En el libro de los Espíritus Allan Kardec, en la pregunta 638, interroga a los Espíritus: “¿Agrada a Dios la Oración ? Respuesta: La Oración es siempre agradable a Dios, cuando es dictada por el corazón, pues para él, la intención lo es todo. Así, preferible le es que sea del interior a la oración leída, por muy bella que sea si fuera leída sólo con los labios y no sentida con el corazón. Le agrada la oración cuando es dicha con fe, con fervor y sinceridad. Pero, no creáis que lo toque la del hombre fútil, orgulloso y egoísta, a menos que signifique, de su parte, un acto de sincero arrepentimiento y de verdadera humildad, pues, no siendo así nada tendrá valor.” Oración es sentimiento. Podemos con las palabras, expresar lo que está en nuestro interior.
Richard Simonetti
El conceptuado Escritor Espírita Richard Simonetti nos habla de dos tipos de oraciones: La oración horizontal y la oración vertical. La primera tiene bastante significación con las oraciones proferidas en algunas denominaciones religiosas, que son volcadas, exclusivamente, por promesas de ventajas en la vida material, con exorcismos, curas, culto a las imágenes, buscando el dinero del religioso. Ya la oración vertical está directamente envuelta con lo mejor del sentimiento de humildad y de sinceridad de quien ora para el prójimo y para Dios.
Así, lo que importa, en la oración, no es su duración, la repetición, o ritual, la sofisticación de las expresiones, fundamental es la presencia del sentimiento y de la sinceridad.
Lo esencial no es orar mucho, sólo orar bien. Esas personas suponen que todo mérito está en el tamaño de la oración y cierran los ojos para sus propios defectos. Hacen de la oración una ocupación, un empleo, nunca sin embargo, un estudio de sí mismas. La ineficacia, en tales casos, no es del remedio y sí de la manera como la aplican
Aquellos que colocan en la oración los ingredientes de la bondad y de la simplicidad y profunda voluntad de ayudar al prójimo, dispuestos a reconocer sus maldades con el propósito de la renovación, tienen sus dificultades disueltas por los manantiales de bendiciones que se derraman sobre sus cabezas emanadas del Creador.
En la oración podemos: Pedir y Agradecer. Cuando pedimos directamente a Dios, sin el pago a alguien que sea intermediario, con el fervor del corazón y de acuerdo con nuestro merecimiento, por cierto, recibimos. Cuando loamos la obra Divina, las leyes que rigen la vida y el universo entramos en armonía con el Cosmo. Por último, cuando agradecemos estamos colocándonos en la condición de hijos que tenemos la obligación de colaborar con el progreso material y espiritual de nuestra casa planetaria.
Finalmente, tener fe es guardar en el corazón la luminosa seguridad en Dios, seguridad que superó el ámbito de la creencia religiosa y haciendo el corazón reposar en una energía constante de realización en la vida y en el bien. ¡Piense en esto!
João Batista Cabral
SER FELIZ
Si usted quiere ser feliz,
huya de todo asunto vano,
que no aclare la cabeza,
ni ayude al corazón.
En todo lo que suceda
procure la senda del bien,
levántese, ayude, esclarezca,
no piense mal de nadie.
Ampare a los hermanos en sus pruebas,
deles la mano abierta y el alma sana;
Necesitado de hoy,
es benefactor del mañana.
Guarde paz en la conciencia
atendiendo la Ley Divina;
la flor de la felicidad
no vive sin discicplina.
Conserva la luz que te apoya,
sobre la fe que te bendice,
y sirve sin preguntarte
si tu quieres ser feliz.
Casemiro Cunha
SEÑALES DE RUMBO, Espíritus Diversos, psicografia de Francisco Candido Xavier, GEEM)
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Eso es algo que tal vez algún día lo sepamos claro o se lo podamos preguntar a El directamente, pero por el momento podríamos pensar que el motivo, tal vez haya sido por la dinámica de Su propia Esencia : La vibración permanente de su Amor.
Siendo Amor –Energía, se comprende que esta es expansiva y dinámica, por lo que no podría permanecer estática y sin actividad creadora, proyectando su inteligencia y su Amor sobre los nuevos mundos y seres creados, por lo que por su propia dinámica existencial, se realiza y se mantiene a Sí mismo cuando se irradia y expande en otros Seres que para existir hemos tenido que ser creados por El a partir de condensar las energías cósmicas, creando así la materia y los espíritus que pueblan todo el Cosmos, mediante el mecanismo evolutivo y repetitivo de la reencarnación del espíritu por la que este adquiere las experiencias necesarias para ir perfeccionándose en contacto con la materia.
Podemos pensar que siendo criaturas suyas que existimos por Su Amor,nuestro objetivo existencial es el de que aprendamos algún día a ser plenamente felices hasta un grado supremo e inimaginable, sintonizando y colaborando con El en su grandiosa y permanente obra de la Creación, dejándonos el mérito de nuestro necesario esfuerzo para la conquista de la infinita felicidad.
Normalmente no podemos contestar plenamente a esta pregunta porque estamos casi infinitamente lejos de comprender qué es Dios en lo mas profundo de Su Esencia, pero sin embargo mi incipiente intuición humana en su limitada capacidad me dice que esa Fuente de Perfección ,Amor y Felicidad infinitas , ha querido por alguna razón aún lejana a nuestro entendimiento, compartir Sus atribuciones con sus criaturas, y para eso nos ha creado por su Voluntad de su propia Esencia, como espíritus humanos, en principio sencillos e ignorantes, sometidos al engranaje del mecanismo evolutivo y de otras Leyes que lo complementan y guían hacia la meta, y siendo Dios mismo esta meta infinita,, ese es el Gran Misterio de Su Esencia, incomprensible para nuestras jóvenes y limitadísimas mentes.
En síntesis, podríamos pensar que Dios nos ha hecho existir para amar y para ser amados, o sea para mantener dinámica la Esencia de Él mismo, que es el Amor, vibración pura y sublime del espíritu.
- Jose Luis Martín -
“ Si no puedes decir nada de Aquel que supera todo pensamiento y toda palabra, ¿cómo puedes preguntar algo acerca de él?” Anthony de Mello(¿Quien puede hacer que amanezca?)
El siente necesidad de convivencia y contacto con los semejantes.
Justamente por eso, establece vínculos a lo largo de su vida.
Muchos de esos vínculos son prácticamente automáticos, como los que se derivan de la estructura familiar.
Con todo, algunas ligaciones se originan solamente por afinidad y simpatía.
La amistad es una forma de afecto muy peculiar.
Habitualmente, se afirma que los amigos son la familia que se escogió.
La nobleza de la amistad fue revelada por el propio Cristo.
En determinado pasaje del evangelio, el maestro afirmó que no llamaba a los apóstoles siervos.
Los llamaba amigos, pues les había dado a conocer lo que oyera del Padre.
Jesús ofreció a Sus discípulos lo que de mejor poseía: la luz de Sus enseñanzas y el calor de Su afecto.
Eso es lo que caracteriza la amistad: la parte mejor de nuestro ser.
La amistad no implica posesión, exclusivismo o búsqueda de ventajas.
Nada obliga a mantener los lazos de la amistad. Es la expresión más fraterna de los sentimientos.
Se procura estar próximo al semejante solo por el placer de su compañía.
Por ser tan precioso, ese vínculo debe ser bien cuidado.
Conquistar amigos puede ser más fácil que preservarlos.
En la adquisición de afectos, el carisma personal auxilia bastante. Mas la manutención del vinculo exige dedicación. Es necesario disponerse a gastar algún tiempo en el cultivo del afecto que se granjeó. Entretanto, el comportamiento noble y leal también se hace imprescindible.
La manutención de los amigos poco tiene que ver con lecciones de etiquetas o buenas maneras.
Tales recursos muchas veces apenas esconden el real carácter de quien aparenta afabilidad. Es relevante asimismo pulir el propio modo de ser, desenvolviendo nobleza y cordialidad.
Considerando esa realidad, hay innumerables actitudes que se deben evitar en el trato con los amigos.
La agresividad, en palabras o gestos, sorprende negativamente nuestros afectos.
La negligencia, consistente en dar poca importancia a la presencia de la palabra de los compañeros, esto hace que no nos procuren más.
La irritación continua torna nuestra compañía aburrida.
La lamentación constante también convierte nuestra presencia en un pesado fardo.
Es preciso considerar que los otros también tienen problemas.
Importa, pues, cultivar la jovialidad.
Ocultar los propios dolores, para no afligir inútilmente a los semejantes, es una forma de caridad.
Así, reflexiona sobre la importancia de los amigos en tu vida.
Piensa como ellos te traen la alegría y hacen tu vivir más leve.
Acuérdate del ejemplo de Cristo, que dio lo mejor de si a los compañeros que escogió.
No gastes los preciosos momentos que pasas con tus amigos en futilidades, reclamaciones o bajezas.
Dales tu amor.
Haz de tu compañía en una fuente de equilibrio, alegría y bienestar.
Muéstrate confiable y dispuesto, cuando ellos necesiten de ti.
Amalos, con pureza y desinteresadamente.
Al final, amigos leales y cariñosos son uno de los mejores tesoros que se pueden conquistar.
Redacción de Momento Espirita.
Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar a partir de ahora y hacer un nuevo final............ - Francisco Cándido Xavier -
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NO HAY EFECTO SIN CAUSA Y DIOS ES LA CAUSA PRIMORDIAL DEL UNIVERSO
Dios no es una cosa palpable porque no es un ser material, pero sí lo es a través de Su creación, de igual manera que los átomos no son “cosas” en su forma atómica, pero un gran número de ellos unidos repentinamente se hacen visibles y forman un objeto reconocible. En el siglo XIX Kardec indagó a los Espíritus, “¿Dónde se puede encontrar la prueba de la existencia de Dios?” La respuesta llega de forma simple y objetiva, con la profundidad característica de los Espíritus superiores: “En un axioma que aplicáis a vuestras ciencias. No hay efecto sin causa. Buscad la causa de todo lo que no es obra del hombre y vuestra razón responderá.”(1)· Por lo tanto, el conocimiento de los pensadores no puede encontrar otra conclusión, sino de que Dios existe y es la inteligencia suprema del Universo.
La Doctrina Espiritista rechaza la fe ciega, defendiendo, con argumentos, la fe razonada, llevando a las personas a que no crean, simplemente por creer, pero sabiendo en lo que creen. Y la principal de ellas es defender la prueba de la existencia de Dios.
Tanto fue el cuidado de no personificarlo que la primera pregunta de Kardec dirigida a los Espíritus fue con la expresión "¿Qué es Dios?” En sustitución a la clásica y antropomórfica pregunta: “¿Quién es Dios?”
Ante la majestuosa obra del Creador, el Espíritu Emmanuel explica que el hombre “observa las dimensiones diminutas del Hogar Cósmico [Tierra] en que se desarrolla. Descubre que el Sol tiene un volumen de 1.300.000 veces mayor; la Luna dista más de 380.000 kilómetros; Marte, distante de nosotros cerca de 56.000.000 de kilómetros en la época de su mayor aproximación, Capela es 5.800 veces mayor, Canopus tiene un brillo ochenta veces superior al Sol” .(2) “ El Sistema Solar posee sólo 9 planetas con 57 satélites en el total de 68 cuerpos celestes. Y para que tengamos noción de su insignificancia delante del resto del Universo, nuestro Sistema Solar compone un minúsculo espacio de la pequeña Vía Láctea” (3)o sea, un aglomerado de cerca de 100 billones de estrellas, con por lo menos cien millones de planetas y, según Carl Sagan, como mínimo cien mil de ellos con vida inteligente y mil con civilizaciones más evolucionadas que la nuestra. (4)
Además del Big Bang - Cosmología Cuántica y Dios, es el libro publicado por el científico Willem B. Drees, Doctor en Física Teórica y Matemática por la Universidad Utrecht y en Teología por la Universidad de Groningen (Holanda), que busca demostrar la existencia de un interés creciente por la investigación científica basada en la certeza de la existencia de Dios. La teoría más moderna del inicio del Universo nos remite no sólo para el Big Bang (la gran explosión) principio de todo, sino para la idea de varios Big Bang, con Universos cíclicos a través de cuatrillones de años. “Delante de estos números pensaríamos haber llegado a la idea de lo que es el Universo; concepción engañosa, pues estas áreas, o mejor, volúmenes, representarían sólo un 3% que sería la totalidad del todo dentro del tridimensional espacio/tiempo que conocemos. Los espacios interplanetarios, interestelares y intergalacticos, obviamente, formarían la mayor parte de aquello que llamamos Universo.” (5)
El gran desafío de la astrofísica, actualmente es la llamada energía oscura y las lentes del telescopio espacial Hubble flagraron el comportamiento de esa energía uno de los mayores enigmas cósmicos. “Al observar supernovas, que son explosiones de estrellas, el telescopio registró el efecto de la aceleración de la luz. El descubrimiento debe ayudar a explicar lo que es la energía oscura que cubre casi todo el cosmos, una fuerza que puede ser responsable por la continua y acelerada expansión del Universo, también llamada partícula Dios”. (6)
Nuestra comprensión de Dios cambia en la misma proporción en que nuestra percepción sobre la vida se amplía. Es una tarea difícil, cuando lo limitado intenta alcanzar lo Ilimitado, o el finito entender al Infinito. Así somos nosotros delante de Dios. Las opiniones científicas aún están divididas cuanto al origen del universo, pero hay unanimidad en un punto, existe orden en el universo.
Todos fuimos creados por Dios para la gloria celeste, caminando por los proscenios terrestres, donde desarrollamos potencialidades interiores que son nuestra herencia divina esculpida. “La deducción que se puede quitar de la certeza innata que todos los hombres traen en sí, de la existencia de Dios, es de que Él existe; pues, ¿de dónde les vendría ese sentimiento, si no tuviera una base?” (7) Y Siendo “Dios la esencia divina por excelencia, únicamente los Espíritus que alcanzaron el más alto grado de desmaterializacion lo pueden percibir” .(8)
Señalamos aquí una pequeña digresión: es interesante notar que generalmente, nosotros imaginamos a Dios como alguna cosa absolutamente externa. Pensamos en Dios como un ser o algo separado de nosotros, adviniendo muchos conflictos. Ahora bien, si el Todopoderoso también está dentro de nosotros, podemos transformarnos a merced. Pero si creemos que el Padre celestial está exclusivamente de fuera, entonces suponemos que sólo Él puede cambiarnos y no nos transformamos por nuestra propia voluntad. Nos hallamos entonces, constantemente, en presencia de la Divinidad; ninguna de nuestras acciones le escapan a su mirada; nuestro pensamiento está en contacto ininterrumpido con su pensamiento, habiendo, pues, razón para decir que Dios ve los más profundos pliegues de nuestro corazón.
Albert Einstein, físico alemán de origen judío que dispensa presentaciones “cuando, en 1921, preguntado por el rabino H. Goldstein, de New York, si creía en Dios, respondió: “Creo en el Dios de Spinoza, que se revela por sí aún en la armonía de todo lo que existe, y no en el Dios que se interesa por la suerte y por las acciones de los hombres” .(9) En esta misma ocasión, muchos líderes religiosos decían que la teoría de la relatividad “ encubre con un manto el horrible fantasma del ateísmo, y obscurece especulaciones, produciendo una duda universal sobre Dios y su creación” .(10) Tesis que discordamos íntegramente , pues Einstein confesó a un asistente que en el fondo, su único interés era descubrir si en el instante de la creación Dios tuvo elección de hacer un universo diferente y, si había tenido opción, por qué es que decidió crear ese universo singular que conocemos y no otro cualquiera? Decía aún, “Mi religión consiste en mi humilde admiración al espíritu superior e ilimitado que se revela en los menores detalles que podemos percibir en nuestros espíritus frágiles e inciertos. Esa convicción, profundamente emocional en la presencia de un poder racionalmente superior, que se revela en el incomprensible universo, es la idea que tengo de Dios”. (11)
De la megaestrutura de los astros a la infraestructura subatómica, todo está sumergido en la sustancia viva de la mente de Dios. El físico americano Paul Davies en su libro titulado Dios y la Nueva Física afirma categóricamente que el universo fue diseñado por una conciencia cósmica .(12) El Universo, por lo tanto, constituido por esos millones de soles, regido por leyes universales, inmutables, completas, a las cuáles se hallan sujetas todas las criaturas, es la exteriorizació n del Pensamiento Divino.
- Jprge Hessen -
Una visita al doliente es sagrado recurso de fraternidad para quien suplica desesperado la asistencia del Cielo, .
En el capítulo VI de «El Libro de los Espíritus», titulado «De la vida del Espíritu», hay tres preguntas (234, 235 y 236) que se refieren a los mundos transitorios de la siguiente manera:
Son «(...) mundos particularmente destinados a los seres errantes, mundos que les pueden servir de residencia temporaria, especie de vivaques*), de campos donde descansan de una prolongada erraticidad, estado que siempre es un tanto penoso. Son posiciones intermedias entre los otrosmundos, graduadas de acuerdo con la naturaleza de los Espíritus que pueden acceder a ellas, donde gozan de relativo bienestar. (...)» (1)
Los mundos transitorios no sirven para la encarnación de los seres corporales porque «(...) la superficie es en ellos estéril y quienes lo habitan no necesitan nada (...)» (3) y aún su esterilidad es transitoria. Por ejemplo, la Tierra ya fue mundo transitorio «durante su formación». (3) Hoy es clasificado como planeta de expiaciones y pruebas, prestándose, por lo tanto, a la encarnación y reencarnación de Espíritus que necesitan pasar por las vicisitudes que ofrece el planeta. Rodeando a la Tierra, en el plano extrafísico, existen regiones o esferas espirituales de diferentes grados evolutivos, ofreciendo características que varían entre simples lugares de permanencia temporaria y verdaderas ciudades espirituales. Esas regiones se dividen gradualmente en lugares de sufrimiento e ignorancia, hasta aquellos donde el Espíritu, en estado de mayor entendimiento, es feliz. «Considerando a la penitencia en su aspecto expiatorio, existen numerosos lugares de prueba en la esfera invisible para vosotros, destinados a la regeneración y a la preparación de entidades perversas o reincidentes en el crimen, a fin de que conozcan las primeras manifestaciones del remordimiento y el arrepentimiento, que las etapas iniciales de la obra de redención. (...) (7) Estas forman parte de las llamadas zonas inferiores.
La serie «André Luiz» nos informa respecto a estas diferentes regiones espirituales. En la obra «Liberación», cap. 4 se hace referencia a una ciudad situada «en el vasto dominio de las tinieblas», limítrofe con la Tierra, que es así descrita por André Luiz:
««(...) La claridad solar era diferente.
Un humo ceniciento cubría el cielo en toda su extensión.
La volitación se había tornado dificultosa.
La vegetación exhibía un aspecto siniestro y angustiado. Los árboles se cubrían con escaso follaje y las ramas, casi secas, daban la impresión de ser brazos erguidos en súplicas dolorosas.
Aves agoreras, de gran tamaño, de una especie que podría ubicarse dentro de la familia de los cuervos, graznaban sordamente, semejantes a pequeños monstruos con alas que espiaban a presas ocultas.
Lo más aflictivo, sin embargo, no era el cuadro desolador, más o menos parecidos a otros de mi conocimiento, sino los llamados angustiosos que prevenían de los charcos. Gemidos típicamente humanos eran pronunciados en todos los tonos (...)» (10)
En el libro «En el Mundo Mayor» de la misma serie, André Luiz nos da noticias acerca de una organización de asistencia, en una zona intermedia, para la atención a estudiantes relativamente espiritualizados, pero todavía ligados al círculo carnal, y a discípulos recién liberados del campo físico.
La enorme institución «(...) estaba repleta de seres situados entre las esferas inferiores (...)» (8) y las superiores, seres con inmensidad de problemas, que se planteaban preguntas de toda especie.
En el libro «Volví», del Hermano Jacobo, el autor nos habla acerca de una colonia espiritual situada en las esferas más elevadas: «(...) El camino que transitábamos estaba bordeado de flores, algunas de las cuales parecían elaboradas con una sustancia radiante, lo que convertía al paisaje en una copia del firmamento. Los árboles próximos parecían cubiertos de estrellas. (...)»
«Por fin, ¿a qué país fui arrebatado por la muerte? ¿Habría subido la Tierra al Cielo o bajado el Cielo a la Tierra? (...) (6)
«(...) Vi desdoblarse ante mis ojos extasiados, el paisaje florido y brillante de una aldea feliz (...) Atravesábamos extensas y hermosas avenidas, bordeadas por vegetación caprichosa y agradable, cuando tuve la satisfacción de ver a algunos pájaros, distinguidos por una singular belleza. Cantaban extáticos, (...) glorificando a la Divinidad.» (9)
¿Serían mundos transitorios, a cuyo respecto tan poco hablaron a Kardec los Espíritus Superiores, estas mismas colonias o regiones espirituales de que nos habla André Luiz? Es evidente que tales dependencias están destinadas a los Espíritus liberados del envoltorio carnal pero todavía necesitados de reencarnaciones (por lo tanto, Espíritus errantes) e íntimamente ligados a nuestro planeta por las acciones cometidas en el pasado. El hecho de que los Espíritus que elaboraron «El Libro de los Espíritus» hayan afirmado que la Tierra fue un mundo transitorio durante su formación, condujo a Kardec a decir que:
«(...) De esta manera, durante la prolongada sucesión de los siglos que transcurrieron antes de la aparición del hombre en la Tierra, durante los lentos períodos de transición que testifican las capas geológicas, aún antes de la formación de los primeros seres orgánicos, en aquella masa informe, en aquel árido caos, donde los elementos se encontraban entremezclados, no faltaba la vida. Seres exentos de nuestras necesidades, de nuestras sensaciones físicas, allí encontraban refugio. Quiso Dios que, aún así, todavía imperfecta, la Tierra sirviera para alguna cosa. ¿Quién osaría afirmar que, entre los millones de mundos que giran en la inmensidad, uno solo, uno de los más pequeños, perdido en el seno de la multitud infinita de ellos, goza del privilegio exclusivo de ser poblado? ¿Cuál es entonces la utilidad de los demás? ¿Los habría hecho Dios únicamente para que nos recrearan la vista? Suposición absurda, incompatible con la sabiduría que brilla en todas sus obras e inadmisible siempre que consideremos la existencia de todos los que no podemos percibir. Nadie negará que en esta idea de la existencia de los mundos todavía inadecuados para la vida material y, no obstante, ya poblados de seres vivos apropiados a tal medio, existe algo grande y sublime, en lo que tal vez se encuentre la solución de más de un problema. (3)
En relación con esas afirmaciones y la comprensión de que los Espíritus de las regiones espirituales limítrofes con la Tierra necesitan volver, nuevamente, o encarnar por primera vez en nuestro planeta, las colonias espirituales descritas por André Luiz no parecen ser los mismos mundos transitorios mencionados en «El Libro de los Espíritus».
Parece que la obra «El Pensamiento de Emmanuel» refuerza nuestra suposición cuando dice:
Podemos interpretar de tres maneras, a los efectos de estudio, la palabra «moradas» mencionada en el Evangelio:
a) Los mundos que componen el Universo, donde otras humanidades realizan su marcha evolutiva.
b) Las diversas zonas espirituales superiores e inferiores, más allá de las fronteras físicas, donde palpita la vida con la misma intensidad que en las metrópolis humanas.
c) Los diferentes departamentos de la Mente, donde permanecen pensamientos y reacciones, dramas y tragedias, anhelos y realidades del Espíritu.
Nadie podrá imaginar cuántos mundos habitados existen realmente; pero ningún espírita pone en duda que innumerables humanidades viven en esos mundos, felices unos, infelices otros.
Los departamentos de la Mente son, a nuestro entender, otras tantas moradas individuales, como depósitos de las realizaciones más o menos felices de las inteligencias encarnadas o no encarnadas.
En lo que atañe a las diversas regiones espirituales, sabemos que comunidades redimidas habitan en zonas más elevadas de la Espiritualidad, a las que los obreros aplicados son conducidos periódicamente en un proceso de estímulo al esfuerzo personal.
En las zonas vibratorias más ligadas a la Tierra se estacionan, temporalmente, almas todavía vinculadas a las sensaciones y problemas de la vida física, debido a que el peso específico de sus organizaciones periespirituales, por presentar cierta densidad, no les permite mayores ascensiones. (...)» (5)
Como su nombre lo indica, esos mundos no tendrían la superficie física eternamente estéril; como todo evoluciona en el Universo, tanto ellos como los Espíritus están sometidos a la ley del progreso. «(...) Los Espíritus que se encuentran en esos mundos pueden abandonarlos, a fin de dirigirse a donde deban. Imaginaos que fueran como bandadas de aves que se posan en una isla, aguardando a que se recuperen sus fuerzas, para proseguir su destino.» (1)
Concluimos diciendo que los mundos transitorios posiblemente forman parte de los cuerpos celestes diseminados en el Universo, pudiendo ser un planeta, un satélite o algo similar.
En fin, las regiones espirituales, también denominadas zonas, colonias o esferas, corresponden a las colectividades de no encarnados existentes en los planos de los Espíritus, vinculadas a este o aquel planeta.
- Xavi- ( Espiritismo Estudios)-
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MUNDOS FELICES
Son mundos habitados por Espíritus que ya realizaron una gran parte de su evolución, y que viven entre ellos la armonía, de la fraternidad y del amor.
Síntesis Doctrinal Y Práctica Del Espiritismo Léon Denis
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En la Introducción de la Revista Espirita, inaugural, de enero de 1858, Allan Kardec escribió: “Tal vez nos objeten la calificación de ciencia que damos al Espiritismo. Él no podría, sin duda, en algunos casos, tener los caracteres de una ciencia exacta, y ahí está, precisamente, el error de aquellos que pretenden juzgarlo y experimentarlo como un análisis químico, como un problema matemático: ya es mucho que tenga lo de una ciencia filosófica. Toda ciencia debe estar basada sobre hechos; pero sólo los hechos en sí no constituyen la ciencia; la ciencia nace de la coordinación y de la deducción lógica de los hechos: es el conjunto de leyes que los rigen ¿El Espiritismo llegó al estado de ciencia? Si se trata de una ciencia perfecta, sin duda, sería prematuro responder afirmativamente; pero las observaciones son, desde hoy, bastante numerosas como para poder, por lo menos, deducir los principios generales, y es ahí donde comienza la ciencia”. Siempre se cuestionó lo que Allan Kardec quería decir como “ciencia filosófica”. Por el desarrollo de la cultura se puede admitir, sin miedo a equivocarse, que “ciencia filosófica” es, en verdad, lo que se convino en llamar de “ciencias humanas”, ramas del conocimiento, de investigación dirigidas hacia la persona humana, con parámetros y métodos propios, paralelamente a las ciencias físicas, a las ciencias duras, exactas. Por lo tanto al llamar el Espiritismo de Ciencia del Alma, proponiendo que sea configurado en las bases de una ciencia humana específica y especial, estamos acompañando el pensamiento del fundador del Espiritismo. Entonces, el Espiritismo es una ciencia del alma, una ciencia humana cuyo objeto es explicar el ser humano como un alma, su estructura, su actuación y su evolución. Con ese carácter puede desarrollar un espíritu crítico y explorar la realidad esencial del ser humano dentro de la ley natural, de la naturalidad de los procesos evolutivos, a través de la reencarnación, como un alma atemporal, inmortal y en crecimiento.
Recibido a través del Canal de CEPA
Traducción: Pura Argelich
Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta
No hay que olvidar, que así como mucha ciencia conduce a Dios y poca nos aleja de él, lo mismo sucede con la creencia en la existencia del mundo espiritual: un conocimiento incompleto del fenomenismo espírita y de sus manifestaciones no convence a nadie, pero el estudio continuo con métodos adecuados lleva al convencimiento: la mayor parte de los sabios o simples estudiosos que han abrazado el Espiritismo, primero lo negaron; después, con poca ciencia, afirmaron los hechos pero negaron la teoría, y luego, al correr de los tiempos, con más ciencia y experiencia, aceptaron esta última.
La ciencia, la verdadera ciencia, no conduce al materialismo sino cuando es incipiente y carece de la madurez necesaria para llegar a las conclusiones espiritistas.
Tomado de la revista “Constancia”
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Una de las causas señaladas para las separaciones conyugales viene siendo el tédio. Para algunos la relación que era cálida, dulce, va asumiendo un carácter de aburrimiento, cansancio y rutina.
Los días del enamoramiento aparecen lejanos, casi apagados, surgiendo en la tela mental como leves recuerdos, en vez de otra cosa.
Llegan los hijos, que surgen exigiendo cuidados y atenciones. Y el trabajo profesional que necesita redoblado empeño. Las tareas domésticas se hacen cansadas y repetitivas.
De este modo, cada cónyuge va realizando lo que le compete, como si fuese un autómata,un robot.
Nada hay que escape a la rutina de las horas y los días. Hasta lo que se hace el fin de semana, las visitas a los padres de uno y de otro, siguen una programación previa, con el día y la hora marcadas.
Así no es de extrañar que los años traigan el tedio para los casados. Con el desinterés por el otro, el relajamiento en las relaciones y la tibieza.
Mientras que, observando esas relaciones conyugales duraderas, que llegan a las bodas de plata, o de oro, tenemos que convenir que es posible mantener encendida la llama del amor, en el transcurrir de los años.
El amor puede ser comparado a una delicada flor, necesitada de cuidados constantes a fin de no fallecer .
El romanticismo que caracteriza el periodo de enamoramiento, debe ser mantenido.
Importante es no abandonarlo a costa de conceptos como , "Esto para los jóvenes", o "Ya pasó mi tiempo".
Existen actitudes mínimas que dan un especial sabor y algo de novedad a la relación.
Una llamada de teléfono inesperada,en plena tarde, solamente para indagar: "¿Cómo lo está pasando mi amada?".
Una flor cogida en el jardín, en el frescor de la mañana y colocada en la mesa del café. Un toque diferente.
Levantarse antes que el otro, preparar una bandeja con cariño y servir el café en la cama. ! Cuantas mujeres sueñan con tal deferencia¡
Un fin de semana inédito. ¿ Por qué no dejar los niños con los abuelos o con la tata y salir a dar un paseo los dos, redescubriendo la luna, contando estrellas, a ver si el buen Dios ya no providenció otras tantas, desde la época del enamoramiento.
Sorprender el afecto con una declaración de amor, una observación gentil a su cabello o su vestido.
Pequeñas cosas. Casi insignificantes. Pero que hacen la gran diferencia entre la rutina y la delicada y perenne temperatura del amor que nunca muere.
* * *
Aproveche las horas en tanto usted sigue de lado a lado con su amor y hable de lo que siente, de como el amor es importante en su vida.
No permita que el tiempo transcurra sin un gesto de cariño, una palabra de ternura.
Decídase por revivir los días del enamoramiento, siempre nuevos, un descubrimiento constante del otro.
No lo deje para mañana, ni lo programe para el día del aniversario. Haga algo hoy, ahora, mientras sea tiempo, pues nadie sabe la hora de partida, cuando queden solamente muchas palabras no dichas, muchos abrazos no dados y una nostalgia de todo lo que no se demostró para el otro, en afectividad, amor y dedicación.
Redacción de Momento Espírita
“Sé cortés con todos, sociable con muchos, íntimo de pocos, amigo de uno y enemigo de ninguno” Benjamin Franklin.
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