es el agente de todas las reconstituciones orgánicas, esto es, de todos los fenómenos íntimos de la nutrición y, por donde, se contracta bajo la influencia de los excitantes y preside de este modo los fenómenos de la vida de la relación
Se puede señalar también el sueño como una necesidad que se impone a todos los seres vivos. La planta duerme lo mismo que el animal, y tanto en uno como en otras, se cumplen durante el sueño las funciones de la respiración, la circulación y la asimilación.
El sexo y la fecundación son las condiciones que presiden la reproducción en el mundo vegetal. Los estambres son el órgano masculino, el pistilo es el órgano femenino, el ovario es el órgano donde se forma las granas.
Finalmente, los anestésicos, que obran tan poderosamente sobre los animales, producen los mismos efectos sobre las plantas; y esto prueba que existe en los vegetales un principio rudimentario de sensibilidad.
Todos estos hechos demuestran con evidencia el gran plan unitario seguido por la Naturaleza. Su divisa es: unidad en la adversidad; y del empleo de los mismos procedimientos fundamentales resulta una variación infinita que establece la fecundidad inagotable de las concepciones de la Naturaleza, al mismo tiempo que la unidad de la vida.
La vida, pues, para mantener su funcionamiento tiene una manera especial y viviente de proceder, hay en el ser organizado un algo que no existe en los cuerpos inorgánicos algo que los vigoriza. A ese algo le damos nosotros el nombre de fuerza vital.
Todo lo que existe sobre la tierra proviene de las innumerables modificaciones de la fuerza y la materia, y la fuerza vital, por consiguiente, debe entrar en el cuadro de las leyes generales.
“Por encima de todas las propiedades particulares y determinadas, hay una fuerza, un principio general y común que todas las propiedades particulares suponen e implican, y que sucesivamente puede ser aislado, separado de cada una, sin dejar por ello de ser. Este principio es esencialmente uno. Hay una fuerza general y una, de la que todos las fuerzas particulares no son sino expresiones o modos.
¿Por qué se muere?
Todo lo que tiene vida nace, crece, se reproduce y muere; es un hecho general que no tiene excepciones. Pero ¿Por qué se muere? La ciencia materialista enmudece ante estos puntos de interrogación. Sin embargo, cabe una explicación del hecho, y el espiritismo expone.
Si admitimos que hay en la célula fecunda una cantidad determinada de fuerza vital, todo se nos ara comprensible.
La vida total de un individuo es la resultante de cierto trabajo a cumplir; las reconstituciones incesantes de la materia usada por el funcionamiento vital, regulan este trabajo; y la fuerza que es necesaria, puede considerarse como una función continua que crece, para un maximun y desciende a cero.
En el ser vivo, el depósito de energía, potencial, proveniente de los padres, que se haya en la célula original, se transforma en energía actual a medida que organiza la materia; esta acción es muy enérgica al principio; la asimilación, la agrupación de las moléculas es más rápida que la desasimilació n; el ser crece; se establece el equilibrio entre las perdidas y las ganancias: es la edad madura: el cuerpo permanece en estado quo; viene , por fin, la vejez, la fuerza vital va agotándose, los tejidos no se reparan lo suficiente, la muerte sobreviene, el ser se disgrega y la materia vuelve por entero al mundo inorgánico.
La criatura que aparece sobre la tierra trae cierta cantidad de fuerza vital; y como la generación espontánea no existe en nuestro tiempo; solo por filiación puede ser transmitido dicha fuerza, y por eso no existe en los seres inanimados.
Las propiedades de la materia viva no residen solamente en la materia ni en su modo de agruparse; es preciso suponer la acción de una forma vital para la renovación de esa materia, es decir, para reponer las partes destruidas.
El cuerpo humano es una maquina complicada y delicada; los tejidos de que se compone son debidos a combinaciones químicas muy inestables, dado el numero de sus componentes, y no ignoramos que las mismas leyes que rigen el mundo inorgánico, rigen al organismo. Por lo mismo, sabemos que en un organismo vivo el trabajo mecánico de un músculo puede traducirse en un equivalente de calor; que la fuerza invertida en ese trabajo no es creada por el ser, sino que tiene su fuente fuera de el, proviniendo de los alimentos, y entre ellos el oxigeno; y que la misión del cuerpo físico consiste en transformar la energía recibida, aplicándola a las combinaciones inestables que la restituirán a la menos excitación apropiada, es decir, bajo la acción de la voluntad o por el juego de los irritantes especiales de los tejidos o de las acciones reflejas. En cuanto una de esas acciones tiene lugar, en cuanto la sustancia del músculo que ha funcionado queda destruida, la fuerza vital interviene para reconstituir el tejido, para rehacer las células que han servido a la manifestación vital, y esto es, precisamente, lo que diferencia en absoluto al ser animado de la materia bruta. Luego existe algo más en la planta más ínfima que en el mineral, y este algo no repara el cuerpo en las mismas condiciones.
Según la edad, la reparación es más o menos variable: completa en la juventud, incompleta en la vejez: es una fuerza que va disminuyendo hasta su total extinción.
Hay, pues, para nosotros, una fuerza vital totalmente diferente de las fuerzas que conocemos, aunque no sea más que una modificación de la energía universal, como la electricidad es otra fuerza distinta del calor o del magnetismo, aunque ambas no sean sino modalidades de la misma energía.
Está fuerza vital por si sola no engendraría nada si la inteligencia no estuviera asociada a ella desde las manifestaciones más rudimentarias hasta el más alto grado de complejidad, hasta el hombre.
La fuerza vital por si sola no puede explicar la forma, que es la característica de todos los individuos vivos, ni puede tampoco hacer comprender la jerarquía sistematizada de todos los órganos ni su energía para el esfuerzo común, puesto que a la vez son autónomos y solidarios; para esto es de absoluta necesidad que intervenga el periespiritu, es decir, un órgano que posea leyes organogénicas que mantiene la fijeza del organismo en medio de las incesantes mutaciones de las moléculas materiales.
En cada ser, desde su origen, se puede advertir la existencia de una fuerza que actúa en dirección fija e invariable según la cual será edificado el plan cultural del recién nacido, al propio tiempo que su tipo funcional.
En la formación de la criatura viva, la vida no suministra como contingente sino la matriz irritable del protoplasma, materia amorfa en la que es imposible distinguir el menor rudimento de organización, el más pequeño indicio de lo que el ser será. La célula primitiva es absolutamente la misma en todos los vertebrados; nada en ella indica que dará nacimiento a tal individuo mejor que a tal otro, puesto que su composición es idéntica para todos. Es preciso, pues, admitir la intervención de un nuevo factor que determine en que condiciones ha de ser construido el edificio vital, y este factor no puede ser otro que el periespíritu, que es quien contiene en si el propósito determinado, la ley poderosa que servirá de regla inflexible al nuevo organismo y le señalará, según el grado de su evolución, el lugar que debe ocupar en la escala de las formas. Esta acción directriz tiene lugar en el embrión.
En la evolución del embrión vemos aparecer un simple bosquejo del ser, precedentemente a toda organización. Los contornos del cuerpo y de los órganos están al principio determinado, principiando por los andamiajes provisorios que servirán temporalmente de funcionales del feto. Ningún tejido está entonces diferenciado: toda la masa no es más que una conglomeració n de células plasmáticas y embrionarias; pero en ese cañamazo está trazado el dibujo ideal de un organismo todavía invisible para nosotros, que ha designado a cada parte y a cada elemento su lugar, su estructura y sus propiedades. Allí donde deben estar los vasos sanguíneos, los nervios, los músculos, los huesos, etc, las células embrionarias se troncan en glóbulos de sangre, en tejidos arteriales, venosos, musculares, nerviosos y óseos.
Siendo la materia primera idéntica para todas las plantas y la fuerza vital idéntica para todos los individuos, es precios que exista otra fuerza que dé y mantenga la forma. El espiritismo da esa atribución al periespiritu, tanto en el reino vegetal como en el animal. La envoltura fluidita del alma; ella es la que incorpora la materia la que vela por la sustitución de las partes usadas o destruidas, la que preside a las funciones generales y la que mantiene el orden y la armonía en medio de ese torrente de materia que sin cesar se renueva.
Las funciones del organismo animal es una serie de actos o fenómenos agrupados, armonizados para obtener un resultado. La digestión, por ejemplo, necesita la intervención de una serie de órganos, tales como la boca, el esófago, el estomago, el intestino, etc, que entran sucesivamente en funciones al objeto de alcanzar un resultado único: el de trasformar los alimentos.
Se ve, pues, que para ejecutar una función orgánica, intervienen las actividades de una multitud de elementos anatómicos.
Cada órgano tiene su vida, su autonomía propia: puede desenvolverse y reproducirse independientemente de los otros tejidos. Es autónomo de los otros tejidos. Es autónomo en lo relativo a las funciones esenciales de su vida, no ha de pedir prestado, ni a los tejidos vecinos, ni a los del resto del conjunto, porque lo posee por si en razón de su naturaleza protoplasmita; pero está ligado y subordinado al conjunto, tanto por su función como por el producto de ella.
El periespiritu no es una concepción filosófica imaginada para explicar los hechos; es un órgano indispensable a la vida física que la experiencia ha dado a conocer. Estudiando las materializaciones de los Espíritus se ha revelado su existencia y se han puesto de relieve sus propiedades funcionales. Este descubrimiento ha dado explicación a muchos fenómenos que la ciencia conocía, pero cuya razón no encontraba.
Este bosquejo del Ser persistente a toda organización; está reparación perpetua de los tejidos con arreglo a reglas fijas; este orden que no se desmiente nunca, no obstante la renovación perpetua de los elementos; esta evolución, en la que la ley domina durante toda la vida sobre el cambio molecular, modificando profundamente las condiciones de la existencia según la edad; todo esto, sin ella, queda envuelto en la más penetrable oscuridad.
El periespiritu es una especia de fonógrafo que registra las sensaciones para reproducirlas más tarde, sino fuera así nos seria imposible adquirir ningún conocimiento, porque el ser nuevo, el que sin cesar sustituye al viejo ya gastado, no conoce nada de lo que pasó. El periespiritu tiene una gran importancia desde el punto de vista psíquico; es un adscrito al alma, a quien sirve de intérprete para con la materia.
Como el periespiritu es material, tiene forma determinada y es indestructible, podemos concebir las modificaciones sucesivas de su movimiento atómico, correspondiendo a modificaciones y complicaciones cada vez mayores en su modo operatorio; o dicho de otra forma: podemos concebir que organizando al principio formas muy rudimentarias, haya podido, mediante su larga evolución en la que ha invertido millones de años e innumerables reencarnaciones, dirigir uno tras otro organismos, para llegar finalmente a dirigir el organismo del hombre.
El alma y el periespiritu forman un todo indivisible; su unión constituye la parte activa y pasiva, las dos fases o funciones del principio pensante. La envoltura es la parte material, cuya función estriba en retener los estados de conciencia, de sensibilidad y de voluntad; es el depósito de todos los conocimientos y, como nada se pierde en la Naturaleza y el periespiritu es indestructible, el alma goza con el de memoria integral cuando se halla en el espacio.
El periespiritu es la idea directriz, el plan imponderable de la estructura de los seres y, además, el que almacena, toma en registro y conserva todas las percepciones, evoluciones e ideas del alma, incrustando en su sustancia no solamente los estados anímicos determinados por el mundo exterior, sino que también los pensamientos más fugaces y los sueños apenas entrevistos o formulados. Es el guardián fiel, el testigo inmutable y el registro indestructible de nuestro pasado.
En la sustancia incorruptible del periespiritu tenemos fijadas las leyes de nuestro desenvolvimiento; es el conservador por excelencia de nuestra personalidad y en el reside nuestro recuerdo. Jamás el alma lo abandona, pues le es también un bálsamo consolador.
Desde los periodos mil veces seculares en que el alma principió sus peregrinaciones terrestres bajo las formas más humildes de la Creación, para elevarse por grados hasta las más perfectas, el periespiritu no ha cesado de asimilar, de una manera indeleble, las leyes que actúan sobre la materia, puesto que, a medida que se cumple el progreso, las diversas creaciones del pensamiento forman un acervo que va creciendo sin intermitencias. Nada se destruye; todo se acumula en el imperecedero periespiritu, tan incorruptible como la materia o la fuerza primera de la que emana. Los maravilloso espectáculos que nuestra alma ha contemplado, las armonías sublimes que hayamos visto esparcidas por los espacios, los esplendores del arte que hayan llegado a embelesarnos, todo lo que hayamos adquirido, todo, está en nosotros y estará siempre, para retrotearlo de lo pasivo a lo activo, porque nada se pierde. De este modo es como hemos ido escalando lenta pero seguramente los peldaños del progreso.
A la muerte del hombre terrestre, cuando su envoltura carnal se descompone y los elementos que la constituyen entran de nuevo en el laboratorio universal, el alma subsiste entera, completa, conservando lo que constituye su personalidad, es decir, su memoria, y no solamente su memoria de la última existencia, sino la memoria de todas las existencias por las que ha pasado.
El panorama que se le presenta por delante es imponente y severo, porque en él puede leer las enseñanzas del pasado e inspirarse para discernir sus deberes en el porvenir.
La ley de continuidad no se haya interrumpida, el hombre no forma un reino aparte en la Naturaleza y solo por una evolución continua, por esfuerzos sin cesar reiterados es como el hombre ha podido llegar a ocupar el puesto culminante que ocupa en el Universo.
Gabriel Delanne
Del Libro Evolución Anímica
Del Libro Evolución Anímica
¿Los animales tienen alma?
| Coco, fué no solo mi fiel compañero, sino mi amigo,mi niño,mi hermano |
Sería absurdo, sin sentido, o una enorme injusticia si así no fuese, porque ningún ser vivo existe solamente como materia organizada con eso que se llama vida y sin mas perspectiva en su existencia que la nada.
Pero materia organizada,¿ por quién o por qué? .- En los animales también existe una energía inteligente que administra la vida y la cohesión entre las células de esa materia que compone su cuerpo físico, aunque no me refiero a una inteligencia consciente como en el ser humano, sino a una especie de inteligencia inconsciente, automática o instintiva.
Y no solo los animales tienen alma, sino que por la misma razón, también existe un alma en los seres vivos del orden de los vegetales, aunque estas apenas son como un rudimento evolutivo comparativamente con las del mundo animal.
En un escalón evolutivo más atrasado que los que conforman el reino animal, está el reino vegetal, y aún antes de conformarse la energía de esa materia con un alma en ese reino de la naturaleza que clasificamos como reino vegetal, anteriormente la energía que acompaña todas las formas materiales, ya cohesionó y se fué desarrollando antes en el reino mineral .
De todos es sabido que las plantas crecen mejor y mas saludables en un ambiente de ondas sonoras armoniosas como lo es la música clásica, e incluso cuando son tratadas con cariño por su cuidador . Todo esto parece ser debido a que en realidad estamos inmersos en un espacio lleno de vibraciones dentro de este conjunto psicobiológico global que integramos entre todos los seres de este mundo.
Los animales tienen un alma adquirida y forjada a través de muchísimas experiencias a partir de otras formas de vida mas elementales. En las plantas el alma es solamente un principio vital vegetativo que las nutre y les hace crecer, pero en los animales esta energía constituye un gran paso hacia adelante en la evolución de las energías psíquicas que dan vida , movimiento e instinto a la materia.
El alma animal no es como la humana porque a diferencia con la misma, carecen de esa Chispa Divina forjada a través de un anterior y largo proceso evolutivo, e implantada en la especie humana que está en nivel evolutivo superior, y con la misión de desarrollar a lo largo de todo un proceso evolutivo que engloba las necesarias existencias en los mundos físicos, unas facultades divinas de orden superior ,que no puede alcanzar el reino animal aun en su mayor exponente evolutivo, tal como lo es la inteligencia racional, el sentido de la justicia, de la bondad, de la belleza, del arte, etc,.
El alma animal es un principio espiritual o alma rudimentaria que se agrupa por especies, sin conciencia de sí misma, ni de su individualidad, por lo que en los grupos de animales menos evolucionadas se podría pensar que este alma existe globalmente dentro de cada especie, como una gran alma que engloba a todos los individuos que viven y se mueven bajo el mismo instinto, manifestándose en todos ellos de igual modo, de manera que funcionan y existen con arreglo a unas normas fijas de comportamiento instintivo y atávico; (cómo ejemplo, recordemos el comportamiento de los bancos de peces, las colmenas de abejas, etc.). Estas almas grupales persisten y evolucionan a lo largo de los tiempos a través de sus miembros que sin cesar permanecen en un continuo y rápido devenir en la materia. Cuando el grado de desarrollo psíquico en esas almas grupales es suficientemente desarrollado, junto a los instintos generales de la especie, comienzan a manifestarse los primeros rudimentos de cierta inteligencia que empieza a diferenciar comportamientos y tendencias entre unos miembros y otros, que van individualizando a los miembros dentro de la misma especie animal.
Las almas animales que al igual que las almas humanas sobreviven a la muerte del cuerpo, quedan en un estado de letargia durante el cual este alma animal es recogida por Espíritus especializados en el proceso reencarnatorio inmediato de los animales, y así los encaminan inmediatamente a una nueva encarnación..
En animales que ya han alcanzado cierto grado evolutivo suficiente para transformar su alma grupal e inconsciente en un alma con conciencia rudimentaria , conscientes cada vez más de su individualidad, se ven poco a poco inmersos en un proceso evolutivo superior, próximo a la especie humana, en cuanto a sentido de su individualidad e inteligencia, y de ese modo comienzan a tomar consciencia de su individualidad respecto a los demás miembros de su especie ( recordemos las diferencias de comportamiento y temperamentos observadas en ciertas especies, tal como perros, caballos, delfines, etc) .
La situación que ocupa el alma animal en la cadena evolutiva de los seres, está en proporción al grado de su desarrollo psíquico, según la especie que se trate.
El alma animal se manifiesta a través de los instintos que conforman un modo mas o menos rudimentario de inteligencia irracional y automática, e incluso en determinadas especies que conviven estrechamente con los seres humanos, en muchos de sus indivíduos se desarrolla y se manifiesta mediante cierto grado de raciocinio elemental, “casi humano “.
El alma animal, a diferencia de la Humana, solamente es capaz de elaborar aquello que le entra a través de los sentidos físicos del cuerpo, sin embargo el alma humana puede razonar y meditar siendo su capacidad para filosofar, una de sus conquistas evolutivas; asimismo el alma humana, en mayor o menor grado- según su nivel evolutivo espiritual- tiene un sentido moral que le lleva a diferenciar el bien del mal . Asimismo tiene consciencia de su ego y posee creatividad, siendo capaz de amar y de crear arte , degustando y elevándose espiritualmente con la armonía de su belleza. Sin embargo el alma animal llegada a cierto grado de desarrollo evolutivo, también es capaz al igual que la humana, de sentir emociones y sentimientos, a veces en grado ejemplificante para el propio ser humano, pero en este, a diferencia del animal, se conjugan las percepciones físicas de los instintos animales que como ellos tenemos por el origen de nuestra materia, con las percepciones extrasensoriales propias del alma humana que generalmente presenta una superior elevación y conciencia del propio espíritu o “Yo”.
Desde un punto de vista científico, prestigiosos investigadores de Universidades de USA, Inglaterra y Brasil, entre los que hay físicos, biólogos, psicólogos, veterinarios, etc, han llegado a manifestar las siguientes conclusiones:
- Los animales en muchas especies, acreditan tener “reflejos inteligentes de un nivel equiparable a niños de cuatro años de edad.
- En problemas asociados con la resolución de cuestiones “existenciales”,como la alimentación y la protección, según la especie, sus indivíduos siguen mostrando capacidad resolutiva e inteligencia.
- Algunas especies gregarias, desarrollan un modo de vida en el que incluyen el reparto social del trabajo, particulares formas o normas en la manipulación de alimentos, castigos a los infractores de sus normas, y reconciliación posterior, además de una necesaria cooperación entre ellos para realizar actividades corrientes como la búsqueda de alimentos o la vigilancia de sus predadores.
- Las experiencias individuales , sirven de “guía” para la adaptación de comportamientos en el grupo . Son significativas que estas ocurrencias transmitidas del indivíduo al grupo ,sirven de base para relaciones futuras.
- Las “habilidades” aumentan a medida que subimos en la escala evolutiva. Entre ciertos mamíferos se percibe una capacidad común para desarrollar las mismas habilidades, transmitiendo sus ideas por la comprensión de símbolos. Existen distintos niveles de inteligencia, tan dispares como número de especies existentes, y hay estudios que relacionan el peso del cerebro con el del cuerpo para determinar el nivel de inteligencia animal, circunstancia que aproxima, por ejemplo, al delfín con el humano.
No perdamos de vista que ellos tienen un principio espiritual en desarrollo hasta alcanzar la madurez que les permita iniciar una nueva etapa evolutiva de rango superior a la etapa animal, cual es la etapa humana.
- Jose Luis -
miércoles, 23 de febrero de 2011
Entrevista a un soldado muerto en la guerra de Secesión
“Jim Nolan”, el Elpíritu-Guía del célebre médium Sr. Hollis, que dijo y demostró haber sido soldado en la Guerra de Secesión y haber muerto de tifus en un hospital militar, responde así a las preguntas de un investigador:
P.- ¿Qué impresión tuviste de tu primera entrada en el mundo espiritual?
R.- Me pareció que despertaba de un sueño, estaba un poco aturdido, ya no me sentía enfermo y eso me sorprendía enormemente. Tenía la vaga sospecha de que algo raro pasaba, pero no sabía definir de qué se trataba. Mi cuerpo yacía tendido en el lecho de campaña y yo lo veía. Decía para mí: ¡Qué extraño fenómeno¡- Miré alrededor y ví a tres de mis camaradas muertos en las trincheras en Vicksburg y a los cuales yo mismo había enterrado. ¿Sin embargo allí estaban en mi presencia!.Miraban sonriendo. Entonces uno de los tres me saludó diciendo:
-Buenos días Jim;¿también tú eres de los nuestros?
-¿Soy de los vuestros?,¿Qué quieres decir?
-Pues que te encuentras aquí con nostros, en el mundo de los Espíritus. ¿No te diste cuenta de eso?.Es un lugar donde se está bien.
Estas palabras eran muy fuertes para mí. Fui presa de violenta emoción y exclamé:”¡Dios mío¡¿Qué dices?¿Estoy muerto?”.
-No; estás mas vivo que nunca Jim; porque te encuentras en el mundo de los Espíritus. Para convencerte no tienes mas que mirar tu cuerpo.
En efecto, mi cuerpo yacía inanimado delante de mí, sobre la tarima.¿Cómo pues podía negar el hecho?
Poco después llegaron dos hombres, colocaron mi cadáver en una tabla de madera y lo transportaron hasta un carro, allí lo metieron, subieron a él y se fueron. Acompañé el carro que se paró al borde de una fosa, donde mi cadáver fue enterrado y abandonado. Yo fui el único asistente a mi entierro.
P- Cuales fueron las sensaciones que experimentastes en la crisis de la muerte?
R- Las experimentadas cuando el sueño te domina, pero acordándote de algunas idéas que hubieses tenido antes. La gente normalmente no se acuerda del momento exacto en que se abandonó al sueño .Eso pasa también cuando acontece la muerte. Pero, un poco antes de la crisis fatal, mi mente se tornó muy activa;me acordé súbitamente de todos los acontecimientos de mi vida; ví y oí todo lo que había hecho, dicho, pensado, todas las cosas a las que estuviera asociado, me aqcordé de los juegos y de las bromas del campo militar;los disfruté como de cuando de ellos participaba.
P- Cuéntanos cómo fueron tus primeras impresiones en el mundo espiritual?
R-Os decía que mis buenos amigos soldados ya no me abandonaron, desde la desencarnación hasta que hice mi entrada en el mundo espiritual;aquí tenía yo abuelos, hermanos y hermanas, pero sin embargo no vinieron a recibirme. Al entrar en el mundo espiritual me parecía caminar sobre un terreno sólido y ví llegar a mi encuentro una vieja que me dirigió la palabra así:”Jim, entonces viniste para donde estábamos?- La miré atentamente y exclamé: ¡Oh abuelita !¿, eres tú?-“Soy yo misma querido Jim. Ven conmigo”- Y me llevó lejos de allí, a su morada. Al llegar a ella me dijo que era necesario que reposase y durmiese. Me acosté y dormí largamente...
P- La morada de la que hablas tenía el aspecto de una casa?
R- Por supuesto. En el mundo de los Espíritus hay la fuerza del pensamiento, por medio de la cual se pueden crear todas las comodidades deseables.
Todos los humanos sobrevivimos a la muerte física, independientemente de las creencias que tengamos. ( Idéa común transmitida por muchos Espíritus Superiores).- Jose Luis
martes, 22 de febrero de 2011
Reencarnación: Ley Biológica natural
![]() |
| Marlene Nobre |
El principio de la reencarnación es una consecuencia natural de la ley del progreso, porque, con los retornos sucesivos al plano físico, el Espíritu consigue alcanzar la perfección.
Desde su paso por los seres unicelulares, hasta el momento en que dio sus primeros pasos humanos en el Planeta, el principio espiritual recorrió un largo camino, construyendo sus propios envoltorios, los sutiles y los más densos; pero todavía tiene mucho que caminar, hasta llegar al estado conocido en el mundo cristiano como angelitud.
Aunque haya adquirido facultades intelectuales muy desarrolladas, sus conquistas en el campo del sentimiento son todavía muy insatisfactorias, situándolo más cerca de su naturaleza animal, como el predominio del egoísmo, en sus actitudes.
Sólo la conquista del Amor Universal, condensando la caridad en su concepto más amplio, podrá liberar al ser humano de las cadenas de la carne y hacerlo feliz.
En el siglo XX, tuvimos importantes investigadores de la reencarnación. Recordemos los nombres de algunos de esos pioneros.
Hamendras Nath Banerjee, profesor de la Universidad de Rajastan, en la India, investigó cerca de 1.000 casos de reencarnación, tanto en su país, como en los EUA, contribuyendo con sus trabajos pioneros para que ella fuese insertada en el campo de la investigación científica.
El ingeniero Hernani Gimarães Andrade, en Brasil, investigó 75 casos de reencarnación, publicando ocho de ellos en el libro Reencarnación en Brasil y uno en Renació por Amor.
Ian Stevenson, profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, EUA, tiene cerca de 2.600 casos investigados, en varios países. Después de publicar Veinte Casos Sugestivos de Reencarnación y Cases of Reincarnation Type en cuatro volúmenes, en que coleccionó expresivos casos en diferentes países, lanzó, en 1997, dos sustanciosos volúmenes, cerca de 2.300 páginas, Reincarnation and Biology, abordando, especialmente, Marcas de Nacimiento y Defectos Congénitos, los cuales influirán muchísimo, en un futuro próximo, en los nuevos rumbos a seguir por la Ciencia Médica.
Esa importante obra merece un profundo estudio de todos los que se interesan por saber cual es el verdadero significado de la vida en la Tierra. Lamentamos no poder comentarla aquí, pero queda el registro para todos los que desean profundizar en el asunto.
Todos esos trabajos están para merecer un examen apurado por parte de los que hacen Ciencia, para que esta no se restrinja a los estrangulados compartimientos de la información banal, incapaz de alzar vuelos más altos.
Con los Espíritus Instructores, en el siglo XX, obtuvimos informaciones detalladas y únicas en todo el mundo, con relación al proceso reencarnatorio.
Ofrecemos aquí, muy resumidamente, algunos datos sobre este importante proceso: un lazo del periespíritu liga al reencarnante al óvulo y, a partir de la fecundación, él recomienza la nueva existencia; del zigoto al feto, el ser parte de una única célula, hacia la extraordinaria complejidad multicelular del recién nacido, pasando, en las primeras semanas, del desarrollo embrionario, por todas las etapas principales que atravesó, a lo largo de la filigénesis, repitiéndolas: ser unicelular, pez, anfibio, reptil, ave, y, finalmente, mamífero superior.
Ese fenómeno de recapitulación, para la cual los científicos no tienen explicación satisfactoria, puede comprenderse si se admite que algo vinculado al ser vivo conservó la memoria de toda su historia pasada y la repite, de forma resumida, durante la ontogénesis.
Ese algo, es el Modelo Organizador Biológico (MOB), una de las funciones del periespíritu. Este, para retornar a la Tierra, necesita dejar la “materia” del mundo espiritual, tornándose más maleable, adquiriendo mayor plasticidad.
Para la reencarnación, dicen los Instructores, basta el magnetismo de los padres asociado al fuerte deseo del Espíritu reencarnante; éste, una vez ligado al óvulo, por lazos periespirituales, inicia, en la concepción, el moldeo del nuevo cuerpo, promoviendo, automáticamente, a través del MOB, la recapitulació n de las varias fases por las cuales pasó en la filigénesis, adaptándose, paulatinamente, a la materia física.
- Marlene Nobre-
Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta
Eusapia Palladino
En diversas épocas se constituyeron comités para investigar los fenómenos psíquicos. Los más importantes fueron la Sociedad Dialéctica británica, en 1869-70; la Comisión Seybert, norteamericana, en 1864, y la Sociedad francesa Institut Gènèral Psychologique, en 1905-08. Reunían los más reconocidos científicos y estudiosos de todas las ramas del conocimiento humano, con la finalidad de investigar escrupulosamente, con todos los medios al alcance, la legitimidad de las variadas experiencias con diferentes médiums. 

Eusapia Palladino fue considerada por muchos como la médium más famosa y la más investigada de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, por la institución francesa, durante los años 1905, 1906 y 1907, en un total de 43 sesiones. No se posee la lista completa de los investigadores, pero figuraban entre ellos Charles Richet, Pierre y Marie Curie, Henri Bergson, Jean Baptiste Perrin, G. Charpentier y Debierne, rector de la Sorbona. Señala una etapa importante en la historia de la investigación, porque fue la primera médium utilizada en los fenómenos físicos por gran número de eminentes personalidades de la ciencia. Ningún médium ha sido más rígidamente tratado que ella, y la inmensa mayoría de los que la estudiaron, dijeron que su mediumnidad era realmente excepcional.
Las principales manifestaciones de Eusapia Palladino fueron el movimiento de objetos sin contacto, la levitación de mesas, de otros objetos y de la propia médium, la aparición de rostros y manos materializadas, la producción de luces, y la ejecución de trozos musicales con distintos instrumentos sin ningún contacto humano.
Eusapia nació en Bari el 31 de Enero de 1854 en el seno de una humilde familia y su madre murió al darla a luz; al año de edad sufrió una caída que le provocó una fractura de cráneo que hizo sospechar en consecuencias graves; a los 8 años asistió al asesinato de su padre y desde entonces la consideraron una niña con actitudes anormales. No podía concentrarse en nada, tenía alucinaciones y los amigos de su familia que la recogieron no sabían qué hacer. Sus facultades comenzaron a manifestarse a los 14 años, ante la sorpresa de todos, sin embargo, al conocer que era médium no mostró el más mínimo interés en desempeñar ese papel, aunque se prestó a participar en algunas sesiones para complacer a los suyos y evitar que la enviaran a un convento.
Vivió con su abuela un tiempo hasta que decidieron ubicarla como sirvienta en una casa de familia en Nápoles. El dueño de casa, aficionado a las reuniones mediúmnicas, observó enseguida que la presencia de Eusapia producía fenómenos físicos: movimientos de objetos, silbidos, ruidos de campanillas, instrumentos musicales sonando solos y manos invisibles rozando a los asistentes.
Resolvió consultar, y con la ayuda del Sr. Damiani, conocedor de técnicas aprendidas por él en Inglaterra, comenzaron la educación psíquica y el desarrollo de la mediumnidad de Eusapia cuando ésta tenía 22 años. El espíritu que se hacía llamar Juan King, vinculado con el espíritu Katie King, y presente en muchas de las sesiones mediúmnicas de aquellos tiempos, asumió el papel de su guía o director.
Adquirió fama por los fenómenos tan variados y asombrosos que se manifestaban por su intermedio, pero abandonó la actividad mediúmnica para aprender a bordar, casarse y abrir un taller de costura.
El médico napolitano Ercole Chiara, la convenció en 1886 para que iniciase nuevamente el ejercicio de su facultad y comenzó entonces la época durante la cual la estudiaron profundamente. Chiara invitó públicamente a Cesare Lombroso para que emprendiera una investigación, y en su carta da la siguiente descripción de Eusapia: “Se trata de una mujer casi inválida que pertenece a la clase más humilde de la sociedad. Tiene cerca de 30 años y es muy ignorante; su aspecto no tiene nada de fascinador, ni parece dotada del poder que los criminólogos modernos llaman irresistible, pero cuando así lo desea, lo mismo de día que de noche, puede tener cautivo a un auditorio una o dos horas con los más sorprendentes fenómenos”.
Hasta 1891 Lombroso no aceptó la invitación, pero al finalizar las sesiones con Eusapia, el afamado psiquiatra y criminalista declaró su arrepentimiento por haber sido escéptico, manifestando: “Me siento confundido y apenado por haber combatido tantas veces la posibilidad de los hechos espiritistas” . Esta declaración se debió además, a que Lombroso en esas sesiones pudo reencontrarse con el espíritu de su madre materializado.
Esta declaración, proveniente de un estudioso de tal prestigio, estimuló a importantes científicos de Europa a emprender diversos trabajos de investigación psíquica, y Eusapia quedó sometida por espacio de varios años a sesiones encaminadas a demostrar la realidad de los fenómenos.
En 1892 se realizó la célebre sesión de Milán con la presencia del propio C. Lombroso, acompañado de Schiaparelli, director del Observatorio de Milán; el profesor Gerosa, catedrático de física; Ermacora, doctor en filosofía; Ch. Richet, de la Universidad de París; Aksakoff, Consejero de Estado del emperador de Rusia; Charles Du Prel, doctor en filosofía y otros prestigiosos investigadores. La Comisión declaró: “Es imposible decir o contar el número de veces que una mano aparecía o era tocada por nosotros. Basta decir que la duda ya no es posible, realmente era una mano viva que veíamos y tocábamos, en cuanto al mismo tiempo, el busto y los brazos de la médium estaban visibles y sus manos eran sostenidas y aseguradas por los que estaban a su lado”.
En los años siguientes, en Francia e Inglaterra, Eusapia atrajo la atención de H. Bergson, los esposos Curie, Camilo Flammarion, F. Myers, Ochorowicz y De Rochas. El resultado obtenido no fue tan satisfactorio para la médium, pues aunque si bien Richet garantizó la realidad de sus facultades psíquicas, hubo extrañas maniobras de Eusapia que causaron un efecto lógico en aquellas personas para quienes esos fenómenos eran novedad, y dudaron de su legitimidad.
Con referencia a las sesiones efectuadas en la casa de Ch. Richet en 1894, Sir Oliver Lodge dice en comunicación dirigida a la Sociedad Inglesa de Investigaciones Psíquicas: “No hay en mi mente espacio para la duda. Toda persona exenta de prejuicios que los presencie, llegará a la misma conclusión, o sea que ciertas cosas que hasta ahora parecían imposibles, pueden ocurrir... . El resultado de mis experiencias ha sido convencerme de que ciertos fenómenos que habían pasado por anormales, pertenecen al orden natural, y como corolario de ello, que tales fenómenos deben ser investigados por las personas y las sociedades interesadas en el progreso de la ciencia”.
En la reunión en que fue leída esta comunicación, Sir William Crookes, llamó la atención del auditorio acerca de la semejanza de los fenómenos obtenidos por Eusapia Palladino con los de Daniel Douglas Home.
No obstante, la comunicación de Lodge fue duramente criticada por el médico Richard Hodgson, que en esos momentos estaba en los Estados Unidos. Con el objeto de disuadirlo fue invitado, junto con Eusapia, a una serie de sesiones en Inglaterra en la residencia de F.W.H. Myers, que se llevaron a efecto en 1895 y que se denominaron “Los Experimentos de Cambridge”. En su mayoría no tuvieron éxito, pretendiéndose que en varias oportunidades se sorprendió a la médium cometiendo fraude, lo que inició una agria controversia entre defensores y detractores. En una ocasión un periodista entrevistó a Eusapia y se atrevió a preguntarle si había sido sorprendida alguna vez haciendo trampas, a lo que la médium contestó francamente: “Muchas veces me he preguntado lo mismo. Hay personas que al sentarse alrededor de la mesa, aguardan siempre trampas, y en resumidas cuentas, las ansían. Yo me encuentro en trance, y como nada ocurre, los otros se muestran impacientes, pensando en las trampas, nada más que en las trampas, con todo el cerebro concentrado en esa idea. Yo, es claro, contesto automáticamente, pero no siempre. Los impacientes esperan que realice lo que desean, y de ahí su descontento. Eso es todo”.
Sin embargo, nunca admitió haber hecho fraude voluntariamente y sostuvo que los espíritus habían solicitado su ayuda para la producción del fenómeno porque tardaba en producirse.
En varias oportunidades, durante los experimentos se observaba lo que Lodge llamó “una apariencia de extremidad suplementaria” ectoplásmica, que surgía del cuerpo de Eusapia, fenómeno que fue confirmado por otros investigadores. Pero todos coincidían en reconocer que la variedad de formas que adoptaba su facultad, no permitía prever qué sucedería durante una sesión con ella.
La mediumnidad de Eusapia Palladino no fue más patente que la de otros médiums de la época, pero aventajó a todos en lo tocante a atraer la atención de científicos de responsabilidad moral y reconocimiento intelectual, cuyos testimonios escritos acerca de los fenómenos obtenidos tienen naturalmente, mayor fuerza de convicción que los relatos de personas menos autorizadas. Con ella quedó demostrada la realidad de muchos hechos que la ciencia ortodoxa de la época no aceptaba; pero generalmente es más fácil negar los fenómenos que explicarlos, de allí que muchos consideraron que la mediumnidad de Eusapia era tan sólo un fraude, consciente o inconsciente.
Durante los 10 años siguientes la estudiaron en Europa y USA en todas las instituciones interesadas, pero sus facultades comenzaron a decaer y entonces la sorprendieron en burdas trampas, finalizando su ejercicio mediúmnico en Nápoles, el 22 de abril de 1918 y falleciendo ese mismo año.
Cesare Lombroso, que tuvo la oportunidad de conocer la personalidad de Eusapia afirmó que “tenía una particular bondad de corazón que la impulsaba a gastar lo que ganaba con los pobres y los niños, y a sentir las desventuras de muchos desgraciados, al extremo de no dormir muchas noches pensando en ellos. La misma bondad de corazón hacía que amara y protegiera a los animales maltratados”.
Gustave Geley, médico y psiquiatra francés, se dedicó a investigar los fenómenos psíquicos producidos por varios médiums. Participó en las experiencias con Eusapia Palladino y opinó que “los experimentos constituyeron una valiosa contribución a favor de la materia”.
EUSAPIA EN TRANCE

SESIÓN MEDIÚMNICA
COROLARIO :
Resumen de la vida de Eusapia Palladino :
• Comienza seriamente a ejercer la mediumnidad en 1891. Es examinada en Nápoles, con la asistencia de los profesores: Tamburini, Bianchi, Vizioli y por el criminólogo Lombroso que se convierte al Espiritismo.
• 1892. 17 sesiones en Milán, en el departamento de M. Finzi. Asistentes: Lombroso; el astrónomo Schiaparelli, Director del Observatorio de Milán; Gerosa, profesor en psicología; Ermacora, doctor en psicología; Aksakof, Consejero de Estado del Emperador de Rusia; Daniel Dunglas Home y Charles du Prel, doctor en filosofía. Desde Munich, el profesor Charles Richet y el profesor Buffern.
• 1893, Nápoles. Sesiones bajo la dirección de M. Wagner, profesor de zoología de la Universidad de San Petersburgo.
• 1893-94. Sesiones en Roma, bajo la dirección de M. de Siemiradski, correspondiente del Instituto Científico de Varsovia, junto al Dr. Ochorowicz.
• 1894. Es examinada por Oliver Lodge.
• 1894 a 1896. Sesiones en la isla Roubaud, de Carqueiranne, Paris, perteneciente a Charles Richet, junto al Coronel de Rochas, administrador de la Escuela Politécnica; el astrónomo Camille Flammarión; Ségard, el Conde de Gramont, doctor en Ciencia; el Dr. J. Maxwell, substituto del Procurador General de la Corte de Limoges, y P. Ochorowicz, de la Sociedad Inglesa de Investigaciones Psíquicas.
• 1895: sesiones en Cambridge, en el hogar de Myers. Del 20 al 29 de Septiembre, sesiones en la Villa de Agnélas, casa del Coronel de Rochas. Asistieron el Dr. Dariex, director de los Anales de Ciencias Psíquicas; el Conde de Gramont; el Dr. Maxwell; el profesor Sabatier, de la Facultad de Ciencias de Montpellier; el Barón de Wattevile, licenciado en ciencias.
• Septiembre de 1896, sesiones en Tremezzo, sur del lago de Côme, en la Villa de la familla Blechqui. Luego sesiones en Auteuil, residencia de M. Marcel Mangin. Asistieron: el Dr. Dariex, Sully Prudhomme, Emile Desbeaux, A. Guerronnan y Mme. Boisseaux.
• Diciembre de 1898. Nuevas sesiones en Paris, en la casa de Richet, a las cuales es invitado el inglés Myers.
• Sesiones en el Círculo Científico Minerva, Génova, en 1901, bajo la dirección de los profesores Porro y Morselli. Se produce una bella serie de materializaciones.
• Sesiones en Gênes, en 1901, bajo la dirección de H. Morselli, profesor de psicología de la Universidad de Gênes. Reporta: el astrónomo Porro, director del Observatorio de Gênes, luego de Turín.
• A partir de 1905, cuarenta y tres sesiones en total en el Instituto General de Psicología de Paris; ahí no termina hasta 1908.
• En 1906, sesiones en Turín, en el laboratorio de Psiquiatría de la Universidad, bajo la dirección de Lombroso. Asistieron los Dres. Herlitzka, Foa, Aggazotti, y el físico Mosso.
• Sesiones en la Universidad de Nápoles, en 1907. Se contó con la presencia del profesor Bottazi y el General Josef Peter.
• En 1908, Paris, sesiones en la Sociedad Francesa de Estudios de Fenómenos Psíquicos. Se tomaron muy buenas fotografías espíritas. Aquí se le pidió que añadiera más sesiones pero de carácter privado. En Montfort-Amaury, en el hogar de la familia Blech; en Paris, en la casa de Camille Flammarión; en Nápoles, con Barzini, del “Corriere della sera”; también en Nápoles con los ingleses Fielding, Bagally y Carrington, ilusionistas, representantes de la Sociedad de Investigaciones Psicológicas. Y varias sesiones en Rusia y diversas capitales Europeas.
• En 1909, sesiones en Nápoles con Everard Feilding, Hereward Carrington y W.W Baggally, de la Sociedad de Investigaciones Psiquiátricas Americana.
• En 1909, Eusapia va a Estados Unidos. Ella es tomada en fragante delito de fraude por Muesterberg. Reportado por Hereward Carrington, hombre de Ciencia y hábil prestidigitador. Pero Howard Thurston, ilusionista de gran reputación, se convence que no se trata de un fraude y lo proclama públicamente.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
BIBLIOGRAFÍA :
-“ABC del Espiritismo”, Víctor Ribas Carneiro.
-“Bibliographie commentée, nous renvoyons”, Albert Caillat.
-“A propos d'Eusapia Paladino”, Guillaume Manuel De Fontenay.
-“ Experimenta: Il salotto di Eusapia Palladino ”, artículo del 01/09/03.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




